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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gemma Solés i Coll]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gemma_soles_i_coll/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gemma Solés i Coll]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Algunas claves para el despegue de la juventud africana, el motor del continente (y del mundo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/juventud_1_1942875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5edab3b2-0d82-4ff4-af4d-a709209c20b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunas claves para el despegue de la juventud africana, el motor del continente (y del mundo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los mayores retos que enfrentan los Gobiernos en África es cómo ofrecer oportunidades para que los más de 200 millones de jóvenes africanos puedan tener vidas dignas</p><p class="subtitle">"Capacitar a los jóvenes para que se conviertan en innovadores y sean los que toman las decisiones públicas es esencial", explica Ayodele Odusola, economista del PNUD</p><p class="subtitle">Entre los principales desafíos que enfrentan están la falta de acceso a una educación de alta calidad, así como los altos niveles de desempleo juvenil, que hacen que haya una mayor propensión a migrar entre los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Con una edad media de solo 19 a&ntilde;os, &Aacute;frica es, de largo, el continente m&aacute;s joven del mundo. La juventud <a href="https://qz.com/africa/1016790/more-than-half-of-the-worlds-population-growth-will-be-in-africa-by-2050/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">representa el 60% del total de su poblaci&oacute;n</a>. Y la ONU estima que para el a&ntilde;o<a href="http://www.ke.undp.org/content/kenya/en/home/blog/2017/8/14/Promise-Or-Peril-Africa-s-830-Million-Young-People-By-2050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 2050 albergar&aacute; a 830 millones de menores de 35 a&ntilde;os</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Si se tratara de cualquier otra regi&oacute;n del mundo, se considerar&iacute;an buenas noticias. Sin embargo, las im&aacute;genes de j&oacute;venes africanos arriesgando sus vidas en el Mediterr&aacute;neo, empujados por la pobreza o los conflictos en sus hogares y atra&iacute;dos por la esperanza de tener empleos dignos en el extranjero, alimentan una narrativa recalcitrante sobre la juventud africana.
    </p><p class="article-text">
        Pero los expertos coinciden: los j&oacute;venes del continente podr&iacute;an ser la clave no solo para el avance de &Aacute;frica, tambi&eacute;n para el sistema de bienestar de los pa&iacute;ses ricos. As&iacute;, no es exagerado afirmar que el futuro de todos se encuentra en manos de esta generaci&oacute;n joven y din&aacute;mica de africanos y africanas.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo<a href="https://www.aa.com.tr/en/africa/youth-to-lift-africa-out-of-poverty-forum/1196789" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Foro Econ&oacute;mico Africano</a>, celebrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Yibuti el pasado julio, se hizo hincapi&eacute; en la idea de que la juventud es el eje indiscutible para el desarrollo del continente africano. Pero uno de los mayores desaf&iacute;os que enfrentan los Gobiernos y los formuladores de pol&iacute;ticas en &Aacute;frica hoy es c&oacute;mo proporcionar oportunidades para que los m&aacute;s de 200 millones de j&oacute;venes africanos puedan tener vidas dignas y contribuir al crecimiento econ&oacute;mico en sus pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre ello reflexiona el nigeriano Ayodele Odusola, economista jefe de la <a href="http://www.africa.undp.org/content/rba/en/home/about-us/experts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina Regional de &Aacute;frica del PNUD</a>, en una entrevista con este diario. &ldquo;El punto de partida para transformar a los j&oacute;venes de &Aacute;frica es proporcionarles espacios seguros&rdquo;, explica desde Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los espacios digitales permiten a los j&oacute;venes conectarse virtualmente en red e interactuar; los espacios econ&oacute;micos, adquirir conocimientos, habilidades vocacionales y empresariales; los espacios sociales brindan oportunidades para participar en servicios deportivos, civiles y comunitarios; los espacios f&iacute;sicos promueven la acogida de grupos vulnerables y marginados; y los espacios pol&iacute;ticos fortalecen las voces, la participaci&oacute;n y la representaci&oacute;n en las decisiones p&uacute;blicas. La combinaci&oacute;n de todos ellos crea resultados de desarrollo incluyentes y sostenibles que se refuerzan mutuamente&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a, el entusiasmo, la innovaci&oacute;n y el dinamismo de la juventud son activos que pueden ser aprovechados para el desarrollo de &Aacute;frica con pol&iacute;ticas apropiadas que se ocupen adecuadamente de los problemas que enfrentan. Como explica un <a href="https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/06/04_youth_policy_african_development_kimenyi.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe reciente de Africa Growths Initiative</a>, es crucial afrontar los principales desaf&iacute;os que enfrentan los j&oacute;venes africanos para el desarrollo econ&oacute;mico del continente. 
