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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara Acosta]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara Acosta]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recuperado-montana-unica-demolicion-pista-esqui-europa_1_12988052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813d2d39-f4f8-4098-a82b-2f8236023efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valcotos, en la Sierra de Guadarrama, se desmanteló de forma manual para recuperar la montaña en su estado original. A pesar de su pequeño tamaño, el titánico proceso de restauración sigue siendo un referente pionero e innovador.
</p><p class="subtitle">La estación de esquí de Navacerrada disfruta su quinta temporada con licencia caducada
</p></div><p class="article-text">
        Juan Antonio Vielva sali&oacute; a dar un paseo monta&ntilde;a arriba en pleno invierno. Estaba nevado y quer&iacute;a verla bajo el manto blanco sin cables, sin pilonas de hormig&oacute;n, telesillas, remontes, construcciones, ni cabinas de motores. A unos 2.000 metros de altitud se encontr&oacute; a un se&ntilde;or mayor sentado en una piedra, que lloraba. Vielva, que entonces era director del Parque Natural de Pe&ntilde;alara, le ofreci&oacute; ayuda, pens&oacute; que hab&iacute;a sufrido un percance; pero aquella persona no pod&iacute;a creer que ten&iacute;a delante de nuevo ese paisaje; estaba convencido, le dijo entre l&aacute;grimas, de que morir&iacute;a sin ver Pe&ntilde;alara en su forma original, como hab&iacute;a sido tantos a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con una v&iacute;a de tren, un club alpino y una ley de la &eacute;poca franquista que aspiraba a convertir esta <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pistas-madrilenas-estacion-esqui-navacerrada-permiso-caducado-anos_1_8547812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte de la Sierra de Guadarrama en la Manga del Mar Menor</a>; un lugar de inter&eacute;s tur&iacute;stico nacional que preve&iacute;a bloques de chalets al borde de la laguna de Pe&ntilde;alara, un valioso ecosistema glaciar. Aquel intento de operaci&oacute;n inmobiliaria a lo bestia y de turismo de masas se qued&oacute; en una estaci&oacute;n de esqu&iacute; enclavada en el puerto de los Cotos. Parece de lo m&aacute;s natural ver a esquiadores, enfundados en sus trajes, subir a un telesilla impulsado por un motor para ascender todo lo que se pueda y despu&eacute;s deslizarse ladera abajo. Pero en nuestra cultura pensamos menos, si es que lo pensamos, c&oacute;mo se llamaban las especies de &aacute;rboles que se talaron para hacer posible ese disfrute, en los arroyos y cursos de agua que se desviaron, alterando el ecosistema, o en el alquitr&aacute;n esparcido bajo la nieve, necesario para que la humedad no arruine la experiencia en la pista.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Pe&ntilde;alara fue declarado parque natural en 1990 por sus excepcionales valores ambientales y paisaj&iacute;sticos, ya eran muchas las personas a las que una estaci&oacute;n de esqu&iacute; en semejante paraje les parec&iacute;a una anomal&iacute;a: acad&eacute;micos, conservacionistas, profesores de universidad, escritores. Desde esa fecha y durante los siguientes a&ntilde;os, la empresa propietaria de la estaci&oacute;n, que tambi&eacute;n ten&iacute;a permiso de construir, hac&iacute;a planes urban&iacute;sticos y de ampliaci&oacute;n, mientras se organizaba una ofensiva que termin&oacute; con la expropiaci&oacute;n de Valcotos, como se llamaba el complejo de esqu&iacute; alpino. &ldquo;Recib&iacute; amenazas, contrataron a abogados para ir a buscar a la gente del pueblo y que cobrara el lucro cesante por las p&eacute;rdidas que iba a tener al cerrar la estaci&oacute;n&rdquo;, rememora Juan Antonio Vielva. Esa misma gente pregunt&oacute; tiempo despu&eacute;s si alguien vendr&iacute;a a cobrarle el dinero extra que ahora ganaba; una vez desaparecida la estaci&oacute;n, le iba mucho mejor porque acud&iacute;an m&aacute;s personas a disfrutar de la nieve y del entorno que cuando solo iba el exclusivo mundo del esqu&iacute;.
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                Estación de Navacerrada /EA                            </span>
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        Quien compr&oacute; Valcotos para restaurar el espacio natural fue la Comunidad de Madrid por decisi&oacute;n de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n. &ldquo;Fue la valent&iacute;a pol&iacute;tica de la derecha en Madrid de ese momento. El PP de entonces atend&iacute;a estas cosas, escuchaba, eran otros tiempos&rdquo;, recuerda con pesimismo Vielva.
    </p><p class="article-text">
        Valcotos era una estaci&oacute;n muy peque&ntilde;a, poco m&aacute;s de tres kil&oacute;metros de pistas; algo insignificante si se compara con Los Tres Valles en los Alpes franceses, una de las m&aacute;s grandes del mundo, con 600 kil&oacute;metros de pistas. Pero Valcotos fue la primera y por ahora la &uacute;nica estaci&oacute;n de esqu&iacute; del pa&iacute;s y de Europa que se ha desmantelado para recuperar la monta&ntilde;a en su estado original. El proyecto de restauraci&oacute;n, que a&uacute;n hoy permanece activo, sigue siendo pionero y un referente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Guadarrama no es los Alpes, pero es el s&iacute;mbolo donde nace en gran parte la conciencia ambiental en Espa&ntilde;a, en el siglo XVIII los naturalistas ven&iacute;an aqu&iacute;&rdquo;. Dice esto Julio V&iacute;as, una de las personas que m&aacute;s sabe sobre esta sierra. De paseo por la antigua estaci&oacute;n una ma&ntilde;ana de febrero, se&ntilde;ala una pendiente donde solo se ven pinos, ni rastro de remontes, ni vallas, ni casetas, nada. &ldquo;La &uacute;ltima vez que sub&iacute; en el telesilla fue en 1997, dos a&ntilde;os antes de que lo desmantelaran, esto ha cambiado radicalmente; estabas en la Morcuera, al atardecer, y ve&iacute;as el perfil de la sierra plagado de remontes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El antiguo director del parque, Vielva, reconoce que cuando empez&oacute; la restauraci&oacute;n no sab&iacute;an qu&eacute; hacer, nadie hab&iacute;a hecho algo as&iacute; antes. &ldquo;No ten&iacute;amos ni idea&rdquo;, se r&iacute;e. Todo fue prueba y error, siguiendo el principal consejo que le dio el bot&aacute;nico y ec&oacute;logo Pedro Monserrat, cofundador del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a de Jaca, un centro pionero y muy avanzado. &ldquo;Me dijo, Juan, lo que no sepas, no toques&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo tit&aacute;nico ya no solo era recuperar el paisaje, sino hacerlo de forma manual, sin medios mec&aacute;nicos para no da&ntilde;ar la monta&ntilde;a m&aacute;s de lo que ya estaba. Y a esa altitud. Cuatro operarios contratados por la empresa p&uacute;blica Tragsa met&iacute;an piedra a piedra los enormes bloques de hormig&oacute;n de las construcciones dentro de bolsones de obra que un helic&oacute;ptero transportaba despu&eacute;s monta&ntilde;a abajo. Las gr&uacute;as empujaban los pilones y las ruedas sobre las que daban la vuelta los telesillas; se montaron andamios bajo las enormes estructuras de hierro para retirar las piezas. Dentro de todo, esa fue la tarea m&aacute;s sencilla. El d&iacute;a que aquel se&ntilde;or llor&oacute; por ver de nuevo el paisaje de Pe&ntilde;alara, a&uacute;n faltaba recuperar la topograf&iacute;a de toda aquella sierra.
    </p><p class="article-text">
        Los suelos hab&iacute;an quedado tan degradados que no se pod&iacute;a plantar nada, hab&iacute;a que conseguir tierra, y se fue a por ella a los cortafuegos de la Morcuera, pues su composici&oacute;n y altura eran parecidas. La consigna de la direcci&oacute;n del parque era: nada de especies comerciales, hay que regenerar con vegetaci&oacute;n original. As&iacute; que el equipo deshac&iacute;a las bo&ntilde;igas de las vacas que pastaban, pues ah&iacute; dentro estaban las semillas; despu&eacute;s se hac&iacute;a un cercado, segaban y las esparc&iacute;an. El material vegetal se sub&iacute;a con animales. &ldquo;Tuvimos muchos disgustos, se quitaba la nieve y de nuevo todo estaba seco, marr&oacute;n, yo dec&iacute;a me cago en&hellip;&rdquo;, recuerda el antiguo director.
    </p><p class="article-text">
        No todo fueron logros. En Pe&ntilde;alara faltan praderas. &ldquo;Quiz&aacute; fue culpa m&iacute;a, que no insist&iacute; lo suficiente&rdquo;, dice Vielva. Los piornos se han extendido, pero la intenci&oacute;n de la restauraci&oacute;n era obtener un paisaje m&aacute;s diverso. Se le ocurri&oacute; que con un pastor de ovejas que supiera guiarlas muy bien, las bo&ntilde;igas de los animales dispersar&iacute;an semillas hasta crear un tapiz. &ldquo;Ofrec&iacute;amos alojamiento y un sueldo, pero no encontr&eacute; ning&uacute;n pastor de monta&ntilde;a que quisiera venir. Ahora esas zonas donde hay piornos ser&iacute;an praderas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes a&eacute;reas muestran c&oacute;mo poco a poco un entorno destruido ha ido recuperando su identidad, el color verde se extiende y han vuelto los piornos, los cambro&ntilde;os y los pastizales. &ldquo;Juan, no te atrever&aacute;s a romper el aparcamiento de Cotos y recuperar el arroyo de los Cotos, es fundamental para la salamandra, que est&aacute; desapareciendo&rdquo;, pidi&oacute; un especialista en anfibios. Y as&iacute; se hizo. En una segunda visita a la antigua Valcotos, un grupo de ni&ntilde;os juega con la nieve en la pradera que se cre&oacute; despu&eacute;s de quitar una parte del aparcamiento; ah&iacute; se oye correr el agua del arroyo a pocos metros de donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        El f&iacute;sico Luis Dur&aacute;n no recuerda bien cu&aacute;nto le quedaba a la estaci&oacute;n de esqu&iacute; cuando &eacute;l sub&iacute;a por el telesilla. Se montaba en verano con una mochila en la que llevaba un pluvi&oacute;metro, un sensor de temperatura del aire, de humedad relativa del aire, unas bater&iacute;as que pesaban bastante, un ordenador de los a&ntilde;os 90 &ldquo;que era un ladrillaco&rdquo;, un bocadillo y agua. No quer&iacute;a hacer el servicio militar, as&iacute; que, con la Comunidad de Madrid desbordada por las peticiones de objetores de conciencia, como la suya, se adelant&oacute; y pidi&oacute; montar una estaci&oacute;n de meteorolog&iacute;a autom&aacute;tica; una cosa bastante rara, como &eacute;l mismo reconoce, pero es que quer&iacute;a saber qu&eacute; pasaba por encima de la cota de los 1.800 metros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de la venta Marcelino, a unos 2.100 metros, no se sab&iacute;a nada sobre las condiciones meteorol&oacute;gicas de la monta&ntilde;a&rdquo;. A los gestores del parque les pareci&oacute; una buena idea, y por ese telesilla Dur&aacute;n fue subiendo poco a poco el material necesario para tener ojos a una altitud elevada. Han pasado 25 a&ntilde;os y hoy este f&iacute;sico y profesor asociado en la Universidad Complutense de Madrid tiene un peque&ntilde;o equipo de investigadores con el que sigue subiendo; han desarrollado una herramienta para integrar sus datos recogidos durante todo este tiempo y otras bases de datos y han reconstruido una serie de 1900 a 2025.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cuenta esa serie es que la temperatura m&iacute;nima aumenta 1,4 grados cada 50 a&ntilde;os, y que ha habido una disminuci&oacute;n de d&iacute;as en los que nieva a 14 d&iacute;as cada 100 a&ntilde;os. &ldquo;Hay evidencia cient&iacute;fica de que el n&uacute;mero de d&iacute;as en los que nieva ha bajado, y esto es fundamental, la lluvia cae, escurre y acaba en los pantanos antes. Un manto de nieve permanente que se va fundiendo poco a poco hace que el recurso h&iacute;drico se conserve muy bien, las monta&ntilde;as llenas de nieve son embalses gratis, generan biodiversidad, ocio, paisaje, es lo mejor que podemos tener; que eso pueda ser agua directamente es un problem&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A siete kil&oacute;metros, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estacion-esqui-navacerrada-disfruta-quinta-temporada-licencia-caducada_1_12865041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navacerrada abri&oacute; solo dos d&iacute;as en 2024</a>. &ldquo;Hablo desde hace 25 a&ntilde;os con los consejeros de medio ambiente, he conocido como a 16, todos del PP, algunos amigos, y hasta la llegada de Isabel D&iacute;az Ayuso todos estaban de acuerdo en que no tiene ning&uacute;n futuro&rdquo;, incide Julio V&iacute;as. Mientras, el panel informativo de la obra de restauraci&oacute;n de la antigua Valcotos, que estuvo visible durante todo el proceso, deja un mensaje bastante elocuente, en un momento en el que el cambio clim&aacute;tico no parece dar mucho espacio al negocio del esqu&iacute;: &ldquo;Cada vez que restauremos un pedazo de naturaleza, que quitemos un artificio donde sobra, estaremos contribuyendo no solo a reparar un da&ntilde;o al mundo, sino tambi&eacute;n a recobrar un escenario de libertad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recuperado-montana-unica-demolicion-pista-esqui-europa_1_12988052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 21:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nieve,Esquí,Navacerrada,Cambio climático,Restauración]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: "Ha sido sanador"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/madres-cantan-juntas-cuidar-salud-mental-sido-sanador_1_12913462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c350c38-4ba2-4721-b12a-baff1c708ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: &quot;Ha sido sanador&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un pequeño pueblo de Reino Unido, una iniciativa de canto para madres se ha convertido en un movimiento que ya está en 12 países. Se llama Singing Mamas y está demostrando el poder de la salud creativa para acelerar la recuperación de la depresión postparto</p><p class="subtitle">España retrasa la maternidad: así se desploma la natalidad mientras la congelación de óvulos bate récords
</p></div><p class="article-text">
        Kate Valentine sostiene con sus dos &iacute;ndices hacia arriba y una sonrisa infinita el &aacute;nimo de la decena de mujeres reunidas en una sala del ayuntamiento en el peque&ntilde;o pueblo de Forest Row. Esta localidad a una hora al sur de Londres rodeada de bosque tiene solo tres calles, pero alberga uno de los movimientos m&aacute;s potentes de cuidado de la salud mental a trav&eacute;s del canto de mujeres y madres. Sin nociones de solfeo, sin partituras ni nada que mirar, juntas en un gran c&iacute;rculo, estas mujeres empiezan a entonar una melod&iacute;a, guiadas por Valentine. Algunas est&aacute;n sentadas en sillas, otras en el suelo sobre una alfombra llena de materiales de juego, pues esta es la &uacute;nica hora a la semana en la que ellas encuentran un espacio al que acuden con sus beb&eacute;s o hijos peque&ntilde;os haciendo otra cosa que no sea solo cuidar. Aqu&iacute; no vienen a un grupo de crianza, el encuentro no es para los ni&ntilde;os, aunque puedan estar. Se trata de ellas, de fortalecerlas, nutrirlas y darles alas. De forma m&aacute;gica, en medio de carreras de los peque&ntilde;os por la sala, o del llanto de alguno de los beb&eacute;s, entre todas consiguen que en el ambiente flote una poderosa y bella melod&iacute;a a varias voces que suena realmente bien.
    </p><p class="article-text">
        La maternidad y todo lo que la rodea sigue siendo invisible m&aacute;s all&aacute; de la puerta de casa. Solo es bien acogida si no molesta. Las madres, como dice Valentine, &ldquo;no son un asunto sexy ni interesa&rdquo;. Sin embargo, a muchas esta experiencia se las lleva por delante. Una de cada ocho mujeres en Reino Unido sufre depresi&oacute;n postparto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La misi&oacute;n de Singing Mamas es empoderar a las mujeres para mejorar su bienestar a trav&eacute;s de una comunidad creativa&rdquo;, resume sonriente la creadora de Singing Mamas sentada en la terraza de un peque&ntilde;o caf&eacute; de Forest Row. El proyecto es una poderosa conexi&oacute;n con la promesa de vida buena que el ecologismo dej&oacute; apartada y que hoy resurge con fuerza en una nueva mirada ambiental que aspira a convencer de que se puede vivir a&uacute;n mejor de como lo estamos haciendo dentro de los l&iacute;mites planetarios. Juntarse con otras personas en un grupo con un inter&eacute;s com&uacute;n es algo tan natural como revolucionario en estos tiempos de desconexi&oacute;n generalizada. Pero tiene la fuerza suficiente para promover actividades de bajo impacto en emisiones de carbono, si encontramos el tiempo. La creatividad compartida es un lujo popular que no necesita grandes aparatos ni infraestructuras, hacer arte de forma colectiva es un gesto de lo m&aacute;s sencillo que trae bienestar sin consumo y de forma local. &ldquo;Es un modelo de bienestar en un lugar, algo muy diferente de ir a otra zona con un experto que te ve un rato. Esto es tu gente y los especialistas est&aacute;n ah&iacute;, dentro, es la fuerza de la comunidad&rdquo;, se emociona Valentine.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La creatividad compartida es un lujo popular que no necesita grandes aparatos ni infraestructuras, hacer arte de forma colectiva es un gesto de lo más sencillo que trae bienestar sin consumo y de forma local</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta enfermera de 45 a&ntilde;os nunca plane&oacute; un movimiento que hoy se ha extendido por el boca a boca en m&aacute;s de 12 pa&iacute;ses; tampoco pens&oacute; que formar&iacute;a a m&aacute;s de 400 personas para ser &lsquo;l&iacute;deres&rsquo; de otros grupos de madres. A ella le encantaba cantar de ni&ntilde;a, &ndash;&ldquo;los ni&ntilde;os y la m&uacute;sica van unidos de forma natural&rdquo;&ndash;, aclara. A los 11 a&ntilde;os, en una prueba musical en la escuela, su maestra le dijo que no ten&iacute;a buena voz. Se qued&oacute; traumatizada y se call&oacute;. Hasta un d&iacute;a que, tras ser madre de su tercer hijo, peg&oacute; la cara en el cristal del caf&eacute; de la escuela infantil, donde vio a un grupo de personas que cantaba de forma muy relajada. &ldquo;Mis hijos lo disfrutaron tanto que volv&iacute; cada semana y yo pude experimentar de nuevo los beneficios de cantar. Despu&eacute;s tuve que mudarme aqu&iacute;, a Forest Row, y dejar aquella encantadora comunidad&rdquo;. Y fue en este pueblo y en busca de nuevos amigos, donde una conocida le organiz&oacute; sin ella saberlo un encuentro con otras madres para que ella lo guiara. &ldquo;Kate, &iquest;creo que t&uacute; sabes algunas canciones, no?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Ravenscroft tiene cuatro hijos y un marido que siempre est&aacute; trabajando, incluidos los fines de semana. Ella trabaja lunes y jueves como maestra de ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os. No se pierde este grupo ni una sola semana. Le gusta mucho cantar y le hab&iacute;an dicho que aqu&iacute; no iba de ser perfecta, de saber cantar. &ldquo;Yo aqu&iacute; siento fuerza, conexi&oacute;n, amor, esas cosas que merecemos sentir cuando trabajamos tan duro. Yo me he sentido muy aislada, sobre todo con mi hijo autista, cuando no era posible estar con &eacute;l en ning&uacute;n grupo ni se comprend&iacute;a qui&eacute;n era. Muchas veces est&aacute;s en casa y cuando sientes que todo es un caos vienes aqu&iacute; y sientes un apoyo incre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Harvey atraves&oacute; una depresi&oacute;n postparto al nacer su primer hijo. A las 16 semanas logr&oacute; salir de casa para intentar conectar con otras personas. &ldquo;Me gustaba la idea de ir porque iba a hacer algo, cantar, el plan de sentarme con otras madres para hablar era demasiado duro en ese momento&rdquo;. Durante semanas atraves&oacute; ese proceso solo con el apoyo de este grupo. &iquest;Le ha ayudado con su salud mental? &ldquo;Desde luego, el propio proceso de cantar creo que ha sido sanador para mi sistema nervioso, respirar, mantener la atenci&oacute;n, fomentar la creatividad, cuando creas un ritmo entre todas las mujeres. Lo que estamos haciendo es a la vez sencillo y salvajemente nuevo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Grace Agatte-Bacon tiene su propia empresa, al nacer su primera hija par&oacute; solo el d&iacute;a que dio a luz. Cuando hablamos, a mediados de septiembre, hace una semana que se ha mudado a Forest Row con su familia; antes, cuando viv&iacute;a a las afueras de Londres, se sent&iacute;a muy sola, sus amigos estaban lejos. &ldquo;Quer&iacute;a estar en un lugar donde hubiera una mejor comunidad. Espero recuperar el canto, antes estaba siempre cantando. Como adultos siempre estamos pensando en algo, preocupaciones. Pero cuando cantas solo haces eso, est&aacute;s feliz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Roxana Bibi es madre soltera de dos hijas adoptadas despu&eacute;s de pasar por varios y fallidos tratamientos de fertilidad. &ldquo;Ser madre es potencialmente muy aislante, tienes que prepararte para afrontar que tu vida estar&aacute; en una burbuja y tener peque&ntilde;os espacios para salir de ella. Este es mi espacio, es como un masaje emocional, sin hablar, inspirador, son canciones que hablan de la vida, del amor, no es algo cognitivo, entra en cada c&eacute;lula de tu piel, en todas partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas mujeres tienen bajas de maternidad largas, pasan mucho m&aacute;s tiempo con sus beb&eacute;s 19 de lo habitual, est&aacute; en la cultura inglesa. Las estad&iacute;sticas muestran que, si en los 30 pa&iacute;ses m&aacute;s ricos del mundo las mujeres se toman una media de 19 semanas de baja por maternidad, en Reino Unido permanecen con sus beb&eacute;s 39 semanas de media, aunque el sistema permite 52, un a&ntilde;o. Para hacerse una mejor idea, en Noruega la baja alcanza 49 semanas, y en Suecia un a&ntilde;o y medio; est&aacute; muy documentado lo beneficioso que resulta para los beb&eacute;s hasta tres a&ntilde;os permanecer con sus madres. El problema de los largos periodos de baja, sin olvidar la capacidad financiera para sostenerlo y la exclusi&oacute;n de las madres de la rueda laboral, es la soledad del proceso y su fuerte impacto en la salud mental. En Reino Unido, al igual que en otros pa&iacute;ses, esta baja prolongada se puede compartir con la pareja, pero se trata de un paso a&uacute;n muy sobre el papel.
