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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Lorente Doria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_lorente_doria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Lorente Doria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Skyline]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/skyline_1_8679758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c17e6c5-e5b4-4f77-8716-d138658873f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Skyline"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pisos nuevos en el centro de la ciudad con todas las comodidades y 5.000 euros metro cuadrado, que estamos volviendo a hinchar la burbuja</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, en una cena con gente del trabajo, alguien propuso ir a una &ldquo;rooftop terrace&rdquo; de un hotel que hab&iacute;a abierto hac&iacute;a poco. Era el primer bar que ten&iacute;a la osad&iacute;a de definirse con ese pretencioso anglicismo para hablar de un bar en una azotea o, como dicen en el Pirineo, en un &ldquo;sabayao&rdquo;. La realidad es que tampoco se ve&iacute;a gran cosa desde arriba porque, seg&uacute;n nos dijeron, no les hab&iacute;an dejado variar la estructura del edificio por su protecci&oacute;n hist&oacute;rica. Como esto no es Madrid, los 'enterpreneurs<em>' </em>tienen la misma normativa que el resto de vecindario de edificios catalogados, que son casi todos en el Casco Viejo. 
    </p><p class="article-text">
        Si a los due&ntilde;os del hotel con 'rooftop terrace<em>'</em> les hubieran dejado hacer lo que pensaban, hoy podr&iacute;amos tomarnos algo viendo desde ah&iacute; el 'skyline<em>'</em> de Pamplona. Horizonte con las torres de las iglesias, las de la Catedral y, si la cerveza te la tomas de noche, ver&aacute;s unas luces rojas que penden en el negro por encima de los tejados. Son las gr&uacute;as de las denominadas &ldquo;torres&rdquo; de Salesianos que, cuando est&eacute;n terminadas cambiar&aacute;n el paisaje del centro de la ciudad. Un cambio de 'skyline<em>'</em> especialmente llamativo desde los barrios del norte, donde la vista de la ciudad vieja se segu&iacute;a pareciendo bastante a la que ve&iacute;an quienes viv&iacute;an all&iacute; hace dos siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Existe una leyenda urban&iacute;stica que dice que, en Sevilla, hasta la construcci&oacute;n de la Torre Pelli en la isla de la Cartuja, nunca se hab&iacute;a permitido un edificio m&aacute;s alto que su Giralda, que corona el horizonte de la ciudad desde que los andalus&iacute;es la llamaban Isbilia. En Pamplona la normativa es m&aacute;s bien flexible dependiendo de quien promueva. Rigidez para el vecindario de a pie, flexibilidad para el gran promotor. Ejemplos tenemos con todos los gobiernos municipales, desde el gigante rallador de queso de El Corte Ingl&eacute;s, al que se le permite sobrepasar la altura reglamentaria con Barcina de alcaldesa hasta el despojo de todo el interior modernista de La Vasco Navarra para un Zara de cuatro plantas con Asir&oacute;n. Pero lo de Salesianos tiene m&aacute;s miga. Mezcla educaci&oacute;n concertada, especulaci&oacute;n inmobiliaria y aldeanismo arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Resumen r&aacute;pido, porque da para un libro. Los Salesianos asumen desde hace d&eacute;cadas la Formaci&oacute;n Profesional en Pamplona y la Administraci&oacute;n encantada de ahorrarse ese esfuerzo. El centro se queda peque&ntilde;o y obsoleto, as&iacute; que proponen en 2011 al gobierno, entonces liderado por Barcina (UPN) con Jim&eacute;nez (PSN) de vicepresidente un plan. El ejecutivo compra el colegio en el centro de Pamplona y los Salesianos se trasladan a una parcela m&aacute;s grande en el valle de Eg&uuml;&eacute;s. El acuerdo implica tambi&eacute;n al ayuntamiento de la capital, que dirige el sucesor de Barcina; Maya. Existe un problema. La ley de vivienda obliga a que cualquier nuevo desarrollo tenga, al menos, un 50 por ciento de vivienda protegida. Las cuentas de la operaci&oacute;n, ideada cuando la burbuja de la construcci&oacute;n est&aacute; estallando, no salen, as&iacute; que armamos un mecanismo legal para que en ese espacio todo lo que se construya sea vivienda libre. Pisos nuevos en el centro de la ciudad con todas las comodidades. No hay m&aacute;s que pasearse por las webs de las constructoras para ver los precios; 5000 euros metro cuadrado, que estamos volviendo a hinchar la burbuja.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de mayor&iacute;as en 2015 tanto en Navarra como en Pamplona no cambia mucho el plan. El nuevo alcalde, Asir&oacute;n (EH Bildu), un historiador conocido por una secci&oacute;n semanal de curiosidades de la ciudad en Diario de Noticias, afirma que no quiere pasar a la Historia como quien permiti&oacute; que se llevara a cabo &ldquo;la aberraci&oacute;n&rdquo; de construir torres de 17 alturas, que era lo que propon&iacute;a el proyecto ganador del concurso de ideas. Para rebajar el disgusto de Asir&oacute;n, lo que decide el autodenominado gobierno del &ldquo;cambio&rdquo; dirigido por Uxue Barkos (Geroa Bai) es no cambiar mucho el plan y rebajar la altura de las torres, que en vez de 17 pisos se quedan en 11. La poda la paga la caja p&uacute;blica, que es la que pierde siempre en estos casos. Los Salesianos hacen su colegio y las constructoras sus pisos. Ganan los de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Y hoy, paseando por la Magdalena, Rotxapea o viendo la ciudad desde el pueblo viejo de Ansoain uno se pregunta si realmente esa poda reduce en algo el impacto visual. O si quiz&aacute;s ser&iacute;a mejor haber mantenido el proyecto inicial que pod&iacute;a imitar en el este el impacto que tiene al oeste el conocido como Edificio Singular y, puestos al pelotazo, al menos que gane la caja p&uacute;blica. Ahora en el 'skyline<em>'</em> Don Quijote al oeste, Sancho Panza al este. Quiz&aacute;s sea cosa del ADN pamplon&eacute;s, que s&oacute;lo permite imaginar y arriesgar entre el 6 y el 14 de julio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/skyline_1_8679758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 20:46:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Skyline]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El espejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/espejo_132_8252962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d1d4e17-3719-4ae7-94f1-b2e5ef24daa0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El espejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mirarnos en el espejo de otras situaciones similares y ponernos en el lugar de las víctimas de unos y otros sucesos es un ejercicio necesario para que la memoria sea verdaderamente democrática, y sobre todo justa</p></div><p class="article-text">
        Desconozco si sigue all&iacute; todav&iacute;a. En 2007, en las primeras casas de Sibenik, una localidad de la costa d&aacute;lmata, recib&iacute;a al visitante un mural que ocupaba la medianera de un edificio de 4 pisos. En el fresco, el rostro de Ante Gotovina junto a un mensaje que lo ensalzaba como un h&eacute;roe nacional croata. Gotovina hab&iacute;a sido detenido un a&ntilde;o antes en Tenerife, donde se ocultaba despu&eacute;s de que el Tribunal Penal Internacional sobre la guerra de la antigua Yugoslavia dictara orden de detenci&oacute;n contra &eacute;l. H&eacute;roe nacional, al menos para el vecindario de Sibenik, a Gotovina lo conden&oacute; en 2011 este tribunal por el asesinato de al menos 150 civiles, la desaparici&oacute;n de varios centenares y la deportaci&oacute;n forzosa de un cuarto de mill&oacute;n de habitantes del &aacute;rea de la Krajina, una franja de territorio croata que entonces ten&iacute;a poblaci&oacute;n mayoritariamente de etnia serbia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s las supuestas heroicidades de Gotovina no se conocen mucho porque el relato m&aacute;s popular es el que plantea a Croacia como naci&oacute;n v&iacute;ctima y a Serbia como verduga. Si se profundiza en lo ocurrido en los Balcanes las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, sin embargo, se conoce que los paramilitares croatas se emplearon bien en la limpieza &eacute;tnica tanto con poblaciones bosnias como serbias. Si se conoce el desarrollo de la Operaci&oacute;n Tormenta, con la que Gotovina, por orden del presidente croata Tudjman, acab&oacute; con la Rep&uacute;blica Serbia de Krajina, ver su efigie de cuatro plantas al entrar en Sibenik estremece. Y luego te acuerdas de nuestras calles.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n es un buen instrumento para ver con perspectiva lo que ocurre en nuestro entorno. Los mensajes de apoyo a miembros de ETA condenados por asesinatos o secuestros pasan muchas veces desapercibidos a nuestra vista cuando pasamos junto a ellos en la calle. Vemos rostros de gente sonriente como los que te podr&iacute;as encontrar en cualquier bar. A priori parecen hasta buenos tipos hasta que metes su nombre en Google, como ocurre con el mural de Gotovina.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Historia es el relato de lo que ha ocurrido, memoria es lo que queremos destacar y recordar de todos eso que ha ocurrido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, revolverse al ver esas pancartas, ofenderse por ellas, era visto como una cosa de &ldquo;fachas&rdquo;. Como tambi&eacute;n lo parec&iacute;a repeler el recibimiento p&uacute;blico, en la calle, con banderas y con presencia de cargos pol&iacute;ticos, de presos de ETA como Agust&iacute;n Almaraz el 23 de agosto pasado. &ldquo;Tienen sus derechos en vigor y sus familiares y allegados derecho a mostrar esa alegr&iacute;a&rdquo;, respond&iacute;a en Radio Euskadi la portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Navarra, Bakartxo Ru&iacute;z. Nadie cuestiona ese derecho. El problema &eacute;tico est&aacute; en el uso del espacio p&uacute;blico y la organizaci&oacute;n de un acto en el que esa persona no es recibida por sus familiares en la puerta de casa, sino en un acto organizado y con presencia de cargos pol&iacute;ticos de una formaci&oacute;n concreta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al espejo. Imaginemos que el d&iacute;a que &ldquo;El Prenda&rdquo; y sus cuatro compa&ntilde;eros de violaci&oacute;n m&uacute;ltiple salgan de la c&aacute;rcel se les organice un recibimiento en su barrio de Sevilla. Y en ese recibimiento aparezcan concejales de Vox, que acuden a mostrar su alegr&iacute;a por la libertad de estos chavales. &iquest;Diremos entonces que tienen sus derechos en vigor y sus &ldquo;familiares&rdquo; tienen derecho a mostrar esa alegr&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Historia es el relato de lo que ha ocurrido, memoria es lo que queremos destacar y recordar de todos eso que ha ocurrido. Mirarnos en el espejo de otras situaciones similares y ponernos en el lugar de las v&iacute;ctimas de unos y otros sucesos es un ejercicio necesario para que la memoria sea verdaderamente democr&aacute;tica, y sobre todo justa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/espejo_132_8252962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Aug 2021 20:28:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El espejo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,EH Bildu,ETA,Presos de ETA,Víctimas ETA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la carta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/carta_132_7381505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07d7e431-8c40-48cc-9721-391240a64472_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A la carta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible que en un futuro alguien plantee un algoritmo informático para decidir qué es justo, pero por el momento son personas las que la imparten y también quienes opinan sobre ella</p></div><p class="article-text">
        Mentir&iacute;a si dijera que fue el profesor que me hizo interesarme por la filosof&iacute;a, porque la hac&iacute;a aburrida y orientaba su ense&ntilde;anza a aprobar un examen. Quiz&aacute;s sea lo &uacute;nico que recuerde de la filosof&iacute;a de 3&ordm; de BUP, como se conoc&iacute;a al actual primero de Bachiller; &ldquo;Justicia es dar a cada persona lo que le corresponde&rdquo;. Con esa intenci&oacute;n, en principio, se redactan los c&oacute;digos que luego se aplican en la Justicia, aunque luego el resultado d&eacute; pie a todo tipo de discusiones sobre si realmente se da a cada cual lo que le corresponde. Es posible que en un futuro alguien plantee un algoritmo inform&aacute;tico para decidir qu&eacute; es justo, pero por el momento son personas las que la imparten y tambi&eacute;n quienes opinan sobre ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la moda de la justicia a la carta. Esa en la que la infracci&oacute;n a la ley de quien no piensa como t&uacute; es un crimen execrable pero en el af&iacute;n es disculpable y hasta defendible. El Parlamento de Navarra aprob&oacute; recientemente una declaraci&oacute;n un&aacute;nime en la que ped&iacute;a la investigaci&oacute;n de la muerte de Mikel Zabalza. Ya entonces, en noviembre de 1985, cuando su cuerpo apareci&oacute; en el r&iacute;o Bidasoa, su muerte sonaba a crimen. Pero ese indicio se vuelve m&aacute;s fuerte cuando recientemente hemos podido escuchar la conversaci&oacute;n en la que el capit&aacute;n de la Guardia Civil G&oacute;mez Nieto le reconoce al exagente del Cesid, Juan Alberto Perote, que Zabalza muri&oacute; por las torturas que sufri&oacute; en el cuartel de Intxaurrondo. De hecho, la Wikipedia, que para gran parte de la sociedad no admite discusi&oacute;n, se&ntilde;ala la tortura y el ahogamiento como las causas de su muerte. Mikel Zabalza merece justicia, aunque &eacute;sta llegue 35 a&ntilde;os tarde. Esclarecer qu&eacute; pas&oacute; es una necesidad para mantener la confianza de la sociedad en quienes deben protegerle, por mucho que el ministro Grande Marlaska dilate esta decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Justicia para Mikel Zabalza es una reclamaci&oacute;n un&aacute;nime de la pol&iacute;tica, y por tanto de la sociedad, navarra. &iquest;Ocurre lo mismo con los 28 asesinatos de ETA sin esclarecer? Pues parece que no. Es lo que le recordaba recientemente la presidenta de Covite, Consuelo Ord&oacute;&ntilde;ez, en un art&iacute;culo publicado en El Correo, a la izquierda abertzale. Lo hac&iacute;a citando al fil&oacute;sofo Manuel Reyes Mate: &ldquo;Quien reconoce a una v&iacute;ctima, reconoce a todas&rdquo;. El relativismo con el que la izquierda abertzale afronta la demanda de justicia es llamativo cuando se adhiere a todo tipo de reclamaciones justas pero sigue mirando para otro lado en la que le ata&ntilde;e m&aacute;s de cerca. Black lives matter, so do basque lives?, es la pregunta al ver a sus cargos con el pu&ntilde;o en alto y rodilla en tierra tras el crimen de George Floyd.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ese relativismo no es &uacute;nico de la izquierda abertzale y lo estamos viendo ahora en la campa&ntilde;a madrile&ntilde;a en el que la televisi&oacute;n m&aacute;s vista del pa&iacute;s, Telecinco, denomina &ldquo;Jarabe democr&aacute;tico&rdquo; a la recepci&oacute;n con saludo fascista e insultos a Pablo Iglesias en un acto de campa&ntilde;a. O en la interpretaci&oacute;n que partidos pol&iacute;ticos del &aacute;mbito de la derecha hacen del acercamiento de presos de ETA a c&aacute;rceles cercanas a sus lugares de origen como la cesi&oacute;n del gobierno de S&aacute;nchez a un chantaje. El art&iacute;culo 25 de la Constituci&oacute;n establece que las penas de c&aacute;rcel &ldquo;estar&aacute;n orientadas hacia la reeducaci&oacute;n y reinserci&oacute;n social&rdquo; y por eso la legislaci&oacute;n penitenciaria se&ntilde;ala la cercan&iacute;a al entorno de la persona presa como uno de sus derechos mientras est&aacute; cumpli&eacute;ndolas. &iquest;Derecho para todas menos para quienes cumplen pena por pertenecer a una banda que hace ya 10 a&ntilde;os que ha desaparecido?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Justicia a la carta es dar a cada cual lo que le corresponde?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/carta_132_7381505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Apr 2021 18:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A la carta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mikel Zabalza,Navarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El listón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/opinion/liston_132_6547246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57f96663-e6ae-4809-8d68-0c1583b8a51e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El listón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el tribunal lo cita con las garantías de investigado, dejará el cargo y enterrará su carrera política. De rebote, el caso pasará a un juzgado de Pamplona y habrá que ver en qué acaba esa instrucción. Podría ocurrir que, como con las dietas de Caja Navarra, la investigación acabe en un cajón. O no</p></div><p class="article-text">
        La gracia aquella de &ldquo;dimitir no es un nombre ruso&rdquo; se nos desgast&oacute; mucho durante los a&ntilde;os de la anterior crisis, la de la burbuja del ladrillo. De aquellas pancartas llegaron cambios legales como el que en 2018, a propuesta de Podemos, todo el arco parlamentario navarro apoy&oacute; para poner un list&oacute;n concreto para que un cargo del gobierno conjugue ese verbo, dimitir, en castellano. La reforma afecta al art&iacute;culo 68 de la Ley Foral del Gobierno y su presidente o presidenta. Marca que si un cargo electo o de libre designaci&oacute;n en el ejecutivo es citado como investigado &ldquo;o figura legal equivalente&rdquo; por un posible delito de corrupci&oacute;n debe abandonar el cargo o ser relevado.
