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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fabrizio Bernardi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fabrizio_bernardi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fabrizio Bernardi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Coronavirus y clase social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/coronavirus-clase-social_132_5919049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8360b74-6fd5-4666-9adf-568ad081a05a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coronavirus y clase social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los grupos socioeconómicos más bajos sufren con mayor frecuencia enfermedades crónicas, lo que les hace más vulnerables ante la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Los datos disponibles a d&iacute;a de hoy en Espa&ntilde;a no permiten hacer un an&aacute;lisis riguroso sobre el impacto que tiene la desigualdad social en la mortalidad por coronavirus. Disponemos de <a href="https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Actualizacion_89_COVID-19.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n</a> desagregada por sexo y edad de una parte de los fallecidos por coronavirus, pero desconocemos su ocupaci&oacute;n o nivel educativo. Podemos, sin embargo, aproximarnos al tema de forma indirecta.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, <a href="https://tidsskriftet.no/2017/05/global-helse/social-inequality-forgotten-factor-pandemic-influenza-preparedness" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sabemos que en pandemias precedentes de gripe </a>las tasas de mortalidad han sido m&aacute;s altas entre los grupos socioecon&oacute;micos m&aacute;s bajos. Estudios sobre la gripe de 1918 (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5907814/#irv12541-bib-0010," target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16084634?dopt=Abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) muestran que en Dinamarca, la mortalidad en la primera ola de contagios fue m&aacute;s alta entre la clase trabajadora y los que viv&iacute;an en los distritos m&aacute;s pobres. Igualmente, a lo largo de esa pandemia, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5137773/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el riesgo de mortalidad en Chicago </a>creci&oacute; sobre todo en los barrios con las proporciones m&aacute;s altas de analfabetos y con peores condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, sabemos que las personas que padecen enfermedades cr&oacute;nicas corren un riesgo mayor de desarrollar una forma grave de coronavirus y fallecer. Y esta es precisamente la raz&oacute;n por la que pensamos que existe una desigualdad por estatus socio-econ&oacute;mico en el riesgo de morir a causa del coronavirus. Tenemos evidencia de que las personas de estatus socio-econ&oacute;mico m&aacute;s bajo presentan peores condiciones de salud debido a que mantienen h&aacute;bitos de vida menos saludables, trabajan en ocupaciones que suponen un mayor desgaste f&iacute;sico, est&aacute;n expuestos a mayores niveles de estr&eacute;s y tienen un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911116000248" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peor acceso a las prestaciones sanitarias</a>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Salud de 2017, el gr&aacute;fico muestra la probabilidad de tener al menos una enfermedad cr&oacute;nica grave por nivel educativo entre los hombres y las mujeres mayores de 64 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Se distinguen cuatro niveles educativos: a) educaci&oacute;n primaria/estudios elementales b) primera etapa de ense&ntilde;anza secundaria, con o sin t&iacute;tulo (2&ordm; ESO aprobado, Bachillerato Elemental); c) segunda etapa de ense&ntilde;anza secundaria (bachillerato o formaci&oacute;n profesional); y d) estudios universitarios.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que un 49% de las personas mayores de 64 a&ntilde;os con un menor nivel educativo padec&iacute;a en 2017 al menos una enfermedad cr&oacute;nica, el porcentaje disminu&iacute;a hasta el 36% entre los que ten&iacute;an estudios universitarios. Asimismo, si se consideran los resultados por sexo, la incidencia de enfermedades cr&oacute;nicas entre los varones era mayor. Algo que podr&iacute;a contribuir a explicar el mayor riesgo de mortalidad por el coronavirus que tienen, actualmente, los hombres, frente a las mujeres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>*Las cifras se muestran en porcentaje.**Se consideran como enfermedades cr&oacute;nicas graves: infarto de miocardio, angina de pecho, enfermedad coronaria, asma, diabetes, bronquitis cr&oacute;nica, enfisema, enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC), cirrosis y disfunci&oacute;n hep&aacute;tica. </em>
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados sugieren que es muy probable que el coronavirus afecte en mayor medida a los ciudadanos con menor nivel educativo, dado que, antes de la pandemia, ya ten&iacute;an un peor nivel de salud que aquellos con educaci&oacute;n alta. Lo que les hace m&aacute;s vulnerables a enfermar gravemente y a fallecer.