    </p><p class="article-text">
        Catarina Neves es socioterapeuta y acude al grupo de m&uacute;sica de Forest Row todos los mi&eacute;rcoles desde que naci&oacute; su hijo de dos a&ntilde;os. Intenta no perderse ninguno. Va al organizado a mediados de septiembre para hacer las fotos de este reportaje, con su hijo. Empez&oacute; a hacer fotograf&iacute;a para recuperar poco a poco su identidad, &ldquo;para sentir que soy yo&rdquo;. Pero reconoce que le costar&iacute;a mucho volver a su trabajo anterior por la carga mental que significa asumirlo todo. &ldquo;Si trabajas a jornada completa y eres madre algo va a fallar, eso es lo que siento yo. No es f&aacute;cil decir &rdquo;ahora paro mi carrera y me ocupo del ni&ntilde;o&ldquo;, pero al final tambi&eacute;n ves que todos nos beneficiamos. Por eso estos grupos son muy importantes, no tenemos que vivir como lo estamos haciendo, necesitamos m&aacute;s comunidad, m&aacute;s apoyo, no se puede estar sola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Madres, enfermeras, m&eacute;dicos, matronas, m&uacute;sicos, maestras y trabajadores sociales forman el grupo que impulsa el trabajo de Singing Mamas. Todos ellos persiguen que el sistema sanitario de Reino Unido prescriba de forma habitual cantar como herramienta de bienestar y de salud, de prevenci&oacute;n de enfermedades y como tratamiento. Ya hay estudios que respaldan esta mirada, por sus resultados. Uno de los primeros, publicado en 2018 por <em>British Journal of Psychiatry</em>, concluy&oacute; que cantar acelera la recuperaci&oacute;n de los s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n postparto. Se organiz&oacute; un grupo de canto para 134 mujeres durante diez semanas. Al cabo de ese tiempo todas ellas hab&iacute;an mejorado y en las seis primeras semanas hab&iacute;a remitido el 35% de los s&iacute;ntomas depresivos, tristeza persistente, problemas para el autocuidado, insomnio y fobia a las relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Cantar, hacer jardiner&iacute;a, cocinar o caminar son actividades dentro de una tendencia que en Reino Unido ya es un plan gubernamental activo desde 2018: la salud creativa. Es decir, prevenir y ayudar a tratar dolencias con una actividad social. &ldquo;La prescripci&oacute;n social es la idea de que el servicio p&uacute;blico de salud va a prescribir una actividad que se desarrolle en tu comunidad para cuidar tu salud o para una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica espec&iacute;fica&rdquo;, explica Valentine mientras conduce bajo un manto de agua. Por ejemplo, hay un modo concreto de cantar que aumenta la capacidad pulmonar y ayuda para tratar el asma.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres entrevistadas para este reportaje coinciden en lo poderoso de las letras, de los ritmos, se sienten transportadas hacia ellas mismas y a c&oacute;mo se encuentran en ese preciso instante. Es presente puro y eso las reconforta. Kate Valentine cuenta que las melod&iacute;as salen de infinidad de fuentes: culturas populares de distintos pa&iacute;ses, las que compone el equipo o ella misma, o las madres que a su vez se convierten en l&iacute;deres de su propio grupo y escriben. Hay canciones pop, folcl&oacute;ricas, tradicionales, cl&aacute;sicas. &ldquo;Pero no son aleatorias, hay una conciencia real de qu&eacute; canciones elegimos y la fuerza que tienen, est&aacute;n orientadas a fortalecernos en el interior, afrontar los retos como madres, o te conectan con la naturaleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada en este movimiento respira que es necesario saber cantar o hacer m&uacute;sica. No hay notas buenas ni malas. Los humanos llevamos la m&uacute;sica de forma natural, est&aacute; en todas las culturas populares, pero muchas veces ya no practicamos, hasta que nace un beb&eacute;. &ldquo;Si no vienes de una familia que canta es muy probable que abandones antes o despu&eacute;s. Parte de la misi&oacute;n de Singing Mamas es restaurar la cultura del canto natural&rdquo;. Por eso Valentine se empe&ntilde;a en que cantar llegue al sistema sanitario. Si est&aacute; prescrito en un hospital o en un entorno m&eacute;dico para las mujeres ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil superar el pudor que la mayor&iacute;a de ellas resume en: &ldquo;Yo no s&eacute; cantar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/madres-cantan-juntas-cuidar-salud-mental-sido-sanador_1_12913462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2026 21:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres que cantan juntas para cuidar su salud mental: "Ha sido sanador"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Madres,Salud,Depresión,Medio ambiente,Ecologismo,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/javier-maestro-primaria-descubrio-200-especies-salir-pueblo_1_12598719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97b6999f-0067-485b-9212-1fde05f331c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125818.jpg" width="646" height="363" alt="Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un libro recoge la impresionante aportación a la ciencia del profesor Javier Blasco Zumeta en el pequeño pueblo aragonés de Pina de Ebro y rescata la labor de este docente por proteger la biodiversidad en la zona de Los Monegros: "Nadie se imaginaba las maravillas que había allí"</p><p class="subtitle">Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: “El telepastoreo me ha cambiado la vida”</p></div><p class="article-text">
        El desierto de Los Monegros es un ecosistema &uacute;nico en Europa, pero a finales de los a&ntilde;os 80 se consideraba un secarral inmundo; un lugar estropeado para el que la &uacute;nica soluci&oacute;n posible era regarlo hasta sacar algo digno.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Dicen los ecologistas que en las saladas (refiri&eacute;ndose a las de Monegros) hay vida.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Y fauna, dicen que tambi&eacute;n hay fauna (risas).
    </p><p class="article-text">
        Cuando el maestro de primaria Javier Blasco escuch&oacute; esta conversaci&oacute;n entre dos t&eacute;cnicos de la Diputaci&oacute;n General de Arag&oacute;n en una mesa redonda sobre regad&iacute;os, a&uacute;n no les pod&iacute;a rebatir que se equivocaban. Nadie se hab&iacute;a tomado la molestia de estudiar aquel entorno, que simplemente se consideraba degradado por la desaparici&oacute;n del bosque. En ese instante, el profesor se propuso demostrar el valor de las estepas de la Depresi&oacute;n del Ebro con la tit&aacute;nica labor de inventariarlas desde cero. El resultado de un trabajo que le llev&oacute; 12 a&ntilde;os completar, a la vez que ense&ntilde;aba, fue una aportaci&oacute;n de m&aacute;s de 200 especies nuevas de flora y fauna. &ldquo;Nadie se imaginaba las maravillas que hab&iacute;a all&iacute;, todo un patrimonio, especies desconocidas para la ciencia que estaban ah&iacute; metidas&rdquo;, relata hoy. Es m&aacute;s, el hallazgo de decenas de especies nuevas que no aparecen en entornos pr&oacute;ximos, y cuyos parientes m&aacute;s cercanos se encuentren en Asia occidental, indica que ambas regiones compartieron fauna y flora. Esto es algo que no se sab&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Javier Blasco Zumeta, hoy jubilado, ha sido siempre un maestro de escuela, la mayor parte del tiempo en su peque&ntilde;o pueblo de Pina de Ebro. En este lugar de apenas 2.500 habitantes del que nunca ha salido, le han cabido varias vidas, todas ellas relacionadas con el conocimiento y la protecci&oacute;n de la biodiversidad: activista, entom&oacute;logo, ornit&oacute;logo, naturalista, conferenciante, asesor. Su libro publicado en 2024 <em>&iquest;Qui&eacute;n quiere ir a la selva? </em>(Tundra ediciones), algo as&iacute; como sus memorias, es un no parar. Hoy no le da ninguna importancia a la multitud de reconocimientos y premios que ha recibido por su labor &ndash;&ldquo;vanidad de vanidades&rdquo;, los llama&ndash;, pero su aportaci&oacute;n es enorme para la protecci&oacute;n de un patrimonio natural que no solo no era reconocido, sino que se despreciaba. &ldquo;Que me gustan los bichos es desde siempre, no tiene explicaci&oacute;n, pero no ten&iacute;a modo de plasmar esta emoci&oacute;n interior porque no dispon&iacute;a de conocimientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como naturalista autodidacta que ha sido &ndash;&ldquo;yo he aprendido con los libros&rdquo; &ndash;, se preocup&oacute; enseguida de preguntar a los especialistas. Para su famoso inventario de invertebrados de Los Monegros no dud&oacute; en ponerse en contacto con expertos de todo el mundo. &ldquo;Yo les escrib&iacute;a diciendo que hab&iacute;a cogido animales y que si me los pod&iacute;an estudiar; met&iacute;a los insectos en cajitas y se los mandaba a Hawai, a Jap&oacute;n, Estados Unidos, por toda Europa, en Espa&ntilde;a. Me gast&eacute; un pastizal, desde luego. Jam&aacute;s me han pagado por esto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Metía los insectos en cajitas y se los mandaba a Hawai, a Japón, Estados Unidos... Me gasté un pastizal, desde luego. Nadie me pagó por esto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Zumeta era cazador, &ldquo;como todos los ni&ntilde;os rurales de aquella &eacute;poca&rdquo;, cuenta. &ldquo;El paso a la pubertad era comprar una escopeta de perdigones, ahora es tener un m&oacute;vil&rdquo;. Con 14 a&ntilde;os y el anhelo de crear un zoo no dud&oacute; en escribir a F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente a Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. En la carta le ped&iacute;a que le ense&ntilde;ara taxidermia. El naturalista y divulgador le contest&oacute;, y en el sobre meti&oacute; los papeles para hacerse socio de la Asociaci&oacute;n para Defensa de la Naturaleza (ADENA), con el mensaje: &ldquo;Hazte amigo de los animales vivos y no muertos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que vio a alguien relacionarse con un ave sin matarla era porque llevaba unos prism&aacute;ticos. Cuando se dio cuenta de que aquel invento le permit&iacute;a identificar lo que estaba viendo sin hacerle da&ntilde;o, cuando empez&oacute; a conocer sus nombres, dej&oacute; de matar. Despu&eacute;s, su empe&ntilde;o por proteger la vida silvestre le ha dado muchas alegr&iacute;as, pero tambi&eacute;n muchos disgustos. Uno de los m&aacute;s sonados fue el auge y ca&iacute;da de la posibilidad de que Los Monegros se convirtiera en parque nacional, la mayor figura de protecci&oacute;n ambiental. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La propuesta lleg&oacute; a las Cortes de Arag&oacute;n en 1992, pero qued&oacute; en nada por la abstenci&oacute;n del diputado tr&aacute;nsfuga del PP Emilio Gom&aacute;riz Garc&iacute;a. El profesor Zumeta, que para entonces ya era una persona con peso por sus descubrimientos, moviliz&oacute; a todos los cient&iacute;ficos del pa&iacute;s y de fuera con los que hab&iacute;a trabajado tanto durante a&ntilde;os, pero sirvi&oacute; de poco. Aunque a &eacute;l le consta que, al presentarse un tiempo despu&eacute;s al Premio Medio Ambiente de Arag&oacute;n, el consejero de Agricultura desech&oacute; su candidatura sin m&aacute;s, con un simple: &ldquo;Este le ha hecho perder muchos millones a Arag&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta divertido que algunas de las especies descubiertas por &eacute;l llevan su nombre, otorgado por los autores de las descripciones: <em>javieri</em>, <em>zumetae</em>, <em>blascozumetai</em>, <em>blascoi</em>. Aunque reconoce que algo ha cambiado en la percepci&oacute;n que las personas tienen de la naturaleza &ndash;&ldquo;en mi &eacute;poca no interesaba nada la biodiversidad&rdquo;&ndash;, nota que en general la gente tampoco se preocupa mucho. &ldquo;Yo creo que no mueve voluntades&rdquo;, resume. La suya, s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hoy, con problemas de salud que le impiden salir al campo, acude una vez a la semana al colegio donde fue profesor para continuar un proyecto sobre medio ambiente que &eacute;l lanz&oacute; hace a&ntilde;os. En junio ha presentado en el Ayuntamiento de Pina de Ebro un libro sobre la historia de su pueblo, y tiene previsto completar la trilog&iacute;a con una &uacute;ltima entrega sobre arte &ldquo;si la salud me deja&rdquo;. Mientras, sigue aportando informaci&oacute;n a un archivo descomunal en Internet donde est&aacute; repertoriado todo lo que &eacute;l ha ido descubriendo. En nuestra charla, la palabra que sale una y otra vez es aprender. Y con ella se acaba: &ldquo;Yo estoy bien si aprendo&rdquo;, cierra el maestro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/javier-maestro-primaria-descubrio-200-especies-salir-pueblo_1_12598719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 20:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comprar una presa para derribarla: “Hemos adquirido el derecho a destruir para recuperar salmones”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/comprar-presa-derribarla-hemos-adquirido-derecho-destruir-recuperar-salmones_1_11481712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a1c2fc-0ca7-411f-81c7-b114520d7fa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comprar una presa para derribarla: “Hemos adquirido el derecho a destruir para recuperar salmones”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El salmón atlántico, una especie en peligro de extinción, apareció en el lado español de un río transfronterizo con Francia semanas después de que una asociación de pescadores lograra tirar la barrera fluvial que les impedía remontar el río. Es la primera vez que se ve esta especie en esta zona desde que hay registros.</p></div><p class="article-text">
        Una noche del pasado oto&ntilde;o, dos investigadores franceses cruzan la frontera con Espa&ntilde;a caminando por un peque&ntilde;o r&iacute;o en Navarra. Se mueven con sigilo en mitad de la oscuridad, son dos sombras solo acompa&ntilde;adas por la luz de sus frontales. Ellos mismos deben verse bastante sospechosos, pues antes de salir llaman a la Guardia Civil espa&ntilde;ola: avisan de que no son criminales, simplemente buscan salmones.
    </p><p class="article-text">
        El Ugarana (en franc&eacute;s Nivelle y en euskera Urdazuri) es un r&iacute;o franco-espa&ntilde;ol que fluye por el norte de Navarra y el departamento de Pirineos Atl&aacute;nticos en Francia. Discurre por los peque&ntilde;os pueblos de Saint-P&eacute;e-sur-Nivelle y Ascain antes de desembocar en el golfo de Vizcaya en la bah&iacute;a de San Juan de Luz.
    </p><p class="article-text">
        Los dos investigadores caminan apuntando sus luces hacia el agua nocturna de este peque&ntilde;o r&iacute;o transfronterizo en el Pa&iacute;s Vasco. Al cabo de un rato, los ven. De piel dorada como la de una sardina, varios salmones nadan por el Ugarana, donde hasta ahora no se ten&iacute;an datos de su presencia en la parte espa&ntilde;ola, no hab&iacute;a ning&uacute;n registro hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fueron los chicos franceses los primeros que vieron salmones en esta parte. Me avisaron y al d&iacute;a siguiente fuimos juntos, y ah&iacute; estaban, los vimos desde la orilla, cinco ejemplares y tres nidos&rdquo;, cuenta Josu Elso, t&eacute;cnico de gesti&oacute;n ambiental en el Gobierno de Navarra.
    </p><p class="article-text">
        Estos peces nunca hab&iacute;an remontado el r&iacute;o entero, no pod&iacute;an. Cada vez que lo intentaban, se daban contra un muro. Se trataba de la presa instalada por un empresario franc&eacute;s due&ntilde;o de una piscifactor&iacute;a situada en el borde mismo del r&iacute;o, que nunca acept&oacute; construir un paso para peces en la presa de cinco metros de altura que bombeaba agua para alimentar las piscinas de truchas arco&iacute;ris. La ley francesa, como la espa&ntilde;ola, obliga a abrir estos pasos y permitir que los salmones puedan seguir su camino. El caso de este empresario hab&iacute;a llegado incluso a los tribunales tras la denuncia de la asociaci&oacute;n de pescadores de los Pirineos Atl&aacute;nticos. Pero las demandas, que prosiguieron durante a&ntilde;os, nunca prosperaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La presa en el lado francés del río Nivelle después de las obras de derribo.                            </span>
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        Charlie Pichon trabaja en esta federaci&oacute;n de pescadores como experto en restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica. Ha sido el responsable de negociar una soluci&oacute;n sobre esta barrera, pero no con el propietario, que muri&oacute; hace algunos a&ntilde;os, sino con su hija, heredera de las instalaciones. El colectivo de pescadores, al que Pichon representa, ya no quer&iacute;a un paso para peces, sino que se tirara la barrera, liberar el r&iacute;o y ayudar a que el salm&oacute;n, una especie emblem&aacute;tica en declive en Europa, pueda recuperarse, al igual que la biodiversidad de esta zona. Su principal argumento era que la piscifactor&iacute;a no funcionaba desde 2011.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la federaci&oacute;n de pescadores era comprar los terrenos a la hija del empresario. &ldquo;El primer d&iacute;a que empezamos a hablar ofrec&iacute; 10.000 euros. Termin&eacute; aceptando pagar 80.000, as&iacute; que no deb&iacute; negociar muy bien&rdquo;, se r&iacute;e Charlie Pichon mientras explica todo el proceso en el mismo lugar donde estaba la presa. Tambi&eacute;n suelta una carcajada Josu Elso del Gobierno de Navarra, especialista en salmones. En los &uacute;ltimos meses ha trabajado estrechamente con el t&eacute;cnico franc&eacute;s, pero no se conoc&iacute;an en persona. Se han puesto cara al aceptar acudir al r&iacute;o Nivelle para este reportaje.
    </p><p class="article-text">
        Desembolsar 80.000 euros para tirar lo que se ha adquirido puede resultar dif&iacute;cil de entender. &ldquo;S&iacute;, compramos un derecho para destruir&rdquo;, incide Pichon. En el lugar donde estaban las instalaciones ya no queda nada que recuerde a una factor&iacute;a de la que salen pescados alimentados en piscinas. El sonido que nos envuelve es el de un r&iacute;o cuando el agua corre libre. La presa ya no est&aacute;. Las obras empezaron en julio de 2023 y terminaron en octubre de ese mismo a&ntilde;o. Apenas un mes despu&eacute;s, los investigadores del Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n Agr&iacute;cola (INRA, en sus siglas en franc&eacute;s), avisaron a los t&eacute;cnicos ambientales del Gobierno de Navarra de que hab&iacute;an visto salmones en la parte espa&ntilde;ola del r&iacute;o.
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                El río Nivelle ha recuperado rápidamente sus meandros, donde anidan los salmones.                            </span>
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        El dinero para pagar por la piscifactor&iacute;a, la presa y el terreno sali&oacute; de la federaci&oacute;n de pescadores de Francia y de una peque&ntilde;a subvenci&oacute;n de organizaciones oficiales de protecci&oacute;n del agua. Pero a&uacute;n quedaba sufragar toda la restauraci&oacute;n del ecosistema. Y esto ha sido posible gracias a la ayuda econ&oacute;mica de una pareja de fil&aacute;ntropos que est&aacute; detr&aacute;s del movimiento Open Rivers, una iniciativa que busca derribar peque&ntilde;as presas en Europa y restaurar los ecosistemas. Lisbet Rausing, nieta del cofundador del imperio Tetra Pack &ndash;la compa&ntilde;&iacute;a sueca que invent&oacute; el tetrabrik&ndash; y su marido Peter Baldwin, profesor e investigador de Historia en la Universidad de California, han donado 50 millones de d&oacute;lares entre 2021 y 2027 para derribar barreras fluviales.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto surgi&oacute; despu&eacute;s de conocer que en Europa hay 1,2 millones de obst&aacute;culos en los r&iacute;os europeos, es decir, ya no sabemos lo que es un r&iacute;o salvaje. Pregunto a Charlie Pichon c&oacute;mo fue el d&iacute;a que empezaron las obras de derribo de la presa. Se emociona. Recuerda el champ&aacute;n y el estr&eacute;s dejado atr&aacute;s despu&eacute;s de haber dedicado cada d&iacute;a de los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os a este proyecto: las tensas negociaciones con la heredera, la oposici&oacute;n de algunos colectivos a que se tirara la presa, los registros ante notario de cada paso dado hasta que la pala de la retroexcavadora rompi&oacute; la primera piedra. &ldquo;Tambi&eacute;n me tuve que pelear con el operario de la m&aacute;quina, que tampoco lo entend&iacute;a, dec&iacute;a que era peor para el r&iacute;o&rdquo;, recuerda divertido.
    </p><p class="article-text">
        Solo han pasado algunos meses desde que ya no hay ninguna barrera en el Ugarana y el r&iacute;o se ha recompuesto, recuperando miles de toneladas de sedimentos que estaban bloqueados al otro lado de la presa y que son claves para que los salmones encuentren espacios donde reproducirse. Pero tambi&eacute;n para crear nuevos meandros y conseguir que baje la temperatura del agua, que sube hasta dos grados cuando hay una presa. Josu Elso precisa que el problema para el salm&oacute;n no son solo las presas en s&iacute; mismas: &ldquo;Nosotros hemos hecho seguimiento de salmones. Estamos en el l&iacute;mite sur de la distribuci&oacute;n de la especie, que necesita aguas fr&iacute;as, y en estos veranos que hemos pasado &uacute;ltimamente con estas olas de calor los salmones se mor&iacute;an solos, de forma natural. Por lo tanto, conseguir que no suba la temperatura por culpa de una presa que no tiene ning&uacute;n sentido es clave&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/comprar-presa-derribarla-hemos-adquirido-derecho-destruir-recuperar-salmones_1_11481712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jun 2024 20:48:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comprar una presa para derribarla: “Hemos adquirido el derecho a destruir para recuperar salmones”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ríos,Biodiversidad,Especies amenazadas,Francia,Navarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La eliminación de barreras en los ríos de Europa se dispara: “Es difícil parar un movimiento con tantos beneficios”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/eliminacion-barreras-rios-europa-dispara-dificil-parar-movimiento-beneficios_1_11291211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1988e9e-74a4-4a14-888b-f5ca6d3ba4a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La eliminación de barreras en los ríos de Europa se dispara: “Es difícil parar un movimiento con tantos beneficios”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2023 se registró el récord de eliminación de obstáculos fluviales: España fue el segundo país que más obstáculos tiró después de Francia pese al bulo de la extrema derecha</p><p class="subtitle">La verdad sobre el bulo de las “256 presas y embalses” que está derribando el Gobierno</p></div><p class="article-text">
        Las presas, azudes y en general cualquier barrera que bloquea el curso de un r&iacute;o, es una obra hecha por los humanos, y por lo tanto, al igual que se construy&oacute; se puede tirar. Es la idea que subyace detr&aacute;s del movimiento que crece en Europa con el objetivo de derribar barreras fluviales cuando est&aacute;n obsoletas y por ello suponen una amenaza para la biodiversidad, la disponibilidad de agua e incluso la seguridad de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Solo en 2023 se contabilizaron 487 derribos de presas en 15 pa&iacute;ses europeos, seg&uacute;n un <a href="https://damremoval.eu/dre-report-2023/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a> publicado este lunes por el colectivo Dam Removal &ndash;formado por siete organizaciones conservacionistas&ndash;. Supone un salto del 50% respecto al a&ntilde;o anterior, pero, sobre todo, de un 382% si se tienen en cuenta las que se tiraron en 2020, a&ntilde;o que este colectivo toma como referencia para analizar la evoluci&oacute;n. Su director de proyectos, el bi&oacute;logo Rub&eacute;n Rocha, aclara que &ldquo;se empezaron a tirar mucho antes, en 2015, pero no hay datos fiables desde ese a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para obtener los datos, este colectivo pide informaci&oacute;n directa a los gobiernos centrales, ayuntamientos, agencias de agua, organizaciones no gubernamentales e investigadores. La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses carece de datos centralizados, por eso Dam Removal Europe estima que la cifra de presas que se han tirado es mayor de la recogida en su estudio.
    </p><p class="article-text">
        Es importante se&ntilde;alar que la mayor&iacute;a de las presas que se tiran en Europa, sobre todo en Francia (156) y Espa&ntilde;a (95) &ndash;los dos pa&iacute;ses donde m&aacute;s se derribaron en 2023&ndash; son azudes de menos de dos metros de altura y que ya no est&aacute;n operativos, pero s&iacute; son relevantes para recuperar la salud de decenas de cursos de agua y de su biodiversidad. &ldquo;Las presas y otras barreras no solucionan el problema de la disponibilidad de agua. Meter el agua en cajas (embalses) tiene el efecto contrario, pues da la idea de que hay agua disponible, lo cual aumenta su uso y reduce la disponibilidad&rdquo;, como explica el bi&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay partidos políticos que hablan de que tirar presas aumenta la sequía, eso es totalmente falso, es una narrativa que no se sostiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Rubén Rocha</span>
                                        <span>—</span> Director de proyectos de Dam Removal Europe
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dam Removal Europe destaca que lo importante del movimiento, al que cada vez se suman m&aacute;s pa&iacute;ses, es que sus beneficios ya est&aacute;n muy demostrados y medidos: favorecen la migraci&oacute;n de peces, reducen el riesgo para las personas por construcciones que pueden caerse, previenen inundaciones al dejar que los r&iacute;os fluyan libres, mejoran la biodiversidad porque permiten el movimiento de los nutrientes, frenan el aumento de la temperatura del agua y adem&aacute;s se obtiene agua de mejor calidad. &ldquo;S&eacute; que hay partidos pol&iacute;ticos que hablan de que tirar presas aumenta la sequ&iacute;a, eso es totalmente falso, es una narrativa que no se sostiene&rdquo;, analiza Rocha.