    </p><p class="article-text">
        Odusola considera que invertir en la empleabilidad de los j&oacute;venes de &Aacute;frica y promover el esp&iacute;ritu empresarial es clave para ello: &ldquo;Capacitar a los j&oacute;venes para que se conviertan en trabajadores cualificados y empleadores de mano de obra, se conviertan en innovadores y sean los que toman las decisiones p&uacute;blicas es esencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las tecnolog&iacute;as de comunicaci&oacute;n es el sector m&aacute;s atractivo para los j&oacute;venes. Crear oportunidades para que participen plenamente en la revoluci&oacute;n digital y de las TIC, priorizando la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n en el sistema educativo, y proporcionando espacios de <em>coworking</em>, centros de incubaci&oacute;n, plataformas y laboratorios tecnol&oacute;gicos, es ineludible para su logro. Invertir en avanzar en rob&oacute;tica, inteligencia artificial o la biotecnolog&iacute;a es vital&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, sigue habiendo una <a href="http://theconversation.com/closing-the-research-gap-between-africa-and-the-rest-of-the-world-47401" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran brecha en la capacidad de investigaci&oacute;n</a> de &Aacute;frica en comparaci&oacute;n con el resto del mundo en todas las disciplinas cient&iacute;ficas. &ldquo;Solo Egipto, Sud&aacute;frica, Marruecos y Nigeria se encuentran entre los 56 pa&iacute;ses del mundo que gastaron al menos 1.000 millones de d&oacute;lares en I+D. Si bien la juventud de &Aacute;frica no puede participar en la cuarta revoluci&oacute;n industrial (TIC), los agronegocios (agricultura clim&aacute;ticamente inteligente) ofrecen oportunidades para millones de trabajos decentes. Sin embargo, esto no puede suceder a menos que la agricultura se modernice&rdquo;, explica el experto.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, Odusola cree que &Aacute;frica &ldquo;debe dejar de exportar productos primarios (agricultura, petr&oacute;leo, gas y metales) que son sin&oacute;nimos de la exportaci&oacute;n de empleos africanos. Desarrollar cadenas de valor locales, nacionales y regionales es la clave para crear empleos para los j&oacute;venes. Promover pol&iacute;ticas e instituciones que fomenten el crecimiento de las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas es clave para proporcionar a los j&oacute;venes empleos decentes&rdquo;, dice. &ldquo;Invertir en zonas econ&oacute;micas especiales como agrupaciones industriales, como Etiop&iacute;a; polos agr&iacute;colas, como Marruecos, Ghana y Nigeria, y corredores agr&iacute;colas como Maputo, podr&iacute;a liberar potencial para que los j&oacute;venes transformen sus econom&iacute;as&rdquo;, agrega.
    </p><h3 class="article-text">Educaci&oacute;n, la asignatura pendiente</h3><p class="article-text">
        A pesar de que el continente africano ha logrado grandes avances en los niveles de educaci&oacute;n, la calidad de sus sistemas educativos todav&iacute;a requiere muchas mejoras. Seg&uacute;n el <a href="https://au.int/sites/default/files/documents/34598-doc-ebook20africa27s20development20dynamics202018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo informe del Banco Africano de Desarrollo</a>, alrededor del 42% de los j&oacute;venes trabajadores de &Aacute;frica viven con menos de 2 d&oacute;lares diarios. Muchos j&oacute;venes africanos carecen de las habilidades t&eacute;cnicas y de gesti&oacute;n para tener &eacute;xito en el mercado laboral, con solo un 10,5% de los estudiantes de secundaria inscritos en programas vocacionales &ndash;aquellos que les preparan para el mundo laboral&ndash; que, a menudo, est&aacute;n insuficientemente financiados.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el matrimonio adolescente sigue siendo un problema com&uacute;n, con un m&iacute;nimo del 10% de menores de edad casadas en Burundi y un m&aacute;ximo del 45% en Chad seg&uacute;n datos de la OCDE. Los expertos creen que las pol&iacute;ticas de salud centradas en el acceso a los m&eacute;todos anticonceptivos y el aumento de la educaci&oacute;n podr&iacute;an mejorar los datos de escolarizaci&oacute;n y permitir una mayor formaci&oacute;n de los futuros trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cualquier pol&iacute;tica enfocada a mejorar los niveles de educaci&oacute;n de los j&oacute;venes siempre deber&aacute; ir de la mano de la formaci&oacute;n de empleos, los datos muestran que a&uacute;n y siendo graduados, los j&oacute;venes africanos son v&iacute;ctimas de una flagrante falta de correspondencia entre la capacitaci&oacute;n y el &aacute;mbito laboral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Apoyar a los Gobiernos en la formaci&oacute;n profesional de los j&oacute;venes es una prioridad importante para nosotros. Un ejemplo es el <a href="http://jeunesse.gov.gn/2017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa Nacional para la Integraci&oacute;n Socioecon&oacute;mica de los J&oacute;venes en Guinea</a>&rdquo;, cuenta Odusola. Adem&aacute;s, el organismo de Naciones Unidas para el Desarrollo tambi&eacute;n invierte parte de sus esfuerzos en apoyar iniciativas empresariales. &ldquo;Un ejemplo ser&iacute;a la iniciativa ruandesa<a href="http://youthconnektafrica.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Youth Connekt</a>, que ha conectado a cuatro millones de j&oacute;venes, creado 4.000 empleos no agr&iacute;colas y desarrollado 450 nuevas empresas en cinco a&ntilde;os. O la<a href="http://www.songhai.org/index.php/en/home-en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Iniciativa Songhai </a>que desde Ben&iacute;n marca el ritmo de la agricultura clim&aacute;ticamente inteligente&rdquo;, relata.
