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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pedro Pablo de Santiago Ortega]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Pedro Pablo de Santiago Ortega]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Atrapados en la frontera entre Bosnia y Croacia: la ruta migratoria de los Balcanes de la que no se habla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/atrapados-velika-kladusa-bosnia-croacia_1_1987430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df71c89d-c5ef-4335-9da9-286f2deb6706_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Atrapados en la frontera entre Bosnia y Croacia: la ruta migratoria de los Balcanes de la que no se habla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aumento del flujo migratorio por Bosnia-Herzegovina evidencia que la zona se ha convertido este año en una alternativa para migrantes que intentan llegar a Europa</p><p class="subtitle">700 personas se encuentran en el campo de refugiados de Velika Kladusa, una localidad de Bosnia-Herzegovina</p><p class="subtitle">Intentan sortear la frontera con Croacia para seguir su viaje hacia el norte de Europa, pero denuncian devoluciones en caliente y abusos: "La última vez que me pilló la policía croata pedí agua y en lugar de eso me pegaron con una porra"</p></div><p class="article-text">
        Era 15 de julio y Mohammad ten&iacute;a una raz&oacute;n para estar algo m&aacute;s alegre: Francia acababa de proclamarse campeona del mundo de f&uacute;tbol. Este joven de 24 a&ntilde;os y el resto de su grupo de compa&ntilde;eros de fatigas no sent&iacute;an alegr&iacute;a por los galos, sino por la derrota croata. Es una de las alrededor de 700 personas asentadas en el campo de refugiados de Velika Kladusa, una localidad de Bosnia-Herzegovina y fronteriza con Croacia.&nbsp;Aqu&iacute; no&nbsp;es dif&iacute;cil encontrar&nbsp;cierta animadversi&oacute;n hacia el pa&iacute;s por el que pretenden acceder al norte europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima vez que me pill&oacute; la polic&iacute;a croata ped&iacute; agua y en lugar de eso me pegaron con una porra&rdquo;, recuerda Mohammad acerca de su anterior incursi&oacute;n en la UE, haciendo lo que en el campo de refugiados llaman ir al 'game'. Consiste en atravesar la frontera bosnio-croata y, si hay suerte, la eslovena, campo a trav&eacute;s. Esta haza&ntilde;a es complicada y puede durar hasta 12 d&iacute;as. Quienes lo intentan se llevan la comida justa para sobrevivir, algo de dinero y sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        En lo que va de a&ntilde;o, se ha producido un fuerte aumento del n&uacute;mero de personas con respecto al a&ntilde;o anterior. M&aacute;s de 9.000 migrantes han llegado a Bosnia-Herzegovina, frente a los 750 registrados en todo 2017, seg&uacute;n los datos del Ministerio bosnio de Seguridad&nbsp;recogidos por la Agencia Efe.&nbsp;Llegan al pa&iacute;s de los Balcanes por diversas rutas: a trav&eacute;s de Grecia, Macedonia, Albania, Montenegro, Serbia, Bosnia y Croacia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a Mohammad se le pregunta por qu&eacute; no solicita esta protecci&oacute;n en Croacia o Eslovenia, que al fin y al cabo forman parte de la Uni&oacute;n Europea, sonr&iacute;e: &ldquo;La segunda vez que me cogieron en Croacia intent&eacute; pedir asilo&rdquo;, recuerda. Como respuesta recibi&oacute; golpes, denuncia.&nbsp;El resultado de los intentos de Mohammad, y de tantos otros, de atravesar Croacia y Eslovenia siempre es el mismo: la polic&iacute;a croata les rompe el m&oacute;vil, les quita el dinero y los deporta a Bosnia, aseguran los migrantes entrevistados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un relato que se repite en los testimonios de las personas asentadas en el campo de Velika Kladusa. &ldquo;La polic&iacute;a croata usa las t&eacute;cnicas de vigilancia m&aacute;s avanzadas: unas 150 c&aacute;maras, un helic&oacute;ptero, drones de visi&oacute;n nocturna, perros y rifles. Cuando agentes croatas detectan a gente desplazada andando en la zona fronteriza, frecuentemente deniega el derecho a pedir asilo&rdquo;,&nbsp;denuncia la&nbsp;ONG espa&ntilde;ola No Name Kitchen (NNK).
