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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Bill Mckibben, creador de 350.org: "Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/bill-mckibben-creador-350-org-paneles-solares-movimiento-social-no-violento-mayor-invencion-siglo-xx_128_11446871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0caf7bc5-b8af-453b-a11d-895c7a246dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bill Mckibben, creador de 350.org: &quot;Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los activistas climáticos más influyentes del mundo, fundador del mayor grupo de presión ciudadana global, pone el acento en la urgencia de la crisis ambiental: "Ganar despacio la lucha contra el cambio climático es solo otra forma de perder"</p><p class="subtitle">La temperatura del planeta lleva más de un año por encima del límite seguro trazado por los científicos
</p></div><p class="article-text">
        Bill McKibben (California, 1960) ha dado tantas conferencias sobre el cambio clim&aacute;tico que puede predecir las preguntas del p&uacute;blico. Como autor del que se considera el primer libro de divulgaci&oacute;n sobre el calentamiento del planeta, <em>El fin de la naturaleza</em> (1989), y como fundador de la primera organizaci&oacute;n ciudadana global contra las emisiones de gases de efecto invernadero, 350.org, ha tenido la ocasi&oacute;n de escuchar las preocupaciones de personas de todo el mundo. Sabe que alguien le preguntar&aacute; si el problema radica en el exceso de poblaci&oacute;n &ndash;no necesariamente, ya que la mayor&iacute;a no consume apenas energ&iacute;a&ndash;, o si necesitamos la energ&iacute;a nuclear &ndash;&eacute;l considera innecesario nuevas centrales pero, ante la emergencia, apoya que se mantengan abiertas las ya existentes&ndash; o cu&aacute;l es el mejor lugar para vivir &ndash;no recomienda ninguno concreto pero da una pista: aqu&eacute;l donde las personas conf&iacute;en en sus vecinos&ndash; .
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas de McKibben desde su hogar en las monta&ntilde;as del estado de Vermont, casi ya en la frontera con Canad&aacute;, son articuladas y amables. A pesar de su abrumador curr&iacute;culum &ndash;es autor de m&aacute;s de 20 libros y cientos de art&iacute;culos en publicaciones como <em>The New Yorker</em>, <em>The Guardian </em>o <em>Rolling Stone</em>, premio Gandhi de la Paz y ganador del Right Livelihood, el llamado Nobel Alternativo&ndash; se percibe que sigue buscando maneras de encender un movimiento masivo y pac&iacute;fico que acelere el cambio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos 20 a&ntilde;os entend&iacute; que escribir libros y art&iacute;culos no era suficiente&rdquo;, dice al reflexionar sobre su evoluci&oacute;n como activista, &ldquo;no se trataba de convencer con la raz&oacute;n y los datos. Eso ya lo hab&iacute;amos hecho. Est&aacute;bamos perdiendo la lucha porque la lucha era por el dinero y el poder. La industria de los combustibles f&oacute;siles dispon&iacute;a de liquidez y poder casi ilimitados. La raz&oacute;n por la que Exxon, Chevron o Total son tan poderosos es porque disponen de grandes cantidades de dinero para corromper los sistemas pol&iacute;ticos. Los ecologistas nunca iban a disponer de ese tipo de cantidades. Solo un movimiento global de ciudadanos pod&iacute;a desafiar algo as&iacute;. Ese es el comienzo de 350.org&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El movimiento que, como reclama con orgullo, ha llegado a todos los pa&iacute;ses menos a Corea del Norte, se extendi&oacute; enseguida por el mundo. &iquest;Por qu&eacute; cree que ha tenido tanto &eacute;xito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el &eacute;xito de una campa&ntilde;a se debe a la combinaci&oacute;n de dos factores: por un lado, los ciudadanos tienen que entender que la lucha se puede ganar y, por otro, deben tener claro que se movilizan por un tema importante. Cuando se dan estas dos circunstancias, las personas realmente se comprometen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiene una confianza muy grande en los movimientos civiles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invenci&oacute;n del siglo XX. Se cre&oacute; desde los m&aacute;rgenes, con personas como Gandhi, Martin Luther King, las sufragistas y millones de personas an&oacute;nimas. Pero todav&iacute;a estamos descubriendo c&oacute;mo funciona. Casi todos los pa&iacute;ses tienen academias militares para entrenar soldados, pero todav&iacute;a no hemos creado una instituci&oacute;n equivalente para el movimiento no violento. Cada vez lo hacemos mejor, pero vamos aprendiendo sobre la marcha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace unos 20 años entendí que escribir libros y artículos no era suficiente. La industria de los combustibles fósiles disponía de liquidez y poder casi ilimitados. Los ecologistas nunca iban a disponer de ese tipo de cantidades. Solo un movimiento global de ciudadanos podía desafiar algo así. Ese es el comienzo de 350.org</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En un art&iacute;culo que public&oacute; recientemente en la revista </strong><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Mother Jones</strong></em></a><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> titulado </strong></a><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Yes in Our Backyards</strong></em></a><strong> (S&iacute;, en nuestro patio de casa), aseguraba que muchas de las campa&ntilde;as ecologistas, incluidas las que usted ha liderado, han surgido para frenar alguna acci&oacute;n peligrosa o innecesaria. Sin embargo, defiende que ahora el movimiento debe empezar a decir 's&iacute;'. &iquest;Qu&eacute; cambios debe reclamar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si queremos prevenir el colapso clim&aacute;tico tenemos que realizar importantes transformaciones y hacerlo lo antes posible. Estoy convencido de que la crisis clim&aacute;tica es la amenaza m&aacute;s importante que se ha encontrado el ser humano y no nos queda mucho tiempo para afrontarla.
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo m&aacute;s importante en este momento es reemplazar los combustibles f&oacute;siles. No solo porque suponen un riesgo existencial, tambi&eacute;n porque provocan, a trav&eacute;s de los derivados que respiramos, una de cada cinco muertes. Lo mejor de todo es que ya podemos hacerlo. En los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, los ingenieros y cient&iacute;ficos han conseguido reducir hasta un 90% el precio de las energ&iacute;as renovables. Podemos dejar de quemar cosas casi por completo en el planeta. Ya no necesitamos un peque&ntilde;o fuego bajo el cap&oacute; del coche para encender el motor, ni una caldera en el s&oacute;tano, ni un fuego para calentar la comida. Ni siquiera necesitamos un gran fuego en las plantas de energ&iacute;a. Se trata de una transformaci&oacute;n sin precedentes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo entiendo que haya gente que no quiera ver un aerogenerador desde la ventana de su cocina. Pero estamos en la peor emergencia de la historia y tenemos que estar dispuestos a realizar un cambio, incluso en el sentido estético. Personalmente, considero que los aerogeneradores tienen su belleza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su caso, defiende que quiz&aacute; debemos empezar a cambiar incluso nuestro sentido de la est&eacute;tica. &iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo entiendo que haya gente que no quiera ver un aerogenerador desde la ventana de su cocina. Pero tenemos que aceptar que estamos en la peor emergencia de la historia y tenemos que reaccionar para pararla lo antes posible. No podemos esperar otros 25 a&ntilde;os. Tenemos que estar dispuestos a realizar un cambio, incluso en el sentido est&eacute;tico. Personalmente, considero que los aerogeneradores tienen su belleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que estos enfrentamientos sobre lo que debe o no aceptarse est&aacute;n retrasando las soluciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, tenemos que concentrarnos en lo esencial, que es acabar con los combustibles f&oacute;siles. Ahora mismo la forma m&aacute;s barata de producir energ&iacute;a es apuntando un panel de vidrio hacia el sol. Se trata de una novedad important&iacute;sima. La mayor&iacute;a de los combustibles f&oacute;siles se reemplazar&aacute; con energ&iacute;a que viene del sol, el viento o la energ&iacute;a hidr&aacute;ulica. La nueva realidad econ&oacute;mica juega a nuestro favor. Por eso la industria de los combustibles f&oacute;siles intenta frenar y bloquear la energ&iacute;a renovable. Ha comprendido que representa la mayor amenaza para su negocio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En unos meses hay elecciones en Estados Unidos y Trump puede volver a ser elegido presidente. &iquest;Se est&aacute;n preparando en caso de que vuelva a la Casa Blanca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo m&aacute;s importante es que en los pr&oacute;ximos ocho meses hagamos todo lo posible para que Trump no gane. No creo que nuestra democracia y nuestro planeta pueda soportar cuatro a&ntilde;os m&aacute;s de su mandato. Pero en caso de que perdamos, habr&aacute; que reagruparse para hacer todo lo que se pueda. En cualquier caso, dudo de que Trump pueda acabar con todo el impulso que han cobrado las energ&iacute;as renovables en estos a&ntilde;os. Por razones econ&oacute;micas, hay pasos que seguir&aacute;n d&aacute;ndose a ciertos niveles y que &eacute;l no podr&aacute; parar. Pero no podemos permit&iacute;rnoslo. Ganar despacio la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es solo otra forma de perder.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya hemos pasado el momento en el que podíamos frenar el cambio climático Tesla a Tesla. Hoy la acción más importante es dejar de ser tanto un individuo y agruparse con otros en movimientos lo suficientemente grandes como para impulsar un cambio en las reglas básicas del sistema económico y político</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su nuevo blog, </strong><a href="https://billmckibben.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Crucial Years</strong></em></a><strong> (Los a&ntilde;os cruciales), insiste en que vamos tarde en un tiempo clave para poder aminorar la crisis del cambio clim&aacute;tico. &iquest;D&oacute;nde le gustar&iacute;a que estuvi&eacute;ramos despu&eacute;s de esos 20 o 30 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ya soy una persona mayor. Ser&iacute;a presuntuoso por mi parte decir c&oacute;mo deber&iacute;a ser el mundo futuro. Nuestra labor es intentar preservar el mayor n&uacute;mero de opciones para que la gente joven pueda construir el mundo que desea. Para ello, debemos evitar que las temperaturas suban. Si no, cualquiera que sea el camino que esas nuevas generaciones tomen, tendr&aacute;n que enfrentarse a una emergencia cuando lleguen a mi edad.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, una de las cosas bellas que tendr&aacute; el cambio hacia energ&iacute;as renovables es que inevitablemente se mover&aacute; en una escala m&aacute;s local. Eso nos enriquecer&aacute;. Podremos construir civilizaciones m&aacute;s interesantes con un sustrato m&aacute;s local frente a lo que tenemos ahora. Es algo que ya estamos empezando a ver. Para ello, la energ&iacute;a local ser&aacute; important&iacute;sima. Lo bueno del sol y el viento es que, al contrario que el gas o el petr&oacute;leo, se encuentran en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Necesitaremos combinar ese localismo con una uni&oacute;n m&aacute;s global?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. No lo llaman calentamiento global por nada. Se trata de un problema que ning&uacute;n pa&iacute;s puede solucionar por s&iacute; mismo. Esa es una de las paradojas. Por eso debemos organizar estos grandes movimientos globales que consigan influir y producir el cambio en todo el mundo. Y creo que eso ya est&aacute; ocurriendo. El Acuerdo de Par&iacute;s fue imperfecto e importante a la vez. Incluso en esta &uacute;ltima cumbre tan extra&ntilde;a en Dub&aacute;i se consigui&oacute; redactar una frase en la que todos aceptaron que hab&iacute;a que hacer una transici&oacute;n y dejar atr&aacute;s los combustibles f&oacute;siles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las cosas bellas que tendrá el cambio hacia energías renovables es que inevitablemente se moverá en una escala más local, podremos construir civilizaciones más interesantes con un sustrato más local frente a lo que tenemos ahora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que podemos hacer en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico como individuos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una cuesti&oacute;n fundamental. Quiz&aacute; habr&aacute;s percibido que los estadounidenses somos muy individualistas. Por defecto siempre nos inclinamos por la acci&oacute;n individual. As&iacute; que si hablas con un americano sobre el cambio clim&aacute;tico es muy probable que te pregunte si debe instalar paneles solares en su tejado o qu&eacute; tipo de coche debe comprar. No es que no sean preguntas importantes. Yo mismo siento cierto orgullo de haber tomado decisiones como poner paneles solares o cambiar a un coche el&eacute;ctrico. Pero intento no enga&ntilde;arme. Ya hemos pasado el momento en el que pod&iacute;amos frenar el cambio clim&aacute;tico Tesla a Tesla.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la acci&oacute;n m&aacute;s importante que puede tomar un individuo es dejar de ser tanto un individuo y agruparse con otros en movimientos lo suficientemente grandes como para impulsar un cambio en las reglas b&aacute;sicas del sistema econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Si convences a un 5% de la gente para que se compre un coche el&eacute;ctrico se trata de un logro muy positivo y, sin duda, conseguir&aacute;s reducir el n&uacute;mero de emisiones. Pero si consigues que un 5% de las personas se comprometan realmente en una lucha para cambiar las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas a nivel nacional y global, un 5% es probablemente suficiente para ganar la batalla. Porque la apat&iacute;a influye en ambos sentidos. As&iacute; que es mucho m&aacute;s valioso que los individuos se involucren en movimientos que tienen metas lo suficientemente grandes para cambiar los resultados. Eso es lo m&aacute;s importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/bill-mckibben-creador-350-org-paneles-solares-movimiento-social-no-violento-mayor-invencion-siglo-xx_128_11446871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jun 2024 20:24:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bill Mckibben, creador de 350.org: "Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energías renovables,Cambio climático,Ecologismo,Activistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dirk Vansintjan, cooperativista energético: "Los ciudadanos deben tener en propiedad parte de las renovables"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/dirk-vansintjan-cooperativista-energetico-ciudadanos-deben-propiedad-parte-renovables_128_10234870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8c9b97f-0071-480e-ae79-fba9d25eaa05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dirk Vansintjan, presidente de REScoop.eu, la Federación europea de cooperativas de energías renovables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ecopower, la cooperativa que fundó alrededor de una mesa de cocina con un pequeño grupo de amigos en un pueblecito de Flandes en 1991, proporciona electricidad a 70.000 ciudadanos y ofrece una alternativa en un sector casi exclusivo de grandes empresas</p><p class="subtitle">El 'boom' de las casas ecológicas que ni se compran ni se alquilan: “Por el mismo dinero solo encuentras cuchitriles”</p></div><p class="article-text">
        Dirk Vansintjan (Halle, B&eacute;lgica, 64 a&ntilde;os) est&aacute; orgulloso de que hace un tiempo le otorgaran en B&eacute;lgica el t&iacute;tulo de &ldquo;rebelde energ&eacute;tico del a&ntilde;o&rdquo;. Se lo dieron, asegura, por impulsar ideas que amenazan el modo actual de hacer las cosas<span class="highlight" style="--color:white;">. </span>Pero tambi&eacute;n por haber demostrado que las comunidades energ&eacute;ticas tienen la capacidad de realizar un cambio significativo en la vida de muchas personas. 
    </p><p class="article-text">
        La cooperativa que Vansintjan fund&oacute; alrededor de una mesa de cocina con un peque&ntilde;o grupo de amigos en un pueblecito de Flandes en 1991 proporciona hoy electricidad a 70.000 ciudadanos. Al viejo molino de agua que restauraron buscando electricidad limpia en un momento en que las renovables apenas exist&iacute;an se han ido a&ntilde;adiendo adquisiciones de aerogeneradores, turbinas hidr&aacute;ulicas y paneles solares distribuidos por diversos lugares de la populosa regi&oacute;n belga. Hoy, Ecopower ofrece una alternativa en un sector casi exclusivo de grandes empresas y demuestra que los ciudadanos pueden generar, y consumir, su propia energ&iacute;a con &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Para Vansintjan, la transici&oacute;n energ&eacute;tica necesita que los ciudadanos tomen el control de la producci&oacute;n de energ&iacute;a y que nuestro sistema recupere el modelo descentralizado que ayud&oacute; a establecer, en sus or&iacute;genes, la electricidad en el mundo rural en Europa. El motivo es sencillo: quiz&aacute; a nadie le guste tener un aerogenerador cerca de su casa, pero la cosa cambia bastante cuando el generador es de uno y da beneficios, explica riendo. Con el tiempo, este activista se ha convertido en un experto en comunidades energ&eacute;ticas, tanto por la experiencia en su propia cooperativa como por su labor en Europa. Adem&aacute;s de coordinar Ecopower, es presidente de REScoop.eu, la federaci&oacute;n europea de cooperativas de energ&iacute;as renovables, donde ayuda a personas en diversos pa&iacute;ses a implementar sus proyectos. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la entrevista, Vansintjan nos muestra en su pantalla de ordenador un fondo verde donde se representan dos estadios de f&uacute;tbol diferentes. En el primero, el campo est&aacute; formado por las dos &aacute;reas tradicionales divididas por la l&iacute;nea de mediocampo, con las autoridades p&uacute;blicas a un lado y los jugadores del mercado en el contrario. En el segundo campo, la cancha se despliega en tres sectores con la forma de las aspas de los aerogeneradores donde aparecen las autoridades, el mercado y una tercera zona donde est&aacute; escrita la palabra &ldquo;comunidad&rdquo;. Este es el modelo, nos dice, al que debemos acercarnos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el esquema actual tienes a los jugadores p&uacute;blicos como las compa&ntilde;&iacute;as de electricidad y los rivales privados. Los ciudadanos son simples espectadores. Pero nosotros pensamos que el mercado debe reformarse para que las comunidades y las cooperativas tambi&eacute;n tengan su lugar. Queremos dejar de ser simples espectadores o colaboradores para que haya un nuevo equilibrio en Europa. No se trata de elegir entre capitalismo o comunismo, sino que queremos encontrar nuestro propio camino basado m&aacute;s en la cooperaci&oacute;n que en la competici&oacute;n, y en introducir la democracia tambi&eacute;n en la econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se consigue meter a la comunidad de ciudadanos en el campo energ&eacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Miremos un momento al pasado. Los grupos de ciudadanos, peque&ntilde;os empresarios, comunidades o municipalidades siempre han actuado cuando ha habido un problema. Las cooperativas de cualquier sector han surgido para hacer frente a una dificultad, como una crisis, una guerra o un accidente como un desastre nuclear. En esos casos, las personas act&uacute;an juntas e intentan encontrar soluciones. Con la energ&iacute;a, tambi&eacute;n ha habido un crecimiento y declive de las cooperativas. Cuando se produjo la electrificaci&oacute;n de Europa a finales del siglo XIX, las &aacute;reas rurales ten&iacute;an zonas muy poco pobladas que se quedaron fuera. En muchos casos, los ciudadanos o los ayuntamientos actuaron como los inversores privados que no aparec&iacute;an por falta de beneficios. En Alemania, por ejemplo, a finales de ese siglo y hasta que lleg&oacute; el nazismo al poder, hab&iacute;a unas 6.000 cooperativas energ&eacute;ticas activas de las que hoy solo se conservan 40. Casi todas las que sobreviven ten&iacute;an sus propios medios de producci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una zona rural de España, no se trataría de dar dinero al ayuntamiento para tener el permiso de usar el terreno, sino que la comunidad tenga en propiedad parte de esos aerogeneradores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que est&aacute;n pidiendo cuando hablan de descentralizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros queremos parte del pastel. Los ciudadanos consumen directamente alrededor del 25% de la electricidad. Queremos producir esa electricidad nosotros mismos con paneles solares en nuestros tejados, con aerogeneradores, con parques solares. Queremos los medios de producci&oacute;n y tenerlos en propiedad es fundamental. Por ejemplo, en una zona rural de Espa&ntilde;a, no se tratar&iacute;a de dar dinero al ayuntamiento para tener el permiso de usar el terreno, sino que la comunidad tenga en propiedad parte de esos aerogeneradores para que el dinero se reinvierta en la econom&iacute;a local. Quiz&aacute; no el 100% de la propiedad, pero s&iacute; el 25% o el 50%. La transici&oacute;n energ&eacute;tica implica reemplazar el sistema centralizado de la nuclear y los combustibles f&oacute;siles por otro descentralizado de energ&iacute;as renovables donde tenga m&aacute;s importancia lo local. Es una oportunidad &uacute;nica para encontrar un equilibrio entre lo rural y lo urbano, entre el norte y el sur global y entre la nuestra y las generaciones futuras. Las cooperativas no buscan el beneficio a corto plazo, son estructuras que pueden durar cientos de a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La cooperativa creada por Vansintjan tiene 70.000 miembros y da electricidad al 2% de los hogares de Flandes."
