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    <title><![CDATA[elDiario.es - Helena Uran Bidegain]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/helena_uran_bidegain/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Helena Uran Bidegain]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No son errores, son delitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/errores-delitos_132_1374814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76aa888f-d219-4211-8fd3-5024e68a7a19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aún son muchas más las partes que junto con el apoyo de la comunidad internacional quieren la paz para Colombia</p><p class="subtitle">Sólo aquellos violentos, que aman la guerra, aquellos que se conforman con un país desbaratado porque no tienen capacidad para creer que todos merecemos algo mejor son quienes hoy celebran el regreso de las FARC a las armas</p></div><p class="article-text">
        Que los fiscales colombianos a cargo de las investigaciones sobre la toma y retoma del Palacio de Justicia en 1985 nieguen que el Ej&eacute;rcito colombiano desapareci&oacute; personas forzadamente en torno a estos hechos es tan siniestro como negar el conflicto armado, no querer la paz o rehusarse a que Colombia merezca algo mejor que lo vivido en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Buscar la impunidad y desconocer la gravedad de lo acontecido es quiz&aacute;s el modelo del tratamiento que se quiere dar a las m&aacute;s de 80.000 personas desaparecidas en el pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, el Ej&eacute;rcito de Colombia dio a conocer que los altos mandos de esa instituci&oacute;n acordaron presentar ante la sociedad colombiana y la Comisi&oacute;n de la Verdad parte del Sistema Integral de Justicia Transicional, una versi&oacute;n unificada como instituci&oacute;n, sobre lo sucedido en los a&ntilde;os pasados del conflicto armado. Una versi&oacute;n en la que, aunque suene incre&iacute;ble, se presentan como una de las v&iacute;ctimas de la guerra. &iexcl;S&oacute;lo cometieron errores, pero nunca delitos!
    </p><p class="article-text">
        Mucho parece que las declaraciones de los fiscales Sarmiento y Or&oacute;stegui, encargados de investigar los cr&iacute;menes cometidos por las fuerzas armadas en el Palacio de Justicia, son parte de este plan coordinado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los fiscales encargados del caso del Palacio de Justicia siguiendo el ejemplo del hasta hace poco fiscal general de la naci&oacute;n N&eacute;stor Humberto Mart&iacute;nez, implicado en los casos de corrupci&oacute;n de Odebrecht y ferviente opositor de la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz, abandonaron la &eacute;tica, el profesionalismo y la dignidad, al negar que durante la retoma del edificio, el ej&eacute;rcito incurri&oacute; en el delito de desaparici&oacute;n forzada, para argumentar, como cualquier ciudadano del com&uacute;n que no conoce del caso, que lo que hubo fueron simples errores en la identificaci&oacute;n o cuerpos mezclados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus declaraciones no s&oacute;lo ignoran la jurisprudencia internacional ya firmemente pronunciada en este caso por la CtIDH, sino que desconocen las investigaciones realizadas hasta ahora (muchas o pocas) por la misma entidad a la que pertenecen, (valga anotar dej&aacute;ndola en rid&iacute;culo) y contradicen las sentencias de dos instancias nacionales (el Tribunal Administrativo de Cundinamarca y el Consejo de Estado) que, entre 1993 y 1994, es decir, hace 26 a&ntilde;os, reconocieron que hubo desapariciones en la retoma del Palacio de Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el paralelo entre las recientes actuaciones de la Fiscal&iacute;a y del Ej&eacute;rcito no es coincidencia. Son parte de un esfuerzo estrat&eacute;gico y enga&ntilde;oso por rescribir el pasado y, con esto, la memoria del pa&iacute;s. Pero no se trata solamente de moldear su imagen ante la sociedad. La estrategia, clara y mediata, tiene tambi&eacute;n como finalidad replantear el contexto en el cual desarrollar su defensa ante dos tribunales: Los militares ante la Jurisdicci&oacute;n Especial para la Paz -JEP- y la Fiscal&iacute;a, frente a la CtIDH en la audiencia de seguimiento a la sentencia pronunciada por los hechos del Palacio de Justicia, que se llevar&aacute; a cabo el pr&oacute;ximo 6 de septiembre en la Universidad Externado de Colombia.&#8236; &#8236;&#8236;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, descifrar el motivo subyacente de las insolentes declaraciones de la Fiscal&iacute;a no las hace menos ofensivas. Es realmente lamentable que quienes podr&iacute;an contribuir, y de hecho tienen como mandato investigar los hechos para que se esclarezca, se conozca, se rechace y juzgue a quienes cometen delitos y cr&iacute;menes contra la sociedad civil, prefieran unirse a la parte que victimiza, ataca y niega hechos.
    </p><p class="article-text">
        Es lamentable que, en lugar de unirse a los esfuerzos por crecer como sociedad, justa y en paz, opten por tomar el mismo camino que aquellos de la guerrilla de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia -FARC- que han decidido hoy regresar a las armas y mantenerse en la din&aacute;mica de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Es lamentable que no sean parte del grupo de colombianos que quieren y reclaman su derecho a vivir en paz, a dejar de una vez por todas de ser vistos en el mundo entero como aquel pa&iacute;s del &ldquo;tercer mundo&rdquo; donde se matan sin cesar unos a otros, donde la vida no vale nada, porque la dignidad se perdi&oacute; hace mucho y donde la corrupci&oacute;n, la impunidad y la guerra no dejan de tener un rol predominante en la realidad del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n es deplorable que los medios de comunicaci&oacute;n se presten para hacer eco de esta desviaci&oacute;n que, aunque escandalosa por venir de la Fiscal&iacute;a, no significa que no se hayan cometido cr&iacute;menes de Estado como desaparici&oacute;n, tortura y ejecuci&oacute;n, entre otras tantas.
    </p><p class="article-text">
        Los medios que han reproducido esta noticia tienen el deber de aclararlo en vez de dinamizar la guerra, fomentando la mentira, la desinformaci&oacute;n y la distorsi&oacute;n de la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que muchos me volver&aacute;n a decir que debo dejar de llorar, que debo superarlo, que sangro por la herida, que se alegran por sus coroneles y que son los hijueputas guerrilleros quienes deber&iacute;an estar pagando y no los heroicos se&ntilde;ores que entraron violentamente al Palacio de Justicia, seg&uacute;n ellos a &ldquo;salvar la democracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadie ha desconocido que el accionar de la guerrilla es el origen de este macabro episodio en la historia de Colombia, que tienen plena responsabilidad, que fue un acto guerrero criminal y despiadado. Pero es intolerable seguir razonando como hacen muchos desde hace 30 a&ntilde;os, que ellos, los guerrilleros, son los &uacute;nicos culpables o, peor a&uacute;n, que las verdaderas v&iacute;ctimas de este episodio son los generales del Ej&eacute;rcito contra quienes se han iniciado procesos penales, mientras que algunos miembros de la c&uacute;pula guerrillera est&aacute;n sentados en el Congreso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s se merece algo m&aacute;s que la repetici&oacute;n de este argumento fr&iacute;volo, b&aacute;sico y simplista que obstaculiza su capacidad para crear una memoria hist&oacute;rica que le permita construir un presente digno y respetuoso entre todos. Esa argumentaci&oacute;n para exculpar lo que hizo el Ej&eacute;rcito, se agot&oacute; hace tiempo. Eso ya no va.
    </p><p class="article-text">
        Primero que todo, no se puede seguir equiparando a un grupo de subversivos con el Ej&eacute;rcito nacional, cuya raz&oacute;n de ser es la de proteger a sus ciudadanos. Segundo, no se puede negar que, aunque fue la guerrilla quien inici&oacute; la toma del Palacio Justicia, fue el Ej&eacute;rcito quien tuvo a los desaparecidos en su poder y custodia, tras lo cual no se volvi&oacute; a saber de ellos. Tercero, hemos podido constatar que la incorporaci&oacute;n del M-19 en la sociedad y, en particular, en su estamento pol&iacute;tico, fue lo que verdaderamente permiti&oacute; la erradicaci&oacute;n de ese grupo armado cuyos combatientes alcanzaron a rondar los 2.000 individuos.