    </p><h3 class="article-text">El bulo de la sequ&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Ese <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bulo-256-presas-embalses-derribando-gobierno_1_10172048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discurso y su bulo fueron alimentados en Espa&ntilde;a por el partido Vox</a> para acusar al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez de estar destruyendo almacenes de agua mientras Espa&ntilde;a atravesaba escasez h&iacute;drica y sequ&iacute;a de lluvias. Lo cierto es que la eliminaci&oacute;n de estos obst&aacute;culos &ldquo;esencialmente obsoletos&rdquo;&ndash;m&aacute;s barreras que presas, en cualquier caso&ndash; es una obligaci&oacute;n que deriva de la&nbsp;<a href="https://environment.ec.europa.eu/publications/guidance-barrier-removal-river-restoration_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia de la Uni&oacute;n Europea sobre biodiversidad</a>&nbsp;con la idea de cumplir con la Directiva Marco del Agua, es decir, observar la ley.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, este bulo fue la continuaci&oacute;n de los mensajes que tanto Vox como  el PP lanzaron en momentos pico de sequ&iacute;a el a&ntilde;o pasado en los que afirmaban que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/derechas-llaman-desperdicio-rios-lleven-agua-mar_1_9939436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llegada de agua a las desembocaduras de los r&iacute;os y su entrada en el mar eran un &ldquo;desperdicio&rdquo; </a>de recursos. A ese discurso contribuyeron, entre otros, el presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juan Manuel Moreno Bonilla, cuando se quej&oacute; de que se liberaba agua en un embalse &ldquo;porque no hay d&oacute;nde almacenarla&rdquo;. El diputado de Vox en el Congreso, <a href="https://www.eldiario.es/politica/figaredo-diputado-treintanero-reniega-paguitas-sadismo-fiscal-104-000-euros-sueldo_1_11281831.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mar&iacute;a Figaredo,</a> lleg&oacute; a exclamar, a cuenta de la desembocadura del Tajo o el Ebro en el hemiciclo que &ldquo;en Espa&ntilde;a se pierde cada a&ntilde;o much&iacute;sima agua. Hect&oacute;metros c&uacute;bicos que son vertidos al mar sin motivo alguno&rdquo; . 
    </p><p class="article-text">
        Para este informe de Dam Removal Europe, la organizaci&oacute;n ha hecho por primera vez un intento de trazar los riesgos que representan las presas obsoletas para la seguridad de las personas. As&iacute;, contabiliza 82 incidentes en 16 pa&iacute;ses que resultaron en 129 fallecidos desde el a&ntilde;o 2000.
    </p><p class="article-text">
        En Europa hay 1,2 millones de barreras que bloquean los r&iacute;os, seg&uacute;n el &uacute;nico gran ejercicio para contabilizarlas que ha llevado a cabo la Uni&oacute;n Europea, el proyecto Amber, que dur&oacute; cuatro a&ntilde;os y se public&oacute; en el a&ntilde;o 2020. Y de estas presas, m&aacute;s de 150.000 ya no se usan, seg&uacute;n c&aacute;lculos de Dam Removal Europe. Esas son las que la organizaci&oacute;n pelea para que se tiren. Para Rub&eacute;n Rocha, &ldquo;ya no es &uacute;nicamente una lucha de organizaciones conservacionistas, tambi&eacute;n de muchos gobiernos y de la Uni&oacute;n Europea, es muy dif&iacute;cil parar un movimiento que muestra y mide tantos beneficios&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/eliminacion-barreras-rios-europa-dispara-dificil-parar-movimiento-beneficios_1_11291211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2024 20:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La eliminación de barreras en los ríos de Europa se dispara: “Es difícil parar un movimiento con tantos beneficios”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Ríos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aguacate con mayor huella de carbono: comprado por empresas españolas en Chile para venderlo a Holanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/aguacate-mayor-huella-carbono-comprado-empresas-espanolas-chile-venderlo-holanda_1_10973803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/878051ea-d78f-4efc-acf4-3aa77f8ad01a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aguacate con mayor huella de carbono: comprado por empresas españolas en Chile para venderlo a Holanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España es el único país productor de aguacates del mundo que importa de otros países para después reexportar hacia Europa</p><p class="subtitle">Cómo esquilmar acuíferos durante años lleva a la invasión de agua salada (y ahora toca rellenarlos para seguir regando)</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es la huella de carbono de un aguacate exportado por una empresa espa&ntilde;ola? Pues depende de si fue cultivado en el pa&iacute;s o tra&iacute;do de Chile para revenderlo en las principales capitales europeas. Esto es lo que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35742005/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha analizado</a> un equipo de investigadores de varios pa&iacute;ses, entre ellos el CSIC, debido al <em>boom</em> que vive esta fruta tropical y a su impacto ambiental, cada vez m&aacute;s cuestionado.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el principal productor de aguacates de Europa, con el 90% de la producci&oacute;n, que se concentra en la regi&oacute;n de la Axarqu&iacute;a, M&aacute;laga. En menos cantidad tambi&eacute;n se produce en Granada, Valencia, Huelva y C&aacute;diz. Sin embargo, el pa&iacute;s solo abastece el 10% del mercado europeo. Esto se debe a que casi la totalidad de los aguacates que se consumen en Europa proviene de Chile y de Per&uacute;. &ldquo;Espa&ntilde;a es el &uacute;nico pa&iacute;s productor de aguacate del mundo que importa para reexportar&rdquo;, explica I&ntilde;aki Hormaza, uno de los autores y profesor de investigaci&oacute;n del departamento de Fruticultura Subtropical de La Mayora, situado en M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, por ejemplo, en los supermercados del pa&iacute;s pueden encontrarse aguacates producidos aqu&iacute;, pues la temporada de cultivo abarca de septiembre a marzo. Pero estos conviven en los lineales con aguacates importados de Guatemala, incluso de Marruecos. A partir de abril, cuando ya no se cultivan en el pa&iacute;s, las empresas los importan de Chile y de Per&uacute; para ofrecer aguacates 12 meses al a&ntilde;o por una demanda que no para de crecer. Los principales centros de envasado est&aacute;n en la Axarqu&iacute;a, la misma regi&oacute;n donde se producen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aguacates a granel en un supermercado de Madrid procedentes de Guatemala.                            </span>
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        Esta contradicci&oacute;n es la que ha llevado a estos investigadores a comparar la huella de carbono del aguacate hass, la variedad m&aacute;s comercializada, cuando viaja desde la ciudad de Quillota en Chile hacia el puerto de Algeciras en C&aacute;diz y de ah&iacute; hasta el norte de Europa, con otro circuito corto, por el que la mercanc&iacute;a sale de Andaluc&iacute;a hacia las ciudades europeas.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que el transporte por carretera desde Espa&ntilde;a hacia Amsterdam, Par&iacute;s o Londres ser&iacute;a la mejor opci&oacute;n, con una diferencia de 0,14 kilos de CO<sub>2</sub> equivalentes respecto a 0,22 kilos de CO<sub>2</sub> equivalentes. Sin embargo, cuando la opci&oacute;n es importar aguacates de Chile, la mejor opci&oacute;n seg&uacute;n esta investigaci&oacute;n es el transporte mar&iacute;timo hasta puertos europeos, en lugar de exportar aguacates a trav&eacute;s del puerto de Algeciras (0,34 kilos de CO<sub>2</sub> equivalente respecto a 0,43 kilos de CO<sub>2</sub> equivalente).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Producir aguacates aqu&iacute; y comercializarlos de forma local ser&iacute;a el l&iacute;mite para no hacer un uso inadecuado de la tierra&rdquo;, incide Hormaza. La cuesti&oacute;n es que el cultivo del aguacate en Andaluc&iacute;a no empez&oacute; con la vista puesta en el consumo nacional, la visi&oacute;n siempre fue exportar. De hecho, se consumen m&aacute;s aguacates per c&aacute;pita en Suecia que en Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Aguacates en un supermercado en Leiden (Holanda), procedentes de España.                            </span>
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        La Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n (FAO) y la OCDE, el club de los 30 pa&iacute;ses m&aacute;s ricos del mundo, prev&eacute;n que el aguacate ser&aacute; la fruta tropical m&aacute;s comercializada en 2032. Pero se trata de un cultivo de regad&iacute;o que no prospera por debajo de los dos grados de temperatura. Es decir, se cultiva en regiones donde no hay agua, como en la Axarqu&iacute;a, donde la superficie cultivada de aguacates, en constante aumento, ha secado el embalse de La Vi&ntilde;uela. Y en un contexto de sequ&iacute;a y cambio clim&aacute;tico, los agricultores piden usar agua regenerada o que se ponga en marcha una desaladora para salvar el aguacate malague&ntilde;o y seguir exportando a Europa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/aguacate-mayor-huella-carbono-comprado-empresas-espanolas-chile-venderlo-holanda_1_10973803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Mar 2024 20:22:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aguacate con mayor huella de carbono: comprado por empresas españolas en Chile para venderlo a Holanda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aguacate,Agricultura,Agricultura ecológica,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agricultores que dicen no a los pesticidas: “Te hace más fuerte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/agricultores-dicen-no-pesticidas-fuerte_1_10930835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d143f68-49f9-43f2-ab30-f5d033221349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agricultores que dicen no a los pesticidas: “Te hace más fuerte”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres experiencias agrícolas que cambiaron los químicos por la naturaleza muestran un camino más arriesgado, pero con más futuro</p><p class="subtitle">Los bulos medioambientales (y no solo) que se están infiltrando en las protestas agrarias</p></div><p class="article-text">
        Ferm&iacute;n Salcedo atiende desde su tractor, pues est&aacute; labrando la tierra para los cultivos del pr&oacute;ximo verano: calabac&iacute;n, pimiento, berenjena, tomate, pepino, sand&iacute;a y mel&oacute;n. Tiene una explotaci&oacute;n de 27 hect&aacute;reas que trabaja junto a Julio Quilis y Francisco Barat, hijos de agricultor e ingenieros t&eacute;cnicos agr&iacute;colas como &eacute;l. Sus campos, en Valencia, ahora tienen certificaci&oacute;n ecol&oacute;gica adquirida en 2011, pero antes all&iacute; echaban productos qu&iacute;micos, como hizo toda la vida el padre de Ferm&iacute;n. &ldquo;La de mi padre es la generaci&oacute;n perdida, que ha drogado la tierra con pesticidas, y eso vale para algunas d&eacute;cadas, pero no es sostenible en el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este agricultor de 51 a&ntilde;os entiende y comparte el <a href="https://www.eldiario.es/economia/solucionar-crisis-campo-cambios-dependen-bruselas-papeleo-medidas-fiscales_1_10918540.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hartazgo de muchos compa&ntilde;eros de oficio</a> que est&aacute;n, cuenta, esclavizados por una cadena viciada que impone producir siempre m&aacute;s y barato pues compiten con pa&iacute;ses con los que en realidad es imposible. Perder dinero era su realidad diaria. &ldquo;Pero &iquest;c&oacute;mo voy yo a competir con Marruecos? Estaba harto de que las cadenas de distribuci&oacute;n me dijeran cu&aacute;nto ten&iacute;a que cobrar por mi producto, y que soy caro&rdquo;. As&iacute; que ech&oacute; la vista atr&aacute;s hasta la generaci&oacute;n de su abuelo. &ldquo;&Eacute;l usaba esti&eacute;rcol, pues yo igual; &eacute;l vend&iacute;a en el mercado local, y aqu&iacute; en Valencia <a href="https://saifresc.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eso a&uacute;n se puede hacer</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quedarse hoy en el campo, explica, hay que estar formado, tener conocimientos y as&iacute; poder hacer las cosas de forma distinta: dejar los monocultivos, diversificar la producci&oacute;n y cuidar el suelo. &ldquo;En el momento en el que dejas de maltratarlo se repone muy bien&rdquo;, incide Ferm&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los agricultores entrevistados para este reportaje dice que el cambio sea sencillo, m&aacute;s bien al contrario. Supone un giro radical en la mirada de la agricultura y asumir m&aacute;s riesgos. Pero a la vez, cuentan, esto los hace menos dependientes de factores externos, como los comerciales de las grandes empresas de fitosanitarios que visitan sus campos d&iacute;a tras d&iacute;a, tambi&eacute;n para venderles productos que llaman ecol&oacute;gicos. &ldquo;Te hace m&aacute;s fuerte. Yo les digo, no, dejad actuar a la naturaleza&rdquo;, explica el agricultor valenciano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me di cuenta de que no íbamos bien. Teníamos una visión muy convencional. Siempre se trataba de matar al pulgón, no de pensar de forma ecosistémica para crear equilibrios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernest Mas</span>
                                        <span>—</span> Agricultor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ernest Mas pertenece a la quinta generaci&oacute;n de agricultores de una <a href="https://verdcampfruits.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresa familiar</a>. &nbsp;Hace unos diez a&ntilde;os, una plaga de pulg&oacute;n en las sand&iacute;as, que era su producci&oacute;n principal, hizo perder mucho dinero a esta compa&ntilde;&iacute;a de Cambrils (Tarragona). &ldquo;Aplic&aacute;bamos tratamientos qu&iacute;micos semanales, y nada, fue una campa&ntilde;a desastrosa&rdquo;. &Eacute;l y sus primos, que dirigen la empresa y una superficie agr&iacute;cola de 300 hect&aacute;reas, decidieron parar y pensar.
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                    alt="Plantar flores en mitad de los cultivos fue la innovadora técnica de Verdecamps Fruits para dejar atrás los pesticidas."
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            <span class="title">
                Plantar flores en mitad de los cultivos fue la innovadora técnica de Verdecamps Fruits para dejar atrás los pesticidas.                            </span>
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        &ldquo;Me di cuenta de que no &iacute;bamos bien. Ten&iacute;amos una visi&oacute;n muy convencional. Siempre se trataba de matar al pulg&oacute;n, no de pensar de forma ecosist&eacute;mica para crear equilibrios&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las flores al rescate</h3><p class="article-text">
        Tras un largo proceso, puso en marcha algo que no exist&iacute;a y que ha valido a esta explotaci&oacute;n familiar multitud de premios: intercalar flores entre los cultivos, una t&eacute;cnica que hoy se conoce como <em>intercropping</em> floral. &ldquo;Fue la bomba. Hist&oacute;ricamente s&iacute; se hab&iacute;a hecho poner bandas florales en la periferia del campo, pero nunca dentro, nos dimos cuenta de que era mejor plantar todo a la vez. Ahora hay muchos colores, flora, fauna. De una forma sencilla rompimos el monocultivo, pero no fue nada sencillo llegar ah&iacute;, fue un proceso complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a su experiencia, hoy se cultiva con flores en otros lugares c&oacute;mo Castilla La Mancha, en la Regi&oacute;n de Murcia y en otros pa&iacute;ses. Y en un sector que suele ser receloso y desconfiado, en esta empresa comparten todos sus avances. Reciben tantas visitas de cient&iacute;ficos y estudiantes que este agricultor ha empezado a denegar encuentros. &nbsp;&ldquo;No me da la vida&rdquo;, se justifica.
    </p><p class="article-text">
        Mas tambi&eacute;n comparte la indignaci&oacute;n de los agricultores, y en su caso asegura que los pasos que la empresa ha dado hacia un modelo sin pesticidas ha sido por su propia iniciativa, sin esperar a nadie. &iquest;Les va mejor en el modelo ecol&oacute;gico que cuando usaban qu&iacute;micos? &ldquo;No me gusta compararme, pero si reflexionamos, en estos &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os se sigue haciendo el mismo tipo de agricultura, se usan qu&iacute;micos cuando hay una crisis clim&aacute;tica, hay sequ&iacute;a y se riega. La gente se est&aacute; manifestando porque no se gana la vida, el modelo que tenemos no es rentable, es muy intensivo y no funciona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende escuchar a alguien que se pasa la vida probando c&oacute;mo mejorar que ha frenado la investigaci&oacute;n, que ahora mismo no quiere ir m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;No merece la pena, el problema es el modelo de consumo, a la gente le importa poco que yo haga una agricultura m&aacute;s sostenible, porque ya ni sabe de d&oacute;nde vienen los productos, es muy complicado reconectarla. &iquest;C&oacute;mo le explicas a la gente que no coma aguacates todos los d&iacute;as?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el mismo obst&aacute;culo se choca Ferm&iacute;n Salcedo, el agricultor de Valencia. &ldquo;Nuestro problema ya no es la producci&oacute;n, sino los consumidores. La gente prefiere abrir una bolsa de pl&aacute;stico y sacar una ensalada y ver una serie, no quiere lavar la lechuga, ni pelar patatas. Por eso nosotros vamos a la gente que s&iacute; valora lo que hacemos. Y por ahora podemos ganarnos la vida&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Olivares y biodiversidad</h3><p class="article-text">
        Cada vez que cae una gran lluvia, Luis Montabes se fija en que dentro de su finca familiar de olivares en la Sierra M&aacute;gina (Ja&eacute;n), la hierba alcanza hasta la cintura. El terreno que linda con el suyo &ldquo;parece una pista de tenis de Roland Garros&rdquo;. No crece ni un cent&iacute;metro de verde. Hasta la entrada de los productos fitosanitarios, el olivar en esta regi&oacute;n que produce el 20% del aceite de oliva del mundo era un &ldquo;entorno rico en biodiversidad&rdquo;. Los 11 propietarios de la empresa <a href="https://www.monva.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Monva</a>, entre los que est&aacute; Luis, heredaron m&aacute;s de 500 hect&aacute;reas de olivar. &ldquo;En los a&ntilde;os 80, cuando se arrancaban olivos, mi padre plant&oacute; miles de ellos donde antes hab&iacute;a cereal. La tierra siempre estuvo bien cuidada, pero se usaban m&aacute;s productos qu&iacute;micos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vista general de la finca de olivares Monva, en Jaén.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Un total de 15 hect&aacute;reas hoy se trabajan de modo ecol&oacute;gico dentro del proyecto Olivares Vivos, que lidera la organizaci&oacute;n Seo/BirdLife. Las otras 512, que tambi&eacute;n est&aacute;n certificadas dentro de esta iniciativa conservacionista, son de producci&oacute;n integrada, que significa aportar minerales sint&eacute;ticos a la planta, &ldquo;pero no echar veneno, para entendernos&rdquo;. Luis dice que c&oacute;mo no van a entender a los agricultores &ndash;&ldquo;muchos ni siquiera son propietarios de la tierra que trabajan, no pueden cambiar ning&uacute;n modelo&rdquo; &ndash;. Al fin y al cabo, lo suyo es una empresa, tienen a ingenieros y herramientas para seguir mejorando. &ldquo;Est&aacute; claro que si vas a corto plazo usas m&aacute;s producto, pero te cargas la tierra. A largo plazo hay m&aacute;s biodiversidad, que es fundamental para la calidad del aceite de oliva. El medio ambiente no est&aacute; re&ntilde;ido con la econom&iacute;a, pero tienes que aportar calidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/agricultores-dicen-no-pesticidas-fuerte_1_10930835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Feb 2024 21:13:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agricultores que dicen no a los pesticidas: “Te hace más fuerte”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Agricultores,Biodiversidad,Fitosanitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activistas climáticos hablan desde prisión: "Asumí el riesgo de ir a la cárcel, pero no tenía ni idea de que sería tan largo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activistas-climaticos-hablan-prision-asumi-riesgo-carcel-no-tenia-idea-seria_1_10692308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30b79485-c638-42ef-844b-0eac70c515c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Varios jóvenes encarcelados por protestar ante la inacción de los gobiernos con el calentamiento global cuentan su periplo hasta prisión
</p><p class="subtitle">Los activistas climáticos ya no son niños: “No me extrañaría que recibieran penas desproporcionadas por las protestas”</p></div><p class="article-text">
        Al otro lado del tel&eacute;fono suena un ruido de fondo. &ldquo;Espera, le digo a mi compa&ntilde;ero que baje el volumen de la tele&rdquo;. &ldquo;&iquest;Me est&aacute;s llamando desde tu celda? S&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mike Lynch-White es un activista clim&aacute;tico encarcelado en Gran Breta&ntilde;a desde el pasado mes de febrero. En este tiempo ha pasado por tres prisiones distintas, y ahora est&aacute; en el centro penitenciario HMP Lewes, situado en el condado de Sussex del Este, en Inglaterra. No puede recibir llamadas, pero s&iacute; hacerlas. Explica que la conversaci&oacute;n puede ser grabada y tiene 60 minutos, despu&eacute;s la l&iacute;nea se cortar&aacute;. Habla muy bajito y de forma pausada, hace silencios antes de responder a cada pregunta. Debe ser cuidadoso con sus palabras, dice, pues teme poner en peligro su liberaci&oacute;n inminente: &ldquo;Estoy dentro del programa de liberaci&oacute;n anticipada, me pondr&aacute;n una pulsera electr&oacute;nica, la polic&iacute;a tiene que comprobar la direcci&oacute;n donde debo estar localizable y r&aacute;pidamente se deshar&aacute;n de m&iacute;, las c&aacute;rceles en Reino Unido est&aacute;n incre&iacute;blemente llenas&rdquo;, ironiza. 
    </p><p class="article-text">
        Mike hab&iacute;a sido arrestado 16 veces por acciones clim&aacute;ticas antes de ser condenado a una pena de 27 meses de prisi&oacute;n &ndash;que despu&eacute;s fue rebajada a 23 meses&ndash; por da&ntilde;os causados al Ayuntamiento de Brighton al echar pintura de color rosa sobre la fachada del edificio y por entrar en una f&aacute;brica del puerto de carga de Runcorn para protestar por la fabricaci&oacute;n de armamento en Inglaterra para Israel. 
    </p><p class="article-text">
        Durante su llamada desde la c&aacute;rcel, que dura unos 40 minutos, Mike intenta ser muy conciso sobre los hechos y puntualiza: &ldquo;Mi pena es m&aacute;s severa que la de mi compa&ntilde;ero, un a&ntilde;o m&aacute;s de c&aacute;rcel, por mi historial de acciones clim&aacute;ticas&rdquo;. Cuando salga de prisi&oacute;n a&uacute;n le quedar&aacute; otro juicio pendiente por su papel en la acci&oacute;n Heathrow Pause, en la que varios activistas volaron drones en la zona exclusiva del aeropuerto de Londres en 2019 para interrumpir vuelos comerciales y llamar la atenci&oacute;n sobre &ldquo;la locura peligrosa&rdquo; de ampliar el aeropuerto. 