    </p><h3 class="article-text">La historia de Mohammad</h3><p class="article-text">
        La peregrinaci&oacute;n de este joven afgano comenz&oacute; hace tres a&ntilde;os. Antes viv&iacute;a en Kabul y formaba parte del Ej&eacute;rcito de este pa&iacute;s. &ldquo;Yo luchaba contra los talibanes&rdquo;, recuerda mientras muestra una foto en la que aparece &eacute;l con el uniforme junto a un avi&oacute;n militar. Decidi&oacute; irse de Afganist&aacute;n cuando para alejarse del futuro incierto que, lamenta, les esperaba en un territorio en guerra permanente.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Bosnia, Mohammad pas&oacute; por Turqu&iacute;a, donde estuvo un a&ntilde;o trabajando para ahorrar. De ah&iacute; logr&oacute; llegar a Sal&oacute;nica, en Grecia, desde donde fue caminando, durante 15 d&iacute;as, hasta Serbia, para intentar cruzar la frontera con Hungr&iacute;a. El acceso a este pa&iacute;s se torn&oacute; complicado, as&iacute; que, como otras tantas personas, decidi&oacute; probar con la frontera bosnio-croata.
    </p><p class="article-text">
        El aumento del flujo migratorio por la zona evidencia que Bosnia-Herzegovina se ha convertido este a&ntilde;o en una alternativa para refugiados de Oriente Medio y &Aacute;frica que intentan llegar a Europa, seg&uacute;n ha publicado recientemente la Agencia Efe.&nbsp;
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        Desde que lleg&oacute; a Velika Kladusa ha ido al 'game' tres veces. Tres experiencias que narra casi sin esforzarse en recordarlas. Su primera aventura dur&oacute; cinco d&iacute;as. Logr&oacute; llegar a Croacia junto a un grupo de compatriotas, pero all&iacute; la polic&iacute;a los identific&oacute;, les rompi&oacute; el m&oacute;vil y los deport&oacute;. La segunda vez la esperanza les dur&oacute; un poco m&aacute;s: consiguieron llegar a Eslovenia, pero all&iacute; les pillaron enseguida y les mandaron a Croacia y, de ah&iacute;, de nuevo a Bosnia.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de sus incursiones en territorio comunitario fue la m&aacute;s dura: pasaron 14 d&iacute;as caminando para llegar casi a la frontera italiana. Mohammad cuenta que ya se ve&iacute;a a s&iacute; mismo en Trieste, pero la polic&iacute;a eslovena volvi&oacute; a interceptarle.
    </p><h3 class="article-text">Familias enteras en el 'game'</h3><p class="article-text">
        Pese a lo duro que pueda parecer, ir al 'game' no est&aacute; reservado exclusivamente a los m&aacute;s j&oacute;venes, sino que es&nbsp;habitual para las cerca de 700 personas que desde alrededor de abril viven en este campo de refugiados, situado en una explanada a las afueras de la ciudad. Iameer (nombre ficticio), sus cinco hijos y su mujer tambi&eacute;n han intentado la complicada empresa de superar a pie Croacia y Eslovenia.
