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    <title><![CDATA[elDiario.es - Maite Berrocal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maite_berrocal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maite Berrocal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¡Voto a bríos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/voto-brios_132_6085902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf8e7e23-367f-44c2-9f99-f18b7ec9b121_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¡Voto a bríos!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En todas y cada una de las jornadas electorales, aun teniendo pocas ganas, siempre he concluido que no votar supone un desprecio hacia aquellas mujeres que dedicaron vida y esfuerzos para que hoy nosotras podamos ejercer este derecho</p></div><p class="article-text">
        Viendo algunas extra&ntilde;as fotos de esta campa&ntilde;a tan inusual e intentando adivinar la identidad de esas personas &ldquo;<em>enmascarilladas</em>&rdquo; que asisten distantes a los actos electorales en los que las &uacute;nicas caras visibles son las de los candidatos y candidatas, me he dado cuenta de que no solo es dif&iacute;cil saber qui&eacute;nes son, sino que es pr&aacute;cticamente imposible atisbar sus pensamientos. Si la cara es el espejo del alma, media cara no parece ser el espejo de nada&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, las fotos m&aacute;s llamativas han sido las de los actos de esa fuerza de ultraderecha de cuyo nombre no quiero acordarme. Actos que, con una participaci&oacute;n de no m&aacute;s de 20 personas, devienen multitudinarios por la abrumadora presencia de polic&iacute;as y de cientos de contramanifestantes que parecen no ser conscientes de que es precisamente su asistencia la que convierte en noticia un mitin de un partido que, en teor&iacute;a, deber&iacute;a ser ignorado en los medios de comunicaci&oacute;n por su escasa relevancia y su casi nulo apoyo en esta Comunidad Aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a una campa&ntilde;a entre tinieblas, de perfil baj&iacute;simo y de temperatura g&eacute;lida, en la que los partidos previsiblemente ganadores seg&uacute;n todas las encuestas, s&oacute;lo temen que la participaci&oacute;n sea tan escasa que permita a los partidos perdedores poner en cuesti&oacute;n la legitimidad del resultado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mío será un voto crítico, plenamente consciente de que, aunque sea válido, al menos en esta ocasión, no será decisivo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el primer momento, los sondeos est&aacute;n siendo casi un&aacute;nimes, lo que contribuye a trasladar la sensaci&oacute;n de que &ldquo;todo el pescado est&aacute; vendido&rdquo;. Con tan pocas emociones, resulta complicado encontrar alguna excusa que nos motive a la hora de reflexionar para decidir el sentido de nuestro voto, as&iacute; que yo me he buscado un entretenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Se me ha ocurrido recoger algunas expresiones que habr&aacute;n escuchado muchas veces y proponerles un juego: m&eacute;zclenlas y piensen en diferentes combinaciones que definan su actitud o sus reflexiones ante esta nueva convocatoria electoral. Estoy segura de que todas resultar&aacute;n muy sugerentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poder</strong> del voto
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poder</strong> votar
    </p><p class="article-text">
        Votar con el <strong>coraz&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Votar con la <strong>cabeza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto de <strong>castigo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto de<strong> esperanza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Votar para que <strong>todo</strong> cambie
    </p><p class="article-text">
        Votar para que <strong>nada</strong> cambie
    </p><p class="article-text">
        Votar con la <strong>nariz tapada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto de <strong>confianza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Votar ante <strong>notario</strong>
    </p><p class="article-text">
        Votar por <strong>costumbre</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>comprado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>prestado</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Voz</strong> y Voto
    </p><p class="article-text">
        <strong>Derecho</strong> a voto
    </p><p class="article-text">
        Voto por <strong>correo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>CERA</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto<strong> decidido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>decisivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>nulo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto<strong> v&aacute;lido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>cautivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto <strong>cr&iacute;tico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto<strong> indeciso</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto en <strong>blanco</strong>
    </p><p class="article-text">
