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    <title><![CDATA[elDiario.es - Borja Ribera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/borja_ribera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Borja Ribera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ramón Tamames y la Transición que no nos contaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ramon-tamames-transicion-no-contaron_129_10027937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36d934ba-0b9c-4124-83b1-d0b78b10c029_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramón Tamames y la Transición que no nos contaron"></p><p class="article-text">
        El 12 de julio de 1979 un incendio en el hotel Corona de Arag&oacute;n de Zaragoza dejaba 78 personas muertas y 113 heridas. All&iacute; estaban alojados numerosos militares de alto rango que iban a asistir a un acto castrense. Tambi&eacute;n la viuda de Franco. Durante a&ntilde;os se neg&oacute; que aquello fuera un atentado, recurriendo la prensa a explicaciones tan pintorescas como que la tragedia estuvo causada por productos de pintura insuficientemente experimentados. Sin embargo, en 1990 el Consejo de Estado otorg&oacute; a los fallecidos la categor&iacute;a de <em>v&iacute;ctimas del terrorismo</em>. Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, en 2009, el Tribunal Supremo concluy&oacute; que los autores del atentado fueron &lsquo;&lsquo;tres personas adiestradas&rsquo;&rsquo; que emplearon napalm o alg&uacute;n combustible similar. El que es el segundo atentado terrorista m&aacute;s mort&iacute;fero de la historia reciente de Espa&ntilde;a no solo sigue sin resolver, sino que permanece condenado a un ignominioso olvido. Para redondear el enigma, una de las v&iacute;ctimas fue enterrada bajo una identidad falsa y todav&iacute;a hoy se desconoce su verdadero nombre.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en 1979, en octubre, fue hallado en Barcelona un t&uacute;nel de 62 metros dirigido a una zona de residencias militares. El objetivo era, al parecer, colocar una bomba en pleno coraz&oacute;n de la colonia, donde viv&iacute;an centenares de familias, y aprovechar el almacenamiento de miles de litros de combustible en un parque m&oacute;vil pr&oacute;ximo para causar el m&aacute;ximo da&ntilde;o. Seg&uacute;n <em>El Pa&iacute;s</em>, la acci&oacute;n podr&iacute;a haber afectado a unas 1.500 personas. La noticia salt&oacute; a la prensa el d&iacute;a 25, coincidiendo con la celebraci&oacute;n de los refer&eacute;ndums auton&oacute;micos de Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco, si bien el agujero fue descubierto en una fecha anterior sin determinar. El t&uacute;nel part&iacute;a de un piso ocupado por una decena de j&oacute;venes a quienes los vecinos hab&iacute;an visto en repetidas ocasiones. La misma polic&iacute;a reconoci&oacute; que exist&iacute;an &lsquo;&lsquo;datos objetivos&rsquo;&rsquo; para su &lsquo;&lsquo;identificaci&oacute;n, localizaci&oacute;n y detenci&oacute;n&rsquo;&rsquo;, pero los ocupantes del piso se desvanecieron y nunca m&aacute;s se supo de ellos. Todo apunta a que el plan era ejecutar el atentado coincidiendo con los citados refer&eacute;ndums, por lo que, al menos en este caso, no resulta dif&iacute;cil intuir prop&oacute;sitos desestabilizadores.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes, el 9 de octubre, un disturbio promovido en Valencia por cargos electos de UCD y tolerado por el gobernador civil -tambi&eacute;n de UCD-, acab&oacute; con el ayuntamiento de la ciudad asediado y con varias autoridades democr&aacute;ticas apaleadas, entre ellas el alcalde. Los agitadores lanzaron un proyectil que prendi&oacute; fuego a las banderas de la casa consistorial, acci&oacute;n que fue ensayada en el domicilio de un concejal de UCD, Rafael Orellano, quien lo cont&oacute; en una entrevista. Este incidente fue determinante a la hora de arrebatar a la izquierda la iniciativa del proceso auton&oacute;mico valenciano, el cual pas&oacute; a estar controlado por UCD. A finales de 1979 el partido centrista se hizo con la presidencia del ente preauton&oacute;mico valenciano a pesar de no haber ganado ningunas elecciones en ese territorio. Tambi&eacute;n en Valencia, a lo largo de la Transici&oacute;n los intelectuales Joan Fuster y Manuel Sanchis Guarner fueron objeto de varios atentados con bomba, dos el primero y uno el segundo. Hay pruebas suficientes como para afirmar que las autoridades policiales y judiciales hicieron poco por resolverlos. La prensa de Madrid pr&aacute;cticamente los ignor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n discutible fue la actuaci&oacute;n de la prensa en torno al caso de Jos&eacute; Luis Alcazo. En septiembre de 1979 Alcazo fue linchado hasta la muerte en el parque del Retiro de Madrid por unos ultraderechistas que eran en su mayor&iacute;a hijos de altos mandos militares. Si los hechos ocurrieron el d&iacute;a 13, no fue hasta transcurrida m&aacute;s de una semana cuando se supo que los responsables eran de extrema derecha. Los familiares de la v&iacute;ctima denunciaron todo tipo de presiones para que no se hiciera p&uacute;blica la verdadera naturaleza de la muerte de Jos&eacute; Luis, quien lleg&oacute; a aparecer en una esquela como &lsquo;&lsquo;v&iacute;ctima de accidente&rsquo;&rsquo;. Hubo incluso algunos medios que lanzaron insinuaciones difamatorias, tratando de alguna forma de justificar el crimen. Lo cierto es que Alcazo fue asesinado &uacute;nicamente por su aspecto, que a ojos de sus asesinos lo hac&iacute;a susceptible de ser &lsquo;&lsquo;de extrema izquierda, drogadicto u homosexual&rsquo;&rsquo;. Si durante m&aacute;s de una semana se consigui&oacute; silenciar este crimen, cabe preguntarse si pudo haber alg&uacute;n otro que fuera ocultado con &eacute;xito. De hecho, seg&uacute;n ha revelado el historiador David Ballester en su reciente libro <em>Las otras v&iacute;ctimas. La violencia policial durante la Transici&oacute;n (1975-1982)</em>, la prensa ocult&oacute; deliberadamente el caso del militante del PCE (m-l) Eduardo Serra Lloret, muerto en Valencia el 24 de enero de 1977 a causa de los maltratos sufridos estando preso. Seg&uacute;n Ballester, esta informaci&oacute;n se tap&oacute; por coincidir con la matanza de Atocha, momento de &lsquo;&lsquo;m&aacute;xima tensi&oacute;n&rsquo;&rsquo; de la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas son solo algunas muestras de episodios poco conocidos que chocan de frente con el relato edulcorado de la Transici&oacute;n tan promovido por las &eacute;lites culturales y pol&iacute;ticas espa&ntilde;olas y que tanto ha distorsionado la realidad de aquellos a&ntilde;os. Hace ya casi dos d&eacute;cadas que el historiador Julio P&eacute;rez Serrano lo advirti&oacute;: &lsquo;&lsquo;La mitificaci&oacute;n de la Transici&oacute;n es un hecho que comienza ya a ser reconocido como un problema para profundizar en el conocimiento del periodo hist&oacute;rico que se inicia con la muerte de Franco&rsquo;&rsquo;. Es indiscutible que la Transici&oacute;n supuso el establecimiento de una democracia estable en Espa&ntilde;a por primera vez en la historia, lo cual constituye, por s&iacute; mismo, un logro extraordinario, pero tambi&eacute;n lo es que fue un periodo turbulento repleto de tensiones y violencia. Basta con visitar cualquier hemeroteca para constatarlo. Hace unos a&ntilde;os la historiadora francesa Sophie Baby estableci&oacute; un m&iacute;nimo de 3.200 actos de violencia pol&iacute;tica ocurridos en Espa&ntilde;a durante la Transici&oacute;n. Hoy sabemos que esa estimaci&oacute;n debe ser muy inferior a la cifra real, pues solo en la actual Comunidad Valenciana hubo m&aacute;s de mil. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas se confirm&oacute; la noticia: uno de los referentes de la izquierda durante aquel periodo, Ram&oacute;n Tamames, va a encabezar una moci&oacute;n de censura presentada por Vox. Seg&uacute;n ha escrito el polit&oacute;logo Ignacio S&aacute;nchez Cuenca, uno de los elementos clave para explicar el viaje ideol&oacute;gico de Tamames -y de otros como &eacute;l- es precisamente su oposici&oacute;n f&eacute;rrea a lo que &lsquo;&lsquo;ellos perciben como el cuestionamiento del legado de la Transici&oacute;n&rsquo;&rsquo;, una oposici&oacute;n fundamentada entre otras cosas, y esto lo digo yo, en su concepci&oacute;n patrimonialista de ese legado. Con todo, unas palabras de Santiago Carrillo pronunciadas en su &uacute;ltima entrevista antes de morir invitan a relativizar ese viaje. Y es que el que fuera secretario general del PCE dijo estar &lsquo;&lsquo;convencido&rsquo;&rsquo; de que Tamames &lsquo;&lsquo;sab&iacute;a algo&rsquo;&rsquo; de la intentona golpista del 23-F porque hizo &lsquo;&lsquo;dos veces declaraciones en favor de un Gobierno presidido por los militares&rsquo;&rsquo;. Muchos pod&iacute;an ser los defectos de Carrillo, pero hablar por hablar no era uno de ellos. As&iacute; que, despu&eacute;s de todo, el de Tamames quiz&aacute; no haya sido tanto un viaje sino un paseo con muchos rodeos. Por lo dem&aacute;s, las palabras de Carrillo invitan a reflexionar sobre los apoyos impl&iacute;citos o expl&iacute;citos que pudo tener el golpe del 23-F antes de fracasar, esos apoyos de los que tan poco se sabe y de los que tan poco quieren que sepamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ramon-tamames-transicion-no-contaron_129_10027937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Mar 2023 10:20:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ramón Tamames y la Transición que no nos contaron]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Belfast, ciudad de vida y muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/belfast-ciudad-vida-muerte_129_9967687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9020fe53-c48e-4f95-a407-3d28f3daa28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Belfast, ciudad de vida y muerte"></p><p class="article-text">
        Transcurridos casi 25 a&ntilde;os desde la firma del Acuerdo de Viernes Santo, el bullicioso y cosmopolita centro de Belfast parece haber dejado atr&aacute;s el enfrentamiento armado que durante d&eacute;cadas desangr&oacute; a Irlanda del Norte. Los coloridos y vanguardistas murales que adornan las paredes de esta parte de la ciudad soslayan de forma cuidadosa cualquier mensaje pol&iacute;tico, excepci&oacute;n hecha, quiz&aacute;, de alguna que otra referencia m&aacute;s o menos velada al proceso de paz. En la oficina tur&iacute;stica situada frente al ayuntamiento el conflicto ocupa un lugar m&aacute;s bien secundario: apenas unos pocos libros y panfletos nos recuerdan que estamos en lo que fue hasta hace no tanto, en palabras de la revista <em>Vice</em>, la capital europea del terrorismo. De las 3.500 v&iacute;ctimas mortales que dej&oacute; el conflicto norirland&eacute;s entre 1968 y 1998, m&aacute;s de 1.500 se produjeron en Belfast, una capital relativamente peque&ntilde;a que nunca ha superado el medio mill&oacute;n de habitantes. En el museo de la antigua prisi&oacute;n de Crumlin Road y, sobre todo, en el Ulster Museum, el conflicto, tratado con una ecuanimidad exquisita y con un rigor sorprendente, tiene un protagonismo m&aacute;s visible, si bien este aparece enfocado, en esencia, como una dolorosa etapa felizmente superada.
    </p><p class="article-text">
        Pero a poco que nos alejamos del centro y de las principales atracciones tur&iacute;sticas, las sensaciones cambian. A escasos quinientos metros en direcci&oacute;n noroeste de la Catedral de Santa Ana, cuyos aleda&ntilde;os son el epicentro de la vibrante vida nocturna de la ciudad, nos encontramos con una meticulosa reproducci&oacute;n de la fachada del McGurk, pub volado por una bomba unionista el 4 de diciembre de 1971; una l&aacute;pida flanqueada por dos banderas negras recuerda los nombres de los quince civiles -entre ellos dos ni&ntilde;os- fallecidos. En ese mismo lugar, al alzar la mirada vemos tres enormes murales que coronan otras tantas torres de viviendas; en ellos aparecen unos rostros y unos nombres que corresponden a antiguos miembros del IRA y del INLA, las organizaciones paramilitares de ideolog&iacute;a nacionalista irlandesa m&aacute;s populares y sanguinarias. A grandes rasgos, el conflicto de Irlanda del Norte enfrent&oacute; a estos &uacute;ltimos con paramilitares unionistas, con los cuerpos policiales locales y con el ej&eacute;rcito brit&aacute;nico, siendo la relaci&oacute;n entre estos tres bastante turbia, pues hay documentados varios casos de cooperaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La partici&oacute;n de la isla de Irlanda en 1921, sobrevenida en el contexto de la guerra de independencia, supuso la creaci&oacute;n de dos estados: el Estado Libre Irland&eacute;s e Irlanda del Norte, permaneciendo este &uacute;ltimo bajo soberan&iacute;a brit&aacute;nica. En el nuevo estado norte&ntilde;o la minor&iacute;a cat&oacute;lica, generalmente autoidentificada como irlandesa, qued&oacute; pol&iacute;tica y socialmente marginada, subordinada a una mayor&iacute;a protestante de adscripci&oacute;n nacional brit&aacute;nica. As&iacute;, a mediados de la d&eacute;cada de 1960 eclosion&oacute; un movimiento por los derechos civiles de los cat&oacute;licos similar al encabezado por Martin Luther King en Estados Unidos. Entre 1968 y 1971, diversos factores, entre ellos el inmovilismo de los unionistas y los grav&iacute;simos errores cometidos por los brit&aacute;nicos, provocaron que lo que comenz&oacute; siendo un movimiento pac&iacute;fico con demandas moderadas acabara en un ba&ntilde;o de sangre. La progresi&oacute;n del n&uacute;mero de muertes es elocuente en este sentido: 16 en 1969, 26 en 1970, 171 en 1971 y 480 en 1972. Si a la altura de 1968 el decadente IRA era poco m&aacute;s que una reliquia del pasado, cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde se hab&iacute;a convertido en una formidable organizaci&oacute;n capaz de poner en jaque al estado unionista y al ej&eacute;rcito brit&aacute;nico. La incompetencia de los brit&aacute;nicos tambi&eacute;n favoreci&oacute; la creaci&oacute;n y el crecimiento de grupos armados unionistas, entre los cuales destacan la UVF y la UDA. Aunque nunca se repiti&oacute; una cifra como la de 1972, el conflicto se prolong&oacute; hasta los acuerdos de paz de 1998, y a&uacute;n despu&eacute;s hubo alguna r&eacute;plica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, como dec&iacute;amos, todo aquello est&aacute; hoy muy presente en el espacio p&uacute;blico de Belfast. No muy lejos del centro, esta vez en direcci&oacute;n oeste, comienza Falls Road, arteria principal del Belfast cat&oacute;lico y nacionalista. Avanzando por ella, despu&eacute;s de unos cuantos murales cuyo signo pol&iacute;tico ofrece pocas dudas, nos topamos con un imponente memorial dedicado a miembros del IRA ca&iacute;dos durante el conflicto; un enorme mapa situado detr&aacute;s pone de relieve que en la zona hubo hasta cinco bases brit&aacute;nicas. M&aacute;s all&aacute;, a medio kil&oacute;metro en direcci&oacute;n noroeste, se encuentra otro monumento similar, pero ahora dedicado tanto a integrantes del IRA como a civiles muertos a manos de unionistas o del ej&eacute;rcito; unos y otros se cuentan por decenas. Otro memorial adyacente recuerda lo sucedido en Bombay Street cuando una turba unionista prendi&oacute; fuego a toda la calle, habitada casi exclusivamente por cat&oacute;licos. Esto ocurri&oacute; en agosto de 1969 en el contexto de unos disturbios generalizados que dejaron ocho muertos y centenares de edificios destruidos por toda Irlanda del Norte; adem&aacute;s, 1.800 familias fueron expulsadas de sus hogares. Los cat&oacute;licos, con seis muertos, m&aacute;s del 80% de los edificios echados a perder y 1.500 familias evacuadas, se llevaron la peor parte. Este fue, mucho antes del Domingo Sangriento de 1972, uno de los episodios clave a la hora decantar a importantes sectores de la comunidad cat&oacute;lica hacia la violencia.