    </p><p class="article-text">
        Este no es un momento de celebraciones para Colombia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo aquellos violentos, que aman la guerra, aquellos que piensan en sus propios intereses porque no son sus hijos los que van a la guerra, aquellos que se conforman con un pa&iacute;s desbaratado porque no tienen capacidad para creer que todos merecemos algo mejor, o no quieren ceder a sus privilegios, son quienes hoy celebran el regreso de las FARC a las armas o las mentiras que imparte la Fiscal&iacute;a. Porque prefieren 80 guerrilleros en el monte, que uno en el Congreso (como ya lo ha afirmado, &Aacute;lvaro Uribe, jefe del partido de extrema derecha Centro Democr&aacute;tico), porque el ego&iacute;smo y el odio no les permite pensar en grande. Porque al final es s&oacute;lo de valientes atreverse a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero la sociedad es m&aacute;s fuerte y lo he visto en la reacci&oacute;n y rechazo frente a las declaraciones mentirosas de fiscales con relaci&oacute;n a las desapariciones forzadas del Palacio de Justicia, porque a&uacute;n son m&aacute;s del 90% de exguerrilleros de las FARC desmovilizados, porque a&uacute;n en medio de todas las dificultades que enfrenta el pa&iacute;s, el acuerdo se sigue implementando, porque a&uacute;n son muchas m&aacute;s las partes que junto con el apoyo de la comunidad internacional, quieren la paz para Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Colombia da la batalla entre quienes quieren a su pa&iacute;s y quienes s&oacute;lo quieren sus intereses mezquinos. El pa&iacute;s seguir&aacute; defendiendo la paz y la justicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/errores-delitos_132_1374814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Sep 2019 19:06:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No son errores, son delitos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El club que no quiere que se vigilen los derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/club-quiere-vigilen-derechos-humanos_132_1563020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8101431-60c2-43f8-87f2-78bd9037a307_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El club que no quiere que se vigilen los derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Colombia, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil han enviado un comunicado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para "proponerle respetuosamente" que este tribunal no interfiera más en sus asuntos internos referentes a violación y reparación de DDHH</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as atr&aacute;s, cinco de los pa&iacute;ses del gran club de la (extrema) derecha de Am&eacute;rica Latina, Colombia, Chile, Argentina, Paraguay y Brasil enviaron un comunicado a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dirigida a su secretario general Paulo Abrao, para seg&uacute;n ellos &ldquo;proponerle respetuosamente&rdquo; que este tribunal no interfiera m&aacute;s en los asuntos internos de los pa&iacute;ses firmantes cuando de violaci&oacute;n de DDHH y reparaci&oacute;n se trata.
    </p><p class="article-text">
        Este club de los cinco mencionan que la CIDH al &ldquo;momento de decretar medidas de reparaci&oacute;n deben guardar una debida proporcionalidad y respetar los ordenamientos constitucionales y las exigencias propias del Estado de Derecho&rdquo;. Es decir, que el sistema de protecci&oacute;n a los Derechos Humanos no puede &ldquo;sobrepasar&rdquo; la autonom&iacute;a de los Estados.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las sorpresas que resultan de esta solicitud:
    </p><p class="article-text">
        1) Si existe el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) es precisamente porque estos pa&iacute;ses que se autodenominan como Estados de Derecho no parecen haber salvaguardado en todo momento los Derechos Humanos y libertades de sus ciudadanos como deber&iacute;an. Este sistema es pues la &uacute;ltima esperanza con la que cuentan los ciudadanos. Porque, aunque en muchas ocasiones, los Estados no llegan ni a cumplir con los fallos de la Corte, estas sentencias s&iacute; resultan un gran respaldo que empodera a las v&iacute;ctimas en su lucha por la justicia.
    </p><p class="article-text">
        2) Los cinco pa&iacute;ses piden que no se intervenga en asuntos de reparaci&oacute;n que tenga que ver con individuos, que ya de por si son vulnerables frente al poder del Estados, pero, sobre reparaci&oacute;n a empresas, que en muchas ocasiones realizan reclamaciones poniendo en tela de juicio pol&iacute;ticas p&uacute;blicas establecidas en beneficio de los ciudadanos y cuyas reparaciones son cuantiosas, no se hace menci&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        3) Estos mismos pa&iacute;ses que tienen la desfachatez de firmar esta carta critican hoy fuertemente a Venezuela por la violaci&oacute;n de DDHH en la que est&aacute; incurriendo el gobierno de Maduro (algo cierto) y dicen estar muy preocupados por el pueblo venezolano, pero al mismo tiempo desaprueban que un tribunal internacional, ratificado en su momento por ellos mismos y con esta funci&oacute;n, les se&ntilde;ale o exija reparar a sus propios ciudadanos, cuando son estos Estados los que atentan. Se creen con la autoridad moral para criticar la violaci&oacute;n de DDHH del pa&iacute;s vecino, pero rechazan que quien realmente tiene la potestad para hacerlo, los juzgue a ellos y montan un club para reducir la independencia y autonom&iacute;a de los &oacute;rganos del Sistema Interamericano.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que cuando un caso llega a la CIDH es porque los recursos judiciales internos del pa&iacute;s est&aacute;n agotados, pero, en muchos casos, la realidad es que estos recursos ni siquiera existen, o mejor, no se ponen a disposici&oacute;n de muchas personas a quienes se les niega hasta los m&aacute;s b&aacute;sicos derechos, incluido tener derecho a dichos recursos. Quitarles la esperanza que ofrece la CIDH, como &uacute;ltima instancia, es dejar a los ciudadanos a&uacute;n m&aacute;s desamparados y vulnerables de lo que ya est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De manera socarrona y c&iacute;nica, esta carta sigue la misma l&iacute;nea que reg&iacute;menes como el de Fujimori (1999), o el de Ch&aacute;vez/Maduro (2012) en su postura frente al Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Cuando se sienten incomodados en lo que consideran su derecho natural para, violar, torturar, desparecer y ejecutar, sin rendir cuentas por ellos. Ah&iacute; entonces denuncia y deciden retirarse de la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Es imposible entender la osad&iacute;a de este ramillete de pa&iacute;ses con su gran c&uacute;mulo de atentados a la libertad individual y los derechos humanos a cuestas. 
    </p><p class="article-text">
        Brasil, de Bolsonaro, con sus afirmaciones abiertamente a favor de la tortura; Argentina, de Macri, con su persecuci&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s del poder judicial y multitudinarias manifestaciones sociales; Chile, de Pi&ntilde;eras y su manera de manejar los conflictos con los Mapuches que reivindican sus derechos a la tierra; Colombia, de Uribe/Duque, con la falta de control y esclarecimiento a los asesinatos masivos a l&iacute;deres sociales y gestores de paz, as&iacute; como su firme oposici&oacute;n a la Jurisdicci&oacute;n Especial para la paz; o Paraguay, que no hace nada para proteger a las comunidades ind&iacute;genas Yakye axa, Sawhoyamaxa, de terceros que se apropian de sus tierras ancestrales para plantaciones de Soya, etc.
    </p><p class="article-text">
        Que estos cinco pretendan que la Comisi&oacute;n y la Corte Interamericana deje de intervenir y m&aacute;s a&uacute;n les d&eacute; palmaditas por sus grandes esfuerzos en la consolidaci&oacute;n del Estado de derecho, reafirma simplemente sus pol&iacute;ticas represoras y de impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Puedes ver <a href="https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2019/190424-Comunicado-de-prensa-del-Ministerio-de-Relaciones-Exteriores-sobre-el-Sistema-Interamericano-de-Derechos-Humanos.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; la carta</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/club-quiere-vigilen-derechos-humanos_132_1563020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 May 2019 19:19:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El club que no quiere que se vigilen los derechos humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Colombia,Chile,Argentina,Paraguay,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria y el poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/memoria-poder_132_1814306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/348aae74-72ba-457b-bc88-d70e8e771aa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La memoria y el poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La memoria puede jugar un rol liberador para las víctimas y la sociedad entera, o puede ser usada como arma para la sumisión de otros</p><p class="subtitle">No en vano se persigue a víctimas, sobrevivientes y a quienes buscan esclarecer los hechos. No en vano, con intimidaciones y noticias falsas, se engaña y altera la realidad de los hechos</p></div><p class="article-text">
        Mientras haya v&iacute;ctimas con el valor de exigir verdad y reivindicaci&oacute;n, mientras se haga memoria, habr&aacute; posibilidad de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no ser&aacute;n los tribunales nacionales &mdash;en contrav&iacute;a de su raz&oacute;n de ser y en funci&oacute;n de razones pol&iacute;ticas&mdash;&nbsp;los que juzguen a los responsables, pero las v&iacute;ctimas y sobrevivientes podr&aacute;n entonces acudir a otros estrados judiciales, fuera de sus fronteras, o a instancias judiciales internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), o a la Corte Penal Internacional (CPI).
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de actos atroces, en medio de su delirio de poder, a menudo olvidan esto. Y muchas veces, quienes han sido violentados, aturdidos por las circunstancias y tanta impunidad, comprensiblemente pierden la esperanza. Sin embargo, son varios ya los ejemplos que confirman que en este asunto nada est&aacute; definido. Casos como el de Pinochet, Videla y centenares de militares en Argentina o Fujimori, entre otros en el mundo, reflejan que, aunque sea tarde, es la memoria viva a trav&eacute;s de las v&iacute;ctimas y sobrevivientes, la que lleva a que, al final, vali&eacute;ndose de herramientas legales, se haga justicia, dentro o fuera de las fronteras.
    </p><p class="article-text">
        No en vano se persigue y pretende callar a las v&iacute;ctimas, a los sobrevivientes y a quienes buscan esclarecer los hechos. No en vano, con intimidaciones, persecuci&oacute;n y noticias falsas, se enga&ntilde;a y altera la realidad de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Quienes tienen el poder y abusan de &eacute;l conf&iacute;an en que este ser&aacute; infinito y que la impunidad los cobijar&aacute; siempre pero, como dice el jurista en derecho internacional Wolfgang Kaleck, &ldquo;la historia y la justicia son un proceso abierto. No se sabe con antelaci&oacute;n qu&eacute; medios jur&iacute;dicos ser&aacute;n exitosos y cu&aacute;les no&rdquo;. As&iacute; que lo que hoy puede que no funcione, podr&aacute; hacerlo ma&ntilde;ana o al rev&eacute;s. Es una constante lucha en las que tanto las constelaciones pol&iacute;ticas como las jur&iacute;dicas cambian y con ellas, las oportunidades de justicia y verdad. Por ello la memoria viva es tan importante.