        Voto del <strong>miedo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Voto a Br&iacute;os!</strong> (perd&oacute;nenme por la gracieta viejuna, pero no he podido resistirme&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        En todas y cada una de las jornadas electorales, aun teniendo pocas ganas, siempre he concluido que no votar supone un desprecio hacia aquellas mujeres que dedicaron vida y esfuerzos para que hoy nosotras podamos ejercer este derecho; por ello, de entre todas las posibles ganadoras, me decanto por &ldquo;DERECHO A VOTO&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, que una vez decidido, ejercer&eacute; mi VOZ (<em>palabra</em>) <strong>y</strong> emitir&eacute; mi VOTO (<em>promesa</em> <em>solemne</em>), en conmemoraci&oacute;n de tan importante logro para la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El m&iacute;o ser&aacute; un voto cr&iacute;tico, plenamente consciente de que, aunque sea v&aacute;lido,<strong> </strong>al menos en esta ocasi&oacute;n, no ser&aacute; decisivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Berrocal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/voto-brios_132_6085902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2020 18:42:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Voto a bríos!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El huevo de la serpiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/huevo-serpiente_132_1261891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2c856a0-98d8-49e7-a242-8af295e7ea34_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La democracia tiene unas reglas del juego que están siendo retorcidas y aprovechadas por actores sin ningún tipo de escrúpulos para conseguir entrar por la puerta principal en los gobiernos y las instituciones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Cualquiera puede ver el futuro, es como un huevo de serpiente. A trav&eacute;s de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado&rdquo;. Ingmar Bergman, 1977</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intentar explicar lo evidente es un poco extra&ntilde;o, cuando tenemos terribles antecedentes en la historia del pasado siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La democracia tiene unas reglas del juego que est&aacute;n siendo retorcidas y aprovechadas por actores sin ning&uacute;n tipo de escr&uacute;pulos para conseguir&nbsp;entrar por la puerta principal en los gobiernos y las instituciones, obteniendo votos a trav&eacute;s de la manipulaci&oacute;n de&nbsp;las emociones negativas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El miedo, la ira, el feroz individualismo o los deseos de revancha est&aacute;n desplazando progresivamente al respeto a los derechos humanos y el bien com&uacute;n como principales aspiraciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos viendo crecer la bestia y no podemos tranquilizarnos con que en nuestro peque&ntilde;o jard&iacute;n, en Euskadi, a&uacute;n no haya eclosionado ninguno de sus huevos. Solo ser&aacute; cuesti&oacute;n de tiempo porque la desigualdad sigue aumentando y con ella, crece el miedo de una parte de la poblaci&oacute;n a perder sus privilegios y cunde la desesperanza de la otra.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, les recomendar&iacute;a que si no lo han hecho a&uacute;n, vayan a ver la&nbsp;pel&iacute;cula &nbsp;&ldquo;<em>Joker</em>&rdquo;, un&nbsp;relato muy contempor&aacute;neo del poder desatado de una legi&oacute;n de personas indignadas, empobrecidas y sumidas en la desesperaci&oacute;n m&aacute;s absoluta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en el Pa&iacute;s Vasco hemos votado&nbsp;conscientes de esta amenaza. Muchos de nuestros votos son la segunda llamada clar&iacute;sima a quienes hemos elegido para que se tomen muy en serio la imperiosa necesidad de llegar a acuerdos que permitan erradicar cuanto antes de las instituciones democr&aacute;ticas a esos grupos que presumen de ideolog&iacute;a fascista y, eso s&iacute;, que no tienten m&aacute;s a la suerte y que lo hagan antes de que el reptil que ya ha nacido sea de un tama&ntilde;o inabarcable
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Berrocal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/huevo-serpiente_132_1261891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2019 21:54:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Emociones peligrosas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/emociones-peligrosas_132_1743000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/899d331d-7491-4544-997e-a08836a9b05f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos poco tiempo y no podemos quedarnos mirando el huevo de la serpiente porque ya sabemos que no desaparecerá por arte de magia</p></div><p class="article-text">
        Hay emociones primarias y secundarias, emociones positivas, negativas y ambiguas, emociones est&aacute;ticas, emociones sociales, instrumentales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Si hici&eacute;ramos una valoraci&oacute;n en t&eacute;rminos de riesgo, encontrar&iacute;amos  las llamadas emociones negativas; b&aacute;sicamente el miedo, la tristeza, y la ira. Esas emociones, h&aacute;bilmente manipuladas,  se convierten en un peligro social de gran magnitud.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas cuyo fin &uacute;ltimo no es otro que el denominado &ldquo;bien com&uacute;n&rdquo;,  hemos pactado a trav&eacute;s del di&aacute;logo, la negociaci&oacute;n y los acuerdos, una serie de obligaciones y derechos que deben ser controlados y garantizados por lo que llamamos Estados.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que vengo pregunt&aacute;ndome si uno de esos derechos, &ldquo;la libertad de expresi&oacute;n&rdquo;, est&aacute; siendo correctamente interpretado. Honestamente creo que en una sociedad que se predica democr&aacute;tica no deber&iacute;an tener cabida determinadas manifestaciones que atentan claramente contra los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Una cosa es opinar sobre s&iacute;mbolos nacionales o ideolog&iacute;as religiosas y que determinados colectivos se sientan ofendidos (hay grupos que se ofenden muy f&aacute;cilmente) y otra muy distinta es promover, por ejemplo, las violaciones a mujeres, las agresiones a mendigos, o difundir bulos sobre personas de otras razas...