    </p><p class="article-text">
        La figura legal del &ldquo;investigado&rdquo;, antes conocido como &ldquo;imputado&rdquo;, es, en el &aacute;mbito judicial, una manera de proteger los derechos de esa persona. El investigado tiene derecho a conocer el por qu&eacute; se le investiga, de qu&eacute; se le acusa, qu&eacute; pasos da la instrucci&oacute;n y a designar abogado, entre otros. De hecho al investigado no se le castiga el falso testimonio, como s&iacute; ocurre con quien es testigo. Y es inocente mientras no se demuestre lo contrario. El ser imputado o investigado es una garant&iacute;a jur&iacute;dica que nos libra de procesos secretos como los de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica de Stalin, pero en nuestro entorno te imputan y parece que mataste a Manolete.
    </p><p class="article-text">
        Una de las primeras en poner ese list&oacute;n, el de la imputaci&oacute;n, para convertirse en indigno del cargo y del carnet del partido fue Yolanda Barcina, reci&eacute;n elegida presidenta de Uni&oacute;n del Pueblo Navarro. &ldquo;Todo imputado por un caso de corrupci&oacute;n debe ser dado de baja inmediatamente del partido y cesado en cualquier caso de responsabilidad que tenga&rdquo;, proclam&oacute; Barcina ante la asamblea de su partido en abril de 2010. Fue una manera de marcar distancia con el PP, con el que UPN se hab&iacute;a divorciado hac&iacute;a un a&ntilde;o, al que le empezaban a salir &ldquo;problemas&rdquo; en Valencia y Madrid. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el expresidente Sanz, el exconsejero de Econom&iacute;a Miranda y el alcalde en ejercicio de Pamplona, Maya, pasaron por el despacho de la juez de Instrucci&oacute;n con ese t&iacute;tulo, el de imputados por las dietas de Caja Navarra. Barcina no cumpli&oacute; su promesa, entre otras cosas, porque la &uacute;nica que no lleg&oacute; a desfilar por ese despacho de entre quienes estaban en la misteriosa Junta de Entidades Fundadoras de la extinta entidad era ella, que estaba aforada ante el Supremo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tener que regular por ley el momento de la asunción de responsabilidades políticas refleja nuestra inmadurez como sociedad democrática</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pensando en Barcina, seguramente, los legisladores del 2018 establecieron ese list&oacute;n en la ley para quienes componen el ejecutivo. Quiz&aacute;s por ese fatalismo de la izquierda que le lleva a pensar que lo natural es que gobierne la derecha y que los gobiernos de izquierda son poco m&aacute;s o menos que accidentes de la historia. Pero establecer ese baremo tiene el riesgo de que te toque estrenarlo. UPN ya lo intent&oacute;, reci&eacute;n aprobado el cambio legal, con la querella contra la entonces consejera Mar&iacute;a Solana (Geroa Bai), por considerar que no desalojar a los okupas del Palacio del Marqu&eacute;s de Rozalejo pod&iacute;a ser prevaricaci&oacute;n. El Supremo entendi&oacute; entonces que no hab&iacute;a nada que investigar. Pero Solana pod&iacute;a haber tenido que dimitir por una decisi&oacute;n que, en aquel momento, parec&iacute;a bastante sensata; no enviar a la Polic&iacute;a Foral a sacar a palos a la gente de un caser&oacute;n viejo con riesgo de derrumbe. Opci&oacute;n que tom&oacute; como consejera suplente por las vacaciones en ese mes de agosto de la titular de Interior, Beaumont.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora le toca pasar por el trance a su compa&ntilde;ero de sigla Manu Ayerdi, consejero de Desarrollo Econ&oacute;mico. En este caso el Supremo se ha declarado competente para estudiar la querella de UPN en su contra. El tribunal estudiar&aacute; si acusa de prevaricaci&oacute;n a Ayerdi por aprobar en 2015, salt&aacute;ndose parte del tr&aacute;mite legal seg&uacute;n la denuncia, un cr&eacute;dito a una empresa que promet&iacute;a fabricar m&aacute;quinas de diagn&oacute;stico de la vista a trav&eacute;s de videojuegos. Reconoci&oacute; el consejero entonces que hab&iacute;a apostado por el proyecto por &ldquo;una corazonada&rdquo;. Si el tribunal&nbsp;lo cita con las garant&iacute;as de investigado, dejar&aacute; el cargo y enterrar&aacute; su carrera pol&iacute;tica. De rebote, el caso pasar&aacute; a un juzgado de Pamplona y habr&aacute; que ver en qu&eacute; acaba esa instrucci&oacute;n. Podr&iacute;a ocurrir que, como con las dietas de Caja Navarra, la investigaci&oacute;n acabe en un caj&oacute;n. O no.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el dilema como sociedad es hasta d&oacute;nde nos hemos desorientado que una ley tiene que fijar cu&aacute;les son nuestros baremos &eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que quien preside el Gobierno de Navarra ganara m&aacute;s como presidente de una caja de ahorros a la que su gobierno deb&iacute;a controlar que como presidente de ese gobierno era legal. &iquest;Era &eacute;tico? Que el vicepresidente econ&oacute;mico diera, con prisas, m&aacute;s de dos millones de euros a un empresario que ya acumulaba deudas importantes incluso con la propia Hacienda los tribunales decidir&aacute;n si es legal. &iquest;Es una muestra de buena gesti&oacute;n del dinero p&uacute;blico?
    </p><p class="article-text">
        Tener que regular por ley el momento de la asunci&oacute;n de responsabilidades pol&iacute;ticas refleja nuestra inmadurez como sociedad democr&aacute;tica. La de nuestros representantes por ser incapaces de asumirlas sin que haya una ley que se lo exija. Y la nuestra como ciudadan&iacute;a por no exigirlas a quienes coinciden con nuestras ideas pero hacerlo con dureza con quienes discrepamos.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/opinion/liston_132_6547246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Dec 2020 19:44:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El listón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El atasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/atasco_132_6458485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de26b0b6-6189-4fc2-b746-cd34a00b42b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El atasco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La concertada pesa y la concertada manda. Los gobiernos socialistas de la década de 1980 tanto en Madrid como en Pamplona optaron por la concertación de estos centros, ante la fragilidad de una red pública olvidada por la dictadura</p></div><p class="article-text">
        Reinventarse. Es uno de esos conceptos mantra que han surgido con la pandemia de la COVID-19. La gran mayor&iacute;a suenan a libro de autoayuda o a PowerPoint que te pone tu jefe para convencerte de algo, generalmente bueno para &eacute;l y no tanto para ti. La reinvenci&oacute;n de las manifestaciones en pandemia lleva a im&aacute;genes radicales, en el sentido de ra&iacute;z. Es el caso de la manifestaci&oacute;n en coches.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un atasco, pero voluntario y con banderas y carteles en las lunas de los coches. Tiene un efecto amplificador, porque si van 100 personas, cada una en su veh&iacute;culo, montan una fila considerable. Especialmente simb&oacute;lico es que la manifestaci&oacute;n del domingo 22 de noviembre contra la nueva ley de educaci&oacute;n fuera en coches. El caos circulatorio que se pretend&iacute;a montar con motivos reivindicativos es el que se suele montar cada ma&ntilde;ana y cada tarde en las cercan&iacute;as de la mayor&iacute;a de colegios concertados de la Cuenca de Pamplona. Las segundas y terceras filas de coches de los que bajan y suben escolares constituyen un fen&oacute;meno cotidiano contra el que la Polic&iacute;a Municipal ha decidido tirar la toalla. Ya se conforman con poner unos agentes a esas horas para tratar de ordenar ligeramente ese caos, y con suerte.
    </p><p class="article-text">
        El matrimonio entre concertada y veh&iacute;culo particular no tiene nada de casual, al menos en Navarra. M&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n se concentra en un radio de 3 kil&oacute;metros alrededor de la Plaza del Castillo, el centro de Pamplona, pero el uso del coche particular es llamativamente superior a las ciudades similares del entorno. Quien vive en Pamplona y su entorno est&aacute; acostumbrado a dejar el coche en Amara cuando va a la playa de la Concha en Donosti, pero se enfada si no se puede llegar hasta la Estafeta en su coche, o dejar a la chavaler&iacute;a en la puerta del cole, concertado.
    </p><p class="article-text">
        Navarra y Euskadi son las dos comunidades en las que mayor peso tiene la red concertada. Al fen&oacute;meno de las &oacute;rdenes religiosas de ense&ntilde;anza, con importante arraigo en esta zona, se une el de las ikastolas privadas. Se trata de un fen&oacute;meno surgido en los estertores del franquismo con formato de cooperativa para fomentar la educaci&oacute;n en euskera. En democracia, no s&oacute;lo no ha desaparecido sino que se ha fortalecido, pese a que la educaci&oacute;n en esa lengua se haya extendido a toda la red p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La concertada pesa y la concertada manda. Los gobiernos socialistas de la d&eacute;cada de 1980 tanto en Madrid como en Pamplona optaron por la concertaci&oacute;n de estos centros, ante la fragilidad de una red p&uacute;blica olvidada por la dictadura. Los gobiernos de UPN se agarraron a la bandera de la &ldquo;libertad de elecci&oacute;n&rdquo; para fortalecer la concertaci&oacute;n. Establecieron toda la Cuenca de Pamplona como distrito &uacute;nico para la elecci&oacute;n de centro o la puntuaci&oacute;n por ser descendiente de antiguo alumno o alumna. Idea, esta &uacute;ltima, que en la pr&aacute;ctica consolidaba que la plaza en el colegio pasaba de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n con los mismos apellidos pero pagada por todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Especialmente llamativo es el blindaje del concierto con colegios que separan por sexo a su alumnado. Son 4, afines al Opus Dei, pero se organizan en parejas para sortear el art&iacute;culo 14 de la Constituci&oacute;n, el de la igualdad. De este modo, resulta que Miravalles-El Red&iacute;n e Irabia-Izaga, formalmente admiten ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El truco est&aacute; en que las aulas de ni&ntilde;os y las de ni&ntilde;as est&aacute;n a casi 8 kil&oacute;metros en coche unas de otras. La financiaci&oacute;n p&uacute;blica de este trampantojo se renov&oacute; con Yolanda Barcina (UPN) como presidenta, pese a que el Parlamento en el que se encontraba en minor&iacute;a aprob&oacute; una ley en 2012 que lo trataba de impedir. Luego la LOMCE, tambi&eacute;n conocida como Ley Wert, dijo en su art&iacute;culo 84 que &ldquo;no constituye discriminaci&oacute;n la admisi&oacute;n de alumnos y alumnas o la organizaci&oacute;n de la ense&ntilde;anza diferenciadas por sexos&rdquo;. Y con ese art&iacute;culo, el gobierno que se autodenomin&oacute; &ldquo;del cambio&rdquo; presidido por Uxue Barkos (Geroa Bai) prefiri&oacute; no cambiar y remover el caldero de la concertada sin que sus socios, EH Bildu, Podemos e IE hicieran mucho ruido, pese a que eliminar ese concierto estuviera en su programa &ldquo;del cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea aparece tambi&eacute;n en el programa que acordaron quienes hicieron presidenta a Mar&iacute;a Chivite (PSN) hace a&ntilde;o y medio. Veremos si, con el tr&aacute;nsito de la Ley Wert a la Cela&aacute;, se cumple ese apartado del programa o se atasca, como los coches que cada ma&ntilde;ana siguen bloqueando las cercan&iacute;as de esos colegios emparejados y el resto de centros privados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo bueno para quien est&aacute; atrapado en un atasco es que, al fin y al cabo, la calle es suya.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/atasco_132_6458485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2020 19:28:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El atasco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enseñanza concertada,Colegios concertados,Educación,Navarra,Opus Dei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rueda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/rueda-navarra-educacion-escuela-publica-escuela-concertada_132_6181882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8499be4-b7ca-4229-be30-32c30d6e7b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rueda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las temporeras de la educación suponen prácticamente la mitad de la plantilla de la enseñanza pública, al menos en Navarra. Se suelen estrenar en La Rueda recién salidas de la facultad y, en el mejor de los casos, logran bajarse de ella cumplidos los cuarenta</p></div><p class="article-text">
        Suelen quedar muy pronto en los aparcamientos al aire libre de las entradas de la ciudad. En invierno, cuando amanece tarde, son unas siluetas apenas perceptibles entre la niebla que esperan a que llegue un coche y subirse a &eacute;l. La imagen puede pertenecer al reclutamiento para trabajo del campo. Pero ellas, porque son mayoritariamente mujeres, son temporeras de la educaci&oacute;n y a esta cita madrugadora le llaman &ldquo;La Rueda&rdquo;. Cada d&iacute;a de la semana es una la que lleva el coche y as&iacute; comparten gastos y se hacen compa&ntilde;&iacute;a mientras van a su puesto de trabajo a varias decenas de kil&oacute;metros de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Las temporeras de la educaci&oacute;n suponen pr&aacute;cticamente la mitad de la plantilla de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica, al menos en Navarra. Se suelen estrenar en La Rueda reci&eacute;n salidas de la facultad y, en el mejor de los casos, logran bajarse de ella cumplidos los cuarenta. Tampoco pueden coger mucho cari&ntilde;o a sus compa&ntilde;eras de coche porque cambian cada curso de destino. Y eso que durante gran parte del a&ntilde;o, las compa&ntilde;eras de coche son su principal vida social; desde enero a tope con las oposiciones de junio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El curso para ellas comienza en verano con la asignaci&oacute;n de plaza. Hacen una larga lista con sus preferencias y el baremo entre la nota de las oposiciones pasadas y los m&eacute;ritos acumulados es el que acaba decidiendo. Hasta hace poco les citaban un d&iacute;a en el Departamento de Educaci&oacute;n e iban pasando por orden de lista para elegir entre lo que quedase. Ahora una aplicaci&oacute;n inform&aacute;tica hace ese trabajo y un mensaje en el m&oacute;vil con el destino para ese curso hace las veces de los cantores colegiales del sorteo de loter&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego, en septiembre, La Rueda les lleva a la localidad en la que les ha tocado ejercer. Quienes dan clase en castellano empiezan en pueblos del sur, en la Ribera del Ebro, a m&aacute;s de una hora de Pamplona y con un alto porcentaje de alumnado con dificultades de adaptaci&oacute;n. En el caso de las que ejercen en euskera, les lleva al norte, con algo menos de kil&oacute;metros pero por carreteras a las que el mal tiempo del invierno convierten en riesgo a&ntilde;adido. Pueblos donde La Rueda trae a las tres cuartas partes de la plantilla docente y en los que es una utop&iacute;a que tu hermano peque&ntilde;o tenga tu misma profesora cuando llegue a tu curso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carrera universitaria, m&aacute;ster, hasta doctorados y seguir estudiando cada a&ntilde;o so&ntilde;ando en que, &eacute;ste s&iacute;, llegue la plaza fija. Cuando llega la plaza, no acaba el periplo. Las vacantes vuelven a estar lejos de casa y, aunque ya no hay que pasar examen en junio, hay que seguir sumando m&eacute;ritos para poder optar a una plaza m&aacute;s cerca de casa y en la que echar ra&iacute;ces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay otra v&iacute;a para echar ra&iacute;ces en una aula: el sector privado. Euskadi y Navarra lideran el ranking nacional de presencia de la educaci&oacute;n privada pagada con fondos p&uacute;blicos. La concertada supone un 48 por ciento de la red en Euskadi y casi el 35 de la de Navarra, donde incluso se financian con fondos p&uacute;blicos colegios del Opus Dei que educan de manera segregada a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El peso del sector privado tiene que ver con la arraigada presencia de &oacute;rdenes religiosas en la zona a la que se a&ntilde;ade la red de ikastolas. Centros que surgieron como movimiento cooperativo para la ense&ntilde;anza en euskera en los estertores del franquismo y que se han mantenido con car&aacute;cter privado y financiaci&oacute;n p&uacute;blica pese a que la educaci&oacute;n en euskera ya se garantiza en la red p&uacute;blica. Red privada con manos libres para seleccionar su personal con su criterio propio, ya sea habilidades docentes, cercan&iacute;a personal o ideol&oacute;gica o comuni&oacute;n religiosa. Sin baremo, ni lista, ni ning&uacute;n tipo de criterio objetivo fijado desde la administraci&oacute;n que financia sus sueldos.