    </p><p class="article-text">
        La memoria puede jugar un rol liberador para las v&iacute;ctimas y la sociedad entera, o puede ser usada como arma para la sumisi&oacute;n de otros. Esto explica por qu&eacute; en pa&iacute;ses como la Espa&ntilde;a de hoy los defensores de la dictadura franquista insisten en mantener a su l&iacute;der como un h&eacute;roe en un mausoleo y evitar a toda costa que sus restos sean exhumados para llevarlos a un lugar menos pretencioso y m&aacute;s acorde a lo que merece. Ellos dicen no encontrar el sentido en revolver el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Pero en realidad lo que temen es que se desmonte el imaginario de Franco como &ldquo;el todo poderoso&rdquo; que protegi&oacute; a su pueblo de los rojos, temen que se genere reflexi&oacute;n en torno a los hechos, que se cuestione si realmente se puede reducir todo a una guerra entre dos bandos antag&oacute;nicos o si hay mucho m&aacute;s detr&aacute;s, que se cuestione la historia ense&ntilde;ada en la escuela y mucho menos quieren que finalmente la opini&oacute;n p&uacute;blica sepa directamente de la voz de los pocos sobrevivientes y/o familiares de los violentados, la responsabilidad que Francisco Franco y la represi&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol tiene en el sufrimiento e indiferencia a la que han sido sometidos.
    </p><p class="article-text">
        El silencio sobre los hechos, la censura, indiferencia al dolor de quienes padecieron estos abusos y la mentira a la que se someti&oacute; a toda la sociedad, es la que permite que a&uacute;n hoy, m&aacute;s de 40 a&ntilde;os desde las primeras elecciones democr&aacute;ticas en el pa&iacute;s, exista, entre otras cosas, una fundaci&oacute;n en y con el nombre del dictador y que una enorme parte de la sociedad ignore su propio pasado.
    </p><p class="article-text">
        En todo conflicto armado, la primera v&iacute;ctima es la verdad y la lucha por la memoria se da al final entre quienes han ostentado el poder y escriben la historia oficial y quienes han sido victimizados. La historia nos ha sido ense&ntilde;ada con los lentes del poderoso. Y lo primeros, es decir, los poderosos luchar&aacute;n por seguir present&aacute;ndose como protectores y h&eacute;roes, imponiendo la mentira y el olvido para minar la conciencia de la mayor&iacute;a, los segundos exigen ser escuchados y reivindicar sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo actual, que refleja muy bien la lucha por la memoria, es el de Colombia. Con un Estado de Derecho profundamente d&eacute;bil y un aparato de justicia inoperante, o al servicio de intereses pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos, en este pa&iacute;s es precisamente la memoria lo que m&aacute;s asusta a quienes han ejercido el control sobre el resto. Tienen la confianza de tener a la justicia ordinaria a su servicio, en muchos casos, a trav&eacute;s de soborno, clientelismo o prebendas.
    </p><p class="article-text">
        Para las v&iacute;ctimas y defensores de&nbsp;los derechos humanos es dif&iacute;cil superar la fuerza y el poder que poseen quienes han ejercido el control. Pero, la Justicia Especial para la Paz (JEP) como resultado de los acuerdos de paz firmados en 2016, representa un nuevo escenario que parece asustar a algunos, mientras que, por el contrario, a otra gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n afectada por el conflicto le da esperanza.
    </p><p class="article-text">
        La JEP ha generado la expectativa de que finalmente el pa&iacute;s se acerque un poco a la verdad, se ponga de manifiesto cu&aacute;les han sido las causas y se haga p&uacute;blica la responsabilidad de todos aquellos, aparte de las guerrillas, que han dinamizado una guerra de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. Justamente y por esta gran oportunidad de justicia y verdad, es que este tribunal es constantemente torpedeado y atacado, pues de llegar a impartir justicia de manera seria y honesta, ser&aacute; imposible entonces seguir negando o escondiendo el abuso de poder y delitos perpetrados por las fuerzas armadas de la mano de los paramilitares y con el apoyo de grandes pol&iacute;ticos, entes estatales y empresas al pueblo colombiano.
    </p><p class="article-text">
        La historia se puede manipular, la memoria no, porque ella est&aacute; viva. Buscar&aacute;n silenciarla, pero mientras haya personas que la mantengan viva no podr&aacute; ser alterada. De ah&iacute;, que no solo sea la disputa solo entre poder y el derecho sino tambi&eacute;n la lucha entre historia y memoria.
    </p><p class="article-text">
        El actual gobierno colombiano, en el que el senador Uribe V&eacute;lez da las directrices reales de mando, promueve la creaci&oacute;n de nuevas salas especiales para los casos de militares dentro de la JEP, as&iacute; como la introducci&oacute;n de magistrados adicionales a los inicialmente acordados y elegidos para tal tarea. El sentido de estos cambios, desde el uribismo, es que estos nuevos magistrados, expertos en &ldquo;Derecho Operacional&rdquo; y exmiembros de la fuerza p&uacute;blica juzgue a sus pares acorde a sus intereses. La lectura y narrativa que salga de estas sentencias es ya previsible.
    </p><p class="article-text">
        Muy diciente es tambi&eacute;n que pretenden sentar en la direcci&oacute;n del Centro Nacional de Memoria Hist&oacute;rica a otro sujeto muy allegado a la instituci&oacute;n militar. &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s sensato y honesto contar con un profesional independiente sin v&iacute;nculos con ninguno de los grupos armados? Est&aacute; claro que una balanza tan inclinada, solo promueve la desconfianza evitando que muchos testimonios se den a conocer.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente ejemplos como estos encontramos muchos, desde Chile con la disputa en torno al museo de la memoria desde su apertura en 2010, o las infinitas trabas para esclarecer los cr&iacute;menes de Colonia Dignidad, Guatemala donde el presidente de la Rep&uacute;blica recientemente expuls&oacute; del pa&iacute;s al presidente de la Comisi&oacute;n Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Iv&aacute;n Vel&aacute;zquez, hasta Alemania, donde a pesar del proceso de Nuremberg y el inmenso trabajo de memoria hist&oacute;rica, la ausencia de una comisi&oacute;n de la verdad y depuraci&oacute;n real lleva a que todav&iacute;a 73 a&ntilde;os despu&eacute;s de la segunda guerra mundial pol&iacute;ticos de extrema derecha, sentados en el Bundestag, pongan en tela de juicio el holocausto jud&iacute;o en manos del ej&eacute;rcito alem&aacute;n y lo presenten como una insignificante &ldquo;cagadita de p&aacute;jaro&rdquo; (en palabras de Gauland, jefe del partido de extrema-derecha AFD), en comparaci&oacute;n con las glorias conseguidas.
    </p><p class="article-text">
        La lucha es por acabar con la memoria de las v&iacute;ctimas y as&iacute; evitar cualquier acercamiento a verdad o justicia. Es evitar que entremos en di&aacute;logo con el pasado, y que desarrollemos un poco m&aacute;s de humanidad como seres sociales que somos, que nos responsabilicemos con nuestros cong&eacute;neres y crezcamos como sociedades democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        La lucha es larga y agotadora, pero es necesaria. La memoria es el primer paso para que tarde o temprano, adentro o afuera del territorio, la justicia act&uacute;e, la verdad se conozca y que los violentados recobren un poco de la dignidad arrebatada por los poderosos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/memoria-poder_132_1814306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Nov 2018 20:19:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La memoria y el poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Justicia,Derechos Humanos,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no es nada nuevo, ¿por qué la sorpresa, Alemania?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nuevo-sorpresa-alemania_132_1946127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d89fc2cc-ffce-4205-93fa-89af8febddda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si no es nada nuevo, ¿por qué la sorpresa, Alemania?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema en Alemania va mucho más allá de unos manifestantes de extrema derecha protagonizando actos de vandalismo, persiguiendo a quienes tienen la piel más oscura que ellos o llevando al límite a las fuerzas de seguridad, que en esa ocasión demostraron no tener el monopolio de la fuerza</p></div><p class="article-text">
        Es como si Alemania hubiera tenido que llegar al punto en que uno de sus jugadores de f&uacute;tbol del equipo nacional renunciara para que medios de comunicaci&oacute;n, pol&iacute;ticos y la opini&oacute;n p&uacute;blica escuchara las quejas sobre racismo y discriminaci&oacute;n cotidianas que se viven en el pa&iacute;s. Se ignor&oacute; durante a&ntilde;os el llamado de muchos; y hoy la extrema derecha, con sus discursos de odio (<em>Ausl&auml;nder rau&szlig; y Wir sind das Volk</em>: Fuera extranjeros y nosotros somos el pueblo) en sinton&iacute;a con el resto en Europa, est&aacute; en alza en todo el pa&iacute;s, con manifestaciones m&aacute;s extremas como las recientes en Chemnitz, donde periodistas, personas que piensan diferente, y alemanes y extranjeros no blancos, fueron objeto de ataque. Lo que no entiendo es que todav&iacute;a muchos se sorprendan.