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es libertad de expresi&oacute;n (de mejor o peor gusto, por supuesto) y lo segundo es una clara ruptura de los acuerdos m&aacute;s b&aacute;sicos  de la convivencia humana. Es apelar a la &ldquo;ley del m&aacute;s fuerte&rdquo; pero no entendida &eacute;sta como la responsabilidad de proteger al &ldquo;d&eacute;bil&rdquo;, sino como la demostraci&oacute;n de que el abuso y la violencia son elementos v&aacute;lidos de relaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Esto ya lo ha vivido la humanidad en demasiadas ocasiones con consecuencias terribles. Una vez m&aacute;s estamos viendo que ese fr&aacute;gil cascar&oacute;n del huevo de la serpiente que protege a un animalito aparentemente inofensivo, va avanzado hacia su eclosi&oacute;n y se nos acaba el tiempo para reaccionar. Las se&ntilde;ales ya son absolutamente alarmantes
    </p><p class="article-text">
        Aunque esto lleva mucho tiempo fragu&aacute;ndose, es, sobre todo, a partir de la crisis econ&oacute;mica del a&ntilde;o 2008 cuando determinados grupos sin ning&uacute;n tipo de escr&uacute;pulos han empezado a utilizar abiertamente las emociones m&aacute;s peligrosas, (el odio, el miedo y la ira), para alcanzar el poder y controlar las instituciones en su &uacute;nico beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que en la pol&iacute;tica, como en toda expresi&oacute;n de la actividad humana, las emociones y los sentimientos tienen un papel fundamental. Conocemos partidos pol&iacute;ticos y organizaciones sociales que apelan a lo mejor de las personas, a la solidaridad, al af&aacute;n de superaci&oacute;n, a la &eacute;tica, a cuidar y atender a quienes no pueden hacerlo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a un tipo de campa&ntilde;as electorales como la de Obama &lsquo;Yes, We can&rsquo;, repleta de mensajes por supuesto emocionantes, pero dirigidos en positivo a lo m&aacute;s noble del ser humano.  Sin embargo, tenemos a&uacute;n m&aacute;s reciente el ejemplo contrario: la victoriosa campa&ntilde;a de Trump, basada en azuzar las emociones peligrosas: el miedo y la ira de miles y miles de personas que se ven abandonadas por las administraciones que te&oacute;ricamente deber&iacute;an cuidarles y atenderles.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy la realidad mundial est&aacute; configurada por millones de personas empobrecidas y explotadas en sus propios pa&iacute;ses (te&oacute;ricamente desarrollados y democr&aacute;ticos), junto con millones de personas de otros pa&iacute;ses y continentes que intentan huir de la miseria, del hambre y de las guerras que duran d&eacute;cadas; guerras prolongadas porque son tremendamente rentables para las compa&ntilde;&iacute;as que, no nos enga&ntilde;emos, a d&iacute;a de hoy controlan en gran medida la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica mundial.
    </p><p class="article-text">
        Este capitalismo inhumano no s&oacute;lo ha condenado a la miseria a m&aacute;s del 80 % de la humanidad sino que sigue avanzando en nuevas formas aberrantes de obtenci&oacute;n de beneficios utilizando a los seres humanos como artefactos de usar y tirar. Ya est&aacute;n desarrollando la explotaci&oacute;n reproductiva en granjas de mujeres y, no lo dudemos, est&aacute;n trabajando en la fabricaci&oacute;n de &oacute;rganos y en la selecci&oacute;n gen&eacute;tica. Las peores pesadillas de las distop&iacute;as de Orwell, Huxley y Atwood, ya est&aacute;n aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podemos pararlo? &iquest;Queremos intentarlo?
