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    <title><![CDATA[elDiario.es - John Verdon]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/john_verdon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - John Verdon]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Eco de la sociedad: el conflictivo vínculo del periodismo con los hechos de actualidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/eco-sociedad-conflictivo-periodismo-actualidad_129_2072340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La atracción hacia la desinformación no tiene freno. Las teorías de la conspiración se extienden como un fuego en medio de un huracán. El veneno fideliza espectadores</p></div><p class="article-text">
        Vaya por delante mi descargo de responsabilidad: No soy periodista, ni tampoco poseo ning&uacute;n conocimiento interno de las noticias en los medios de comunicaci&oacute;n. Mis impresiones son las de un observador casual de los medios en Am&eacute;rica. Mi primera observaci&oacute;n es sobre algo que est&aacute; cambiando, y no de una manera positiva.
    </p><p class="article-text">
        El periodismo nunca ha sido un arte perfecto. En su af&aacute;n de supervivencia, el periodismo siempre ha dependido de su habilidad de atraer y fidelizar su audiencia, y uno de los elementos m&aacute;s fuertes para atraer a la audiencia es el conflicto, no s&oacute;lo violencia propiamente dicha, sino todo el abanico de matices de formas de desavenencia y disputa en el mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Parece que los seres humanos estamos m&aacute;s atentos a los signos de guerra que a los que nos muestran la paz. Esta es una realidad inevitable de nuestra naturaleza, y su reflexi&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n no nos viene de nuevo. Sin embargo, algo est&aacute; pasando en la sociedad americana que a mi personalmente me preocupa. Nuestras divisiones cada vez son m&aacute;s profundas. Nuestros conflictos y la ret&oacute;rica hostil que se generan cada vez se intensifican m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El mercado de la verdad parece que se est&aacute; achicando. El mercado del veneno, del sesgo y de la exageraci&oacute;n est&aacute; en auge. La atracci&oacute;n hacia la desinformaci&oacute;n no tiene freno. Las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n se extienden como un fuego en medio de un hurac&aacute;n. El veneno fideliza espectadores.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, los medios de noticias son c&oacute;mplices del aumento del nivel de decibelios de nuestros conflictos pol&iacute;ticos y sociales. Una noticia que describe  la &ldquo;cr&iacute;tica&rdquo; de un personaje p&uacute;blico no contar&aacute; que &eacute;l o ella fue &ldquo;vapuleada&rdquo;. En lugar de contar que ese individuo &ldquo;respondi&oacute;&rdquo; , la noticia explicar&aacute; que &eacute;l o ella &ldquo;contraatac&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta escalada del lenguaje period&iacute;stico puede parecer un hecho menor, un matiz que a&ntilde;ade color y drama a su presentaci&oacute;n, pero a m&iacute; me parece un signo de la decadencia de la cortes&iacute;a en nuestra cultura - una concesi&oacute;n para un apetito primitivo de la reyerta.
    </p><p class="article-text">
        Otra tendencia peligrosa que me angustia concierne a la manera c&oacute;mo escogemos a los medios de comunicaci&oacute;n en los que depositamos nuestra confianza. Inicialmente buscamos reafirmar nuestras opiniones, m&aacute;s que la pura presentaci&oacute;n de los hechos acontecidos. Parece que algunos persiguen una avidez para la reafirmaci&oacute;n de que sus sentimientos y de pensamientos son los correctos, m&aacute;s que un deseo de consumo de saber y conocimiento; y que los sentimientos y pensamientos de los otros son los equivocados.
    </p><p class="article-text">
        Creo que esta b&uacute;squeda de reafirmaci&oacute;n es la clave de la fractura de nuestra sociedad que crea tribus sociopol&iacute;ticas. Tribus definidas principalmente por aquellos que las detestan.
    </p><p class="article-text">
        Me preguntaron recientemente qu&eacute; puede hacer un ciudadano comprometido y con raciocinio dentro de esta atm&oacute;sfera t&oacute;xica de los medios de comunicaci&oacute;n. Supongo que la respuesta pesimista que se me ocurre es un tanto insignificante, ya que las fuerzas que mueven el problema son gigantescas e imprecisas. Pero con un poco m&aacute;s de responsabilidad, dir&iacute;a que la respuesta est&aacute; en hacer un esfuerzo para salir de nuestra zona de confort de consumo informativo e ir m&aacute;s all&aacute; de nuestras principales fuentes, tomarse la molestia de indagar los hechos bien documentados y las opiniones contrastadas, de buscar la profundidad y el detalle antes que el confort y la reafirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta b&uacute;squeda implica esfuerzo, y el esfuerzo no siempre es placentero. La verdad absoluta puede que no sea f&aacute;cil de encontrar; pero si no estoy dispuesto a intentarlo, a lo mejor puede que pierda el derecho a quejarme.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[John Verdon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/eco-sociedad-conflictivo-periodismo-actualidad_129_2072340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2018 12:47:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Eco de la sociedad: el conflictivo vínculo del periodismo con los hechos de actualidad]]></media:title>
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