    </p><p class="article-text">
        Mucho tiempo se estuvo discutiendo si Alemania es o no pa&iacute;s de emigraci&oacute;n, ignorando que precisamente desde este pa&iacute;s empezaron grandes movimientos migratorios que inevitablemente generan flujos en doble sentido. Al mismo tiempo, se creaba un imaginario construido de que el racismo era cosa del pasado, pero, mientras tanto, se segu&iacute;a y siguen utilizando t&eacute;rminos como <em>Migrationshintergrund</em>, o sea, trasfondo migratorio, para referirse a personas con ra&iacute;ces &eacute;tnicas en otro pa&iacute;s, por lo general personas no blancas. El t&eacute;rmino, con una connotaci&oacute;n negativa y de inferioridad, se usa incluso hasta m&aacute;s all&aacute; de la tercera generaci&oacute;n, lo que impide&nbsp; que los as&iacute; definidos generen un sentido de pertenencia com&uacute;n, a la vez que se&ntilde;ala que aquel, aunque alem&aacute;n, no pertenece al grupo.
    </p><p class="article-text">
        Todo empieza por la palabra. Y esto, claramente, se ha visto tambi&eacute;n en estos d&iacute;as en los medios de comunicaci&oacute;n y discusiones p&uacute;blicas sobre lo ocurrido en Chemnitz. Los reporteros, los analistas y los pol&iacute;ticos han pretendido sentar una posici&oacute;n de rechazo a las actitudes racistas de la extrema derecha, pero casi autom&aacute;ticamente y sin reflexi&oacute;n, usando un lenguaje excluyente, que propaga a&uacute;n m&aacute;s el racismo que dicen querer combatir. Un ejemplo, en vez de hablar sobre ataques racistas (a personas no blancas), hablan de ataques a extranjeros, afirmando impl&iacute;citamente que para ser alem&aacute;n hay que ser blanco, y si no lo eres, entonces es porque eres extranjero, emigrante. &iquest;De verdad no se dan cuenta? &iquest;No pueden hacerlo mejor? &iquest;Hay que vivir la discriminaci&oacute;n para notarlo?
    </p><p class="article-text">
        Y como las palabras crean realidades y sustentan las relaciones de poder, tambi&eacute;n hoy siguen presentes nombres de calles y lugares p&uacute;blicos (aproximadamente 450.000 en todo el pa&iacute;s) que remontan a la &eacute;poca esclavista en la que Europa, con Alemania como sede de La Conferencia de Berl&iacute;n (1884-85), se reparti&oacute; &Aacute;frica y dio pie a genocidios como en Congo (1885 y 1906) bajo Leopoldo II de B&eacute;lgica, o el genocidio al pueblo Herero-Nama (1904 - 1907) en lo que hoy es Namibia, en manos de los alemanes. La solicitud de activistas, la comunidad afro-alemana y quienes han sufrido las consecuencias de esta &eacute;poca atroz, se ha convertido en una lucha. Estas calles y lugares reflejan la poca voluntad para resarcir errores y refuerza incluso el discurso y memoria oficial donde el verdugo ha sido glorificado y la v&iacute;ctima deshumanizada y olvidada.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de t&eacute;rminos, nombres de calles, etc. sigue recreando el imaginario de superioridad de muchos: h&eacute;roes (blancos) - criminales (no blancos), cristianos versus musulmanes, etc. lo que lleva a que al final la mezquindad evolucione, pero no desaparezca. Muy diciente es precisamente que en la calle Mohren, t&eacute;rmino utilizado en la colonia para llamar despectivamente y haciendo referencia a su condici&oacute;n de esclavitud y servidumbre a los africanos, se encuentre hoy el Ministerio de Justicia alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema en Alemania va, pues, mucho m&aacute;s all&aacute; de unos manifestantes de extrema derecha en las calles protagonizando actos de vandalismo, persiguiendo a quienes tienen la piel m&aacute;s oscura que ellos, o llevando al l&iacute;mite a las fuerzas de seguridad, que en esa ocasi&oacute;n demostraron no tener el monopolio de la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que a veces se olvida que el racismo alem&aacute;n viene de mucho antes del nacional socialismo y que empieza por el lenguaje, las instituciones, las escuelas, los espacios p&uacute;blicos y, claramente, los espacios de poder.
    </p><p class="article-text">
        Discursos, palabras y manifestaciones en contra de la extrema derecha y en favor de una sociedad democr&aacute;tica, plural e inclusiva o&iacute;mos muchos. Justo tras los incidentes de racismo en Chemnitz, el concierto con el lema <em>wir sind mehr</em>: somos m&aacute;s, logr&oacute; convocar cerca de 65.000 personas, algo que refleja que muchos, de minor&iacute;as y mayor&iacute;a, rechazan estos hechos violentos y racistas. Sin embargo, no son suficientes para ir a la ra&iacute;z del problema. No van al d&iacute;a a d&iacute;a. No van al trato diferente en las escuelas con los ni&ntilde;os alemanes y los que no lo son; no va al mal manejo de pr&aacute;cticas de funcionarios frente a quien ante sus ojos no es suficientemente alem&aacute;n; no cambia la negativa de muchos de alquilar a quien tenga apellido poco alem&aacute;n a ni siquiera ser considerado para un puesto laboral por llamarse Mohamed o Hern&aacute;ndez; no cambia las estructuras discriminatorias; solo airea el problema que, sin embargo, permanece incrustado.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el problema viene desde el centro de lo institucional que sostiene y da estructura a la discriminaci&oacute;n, y que, junto con la falta de atenci&oacute;n a problemas existenciales de grupos de la sociedad por parte de los partidos tradicionales, ha llevado a que hoy la extrema derecha sea una de las mayores fuerzas pol&iacute;ticas y los movimientos neonazis aumenten.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto tiempo pens&oacute; acaso Alemania que podr&iacute;a seguir as&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; no oye a las voces de quienes hist&oacute;ricamente han sido discriminados para construir juntos? La respuesta est&aacute; en la pregunta. No han sido reclamos de la clase dominante y por ello &iexcl;ha sido una voz sin eco!
    </p><p class="article-text">
        No hay m&aacute;s que ver los datos de desempleo del pa&iacute;s para ver que el fen&oacute;meno ha sido simplemente ignorado durante mucho tiempo. En 2017 uno de cada dos desempleados era extranjero, o alem&aacute;n, pero con ra&iacute;ces en otro pa&iacute;s, o sea, los de trasfondo migratorio.
    </p><p class="article-text">
        Ya en 2012 el comit&eacute; de la ONU de DDHH mostraba preocupaci&oacute;n por la segregaci&oacute;n en escuelas primarias del pa&iacute;s, donde se separaba a ni&ntilde;os alemanes de aquellos ni&ntilde;os tambi&eacute;n alemanes, pero con ra&iacute;ces en otro lugar. El sistema educativo alem&aacute;n ofrece, a partir de la cuarta clase, tres modelos de secundaria: <em>Hauptschule</em>, <em>Realschule</em> y <em>Gymnasium</em>. Acorde a la recomendaci&oacute;n de la maestra o el maestro, se cursa uno u otro. Lamentablemente, terminan siendo muy pocos los alumnos de primaria no blancos que logran llegar al <em>Gymnasium</em>, el modelo con el nivel m&aacute;s alto de los tres y el &uacute;nico que permite despu&eacute;s el ingreso a la universidad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no es de sorprender que tampoco en instituciones como el parlamento alem&aacute;n, compuesto por 709 diputados, solo 58 tenga una historia de migraci&oacute;n en su casa (y la mayor&iacute;a son emigraciones de otros pa&iacute;ses de Europa), es decir, un 8% de del total de parlamentarios. Muy por debajo del 22,5 % de personas en Alemania con ra&iacute;ces en otro territorio.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, queda claro que consignas como &uml;no hay lugar para el racismo&uml;, que se repiten en diferentes lugares, solo han llevado a crear una imagen errada de Alemania, porque s&iacute; ha habido y hay racismo constante, cotidiano y estructural. Se ha hecho creer que la discriminaci&oacute;n se trataba de casos aislados, de que los migrantes son quienes no se integran, o que se mal interpretaban sucesos racistas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque muy importantes y acertados, no son suficientes los discursos y las palabras de pol&iacute;ticos, como las dadas recientemente por el presidente Walter Steinmeier en su encuentro con personas de la comunidad turco-alemana: <em>Es gibt keine halben oder ganzen, keine Bio- oder Passdeutschen. Es gibt keine B&uuml;rger erster oder zweiter Klasse; o sea</em>, &ldquo;no hay alemanes medios, bio (originales) o de pasaporte. No hay ciudadanos de primera y segunda categor&iacute;a&rdquo;, queriendo decir que todos somos alemanes. No es serio y responsable decir esto cuando despu&eacute;s se hace la distinci&oacute;n oficial entre los unos (alemanes) y otros, aquellos que, aunque alemanes, tienen un trasfondo que no lo es. &iquest;Para qu&eacute; la diferenciaci&oacute;n? Algunos dir&aacute;n que para aprovechar esta riqueza cultural, pero la pr&aacute;ctica muestra que esta diferencia solo sirve para excluir, limitar oportunidades y alimentar las creencias de superioridad de miembros de la mayor&iacute;a, que deriva en actos cotidianos de desd&eacute;n e incluso en expresiones violentas de odio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ser contraproducente que, queriendo mostrar una cara amigable, reuniera solo a personas de origen turco (que es asociada al mundo musulm&aacute;n) y alemanes (cristianos) transmitiendo a su vez que el asunto es uno de diferencias religiosas respondiendo a la supuesta amenaza de la &uml;islamizaci&oacute;n&uml; de occidente que lo &uacute;nico que hace es legitimar guerras pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas a trav&eacute;s de la religi&oacute;n y reafirmando que en esta diferencia radica el problema que tenemos en casa. &iquest;Por qu&eacute; no se convoc&oacute; a un grupo m&aacute;s plural e incluyente? &iquest;D&oacute;nde quedan las dem&aacute;s voces que no se sienten ni cristianas ni musulmanas, pero s&iacute; en la mitad del problema?