    </p><p class="article-text">
        Confluencia de intereses entre ikastolas y centros religiosos que han mantenido durante d&eacute;cadas una capacidad efectiva para seleccionar su alumnado camuflada en un baremo que daba puntos si alguno de los progenitores hab&iacute;a estudiado en el centro y en cuotas presuntamente voluntarias para espantar a quienes menos recursos tienen. Status quo en el que los dos partidos que han dirigido la educaci&oacute;n en Navarra los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, UPN y Geroa Bai, confluyen. Ahora, para obligar v&iacute;a enmienda parlamentaria al actual departamento de Educaci&oacute;n socialista a equiparar condiciones laborales del profesorado de la red privada con los de la p&uacute;blica. Beneficios para todos, La Rueda s&oacute;lo para la p&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/rueda-navarra-educacion-escuela-publica-escuela-concertada_132_6181882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2020 17:48:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rueda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Navarra,Escuela concertada,Opus Dei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De abrazos y artesanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/abrazos-artesanos_132_6154216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6b34b23-82d9-4bfa-a9d7-f1c8f4f5c69e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De abrazos y artesanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La paz, o la democracia, como un obsequio que unas figuras determinadas nos dan a la ciudadanía me suena más a la relación soberano-súbdito. La atribución a unas personas concretas de logros sociales nunca me ha acabado de convencer"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos trasladar nuestro abrazo a Josu y a todos sus familiares y amigos&rdquo;. El texto aparece el pasado jueves 30 de julio en la cuenta oficial de EH Bildu en Twitter. Josu es Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, tambi&eacute;n conocido como &ldquo;Josu Ternera&rdquo;, que acababa de salir de una c&aacute;rcel de Par&iacute;s. Josu era jefe de ETA en la &eacute;poca en la que sus jefes ten&iacute;an alias que ahora nos dan risa, como Ternera, Kubati, Mobutu o Dienteputo, pero entonces daban mucho miedo. Aunque el comunicado del movimiento abertzale lo describe como &ldquo;uno de los principales protagonistas en el trabajo a favor de un escenario de soluci&oacute;n en Euskal Herria&rdquo;, Josu desapareci&oacute; antes de tener que declarar en el Supremo por su implicaci&oacute;n en el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987 que mat&oacute; a 11 personas, 6 de ellas ni&ntilde;os. El relato de la izquierda abertzale sit&uacute;a a Urrutikoetxea como uno de los dirigentes que ha llevado a ETA a la disoluci&oacute;n, pero no hemos escuchado ni le&iacute;do nada que hable de que Josu se arrepienta de sus decisiones anteriores liderando ETA, en sus &eacute;pocas m&aacute;s duras, ni tampoco por qu&eacute; huyo antes de responder en el Supremo.
    </p><p class="article-text">
        La salida de la c&aacute;rcel de Urrutikoetxea -me resisto a llamar por su apodo a alguien que no conozco- ha coincidido con otra decisi&oacute;n del Supremo, la de revocar la sentencia del Caso Bateragune, por el que fue condenado Arnaldo Otegi, actual l&iacute;der de EH Bildu. Otegi en el &aacute;mbito pol&iacute;tico y Urrutikoetxea en la propia banda armada son considerados en el relato de la izquierda abertzale como los art&iacute;fices del final de lo que ellos llaman &ldquo;lucha armada&rdquo; y que el resto conocemos como terrorismo. Relato en el que incluso aparecieron los llamados &ldquo;Artesanos de la Paz&rdquo;. Un concepto rimbombante e incluso cursi para denominar a unas personas que se definieron como mediadores aunque realmente no mediaron entre nadie, m&aacute;s all&aacute; de algunos contactos con el gobierno franc&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La paz, o la democracia, como un obsequio que unas figuras determinadas nos dan a la ciudadan&iacute;a me suena m&aacute;s a la relaci&oacute;n soberano-s&uacute;bdito. La atribuci&oacute;n a unas personas concretas de logros sociales nunca me ha acabado de convencer. Ocurre lo mismo cuando los adoradores de la Transici&oacute;n dicen eso de que la democracia en Espa&ntilde;a se la debemos a Juan Carlos I y a Su&aacute;rez, e incluso a Fraga. La Constituci&oacute;n del 78 sucedi&oacute; a los Principios Generales del Movimiento de la dictadura porque las generaciones que hab&iacute;an nacido sin libertad y las que llevaban 40 a&ntilde;os sufriendo una dictadura no hubiesen aceptado otra evoluci&oacute;n. Ni siquiera los imaginativos guionistas audiovisuales han imaginado una distop&iacute;a en la que Juan Carlos I y Arias Navarro mantienen vivo el franquismo sin Franco en 2020 y hoy tuvi&eacute;ramos un Google adaptado a los principios del Movimiento que censurase p&aacute;ginas judeomas&oacute;nicas-comunistas y tapara las tetas de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Es la ciudadan&iacute;a la protagonista y la palanca de los cambios sociales. A los que pretenden ser los artesanos de esos cambios se les puede reconocer, quiz&aacute;s, el olfato para darse cuenta de esa pulsi&oacute;n. O al menos que no pongan obst&aacute;culos a que se logre eso que la sociedad demanda. Tanto el franquismo como los asesinatos de ETA nunca debieron existir, as&iacute; que tampoco tenemos que rompernos mucho las palmas de las manos aplaudiendo a los que dicen ser los artesanos de lo que hoy vivimos. Poder pensar lo que queramos y decirlo en alto es un derecho humano b&aacute;sico que nos es propio, no se lo tenemos que agradecer a nadie. 
    </p><p class="article-text">
        Como la cuenta oficial del partido no lo expres&oacute; claramente, hay quien ha explicado ese &ldquo;abrazo&rdquo; de EH Bildu a Josu en su estado de salud, al parecer precario. Desconozco qu&eacute; hubiera pasado si a alg&uacute;n partido pol&iacute;tico se le hubiera ocurrido mandar un abrazo al torturador llamado &ldquo;Billy el Ni&ntilde;o&rdquo; cuando agonizaba por el coronavirus. El abrazo es una expresi&oacute;n de afecto que usamos las personas y muchas veces lo hacemos llevados por la espontaneidad, porque en ese momento nos sale y no pensamos en a qui&eacute;n puede molestar ese alivio. Los abrazos de las instituciones o los partidos s&iacute; se pueden reflexionar antes de darlos. EH Bildu es hoy el principal grupo de la oposici&oacute;n, y por tanto la alternativa, en Euskadi. Es tambi&eacute;n una fuerza clave en Navarra, donde ya ha estado en el gobierno y dirigido el ayuntamiento de la capital. Escuch&eacute; a un reconocido estudioso de la pol&iacute;tica decir que &ldquo;si la izquierda abertzale quisiera podr&iacute;a convertirse en una conjunci&oacute;n de lo que en Alemania representan Die Linke y Los Verdes con unas grandes posibilidades&rdquo;. El &ldquo;si quisiera&rdquo; es reconocer algo simple, que ETA no debi&oacute; existir nunca. &iquest;Quieren?
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Javier Lorente Doria</strong> <em>es periodista.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/abrazos-artesanos_132_6154216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2020 18:33:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De abrazos y artesanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Josu Ternera,ETA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Morir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/morir_132_5960804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a2f20a1-f957-4daa-8872-9cbb30dba037_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las residencias puedes estar un mes sin ver a tu familiar y un día te avisan de que se ha muerto y que si eso ya verás una caja en un entierro</p></div><p class="article-text">
        Es martes 19 de mayo y ha vuelto a abrir el cementerio de Pamplona. Por la tarde, despu&eacute;s de comer, he pasado por all&iacute; antes de volver a trabajar. Lo hab&iacute;a pensado, pero la ma&ntilde;ana ha sido intensa y se me ha pasado hasta que al mediod&iacute;a, justo cuando se acababa de dormir Izar, ha sonado el tel&eacute;fono fijo de casa. Ese tel&eacute;fono rojo que t&uacute; ten&iacute;as en tu dormitorio y me llev&eacute; hace un par de a&ntilde;os. Ese tel&eacute;fono fijo que s&oacute;lo t&uacute; usabas para llamarnos. Mi primer pensamiento ha sido &ldquo;mira qu&eacute; oportuno, justo cuando se acaba de dormir el ni&ntilde;o&rdquo; y cuando he descolgado y era una operadora de Euskaltel he recordado que era imposible que fueras t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Llevaba varias noches dejando el tel&eacute;fono en la mesilla. La anterior dorm&iacute; muy poco comprobando de cuando en cuando que nadie hab&iacute;a llamado, pero esa noche, la del 7 de abril, estaba muy cansado, as&iacute; que cuando a las cuatro en punto de la madrugada son&oacute; casi no supe c&oacute;mo responder, aunque al ver el n&uacute;mero desconocido ya tuve claro lo que iba a escuchar. Repet&iacute; dos veces a la m&eacute;dico el nombre del tanatorio al que hab&iacute;a que llamar. No por el impacto de la noticia, que esperaba, sino porque me cuesta un rato razonar cuando me despierto de improviso. 
    </p><p class="article-text">
        Colgu&eacute;, bes&eacute; a Raquel e Izar y marqu&eacute; el n&uacute;mero de F, mi hermano menor. Suele dejar el m&oacute;vil en modo avi&oacute;n, pero barruntaba que esa noche no. &Eacute;l tambi&eacute;n sab&iacute;a qu&eacute; iba a escuchar, as&iacute; que quedamos en ducharnos y encontrarnos a medio camino entre su casa y la m&iacute;a. Viramos las esquinas de la misma calle a la vez y al llegar al punto intermedio nos miramos y pensamos en que, aunque est&eacute; prohibido, merec&iacute;a la pena delinquir para abrazarnos y soltar las primeras l&aacute;grimas juntos. 
    </p><p class="article-text">
        Llegamos al hospital San Juan de Dios y el guarda de seguridad de la puerta nos dijo que las normas por el coronavirus s&oacute;lo permit&iacute;an que entrase una persona. Llam&oacute;, no obstante, a la planta y finalmente logr&oacute; que nos dejaran pasar a los dos. &ldquo;Son las 5 de la ma&ntilde;ana y han venido los dos, &iquest;c&oacute;mo va a quedarse uno fuera?&rdquo;, argument&oacute; el hombre a la voz con la que discut&iacute;a al otro lado de la l&iacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        Con lo que t&uacute; has sido, la enfermedad te hab&iacute;a dejado en nada. Te bes&eacute; en la frente. Imagino que estaba sumando el tercer delito de la noche. Recogimos tus cosas y comprobamos que segu&iacute;as con tu man&iacute;a de guardar bolsas de pl&aacute;stico en los bolsillos para vete a saber t&uacute; qu&eacute; y peque&ntilde;as ramas, esas s&iacute;, para quitarte el barro de las botas. Ni muerto te vamos a dejar de hacer bromas. Llegaron los del tanatorio y nos dijeron que no pod&iacute;as ir vestido con tu ropa. Nos ahorraron un problema, porque no hubi&eacute;ramos sabido qu&eacute; ponerte.
    </p><p class="article-text">
        Unas horas m&aacute;s tarde, Amaia, que me atendi&oacute; en el tanatorio, me dijo que a&uacute;n hab&iacute;amos tenido suerte por poder verte antes de que ellos llegaran. En el resto de hospitales no te dejan siquiera eso. Y en las residencias puedes estar un mes sin ver a tu familiar y un d&iacute;a te avisan de que se ha muerto y que si eso ya ver&aacute;s una caja en un entierro. Pagamos una esquela con la promesa de que cuando se pueda hacer un funeral, te ponen otra gratis. Me temo que tardaremos en gastarla y que lo que hagamos no ser&aacute; lo que nos hubiera gustado.
    </p><p class="article-text">
        I., mi hermano mayor, lleg&oacute; esa noche y nos vimos en la puerta del cementerio la ma&ntilde;ana siguiente. Somos afortunados. Somos 3 hermanos as&iacute; que no hay que echar a suertes qui&eacute;n se queda fuera. Su mujer, que ha venido con &eacute;l desde Catalu&ntilde;a, donde viven, se resigna a quedarse fuera. Ella tiene fe y reza, eso ayuda.  En el tanatorio me preguntaron si quer&iacute;a que el capell&aacute;n del cementerio hiciera un responso. Ya s&eacute; que t&uacute; tienes esa religiosidad de bonob&uacute;s, de ir a misa a fichar, pero no le veo sentido tener a un desconocido all&aacute; si s&oacute;lo podemos estar 3. Vivir un entierro con 3 personas es una mierda, pero tambi&eacute;n es &iacute;ntimo y a ninguno de los 3 se nos olvidar&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Son las 9 y media de la ma&ntilde;ana y 10 minutos juntos nos parece poco, as&iacute; que decidimos ir a tu casa a desayunar. Nos arriesgamos a multa y a aparecer en el conteo de imprudencias que relata la polic&iacute;a a diario durante el estado de alarma. Camino de nuestro cuarto delito por ti, a F. y a m&iacute; nos intercepta un coche policial en la misma cuesta del cementerio. Nos preguntan por qu&eacute; vamos juntos pero al conocer el motivo nos dicen que lo sienten y siguen su patrulla. Algo m&aacute;s adelante, otro veh&iacute;culo se introduce en la acera para cortarnos el paso y un hombre y una mujer, vestidos de calle, nos ense&ntilde;an la placa y nos exigen que nos separemos. Les decimos el por qu&eacute; de ir juntos pero recelan. Nos libramos de la denuncia, pero optamos por ir cada uno por un lado, como si no nos conoci&eacute;ramos, hasta tu casa, donde nos tiramos la ma&ntilde;ana recordando tus historias.
    </p><p class="article-text">
        Tus hijos, delincuentes reincidentes y sin poder despedirte como un padre se merece. Como t&uacute; te mereces. 