    </p><p class="article-text">
        Si la respuesta es afirmativa en primer lugar esforc&eacute;monos en llamar a las cosas por su nombre y, en segundo lugar, seamos conscientes de que algunos de los cambios son imprescindibles y urgentes. Sin &aacute;nimo de ser exhaustiva, ah&iacute; van algunas ideas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno</strong>: actualmente los estados no tienen el control o el poder suficiente para defendernos eficazmente del abuso de las empresas explotadoras y por tanto debemos intentar recuperarlo, por supuesto por v&iacute;as democr&aacute;ticas, a trav&eacute;s por ejemplo del control de los lobbies econ&oacute;micos y su influencia en la toma de decisiones, de la prohibici&oacute;n de los para&iacute;sos fiscales, de la lucha internacional contra el tr&aacute;fico de personas, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos</strong>: la pobreza, la explotaci&oacute;n y la desesperanza son terreno abonado para las emociones peligrosas. Si tengo hambre, si tengo miedo a que me maten o a que me violen, no puedo pensar con calma y creer&eacute; a quienquiera que me se&ntilde;ale a un culpable en quien volcar mi odio y mi frustraci&oacute;n. Si adem&aacute;s ese culpable es f&aacute;cil de distinguir por su color, por su sexo o por su aspecto, los manipuladores sin escr&uacute;pulos nos azuzar&aacute;n eficazmente contra esas dianas humanas, enfrent&aacute;ndonos a pobres contra miserables. Por tanto debemos localizar acertadamente a los responsables de nuestra pobreza y exigirles cuentas a ellos, no a otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres</strong>: los derechos humanos si no son universales no son derechos, son &uacute;nicamente privilegios. No podemos seguir sosteniendo un orden mundial en el que una peque&ntilde;&iacute;sima parte de la poblaci&oacute;n disfruta de todos los privilegios a costa de la explotaci&oacute;n del resto de la humanidad y del expolio de los recursos del planeta. La pol&iacute;tica, por tanto, deber&aacute; dar respuestas universales para garantizar la igualdad de derechos en cualquier lugar del mundo. Esto implicar&aacute; necesariamente que haya grupos que tendr&aacute;n que renunciar a ventajas y comodidades; es lo que tiene la equidad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro</strong>: esta terrible realidad no es algo que pasa en lugares remotos. La tenemos muy cerca. Nos rodea. Seguro que sab&eacute;is de qu&eacute; estoy hablando: de los discursos xen&oacute;fobos, machistas, racistas, de esas frases tipo: &ldquo;primero los de aqu&iacute;&rdquo;,  &ldquo;las mujeres presentan denuncias falsas&rdquo;, &ldquo;los inmigrantes colapsan la sanidad&rdquo;,&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos y sus representantes en primer lugar y, por supuesto, los medios de comunicaci&oacute;n y cualquier persona en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, debemos asumir la responsabilidad de &lsquo;filtrar&rsquo; la difusi&oacute;n de estos mensajes que son la primera y principal herramienta para desatar las EMOCIONES PELIGROSAS. Porque aunque las emociones positivas son importantes, la humanidad avanza a base de consensos basados principalmente en razones y convicciones.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos poco tiempo y no podemos  quedarnos mirando el huevo de la serpiente porque ya sabemos que no desaparecer&aacute; por arte de magia. Y en nuestra democracia, aunque sea francamente mejorable, lo primero que est&aacute; en nuestra mano, aunque tengamos miedo y la ira nos invada, es no alimentar jam&aacute;s el totalitarismo disfrazado de populismo con nuestra confianza ni con nuestros votos.