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros en direcci&oacute;n norte, tras atravesar una de las eufem&iacute;sticamente llamadas <em>peace lines</em>, nos adentramos en el &aacute;rea de Shankill Road, enclave protestante de Belfast Oeste y basti&oacute;n del paramilitarismo unionista. Aqu&iacute; los colores son otros: los de la tricolor irlandesa aparecen sustituidos por los de la Union Jack, pero la escenograf&iacute;a no es muy distinta. Eso s&iacute;, entre murales dedicados a monarcas ingleses y a paramilitares fallecidos, llama la atenci&oacute;n uno de reciente colocaci&oacute;n en el que, junto a hombres armados enmascarados, se lee un texto extremadamente hostil firmado por la UVF que culmina as&iacute;: &lsquo;&lsquo;Hoy, este mensaje no ha cambiado&rsquo;&rsquo;. Soflamas amenazantes como esta son m&aacute;s dif&iacute;ciles de encontrar en las &aacute;reas nacionalistas, por lo general m&aacute;s c&oacute;modas con el resultado del proceso de paz. Muy cerca, en pleno coraz&oacute;n de Shankill Road, est&aacute; el memorial dedicado al atentado del Bayardo Bar: el 13 de agosto de 1975 una unidad del IRA ejecut&oacute; un ataque con explosivos y armas de fuego que dej&oacute; cuatro civiles y un miembro de la UVF muertos. Este memorial recuerda adem&aacute;s otras de las atrocidades cometidas por el IRA, como los atentados de Birmingham de 1974 (21 muertos), el del restaurante La Mon de 1978 (12 muertos) o el de la pescader&iacute;a Frizzels de 1993 (9 muertos). Menci&oacute;n aparte merece el caso de Belfast Este, de mayor&iacute;a unionista, donde est&aacute;n los murales m&aacute;s siniestros e inquietantes. En uno de ellos, firmado por el East Belfast Battalion de la UVF, dos hombres encapuchados equipados con rifles de asalto flanquean la siguiente frase: &lsquo;&lsquo;La prevenci&oacute;n de la erosi&oacute;n de nuestra identidad es ahora nuestra prioridad&rsquo;&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, Belfast es hoy una ciudad fascinante con mucho que ofrecer: museos como el de Crumlin Road, el del Ulster o el dedicado al Titanic, as&iacute; como su jugosa oferta cultural y sus acogedores pubs, son razones m&aacute;s que de sobra como para justificar una visita. Pero son sus espacios de memoria dedicados al conflicto, que se cuentan por centenares, los que la convierten en una ciudad &uacute;nica en Europa y tal vez en el mundo. Unos espacios de memoria que, si bien habr&iacute;an de mantenerse, no deber&iacute;an convertirse nunca en espacios de rencor y venganza, o menos a&uacute;n de amenaza y chantaje, como parece estar ocurriendo en alg&uacute;n caso. Porque, por encima de todo, debe estar la paz a la que tanto cost&oacute; llegar. Una paz que en alguna medida parece haber sido sacudida por el Brexit, el cual ha exaltado los &aacute;nimos del unionismo m&aacute;s intransigente al tiempo que, parad&oacute;jicamente, ha allanado el camino hacia una Irlanda unida. Como reza una pintada situada en Montgomery Street: &lsquo;&lsquo;Una naci&oacute;n que mantiene un ojo en el pasado es sabia. Una naci&oacute;n que mantiene los dos ojos en el pasado est&aacute; ciega&rsquo;&rsquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/belfast-ciudad-vida-muerte_129_9967687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2023 10:27:56 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hubo una cloaca valenciana en la Transición?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/hubo-cloaca-valenciana-transicion_129_9166610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A mediados de diciembre de 1980, el rey Juan Carlos conced&iacute;a a Mar&iacute;a Consuelo Reyna el Lazo de Dama de la Orden del M&eacute;rito Civil. En la ceremonia, Jos&eacute; Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez del R&iacute;o, el gobernador civil de Valencia de UCD, expres&oacute; as&iacute; su admiraci&oacute;n por Reyna: &lsquo;&lsquo;Valencia es m&aacute;s Valencia porque te tiene a ti en la p&aacute;gina 5 de&nbsp;<em>Las Provincias</em>&rsquo;&rsquo;. Para quien no lo sepa, Mar&iacute;a Consuelo Reyna era entonces la directora&nbsp;<em>de facto</em>&nbsp;del referido diario, el m&aacute;s le&iacute;do en Valencia junto con el&nbsp;<em>Levante</em>, adem&aacute;s de la periodista m&aacute;s influyente de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Un mes antes, don Juan Carlos hab&iacute;a recibido en el Palacio de Oriente de Madrid a una representaci&oacute;n de entidades valencianas entre las cuales figuraban la asociaci&oacute;n Ballesters del Centenar de la Ploma (BCP) o el Grup d&rsquo;Acci&oacute; Valencianista (GAV). Los acompa&ntilde;&oacute; el gobernador civil de Valencia. El GAV, promovido desde ambientes conservadores y asistido por residuos del sindicalismo vertical franquista, hab&iacute;a sido fundado en el verano de 1977 tras el arrollador triunfo de la izquierda valenciana en las primeras elecciones tras la muerte de Franco. A la altura de finales de 1980, miembros y simpatizantes del GAV ya hab&iacute;an sido repetidamente se&ntilde;alados por diversos medios como participantes en altercados violentos, algunos muy graves y que hab&iacute;an afectado a autoridades democr&aacute;ticas. La asociaci&oacute;n BCP, de or&iacute;genes m&aacute;s inciertos, era conocida sobre todo