    </p><p class="article-text">
        Este licenciado en F&iacute;sica te&oacute;rica es cofundador de Scientist Rebellion, una organizaci&oacute;n de protesta formada sobre el principio de que quienes tienen el privilegio de saber tienen un mayor deber de actuar: &ldquo;Si los cient&iacute;ficos no act&uacute;an como si esto fuera una lucha por sus vidas, &iquest;por qu&eacute; deber&iacute;a hacerlo cualquier otra persona?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n de Mike coincide con la que muestran otros j&oacute;venes entrevistados para este reportaje: se sienten en una obligaci&oacute;n moral con la humanidad que &eacute;l explica as&iacute;: &ldquo;No lo volver&eacute; a hacer, pero no me siento avergonzado, no se consiguen cambios radicales volviendo a casa cada noche, hay que hacer peque&ntilde;os sacrificios. Martin Luther King fue a la c&aacute;rcel muchas veces&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">A la c&aacute;rcel por colgarse de un puente </h3><p class="article-text">
        Una madrugada de mediados de octubre de 2022, Marcus Decker, m&uacute;sico de 34 a&ntilde;os, y Morgan Trowland, ingeniero de 40, escalaron el puente Dartford de 76 metros de altura levantado sobre el r&iacute;o T&aacute;mesis y que conecta el condado de Kent en el sur y el de Essex en el norte. Una vez arriba, colgaron una enorme pancarta de color naranja sobre la autopista de cuatro carriles que hab&iacute;an dejado bajo ellos con el mensaje: Just Stop Oil (Parad el petr&oacute;leo). Para que su acci&oacute;n llamara a&uacute;n m&aacute;s la atenci&oacute;n, montaron dos hamacas y se tumbaron sobre el vac&iacute;o 37 horas seguidas, provocando que la polic&iacute;a cerrara el puente al tr&aacute;fico. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1649519267325386752?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En abril de este a&ntilde;o Morgan fue condenado a tres a&ntilde;os de prisi&oacute;n y Marcus a dos a&ntilde;os y siete meses de encarcelamiento, despu&eacute;s de haber pasado medio a&ntilde;o de prisi&oacute;n preventiva. El abogado de ambos calific&oacute; la pena como &ldquo;la m&aacute;s larga en la historia moderna de este pa&iacute;s para un caso de protesta no violenta&rdquo; y alert&oacute; de que podr&iacute;a tener un 'efecto de terror' en todas las acciones de este tipo. En octubre, el Tribunal Supremo les deneg&oacute; la revisi&oacute;n de sus penas, con el argumento de que &ldquo;no son excesivas&rdquo; y que suponen una forma &ldquo;leg&iacute;tima&rdquo; de disuadir a otros de realizar este tipo de acciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde la c&aacute;rcel de Chelmsford, Marcus lo tiene claro: &ldquo;Asum&iacute; el riesgo de ir a la c&aacute;rcel por un tiempo, pero no ten&iacute;a ni idea de que ser&iacute;a tan largo&rdquo;. Sus respuestas son escuetas debido a lo complicado del proceso para comunicarse con &eacute;l. Primero hubo que contactar con su persona de confianza que hace de enlace con el centro penitenciario y que gestiona una cuenta de correo electr&oacute;nico. Una vez enviadas las preguntas a esa direcci&oacute;n de e-mail, el personal de la c&aacute;rcel las imprimi&oacute; y se las dio. &Eacute;l entonces tuvo derecho a escribir una respuesta manuscrita, la cual fue escaneada de nuevo por el personal de la prisi&oacute;n, que envi&oacute; a la persona de enlace. Sobre el hecho de haber sido encarcelado por su protesta, Marcus se muestra igual de contundente que Mike: &ldquo;Parece haber dado esperanza a mucha gente y haber servido de inspiraci&oacute;n. Es una respuesta apropiada a la terrible crisis en la que estamos inmersos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece haber dado esperanza a mucha gente y haber servido de inspiración. Es una respuesta apropiada a la terrible crisis en la que estamos inmersos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marcus Decker</span>
                                        <span>—</span> Activista de Just Stop Oil encarcelado en Inglaterra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pregunta que se hace Amnist&iacute;a Internacional a prop&oacute;sito del derecho a protestar es si se est&aacute;n dando pasos atr&aacute;s. La organizaci&oacute;n de defensa de los derechos humanos lanz&oacute; el a&ntilde;o pasado una ambiciosa campa&ntilde;a, <em>Protect the protest</em>, que analiza esta cuesti&oacute;n en 21 pa&iacute;ses, como Espa&ntilde;a, sobre diversos movimientos sociales, entre ellos el activismo clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos viendo acusaciones de sabotaje, que es muy grave, o sacar ca&ntilde;ones de agua, o el uso de leyes antimafia&rdquo;, explica Catrinel Motoc especialista de AI que est&aacute; haciendo el mapeo del derecho a la protesta en Europa. En lo que lleva analizado asegura que los pa&iacute;ses est&aacute;n tomando respuestas desproporcionadas sobre acciones de protesta que son pac&iacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos muy preocupados &ndash;a&ntilde;ade&ndash; &rdquo;a medida que las protestas clim&aacute;ticas se han hecho m&aacute;s visibles, la respuesta de los estados es cada vez m&aacute;s severa&ldquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A medida que las protestas climáticas se han hecho más visibles, la respuesta de los estados es cada vez más severa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Catrinel Motoc</span>
                                        <span>—</span> Especialista en derecho a la protesta de Amnistía Internacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La especialista de Amnist&iacute;a Internacional menciona la lucha de las mujeres sufragistas en Reino Unido para ganar el derecho al voto o el fin del apartheid en Sud&aacute;frica. &ldquo;A menudo escuchamos a los estados argumentar que este activismo es nuevo, pero no lo es, siempre se ha utilizado&rdquo;, menciona Catrinel. E incide en que los pa&iacute;ses deben tener un cierto margen de tolerancia con acciones que son cada vez m&aacute;s disruptivas &ndash;&ldquo;la gente tiene cada vez m&aacute;s imaginaci&oacute;n&rdquo;&ndash;, y siempre tomar en cuenta las motivaciones que llevan a las personas a protestar: &ldquo;&iquest;Es porque se levantan una ma&ntilde;ana y deciden hacerlo, o porque quieren llamar la atenci&oacute;n sobre una emergencia, como es el clima?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ecologista y pol&iacute;tico Juan L&oacute;pez de Uralde observa que la ret&oacute;rica y la respuesta legal a las protestas clim&aacute;ticas se est&aacute;n endureciendo, como &eacute;l pudo comprobar en primera persona. Pas&oacute; 21 d&iacute;as en prisi&oacute;n preventiva en una c&aacute;rcel de Copenhague en 2009 por hacerse pasar como invitado junto a una compa&ntilde;era de la organizaci&oacute;n Greenpeace en el Palacio de Amalienborg, la residencia de invierno de la familia real danesa. Fue durante la Cumbre Mundial del Clima de ese a&ntilde;o. En la noche del 17 de diciembre, la reina Margarita de Dinamarca ofreci&oacute; una cena a m&aacute;s de un centenar de l&iacute;deres mundiales presentes en la cumbre. Los dos activistas, vestidos de gala, sacaron dos pancartas con el mensaje: &ldquo;Los pol&iacute;ticos hablan, los l&iacute;deres act&uacute;an&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos detuvieron nos aplicaron la ley antiterrorista, estuvimos en condiciones de aislamiento y nos ped&iacute;an seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel&rdquo;, comenta por tel&eacute;fono el exdirigente de Greenpeace. Para el veterano activista, si se comete una ilegalidad hay que responder por ella, pero de forma proporcional a los hechos y a las motivaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y eso siempre ha ido en contra del activismo ambiental, pero se est&aacute; endureciendo, lo hemos visto aqu&iacute; con la fiscal&iacute;a, y eso es una guerra cultural, decir que el activismo ambiental es peligroso, que va en contra del inter&eacute;s general, que es terrorismo; as&iacute; que luego cuando llegan este tipo de penas, en vez de generar una mayor protesta social, produce indiferencia&rdquo;. Uralde se refiere al informe anual de 2023 de la Fiscal&iacute;a General del Estado, <a href="https://www.eldiario.es/politica/ecologismo-radical-futuro-vegetal-cuela-estadisticas-terrorismo-fiscalia-acusado-delito_1_10515141.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el que se incluy&oacute; el t&eacute;rmino 'ecologismo radical' en el apartado de 'terrorismo'</a>. Tras las protestas de todas las organizaciones ecologistas, este &oacute;rgano retir&oacute; el t&eacute;rmino y asegur&oacute; que no volver&aacute; a emplearlo.
    </p><p class="article-text">
        En su celda de dos metros de ancho por cinco metros de largo, Mike lleva le&iacute;dos 44 libros. Dice que la biblioteca de la c&aacute;rcel HMP Lewes es muy buena, conoce bien a los bibliotecarios. Por cada libro de ficci&oacute;n lee uno de no ficci&oacute;n. &ldquo;El tiempo pasa muy despacio, tengo pilas de libros&rdquo;, cuenta. Ahora est&aacute; con el ensayo de David Graeber y David Wengrow <em>The Dawn of Everything: A New History of Humanity</em>. &ldquo;Trata sobre la historia de la humanidad, las tribus y la agricultura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto qu&eacute; es lo que m&aacute;s le preocupa del cambio clim&aacute;tico y responde: &ldquo;La comida&rdquo;. No los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos, las inundaciones ni las olas de calor. &ldquo;Lo malo es cuando no tengamos comida, ah&iacute; se pondr&aacute; muy feo. Estamos viendo claramente el inicio de eso. La gente piensa que esto va a pasar de forma gradual, pero no funciona as&iacute;. Cuanto peor se ponga la situaci&oacute;n, empeorar&aacute; m&aacute;s r&aacute;pidamente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El activista Mike Lynch-White tras tirar pintura rosa sobre la fachada del Ayuntamiento de Brighton (Inglaterra) en una acción con el colectivo Burning Pink."
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            <span class="title">
                El activista Mike Lynch-White tras tirar pintura rosa sobre la fachada del Ayuntamiento de Brighton (Inglaterra) en una acción con el colectivo Burning Pink.                            </span>
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        Las 16 veces que le arrestaron no sali&oacute; a protestar porque pensara que haci&eacute;ndolo resolver&iacute;a algo &ndash;&ldquo;para m&iacute; el colapso es inevitable, va a pasar y no hay casi nada que podamos hacer&rdquo;&ndash;, sino para que se sepa la verdad sobre lo que estamos dejando que suceda como humanidad. &ldquo;La gente deber&iacute;a saber las personas que hicieron esto, el presidente de Shell o las empresas de combustibles f&oacute;siles en general, tendr&iacute;a que haber consecuencias en vez de que reciban dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2022, V&iacute;ctor de Santos, ambient&oacute;logo espa&ntilde;ol de 31 a&ntilde;os especializado en gesti&oacute;n de agua, fue detenido por la polic&iacute;a en Alemania junto a otros 15 activistas clim&aacute;ticos de varios pa&iacute;ses, todos ellos miembros del colectivo Scientist Rebellion. Entraron en un edificio del fabricante de coches BMW, se pegaron con melaza a un veh&iacute;culo de lujo, tiraron m&aacute;s melaza por el recinto y repartieron <em>papers </em>cient&iacute;ficos sobre la necesidad de descarbonizar el transporte. &ldquo;Nos desalojaron del edificio y nos despegaron las manos con cuidado, all&iacute; por lo menos hay un protocolo que es despegar activistas, aqu&iacute; en Espa&ntilde;a te las arrancan, directamente&rdquo;, comenta mientras conversamos en una plaza de su barrio, al sur de Madrid.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Víctor de Santos (sentado a la izquierda) en una acción de protesta en Alemania en octubre de 2022."
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            <span class="title">
                Víctor de Santos (sentado a la izquierda) en una acción de protesta en Alemania en octubre de 2022.                            </span>
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        Desde que regres&oacute; a Espa&ntilde;a, en noviembre de 2022, est&aacute; pendiente de la citaci&oacute;n del juez, momento en el que tendr&aacute; que viajar a M&uacute;nich. El primer juicio tuvo lugar a finales de octubre de 2023, y el Tribunal Regional de esta ciudad conden&oacute; a un activista estadounidense y a tres italianos por da&ntilde;os criminales y allanamiento de morada a 210 d&iacute;as de c&aacute;rcel o el pago de 1.680 euros cada uno. El juez finalmente retir&oacute; el cargo de coacci&oacute;n al tener en cuenta que el objetivo principal de las acciones no era da&ntilde;ar la propiedad sino llamar la atenci&oacute;n sobre la crisis clim&aacute;tica, que el propio magistrado calific&oacute; como &ldquo;el mayor desaf&iacute;o para la humanidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi padre ha cosechado el 40% de lo que suele cosechar en un año normal, los cultivos se están yendo a la mierda, eso es lo verdaderamente disruptivo, no que yo tenga antecedentes penales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor de Santos</span>
                                        <span>—</span> Ambientólogo y activista de Scientist Rebellion
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        V&iacute;ctor dej&oacute; su trabajo como consultor ambiental, por el que ganaba un &ldquo;sueldo decente&rdquo; para dedicarse de lleno al activismo. Vive de sus ahorros, que ya se le est&aacute;n acabando, pero no piensa retomar una vida laboral. &ldquo;Habr&aacute; que buscar otra forma de sobrevivir, una vez que has comprendido la magnitud del problema y tambi&eacute;n que es posible generar un cambio social, no puedes no hacerlo, como sociedad humana podemos transformarlo si est&aacute; la voluntad de una mayor&iacute;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1586286027240443905?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Marcus abandon&oacute; su carrera de m&uacute;sico, Mike su carrera como f&iacute;sico te&oacute;rico; su pareja, Elena Egea, miembro de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica en Espa&ntilde;a, dej&oacute; la astrof&iacute;sica tras su doctorado, y V&iacute;ctor, que es uno de los fundadores de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica en Espa&ntilde;a, cuenta que otro compa&ntilde;ero, Mauricio Misquero, abandon&oacute; su investigaci&oacute;n del espacio con una beca Marie Curie. &ldquo;Dec&iacute;a que no ten&iacute;a sentido investigar el espacio cuando estamos destruyendo la Tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En una carta abierta difundida tras su encarcelamiento, Marcus, el activista que escal&oacute; el puente en Inglaterra, explicaba que los colectivos Extinction Rebellion y Just Sop Oil hab&iacute;an sido &ldquo;expl&iacute;citamente mencionados por los pol&iacute;ticos al justificar las nuevas leyes&rdquo;; el exm&uacute;sico se refer&iacute;a a la ley aprobada por el Parlamento en 2022 Police Crime, Sentencing and Courts Act que ha suscitado gran pol&eacute;mica al restringir el derecho de asamblea o dejar abierto el concepto de 'disturbio p&uacute;blico' al criterio de la polic&iacute;a. En su escrito, conclu&iacute;a: &ldquo;Esto significa que nuestras acciones est&aacute;n funcionando&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activistas-climaticos-hablan-prision-asumi-riesgo-carcel-no-tenia-idea-seria_1_10692308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Nov 2023 21:36:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Activistas climáticos hablan desde prisión: "Asumí el riesgo de ir a la cárcel, pero no tenía ni idea de que sería tan largo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Ley Mordaza,Activismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un billete de transporte único para todo el país: así reducen viajes en coche Alemania y Austria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/billete-transporte-unico-pais-reducen-viajes-coche-alemania-austria_1_10594610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cd32b53-c256-471f-9b09-393ab2cd71fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un billete de transporte único para todo el país: así reducen viajes en coche Alemania y Austria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estos dos países, subirse a un metro, bus, tranvía o tren con un solo título es posible en cualquier ciudad, y Greenpeace se ha inspirado en ellos para reclamar un abono similar en España y así reducir el impacto ambiental del vehículo privado</p><p class="subtitle">El nuevo mapa para acabar con concesiones centenarias de líneas de autobuses queda en el limbo</p></div><p class="article-text">
        Para llegar a su trabajo en la organizaci&oacute;n Greenpeace de Alemania, que est&aacute; en Hamburgo, Marissa Reiserer se desplaza en su bicicleta plegable hasta el tren, y desde la parada donde se baja recorre el &uacute;ltimo tramo hasta la oficina de nuevo en bici. Para ese trayecto en transporte p&uacute;blico tiene un abono por el que paga 49 euros al mes. Pero es que adem&aacute;s con ese mismo t&iacute;tulo puede desplazarse por todo el pa&iacute;s en metro, bus, tranv&iacute;a y tren. &ldquo;Para m&iacute; esto es muy &uacute;til, yo viajo mucho por trabajo y me parece incre&iacute;ble que sea tan f&aacute;cil ir a otras ciudades sin pensar en comprar ning&uacute;n otro billete&rdquo;, cuenta por videoconferencia. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania inaugur&oacute; el pasado mes de mayo el <a href="https://deutschlandticket.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Deutschland-Ticket,</a> un billete &uacute;nico que por su precio y comodidad est&aacute; desplazando viajes del coche privado hacia el transporte p&uacute;blico. Reiserer, que es la responsable de movilidad de Greenpeace, explica que esta organizaci&oacute;n ahora pelea por que el abono baje de precio a 29 euros, pero no duda de que resulta una medida eficaz tambi&eacute;n para reducir el impacto ambiental de los coches, el cual representa en Europa <a href="https://climate.ec.europa.eu/eu-action/transport/road-transport-reducing-co2-emissions-vehicles/co2-emission-performance-standards-cars-and-vans_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 12% de las emisiones de CO</a><a href="https://climate.ec.europa.eu/eu-action/transport/road-transport-reducing-co2-emissions-vehicles/co2-emission-performance-standards-cars-and-vans_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a>, el principal causante del cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses europeos est&aacute;n dando pasos similares, haciendo de este tipo de billete claramente una medida clim&aacute;tica, como el <a href="https://www.klimaticket.at/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">KlimaTicket</a> de Austria. El peque&ntilde;o pa&iacute;s alpino puso en marcha este abono &uacute;nico en octubre de 2021. Por una suscripci&oacute;n anual que vale 1.095 euros (91,25 euros al mes) y 821 euros para los j&oacute;venes, se puede viajar en todos los medios de transporte locales y regionales en las nueve provincias federales. La medida se presenta as&iacute;: &ldquo;Es mucho m&aacute;s que un simple billete de transporte p&uacute;blico, tambi&eacute;n es un billete con el que esperamos alcanzar los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s&rdquo;, en referencia al acuerdo internacional vigente para reducir el aumento de temperatura del planeta en 1,5 grados. 
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                    alt="Un pasajero espera para acceder a un vagón de bicicletas en la estación central de Hannover, Alemania."
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            <span class="title">
                Un pasajero espera para acceder a un vagón de bicicletas en la estación central de Hannover, Alemania.                            </span>
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        Estos dos pa&iacute;ses, en particular Alemania, por su mayor cantidad de poblaci&oacute;n y una estructura pol&iacute;tica parecida, han sido la inspiraci&oacute;n de Greenpeace en Espa&ntilde;a para su campa&ntilde;a &lsquo;T-lleva&rsquo;, que persigue instaurar aqu&iacute; un abono &uacute;nico de transporte p&uacute;blico por 30 euros al a&ntilde;o. La organizaci&oacute;n ha lanzado el debate en un contexto en el que el pr&oacute;ximo 31 de diciembre terminar&aacute;n los descuentos en los abonos de transporte urbano e interurbano que el gobierno y las autonom&iacute;as pusieron en marcha por el aumento de la inflaci&oacute;n. &ldquo;En l&iacute;neas generales ser&aacute; positivo y una herramienta para luchar contra el cambio clim&aacute;tico que favorezca la reducci&oacute;n de emisiones en el transporte&rdquo;, comenta Cristina Arjona, responsable de movilidad de la organizaci&oacute;n conservacionista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tres meses con un billete de nueve euros ahorran aproximadamente la misma cantidad de CO2 que un año de límites de velocidad en las autopistas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Oliver Wolff</span>
                                        <span>—</span> director general de la Asociación de Empresas de Transporte de Alemania 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Alemania, el Deutschland-Ticket es el sucesor del billete de nueve euros, una medida especial que el Gobierno activ&oacute; en el verano de 2022 y que result&oacute; un &eacute;xito rotundo. Como respuesta a la escalada de precios, entre los meses de junio y agosto funcion&oacute; un abono de tarifa &uacute;nica para todo el pa&iacute;s. 
    </p><h3 class="article-text">Un impacto por el clima muy relevante</h3><p class="article-text">
        La medida, financiada en un 50% por el Gobierno federal y en un 50% por las regiones, demostr&oacute; que impulsar el transporte p&uacute;blico desv&iacute;a el uso del veh&iacute;culo privado y por lo tanto tiene un impacto muy relevante en la reducci&oacute;n de emisiones de CO<sub>2</sub>. 
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.vdv.de/presse.aspx?id=df893fc7-1759-497b-9488-ce4631b9b01c&amp;mode=detail&amp;coriander=V3_1a0fa46f-e58e-ab5a-0cde-ddc8019617b8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> encargado por el Gobierno a la Asociaci&oacute;n de Empresas de Transporte (VDV en sus siglas en alem&aacute;n) y a <span class="highlight" style="--color:white;">Deutsche Bahn, </span>la principal empresa ferroviaria del pa&iacute;s, concluy&oacute; que el 10% de los desplazamientos realizados sustituy&oacute; un viaje que de otro modo se habr&iacute;a hecho en coche. El informe calcul&oacute; las emisiones evitadas teniendo en cuenta los viajes transferidos del autom&oacute;vil a los autobuses y trenes en 1,8 millones de toneladas de CO<sub>2</sub>. &ldquo;Tres meses con un billete de nueve euros ahorran aproximadamente la misma cantidad de CO<sub>2</sub> que un a&ntilde;o de l&iacute;mites de velocidad en las autopistas&rdquo;, explic&oacute; en una nota el director general de la Asociaci&oacute;n de Empresas de Transporte, Oliver Wolff. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito fue lo que de alg&uacute;n modo oblig&oacute; al Gobierno a afrontar la continuidad de la medida. Ahora, el Deutschland-Ticket de 49 euros estar&aacute; vigente hasta 2025, y los estudios preliminares que se han realizado arrojan resultados parecidos: por el momento se ha desplazado el 8% de trayectos que se hubieran realizado en coche. En cuanto a la reducci&oacute;n de emisiones, es menor de la esperada, en principio porque el precio es menos atractivo. La previsi&oacute;n de la Agencia Federal de Medio Ambiente (UBA) es que este abono &uacute;nico logre una reducci&oacute;n de emisiones de entre 0,5 y 0,6 millones de toneladas de CO<sub>2</sub> anuales. 
