<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Valls Ribas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_valls_ribas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Valls Ribas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516770/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras la guerra y la huida, las trabas para volver al 'cole': un tercio de los niños refugiados en Jordania no va a la escuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tercio-refugiados-escolar-jordania-escuela_1_1928030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4843b1a3-867c-4506-af00-e42917b8a0de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras la guerra y la huida, las trabas para volver al &#039;cole&#039;: un tercio de los niños refugiados en Jordania no va a la escuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno jordano ha aprobado el acceso universal a la educación, pero los menores refugiados sirios siguen enfrentándose a numerosos obstáculos que los alejan cada día de los centros educativos</p><p class="subtitle">Organizaciones como la escuela Bareeq o Questscope intentan suplir carencias del sistema educativo y conseguir que los adolescentes obtengan la educación secundaria</p><p class="subtitle">"En todos los países árabes, los sirios no tenemos muchos de los derechos básicos, por eso quiero estar preparada para emigrar", dice una de las refugiadas que acuden a estas escuelas informales</p></div><p class="article-text">
        Ala'a quiere acabar sus estudios. Esta chica de 17 a&ntilde;os, nacida en la ciudad siria de Homs, abandon&oacute; el pa&iacute;s con parte de su familia cuando ten&iacute;a solo 11 a&ntilde;os. Jordania era la opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil y segura, pero cuando lleg&oacute; a Am&aacute;n, la capital, despu&eacute;s de un largo viaje, no pudo matricularse en ninguna escuela: hab&iacute;a perdido demasiado tiempo sin ir a clase, no estaba preparada para seguir el curso, ni tampoco hab&iacute;a plaza para ella.&nbsp;Tuvo que esperar un a&ntilde;o, hasta que empezara el siguiente curso lectivo, para estudiar de nuevo, en un nivel inferior al que le tocaba por edad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando acabe la guerra en Siria, la siguiente generaci&oacute;n tendr&aacute; que reconstruir un pa&iacute;s en ruinas.&nbsp;Se trata de una generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y adolescentes que, en demasiados casos, est&aacute;n perdiendo la oportunidad de recibir una educaci&oacute;n. Parte de ellos crece en Jordania, el pa&iacute;s que, solo por detr&aacute;s de Turqu&iacute;a y el L&iacute;bano, acoge m&aacute;s refugiados desde que empez&oacute; la guerra: 670.429 est&aacute;n registrados por Naciones Unidas, aunque la cifra real es, seg&uacute;n las organizaciones humanitarias, mucho m&aacute;s alta.
    </p><p class="article-text">
        De ellos, un 28% de los que tienen edad para ir a la escuela no tiene acceso a la educaci&oacute;n, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de UNICEF, de enero de 2017. Los datos no son exactos y cambian en funci&oacute;n de la fuente: Naciones Unidas elevaba la cifra hasta el 38%, en febrero de 2018.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en Zaatari Camp,&nbsp;el campo de refugiados m&aacute;s grande de Jordania&nbsp;&ndash;y el segundo del mundo&ndash;, un 40% de los ni&ntilde;os no asisten a la escuela. Y del 60% escolarizado, casi la mitad abandona la educaci&oacute;n antes de finalizar los estudios, seg&uacute;n datos de la organizaci&oacute;n Questscope, que lleva a cabo programas de escolarizaci&oacute;n para adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        El pasado curso escolar, y por primera vez desde que empez&oacute; el &eacute;xodo de refugiados sirios, el Gobierno jordano aprob&oacute; el acceso universal a la educaci&oacute;n. Hasta entonces, los refugiados sin documentaci&oacute;n reglada &ndash;porque hab&iacute;an entrado de forma irregular en el pa&iacute;s o hab&iacute;an perdido papeles durante el &eacute;xodo, como el certificado de nacimiento u otra documentaci&oacute;n requerida&ndash;&nbsp;no pod&iacute;an asistir a la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, los ni&ntilde;os siguen enfrent&aacute;ndose a&nbsp;numerosos&nbsp;obst&aacute;culos que los alejan cada d&iacute;a m&aacute;s de los centros educativos, como la falta de nivel para seguir las clases a causa de los a&ntilde;os que han pasado sin asistir a la escuela, la situaci&oacute;n traum&aacute;tica que han vivido, los matrimonios&nbsp;precoces, el trabajo infantil o la falta de transporte.