    </p><h3 class="article-text">El impacto de las migraciones</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.afdb.org/fileadmin/uploads/afdb/Documents/Boards-Documents/Bank_Group_Strategy_for_Jobs_for_Youth_in_Africa_2016-2025_Rev_2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el Banco Africano de Desarrollo</a>, entre 10 y 12 millones de personas se unen a la fuerza laboral africana cada a&ntilde;o, sin embargo, el continente genera solo 3,7 millones de empleos anuales. Los altos niveles de desempleo juvenil en el continente hacen que haya una mayor propensi&oacute;n a migrar entre los j&oacute;venes, como lo demuestra el hecho de que &Aacute;frica tiene la menor media de edad de los migrantes en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, solo el 17% de los j&oacute;venes que trabajan son empleados a tiempo completo, seg&uacute;n datos de este organismo. Con el r&aacute;pido crecimiento de la poblaci&oacute;n, que genera una enorme presi&oacute;n sobre los recursos ambientales, tambi&eacute;n hay quien demanda medidas urgentes para que la juventud sea clave de la sostenibilidad. En la pr&oacute;xima d&eacute;cada se estima que, anualmente, unos 29 millones de j&oacute;venes africanos cumplir&aacute;n 16 a&ntilde;os. Sin oportunidades accesibles para un trabajo decente en los lugares de origen, la din&aacute;mica migratoria para encontrar un empleo seguir&aacute; en aumento. <a href="https://www.huffingtonpost.com/entry/promise-or-peril-africas-830-million-young-people_us_598c608de4b08a4c247f28a1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n algunas estimaciones</a>, m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas procedentes de &Aacute;frica migraron hacia pa&iacute;ses de la UE entre 2013 y 2016.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el contexto del envejecimiento de la poblaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de las dem&aacute;s regiones del mundo, la poblaci&oacute;n joven y en crecimiento de &Aacute;frica constituye un formidable mercado y motor de crecimiento, tanto para &Aacute;frica, como para el mundo en general. Se predice que la poblaci&oacute;n de &Aacute;frica se cuadruplicar&aacute; de 1.190 millones en 2015 a 4.390 millones en 2100, lo que representar&aacute; el 39,12% de la poblaci&oacute;n mundial&rdquo;, indica el experto del PNUD.
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        &ldquo;Maximizar este tama&ntilde;o demogr&aacute;fico abrumador requiere una inversi&oacute;n activa en los j&oacute;venes a trav&eacute;s de una educaci&oacute;n de calidad, desarrollo vocacional y de liderazgo y participaci&oacute;n activa. Una juventud africana empoderada puede convertirse en trabajadores globales, gerentes de compa&ntilde;&iacute;as multinacionales,  facilitadores de la transformaci&oacute;n estructural, impulsores principales de las remesas y un mercado formidable que puede acelerar la demanda y la producci&oacute;n. Esto no se puede lograr sin crear un entorno propicio que haga prosperar a las empresas y que sea compatible con la cohesi&oacute;n social y la estabilidad pol&iacute;tica&rdquo;, asevera Odusola.