por firmar pintadas amenazantes contra dirigentes y organizaciones de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no es concluyente, lo expuesto hasta ahora sugiere un tejido de relaciones y complicidades un tanto singular. Pero la cosa va m&aacute;s all&aacute;. Existen documentos que demuestran que la UCD valenciana sell&oacute; una alianza con el GAV de cara a las elecciones de 1979. En virtud del pacto, militantes del GAV fueron incluidos en las listas de los centristas para las elecciones generales y municipales de aquel a&ntilde;o. De este modo, dos miembros del GAV, entre ellos Rafael Orellano, su primer presidente, fueron concejales de la oposici&oacute;n del primer ayuntamiento democr&aacute;tico de la capital valenciana. En ambos comicios las candidaturas centristas recibieron el apoyo entusiasta de Mar&iacute;a Consuelo Reyna: &lsquo;&lsquo;Valencia merece tener como alcalde a un hombre de la talla humana, intelectual y profesional del candidato de UCD&rsquo;&rsquo;, dec&iacute;a en una de sus columnas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos meses despu&eacute;s de aquellas elecciones, en las que UCD fracas&oacute;, ten&iacute;a lugar uno de los sucesos m&aacute;s determinantes de la Transici&oacute;n valenciana. Era 9 de octubre. Un ayuntamiento democr&aacute;tico y de izquierdas organizaba por primera vez los actos centrales del entonces llamado D&iacute;a del Pa&iacute;s Valenciano. Cabe anotar que&nbsp;<em>Pa&iacute;s Valenciano</em>&nbsp;fue la denominaci&oacute;n oficial de la actual Comunidad Valenciana entre 1978 y 1982. Pues bien, aquel 9 de octubre de 1979 hubo repetidas agresiones contra ciudadanos y autoridades de izquierda, entre ellas el alcalde socialista de Valencia, Ricard P&eacute;rez Casado. Tambi&eacute;n fueron golpeados periodistas y polic&iacute;as municipales. La casa consistorial, adem&aacute;s intentos de asalto, recibi&oacute; el impacto de varios objetos y proyectiles, llegando uno de ellos a incendiar las banderas del balc&oacute;n. Todo ello ocurri&oacute; ante la clamorosa inacci&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional. Solo la actuaci&oacute;n de los guardias municipales y del servicio de orden del PCE logr&oacute; evitar que las cosas fueran m&aacute;s lejos. Ante la violencia desatada, el alcalde amag&oacute; con cancelar los actos, pero fue disuadido por el gobernador civil, quien le garantiz&oacute; personalmente la seguridad. Despu&eacute;s de aquello, continuaron produci&eacute;ndose incidentes grav&iacute;simos ante la actitud negligente de la fuerza p&uacute;blica. Tanto es as&iacute; que el primer edil fue asaltado y agredido varias veces, siendo golpeado en la cabeza y amenazado con una navaja.
    </p><p class="article-text">
        Hoy sabemos que detr&aacute;s de al menos una parte de aquellos incidentes estuvieron UCD y el GAV. Rafael Orellano, el concejal de UCD vinculado al GAV, reconoci&oacute; en una entrevista publicada por&nbsp;<em>El Mundo&nbsp;</em>en 2010 ser el autor intelectual de la quema de las banderas: &lsquo;&lsquo;Yo di todos los medios [&hellip;] Yo lo ide&eacute; pero lo dej&eacute; en manos del GAV&rsquo;&rsquo;. Orellano revel&oacute;, adem&aacute;s, que el gobernador militar, Luis Caruana, estaba enterado de la acci&oacute;n, lo mismo que un mando policial, a quien avis&oacute; &lsquo;&lsquo;de que podr&iacute;an producirse altercados&rsquo;&rsquo;. Esto encaja con la versi&oacute;n que el entonces alcalde de Valencia ofrece en sus memorias, seg&uacute;n la cual otro concejal de UCD hab&iacute;a recibido el visto bueno de Caruana para que se disparara contra &lsquo;&lsquo;la ense&ntilde;a de la preautonom&iacute;a democr&aacute;tica&rsquo;&rsquo;. Aunque no hay ninguna evidencia que lo demuestre, es muy probable que el gobernador civil tambi&eacute;n supiera lo que iba a ocurrir, de ah&iacute; que su insistencia en que no se cancelaran los actos resulte particularmente significativa. Huelga decir que esta pasividad policial contrasta con las duras actuaciones ante manifestaciones obreras o estudiantiles, las cuales dejaron en Valencia algunos muertos, decenas de heridos y centenares de detenidos a lo largo de la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de aquellos sucesos fue inmenso. Al d&iacute;a siguiente, Mar&iacute;a Consuelo Reyna responsabiliz&oacute; a Jos&eacute; Luis Albi&ntilde;ana, presidente socialista del Consell preauton&oacute;mico, de lo ocurrido: &lsquo;&lsquo;por defender su puesto, humilla, crispa e insulta al pueblo que lo vot&oacute;&rsquo;&rsquo;. Reyna pretend&iacute;a hacer ver que los perpetradores de los incidentes -algunos centenares de personas- eran representativos del pueblo valenciano, cuando en realidad eran en su mayor&iacute;a militantes y simpatizantes del GAV y otras organizaciones ultras. En los d&iacute;as previos, se hab&iacute;an celebrado en Valencia dos manifestaciones casi consecutivas, una convocada por la derecha y otra por la izquierda, siendo la segunda mucho m&aacute;s exitosa. As&iacute;, la revista&nbsp;<em>La Calle&nbsp;</em>describi&oacute; lo sucedido el d&iacute;a 9 como una &lsquo;&lsquo;respuesta rabiosa frente a la masiva asistencia a la convocatoria&rsquo;&rsquo; de la izquierda. Como se ha visto, hay indicios suficientes como para pensar en una encerrona.