    </p><p class="article-text">
        Puede que esta conclusi&oacute;n no sea muy sorprendente. Sin embargo, los argumentos y la evidencia presentada indican que la tesis de que la pandemia del coronavirus pueda convertirse en un igualador social es descartable. En estos d&iacute;as dram&aacute;ticos todos nos hemos sentido, de alguna forma, vulnerables frente al riesgo de contagio. Pero algunos lo han sido en mayor medida a la hora de desarrollar formas graves de la enfermedad. En particular, aquellos con menor nivel de estudios, quienes tienen mayores probabilidades de padecer alguna enfermedad cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Esta experiencia desoladora tendr&iacute;a que convencernos de que la reducci&oacute;n de la desigualdad social tiene que ser una de las prioridades a la hora de pensar c&oacute;mo reconstruir el Estado del bienestar, y nuestra sociedad en general, en la era post-coronavirus.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabrizio Bernardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/coronavirus-clase-social_132_5919049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2020 20:18:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coronavirus y clase social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De tal palo tal astilla? Las profesiones que más se heredan de padres a hijos en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/astilla-profesiones-heredan-padres-espana_132_1955084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En España existe un alto grado de desigualdad en el acceso a la universidad, en la herencia de la ocupación de padres a hijos y en el sueldo entre personas con el mismo nivel educativo</p><p class="subtitle">Las ocupaciones que me más se heredan de padres a hijos son los pequeños y grandes empresarios, las profesiones liberales (abogados, médicos) y las ocupaciones de baja cualificación del sector primario y servicios (jornaleros, fontaneros)</p><p class="subtitle">Hay una</p><p class="subtitle">brecha de clase</p><p class="subtitle">en la que los hijos de profesionales liberales y empresarios obtienen las mayores ventajas en el mercado de trabajo en comparación con hijos de la clase obrera con el mismo nivel educativo</p></div><p class="article-text">
        En las sociedades aristocr&aacute;ticas la posici&oacute;n social era directamente heredada por linaje familiar, tradici&oacute;n o propiedad. En las sociedades contempor&aacute;neas el lugar que ocupamos en la jerarqu&iacute;a socioecon&oacute;mica depende menos de la familia o clase social en la que nacemos y m&aacute;s del nivel educativo que alcanzamos. La educaci&oacute;n es uno de los factores m&aacute;s valorados en el mercado de trabajo a la hora de acceder a empleos con mayor estabilidad, perspectivas de promoci&oacute;n y sueldo. Por lo tanto, el sistema educativo p&uacute;blico es uno de los instrumentos m&aacute;s importantes a la hora de perseguir la igualdad de oportunidades y fomentar la movilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha experimentado grandes cambios desde la transici&oacute;n a la democracia con el surgimiento del estado de bienestar, la implantaci&oacute;n de leyes educativas comprensivas y una mayor inversi&oacute;n en gasto social, con la consiguiente expansi&oacute;n del nivel educativo de los espa&ntilde;oles. Sin embargo, todav&iacute;a existen grandes desigualdades por clase social tanto en el riesgo de fracaso escolar como en las posibilidades de cursar estudios universitarios, y estas desigualdades no han cambiado mucho en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las grandes desigualdades educativas que existen en Espa&ntilde;a, la educaci&oacute;n todav&iacute;a podr&iacute;a cumplir un papel <em>meritocr&aacute;tico&nbsp;</em>si, por ejemplo, dos personas que han alcanzado el mismo t&iacute;tulo educativo (v.g. una licenciatura o grado en ingenier&iacute;a) pero que vienen de or&iacute;genes