    </p><p class="article-text">
        Me apetec&iacute;a escrib&iacute;rtelo, aunque esta vez no est&eacute;s, como cada ma&ntilde;ana, actualizando la web para ver si he publicado algo. Se me har&aacute; raro que no me mandes un whatsapp para decirme lo mucho que te ha gustado lo que he escrito, como siempre. Ahora ir a tu casa ya no es una infracci&oacute;n, pero las cosas no son los suficientemente normales como para que me preocupe que no me preguntes si el viernes ir&eacute; a comer. Veo las rojigualdas con crespones negros que llevan los de las cacerolas y no siento que est&eacute;s en esas telas. Ni estar&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en el cementerio he empezado a percibir que se ir&aacute; el estado de alarma, pero t&uacute; ya no volver&aacute;s.   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/morir_132_5960804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2020 15:08:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Morir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fe en los tiempos de la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/fe-tiempos-pandemia_132_5872354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebac52c9-9057-4d31-9a6a-ebbf38a17f3a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien tiene la tentación de decirnos que si él gobernase habría muerto menos gente. Habrá que pensar si preferimos dirigentes parapetados en la ciencia, como afirma Casado de Sánchez, o aquellos que confían en que de esto nos saquen estampas, cilindros de cera o vírgenes telégrafas</p></div><p class="article-text">
        Sostiene el ministro israel&iacute; de Sanidad, Yaakov Litzman, que el Covid-19 es &ldquo;un castigo divino por la homosexualidad&rdquo;. El pasado 10 de abril Litzman dio positivo en el test del virus, as&iacute; que quiz&aacute;s ha cambiado de opini&oacute;n. Dios es un instrumento que el ser humano emplea ante fen&oacute;menos que tiene dificultades para entender, como el origen del universo, de la vida o la muerte. Para la gran mayor&iacute;a de creyentes, la fe religiosa es un b&aacute;lsamo psicol&oacute;gico para quien la tiene. Rezar es una actividad que ocupa la mente de quien lo hace y no perjudica a quien no lo hace.
    </p><p class="article-text">
        Entre el rezo como linimento del alma y la ira de Dios encontramos un fen&oacute;meno que reverdece en tiempos de pandemia: la religi&oacute;n como, o en vez de, la medicina. Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, presidente de M&eacute;xico, anima a combatir la COVID-19 con estampitas del sagrado coraz&oacute;n de Jes&uacute;s y otros santos. El 19 de marzo nos revel&oacute; su arma clave, un tr&eacute;bol de seis hojas bendecido a la par que rechazaba usar el gel hidroalc&oacute;holico que le ofrec&iacute;a una de sus colaboradoras.
    </p><p class="article-text">
        Sin irnos a M&eacute;xico, a trav&eacute;s de whatsapp me lleg&oacute; hace unos d&iacute;as un art&iacute;culo de la web <a href="https://carifilii.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carifilii.es</a> en la que se anima a usar el 'Detente' como protecci&oacute;n ante el coronavirus. Se trata de una especie de amuleto al que el art&iacute;culo atribuye propiedades milagrosas y que, aunque lo cita de pasada, tambi&eacute;n llevaban en el pecho los requet&eacute;s carlistas en el golpe de 1936 contra la II Rep&uacute;blica. &ldquo;Detente bala, el Sagrado Coraz&oacute;n me acompa&ntilde;a&rdquo;, amenazaba el escapulario. Con dudosa eficacia ya que 6.000 de ellos murieron con bala y amuleto. Por esa red tambi&eacute;n me lleg&oacute; un audio con las supuestas revelaciones de la virgen Mar&iacute;a sobre el virus que habr&iacute;a hecho en su aparici&oacute;n mensual en la localidad bosnia de Medjugorje a la vidente Mirjana Dragicevic. Con estampas de Medjugorje acudieron los diputados de Vox a la sesi&oacute;n constituyente de las Corts de Valencia. El propio papa Bergoglio alberga sus dudas sobre estos mensajes. &ldquo;Prefiero a la virgen madre y no a la virgen jefe de oficina de tel&eacute;grafos que cada d&iacute;a env&iacute;a un mensaje&rdquo;, respondi&oacute; en 2017 el pont&iacute;fice sobre las apariciones bosnias.
    </p><p class="article-text">
        Soluciones m&aacute;gicas que cobran vigencia en los d&iacute;as de Semana Santa. En Pamplona, cada Jueves Santo la corporaci&oacute;n municipal acude a la iglesia de San Agust&iacute;n, con el protocolo de mayor solemnidad, para cumplir con el agradecimiento anual a las cinco llagas de Cristo por librar, presuntamente, a la ciudad de la peste en 1599. El rito se ha cumplido todos los a&ntilde;os por parte de la representaci&oacute;n pol&iacute;tica de la ciudad, de distintos signos, durante m&aacute;s de 400 hasta que este a&ntilde;o la pandemia ha aconsejado evitar la ceremonia. &ldquo;La funci&oacute;n de las Cinco Llagas se debe celebrar&rdquo;, sentencia en un art&iacute;culo en Diario de Navarra el exconsejero y senador del PP, Jos&eacute; Ignacio Palacios. El propio alcalde, Enrique Maya, se encontraba esos d&iacute;as hospitalizado por coronavirus, pero Palacios afirma que si no se celebra ese acto &ldquo;no hemos aprendido nada de esta dif&iacute;cil prueba ante la que nos encontramos&rdquo;. Su preocupaci&oacute;n no debe ser la &uacute;nica ya que <a href="https://navarra.elespanol.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">navarra.com</a> anuncia la fundaci&oacute;n de una cofrad&iacute;a con esa advocaci&oacute;n para &ldquo;frenar el avance de la pandemia&rdquo; mediante la &ldquo;contemplaci&oacute;n de las Cinco Llagas&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        En Tafalla, mientras, se atribuye el fin de esa misma peste a una bobina de cera que cada a&ntilde;o se saca en procesi&oacute;n al inicio de la Cuaresma. La bobina ha sido colocada en el centro de la iglesia de Santa Mar&iacute;a desde el inicio del estado de alarma confiando en que 400 a&ntilde;os despu&eacute;s mantenga sus propiedades m&aacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        A expensas de que la OMS avale la contemplaci&oacute;n de una estampa o un cilindro de cera como tratamientos contra el Covid19, otro texto que ha circulado mucho por las redes sociales ha sido el c&aacute;ntico de los corredores del encierro cada ma&ntilde;ana de Sanfermines. &ldquo;A San Ferm&iacute;n pedimos, por ser nuestro patr&oacute;n, nos gu&iacute;e en el encierro, d&aacute;ndonos su bendici&oacute;n&rdquo;, entonan frente a una reproducci&oacute;n de la imagen m&aacute;s conocida del santo, la que se exhibe en la parroquia de San Lorenzo de Pamplona. Su titular, Javier Leoz, maneja h&aacute;bilmente el tir&oacute;n que las fiestas de la ciudad y su patr&oacute;n tienen para atraer tanto visitantes a la iglesia como seguidores en las redes sociales. La cuenta en Twitter de Leoz es una v&iacute;a diaria de cr&iacute;tica hacia el Gobierno desde el inicio de la crisis sanitaria. Exige que Pedro S&aacute;nchez felicite la Pascua o la Cuaresma elogiando a Donald Trump. Contrapone las ruedas de prensa del presidente espa&ntilde;ol con el presidente polaco postrado ante la virgen de Czestokowa pidiendo ayuda divina, llama &ldquo;deleznable&rdquo; a Alberto Garz&oacute;n porque le parezca divertida 'La vida de Brian' y se suma a la idea de Vox de izar banderas a media asta por las v&iacute;ctimas del coronavirus. Lanza dardos tambi&eacute;n contra los criterios m&eacute;dicos de ingresos en cuidados intensivos. &ldquo;&iquest;Negar un respirador a un anciano de 89 a&ntilde;os? Falta humanidad, decencia y &eacute;tica&rdquo;, escribi&oacute; el 2 de abril. Quiz&aacute;s si la di&oacute;cesis pagara la contribuci&oacute;n urbana de todo el patrimonio que se ha inscrito a su nombre o el tenderete de estampas y souvenirs que su parroquia tiene en la entrada pagara impuestos quiz&aacute;s habr&iacute;a m&aacute;s recursos para poner UCIs a esos abuelos.
    </p><p class="article-text">
        La realidad nos est&aacute; demostrando que hay muchas cosas que se han podido hacer mucho mejor en la gesti&oacute;n p&uacute;blica de la pandemia. Hay quien tiene la tentaci&oacute;n de decirnos que si &eacute;l gobernase habr&iacute;a muerto menos gente. Habr&aacute; que pensar si preferimos dirigentes parapetados en la ciencia, como afirma Casado de S&aacute;nchez, o aquellos que conf&iacute;an en que de esto nos saquen estampas, cilindros de cera o v&iacute;rgenes tel&eacute;grafas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/fe-tiempos-pandemia_132_5872354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2020 16:37:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fe en los tiempos de la pandemia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Virus sin Corona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/virus-corona_132_1001742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f00c630-b1ee-448f-b6f5-2f3f69417a35_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pelea contra el Covid19 es lo más parecido a una guerra que viviremos quienes nacimos después de 1939</p></div><p class="article-text">
        Michelle McNally es una galesa de 55 a&ntilde;os a la que la declaraci&oacute;n del estado de alarma le ha pillado en Pamplona realizando el Camino de Santiago por octava vez. Es una de esas personas a las que esta situaci&oacute;n les ha dejado en un extra&ntilde;o y sorprendente limbo. Albergues y hoteles cerrados, pero ella dice confiar, en un reportaje que le&iacute;mos en Diario de Noticias, en la solidaridad de la gente que le pueda albergar en sus casas. En su limbo, Michelle habr&aacute; escuchado estos d&iacute;as aplausos a una hora concreta, m&uacute;sica atronadora con las ventanas abiertas y sonido de cacerolas la noche del mi&eacute;rcoles 18 de marzo. Michelle dice odiar &ldquo;el p&aacute;nico de las masas&rdquo; y seguramente desconozca el por qu&eacute; de esos sonidos durante su paso por Navarra. Pero si pregunt&oacute; a alguien por el ruido de cacerolas seguramente se habr&iacute;a sorprendido al saber que era una protesta ante el discurso que el rey Felipe VI realiz&oacute; con motivo de una situaci&oacute;n in&eacute;dita en esta generaci&oacute;n; un estado de alarma y confinamiento general. La pelea contra el Covid19 es lo m&aacute;s parecido a una guerra que viviremos quienes nacimos despu&eacute;s de 1939.
    </p><p class="article-text">
        A Michelle le sonar&aacute; raro porque en su pa&iacute;s la instituci&oacute;n de la monarqu&iacute;a y la figura de la reina Isabel gozan del respaldo de casi 3 de cada 4 personas. A Isabel II la II Guerra Mundial le convirti&oacute; en una persona cercana a la ciudadan&iacute;a brit&aacute;nica. Se enrol&oacute; como conductora y mec&aacute;nica en el servicio auxiliar del ej&eacute;rcito y celebr&oacute; el d&iacute;a de la Victoria en las calles confundida entre las multitudes. A Felipe VI el estado de alarma le pill&oacute; renunciando a una herencia millonaria de dudoso origen depositada en un banco suizo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la Casa Real pens&oacute; que era buena idea comunicar esa renuncia y la retirada de la asignaci&oacute;n presupuestaria a su padre, rey em&eacute;rito, en medio de la conmoci&oacute;n generada por el estado de alarma. Quiz&aacute;s no recordaron que la accidentada cacer&iacute;a de elefantes en Botswana de 2012 coincidi&oacute; con las semanas en las que la sociedad espa&ntilde;ola se ve&iacute;a en el espejo de la argentina del corralito de 2002. Quiz&aacute;s no vieron que en momentos de zozobra, como los que vivimos y se avecinan, la ciudadan&iacute;a escruta con mayor esperanza, pero tambi&eacute;n m&aacute;s rigor, a sus l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Rey es el Jefe del Estado, s&iacute;mbolo de su unidad y permanencia&rdquo;, dice el art&iacute;culo 56 de la Constituci&oacute;n. Espa&ntilde;a no es un pa&iacute;s especialmente mon&aacute;rquico. Simplemente la monarqu&iacute;a no estorba mucho y da pereza o miedo abrir el debate sobre una alternativa a la sucesi&oacute;n hereditaria de la jefatura del Estado, por mucho que la monarqu&iacute;a sea un sistema absolutamente injusto desde una &oacute;ptica de legitimidad democr&aacute;tica. Son pocos a los que esto les supone un problema. Tampoco el republicanismo espa&ntilde;ol ayuda a hacerlo atractivo ya que parece m&aacute;s centrado en el recuerdo nost&aacute;lgico de la II Rep&uacute;blica y la denuncia de la represi&oacute;n franquista que en exponer a la ciudadan&iacute;a las ventajas de deshacernos de la monarqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ni Carrillo ni Pasionaria juntos podr&iacute;an ser m&aacute;s efectivos que la propia Familia Real y sus allegados en la promoci&oacute;n de la III Rep&uacute;blica. Especialmente su af&aacute;n de enriquecimiento, que sorprende cuando ya se lleva una vida de lujo sin necesidad de meterse en l&iacute;os.  Casi 200.000 euros ten&iacute;a asignados el em&eacute;rito para sus gastos anuales. I&ntilde;aki Urdangar&iacute;n primero y Juan Carlos despu&eacute;s, son ejemplos de la quinta columna que la monarqu&iacute;a tiene en su interior. Sin olvidar la dif&iacute;cilmente encajable figura de Corinna, la denominada 'amiga &iacute;ntima' del em&eacute;rito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona del Rey es inviolable y no est&aacute; sujeta a responsabilidad&rdquo;, se&ntilde;ala tambi&eacute;n el art&iacute;culo 56. Urdangar&iacute;n pens&oacute; que ese art&iacute;culo se extend&iacute;a a sus allegados y ahora est&aacute; en la c&aacute;rcel. Juan Carlos I la disfruta en Espa&ntilde;a, pero no en Suiza, donde un fiscal investiga el pago de 100 millones de euros por parte de Arabia Saud&iacute; y su relaci&oacute;n con las gestiones del em&eacute;rito para lograr que un consorcio espa&ntilde;ol construyera el tren de alta velocidad a La Meca.
    </p><p class="article-text">
        La inviolabilidad recogida en la Constituci&oacute;n impide las comisiones de investigaci&oacute;n parlamentarias. Por mucho que se empe&ntilde;en algunos partidos, para eso es necesario cambiar la Constituci&oacute;n. Tampoco ninguna comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n ha servido para arrojar luz sobre nada que no hubieran desvelado mucho antes investigaciones period&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        En situaciones cr&iacute;ticas como la actual, y con consecuencias econ&oacute;micas como las que se prev&eacute;n, la ciudadan&iacute;a reacciona con enfado a la elusi&oacute;n de explicaciones en su discurso del 18 de marzo sobre los oscuros manejos de su padre. De ah&iacute; que las cacerolas sonaran en casi toda la geograf&iacute;a esa noche. Es dif&iacute;cil de creer que el rey en ejercicio no supiera de lo que hab&iacute;a hecho el em&eacute;rito y s&iacute; lo sepan medios de comunicaci&oacute;n y la fiscal&iacute;a suiza. El baile de millones en cuentas suizas y fundaciones con el jefe del Estado como beneficiario no parecen el mejor nexo de uni&oacute;n con un pueblo al que la crisis del coronavirus le pilla con muchos achaques de la anterior, aquella en la que vimos al hoy em&eacute;rito balbucear aquello de &ldquo;me he equivocado, lo siento mucho, no volver&aacute; a ocurrir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/virus-corona_132_1001742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2020 17:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Virus sin Corona]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Campeones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/campeones_132_1003488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d81d024a-55d7-4f04-91bc-2d16c7147d0f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ujué o las catedrales de Pamplona y Tudela son la parte visible del negocio, pero la diócesis navarra acumula también decenas de inmuebles con valor artístico que deja ir arruinándose para disgusto de los pueblos que los construyeron</p></div><p class="article-text">
        A los campeones habitualmente se les premia con una copa o una medalla, pero a ellos les dejan carb&oacute;n. Es una imagen que se repite cada Navidad desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. 4 personas caracterizadas como Olentzero y los 3 Reyes Magos acuden a la puerta del Arzobispado de Pamplona, un edificio barroco en un rinc&oacute;n tranquilo del casco viejo de la ciudad, y dejan un saco de carb&oacute;n en su puerta. Nadie sale a recogerlo, ni tampoco a saludar a los personajes que la tradici&oacute;n popular cre&oacute; para alegrar la fiesta cristiana a los m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Quienes organizan esta particular adoraci&oacute;n son quienes en 2007 fundaron la Plataforma en Defensa del Patrimonio Navarro, un colectivo pionero en Espa&ntilde;a en la denuncia de la apropiaci&oacute;n por parte de la Iglesia Cat&oacute;lica de patrimonio art&iacute;stico con fines de culto religioso, pero tambi&eacute;n de centenares de inmuebles sin ninguna posibilidad de ser &ldquo;la casa de Dios&rdquo;, como la Iglesia considera a sus templos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2015, la archidi&oacute;cesis de Pamplona-Tudela ha registrado a su nombre iglesias, ermitas, pisos, terrenos, fincas r&uacute;sticas, locales o cementerios. Hasta un front&oacute;n, el de Lizoain, pertenece a la di&oacute;cesis, pese a que no se documenta la existencia de ning&uacute;n club de pelota de la Iglesia navarra. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de la coordinadora de plataformas de este tipo, las propiedades inmatriculadas por la di&oacute;cesis navarra llegar&iacute;an a las 5.000 y supondr&iacute;an el 5% de las realizadas a nivel nacional. Unos c&aacute;lculos aproximados, ya que el Ministerio de Justicia sigue sin ofrecer los oficiales pese a los constantes requerimientos. Dado que Navarra supone un poco m&aacute;s del 1,3 % de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, parece que la fiebre registradora de su Iglesia ha ido por delante de la media; campeones de inmatriculaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es, oficialmente, un pa&iacute;s aconfesional pero a diferencia de la vecina Francia, donde los lugares de culto son propiedad p&uacute;blica y se ceden a las confesiones, un cambio legal promovido en 1946 por la dictadura de Franco permiti&oacute; hasta 2015 a la Iglesia Cat&oacute;lica inscribirse a su nombre todo aquello que le pareciera que era suyo. A diferencia de cualquier otra persona, f&iacute;sica o jur&iacute;dica, las di&oacute;cesis no tuvieron que demostrar que esas propiedades eran suyas, sino simplemente ir al registro y apuntarlas.