    </p><p class="article-text">
        El<a href="http://unctad.org/en/PublicationsLibrary/aldcafrica2018_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Informe sobre Desarrollo Econ&oacute;mico en &Aacute;frica 2018</a>, publicado recientemente por la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, explica c&oacute;mo los flujos de migraci&oacute;n africana se producen mayoritariamente dentro del propio continente. A pesar de que las migraciones africanas tienen un gran valor econ&oacute;mico para los pa&iacute;ses emisores, el presidente del Banco Africano de Desarrollo, <a href="https://www.afdb.org/en/news-and-events/future-of-africas-youth-does-not-lie-in-migration-to-europe-adesina-tells-g7-17056/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akinwumi Adesina</a>, reconoc&iacute;a hace escasas semanas: &ldquo;El futuro de la juventud de &Aacute;frica no radica en la migraci&oacute;n a Europa, sino en una &Aacute;frica pr&oacute;spera&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        El aumento de los niveles de migraci&oacute;n hacia Occidente y al sur de &Aacute;frica est&aacute; vinculado directamente a la demanda de mano de obra en los principales centros econ&oacute;micos, ya que el envejecimiento demogr&aacute;fico en muchas econom&iacute;as occidentales y asi&aacute;ticas hace que haya una mayor demanda de mano de obra cualificada de las regiones con poblaciones m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.knomad.org/publication/migration-and-development-brief-29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el Banco Mundial</a>, se calcula que, en 2018, los africanos que trabajan fuera del continente enviar&aacute;n alrededor de 40.000 millones de d&oacute;lares a sus pa&iacute;ses de origen. <a href="http://www.worldbank.org/en/news/press-release/2018/04/23/record-high-remittances-to-low-and-middle-income-countries-in-2017" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre los mayores receptores de remesas</a> en 2017 se encontraron Nigeria (21.900 millones de d&oacute;lares), Senegal y Ghana (2.200 millones cada uno). Para otros pa&iacute;ses, las remesas representaron el a&ntilde;o pasado una parte importante del Producto Interior Bruto, como es el caso de Liberia (27%), Gambia (21%) y Comoras (21%).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2016, las remesas (66.200 millones de d&oacute;lares) excedieron la inversi&oacute;n extranjera directa (56.500 millones). Y creci&oacute; alrededor de un 11% en 2017, con Nigeria y Egipto encabezando la lista. Las remesas, si se dirigen a actividades productivas, representan una fuente de financiamiento cada vez m&aacute;s importante para el desarrollo sostenible&rdquo;, relata el economista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Etiop&iacute;a, que utiliz&oacute; principalmente bonos de la di&aacute;spora para financiar la construcci&oacute;n de la presa del Gran Renacimiento de Etiop&iacute;a, valorada en 4.800 millones de d&oacute;lares, es un buen ejemplo del uso de las remesas para financiar los ODS&rdquo;, ejemplifica. Se prev&eacute; que el <a href="https://www.afdb.org/en/news-and-events/future-of-africas-youth-does-not-lie-in-migration-to-europe-adesina-tells-g7-17056/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gasto del consumidor en &Aacute;frica alcance los 1.400 millones de d&oacute;lares</a> en los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os gracias a la llegada de flujos econ&oacute;micos desde el extranjero y tambi&eacute;n a la creaci&oacute;n de empleos dentro del continente.
    </p><h3 class="article-text">Los j&oacute;venes urbanos, clave en el futuro</h3><p class="article-text">
        El &eacute;xodo rural y el propio crecimiento natural de la poblaci&oacute;n urbana ha provocado que las ciudades africanas se vean cada vez m&aacute;s afectadas por una masa creciente de juventud desempleada, que halla su hogar en barrios informales y empobrecidos de las periferias urbanas. A pesar de todos los desaf&iacute;os que estas bolsas de pobreza representan para el continente, esta juventud urbana tambi&eacute;n podr&iacute;a ser catalizadora del desarrollo si las pol&iacute;ticas de gobiernos regionales, nacionales y supranacionales se dirigen hacia la mejora de sus oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La urbanizaci&oacute;n africana no solo se caracteriza por el aumento de la pobreza urbana, sino que tambi&eacute;n est&aacute; asociada a la desindustrializaci&oacute;n. Las ciudades sostenibles exigen una planificaci&oacute;n urbana s&oacute;lida, una prestaci&oacute;n de servicios eficaz y una gobernanza multinivel, como la descentralizaci&oacute;n, que se basa en la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas. La urbanizaci&oacute;n de &Aacute;frica no va acompa&ntilde;ada de la prosperidad de la ciudad, como las mejoras en la infraestructura, la inclusi&oacute;n social, la calidad ambiental, los gobiernos y la calidad de vida&rdquo;, reconoce Odusola.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, y a pesar de los desaf&iacute;os, algunas ciudades africanas ya han mostrado que la tendencia es generar empleos para los j&oacute;venes mejor formados a trav&eacute;s de la inversi&oacute;n en el sector de las TIC. No es casual que empresas como Facebook o Google hayan penetrado r&aacute;pidamente en las econom&iacute;as africanas, y es f&aacute;cil ver c&oacute;mo las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) est&aacute;n facilitando el proceso. Algunas de las principales econom&iacute;as africanas est&aacute;n bas&aacute;ndose en el conocimiento y la sociedad de la informaci&oacute;n. Es el caso de la nueva agenda de urbanizaci&oacute;n de Ruanda, <a href="https://www.afdb.org/en/news-and-events/future-of-africas-youth-does-not-lie-in-migration-to-europe-adesina-tells-g7-17056/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ciudad de la innovaci&oacute;n de Kigali</a>, centrada en la transformaci&oacute;n digital: producir servicios electr&oacute;nicos y TIC para su agricultura y minerales o sus sistemas centrales de alcantarillado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Solés i Coll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/juventud_1_1942875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Sep 2018 19:03:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algunas claves para el despegue de la juventud africana, el motor del continente (y del mundo)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jóvenes,África,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[África en los márgenes de la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/africa-margenes-pobreza_1_3118969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72cd1de0-db12-4773-968e-acfbe96e9245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="África en los márgenes de la pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El arte que emerge del Sur rompe estereotipos, cuestiona prejuicios y enriquece debates en la sociedad global</p><p class="subtitle">La imagen de África está en manos de los africanos y ya no depende de la mirada occidental para verse representada</p><p class="subtitle">Estos son solo tres ejemplos de artistas con una máxima en común: más luz a la cultura como herramienta transformadora</p></div><p class="article-text">
        Para muchos analistas internacionales son simplemente observadores silenciosos. Acoplados urbanitas. Sin embargo, ellos y ellas gritan el lenguaje del arte cada d&iacute;a en las esquinas de capitales como Nairobi, Lusaka, Kinshasa, Durban, Lagos, Dakar, Uagadug&uacute;, Lom&eacute;, Abidy&aacute;n, en salas de teatros y exposiciones, en medios de comunicaci&oacute;n locales, y necesariamente a trav&eacute;s de las redes sociales donde se hacen o&iacute;r. Otras formas de explicar desde abajo.