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            <span class="title">
                Imagen de archivo del metro de París. El presidente francés se ha abierto recientemente a implantar un billete similar.                            </span>
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        Lo m&aacute;s peliagudo de estas medidas ha sido c&oacute;mo gestionarlas y financiarlas. Austria, donde el 85% de los trayectos en coche fue sustituido por el transporte p&uacute;blico en los primeros meses desde su implantaci&oacute;n, necesit&oacute; una negociaci&oacute;n de dos a&ntilde;os entre el Gobierno federal y los operadores de trenes. De hecho, en Francia, su presidente Emmanuel Macron se ha abierto recientemente a implantar un billete similar &ldquo;con las regiones que quieran&rdquo;, como ha comentado en un programa de televisi&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Greenpeace en España sugiere varias formas de financiar un abono único aquí, el cual costaría unos 2.000 millones de euros, según sus estimaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Alemania ahora se analiza c&oacute;mo se reparte su coste, m&aacute;s elevado de lo esperado. Greenpeace en Espa&ntilde;a sugiere varias formas de financiar un abono &uacute;nico aqu&iacute;, el cual costar&iacute;a unos 2.000 millones de euros, seg&uacute;n sus estimaciones. Se podr&iacute;an cobrar impuestos al queroseno en los aviones, que ahora mismo es un combustible f&oacute;sil exento de tributaci&oacute;n, o aumentar la recaudaci&oacute;n a los hidrocarburos en general. &ldquo;El dinero para un abono &uacute;nico de transporte est&aacute; ah&iacute;, pero hasta ahora se ha gastado en ayudas que da&ntilde;an el clima&rdquo;, seg&uacute;n Arjona. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que es seguro es que cada vez m&aacute;s pa&iacute;ses est&aacute;n dando pasos similares. <a href="https://www.orszagberlet.hu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hungr&iacute;a</a> inaugur&oacute; su billete &uacute;nico el mismo d&iacute;a que Alemania, el 1 de mayo de 2023, por un precio id&eacute;ntico, 49 euros al mes y un descuento del 90% para los estudiantes. Portugal ha seguido la misma l&iacute;nea y desde agosto ofrece un abono por 49 euros pero &uacute;nicamente para los trenes; no incluye el transporte p&uacute;blico urbano ni interurbano.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sigue la actualidad en el&nbsp;</em><a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaADvoj96H4Sk7x8xL3i" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>nuevo canal de WhatsApp de elDiario.es</em></a><em>&nbsp;con las claves del d&iacute;a y las &uacute;ltimas horas m&aacute;s importantes.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/billete-transporte-unico-pais-reducen-viajes-coche-alemania-austria_1_10594610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2023 21:11:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un billete de transporte único para todo el país: así reducen viajes en coche Alemania y Austria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transporte,Trenes,Emisiones contaminantes,Emisiones CO2,Cambio climático,Transporte público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: "El telepastoreo me ha cambiado la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/clara-benito-cabrera-ecologica-cuida-rebano-movil-telepastoreo-cambiado-vida_1_10572926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e245135f-10a0-41e8-bae2-bf9ec2e7a9f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="8812"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión Europea ha premiado su proyecto Entrelobas de ganadería en extensivo en la sierra norte de Madrid por su labor de recuperación ambiental y de prevención de incendios, y también por innovador: las 130 cabras de esta exrestauradora son pastoreadas sin vallado, por GPS</p></div><p class="article-text">
        Clara Benito Pacheco nunca se imagin&oacute; que ser&iacute;a cabrera. Siempre vivi&oacute; en la ciudad, hasta que conoci&oacute; a su pareja, David, que es bi&oacute;logo. Por amor, en 2015 compr&oacute; con &eacute;l cinco &ldquo;cabritas&rdquo; y empezaron a pastorearlas en extensivo para ayudar a regenerar el monte en la sierra norte de Madrid. Dice que sus antiguos compa&ntilde;eros de Bellas Artes &ldquo;flipan&rdquo; con su cambio, pero a ella le encanta. &ldquo;Descubrir esto fue una maravilla para m&iacute;&rdquo;, cuenta mientras camina entre matorrales de jaras monte arriba para saludar a sus cuatro mastines, los guardianes que protegen del lobo a un reba&ntilde;o que ya alcanza 130 cabras.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se ocupa ella sola de <a href="https://entrelobas.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entrelobas</a>, como se llama su iniciativa de pasto salvaje, que resulta especial por el manejo del reba&ntilde;o. Hace dos a&ntilde;os, Clara acept&oacute; ser proyecto piloto de algo muy innovador: un sistema digital de redileo virtual que elimina el vallado f&iacute;sico y que le permite disponer de mucho m&aacute;s tiempo, en un momento en el que el pastoreo es menos atractivo por lo exigente que resulta y la cantidad de soledad que acumula. &ldquo;El telepastoreo me ha cambiado la vida, ahora puedo conciliar con mis hijas, dedicarme a otras tareas&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Clara saca el m&oacute;vil de su bolsillo, en la pantalla se ven muchos puntitos en un mapa: son sus cabras. Tiene descargada una <em>app</em> que le permite dibujar un vallado virtual, sin estacas ni hilo. &ldquo;Ellas saben, porque cuando se acercan a uno de los l&iacute;mites reciben un pitido a trav&eacute;s del collar y se mueven de lugar&rdquo;. Es un dispositivo que se carga con dos peque&ntilde;as c&eacute;lulas solares para que siempre funcione, as&iacute; los l&iacute;mites del vallado se quedan grabados y las cabras est&aacute;n localizadas en todo momento porque los collares llevan gps.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Hace falta que haya pequeñas ganaderías en extensivo por el monte, se ha perdido y para el cambio climático es una herramienta fundamental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara Benito</span>
                                        <span>—</span> Cabrera 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Antes yo ten&iacute;a que estar aqu&iacute; todo el rato, son muchas horas en el campo y lo hac&iacute;a con gusto, pero es muy cansador. A la hora de comer las dejaba cerradas con un pastor el&eacute;ctrico, com&iacute;a a toda prisa y regresaba hasta que ca&iacute;a la noche&rdquo;. Desde que las cabras est&aacute;n controladas con este sistema de telepastoreo, puede pasar las tardes con sus hijas, incluso estar toda la familia junta. &ldquo;Nunca pod&iacute;amos estar los cuatro, solo los fines de semana&rdquo;. Tambi&eacute;n quiere m&aacute;s tiempo porque aspira a tener su propia queser&iacute;a en el pueblo Serrada de la Fuente, donde vive. El local est&aacute; en obras y ahora puede supervisar la reforma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha gente que no se lanza a esto por lo exigente que es en cuanto a tiempo, pero si descubres que hay una manera en la que te puedes liberar un poco, igual te lo piensas&rdquo;, reflexiona Clara. Y para ella es muy importante que cada vez m&aacute;s gente d&eacute; el paso: &ldquo;Hace falta que haya peque&ntilde;as ganader&iacute;as en extensivo por el monte, se ha perdido y para el cambio clim&aacute;tico es una herramienta fundamental&rdquo;. Hasta donde ella sabe, tiene el mayor reba&ntilde;o caprino ecol&oacute;gico telepastoreado del mundo. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los mastines de Entrelobas son la pieza clave que protege el rebaño del lobo."
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            <span class="title">
                Los mastines de Entrelobas son la pieza clave que protege el rebaño del lobo.                            </span>
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        A esta exrestauradora de 41 a&ntilde;os, la Comisi&oacute;n Europea le acaba de reconocer con un premio como la mejor agricultora sostenible, porque sus cabras son muy importantes para prevenir incendios y regenerar el monte. Sus animales solo comen jaras y pasto salvaje; las cabras son los &uacute;nicos herb&iacute;voros capaces de digerir grandes cantidades diarias de lignina, una sustancia que contiene la madera. Donde nos encontramos estamos rodeadas de jara, que cuando crece sin control es como gasolina; &ldquo;&iquest;ves que los arbustos tienen ya un tama&ntilde;o medio? Es porque las cabritas se han ido comiendo los m&aacute;s grandes y as&iacute; se ha ido haciendo m&aacute;s pradera, y recuperando biodiversidad&rdquo;, contextualiza Clara.
    </p><p class="article-text">
        Lo suyo es un trabajo de equipo: primero, el servicio de prevenci&oacute;n de incendios de la Comunidad de Madrid abri&oacute; una faja en forma de peine y un cortafuegos m&aacute;s arriba, y despu&eacute;s entraron las cabras a continuar la labor, comiendo y abriendo camino. Ella es la que dirige toda la operaci&oacute;n, pastore&aacute;ndolas mediante un contrato con la c&aacute;mara agraria que le permite trabajar 95 hect&aacute;reas de propietarios particulares que tienen este lugar abandonado. &ldquo;Ellos podr&iacute;an decir, oye me he enterado de que no s&eacute; qui&eacute;n est&aacute; trabajando mis tierras y quiero que me deis lo que me corresponde, entonces se les dar&iacute;a la parte proporcional&rdquo;.
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                Las cabras comen jara y abren así camino en el monte, protegiéndolo de los incendios.                            </span>
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        Bajo un sol abrasador m&aacute;s propio del verano que de principios de octubre, Clara mira hacia el suelo y menciona el ir y venir de universidades y centros de investigaci&oacute;n que se acercan a este monte para interesarse por su proyecto y tomar muestras para medir c&oacute;mo evoluciona la calidad de la tierra. Si todo va como se espera, el suelo ir&aacute; ganando humedad con el paso del tiempo, estar&aacute; oxigenado y ser&aacute; capaz de capturar CO2 y tener toda la biodiversidad de antes. &ldquo;Por el momento est&aacute;n haciendo pruebas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus cuatro mastines acuden a ella y enseguida les da una orden: &ldquo;Con el ganado&rdquo;. Est&aacute;n con su due&ntilde;a desde que esta exurbanita vio un lobo. Nunca hab&iacute;a visto uno y cuando lo adivin&oacute; escondido entre unos arbustos pens&oacute; que era el perro de la vecina, el Guache. Era invierno y el animal llevaba su collar de pelo blanco. Clara se puso a mover fren&eacute;ticamente las manos, pero el lobo la ignoraba, no daba un paso. &ldquo;Supe lo que era cuando David me ense&ntilde;&oacute; una foto y lo reconoc&iacute;. Me pareci&oacute; espectacular, &eacute;l estaba celoso de que hubiera visto al lobo, que no aparec&iacute;a por aqu&iacute; desde hac&iacute;a 50 a&ntilde;os&rdquo;. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cada una de las 130 cabras de Clara llevan un dispositivo que permite telepastorearlas. "
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            <span class="title">
                Cada una de las 130 cabras de Clara llevan un dispositivo que permite telepastorearlas.                             </span>
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        El regreso de este animal tan temido por los ganaderos significa que la tierra est&aacute; mejorando. Desde que tiene a sus cuatro guardianes nunca se le ha acercado de nuevo uno, y eso que ahora ya hay manadas. &ldquo;Yo no puedo hablar por otros lugares, pero yo nunca he sufrido ataques, aqu&iacute; en Berzosa del Lozoya, tener mastines es la &uacute;nica manera de proteger el ganado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otras ganader&iacute;as vecinas con vallados s&iacute; han sufrido ataques, as&iacute; que despu&eacute;s de que Clara tuviera su primer encuentro con el lobo, quer&iacute;an saber m&aacute;s. Pero no le preguntaban a ella, sino a su pareja. &ldquo;Al principio los hombres no me dirig&iacute;an la palabra, cuando est&aacute;bamos David y yo juntos solo hablaban con &eacute;l. Ahora, claro, ya han pasado 10 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Y c&oacute;mo te conocen?
    </p><p class="article-text">
        -Como la cabrera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/clara-benito-cabrera-ecologica-cuida-rebano-movil-telepastoreo-cambiado-vida_1_10572926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Oct 2023 19:51:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: "El telepastoreo me ha cambiado la vida"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ganadería,Explotaciones ganaderas,Cabras,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sirve poner un filtro de microplásticos en la lavadora? El experimento real de 30 hogares en Canadá]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/sirve-poner-filtro-microplasticos-lavadora-experimento-real-30-hogares-canada_1_10535644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fbcbebf-9df3-4f9a-82a0-dc1d010b13fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sirve poner un filtro de microplásticos en la lavadora? El experimento real de 30 hogares en Canadá"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las fibras de la ropa suponen un tercio de este tipo de contaminación: Francia hará obligatoria a partir de 2025 la venta de lavadoras con filtros integrados para estas partículas</p><p class="subtitle">El viaje de la basura de plástico: la botella que tiras en Madrid se la come una ballena que va a Grecia</p></div><p class="article-text">
        En cada lavadora que la cient&iacute;fica Dominique Claveau puso entre junio y noviembre de 2021, apunt&oacute; todo tipo de datos: lavado con agua fr&iacute;a o caliente, programa y duraci&oacute;n, tipo de ropa, de detergente, cu&aacute;ntos lavados al d&iacute;a. Despu&eacute;s de unas cuatro o cinco lavadoras, hac&iacute;a una maniobra que tambi&eacute;n realizaban otros 30 hogares, y que consist&iacute;a en vaciar y limpiar el filtro de micropl&aacute;sticos que hab&iacute;an instalado para un experimento de ciencia ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fibras textiles son la principal fuente de contaminaci&oacute;n de r&iacute;os y oc&eacute;anos por micropl&aacute;sticos, quer&iacute;amos saber cu&aacute;nto de esa poluci&oacute;n se puede ahorrar deteni&eacute;ndola donde se produce, en este caso, en la lavadora&rdquo;, comenta Claveau por videoconferencia desde Montreal, donde trabaja como directora de proyectos en la Universidad Polit&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2017-002-En.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Las microfibras de la ropa representan el 35% de la contaminaci&oacute;n por micropl&aacute;sticos</a>, seg&uacute;n la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (IUCN). Estas part&iacute;culas, inferiores a 5 mm e invisibles al ojo humano, se desprenden por millones de los tejidos sint&eacute;ticos con cada lavado; tambi&eacute;n se sueltan de los neum&aacute;ticos de los veh&iacute;culos con el rodamiento, o de los productos cosm&eacute;ticos. En definitiva, est&aacute;n por todas partes, llegando a r&iacute;os y oc&eacute;anos, al interior de los peces, y de los humanos. Ya es sabido que estamos comiendo pl&aacute;stico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las fibras textiles son la principal fuente de contaminación de ríos y océanos por microplásticos, queríamos saber cuánto de esa polución se puede ahorrar deteniéndola donde se produce, en este caso, en la lavadora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Dominique Claveau</span>
                                        <span>—</span> Investigadora de la Universidad Politécnica de Montreal (Canadá)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A la acad&eacute;mica Dominique Claveau la idea del experimento le lleg&oacute; por Catherine Houbart, activista ambiental y directora de la organizaci&oacute;n conservacionista GRAME. Houbart hab&iacute;a descubierto &ldquo;con gran sorpresa&rdquo; que el r&iacute;o San Lorenzo, uno de los principales r&iacute;os de Norteam&eacute;rica y frontera natural entre Estados Unidos y Canad&aacute; en su primer tramo, es uno de los m&aacute;s contaminados por micropl&aacute;sticos del mundo; de modo que quer&iacute;a abordar el problema junto a la ciudadan&iacute;a, en casas y con lavados reales, no haciendo girar una lavadora en un laboratorio. Una vez realizado el experimento necesitar&iacute;a que la universidad analizara los datos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La investigadora Dominique Claveau, responsable de analizar las muestras de microfibras de 30 hogares de Montreal.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Hacer visible lo invisible: 12,8 toneladas de pl&aacute;stico retenidas</h3><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n GRAME compr&oacute; los filtros a un fabricante canadiense, y busc&oacute; voluntarios que, durante seis meses, fueron apuntando, igual que Dominique y que la propia Catherine, todos los detalles sobre sus lavados. Se les pidi&oacute; que cada cierto tiempo limpiaran los filtros, instalados de forma externa y conectados a las lavadoras, y que aislaran la materia que sal&iacute;a de ellos. &ldquo;Yo al principio usaba un filtro de caf&eacute; para tirar el agua que sobraba, no se pod&iacute;a desechar tal cual en el lavabo porque esta tambi&eacute;n conten&iacute;a micropl&aacute;sticos&rdquo;, apunta Claveau. Los voluntarios met&iacute;an lo atrapado por el filtro en peque&ntilde;as bolsitas de pl&aacute;stico con cierre herm&eacute;tico, que algunos congelaban y otros secaban. Despu&eacute;s, las enviaron por correo postal en dos tandas a la Universidad Polit&eacute;cnica de Montreal.
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            <span class="title">
                Muestras de microfibras de plástico aisladas en el laboratorio.                            </span>
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        En el laboratorio, primero secaron y pesaron las muestras. A continuaci&oacute;n, limpiaron la materia y dejaron fuera los tejidos naturales como el algod&oacute;n. &ldquo;Lo que obtuvimos era el reflejo de c&oacute;mo est&aacute; compuesta la ropa, que no siempre coincide con lo que marca la etiqueta&rdquo;, explica la investigadora de la polit&eacute;cnica. Lo que sali&oacute; es que el 32% de los tejidos recuperados eran pl&aacute;stico. &ldquo;Con los datos en la mano, sacamos la calculadora&rdquo;, como ha explicado Mohammed Abourich, autor del <a href="https://www.dropbox.com/scl/fo/ps7ku0r9rkzhlnr3zdyti/h/Rapport?dl=0&amp;preview=Rapport+maitrise+M+ABOURICH.pdf&amp;subfolder_nav_tracking=1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe</a> tras el experimento.
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluy&oacute; que el filtro atrapa el 87% de los micropl&aacute;sticos que se desprenden en cada lavado, y que un hogar canadiense medio podr&iacute;a desviar de los cursos de agua 16 gramos de materia pl&aacute;stica al a&ntilde;o, el equivalente del peso de una botella de pl&aacute;stico de refresco de 500 ml. Extrapolado a la escala de la ciudad de Montreal, esto significa un potencial de 12,8 toneladas de pl&aacute;stico evitadas.
    </p><p class="article-text">
        A Catherine Houbart de GRAME lo que m&aacute;s le sorprendi&oacute; fue, por un lado, la cantidad de microfibras que se generan en un &uacute;nico hogar, &ldquo;se hizo visible lo que suele ser invisible&rdquo;, comenta por videoconferencia desde su oficina en Montreal. Tambi&eacute;n, que el filtro deber&iacute;a estar dentro de la lavadora. &ldquo;Muchos candidatos al final nos dijeron que no pod&iacute;an unirse al proyecto porque no ten&iacute;an espacio donde colocar el filtro. No es realista que dejemos de consumir fibras sint&eacute;ticas, lo mejor ser&iacute;a que estos filtros estuvieran integrados en las m&aacute;quinas, como en Francia&rdquo;, analiza.
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s europeo ser&aacute; obligatorio a partir de 2025 la venta de lavadoras con filtros de micropl&aacute;sticos integrados, con el objetivo de reducir esta contaminaci&oacute;n masiva. Mientras, queda pendiente qu&eacute; hacer con los restos que se recogen. En este experimento canadiense se tiraron a la basura. &ldquo;Es verdad que la materia no desaparece, lo que hacemos es moverla de sitio, pero creo que es mejor que soltarlos a lo bruto en el medio ambiente&rdquo;, concluye la investigadora de la Universidad Polit&eacute;cnica de Montreal.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/sirve-poner-filtro-microplasticos-lavadora-experimento-real-30-hogares-canada_1_10535644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2023 20:10:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sirve poner un filtro de microplásticos en la lavadora? El experimento real de 30 hogares en Canadá]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Microplásticos,Contaminación,Aguas residuales,Océanos,Contaminación del agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una isla de calor subterránea: cómo el aumento de temperatura en las ciudades hunde el suelo y daña las infraestructuras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/isla-calor-subterranea-aumento-temperatura-ciudades-hunde-suelo-dana-infraestructuras_1_10377660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8bcd8c2-dcd0-4b4c-995c-2ee68697ba20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una isla de calor subterránea: cómo el aumento de temperatura en las ciudades hunde el suelo y daña las infraestructuras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El calor que generan los cimientos de los edificios, los túneles, sistemas de calefacción, aparcamientos o las redes de tuberías sobrecalientan el subsuelo urbano; los científicos lo llaman cambio climático subterráneo y advierten de que las infraestructuras no están preparadas para resistirlo</p><p class="subtitle">Las víctimas de la crisis climática en España, más allá de los informes: “En mi vida había pasado tanto miedo”</p></div><p class="article-text">
        Las ciudades est&aacute;n creando una isla de calor mucho mayor de la que conocemos. El subsuelo de las grandes urbes se calienta, y esto ya tiene efectos, como en <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/aproximadamente-detenidos-chicago-protestas-occupy_1_4981149.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chicago</a>, donde el suelo ha cedido mil&iacute;metros y se est&aacute;n deformando infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        Todo ese calor procede de los cimientos de los edificios, los sistemas de calefacci&oacute;n, las tuber&iacute;as de todo tipo, los t&uacute;neles, aparcamientos subterr&aacute;neos o el metro, por constantes p&eacute;rdidas t&eacute;rmicas. Pero tambi&eacute;n se ha generado a trav&eacute;s de los materiales que sirven para construir estas infraestructuras, como el cemento, pues son como esponjas que absorben la radiaci&oacute;n solar.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos llaman a este fen&oacute;meno &lsquo;cambio clim&aacute;tico subterr&aacute;neo&rsquo;, cuyo impacto se caracteriza por contaminar el agua o inducir problemas de salud como el asma, pero hasta ahora no se hab&iacute;a puesto el foco en su impacto en las infraestructuras urbanas. El primer lugar donde este aspecto se ha investigado es el distrito financiero de Chicago, conocido como el &lsquo;Loop&rsquo;. Para analizarlo, el investigador Alessandro Rotta Loria, profesor de ingenier&iacute;a civil y ambiental de la Universidad de Northwestern y autor del estudio, coloc&oacute; con ayuda de sus estudiantes m&aacute;s de 150 sensores de temperatura en distintas localizaciones en la superficie y en el subsuelo de la ciudad.
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            <span class="title">
                Anjali Naidu Thota, estudiante de la Universidad de North western, coloca un sensor de temperatura en una tubería bajo el subsuelo del distrito financiero de Chicago.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Su equipo tambi&eacute;n instal&oacute; sensores en Grant Park, un espacio verde situado junto al lago Michigan, alejado de los edificios y de los medios de transporte. Los datos de su sistema de sensores indicaron que la temperatura del subsuelo bajo el distrito financiero sube hasta 10 <span class="highlight" style="--color:white;">&deg;C</span> respecto a Grant Park.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La temperatura del subsuelo bajo el distrito financiero sube hasta 10 °C respecto a Grant Park, un espacio verde junto al lago Michigan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los resultados, tras tres a&ntilde;os analizando estas mediciones, se cruzaron con una modelizaci&oacute;n de numerosos espacios subterr&aacute;neos: aparcamientos, t&uacute;neles o estaciones de tren, habituales en ese distrito, para simular c&oacute;mo se ha calentado el suelo desde 1951, cuando se construyeron estas infraestructuras, hasta hoy; y establece una proyecci&oacute;n desde el momento actual hasta 2051.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.nature.com/articles/s44172-023-00092-1#:~:text=Subsurface%20temperature%20rises%20can%20also,services%2C%20and%20extreme%20air%20temperatures" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio</a>, hasta los 100 metros de profundidad el suelo se ha calentado a una media de 0,49 <span class="highlight" style="--color:white;">&deg;C</span> al a&ntilde;o, y en este momento se est&aacute; calentando 0,14 <span class="highlight" style="--color:white;">&deg;C</span> al a&ntilde;o. El an&aacute;lisis plantea que el calentamiento probablemente se haya ralentizado debido a que las capas de suelo subterr&aacute;neas hayan llegado a un punto de saturaci&oacute;n t&eacute;rmica; es decir, a medida que la temperatura en la superficie ha ido aumentando y tambi&eacute;n la del subsuelo, la diferencia entre ambas ya no es tan significativa, de modo que cada vez es menos posible que el calor pueda moverse de una a otra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un sensor de temperatura colocado en una tubería en el subsuelo del distrito financiero de Chicago.                            </span>
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        &ldquo;El suelo se est&aacute; deformando debido a las variaciones de temperatura, y ninguna estructura ni infraestructura civil est&aacute; preparada para resistir estos cambios. Aunque el fen&oacute;meno no es peligroso para la seguridad de las personas, s&iacute; afectar&aacute; &nbsp;a las operaciones cotidianas de estos sistemas y, a largo plazo, a las infraestructuras&rdquo;,  dice Rotta Loria.
    </p><p class="article-text">
        La principal hip&oacute;tesis de la investigaci&oacute;n, incide Rotta Loria en su an&aacute;lisis, es que &ldquo;estas islas de calor en el subsuelo representan un peligro silencioso para las &aacute;reas urbanas, en detrimento del correcto funcionamiento de las infraestructuras civiles&rdquo;. El ingeniero pone como ejemplo el sobrecalentamiento de los ra&iacute;les del metro, que fuerzan a reducir la velocidad del suburbano o a detenerse para evitar incidentes, con &ldquo;significativos costes econ&oacute;micos asociados por el retraso de los servicios de transporte p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Capas geológicas bajo el distrito financiero de Chicago.                            </span>
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        Este cambio clim&aacute;tico subterr&aacute;neo no es un fen&oacute;meno que se est&eacute; dando &uacute;nicamente en el distrito financiero de Chicago. Como se plasma en el estudio, otras investigaciones recientes apuntan a que estas islas de calor han generado aumentos de temperatura de entre 0,1 <span class="highlight" style="--color:white;">&deg;C</span> y 2,5 <span class="highlight" style="--color:white;">&deg;C</span> por d&eacute;cada en varias ciudades del mundo, hasta los 100 metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Rotta Loria concluye: &ldquo;No hay que estar en Venecia para vivir en una ciudad que se hunde, aunque las causas de ese fen&oacute;meno sean completamente diferentes&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/isla-calor-subterranea-aumento-temperatura-ciudades-hunde-suelo-dana-infraestructuras_1_10377660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2023 20:22:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una isla de calor subterránea: cómo el aumento de temperatura en las ciudades hunde el suelo y daña las infraestructuras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Calentamiento global,Arquitectura,verano,Clima,Emergencia climática,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sequía dispara el rechazo a las duchas de playa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/sequia-dispara-rechazo-duchas-playa_1_10360147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/425a5dcc-9895-4012-8348-07cea2d496c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sequía dispara el rechazo a las duchas de playa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escasez de agua provoca que este verano se incremente el número de ayuntamientos que cierran total o parcialmente el servicio de duchas: “Hace siete meses que no llueve, quitarlas era un clamor popular”</p><p class="subtitle">No es solo calor: El Niño trae lluvias torrenciales, sequías y riesgo de incendios</p></div><p class="article-text">
        En la pedan&iacute;a de El Palmar (C&aacute;diz), los vecinos no reciben agua potable en sus casas, tampoco hay alcantarillado ni farolas en las calles. Sin embargo, cada verano, los m&aacute;s de 20.000 turistas que acuden a su paradisiaca playa de cuatro kil&oacute;metros tienen duchas de las que sale agua dulce para quitarse la sal del ba&ntilde;o en el mar.
