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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bibiana Aído]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bibiana_aido/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bibiana Aído]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mujeres y emergencia sanitaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-emergencia-sanitaria_129_1001493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05a9e365-100b-47be-8d14-cf3d2eb6a52b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres y emergencia sanitaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es importante prestar atención y prever las respuestas que se deben ofrecer para neutralizar a tiempo los efectos para las mujeres de esta crisis</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres cumplen un papel fundamental en las respuestas a crisis como la generada por la epidemia de Covid-19. Son las primeras en responder y las m&aacute;s expuestas a los efectos adversos de las situaciones de emergencia. Dedican m&aacute;s tiempo a las tareas de cuidado y est&aacute;n m&aacute;s expuestas en los centros de atenci&oacute;n y de salud, donde hay m&aacute;s enfermeras que enfermeros. Es importante tener presente las mayores exigencias que recaen sobre las mujeres, para tomar las medidas m&aacute;s adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de &ldquo;cuarentena&rdquo;, la carga de trabajo se multiplica para las mujeres. Est&aacute;n en casa con sus hijas e hijos, atendiendo las tareas de cuidado, atentas a las necesidades de los mayores, respondiendo a las exigencias del teletrabajo (en los casos afortunados de tenerlo) y manteniendo la calma y la entereza en medio de una situaci&oacute;n de incertidumbre que afecta en lo humano, lo econ&oacute;mico y lo emocional.
    </p><p class="article-text">
        La reducci&oacute;n de las actividades econ&oacute;micas afecta particularmente a las mujeres en trabajos informales, pues pierden su sustento de vida diario de forma casi inmediata. Tambi&eacute;n se ven gravemente afectadas quienes ejercen trabajo dom&eacute;stico remunerado, que en muchas ocasiones es la &uacute;nica fuente de ingresos en sus hogares. Los impactos por la recesi&oacute;n, que ya se inici&oacute; a nivel local y global, se est&aacute;n dejando notar m&aacute;s en sectores con alta generaci&oacute;n de empleo femenino, como el comercio y el turismo, de manera que ellas sufrir&aacute;n m&aacute;s el impacto del frenazo.
    </p><p class="article-text">
        En contextos de confinamiento, las altas cargas de estr&eacute;s y las &ldquo;convivencias obligadas&rdquo; aumentan el riesgo de violencia contra las mujeres. Las supervivientes pueden enfrentar obst&aacute;culos adicionales para huir de situaciones de violencia o para acceder a los servicios de atenci&oacute;n o auxilio. La actual emergencia afecta de manera severa a las migrantes, refugiadas o desplazadas &ndash;que ya se encontraban en situaci&oacute;n precaria&ndash; y que ahora est&aacute;n m&aacute;s expuestas a riesgos de trata con fines de explotaci&oacute;n sexual, a una mayor discriminaci&oacute;n, a m&aacute;s xenofobia y m&aacute;s violencia.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto, es importante prestar atenci&oacute;n y prever las respuestas que se deben ofrecer para neutralizar a tiempo los efectos para las mujeres de esta crisis. Recurrir a los principios b&aacute;sicos de gesti&oacute;n y respuesta a crisis sensibles al g&eacute;nero es lo recomendado. Considerar que las mujeres son imprescindibles en la lucha contra esta epidemia, tanto porque son las primeras en la l&iacute;nea de respuesta como por los impactos desproporcionados que la crisis tiene sobre ellas; que es fundamental mantener activos los servicios de atenci&oacute;n de salud sexual y reproductiva; que es necesario generar respuestas, l&iacute;neas de cr&eacute;dito y mecanismos de apoyo para asegurar su resiliencia; que es crucial establecer medidas de compensaci&oacute;n para las trabajadoras informales; que es cr&iacute;tico mantener en funcionamiento los mecanismos de respuesta y reforzar las redes y protocolos existentes; que es indispensable brindar servicios de atenci&oacute;n a mujeres v&iacute;ctimas y supervivientes de violencia y