    </p><p class="article-text">
        Quienes gestionan las emociones colectivas negativas como una met&aacute;stasis que podr&iacute;a llegar a legitimar reg&iacute;menes totalitarios nos est&aacute;n obligando a plantearnos si no est&aacute;n pervirtiendo el derecho a la libertad de expresi&oacute;n al utilizarlo para defender ideas que van contra la propia esencia de la Democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Berrocal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/emociones-peligrosas_132_1743000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jan 2019 22:47:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Emociones peligrosas”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo en disolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feminismo-disolucion_132_1860113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No me cabe duda de que habrá quienes se estén frotando las manos al enterarse de la disolución del Area Federal de la Mujer de Izquierda Unida, entre los que seguramente estará el neolíder Casado, que ha tenido la osadía de reclamar airadamente que no se le den lecciones de feminismo</p></div><p class="article-text">
        No me cabe duda de que habr&aacute; quienes se est&eacute;n frotando las manos al enterarse de la disoluci&oacute;n del Area Federal de la Mujer de Izquierda Unida, entre los que seguramente estar&aacute; el neol&iacute;der Casado, que ha tenido la osad&iacute;a de reclamar airadamente que no se le den lecciones de feminismo (no puedo evitar responderle con un &ldquo;&iexcl;manda huevos!&rdquo;, citando a Trillo, uno de sus referentes).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para la inmensa mayor&iacute;a de las feministas esta es una mal&iacute;sima noticia.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento de enorme dificultad para la democracia y para los derechos humanos, especialmente para los derechos de las mujeres. El maldito &ldquo;<strong>huevo de la serpiente</strong>&rdquo; incubado desde los inicios de este siglo est&aacute; a punto de eclosionar sin que hagamos nada por destruirlo y sus efectos, que ya empiezan a notarse en forma de cuestionamiento de logros que pens&aacute;bamos irreversibles, ser&aacute;n demoledores.
    </p><p class="article-text">
        Las principales amenazas a las que nos enfrentamos tienen que ver con la hist&oacute;rica explotaci&oacute;n sexual y con la nueva explotaci&oacute;n reproductiva, con la explotaci&oacute;n laboral, con la invisibilizaci&oacute;n del trabajo reproductivo y de cuidados, con la pobreza m&aacute;xima, con la violencia machista, con la p&eacute;rdida de derechos civiles&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Para esta &ldquo;liviana&rdquo; tarea contamos con el feminismo y con su corpus te&oacute;rico y jur&iacute;dico y sobre todo, contamos con el movimiento feminista y sus aliados: algunos partidos pol&iacute;ticos y sindicatos, medios de comunicaci&oacute;n, artistas, organismos internacionales, otros movimientos sociales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos aliados nunca habr&iacute;an llegado a serlo sin el inmenso trabajo de las feministas que desde fuera y desde dentro de las organizaciones han dedicado miles de horas a convencer a <strong>los dirigentes</strong> (s&iacute;, lo escribo en masculino, porque la paridad sigue siendo un objetivo inalcanzado), de que sin respetar, sin defender y sin reclamar el cumplimiento de los derechos de las mujeres, no es posible la democracia. No creo que les hayamos convencido pero, al menos, no les ha quedado m&aacute;s remedio que hacer algunos gestos.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 8 de Marzo supuso una demostraci&oacute;n sin precedentes del verdadero potencial de la lucha feminista y parece que el patriarcado se ha puesto las pilas. No puede permitir, ni en t&eacute;rminos simb&oacute;licos ni en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, que la mitad m&aacute;s uno de la humanidad se organice y se enfrente a la milenaria opresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entran en juego los poderosos agentes y voluntarios patriarcales: los movimientos ultraconservadores, los populismos, la violencia extrema, el miedo, el vaciado de contenidos de la ideolog&iacute;a feminista (&ldquo;si feminismo es todo, feminismo es nada&rdquo; @anaisbernal), las fake news, las contrarreformas legislativas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Las feministas hemos demostrado a lo largo de siglos que somos tenaces y muy resistentes al des&aacute;nimo pero cuando nuestros propios compa&ntilde;eros, esos a quienes hemos sostenido en todas sus batallas y quienes consider&aacute;bamos s&oacute;lidos aliados, nos abandonan en el momento que m&aacute;s les necesitamos,  la estupefacci&oacute;n y el desaliento nos invaden.