    </p><p class="article-text">
        Pero este a&ntilde;o las cosas son diferentes, con los embalses en la provincia de C&aacute;diz a menos del 30% de su capacidad. &ldquo;Hace siete meses que no llueve, quitar las duchas de las playas era un clamor popular&rdquo;, exclama Manuel Mart&iacute;n, pediatra jubilado y vocal de la asociaci&oacute;n de vecinos Santo Domingo de la Calzada, que lleva 30 a&ntilde;os reclamando agua potable y servicios b&aacute;sicos en este n&uacute;cleo costero de Vejer de la Frontera.
    </p><p class="article-text">
        A finales de junio, el nuevo gobierno del PSOE les ha hecho caso tras 12 a&ntilde;os de mayor&iacute;a absoluta del Partido Popular. El consistorio anunci&oacute; a finales del mes pasado que quitar&iacute;a el servicio de duchas en las playas este verano ante &ldquo;los cientos de peticiones ciudadanas y por sentido de la responsabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Resulta complicado conocer el ahorro real de agua con este tipo de medida, sobre todo en un enclave donde no hay suministro municipal. &ldquo;En algunos casos se trata de una medida simb&oacute;lica, pero haz un c&aacute;lculo r&aacute;pido, cada cinco minutos de ducha son 100 litros que se pierden, en un lugar donde la gente vive a base de pozos de un solo acu&iacute;fero, lo importante es el mensaje&rdquo;, ilustra Lola Yllescas, de Ecologistas en Acci&oacute;n de Vejer, Conil y Barbate.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pasarela de acceso a la playa El Palmar (Cádiz).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde esta organizaci&oacute;n conservacionista se han estado reuniendo con varios ayuntamientos de Andaluc&iacute;a para pedir la clausura de lo que Yllescas considera &ldquo;instalaciones que responden a una necesidad creada recientemente, inventada hace pocos a&ntilde;os&rdquo;. Este verano, ante la situaci&oacute;n de sequ&iacute;a severa, &ldquo;es chocante verlas abiertas&rdquo; y observar c&oacute;mo &ldquo;ni&ntilde;os y adultos no hacen el mejor uso de ellas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las duchas de playa son instalaciones que responden a una necesidad creada recientemente, inventada hace pocos años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lola Yllescas</span>
                                        <span>—</span> Ecologistas en Acción de Vejer, Conil y Barbate
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s los consistorios que est&aacute;n dando el paso de dejarlas sin servicio. Adem&aacute;s de Vejer, los ayuntamientos de Chipiona y San Roque tampoco las tendr&aacute;n abiertas. Torremolinos clausurar&aacute; la mitad y varios municipios malague&ntilde;os, al 100%.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de San Roque, desde el Ayuntamiento no pueden precisar cu&aacute;nta agua se preservar&aacute; por cerrar las 38 duchas repartidas en 12 kil&oacute;metros de playa, pues esta se incluye en los contadores del agua gestionada para los jardines p&uacute;blicos. &ldquo;Pero a ver, no habr&aacute; agua, el ahorro es evidente&rdquo;, matizan desde este consistorio.
    </p><p class="article-text">
        En Rota, la asociaci&oacute;n La Plazoleta, de la organizaci&oacute;n Ecologistas en Acci&oacute;n, lanz&oacute; en mayo una campa&ntilde;a de recogida de firmas para pedir al Ayuntamiento el cierre de todas las duchas y lavapi&eacute;s de la playa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este colectivo est&aacute; completamente aburrido de enviar escritos al Ayuntamiento instando a las necesarias y urgentes medidas de control en el gasto de agua y contra su derroche. Por responsabilidad, por conciencia, por respeto, por solidaridad, hemos decidido iniciar esta campa&ntilde;a para conseguir que estos dispositivos no est&eacute;n operativos&rdquo;, explicaba entonces la organizaci&oacute;n en una nota. Recogieron m&aacute;s de 500 firmas en tres d&iacute;as. A finales de junio, el gobierno municipal anunci&oacute; el cierre del servicio para este verano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Área Metropolitana de Barcelona calcula un ahorro aproximado de 20.000 metros cúbicos de agua al mes por el cierre de las duchas de playa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Catalunya, el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona anunci&oacute; en el arranque de la temporada de verano, a principios de junio, el cierre de todas las duchas de la regi&oacute;n excepto en la ciudad de Barcelona, donde permanecer&aacute; abierta una por playa. Y calculaba <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mayoria-playas-barcelona-tendran-duchas-cerradas-sequia_1_10255930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ahorro aproximado de 20.000 metros c&uacute;bicos de agua al mes</a>, de forma que entre junio y septiembre el gobierno regional prev&eacute; ahorrar 80.000 metros c&uacute;bicos de agua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/sequia-dispara-rechazo-duchas-playa_1_10360147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jul 2023 20:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sequía dispara el rechazo a las duchas de playa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agua,Sequía,Crisis climática,Playas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'boom' de las casas ecológicas que ni se compran ni se alquilan: "Por el mismo dinero solo encuentras cuchitriles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/boom-casas-ecologicas-compran-alquilan-dinero-encuentras-cuchitriles_1_10215595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a07842cb-a243-45af-93b2-c9db9a3e6b99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;boom&#039; de las casas ecológicas que ni se compran ni se alquilan: &quot;Por el mismo dinero solo encuentras cuchitriles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crece el número de proyectos de cooperativas en cesión de uso en todo el país, una modalidad que, según sus promotores "asegura una estabilidad en el acceso a una casa y mejora la calidad de vida"</p><p class="subtitle">La Borda, un bloque de covivienda en suelo público que desafía a la especulación inmobiliaria en Barcelona</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie te alquila con un sueldo y dos hijas, te piden tres veces lo que ganas, es imposible&rdquo;. As&iacute; explica Alicia Conejero que su hija de 34 a&ntilde;os, separada, viva con ella semanas alternas. &ldquo;Est&aacute; desesperada, ya se ha apuntado a la lista de nuevos proyectos, a ver si consigue entrar&rdquo;, incide por tel&eacute;fono desde Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        La lista a la que se refiere esta funcionaria jubilada es de las nuevas viviendas colaborativas que promueve la asociaci&oacute;n Sostrecivic. Cuando est&eacute;n terminadas seguir&aacute;n el mismo modelo del piso de Alicia, donde ella vive desde 2021: ni alquilado, ni comprado, ecol&oacute;gico y por todo ello, asequible. El edificio se encuentra en el barrio de Poblenou y las casas pertenecen a la cooperativa que ella y otras 19 familias crearon para presentarse al concurso de suelo p&uacute;blico del Ayuntamiento de Barcelona. Lo ganaron y construyeron el edificio desde cero. El esquema econ&oacute;mico es la cesi&oacute;n de uso, es decir, los pisos pertenecen a la cooperativa y los usuarios pueden habitarlos durante 75 a&ntilde;os, prorrogables otros 15; pueden traspasarlos a otra persona, pero no venderlos.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea, que naci&oacute; en Dinamarca en los 70 y que hasta ahora ha sido una an&eacute;cdota aqu&iacute;, est&aacute; en un momento de <em>boom</em>. &ldquo;La gente est&aacute; desesperada con el tema de la vivienda; aspiraba a comprar despu&eacute;s de a&ntilde;os de alquiler, pero ve que ya no puede y est&aacute; abierta a escuchar otros modelos&rdquo;, explica Jose Tellez, de Sostrecivic, una organizaci&oacute;n que lleva 20 a&ntilde;os promoviendo el acceso a la vivienda a trav&eacute;s de cooperativas y en r&eacute;gimen de cesi&oacute;n de uso, y que ya tiene promotora e incluso constructora propia para controlar todo el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Como cada vez hay m&aacute;s iniciativas de este tipo por todo el pa&iacute;s, las organizaciones de la econom&iacute;a solidaria han creado <a href="https://experience.arcgis.com/experience/21f036a19c87430b97ff21035f11a86a/page/P%C3%A1gina/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un mapa que permite identificar los proyectos</a> en marcha y su fase de desarrollo. Por un lado, para darles visibilidad, pero sobre todo como mensaje a las administraciones p&uacute;blicas. &ldquo;Es la ciudadan&iacute;a organizada la que est&aacute; pidiendo y promoviendo otro modelo de vivienda&rdquo;, incide Tellez de Sostrecivic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los modelos de casas colaborativas como La Balma promueven más vida de relación entre vecinos.                            </span>
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        En Catalu&ntilde;a, que es la m&aacute;s avanzada, hay m&aacute;s de 40 proyectos en marcha; en Madrid unos siete, en Valencia cinco, tambi&eacute;n en Palma, Zaragoza, Bilbao, Pamplona o Sevilla. La Comunidad Valenciana ha sido la primera en dar luz verde a la primera normativa con rango de ley que regula y fomenta el acceso a la vivienda colaborativa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alicia, que en condiciones normales vive sola, se considera una &ldquo;privilegiada&rdquo;, pues accedi&oacute; a una vivienda de una habitaci&oacute;n &ldquo;que es una maravilla&rdquo;, por la que pag&oacute; una entrada de 29.000 euros y que le cuesta 630 euros al mes. &ldquo;Esto incluye no solo la cuota mensual (algo as&iacute; como la letra si fuera una hipoteca convencional), tambi&eacute;n el agua, la luz, servicio de limpieza e Internet&rdquo;. &iquest;Y la calefacci&oacute;n en invierno? &ldquo;Ni me entero del recibo de la luz, porque aqu&iacute; todo es el&eacute;ctrico, no hay gas, pero es que esta casa est&aacute; hecha de madera y s&uacute;per bien aislada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una mirada ambiental que reduce el coste de vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mirada ambiental con la que est&aacute;n pensados estos edificios reduce a&uacute;n m&aacute;s los costes de vida de sus ocupantes, por el ahorro energ&eacute;tico. La Balma, como se llama el bloque de Alicia, es un edificio pasivo, significa que el consumo de energ&iacute;a es pr&aacute;cticamente cero. &ldquo;Y ahora vamos a poner placas solares, as&iacute; que produciremos energ&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade satisfecha.
    </p><p class="article-text">
        Ella tiene claro que ha podido acceder a este tipo de casa porque el Ayuntamiento de Barcelona se ha involucrado. &ldquo;Por la entrada que yo pagu&eacute;, en Poblenou solo encuentras cuchitriles, el suelo se lleva mucha parte del coste&rdquo;, remacha; tambi&eacute;n se implica la Generalitat de Catalunya, que da subvenciones de hasta 5.000 euros para vivir en una de estas casas. Eso s&iacute;, el acceso est&aacute; limitado por renta y no es compatible con tener una casa en propiedad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Madrid, no hay ayudas del consistorio ni suelo público ofrecido para este modelo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Madrid, sin embargo, es el extremo opuesto. &ldquo;Podemos decir que aqu&iacute; es un asunto totalmente ignorado&rdquo;, se queja el arquitecto I&ntilde;aki Alonso, cuyo estudio de arquitectura Satt es promotor del proyecto Entrepatios, un edificio de madera construido en el sur de Madrid. El proyecto ha sido multipremiado por su innovaci&oacute;n social y ambiental, al igual de La Borda, en Barcelona. Aqu&iacute; se ha hecho todo por las bravas, por el empe&ntilde;o de Alonso y de las 17 familias que pasaron a&ntilde;os hasta lograr comprar un suelo que pagaron a precio de mercado y que los bancos confiaran en ellos. No hay ayudas del consistorio ni suelo p&uacute;blico ofrecido para este modelo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El edificio Entrepatios, al sur de Madrid, está diseñado para consumir cero energía.                            </span>
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        La cuota mensual en Entrepatios es de 750 euros al mes. &ldquo;Pero hoy los precios de la construcci&oacute;n han subido much&iacute;simo, entre un 25% y un 35%, nuestro modelo no soluciona el problema de acceso a la vivienda a menos que la administraci&oacute;n p&uacute;blica se involucre, cediendo suelo en cesi&oacute;n de uso y que haya incentivos fiscales verdes&rdquo;, incide este arquitecto. Y a prop&oacute;sito de esto &uacute;ltimo reflexiona: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; paga los mismos impuestos un edificio hecho de cemento y mal aislado que otro que consume cero energ&iacute;a y es una soluci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El auge de estas iniciativas cuenta en general con una parte ambiental potente, pero cuando Alonso cuenta la apuesta ambiental de Entrepatios, que es parecida en otros proyectos, parece ciencia ficci&oacute;n si se compara con el parque inmobiliario nacional, con casas que en general ni siquiera cuentan con un aislamiento m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entendemos los edificios como sumideros de carbono, que es lo que hacen los bosques, primero porque est&aacute;n 100% electrificados y cuentan con 100% energ&iacute;a renovable, no hay ning&uacute;n elemento de combusti&oacute;n en el edificio, y a trav&eacute;s de la incorporaci&oacute;n de plantas y cubiertas vegetales conseguimos absorber CO<sub>2</sub>. Por otro lado, al construir con madera, en vez de cemento, que es causante de entre el 6% y 8% de las emisiones de CO<sub>2</sub>, edificamos con un material que en su fabricaci&oacute;n absorbe di&oacute;xido de carbono en vez de emitirlo&rdquo;, incide.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al construir con madera, en vez de cemento, que es causante de entre el 6% y 8% de las emisiones de CO2, edificamos con un material que en su fabricación absorbe dióxido de carbono en vez de emitirlo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iñaki Alonso</span>
                                        <span>—</span> Arquitecto del estudio Satt
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este arquitecto se reuni&oacute; con los directivos de todas las grandes promotoras del pa&iacute;s para insistirles en poner en marcha proyectos m&aacute;s sostenibles tanto desde el punto de vista ambiental como social. &ldquo;Y como no los convencimos, decidimos montar esa promotora inmobiliaria nosotros, Distrito Natural. &iquest;Por qu&eacute;? Porque la clave para conseguir construir los indicadores ambientales y sociales a los que aspiramos es promover&rdquo;, explica el arquitecto.
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            <span class="title">
                La construcción en madera, como La Borda, en Barcelona, es una aportación directa a la reducción de emisiones de la edificación.                            </span>
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        Juan Ruiz-Jarabo trabaja en la industria de las energ&iacute;as renovables en Alemania y es uno de los futuros vecinos de una covivienda impulsada por Distrito Natural en Arganzuela, en el sur de Madrid. Como sin ayudas p&uacute;blicas es complicado replicar el esquema de cesi&oacute;n de uso, aqu&iacute; cada vecino es propietario, pero el proceso de construcci&oacute;n del edificio es participativo y el dise&ntilde;o seguir&aacute; los mismos principios de espacios comunes y energ&iacute;a cero que son marca de la casa de Distrito Natural.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre recuerdo una frase del expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, que dec&iacute;a que cuando compras algo, no lo compras con dinero, lo compras con el tiempo de vida que tuviste que gastar en conseguir ese dinero. Y por eso haber conseguido un piso en este futuro edificio comunitario y ecol&oacute;gico me da una tranquilidad, una alegr&iacute;a y una paz espiritual muy grande&rdquo;, explica Juan por tel&eacute;fono. &ldquo;Despu&eacute;s de 25 a&ntilde;os trabajando me daba mucha rabia meter el fruto de esos esfuerzos en una vivienda convencional, quer&iacute;amos que nuestros ahorros se canalizasen all&iacute;, no solo porque el edificio sea <a href="https://www.plataforma-pep.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Passivhaus</a> (un est&aacute;ndar de construcci&oacute;n de alta eficiencia energ&eacute;tica), sino tambi&eacute;n por la comunidad colaborativa&rdquo;, remata.
    </p><p class="article-text">
        Antes de lanzarse a comprar en esta promoci&oacute;n que ya tiene el 80% de los pisos reservados, Juan consult&oacute; precios en las promociones inmobiliarias convencionales cercanas y descubri&oacute; que algunas eran m&aacute;s baratas, pero otras m&aacute;s caras de lo que ellos pagaron por su vivienda ecol&oacute;gica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Dinamarca, la cesión de uso está en el 33% de las viviendas, en Alemania en el 30% y en Suiza, el 20%: se considera que a partir del 30%, se logra bajar los precios del alquiler.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este movimiento para conseguir otro modelo de vivienda es &ldquo;imparable&rdquo;, en opini&oacute;n de Jose Tellez de Sostrecivic, cuya organizaci&oacute;n aspira a ocupar el 30% del mercado de la vivienda en Catalu&ntilde;a. &ldquo;En los pa&iacute;ses pioneros se ha demostrado que a partir de ese porcentaje es cuando realmente bajan los precios del alquiler&rdquo;, explica. En Dinamarca, la cesi&oacute;n de uso est&aacute; en el 33% de las viviendas, en Alemania en el 30% y en Suiza, el 20%.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica R. Goya, Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/boom-casas-ecologicas-compran-alquilan-dinero-encuentras-cuchitriles_1_10215595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 May 2023 20:20:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'boom' de las casas ecológicas que ni se compran ni se alquilan: "Por el mismo dinero solo encuentras cuchitriles"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Ecologismo,Vivienda,Madrid,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La frustración de los vecinos que ponen placas solares pero no pueden conectarse a la red: “Las distribuidoras nos ignoran”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/frustracion-vecinos-ponen-placas-solares-no-conectarse-red-distribuidoras-ignoran_1_9941423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f7fc3cf-1bc4-46e3-8ea3-a884bfd04dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La frustración de los vecinos que ponen placas solares pero no pueden conectarse a la red: “Las distribuidoras nos ignoran”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 'boom' del autoconsumo en edificios está chocando con la lentitud del proceso, lo que ralentiza el ahorro en la factura de la luz mientras las empresas lo achacan a la complejidad de los trámites</p><p class="subtitle">El 'boom' de las placas solares en comunidades de vecinos: “Se pueden amortizar en dos años”</p></div><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana de solazo de principios de julio, un grupo de vecinos de la calle de Gregorio Donas, en el sur de Madrid, mostraba con orgullo lo conseguido: poner una instalaci&oacute;n de placas solares en la cubierta de su edificio. Ah&iacute; luc&iacute;an, ocupando casi todo el espacio disponible, los paneles previstos para suministrar hasta el 80% de la electricidad que consumen las casas de 14 vecinos, el ascensor y las zonas comunes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es para ahorrar en la factura de la luz, que tal y como est&aacute;n las cosas...&rdquo;, se entusiasmaba en ese momento Teresita, vecina del tercero que se apunt&oacute; al proyecto. Hoy, la ilusi&oacute;n de estas personas, que han invertido una media de 3.000 euros &ndash;aunque esta cifra var&iacute;a seg&uacute;n el consumo de cada vivienda&ndash;, se ha convertido en una enorme frustraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ocho meses despu&eacute;s de haberlas puesto, las placas siguen sin estar conectadas a la red el&eacute;ctrica, as&iacute; que, de los ahorros previstos, nada. &ldquo;Estamos hartos. Uni&oacute;n Fenosa, que es la distribuidora de esta zona, nos ignora, pasa de nosotros ol&iacute;mpicamente; que si falta un documento, que si pone pegas&hellip;&rdquo;, resume Andr&eacute;s Almansa, vecino del &aacute;tico que ha liderado todo el proyecto en su bloque. La empresa contesta a Ballena Blanca que &ldquo;no ha sobrepasado en ninguna de las fases los plazos establecidos por la ley y ha aplicado en todo momento los criterios que esta marca para velar por la fiabilidad, seguridad y calidad del suministro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 66% de la población del país vive en bloques de pisos, por lo tanto, cubrirlos es imprescindible si queremos llegar a una transición energética en manos de la ciudadanía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Feijóo</span>
                                        <span>—</span> Responsable del departamento de autoconsumo de Ecooo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <em>boom </em>de instalaciones de autoconsumo solar &ndash;que la ciudadan&iacute;a produzca la electricidad que consume y vuelque a la red la que le sobra recibiendo una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica en forma de ahorro en el recibo&ndash; est&aacute; ocurriendo sobre todo en casas individuales, no en bloques de pisos. Sin embargo, cada vez m&aacute;s comunidades de propietarios se atreven a poner placas en sus azoteas, animadas por alg&uacute;n vecino en el que conf&iacute;an y por los altos precios de la electricidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://especiales.eldiario.es/espana-vive-en-pisos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 66% de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s vive en bloques de pisos</a>, por lo tanto, cubrirlos es imprescindible si queremos llegar a una transici&oacute;n energ&eacute;tica en manos de la ciudadan&iacute;a&rdquo;, incide Laura Feij&oacute;o, responsable del departamento de autoconsumo de Ecooo, la compa&ntilde;&iacute;a instaladora que se ha hecho cargo de las placas de la calle Gregorio Donas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el entusiasmo de las comunidades de vecinos que dan el paso est&aacute; chocando con la lentitud de todo el proceso, algo generalizado en el pa&iacute;s, seg&uacute;n diferentes analistas consultados. &ldquo;No hay ahorro hasta que finaliza la tramitaci&oacute;n, en la que intervienen las consejer&iacute;as de Industria, la comercializadora y la distribuidora. Y esta &uacute;ltima est&aacute; ejerciendo su rol de poder; como no hay competencia, si no lo quiere hacer, no lo hace. Responde tarde, apura los plazos o pide tr&aacute;mites que a veces no son obligatorios&rdquo;, comenta Feij&oacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Alejandro Pons hace la misma llamada cada semana desde hace meses. Este jubilado de 72 a&ntilde;os, habitante del municipio de Godella (Valencia), marca el n&uacute;mero de la distribuidora Iberdrola; le atiende un operador y explica que quiere pedir un punto de conexi&oacute;n a la instalaci&oacute;n de placas solares de su bloque. &Eacute;l y otros siete vecinos colocaron el pasado julio sobre la cubierta que comparten 22 placas solares con una potencia total de 10 kilovatios para cubrir parte de los servicios comunes de ascensor y aparcamientos y el consumo dom&eacute;stico de cinco vecinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Esta instalación solar fotovoltaica sobre la azotea de un bloque de pisos en Majadahonda ha esperado un año para conectar sus placas a la red eléctrica."
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            <span class="title">
                Esta instalación solar fotovoltaica sobre la azotea de un bloque de pisos en Majadahonda ha esperado un año para conectar sus placas a la red eléctrica.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Doy el n&uacute;mero de expediente y me dicen que un gestor tiene que hacer la supervisi&oacute;n en un plazo de cinco d&iacute;as. &lsquo;&iquest;Me pasa con el gestor?'. 'No puedo&rsquo;, me responden. Pasan los cinco d&iacute;as y nada; y as&iacute; cada semana, es desesperante. Al final uno se pregunta si es incompetencia o que no quieren&rdquo;, relata fatigado.
    </p><p class="article-text">
        Juan Sacri, director de Sapiens Energ&iacute;a, que se dedica a promover comunidades energ&eacute;ticas a nivel nacional, explica que, en su experiencia, la conexi&oacute;n a la red el&eacute;ctrica en autoconsumo para una casa individual tarda entre dos y cuatro semanas. &ldquo;Pero en los proyectos colectivos no hemos tramitado ninguna en menos de seis meses&rdquo;. Sin embargo, no cree que el retraso, que coincide en que es generalizado, se deba &uacute;nicamente a la distribuidora: &ldquo;Se atasca en la comunicaci&oacute;n que hay entre esta y la comercializadora, no se dedican recursos ni formaci&oacute;n suficientes, el proceso no est&aacute; estandarizado&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Guillermo es de la misma opini&oacute;n. &Eacute;l es uno de los 16 vecinos de una urbanizaci&oacute;n de Majadahonda, a las afueras de Madrid, que por fin ha logrado conectar su instalaci&oacute;n colectiva a la red despu&eacute;s de un a&ntilde;o. Describe el proceso como una tortura. &ldquo;Cuando todo estaba validado y el contador dado de alta, lleg&oacute; un momento que fue como la pel&iacute;cula <em>Los Vengadores</em>: todo desaparece; mientras no haya comunicaci&oacute;n entre la comercializadora y la distribuidora, no ocurre nada&rdquo;. En el caso de esta comunidad de vecinos, &eacute;l fue quien tuvo la iniciativa, con un objetivo claro de ahorrar en el recibo de la luz. &ldquo;A ver, tengo cinco hijos, lo m&iacute;o no es una motivaci&oacute;n ecol&oacute;gica como la de otros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando todo estaba validado y el contador dado de alta, llegó un momento que fue como la película Los Vengadores: todo desaparecía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo</span>
                                        <span>—</span> Vecino de una comunidad de autoconsumo en Majadahonda (Madrid)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los tr&aacute;mites se desatascaron solo cuando, despu&eacute;s de entre 40 y 60 llamadas al servicio de atenci&oacute;n al cliente de Iberdrola, el operador que le atendi&oacute; le puso en contacto con el responsable de la distribuidora en esa zona. &ldquo;Vino la contrata, puso un contador en cada casa, sincroniz&oacute; algo y el contador ya funciona&rdquo;. En cinco d&iacute;as estaba todo en marcha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos detectado que en la fase denominada 'posibilitar contrataci&oacute;n', que se produce tras la finalizaci&oacute;n de las obras, es donde se reciben la mayor parte de preguntas, peticiones y en alg&uacute;n caso reclamaciones. Lo cierto es que para emitir el contrato, la regulaci&oacute;n obliga a&nbsp;que el cliente presente diferentes documentos que, seg&uacute;n hemos podido ver, crean m&uacute;ltiples dudas y es el origen de gran parte de los denominados retrasos&rdquo;, explica Iberdrola. Tambi&eacute;n cuenta que en la fase de contrataci&oacute;n debe firmarse un acuerdo entre todos los participantes del autoconsumo colectivo y que ah&iacute; &ldquo;se pueden producir retrasos, puesto que la informaci&oacute;n entre las comercializadoras debe ser consistente&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La ilusi&oacute;n de los pioneros</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nos estamos cargando la ilusi&oacute;n de los pioneros, porque inter&eacute;s hay much&iacute;simo; nosotros recibimos cada semana entre 10 y 15 peticiones de informaci&oacute;n. Convencer a los vecinos e instalar las placas al final est&aacute; siendo lo m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, explica Laura Feij&oacute;o, de Ecooo.