    </p><p class="article-text">
        Ya es hora de que Alemania empiece a combatir sus problemas de racismo y discriminaci&oacute;n de fondo, empezando por el lenguaje y siguiendo por las instituciones oficiales, las escuelas, ONGs, organizaciones de la iglesia, con medios de comunicaci&oacute;n m&aacute;s pluri&eacute;tnicos y espacios de poder en los que todos nos sintamos representados. Solo incluyendo a toda la sociedad en la vida p&uacute;blica y asuntos pol&iacute;ticos del pa&iacute;s podremos construir realmente juntos, sin importar las diferencias y combatir a aquellos que se niegan a aceptar que &eacute;ste es un momento de cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nuevo-sorpresa-alemania_132_1946127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Sep 2018 19:19:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si no es nada nuevo, ¿por qué la sorpresa, Alemania?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estado lo llama entrega digna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llama-entrega-digna_132_1965071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dba0afe9-95af-475e-876c-54a6624216f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estado lo llama entrega digna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrega de los restos óseos de quien antes de ser ejecutado también fue torturado por miembros del Estado colombiano</p><p class="subtitle">Esta es mi historia, la de mi familia, pero lamentablemente también la de miles más en Colombia</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as volv&iacute; de una visita a Colombia. Fui para atender lo que la Fiscal&iacute;a General de la Naci&oacute;n llama &ldquo;entrega digna&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entrega digna&rdquo;, en este caso, de un cuerpo que fue v&iacute;ctima de un crimen de Estado. Entrega de los restos &oacute;seos de quien antes de ser ejecutado tambi&eacute;n fue torturado por miembros del Estado colombiano. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo no quedarse tropezando en el hecho de que precisamente la instituci&oacute;n que despu&eacute;s de m&aacute;s de 30 a&ntilde;os no ha sabido responder ante nuestro derecho a la justicia y la verdad, use sin sonrojarse la palabra &ldquo;digna&rdquo;, la expresi&oacute;n &ldquo;entrega digna&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; hay acaso de digno en todo esto? 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; hueca resulta de repente la palabra &ldquo;digna&rdquo;!  La &ldquo;dignidad&rdquo; viniendo de parte de esta instituci&oacute;n que al igual que el instituto de medicina legal, ha sido c&oacute;mplice de la violaci&oacute;n y enga&ntilde;os cometidos a partir de noviembre del 85 y nunca ha tenido la dignidad de reconocer complicidad alguna ante lo sucedido. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un cuerpo por tercera vez entregado a sus familiares por las autoridades y dos veces exhumado?&iquest;De qu&eacute; se trata en realidad? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hacer borr&oacute;n y cuenta nueva de todo lo que detr&aacute;s y antes de esta entrega ha sido indigno, hiriente, agresivo y violento? &iquest;Quiz&aacute;s buscando hacerlo esta vez mejor? &iexcl;Puede ser! 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pretenden acaso que la llamada &ldquo;entrega digna&rdquo; sea el punto final de una historia de abusos y mentiras? &iquest;Pero c&oacute;mo? &iquest;Sin verdad? 
    </p><p class="article-text">
        Inevitable pensar que detr&aacute;s est&eacute; la maniobra de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os de dilatar y dilatar el proceso judicial, perpetuando la impunidad. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un cuerpo tres veces entregado a sus familiares por las autoridades y dos veces exhumado? &iquest;Para qu&eacute;? 
    </p><p class="article-text">
        Esta es mi historia, la de mi familia, pero lamentablemente tambi&eacute;n la de miles m&aacute;s en Colombia. La nuestra empez&oacute; con la toma por parte de la guerrilla del M-19 en 1985 al Palacio de Justicia y la retoma por parte de las Fuerzas Armadas colombianas, quienes alegando defender la democracia de la subversi&oacute;n, destrozaron el edificio de la justicia a punta de cohetes, tanques de guerra y fuego, para despu&eacute;s ejecutar y hacer desaparecer a varias personas que hab&iacute;an logrado salir vivas de ese infierno. 
    </p><p class="article-text">
        En esta visita a Colombia conoc&iacute; las instalaciones de medicina legal. Ese lugar donde se va s&oacute;lo cuando el que no es m&eacute;dico o funcionario se encuentra de repente y sin buscarlo con una historia de violencia en su vida. Un lugar fr&iacute;o y con necesidad de ser restaurado, reparado. Pero all&iacute; y con la idea de repararnos a nosotras se hizo el informe sobre la exhumaci&oacute;n solicitada por la fiscal&iacute;a y que se supone termina con la &ldquo;entrega digna&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ellos para confirmar y reconfirmar lo que su propia instituci&oacute;n hizo antes. Sobre el hecho de que despu&eacute;s de m&aacute;s de 30 a&ntilde;os no haya completa claridad y verdad, no hubo menci&oacute;n, tampoco sobre errores de parte de los distintos entes comprometidos. Pero s&iacute; se habl&oacute; de &ldquo;entregas dignas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De esa Colombia llegu&eacute; hace unos d&iacute;as. La Colombia de las historias de desaparecidos, desplazados, ejecutados, torturados, violentados. De la Colombia de la guerra, la del conflicto, de la Colombia que necesita de un referendo para saber si quieren vivir en paz y en la que despu&eacute;s gana la guerra, de la que hace una consulta popular anticorrupci&oacute;n para poder exigir mayor transparencia, respeto y pulcritud a sus representantes para con el pa&iacute;s, porque sencillamente all&aacute; nadie puede partir ya de esta base. De la Colombia donde lo irreal es la cotidianidad. De la Colombia donde un cuerpo puede ser entregado en tres ocasiones por las autoridades y ser dos veces exhumado, como quien saca y mete un objeto de un caj&oacute;n y los familiares se convierten en meros espectadores. De la Colombia donde la ficci&oacute;n m&aacute;s atroz es real. 
    </p><p class="article-text">
        No, la paz y el respeto son algo que para muchos en Colombia no necesariamente se entiende como un valor, menos como un derecho de todos. De esa Colombia llegue hace unos d&iacute;as, de esa a&uacute;n incomprensible para m&iacute;, de esa con tanto potencial derrochado, de esa tan explotada, abusada y dolida, de esa Colombia a donde mi padre alguna vez me llev&oacute; con la ilusi&oacute;n de que la construir&iacute;amos y de donde despu&eacute;s tuve que salir. 
    </p><p class="article-text">
        Sal&iacute; hastiada y asustada pero no desesperanzada y hoy estoy convencida de que Colombia puede ser alg&uacute;n d&iacute;a mejor. Y aunque en este texto hable concretamente de Colombia las consecuencias son para toda la humanidad y la lucha debe ser de parte de todos los que creemos en un mundo mejor. Porque el pa&iacute;s lo merece y puede hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no sean pocas las veces que sobresale la cara racista, la clasista, la homof&oacute;bica, y machista  tambi&eacute;n sigue presente y muy viva la cara que han querido acabar, enterrar y desaparecer una y otra vez, la que est&aacute; en cunetas y fosas comunes por su lucha por la paz, la de los l&iacute;deres sociales, la de los defensores de DDHH, la de los que siguen levantando su voz  porque creen en una democracia con derechos para todos, la de las madres que buscan a sus hijos desaparecidos, las de las familias que piden verdad y la del pa&iacute;s que no quiere ser doblegado y no aceptara m&aacute;s impunidad e injusticia. 
    </p><p class="article-text">
        Me fui, s&iacute;, pero no me desprend&iacute; y por eso al igual que muchos otros seguiremos reivindicando y dignificando muestras historias, a nuestros seres perdidos y construyendo un futuro para todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/llama-entrega-digna_132_1965071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Aug 2018 19:06:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estado lo llama entrega digna]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del fútbol alemán a la resistencia: Mesut Özil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/futbol-aleman-resistencia-mesut-ozil_132_1993870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5ebb408-e339-4830-9748-9ed1d79fbd5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del fútbol alemán a la resistencia: Mesut Özil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el imaginario colectivo alemán, que poco entiende de biculturalidad y binacionalidad, un jugador de su selección solo podría posar con Merkel y esta foto era simplemente muy poco alemana</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada y cerrando con broche de oro el desastroso papel que jug&oacute; la selecci&oacute;n alemana de f&uacute;tbol en el mundial, uno de sus jugadores decidi&oacute; no querer jugar m&aacute;s para este pa&iacute;s y renunci&oacute;, por primera vez en su historia, a ella. La raz&oacute;n: Racismo y falta de respeto.