    </p><p class="article-text">
        Leyendo el comunicado del Area Federal de Izquierda Unida en el que anuncia su disoluci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;ante la limitaci&oacute;n de competencias y funciones aprobadas en la &uacute;ltima Asamblea Federal de IU; ya que entiende que el &Aacute;rea no tiene sentido sin su trabajo con el movimiento feminista, sin su intervenci&oacute;n directa para feministizar IU y sin la posibilidad de implementar el programa en las instituciones y en la calle (&hellip;) </em><em>Nuestra apuesta program&aacute;tica feminista, respaldada por la organizaci&oacute;n, es un firme referente pol&iacute;tico de la defensa de los derechos de las mujeres y de la lucha contra la violencia patriarcal, simbolizada en estos momentos de forma destacada en la mercantilizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres. Por todo ello, esta &Aacute;rea Federal opta por la disoluci&oacute;n, entendiendo que es la mejor forma de seguir manteniendo los principios y prioridades que han impregnado su vida pol&iacute;tica, y desear&iacute;a que las distintas instancias de IU trabajen en la profundizaci&oacute;n feminista de sus estructuras, en el mantenimiento de la confluencia con el movimiento feminista y en la f&eacute;rrea defensa de nuestro programa, que entendemos referente feminista de la izquierda.</em>
    </p><p class="article-text">
        Quiero pensar que es ante todo una manera de dar la voz de alarma para que se reconsideren esas decisiones que han motivado su plante. Las mujeres no podemos permitirnos que desaparezcan y, sobre todo, la humanidad tampoco puede permitirse la disoluci&oacute;n del Feminismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Berrocal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feminismo-disolucion_132_1860113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Nov 2018 17:05:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Feminismo en disolución]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,IU - Izquierda Unida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sentirse mujer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sentirse-mujer_132_1869938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si la Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género se aprobara tal y como se ha publicado en el BOCG, supondría entre otras cosas que cualquier varón, una vez manifestado su deseo de “ser mujer” y tan sólo con la expresión del mismo, podría automáticamente acceder o permanecer en cualquier espacio reservado a las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Estaba yo enredada en mi madeja, cuando me entero por absoluta casualidad, (s&iacute;, de estas cosas una se entera casualmente y de la mayor&iacute;a no nos enteramos), que en el Congreso de los Diputados se est&aacute; tramitando una <a href="http://www.congreso.es/public_oficiales/L12/CONG/BOCG/B/BOCG-12-B-122-1.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proposici&oacute;n de Ley contra la discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual, identidad o expresi&oacute;n de g&eacute;nero</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por descontado que comparto el objetivo de erradicar la discriminaci&oacute;n, pero si el texto se aprobara tal y como se ha publicado en el BOCG, supondr&iacute;a entre otras cosas que cualquier var&oacute;n, una vez manifestado su deseo de &ldquo;ser mujer&rdquo; y tan s&oacute;lo con la expresi&oacute;n del mismo, podr&iacute;a autom&aacute;ticamente acceder o permanecer en cualquier espacio reservado a las mujeres: vestuarios de instalaciones deportivas, celdas, casas refugio para mujeres v&iacute;ctimas de violencia machista&hellip;
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, las cuotas en determinadas profesiones o los lugares reservados a mujeres en las listas cremallera perder&iacute;an todo su sentido porque podr&iacute;an ser ocupadas por varones autodeclarados &ldquo;mujeres&rdquo; que, incluso una vez conseguido su esca&ntilde;o, podr&iacute;an voluntariamente volver a &ldquo;sentirse hombres&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; no? &iquest;Qu&eacute; se lo impedir&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        En resumen, todo aquello por lo que ha luchado desde hace siglos el movimiento feminista (que nacer mujer no suponga una merma de nuestros derechos) estar&iacute;a en riesgo si se aprobara una norma de &ldquo;identidad o expresi&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo; tan l&iacute;quida que no har&iacute;a sino ratificar el principal axioma del patriarcado: que las mujeres debemos ser todas iguales y que nos debemos comportar de una manera determinada (rol femenino) y que si un hombre tiene comportamientos &ldquo;femeninos&rdquo;, deber&aacute; pedir que se modifique su identidad de g&eacute;nero, porque &iquest;d&oacute;nde se ha visto un hombre que llore o una mujer con ambici&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Pero como a veces es m&aacute;s f&aacute;cil entender las cosas con un cuento, les propongo que imaginen&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>Yo n</em><em>ac&iacute; muy rubia y muy grande. A medida que iba creciendo, cada vez m&aacute;s rubia y m&aacute;s alta, empec&eacute; a ser consciente del impacto que mi aspecto provocaba en el entorno, escuchando una y otra vez &ldquo;esta ni&ntilde;a de d&oacute;nde ha salido, parece sueca&hellip;&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi madre, harta de que las sospechas se cernieran sobre ella, me llev&oacute; a un especialista que s&oacute;lo fue capaz de aconsejarle que me cambiara a una alimentaci&oacute;n algo &ldquo;menos nutritiva&rdquo;. Evidentemente, el consejo no surti&oacute; los efectos deseados.