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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ester Pablos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ester_pablos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ester Pablos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Curiosidades de la Alquimia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/curiosidades-alquimia-hermetica-descubrimiento-piedra_132_2046157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9acf6559-3a45-4fcb-9fc8-5583f35099bc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;El Alquimista&#039;, de David Teniers el Joven | WahooArt.com"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La palabra «alquimia» ha encendido durante años la imaginación y las pasiones -no solo intelectuales, sino también terrenales- de aquellos que deseaban dejar su huella en la historia.</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;sino al oro del becerro&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antonio Gala</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Era una ciencia? &iquest;Una filosof&iacute;a? &iquest;Un arte? &iquest;Una estafa? La palabra &laquo;alquimia&raquo; ha encendido durante a&ntilde;os la imaginaci&oacute;n y las pasiones &mdash;no solo intelectuales, sino tambi&eacute;n terrenales&mdash; de aquellos que deseaban dejar su huella en la historia. No obstante, solo un reducido grupo de iniciados ha traspasado la frontera de lo imposible.
    </p><p class="article-text">
        El anhelado descubrimiento del elixir de la vida eterna y la transmutaci&oacute;n de metales viles en oro, han sido los objetivos principales de esta t&eacute;cnica antigua, que muy pocos han llegado a conocer en profundidad. Y todav&iacute;a son m&aacute;s escasos los testimonios que han dejado constancia de la existencia de estas personas, consideradas en pleno siglo XXI como personajes semi-legendarios.
    </p><p class="article-text">
        La palabra <em>al-khimia</em>, procede del &aacute;rabe y esta a su vez, del griego <em>chemia</em>, cuyo significado hace referencia a &laquo;la mezcla de l&iacute;quidos&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La alquimia es la madre de la mayor&iacute;a de las ciencias modernas. Esta proto-ciencia filos&oacute;fica alcanz&oacute; gran popularidad en las civilizaciones m&aacute;s famosas. Se cree que naci&oacute; en torno al siglo IV a.C. aunque otros te&oacute;ricos sostienen que su origen es mucho m&aacute;s antiguo y que empez&oacute; con las pr&aacute;cticas m&aacute;gicas y religiosas presentes en Mesopotamia, quiz&aacute;s durante el apogeo del Imperio Caldeo, y que despu&eacute;s su uso se extendi&oacute; por distintas regiones orientales, desde Asia hasta Egipto y Grecia. La escisi&oacute;n de la alquimia en las ramas de conocimiento cient&iacute;fico de las que nos servimos hoy en d&iacute;a se produjo a partir del siglo XVIII. La qu&iacute;mica, la f&iacute;sica, la medicina y la metalurgia han sido las ganadoras indiscutibles de esta pugna entre lo divino y lo material, que se ha saldado con innumerables bajas. La principal ha sido la p&eacute;rdida de inter&eacute;s por la filosof&iacute;a que estaba detr&aacute;s de ella, el llamado &laquo;saber herm&eacute;tico&raquo;, que ya hab&iacute;a sido mermado y adulterado con el paso de los siglos y que qued&oacute; relegado a un segundo plano, como una excentricidad propia de sectas y sociedades secretas dotadas de tintes m&iacute;sticos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a en la que se bas&oacute; la alquimia se nutri&oacute; de distintas religiones y culturas, en especial de la egipcia y la griega, y a partir del medievo, de la c&aacute;bala jud&iacute;a y de los textos &aacute;rabes, por lo que es imposible resumir sus conceptos y sus s&iacute;mbolos principales en unas pocas p&aacute;ginas. La destrucci&oacute;n de la biblioteca de Alejandr&iacute;a tuvo un impacto devastador en lo tocante a estas pr&aacute;cticas, pero no todo se perdi&oacute; entre las llamas. Por fortuna, no era la &uacute;nica biblioteca del mundo antiguo, ni el &uacute;nico medio de transmisi&oacute;n de la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De modo que, en l&iacute;neas muy generales, se puede decir que fue el dios egipcio Thot quien invent&oacute; la alquimia. <em>El c&eacute;lebre libro de Thot, o sus cuarenta y dos Libros del Saber</em> eran un recipiente literario que conten&iacute;a una inmensa sabidur&iacute;a m&aacute;gica y alqu&iacute;mica, y estas obras pronto se hicieron un hueco en el Top Ten de los objetos m&aacute;s buscados por todos los magos del mundo. Pero el conocimiento de los dioses, como bien dec&iacute;an los egipcios, no deb&iacute;a caer en manos humanas, y las obras originales se perdieron. La leyenda y el surgimiento de presuntos fragmentos recuperados de estos libros, se mezclaron con otros conocimientos sobre la materia y fueron reutilizados por los sabios griegos, que fusionaron a Thot con Hermes, y crearon a un dios llamado &laquo;Thot-Hermes&raquo; el tres veces grande, o trimegisto.