    </p><p class="article-text">
        Alemania es conocido mundialmente por su fuerte historia de antisemitismo y racismo. Este caso del que quiero hablar, empez&oacute; con una foto donde aparece el jugador Mesut &Ouml;zil posando junto al presidente Turco Erdogan. En cuanto la vi, supe que llegar&iacute;an las cr&iacute;ticas de todos los rincones de Alemania, no solo por tratarse de un presidente muy pero muy cuestionable, sino porque en el imaginario colectivo alem&aacute;n, que poco entiende de biculturalidad y binacionalidad, un jugador de su selecci&oacute;n solo podr&iacute;a posar con Merkel y esta foto era simplemente muy poco alemana.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1021153001287880704?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que hacerse fotos con el presidente de un gobierno que viola los derechos humanos, que reprime la libertad de prensa y amenaza a la sociedad civil, sea quien sea, no es en lo absoluto de admirar. Al contrario fue un acto irresponsable y muy reprochable. Sin embargo &iquest;aquellos que arduamente criticaron a Mesut &Ouml;zil, supuestamente por cuestiones de moral, porque entonces callaron ante el hecho de que el reciente mundial de f&uacute;tbol se celebrara en un pa&iacute;s como Rusia gobernado por otro aut&oacute;crata, que tampoco se caracteriza por respetar los valores democr&aacute;ticos que toda sociedad necesita?
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hay pues mucha mucha tela que cortar. Por un lado, la relaci&oacute;n bilateral alemana-turca pasa por un momento especialmente dif&iacute;cil desde hace ya un tiempo. Por otro, Alemania ha visto siempre a Turqu&iacute;a como Estados Unidos ha visto a M&eacute;xico. Con superioridad y cierto desprecio.
    </p><p class="article-text">
        Esta intensa relaci&oacute;n se remonta a los a&ntilde;os 60 y 70 cuando los &ldquo;Gastarbeiter&rdquo; turcos que significa trabajadores invitados, atendiendo a un acuerdo de contrataci&oacute;n bilateral, llegaron a Alemania para reconstruir un pa&iacute;s ajeno despu&eacute;s de la segunda guerra mundial. Nunca hubo un gesto colectivo de agradecimiento de parte de los alemanes hacia quienes hab&iacute;an abandonado su pa&iacute;s, su lengua, tradiciones y familia. Al contrario, la tendencia fue de rechazo, esperando que una vez finalizado el trabajo, regresaran a Turqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El caso de USA y M&eacute;xico, es muy similar. Con el &ldquo;bracero program&rdquo;(1942 - 1964) entraron 4.5 millones de trabajadores mexicanos de manera legal a Estados Unidos para desarrollar el campo agr&iacute;cola y el sistema ferrovial. Despu&eacute;s de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de acuerdo y trabajo duro, las autoridades quisieron que se fueran.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos los pa&iacute;ses del norte pensaron que sus pol&iacute;ticas traer&iacute;an s&oacute;lo a trabajadores para despu&eacute;s darse cuenta de que eran en realidad personas. Y aunque sus programas de contrataci&oacute;n hubieran terminado, la estructura migratoria ya se hab&iacute;a consolidado, ten&iacute;an familia en los pa&iacute;ses receptores y una vida hecha. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que estas relaciones bilaterales generaron en los pa&iacute;ses de acogida relaciones de poder entre nacionales y trabajadores invitados, de las que nunca los reci&eacute;n llegados, ni sus hijos o los hijos de sus hijos se han podido librar. El irrespeto, la exclusi&oacute;n y el racismo siguen siendo hoy, medio siglo despu&eacute;s, parte del diario vivir.
    </p><p class="article-text">
        La renuncia de &Ouml;zil, hijo de inmigrantes turcos, al equipo nacional alem&aacute;n ha desatado un debate sobre el racismo en Alemania y un movimiento llamado #MeTwo. Este nombre hace alusi&oacute;n a que los inmigrantes, o sus hijos puedan vivir entre dos mundos, el alem&aacute;n y otro y al mismo tiempo identificarse con los dos. Alemania a&uacute;n hoy proh&iacute;be, con pocas excepciones, la doble nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el Hashtag #MeTwo miles de personas, cuentan sus experiencias cotidianas de racismo en ese pa&iacute;s. A veces es de frente como en el caso del &Ouml;zil, para no hablar ya de los ataques f&iacute;sicos de extremistas de derecha que es otro nivel, pero muchas veces y a diario es sutil y estructural, lo que hace muy dif&iacute;cil de confrontar para quienes lo sufren.
    </p><p class="article-text">
        Alemania tiene una historia de racismo muy pero muy fuerte s&iacute; y sus pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n han sido desastrosas. Se dijo siempre que los migrantes ten&iacute;an que integrarse, pero en la ignorancia se pens&oacute; que solo los de afuera ten&iacute;an que hacer el esfuerzo y ser&iacute;a posible lograrlo en una sola direcci&oacute;n. Sin embargo, todos sabemos que es imposible entrar, por mucho que se quiera, si nadie est&aacute; dispuesto a abrir la puerta del otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Del t&eacute;rmino &ldquo;Gastarbeiter&rdquo;, trabajadores invitados, se pas&oacute; al de personas con &ldquo;Migrationshintergrund&rdquo; o sea, trasfondo migratorio, y no precisamente como halago a lo de afuera. As&iacute; que aunque se trate de alguien de tercera o cuarta generaci&oacute;n nacida en Alemania, siempre llevar&aacute; el sello acuestas de &ldquo;trasfondo migratorio&rdquo;, es decir aquel que no pertenece a los dem&aacute;s, a la mayor&iacute;a. Incluso teniendo pasaporte alem&aacute;n, incluso con un alem&aacute;n sin acento, incluso sin haber si quiera salido de Alemania y aunque se esfuerce como se esfuerzan. Pero sobre todo si el apellido no es muy M&uuml;ller o Schmidt, o el color de su piel es distinto a lo que por razones extra&ntilde;as se ha llamado &ldquo;blanco&rdquo;(blanco es quiz&aacute;s el yogurt). Para una celebridad como Mesut &Ouml;zil tampoco parece haber sido posible.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; el asunto no es el racismo en el futbol, esto solo es un reflejo de la sociedad. El problema real, es el gran n&uacute;mero de personas con cabeza ignorantes y arrogante y el alma ahogada en odio. El problema es que el racismo ha estado presente en toda la historia de ese pa&iacute;s. El problema es el discurso oficial y este tipo de t&eacute;rminos, que propaga y legitima la divisi&oacute;n y la exclusi&oacute;n dentro de una misma sociedad, para despu&eacute;s descaradamente, terminar se&ntilde;alando a aquellos que acude a su otra identidad, como fue el caso de &Ouml;zil.
    </p><p class="article-text">
        El reto para Alemania sigue siendo pues lograr, y al contrario de lo que se ha hecho tradicionalmente, destacar y aprovechar el potencial que tienen los del tal &ldquo;trasfondo migratorio&rdquo; para moverse entre dos o varios mundos, la capacidad para hablar varios idiomas, el entender otras culturas, el tener diferentes identidades y el que sean justamente estas personas quienes hacen de Alemania una m&aacute;s rica.
    </p><p class="article-text">
        Porque s&iacute;, s&iacute; es posible vivir dos o m&aacute;s culturas, sea en la que se creci&oacute; o la de sus padres y abuelos, y sobre todo sin que por ello se deba quedar expuesto a discriminaci&oacute;n, racismo y exclusi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/futbol-aleman-resistencia-mesut-ozil_132_1993870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jul 2018 18:17:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del fútbol alemán a la resistencia: Mesut Özil]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que un presidente quiere esconder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/presidente-quiere-esconder_132_2014878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83069735-fa3f-4951-ab1c-8ed81ebdb3ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que un presidente quiere esconder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si no fuera porque el jefe del partido Centro Democrático, el ex-presidente Álvaro Uribe Vélez, tiene tanto, pero tanto por esconder, podría uno quizás creer genuinamente que la intención de "modificar" el acuerdo de paz es para ajustarlo a uno mejor. Quizás incluso para favorecer a las fuerzas armadas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; quiere el partido del presidente electo de Colombia, el Centro Democr&aacute;tico (CD), evitar que los militares declaren ante la Justicia Especial para la Paz (JEP), y que la verdad sobre los cr&iacute;menes de guerra salga a la luz?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No es de entrada sospechoso que este partido se haya opuesto al acuerdo de paz firmado en 2016 y haya manipulado a los electores con mentiras, que incluso ellos mismos confesaron despu&eacute;s haber divulgado, para que el pueblo votara en contra de la paz en el plebiscito? &iquest;Cualquier sociedad quiere vivir en paz, porque Colombia no?
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, dir&aacute;n ellos, pero no as&iacute;, esta paz significa impunidad para la guerrilla de las FARC. Rid&iacute;cula afirmaci&oacute;n sabiendo que Colombia cuenta de por s&iacute;, con una impunidad del 90% y precisamente el tribunal de la JEP busca resolver lo que durante a&ntilde;os no ha hecho la justicia ordinaria.
    </p><p class="article-text">
        Ah s&iacute;, s&iacute;... tambi&eacute;n har&aacute;n uso del viejo discurso de la derecha de &ldquo;los h&eacute;roes de la patria que no se deben poner al mismo nivel que los terroristas de las FARC&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si no fuera porque el jefe del partido Centro Democr&aacute;tico, el ex-presidente &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez, tiene tanto, pero tanto por esconder, podr&iacute;a uno quiz&aacute;s creer genuinamente que la intenci&oacute;n de &ldquo;modificar&rdquo; el acuerdo de paz es para ajustarlo a uno mejor. Quiz&aacute;s incluso para favorecer a las fuerzas armadas. Aunque habr&iacute;a que hacer un gran esfuerzo, porque gracias al acuerdo de paz las cifras de soldados heridos en combate se redujeron en un 97%. Dif&iacute;cil una mejor protecci&oacute;n que esta.
