<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Leonora Esquivel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/leonora_esquivel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Leonora Esquivel]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516652/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibiciones históricas contra corridas de toros en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/prohibiciones-historicas-corridas-toros-mexico_132_2761438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53b0baba-d170-4f3e-8e69-1787097638a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tortura taurina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las prácticas taurinas han sido prohibidas durante varios periodos de la historia</p><p class="subtitle">Si ya en</p><p class="subtitle">Siete Partidas</p><p class="subtitle">de Alfonso X el Sabio se prohibía la asistencia de los clérigos, el papa san Pío V publicó después una bula por la que se excomulgaba a los católicos que asistiesen a "tales espectáculos cruentos y vergonzosos"</p><p class="subtitle">Los presidentes Benito Juárez y Venustiano Carranza prohibieron las corridas de toros en México, donde estos "espectáculos contrarios a la cultura y moralidad públicas” fueron ilegales hasta 1920</p></div><p class="article-text">
        Parece absurdo que en pleno siglo XXI tengamos que argumentar en contra de la tauromaquia, que semejante pr&aacute;ctica de tortura y muerte siga disfrazada de arte y cultura y apoyada por ministerios educativos, por subvenciones gubernamentales una peque&ntilde;a parte de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que no lo son, puesto que no aparecen en ninguna clasificaci&oacute;n de las Bellas Artes, ya que ninguna expresi&oacute;n humana que tenga como fin la muerte de un animal est&aacute; considerada como arte.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Asociaci&oacute;n Internacional de Tauromaquia (AIT) dice haber pedido a la UNESCO que la tauromaquia sea considerada parte de los Bienes Intangibles del Patrimonio de la Humanidad, no hay constancia alguna de ello y esta oficina sostiene que hasta ahora no se ha inscrito en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial ninguna tradici&oacute;n o festividad que tenga asociado el maltrato o la muerte de animales. Sin embargo, eso no quita que algunos pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a o algunas regiones la hayan declarado patrimonio cultural inmaterial. Cada a&ntilde;o se discute qu&eacute; entra y qu&eacute; no en la lista, y el Comit&eacute; cada a&ntilde;o tiene miembros de diferente origen. Alguna vez han incluido la tauromaquia en la lista a discutir,  porque alg&uacute;n miembro lo acept&oacute;, pero nunca ha sido agregada.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las encuestas (Parametr&iacute;a, 2009), al 70% de los mexicanos no le gustan las corridas de toros, el 68% considera que se maltrata a los animales durante una corrida, el 80% cree que los animales tienen derechos y el 88% cree que esto no deber&iacute;a financiarse con dinero p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En repetidas ocasiones hemos resaltado que el simple hecho de ser testigo del maltrato a los animales perpet&uacute;a el ciclo de la violencia a trav&eacute;s de la insensibilizaci&oacute;n y de la imitaci&oacute;n, y que existe un estrecho v&iacute;nculo entre el maltrato a los animales y la violencia de g&eacute;nero, el maltrato infantil y otras formas de violencia interpersonal.
    </p><p class="article-text">
        Como psicoterapeuta puedo decirles que el Manual de Psiquiatr&iacute;a y Des&oacute;rdenes Emocionales lista la crueldad contra los animales como un criterio de diagn&oacute;stico para los des&oacute;rdenes de conducta.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes aducen que la tauromaquia es un deporte, la muerte, la violencia, la discriminaci&oacute;n y la injusticia est&aacute;n considerados como antivalores del Esp&iacute;ritu Ol&iacute;mpico, seg&uacute;n la carta ol&iacute;mpica. Todas estas, caracter&iacute;sticas de las corridas de toros.
    </p><p class="article-text">
        Son sin duda, una tradici&oacute;n, pero no por ello debe ser perpetrada, sino revisada bajo la &oacute;ptica de la &eacute;tica actual.