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                La cooperativa creada por Vansintjan tiene 70.000 miembros y da electricidad al 2% de los hogares de Flandes.                            </span>
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        <strong>&iquest;En qu&eacute; lugar se est&aacute; favoreciendo un sistema como el que usted defiende?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares m&aacute;s avanzados para el desarrollo de cooperativas es Escocia.&nbsp;En este pa&iacute;s, adem&aacute;s de compromisos de energ&iacute;as renovables, tienen tambi&eacute;n objetivos para alcanzar un n&uacute;mero de comunidades energ&eacute;ticas. Tienen un sistema gestionado por una organizaci&oacute;n, Local Energy Scotland, muy efectivo. Cuando un grupo de ciudadanos quiere, por ejemplo, construir un parque de aerogeneradores, esta organizaci&oacute;n les ofrece el dinero para realizar los estudios de impacto ambiental. Estos informes, en los que se mira el impacto en las aves o el entorno, pueden ser muy caros, por lo que representan un gran obst&aacute;culo. En este esquema, aquellos grupos que no consiguen un informe positivo para establecer el parque, la ayuda se transforma en una subvenci&oacute;n que no tienen que devolver. En el caso de que consigan un informe favorable y puedan poner en marcha su proyecto, la ayuda se transforma en un cr&eacute;dito que tienen que retornar con un inter&eacute;s.&nbsp;Tambi&eacute;n ofrecen consultor&iacute;as t&eacute;cnicas, jur&iacute;dicas e incluso consejos sobre gesti&oacute;n. Es un servicio que ayuda a reducir las barreras. Los escoceses est&aacute;n muy orgullosos de ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de un sistema favorable, &iquest;qu&eacute; se necesita para crear un modelo con m&aacute;s cooperativas energ&eacute;ticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene que ver con el tipo de cultura. En Dinamarca, por ejemplo, hay alrededor de mil cooperativas. Una vez, un profesor de ese pa&iacute;s me explic&oacute; que en parte ten&iacute;a que ver con que los daneses ten&iacute;an una tradici&oacute;n de formar parte de asociaciones, ya sean deportivas, culturales o de cualquier tipo. Un dan&eacute;s medio pertenec&iacute;a, me dijo, a 13 asociaciones. Yo, por ejemplo, soy miembro de seis asociaciones, pero a medida que te mueves hacia el Este, a los antiguos pa&iacute;ses comunistas, la participaci&oacute;n disminuye. En el sur, aunque en menor medida, tambi&eacute;n hay menos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l cree que es la diferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los pa&iacute;ses del Este parece que a las personas les cuesta confiar unas en otras. Para formar una cooperativa, la confianza es un concepto muy importante. Y ese es el gran reto. Hay que conseguir que las personas vuelvan a confiar y cooperar otra vez. Algo que se construye desde niveles muy locales y que no se puede imponer por decreto. La generaci&oacute;n de mis padres, que vivi&oacute; entre dos guerras, estableci&oacute; un movimiento social muy importante tras la II Guerra Mundial. Mis padres pertenec&iacute;an al movimiento de trabajadores cat&oacute;licos que se reun&iacute;an en asambleas donde planeaban la construcci&oacute;n de iglesias y se constituy&oacute; un sistema de seguridad social. Los ciudadanos hoy en d&iacute;a piensan m&aacute;s en t&eacute;rminos de servicio. Ya no hay esa lucha social que conocieron mis padres, as&iacute; que se relajan y esperan a ver qu&eacute; pasa, lo cual es normal. Es algo que ocurre en las cooperativas tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Usted lo ha visto en su proyecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo empec&eacute; como un activista antinuclear tras el desastre de Chern&oacute;bil, pero quer&iacute;a hacer algo y buscar alternativas. En 1991, los paneles solares eran todav&iacute;a algo experimental as&iacute; que, con unos diez amigos, pensamos en renovar un viejo molino de agua. Y aqu&iacute;, en este mismo lugar donde estoy ahora, creamos una cooperativa que tiene 70.000 miembros y da electricidad al 2% de los hogares de Flandes. Pero muchos de nuestros miembros no est&aacute;n involucrados, y solo han participado con los 250 euros que exige ser miembro. Ellos reciben electricidad barata y, cuando tenemos beneficios, algunos dividendos. Eso est&aacute; bien, porque si no para las asambleas generales necesitar&iacute;amos un estadio de f&uacute;tbol, pero tambi&eacute;n hay que educar. Nosotros les enviamos un bolet&iacute;n con noticias, con consejos para consumir menos, y algunos se animan y vienen a nuestra fiesta anual. Pero la comunicaci&oacute;n y la educaci&oacute;n forman una parte esencial de este movimiento.
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            <span class="title">
                Dirk Vansintjan está orgulloso de que hace un tiempo le otorgaran en Bélgica el título de “rebelde energético del año”.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de personas son las que m&aacute;s se interesan en este tipo de proyectos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de nuestros problemas es que atraemos a muchos hombres de pelo gris con perfil t&eacute;cnico. Nos faltan j&oacute;venes y mujeres. En las cooperativas se necesitan todo tipo de personas. Que entiendan de tecnolog&iacute;a pero tambi&eacute;n de contabilidad, o de comunicaci&oacute;n, o que ayuden a organizar los aspectos sociales del movimiento. Luego tenemos algunas se&ntilde;ales de alarma que empezamos a ver, como cuatro cooperativas, una de ellas en Espa&ntilde;a, que solo aceptan mujeres. Las cooperativas deben estar abiertas a cualquiera, independientemente de su g&eacute;nero, religi&oacute;n o color, si no se va en contra de sus principios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se superan esos obst&aacute;culos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Igual que existen los Diez Mandamientos, nosotros tenemos los Siete Principios internacionales de las cooperativas. Y uno de ellos habla de la educaci&oacute;n, tanto de los miembros como del p&uacute;blico general. Esto es algo que hacemos a trav&eacute;s de la federaci&oacute;n europea, sobre todo en los pa&iacute;ses de Europa del Este que tienen fundaciones que quieren extender un modelo de democracia m&aacute;s participativo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; decidieron crear una federaci&oacute;n con cooperativas de toda la Uni&oacute;n Europea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2008, mis colegas y yo descubrimos que no est&aacute;bamos solos y que hab&iacute;a cooperativas muy antiguas en Espa&ntilde;a, Italia, Alemania o Portugal. Sin embargo, en Francia apenas hab&iacute;a alguna ya que, al tener un sistema monopolista p&uacute;blico, a los bancos les parec&iacute;a una locura que alguien quisiera establecerse como proveedor independiente de energ&iacute;a verde. Un grupo de ciudadanos franceses que quer&iacute;an crear una cooperativa se pusieron en contacto con nosotros para pedirnos ayuda para establecer un banco de garant&iacute;a. En ese momento, conocimos a alguien de la Comisi&oacute;n Europea que nos habl&oacute; de ayudas para poner en contacto a ciudadanos de distintos pa&iacute;ses y as&iacute; empez&oacute; nuestra federaci&oacute;n. Ahora mismo, estimamos que hay unas 5.000 cooperativas energ&eacute;ticas alrededor de Europa. Y el n&uacute;mero est&aacute; creciendo. En Pa&iacute;ses Bajos, por ejemplo, ten&iacute;an unas 70 cooperativas energ&eacute;ticas hace 10 a&ntilde;os y hoy son m&aacute;s de 700.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estimamos que hay unas 5.000 cooperativas energéticas en Europa. Y el número está creciendo. En Países Bajos, por ejemplo, tenían unas 70 cooperativas energéticas hace 10 años y hoy son más de 700</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que quer&iacute;an conseguir cuando se unieron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea empez&oacute; como una uni&oacute;n de negocios, del carb&oacute;n y el acero, pero no como una democracia. Luego se estableci&oacute; el Parlamento, la Comisi&oacute;n y los Estados miembros. Lo que necesitamos ahora es que todos los ciudadanos de la Uni&oacute;n Europea tengan las mismas posibilidades para establecer comunidades y tomar el control.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han conseguido que la Comisi&oacute;n Europea reconozca la necesidad de que la ciudadan&iacute;a participe en la transici&oacute;n energ&eacute;tica. &iquest;Por qu&eacute; es importante? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido importante que nos reconozca como jugadores independientes. Que hayamos ganado derechos y tambi&eacute;n responsabilidades. Aunque no conseguimos todo lo que quer&iacute;amos, logramos un 90% de nuestras peticiones. Pero ahora hemos tenido que empezar a pelear para que las compa&ntilde;&iacute;as p&uacute;blicas no utilicen nuestra definici&oacute;n. Incluso las grandes empresas empiezan a intentar disfrazarse como comunidades energ&eacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; les queda por hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea debe minimizar los obst&aacute;culos que impiden que los ciudadanos se organicen en grupos a trav&eacute;s de una regulaci&oacute;n y medidas que los ayuden a organizarse. Para que la promesa de la Uni&oacute;n Europea de apoyar a todos los ciudadanos europeos para constituir este tipo de comunidades sea real, se necesita un sistema que lo apoye y elimine las barreras.&nbsp;Se necesita que los ciudadanos conf&iacute;en en el Gobierno y que sepan que la legislaci&oacute;n no va a cambiar seg&uacute;n qui&eacute;n est&eacute; en el poder.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/dirk-vansintjan-cooperativista-energetico-ciudadanos-deben-propiedad-parte-renovables_128_10234870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Jun 2023 20:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dirk Vansintjan, cooperativista energético: "Los ciudadanos deben tener en propiedad parte de las renovables"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energía,Cooperativas,Transición ecológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El océano como una gran autopista de datos: el 99% de la información de Internet se mueve por el fondo marino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/oceano-gran-autopista-datos-99-informacion-internet-mueve-fondo-marino_1_9943216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bbcdbd4-4129-44c0-b74f-1fe13641314f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El océano como una gran autopista de datos: el 99% de la información de Internet se mueve por el fondo marino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos 530 cables de fibra óptica activos o en proceso de instalación recorren alrededor de 1,3 millones de kilómetros de suelo bajo el mar para transmitir toneladas de información</p><p class="subtitle">Las abrumadoras cifras de los metales que Europa necesita para la transición energética
</p></div><p class="article-text">
        El oc&eacute;ano es una gran autopista de datos que est&aacute; creciendo. Cada vez que usamos Internet en nuestros m&oacute;viles y ordenadores, toneladas de informaci&oacute;n &ndash;o de gigabits o terabits para ser m&aacute;s correctos&ndash;, viajan a trav&eacute;s de la red de cables que atraviesan el fondo marino conectando los continentes. Los sat&eacute;lites &ndash;tan populares en nuestro imaginario de ordenadores port&aacute;tiles, tabletas o telefon&iacute;a m&oacute;vil&ndash; solo transmiten el 1% de los datos internacionales en Internet; el otro 99% se mueve a trav&eacute;s de la fibra &oacute;ptica que descansa en el fondo marino o yace enterrada en algunos puntos de nuestras costas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.submarinecablemap.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Este mapa de la compa&ntilde;&iacute;a de investigaci&oacute;n de mercado de telecomunicaciones Telegeography</a> muestra con todo detalle el recorrido de estos cables bajo el agua. &ldquo;En total, hoy en d&iacute;a hay unos 530 activos o en proceso de instalaci&oacute;n que recorren alrededor de 1,3 millones de kil&oacute;metros de suelo marino&rdquo;, explican en la compa&ntilde;&iacute;a al preguntarles sobre los datos; &ldquo;aunque las cifras exactas var&iacute;an, pues las instalaciones entran en servicio o se desactivan constantemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los puntos rojos son los puertos de llegada, es decir, los lugares cerca de la costa donde la informaci&oacute;n recala para ser distribuida en ese continente. Los sat&eacute;lites solo se usan para llegar a localizaciones remotas o para transmitir informaci&oacute;n desde una fuente a m&uacute;ltiples localizaciones; si no, los datos viajan a trav&eacute;s de los cables de fibra &oacute;ptica, mucho m&aacute;s r&aacute;pidos y baratos de fabricar y operar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos desde un tel&eacute;fono m&oacute;vil, la se&ntilde;al solo es inal&aacute;mbrica desde nuestro aparato hasta la primera antena de telefon&iacute;a m&oacute;vil; luego, los datos se mueven a trav&eacute;s de cables terrestres, o para conexiones entre continentes, por debajo del oc&eacute;ano. El mar, por tanto, est&aacute; cada vez m&aacute;s lleno de cables. Desde el primero que se instal&oacute; en 1850 entre Irlanda y Terrranova, en Canad&aacute;, estos han ido aumentando, primero por el uso del tel&eacute;fono y m&aacute;s tarde con Internet. Se colocan utilizando barcos que se adaptan espec&iacute;ficamente para este prop&oacute;sito, transportando y posicionando lentamente la infraestructura en el fondo del mar. Son nav&iacute;os especiales que pueden transportar miles de kil&oacute;metros de cable &oacute;ptico mar adentro. Tambi&eacute;n se utiliza un arado submarino para enterrarlos m&aacute;s cerca de las costas, donde las actividades navales, como el fondeo y la pesca, son m&aacute;s frecuentes y podr&iacute;an da&ntilde;ar estas infraestructuras.
    </p><h3 class="article-text">Impacto en el entorno</h3><p class="article-text">
        Al tratarse de tubos relativamente peque&ntilde;os, del tama&ntilde;o de una manguera corriente de jard&iacute;n, con protecci&oacute;n de silicona, pl&aacute;stico y materiales como el acero o aluminio, no suelen causar problemas a la fauna marina. Sin embargo, en los a&ntilde;os 60 hubo casos de ballenas que se enredaron con cables de tel&eacute;grafos y en los 80 se advirti&oacute; de que los tiburones pod&iacute;an sentirse atra&iacute;dos por las vibraciones y morderlos. Durante a&ntilde;os, las compa&ntilde;&iacute;as desarrollaron aislantes para evitar estos accidentes, y en 2014 Google anunci&oacute; que sus estructuras se recubrir&iacute;an de kevlar, un material usado para productos como guantes aislantes, chaquetas impermeables o equipos para esquiar.
    </p><p class="article-text">
        Con los nuevos parece que las alteraciones del entorno se han reducido, pero todav&iacute;a hay casos donde se requiere intervenir de forma m&aacute;s agresiva. En el a&ntilde;o 2020, por ejemplo, hubo que trasladar m&aacute;s de 500.000 vieiras para tender una conexi&oacute;n de fibra en la isla de Man, en las Islas Brit&aacute;nicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mapa de los cables de fibra óptica submarinos instalados en el tramo del Pacífico Norte."
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                Mapa de los cables de fibra óptica submarinos instalados en el tramo del Pacífico Norte.                            </span>
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        En cualquier caso, la verdadera amenaza para estos cables son los grandes buques pesqueros, las anclas de los barcos y, en menor medida, fen&oacute;menos naturales como terremotos. Cada a&ntilde;o, alrededor de 100 experimentan fallos de alg&uacute;n tipo. Si no nos percatamos de ello es porque las compa&ntilde;&iacute;as que transmiten datos por Internet, y que mantienen las p&aacute;ginas web o mensajes en l&iacute;nea, distribuyen su capacidad de conexi&oacute;n entre m&uacute;ltiples cables para que la informaci&oacute;n siga transmiti&eacute;ndose en caso de que uno de ellos tenga alg&uacute;n problema.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de esta enorme masa de cableado submarino es tal que los principales proveedores de contenidos como Google, Meta, Microsoft o Amazon son ahora tambi&eacute;n grandes inversores en la construcci&oacute;n de nuevos cables. Tradicionalmente los due&ntilde;os han sido las operadoras de telecomunicaciones, tanto p&uacute;blicas como privadas, que constituidas en un consorcio vend&iacute;an su capacidad a diferentes usuarios. Pero los gigantes tecnol&oacute;gicos empiezan a considerar esencial tener en propiedad una infraestructura que cada vez tiene m&aacute;s importancia con el crecimiento del ancho de banda y el uso de Internet.
    </p><p class="article-text">
        Este mapa tambi&eacute;n ofrece pistas sobre la interconexi&oacute;n entre diversos lugares del planeta. Uno puede ver que hay m&uacute;ltiples l&iacute;neas que conectan Europa y Am&eacute;rica, o Asia y Estados Unidos. Sin embargo, no hay ni uno solo entre Am&eacute;rica del Sur y Australia, y apenas hay unos cuantos enlaces que lleguen al continente africano.
    </p><p class="article-text">
        Los cables son las v&iacute;as para la comunicaci&oacute;n entre empresas, gobiernos, grupos y ciudadanos. Si no existen en ciertas zonas es porque los intercambios de datos son escasos, pero, como admiten los creadores del mapa de Telegeography, esto podr&iacute;a cambiar si las conexiones necesitaran ser m&aacute;s intensas. Incluso en la Ant&aacute;rtida, el &uacute;nico continente donde no llega ninguno, se est&aacute; considerando establecer una conexi&oacute;n para permitir la mejor comunicaci&oacute;n de sus investigadores.
    </p><p class="article-text">
        Los cables submarinos son una m&aacute;s de las acciones que los humanos estamos llevando a cabo en los oc&eacute;anos. Por su escasa dimensi&oacute;n (unos 18-22 mil&iacute;metros) y su colocaci&oacute;n fija no suponen, seg&uacute;n los estudios, un gran problema para los ecosistemas marinos. Pero s&iacute; reflejan la tendencia de los humanos de ocupar cada vez m&aacute;s espacios naturales para desarrollar su actividad. Las autoridades ambientales necesitan controlar su impacto y, seg&uacute;n defienden expertos que han estudiado el tema, como la investigadora de la Universidad de Nueva York, Nicole Starosielski, deber&iacute;an tambi&eacute;n promover la recuperaci&oacute;n de algunas de estas instalaciones para que sus materiales se puedan reciclar o reutilizar.
    </p><p class="article-text">
        Hacer una b&uacute;squeda en Google, escribir un correo electr&oacute;nico o leer un peri&oacute;dico extranjero puede que parezcan tareas que se producen de forma intangible, pero este mapa nos muestra que ocurren en espacios muy concretos, en nuestros mares y oc&eacute;anos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/oceano-gran-autopista-datos-99-informacion-internet-mueve-fondo-marino_1_9943216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Apr 2023 20:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El océano como una gran autopista de datos: el 99% de la información de Internet se mueve por el fondo marino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,Océanos,Transición ecológica,Tecnología,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/haz-dinero-importe-carta-emma-thompson-artistas-banco-cambio-climatico_1_9930485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3dac9b9-6d5a-4190-87a4-fcb07e7e3bc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista, así como las economistas Christiana Figueres y Kate Raworth se suman a la campaña lanzada por el guionista Richard Curtis para pedir a cinco bancos de Reino Unido que cumplan sus compromisos y dejen de financiar la industria de las energías fósiles. </p><p class="subtitle">Opinión - El 'greenwashing' nos lleva a la catástrofe climática, por Emma Thompson</p></div><p class="article-text">
        La actriz Emma Thompson, el presentador de televisi&oacute;n Stephen Fry o el m&uacute;sico Brian Eno forman parte del grupo de artistas que han escrito a bancos como el Santander para pedir que la entidad deje de financiar la expansi&oacute;n de energ&iacute;as f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://makemymoneymatter.co.uk/openletter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a>, dirigida a las filiales de Reino Unido, tambi&eacute;n est&aacute; disponible para que la pueda enviar cualquier ciudadano y ya ha recogido m&aacute;s de 7.500 firmas, entre ellas las de las economistas Christiana Figueres &ndash;secretaria ejecutiva de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico&ndash; y Kate Raworth o el exdirector de la multinacional Unilever, Paul Polman.
    </p><p class="article-text">
        La misiva forma parte de la campa&ntilde;a <a href="https://makemymoneymatter.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Make My Money Matter</em></a> (algo as&iacute; como &lsquo;haz que mi dinero importe&rsquo;), iniciada por el guionista de la pel&iacute;cula Notting Hill y activista social Richard Curtis. En ella se se&ntilde;ala la operaci&oacute;n de blanqueo ecol&oacute;gico o <em>greenwashing</em> de los cinco mayores bancos comerciales de Reino Unido: Santander, Barclays, NatWest, HSBC y Lloyds. A pesar de sus compromisos clim&aacute;ticos recientes, recogidos por la prensa, una <a href="https://reclaimfinance.org/site/wp-content/uploads/2023/01/Throwing-fuel-on-the-fire-GFANZ-financing-of-fossil-fuel-expansion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> ha desvelado que estas entidades a&uacute;n destinan inmensas cantidades de dinero a proyectos para hacer crecer el carb&oacute;n, el petr&oacute;leo y el gas.
    </p><h3 class="article-text">130.000 millones en petr&oacute;leo y gas</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de un <a href="https://www.bankingonclimatechaos.org/#data-panel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> publicado en marzo de 2022, entre 2016 y 2021 estos cincos bancos financiaron con 130.000 millones de euros (141.000 millones de d&oacute;lares) a las 50 mayores empresas con proyectos de crecimiento en petr&oacute;leo y gas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora, la banca ha financiado la expansi&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles a una escala s&iacute;smica, pero ha conseguido mantener estas actividades ocultas. Solo uno de cada cinco consumidores es consciente de que su banco financia combustibles f&oacute;siles o que contribuye a la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, explica Jacinta Dillon, directora de alianzas de la campa&ntilde;a <em>Make My Money Matter</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hasta ahora, la banca ha financiado la expansión de las energías fósiles a una escala sísmica, pero ha conseguido mantener estas actividades oculta </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jacinta Dillon </span>
                                        <span>—</span> Directora de alianzas de Make My Money Matter
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n, el banco Santander se encuentra por detr&aacute;s de otras grandes financieras en su compromiso para reducir su v&iacute;nculo con los combustibles f&oacute;siles. &ldquo;Santander podr&iacute;a unirse a HSCB y Lloyds y dar los primeros pasos para acabar con esta peligrosa relaci&oacute;n. Aunque ha eliminado la financiaci&oacute;n directa de proyectos de expansi&oacute;n de petr&oacute;leo, todav&iacute;a no lo ha hecho con el gas, lo cual es fundamental&rdquo;, dice Dillon. &ldquo;A pesar de que nos hemos puesto en contacto con ellos en diversas ocasiones, no hemos tenido &eacute;xito. Hoy en d&iacute;a todav&iacute;a siguen invirtiendo en proyectos que destruyen el planeta&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Los clientes consideran que los bancos necesitan asumir su responsabilidad. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de esta organizaci&oacute;n, el 70% de los clientes en Reino Unido quiere que su entidad contribuya a evitar el cambio clim&aacute;tico y el 44% quisiera que dejara de financiar la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones de<em> Make My Money Matter</em> intentan ayudar, en palabras de su fundador Richard Curtis, &ldquo;a que las personas se den cuenta del poder de su dinero&rdquo;.&nbsp;Adem&aacute;s de exigir acciones a los bancos, su otro gran objetivo es concienciar a la ciudadan&iacute;a de la importancia de las inversiones que se hacen con sus pensiones.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s eficaz que hacerse vegetariano</h3><p class="article-text">
        Una pensi&oacute;n dedicada a inversiones sostenibles es, seg&uacute;n sus investigaciones, 21 veces m&aacute;s eficaz en reducir la huella de carbono que hacerse vegetariano, cambiar a un proveedor de energ&iacute;a renovable o dejar de volar, todo ello junto. &ldquo;Sin embargo, apenas se conoce&rdquo;, dice Jacinta Dillon.