    </p><h3 class="article-text">Estudiar a pesar de todo</h3><p class="article-text">
        Ala'a tuvo el mismo problema que muchos de los ni&ntilde;os refugiados que llegaron a Jordania durante los primeros a&ntilde;os del conflicto, cuando el pa&iacute;s recib&iacute;a cada d&iacute;a miles de personas. &ldquo;En un primer momento, el Gobierno no era capaz de ofrecer todos los servicios que los refugiados necesitaban. Es l&oacute;gico, tienes unas aulas preparadas para 25 alumnos y, de repente, muchas veces con el curso ya empezado, recibes veinte solicitudes de inscripci&oacute;n. Sencillamente no las puedes asumir. Por eso, muchos sirios se quedaron fuera los primeros a&ntilde;os&rdquo;,&nbsp;sostiene Julie Delarie, educadora en una ONG que brinda apoyo a los refugiados en Jordania.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, el Gobierno apost&oacute; por desdoblar las escuelas y crear dos l&iacute;neas educativas, una para jordanos, por las ma&ntilde;anas, y otra para refugiados, por las tardes, lo que permiti&oacute; acceder a la escuela a muchos de los menores sirios, como Ala'a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e7d07ac-d05c-4aba-939b-78c9d62654e0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No obstante, este sistema ha reducido las horas lectivas en la educaci&oacute;n obligatoria de ambas l&iacute;neas y los docentes tienen que asumir m&aacute;s horas de trabajo. &ldquo;Los profesores no tienen las herramientas ni la formaci&oacute;n para ense&ntilde;ar a ni&ntilde;os con traumas psicol&oacute;gicos u otros problemas causados por la guerra. Tampoco es f&aacute;cil para un ni&ntilde;o de 9 a&ntilde;os, que arrastra una situaci&oacute;n dif&iacute;cil y se incorpora por primera vez a la escuela, tener que compartir aula con ni&ntilde;os de 6 a&ntilde;os&rdquo;, explica Catherine Ashcroft, directora de la ONG Helping Refugees in Jordan.
    </p><p class="article-text">
        Puesto que&nbsp;la educaci&oacute;n que recibe&nbsp;Ala'a en el instituto no es suficiente, la adolescente acude a la escuela de educaci&oacute;n informal Bareeq, en Am&aacute;n, una vez por semana, junto con su hermana mayor, Hiba. Bareeq es una organizaci&oacute;n creada por profesores de origen sirio que quieren ayudar a los ni&ntilde;os y adolescentes que han perdido a&ntilde;os de ense&ntilde;anza a equipararse con el nivel que deber&iacute;an haber adquirido a su edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy estudiando mucho porque en el futuro me gustar&iacute;a irme al extranjero, a Europa o Am&eacute;rica. En todos los pa&iacute;ses &aacute;rabes, los sirios no tenemos muchos de los derechos b&aacute;sicos, por eso quiero estar preparada para emigrar&rdquo;, dice Hiba, de 20 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Superar la incertidumbre</h3><p class="article-text">
        Las organizaciones de educaci&oacute;n informal, como la escuela Bareeq o Questscope, intentan suplir carencias del sistema educativo y conseguir que los ni&ntilde;os y adolescentes obtengan la educaci&oacute;n secundaria. Mohammed estaba convencido que nunca lo conseguir&iacute;a, hasta que este curso pasado, con 16 a&ntilde;os, retom&oacute; los estudios que hab&iacute;a abandonado cuando dej&oacute; Damasco.
    </p><p class="article-text">
        Mohammed tambi&eacute;n pas&oacute; por la escuela p&uacute;blica jordana, pero solo fue circunstancial, ni siquiera un curso escolar entero: no segu&iacute;a el ritmo de sus compa&ntilde;eros, m&aacute;s peque&ntilde;os que &eacute;l, y no se sent&iacute;a comprendido por nadie. Como la situaci&oacute;n familiar no era buena, decidi&oacute; dejar la escuela y empezar a trabajar para ayudar a su familia. En aquel momento ten&iacute;a 13 a&ntilde;os y, desde entonces, trabaja en una f&aacute;brica de muebles, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;el peor trabajo que puede hacer un ni&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el apoyo de Questscope, trabaja por las ma&ntilde;anas y va a clase por las tardes. &ldquo;Los profesores nos tratan mucho mejor que en la escuela del Gobierno, hay empat&iacute;a y proximidad con ellos&rdquo;, asegura. Actualmente estudia para acabar la educaci&oacute;n b&aacute;sica, porque considera que con ella podr&aacute; acceder a un mejor trabajo y conseguir, como desea, una vida digna. Tambi&eacute;n est&aacute; convencido de que cuando acabe la guerra, volver&aacute; a Siria, donde a&uacute;n vive su padre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El caso de los adolescentes es el m&aacute;s complicado, porque quieren colaborar con sus familias. Se preguntan por qu&eacute; tienen que estudiar si ya pueden trabajar. Adem&aacute;s, si han perdido a&ntilde;os de escuela, no siguen las clases y no se sienten capacitados&rdquo;, afirma Julie Delarie.