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n estaba codificada desde sus inicios, y aquellos que lograban descifrar los textos, hac&iacute;an lo mismo con sus nuevos descubrimientos. Ejemplos como el del <em>Manuscrito Voynich</em>, con el que los expertos todav&iacute;a se abren la cabeza, ponen de manifiesto el nivel de perfecci&oacute;n al que llegaron. El secretismo se intensific&oacute; tras las prohibiciones del cristianismo y el desconocimiento existente se uni&oacute; a la falta de documentaci&oacute;n cl&aacute;sica, lo que convirti&oacute; una situaci&oacute;n ya de por s&iacute; complicada en un infierno intelectual. Sin embargo, los intereses econ&oacute;micos, o la b&uacute;squeda de la gloria, siempre han constituido un aliciente para el com&uacute;n de los mortales y, dicho sea de paso, tambi&eacute;n para mortales poco comunes. De manera que los alquimistas se zambulleron en complejas indagaciones y se sirvieron de todo su ingenio para lograr los resultados deseados, no solo por ellos mismos, sino tambi&eacute;n por orden de otros. Los reyes sent&iacute;an tanto inter&eacute;s por la inmortalidad o la obtenci&oacute;n de oro como cualquier persona de a pie y financiaron investigaciones de esta clase en muchas ocasiones, con resultados bastante desastrosos. Los estafadores vieron aqu&iacute; un nicho de negocio muy rentable y contribuyeron a desvirtuar la figura de los alquimistas con sus enga&ntilde;os, algo que Quevedo se&ntilde;al&oacute; en una de sus s&aacute;tiras con maravillosa iron&iacute;a; pero no todos eran unos sinverg&uuml;enzas oportunistas o unos embaucadores empedernidos.
    </p><p class="article-text">
        Existieron algunos individuos que de verdad deseaban dedicarse en cuerpo y alma a la alquimia y que eran el equivalente a nuestros cient&iacute;ficos de ahora. Hombres y mujeres inteligentes con aptitudes excepcionales, que no se rend&iacute;an ante un margen limitado de probabilidades de &eacute;xito y que no tem&iacute;an las habladur&iacute;as de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos alquimistas famosos fueron Robert de Chester, Roger Bacon, Mar&iacute;a la Jud&iacute;a, Isabella Cortese, George Ripley, Thomas Norton, Thomas Charnock, Marie Meurdrac, Isaac el Holand&eacute;s. Quercetanus Gerber, Alberto Magno, Ramon Lull, Mar&iacute;a S&aacute;nchez de la Rosa, Bernardo Trevisano, Pico della Mirandola, Jhon Dee, el conde de Cagliostro, el conde de Saint Germain, Paracelso, y el m&aacute;s famoso de todos: Nicol&aacute;s Flamel, aunque existen sospechas de que su esposa Perenelle le ayud&oacute; a llevar a cabo sus experimentos o la decodificaci&oacute;n de los textos. Tambi&eacute;n hubo otras mujeres que sin ser &laquo;alquimistas&raquo; en el sentido estricto, realizaban actividades parecidas, pero consideradas secundarias, como la fabricaci&oacute;n de perfumes y cosm&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Las an&eacute;cdotas que se cuentan de algunos de estos personajes son dignas de ser tenidas en cuenta. No obstante, por falta de espacio, solo remitir&eacute; algunas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        El primero de la lista es el incombustible Bernardo Trevisano. Este hombre de principios del siglo XV era perseverante hasta el extremo, y a pesar de las constantes decepciones, la falta de apoyos y los sonados fracasos, se empe&ntilde;&oacute; en proseguir con sus investigaciones. Posiblemente tuvo que hacer frente a la frase que todos los padres del mundo repiten como un mantra: &laquo;Hijo, quiz&aacute; deber&iacute;as dedicarte a otra cosa, porque esto no es lo tuyo&raquo;. Pero Trevisano se neg&oacute; a cambiar de parecer, y poco le import&oacute; que su familia lo tomara por un demente o se sintiera avergonzada por su comportamiento. Tambi&eacute;n fue enga&ntilde;ado, y dedic&oacute; casi veinte a&ntilde;os a un proceso fallido propuesto por un estafador. No fue hasta los setenta y seis a&ntilde;os que logr&oacute; su objetivo, y aunque no consigui&oacute; la inmortalidad propiamente dicha, parece que qued&oacute; muy satisfecho con sus logros finales.