    </p><p class="article-text">
        Los cinco bancos a los que se dirige esta campa&ntilde;a han contestado p&uacute;blicamente a la carta y han reiterado su compromiso con la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Las entidades, que firmaron una alianza financiera lanzada por el exgobernador del Banco de Inglaterra Mark Carney en la Conferencia del Clima en 2021 en Glasgow, se han comprometido a alcanzar cero emisiones netas para el a&ntilde;o 2050. Esto significa, en palabras de Naciones Unidas, recortar las emisiones de efecto invernadero hasta dejarlas lo m&aacute;s cerca posible de las emisiones nulas, con algunas emisiones residuales que sean reabsorbidas por la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, grupos como <em>Reclaim Finance</em> consideran que, si las inversiones a corto plazo siguen financiando la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles, el <a href="https://reclaimfinance.org/site/wp-content/uploads/2023/01/Throwing-fuel-on-the-fire-GFANZ-financing-of-fossil-fuel-expansion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratado</a> resulta una mera acci&oacute;n de &ldquo;lavado verde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como resume Dillon: &ldquo;<em>Make My Money Matter</em> apela a los bancos para que dejen de financiar la expansi&oacute;n de combustibles f&oacute;siles tal y como advierte la ciencia clim&aacute;tica y demandan sus clientes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/haz-dinero-importe-carta-emma-thompson-artistas-banco-cambio-climatico_1_9930485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Mar 2023 20:12:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Haz que mi dinero importe”: la carta de Emma Thompson y otros artistas a su banco por el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Bancos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las abrumadoras cifras de los metales que Europa necesita para la transición energética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/abrumadoras-cifras-metales-europa-necesita-transicion-energetica_1_9948317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32431712-7e54-4ba1-b94c-b9a5d3a3579d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las abrumadoras cifras de los metales que Europa necesita para la transición energética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la universidad KU Leuven, en Bélgica, señala que para los objetivos de neutralidad climática de la UE para 2050, necesitaremos 35 veces más litio, el doble de níquel, tres veces más cobalto y entre siete y 26 veces más tierras raras. ¿Hay vías para hacerlo de forma sostenible?</p><p class="subtitle">Entrevista - Naomi Oreskes: “Hay empresas que han contribuido con la desinformación a los daños por el cambio climático”</p></div><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea tiene grandes objetivos para reducir sus emisiones. Pero la transici&oacute;n energ&eacute;tica no saldr&aacute; gratis. Para cambiar a una energ&iacute;a limpia necesitamos abundantes metales que habr&aacute; que obtener con m&aacute;s miner&iacute;a y, en el mejor de los casos, con reciclaje. Los coches el&eacute;ctricos, los paneles solares, los aerogeneradores y las bater&iacute;as de almacenaje consumen grandes cantidades de litio, n&iacute;quel, cobre, cobalto o aluminio. Las cifras de un&nbsp;<a href="https://www.eurometaux.eu/media/jmxf2qm0/metals-for-clean-energy.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> reciente de la universidad KU Leuven, en B&eacute;lgica, son abrumadoras. Para los objetivos de neutralidad clim&aacute;tica de la Uni&oacute;n Europea para 2050, necesitaremos 35 veces m&aacute;s litio del que usamos ahora, el doble de n&iacute;quel, tres veces m&aacute;s de cobalto, y entre siete y 26 veces m&aacute;s de tierras raras. &iquest;Podemos permitirnos un cambio con tantos costes?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Uni&oacute;n Europea se enfrenta a un gran reto; por un lado, porque tiene limitaciones en la producci&oacute;n dom&eacute;stica de metales&rdquo;, explica la principal investigadora del estudio, Liesbet Gregoir, &ldquo;por otro, porque la transici&oacute;n energ&eacute;tica aumentar&aacute; la demanda de estos recursos. Esto puede provocar una carencia en el mercado global. Europa depende de ese mercado, por lo que si no se toman medidas es probable que no tengamos suficientes metales y tierras raras dentro de 15 o 20 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dependencia de la Uni&oacute;n Europea en la transici&oacute;n energ&eacute;tica es algo que ya se observa. En este momento, menos del 3% de las bater&iacute;as de ion de litio <span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span>las que usan, por ejemplo, los coches el&eacute;ctricos<span class="highlight" style="--color:white;">&mdash;</span> se producen en Europa y m&aacute;s del 90% se importan de China, Jap&oacute;n y Corea del Sur. Tampoco hay una industria en Europa para el procesamiento de estos recursos. El litio, por ejemplo, que se consume en la UE, procede sobre todo de Australia, pero se refina en China.
    </p><p class="article-text">
        Mejorar los est&aacute;ndares ambientales y sociales de la miner&iacute;a es imprescindible para que la transici&oacute;n energ&eacute;tica reduzca sus costes. Algunos metales, como el litio, son abundantes en la naturaleza, pero su manera de extraerlo, bien por minas tradicionales abiertas, bien a trav&eacute;s del bombeo de agua desde debajo de la tierra, producen problemas de contaminaci&oacute;n del aire y el agua. Para hacernos una idea: una bater&iacute;a de un solo coche el&eacute;ctrico de tama&ntilde;o medio requiere entre &nbsp;seis y <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-021-02222-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocho kilos de litio</a> seg&uacute;n un c&aacute;lculo reciente que ha hecho la revista <em>Nature</em>, y cada tonelada de litio necesita la evaporaci&oacute;n de unos <a href="https://www.instituteforenergyresearch.org/renewable/the-environmental-impact-of-lithium-batteries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos millones de litros de agua</a>, seg&uacute;n otro c&aacute;lculo de la organizaci&oacute;n Institute for Energy.
    </p><p class="article-text">
        Tom Hegen es un fot&oacute;grafo alem&aacute;n que se dedica a captar im&aacute;genes a&eacute;reas para documentar la huella que dejamos los humanos sobre la superficie de la Tierra. Son esos lugares donde se extraen, se refinan o se consumen recursos. Uno de sus &uacute;ltimos trabajos es el que mostramos aqu&iacute;. Son las minas a cielo abierto de litio en el desierto de Atacama, en Chile, uno de los lugares m&aacute;s secos y menos poblados del planeta. &ldquo;M&aacute;s del 50% del litio mundial se encuentra en Iberoam&eacute;rica, en el tri&aacute;ngulo entre Bolivia, Chile y Argentina. El Salar de Atacama contiene m&aacute;s de un 25% de los recursos del mundo. Pero la industria del metal est&aacute; cambiando el paisaje. La mayor planta de evaporaci&oacute;n se ve incluso desde el espacio&rdquo;, nos cuenta desde Alemania.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Minas de litio en el desierto de Atacama, en Chile.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las nuevas t&eacute;cnicas de extracci&oacute;n directa del litio o de aguas geot&eacute;rmicas tienen menor impacto, pero siguen siendo caras. Tanto el estudio de la universidad de KU Leuven como la investigadora Julia Poliscanova, directora de la divisi&oacute;n de coche el&eacute;ctrico y bater&iacute;as de la ONG Transport and Environment, apuntan a que, adem&aacute;s de la extracci&oacute;n, necesitamos otras soluciones.
    </p><h3 class="article-text">La clave est&aacute; en el reciclaje</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los metales pueden usarse indefinidamente, as&iacute; que reciclar es indispensable&rdquo;, explica Gregoir. &ldquo;Una vez tengamos un volumen importante de metales circulando en el sistema tiene sentido reutilizarlos para reducir el coste social y ambiental. Eso ser&aacute; hacia el a&ntilde;o 2035-2040. Pero a&uacute;n estamos mal preparados. Todav&iacute;a el reciclaje es poco interesante desde un punto de vista tecnol&oacute;gico y econ&oacute;mico. No sale rentable. Debemos trabajar m&aacute;s en esto, igual que en el dise&ntilde;o de los productos, tanto para que necesiten menos metales como para que esos metales sean m&aacute;s f&aacute;ciles de recuperar&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Julia Poliscanova prefiere ponerlo en t&eacute;rminos positivos: &ldquo;M&aacute;s que un problema, lo podemos ver como una oportunidad. Se pueden crear nuevas regulaciones que protejan m&aacute;s el medioambiente. La industria del reciclaje debe crecer en Europa en vez de enviar las viejas bater&iacute;as a China para que se haga all&iacute;. Adem&aacute;s, hay que hacerlo antes de que llegue el momento de recuperar esos materiales. Si esperamos nos encontraremos con el mismo problema que tenemos ahora para conseguir el material de las bater&iacute;as. Tenemos que estar preparados para el a&ntilde;o 2030 cuando tengamos grandes vol&uacute;menes de bater&iacute;as para reciclar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la escasez de metales tendr&aacute; que abordarse desde la perspectiva del consumo. Las ciudades necesitar&aacute;n desarrollarse con un uso menor de estos recursos, como el transporte colectivo, o los productos tendr&aacute;n que reducir el uso de materiales para cumplir su funci&oacute;n. &ldquo;No necesitamos conducir un tanque el&eacute;ctrico que es lo que son muchos SUV hoy&rdquo;, explica Poliscanova.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no tenemos las materias primas ser&aacute; necesario que reduzcamos la demanda&rdquo;, dice Liesbet Gregoir. &ldquo;Y para eso tenemos dos medidas: hacerlo de forma tecnol&oacute;gica, creando productos que utilicen menos recursos, o mejorando el uso de esos productos, como promoviendo el coche compartido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja de la transici&oacute;n energ&eacute;tica, con su necesidad de grandes cantidades de metales, plantea muchas cuestiones. El debate no deber&aacute; ser solo sobre el qu&eacute; o el cu&aacute;ndo sino tambi&eacute;n sobre el c&oacute;mo. La cr&iacute;tica a las consecuencias negativas de la miner&iacute;a, dicen estas expertas, es necesaria y pertinente puesto que puede originar otros problemas. Aunque, advierten, para la transici&oacute;n energ&eacute;tica no hay otra alternativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no realizamos la transici&oacute;n energ&eacute;tica no vamos a sobrevivir. Nos vamos a abrasar&rdquo;, dice Julia Polinoscava. &ldquo;Pero, por supuesto, hay diferentes modos de hacer la transici&oacute;n. La podemos hacer mal y repetir los mismos errores que hemos cometido con la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo o la podemos hacer bien y combinar la transici&oacute;n energ&eacute;tica que necesitamos con mejorar nuestra situaci&oacute;n. Todo lo que usamos en este mundo requiere materiales as&iacute; que garanticemos que haya regulaciones para asegurarnos que se usar&aacute;n de un modo responsable&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/transicion_energetica/abrumadoras-cifras-metales-europa-necesita-transicion-energetica_1_9948317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Mar 2023 21:45:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las abrumadoras cifras de los metales que Europa necesita para la transición energética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Minería,Energías renovables,Transición energética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vamos con un 'tupper' al súper a comprobar las nuevas normas ‘antiplástico’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/tupper-super-comprobar-nuevas-normas-antiplastico_1_9891182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f8bb66e-afb5-47cd-9026-113c4818c55c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vamos con un &#039;tupper&#039; al súper a comprobar las nuevas normas ‘antiplástico’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el 1 de enero, las grandes superficies comerciales de alimentación que vendan productos frescos deben aceptar los recipientes reutilizables que lleven los consumidores</p><p class="subtitle">Comida 'plastificada': aumento de 7.000 toneladas de frutas y ensaladas envasadas en cuatro años</p></div><p class="article-text">
        Desde el 1 de enero, las grandes superficies comerciales de alimentaci&oacute;n que vendan productos frescos deben aceptar los recipientes reutilizables que lleven los consumidores. Las bolsas o <em>tuppers</em> propios. En Ballena Blanca nos hemos dado una vuelta por una decena de supermercados y comercios de alimentaci&oacute;n de Madrid, Barcelona y Zaragoza para comprobar si estos establecimientos ya aplican el <a href="https://www.boe.es/boe/dias/2022/12/28/pdfs/BOE-A-2022-22690.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Real Decreto de Envases y Residuos de Envases</a> y c&oacute;mo lo hacen.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la medida, que supone una total novedad en la manera de llevarnos a casa los alimentos que compramos a granel, es reducir el uso de pl&aacute;sticos y su impacto ambiental. Eso s&iacute;, la norma no es obligatoria para los consumidores, solo para aquellos que lo quieran de forma voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra primera parada ha sido <strong>Madrid</strong>. En Dia, Froiz, Alcampo, S&aacute;nchez Romero y El Corte Ingl&eacute;s aceptaron nuestro <em>tupper</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la charcuter&iacute;a de un hipermercado de la cadena Alcampo compramos 100 gramos de jam&oacute;n york:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ldquo;&iquest;Puede meterlo en mi <em>tupper</em> en vez de en papel plastificado y bolsa de pl&aacute;stico? Al charcutero la petici&oacute;n no le sorprende.
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &ldquo;Claro&rdquo;. Observa el recipiente, y procede. Lo pesa de tal modo que la m&aacute;quina, que tiene tara, solo cuente la cantidad de producto, sin el recipiente.
    </p><p class="article-text">
        Este dependiente observa con atenci&oacute;n la fiambrera, pues no vale cualquiera. La norma especifica que &ldquo;estos recipientes podr&aacute;n ser rechazados por el comerciante para el servicio si est&aacute;n manifiestamente sucios o no son adecuados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando pedimos que en ese mismo recipiente reutilizable tambi&eacute;n meta 100 gramos de queso de s&aacute;ndwich, surge un debate entre los tres dependientes que atienden, y concluyen que no se puede. La medida es tan nueva que no lo tienen claro, y por otro lado al parecer casi nadie lo pide.
    </p><p class="article-text">
        Una de las dependientas consulta las directrices que les han hecho llegar en la cadena de hipermercados, y la muestra: &ldquo;Atenci&oacute;n a la mezcla de productos cocidos / curados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nos explican que debemos llevar tantos<em> tupper</em> como productos queramos comprar. En el rato que dura el proceso, otro cliente que espera su turno y que no ha dejado de observar, comenta: &ldquo;No ten&iacute;a ni idea de que esto se pod&iacute;a hacer. Es una manera de llevarte menos pl&aacute;sticos a casa, porque es llegar con la compra y tirarlos a la basura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Ahorram&aacute;s, tambi&eacute;n en Madrid, el charcutero nos dice que no puede meter el embutido en el recipiente. Argumenta que se debe &ldquo;a la contaminaci&oacute;n cruzada&rdquo;, por introducir en la secci&oacute;n de charcuter&iacute;a un elemento extra&ntilde;o que no sabe si est&aacute; limpio o sucio. Le recordamos la ley, responde que est&aacute; al corriente, y que sabe que sus jefes la est&aacute;n estudiando. &ldquo;Pero por ahora, no nos dejan&rdquo;. En Mercadona, que tambi&eacute;n vende al corte, nos dicen igualmente que no.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El dependiente de Alcampo muestra el tupper donde nos ponen jamón york."
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            <span class="title">
                El dependiente de Alcampo muestra el tupper donde nos ponen jamón york.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Zaragoza y Barcelona</h3><p class="article-text">
        En <strong>Zaragoza</strong> probamos suerte en Eroski. En uno de estos supermercados del centro pedimos pavo braseado. Aceptan el <em>tupper, </em>pero nos indican que tienen que meter el embutido con el papel plastificado porque sus m&aacute;quinas son antiguas y no tienen tara, as&iacute; que no pueden aislar el precio del embutido sin contar el recipiente. Nos vamos con el pavo dentro de un papel plastificado, y todo dentro de nuestra fiambrera.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra &uacute;ltima parada, en <strong>Barcelona</strong>, comprobamos que la nueva norma se aplica de forma muy desigual y que los comerciantes no la tienen interiorizada. En ninguno de los comercios donde preguntamos de las tres ciudades existe un cartel que anuncie la posibilidad de llevar un recipiente propio para guardar los alimentos a granel.
    </p><p class="article-text">
        En esta ciudad probamos en tres comercios: Keysi, Mercadona y Caprabo. En el primero compramos queso rallado, que nos meten sin problema en una bolsa de papel. Tambi&eacute;n pedimos queso al corte y nos lo guardan en nuestro <em>tupper</em> de vidrio. Mercadona tambi&eacute;n nos dice que s&iacute;, y en nuestra &uacute;ltima parada, Caprabo, la dependienta nos dice de forma muy seca que no, sin dar m&aacute;s explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reportaje elaborado con informaci&oacute;n de</strong>: Laura Rodr&iacute;guez, Sara Acosta, Eduardo Vi&ntilde;uales y Sof&iacute;a Nogu&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta, Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/tupper-super-comprobar-nuevas-normas-antiplastico_1_9891182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jan 2023 21:41:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vamos con un 'tupper' al súper a comprobar las nuevas normas ‘antiplástico’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plásticos,Consumo,Supermercados,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dough McCauley: “Lo que está ocurriendo en los océanos es una revolución industrial muy silenciosa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/dough-mccauley-ocurriendo-oceanos-revolucion-industrial-silenciosa_128_9879401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ec442e8-2cb5-42e2-a6c3-c7818b65a759_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dough McCauley: “Lo que está ocurriendo en los océanos es una revolución industrial muy silenciosa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada 'economía azul' y las nuevas tecnologías están favoreciendo una explotación del entorno marino como nunca se había visto: acuicultura, minería, transporte, energía o ciudades levantadas sobre el océano. Una revolución que ya está teniendo un impacto en nuestra comida o en la biodiversidad.</p><p class="subtitle">El Mediterráneo padece una ola de calor marino en pleno invierno</p></div><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo marino Dough McCauley naci&oacute; en la ciudad portuaria de Los &Aacute;ngeles, en California, y conoce bien la importancia de la industria en los oc&eacute;anos. Muchas familias de su entorno viv&iacute;an del transporte de mercanc&iacute;as en barco, de la pesca o de trabajos relacionados con el mar. &Eacute;l mismo trabaj&oacute; como marinero de cubierta en un barco de pesca deportiva mientras estudiaba. Precisamente por eso, ha podido ver el gran cambio que los oc&eacute;anos han experimentado. Desde 1980 el transporte por el mar ha aumentado un 1.600%; en 2014 el n&uacute;mero de peces para consumo humano de la acuicultura super&oacute; por primera vez al de la pesca y negocios como la miner&iacute;a en el fondo marino empiezan a convertirse en una realidad que hace poco nadie imaginaba.