    </p><p class="article-text">
        Recogen las peque&ntilde;as piezas de la vida sembradas en las calles para darles forma y estamparlas en las miradas at&oacute;nitas de algunos consultores que pasan entre 24 y 72 horas en ciudades desconocidas de las que despu&eacute;s tendr&aacute;n que sacar conclusiones. 
    </p><p class="article-text">
        Los otros. Ellos. Pero no. No hay tiempo de oxigenar la mirada y observar.&nbsp;Demasiado fugaz. O demasiado humillante el poder ver c&oacute;mo la realidad de muchos artistas que buscan nuevas formas de mostrar &Aacute;frica es, simplemente, en alta definici&oacute;n, a todo color y con respuestas a muchas de las preguntas. No por nada, sino porque se trata de vivir.
    </p><p class="article-text">
        En verano del a&ntilde;o pasado se publicaba el libro<a href="https://www.routledge.com/Africas-Media-Image-in-the-21st-Century-From-the-Heart-of-Darkness/Bunce-Franks-Paterson/p/book/9781138962323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.routledge.com/Africas-Media-Image-in-the-21st-Century-From-the-Heart-of-Darkness/Bunce-Franks-Paterson/p/book/9781138962323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Africa's Media Image in the 21st Century: From the "Heart of Darkness" to "Africa Rising"</em></a><em>,&nbsp;</em>en el que se revisaba la representaci&oacute;n del continente en los medios internacionales a trav&eacute;s de 28 ensayos moviendo la discusi&oacute;n acad&eacute;mica m&aacute;s all&aacute; de las cr&iacute;ticas tradicionales del estereotipo period&iacute;stico, del afro-pesimismo o de la cobertura de las noticias m&aacute;s oscuras de &Aacute;frica. La portada era ya toda una declaraci&oacute;n de intenciones: una chica con una c&aacute;mara fotogr&aacute;fica. Es decir, la imagen de &Aacute;frica est&aacute; en manos de los africanos y ya no depende de la mirada occidental para verse representada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, las luces de ne&oacute;n alumbraron a mitad de septiembre las portadas de medio mundo. Era un rev&eacute;s. El &uacute;ltimo informe de la FAO<a href="http://www.fao.org/3/a-I7695s.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.fao.org/3/a-I7695s.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El estado de la seguridad alimentaria y la nutrici&oacute;n en el mundo</em></a><a href="https://www.afrasiabank.com/en/about/contact/afrasia-bank-africa-wealth-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>se sal&iacute;a por la tangente para ir al grano e insultar las pol&iacute;ticas globales. Hay m&aacute;s pobreza. Hay m&aacute;s Hambre. Y &Aacute;frica, la peor parada.
    </p><p class="article-text">
        Pero el an&aacute;lisis deber&iacute;a compensarse porque esta desigualdad es consentida. El reciente<a href="https://www.afrasiabank.com/en/about/contact/afrasia-bank-africa-wealth-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a><a href="http://www.news24.com/Africa/Zimbabwe/africa-loses-60bn-annually-report-20171005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>del Banco AfrAsia sobre la riqueza del continente africano subraya que en la actualidad hay 145.000 millonarios viviendo en &Aacute;frica, con una riqueza combinada de alrededor de 800.000 millones de d&oacute;lares.&nbsp;Entonces, algo no cuadra &iquest;no? El n&uacute;mero ha crecido un 19% desde 2006 y para dentro de una d&eacute;cada se pronostica un incremento de un 36%. 