    </p><p class="article-text">
        El problema de estos retrasos, en opini&oacute;n de Joan Herrera, exdirector del Instituto para la Diversificaci&oacute;n y Ahorro Energ&eacute;tico (IDAE), es que impiden pensar a lo grande para que la ciudadan&iacute;a tenga un papel en la transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia un modelo con renovables. Hoy, como actual director de Energ&iacute;a y Medio Ambiente del Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, est&aacute; pendiente de que Endesa conecte a la red el&eacute;ctrica el proyecto de autoconsumo compartido por el que este consistorio ha adelantado un mill&oacute;n de euros para las placas que ha instalado en 22 tejados de edificios municipales, con una potencia de 750 kilovatios.
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            <span class="title">
                Instalación de placas solares en uno de los edificios municipales de El Prat de Llobregat.                            </span>
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        &ldquo;Nuestra perspectiva es hacer una cesi&oacute;n de generaci&oacute;n a favor de la ciudadan&iacute;a, ya podr&iacute;amos estar autoconsumiendo desde hace meses&rdquo;, incide. La ley permite compartir la electricidad generada por autoconsumo hasta dos kil&oacute;metros de distancia del tejado donde se hayan instalado los paneles. &ldquo;Eso es todo el &aacute;mbito dom&eacute;stico de El Prat&rdquo;, explica Herrera.
    </p><p class="article-text">
        Para este jurista, la clave para agilizar todo el proceso estar&iacute;a en desarrollar el papel de gestor de autoconsumo compartido, de modo que un solo interlocutor represente a la comunidad energ&eacute;tica ante comercializadoras y distribuidoras, en lugar de que cada vecino tenga que comunicarse por su cuenta. &ldquo;Esto existe en un Real Decreto Ley, pero no se ha desarrollado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al final, quienes lo consiguen relatan que merece la pena, pero, como resume Guillermo, el vecino de Majadahonda: &ldquo;&iexcl;Hay que ver lo que cuesta!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/frustracion-vecinos-ponen-placas-solares-no-conectarse-red-distribuidoras-ignoran_1_9941423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Feb 2023 21:09:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La frustración de los vecinos que ponen placas solares pero no pueden conectarse a la red: “Las distribuidoras nos ignoran”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Transición energética,Autoconsumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vamos con un 'tupper' al súper a comprobar las nuevas normas ‘antiplástico’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/tupper-super-comprobar-nuevas-normas-antiplastico_1_9891182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f8bb66e-afb5-47cd-9026-113c4818c55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vamos con un &#039;tupper&#039; al súper a comprobar las nuevas normas ‘antiplástico’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el 1 de enero, las grandes superficies comerciales de alimentación que vendan productos frescos deben aceptar los recipientes reutilizables que lleven los consumidores</p><p class="subtitle">Comida 'plastificada': aumento de 7.000 toneladas de frutas y ensaladas envasadas en cuatro años</p></div><p class="article-text">
        Desde el 1 de enero, las grandes superficies comerciales de alimentaci&oacute;n que vendan productos frescos deben aceptar los recipientes reutilizables que lleven los consumidores. Las bolsas o <em>tuppers</em> propios. En Ballena Blanca nos hemos dado una vuelta por una decena de supermercados y comercios de alimentaci&oacute;n de Madrid, Barcelona y Zaragoza para comprobar si estos establecimientos ya aplican el <a href="https://www.boe.es/boe/dias/2022/12/28/pdfs/BOE-A-2022-22690.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Real Decreto de Envases y Residuos de Envases</a> y c&oacute;mo lo hacen.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la medida, que supone una total novedad en la manera de llevarnos a casa los alimentos que compramos a granel, es reducir el uso de pl&aacute;sticos y su impacto ambiental. Eso s&iacute;, la norma no es obligatoria para los consumidores, solo para aquellos que lo quieran de forma voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra primera parada ha sido <strong>Madrid</strong>. En Dia, Froiz, Alcampo, S&aacute;nchez Romero y El Corte Ingl&eacute;s aceptaron nuestro <em>tupper</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la charcuter&iacute;a de un hipermercado de la cadena Alcampo compramos 100 gramos de jam&oacute;n york:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ldquo;&iquest;Puede meterlo en mi <em>tupper</em> en vez de en papel plastificado y bolsa de pl&aacute;stico? Al charcutero la petici&oacute;n no le sorprende.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;Claro&rdquo;. Observa el recipiente, y procede. Lo pesa de tal modo que la m&aacute;quina, que tiene tara, solo cuente la cantidad de producto, sin el recipiente.
    </p><p class="article-text">
        Este dependiente observa con atenci&oacute;n la fiambrera, pues no vale cualquiera. La norma especifica que &ldquo;estos recipientes podr&aacute;n ser rechazados por el comerciante para el servicio si est&aacute;n manifiestamente sucios o no son adecuados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando pedimos que en ese mismo recipiente reutilizable tambi&eacute;n meta 100 gramos de queso de s&aacute;ndwich, surge un debate entre los tres dependientes que atienden, y concluyen que no se puede. La medida es tan nueva que no lo tienen claro, y por otro lado al parecer casi nadie lo pide.
    </p><p class="article-text">
        Una de las dependientas consulta las directrices que les han hecho llegar en la cadena de hipermercados, y la muestra: &ldquo;Atenci&oacute;n a la mezcla de productos cocidos / curados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nos explican que debemos llevar tantos<em> tupper</em> como productos queramos comprar. En el rato que dura el proceso, otro cliente que espera su turno y que no ha dejado de observar, comenta: &ldquo;No ten&iacute;a ni idea de que esto se pod&iacute;a hacer. Es una manera de llevarte menos pl&aacute;sticos a casa, porque es llegar con la compra y tirarlos a la basura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Ahorram&aacute;s, tambi&eacute;n en Madrid, el charcutero nos dice que no puede meter el embutido en el recipiente. Argumenta que se debe &ldquo;a la contaminaci&oacute;n cruzada&rdquo;, por introducir en la secci&oacute;n de charcuter&iacute;a un elemento extra&ntilde;o que no sabe si est&aacute; limpio o sucio. Le recordamos la ley, responde que est&aacute; al corriente, y que sabe que sus jefes la est&aacute;n estudiando. &ldquo;Pero por ahora, no nos dejan&rdquo;. En Mercadona, que tambi&eacute;n vende al corte, nos dicen igualmente que no.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El dependiente de Alcampo muestra el tupper donde nos ponen jamón york.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Zaragoza y Barcelona</h3><p class="article-text">
        En <strong>Zaragoza</strong> probamos suerte en Eroski. En uno de estos supermercados del centro pedimos pavo braseado. Aceptan el <em>tupper, </em>pero nos indican que tienen que meter el embutido con el papel plastificado porque sus m&aacute;quinas son antiguas y no tienen tara, as&iacute; que no pueden aislar el precio del embutido sin contar el recipiente. Nos vamos con el pavo dentro de un papel plastificado, y todo dentro de nuestra fiambrera.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra &uacute;ltima parada, en <strong>Barcelona</strong>, comprobamos que la nueva norma se aplica de forma muy desigual y que los comerciantes no la tienen interiorizada. En ninguno de los comercios donde preguntamos de las tres ciudades existe un cartel que anuncie la posibilidad de llevar un recipiente propio para guardar los alimentos a granel.
    </p><p class="article-text">
        En esta ciudad probamos en tres comercios: Keysi, Mercadona y Caprabo. En el primero compramos queso rallado, que nos meten sin problema en una bolsa de papel. Tambi&eacute;n pedimos queso al corte y nos lo guardan en nuestro <em>tupper</em> de vidrio. Mercadona tambi&eacute;n nos dice que s&iacute;, y en nuestra &uacute;ltima parada, Caprabo, la dependienta nos dice de forma muy seca que no, sin dar m&aacute;s explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reportaje elaborado con informaci&oacute;n de</strong>: Laura Rodr&iacute;guez, Sara Acosta, Eduardo Vi&ntilde;uales y Sof&iacute;a Nogu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta, Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/tupper-super-comprobar-nuevas-normas-antiplastico_1_9891182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jan 2023 21:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Plásticos,Consumo,Supermercados,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo en el que los vecinos ahorran en la factura de la luz gracias al autoconsumo colectivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/pueblo-vecinos-ahorran-factura-luz-gracias-autoconsumo-colectivo_1_9710812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d79cfad1-cef2-471b-abc4-20e54beaaa31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo en el que los vecinos ahorran en la factura de la luz gracias al autoconsumo colectivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la pequeña localidad de El Realengo, en Alicante, unas 300 personas se han convertido en productores de energía solar: el objetivo es que todo el municipio se beneficie de la producción local de renovables, que ahora será más fácil tras el anuncio del Gobierno de ampliar la distancia de una instalación al punto de consumo a dos kilómetros</p><p class="subtitle">El reto de almacenar la energía producida con fuentes renovables</p></div><p class="article-text">
        Es d&iacute;a de noviembre con solazo en El Realengo. En esta pedan&iacute;a de 300 habitantes del municipio de Crevillente (Alicante), los vecinos tienen descuento en la factura de la luz solo por estar a medio kil&oacute;metro de una instalaci&oacute;n fotovoltaica. Cuanto m&aacute;s sol, mayor es la cantidad de energ&iacute;a que generan los 300 paneles instalados sobre una marquesina gigante situada a la entrada del pueblo. &ldquo;Es genial, es limpio, aunque mi marido dice que de todas formas la electricidad est&aacute; car&iacute;sima&rdquo;, comenta Luisa, que dej&oacute; la ciudad para venirse a este lugar m&iacute;nimo, mientras se&ntilde;ala las placas. &ldquo;Mira, tambi&eacute;n tenemos dos aparcamientos para recargar coches el&eacute;ctricos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta pedan&iacute;a ha sido pionera. Aqu&iacute; empez&oacute; a funcionar en septiembre de 2021 una de las primeras comunidades energ&eacute;ticas del pa&iacute;s, en un proyecto piloto financiado por la Uni&oacute;n Europea, avalado por el IDAE y promovido por la cooperativa Enercoop. La idea era buscar un modelo econ&oacute;mico que desarrollara las renovables haciendo m&aacute;s part&iacute;cipe a la gente. Ser&iacute;a mediante autoconsumo colectivo, es decir, convertir a los habitantes de este pueblecito en productores de electricidad renovable, la cual generar&iacute;an desde una instalaci&oacute;n comunitaria, y de cuyos ahorros podr&iacute;an beneficiarse por estar situada a menos de 500 metros de sus casas. Esa distancia es la que permit&iacute;a la ley en ese momento, ahora, el Gobierno ha anunciado que la aumentar&aacute; a 2.000 metros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que la transici&oacute;n energ&eacute;tica est&aacute; siendo muy asim&eacute;trica, hay una barrera econ&oacute;mica evidente; o tienes 8.000 euros para poner placas solares en una casa individual, o si optas por hacerlo en una comunidad de vecinos tienes que convencer a mucha gente; la comunidad energ&eacute;tica busca modelos econ&oacute;micos para todos, tambi&eacute;n para los consumidores vulnerables que no pueden pagar&rdquo;, comenta Joaqu&iacute;n Mas, director general de Enercoop.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vecinos de El Realengo, frente a la instalación fotovoltaica que suministra el 50% de la electricidad del pueblo."
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            <span class="title">
                Vecinos de El Realengo, frente a la instalación fotovoltaica que suministra el 50% de la electricidad del pueblo.                            </span>
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        En este caso, se trata de un modelo de reparto solidario, que aplica diferentes coeficientes de participaci&oacute;n seg&uacute;n el consumo de cada hogar. No es lo mismo quien pasa todo el d&iacute;a en casa que quien est&aacute;n todo el d&iacute;a fuera. 
    </p><p class="article-text">
        El municipio de Crevillente era un buen lugar donde poner a prueba este sistema, al tener algo distinto de la mayor&iacute;a: la distribuci&oacute;n de electricidad depende solo de esta cooperativa local, de la que pr&aacute;cticamente todos los habitantes son socios. Estamos hablando de 30.000 personas. &ldquo;La cooperativa naci&oacute; en 1925 por la necesidad de electrificar la industria textil; Crevillente era uno de los principales fabricantes de alfombras; a las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas no les interesaba este lugar, as&iacute; que los empresarios la promovieron&rdquo;, explica Mas.
    </p><p class="article-text">
        Fina, tambi&eacute;n vecina de El Realengo, es otra de las personas que se beneficia de este proyecto, es socia de la cooperativa y por lo tanto puede descontarse en su factura parte del excedente producido por la instalaci&oacute;n solar del pueblo. Est&aacute; contenta, pero dice que el a&ntilde;o pasado se notaba m&aacute;s. &ldquo;A lo mejor ahorras 20 o 30 euros, pero es que est&aacute; muy caro&rdquo;. Y aqu&iacute; entra el problem&oacute;n energ&eacute;tico que ha tra&iacute;do la invasi&oacute;n de Rusia en Ucrania. &ldquo;Con esta situaci&oacute;n nos hemos dado cuenta de nuestra vulnerabilidad, introducir la producci&oacute;n de energ&iacute;a a escala de ciudad nos hace menos vulnerables. Europa no es viable sin energ&iacute;a y la &uacute;nica v&iacute;a son las renovables, las tenemos en cantidad suficiente&rdquo;, dice con convicci&oacute;n Joaqu&iacute;n Mas de Enercoop.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Con la invasión de Rusia en Ucrania nos hemos dado cuenta de nuestra vulnerabilidad; la producción de energía a escala de ciudad nos hace menos vulnerables, la única vía son las renovables, las tenemos en cantidad suficiente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joaquín Mas, director general de la cooperativa Enercoop</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En general hace tanto calor en El Realengo que la conserje del ayuntamiento, que prefiere no dar su nombre, tiene en su casa dos aparatos de aire acondicionado. As&iacute; que ella apenas nota el ahorro, pero tambi&eacute;n opina que la instalaci&oacute;n ayuda. &ldquo;Y estoy muy contenta con la cooperativa, te trata muy bien, si no pagas un mes pues te espera, pero con Iberdrola uy, te cortan la luz como no pagues&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El c&aacute;lculo que hace la cooperativa es que 65 familias ahorran entre un 15% y un 20% en el recibo y que la instalaci&oacute;n cubre m&aacute;s o menos el 50% del consumo. El resto lo compra a la red.
    </p><p class="article-text">
        La instalaci&oacute;n de El Realengo ha sido el primer paso, pero el objetivo es convertir todo el municipio de Crevillente en una comunidad energ&eacute;tica, usando las cubiertas de edificios p&uacute;blicos y tambi&eacute;n privados. La cooperativa aspira a utilizar 21 espacios; por el momento ha ocupado cuatro en el casco urbano: el campo de f&uacute;tbol, el centro de personas mayores, el polideportivo y el centro de Semana Santa. Las primeras facturas tendr&aacute;n descuento a partir de 2023 y solo con estos puntos de producci&oacute;n se alcanza a 900 personas que vivan en un radio de 500 metros, pues el cambio a 1.000 metros y el anuncio de ampliar la distancia a 2.000 metros ha sido posterior a toda la tramitaci&oacute;n. &ldquo;Aumentar la distancia claro que ayuda, es multiplicar el n&uacute;mero de consumidores que pueden beneficiarse. Lo id&oacute;neo ser&iacute;a pasar de 500 a 5.000&rdquo;, matiza Mas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Dos personas a caballo pasean cerca de la instalación fotovoltaica en El Realengo.                            </span>
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        Pero solo con las cubiertas de los edificios no ser&aacute; suficiente, incide este directivo. Por eso se va a desarrollar una planta fotovoltaica pegada al municipio. No funcionar&aacute; en r&eacute;gimen de autoconsumo colectivo, pues estar&aacute; m&aacute;s lejos de dos kil&oacute;metros, pero inyectar&aacute; m&aacute;s electricidad de origen renovable en la red. &ldquo;Ser&aacute; una energ&iacute;a producida de forma muy cercana, lo cual tambi&eacute;n es un beneficio&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/pueblo-vecinos-ahorran-factura-luz-gracias-autoconsumo-colectivo_1_9710812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Nov 2022 22:02:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo en el que los vecinos ahorran en la factura de la luz gracias al autoconsumo colectivo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[David Tong: “Las energéticas buscan sacar más beneficios del petróleo y el gas, no detener el calentamiento global”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/david-tong-energeticas-buscan-sacar-beneficios-petroleo-gas-no-detener-calentamiento-global_128_9665517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c996706f-4980-4f27-8674-c68ec329de29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="David Tong: “Las energéticas buscan sacar más beneficios del petróleo y el gas, no detener el calentamiento global”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con el investigador de la organización Oil Change International, autor de un macroestudio sobre los compromisos climáticos de las grandes petroleras y gasistas. Su principal hallazgo: lejos de detener la extracción y producción de energías fósiles, estas empresas están involucradas en más de 200 nuevos proyectos.</p><p class="subtitle">La ONU reclama que las energéticas paguen por los beneficios caídos del cielo para compensar su impacto ambiental</p></div><p class="article-text">
        El abogado David Tong (Nueva Zelanda, 37 a&ntilde;os), escribi&oacute; hace unos a&ntilde;os una curiosa carta a su banco, BNZ, una de las entidades bancarias m&aacute;s grandes de ese pa&iacute;s. En ella se presentaba como alguien que despu&eacute;s de haber trabajado junto a cient&iacute;ficos del clima, sab&iacute;a que la &uacute;nica forma de proteger a los j&oacute;venes y a las generaciones futuras era abandonar las energ&iacute;as f&oacute;siles. Por ello ped&iacute;a que BNZ desinvirtiera todo su capital en este sector; de lo contrario dejar&iacute;a de ser cliente, cosa que no le agradaba porque hab&iacute;a abierto su cuenta con 18 a&ntilde;os y su dinero, sus tarjetas y sus recuerdos estaban en esa entidad. La <a href="https://davidtong.co.nz/2015/09/16/i-just-wrote-to-my-bank-asking-it-to-divest/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">respuesta del banco</a>, que lleg&oacute; ese mismo d&iacute;a, no le convenci&oacute;. Ven&iacute;a a decir algo as&iacute; como que en realidad el capital invertido en petr&oacute;leo y gas era muy poco y que la empresa ya estaba esforz&aacute;ndose por reducir su propia huella de carbono. Tong cerr&oacute; la cuenta y se pas&oacute; a Kiwibank, y a TSB, pues &ldquo;tiene una pol&iacute;tica m&aacute;s s&oacute;lida contra la financiaci&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad de las empresas en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico ha protagonizado el arranque de la COP27 en Egipto. El secretario general de las Naciones Unidas, Ant&oacute;nio Guterres, ha exigido este lunes<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/onu-reclama-energeticas-paguen-beneficios-caidos-cielo-compensar-impacto-ambiental_1_9690134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la implantaci&oacute;n de impuestos sobre los beneficios extraordinarios obtenidos por las compa&ntilde;&iacute;as de energ&iacute;as f&oacute;siles</a> para abordar los problemas derivados del alza de los precios de la comida y la energ&iacute;a y los da&ntilde;os que sufren los pa&iacute;ses afectados por el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        David Tong dirige las campa&ntilde;as de la organizaci&oacute;n Oil Change International, donde investiga a las grandes compa&ntilde;&iacute;as de petr&oacute;leo y gas. Este a&ntilde;o ha publicado <a href="https://priceofoil.org/content/uploads/2022/09/big_oil_reality_check_22_v09-final.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio </a>en el que analiza los pasos reales de las mayores compa&ntilde;&iacute;as de estos sectores del mundo &ndash;BP, Chevron, Eni, Equinor, ExxonMobil, Repsol, Shell, TotalEnergies&ndash;<span class="highlight" style="--color:white;"> </span>para mantener el aumento de temperatura del planeta en 1,5 &deg;C, tal y como marca el Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de su investigaci&oacute;n es que ninguna de estas corporaciones tiene planes para detener la extracci&oacute;n ni la producci&oacute;n de energ&iacute;as f&oacute;siles. Lo m&aacute;s ambicioso que est&aacute;n haciendo, asegura, es vender sus activos menos valiosos, los que cada vez dan peores resultados y menos beneficios. Y esto, asegura Tong, es enga&ntilde;oso y muy poco alentador, pues sin la colaboraci&oacute;n de estas empresas poco se puede hacer para frenar el cambio clim&aacute;tico; sus productos son las principales causas del problema. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1528951870802100225?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los planes reales de las empresas de gas y petr&oacute;leo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las mayores empresas de estos sectores est&aacute;n intentando extraer hasta la &uacute;ltima gota de beneficio que puedan produciendo petr&oacute;leo y gas. Est&aacute;n marcando r&eacute;cords de beneficios en un contexto de sufrimiento de la poblaci&oacute;n por la invasi&oacute;n de Rusia en Ucrania. Esta crisis energ&eacute;tica europea est&aacute; llenando los bolsillos de los grandes accionistas de las empresas petroleras. No hay ninguna raz&oacute;n seria para creerse que se est&aacute;n alineando con el objetivo de mantener el aumento de temperatura de la Tierra en 1,5 &deg;C.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que estamos viendo es que estas compañías intentan usar la crisis energética para mantenerse sin cambiar su modelo de negocio; simplemente ingresando beneficios extraordinarios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En 2021, la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a, que fue creada en 1972 para estabilizar la oferta de crudo a los pa&iacute;ses ricos tras la crisis del petr&oacute;leo, dijo que para llegar al escenario de 1,5 &deg;C no hay camino posible para nuevo petr&oacute;leo ni gas m&aacute;s all&aacute; de los proyectos que ya est&aacute;n en marcha. Sin embargo, las grandes petroleras, ocho empresas en total, est&aacute;n involucradas en m&aacute;s de 200 nuevos proyectos en espera de ser aprobados en los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. Esta informaci&oacute;n es de mayo, pero si miramos ahora qu&eacute; proyectos est&aacute;n pendientes de aprobarse, la foto es pr&aacute;cticamente la misma.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viendo es que estas compa&ntilde;&iacute;as intentan usar la crisis energ&eacute;tica para mantenerse sin cambiar su modelo de negocio; simplemente ingresando beneficios extraordinarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su informe se menciona que para limitar el aumento de temperatura del planeta es crucial reducir las emisiones a la mitad hasta 2030. Y que para eso, el &uacute;nico camino viable es cortar la producci&oacute;n de energ&iacute;as f&oacute;siles desde ya.