    </p><p class="article-text">
        Otra persona que no tuvo tanta suerte fue Mar&iacute;a S&aacute;nchez de la Rosa, hechicera famosa por la popularidad de sus cosm&eacute;ticos, que acab&oacute; siendo procesada por la Inquisici&oacute;n, posiblemente debido a la denuncia de alguna competidora envidiosa. Su laboratorio estaba maravillosamente bien equipado, lo que no es moco de pavo para la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Ramon Llull y Paracelso tambi&eacute;n alcanzaron una fama m&aacute;s que merecida. De hecho, de Paracelso se cuenta que no solo era un gran m&eacute;dico, sino que tambi&eacute;n consigui&oacute; transmutar el plomo en oro, pero las vidas de estos hombres y sus incursiones en distintos campos fueron tan prol&iacute;ficas que es imposible referirlas en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Nicol&aacute;s Flamel, hay que reconocer que su popularidad ha trascendido los c&iacute;rculos intelectuales gracias a la literatura y a la filmograf&iacute;a. Muchos han o&iacute;do hablar de su &aacute;lter ego gracias a las sagas de <em>Harry Potter</em> o <em>Animales Fant&aacute;sticos y D&oacute;nde Encontrarlos</em>, entre otras obras que no han llegado a convertirse en un fen&oacute;meno de masas.
    </p><p class="article-text">
        El Nicol&aacute;s real vivi&oacute; en el siglo XIV, y se ganaba la vida como copista o escribano. Debido a su trabajo, se encontraba en una posici&oacute;n privilegiada en lo tocante a la obtenci&oacute;n de manuscritos, y un d&iacute;a consigui&oacute;, por un importe irrisorio, el <em>libro de Abraham el Jud&iacute;o</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la obra atribuida al alquimista, <em>El libro de las figuras jerogl&iacute;ficas</em>, dicho manuscrito comenzaba as&iacute;: &laquo;Abraham el Jud&iacute;o, pr&iacute;ncipe, sacerdote, levita, astr&oacute;logo y fil&oacute;sofo, a la naci&oacute;n jud&iacute;a, dispersa por la ira de Dios entre los galos, env&iacute;a salud&raquo;. Este pr&oacute;logo habla por s&iacute; solo. La poblaci&oacute;n jud&iacute;a que se hab&iacute;a exiliado a la Galia creci&oacute; a partir del siglo XI y se sabe de la existencia de una red de comercio internacional. Las expulsiones de los jud&iacute;os franceses tuvieron lugar en torno a la &eacute;poca en la que vivi&oacute; Flamel, y muchas de sus pertenencias fueron expropiadas y vendidas al mejor postor. Nicol&aacute;s describe los dibujos que adornaban las p&aacute;ginas del ejemplar (todas relacionadas con el saber herm&eacute;tico), habla de la distribuci&oacute;n de la informaci&oacute;n, y los distintos idiomas en los que estaba escrito, que iban desde el lat&iacute;n al griego (posiblemente griego bizantino).