    </p><p class="article-text">
        A esto, por aquello del equilibrio, habr&iacute;a que sumar la p&eacute;rdida anual de unos<a href="http://www.news24.com/Africa/Zimbabwe/africa-loses-60bn-annually-report-20171005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">60.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o debido a la salida il&iacute;cita de minerales</a><a href="https://www.uneca.org/sites/default/files/PublicationFiles/iff_main_report_26feb_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>por grandes multinacionales o a la evasi&oacute;n de capitales &ndash;tambi&eacute;n de empresas extranjeras&ndash; que provoca una sangr&iacute;a econ&oacute;mica de entre 30.000 y 60.000 millones de d&oacute;lares anuales seg&uacute;n la<a href="https://www.uneca.org/sites/default/files/PublicationFiles/iff_main_report_26feb_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para &Aacute;frica de Naciones Unidas</a> (UNECA, por sus siglas en ingl&eacute;s). En resumidas cuentas, que &Aacute;frica pierde m&aacute;s dinero por los flujos financieros il&iacute;citos de lo que recibe en ayuda extranjera.
    </p><p class="article-text">
        Y en este equilibrio circense, y frente a los reportajes melanc&oacute;licos de vidas destrozadas por las vetas de la mala suerte y las malas rupturas, hay vidas que ebullen y rebosan; cientos de millones de almas que habitan lejos del blanco y negro, del aburrimiento y la sombra del desamparo que, por nuestra ignorancia, son asumidos por la narrativa &uacute;nica del &Aacute;frica de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Los tres ejemplos que se presentan a continuaci&oacute;n representan solo la punta del iceberg. Tres africanos. Cada uno con una influencia colonial diferente (inglesa, portuguesa y francesa), pero con identidades m&uacute;ltiples que son deconstruidas y repensadas por trabajos que despejan el camino a una experiencia de comunicaci&oacute;n sanadora. La m&aacute;xima: m&aacute;s luz a la cultura como herramienta transformadora.
    </p><h3 class="article-text">Bryan Jaybee, el click terap&eacute;utico del gueto</h3><p class="article-text">
        Bryan Jaybee Otie es probable que pueda sentir los olores de las calles de los <em>slums</em><a href="https://www.instagram.com/kiberastories/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>(suburbios) de Nairobi bailando en su nariz, en especial de Kibera &ndash;considerado uno de los asentamientos chabolistas m&aacute;s grandes de &Aacute;frica&ndash;. Sentir el aire espeso cargado de fragancias de desag&uuml;es al aire libre mezclado con humo de patatas fritas, mandazis y chapatis cocinados a pie de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Pero Otieno, de 24 a&ntilde;os, alias Storitellah (cuentacuentos), y conocido en la ciudad por su proyecto<a href="https://www.instagram.com/kiberastories/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kibera stories</a>, prefiere poner el foco en otro lugar. &ldquo;La mayor&iacute;a de los medios occidentales tienen esa mentalidad preconcebida de que nada bueno proviene de &Aacute;frica si no es la pobreza, alguien muriendo de hambre en alguna esquina o una guerra civil en curso tratando de desestabilizar un gobierno. Creo que, en el mundo occidental, hay un gran consumo de historias que representan a &Aacute;frica como un lugar para la devastaci&oacute;n masiva&rdquo;, explica el keniano.
    </p><p class="article-text">
        Kibera, a priori, se quedar&iacute;a en los m&aacute;rgenes de la Nairobi infectada de gr&uacute;as y anuncios de pisos de nueva construcci&oacute;n, o de la parada obligada de los turistas que se apean en esta fren&eacute;tica capital de &Aacute;frica del Este antes de visitar el Masai Mara o el Serengueti. Por eso Bryan explica la importancia de hacer fotos con otra mirada.
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        &ldquo;Comenc&eacute; este proyecto fotogr&aacute;fico en 2013 utilizando la c&aacute;mara de mi m&oacute;vil. La mayor&iacute;a de las fotos que ve&iacute;a en Internet no me interesaban porque siempre resaltaban las partes m&aacute;s abyectas y terribles de Kibera: ni&ntilde;os sin esperanzas en las calles, un hombre borracho durmiendo en una zanja&hellip; una p&eacute;sima luz. Todo esto era verdad, pero no dejaba de ser solo un fragmento de lo que es t&iacute;pico en todos los barrios marginales a nivel mundial. Y, adem&aacute;s, si hab&iacute;a una buena foto, entonces era de una ONG con un pie de foto pidiendo donaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bryan, frente a este guion pesimista &iquest;cu&aacute;les son tus comodines? &ldquo;Dar alternativas a las narrativas ya preconcebidas del continente, y no aferrarse en los aspectos positivos o negativos, sino reflejar la complejidad&rdquo;. Y entonces, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a tu consejo para un corresponsal que visita &Aacute;frica por primera vez? &ldquo;Le recordar&iacute;a que el continente no es solo esa mujer que parece hambrienta amamantando a un ni&ntilde;o en su regazo. El continente es vasto y hay historias m&aacute;s interesantes a&uacute;n inexploradas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La transgresi&oacute;n multimedia de N&aacute;stio Mosquito</h3><p class="article-text">
        <span id="2447263_1508503897422"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        Nacido en Angola, un pa&iacute;s con poco m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas de independencia,<a href="http://nastiomosquito.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://nastiomosquito.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">N&aacute;stio Mosquito</a> es un tipo cool, un animal esc&eacute;nico, pol&iacute;glota y cr&iacute;tico con los estereotipos sobre &Aacute;frica arraigados en el imaginario occidental. 