desarrollar modalidades que faciliten su acceso. En definitiva, garantizar los derechos de las mujeres y atender sus necesidades debe ser una prioridad para los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        El momento requiere un enorme esfuerzo para resistir, pero tambi&eacute;n supone una oportunidad para cambiar patrones de comportamiento, y las formas de ejercer el poder y de distribuir los recursos. Tenemos la oportunidad de escribir una nueva historia en la que la solidaridad, la dignidad y la igualdad dejen de ser la excepci&oacute;n para pasar a ser la norma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bibiana Aído]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-emergencia-sanitaria_129_1001493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2020 23:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres y emergencia sanitaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acabar con la violencia machista. Una obligación internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acabar-violencia-machista-obligacion-internacional_129_1755743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta violencia tiene enormes costos, no solo para las mujeres sino también para sus entornos familiares y para la sociedad en su conjunto</p><p class="subtitle">Esta violencia hunde sus raíces en la desigualdad existente entre hombres y mujeres en nuestras sociedades y requiere de un abordaje diferenciado para avanzar en su erradicación</p></div><p class="article-text">
        Los cambios culturales y el reconocimiento de derechos suelen generar reacciones en sectores que los interpretan como una p&eacute;rdida de su estatus y sus privilegios o como el comienzo de una era de incertidumbre que escapa a su control. La campa&ntilde;a para cuestionar los derechos de las mujeres consagrados en acuerdos y convenciones internacionales, forma parte de esa reacci&oacute;n que busca dar marcha atr&aacute;s a los avances alcanzados y tratar de frenar la creciente alerta social para acabar con la violencia de g&eacute;nero. Es una campa&ntilde;a que se basa en desinformar, distorsionar y minimizar las cifras, hechos y el impacto de la violencia contra mujeres y ni&ntilde;as como una pandemia global y como una de las violaciones a los derechos humanos m&aacute;s extendidas, arraigadas y toleradas en el mundo. Las cifras y los estudios son contundentes.
    </p><p class="article-text">
        A nivel mundial, una de cada tres mujeres sufre violencia por razones de g&eacute;nero. Cada diez minutos una mujer es asesinada por el hecho ser mujer. En Am&eacute;rica Latina es la primera causa de muerte de las mujeres entre 15 y 44 a&ntilde;os. Es una violencia que mata y discapacita a m&aacute;s mujeres que el c&aacute;ncer y que provoca m&aacute;s trastornos de salud que los accidentes de tr&aacute;fico y el paludismo. El 70% de las mujeres experimenta violencia f&iacute;sica y/o sexual por parte de un compa&ntilde;ero sentimental a lo largo de su vida. Esta violencia tiene enormes costos, no solo para las mujeres sino tambi&eacute;n para sus entornos familiares y para la sociedad en su conjunto. Desconocer estas cifras, tratar de hacer malabares comparativos, o minimizar la cada vez mayor respuesta social para acabarla, es una excusa para tratar de frenar los avances logrados en la batalla contra esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        Son varios los tratados vinculantes e instrumentos internacionales que definen esta violencia como la dirigida contra las mujeres por el hecho de ser mujeres, estos mismos instrumentos exhortan a los estados a tomar medidas para prevenirla y erradicarla. La Convenci&oacute;n para la eliminaci&oacute;n de todas las formas de discriminaci&oacute;n sobre las mujeres (CEDAW por sus siglas en ingl&eacute;s, adoptada en 1979), la Declaraci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de la Violencia Contra las Mujeres (1993), la Plataforma de Acci&oacute;n de Beijing (1995), los Objetivos del Milenio (2000) y m&aacute;s recientemente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (2015) confirman la obligaci&oacute;n de los estados y establecen el camino a seguir para superar esta lacra social, obst&aacute;culo para el desarrollo y problema de salud p&uacute;blica, que seg&uacute;n los informes de la OMS, alcanza proporciones pand&eacute;micas. Las obligaciones de los estados son claras y precisas y la campa&ntilde;a para tratar de dar marcha atr&aacute;s a los derechos de las mujeres pretende desconocer el ordenamiento jur&iacute;dico internacional, suscrito por pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a. Los estados firmantes tienen obligaciones como estas:
    </p><p class="article-text">
        1. Proteger a las mujeres contra cualquier tipo de violencia que se produzca en la familia, en el trabajo o en cualquier otro &aacute;mbito de la vida social. (Recomendaci&oacute;n General CEDAW 12)
    </p><p class="article-text">
        2. Eliminar la discriminaci&oacute;n contra la mujer practicada por cualesquiera personas, organizaciones o empresas. Los Estados tambi&eacute;n pueden ser responsables de actos privados si no adoptan medidas con la diligencia debida (Declaraci&oacute;n sobre la eliminaci&oacute;n de la violencia, 1993)
    </p><p class="article-text">
        3. Adoptar medidas integradas para prevenir y eliminar la violencia contra la mujer y estudiar las causas y las consecuencias de la violencia contra la mujer y la eficacia de las medidas de prevenci&oacute;n (Plataforma de acci&oacute;n de Beijing, Objetivos D1 y D.2, 1995)
    </p><p class="article-text">
        4. Eliminar la trata de mujeres y prestar asistencia a las v&iacute;ctimas de la violencia derivada de la prostituci&oacute;n y trata de mujeres (Plataforma de acci&oacute;n de Beijing, Objetivo D.3, 1995)
    </p><p class="article-text">
        5. En la Agenda 2030, los objetivos 5, 11 y 16 plantean metas para erradicar la violencia contra las mujeres y para construir ciudades libres de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez m&aacute;s los estados cumplen con sus compromisos internacionales, enfrentan la dura realidad social, y sacan la violencia contra las mujeres del &aacute;mbito privado al p&uacute;blico para romper la cultura que invita a &ldquo;lavar los trapos sucios en casa&rdquo;. Cada vez son m&aacute;s las normativas para sancionar esta violencia sin esconderla o disimularla con otras formas de violencia, sino abordando la problem&aacute;tica de manera integral, posibilitando una respuesta institucional articulada, tanto para su prevenci&oacute;n como para la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas, as&iacute; como para la sanci&oacute;n de los perpetradores del delito. Son leyes que profundizan en las causas estructurales de esta violencia que hunde sus ra&iacute;ces en la desigualdad existente entre hombres y mujeres en nuestras sociedades y que requiere de un abordaje diferenciado para avanzar en su erradicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La ley Org&aacute;nica 1/2004 de Protecci&oacute;n integral contra la Violencia de G&eacute;nero en Espa&ntilde;a, con sus aciertos y errores, abord&oacute; el problema de manera integral y estableci&oacute; acciones pioneras como los dispositivos para el control telem&aacute;tico de las medidas de alejamiento, el sistema de seguimiento integral de los casos de violencia de g&eacute;nero, la puesta en marcha del tel&eacute;fono de atenci&oacute;n a las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n sostenidas en el tiempo, la capacitaci&oacute;n de polic&iacute;as, jueces, fiscales y personal sanitario en violencia de g&eacute;nero, entre otras. El problema al que nos enfrent&aacute;bamos y sus dimensiones sali&oacute; a la luz p&uacute;blica para no volver nunca a ser ocultado bajo una alfombra. Hoy la violencia de g&eacute;nero y el machismo que la alimenta cuentan con un enorme rechazo social que ha comenzado a ganar la batalla en las calles y en la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Los acuerdos sobre la especificidad y las proporciones pand&eacute;micas de la violencia contra las mujeres est&aacute;n ampliamente consensuados por la comunicad internacional. Esta violencia no entiende de fronteras ni de banderas, sucede en todos los pa&iacute;ses del mundo, de ah&iacute; que se hayan establecido obligaciones internacionales para combatirla en todas partes. Por esta misma raz&oacute;n, debe ser un tema que se aborde en cada pa&iacute;s a partir del m&aacute;s amplio consenso pol&iacute;tico, independiente de las