familiares dispares (una viene de una familia de clase obrera, su padre es alba&ntilde;il y su madre limpiadora, y la otra de una familia de abogados) consiguieran un empleo y sueldo similar. Al igual que se habla de la brecha de g&eacute;nero cuando se comparan los (desiguales) resultados en el mercado de trabajo entre hombres y mujeres con igual nivel educativo y productividad, en este caso podr&iacute;amos denominarlo como <em>brecha de clase</em>. Este ejemplo sirve para ilustrar el hecho de que las desigualdades sociales no acaban en el sistema educativo, sino que tambi&eacute;n existen otros canales por los que las familias con m&aacute;s recursos econ&oacute;micos (patrimonio y negocios), sociales (contactos e informaci&oacute;n privilegiada) y culturales (habilidades no cognitivas como la capacidad de presentaci&oacute;n) transmiten ventajas a sus hijos e hijas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero son estos canales de transmisi&oacute;n intergeneracional de la desigualdad injustos? Aqu&iacute; entramos en un farragoso debate filos&oacute;fico o normativo sobre la justicia social y los l&iacute;mites de intervenci&oacute;n del estado. Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos e intentar&aacute;n transmitirles todo tipo de ventajas. Por tanto, si se quiere conseguir la igualdad de oportunidades efectiva, la familia es incompatible con este ideal. Como esta posibilidad de abolir la familia como instituci&oacute;n social es absurda e indeseable, hay canales de transmisi&oacute;n intergeneracional de la desigualdad que pueden considerarse m&aacute;s o menos justos. Sin lugar a dudas, la transmisi&oacute;n directa de riqueza y la cooptaci&oacute;n a trav&eacute;s de redes sociales o enchufes pueden ser considerados como canales injustos. No en vano, los estados intervienen en este proceso a trav&eacute;s de los impuestos y la redistribuci&oacute;n. En cambio, que los padres inculquen a sus hijos habilidades, aspiraciones y preferencias espec&iacute;ficas sobre un campo de estudios, profesi&oacute;n o carrera profesional a seguir, o que les transfieran su peque&ntilde;o negocio familiar de toda la vida (bar, tienda, quiosco) est&aacute; menos claro y depende m&aacute;s de la posici&oacute;n ideol&oacute;gica del lector.
    </p><p class="article-text">
        En este post vamos a ver una radiograf&iacute;a de la desigualdad social en Espa&ntilde;a identificando cu&aacute;les son las profesiones de padres y madres que transmiten m&aacute;s ventajas a sus hijos e hijas en el sistema educativo y en el mercado de trabajo (1). De esta forma, podemos tratar de aislar qu&eacute; recursos familiares son m&aacute;s importantes a la hora de alcanzar un t&iacute;tulo universitario y llegar a las profesiones de mayor prestigio y sueldo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las profesiones parentales con m&aacute;s y menos hijos universitarios</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 1 podemos ver qu&eacute; porcentaje de hijos e hijas seg&uacute;n la profesi&oacute;n parental llega a la universidad. En la parte de arriba, entre peones agr&iacute;colas y conductores de camiones se encuentran las profesiones de los padres en las que sus hijos tienen menos oportunidades de conseguir un t&iacute;tulo universitario. Por ejemplo, si naciste en una familia de jornaleros en el campo andaluz, tus posibilidades de ir a la universidad son &iacute;nfimas, un 4%. Similar suerte corren los hijos de familias que trabajaron en el sector primario (pesca, miner&iacute;a), en la construcci&oacute;n, o en el sector servicios de baja cualificaci&oacute;n (empleados dom&eacute;sticos, limpiadores, cocineros y conductores de camiones). Los hijos de padres en estas profesiones alcanzan tasas de graduaci&oacute;n universitaria entre el 8% y el 17%, cifras considerablemente por debajo del nivel medio de la poblaci&oacute;n (24%), tal y como marca la l&iacute;nea roja vertical.