    </p><p class="article-text">
        El afgano era taxista en Kabul. &ldquo;Nos tuvimos que ir de Afganist&aacute;n porque la guerra estaba haciendo que la situaci&oacute;n del pa&iacute;s fuera insoportable&rdquo;, cuenta este hombre a trav&eacute;s de la peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a Velika Kladusa, esta familia de seis miembros pas&oacute; unos 20 d&iacute;as en Sarajevo. Como gran parte de las personas asentadas en este campo, ya lo hab&iacute;an intentado en Serbia, pa&iacute;s en el que pasaron 16 meses. Sobre el trato dispensado por la polic&iacute;a croata, cuenta que retuvo a toda la familia durante 24 horas, menores incluidos, sin darles nada de comer: &ldquo;Solo nos dejaban ir al ba&ntilde;o y beber agua&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La vida en&nbsp;Velika Kladusa</h3><p class="article-text">
        La acogida de personas refugiadas en territorio bosnio va abri&eacute;ndose hueco entre los discursos de los representantes pol&iacute;ticos, que adem&aacute;s tienen una cita electoral en octubre. El pasado 26 de julio, alrededor de 50 alcaldes del pa&iacute;s se manifestaron para pedir al gobierno central que ayude a los municipios a gestionar la llegada de estas miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema 'Humanidad para los migrantes y seguridad para los ciudadanos', este medio centenar de regidores mostr&oacute; su temor a que las llegadas sigan aumentando. La respuesta del ministro de Seguridad, Dragan Mektic, ha sido clara: buscar&aacute; la manera de permitir el despliegue del Ej&eacute;rcito en la frontera, impidiendo as&iacute; la entrada de m&aacute;s personas.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la acogida en de Velika Kladusa, B&aacute;rbara B&eacute;cares, voluntaria de No Name Kitchen, que lleva mes y medio en la ciudad, asegura que los vecinos al principio se respondieron de forma positiva, pero&nbsp;la situaci&oacute;n se ha complicado. Tras haber tenido lugar alguna pelea entre refugiados j&oacute;venes, algunos comercios no permitan la entrada a estas personas, relatan desde la ONG.
    </p><p class="article-text">
        NNK es una de las pocas organizaciones que trabaja en terreno en esta zona de Bosnia. Se encarga de ofrecer duchas y ropa a las personas asentadas en el campamento, pero el apoyo que ofrecen las voluntarias va m&aacute;s all&aacute;, y se puede percibir al caminar con B&aacute;rbara por las calles. Andar con ella es avanzar muy lento, pues muchos refugiados la conocen, le preguntan por las duchas, la ropa o simplemente la saludan y charlan con ella.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de NNK (seis voluntarias) ha llegado a la frontera bosnio-croata con intenci&oacute;n de quedarse, ya que est&aacute; estudiando la puesta en marcha de otro proyecto para dar comidas a los asentados en el campamento, algo que actualmente hacen de forma m&aacute;s o menos regular voluntarios de otros puntos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;rbara&nbsp;sostiene la versi&oacute;n de las personas que han ido al 'game' y han vuelto: la polic&iacute;a croata acomete devoluciones ilegales y, adem&aacute;s, destroza tel&eacute;fonos m&oacute;viles y a veces agrede a los refugiados. &ldquo;La &uacute;nica manera de pedir asilo en la UE para estas personas es lograr llegar irregularmente a alg&uacute;n punto m&aacute;s all&aacute; de Eslovenia&rdquo;, afirma la voluntaria, que a&ntilde;ade que en una semana han llegado a contabilizar hasta 90 deportaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es Zabi, que tambi&eacute;n huy&oacute; de Kabul por la guerra. Era estudiante de ingl&eacute;s y persa, y dej&oacute; sus estudios a la mitad porque no ve&iacute;a futuro en su pa&iacute;s. Tiene la esperanza de llegar a Mil&aacute;n, donde dice que tiene conocidos, para retomar sus estudios.
    </p><p class="article-text">
        Este joven de 25 a&ntilde;os lleva m&aacute;s de dos meses en Velika Kladusa. Cuando lleg&oacute; a la ciudad, pudo permitirse pasar 45 noches en un hostal, pero un d&iacute;a el due&ntilde;o decidi&oacute; no alojar a refugiados: &ldquo;La polic&iacute;a est&aacute; poniendo pegas para que no nos alojen&rdquo;, argumenta el joven.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que otros cientos de refugiados, o miles contando a todos los que han podido pasar, Zabi, Mohammad e Iameer dejan transcurrir los d&iacute;as en el campamento de Velika Kladusa. Se despiertan con el sofocante calor del sol en las lonas de pl&aacute;stico de sus tiendas de campa&ntilde;a, y matan el tiempo preparando la comida, paseando y esperando la llegada de la noche, su oportunidad para ir al 'game' con la esperanza de que esa vez sea la definitiva. Mientras tanto, aquel 15 de julio, los tres se sintieron un poco m&aacute;s felices al festejar la derrota de Croacia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Pablo de Santiago Ortega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/atrapados-velika-kladusa-bosnia-croacia_1_1987430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Aug 2018 18:11:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Croacia,Refugiados,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
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