    </p><p class="article-text">
        McCauley, que trabaja como investigador en la Universidad de Santa B&aacute;rbara en California y participa activamente en foros internacionales para la conservaci&oacute;n de los oc&eacute;anos, busca soluciones pr&aacute;cticas a algunos de los problemas que esta nueva industria generar&aacute;. En su opini&oacute;n, el oc&eacute;ano est&aacute; experimentando una transformaci&oacute;n similar a la que se produjo en tierra firme hace 200 a&ntilde;os. La llamada econom&iacute;a azul y algunas nuevas tecnolog&iacute;as est&aacute;n favoreciendo una explotaci&oacute;n del entorno marino como nunca se hab&iacute;a visto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando en los mares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas lo desconoce, pero lo que est&aacute; ocurriendo en los oc&eacute;anos es una revoluci&oacute;n industrial muy silenciosa. A pesar de que ocurre a nuestro lado, en nuestro patio trasero, apenas tiene visibilidad. Si todas estas cosas ocurrieran en nuestras comunidades en tierra, lo podr&iacute;amos ver y conocer, nos preocupar&iacute;a, nos involucrar&iacute;amos, pero como ocurre en los oc&eacute;anos no somos conscientes. Sin embargo, esta revoluci&oacute;n industrial tambi&eacute;n impactar&aacute; nuestro futuro, tendr&aacute; un efecto en nuestra comida, en la energ&iacute;a, en la biodiversidad y en las extinciones de las especies. Se trata de la mayor actividad que hemos hecho nunca en el espacio m&aacute;s grande del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dice que estamos asistiendo a una revoluci&oacute;n industrial de los oc&eacute;anos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia, el transporte en barco y la pesca fueron los pilares de la econom&iacute;a en los oc&eacute;anos. Estas actividades tienen miles de a&ntilde;os en la industria humana. Pero eso est&aacute; cambiando. La pesca y el transporte mar&iacute;timo est&aacute;n aumentando y han surgido diversas actividades nuevas que est&aacute;n viendo un crecimiento importante. Un ejemplo es la acuicultura, que ha aumentado exponencialmente en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n hay otras industrias, como la energ&iacute;a marina, las construcciones costeras, la desalinizaci&oacute;n o, m&aacute;s preocupante, la miner&iacute;a en los fondos marinos. Se parece mucho a la revoluci&oacute;n industrial que hace 200 a&ntilde;os se produjo en tierra. Hay una parte estimulante de creaci&oacute;n de alimentos, de empleo, de energ&iacute;a limpia, de datos, pero tambi&eacute;n un gran reto para que la industrializaci&oacute;n no da&ntilde;e los oc&eacute;anos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta revolución industrial tendrá un efecto en nuestra comida, en la energía, en la biodiversidad y en las extinciones de las especies. Se trata de la mayor actividad que hemos hecho nunca en el espacio más grande del planeta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Deber&iacute;amos evitar que se produzca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay actividades de la industrializaci&oacute;n de los oc&eacute;anos que sin duda debemos promover. La energ&iacute;a marina es una de ellas. No podemos esperar pasivamente a que crezca, tenemos que incentivarla con m&aacute;s inversiones gubernamentales que le permitan competir en igualdad de condiciones. En el contexto del cambio clim&aacute;tico hay que buscar nuevas formas de energ&iacute;a baja en emisiones de carbono y aprovechar el inmenso poder del oc&eacute;ano. Cada vez veremos m&aacute;s centrales de energ&iacute;a en el mar, que incluir&aacute; no solo la e&oacute;lica y la mareomotriz, tambi&eacute;n otros tipos m&aacute;s experimentales como la energ&iacute;a t&eacute;rmica y la energ&iacute;a de las olas. Pero hay que reconocer que eso supondr&aacute; m&aacute;s actividad humana en el oc&eacute;ano que producir&aacute; unos cambios. Tenemos que pensar qu&eacute; debemos hacer para minimizar el impacto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que, con un buen plan, podremos reducir los efectos negativos en todos los casos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las actividades m&aacute;s controvertidas y sobre la que no sabemos c&oacute;mo minimizar su impacto es la miner&iacute;a en el fondo marino. Hace poco, m&aacute;s de 650 cient&iacute;ficos marinos hemos firmado una carta en la que advertimos de que esta industria va a crear grandes amenazas para la salud del oc&eacute;ano. Necesitamos frenar y ver si hay una manera sostenible de que esto se pueda llevar a cabo, aunque estamos preocupados porque nos parece que no la encontraremos. Quiz&aacute; esta sea una actividad que debamos evitar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El biólogo marino Doug McCauley.                            </span>
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        <strong>&iquest;Hay alguna otra actividad que hay que vigilar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el medio est&aacute;n otras actividades como la acuicultura, el equivalente de la agricultura terrestre. Se trata de uno de los factores que podr&iacute;an ser m&aacute;s relevantes en los cambios en la biodiversidad. El motor m&aacute;s importante de nuestro impacto proviene de c&oacute;mo usamos la tierra y de las pr&aacute;cticas de la agricultura. Ahora estamos empezando una nueva revoluci&oacute;n produciendo comida de cultivo en el oc&eacute;ano. Hace unos a&ntilde;os, el n&uacute;mero de peces producido para el consumo humano super&oacute; al de la pesca salvaje, lo que supone un hito importante, como el que ocurri&oacute; cuando dejamos de ser cazadores recolectores para convertirnos en agricultores. Sabemos que hay granjas sucias y otras que usan t&eacute;cnicas m&aacute;s limpias. Hemos destrozado ecosistemas enteros en pa&iacute;ses como Chile o Noruega y muchos lugares de Asia. En este caso, debemos ser m&aacute;s inteligentes y estrictos para asegurar que solo prosperen las t&eacute;cnicas m&aacute;s limpias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otras cosas conforman esta nueva revoluci&oacute;n industrial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un gran crecimiento de diversos tipos de actividad que alterar&aacute; las costas. La forma m&aacute;s extrema son los barrios de ciudades construidos en el mar en lugares como Oriente Pr&oacute;ximo, pero las ciudades en el litoral y la poblaci&oacute;n de estas zonas aumenta en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; tambi&eacute;n un gran aumento de las telecomunicaciones y hardware en los oc&eacute;anos, y la desalinizaci&oacute;n est&aacute; creciendo a gran ritmo en algunos lugares para asegurar el acceso al agua. Por &uacute;ltimo, hay otros tipos de infraestructuras novedosas que se est&aacute;n considerando, como los centros de datos bajo el mar que aprovechen el potencial de enfriamiento de este entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted parece aceptar la idea de que la mejor soluci&oacute;n para corregir los problemas que una parte de la tecnolog&iacute;a ha creado sea usar m&aacute;s tecnolog&iacute;a. &iquest;No se trata de una paradoja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran reto del futuro de esta nueva revoluci&oacute;n industrial o su soluci&oacute;n parcial est&aacute; en la respuesta a esa cuesti&oacute;n. Para ser honesto, yo, como ec&oacute;logo marino y bi&oacute;logo conservacionista quiero un oc&eacute;ano menos fren&eacute;tico e industrial pero las amenazas ya est&aacute;n presentes. A menudo me quedo por la noche pensando sobre esta pregunta, sobre c&oacute;mo podemos acomodar m&aacute;s actividad, m&aacute;s negocio y m&aacute;s industria en los oc&eacute;anos cuando lo hemos hecho tan mal hasta ahora. Desde luego, no va a ser f&aacute;cil. Entonces me imagino que entro en una m&aacute;quina del tiempo que me lleva al comienzo
    </p><p class="article-text">
        <strong>H&aacute;bleme de su proyecto para proteger las ballenas. Parece un buen ejemplo de c&oacute;mo la tecnolog&iacute;a ha ayudado a reducir un problema de un oc&eacute;ano cada vez m&aacute;s transitado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales causas de muertes de ballenas en peligro de extinci&oacute;n en muchos lugares del mundo son las colisiones con los barcos. Es un problema cada vez mayor con el tr&aacute;fico creciente. Lo que nos planteamos es si hay una manera inteligente en la que pudi&eacute;ramos usar la tecnolog&iacute;a para minimizar el impacto de estos choques. La soluci&oacute;n que dise&ntilde;amos, llamada Whale Safe, se basa en un hardware que intenta detectar las ballenas que se encuentran en las v&iacute;as mar&iacute;timas.
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal ser&iacute;a que esos barcos redujeran su velocidad al entrar en ciertas regiones, pero como no lo hacen, porque para ellos el tiempo es dinero, tenemos este sistema de alerta de ballenas. El <em>hardware</em> comparte la informaci&oacute;n directamente con las compa&ntilde;&iacute;as de transporte mar&iacute;timo y estas pasan la informaci&oacute;n a los capitanes de los barcos para que frenen. En nuestro primer programa piloto de la Universidad de Santa B&aacute;rbara, que fue instalado hace dos a&ntilde;os, hemos conseguido llegar a cero colisiones. No creo que hayamos solucionado el problema, pero est&aacute; incentivando que se vea de otra manera. Se trata de un ejemplo que intenta combinar la aparici&oacute;n o crecimiento de nuevas industrias, ayud&aacute;ndolas a crecer minimizando su impacto en el oc&eacute;ano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las tiendas de ropa o de aparatos electrónicos compran y venden gran cantidad de productos de otros países, deben saber que tienen su papel en este problema. Los supermercados no se plantean que tienen una función relevante en la salud de los océanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; importancia ha tenido la colaboraci&oacute;n con la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo soy alguien que estudia ballenas, peces, corales y ese tipo de cosas, y nunca pens&eacute; que iba a pasar tanto tiempo hablando con compa&ntilde;&iacute;as y directores ejecutivos. Ahora nos esforzamos mucho en esa labor. Nosotros somos buenos detectando ballenas; no tanto trabajando con los barcos de transporte o localizando c&oacute;mo usar esos datos. Se trata de una pieza muy importante: la de hablar con la industria y conocer exactamente qu&eacute; es lo que necesita &ndash;qu&eacute; datos son m&aacute;s relevantes, en qu&eacute; formato debemos presentarlos, con qu&eacute; frecuencia, con cu&aacute;nta antelaci&oacute;n&ndash;. Parecen temas simples, pero es necesario tenerlos en cuenta. Tambi&eacute;n nos preocupamos de hablar con los clientes del transporte mar&iacute;timo, que son las grandes cadenas de tiendas con un negocio global. Los supermercados o las tiendas de ropa o aparatos electr&oacute;nicos compran y venden gran cantidad de productos de otros pa&iacute;ses, as&iacute; que deben saber que tambi&eacute;n tienen su papel en este problema. Muchos supermercados ni siquiera se plantean que tienen una funci&oacute;n relevante en la salud de los oc&eacute;anos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces cree que vamos en la buena direcci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien creo que ahora hay oportunidades importantes en las que podemos tomar una direcci&oacute;n correcta. Uno de los grandes debates es, por supuesto, la acci&oacute;n contra el cambio clim&aacute;tico. Podr&iacute;amos acotar esta revoluci&oacute;n industrial de forma inteligente y trabajar para que haya un compromiso industrial y, a&uacute;n as&iacute;, si no conseguimos controlar las grandes olas de calor, la acidificaci&oacute;n de los oc&eacute;anos, o el colapso de las migraciones y las existencias de peces, veremos c&oacute;mo muchas especies se extinguir&aacute;n. Necesitamos hacer frente al cambio clim&aacute;tico, un tema del que, dependiendo del d&iacute;a, me siento m&aacute;s o menos optimista.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, hay un par de debates internacionales que est&aacute;n teniendo lugar que creo que pueden tener una gran influencia en la salud de los oc&eacute;anos. Uno es sobre el tratado internacional sobre la biodiversidad en alta mar. Si se consiguiera crear un acuerdo fuerte, tendr&iacute;a una gran relevancia. Uno de los temas que se abordan es si se deber&iacute;an crear parques marinos. En tierra no tenemos parques internacionales porque apenas hay espacios que no sean nacionales, pero esto es distinto en el oc&eacute;ano. Ser&iacute;a una buena manera de proteger la biodiversidad de estas nuevas industrias. El otro tratado muy interesante es el acuerdo internacional para acabar con la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico. El pl&aacute;stico es otro de los grandes problemas en el mar. Si este acuerdo llegara a un convenio s&oacute;lido y efectivo podr&iacute;a gestionar una de las mayores externalidades de la industrializaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/dough-mccauley-ocurriendo-oceanos-revolucion-industrial-silenciosa_128_9879401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jan 2023 21:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dough McCauley: “Lo que está ocurriendo en los océanos es una revolución industrial muy silenciosa”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Océanos,Acuicultura,Minería,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dan Saladino: "Estamos en bancarrota de alimentos, necesitamos las variedades que estamos dejando morir"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/dan-saladino-bancarrota-alimentos-necesitamos-variedades-dejando-morir_1_9641549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43e113b-ceb2-499d-9b01-230f12647379_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dan Saladino: &quot;Estamos en bancarrota de alimentos, necesitamos las variedades que estamos dejando morir&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este periodista británico se ocupa de una de las extinciones menos conocidas: la de las variedades de cultivos y ganadería que están desapareciendo con el sistema alimentario industrial; solo cuatro corporaciones controlan el 60% de las semillas</p><p class="subtitle">El calor extra retenido en la Tierra deteriora las profundidades del océano y eso afectará nuestra alimentación</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2007 el periodista Dan Saladino viaj&oacute; a Sicilia para grabar su programa de radio <em>The Food Programe</em> en la BBC, tuvo que cambiar el guion. Ten&iacute;a pensado hablar sobre la cultura, las tradiciones y el paisaje de los campos de naranjas y limones que hab&iacute;an dominado durante siglos el este de la isla, pero al conversar con los agricultores muchos le dijeron que aquella ser&iacute;a su &uacute;ltima cosecha. El a&ntilde;o siguiente dejar&iacute;an sin recoger las naranjas de los &aacute;rboles. Sus precios no pod&iacute;an competir con los de frutas que ven&iacute;an de lugares con grandes cultivos. No les sal&iacute;a rentable. Saladino cen&oacute; esa noche con agricultores y productores de la zona. Los cinco platos que comieron inclu&iacute;an como ingrediente las naranjas sanguinas que ya no quer&iacute;an cultivar.
    </p><p class="article-text">
        El periodista sigui&oacute; investigando desde su programa de radio durante los siguientes 15 a&ntilde;os. Su libro <em>Eating to Extinction: The World&rsquo;s Rarest Foods and Why We Need to Save Them</em> (Comer para extinguir: los alimentos m&aacute;s raros del mundo y por qu&eacute; necesitamos salvarlos), publicado en 2021, describe los viajes que realiz&oacute; para descubrir qu&eacute; estaba ocurriendo con estas variedades cada vez m&aacute;s amenazadas y por qu&eacute; se hab&iacute;an abandonado. &ldquo;Mi peque&ntilde;a contribuci&oacute;n es intentar mostrar c&oacute;mo el sistema alimentario funciona hoy, c&oacute;mo sol&iacute;a hacerlo y por qu&eacute; lo que suele verse como una tradici&oacute;n pintoresca es, en realidad, un recurso esencial para nuestro futuro&rdquo;, asegura a trav&eacute;s de una pantalla desde <a href="https://www.eldiario.es/agencias/alcalde-londres-celebra-renuncia-primera-ministra-britanica_1_9641028.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Londres</a>.
    </p><p class="article-text">
        Nos pide que pensemos en estos datos: solo cuatro corporaciones controlan el 60% de la mayor fuente de nuestros alimentos, las semillas; la mitad de los quesos en el mundo se produce con bacterias y enzimas que comercializa un solo laboratorio; una de cada cuatro cervezas que bebemos es manufacturada por una &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a cervecera; la producci&oacute;n de cerdo global se apoya principalmente en una raza; y de las 1.500 variedades de pl&aacute;tano que conocemos, la Cavendish domina los monocultivos de todo el planeta (tambi&eacute;n los de Canarias).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de homogeneidad no se ha visto nunca antes&rdquo;, dice Saladino, &ldquo;y plantea grandes cuestiones sobre el futuro de nuestra comida y sus retos. Como vemos ahora en Ucrania, una de las consecuencias de depender de las grandes cosechas en regiones altamente productivas es que disminuye la resiliencia. No solo porque hace m&aacute;s vulnerable la cadena de alimentos, sino porque acaba con culturas que se han construido durante siglos, y econom&iacute;as locales que dependen de ellas&rdquo;. Desde hace d&eacute;cadas, advierte, hemos tenido un enfoque lineal y simplista del progreso y la producci&oacute;n. Hemos ignorado la importancia de la diversidad y la complejidad de los sistemas que hemos modificado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Dan Saladino ha viajado desde Australia a Perú para hablar con aquellos que protegen los alimentos en peligro de extinción.                            </span>
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        El mayor declive en la diversidad de cultivos se produjo tras la Segunda Guerra Mundial, explica, cuando los cient&iacute;ficos buscaron aumentar la productividad para evitar las hambrunas que se esperaban. La Revoluci&oacute;n Verde, que es como se llam&oacute; a este nuevo modelo, se fund&oacute; en la selecci&oacute;n gen&eacute;tica de variedades m&aacute;s productivas, la mecanizaci&oacute;n en grandes monocultivos, el uso de fertilizantes y plaguicidas, y la aplicaci&oacute;n del riego por irrigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados fueron espectaculares: la producci&oacute;n de cereales se triplic&oacute; para una poblaci&oacute;n que se estaba duplicando y el grano que sobraba sirvi&oacute; para alimentar al ganado, ocasionando que, en 60 a&ntilde;os, este se cuadriplicara. &ldquo;Pero fue una secuencia de pasos, a partir de descubrimientos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos, que se fueron dando de forma reduccionista&rdquo;, dice Saladino. &ldquo;Al centrarse simplemente en la cantidad, ignoraron otros factores como la degradaci&oacute;n de los suelos, la necesidad de mayores cantidades de fertilizantes como consecuencia de esa degradaci&oacute;n, la dependencia de los combustibles f&oacute;siles y la vulnerabilidad a las plagas por la similaridad gen&eacute;tica de los cultivos&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El resultado, apunta este autor en su libro, es que enfermedades como la fusariosis del trigo, la enfermedad del drag&oacute;n amarillo en los c&iacute;tricos o el mal de Panam&aacute; en el pl&aacute;tano Cavendish han puesto en peligro plantaciones por todo el mundo, y amenazado con el hambre a grandes poblaciones. Los cerdos, los pollos, las vacas, tambi&eacute;n se han vuelto de diversas maneras m&aacute;s vulnerables. El riesgo de enfermedades como la gripe aviar o porcina es mucho mayor en las granjas industrializadas que solo cr&iacute;an especies seleccionadas gen&eacute;ticamente por su alta producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dan Saladino ha viajado desde Australia a Per&uacute; para hablar con aquellos que protegen los alimentos en peligro de extinci&oacute;n. Muchos de ellos son agricultores o personas locales: &ldquo;Con la desaparici&oacute;n de estas variedades, ve&iacute;an que perd&iacute;an sus tradiciones y el control sobre sus vidas y la econom&iacute;a local, y que cada vez depend&iacute;an m&aacute;s de compa&ntilde;&iacute;as o sistemas que ni siquiera llegaban a entender del todo&rdquo;. Otros son cient&iacute;ficos que, conscientes de los riesgos, han establecido dep&oacute;sitos donde se conservan especies que, para Saladino, representan miles de a&ntilde;os de coevoluci&oacute;n entre los cultivos, el entorno y los climas donde se desarrollaron.
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            <span class="title">
                Dan Saladino, en uno de sus viajes para documentar las variedades de alimentos en peligro de extinción.                            </span>
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        &ldquo;Ahora la guerra en Ucrania ha puesto a la vista nuestra vulnerabilidad. El impacto de la producci&oacute;n en una parte del mundo pone en riesgo que en otros lugares tengan suficiente comida. Por eso, hay gobiernos que han tomado medidas ante la inestabilidad. India ha dejado de exportar trigo y est&aacute; considerando volver a la producci&oacute;n de mijo, desplazado hace d&eacute;cadas por el trigo o el arroz. Reino Unido est&aacute; dise&ntilde;ando un plan para producir m&aacute;s alimentos dentro del pa&iacute;s. Creo que es inevitable que veamos un cambio&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, en el Foro de Bienes de Consumo en Berl&iacute;n, el entonces director de la multinacional Danone, Emmanuel Faber, dijo que el sistema hab&iacute;a alcanzado sus l&iacute;mites. Durante la conferencia, sugiri&oacute; que la idea de que la comida pod&iacute;a considerarse una mercanc&iacute;a m&aacute;s a merced del mercado era insostenible y que si la industria no cambiaba era solo porque el consumidor desconoce c&oacute;mo funciona.
    </p><p class="article-text">
        El sistema ha desconectado completamente a los individuos de su propia comida, advirti&oacute;. &ldquo;Faber reconoci&oacute; que estamos en bancarrota de alimentos y que para asegurar el futuro necesitamos las variedades gen&eacute;ticas de alimentos que estamos dejando morir&rdquo;, dice Saladino. En aquella conferencia, los n&uacute;meros fueron impactantes: en el mundo, dos tercios de nuestra comida provienen de solo nueve plantas, el 40% de los suelos ya est&aacute; degradado, y la industria lechera de algunos pa&iacute;ses como Estados Unidos depende en un 99% de una sola raza de vaca: la frisona.