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        En cambio, como puede apreciarse en la parte de abajo del gr&aacute;fico 1, los hijos de padres profesionales liberales (ingenieros, abogados, m&eacute;dicos y profesores) alcanzan tasas de graduaci&oacute;n universitaria muy altas de entre el 64% el 83%, en torno a tres veces m&aacute;s de la media de la poblaci&oacute;n (24%). Los hijos de profesores de universidad se llevan la palma. 8 de cada 10 hijos de profesores universitarios consiguen un t&iacute;tulo universitario. Estas grandes desigualdades educativas pueden ser explicadas por tres factores fundamentales: la concentraci&oacute;n de estudiantes de origen aventajado y mejor rendimiento en las mismas escuelas y barrios, la desigual distribuci&oacute;n de recursos econ&oacute;micos y culturales entre las clases sociales y las desiguales actitudes con respecto a la educaci&oacute;n. Con esto &uacute;ltimo queremos decir que para los padres que ejercen como profesionales liberales, si quieren mantener su estatus social en la siguiente generaci&oacute;n, lo m&iacute;nimo que esperan es que sus hijos alcancen un t&iacute;tulo universitario. Por tanto, empujar&aacute;n a sus hijos en el sistema educativo incluso cuando saquen malas notas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las profesiones que m&aacute;s se heredan de padres y madres a hijos e hijas </strong>
    </p><p class="article-text">
        En un reciente <a href="https://www.nytimes.com/interactive/2017/11/22/upshot/the-jobs-youre-most-likely-to-inherit-from-your-mother-and-father.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>&nbsp;publicado en el diario <em>The New York Times </em>en el que se analizaba la sucesi&oacute;n de profesiones en los Estados Unidos, se mostraba que las profesiones m&aacute;s heredadas de padres a hijos eran los trabajadores del acero, los legisladores, panaderos, abogados y m&eacute;dicos, mientras que los directivos medios, los administrativos y los trabajadores de los servicios segu&iacute;an en menor medida los pasos de sus padres. El gr&aacute;fico 2 muestra un an&aacute;lisis similar al de los Estados Unidos con un ranking de herencia de la profesi&oacute;n de padres a hijos para el caso espa&ntilde;ol. Este &iacute;ndice se interpreta, por ejemplo, como que las personas que trabajan c&oacute;mo m&eacute;dico son 17 veces m&aacute;s propensas a tener padres m&eacute;dicos en comparaci&oacute;n con el resto de la poblaci&oacute;n. Dicho de otra manera, los m&eacute;dicos tienen 17 veces m&aacute;s posibilidades de heredar la profesi&oacute;n de sus padres con respecto al caso en que las profesiones de padres e hijos se distribuyeran al azar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como muestra el gr&aacute;fico 2, en Espa&ntilde;a el mayor nivel de herencia intergeneracional de la profesi&oacute;n se encuentra entre aquellas profesiones que conllevan la propiedad o gesti&oacute;n de peque&ntilde;os negocios y grandes empresas. Este resultado no es sorprendente dado el gran porcentaje de negocios familiares (bares, restaurantes, tiendas de comercio al por menor) y de peque&ntilde;as y medianas empresas en Espa&ntilde;a. Lo que s&iacute; parece m&aacute;s preocupante es que los hijos de directores y presidentes ejecutivos de grandes empresas trabajen de esta misma profesi&oacute;n y, probablemente, en la misma empresa. De la misma manera, los hijos de abogados pueden beneficiarse de la cartera de clientes de sus progenitores, hacer pr&aacute;cticas y entrar a trabajar directamente en el bufete familiar.