    </p><p class="article-text">
        El resultado, joyas art&iacute;sticas como el claustro de la catedral de Pamplona, construido por Carlos III con recursos de sus vasallos en la &eacute;poca feudal, hoy son de uso y disfrute exclusivo de la di&oacute;cesis. Tambi&eacute;n las iglesias construidas en auzolan y con aportaciones vecinales durante siglos, o las casas que los ayuntamientos reservaban para acoger a los curas que &ldquo;velaban&rdquo; por las almas de su vecindario o incluso el front&oacute;n de Lizoain, que como estaba al lado de la iglesia, pues por si acaso, se apunta.
    </p><p class="article-text">
        Patrimonio que la Iglesia conserva con ayudas p&uacute;blicas, como es el caso del propio claustro de Pamplona. La joya del g&oacute;tico navarro est&aacute; ahora siendo restaurada en profundidad y s&oacute;lo un 11 % del presupuesto lo pone el Arzobispado. Sin embargo, para verlo es necesario abonar 5 euros que van a parar &iacute;ntegramente a la caja eclesi&aacute;stica. Una vez trat&eacute; de convencer a la conserje de que era &ldquo;del club&rdquo;, al estar bautizado y confirmado, pero tampoco eso da entrada gratis. No es el &uacute;nico aprovechamiento que la Iglesia saca de ese recinto. Si uno tiene el dinero suficiente para pagarlo, puede celebrar banquetes, fiestas o cualquier tipo de evento en &eacute;l. Se suceden en &eacute;l eventos de firmas de lujo, cenas de congresos e incluso recientemente un mercadillo de moda de dise&ntilde;o contempor&aacute;neo. La web de la Catedral recoge noticia de los &uacute;ltimos eventos e incluso anima a quien la consulta a celebrar lo que quiera en el claustro, aunque no recoge las tarifas, por lo que es de imaginar que no ser&aacute;n baratas. Viene a la memoria aquel cap&iacute;tulo de los Evangelios en el que Jes&uacute;s expulsa a los mercaderes del templo de Jerusal&eacute;n al grito de &ldquo;hab&eacute;is convertido la casa de mi padre en una cueva de ladrones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente el vecindario de Uju&eacute; se ha comenzado a movilizar para que el Arzobispado abra la iglesia de Santa Mar&iacute;a, un santuario fortaleza medieval visible desde muchos puntos de la Zona Media de Navarra y que s&oacute;lo se visita cuando al p&aacute;rroco le viene bien. Su restauraci&oacute;n, en 2012, cost&oacute; 5 millones de euros pagados por el Gobierno Foral. Recintos religiosos que deber&iacute;an abrir gratuitamente al menos cuatro d&iacute;as al a&ntilde;o tras la aprobaci&oacute;n de la Ley de Derechos Culturales la pasada legislatura, pero que siguen sin poder verse sin antes pasar por caja.
    </p><p class="article-text">
        Uju&eacute; o las catedrales de Pamplona y Tudela son la parte visible del negocio, pero la di&oacute;cesis navarra acumula tambi&eacute;n decenas de inmuebles con valor art&iacute;stico que deja ir arruin&aacute;ndose para disgusto de los pueblos que los construyeron. Un ejemplo claro es la ermita de Los Remedios, que corona la colina en la que se asienta Sesma. Hace d&eacute;cadas que no tiene ning&uacute;n culto y de hecho sus accesos est&aacute;n tapiados para evitar que su ruina cause una tragedia. El recinto barroco fue construido en el siglo XVIII a iniciativa y financiaci&oacute;n vecinal y las distintas iniciativas del pueblo para darle un uso y restaurarlo se paran siempre en el mismo muro; la negativa de la Iglesia a cederlo. La ruina acabar&aacute; con las piedras y ladrillos en el suelo, pero ser&aacute;n propiedad de la Iglesia. &ldquo;Mi reino no es de este mundo&rdquo;, dijo Jes&uacute;s. A los que dicen ser sus representantes hoy, parece que este mundo les interesa mucho m&aacute;s que a &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/campeones_132_1003488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2020 19:27:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Campeones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nacer_132_1075982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e33f2256-8298-45c0-a3c7-e5c445a964cd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 10 de diciembre me tocó vivir un nacimiento por primera vez. Fue el de Izar, mi primer hijo. Al igual que en la vivencia de la muerte, la de la llegada a la vida tampoco sale nunca como te la imaginas</p></div><p class="article-text">
        Para cualquier persona, los dos momentos m&aacute;s importantes de su vida son nacer y morirse. Desgraciadamente, solemos tener poco que decidir tanto en uno como en otro momento. Salvo en los casos de muerte violenta (asesinatos, accidentes o suicidios), a la inmensa mayor&iacute;a la de la guada&ntilde;a le pilla en un hospital y habitualmente tan cansados y doloridos que son pocas las cosas que se pueden prever, por lo que es el entorno m&aacute;s cercano quien toma el papel decisorio. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso del nacimiento, en el llamado Primer Mundo es extra&ntilde;o quien lo hace fuera de un centro sanitario. Aumenta poco a poco el n&uacute;mero de alumbramientos en casa, como les ocurri&oacute; a nuestros abuelos y abuelas, pero para hacerlo hoy es necesaria atenci&oacute;n privada que asegure el &eacute;xito. La sanidad p&uacute;blica no contempla el parto a domicilio. 
    </p><p class="article-text">
        Me ha tocado asistir en primera l&iacute;nea a la muerte en hospitales de personas muy cercanas y comprobar la extraordinaria calidad humana de quienes trabajan en esos servicios. Calidez tanto con la persona que agoniza, como con quienes estamos acompa&ntilde;ando, que no est&aacute; re&ntilde;ida con la claridad a la hora de decir la palabra muerte cuando &eacute;sta se va acercando. Cuando el estado de salud se complica de manera muy grave, el personal sanitario es especialmente exquisito para tratar de ser casi invisible, hablar en tono suave y evitar la m&iacute;nima distorsi&oacute;n al paciente y acompa&ntilde;antes. Entran en la habitaci&oacute;n para lo imprescindible y si tienen que cambiar un suero o hacer una cura lo hacen con una linterna para evitar que la deslumbrante iluminaci&oacute;n hospitalaria rompa el ambiente de recogimiento. Te dan un abrazo cuando llega el momento y permiten que te despidas con toda la tranquilidad que puedas tener en una ocasi&oacute;n como esa. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 10 de diciembre me toc&oacute; vivir un nacimiento por primera vez. Fue el de Izar, mi primer hijo. Al igual que en la vivencia de la muerte, la de la llegada a la vida tampoco sale nunca como te la imaginas. Sin embargo, quiz&aacute;s porque no existe el tab&uacute; para hablar de ella como s&iacute; ocurre con el final de la vida, los progenitores solemos planificar y hablar mucho de c&oacute;mo queremos que sea la llegada de nuestros beb&eacute;s. El propio Servicio Navarro de Salud te propone que rellenes un plan de parto, con el detalle que t&uacute; quieras dentro de las posibilidades que da un servicio p&uacute;blico. En el caso de Raquel, mi mujer, sin embargo, las circunstancias sobrevenidas hicieron que ese gui&oacute;n variara por completo en una pel&iacute;cula de casi dos d&iacute;as de duraci&oacute;n que se desarroll&oacute; en su mayor&iacute;a en una sala de dilataci&oacute;n. Se trata de una habitaci&oacute;n con ambiente recogido, luz tenue e intimidad compaginada con la vigilancia de las constantes. Durante 12 horas nos atendieron all&iacute; dos matronas, Roc&iacute;o y Teresa. Se presentaron a las 8 de la ma&ntilde;ana, nos preguntaron el por qu&eacute; del nombre de nuestro hijo y cogieron de la mano a la madre para aliviar el dolor de las contracciones. Cuando lleg&oacute; el momento de sugerir el uso de la epidural, que no estaba en nuestro plan, lo hicieron alabando el coraje de aguantar 7 horas de contracciones, pero advirtiendo de que aquello iba para muy largo. Se emocionaron con nosotros en los lentos avances y salieron del turno prometiendo pasar por la planta a conocer a Izar, algo que cumplieron. 
    </p><p class="article-text">
        El proceso sigui&oacute; bien entrada la madrugada, bien atendidos por Mar&iacute;a, la matrona del turno de noche hasta que, al llegar a la dilataci&oacute;n completa despu&eacute;s de casi 24 horas, apareci&oacute; en la habitaci&oacute;n un grupo numeroso de sanitarias sin identificarse y nos dijo que recogi&eacute;ramos todo porque pas&aacute;bamos al paritorio. En pocos segundos nos vimos en un lugar similar a un quir&oacute;fano, con Raquel tumbada y con las piernas hacia arriba (tambi&eacute;n descartado en el plan), mucha luz y gente desconocida que no nos miraba y actuaba de manera mec&aacute;nica. La que parec&iacute;a la ginec&oacute;loga en jefe, una chica de gafas de la que no s&eacute; el nombre, nos anunci&oacute;, tras un primer empuje, que iban a usar una ventosa. Y, tijera en mano, avanz&oacute; que iba a cortar porque &ldquo;es mejor un corte controlado que un desgarro sin control&rdquo;. S&iacute;, la episiotom&iacute;a tampoco estaba en El Plan. Con parto provocado, epidural, ventosa, pujos en apnea, patas arriba, perineo cortado y el resto de giros que no estaban en El Plan pero la realidad hizo inevitables, a las 5.15 de la ma&ntilde;ana Izar asom&oacute; la cabeza a este mundo y se tumb&oacute; rendido sobre su madre. En El Plan tambi&eacute;n estaba que ese momento de contacto piel con piel entre Raquel e Izar durase dos horas, pero dur&oacute; lo que tardaron en coser el &ldquo;corte controlado&rdquo;, unos 15 minutos, porque ten&iacute;a que pasar otro parto. Y lejos de la intimidad planeada de un momento tan clave en su peque&ntilde;a vida, Izar se toc&oacute; con su madre con una luz cegadora cayendo del techo y el colectivo de personas sin identificar circulando por all&aacute; como si fuera una estaci&oacute;n de metro. Mar&iacute;a, quiz&aacute;s viendo nuestras caras, me ofreci&oacute; cortar el cord&oacute;n umbilical, un s&iacute;mbolo de la uni&oacute;n entre Raquel e Izar durante los 9 meses de embarazo que cerraba su padre. 
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente a nadie le azuzan para que se despida pronto de una persona fallecida porque hay que ocupar la habitaci&oacute;n con otro moribundo. Un sistema que trata la vida y la muerte no se mide s&oacute;lo por su calidad en n&uacute;meros y recursos sino tambi&eacute;n por su calidez. Los nombres de Roc&iacute;o, Teresa y Mar&iacute;a estar&aacute;n siempre en los relatos que haremos a Izar del d&iacute;a que naci&oacute;. El de la m&eacute;dico de gafas y el resto de pasajeros del vag&oacute;n de metro lo olvidaremos por esa curiosa capacidad humana de arrinconar lo malo en el recuerdo. Y El Plan, ya sabemos, es un gui&oacute;n. Sus giros son t&eacute;cnicamente irreprochables, pero son menos duros si quien interpreta el papel a&ntilde;ade humanidad al conocimiento t&eacute;cnico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/nacer_132_1075982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2020 19:52:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacer]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política tiene arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/politica-arte_132_1236922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96f4b052-fd83-4e34-a8db-c41526752183_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El límite tiene que estar en el contenido de la obra artística, no en la ideología del artista</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tiene el arte ideolog&iacute;a pol&iacute;tica? En muchos casos s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay que evaluar a los artistas en funci&oacute;n de su ideolog&iacute;a pol&iacute;tica? Ah&iacute; ya empiezan las dudas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se deben contratar a los artistas en funci&oacute;n del acople de su ideolog&iacute;a pol&iacute;tica con la de quien gobierna y por tanto contrata? M&aacute;s dudas a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las ocasiones en las que esta disyuntiva aparece y lo suele hacer con administraciones de distintos signos. La &uacute;ltima, este mes de noviembre en Pamplona con la actuaci&oacute;n de los payasos Pirritx, Porrotx eta Marimotots. El tr&iacute;o hab&iacute;a cerrado una actuaci&oacute;n para el 29 de noviembre con el ayuntamiento de la ciudad pocos d&iacute;as antes de que el equipo de Joseba Asir&oacute;n (EH Bildu) cediera el mando al de Enrique Maya (Navarra Suma). Un par de semanas antes del evento, el actual gobierno municipal cancelaba la actuaci&oacute;n afirmando que el contrato carec&iacute;a de informes t&eacute;cnicos previos. El abogado de los artistas acude al Defensor del Pueblo, que no ve impedimento legal para mantener la actuaci&oacute;n, pero las opiniones de esta instituci&oacute;n son eso, opiniones sin vinculaci&oacute;n para los poderes aludidos. El alcalde sentencia: &ldquo;Mientras yo sea alcalde no se contratar&aacute; a estos payasos&rdquo;. Y a&ntilde;ade que &ldquo;son los payasos de cabecera de la izquierda abertzale&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de desinflarse el sufl&eacute;, el exalcalde Asir&oacute;n asegura que UPN ha tra&iacute;do a &ldquo;Ar&eacute;valo que se ha manifestado como seguidor de Vox o a Bert&iacute;n Osborne que no debe andar muy lejos&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de que suena algo imprudente adjudicarle una sigla a Osborne sin que &eacute;l lo haya manifestado, lo que viene a demostrar este cruce entre alcaldes es que la ideolog&iacute;a pol&iacute;tica del artista cuenta mucho a la hora de contratarlo o no. El ajuste o no a la legalidad del contrato, que seguramente se acabe dirimiendo en un tribunal, parece lo de menos; est&aacute; claro que el tr&iacute;o de payasos no volver&aacute; a Pamplona si de su ayuntamiento depende. Y ser&aacute; as&iacute;, entre otras cosas, porque Aiora Zulaika, que encarna  a Pirritx, fue concejala de EH en Lasarte y mir&oacute; para otro lado cuando ETA mat&oacute; a su compa&ntilde;ero de pleno, Froil&aacute;n Elespe, del PSE.