    </p><p class="article-text">
        Pero no, no, aqu&iacute; de lo que se trata es sobre todo, de salvar su propio pellejo. Y los miembros de su partido  que m&aacute;s parece que trabajan para Uribe que para el pa&iacute;s, tambi&eacute;n lo saben. Pero es que siendo sinceros, ese partido parece a veces m&aacute;s una secta fan&aacute;tica que otra cosa. A quien esta afirmaci&oacute;n le suene exagerado, que revise los discursos en la convenci&oacute;n nacional del partido CD. Y esto sin mencionar los casos en los que muy allegados a Uribe hablan de &eacute;l como un Dios.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el partido CD ha empezado a hacer real lo manifestado por sus representantes con mayor&iacute;a en el congreso: &ldquo;hacer trizas el acuerdo de paz&rdquo;. Lo han hecho torpedeando el trabajo de la JEP y evitando que las fuerzas armadas se presentan ante este mecanismo de justicia transicional, que es el eje fundamental de los acuerdos de paz. Un modelo que ha sido adem&aacute;s aceptado y comentado por expertos internacionalmente, y en el que el mundo ha puesto los ojos por tratarse del m&aacute;s avanzado a nivel de derecho internacional humanitario. En Colombia la JEP, como justicia alternativa busca resolver los cr&iacute;menes de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os de conflicto armado (entre guerrilla, fuerzas armadas y paramilitares), con la caracter&iacute;stica de emitir penas acorde al grado de responsabilidad que asuma el actor de los hecho y su aporte a la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante es que este ejercicio de justicia y verdad permitir&iacute;a al pa&iacute;s forjar como sociedad un camino de transici&oacute;n m&aacute;s estable hacia la paz . Pero es justamente lo que dar&iacute;a descanso a las v&iacute;ctimas, lo que aturde a los del partido del Centro Democr&aacute;tico: La verdad.
    </p><p class="article-text">
        El CD quiere evitar la paz con verdad jur&iacute;dica. Y es que es mucho, demasiado, lo que tiene el jefe de este partido por esconder.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que Uribe V&eacute;lez y solo &eacute;l, tiene el mayor n&uacute;mero de investigaciones (276 por apoyo a paramilitares, relaci&oacute;n con asesinatos de m&aacute;s de 4000 j&oacute;venes, omisi&oacute;n en masacres, manipulaci&oacute;n de testigos, interceptaciones ilegales, soborno y compra de votos para reelecci&oacute;n etc.) del total (1.227) ante la Comisi&oacute;n de Acusaci&oacute;n del Congreso (la encargada de investigar a expresidentes) no es de extra&ntilde;ar que est&eacute; tan nervioso.
    </p><p class="article-text">
        Nervioso porque la JEP s&iacute; logre atar un hecho con el otro, s&iacute; determine su responsabilidad con que Colombia est&eacute; hoy llena de fosas comunes, desplazados, ejecutados y desaparecidos. Y sobre todo que lleguen a afectar su estatus de &ldquo; intocable&rdquo;. Entonces su suerte cambiar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El CD alegar&aacute; que todas las investigaciones y acusaciones son mera persecuci&oacute;n pol&iacute;tica a su l&iacute;der y a los miembros del partido. Sin embargo, contrasta que en un pa&iacute;s con m&aacute;s de 8 millones de v&iacute;ctimas, 220.000 homicidios, 6,7 millones desplazados, 60.000 desapariciones forzadas y 800.000 de v&iacute;ctimas de violencia sexual, no se oiga que los miembros del Centro Democr&aacute;tico sufran de esta misma tragedia. No se tiene por lo menos conocimiento de que alg&uacute;n miembro del CD haya sido asesinado, tampoco desplazado, o que haya tenido que abandonar de la noche a la ma&ntilde;ana el pa&iacute;s por amenazas de muerte. Y los que de su c&iacute;rculo cercano han huido, ha sido pero huyendo de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        No sobra agregar que fue precisamente el periodo del gobierno de Uribe 2002-2010 el que m&aacute;s v&iacute;ctimas dejo (3.374.270) la mayor&iacute;a en relaci&oacute;n al narcotr&aacute;fico y control de la tierra que est&aacute; sobre todo en manos de las multinacionales y terratenientes, intereses representados por el CD. Precisamente la reforma rural, como primer punto del acuerdo de paz es otro al que el CD se niega en aceptar. Una pistas de esta oposici&oacute;n podr&iacute;a tener que ver con que Uribe V&eacute;lez es uno de los mayores acumuladores de tierras en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde el pasado 17 de junio, que Iv&aacute;n Duque gano las elecciones presidenciales (puesto como candidato por Uribe a lo Ch&aacute;vez - Maduro), se han disparado los asesinatos a defensores ambientales, de DDHH y reclamantes de tierras. El Centro Democr&aacute;tico no s&oacute;lo se niega en ver la sistematicidad en estos asesinatos en masa, sino que tambi&eacute;n se sienten atacados por las manifestaciones y marchas en repudio a estos cr&iacute;menes, casi como triqui&ntilde;uela para desmontar lo poco o mucho de democracia que tiene el pa&iacute;s y as&iacute; ganar ellos m&aacute;s espacios para el ego&iacute;smo, la indiferencia, el cinismo y su pol&iacute;tica  del odio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces? Seguir&aacute;n los fieles seguidores del Uribismo, creyendo lo que dice su l&iacute;der. Solo puedo repetir lo que dir&iacute;a George Orwell &ldquo;cuanto m&aacute;s se desv&iacute;e una sociedad de la verdad, m&aacute;s odiar&aacute; a aquellos que la proclaman.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/presidente-quiere-esconder_132_2014878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jul 2018 18:27:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que un presidente quiere esconder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia: el país del autogol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/colombia-pais-autogol_132_2044648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/260c3733-d831-4ad8-9026-d640690bb7bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia: el país del autogol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo bueno del fútbol es que borra las diferencias ideológicas, religiosas, étnicas o de clase dentro del grupo para poner por delante el deseo de todos de que su selección llegue lo más lejos posible en la carrera del Mundial</p><p class="subtitle">Lo triste en ello, en el caso colombiano, es que esta preocupación por el fútbol logre más unión que el deseo de construir un país donde quepan todos y todas con la misma oportunidad de salir adelante</p></div><p class="article-text">
        Es maravillosa la forma alegre que tienen los colombianos, siempre con una sonrisa en la cara, su manera amable de relacionarse, su capacidad para disfrutar de la vida a&uacute;n en momentos dif&iacute;ciles; todo esto es realmente admirable y de lo que muchas otras sociedades pueden aprender. Por eso, es que resulta tan perturbador, que cuando de f&uacute;tbol se trata, afloren tantas emociones nacionalistas entre los colombianos, pero que con el dolor de sus connacionales se perciba tan poca empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Algo bueno del f&uacute;tbol es, sin duda, que borra las diferencias ideol&oacute;gicas, religiosas, &eacute;tnicas o de clase dentro del grupo, o por lo menos las pone en un segundo plano para poner por delante el deseo de todos de que su selecci&oacute;n llegue lo m&aacute;s lejos posible en la carrera del Mundial. Lo triste en ello, hablando del caso colombiano, es que esta preocupaci&oacute;n por el f&uacute;tbol logre m&aacute;s uni&oacute;n que el deseo de construir un pa&iacute;s donde quepan todos y todas con la misma oportunidad de salir adelante y de triunfar.
    </p><p class="article-text">
        Es comprensible que un evento como este, por supuesto sin hablar de los negocios legales e ilegales que s&eacute; que hay detr&aacute;s, mueva tantas emociones positivas dentro de los hinchas. Incluso hombres, que nunca lo har&iacute;an, se permiten aqu&iacute; abrazarse, besarse y bailar juntos en pareja. Aqu&iacute; s&oacute;lo se trata de fiesta y eso permite esconder tantas verg&uuml;enzas y el peso &eacute;tico y moral que lleva el pa&iacute;s sudamericano encima.
    </p><p class="article-text">
        El salario m&iacute;nimo en Colombia es actualmente de aproximadamente 270 d&oacute;lares. Es necesario de 11 generaciones para siquiera ascender a una renta media. Seg&uacute;n el coeficiente de Gini, Colombia es el pa&iacute;s m&aacute;s desigual de Am&eacute;rica del Sur y est&aacute; entre los 10 primeros a nivel mundial, no s&oacute;lo en cuanto a falta de equidad, sino tambi&eacute;n a impunidad con un 90%.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, sin embargo, no hemos visto una hinchada unida buscando ganar la lucha por una vida digna para todos. El nacionalismo o mejor patriotismo, para que no suene tan negativo, aqu&iacute; no se aplica.&nbsp; La abstenci&oacute;n en las recientes elecciones presidenciales fue de un 46% , a pesar de ser la m&aacute;s baja desde 1976.&nbsp; &iquest;Como entendemos esto? &iquest;Se quiere al pa&iacute;s y nos sentimos parte de &eacute;l cuando se trata de f&uacute;tbol, pero hay indiferencia ante el dolor de los que viven dentro de sus fronteras?