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro compa&ntilde;&iacute;as que proveen al mundo m&aacute;s de la mitad de sus semillas son Corteva, ChemChina, Bayer y BASF. Todas empezaron como negocios de productos qu&iacute;micos, pero, poco a poco, fueron interes&aacute;ndose en el mercado de las semillas y comenzaron a comprar empresas m&aacute;s peque&ntilde;as. Hoy en d&iacute;a, estas compa&ntilde;&iacute;as venden &ldquo;paquetes agr&iacute;colas&rdquo; que adem&aacute;s de semillas incluyen sus propios pesticidas y fertilizantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que preguntarse si compa&ntilde;&iacute;as de tal magnitud pueden proveer la diversidad que se propone en el libro&rdquo;, indica Saladino. &ldquo;Igual que estamos atrapados en un sistema, estas compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;n atrapadas en una manera de operar que se basa en consolidar empresas cada vez m&aacute;s grandes&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Saladino se&ntilde;ala que los gobiernos gastan millones en subsidios que favorecen este modelo: millones de d&oacute;lares en monocultivos de ma&iacute;z en Norteam&eacute;rica, de euros en los cultivos cada vez m&aacute;s homog&eacute;neos de trigo en Europa y de yuanes para mandar m&aacute;s pesqueros a aguas sobreexplotadas. &ldquo;No habr&aacute; un cambio radical hasta que esos billones de billones que sustentan el sistema se redirijan y cambien&rdquo;, augura. &ldquo;Los subsidios respaldan el sistema, y son motores de c&oacute;mo se produce la comida y c&oacute;mo el mundo se alimenta&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/dan-saladino-bancarrota-alimentos-necesitamos-variedades-dejando-morir_1_9641549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2022 20:59:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dan Saladino: "Estamos en bancarrota de alimentos, necesitamos las variedades que estamos dejando morir"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Industria alimentaria,Cultivos,Alimentos,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isaac Cordal, un artista frente a la crisis climática: "Mis esculturas cuestionan nuestra idea de progreso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/isaac-cordal-artista-frente-crisis-climatica-esculturas-cuestionan-idea-progreso_128_9263072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c426fb25-5eb2-4db6-a676-5d0bf247d921_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isaac Cordal, un artista frente a la crisis climática: &quot;Mis esculturas cuestionan nuestra idea de progreso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus pequeños hombrecillos de cemento con el agua al cuello cuestionan el compromiso de los líderes políticos (y el de la sociedad) con la lucha contra el calentamiento global</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El calor mata: la mortalidad se dispara en las olas cada vez más extremas</p></div><p class="article-text">
        Isaac Cordal es un artista gallego (Pontevedra, 48 a&ntilde;os) que crea peque&ntilde;os hombrecillos de cemento a los que sit&uacute;a en lugares tan cotidianos como un charco o los matojos rebeldes que nacen de una baldosa para mostrarnos su visi&oacute;n del mundo. Sus figuras de hombres de mediana edad, calvos, de aspecto abatido y traje gris cuestionan nuestra idea de progreso y representan &ldquo;esa inercia colectiva que nos lleva a pensar que nuestros comportamientos no pueden cambiar nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas figuras forman parte de un proyecto que tiene el nombre de 'Cement Eclipses' y que desde 2006 ha recorrido varias ciudades del mundo. Sus peque&ntilde;os humanos de 18 cent&iacute;metros tambi&eacute;n escenifican la preocupaci&oacute;n de Cordal por el cambio clim&aacute;tico. En su trabajo &lsquo;Politicians disccusing about global warming&rsquo; (Pol&iacute;ticos debatiendo sobre el cambio clim&aacute;tico), que formaba parte de su proyecto &lsquo;Follow the leader&rsquo; (Sigue al l&iacute;der), los hombres grises, algunos con maletines, parec&iacute;an reunidos en una cumbre importante con el agua o los escombros lleg&aacute;ndoles al cuello.
    </p><p class="article-text">
        Cordal, que se form&oacute; como escultor, transmite con un humor inquietante una imagen poco feliz de la sociedad, en la que incluye la amenaza del calentamiento global. &ldquo;Vivimos en una sociedad llena de incertidumbre; me interesa usar la creaci&oacute;n como estrategia de lucha para intentar comprender el mundo que hemos creado, y en lo posible, cambiarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que su obra 'Cement Eclipses' cr&iacute;tica nuestro comportamiento como masa. &iquest;Cree que el arte puede favorecer que los ciudadanos tomen conciencia de los problemas del cambio clim&aacute;tico y mover a la acci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;, que obviamente tiene su potencial. Ah&iacute; tenemos la publicidad, que utiliza estrategias relacionadas con la creaci&oacute;n para vendernos productos. El arte puede ser m&aacute;s sutil, menos obvio, pero sin duda creo que hay propuestas que nos hacen pensar y reflexionar sobre nuestros quehaceres cotidianos. El arte intenta zancadillear el curso implacable del tiempo y la historia. Necesitamos tener diferentes modelos que nos hagan cambiar la inercia actual. Imag&iacute;nate que se pone de moda ayudar al pr&oacute;jimo. &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nueva York, diciembre 2019.                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; le atrae de esos hombrecillos grises?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo es colocar un espejo sobre la sociedad moderna. Mis personajes, aunque sean lo contrario, me recuerdan a Bartleby, el personaje del escribiente de Herman Melville. Aunque mis esculturas tienen m&aacute;s que ver con la sumisi&oacute;n, la obediencia y su mantra de cuestionarse nada. Me interesa ese personaje clonado, su repetici&oacute;n industrial, como si todos vini&eacute;semos de esa misma cadena de montaje, de la misma f&aacute;brica, de ese molde madre llamado neoliberalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; elige la calle como escenario de tus figuras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El espacio p&uacute;blico tiene un papel importante en mi trabajo ya que en muchas ocasiones es el emplazamiento elegido el que le da todo el sentido a las esculturas. Suelo elegir espacios sem&aacute;nticos que confundan la escala; me interesan especialmente aquellos en los que se percibe el paso del tiempo, nuestra decadencia, que nos hablan de nuestra propia imperfecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero la comunicaci&oacute;n con el p&uacute;blico creo que funciona m&aacute;s en las redes sociales que en el espacio p&uacute;blico en s&iacute; mismo, ya que las esculturas son de peque&ntilde;o formato [unos 18 cm] y, por tanto, hay que prestar atenci&oacute;n para encontrarlas. Digamos que ser&iacute;a un encuentro casual, pero quiz&aacute; es con las fotos sobre un tema concreto con lo que se llega a m&aacute;s gente, y eso sucede a trav&eacute;s de Internet. Mis esculturas no son monumentos asediando las ciudades. Si te fijas, las ves y si no, pues no pasa nada. Utilizo ventanas, cornisas, cables, paredes, agujeros... una arquitectura residual que sirva de refugio para ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Beipu, Taiwan. 2019                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ha elegido hablar del cambio clim&aacute;tico en algunas de sus obras? &iquest;Qu&eacute; mensaje quiere transmitir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un goteo constante de acontecimientos que se convierten en la materia prima de mi trabajo. Me parece importante no perder la capacidad de autocr&iacute;tica sobre el presente, sobre ese espectro que llamamos modernidad. Me interesa retroceder para contemplar todo aquello que hemos creado bajo la premisa del progreso e indagar en sus efectos colaterales. La crisis energ&eacute;tica y clim&aacute;tica van a modular las d&eacute;cadas venideras. Siguiendo a nuestros l&iacute;deres nos hemos sentido inmensamente c&oacute;modos en la sociedad del confort y parece que ahora, que ya echamos mano del manual de instrucciones, todo comienza a estropearse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; reacci&oacute;n han provocado en el p&uacute;blico obras como 'Seguir al l&iacute;der' o 'Esperando el cambio clim&aacute;tico'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Internet han tenido m&aacute;s repercusi&oacute;n, ya que perduran en el tiempo, sobre todo la llamada popularmente 'Pol&iacute;ticos debatiendo sobre el cambio clim&aacute;tico', una fotograf&iacute;a tomada en Berl&iacute;n en 2011. En ella se ve un grupo de hombres semihundidos en un charco. Mucha gente todav&iacute;a me escribe para saber d&oacute;nde puede visitarla en Berl&iacute;n y no es posible porque es una instalaci&oacute;n ef&iacute;mera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel juega el humor en su cr&iacute;tica social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me interesa usar el humor y la iron&iacute;a de una manera dosificada, ambigua, en los l&iacute;mites del drama, en ese punto donde no sabes si re&iacute;r o llorar. Es algo complicado encontrar un equilibrio porque siempre tendemos al chiste y no me interesa en ese sentido. El humor me parece un b&aacute;lsamo para la existencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/isaac-cordal-artista-frente-crisis-climatica-esculturas-cuestionan-idea-progreso_128_9263072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Aug 2022 20:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isaac Cordal, un artista frente a la crisis climática: "Mis esculturas cuestionan nuestra idea de progreso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Crisis climática,Arte,Esculturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adam McKay: "Si te avisan de que hay un incendio y tu respuesta es que el aviso ha sido aburrido, hay un problema"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/adam-mckay-si-avisan-hay-incendio-respuesta-aviso-sido-aburrido-hay-problema_128_8935248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/788a713d-d67b-4f63-a4e1-9196b59e04dd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Adam McKay, director de la película &#039;No mires arriba&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cineasta buscaba ideas para hacer un filme sobre la crisis climática y le llegó en forma de sátira; ¿qué pasa si estamos ante el fin del mundo y a nadie le importa?: "Estamos tan divididos y vamos tan a degüello a por el otro que el humor puede ser positivo"</p><p class="subtitle">'No mires arriba', la película en la que todos ven un culpable de la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Adam McKay (Filadelfia, 1968) estaba buscando ideas para hacer una pel&iacute;cula sobre el cambio clim&aacute;tico cuando, en una conversaci&oacute;n con el periodista y guionista David Sirota, una ocurrencia lo hizo re&iacute;r: Armaged&oacute;n se acercaba y a nadie le importaba. Fue la semilla de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/no-mires-arriba-netflix-ayuso-pandemia_1_8614587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No mires arriba</a>, uno de los t&iacute;tulos de mayor &eacute;xito en la historia de Netflix, con cuatro nominaciones a los Oscar, incluida mejor pel&iacute;cula y mejor guion original.
    </p><p class="article-text">
        Contada en forma de s&aacute;tira, es la historia de dos cient&iacute;ficos (Leonardo di Caprio y Jennifer Lawrence) que descubren que un cometa colisionar&aacute; contra la Tierra en seis meses, destruyendo todo el planeta. La cinta se ha convertido en el relato que, para muchos, mejor explica nuestra reacci&oacute;n ante la crisis clim&aacute;tica. En contra de lo que uno esperar&iacute;a ante tal amenaza, ni el presidente de su pa&iacute;s (Meryl Streep) ni los medios de comunicaci&oacute;n (Catherine Blanchett, Tyler Perry) parecen demasiado interesados y el comportamiento social que se desata recuerda a la vida real hasta extremos preocupantes. Por supuesto, no faltan las alusiones al negacionismo y a las divisiones en dos bandos. La pel&iacute;cula consigue que nos riamos de la estupidez humana ante la cat&aacute;strofe que se le viene encima.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando planeamos el rodaje no sabíamos que una pandemia mundial se nos venía encima. En toda mi carrera jamás he experimentado algo igual, que el guion se hiciera realidad de esa manera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        McKay proviene de la tradici&oacute;n de la comedia, por lo que no es extra&ntilde;o que su mirada del cambio clim&aacute;tico incluya el humor. Sus comienzos como guionista del programa <em>Saturday Night Fever</em> y m&aacute;s tarde, sus primeros &eacute;xitos en el cine con el c&oacute;mico americano Will Ferrell, demuestran que este director y guionista sabe perfectamente c&oacute;mo usar desde los chistes m&aacute;s gamberros hasta la iron&iacute;a m&aacute;s aguda. Sus dos &uacute;ltimas pel&iacute;culas, <em>La gran apuesta</em>, sobre la burbuja econ&oacute;mica global que explot&oacute; en 2008, y <em>El vicio del poder</em>, acerca del vicepresidente de Estados Unidos detr&aacute;s de la guerra de Irak, Dick Cheney, mostraron una forma m&aacute;s directa de cr&iacute;tica social. McKay nos explica por qu&eacute; ahora ha elegido el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es curioso que eligiera un cometa que se va a estrellar contra la Tierra para hablar del cambio clim&aacute;tico en vez de un fen&oacute;meno m&aacute;s relacionado con el clima. &iquest;Qu&eacute; quiere contarnos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula quer&iacute;a hablar de la extra&ntilde;a falta de acci&oacute;n de los humanos ante la crisis clim&aacute;tica. Al reemplazar el clima por un cometa, el foco apunta a los trepas en el meollo pol&iacute;tico y a las reacciones egoc&eacute;ntricas en las redes sociales. Ese era el verdadero objetivo de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y se encontraron que, justo cuando iban a comenzar a rodar, estall&oacute; la pandemia del coronavirus. &iquest;En qu&eacute; cambi&oacute; su pel&iacute;cula cuando vio c&oacute;mo reaccionaba el mundo ante esta adversidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando planeamos el rodaje, no sab&iacute;amos que una pandemia mundial se nos ven&iacute;a encima ni, por supuesto, anticipamos la respuesta que iba a generar, especialmente en Estados Unidos, donde ha habido tantas divisiones y tanta desinformaci&oacute;n y furia. As&iacute; que reescrib&iacute; parte del guion antes de empezar el rodaje. Algunas cosas tomaron un matiz m&aacute;s absurdo, y otras las quit&eacute; porque se acercaban demasiado a lo que est&aacute;bamos viendo. En toda mi carrera jam&aacute;s he experimentado algo igual, que el guion se hiciera realidad de esa manera.
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            <span class="title">
                Un fotograma de la película, cuando los científicos intentan advertir de la inminente catástrofe en televisión.                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; eligi&oacute; el humor para un tema tan poco c&oacute;mico como la crisis clim&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Consider&eacute; muchas ideas sobre c&oacute;mo tratar algo tan grande como la crisis clim&aacute;tica. Algunas eran m&aacute;s dram&aacute;ticas, otras eran <em>thrillers</em> o bien historias a partir de un personaje. Finalmente, David Sirota lleg&oacute; con esta idea de que se acercaba Armaged&oacute;n y a nadie le importaba. Me hizo re&iacute;r y me di cuenta de que pod&iacute;amos hacer una pel&iacute;cula en la que la audiencia se riera junta tambi&eacute;n. Eso podr&iacute;a ser positivo ahora que estamos tan divididos. Vamos tan a deg&uuml;ello a por el otro en nuestra cultura que pienso que el humor puede ser muy bueno. Adem&aacute;s, si puedes re&iacute;rte, significa que no est&aacute;s abrumado por lo que ocurre. As&iacute; que hacer una comedia se convirti&oacute; en una motivaci&oacute;n para hacer la pel&iacute;cula.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas han perdido la confianza en nuestras instituciones. Me parece que uno de los errores que se están cometiendo ahora es reprender a los que han perdido la confianza en vez de intentar entender de dónde procede ese sentimiento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algunas escenas grotescas en la pel&iacute;cula, como los m&iacute;tines del presidente o las presentaciones de ideas grandiosas del magnate tecnol&oacute;gico, recuerdan demasiado a la realidad. &iquest;C&oacute;mo hemos llegado a aceptar como normales posiciones que parecen tan rid&iacute;culas en la ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo que ocurre es que muchas personas han perdido la confianza en nuestras instituciones, lo cual se remonta a 20 &oacute; 30 a&ntilde;os atr&aacute;s. La epidemia de opioides en Estados Unidos, con los m&eacute;dicos recetando medicamentos muy peligrosos para malestares tan comunes como un dolor de muelas, o la escalada hacia la guerra de Irak, que se bas&oacute; en una evidencia que luego result&oacute; en su mayor&iacute;a falsa. Tambi&eacute;n por el neoliberalismo del mercado, que llev&oacute; al cierre de las f&aacute;bricas en Estados Unidos y otros pa&iacute;ses. Lo que se ve es una repetici&oacute;n de que las instituciones nos est&aacute;n fallando, lo que ha creado una inmensa desconfianza. Me parece que uno de los errores que se est&aacute;n cometiendo ahora es reprender a los que han perdido la confianza en vez de intentar entender de d&oacute;nde procede ese sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula parodia la obsesi&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n por ser entretenidos y evitar las malas noticias. &iquest;C&oacute;mo afecta esto a la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un peligro cuando relacionas las noticias con la idea de que tienen que ser divertidas y conseguir clics. La manera en la que las noticias exist&iacute;an antes, y que por mi edad todav&iacute;a puedo recordar, se basaba en que deb&iacute;an proveer un servicio p&uacute;blico que ofreciese informaci&oacute;n necesaria para funcionar como ciudadano y estar a salvo como persona. Pero, desde que hemos ligado la idea de las noticias con el entretenimiento, algo que hemos visto a trav&eacute;s de las d&eacute;cadas, se han ido alejando cada vez m&aacute;s de la realidad. Esto es muy peligroso. Si alguien llega a tu casa para avisarte de que hay un incendio y que debes evacuar, hay un problema si tu respuesta es, bueno, ese aviso ha sido un poco aburrido, o no me parece adecuada tu forma de vestir o que no hayas sonre&iacute;do. Tenemos un problema y aqu&iacute; es donde, en gran parte, est&aacute; nuestra cultura ahora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un fotograma de la película, que muestra a los dos científicos que dan la voz de alarma."
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            <span class="title">
                Un fotograma de la película, que muestra a los dos científicos que dan la voz de alarma.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cree que su pel&iacute;cula podr&aacute; cambiar algo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubo un momento, hace unas d&eacute;cadas, en el que las pel&iacute;culas ten&iacute;an un gran impacto. F&iacute;jate en las pel&iacute;culas que se hicieron en los a&ntilde;os 60 como <em>Tel&eacute;fono rojo, &iquest;volamos hacia Mosc&uacute;?</em> o <em>Siete d&iacute;as de mayo</em>, o las que se hicieron a finales de los 70 y principios de los 80 como <em>El s&iacute;ndrome de China</em> o <em>Silkwood</em> sobre el peligro nuclear. Uno de los mejores ejemplos es la serie de televisi&oacute;n <em>El d&iacute;a despu&eacute;s</em>, que habla de una cat&aacute;strofe nuclear. Por lo visto, Ronald Reagan la vio y cambi&oacute; su pol&iacute;tica nuclear y, qui&eacute;n sabe, quiz&aacute; evit&oacute; una guerra. Las pel&iacute;culas pueden ser muy poderosas. O las series de televisi&oacute;n, o la m&uacute;sica. As&iacute; que, &iquest;creo que esta pel&iacute;cula puede cambiar algo? Por supuesto que no, pero qui&eacute;n sabe, a lo mejor se puede convertir en una mota de polvo en una monta&ntilde;a mucho m&aacute;s grande que finalmente crear&aacute; una diferencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con la plataforma de acci&oacute;n ciudadana que ha lanzado en Netflix, &iquest;qu&eacute; quiere conseguir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos tenido mucha suerte en esta plataforma que ha lanzado Netflix. Contamos con algunos de los mejores expertos clim&aacute;ticos, cient&iacute;ficos y activistas para crearla, y hemos intentado que fuera muy simple y directa. As&iacute; que espero que cualquiera que haya visto la pel&iacute;cula y no conozca ning&uacute;n lugar donde acudir para saber qu&eacute; puede hacer al respecto, se pueda acercar a esta p&aacute;gina web. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Espero que nos despertemos y reaccionemos en los próximos seis meses, o un año, o dos, porque nos acercamos a algo muy peligroso que puede realmente destruir nuestras instituciones y entidades científicas, que son las que pueden solucionar este problema</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que dice, adem&aacute;s, es muy sencillo: conversa sobre estos temas, exige m&aacute;s a tus l&iacute;deres y a los medios de comunicaci&oacute;n y, s&iacute;, haz tambi&eacute;n algunos cambios personales. Aunque, debemos admitirlo, la mayor&iacute;a de los da&ntilde;os los est&aacute;n realizando las grandes corporaciones. Lo que quer&iacute;amos era asegurarnos de que alguien que est&eacute; viendo la pel&iacute;cula, a&uacute;n qued&aacute;ndose en la zona de Netflix, ten&iacute;a un lugar donde ir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras su cr&iacute;tica mordaz, &iquest;le queda esperanza de que vayamos a tomar las decisiones apropiadas para afrontar el cambio clim&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, todav&iacute;a soy optimista. Una de las cosas que no nos gusta a los humanos es el dolor. Si observas nuestra historia, siempre despertamos cuando hay dolor y el dolor ya est&aacute; aqu&iacute;. Es decir, cuando hay incendios en el oeste de Australia respondemos inmediatamente. Adem&aacute;s, tenemos avances tecnol&oacute;gicos incre&iacute;bles como las energ&iacute;as renovables, aunque hayamos tardado demasiado tiempo en usarlas. Yo espero que nos despertemos y reaccionemos en los pr&oacute;ximos seis meses, o un a&ntilde;o, o dos, porque, de lo contrario, nos acercamos a algo muy peligroso que puede realmente destruir todas nuestras instituciones y entidades cient&iacute;ficas que son las que pueden solucionar este problema. Si continuamos esperando y esperando, entonces s&iacute; que me empezar&eacute; a asustar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/adam-mckay-si-avisan-hay-incendio-respuesta-aviso-sido-aburrido-hay-problema_128_8935248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Apr 2022 20:16:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adam McKay: "Si te avisan de que hay un incendio y tu respuesta es que el aviso ha sido aburrido, hay un problema"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Arte,Cineastas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doreen Stabinsky: "El compromiso de alcanzar cero emisiones netas es un gran castillo en el aire que se derrumbará"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/doreen-stabinsky-compromiso-alcanzar-cero-emisiones-netas-gran-castillo-aire-derrumbara_1_8657238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c111aad-fd65-4f8e-80db-7324ae48a1de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Doreen Stabinsky: &quot;El compromiso de alcanzar cero emisiones netas es un gran castillo en el aire que se derrumbará&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta profesora de Política Global Ambiental se muestra muy dura con estos anuncios de cada vez más empresas, los cuales "desvían" del verdadero objetivo: alejarse lo más rápido posible de las energías fósiles</p><p class="subtitle">20 empresas están detrás de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos 50 años</p></div><p class="article-text">
        Doreen Stabinsky (Flemington, New Jersey, 60 a&ntilde;os) dedica &ldquo;sus d&iacute;as y sus noches&rdquo; a estudiar el impacto del cambio clim&aacute;tico en los humanos y en los ecosistemas. Hace dos a&ntilde;os, a esta investigadora formada en gen&eacute;tica, econom&iacute;a, agricultura y pol&iacute;tica le llam&oacute; la atenci&oacute;n que cada vez m&aacute;s empresas y gobiernos anunciaran el objetivo de alcanzar &ldquo;cero emisiones netas&rdquo;. La idea que recoge es en apariencia sencilla: lograr que el n&uacute;mero de emisiones liberadas en la atm&oacute;sfera sea igual al n&uacute;mero de emisiones que se retiran de ella, consiguiendo, por lo tanto, un balance igual a cero. Sin embargo, en un estudio publicado por ella y otros investigadores en 2021, concluyen que estos planes son pura propaganda de aquellos que en realidad quieren seguir emitiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada d&iacute;a escuchamos o leemos que una empresa ha publicado sus nuevos planes de cero neto para neutralizar sus emisiones. &iquest;Qu&eacute; significa esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tan solo tres a&ntilde;os apenas se hablaba de cero neto y ahora se ha convertido en un nuevo concepto que aparece en todos lados. Pero el concepto confunde m&aacute;s que revela. Se usa para ocultar la falta de acci&oacute;n porque legitima la idea de que podemos seguir emitiendo di&oacute;xido de carbono puesto que podremos extraerlo despu&eacute;s. Es una invenci&oacute;n del mundo de las pol&iacute;ticas que forma parte del discurso de quienes desean seguir emitiendo. Consigue que el camino hacia las emisiones cero, que es el verdadero objetivo, resulte menos desafiante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su opini&oacute;n, &iquest;cu&aacute;les son los mayores problemas de esta idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mayor problema es que hay mucho inter&eacute;s en la parte de neto y poco en el cero. Para que no se produzca una subida de la temperatura mayor de 1,5&ordm;C tenemos que reducir nuestras emisiones de carbono hasta llegar lo m&aacute;s pr&oacute;ximo a cero. Pero la idea del cero neto sugiere que podemos seguir emitiendo di&oacute;xido de carbono en la atm&oacute;sfera si luego logramos extraerlo. Acepta que podemos equilibrar lo que liberamos all&iacute; arriba con lo que extraemos. La pregunta cr&iacute;tica es: &iquest;cu&aacute;nto realmente estamos emitiendo y cu&aacute;nto podremos quitar? Aqu&iacute; es donde la idea del cero neto se convierte en un concepto imaginario: promueve la idea de que no tienes que preocuparte de lo que se est&aacute; emitiendo en la atm&oacute;sfera porque alg&uacute;n d&iacute;a en el futuro lo podr&aacute;s retirar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por eso dice que es el nuevo &ldquo;negacionismo clim&aacute;tico&rdquo;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Es negacionismo clim&aacute;tico porque elimina la idea de responsabilidad. Uno puede pensar que si planta &aacute;rboles ya ha cumplido con su compromiso contra el cambio clim&aacute;tico. Pero se usa para ocultar la inacci&oacute;n. Si las compa&ntilde;&iacute;as que lo reclaman siguen con su negocio funcionando como siempre, eso significa que est&aacute;n negando el cambio clim&aacute;tico. Cuando veo a Shell, Exxon o Chevron pretendiendo ser maravillosos actores porque adoptan los objetivos de cero neto para 2050 veo un absoluto <em>greenwashing</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; creen que est&aacute;n ocultando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay razones para pensar que podemos seguir emitiendo CO2 las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas y que la retirada de carbono en la segunda mitad del siglo nos ayudar&aacute; a mantenernos por debajo de esos 1,5 &ordm;C de calentamiento global. S&iacute;, al final alcanzaremos una situaci&oacute;n de cero neto y neutralidad de carbono, pero una vez que tengamos 2&ordm;C &oacute; 2,5&ordm;C m&aacute;s en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se espera que eliminemos el CO2 que hemos acumulado hasta entonces de la atm&oacute;sfera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos maneras de capturar el di&oacute;xido de carbono en la atm&oacute;sfera. Por un lado, a trav&eacute;s de procesos naturales como los que realizan los &aacute;rboles al absorber carbono o los que llevan a cabo los microorganismos al fijarlo al suelo. Por otro, mediante procesos de ingenier&iacute;a como la bioenerg&iacute;a con captura y almacenamiento de carbono o como la captura directa del aire. De momento, la captura directa es posible solo a escala limitada y tiene grandes costes econ&oacute;micos y energ&eacute;ticos. Digamos que est&aacute; en un estado piloto. 