    </p><p class="article-text">
        La animadversi&oacute;n de UCD y su entorno hacia Albi&ntilde;ana, enmascarada en cuestiones simb&oacute;licas, radicaba en la insistencia de &eacute;ste por encauzar la autonom&iacute;a valenciana por la v&iacute;a del art&iacute;culo 151 de la Constituci&oacute;n, la llamada &lsquo;&lsquo;v&iacute;a r&aacute;pida de acceso a la autonom&iacute;a&rsquo;&rsquo;, la cual Rodolfo Mart&iacute;n Villa conden&oacute; como contraria a &lsquo;&lsquo;la funcionalidad del Estado&rsquo;&rsquo;. Transcurridos dos meses, en medio de una enorme presi&oacute;n, el PSOE abandon&oacute; el Consell, forzando as&iacute; la dimisi&oacute;n de Albi&ntilde;ana y dejando el ente preauton&oacute;mico en manos de UCD. La decisi&oacute;n fue recibida con alborozo por Reyna, quien afirm&oacute; que &lsquo;&lsquo;el simple hecho de quitar a Albi&ntilde;ana&rsquo;&rsquo; despejaba &lsquo;&lsquo;el camino hacia la autonom&iacute;a&rsquo;&rsquo;. Aunque la autonom&iacute;a a&uacute;n tardar&iacute;a m&aacute;s de dos a&ntilde;os en aprobarse, no cabe duda de que todo aquello benefici&oacute; a la sucursal valenciana de UCD, la cual se hizo con las riendas del Consell y del proceso auton&oacute;mico a pesar de no haber ganado ningunas elecciones. Finalmente, los centristas lograr&iacute;an introducir casi todas sus exigencias en el Estatuto de Autonom&iacute;a. Seg&uacute;n P&eacute;rez Casado: &lsquo;&lsquo;Con la revuelta del 9 de octubre la derecha fij&oacute; los l&iacute;mites y marc&oacute; la pauta&rsquo;&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es uno de los episodios turbios y turbulentos m&aacute;s notorios de la Transici&oacute;n valenciana, pero no es, ni mucho menos, el &uacute;nico. A lo largo de aquellos a&ntilde;os hubo en territorio valenciano centenares de acciones violentas y terroristas, la inmensa mayor&iacute;a protagonizadas por la extrema derecha y grupos afines. Casi todas permanecen hoy sin resolver. Todav&iacute;a queda mucho por desmadejar de la mara&ntilde;a tejida por la UCD, ciertas instituciones del Estado, medios como&nbsp;<em>Las Provincias</em>&nbsp;y organizaciones radicales como el GAV, aunque cada vez sabemos m&aacute;s. Y as&iacute;, para responder a la pregunta que da t&iacute;tulo a este art&iacute;culo, les digo, parafraseando a una conocida presentadora de televisi&oacute;n: estos son los datos y solo suyas son las conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Borja Ribera </strong>es doctor en Historia Contempor&aacute;nea
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/hubo-cloaca-valenciana-transicion_129_9166610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jul 2022 06:59:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Hubo una cloaca valenciana en la Transición?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joan Fuster, víctima del terrorismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/joan-fuster-victima-terrorismo_129_8292416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81006559-dd36-48d2-8fbf-5ad802cf956d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joan Fuster, víctima del terrorismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de la Transición valenciana es una historia de violencia, pero también de impunidad</p></div><p class="article-text">
        El proceso de transici&oacute;n a la democracia que sigui&oacute; a la muerte del dictador Francisco Franco y que culmin&oacute; con la victoria del PSOE en las elecciones generales de octubre de 1982 dej&oacute; en la hoy llamada Comunitat Valenciana no menos de 68 atentados con explosivos. De ellos, dos tuvieron como objetivo al escritor Joan Fuster. El primero tuvo lugar el 18 de noviembre de 1978; el segundo, del que hoy se cumplen 40 a&ntilde;os, ocurri&oacute; en la madrugada del 11 de septiembre de 1981.
    </p><p class="article-text">
        Firme defensor de la catalanidad de la cultura propia de los valencianos, el autor de&nbsp;<em>Nosaltres, els valencians</em>&nbsp;(1962) y sus ideas ejercieron una influencia indiscutible aunque menguante en la pol&iacute;tica valenciana de los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n. Pero esa influencia, sobre todo presente en ambientes democr&aacute;ticos y de izquierdas, estuvo acompa&ntilde;ada de encendidas pasiones, tanto a favor como en contra, siendo la expresi&oacute;n m&aacute;s cruda e inequ&iacute;voca de estas &uacute;ltimas los atentados terroristas que nos ocupan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primero hemos dicho que se produjo el 18 de noviembre de 1978; esto es, curiosamente, justo un d&iacute;a despu&eacute;s de la fecha prevista para la llamada Operaci&oacute;n Galaxia, una frustrada intentona golpista participada por Antonio Tejero, futuro protagonista del 23-F. Pero m&aacute;s all&aacute; de esa sorprendente coincidencia, este primer atentado est&aacute; rodeado de numerosos misterios, siendo quiz&aacute; el m&aacute;s llamativo que la polic&iacute;a nunca lograra identificar a los autores a pesar de que unos vecinos anotaron el modelo, el color y una parte de la matr&iacute;cula del veh&iacute;culo con el que presuntamente huyeron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece la escasa atenci&oacute;n medi&aacute;tica que suscit&oacute;, sobre la cual el escritor Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n ironizaba: &lsquo;&lsquo;Le ponen una bomba a un intelectual org&aacute;nico del PCE o del PSOE y a&uacute;n estar&iacute;amos comiendo bombas y sus se&ntilde;or&iacute;as se habr&iacute;an comido esa bomba en el Parlamento, para comer y para cenar. En cambio, la bomba de Fuster ha quedado como una molesta an&eacute;cdota&rsquo;&rsquo;. Apenas dos semanas m&aacute;s tarde, el 4 de diciembre, otro intelectual valenciano, el fil&oacute;logo y catedr&aacute;tico universitario Manuel Sanchis Guarner, recib&iacute;a en su domicilio un paquete bomba que no lleg&oacute; a explotar. Los autores tampoco fueron capturados, y ello a pesar de que el paquete fue entregado en mano y a cara descubierta por un individuo que se sabe que no era un mensajero.
    </p><p class="article-text">
        Casi tres a&ntilde;os despu&eacute;s, ya pasado el 23-F y con el tortuoso proceso auton&oacute;mico valenciano encarando su recta final, terroristas no identificados atentaban de nuevo contra Fuster en otro episodio sazonado de inc&oacute;gnitas. As&iacute;, en la madrugada del 11 de septiembre de 1981 dos potentes artefactos explotaron en la fachada del domicilio del escritor; estaban preparados para que el primero llamara su atenci&oacute;n y el segundo, m&aacute;s potente, le alcanzara de pleno. Varias personas salvaron la vida gracias a que uno de los presentes detect&oacute; el segundo dispositivo y pudieron refugiarse en el &uacute;ltimo momento. Los da&ntilde;os en el domicilio de Fuster rondaron el medio mill&oacute;n de pesetas y hubo desperfectos en inmuebles y veh&iacute;culos pr&oacute;ximos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El periodista Francesc Bayarri ha revelado en su libro&nbsp;<a href="http://www.austrohongaresa.com/producte/matar-joan-fuster-i-altres-histories/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Matar Joan Fuster (i altres hist&ograve;ries)</em></a>&nbsp;que al hilo de este segundo atentado se abrieron diligencias judiciales por un delito menor de da&ntilde;os, no por intento de asesinato, y menos a&uacute;n por un delito de terrorismo. El 13 de octubre de 1981, habiendo pasado apenas un mes desde el suceso, la causa fue sobrese&iacute;da y archivada. A pesar de que hubo amenazas y reivindicaciones en nombre de grupos