    </p><p class="article-text">
        Si hacemos un breve repaso, incluso en la religi&oacute;n cat&oacute;lica, su mayor promotora y beneficiaria, hubo algunas excepciones hist&oacute;ricas. En el a&ntilde;o de 1215 aparece el primer documento escrito que hace referencia a los toros y es precisamente en la forma de prohibici&oacute;n. En diciembre de ese a&ntilde;o, el obispo Geraldo de la ciudad de Cu&eacute;llar en Segovia, escribe para comunicar sobre el IV Concilio de Letr&aacute;n y en el quinto p&aacute;rrafo dice: &ldquo;ning&uacute;n cl&eacute;rigo juegue a los dados ni asista al juego de toros&rdquo;. En <em>Las</em> <em>Siete Partidas</em> de Alfonso X el Sabio (1221-1284), tambi&eacute;n se prohibe la asistencia a los cl&eacute;rigos.
    </p><p class="article-text">
        De igual manera hay prohibici&oacute;n a los juegos de toros en el epistolario de San Juan de &Aacute;vila (1500), del siglo XVI, o el <em>Nuper Siquidem</em>, del Papa Sixto V (Papa de 1585 a 1590). A San P&iacute;o V,  pont&iacute;fice romano, s&iacute; le conmovi&oacute; la tortura que se inflige a los animales, promulgando una bula en 1567, <em>De salutis gregis dominici</em>, que reza:
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Nos, considerando que esos espect&aacute;culos en que se corren toros y fieras en el circo o en la plaza p&uacute;blica no tienen nada que ver con la piedad y caridad cristiana, y queriendo abolir tales espect&aacute;culos cruentos y vergonzosos, propios no de hombres sino del demonio, y proveer a la salvaci&oacute;n de las almas, en la medida de nuestras posibilidades con la ayuda de Dios, prohibimos terminantemente por esta nuestra Constituci&oacute;n, que estar&aacute; vigente perpetuamente, bajo pena de excomuni&oacute;n y de anatema en que se incurrir&aacute; por el hecho mismo (ipso facto), que todos y cada uno de los pr&iacute;ncipes cristianos, cualquiera que sea la dignidad de que est&eacute;n revestidos, sea eclesi&aacute;stica o civil, incluso imperial o real o de cualquier otra clase, cualquiera que sea el nombre con el que se los designe o cualquiera que sea su comunidad o estado, permitan la celebraci&oacute;n de esos espect&aacute;culos en que se corren toros y otras fieras (...)&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La bula papal no se public&oacute; ni en Espa&ntilde;a ni en Francia y se ocult&oacute; tres a&ntilde;os en Portugal donde comenz&oacute; la costumbre de afeitar los cuernos a las reses para evitar el peligro a los toreros. El naturalista <a href="https://asanda.org/descargas/documentos/taurinos/de-interes/bula" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gilp&eacute;rez Fraile</a> escribe que Felipe II intent&oacute;, sin &eacute;xito, que P&iacute;o V derogase la bula. Luego presion&oacute; a su sucesor, Gregorio XIII, quien public&oacute; otro documento por el que se levantaba la prohibici&oacute;n de asistencia a las corridas. El siguiente pont&iacute;fice, Sixto V, public&oacute; un Breve -de menor rango- para recuperar la prohibici&oacute;n, camino que sigui&oacute; su sucesor, Gregorio XIV, quien tampoco cedi&oacute; a las presiones. Por fin, Clemente VIII mitiga la bula de P&iacute;o V, aunque mantiene la prohibici&oacute;n para los cl&eacute;rigos y para que no se celebren en festivos y domingos.
    </p><p class="article-text">
        En la enc&iacute;clica <em>Laudato si</em>, del Papa Francisco, en el punto 92 del texto se lee: &laquo;La indiferencia o la crueldad ante las otras criaturas de este mundo siempre acaban traslad&aacute;ndose de alguna manera al trato que damos a otros seres humanos. La misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse en la relaci&oacute;n con las otras personas. Todo ensa&ntilde;amiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana&raquo;. En el punto 130 vuelve a retomar el tema: &laquo;El poder humano tiene l&iacute;mites y es contrario a la dignidad humana hacer sufrir in&uacute;tilmente a los animales y sacrificar sin necesidad sus vidas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a gobernantes, Carlos IV, rey de Espa&ntilde;a, prohibe absolutamente las fiestas de toros y novillos en 1805 aunque la ley no se lleg&oacute; a cumplir.