    </p><p class="article-text">
        La bioenerg&iacute;a con captura y almacenamiento de carbono se basa en la idea de plantar &aacute;rboles para luego quemarlos y capturar el CO2 licuado para enterrarlo bajo tierra. Uno puede imaginarse la cantidad de bosques y suelos que necesitar&iacute;a usarse para este fin; algo as&iacute; como el doble del &aacute;rea de la India. Es casi un mundo de fantas&iacute;a. Pero estas dos tecnolog&iacute;as se incluyen en algunos modelos clim&aacute;ticos, sin que quienes los elaboran piensen en si en realidad ser&aacute; posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;en qu&eacute; consisten exactamente los planes de cero neto de las empresas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los planes de cero neto de las compa&ntilde;&iacute;as son vagos y carecen de detalles. Asumen que dispondr&aacute;n de los ecosistemas naturales de varios planetas para eliminar el di&oacute;xido de carbono. Empresas como las petroleras est&aacute;n proclamando planes de cero emisiones netas a la vez que planean incrementar la producci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles porque cuentan con esos ecosistemas. Pero ignoran el problema del tiempo. Adem&aacute;s, no tenemos suficiente tierra para plantar todos esos billones y billones de &aacute;rboles que la gente imagina. Son actores muy poderosos que tienen grandes cantidades de dinero para invertir en &aacute;rboles y bosques, y as&iacute; dar una imagen verde, pero esto tambi&eacute;n tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Me podr&iacute;a explicar cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendr&aacute; grandes repercusiones entre los peque&ntilde;os agricultores, los pueblos ind&iacute;genas y las personas que subsisten de sus tierras, ya que su suelo tendr&aacute; mucho m&aacute;s valor como sumidero de carbono para los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos. Los peque&ntilde;os agricultores tendr&aacute;n que moverse a otro lugar. Cuando tienes estos actores poderosos buscando tierra para poder seguir con sus emisiones, provocas una amenaza de desplazamiento. Muchas personas ya han tenido que trasladarse por los proyectos de carbono. Tambi&eacute;n se plantan nuevos bosques que han sustituido a los antiguos porque los bosques no secuestran la misma cantidad de carbono al final de sus vidas que al principio. Pero si quieres tener un documento que justifique que has plantado un cierto n&uacute;mero de &aacute;rboles que absorben tal cantidad de carbono, todo esto funciona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para algunos economistas, los mercados de carbono, donde las empresas compran o venden sus derechos de emisi&oacute;n de CO2, podr&iacute;an tener un efecto disuasorio al poner precio a las emisiones. &iquest;No hay ninguna manera de que los mercados de carbono puedan ser &uacute;tiles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el principio de los mercados de carbono es problem&aacute;tico. Si uno coge un determinado sector y establece un mercado dentro de ese sector, junto con un l&iacute;mite para ir reduciendo emisiones, no hay ning&uacute;n inconveniente. El problema surge cuando miras hacia el exterior, cuando haces estas compensaciones de forma externa. En ese caso, las compensaciones definitivamente no funcionan. El concepto es err&oacute;neo intr&iacute;nsecamente porque al final compensar significa eximir de lo que uno debe hacer. Hay un desequilibrio de poder en este espacio porque los que compran estas compensaciones siempre tendr&aacute;n dinero para salir de estas obligaciones si les das la opci&oacute;n. Ahora mismo necesitamos aumentar el secuestro de di&oacute;xido de carbono y reducir sus emisiones al mismo tiempo. Pero el mercado es peligroso y problem&aacute;tico porque no nos permite abordar los dos retos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se podr&iacute;a entonces combinar estos dos objetivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Estado debe involucrarse imponiendo reducciones de emisiones, pero tambi&eacute;n movilizando inversi&oacute;n en la captura de carbono y en la transformaci&oacute;n. Es peligroso centrarse solo en el mercado de compensaciones para mejorar la reducci&oacute;n de emisiones de CO2. El gran reto al que nos enfrentamos es la transformaci&oacute;n de nuestros sistemas. Necesitamos transformar nuestro modelo energ&eacute;tico para alejarnos de los combustibles f&oacute;siles, tenemos que electrificar nuestro sistema de transporte y debemos modificar nuestras infraestructuras y mejorar los aislamientos de nuestras viviendas. Eso requiere inversiones astron&oacute;micas y sist&eacute;micas. Si el mercado se centra solo en esos actores individuales comerciando cr&eacute;ditos, &iquest;de d&oacute;nde provendr&aacute;n esas grandes cantidades de dinero?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ustedes proponen un nuevo concepto: el &ldquo;cero real&rdquo;. &iquest;Puede explic&aacute;rnoslo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea de &ldquo;cero real&rdquo; es mantener el foco en el cero en vez de en el neto. No se trata de ignorar el hecho de que los ecosistemas naturales son sumideros de carbono y de que hay que invertir en ellos, sino de recolocar los retos sobre el cero. En definitiva, pensar en qu&eacute; se necesita para acabar con la venta y el consumo de combustibles f&oacute;siles. Es mirar de una manera diferente en la que no quepa esa idea de lo neto, dejando de pensar que tenemos esa posibilidad de captura de carbono que nos permite despreocuparnos de alcanzar las emisiones cero y de dejar de acumular CO2 en la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su trabajo, &iquest;c&oacute;mo pasaron de analizar los mercados de carbono a hacerlo con las promesas de cero emisiones netas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me empec&eacute; a preocupar por el concepto de cero neto en 2020. Empec&eacute; a trabajar con algunos colegas sobre los mercados de carbono, sin tener una idea clara de lo que hablar&iacute;amos y, de repente, todas las piezas empezaron a cobrar sentido. En el informe hemos atado cabos. Enseguida se vio que la idea del cero neto era una manera de potenciar los mercados de carbono. Los mercados voluntarios de emisiones de carbono se incrementar&aacute;n por la demanda de los objetivos de cero neto. Pero necesitamos se&ntilde;alar qu&eacute; efectos tendr&aacute; este modelo en la naturaleza y en los modos de vida de las personas, especialmente en los pa&iacute;ses del sur.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su opini&oacute;n, &iquest;qu&eacute; valor tienen entonces estos planes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si una compa&ntilde;&iacute;a o un Gobierno anuncia su compromiso con el cero neto, los activistas tienen algo tangible que pueden usar para evaluar la compa&ntilde;&iacute;a. Pero el concepto de cero neto, en realidad, es una herramienta de los que tienen poder y quieren imponer compromisos vagos e insignificantes. Tiene un valor propagand&iacute;stico muy grande. Construye un gran castillo en el aire que se derrumbar&aacute;, pues est&aacute; sustentado en capturas de carbono imaginarias. El peligro es que muchas personas lo creer&aacute;n y pensar&aacute;n que se puede seguir quemando combustibles f&oacute;siles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/doreen-stabinsky-compromiso-alcanzar-cero-emisiones-netas-gran-castillo-aire-derrumbara_1_8657238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jan 2022 21:31:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Emisiones contaminantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misión imposible de viajar en tren por Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/mision-imposible-viajar-tren-europa_1_8609297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c35255d4-26fb-4cc2-b881-49e55e5eed48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La misión imposible de viajar en tren por Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión Europea y algunos países de la UE admiten que el tren es necesario para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de CO2, pero, de momento, solo un 6% de los viajes en Europa se realizan en ferrocarril</p><p class="subtitle">Bruselas regalará 60.000 billetes de tren a europeos de entre 18 y 20 años</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ha viajado por diversas ciudades europeas un tren de nombre prometedor: el <a href="https://www.connectingeuropeexpress.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Connecting Europe Express</a>, puesto en marcha por la Comisi&oacute;n Europea para celebrar 2021 como el A&ntilde;o del Ferrocarril. Sin embargo, la ambiciosa campa&ntilde;a, que concluy&oacute; en noviembre, en realidad ha dejado en evidencia que resulta pr&aacute;cticamente imposible atravesar el continente en tren.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Bruselas como los pa&iacute;ses de la UE anuncian desde hace a&ntilde;os el tren como alternativa al coche y al avi&oacute;n para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte en Europa. En total, 55 locomotoras tuvieron que utilizarse para tirar de diferentes tipos de tren, porque nada encaja en las redes ferroviarias europeas&ldquo;, sentencia un an&aacute;lisis que acaba de publicar <em>Investigative Europe</em>.
    </p><p class="article-text">
        Jon Worth, un brit&aacute;nico residente en Alemania que viaja a menudo en tren por Europa, lo expresaba con descontento en su <a href="https://jonworth.eu/europes-empty-publicity-train-the-connecting-europe-express-reaches-the-end-of-the-line/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a>: &ldquo;El tren de publicidad vac&iacute;a de Europa ha llegado al final de la l&iacute;nea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como viajero que quiere evitar los aviones para reducir sus emisiones, Worth explica que moverse entre pa&iacute;ses es todav&iacute;a muy dif&iacute;cil y que la Comisi&oacute;n Europea, a pesar de sus buenas palabras, no hace lo suficiente para impulsar el cambio. Hoy en d&iacute;a, solo un 6% de los viajes en Europa se realizan en tren.
    </p><h3 class="article-text">Las grandes l&iacute;neas para obtener beneficio</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de los operadores nacionales, como Renfe, SNCF o Deutsche Bahn, piensan en su territorio nacional o en rutas internacionales donde obtengan grandes beneficios&rdquo;, explica tras regresar en tren desde Eslovenia.
    </p><p class="article-text">
        Jon Worth comenz&oacute; su campa&ntilde;a <a href="https://trainsforeurope.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trains For Europe</a> para recuperar los trenes nocturnos en Europa como una necesidad personal, usando su experiencia como usuario que se enfrenta a menudo a los problemas de viajar en tren. Para &eacute;l, resulta dif&iacute;cil fomentar este transporte cuando las compa&ntilde;&iacute;as no piensan internacionalmente y cuando operaciones tan sencillas como comprar un billete se convierten en una pesadilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy en d&iacute;a todav&iacute;a no hay una plataforma online como las de viajes en avi&oacute;n donde se puedan comparar diferentes l&iacute;neas o comprar billetes unificados&rdquo;, explica. &ldquo;Muchas empresas se niegan a dar a estas plataformas sus horarios o solo ponen a la venta sus billetes m&aacute;s caros. Los viajeros no podemos consultar los horarios en tiempo real para saber si hay un problema. Y, adem&aacute;s, no hay ning&uacute;n acuerdo entre las compa&ntilde;&iacute;as que te permita recuperar tu billete si has perdido un tren por un retraso en la conexi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mark Smith, conocido como el Hombre del Asiento 61 (<em>The Man in Seat 61</em>), el pasajero m&aacute;s c&eacute;lebre de los usuarios de tren en Europa, est&aacute; de acuerdo con este diagn&oacute;stico. Desde que en 2001 este extrabajador ferroviario cre&oacute; su p&aacute;gina <a href="https://www.seat61.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web</a>, estas dificultades apenas han mejorado. &ldquo;Aunque p&aacute;ginas como <a href="https://www.omio.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Omio</a> o <a href="https://www.thetrainline.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trainline</a> han facilitado viajar por Europa, a&uacute;n son incapaces de conectar lugares como Portugal o Finlandia&rdquo;, dice. &ldquo;Yo mismo a veces encuentro antes los horarios de los trenes de Madrid a Lisboa en la gu&iacute;a de horarios de trenes de Alemania que en la gu&iacute;a europea (The European Rail Timetable)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Khristian Schidmt, director de transporte terrestre de la Comisi&oacute;n Europea, admit&iacute;a hace unas semanas en una conferencia que organiz&oacute; <em>Investigative Europe </em>tras su <a href="https://www.investigate-europe.eu/en/2021/derailed-europe-railway/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a>, que uno de los obst&aacute;culos para armonizar la red ferroviaria es la fragmentaci&oacute;n de los mercados nacionales, donde las compa&ntilde;&iacute;as solo se preocupan de proteger su mercado interior. En asuntos como la venta de billetes, la tecnolog&iacute;a est&aacute; disponible, pero priman los intereses comerciales. &ldquo;Es un verdadero desastre que sea tan complicado simplemente comprar un billete&rdquo;, dijo.
    </p><h3 class="article-text">Un dato optimista: crece el inter&eacute;s del p&uacute;blico</h3><p class="article-text">
        El Hombre del Asiento 61 es, sin embargo, optimista. Cree que la presi&oacute;n de los ciudadanos puede que cambie el rumbo del tren. En los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os, su p&aacute;gina recibe muchas m&aacute;s visitas gracias a un nuevo tipo de usuario interesado en este medio de transporte. &ldquo;Hace 20 a&ntilde;os, las largas distancias en tren las hac&iacute;an quienes ten&iacute;an miedo a volar, o alg&uacute;n problema de salud o eran, como yo, unos nost&aacute;lgicos&rdquo;, dice. &ldquo;Pero ahora hay muchos viajeros que prefieren los trenes porque para evitar las molestias de viajar en avi&oacute;n y, sobre todo, porque quieren reducir sus emisiones de carbono&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea reconoce que el tren es necesario para alcanzar su objetivo de viajes neutros en carbono para 2030. Tambi&eacute;n algunos gobiernos nacionales lo empiezan a admitir. Jon Worth explica que el tren podr&iacute;a tener un papel relevante en distancias cortas, as&iacute; como en viajes largos nocturnos que pueden sustituir el avi&oacute;n. &ldquo;Hay temas t&eacute;cnicos m&aacute;s dif&iacute;ciles de resolver &ndash;como el ancho de v&iacute;as diferente de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica&ndash;, pero muchos otros tienen que ver m&aacute;s con una voluntad pol&iacute;tica&rdquo;, explica. &ldquo;En Espa&ntilde;a, por ejemplo, ser&iacute;a f&aacute;cil reinstaurar el tren nocturno de Madrid a Lisboa o de Barcelona a A Coru&ntilde;a.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Trains for Europe, la campa&ntilde;a que dirige este brit&aacute;nico, emplaza a los pa&iacute;ses europeos a que resuelvan sus problemas colaborando entre s&iacute;. En su opini&oacute;n, el mayor problema para crear nuevas rutas nocturnas es la falta de trenes &ndash;&ldquo;hay compa&ntilde;&iacute;as peque&ntilde;as que estar&iacute;an dispuestas a ponerlas en marcha&rdquo;&ndash; y lo que propone es que los pa&iacute;ses compren juntos para reducir los costes.
    </p><p class="article-text">
        La idea de los trenes nocturnos vuelve a vivir un buen momento, al menos en el centro y norte de Europa. En los &uacute;ltimos meses Francia ha anunciado que abrir&aacute; nuevas rutas y desde la operadora de Austria se han estrenado las l&iacute;neas de Viena a Par&iacute;s y de Z&uacute;rich a &Aacute;msterdam.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, sin embargo, todos los servicios que ofrec&iacute;a Renfe se han suprimido tras la pandemia. Aunque algunas cosas est&aacute;n cambiando. Por primera vez, Renfe tendr&aacute; competencia, con la entrada de compa&ntilde;&iacute;as como Ilsa y Ouigo, y el Gobierno estudia si los trenes pueden ser una buena opci&oacute;n para alcanzar sus planes ambientales. Para algunos, esto carece de sentido sin pensar en los beneficios comerciales; para otros, se trata de una necesidad p&uacute;blica ante la crisis clim&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/mision-imposible-viajar-tren-europa_1_8609297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Dec 2021 20:47:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La misión imposible de viajar en tren por Europa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible reciclar la ropa usada? El caso de Francia indica que es más común volverla a vender]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/posible-reciclar-ropa-usada-caso-francia-indica-comun-volverla-vender_1_8022144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/349ee2c5-4472-4ae2-ab60-13b270f6041b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible reciclar la ropa usada? El caso de Francia indica que es más común volverla a vender"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nueva Ley de Residuos que tramita el Congreso obliga a crear un canal de recogida para el textil en España. Sin embargo, el ejemplo de Francia muestra que conseguir reciclarlo es otra historia.</p><p class="subtitle">Tetrabrik, el residuo que hoy ya nadie puede reciclar al 100% en España</p></div><p class="article-text">
        Francia, el pa&iacute;s con m&aacute;s tradici&oacute;n en la moda, dispone desde 2007 de un sistema en el que los fabricantes y distribuidores de productos textiles pagan una contribuci&oacute;n para la recogida, transporte, almacenamiento y reciclado de las prendas de ropa, el calzado y la ropa de cama. En febrero de 2020, la ley se ampli&oacute; y exige que todos los fabricantes de estos productos se registren con un identificador individual que permita llevar un registro de la cantidad y calidad de los residuos. Adem&aacute;s, sumando la recogida de cortinas y estores hechos de tela. &iquest;Qu&eacute; resultados han obtenido?