de extrema derecha, los autores, como dec&iacute;amos, nunca fueron identificados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco ser&iacute;a resuelto un nuevo atentado con bomba ocurrido el 15 de octubre en el rectorado de la Universitat de Val&egrave;ncia, aunque todo apunta a que estuvo motivado por que dicha instituci&oacute;n hab&iacute;a celebrado poco antes -el 2 de octubre- un acto de homenaje a Fuster. Por el contrario, varios atentados ocurridos en fechas pr&oacute;ximas reivindicados por la organizaci&oacute;n independentista Terra Lliure condujeron a numerosas detenciones, ante lo cual el hoy desparecido&nbsp;<em>Diario de Valencia</em>&nbsp;comentaba en un editorial: &lsquo;&lsquo;Cabr&iacute;a pedir tambi&eacute;n el mismo celo que se ha seguido para la desarticulaci&oacute;n de Terra Lliure con aquellos grupos que han estado a punto de hacer saltar por los aires al escritor Joan Fuster y que han arrancado un pie a un trabajador de la Universidad. Varios meses despu&eacute;s resulta hasta cierto punto sorprendente que no se conozca la identidad de los autores de estas acciones&rsquo;&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, tal como sugieren las circunstancias que envuelven a los atentados terroristas sufridos por Joan Fuster, la historia de la Transici&oacute;n valenciana es una historia de violencia, pero tambi&eacute;n de impunidad. En el encabezamiento de este art&iacute;culo nos hemos referido a 68 atentados con explosivos. A ellos hay que sumar decenas de acciones graves tales como: asesinatos, asaltos e incendios de establecimientos, ametrallamientos o agresiones a autoridades, y tambi&eacute;n centenares de episodios en principio menos graves como pueden ser las agresiones callejeras, los falsos avisos de bomba o los ataques con c&oacute;cteles molotov.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sirva de ejemplo que hubo una treintena de atentados de distinta envergadura contra librer&iacute;as. As&iacute;, a lo largo de la Transici&oacute;n hubo en las tres provincias valencianas -sobre todo en la de Valencia- m&aacute;s de un millar de episodios violentos con motivaciones pol&iacute;ticas. Unos episodios cuya responsabilidad permanece judicialmente impune en la mayor parte de los casos, particularmente en los que la autor&iacute;a m&aacute;s plausible recae sobre grupos parapoliciales o de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Nota: Los datos reflejados en este art&iacute;culo aparecen justificados y desarrollados en la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/estrategia-ultra-tension-transicion-valenciana-tesis-doctoral-eleva-actos-violentos-millar-13-muertes_1_7885996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tesis doctoral del autor:&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/estrategia-ultra-tension-transicion-valenciana-tesis-doctoral-eleva-actos-violentos-millar-13-muertes_1_7885996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La violencia pol&iacute;tica en la Transici&oacute;n valenciana (1975-1982)</em></a>, Universitat de Val&egrave;ncia, 2021.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/joan-fuster-victima-terrorismo_129_8292416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Sep 2021 20:48:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joan Fuster, víctima del terrorismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los maricones de Abascal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/maricones-abascal_132_5980479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El 25 de junio de 1979, el pub Napole&oacute;n de Valencia amanec&iacute;a completamente destrozado. Era uno de los pocos lugares donde los gays de la ciudad pod&iacute;an relacionarse a salvo de miradas inquisitivas. La homosexualidad, despenalizada meses antes, todav&iacute;a estaba muy mal vista en Espa&ntilde;a. Aquella madrugada de junio, unos &lsquo;&lsquo;desconocidos&rsquo;&rsquo; hab&iacute;an rociado el local con gasolina antes de prenderle fuego. El diario <em>ABC </em>trataba de achacar la acci&oacute;n a &lsquo;&lsquo;alguna enemistad de los que frecuentan este tipo de ambientes&rsquo;&rsquo;. No enga&ntilde;aron a casi nadie. No cabe duda de que estamos ante uno de los cientos &ndash;puede que miles- de atentados presumiblemente cometidos por grupos de ultraderecha durante la Transici&oacute;n que nunca han sido resueltos.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, 26 de junio, se hac&iacute;a p&uacute;blico un comunicado de la secci&oacute;n local de Fuerza Nueva, el partido de extrema derecha m&aacute;s relevante de aquellos a&ntilde;os: &lsquo;&lsquo;Es intolerable que se pueda alardear de un desviacionismo anti-natural y se dedique un d&iacute;a a la exaltaci&oacute;n de conductas aberrantes, o en el mejor de los casos patol&oacute;gicas&rsquo;&rsquo;, dec&iacute;a el texto. Su intenci&oacute;n era alertar a la opini&oacute;n p&uacute;blica del &lsquo;&lsquo;progresivo desmoronamiento de la moral social&rsquo;&rsquo; que -seg&uacute;n dec&iacute;an- pon&iacute;a en peligro la supervivencia &lsquo;&lsquo;de nuestra comunidad&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes del ataque contra el pub Napole&oacute;n y de la publicaci&oacute;n del pintoresco comunicado de Fuerza Nueva, el 24 de junio, hab&iacute;a tenido lugar la primera manifestaci&oacute;n formalmente organizada en la capital valenciana con motivo del D&iacute;a del Orgullo Gay. En los a&ntilde;os anteriores se hab&iacute;an celebrado algunas concentraciones m&aacute;s o menos espont&aacute;neas, casi siempre reprimidas. Aquella tarde de verano de 1979, una considerable multitud &ndash;de entre 2.000 y 5.000 personas seg&uacute;n distintas fuentes- desfil&oacute; por el centro de la ciudad tras una pancarta que rezaba: &lsquo;&lsquo;Por la liberaci&oacute;n sexual y contra la marginaci&oacute;n de la homosexualidad&rsquo;&rsquo;. La manifestaci&oacute;n hab&iacute;a sido organizada por el Moviment d&rsquo;Alliberament Sexual del Pa&iacute;s Valenci&agrave;, contando con el respaldo de la Asamblea de Mujeres y de algunos partidos de la izquierda extraparlamentaria tales como el Movimiento Comunista o la Liga Comunista Revolucionaria. A pesar de que el reci&eacute;n estrenado Ayuntamiento democr&aacute;tico, controlado por PSOE y PCE, hab&iacute;a prestado su apoyo log&iacute;stico a la convocatoria, los grandes partidos de la izquierda no se dejaron ver por all&iacute;. Estas reivindicaciones no ocupaban todav&iacute;a un lugar preferente en sus agendas.
    </p><p class="article-text">
        La marcha discurri&oacute; de forma festiva pero tambi&eacute;n reivindicativa, ante unos viandantes que &ndash;seg&uacute;n contaba el diario <em>Las Provincias</em>- la observaban con &lsquo;&lsquo;curiosidad y un cierto aire divertido&rsquo;&rsquo;. La cosa se torci&oacute; poco antes del final, cuando unos cuatro o cinco ultraderechistas, armados con porras y objetos contundentes, trataron de reventarla. La r&aacute;pida y decidida respuesta del servicio de orden les oblig&oacute; a huir con el rabo entre las piernas. Seguramente, el atentado contra el pub Napole&oacute;n fue su cobarde respuesta ante aquella derrota. Pero, no contentos con eso, la CONS, un grup&uacute;sculo de la ultraderecha que se presentaba como sindicato, difundi&oacute; a trav&eacute;s de la prensa un comunicado poco menos que lloriqueando: &lsquo;&lsquo;Dos j&oacute;venes afiliados a este sindicato fueron salvajemente apaleados en la avenida del Oeste, en la manifestaci&oacute;n gay del domingo&rsquo;&rsquo;. Es bien sabido que la ultraderecha tiene mal ganar y peor perder.