    </p><p class="article-text">
        El arte es uno de los veh&iacute;culos principales del mensaje pol&iacute;tico desde el origen de la humanidad. Representar a la reina Hatshepsut con los atributos de un hombre en el templo de Deir el Bahari buscaba que sus s&uacute;bditos la reconocieran como fara&oacute;n pese a su sexo. 'La rendici&oacute;n de Breda' de Vel&aacute;zquez busca representar a las tropas de Felipe IV como vencedoras, pero tambi&eacute;n respetuosas con el vencido. El Guernica de Picasso trat&oacute; de mostrar al mundo el horror de la guerra que desencaden&oacute; el golpe de Estado de 1936 que acab&oacute; con la II Rep&uacute;blica y hoy son muchos quienes expresan mensajes pol&iacute;ticos a trav&eacute;s de la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Las personas que se dedican a &eacute;l tambi&eacute;n tienen sus ideas y ser&iacute;a rid&iacute;culo pensar que las tengan que ocultar porque se dedican al cine, la m&uacute;sica o el teatro. Incluso al deporte, donde hay casos como el futbolista Piqu&eacute; o el tenista Nadal que se expresan pol&iacute;ticamente. Que Piqu&eacute; simpatice con el independentismo no le hace peor futbolista para quien no lo es. Que Vargas Llosa simpatice con la derecha no debe impedir que alguien de izquierdas no vea en 'Pantale&oacute;n y las visitadoras' una obra maestra.
    </p><p class="article-text">
        Las personas son bastante m&aacute;s inteligentes de lo que piensan sus pol&iacute;ticos. Nadie que no sea independentista va a convertirse a ello por ver jugar a Piqu&eacute;. Ni un votante de Podemos va a hacerse del PP por leer a Vargas Llosa. Ni un ni&ntilde;o va a empu&ntilde;ar una pistola por escuchar a unos payasos cantar &ldquo;Xalala riki riki&rdquo;, el tema m&aacute;s exitoso de Pirritx, Porrotx eta Marimotots que anima a la chavaler&iacute;a a ducharse. Incluso nadie se hace hoy nazi por ver las pel&iacute;culas de Leni Riefenstahl, cuyo objetivo era, declaradamente, servir de propaganda al III Reich.
    </p><p class="article-text">
        El momento en el que las instituciones p&uacute;blicas est&aacute;n llamadas a intervenir es cuando ese arte llama a violar los derechos humanos o incita al odio. El l&iacute;mite tiene que estar en el contenido de la obra art&iacute;stica, no en la ideolog&iacute;a del artista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/politica-arte_132_1236922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2019 17:08:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La política tiene arte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El txipirón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/txipiron_132_1272906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58b5e6ab-1b18-474c-b8a8-dce2e6aa8df8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un debate sobre qué hacemos con este país ha de centrarse en las ventajas y desventajas de mantenerse unidos, en la viabilidad económica y sobre todo social de la solución que decidamos tomar</p></div><p class="article-text">
        Le llam&aacute;bamos &ldquo;el Txipir&oacute;n&rdquo; porque cuando te pon&iacute;as detr&aacute;s de &eacute;l una nube negra te imped&iacute;a pr&aacute;cticamente verlo. Era el coche de mi amigo Miguel, que ten&iacute;a problemas con el c&aacute;rter y gastaba much&iacute;simo aceite. Era esa &eacute;poca en la que, con 20 a&ntilde;os, eras feliz teniendo veh&iacute;culo propio y todos los nuestros ten&iacute;an alg&uacute;n fallo de ese tipo; perd&iacute;an aceite, hab&iacute;a que arrancarlos en tercera o calentar la llave con un mechero en invierno. Miguel llevaba consigo siempre una garrafa de aceite para alimentar al Txipir&oacute;n, pero el cacharro era insaciable y si el trayecto era largo, se encend&iacute;a el piloto rojo con una jarra de aceite en el salpicadero que en la autoescuela nos dec&iacute;an que era la puerta del apocalipsis. Miguel lleg&oacute; a un punto que decidi&oacute; colocar una tira de esparadrapo negro sobre el piloto del salpicadero. &ldquo;El Txipir&oacute;n&rdquo; segu&iacute;a perdiendo aceite de forma casi letal, pero &eacute;l prefiri&oacute; seguir viviendo sus trayectos con normalidad sin tener ese piloto en rojo martilleando su conciencia. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que lleva ocurriendo entre Catalu&ntilde;a y el resto de Espa&ntilde;a trae a menudo a la mente la historia juvenil del coche de mi amigo y su particular soluci&oacute;n. Quiz&aacute;s alguien pens&oacute; que, una vez el Supremo dictara sentencia, el problema catal&aacute;n hab&iacute;a terminado. Que el independentismo catal&aacute;n aceptar&iacute;a que s&iacute;, que era mejor dejar las cosas como estaban y olvidarse de lo de la independencia. Pero result&oacute; que no. La sentencia que conden&oacute; a penas de entre 13 y 9 a&ntilde;os de c&aacute;rcel a los componentes del gobierno catal&aacute;n no ha apagado nada, sino todo lo contrario. Y eso que el texto resalta que la independencia proclamada por el Parlament fue un farol y que con la sola publicaci&oacute;n de la suspensi&oacute;n de la autonom&iacute;a en el Bolet&iacute;n Oficial acab&oacute; esa Rep&uacute;blica de un fin de semana de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Suelen recordar los jueces que ellos se limitan a aplicar las leyes que hacen los parlamentos, los depositarios de la soberan&iacute;a popular. M&aacute;s all&aacute; de que podamos discutir que dentro de los l&iacute;mites del texto legal hay muchas maneras de aplicarlos, est&aacute; claro que pensar que la soluci&oacute;n pol&iacute;tica del problema de Catalu&ntilde;a era la sentencia del Supremo es lo mismo que el esparadrapo de mi amigo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la brecha en el c&aacute;rter cada d&iacute;a es m&aacute;s amplia. En un lado, despedidas a dispositivos policiales con gritos de &ldquo;A por ellos&rdquo; refiri&eacute;ndose a compatriotas que no parece que sea la mejor manera de convencerlos de que es mejor seguir en Espa&ntilde;a. Lo del boicot al cava catal&aacute;n ya nos da hasta risa comparado con las barbaridades que se leen en redes sociales o los comentarios en cualquier noticia relacionada con el asunto.
    </p><p class="article-text">
        En el otro lado; el esperpento del president &ldquo;pacifista interiormente&rdquo; y quien en su entorno ve el uso de la violencia como algo interesante para lograr repercusi&oacute;n exterior. Gabriel Rufi&aacute;n, el diputado de los happenings con impresoras y esposas en el Congreso, insultado por los que se supone que son sus pr&oacute;ximos por exigir que las protestas sean pac&iacute;ficas. La convivencia envenenada entre familias y vecinos y medios de comunicaci&oacute;n rivalizando con qui&eacute;n hace mejor el papel de Radio Mil Colinas en Ruanda. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora las respuestas de los gobiernos de Rajoy y de S&aacute;nchez al problema de fondo, la realidad nacional de Espa&ntilde;a, ha sido la del esparadrapo sobre el piloto. M&aacute;s all&aacute; de ambig&uuml;edades varias, el socialista parece haber optado tambi&eacute;n por la receta del presidente gallego; dejar que las cosas se arreglen solas. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s inquietantes son las soluciones que plantean en la actual derecha. En varias ocasiones, dirigentes del PP, Ciudadanos y Vox han deslizado la idea de ilegalizar partidos que planteen objetivos contrarios a la Constituci&oacute;n. Cualquier estudiante de primero de Derecho recuerda que estos textos tienen un procedimiento de reforma m&aacute;s o menos r&iacute;gido, pero todas se pueden modificar. De hecho, la m&aacute;s famosa, la de los Estados Unidos tiene m&aacute;s enmiendas, 25, que art&iacute;culos originales, 7. Por eso resulta democr&aacute;ticamente preocupante el planteamiento de que todo aquel que no est&eacute; de acuerdo con alg&uacute;n aspecto del texto de 1978 se quede fuera del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, en la lucha contra ETA, escuchamos aquello de &ldquo;en democracia, sin violencia, todo se puede defender&rdquo;. Como recordaba en un art&iacute;culo en El Pa&iacute;s en 2013, sobre el entonces incipiente asunto catal&aacute;n, el fil&oacute;sofo Jorge Urd&aacute;noz, aquella lucha era entre violentos y dem&oacute;cratas, pero no podemos trasponer ahora ese concepto y plantearlo como una pelea entre independentistas y dem&oacute;cratas. &ldquo;No es buena idea, ensancha el abismo&rdquo; dec&iacute;a Urd&aacute;noz entonces y seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde la anchura de esa brecha ha quedado en medidas dif&iacute;ciles de evaluar. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y ahora qu&eacute; hacemos? En la situaci&oacute;n de campa&ntilde;a electoral permanente es dif&iacute;cil plantearse una soluci&oacute;n seria a este asunto. Para ello, necesitar&iacute;amos salir del debate sentimental, de banderas, himnos, guerras y leyendas de hace tres siglos y sus manoseos y manipulaciones. Un debate sobre qu&eacute; hacemos con este pa&iacute;s ha de centrarse en las ventajas y desventajas de mantenerse unidos, en la viabilidad econ&oacute;mica y sobre todo social de la soluci&oacute;n que decidamos tomar. As&iacute; lo hicieron en el Reino Unido en 2014, la democracia sin interrupci&oacute;n m&aacute;s antigua, por cierto. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n nacional est&aacute; ah&iacute; y no se resolver&aacute; sola ni dejar&aacute; de existir porque le pongamos un esparadrapo negro encima. Y una sociedad en la que estamos implicadas 46 millones de personas no es un coche que podamos mandar al desguace y comprar otro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/txipiron_132_1272906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2019 17:50:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El txipirón]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/miedo_132_1304337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e735544-2521-4ab5-bcf0-da47d6a1700a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los más de 200 menores extranjeros que han llegado a Navarra apenas 5 ha tenido alguna medida judicial.</p><p class="subtitle">No hay educadores que hablen árabe ni medios para que desarrollen sus</p><p class="subtitle">inquietudes como el resto, pero no son un problema de seguridad</p></div><p class="article-text">
        Berliner Unterwelten.
    </p><p class="article-text">
        Es una de las visitas que no hay que perderse cuando se va a la capital alemana. Se trata de un recorrido guiado por personas voluntarias por los antiguos b&uacute;nkeres del Berl&iacute;n de la Segunda Guerra Mundial en el que adem&aacute;s de lo que se ve, merece la pena lo que se cuenta. Una de las historias m&aacute;s curiosas que, cuando estuve, cont&oacute; un joven hijo de emigrantes uruguayos que guiaba la visita en castellano era que los nazis, cuando llegaron al poder se&ntilde;alizaban puertas de almacenes del metro, o simples armarios, como refugios para supuestos bombardeos. Hablamos de mucho antes de que Hitler invadiera Polonia y comenzara la guerra en s&iacute;. A&ntilde;os previos en los que mientras la comunidad internacional no hac&iacute;a nada por evitar lo que ya estaba ocurriendo con disidentes y jud&iacute;os en Alemania, los nazis repart&iacute;an mascaras anti gas, que ni siquiera funcionaban, entre la poblaci&oacute;n. Esas m&aacute;scaras inservibles tambi&eacute;n las ves en Berliner Unterwelten y para lo que serv&iacute;an era para crear la sensaci&oacute;n de miedo a un ataque extranjero en la ciudadan&iacute;a lo suficientemente anest&eacute;sica para justificar las medidas que llevaban a cabo los nazis.
    </p><p class="article-text">
        El miedo es un instrumento propagand&iacute;stico muy potente y apela directamente a los sentimientos de una manera mucho m&aacute;s eficaz que las miles de banderolas y carteles que veremos pr&oacute;ximamente en nuestras calles. No fueron los nazis quienes descubrieron su poder narcotizante, pero si quienes mejor depuraron la t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        Consiste en crear un problema ficticio con un trampantojo de realidad y que la gente pique el anzuelo. &ldquo;El gobierno de Madrid va a hacer todo lo posible para que no ardan iglesias en 2019&uml;dijo hace unos d&iacute;as el vicepresidente de la comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, de Ciudadanos. Lo dijo para defender a su presidenta, Isabel D&iacute;az Ayuso(PP), que se hab&iacute;a preguntado si el siguiente paso a la exhumaci&oacute;n de Franco era quemar iglesias, uno de los sucesos aislados del final de la Rep&uacute;blica con los que los golpistas justificaron su derribo de la democracia. Quiz&aacute;s alguno de los nost&aacute;lgicos de la dictadura que el pasado 12 de octubre protagonizaron un estrambote de asalto a la verja del Valle de los Ca&iacute;dos, con disfraz de legionario incluido, crean esa sucesi&oacute;n de actos planteada por Ayuso. Pero apostar&iacute;a a que ella misma reconocer&aacute; que fue un calent&oacute;n. M&aacute;s preocupante es lo de Aguado porque lo plantea en fr&iacute;o y con un enunciado de problema de seguridad real. Lo siguiente podr&iacute;a haber sido el desglose del dispositivo de vigilancia que la Comunidad de Madrid tendr&iacute;a ya desplegado. Pero
    </p><p class="article-text">
        afortunadamente se qued&oacute; ah&iacute;, de momento. Generar una situaci&oacute;n de miedo para justificar lo que se haga desde la coerci&oacute;n es algo que aparece de manera m&aacute;s sutil que la brocha gorda de Aguado y Ayuso. Es por ejemplo la llamada del Sindicato Unificado de Polic&iacute;a al Gobierno de Navarra a que &ldquo;haga algo&rdquo; con los menores extranjeros no acompa&ntilde;ados (MENAS). Navarra y Euskadi son las pocas comunidades que est&aacute;n compartiendo con Ceuta, Melilla y Andaluc&iacute;a la llegada de estos chicos. El SUP, con ese llamamiento, genera un problema de seguridad en algo que es un drama social, el de unos chavales que llegan aqu&iacute; sin familia, sin recursos y sin saber pr&aacute;cticamente comunicarse, huyendo de la miseria. El SUP y luego representantes pol&iacute;ticos del &aacute;mbito derecho apuntan que estos chicos &ldquo;andan por la calle sin nada que hacer&rdquo;, olvidando que no existe ning&uacute;n motivo para que no puedan andar libremente por la calle y sin hacer nada, como el resto de sus coet&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los datos apuntan a que de los m&aacute;s de 200 menores extranjeros que han
    </p><p class="article-text">
        llegado a Navarra apenas 5 ha tenido alguna medida judicial. Los MENAS son un problema, s&iacute;. El sistema de atenci&oacute;n a menores necesita profesionales adecuados para atender esta nueva problem&aacute;tica. No hay educadores que hablen &aacute;rabe ni medios para que puedan desarrollar sus inquietudes como el resto de gente de su edad. Pero no son un problema de seguridad. Sin embargo, el mensaje del SUP y sus altavoces va calando y hay quienes recelan de que, en barrios c&eacute;ntricos, haya residencias para ellos. Ver a chavales j&oacute;venes de tez oscura y hablando en bereber en seg&uacute;n qu&eacute; barrios enciende alarmas en gente poco amiga de la diversidad y hasta en quienes simplemente viven c&oacute;modos en su entorno y no quieren cambios. Ocurre parecido, aunque con fines meramente econ&oacute;micos, con las publicidades de alarmas que dibujan un mundo lleno de asaltantes de pisos y gente que se te mete a vivir en tu casa de la playa. Que igual es mejor usar m&aacute;s la casa de la playa o alquilarla, pero eso lo dejamos para otro d&iacute;a. El mejor medio para combatir a quienes quieren agitar los miedos para unos y otros fines seguir&aacute; siendo siempre la informaci&oacute;n. Ah&iacute; est&aacute; el reto de quienes se dedican a ello, si es que los excesos de partidismo y propaganda no han acabado con ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/miedo_132_1304337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Oct 2019 18:09:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Líneas rojas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/lineas-rojas_132_1327996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bb1925f-98d6-43e6-b1c4-61221809416d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chivite fue investida con la abstención de los abertzales, que optaron por el mal menor pese a seguir siendo ignorados por la ahora presidenta</p><p class="subtitle">Las últimas elecciones autonómicas y municipales han sido una muestra de lo difusas que acaban resultando esas líneas rojas</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Y usted, qu&eacute; l&iacute;neas rojas plantea a la hora de buscar acuerdos?&rdquo; </em>
    </p><p class="article-text">
        Se ha convertido en la pregunta ineludible en cualquier entrevista a alguien que se presenta a unas elecciones. En el tiempo de las mayor&iacute;as absolutas no hac&iacute;a falta preguntarlo, porque quienes se presentaban lo hac&iacute;an pensando en que si ganaban no tendr&iacute;an que preocuparse por aguantar a gente de otros partidos en su casa. Pero eso ya acab&oacute; y ahora tienen que fajarse en la negociaci&oacute;n si quieren lograr el cetro.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se plantea esa pregunta, son muy pocos quienes responden que no trazan ninguna l&iacute;nea de separaci&oacute;n. Generalmente se dice que no se sentar&aacute;n con alguien, aunque todo se ve diferente con los resultados de las elecciones encima de la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas y municipales han sido una muestra de lo difusas que acaban resultando esas l&iacute;neas rojas. Las negociaciones para formar gobierno en Murcia, la Comunidad de Madrid o el ayuntamiento de la capital han acabado siendo una comedia que el humorista Miguel Gila habr&iacute;a podido resumir con un &ldquo;alguien se est&aacute; reuniendo con alguien&rdquo;. Ciudadanos negaba que fuera a pactar con Vox y dec&iacute;a que a lo sumo se estaban tomando un caf&eacute; y al instante los representantes del partido de Abascal se levantaban de la mesa de ese caf&eacute; enfadados. Pero al final votaban todos al candidato del PP de turno, se repart&iacute;an el pastel entre los 3 y gobiernos al bolsillo. Eso s&iacute;, Ciudadanos sigue diciendo que ellos no tienen nada con Vox, utilizando al PP como al ni&ntilde;o al que, cuando una pareja se enfada, se le dice eso de &ldquo;dile a tu padre que venga a cenar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Regla y rotulador rojo tambi&eacute;n, aunque sin ni siquiera foto del caf&eacute;, entre el PSN y EH Bildu en Navarra. En este caso las l&iacute;neas rojas eran mutuas; ni el PSN se iba a sentar con los abertzales ni ellos quer&iacute;an saber nada de un partido al que consideran parte de lo que llaman &ldquo;R&eacute;gimen&rdquo;, con may&uacute;sculas, que suena m&aacute;s rancio. Pasaron las elecciones y EH Bildu vio que, pese a sumar dos concejales m&aacute;s, se le escapaba la alcald&iacute;a de Pamplona. Desapareci&oacute; la caspa del R&eacute;gimen en el PSN para convertirse en una &ldquo;mayor&iacute;a de progreso&rdquo;. A su vez, la candidata socialista en la ciudad, Maite Esporr&iacute;n, dec&iacute;a que ni siquiera abr&iacute;a los correos que le mandaban los abertzales, como si fueran los de ese banquero nigeriano que te dice, con la sintaxis del traductor de Google, que te ha tocado una herencia de un millonario. Esporr&iacute;n patent&oacute; su particular versi&oacute;n de la l&iacute;nea roja diciendo que no votar&iacute;a al candidato de EH Bildu pero ellos, si quer&iacute;an evitar un alcalde de derechas pod&iacute;an votarle a ella.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; luego la investidura de Mar&iacute;a Chivite y la socialista, vigilada por toda la artiller&iacute;a medi&aacute;tica madrile&ntilde;a, no coincidi&oacute; con alguien de EH Bildu ni en el ba&ntilde;o del Parlamento. Que en la mesa de la c&aacute;mara entrase como secretario un parlamentario de EH Bildu fue para los vigilantes madrile&ntilde;os la prueba inequ&iacute;voca del pacto secreto. Poco importa que ese mismo parlamentario ya estuviera en la mesa la anterior legislatura y que su partido, EA, haya tenido representaci&oacute;n en el &oacute;rgano desde la d&eacute;cada de los 80.