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de recogida de residuos textiles y reutilizaci&oacute;n han mejorado notablemente. Francia tiene hoy 44.000 puntos de recogida de ropa, en su mayor&iacute;a contenedores en la calle, y ha conseguido que los fabricantes aporten m&aacute;s de 150 millones de euros a la gesti&oacute;n de estos residuos en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comparado con 2009, cuando se recogi&oacute; el 27% de los desechos textiles, en 2019 se consigui&oacute; el 39%&rdquo;, comentan desde Refashion, la entidad que gestiona el sistema de recogida y gesti&oacute;n de textiles; m&aacute;s de la mitad de estos residuos (57,8%, seg&uacute;n aparece publicado en su web) se vuelve a vender en tiendas de segunda mano en Francia o en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la nueva Ley de Residuos que tramita el Congreso obliga a crear un canal de recogida selectiva para el textil. Sin embargo, el ejemplo de Francia muestra que, aunque las cifras de recogida hayan mejorado, el reciclaje no est&aacute; para nada asegurado. Debido a la mezcla de materiales de la ropa y del calzado, es dif&iacute;cil separar las fibras, tanto de forma mec&aacute;nica como qu&iacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el principal problema, como apuntan en ReFashion: &ldquo;Hoy en d&iacute;a las soluciones de reciclaje no est&aacute;n suficientemente industrializadas ni son rentables&rdquo;, comentan por mail. &ldquo;Es necesario invertir en crear una industria exitosa para ofrecer reciclaje en Europa, mejoremos la durabilidad de los productos, optimicemos la manera de reusar y reciclar, y aumentemos la recogida de textiles y calzado tanto en cantidad como en calidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esta entidad, su experiencia, aunque no pueda transferirse tal cual, ofrece algunas pistas que pueden servir a otros pa&iacute;ses. &ldquo;El coste debe ser menor que el que supone la recogida y selecci&oacute;n de la basura en los hogares&rdquo;, explican, &ldquo;y debe haber una industria de reciclaje previa, pues cuanto se m&aacute;s recoge, menos se puede reutilizar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/posible-reciclar-ropa-usada-caso-francia-indica-comun-volverla-vender_1_8022144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jun 2021 19:40:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible reciclar la ropa usada? El caso de Francia indica que es más común volverla a vender]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reciclaje,Moda,Moda sostenible,Consumo,Industria textil,Francia,Residuos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué prohibir los coches más sucios no es la mejor opción para reducir la contaminación en la ciudad, según un estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/prohibir-coches-sucios-no-mejor-opcion-reducir-contaminacion-ciudad-estudio-esade_1_7880222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18c3102c-cb4a-4294-b631-e8bad097c267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué prohibir los coches más sucios no es la mejor opción para reducir la contaminación en la ciudad, según un estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación del Centro de Políticas Económicas de Esade concluye que las zonas de bajas emisiones no son tan efectivas como los peajes urbanos</p></div><p class="article-text">
        Cuando en febrero de 2003 el alcalde de Londres empez&oacute; a cobrar cinco libras (unos siete euros al cambio de entonces) a los conductores que entraban en el centro para reducir los atascos, solo una peque&ntilde;a minor&iacute;a apoyaba su plan. Se trataba del peaje urbano m&aacute;s extenso del mundo y, en aquel momento, hab&iacute;a pocos ejemplos de medidas para acabar con los inconvenientes del tr&aacute;fico.&nbsp;Al cabo de un a&ntilde;o, muchos ciudadanos se mostraban contentos con el <a href="https://www.researchgate.net/publication/258181286_Preliminary_Results_of_the_London_Congestion_Charging_Scheme" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resultado</a>: los atascos se hab&iacute;an reducido un 30% y el tr&aacute;fico un 10%.
    </p><p class="article-text">
        Algo similar ocurri&oacute; en Estocolmo, otra de las pocas ciudades que tiene un sistema de pago para los coches que entran en el centro urbano. Aqu&iacute;, los atascos disminuyeron m&aacute;s del 20% y la contaminaci&oacute;n entre un 5% y un 15%. Hoy, estos peajes se siguen aplicando con &eacute;xito en ambas capitales y se han ampliado con pol&iacute;ticas que proh&iacute;ben o penalizan a los veh&iacute;culos m&aacute;s contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://dobetter.esade.edu/es/politicas-contaminacion-areas-urbanas?_wrapper_format=html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> que presenta esta semana el Centro de Pol&iacute;ticas Econ&oacute;micas de Esade (EsadeEcPol), lanza un mensaje discrepante respecto a las zonas de bajas emisiones que se est&aacute;n adoptando en Europa: el peaje urbano &ndash;en el que se cobra por circular en una zona&ndash; ofrece mejores resultados que prohibir la entrada a los veh&iacute;culos m&aacute;s sucios.
    </p><p class="article-text">
        El documento, en el que se se analizan los resultados de 130 grandes ciudades de 19 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea y el Reino Unido, lo justifica de este modo: las zonas de bajas emisiones solo afectan a ciertos veh&iacute;culos, mientras que el peaje incluye casi todas las categor&iacute;as; no suelen conllevar necesariamente mejoras en el transporte p&uacute;blico, mientras el dinero del peaje suele ir acompa&ntilde;ado de inversiones en el transporte p&uacute;blico. Adem&aacute;s de la reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n, reducen m&aacute;s los atascos, lo cual redunda en ventajas econ&oacute;micas. &nbsp;Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, los ciudadanos de Barcelona y de Madrid pasan 119 y 105 horas extra al volante, respectivamente, que suponen 175,5 millones de euros y 187,5 millones de p&eacute;rdidas anuales para las empresas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las zonas de bajas emisiones, menos efectivas de acuerdo a este estudio para mejorar el tr&aacute;fico y la contaminaci&oacute;n, son las que est&aacute;n creciendo en toda Europa y las que se promueve en el nuevo Proyecto de Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, donde se impone la adopci&oacute;n de estas zonas a todas las ciudades de m&aacute;s de 50.000 habitantes y a las de m&aacute;s de 20.000 habitantes que tengan mala calidad del aire.
    </p><p class="article-text">
        Esto se debe, explican, a que suelen aceptarse mejor: permite a los alcaldes relajar las restricciones de los tipos de veh&iacute;culos sorteando su impopularidad, son baratas porque no suelen conllevar mejoras en el transporte p&uacute;blico y se alinean con los intereses de la industria automovil&iacute;stica ya que fomentan el reemplazo de los coches contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los consumidores subestiman los beneficios de los peajes&rdquo;, explica&nbsp;Marta Su&aacute;rez-Varela, directora de la l&iacute;nea de investigaci&oacute;n de Transici&oacute;n verde del Centro de Pol&iacute;ticas Econ&oacute;micas de Esade. Por ello, aclara, &ldquo;establecer periodos de prueba suele contribuir a que perciban la mejora en la congesti&oacute;n, y convencidos de su utilidad, se venza el rechazo inicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que ocurri&oacute; en Estocolmo y Mil&aacute;n, que aprobaron por refer&eacute;ndum esta medida tras unos meses en los que se prob&oacute; cobrar a los conductores por entrar a ciertas zonas de la ciudad. En otros lugares, como Londres, la medida se implement&oacute; como parte de las pol&iacute;ticas urbanas y fue m&aacute;s tarde cuando recibi&oacute; el apoyo de la ciudadan&iacute;a. Su alcalde de entonces, Ken Livingstone, hizo un an&aacute;lisis pasados diez a&ntilde;os sobre c&oacute;mo se produjo el cambio: &ldquo;Si hubiera tenido un refer&eacute;ndum primero, con toda la histeria de los peri&oacute;dicos &ndash;estuvieron dos a&ntilde;os y medio diciendo que ser&iacute;a un desastre &ndash;nunca se hubiera llevado a cabo. Lo pintaban todo muy negro&rdquo;, dijo en la <a href="https://www.bbc.com/news/uk-england-london-21451245" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BBC</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, solo cinco ciudades europeas &ndash;Londres, Estocolmo, Mil&aacute;n, Gotemburgo y Palermo&ndash;tienen un peaje para evitar los embotellamientos. En otros lugares donde se intentaron imponer modelos similares, como Manchester o Nueva York, nunca llegaron a aplicarse, bien porque los ciudadanos se opusieron (en una <a href="https://www.theguardian.com/politics/2008/dec/12/congestioncharging-transport" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">votaci&oacute;n</a> en Manchester), bien porque los alcaldes no consiguieron el apoyo pol&iacute;tico suficiente (<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-01-19/congestion-pricing-gets-another-look-in-new-york-city" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Bloomberg</a> en Nueva York).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las preocupaciones habituales en discusiones sobre este tema suele ser las posibles consecuencias distributivas&rdquo;, a&ntilde;ade&nbsp;Su&aacute;rez-Varela. Esta especialista aclara: &ldquo;Es decir, que los peajes puedan privar del acceso al centro de las ciudades a las clases bajas. Sin embargo, aunque de manera m&aacute;s indirecta, este efecto podr&iacute;a ser incluso mayor en el caso de las zonas de bajas emisiones, ya que en ellas el acceso est&aacute; condicionado a la sustituci&oacute;n de los veh&iacute;culos por otros que cuenten con tecnolog&iacute;as m&aacute;s sostenibles y menos contaminantes (el&eacute;ctrico, h&iacute;brido), cuyo coste resulta m&aacute;s gravoso a los hogares de clase baja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, todas las ciudades con peajes urbanos combinan tambi&eacute;n zonas de bajas emisiones. Para los autores de Esade, utilizar distintas medidas (peajes, zonas de bajas emisiones, mejoras en el transporte p&uacute;blico y no motorizado, parking) probablemente sea el sistema que ganar&iacute;a mayor apoyo. &ldquo;Adem&aacute;s, compaginar pol&iacute;ticas generar&iacute;a un mayor margen de maniobra a las autoridades para ajustar las medidas a las condiciones particulares de contaminaci&oacute;n y congesti&oacute;n en cada momento&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        De momento, los investigadores conf&iacute;an que su estudio sirva para fomentar un debate sobre c&oacute;mo reducir la contaminaci&oacute;n y la congesti&oacute;n de las ciudades espa&ntilde;olas, casi todas ellas con niveles de contaminaci&oacute;n muy superiores a los recomendados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/prohibir-coches-sucios-no-mejor-opcion-reducir-contaminacion-ciudad-estudio-esade_1_7880222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2021 20:21:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué prohibir los coches más sucios no es la mejor opción para reducir la contaminación en la ciudad, según un estudio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La OCU identifica los mejores y peores lavavajillas para el medio ambiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/ocu-identifica-mejores-peores-lavavajillas-medio-ambiente_1_7830139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8edbf7cf-99a2-49b3-9880-96fdbc93625d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La OCU identifica los mejores y peores lavavajillas para el medio ambiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la Organización de Consumidores con financiación europea analiza 36 detergentes para lavar a máquina y a mano según su impacto ambiental</p></div><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.ocu.org/electrodomesticos/lavavajillas/noticias/impacto-detergente-lavavajillas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> reci&eacute;n publicado por la OCU compara el impacto ambiental de 36 detergentes de lavavajillas (16 detergentes para lavar a m&aacute;quina y 20 para lavar a mano), y ofrece informaci&oacute;n &uacute;til sobre c&oacute;mo elegir un producto seg&uacute;n criterios de salud y de  impacto ambiental.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis, en el que han participado varios pa&iacute;ses europeos y eval&uacute;a 115 detergentes diferentes (36 de ellos de venta en Espa&ntilde;a) califica la sostenibilidad de los productos seg&uacute;n tres criterios: lo m&aacute;s o menos da&ntilde;inos que son sus ingredientes, el tipo de envase que utilizan y el etiquetado sobre su impacto ambiental, y ofrece algunos ejemplos de detergentes que consiguen un buen resultado de limpieza con f&oacute;rmulas menos agresivas para la salud y los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        En la lista de respetuosos con el medio ambiente, el ganador es L&rsquo;Arbre Vert Todo en 1 en pastillas para lavado a m&aacute;quina por su composici&oacute;n menos agresiva y un envase en parte reciclado. Para lavaplatos a mano FROSCH Concentrado Romero es el ganador. Este detergente no usa perfume ni perfumes alerg&eacute;nicos y, aunque la esencia de romero no es inocua para el medio acu&aacute;tico, no se acumula en el organismo.
    </p><p class="article-text">
        Los que peores resultados obtienen en sostenibilidad son Fairy Platinum Plus all in one lim&oacute;n para m&aacute;quinas, por su gran cantidad de compuestos de zinc que se usan para mejorar el abrillantado, as&iacute; como de tensioactivos i&oacute;nicos y perfumes alerg&eacute;nicos; y Fairy Limpieza&amp;cuidado, para limpieza manual, por su gran lista de ingredientes, algunos de ellos de gran impacto ambiental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los problemas m&aacute;s frecuentes que hemos encontrado en este estudio est&aacute;n relacionados con los conservantes y perfumes&rdquo;, explica Ileana Izverniceanu, directora de Comunicaci&oacute;n y Relaciones Institucionales de OCU. &ldquo;Fragancias como el limonene, presente en 10 de los 57 detergentes europeos de lavavajillas a m&aacute;quina analizados, son da&ntilde;inas por generar reacciones al&eacute;rgicas por contacto y tienen problemas de biodegradaci&oacute;n en ambientes anaer&oacute;bicos. Sin embargo, es una sustancia muy com&uacute;n en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos porque asociamos el olor a lim&oacute;n con limpieza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Por otro lado, conservantes como benzisothiazolinone son t&oacute;xicos para organismos acu&aacute;ticos, irritan la piel y se sospecha que pueden tener poder mutag&eacute;nico. Las sales de Zn se usan a&uacute;n en estos productos para mejorar el acabado del lavado a&uacute;n siendo muy da&ntilde;inos para el ecosistema acu&aacute;tico y podr&iacute;an bioacumularse&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n advierte de que algunos fabricantes usan informaci&oacute;n enga&ntilde;osa para proclamarse m&aacute;s respetuosos con el medio ambiente. Por ejemplo, Finish Powerball 0% sin fosfatos anuncia que no tiene fosfato cuando en realidad esta sustancia est&aacute; prohibida para estos productos desde 2017. Otros aseguran que sus envases pueden reciclarse, otro reclamo dudoso cuando en teor&iacute;a todos ellos podr&iacute;an ir al contenedor amarillo.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, el informe de la OCU revela que las tendencias est&aacute;n cambiando. Ahora se pueden encontrar en el mercado detergentes de lavavajillas sin perfume tales como Frosch Zero 0 %, Carrefour Ecoplanet 0 % y Fairy 0 % sin perfume y colorante, lo cual antes era imposible, y en general, hay un menor uso de sustancias nocivas cuando se compara con estudios anteriores.
    </p><p class="article-text">
        El mayor problema al que se enfrentan este tipo de productos m&aacute;s ecol&oacute;gicos es la eficacia de los lavados. Como explican los autores del estudio, los lavavajillas consiguen eliminar la suciedad por sus sustancias activas y, por lo general, estas suelen aparecer en concentraciones menores en los detergentes con mejores resultados ambientales, como aquellos que llevan la etiqueta Ecolabel. Sin embargo, eso no quiere decir que no sea posible, tal y como demuestra el buen resultado del producto L&rsquo;Arbre Vert.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En general, encontramos tres &aacute;reas que podr&iacute;an mejorarse con tres acciones, explica Izverniceanu: &rdquo;Sustituir algunas sustancias con mayor impacto ambiental por otras m&aacute;s seguras;&nbsp;evitar el uso de demasiados ingredientes, y mejorar la informaci&oacute;n de modo que se facilite el acceso a la ficha de composici&oacute;n y solo se usen alegaciones ambientales para dar informaci&oacute;n relevante y contrastada&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al precio, lo verde sigue siendo m&aacute;s caro. En el caso de los detergentes de lavavajillas a m&aacute;quina a veces hasta un 50% y en el de lavado a mano con diferencias que puede ser a&uacute;n mayor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/ocu-identifica-mejores-peores-lavavajillas-medio-ambiente_1_7830139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Apr 2021 18:24:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La OCU identifica los mejores y peores lavavajillas para el medio ambiente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Peter Howard, economista: "Ya no se debate si el cambio climático impactará al Producto Interior Bruto, sino cuánto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/no-debate-si-cambio-climatico-impactara-producto-interior-bruto_128_7378635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa383b8f-3f9a-4a1d-9c8d-16a62e329023_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Peter Howard, economista: &quot;Ya no se debate si el cambio climático impactará al Producto Interior Bruto, sino cuánto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director económico del Institute of Policy Integrity publica, junto a su colega Derek Sylvan, los resultados de una de las mayores encuestas realizadas a economistas internacionales para analizar diversos efectos del cambio climático</p></div><p class="article-text">
        Peter Howard se dedica a estudiar los costes sociales que tendr&aacute; el cambio clim&aacute;tico. Como director econ&oacute;mico del <em>think tank</em> estadounidense <em>Institute of Policy Integrity</em> e investigador del coste social del carbono, sus trabajos tratan de estimar cu&aacute;nto dinero supone, contando los da&ntilde;os para el medio ambiente y la salud humana, emitir una tonelada de CO<sub>2</sub>. Hasta ahora esto ha variado de forma dr&aacute;stica: desde unos 50 d&oacute;lares en la &eacute;poca de Obama hasta un d&oacute;lar durante el mandato de Trump. Estos d&iacute;as, Peter Howard ha publicado junto a su colega Derek Sylvan los resultados de una de las mayores <a href="https://policyintegrity.org/publications/detail/gauging-economic-consensus-on-climate-change-issue-brief" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuestas</a> realizadas a economistas internacionales que han analizado diversos efectos del cambio clim&aacute;tico y parece que, incluso en esta disciplina, empieza a formarse un cierto consenso sobre este problema. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su encuesta participan 738 economistas con estudios sobre los efectos del cambio clim&aacute;tico. &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s destaca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las lecciones m&aacute;s importantes de este trabajo es que los economistas se muestran muy preocupados por el cambio clim&aacute;tico y que esa inquietud ha aumentado vertiginosamente en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, cuando hicimos nuestra &uacute;ltima encuesta. Casi el 80% de los encuestados asegura que su nivel de preocupaci&oacute;n hoy en d&iacute;a es mayor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consecuencias tiene esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que los economistas apoyan ahora mucho m&aacute;s las acciones inmediatas. La necesidad de tomar medidas se ha convertido en el consenso de los economistas en este momento. Hace cinco a&ntilde;os, solo el 50% cre&iacute;a que deb&iacute;a actuarse cuanto antes, mientas que ahora el 74% asegura que deben tomarse medidas inminentes y dr&aacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa este cambio de opini&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces hay una idea de que los investigadores de ciencias naturales defienden tomar acciones en este momento mientras que los economistas son m&aacute;s cautelosos. Y, s&iacute;, los economistas han sido m&aacute;s reservados hasta ahora, pero parece que estamos en un punto en el que esas reservas est&aacute;n desapareciendo r&aacute;pidamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Peter Howard, director del think tank Institute of Policy Integrity                            </span>
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        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree que esto ocurre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las posibles razones para este cambio puede ser el mayor n&uacute;mero de investigaciones en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os sobre el tema, tanto en ciencia como en econom&iacute;a, y la observaci&oacute;n de eventos extremos. Hay que recordar que no podemos comprar un seguro para la econom&iacute;a global, as&iacute; que reducir los riesgos tiene un valor. Y reducir las emisiones en este momento provee una especie de seguro contra las consecuencias futuras.