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> lo ha llamado &ldquo;la futura estrella del mundo del arte&rdquo;, y lo cierto es que N&aacute;stio est&aacute; en la vanguardia art&iacute;stica mundial, no solo por su genuina exploraci&oacute;n en el multimedia, la m&uacute;sica y la poes&iacute;a o por salir de los marcos narrativos habituales, sino sobre todo por ser una voz cr&iacute;tica, sincera, desafiante, ausente de victimismos y capaz de estimular la emancipaci&oacute;n espiritual del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil aceptar un &Aacute;frica diferente a la que entra por nuestras pantallas a trav&eacute;s del cine, los anuncios de fundaciones ben&eacute;ficas o las revistas de viajes? &iquest;Por qu&eacute; no podemos concebir a los africanos como sujetos pol&iacute;ticos, art&iacute;sticos o econ&oacute;micos?
    </p><p class="article-text">
        La imagen de &Aacute;frica ha sido gravada, a menudo de forma excesivamente adherente, a trav&eacute;s de clich&eacute;s racistas, naturalistas y euroc&eacute;ntricos que fomentan una percepci&oacute;n mayoritariamente equ&iacute;voca de un continente empobrecido, hambriento, salvaje y con poco desarrollo democr&aacute;tico. Y ah&iacute;, parece que nos sentimos c&oacute;modos. A sus 35 a&ntilde;os de edad, N&aacute;stio Mosquito solamente ha conocido un mandatario en Angola &ndash;Jose Eduardo dos Santos, que presidi&oacute; el pa&iacute;s durante treinta y ocho a&ntilde;os&ndash;, hasta hace escasas semanas, cuando fue sustituido por el continuismo del general Joao Louren&ccedil;o.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el artista ha crecido y vivido en ciudades muy cosmopolitas, desde Luanda pasando por Lisboa, a urbes chinas, y su mundo, por m&aacute;s extra&ntilde;o que pueda parecerles a algunos no iniciados al pensamiento cr&iacute;tico, no se ha construido entre elefantes, campos de refugiados o fusiles. En cambio, el consumismo global desenfrenado es una de sus mayores preocupaciones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien cree que Mosquito debe ser descrito a&uacute;n con la etiqueta 'africano' delante de la de 'artista'? &iquest;O debemos hablar simplemente de un 'artista contempor&aacute;neo' de origen angole&ntilde;o? En pleno siglo XXI, &iquest;qu&eacute; significado puede tener el ep&iacute;teto 'africano' en ninguna descripci&oacute;n si no se concibe ese 'ser africano' como un actor part&iacute;cipe del sistema mundo?
    </p><p class="article-text">
        <span id="2447271_1508504225619"></span>
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    </figure><p class="article-text">
        S&iacute;. N&aacute;stio ha confesado en varias ocasiones que su comida preferida es el arroz. Pero no se hagan ilusiones los esencialistas. &iquest;No es la paella el plato preferido de muchos espa&ntilde;oles? Ni rastro, sin embargo, de la supuesta escasez de alimentos que azota &Aacute;frica en ninguna de sus obras, expuestas en la Bienal de Venecia (2007), ARCO Madrid (2009), Bienal de Sao Paulo (2010), Bienal de Gwangju (2012), el Tate Modern (2012), Fundaci&oacute;n Prada de Mil&aacute;n (2016) o el Museo de Arte Moderno de Nueva York (2016).
    </p><p class="article-text">
        No seamos ingenuos. &iquest;Tendr&iacute;a sentido esperar que los artistas espa&ntilde;oles de hoy pinten toreros? &iquest;A caso la afici&oacute;n taurina es algo que defina a la sociedad espa&ntilde;ola del siglo XXI? &iquest;Debemos decepcionarnos si no se puede definir un 'arte espa&ntilde;ol' como aquel que pone a un Borb&oacute;n en el epicentro de su obra? Pues la paella y la monarqu&iacute;a pueden ser tanto objeto del arte de un espa&ntilde;ol como la <em>moamba</em> (plato t&iacute;pico angole&ntilde;o) o la tiran&iacute;a del petr&oacute;leo al de un angole&ntilde;o. Afortunadamente, Mosquito no es uno de estos artistas.