    </p><p class="article-text">
        En el blog taur&oacute;maco <a href="https://desolysombra.com/2013/06/17/las-corridas-de-toros-y-sus-prohibiciones-en-mexico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De sol y sombra</a>, Luis Cuesta escribe: &ldquo;En M&eacute;xico, <em>el indio represor que logr&oacute; ser Presidente</em>, Benito Ju&aacute;rez Garc&iacute;a, tambi&eacute;n prohibi&oacute; las corridas de toros el 28 de noviembre de 1867 y el ex Presidente, Venustiano Carranza pas&oacute; a la historia como una figura negativa para el toreo, ya que prohibe las corridas en el Distrito Federal, mediante un decreto que fue publicado el 7 de octubre de 1916 y que dur&oacute; hasta 1920&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar la prohibici&oacute;n tuvo poco &eacute;xito en el resto del pa&iacute;s ya que los festejos en provincia se realizaban de manera clandestina o con la venia de algunas autoridades inconformes con Carranza.
    </p><p class="article-text">
        Entre las an&eacute;cdotas de ese periodo de prohibici&oacute;n se cuenta que una turba de aficionados se manifestaba todos los domingos en la casa de Carranza, ubicada en la esquina de R&iacute;o Lerma con R&iacute;o Sena de la capital mexicana -hoy su museo-, pero el Var&oacute;n de Cuatro Ci&eacute;nagas no se inmutaba.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado de Oaxaca se prohibieron las corridas de toros desde el 4 de septiembre de 1826, fecha en que se decreta con el t&iacute;tulo 'Se Proh&iacute;ben las Corridas de Toros' estableciendo lo siguiente:
    </p><p class="article-text">
        Art&iacute;culo &Uacute;nico. &ldquo;Ninguna ley ni autoridad puede permitir en el Estado el establecimiento de juegos de azar; ni autorizar o permitir espect&aacute;culos contrarios a la cultura y moralidad p&uacute;blicas como las corridas de toros y peleas de gallos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno del general D&iacute;az prohibi&oacute; las corridas en la ciudad de M&eacute;xico y otros estados importantes, que incluyeron Zacatecas y Veracruz. En su obra <em>El estilo porfiriano: deportes y diversiones de fin de siglo, William Beezley</em><a href="https://facetashistoricas.wordpress.com/2011/10/11/la-prohibicin-de-las-corridas-de-toros-una-pugna-con-historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">William Beezley</a> sugiere que D&iacute;az buscaba el reconocimiento de su gobierno por parte de los de Estados Unidos y Gran Breta&ntilde;a, naciones que criticaban duramente el atraso de la sociedad mexicana, y que describ&iacute;an a M&eacute;xico como un pa&iacute;s de bandidos, con gobiernos inestables, que no pagaba sus deudas y que encima se complac&iacute;a en la crueldad con los animales, pues &ldquo;el turista o espectador incidental ve&iacute;an s&oacute;lo arena y sangre, los anglosajones ve&iacute;an todo con horror [&hellip;]&rdquo;. De esta forma, al prohibir las corridas en la capital, en un puerto tan grande como Veracruz y en Zacatecas pocos extranjeros ver&iacute;an el espect&aacute;culo, con lo que D&iacute;az podr&iacute;a afianzar su imagen de reformador que sacaba a M&eacute;xico de la barbarie para ponerlo en el rumbo del progreso como miembro de la comunidad de naciones occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Ram&iacute;rez, <em>El Nigromante</em>, fue un escritor, poeta, periodista, abogado, pol&iacute;tico e ide&oacute;logo liberal mexicano. Es considerado uno de los art&iacute;fices m&aacute;s importantes del Estado laico mexicano. Particip&oacute; en la elaboraci&oacute;n de las Leyes de Reforma y fue uno de los liberales m&aacute;s puros. Al ser derrotados los conservadores, el presidente Benito Ju&aacute;rez lo nombr&oacute; Secretario de Justicia e Instrucci&oacute;n P&uacute;blica. Durante su gesti&oacute;n cre&oacute; la Biblioteca Nacional y unific&oacute; la educaci&oacute;n primaria en el Distrito Federal y en los territorios federales. Su apodo se debe a que seg&uacute;n Guillermo Prieto usaba la sabidur&iacute;a como la luz de una antorcha que, como un hechizo, m&aacute;gicamente lo transformaba todo.