    </p><p class="article-text">
        Con ese f&eacute;rreo marcaje, Chivite fue investida con la abstenci&oacute;n de los abertzales, que optaron por el mal menor pese a seguir siendo ignorados por la ahora presidenta. Sin embargo, oposici&oacute;n y medios afines insisten en hablar incluso de documentos que atestiguan un pacto y apuntan a la alcald&iacute;a de Huarte, un pueblo de 7 000 habitantes en el que EH Bildu logr&oacute; la alcald&iacute;a como lista m&aacute;s votada, como el pago. Barato sali&oacute; el pago teniendo en cuenta que en el anterior gobierno los abertzales ten&iacute;an la consejer&iacute;a de Interior y la de Medio Ambiente y Administraci&oacute;n Local. La presi&oacute;n seguir&aacute;, pero da la sensaci&oacute;n de que el desgaste por ese supuesto pacto que sigue sin concretarse ya est&aacute; amortizado para la sigla del PSN.
    </p><p class="article-text">
        La ley de partidos de 2002 dej&oacute; claro cu&aacute;les eran las reglas del juego. Impide que un partido &ldquo;pueda, de forma reiterada y grave,&nbsp;atentar contra ese r&eacute;gimen democr&aacute;tico de libertades, justificar el&nbsp;racismo&nbsp;y la&nbsp;xenofobia&nbsp;o apoyar pol&iacute;ticamente la&nbsp;violencia&nbsp;y las actividades de las bandas terroristas&rdquo;. Tanto EH Bildu, cuya legalidad fue avalada por el Constitucional en 2011, como Vox, las cumplen por ahora. Por tanto, son actores pol&iacute;ticos que representan a las personas que les han votado. Un 10 por ciento de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en el caso del partido de Abascal y un 14 por ciento de la ciudadan&iacute;a navarra y el 16 de la de Euskadi en el caso de los abertzales.
    </p><p class="article-text">
        Son las pol&iacute;ticas que realicen o propongan con esos apoyos ciudadanos las que deber&iacute;an marcar su legitimidad para formar parte de acuerdos con otros partidos. Algunas, como el n&uacute;mero de la pancarta de Ortega Smith, recuerdan a actuaciones pasadas de los de Otegi. Sus consecuencias tocar&aacute; evaluarlas a la ciudadan&iacute;a al final del mandato y ver si los acuerdos a los que se llegue y las pol&iacute;ticas que se lleven a cabo con ellos merecen o no el viaje. Pero el veto a la sigla como tal acaba durando lo que dura la campa&ntilde;a electoral. A partir de ah&iacute;, todo es escenificaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/lineas-rojas_132_1327996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2019 11:25:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Líneas rojas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Negociación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cigüeña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ciguena_132_1354725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9773dbff-4a42-4af2-b5d5-583a0e2e4076_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los líderes se rodean de asesores que prefieren denominarse con el anglicismo “spin doctors” y de los que los medios hablan como si fueran los Messi y Cristiano del fútbol</p></div><p class="article-text">
        Todo el mundo sabe que a nadie nos ha tra&iacute;do una cig&uuml;e&ntilde;a desde Par&iacute;s. Sin embargo, salvo alguna rara excepci&oacute;n, a nadie le ha dado sus padres detalles concretos de c&oacute;mo le hicieron. S&oacute;lo pensarlo nos da una rar&iacute;sima sensaci&oacute;n indescriptible y no se nos suele ocurrir preguntarles sobre aspectos m&aacute;s o menos escabrosos de aquella noche o d&iacute;a en el que un espermatozoide se introdujo en el &oacute;vulo de nuestra madre. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos vivido durante este verano en la pol&iacute;tica nacional se parece bastante a esa sensaci&oacute;n que podr&iacute;amos experimentar si nuestra madre nos diera detalles del momento de nuestra concepci&oacute;n. Quiz&aacute;s sea cosa de los nuevos tiempos y pronto la gente suba a la red Instagram stories con ese tipo de particularidades para que familia y futuros descendientes sepan todo al detalle. Quiz&aacute;s entonces descubramos que es algo sano para conocer nuestro origen sin tab&uacute;es ni complejos. Quiz&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la pol&iacute;tica de antes, quienes negociaban sol&iacute;an hacerlo en reuniones m&aacute;s o menos discretas. Se encerraban en una sala del Congreso, con caf&eacute;, comida y cartones de tabaco y se tiraban el d&iacute;a metidos ah&iacute; hasta que sacaban algo en claro. Nadie contaba intimidades de lo que all&iacute; se hablaba porque lo importante era el documento que se firmaba al final. Luego, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, alguno de los protagonistas contaba lo que le apetec&iacute;a en un libro de memorias pol&iacute;ticas pero ya no ten&iacute;a trascendencia porque las criaturas pol&iacute;ticas que hab&iacute;a parido esa negociaci&oacute;n ya estaban finadas.
    </p><p class="article-text">
        En la nueva pol&iacute;tica, las formas parecen haber borrado la importancia del fondo. Los l&iacute;deres se rodean de asesores que prefieren denominarse con el anglicismo &ldquo;spin doctors&rdquo; y de los que los medios hablan como si fueran los Messi y Cristiano del f&uacute;tbol. Uno se pregunta si estos spin doctors quieren, como Iznogud, el personaje del comic de Goscinny, ser califa en lugar del califa, o prefieren seguir siendo visires manejando al califa sin asumir el desgaste de serlo. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los t&eacute;rminos a los que nos han acostumbrado en la nueva pol&iacute;tica es el de &ldquo;la batalla del relato&rdquo;. Va de tratar hacer ver que la negociaci&oacute;n va mal por culpa del otro y en esa obsesi&oacute;n por el relato se han quemado todos los puentes posibles y se han aireado todas las aristas a trav&eacute;s de todos los medios disponibles. Se ha llevado la negociaci&oacute;n de un gobierno al plat&oacute; de S&aacute;lvame de Luxe y quienes ten&iacute;an que liderarla, en vez de sentarse en la sala del Congreso con el paquete de tabaco, se han comunicado a trav&eacute;s de Twitter, los telediarios y los programas de la radio. Pablo Iglesias comunic&oacute; su renuncia a ser ministro en un video y la vicepresidenta Calvo quedaba con Echenique a trav&eacute;s de mensajes de Whatsapp  que luego contaba en la radio. 
    </p><p class="article-text">
        Un perfil del asesor en jefe del presidente S&aacute;nchez hablaba de su afici&oacute;n por la serie El Ala Oeste, que cuenta la vida interna de una administraci&oacute;n norteamericana liderada por Jebb Barlett, un presidente ficticio interpretado por Martin Sheen. Barlett es un tipo admirable, con principios firmes, carisma, con un trato fant&aacute;stico a sus colaboradores e incluso rivales al que todo le acaba saliendo bien. Aunque haya que reconocerle su capacidad de resurrecci&oacute;n pol&iacute;tica y oportunidad de estar en el sitio y momento adecuado, Pedro S&aacute;nchez no es Jebb Barlett. Ni la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola es El Ala Oeste. Principalmente porque El Ala Oeste es una serie que escribieron unos guionistas y lo que estamos viviendo es la realidad. Vida real en la que despu&eacute;s de la batalla del relato, los spin doctors, el plat&oacute; de S&aacute;lvame y la negociaci&oacute;n en v&iacute;deos de Twitter, nos trasladar&aacute;n de nuevo su incapacidad para negociar a la ciudadan&iacute;a que ha ido a votar 4 veces en 4 a&ntilde;os. Que igual era lo que buscaban, con la diferencia de que nosotros no somos actores de El Ala Oeste, sino gente que pensaba que la pol&iacute;tica estaba para solucionar los problemas, no para sentirse en una serie de la tele.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; quiz&aacute;s echamos de menos el cuento de la cig&uuml;e&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/ciguena_132_1354725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2019 11:48:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cigüeña]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuevos viejos tiempos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevos-viejos-tiempos_132_1418973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af1e7365-de3a-4dac-90f8-33f873daea70_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><p class="article-text">
        Sostiene el fil&oacute;sofo Daniel Innerarity en su &uml;Pol&iacute;tica en tiempos de indignacion&uml; que &ldquo;cualquiera que no est&eacute; en el gobierno representa al cambio, que no es un valor ni de izquierdas ni de derechas, sino de la oposici&oacute;n&rdquo;. En 2015 alcanzaron gobiernos municipales y aut&oacute;nomos partidos y candidatos que, en su mayor&iacute;a, no hab&iacute;an pisado un despacho oficial en su vida y se autodenominaron gobiernos o ayuntamientos &ldquo;del cambio&rdquo;. Una denominaci&oacute;n que crearon ellos pero luego los medios de comunicaci&oacute;n han repetido y propagado acr&iacute;ticamente durante los 4 a&ntilde;os siguientes. En realidad, los gobiernos &ldquo;del cambio&rdquo; se convirtieron en pocas semanas en gobiernos a secas. La oposici&oacute;n &ldquo;del cambio&rdquo; vio su llegada con el mismo estupor con el que la nobleza versallesca ver&iacute;a c&oacute;mo los sans-culottes se beb&iacute;an sus vinos a morro. Se les pas&oacute; r&aacute;pido y se pusieron en la labor de recuperar algo que han considerado siempre propio por derecho y no por resultado de la elecci&oacute;n popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las armas m&aacute;s eficaces para convencer al electorado de la necesidad del retorno de &ldquo;los de siempre&rdquo; ha sido la apelaci&oacute;n a la tradici&oacute;n como si de un t&oacute;tem tribal se tratara en los intentos de los gobiernos &ldquo;del cambio&rdquo; por establecer l&iacute;mites entre lo civil y lo religioso.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Antonio Mu&ntilde;oz Molina en su &ldquo;Todo lo que era s&oacute;lido&rdquo; que &eacute;sta fue una de las grandes asignaturas pendientes de la Transici&oacute;n. Describe &eacute;l, que la vivi&oacute;, el repentino fervor de alcaldes de izquierdas por encabezar procesiones religiosas con el mismo, o mayor, &iacute;mpetu que los camisas azules de las d&eacute;cadas precedentes. Quienes no la vivimos leemos con asombro en &ldquo;Con Cristo o contra Cristo&rdquo;, de Javier Dronda, c&oacute;mo las reci&eacute;n llegadas autoridades republicanas suprimieron la presencia de la corporaci&oacute;n municipal de Pamplona en la procesi&oacute;n de San Ferm&iacute;n o la de la diputaci&oacute;n foral en otros actos cat&oacute;licos. Asombro por la comparaci&oacute;n con los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os en los que el mayor avance laico en ese evento ha sido que el alcalde, Joseba Asir&oacute;n (EH Bildu), ha desfilado, de frac y chistera y con todos los atributos oficiales detr&aacute;s de la figura-relicario del santo pero a la hora de la misa posterior se ha ido a almorzar con sus compa&ntilde;eros de gobierno. &ldquo;La procesi&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n religiosa pero tambi&eacute;n social mientras que la misa es un acto de fe m&aacute;s privado en el que deben estar los que de verdad lo sienten as&iacute;&rdquo;, fue la justificaci&oacute;n del regidor sobre esta curiosa visi&oacute;n de la laicidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Navarra de Uxue Barkos (Geroa Bai) elimin&oacute; del programa oficial del d&iacute;a de Navarra, el 3 de diciembre, la misa en el castillo natal del patr&oacute;n, San Francisco Javier. Mantuvo, sin embargo, la recepci&oacute;n a San Miguel de Aralar. La figura de plata, de unos 70 cent&iacute;metros, es recibida tras la semana de Pascua con el protocolo de jefe de Estado en el Palacio de Navarra. Misa en el Sal&oacute;n del Trono incluida que el ejecutivo justifica en que es una solicitud del santuario que ellos se limitan a atender. Hubiera tenido su gracia que el im&aacute;n de Tudela usara esa justificaci&oacute;n para pedir celebrar el final del Ramad&aacute;n en ese mismo sal&oacute;n con oraciones mirando al este.