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue Valencia la &uacute;nica ciudad espa&ntilde;ola con movilizaciones e incidentes aquella jornada. En Bilbao, donde la marcha hab&iacute;a transcurrido sin sobresaltos, 138 personas fueron detenidas horas despu&eacute;s en un local del casco viejo. La redada se hab&iacute;a desencadenado sin motivo aparente: &lsquo;&lsquo;El criterio para decidir a qui&eacute;nes deten&iacute;an y a qui&eacute;nes no era, en general, la largura del cabello o el aspecto personal m&aacute;s o menos <em>progre</em>&rsquo;&rsquo;, declar&oacute; ante la prensa uno de los afectados. En Madrid, la gran manifestaci&oacute;n prevista no hab&iacute;a sido autorizada (&lsquo;&lsquo;el ambiente de la calle no est&aacute; para manifestaciones&rsquo;&rsquo;, le dijo el gobernador a uno de los organizadores), celebr&aacute;ndose en su lugar un acto m&aacute;s modesto en la Casa de Campo. La extrema derecha hizo, una vez m&aacute;s, acto de presencia, con peque&ntilde;os grupos infiltrados que trataron de reventar el evento. Entre ellos fue retenido un individuo que llevaba consigo un carnet de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios. A la salida, uno de los asistentes result&oacute; herido en la cabeza. Ante la airada respuesta de quienes presenciaron la agresi&oacute;n, uno de los ultras realiz&oacute; cuatro disparos con una pistola. Finalmente, algunos de los provocadores fueron detenidos por la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Unas 5.000 personas acudieron a la manifestaci&oacute;n de Barcelona, donde hubo protestas por las palizas que varios homosexuales de la ciudad hab&iacute;an sufrido en los d&iacute;as previos. Y es que agresiones como las que hemos visto contra miembros de este colectivo no eran, ni mucho menos, hechos aislados. En mayo, por ejemplo, se hab&iacute;an producido numerosos ataques en la localidad barcelonesa de Sitges. Uno de ellos dej&oacute; a un ciudadano franc&eacute;s gravemente herido con profundos cortes en la cabeza. Los agresores, identificados por el diario <em>El Pa&iacute;s</em> como miembros de &lsquo;&lsquo;bandas fascistas&rsquo;&rsquo;, iban armados con cadenas. El 10 de junio, adem&aacute;s, el travesti valenciano Vicente Vadillo &lsquo;&lsquo;Francis&rsquo;&rsquo; hab&iacute;a sido asesinado a sangre fr&iacute;a en un pub de Renter&iacute;a (Guip&uacute;zcoa). Recibi&oacute; un disparo en la cabeza. El autor del crimen era un polic&iacute;a fuera de servicio que se encontraba completamente ebrio. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1983, el agente ser&iacute;a condenado a nueve meses de prisi&oacute;n, donde nunca ingres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos d&iacute;as, Santiago Abascal &ndash;sobran las presentaciones- aleccionaba en sede parlamentaria sobre el &lsquo;&lsquo;odio hist&oacute;rico de la izquierda hacia los homosexuales&rsquo;&rsquo;, poniendo Cuba como ejemplo. Adem&aacute;s de prestar tanta atenci&oacute;n a lo ocurrido hace no s&eacute; cu&aacute;ntos a&ntilde;os en ex&oacute;ticos pa&iacute;ses situados a miles de kil&oacute;metros de distancia, ser&iacute;a deseable que el se&ntilde;or Abascal se preocupara por denunciar a quienes han perseguido, humillado y hasta asesinado impunemente a homosexuales en el suyo propio. &lsquo;&lsquo;Espa&ntilde;a, lo primero&rsquo;&rsquo; reza uno de los esl&oacute;ganes m&aacute;s sonados de su partido. A ver si se aplica el cuento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/maricones-abascal_132_5980479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2020 09:01:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los maricones de Abascal]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No solo escaños: amplia mayoría social de progreso en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/escanos-amplia-mayoria-progreso-espana_132_1567664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nada m&aacute;s conocerse los resultados de las pasadas elecciones generales, la prensa conservadora madrile&ntilde;a se apresuraba en lanzar un mensaje: si las tres derechas hubiesen concurrido unidas, probablemente hubieran alcanzado la mayor&iacute;a absoluta. No se quejaban de que la ley electoral fuese injusta, m&aacute;s bien se lamentaban de que una ley electoral injusta no hubiera beneficiado a las fuerzas conservadoras. Con este mensaje pretend&iacute;an adem&aacute;s distorsionar una verdad evidente: que una holgada mayor&iacute;a hab&iacute;a rechazado en las urnas el proyecto involucionista de las derechas espa&ntilde;olas, y que adem&aacute;s lo hab&iacute;a hecho con una movilizaci&oacute;n masiva. La participaci&oacute;n en estas &uacute;ltimas elecciones &ndash;cerca del 76%- ha sido la m&aacute;s alta desde 1996, superando incluso, por unas d&eacute;cimas, la de las elecciones que siguieron a la masacre islamista del 11 de marzo de 2004 en Madrid. En tiempos de desafecci&oacute;n pol&iacute;tica, se trata de una cifra hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Tomando como referencia los resultados de las elecciones de junio de 2016, los tres partidos de derechas -junto a sus aliados navarros- se han dejado por el camino casi tres puntos porcentuales. Si en 2016 sumaron el 46,1% de los votos, en 2019 han bajado hasta el 43&rsquo;2%. La espectacular irrupci&oacute;n de Vox -que ha pasado del 0,2 al 10,3%- no ha servido para compensar la ca&iacute;da. La izquierda, por su parte, ni siquiera ha necesitado los votos de los nacionalistas vascos y catalanes para imponerse. La suma de los votos obtenidos por PSOE, Unidas Podemos y sus aliados valencianos de Comprom&iacute;s ha alcanzado el 43,6%. Si a&ntilde;adimos tambi&eacute;n los sufragios del Partido Regionalista de Cantabria &ndash;que gobierna en coalici&oacute;n con el PSOE en esa comunidad aut&oacute;noma- la izquierda espa&ntilde;ola y sus aliados se han quedado muy cerca del 44%. As&iacute; pues, el bloque progresista &ndash;sin nacionalistas catalanes y vascos- ha superado en algo m&aacute;s de medio punto a la suma de las tres derechas, lo que supone unos 150.000 votos de ventaja. No obstante, esta diferencia es mucho mayor en esca&ntilde;os: el bloque progresista &ndash;contando al PRC- logra 167 esca&ntilde;os, mientras que el conservador alcanza tan solo 149. Esto se debe a que el sistema electoral ha resultado muy beneficioso para el PSOE, al situarse este partido como el m&aacute;s votado con 12 puntos de ventaja respecto al segundo. En 2011, por ejemplo, el PP obtuvo 186 diputados &ndash;el 53,1% del total- con el 44,6% de los votos, gracias, sobre todo, a que super&oacute; en 16 puntos al PSOE. Entonces, claro, la prensa madrile&ntilde;a call&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, la estrategia de crispaci&oacute;n de la derecha -reflejada en aquella manifestaci&oacute;n de la plaza Col&oacute;n de Madrid que reuni&oacute; en la misma fotograf&iacute;a a Casado, Rivera y Abascal- la ha dejado aislada, pr&aacute;cticamente sin ning&uacute;n aliado potencial. De hecho, a d&iacute;a de hoy, la &uacute;nica fuerza parlamentaria susceptible de suscribir sus posiciones &ndash;y no todas- es Coalici&oacute;n Canaria. No es exagerado afirmar, por lo tanto, que casi todos los votos que no han ido para la derecha, han ido contra ella. De este modo, el amplio bloque que apoy&oacute; la moci&oacute;n de censura de Pedro S&aacute;nchez en 2018 ha visto incrementados sus apoyos en m&aacute;s de un punto y medio: del 50,4 al 52%. Si la moci&oacute;n de censura estuvo respaldada por 180 diputados, las fuerzas que la apoyaron suman ahora 198, a los que cabr&iacute;a a&ntilde;adir el diputado del PRC. As&iacute;, el bloque de la moci&oacute;n de censura &ndash;m&aacute;s el PRC- alcanza 199 diputados que representan al 52% de los votantes, mientras que el bloque conservador se queda en 149 esca&ntilde;os en representaci&oacute;n del 43,2%. En medio se encuentra Coalici&oacute;n Canaria &ndash;que se abstuvo en la moci&oacute;n- con dos diputados.