    </p><p class="article-text">
        En este ranking tambi&eacute;n encontramos profesiones liberales con exigentes oposiciones y barreras de entrada como puede ser el caso de los m&eacute;dicos y, sobre todo, de los jueces y magistrados. El tener padres que hayan pasado por unas oposiciones y que conozcan desde dentro el sistema puede otorgar grandes ventajas a sus hijos a la hora de seguir sus pasos. De la misma forma, encontramos en lo alto del ranking a guardias civiles, profesi&oacute;n que tambi&eacute;n cuenta con un sistema de oposiciones y selecci&oacute;n que incluso da ventajas a los candidatos cuyos progenitores ejercen o ejercieron en estas mismas profesiones. Por &uacute;ltimo, a lo largo del ranking hay profesiones del sector primario de baja-media cualificaci&oacute;n en la pesca, la ganader&iacute;a, el campo (jornaleros) y la miner&iacute;a. Este tipo de profesiones se caracterizan por desempe&ntilde;arse en ambientes rurales en los que el acceso a la educaci&oacute;n superior es limitado, como vimos en el gr&aacute;fico 1, y las oportunidades del mercado de trabajo son escasas fuera de estos nichos. Por &uacute;ltimo, cabe destacar oficios cl&aacute;sicos como fontaneros y encofradores en los que el saber t&eacute;cnico puede ser transmitido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La brecha de clase&nbsp;entre personas con el mismo nivel educativo</strong><em>brecha de clase&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Aunque hemos visto que hay un alto grado de herencia o reproducci&oacute;n intergeneracional de la profesi&oacute;n en Espa&ntilde;a, esto podr&iacute;a ser explicado por las desigualdades en el acceso a la educaci&oacute;n que vimos en el gr&aacute;fico 1. Es decir, los hijos de m&eacute;dicos tienden a ser m&eacute;dicos en mucha mayor proporci&oacute;n que el resto de la poblaci&oacute;n porque tambi&eacute;n tienen m&aacute;s posibilidades de estudiar en la universidad. Por tanto, vamos a ver si las personas que han alcanzado el mismo nivel de estudios consiguen acceder a la misma clase social y ganan el mismo dinero independientemente de la profesi&oacute;n de sus progenitores (2).
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 3 muestra una comparaci&oacute;n extrema de las ventajas que obtienen los hijos de clases medias-altas tales como directores generales de grandes empresas, jueces o profesores de universidad, en comparaci&oacute;n con los hijos de alba&ntilde;iles, una de las profesiones obreras m&aacute;s numerosas de los padres. Teniendo en cuenta que tanto los hijos de las clases altas como de los alba&ntilde;iles en este an&aacute;lisis han conseguido el mismo nivel de estudios, el gr&aacute;fico 3 muestra grandes desigualdades entre estas clases sociales. Los hijos de economistas, jueces, abogados y profesores de universidad tienen entre un 12% y un 20% m&aacute;s posibilidades de acceder a la clase directiva y profesional, y ganan entre 250 y 375 euros m&aacute;s al mes que los hijos de alba&ntilde;iles con el mismo t&iacute;tulo educativo. Estas son las profesiones de los padres que otorgan mayores ventajas a sus hijos por canales sospechosos de ir en contra de la justicia social (conexiones, transmisi&oacute;n directa del negocio, informaci&oacute;n privilegiada sobre procesos de selecci&oacute;n y oposiciones), al funcionar independientemente del sistema educativo. El caso de los directores y gerentes de (peque&ntilde;as y medianas) empresas del comercio al por mayor y al por menor es ilustrativo, ya que los hijos de peque&ntilde;os empresarios consiguen ventajas en t&eacute;rminos de sueldo, probablemente al trabajar en el mismo negocio familiar, pero no en cuanto al acceso a la clase media-alta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Estos resultados sugieren que la educaci&oacute;n no est&aacute; funcionando como igualador social o como garante <em>meritocr&aacute;tico&nbsp;</em>ya que, entre individuos que han alcanzado el mismo t&iacute;tulo educativo, aquellos que provienen de familias m&aacute;s privilegiadas tienen ventajas sustanciales en el mercado de trabajo. Queda por saber si estas ventajas son debidas a que los individuos que vienen de familias privilegiadas estudian en instituciones educativas de mayor prestigio, porque son m&aacute;s