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, la organizaci&oacute;n para la que trabaja centra gran parte del esfuerzo en trabajar la confianza de los j&oacute;venes. &ldquo;Son ni&ntilde;os a los que se les ha frustrado el futuro, sus sue&ntilde;os se han estancado y tienen una gran incertidumbre sobre qu&eacute; va a pasar con sus vidas. Lo m&aacute;s importante es ayudarles a manejar esta incertidumbre, porque probablemente la tendr&aacute;n durante muchos m&aacute;s a&ntilde;os, aunque el conflicto se acabe ma&ntilde;ana&rdquo;, explica&nbsp;Curt Rhodes, director de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Moath Amreh, uno de&nbsp;sus formadores, recuerda especialmente uno de sus primeros d&iacute;as en el aula cuando pregunt&oacute; a uno de los ni&ntilde;os qu&eacute; quer&iacute;a ser de mayor: &ldquo;Me respondi&oacute; que lo &uacute;nico que quer&iacute;a era tener una pistola y volver a Siria para matar a los que hab&iacute;an asesinado a sus padres. Estos chicos necesitan un lugar donde se puedan sentir aceptados y valorados, donde puedan canalizar la incertidumbre y reducir el odio. Si no, puede ser muy peligroso&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las ni&ntilde;as, m&aacute;s vulnerables&nbsp;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En Jordania, en el caso de las ni&ntilde;as hay un problema a&ntilde;adido en su acceso a la formaci&oacute;n: los matrimonios infantiles. Seg&uacute;n Questscope, es el principal motivo por el cual las ni&ntilde;as abandonan los estudios es el matrimonio. Desde que empez&oacute; la guerra, el 39,5% de las chicas sirias en Jordania se casan cuando tienen menos de 18 a&ntilde;os, seg&uacute;n Study Higher Population Council.
    </p><p class="article-text">
        Al casarse, la familia de la chica recibe la dote que el novio paga por ella. &ldquo;Las familias aceptan la boda porque la entienden como una forma de proteger a las chicas. Creen que si casan a sus hijas con un hombre de familia con tiene mejores condiciones econ&oacute;micas, podr&aacute; tener una vida mejor. Este fen&oacute;meno nace del ad&aacute;n de protecci&oacute;n&rdquo;, subraya Delaire.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de Mujeres &Aacute;rabes de Am&aacute;n organiza talleres de concienciaci&oacute;n sobre esta problem&aacute;tica e intenta ofrecer a las familias alternativas para progresar econ&oacute;micamente que no conlleven el matrimonio de sus hijas.
    </p><p class="article-text">
        Wala'a Hasan, abogada de la entidad, denuncia c&oacute;mo muchos hombres en Jordania se aprovechan de la situaci&oacute;n. &ldquo;A ellos les interesa, porque&nbsp;como las familias est&aacute;n en una situaci&oacute;n de necesidad aceptan una dote inferior a la que piden los jordanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Questscope tambi&eacute;n hay chicas casadas, menores de 20 a&ntilde;os, que asisten a las clases. &ldquo;No les podemos decir que es tarde para aprender a leer y escribir. De hecho, las chicas sacan mejores notas que los chicos y se implican m&aacute;s en las materias. Para muchas de ellas la escuela es el &uacute;nico espacio de socializaci&oacute;n, donde pueden salir del &aacute;mbito familiar. Los chicos como m&iacute;nimo tienen las calles, las chicas ni eso&rdquo;,&nbsp;sentencia Ziad Afanih, supervisor de proyectos.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;brecha que sufren los menores refugiados&nbsp;a la hora de ejercer su derecho a la educaci&oacute;n ha crecido en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Seg&uacute;n un informe reciente de Acnur, un total de cuatro millones de ni&ntilde;os refugiados en el mundo no van actualmente a la escuela, lo que supone medio mill&oacute;n m&aacute;s de menores en solo un a&ntilde;o. Asimismo, la Agencia de la ONU sostiene&nbsp;que el 8% de todas las&nbsp;personas refugiadas en el mundo, muchas de ellas en Jordania, necesitar&iacute;an ser reasentadas por otros Gobiernos, pero los pa&iacute;ses no ofrecen un n&uacute;mero suficiente de&nbsp;plazas para acogerlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Valls Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/tercio-refugiados-escolar-jordania-escuela_1_1928030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Sep 2018 18:50:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4843b1a3-867c-4506-af00-e42917b8a0de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="17116" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4843b1a3-867c-4506-af00-e42917b8a0de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="17116" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tras la guerra y la huida, las trabas para volver al 'cole': un tercio de los niños refugiados en Jordania no va a la escuela]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4843b1a3-867c-4506-af00-e42917b8a0de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jordania,Refugiados sirios,Educación]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