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ninguna empresa se ha comprometido a parar la exploraci&oacute;n ni ha renunciado a nuevos proyectos de extracci&oacute;n. En las previsiones de estas compa&ntilde;&iacute;as figura abandonar la producci&oacute;n en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os, pero no lo est&aacute;n haciendo, no est&aacute;n cortando la producci&oacute;n, sino vendiendo sus activos con menos previsi&oacute;n de beneficio a otras empresas. Eso no ayuda al clima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es confuso cuando se miran los anuncios de petroleras y gasistas que se presentan como inversoras en energ&iacute;as renovables &iquest;Cu&aacute;nto hay de cierto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, juegan a la distracci&oacute;n, a contar que invierten en renovables, pero cuando miras las cifras del sector, el total de inversi&oacute;n de estas empresas en renovables es menos del 5%. Y quieren que nos fijemos en ese 5% para que no veamos d&oacute;nde est&aacute; yendo el 95% restante. La cifra sale de la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a. Nosotros no hemos sido capaces de obtener ese dato empresa por empresa porque sus informes no son transparentes ni consistentes. Por ejemplo, muchas compa&ntilde;&iacute;as ponen inversi&oacute;n en energ&iacute;as renovables y en gas en la misma categor&iacute;a, as&iacute; que no se puede decir lo que va gas y lo que va a renovables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incluyen el gas como si fuera una energ&iacute;a renovable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Marcan informaci&oacute;n tipo &ldquo;inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as bajas en carbono&rdquo; en una sola l&iacute;nea de su hoja de balance, as&iacute; que no se puede saber qu&eacute; es exactamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han podido comparar la inversi&oacute;n en renovables de estas empresas con la inversi&oacute;n en nuevos proyectos de exploraci&oacute;n o de producci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, y por el momento no conozco a nadie que lo haya hecho a un nivel de empresas, porque los datos no est&aacute;n, pero lo que s&iacute; sabemos es que una abrumadora mayor&iacute;a del capital de estas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute; yendo al gas y al petr&oacute;leo, en concreto a infraestructura para nueva producci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su previsión para hacer decrecer la producción en los próximos diez años es del 15%, pero eso es muy poco, lo que necesitamos para limitar el aumento de temperatura y dejarlo en 1,5 °C es el 50%</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De las ocho compa&ntilde;&iacute;as que analizan, &iquest;hay alg&uacute;n paso s&oacute;lido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sus objetivos son parciales, no hay ning&uacute;n compromiso para detener exploraciones nuevas. Su previsi&oacute;n para hacer decrecer la producci&oacute;n en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os es del 15%, pero eso es muy poco, lo que necesitamos para limitar el aumento de temperatura y dejarlo en 1,5 &deg;C es el 50%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo analiza el caso de Repsol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Su caso es muy confuso. Esta compa&ntilde;&iacute;a tiene un objetivo de alcanzar emisiones cero netas, pero usa una metodolog&iacute;a muy extra&ntilde;a y &uacute;nica para calcular eso, en la que tiene en cuenta las emisiones evitadas de carb&oacute;n quemado y que es desplazado por las ventas de gas. Lo que hacen es asumir que cuando vende gas, lo compra alguien que de otro modo quemar&iacute;a carb&oacute;n; se atribuye ese logro y reivindica evitar emisiones, pero el di&oacute;xido de carbono sigue saliendo de una planta de energ&iacute;a. Es contabilidad, no reducci&oacute;n de emisiones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si Europa va a sostener el objetivo del Acuerdo de París, ya no mantenerse en 1,5°C ó 2°C, sino al menos cumplir las promesas de los países para 2030, necesitará deshacerse del gas más rápidamente de lo que se habría hecho sin la invasión rusa de Ucrania</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sobre este objetivo de cero emisiones netas hay una gran confusi&oacute;n, &iquest;se ha convertido en un elemento vac&iacute;o de significado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe qu&eacute; significa exactamente este objetivo. Usan este t&eacute;rmino para confundir, pues no existe una definici&oacute;n est&aacute;ndar de lo que quiere decir y cada empresa tiene una metodolog&iacute;a diferente. Ponen cosas distintas y muchas de ellas no incluyen las emisiones de los productos que venden. Por ejemplo, Shell tiene un objetivo de emisiones cero netas, pero eso solo incluye sus emisiones corporativas directas, no abarca el 85% o 90% de las emisiones totales de la empresa, que vienen del petr&oacute;leo y del gas que queman sus clientes. Es decir, se centra en el 10% e ignora el 90%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La invasi&oacute;n de Rusia en Ucrania puede cambiar algo en favor del clima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n de Rusia en Ucrania ha alterado todo el sistema energ&eacute;tico global y el europeo. Ha tenido muchas consecuencias. Por un lado, las grandes petroleras est&aacute;n obteniendo beneficios sin precedentes con una subida extraordinaria de los precios de la energ&iacute;a. Y esto se est&aacute; haciendo a costa de la seguridad energ&eacute;tica para la gente en toda Europa. Ellas simplemente quieren que los beneficios les lleguen a tiempo para este invierno.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, esto podr&iacute;a acelerar la transici&oacute;n del gas. Europa ya no puede apoyarse en el gas sucio de Rusia que llega por los gasoductos, y no ser&aacute; capaz de reemplazarlo al mismo nivel. Si Europa, si el mundo, va a sostener el objetivo del Acuerdo de Par&iacute;s, ya ni siquiera mantenerse en 1,5 &deg;C &oacute; 2 &deg;C, sino al menos cumplir las promesas de los pa&iacute;ses en el horizonte de 2030, necesitar&aacute; deshacerse del gas m&aacute;s r&aacute;pidamente de lo que se habr&iacute;a hecho sin la invasi&oacute;n rusa de Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Desde que Rusia invadi&oacute; Crimea en 2014, las empresas de gas y petr&oacute;leo europeas y estadounidenses han entregado cerca de 100.000 millones de d&oacute;lares estadounidenses al gobierno ruso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l puede ser el papel de la ciudadan&iacute;a en todo este l&iacute;o? Es f&aacute;cil sentirse abrumado y con la sensaci&oacute;n de no poder hacer gran cosa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos tenemos poder como ciudadanos, pero en una econom&iacute;a que se ha construido en base a las energ&iacute;as f&oacute;siles es muy dif&iacute;cil marcar una diferencia significativa. Como individuos es muy complicado separar nuestras vidas del gas y del petr&oacute;leo. Sin embargo, nuestro poder como ciudadan&iacute;a es enorme. En mi propio pa&iacute;s, Nueva Zelanda, he visto triunfar una campa&ntilde;a liderada por la gente ind&iacute;gena, por los maor&iacute;es, para que se prohibiera la producci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo en nuestras aguas. Nueva Zelanda es un pa&iacute;s peque&ntilde;o, pero nuestro territorio de acci&oacute;n es el sexto m&aacute;s grande del mundo. Eso es significativo.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ha sucedido en otros pa&iacute;ses, como Costa Rica. Y la gente ha parado oleoductos como el Keystone XL en Estados Unidos; y los parar&aacute;n en el Este de &Aacute;frica, a&uacute;n no, pero lo har&aacute;n. En todo el mundo, como ciudadanos, tenemos el poder de acelerar la transformaci&oacute;n del modelo de energ&iacute;a y parar la construcci&oacute;n de nuevas infraestructuras contaminantes. Poner fin a los beneficios de los ricos a costa del sufrimiento de la gente. Cruzo los dedos. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/david-tong-energeticas-buscan-sacar-beneficios-petroleo-gas-no-detener-calentamiento-global_128_9665517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Nov 2022 21:47:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[David Tong: “Las energéticas buscan sacar más beneficios del petróleo y el gas, no detener el calentamiento global”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Cumbre del Clima,Petróleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta investigadora metió hace seis años una bolsa biodegradable en el mar y sigue intacta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/investigadora-metio-seis-anos-bolsa-biodegradable-mar-sigue-intacta_1_9194071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63adc657-a7ed-4c99-b886-a59ffa68c3cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta investigadora metió hace seis años una bolsa biodegradable en el mar y sigue intacta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Científicos de la Unidad de Investigación Internacional sobre Basura Marina de Plymouth ponen en duda la credibilidad de este tipo de productos</p><p class="subtitle">España arroja 126 toneladas de plástico al mar cada día, la mayoría objetos de usar y tirar</p></div><p class="article-text">
        La investigadora Imogen Napper ten&iacute;a 24 a&ntilde;os y estudiaba su doctorado en 2016 cuando se le ocurri&oacute; una idea que ella misma hoy llama &ldquo;locura&rdquo;. Sali&oacute; del campus de la Universidad de Plymouth, una ciudad de mar en el sur de Reino Unido, y se fue de gira por supermercados y tiendas con la pregunta: &ldquo;&iquest;Aqu&iacute; tienen bolsas biodegradables o compostables?&rdquo;. El departamento el que realizaba sus estudios, y donde hoy sigue trabajando, es la Unidad de Investigaci&oacute;n Internacional sobre Basura Marina de esta universidad, un centro pionero y uno de los m&aacute;s punteros del mundo en el an&aacute;lisis del impacto de los pl&aacute;sticos en los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En conversaciones con mi supervisor sali&oacute; un debate muy interesante sobre el pl&aacute;stico compostable y biodegradable; se estaba haciendo cada vez m&aacute;s popular y quer&iacute;amos estudiar cu&aacute;ndo se desintegran estos productos. &iquest;Es una cuesti&oacute;n de d&iacute;as, meses, a&ntilde;os?&rdquo;, cuenta por tel&eacute;fono desde Plymouth. Su supervisor era Richard Thompson, el investigador que acu&ntilde;&oacute; por primera vez la palabra &lsquo;micropl&aacute;stico&rsquo;, y que ha dedicado toda su vida como cient&iacute;fico a analizar los efectos de los pl&aacute;sticos en los entornos marinos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigadores decidi&oacute; hacer un experimento para indagar. Se introdujeron cinco bolsas biodegradables y compostables que la joven cient&iacute;fica hab&iacute;a recogido en los supermercados de la ciudad en tres lugares diferentes: enterradas bajo el suelo en la universidad, dentro del agua en el puerto Queen Anne&rsquo;s Battery y al aire libre, sobre uno de los muros del campus. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Napper hoy cuenta que iba a ver las bolsas cada mes, a comprobar en qu&eacute; estado se encontraban. La idea era verificar su deterioro por la p&eacute;rdida de superficie y desintegraci&oacute;n, as&iacute; como por cambios m&aacute;s sutiles en la estructura qu&iacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, tres a&ntilde;os despu&eacute;s, publicaron un <a href="https://www.plymouth.ac.uk/news/biodegradable-bags-can-hold-a-full-load-of-shopping-three-years-after-being-discarded-in-the-environment" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudio pionero</a> en el que sorprend&iacute;an con una foto en la que la joven estudiante sosten&iacute;a una de las bolsas biodegradables sucia, pero intacta y llena de productos. Solo las compostables se hab&iacute;an desintegrado en el mar al cabo de tres meses. Sin embargo, y aunque mostraran signos de deterioro, las depositadas bajo tierra ah&iacute; segu&iacute;an. &ldquo;Despu&eacute;s de tres a&ntilde;os estaba realmente sorprendida de que las bolsas a&uacute;n pudieran llevar la compra, es lo m&aacute;s sorprendente para una bolsa biodegradable. Cuando vemos algo con esa etiqueta, creo que damos por hecho que se degradar&aacute; m&aacute;s r&aacute;pidamente que una convencional, pero nuestro estudio demuestra que no parece que sea as&iacute;&rdquo;, explic&oacute; entonces Napper. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una de las bolsas sumergidas entre 2016 y 2019 y que aún podía sostener el peso de la compra"
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            <span class="title">
                Una de las bolsas sumergidas entre 2016 y 2019 y que aún podía sostener el peso de la compra                            </span>
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        La joven ha seguido yendo desde entonces a ver las bolsas. A principios de julio, la cient&iacute;fica public&oacute; en la red social Twitter una foto muy parecida a la que hab&iacute;a colgado seis a&ntilde;os atr&aacute;s. Con chaleco salvavidas y manos sucias de barro en el puerto Queen Anne&rsquo;s Battery sostiene una de esas bolsas. &ldquo;&iexcl;Esta bolsa de pl&aacute;stico biodegradable ha estado en el oc&eacute;ano seis a&ntilde;os!&rdquo;. Y como continuaci&oacute;n en un peque&ntilde;o hilo a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Es importante debatir sobre la credibilidad de los productos para asegurarnos de que van en beneficio del medio ambiente. &iquest;Creeis que habr&aacute; desaparecido en los pr&oacute;ximos seis a&ntilde;os?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos con ella cuenta divertida que estas bolsas la han acompa&ntilde;ado durante toda su carrera. Pero a continuaci&oacute;n su tono es m&aacute;s serio ante la dimensi&oacute;n del problema. En primer lugar, no existe una definici&oacute;n com&uacute;n de qu&eacute; significa el t&eacute;rmino &lsquo;biodegradable&rsquo;. E incide en que un producto llamado as&iacute; solo se descompone seg&uacute;n el material con el que est&eacute; fabricado y bajo unas condiciones muy espec&iacute;ficas. &ldquo;Por ejemplo, una temperatura muy elevada, la cual solo puede obtenerse en una planta industrial. Lo que intentamos es que la industria y los consumidores entiendan lo mismo por biodegradable, que todo el mundo est&eacute; en sinton&iacute;a&rdquo;, comenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta definici&oacute;n com&uacute;n y regulada por el momento no existe, m&aacute;s all&aacute; de los sistemas de certificaci&oacute;n, que no suponen una obligaci&oacute;n legal, son voluntarios. El grupo de cient&iacute;ficos independientes que forman la organizaci&oacute;n Sapea y que asesora a la Comisi&oacute;n Europea, public&oacute; en 2021 un <a href="https://www.sapea.info/wp-content/uploads/bop-report.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">macroinforme</a> sobre el impacto de los pl&aacute;sticos biodegradables en el que ofrec&iacute;a una definici&oacute;n: &ldquo;Es la transformaci&oacute;n microbia de todos sus componentes org&aacute;nicos en di&oacute;xido de carbono, nueva biomasa microbiana y sales minerales bajo condiciones &oacute;xicas; o en di&oacute;xido de carbono, metano, nueva biomasa microbiana y sales minerales bajo condiciones an&oacute;xicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Iglesias es la directora de la peque&ntilde;a empresa madrile&ntilde;a Dr&iacute;ade SM, que en 2019&ndash; el mismo a&ntilde;o en el que la investigadora Imogen Napper sacaba su bolsa del oc&eacute;ano por primera vez&ndash;, present&oacute; una novedosa metodolog&iacute;a para medir con rigor cu&aacute;nto se puede reciclar de un envase. Para ella, los mensajes m&aacute;s importantes sobre los pl&aacute;sticos biodegradables son dos: &ldquo;No se pueden tirar en la naturaleza, porque tienen que darse unas condiciones muy espec&iacute;ficas para que ese pl&aacute;stico se desintegre; por otro lado, la clave es el tiempo. El pl&aacute;stico convencional tambi&eacute;n desaparece, &iquest;pero en cu&aacute;nto tiempo, en 300 a&ntilde;os?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esta t&eacute;cnica existe una gran confusi&oacute;n sobre el t&eacute;rmino y sobre qu&eacute; hacer con los envases con la etiqueta &lsquo;biodegradable&rsquo;. Por ejemplo, de nada servir&aacute; tirarlos en el contenedor amarillo, es incluso peor: &ldquo;Contaminan el proceso de reciclado&rdquo;, explica Iglesias. Y respecto a los materiales &lsquo;compostables&rsquo;, la marca deber&iacute;a explicar muy bien que solo se descomponen en condiciones de temperatura y ox&iacute;geno muy espec&iacute;ficas, desde luego no en mitad del campo ni tampoco en una playa. Como resume Imogen Napper: &ldquo;Hay soluciones para el pl&aacute;stico biodegradable solo si termina en el contenedor correcto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/investigadora-metio-seis-anos-bolsa-biodegradable-mar-sigue-intacta_1_9194071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jul 2022 20:31:39 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trampa de los coches de gas, los vehículos 'eco' que en realidad no lo son]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/trampa-coches-gas-vehiculos-eco-realidad-no-son_1_9085492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b28559ae-55f4-4dfd-891d-e76d90f49245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La trampa de los coches de gas, los vehículos &#039;eco&#039; que en realidad no lo son"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno se comprometió en 2020 a revisar el sistema de etiquetas ambientales de la DGT que premia a los vehículos a gas con ventajas fiscales y de entrada en las ciudades a pesar de ser un combustible fósil, pero el proyecto está parado</p><p class="subtitle">Buses urbanos a ninguna parte: los científicos avisan del error de invertir hoy en gas</p></div><p class="article-text">
        Hay unos coches que circulan por las calles de muchas ciudades que tienen descuento cuando aparcan en zonas reguladas. La DGT los considera ecol&oacute;gicos, aunque se trata de coches de gas. Su etiqueta 'eco' no solo concede a estos autos una rebaja en el aparcamiento, tambi&eacute;n otras ventajas, como una reducci&oacute;n en el impuesto de matriculaci&oacute;n o en el de veh&iacute;culos de tracci&oacute;n mec&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno se comprometi&oacute; en junio de 2020 a revisar en el plazo de un a&ntilde;o las etiquetas ambientales de la DGT. Pero el proyecto &ldquo;est&aacute; parado&rdquo;, confirman desde la Direcci&oacute;n General de Tr&aacute;fico. &ldquo;En esta legislatura no se va a tocar nada, quiz&aacute; en un futuro, pero no ahora&rdquo;, inciden. Uno de los principales problemas del actual sistema, como han criticado las organizaciones ecologistas, es que no tiene en cuenta las emisiones de CO2, como tampoco el peso del veh&iacute;culo &ndash;directamente relacionado con el consumo de combustible y por lo tanto con el di&oacute;xido de carbono, el principal gas de efecto invernadero&ndash;. 
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                Los seis modelos de coches de gas más vendidos en 2021 (Anfac).                            </span>
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        El distintivo ambiental de los coches toma a&uacute;n m&aacute;s relevancia ante la extensi&oacute;n de las zonas de bajas emisiones a las ciudades de m&aacute;s de 50.000 habitantes, que ser&aacute;n obligatorias no m&aacute;s tarde de 2023. Estas zonas est&aacute;n pensadas como elementos clave para reducir el n&uacute;mero de coches contaminantes que acceden al centro de las urbes, y el sello de la DGT es la principal herramienta para catalogarlos.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos Ecodes, Greenpeace, Ecologistas en Acci&oacute;n y Transport y Environment lanzaron en 2021 una propuesta para que la reforma de estas etiquetas tenga en cuenta, por ejemplo, las emisiones de los coches en conducci&oacute;n real, no en laboratorio, o que el gas, un combustible f&oacute;sil, se considere &ldquo;incompatible&rdquo; con la descarbonizaci&oacute;n del transporte. Entre sus ideas est&aacute; reservar la etiqueta cero para los veh&iacute;culos que no tengan emisiones directas (el&eacute;ctricos y de pila de combustible) o retirar la etiqueta eco, &ldquo;eliminando la confusi&oacute;n actual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo: el modelo Dacia Sandero, el segundo coche de gas m&aacute;s vendido en 2021, emite 126 g/km de CO2, seg&uacute;n la informaci&oacute;n que ofrece la marca en su web. El mismo modelo, pero di&eacute;sel, emite 127 g/km de CO2. El de gas se beneficia de la etiqueta eco, el di&eacute;sel, no. Una contradicci&oacute;n ambiental que ni siquiera cuenta, pues el sistema de la DGT solo tiene en cuenta las micropart&iacute;culas (PM) y el di&oacute;xido de nitr&oacute;geno (NO2) para su etiquetado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Top 10 vehículos de gas más vendidos en 2021" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-9wEk7" src="https://datawrapper.dwcdn.net/9wEk7/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="538"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
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    </figure><p class="article-text">
        A pesar de que el mercado de los veh&iacute;culos de gas es peque&ntilde;o, su caso es relevante por el impacto en la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica, y por lo tanto, en la salud. Sin embargo, los fabricantes y la propia industria gasista los promociona como veh&iacute;culos ecol&oacute;gicos y anima a su compra por sus beneficios ambientales. La patronal del gas, Gasnam, incluso ha creado una marca propia, Eco-G, que presenta as&iacute; en su <a href="https://gasnam.es/movilidad-sostenible/eco-g/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">web</a>: &ldquo;El gas natural es la alternativa ecol&oacute;gica, econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gicamente madura m&aacute;s id&oacute;nea para fomentar la movilidad sostenible del presente y del futuro, tanto terrestre como mar&iacute;tima&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los analistas especializados en medici&oacute;n de emisiones de los coches corrigen este mensaje. &ldquo;Los coches de gas no son ecol&oacute;gicos, su gran problema son las part&iacute;culas ultrafinas, mucho m&aacute;s numerosas en estos veh&iacute;culos que en los di&eacute;sel o de gasolina&rdquo;, especifica por videoconferencia desde Londres el analista Nick Molden, que dirige el laboratorio de medici&oacute;n de emisiones en conducci&oacute;n real Emissions Analytics. Estas part&iacute;culas son m&aacute;s finas que las PM<sub>10</sub> o las PM<sub>2,5</sub> , y por esta raz&oacute;n penetran m&aacute;s profundamente en los pulmones, agravando las dolencias respiratorias por los contaminantes que salen del tubo de escape. De hecho, es un problema del que la propia Comisi&oacute;n Europea empieza a ocuparse. 
    </p><p class="article-text">
        En un <a href="https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC129388" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe reciente</a> del Joint Research Centre de la Comisi&oacute;n sobre c&oacute;mo medir las part&iacute;culas en los veh&iacute;culos comerciales, los investigadores recomiendan que la actual regulaci&oacute;n europea, que solo contempla las part&iacute;culas a partir de 23 nan&oacute;metros, &ldquo;baje a 10 nan&oacute;metros&rdquo;, el rango en el que se encuentran las part&iacute;culas ultrafinas. Si hoy la normativa Euro &ndash;que regula los veh&iacute;culos seg&uacute;n las emisiones&ndash;, tuviera esta referencia, &ldquo;ning&uacute;n veh&iacute;culo de gas cumplir&iacute;a la normativa europea&rdquo;, explica desde Berl&iacute;n Felipe Rodr&iacute;guez, ingeniero mec&aacute;nico e investigador en el Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT).
    </p><p class="article-text">
        De los 14.040 coches de gas que se vendieron en Espa&ntilde;a en 2021, seg&uacute;n cifras de Anfac, 1.145 fueron de Gas Natural Comprimido (GNC). El grueso de las ventas lo formaron veh&iacute;culos GLP (Gas Licuado de Petr&oacute;leo), el carburante m&aacute;s barato de todos, incluyendo gasolina y gas&oacute;leo. De hecho, el aumento de la comercializaci&oacute;n de estos veh&iacute;culos coincide con la escalada de precios de los carburantes. Solo en mayo las ventas subieron un 52%.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="En 2021 se vendieron 14.000 vehículos de gas" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-3XCAz" src="https://datawrapper.dwcdn.net/3XCAz/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="576"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Solo se me ocurre que este aumento sea por una cuesti&oacute;n de precio o de incentivos, pues desde un punto de vista ambiental no tiene ning&uacute;n sentido comprar un coche de gas&rdquo;, incide Molden desde Londres. En las pruebas que este laboratorio ha hecho en veh&iacute;culos en conducci&oacute;n real sale que las emisiones de CO<sub>2</sub> son parecidas a los de gasolina o di&eacute;sel. &ldquo;La densidad es m&aacute;s baja por unidad de energ&iacute;a, hay que quemar m&aacute;s gas, de modo que las emisiones de di&oacute;xido de carbono apenas var&iacute;an, a veces son un poco m&aacute;s, otras menos, pero no muy diferentes&rdquo;. Una realidad cient&iacute;fica que dista mucho de los mensajes publicitarios de los fabricantes, de la industria del gas y de la etiqueta ambiental de la DGT.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/trampa-coches-gas-vehiculos-eco-realidad-no-son_1_9085492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 20:34:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trampa de los coches de gas, los vehículos 'eco' que en realidad no lo son]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Medio ambiente,Transporte,Coches,Gas natural]]></media:keywords>
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