productivos, porque sus padres les transmiten conocimientos espec&iacute;ficos de la profesi&oacute;n, porque los empleadores tienen un sesgo o discriminan en favor de estos, porque las familias privilegiadas ayudan a sus hijos a trav&eacute;s de contactos o cooptaci&oacute;n, o les transmiten directamente sus recursos patrimoniales, econ&oacute;micos y financieros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo, en este art&iacute;culo hemos visto que en la Espa&ntilde;a actual existen grandes desigualdades en el acceso al factor m&aacute;s importante para el estatus socioecon&oacute;mico (clase social y sueldo), el nivel educativo. Son los hijos e hijas de profesionales liberales quienes disfrutan de mayores oportunidades de conseguir un t&iacute;tulo universitario. Tambi&eacute;n hemos visto que existe un alto grado de herencia de la ocupaci&oacute;n entre padres e hijos, y que son las ocupaciones que conllevan la propiedad o gesti&oacute;n de peque&ntilde;os negocios y grandes empresas, las profesiones liberales con sistemas exigentes de selecci&oacute;n (jueces, magistrados, m&eacute;dicos) y las ocupaciones de baja cualificaci&oacute;n del sector primario y servicios las que m&aacute;s se transmiten entre generaciones. Por &uacute;ltimo, hemos visto una <em>brecha de clase&nbsp;</em>en la que los hijos de profesionales liberales (abogados, profesores de universidad, economistas) y empresarios son los que obtienen mayores ventajas en el mercado de trabajo en comparaci&oacute;n con hijos de la clase obrera (alba&ntilde;iles) con el mismo nivel educativo. Por tanto, parece que, como indicaba Pau-Mar&iacute; Klose en otro&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Acaparadores-oportunidades_6_681441858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post</a>&nbsp;en este diario, las clases-medias altas en Espa&ntilde;a son capaces de acaparar las oportunidades tanto en el sistema educativo como en el mercado de trabajo, lo que conduce&nbsp;a situaciones indeseables para el bienestar del conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Notas</strong>
    </p><p class="article-text">
        (1) Para realizar estos an&aacute;lisis hemos recopilado y analizado datos de los bar&oacute;metros del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas llevados a cabo entre 2013 y 2018 seleccionando a aquellos hombres y mujeres activos de entre 28 y 65 a&ntilde;os con informaci&oacute;n v&aacute;lida sobre la profesi&oacute;n de sus padres y/o madres. Hemos tomado como referencia la profesi&oacute;n del progenitor de los encuestados con el estatus socioecon&oacute;mico m&aacute;s alto. Sin embargo, debido a las dificultades hist&oacute;ricas de las mujeres para acceder a la educaci&oacute;n y seguir una carrera profesional en Espa&ntilde;a, solo en torno al 8% de las profesiones parentales corresponden a la madre. Por tanto, de aqu&iacute; en adelante usamos los t&eacute;rminos gen&eacute;ricos profesi&oacute;n parental, profesi&oacute;n del progenitor o padres.
    </p><p class="article-text">
        (2) En este an&aacute;lisis usamos una clasificaci&oacute;n de educaci&oacute;n desagregada en las siguientes 16 categor&iacute;as para no sobreestimar el efecto de la clase social de origen:
    </p><p class="article-text">
        (1) Analfabetos / Leen-Escriben; (2) Menos de 5 a&ntilde;os de escolarizaci&oacute;n; (3) Educaci&oacute;n Primaria; (4) FP grado inicial; (5) Educaci&oacute;n Secundaria; (6) FP de grado medio; (7) Bachillerato; (8) FP de grado superior; (9) Arquitectura o ingenier&iacute;as; (10) Diplomatura; (11) Estudios de grado; (12) Estudios de licenciatura; (13) Arquitectura o ingenier&iacute;as superiores; (14) M&aacute;ster oficial universitario; (15) Doctorado; (16) T&iacute;tulos propios de posgrado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos J. Gil Hernández, Fabrizio Bernardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/astilla-profesiones-heredan-padres-espana_132_1955084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Sep 2018 18:47:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿De tal palo tal astilla? Las profesiones que más se heredan de padres a hijos en España]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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