    </p><p class="article-text">
        En la misma selecci&oacute;n de Colombia, varios jugadores son v&iacute;ctimas del conflicto estructural y armado colombiano. Por ejemplo, Juan Fernando Quintero, cuyo padre fue desaparecido por el Ej&eacute;rcito colombiano en 1995. Han pasado ya 13 a&ntilde;os y su madre Lina Paniagua sigue esperando respuestas y justicia. O Juan Guillermo Cuadrado, quien naci&oacute; en Urab&aacute;, una zona abatida por el conflicto armado; su padre fue asesinado cuando ten&iacute;a 4 a&ntilde;os y &eacute;l presenci&oacute; todos los hechos. Fue su madre Marcela Bello apunta de empacar bananos y definitivamente no fue la ayuda del Estado la que lo sac&oacute; adelante. Tambi&eacute;n Yerry Mina, el autor del gol que llevar&iacute;a a Colombia a octavos de final, tiene una historia de abandono estatal e indolencia social acuestas. Mina naci&oacute; en Guachen&eacute;, un municipio del que nadie se acuerda, donde las calles ni siquiera est&aacute;n pavimentadas y la renta familiar es de una media de 100$ mensuales. Con seguridad se podr&iacute;a aumentar la lista, s&oacute;lo dentro de los jugadores del equipo de la selecci&oacute;n Colombia.
    </p><p class="article-text">
        La ONU acaba de hacer un llamado al Estado Colombiano, por el aumento desmedido de desplazamiento forzado. En lo corrido del a&ntilde;o van, seg&uacute;n ACNUR, m&aacute;s de 3.549 personas (913 familias) desplazadas y m&aacute;s de 90 l&iacute;deres sociales han sido asesinados. En los &uacute;ltimos 6 d&iacute;as se cuentan ya 5 ejecuciones. La guerra no s&oacute;lo sigue presente, sino que, con el regreso al poder, de los amantes de la guerra, est&aacute; empezando d&iacute;a tras d&iacute;a, a arder con m&aacute;s intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si dentro del pa&iacute;s se habla m&aacute;s de futbol o de los asuntos y cambios a nivel pol&iacute;tico que definitivamente s&iacute; determinar&aacute; la vida de todos, pero sobre todo de aquellos m&aacute;s vulnerables, de aquellos que definitivamente no pueden estar en los estadios de f&uacute;tbol gritando gol, porque est&aacute;n luchando d&iacute;a a d&iacute;a por sobrevivir a la guerra, por sobrevivir a los nuevos desplazamientos a los que son forzados, por sobrevivir a la exclusi&oacute;n social, econ&oacute;mica y, por supuesto, pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Colombia es el cuarto pa&iacute;s del mundo que m&aacute;s entradas ha comprado para el Mundial, algo que no deja de sorprender a nadie. Los aficionados sacan de sus bolsillos m&iacute;nimo 3000 euros para poder presenciar desde los estadios rusos los partidos de futbol. &iquest;Como se entiende esto? &iquest;Escapatoria, complicidad con la barbarie, o simplemente desesperanza a un posible cambio? Quiz&aacute;s una impunidad aprendida en la que antes de dar la lucha ya se da por hecho que no servir&aacute; de nada; alterando as&iacute; el sentido de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se entiende este compromiso con el f&uacute;tbol nacional, pero, en escala infinitamente inferior, con el sufrimiento de sus connacionales? &iquest;C&oacute;mo entender que se acepte sin reparos que los jugadores que representen a Colombia en la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol sean afrocolombianos, pero que sea justamente esta la poblaci&oacute;n m&aacute;s golpeada por la pobreza, la guerra y la exclusi&oacute;n sin que la sociedad en conjunto, incluidos aquellos que tambi&eacute;n animan a la selecci&oacute;n, exijan un cambio y no tolere m&aacute;s esta injusticia?
    </p><p class="article-text">
        Un colombiano se sulfuraba ante mi punto de vista, porque dec&iacute;a que no debo generalizar, igual que lo hacen muchos alemanes cuando se habla de post-colonialismo o racismo estructural en la sociedad alemana. Con esta actitud pretenden relativizar la gravedad de este asunto, reorientar la discusi&oacute;n de lo que se est&aacute; hablando, negar lo que refleja cualquier estad&iacute;stica sobre estos temas, pero, adem&aacute;s, no aceptar algo que salta a la vista, hasta del que menos ve.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que no se pude generalizar, pues hay muchas iniciativas dando la batalla por los derechos de todos, aunque son precisamente &eacute;stas las que nunca han sido escuchadas ni apoyadas por la gran mayor&iacute;a. Pero ser&iacute;a c&iacute;nico negar que la tolerancia y complicidad al r&eacute;gimen establecido ha sido la tendencia, pues de lo contrario las cosas no ser&iacute;an como son.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto entonces: &iquest;Ser&aacute; una cuesti&oacute;n de sentimiento de culpa, lo que ciega? En cualquier caso, ser&iacute;a mejor ser consciente de las sociedades en las que vivimos, afrontar nuestro pasado, pero, sobre todo, ser conscientes de la responsabilidad que tenemos por delante en la construcci&oacute;n de un mejor pa&iacute;s para todos y todas, tambi&eacute;n o quiz&aacute;s con mayor raz&oacute;n cuando se celebran los &eacute;xitos de la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/colombia-pais-autogol_132_2044648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jul 2018 19:24:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia: el país del autogol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libertad de prensa, sí; respeto y responsabilidad, también]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/libertad-prensa-respeto-responsabilidad_132_2055182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/000701d6-23af-4a9d-9a78-0824551d0045_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libertad de prensa, sí; respeto y responsabilidad, también"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que necesita Colombia es reconciliación y respeto, así como libertad de prensa con responsabilidad</p></div><p class="article-text">
        Vivo en Alemania y cuando me quiero informar sobre lo que sucede en Colombia o cualquier pa&iacute;s de la regi&oacute;n, prefiero hacerlo a trav&eacute;s de los medios locales m&aacute;s que los internacionales. Creo que son finalmente estos los que est&aacute;n en medio del suceso.
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente  que el estilo period&iacute;stico colombiano dista mucho del de otros pa&iacute;ses, sobre todo del alem&aacute;n, algo que tambi&eacute;n tiene que ver con un asunto cultural y puede a uno gustarle o no. Sin embargo, lo que tuvimos que soportar quienes quer&iacute;amos informarnos a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n colombianos durante las elecciones presidenciales de ese pa&iacute;s fue, lamentablemente en varios casos, una experiencia aberrante.
    </p><p class="article-text">
        Es la labor del periodista la de cuestionar las acciones y proyectos de los pol&iacute;ticos. Su funci&oacute;n es llegar hasta la ra&iacute;z del asunto. Una entrevista debe por eso contener preguntas atrevidas o fuertes, lo que permite en el mejor de los casos que todos podemos estar mejor informados. La idea finalmente es destapar la verdad, lo que entonces convierte al periodismo casi que un activista de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que se vio en Colombia fue un ataque vergonzoso al candidato de izquierda que casi dol&iacute;a verlo por el grado de humillaci&oacute;n al que se lo quer&iacute;a someter. Me sent&iacute; profundamente indignada y tambi&eacute;n yo misma maltratada y es por eso que escribo.
    </p><p class="article-text">
        Algunas entrevistas se convirtieron en un espect&aacute;culo del odio. Una cosa es cuestionar e incomodar al encuestado y otra es violentarlo. La agresividad y el desprecio en las entrevistas de Juan Carlos V&eacute;lez, Dar&iacute;o Arizmendi y/o Nestor Morales, para mencionar algunas, se  percib&iacute;a en el tono de la voz, en el lenguaje corporal, en la sugesti&oacute;n de sus preguntas. M&aacute;s parec&iacute;a un ataque personal que una revisi&oacute;n a la propuesta y trasfondo pol&iacute;tico de Gustavo Petro. Eso definitivamente no es periodismo serio.
    </p><p class="article-text">
        Estas entrevistas no ayudaron en nada a conocer mejor al candidato de izquierda, y mucho  a saber del profesionalismo de los entrevistadores.
    </p><p class="article-text">
        Lo visto fue finalmente un irrespeto a todos los que a trav&eacute;s de la labor del periodista, buscamos informarnos y en el mejor de los casos conocer la verdad. Porque consciente o inconscientemente se nos quiso contagiar con ese odio y  agresividad. Instrumentalizar el periodismo con fines indecentes. Echarle aceite al fuego que es ya Colombia.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento -19 al que perteneci&oacute; Gustavo Petro, no le hizo ning&uacute;n favor a mi familia al atacar el Palacio de Justicia donde despu&eacute;s fue ejecutado por el ej&eacute;rcito mi pap&aacute;. Ellos llevan parte de la culpa de lo sucedido, no por eso acepto este maltrato bajo la mascara de periodismo cr&iacute;tico que nos presentan a todos. Tampoco de un canal privado. Lo que necesita Colombia es reconciliaci&oacute;n y respeto, as&iacute; como libertad de prensa con responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Uran Bidegain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/libertad-prensa-respeto-responsabilidad_132_2055182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jun 2018 18:38:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Libertad de prensa, sí; respeto y responsabilidad, también]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertad de prensa]]></media:keywords>
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