    </p><p class="article-text">
        Los avances en el resto de Espa&ntilde;a han sido tambi&eacute;n irregulares. En Madrid, la primera pol&eacute;mica en esta materia de Manuela Carmena fue sobre los atuendos futuristas de quienes encarnaron a los 3 reyes en la cabalgata del 5 de enero de 2016. &ldquo;Mi hija de 6 a&ntilde;os: Mam&aacute;, el traje de Gaspar no es de verdad.No te lo perdonar&eacute; jam&aacute;s, Manuela Carmena. Jam&aacute;s&rdquo;, escribi&oacute; Cayetana &Aacute;lvarez de Toledo, actual diputada del PP. Nadie cuestion&oacute; qu&eacute; pinta un ayuntamiento organizando directamente ese tipo de actos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco acabaron de cuajar ideas como la cabalgata de las &ldquo;Magas de Enero&rdquo; de Valencia. Se supone que recuper&oacute; una idea surgida durante el tiempo en el que Valencia fue capital de la Rep&uacute;blica pero se ha interpretado como un intento por sustituir la tradici&oacute;n navide&ntilde;a por otros eventos de una suerte de nueva religi&oacute;n. Recuerda a la idea revolucionaria francesa de convertir Notre Dame en el templo a la diosa Raz&oacute;n. Pero con peor fortuna, ya que la Espa&ntilde;a actual no es la Francia reci&eacute;n salida del feudalismo de hace dos siglos. El 70 por ciento de la poblaci&oacute;n se considera cat&oacute;lica, pero s&oacute;lo un 30 acude con cierta regularidad a oficios religiosos. La laicidad no se trata de crear nuevas religiones sino de permitir a cada cual adorar o creer en lo que quiera sin que el poder p&uacute;blico participe en esas adoraciones. O no creer en nada, sector de la poblaci&oacute;n que se ha multiplicado por 3 desde la recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica, seg&uacute;n el CIS.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que describe Dronda en la Navarra de 1931, los actos religiosos y su reivindicaci&oacute;n han sido el refugio de los sectores conservadores para convencer a los indecisos del peligro que corren &ldquo;nuestras tradiciones&rdquo;. Se ha confundido pol&iacute;tica y religi&oacute;n hasta el punto de crear nuevas tradiciones, como que se interprete el himno nacional de Espa&ntilde;a en la salida de la procesi&oacute;n de Jueves Santo de Pamplona, algo nuevo, al menos, desde la vuelta de la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la laicidad ocurre como con la memoria hist&oacute;rica. Si los pasos los dan cargos de izquierda se les acusa de revanchismo y anticlericalismo. Por eso quiz&aacute;s ser&iacute;a beneficioso que los gobernantes del nuevo cambio de 2019 profundizaran en esa materia para sacarlo del debate p&uacute;blico. En Francia ning&uacute;n partido discute que la Republique no tiene religi&oacute;n, por mucho que se sobrecojan con el incendio de Notre Dame. Un templo de propiedad p&uacute;blica, por cierto, como todos los del pa&iacute;s. Ingenuamente quiz&aacute;s, algunos pensamos que al menos no se atrever&aacute;n a volver atr&aacute;s los t&iacute;midos avances de los 4 a&ntilde;os anteriores. Ingenuidad porque, en Pamplona por ejemplo, el alcalde Maya (Navarra Suma) ha estrenado retorno volviendo a la procesi&oacute;n del Corpus con vara y collar, pese a estar prohibido usar esos atributos por el reglamento de protocolo municipal que apoy&oacute; su partido en 2016. Y ha declarado con orgullo que la ciudadan&iacute;a pamplonesa volver&aacute; a pagar los 2000 euros que cuesta el manto de flores por el que desfila la infraestructura de plata que contiene una oblea que los cat&oacute;licos consideran que es la encarnaci&oacute;n f&iacute;sica de dios. Nuevos viejos tiempos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevos-viejos-tiempos_132_1418973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2019 18:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevos viejos tiempos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adoquines o losetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/adoquines-losetas_132_1491782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fbf23c7-a6f3-4cf7-9c26-324b6048175f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Operarios de limpieza preparan el suelo para el encierro. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chivite y el PSN tienen ahora el reto de administrar la oportunidad de tender un puente nuevo entre adoquines y losetas y llevar a Navarra al eje político de la gran mayoría de sistemas democráticos, el de izquierda y derecha</p></div><p class="article-text">
        La disyuntiva se dio en la d&eacute;cada de los 90. Entonces, el Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por un tripartito entre CDN, PSN e IU, comenz&oacute; la peatonalizaci&oacute;n del casco viejo de la ciudad. Comenz&oacute; la eliminaci&oacute;n de las angostas aceras y el pavimento elegido en un principio fueron unas losetas de piedra caliza. Y ah&iacute; lleg&oacute; la pol&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Grupos ciudadanos consideraron que la loseta era un pavimento ajeno a la &ldquo;tradici&oacute;n&rdquo; pamplonesa. Las calzadas en el casco viejo eran de adoqu&iacute;n. Un pavimento inc&oacute;modo para el calzado, las bicis, los carritos y propenso al charco en una ciudad lluviosa, pero muy &ldquo;de aqu&iacute;&rdquo;. En la pelea de adoquines contra losetas coincidieron dos sectores que se separaron ideol&oacute;gicamente a principios del siglo XX pero siguen unidos en la defensa de &ldquo;lo de siempre&rdquo; y en la vehemencia de sus posiciones: nacionalismo vasco y navarrismo espa&ntilde;olista.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento cedi&oacute; y dej&oacute; la loseta para los extremos y mantuvo el adoqu&iacute;n en la franja central de las calles. M&aacute;s all&aacute; del traqueteo que acompa&ntilde;a cada ma&ntilde;ana al salir de casa con la bici, la contraposici&oacute;n entre adoquines y losetas es la met&aacute;fora de una tierra en la que hasta lo m&aacute;s simple tiene una connotaci&oacute;n pol&iacute;tica. Uno y otro mundo llevan un siglo pensando lo contrario que el otro s&oacute;lo porque es idea del contrario.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Sanz, el presidente con m&aacute;s a&ntilde;os en el ejercicio, lo describ&iacute;a como los quesitos del trivial; derecha regionalista(azul), nacionalismo vasco (verde) e izquierda m&aacute;s o menos moderada (rojo). El quesito que consigue sumar otro se queda todo el pastel. Sanz supo manejar con inteligencia esa situaci&oacute;n, cediendo protagonismo al PSN cuando lo ve&iacute;a necesario y escenificando la discrepancia cuando tocaba. Se quit&oacute; de encima al PP, fusionado desde 1991 con UPN, buscando la geometr&iacute;a variable que luego ha imitado con maestr&iacute;a el c&aacute;ntabro Revilla. Pero decidi&oacute; designar una sucesora a la que el cortoplacismo, la crisis econ&oacute;mica y el final de ETA convirtieron en el s&iacute;mbolo de un cambio de rumbo.
    </p><p class="article-text">
        Yolanda Barcina lleg&oacute; en 2011 al Palacio de Navarra en un gobierno de coalici&oacute;n negociado con asombrosa facilidad con el socialista Jim&eacute;nez como vicepresidente. El experimento de &ldquo;un gobierno con dos l&iacute;deres&rdquo;, como repet&iacute;an los asesores del PSN, acab&oacute; con un motorista comunicando nocturnamente el cese a Jim&eacute;nez un a&ntilde;o despu&eacute;s. El episodio de la fallida moci&oacute;n de censura de 2014, que Barcina tumb&oacute; a base de apariciones en medios nacionales, acab&oacute; de certificar la humillaci&oacute;n de los socialistas navarros. Barcina recurri&oacute; a Rajoy y conserv&oacute; un a&ntilde;o m&aacute;s el trono, pero mat&oacute; definitivamente la teor&iacute;a del quesito de Sanz.
    </p><p class="article-text">
        El peligro que tienen pactos excepcionales como el de la derecha y el socialismo durante d&eacute;cadas en Navarra es que cuando llegan mal dadas, con una de las peores crisis econ&oacute;micas, la ciudadan&iacute;a percibe diferente esa excepcionalidad, el nacionalismo vasco y ETA, y decide dar una oportunidad a los apartados y el quesito que serv&iacute;a a Sanz para atraerse al rojo acaba por quedarse el pastel.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Chivite ha proclamado durante toda la campa&ntilde;a del 26 de mayo el final de los quesitos y ha logrado una remontada respecto a su primer resultado, en 2015, que le ha dado una oportunidad aritm&eacute;tica excepcional para probar otro modelo. Son muchos los obst&aacute;culos que tiene por delante. Est&aacute;n los recelos del PSOE, que aplica a los socialistas navarros una tutela que no tiene, por ejemplo el PSE de Idoia Mendia. Est&aacute; la distancia &eacute;tica con una izquierda abertzale con la que comparte izquierda pero que sigue sin sacudirse el peso del silencio, cuando menos, en las d&eacute;cadas de plomo. Est&aacute; la presi&oacute;n pol&iacute;tica y medi&aacute;tica de una derecha que lleva muy mal dejar de pisar la moqueta de los despachos. Y est&aacute; la desconfianza que en sus posibles socios despierta las distintas espantadas del PSN en ocasiones similares.
    </p><p class="article-text">
        Chivite y el PSN tienen ahora el reto de administrar la oportunidad de tender un puente nuevo entre adoquines y losetas y llevar a Navarra al eje pol&iacute;tico de la gran mayor&iacute;a de sistemas democr&aacute;ticos, el de izquierda y derecha. La legislatura pasada sus esca&ntilde;os no fueron decisivos y han podido pasar 4 a&ntilde;os sin que el pulso pol&iacute;tico de la comunidad pasara por la sede socialista. Ahora toca el momento de tomar decisiones y mojarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/adoquines-losetas_132_1491782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jun 2019 18:27:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adoquines o losetas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[7 de enero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/enero_132_1566510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f192b2d-bde0-4531-9797-0f3d58f49367_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como ha ocurrido con el movimiento feminista, da la sensación que en el ecologismo los partidos políticos y los sindicatos llegan a él tarde y mal</p></div><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de pasear un 7 de enero. Ese d&iacute;a siguen colocadas las luces en la calle, pero no se encender&aacute;n cuando caiga el sol.  La gran mayor&iacute;a de los hogares ya ha retirado la decoraci&oacute;n navide&ntilde;a. Pese a que el mercado de los pinos de pl&aacute;stico los ha dejado ya como una rareza, todav&iacute;a se ven ese d&iacute;a algunas copas de pino, a las que las lucecillas de colores han dejado chuscarradas, abandonadas en los contenedores de basura junto a cajas de cart&oacute;n vac&iacute;as que pocas horas antes conten&iacute;an juguetes.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente en el mundo anglosaj&oacute;n tendr&aacute;n un t&eacute;rmino para describir esa sensaci&oacute;n, pero es la misma que llega al pasear por cualquier ciudad el d&iacute;a despu&eacute;s de unas elecciones. Contin&uacute;an los carteles con las caras de las personas candidatas en las marquesinas de los autobuses y en esas banderolas que siguen colocando en las farolas. Siguen con su media sonrisa y sus defectos camuflados por el programa de retoque fotogr&aacute;fico. Como ya sabes los resultados, dan ganas de gritarle al cartel para que deje de sonre&iacute;r est&uacute;pidamente. Con la propaganda de los que han ganado recuperas la sensaci&oacute;n de las cajas de juguetes el 7 de enero; &ldquo;ya no vales para nada, pero has tra&iacute;do felicidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; siguen tambi&eacute;n estos d&iacute;as los kil&oacute;metros de pancartas de pl&aacute;stico con las que algunos partidos nos han decorado las vallas de las calles, los puentes de las circunvalaciones, las rotondas e incluso entre &aacute;rbol y &aacute;rbol. En estas elecciones pasadas le han dado al rollo de pl&aacute;stico con mucho &aacute;nimo la coalici&oacute;n de centroderecha Navarra Suma y la izquierda abertzale de EH Bildu. Para ser justos, el m&eacute;todo del rollo de pl&aacute;stico lo inventaron los sindicatos y a la profusi&oacute;n decorativa de las elecciones se han sumado alegremente los 4 principales en Navarra para anunciar su Primero de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un pl&aacute;stico bastante fr&aacute;gil y pegado con cinta adhesiva y, en cuanto ha llegado el mal tiempo, el viento o quiz&aacute;s los gamberros, los han roto. En muchos casos ya son ilegibles y son s&oacute;lo jirones colgados de las vallas a la espera de que el viento los lleve a un nuevo destino.  
    </p><p class="article-text">
        Como ha ocurrido con el movimiento feminista, da la sensaci&oacute;n que en el ecologismo los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos llegan a &eacute;l tarde y mal, dando la misma impresi&oacute;n que cuando aparece tu padre a hacer botell&oacute;n con tus amigos. Nuestros ayuntamientos y mancomunidades nos aleccionan con fotos de ballenas indigestadas por pl&aacute;sticos para que echemos el pl&aacute;stico al amarillo, el org&aacute;nico al marr&oacute;n y el papel al azul, pero llegan las elecciones y les entra la fiebre del pl&aacute;stico. Y del papel.
    </p><p class="article-text">
        35 millones de personas est&aacute;bamos llamadas a votar el 28 de abril. Eso supone que en nuestros domicilios hemos recibido la publicidad y papeletas con sobre para Congreso y Senado de las candidaturas que se presentan. Como ese buzoneo no lo hacen todos los partidos, calculando que s&oacute;lo lo hicieran 5 de ellos estamos hablando de que se han enviado 200 millones de papeletas y folletos a nuestras casas. Eso a pesar de que los colegios electorales ya cuentan con 375 millones de papeletas para que nadie pueda quedarse sin la suya.
    </p><p class="article-text">
        Al menos las papeletas vuelven a convertirse en papel reciclado. Los jirones de pl&aacute;stico ya son otra cosa y el viento los lleva donde quiere. Incluso, quiz&aacute;s, al est&oacute;mago de alguna ballena. Tampoco parece que tengan mucho reciclado las pancartas de tela, m&aacute;s all&aacute; de unas que pone el PSOE en las que s&oacute;lo se lee &ldquo;Vota PSOE&rdquo;, as&iacute; que es posible que lleven siendo iguales desde Felipe. Pero a un almac&eacute;n ir&aacute;n a parar las del rictus preocupado de Pedro S&aacute;nchez o las de la sonrisa forzada de Casado. Quiz&aacute;s pueda reciclar las suyas Navarra Suma para las del 26 de mayo, si es que alguien ha sido capaz de leer las 8 l&iacute;neas de texto a la velocidad a la que va el autob&uacute;s o el coche si no vas conduciendo t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n a este retorno a los 80 que se produce cada vez que hay elecciones est&aacute;, seg&uacute;n cuenta el profesor Roberto Rodr&iacute;guez Andr&eacute;s, en la Ley Electoral. Una ley electoral con olor a naftalina que proh&iacute;be los sondeos en la &uacute;ltima semana de campa&ntilde;a o consagra el d&iacute;a de reflexi&oacute;n. Un d&iacute;a que agradecemos quienes trabajamos tanto en partidos como en el periodismo, pero en el que nos siguen dando la brasa por whatsapp y twitter sin ning&uacute;n pudor. Al parecer, los partidos tienen subvenci&oacute;n por una serie de conceptos que no se adaptan a los tiempos. Les subvencionan el buzoneo, las banderolas, los anuncios en medios, las pancartas y la publicidad est&aacute;tica. En definitiva, la misma campa&ntilde;a que cuando peleaban Su&aacute;rez y Felipe llenando pabellones y plazas de toros en los tiempos en los que a lo m&aacute;s que pueden aspirar los candidatos es a que uno se haga una autofoto con ellos cuando se los encuentra en uno de esos actos en los que hay m&aacute;s periodistas que p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Y ma&ntilde;ana ya hablamos de las ballenas, si eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Lorente Doria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/contrapunto/enero_132_1566510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 May 2019 16:25:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[7 de enero]]></media:title>
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