    </p><h3 class="article-text">Modupeola Fadugba, una narrativa femenina glocal</h3><p class="article-text">
        Tampoco lo es la togole&ntilde;a<a href="http://www.modupeola.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.modupeola.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Modupeola Fadugba</a>, cuyas obras se encuentran entre el nexo de la ciencia y la pol&iacute;tica. A pesar de haberse graduado en Ingenier&iacute;a qu&iacute;mica, Econom&iacute;a y Educaci&oacute;n, curs&oacute; sus estudios de arte en Inglaterra y actualmente reside en la capital de Nigeria, Abuja, desde donde crea una obra original, fresca y reivindicativa.
    </p><p class="article-text">
        Sus pinturas no versan sobre los escandalosos desalojos de asentamientos informales en Lagos o sobre la contaminaci&oacute;n causada por las petroleras en el Delta del N&iacute;ger. Sin embargo, sus dibujos sobre papel quemado rememoran agujeros que son como balas: las marcas y recuerdos de una infancia en la Ruanda post genocidio (1994) que ponen de manifiesto que los contextos en los que se existe determinan el color de fondo y el prisma con el que miramos el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2447277_1508504472643"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Fadugba se ha convertido en poco tiempo en un gran nombre del arte contempor&aacute;neo emergente, que coincidiendo con N&aacute;stio Mosquito, hace converger el cosmopolitismo y la originalidad para postularse como artista glocal fuera de etiquetas est&eacute;riles. No en vano, ha expuesto en la Cit&eacute; Internationale des Arts de Paris este 2017, y su exposici&oacute;n &ldquo;Afriques Capitales&rdquo; form&oacute; parte de la Bienal de Dakar en 2016, donde se galardon&oacute; su proyecto &ldquo;The People&rsquo;s Algorithm&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para nada un caso aislado, pues son muchos los talentos que emergen desde diferentes puntos de &Aacute;frica para transformar las percepciones globales hacia aspectos que nos afectan a todas y todos por igual, como la pobreza y su desgarro. &Aacute;frica formula preguntas y bosqueja respuestas a los que todo el mundo deber&iacute;a acudir.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en su pa&iacute;s natal, Togo, miles de manifestantes protestan desde agosto contra la dinast&iacute;a Gnassingb&eacute;, que gobierna sin escr&uacute;pulos desde hace cincuenta a&ntilde;os, Fadugba aporta un vocabulario simb&oacute;lico que incorpora la teor&iacute;a del juego como forma de resistencia dentro del medio acu&aacute;tico. Aqu&iacute;, su arte se conforma como veh&iacute;culo para el activismo y el empoderamiento colectivo a trav&eacute;s de personajes femeninos que son sujetos activos emplazados en zonas de recreo o espacios de negociaci&oacute;n, donde nadadoras sincronizadas viven entre el riesgo de ahogarse o el de superar marcas.
    </p><p class="article-text">
        La salvaci&oacute;n del alma o la ambici&oacute;n del poder, tambi&eacute;n halla su simbolismo a trav&eacute;s de bolas rojas que representan la mercantilizaci&oacute;n del arte. Adem&aacute;s, la artista, que en diferentes ocasiones se ha mostrado inspirada por la figura de la expresidenta de Liberia y premio Nobel de la paz, Ellen Johnson-Sirleaf, cuestiona el rol de la mujer en los espacios de poder, ya sea esculpiendo &iacute;ntimos autorretratos o revelando la fuerza colectiva y las virtudes del trabajo en equipo. 
    </p><p class="article-text">
        La fricci&oacute;n entre el individuo y la colectividad, as&iacute; como cualquier dilema concerniente a la sociedad contempor&aacute;nea, no es ajeno a &Aacute;frica. Asimismo, la aportaci&oacute;n filos&oacute;fica que emerge del arte del Sur, tampoco debe serlo a Occidente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo es el resultado de una (hermosa) colaboraci&oacute;n de ProjecteFAM con Wiriko.</em><a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjJ89H49ffWAhXBVhoKHY08AxQQFggoMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.projectefam.cc%2F&amp;usg=AOvVaw2eY5HmF1luf1Bb5Kv2loEi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ProjecteFAM</a><a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjcioH89ffWAhWByRoKHRP1ASsQFggoMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.wiriko.org%2F&amp;usg=AOvVaw1hF7pZXqxU9ZRpCqzNmXN6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wiriko</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Solés i Coll, Sebastián Ruiz-Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/africa-margenes-pobreza_1_3118969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Oct 2017 17:45:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[África en los márgenes de la pobreza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Estereotipos,Arte]]></media:keywords>
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