    </p><p class="article-text">
        Pero este an&aacute;lisis estar&iacute;a incompleto sin tener en cuenta los votos obtenidos por los partidos que han quedado sin representaci&oacute;n parlamentaria. La inmensa mayor&iacute;a de las candidaturas que no han entrado en el Congreso &ndash;PACMA, Front Republic&agrave;, BNG, etc.- est&aacute;n inclinadas de manera m&aacute;s o menos clara hacia la izquierda, por lo que en realidad los electores que se han movilizado contra el proyecto de las derechas superan el 55%. Si PP, Ciudadanos, Vox, los conservadores navarros y alg&uacute;n otro peque&ntilde;o partido de derechas han sumado aproximadamente 11,3 millones de votos, todos los que de un modo u otro se oponen a sus planteamientos b&aacute;sicos han superado holgadamente los 14 millones. As&iacute; pues, lo que de verdad lamentaba la prensa madrile&ntilde;a es que las derechas no hubieran ideado una f&oacute;rmula que permitiera a sus 11,3 millones de votantes imponerse sobre los m&aacute;s de 14 que se decantaron por opciones progresistas. Dem&oacute;cratas de toda la vida, ya se sabe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/escanos-amplia-mayoria-progreso-espana_132_1567664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 May 2019 08:30:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No solo escaños: amplia mayoría social de progreso en España]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albert Rivera o Albert Einstein]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/borja-ribera-opinion_132_2025554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>&lsquo;&lsquo;Si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo&rsquo;&rsquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Albert Einstein
    </p><p class="article-text">
        Un buen amigo me enviaba la otra noche una fotograf&iacute;a con la cita que encabeza este art&iacute;culo escrita en una pared. El color naranja chill&oacute;n daba alguna pista: se trataba nada menos que de la sede de Ciudadanos en Madrid. La mofa era evidente. Albert Einstein nunca dijo esa frase ni ninguna parecida. El que tiene boca se equivoca, dir&aacute;n ustedes. Pero que un partido que aspira a gobernar Espa&ntilde;a empapele sus sedes con citas de garraf&oacute;n da un poco de cosa, digo yo.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que me puse a indagar por Internet. Ser&aacute; que soy muy riguroso, o un neur&oacute;tico. Yo qu&eacute; s&eacute;. Y me encontr&eacute; con que la referida cita (?) aparec&iacute;a en la pared de la sede de Ciudadanos acompa&ntilde;ada por otras de no menos fuste (estas s&iacute;, verdaderas) de se&ntilde;ores tan eminentes como Victor Hugo, John Fitzgerald Kennedy y&hellip; (v&aacute;lgame Dios) Albert Rivera. S&iacute;, han le&iacute;do bien: Albert Rivera se coloc&oacute; a s&iacute; mismo en su propia sede al mismo nivel que Einstein, Victor Hugo o JFK. Ah&iacute; es nada. El valor filos&oacute;fico de la cita de Albert R. (&lsquo;&lsquo;Tenemos que recuperar la ilusi&oacute;n que nunca debimos perder&rsquo;&rsquo;) lo dejo a su juicio, aunque no se puede negar que algo de visionario tiene el muchacho: en su partido har&iacute;an bien en leerla y releerla si quieren sobreponerse al efecto S&aacute;nchez. L&aacute;stima que hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o decidieran eliminar esa y las dem&aacute;s citas de sus paredes. Cosas del marketing.
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a la presunta cita de Einstein, resulta, como dec&iacute;a, que el ilustre f&iacute;sico nunca pronunci&oacute; esas palabras ni ningunas semejantes. El equ&iacute;voco viene de lejos. Desde hace bastantes a&ntilde;os se le atribuye err&oacute;neamente la siguiente frase: &ldquo;Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes&rdquo;. Otros hombres notables como Benjamin Franklin o Mark Twain aparecen aqu&iacute; y all&aacute; como padres de la criatura, pero lo cierto es que deber&iacute;amos hablar de madre m&aacute;s que de padre, pues la verdadera art&iacute;fice de tan sabias palabras parece que fue una mujer: la escritora y activista norteamericana Rita Mae Brown. Luego, caprichos del destino, la frase fue deformada y atribuida a otras personas, todas ellas del g&eacute;nero masculino. Tal vez en Ciudadanos har&iacute;an bien en restituir aquella cita, atribuy&eacute;ndosela esta vez a su verdadera autora, lo cual servir&iacute;a -de paso- para visibilizar un poco a las mujeres en las paredes de sus sedes, en las que m&aacute;s que calladas estaban como ausentes, que dir&iacute;a Pablo Neruda.
    </p><p class="article-text">
        Puestos a corregir y enmendar, podr&iacute;an tambi&eacute;n buscar alguna cita verdadera de Albert Einstein. Aunque bien pensado, es bastante probable que el pensamiento pol&iacute;tico del se&ntilde;or Einstein no sea muy del agrado de su tocayo espa&ntilde;ol y compa&ntilde;&iacute;a. Es sabido, aunque posiblemente en Ciudadanos lo desconozcan, que Einstein, adem&aacute;s de Premio Nobel de F&iacute;sica, era un socialista convencido. Pero socialista de los de antes, de los que quer&iacute;an socializar los beneficios de las grandes corporaciones. La verdad es que, le&iacute;das hoy, las reflexiones pol&iacute;ticas de Albert (el f&iacute;sico) dejan al mism&iacute;simo Pablo Iglesias como un Tony Blair de gomaespuma. Y es que en 1949 un maduro Einstein (morir&iacute;a en 1955 con 76 a&ntilde;os) sintetiz&oacute; sus opiniones pol&iacute;ticas en un ensayo titulado elocuentemente <em>&iquest;Por qu&eacute; socialismo?</em>, que apareci&oacute; publicado en la revista neoyorkina <em>Monthly Review</em>. El ensayo est&aacute; disponible en innumerables sitios web, de manera que no me extender&eacute; sobre su contenido. Sin embargo, s&iacute; me gustar&iacute;a reproducir un pasaje a modo de sugerencia para Ciudadanos: &lsquo;&lsquo;Estoy convencido &ndash;dec&iacute;a Einstein- de que hay solamente un camino para eliminar los graves males [del sistema capitalista], el establecimiento de una econom&iacute;a socialista, acompa&ntilde;ado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales&rsquo;&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cita, adem&aacute;s de contundente, tiene la ventaja de ser aut&eacute;ntica. Lo malo es que en la pared de la sede de Ciudadanos quedar&iacute;a un poco rara, no nos enga&ntilde;emos. A Girauta o a Garicano podr&iacute;a provocarles una &uacute;lcera o algo peor. No obstante, si prefieren seguir falsificando, bien podr&iacute;an atribuirle a Albert Rivera aquella c&eacute;lebre y socorrida cita de Groucho Marx (&lsquo;&lsquo;Estos son mis principios. Si no le gustan&hellip; tengo otros&rsquo;&rsquo;). A diferencia de las opiniones de Einstein, esta s&iacute; les va como anillo al dedo, pues hace solo unos d&iacute;as pudimos ver al se&ntilde;or Rivera pase&aacute;ndose a todo color en la cabalgata del Orgullo, cuando hace apenas dos a&ntilde;os consideraba que el matrimonio homosexual generaba ''tensiones innecesarias''. Una vez m&aacute;s, cosas del marketing. Por lo dem&aacute;s, si hay que elegir entre un Albert u otro, por mi parte la cosa est&aacute; clara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Borja Ribera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/borja-ribera-opinion_132_2025554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Jul 2018 10:01:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Albert Rivera o Albert Einstein]]></media:title>
    </item>
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