ideolog&iacute;as, pues es vital construir alianzas entre todas las fuerzas en torno a la necesidad de adoptar medidas destinadas a eliminar la violencia de g&eacute;nero, brindar protecci&oacute;n efectiva a las v&iacute;ctimas y erradicar la impunidad de los agresores. La defensa y protecci&oacute;n de los derechos de las mujeres no debe tener bandera pol&iacute;tica pues alude a una dimensi&oacute;n fundamental de los derechos humanos. Es un compromiso &eacute;tico que nos convoca a todas y a todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bibiana Aído]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acabar-violencia-machista-obligacion-internacional_129_1755743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jan 2019 20:45:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acabar con la violencia machista. Una obligación internacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La igualdad como política de Estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/igualdad-politica_129_2082170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/806cc057-52b4-4bfe-91eb-883421e88027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La igualdad como política de Estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al ritmo actual, tardaríamos 217 años más para alcanzar la igualdad de género a nivel global, según los cálculos de Naciones Unidas</p><p class="subtitle">Al conformar el Gobierno con más mujeres de la historia de nuestra democracia y encargarles las carteras de mayor relevancia, Sánchez ha apostado claramente por acelerar de manera significativa el proceso en España</p></div><p class="article-text">
        Al ritmo actual, tardar&iacute;amos 217 a&ntilde;os m&aacute;s para alcanzar la igualdad de g&eacute;nero a nivel global, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de Naciones Unidas. Al conformar el Gobierno con m&aacute;s mujeres de la historia de nuestra democracia y encargarles las carteras de mayor relevancia, el presidente S&aacute;nchez ha apostado claramente por acelerar de manera significativa el proceso en Espa&ntilde;a. Desde la distancia, produce una profunda emoci&oacute;n que las pol&iacute;ticas de igualdad tengan ahora rango vicepresidencial y de nuevo Ministerio de Igualdad. S&aacute;nchez y su equipo hacen suyas las reivindicaciones y las voces del 8M. Las de millones de mujeres cansadas de ser tratadas como ciudadanas de segunda, hastiadas de la desigualdad, de la violencia y la discriminaci&oacute;n, mujeres que quieren ver garantizados sus derechos y ejercer el rol transformador que les corresponde en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, al retomar el impulso decidido a las pol&iacute;ticas de igualdad, que ya iniciara el Presidente Zapatero, se convierte en un ejemplo y en un referente a seguir. En una inspiraci&oacute;n para avanzar hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, que tiene como uno de sus pilares el avance en igualdad de g&eacute;nero a partir de la certeza de que es imposible alcanzar el desarrollo sostenible si se le sigue negando a la mitad de la poblaci&oacute;n el pleno disfrute de sus derechos humanos y de sus oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        La Agenda 2030 recoge el enorme potencial transformador que significa reconocer la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos, las interrelaciones entre la igualdad de g&eacute;nero y las dimensiones del desarrollo sostenible, y la necesidad de contar con un enfoque integral para su implementaci&oacute;n. Confiar en mujeres la gesti&oacute;n de temas y momentos complejos y apostar por la igualdad como condici&oacute;n necesaria para el desarrollo sostenible, significa dar un gran paso en el ajuste del modelo social. Incorporar el potencial femenino represado durante siglos genera beneficios en todos los campos, as&iacute; lo confirman miles de estudios en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n significa valorar el trabajo realizado por tantas mujeres a lo largo de la historia para llegar al momento en el que estamos hoy de un gobierno de mayor&iacute;a femenina y feminista; destruyendo mitos, rompiendo techos de cristal, convirti&eacute;ndose en ejemplo e inspiraci&oacute;n no solo para otros pa&iacute;ses sino tambi&eacute;n para otras esferas de poder. Las cifras globales confirman que hoy m&aacute;s mujeres que hombres obtienen t&iacute;tulos universitarios, masters y tambi&eacute;n doctorados en algunos pa&iacute;ses. Sin embargo, contin&uacute;an enfrentando multitud de obst&aacute;culos para acceder a puestos de responsabilidad por la falta de redistribuci&oacute;n de las tareas de cuidado y por la visi&oacute;n patriarcal que sigue considerando a las mujeres como intrusas en determinados espacios.