    </p><p class="article-text">
        El Decreto que Benito Ju&aacute;rez promulg&oacute; el 28 de noviembre de 1867, donde se proh&iacute;ben en M&eacute;xico las corridas de toros en la Ley de Dotaci&oacute;n del Fondo Municipal de M&eacute;xico fue inspirado por El Nigromante, quien en junio de 2018 celebra los 200 a&ntilde;os de su nacimiento. Ignacio Ram&iacute;rez dijo en 1857:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se debe abolir de la naci&oacute;n mexicana todo espect&aacute;culo o las corridas de toros que denigren al animal o a cualquier ser vivo y as&iacute; evitar que el gozo por el sufrimiento de los seres vivos siga siendo un espect&aacute;culo degradante para los seres humanos que no han podido superar con esas conductas sus atavismos ancestrales. (...) No todo lo que lleg&oacute; de Europa fue bueno&rdquo; (Emilio Arellano, <em>La Nueva Rep&uacute;blica: Ignacio Ramirez &ldquo;el Nigromante,</em> Planeta, 2009).
    </p><p class="article-text">
        Si son solo 8 pa&iacute;ses donde se celebra esta costumbre -Espa&ntilde;a, M&eacute;xico, Venezuela, Colombia, Per&uacute;, Ecuador, Francia y Portugal- y en el resto est&aacute;n prohibidas por considerarse una forma de maltrato hacia los animales, creo que es in&uacute;til que sus defensores sigan intentando promoverla ante la UNESCO como parte del patrimonio inmatrial de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia social es precisamente reconocer cada vez m&aacute;s protecci&oacute;n a los animales no humanos, prohibir espect&aacute;culos donde se les explote, liberarlos del confinamiento mutando los zool&oacute;gicos a santuarios, adoptando otras formas de consumo menos cruentas.
    </p><p class="article-text">
        En mi experiencia, de todas las formas de maltrato animal, si bien la tauromaquia no es la principal en n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, s&iacute; representa lo m&aacute;s abyecto de nuestra naturaleza, donde la crueldad se disfraza y enaltece para perpetrar el pasatiempo de unos cuantos, justificando esta tortura en ritos y mitos que hoy no rezan con lo que sabemos sobre los animales y sus capacidades neurol&oacute;gicas, fisiol&oacute;gicas , etol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos el transfondo pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de estas &eacute;lites, la cosmovisi&oacute;n que sus partidarios comparten y el antropocentrismo dominante en sus mentalidades, y es justamente ese or&iacute;gen el que los activistas por los derechos de los animales intentamos desafiar.
    </p><p class="article-text">
        Porque necesitamos una visi&oacute;n no dir&iacute;a m&aacute;s humana -pues esto nunca ha sido sin&oacute;nimo de bondad como muchos creen- sino una m&aacute;s justa, equitativa, incluyente y compasiva con otras formas de vida, y si esto no viene con nuestra naturaleza, hemos de alcanzarlo mediante la argumentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El toro nunca ser&aacute; la bestia que se enfrenta al hombre, &eacute;ste siempre se enfrenta a s&iacute; mismo, y que esta pr&aacute;ctica quede en los acervos de la historia y una d&iacute;a sea vista como otra de tantas aberracciones que cometimos en nombre de la religi&oacute;n y la civilizaci&oacute;n, depende enteramente de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Si el Nigromante pudo ver esa luz hace m&aacute;s de 150 a&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; estamos esperando para usar lo mucho que sabemos para transformarlo todo? No mediante un acto de hechicer&iacute;a, sino de seria reflexi&oacute;n y profunda empat&iacute;a hacia los seres con los que compartimos el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leonora Esquivel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/prohibiciones-historicas-corridas-toros-mexico_132_2761438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jul 2018 19:32:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53b0baba-d170-4f3e-8e69-1787097638a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53b0baba-d170-4f3e-8e69-1787097638a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57222" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Prohibiciones históricas contra corridas de toros en México]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53b0baba-d170-4f3e-8e69-1787097638a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[México,Corridas de toros,Tauromaquia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