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi sexto cumplea&ntilde;os coincidi&oacute; con el estreno en televisi&oacute;n de la serie &ldquo;Pippi Calzaslargas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Que revelaci&oacute;n! La protagonista era espl&eacute;ndidamente libre; justo como todas las ni&ntilde;as querr&iacute;amos ser. &iquest;No es cierto?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero lo principal, lo m&aacute;s determinante, fue ver con mis propios ojos que hab&iacute;a un lugar en el mundo en el que todas sus habitantes eran como yo. Fui corriendo donde mi padre y le dije:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- &iexcl;Pap&aacute;! &iexcl;Es verdad! &iexcl;SOY SUECA!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No le gust&oacute; nada. Me prohibieron ver la serie y hablar del tema pero a partir de aquel momento lo tuve claro: yo era una sueca atrapada en un cuerpo de espa&ntilde;ola.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A todas mis amigas les ped&iacute; que me llamaran Annika (casualmente como la mejor amiga de Pippi); que Pilar no era mi verdadero nombre, que s&oacute;lo era un accidente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Empec&eacute; a estudiar sueco a escondidas con un par de libros de la biblioteca municipal y me propuse convencer a mi madre de que aquel uniforme gris del colegio era una imposici&oacute;n inaceptable, que en otros lugares las ni&ntilde;as vest&iacute;an de colores vivos y que nadie les se&ntilde;alaba con el dedo por eso. S&oacute;lo consegu&iacute; que me permitiera llevar una bufanda multicolor tejida por mi abuela, la &uacute;nica que me entend&iacute;a&hellip; Dej&eacute; de escribir a los reyes magos y pas&eacute; a dirigir mis peticiones a Santa Claus. Me encantaban las alb&oacute;ndigas y el pescado y las historias de vikingos se convirtieron en mis lecturas favoritas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todo mi entorno se iba desdibujando mientras, cada vez con mayor nitidez, mis padres tomaban conciencia de que aquello no era un capricho pasajero ni una infantilidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>As&iacute; cumpl&iacute; 17 a&ntilde;os. Ya hab&iacute;a muerto Franco y las &ldquo;suecas&rdquo; dejaban poco a poco de ser sin&oacute;nimo de perversi&oacute;n y libertinaje. Consegu&iacute; una beca del consulado sueco para estudiar COU en Estocolmo y, lo m&aacute;s importante, por primera vez mis padres estuvieron orgullosos de que las locuras de su hija (lo de estudiar sueco y tal) sirvieran para algo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aquel a&ntilde;o fui inmensamente feliz. Despu&eacute;s toc&oacute; volver a la realidad. No pod&iacute;a quedarme en el para&iacute;so n&oacute;rdico. Mi pasaporte y mi DNI dec&iacute;an que yo era M&ordf; Pilar y que mi nacionalidad era &ldquo;espa&ntilde;ola&rdquo;; que lo de ser sueca y llamarme Annika, era una ficci&oacute;n, un deseo irrealizable.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, que me expliquen por favor, c&oacute;mo es posible reconocer legalmente el derecho a que una persona nacida biol&oacute;gicamente hombre o mujer que desea ser tratada o manifestarse de acuerdo con un estereotipo cultural de g&eacute;nero (femenino o masculino) pueda cambiar el sexo (que no el g&eacute;nero) se&ntilde;alado en su documentaci&oacute;n legal (en la documentaci&oacute;n nunca se hace referencia al g&eacute;nero, entendiendo que esta es una construcci&oacute;n cultural mutable) y que, aprovechando la tramitaci&oacute;n de esta ley tan permisiva con algunas identidades sentidas yo no pueda pedir ser legalmente sueca, cuando estoy en condiciones de demostrar que este ha sido mi deseo desde que tengo uso de raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque podr&iacute;a darse el caso de que, si alguna vez me reconocen este derecho, para entonces prefiera ser noruego. &iexcl;Qui&eacute;n sabe!
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Soy sueca', una ficci&oacute;n de Maite Berrocal</strong><em>'Soy sueca'</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maite Berrocal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sentirse-mujer_132_1869938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Oct 2018 17:48:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sentirse mujer]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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