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de una mayor participaci&oacute;n de las mujeres en la pol&iacute;tica es enorme. Un aporte claro es que se enriquece la lista de asuntos y cuestiones que entran a formar parte de la agenda p&uacute;blica. La pluralidad de visiones y perspectivas que aportan las mujeres, permite abordar las necesidades de la poblaci&oacute;n de una manera integral y m&aacute;s profunda, con dimensiones que estaban excluidas. La identificaci&oacute;n correcta de los problemas y el espectro y los matices de las posibles soluciones aumenta.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, gran parte del mundo est&aacute; todav&iacute;a lejos de entender la relevancia de cambios como el que impulsa Sanchez. A nivel global, solo 1 de cada 5 parlamentarios son mujeres. Apenas el 7% de los jefes de estado y/o de gobierno de los miembros de las Naciones Unidas lo son. Y solo 14 gobiernos en el planeta cuentan con un 40% o m&aacute;s de mujeres en sus gobiernos. El a&ntilde;o pasado el Parlamento Europeo advirti&oacute; que con el ritmo actual se necesitar&iacute;an 20 a&ntilde;os para alcanzar la paridad de g&eacute;nero en pol&iacute;tica en Europa. En Suecia, el &uacute;nico gobierno del mundo que se define como feminista, la paridad en el gabinete se alcanz&oacute; en 2016, en el gobierno de Stefan L&ouml;fven, tres d&eacute;cadas despu&eacute;s de presentado el proyecto de ley que buscaba ese objetivo. En Am&eacute;rica Latina la representaci&oacute;n parlamentaria femenina alcanz&oacute; en 2017 el 28,1%, lo que la ubica como la regi&oacute;n con mayor participaci&oacute;n de mujeres en la funci&oacute;n legislativa. Sin embargo, la regi&oacute;n pas&oacute; de tener el mayor n&uacute;mero de Presidentas, a no tener ninguna en muy poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo los niveles de violencia pol&iacute;tica crecen y son intolerables. La m&aacute;s visible y cruel se expresa en asesinatos de l&iacute;deres emblem&aacute;ticas, como fue el caso de Marielle en Brasil, hace pocos meses. Pero adem&aacute;s las formas de violencia verbal, medi&aacute;tica y psicol&oacute;gica, siguen creciendo de una manera inusitada. Pareciera que ante el avance feminista surgen y se fortalecen las resistencias para tratar de frenar los avances, intimidar a las mujeres e impedir que ejerzan su liderazgo.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno de Espa&ntilde;a, con la inclusi&oacute;n de la igualdad de g&eacute;nero en el coraz&oacute;n de la agenda pol&iacute;tica, lanza un mensaje inspirador al resto del mundo de que es posible reducir los 217 a&ntilde;os que se prev&eacute;n para alcanzar la igualdad de g&eacute;nero. Y, asimismo relevante, recupera el optimismo de la ciudadan&iacute;a que viene desde hace a&ntilde;os protestando de muchas maneras contras las formas y expresiones pol&iacute;ticas que se resisten a interpretar los anhelos e inquietudes de las mayor&iacute;as. Repensar el ejercicio de la pol&iacute;tica, buscar que el poder ofrezca nuevas dimensiones econ&oacute;micas y sociales que permitan aumentar los aportes del talento, la creatividad y la productividad de las mujeres, es extraordinario. Sumar mujeres comprometidas y valientes, significa generar bienestar colectivo desde el centro del gobierno. Impulsar la igualdad de g&eacute;nero es lo justo, lo inteligente y una respuesta inaplazable a la demanda ciudadana de cambio y modernizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bibiana Aído]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/igualdad-politica_129_2082170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jun 2018 18:46:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La igualdad como política de Estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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