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, Flamel no entend&iacute;a buena parte de los contenidos, por lo que pronto fue en busca de ayuda para descifrarlo. Su viaje lo llev&oacute; a Le&oacute;n, donde conoci&oacute; al maestro Canches, que era rabino y m&eacute;dico, y juntos realizaron grandes avances, aunque para colmo de males, el anciano maestro falleci&oacute; cuando viajaban de regreso a Par&iacute;s. A partir de entonces Nicol&aacute;s y su esposa retomaron el trabajo por su cuenta, y la leyenda sugiere que despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os de estudio, consiguieron fabricar la piedra filosofal, con la que lograron la transmutaci&oacute;n de metales viles en oro, (oro con el que sufragaron obras p&uacute;blicas y se ganaron el aprecio de sus vecinos). De todos es sabido que no hay nada mejor que un soborno para evitar rifirrafes con la gente poderosa. El propio Carlos VI les pidi&oacute; que contribuyeran al erario y estos, como buenos ciudadanos, obedecieron. Pero la historia no acab&oacute; aqu&iacute;. Tambi&eacute;n se dice que obtuvieron el elixir de la vida eterna. El descubrimiento de sus tumbas, ambas vac&iacute;as, reforz&oacute; la teor&iacute;a de que, efectivamente, hab&iacute;an logrado su prop&oacute;sito. Los esc&eacute;pticos sostienen que alguien rob&oacute; sus cuerpos, algo bastante com&uacute;n en aquellos tiempos, pero el golpe de impacto que esto supuso para sus seguidores fue m&aacute;s que evidente. Tambi&eacute;n circulaban rumores de que hab&iacute;an dibujado la f&oacute;rmula encriptada mediante jerogl&iacute;ficos en un arco del cementerio de San Inocencio, pero todo indica que no fue m&aacute;s que un bulo, ya que nadie la ha encontrado a&uacute;n, y no parece un comportamiento propio de un alquimista serio.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que ya he referido con anterioridad, est&aacute; claro que no eran aficionados a mostrar abiertamente el contenido de sus investigaciones. De hecho, existe la posibilidad de que, fieles a sus predecesores, &laquo;nos la metieran doblada&raquo;, y ni la piedra filosofal sea una piedra, ni el elixir de la vida eterna, un elixir o un espag&iacute;rico que permita conseguir la inmortalidad de forma f&iacute;sica. Dicho de otra forma, sus descubrimientos podr&iacute;an tener m&aacute;s de filos&oacute;ficos, simb&oacute;licos o espirituales que de creaciones materiales, y tanto los profanos como los charlatanes se los tomaron al pie de la letra. La piedra filosofal es considerada, desde el punto de vista metaf&iacute;sico, como una representaci&oacute;n de la iluminaci&oacute;n del alma y existen referencias similares entre budistas e hind&uacute;es. A esta interpretaci&oacute;n habr&iacute;a que a&ntilde;adir las vertientes astrol&oacute;gica, art&iacute;stica y natural que dotan de significados diversos a las piedras en general, como elementos de belleza y perfecci&oacute;n divinas que encierran en
    </p><p class="article-text">
        su interior los secretos de la vida y la muerte. Pues no olvidemos que las piedras pertenecen a las profundidades, y por extensi&oacute;n, a los dominios de Hades. Los misterios &Oacute;rficos, con sus influencias orientales y egipcias, estaban relacionados a su vez con la inmortalidad del alma y la b&uacute;squeda de la sabidur&iacute;a, y tuvieron cierto protagonismo en la doctrina herm&eacute;tica, lo que puede haber generado importantes confusiones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En la actualidad, sin embargo, el materialismo domina nuestras vidas, y gracias a los avances tecnol&oacute;gicos, los cient&iacute;ficos han conseguido crear oro de forma artificial sirvi&eacute;ndose de la energ&iacute;a nuclear, pero es un proceso tan costoso que no resulta rentable.
    </p><p class="article-text">
        La ingenier&iacute;a gen&eacute;tica, por otro lado, nos acerca cada vez m&aacute;s la inmortalidad. Ya no es una mera fantas&iacute;a inalcanzable; muchos creen que, si se modifica el ADN mitocondrial, o los factores gen&eacute;ticos por los cu&aacute;les envejecemos, este sue&ntilde;o dejar&aacute; de ser una quimera.
    </p><p class="article-text">
        Las implicaciones de estos descubrimientos ponen sobre la mesa nuevas preguntas que los alquimistas de tiempos remotos jam&aacute;s llegaron a plantearse.
    </p><p class="article-text">
        La duda ya no es si podemos hacerlo, sino si <em>debemos</em> hacerlo. Lo que no se puede negar, es que se tratar&iacute;a de la estupidez o el error m&aacute;s espectacular de la historia. Y como dijo Goethe, &laquo;contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Pablos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/curiosidades-alquimia-hermetica-descubrimiento-piedra_132_2046157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jul 2018 18:03:35 +0000]]></pubDate>
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