    </p><p class="article-text">
        Lo que vemos es que ahora los economistas piensan que el cambio clim&aacute;tico tendr&aacute; grandes efectos negativos en el crecimiento econ&oacute;mico, que ocasionar&aacute; grandes da&ntilde;os. Por lo que ya no se debate si impactar&aacute; en el Producto Interior Bruto (PIB), sino cu&aacute;nto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otros efectos tendr&aacute; el cambio clim&aacute;tico para la econom&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad aumentar&aacute;. No solo entre pa&iacute;ses, algo que parece demostrado por muchas investigaciones, tambi&eacute;n dentro de los pa&iacute;ses. Casi todos estiman que los efectos del cambio clim&aacute;tico no solo golpear&aacute;n a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres, sino tambi&eacute;n a las comunidades m&aacute;s pobres dentro de los pa&iacute;ses ricos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ustedes hablan de la &ldquo;sabidur&iacute;a de los expertos&rdquo;. &iquest;Me puede explicar qu&eacute; es esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo hay cuatro grandes modelos econ&oacute;micos que suelen usarse para calcular los costes del carbono (el de Williman Norhaus, el de Richard Tol, el de David Anthoff y el de Chris Hope, que sirvi&oacute; de base al informe Stern). Pero, las investigaciones en econom&iacute;a, igual que en ciencias naturales, cada vez son m&aacute;s numerosas. &iquest;C&oacute;mo es posible que cuatro economistas est&eacute;n al tanto de todas ellas? Nuestra idea detr&aacute;s de la encuesta es similar a la del famoso <a href="https://www.npr.org/sections/money/2015/08/07/429720443/17-205-people-guessed-the-weight-of-a-cow-heres-how-they-did?t=1617377891495" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento</a> para averiguar el peso de una vaca: al preguntar a los individuos, las respuestas estaban muy alejadas, pero como grupo acertaron mucho m&aacute;s. Por eso hemos usado un enfoque de hacer preguntas de gran alcance a un gran grupo de expertos y ver c&oacute;mo de robustos son esos resultados. Por otro lado, las respuestas son an&oacute;nimas para que no haya ning&uacute;n tipo de presi&oacute;n acad&eacute;mica o social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensan los economistas sobre los costes de los cambios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestra encuesta, en la que entrevistamos a economistas expertos en cambio clim&aacute;tico, ya no encontramos quienes defienden la idea de que, en un primer momento, puede que haya beneficios econ&oacute;micos. Al contrario, en general piensan que tendremos&nbsp;grandes perjuicios y que se est&aacute;n empezando a ver ya. Parece que hay un consenso de que los da&ntilde;os van a sobrepasar, y con mucho, los costes de estos cambios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/no-debate-si-cambio-climatico-impactara-producto-interior-bruto_128_7378635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Apr 2021 20:34:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerrilla global de científicos que intenta proteger los datos ambientales de interferencias de los gobiernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/guerrilla-global-cientificos-proteger-datos-ambientales-interferencias-gobiernos_1_7320453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40903976-6d89-4677-aa3b-f85ccfbde032_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerrilla global de científicos que intenta proteger los datos ambientales de interferencias de los gobiernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las acciones de Trump para ocultar a los ciudadanos la información ambiental en las páginas federales han creado un movimiento mundial de científicos e informáticos que está blindando millones de páginas de Internet</p></div><p class="article-text">
        Cuando en noviembre de 2016 Donald Trump <a href="https://www.nytimes.com/2016/11/12/science/myron-ebell-trump-epa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nombr&oacute;</a> como director de la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental de Estados Unidos a un negacionista del cambio clim&aacute;tico, el antrop&oacute;logo ambiental Nick Shapiro decidi&oacute; a escribir un email urgente a una docena de cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n que el investigador hab&iacute;a tenido con un par de compa&ntilde;eros le puso en guardia sobre el problema que el nuevo presidente podr&iacute;a crear en el futuro. El Gobierno conservador de Stephen Harper en Canad&aacute; hab&iacute;a <a href="https://www.smithsonianmag.com/science-nature/canadian-scientists-open-about-how-their-government-silenced-science-180961942/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eliminado</a> datos cient&iacute;ficos irrecuperables durante su mandato de 2006 a 2015, y en la &eacute;poca de George W. Bush varias p&aacute;ginas del organismo dedicado a la protecci&oacute;n del medio ambiente se hab&iacute;an &ldquo;ca&iacute;do&rdquo;. Escuchar a Trump referirse a la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental como &ldquo;el hazmerre&iacute;r del mundo&rdquo; tampoco tranquilizaba. &ldquo;Quiz&aacute; es el momento de salir de nuestras respectivas madrigueras&rdquo;, dijo Shapiro a sus colegas en el email, &ldquo;intercambiar opiniones, pensar en nuestras formas de investigaci&oacute;n y empezar a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nick Shapiro recuerda un tanto sorprendido c&oacute;mo aquel mensaje puso en marcha un movimiento que descubri&oacute; un problema con un impacto global y en el que todav&iacute;a queda mucho por hacer. El correo, al que respondieron tanto cient&iacute;ficos como personas que trabajaban en la protecci&oacute;n del medio ambiente, desencaden&oacute; un debate para proteger el acceso a las bases de datos a trav&eacute;s del llamado &ldquo;archivo de guerrilla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros meses, Shapiro y el peque&ntilde;o grupo, que tomaron el nombre de <em>Environmental Data &amp; Governance Initiative</em> (EDGI en sus siglas en ingl&eacute;s), copiaron y analizaron miles de p&aacute;ginas web del Gobierno y las pusieron a disposici&oacute;n del p&uacute;blico a trav&eacute;s de la biblioteca digital <a href="https://web.archive.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet Web Archive</a>. Adem&aacute;s, empezaron a buscar personal de la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental para hacer entrevistas que recogieran su experiencia y conocimiento. Esas entrevistas, que hoy llegan a 150 y han empezado a publicarse tras el cambio de Gobierno con nombres reales, resultan, seg&uacute;n sus autores, una fuente de enorme valor sobre lo que estaba ocurriendo desde dentro.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, <a href="https://envirodatagov.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EDGI</a> sigue trabajando para asegurar el acceso del p&uacute;blico a la informaci&oacute;n ambiental. &ldquo;El trabajo a&uacute;n no ha terminado&rdquo;, asegura Shapiro, que ahora colabora en el proyecto de forma m&aacute;s ocasional. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, la organizaci&oacute;n empez&oacute; a publicar las sanciones de la agencia ambiental para que las comunidades puedan encontrar en qu&eacute; regiones las compa&ntilde;&iacute;as incumplen las leyes ambientales. Tambi&eacute;n ha creado las&nbsp;<a href="https://www.environmentalenforcementwatch.org/reports" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tarjetas informativas para los distritos congresuales</a>, donde se recopila para cada distrito las infracciones y c&oacute;mo han variado en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La idea es evitar que los cambios de Gobierno interfieran en la informaci&oacute;n que recibe el p&uacute;blico o con p&eacute;rdidas de evidencias ambientales. &ldquo;Solo cuando los ciudadanos pueden acceder a los datos hay una verdadera democracia&rdquo;, explican los organizadores detr&aacute;s de este proyecto.
    </p><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n de Trump sirvi&oacute; para aprender en el propio terreno los obst&aacute;culos al conocimiento que puede crear un cambio gubernamental. Seg&uacute;n los <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;ved=2ahUKEwiA3Jf0ubXvAhUD1hoKHUy8BcEQFjAAegQIAhAD&amp;url=https%3A%2F%2Fenvirodatagov.org%2Fwp-content%2Fuploads%2F2019%2F07%2FNew_Digital_Landscape_EDGI_July_2019.pdf&amp;usg=AOvVaw2GyCbqW0w41Fax8pJGT" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informes</a> que ha publicado este organismo, durante los primeros meses de su presidencia, el t&eacute;rmino cambio clim&aacute;tico descendi&oacute; casi un 40% en las p&aacute;ginas de las agencias ambientales federales de Estados Unidos; algunas p&aacute;ginas gubernamentales dificultaron el acceso a la informaci&oacute;n sobre la contaminaci&oacute;n; y ciertas webs que conten&iacute;an datos sobre las regulaciones dirigidas a proteger el aire y el agua de diferentes regiones se retiraron previamente a que la Administraci&oacute;n de Trump propusiera revocarlas.
    </p><p class="article-text">
        Nick Shapiro asegura que movimientos similares de protecci&oacute;n de los datos ser&iacute;an &uacute;tiles en otras zonas del mundo. &ldquo;En el centro de nuestra crisis ambiental se encuentra un problema de imputar responsabilidades y nuestros gobiernos no van a implementar protecciones por s&iacute; solos&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;m&aacute;s bien necesitan que lo exija una coalici&oacute;n amplia apoyada con evidencias&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de EDGI trascendi&oacute; enseguida a los medios de comunicaci&oacute;n y muchos de los que all&iacute; trabajan creen que esto fren&oacute; algunas acciones. Pero los cient&iacute;ficos tambi&eacute;n descubrieron que, incluso en el gobierno federal dominaba la desorganizaci&oacute;n y compet&iacute;an diversos intereses, por lo que ninguno est&aacute; seguro de los motivos de algunos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Alejandro Paz, un estudiante de la Universidad de Boston al que un colega recomend&oacute; el proyecto de EDGI, se sorprendi&oacute; cuando descubri&oacute; por s&iacute; mismo como voluntario el caos detr&aacute;s de las p&aacute;ginas federales. &ldquo;Como bibliotecario estaba interesado en las nuevas tecnolog&iacute;as digitales que facilitan nuestra tarea&rdquo;, dice Paz, &ldquo;y en ver c&oacute;mo pod&iacute;a mejorar hacer accesible y f&aacute;cil de encontrar la informaci&oacute;n. Aprend&iacute; lo importante que era el archivo de p&aacute;ginas web para la libertad de informaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Paz como Shapiro admiten que el gran &eacute;xito de EDGI ha sido construir una infraestructura y un programa inform&aacute;tico que permite mantener un control sobre millones de p&aacute;ginas en todo Internet. El trabajo del equipo internacional de inform&aacute;ticos ha conseguido una herramienta que ahora forma parte del coraz&oacute;n del megaarchivo digital <a href="https://archive.org/web/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Internet Wayback Machine</a> y que podr&iacute;a tener ramificaciones globales.
    </p><p class="article-text">
        Pero Shapiro admite que, cuando mand&oacute; su primer email, no ten&iacute;a claro c&oacute;mo acabar&iacute;a. &ldquo;No estaba seguro de qu&eacute; pod&iacute;a esperar, si te soy sincero&rdquo;, contesta en uno de los mensajes que intercambiamos. &ldquo;Hab&iacute;a un sentido de anticipaci&oacute;n y una corazonada que pend&iacute;a sobre nosotros y nos motivaba a trabajar al m&aacute;ximo. Al cabo de dos meses vimos que algo muy especial estaba ocurriendo. Y sentimos que era un trabajo de equipo, como un esfuerzo colectivo que pod&iacute;a conseguir intervenciones importantes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/guerrilla-global-cientificos-proteger-datos-ambientales-interferencias-gobiernos_1_7320453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Mar 2021 22:17:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerrilla global de científicos que intenta proteger los datos ambientales de interferencias de los gobiernos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo empieza la mañana en un colegio de Madrid al que se ha prohibido llegar en coche]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/empieza-manana-colegio-madrid-prohibido-llegar-coche_1_7286425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b7f779a-74c8-4df9-9c8f-89d9f0617893_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo empieza la mañana en un colegio de Madrid al que se ha prohibido llegar en coche"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 79 escuelas cortarán el tráfico en varias ciudades el próximo 12 de marzo para pedir un entorno seguro en las escuelas. En Madrid dos colegios disfrutan de la calle sin autos desde hace seis meses</p><p class="subtitle">La revuelta escolar contra los coches que nació en Barcelona y llega a Madrid: "Es por salud y por seguridad"</p></div><p class="article-text">
        Mientras bajamos con prisa la cuesta, Nacho cuenta lo que le supone que todos los d&iacute;as corten el tr&aacute;fico en la calle del colegio de sus hijos. &Eacute;l vive a m&aacute;s de siete kil&oacute;metros y, tras dejar a sus ni&ntilde;os de seis y 11 a&ntilde;os, se va a trabajar en coche. &ldquo;Nos supone un esfuerzo porque tenemos que salir unos 15 minutos antes de casa&rdquo;, dice mientras nos adelantan dos preescolares en patinete; &ldquo;pero es algo muy positivo porque los padres tenemos m&aacute;s espacio y el entorno es mucho m&aacute;s seguro para todos. Merece la pena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La calle Juan Esplandi&uacute;, cercana a la autopista M30 de Madrid, lleva seis meses prohibiendo la circulaci&oacute;n del tr&aacute;fico durante una hora todas las ma&ntilde;anas para facilitar la entrada escolar en dos escuelas: el colegio Montserrat Fuhem y el colegio Ciudad de Roma. Representa uno de los escas&iacute;simos casos en Madrid en los que se permite restringir la presencia de veh&iacute;culos para favorecer la seguridad de los escolares y crear un entorno sin coches. En ciudades como Londres cortar el tr&aacute;fico durante las horas de entrada y salida al colegio empieza a ser habitual.
    </p><p class="article-text">
        La nueva protesta que ha surgido de diversas asociaciones de familias de alumnos en m&aacute;s de 70 colegios de Barcelona, y a la que el pr&oacute;ximo 12 de marzo se unir&aacute;n tambi&eacute;n colegios de Madrid, busca cambiar el modelo actual. La <a href="https://www.revueltaescolar.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revuelta Escolar</a>, como se autodenomina este colectivo, reclama &ldquo;pacificar&rdquo; las calles junto a las escuelas para evitar atropellos y reducir el ruido y los gases contaminantes de los veh&iacute;culos de gasolina y di&eacute;sel. Proponen reducir a 20 kil&oacute;metros por hora la velocidad de los veh&iacute;culos, restringir el n&uacute;mero de carriles, prohibir aparcar motos o coches en las aceras pr&oacute;ximas al centro y crear m&aacute;s espacio para los peatones y los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando aceptamos la propuesta de cerrar el tr&aacute;fico por las ma&ntilde;anas pensamos que los padres se nos iban a echar encima&rdquo;, dice Ana Jim&eacute;nez, profesora y coordinadora de movilidad en el colegio Montserrat, &ldquo;pero nos hemos llevado una sorpresa y apenas hemos tenido quejas&rdquo;. Tras unos meses, a primera vista, los padres y los ni&ntilde;os se han acostumbrado a aprovechar la calzada y los vigilantes con chalecos reflectantes amarillos desv&iacute;an tranquilos a los pocos coches que se acercan a preguntar por qu&eacute; hay una barrera. Una pareja de polic&iacute;as municipales que supervisa esa ma&ntilde;ana el acceso al colegio apunta que no siempre es as&iacute;: &ldquo;A veces hemos visto personas que se enfadan con ellos&rdquo;, dice uno de los agentes que quiere hablar como ciudadano; &ldquo;a algunas personas les gustar&iacute;a llevar a sus hijos en coche hasta la puerta de clase, pero, yo como padre, quiero que mis hijos caminen y se muevan. Favorece un lugar m&aacute;s seguro y adem&aacute;s necesitan moverse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos parecen apoyar esa impresi&oacute;n. Seg&uacute;n un estudio de la Sociedad espa&ntilde;ola de Cardiolog&iacute;a, el <a href="https://secardiologia.es/comunicacion/notas-de-prensa/notas-de-prensa-sec/11617-casi-el-40-de-los-ninos-espanoles-de-entre-3-y-8-anos-tiene-sobrepeso-u-obesidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40% de los ni&ntilde;os</a> en Espa&ntilde;a est&aacute;n obesos o sufren sobrepeso, y la Asociaci&oacute;n de Pediatr&iacute;a recomienda que los ni&ntilde;os acudan a la escuela andando. Sin embargo, los padres perciben como un peligro lo que antes era com&uacute;n. La amenaza que suponen los veh&iacute;culos, sobre todo en las grandes ciudades, y la percepci&oacute;n, que las cifras desmienten, de ciudades m&aacute;s peligrosas han acabado con el tradicional paseo al cole.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros llev&aacute;bamos desde el a&ntilde;o 2012 intentando crear un entorno sano y saludable &ndash;o agradable y amable, como dicen ahora&ndash;&rdquo;, explica esta profesora de 62 a&ntilde;os. &ldquo;Nos preocupa mucho la autonom&iacute;a de los ni&ntilde;os y que sean capaces de ir asumiendo responsabilidades as&iacute; que nos parec&iacute;a bueno que pudieran moverse por el barrio y dejaran de venir de la mano de sus padres hasta que son muy mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;an algo m&aacute;s parecido a lo que practican en Jap&oacute;n o en Suiza, donde los escolares empiezan a ir solos al colegio desde los seis a&ntilde;os, algunos usando incluso el transporte p&uacute;blico. &ldquo;Ten&iacute;amos una idea muy bonita en la que pens&aacute;bamos crear rutas seguras para llegar al colegio con la colaboraci&oacute;n del comercio de la zona&rdquo;, dice Ana Jim&eacute;nez, &ldquo;pens&aacute;bamos en proporcionar a las tiendas unas pegatinas que pusieran visibles en la puerta y as&iacute; los ni&ntilde;os supieran que eran lugares donde pod&iacute;an acudir si ten&iacute;an cualquier problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el proyecto, muy ambicioso para una ciudad que sigue perdiendo las redes tradicionales del barrio, no funcion&oacute;. El Ayuntamiento propuso a cambio participar en el programa STARS (Acreditaci&oacute;n y Reconocimiento de Desplazamientos Sostenibles para Colegios), auspiciado por la Uni&oacute;n Europea, y en 2016 comenzaron el proyecto Kiss&amp;Go (algo as&iacute; como &ldquo;besa y vete&rdquo;). Se establecieron puntos de recogida en calles aleda&ntilde;as para los escolares que llegaban en coche y all&iacute;, en trenecitos de ni&ntilde;os, un grupo de voluntarios los acercaba hasta la puerta del colegio. &ldquo;No era lo mismo, porque solo supon&iacute;a caminar unos pocos metros y no se potenciaba la autonom&iacute;a&rdquo;, explica Jim&eacute;nez, &ldquo;pero evit&aacute;bamos los atascos en la puerta del colegio y favorec&iacute;a el di&aacute;logo en clase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este proyecto y a otros como el <a href="http://www.biciclistasmontserrat.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bicibus</a> que comenzaron padres para promover otras formas de transporte, el colegio Montserrat, junto al vecino Ciudad de Roma, ha conseguido ir creando un entorno diferente donde los ni&ntilde;os pueden disfrutar de manera m&aacute;s segura de la calle. Los padres en general parecen contentos, aunque algunos advierten de que hay que ir m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Es dif&iacute;cil promover otros medios de transporte cuando faltan infraestructuras&rdquo;, dice Vanessa, una madre francesa que lleva a sus hijos a uno de estos centros. &ldquo;Si llegas aqu&iacute; en bicicleta y no tienes donde dejarla es un problema que tambi&eacute;n hay que solucionar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana Jim&eacute;nez, que agradece la colaboraci&oacute;n de muchas personas en el ayuntamiento, entiende que dar pasos as&iacute; no es sencillo. Pero conseguir cambios como ampliar una acera o mejorar la visibilidad de un paso de cebra cumple adem&aacute;s otro fin. &ldquo;Les mostramos a los ni&ntilde;os que nos escuchan que podemos mejorar el entorno y que, con propuestas concretas, a veces suyas, somos capaces de intervenir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/empieza-manana-colegio-madrid-prohibido-llegar-coche_1_7286425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Mar 2021 21:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo empieza la mañana en un colegio de Madrid al que se ha prohibido llegar en coche]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Madrid,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El índice que mide el impacto de los planes de estímulo en el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/indice-mide-impacto-planes-estimulo-cambio-climatico_1_7264587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d7ae588-79a6-40e2-8178-545504d04600_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El índice que mide el impacto de los planes de estímulo en el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Índice de Estímulo Verde arroja que los programas para estimular la economía por la crisis del COVID mejoran en apoyar medidas sostenibles pero aún están muy lejos de incentivar una verdadera recuperación verde</p></div><p class="article-text">
        Cientos de medidas y paquetes para estimular la econom&iacute;a se han anunciado en el &uacute;ltimo a&ntilde;o en todo el mundo para responder a la crisis del coronavirus, pero muy pocos tienen en cuenta beneficios ambientales adem&aacute;s de los puramente econ&oacute;micos. Es el diagn&oacute;stico que hacen los institutos de investigaci&oacute;n <a href="https://www.f4b-initiative.net/ourwork" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vivid Economics y Finance for Biodiversity (F4B)</a> tras analizar las econom&iacute;as de 30 pa&iacute;ses en su quinto &Iacute;ndice de Est&iacute;mulo Verde publicado hace unas semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En total, 20 de los 30 pa&iacute;ses evaluados han presentado paquetes de est&iacute;mulos cuyo impacto negativo en el cambio clim&aacute;tico y en la conservaci&oacute;n de la naturaleza es mayor que el positivo, y por lo tanto, se alejan de los compromisos adoptados en el Acuerdo de Par&iacute;s o la Convenci&oacute;n sobre la Biodiversidad Biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Entre los pa&iacute;ses con mejores puntuaciones en sus planes de est&iacute;mulos se encuentran Dinamarca, Francia, Reino Unido y Espa&ntilde;a, por ese orden. Los que tienen criterios m&aacute;s negativos son Rusia, Turqu&iacute;a, Arabia Saud&iacute; y Singapur. Noruega, curiosamente, es el siguiente con los paquetes m&aacute;s perjudiciales para el medio ambiente por sus ayudas a la industria de los combustibles f&oacute;siles y de la aviaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El &Iacute;ndice de Est&iacute;mulo Verde incluye a los gobiernos del G20 m&aacute;s Colombia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Filipinas, Espa&ntilde;a, Suecia y Suiza. Analiza los paquetes de recuperaci&oacute;n en las &aacute;reas de energ&iacute;a, transporte, industria, agricultura y el sector de los residuos, y los valora en funci&oacute;n de si reducen o no los gases de efecto invernadero y de si promueven la conservaci&oacute;n de la naturaleza y la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Entre los programas espec&iacute;ficos de est&iacute;mulos que ha evaluado el informe, el plan de recuperaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea Next Generation EU es el que mayor presupuesto concede a medidas sostenibles, un 37% del total, dirigido a reducir la dependencia de los combustibles f&oacute;siles, promover la eficiencia energ&eacute;tica y preservar el capital natural.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, a pesar del impacto ambiental negativo de las ayudas financieras a Iberia, Vueling y Air Europa, la balanza resulta positiva. &ldquo;Esto se debe a su apoyo al transporte sostenible (a trav&eacute;s de las ayudas al desarrollo de redes para el transporte verde, la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n del hidr&oacute;geno y la formaci&oacute;n profesional para el transporte sostenible), al plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia de la Econom&iacute;a Espa&ntilde;ola que se deriva de la ayuda europea y a los dos Reales Decretos que favorecen la viabilidad del transporte p&uacute;blico y la reducci&oacute;n de barreras a las provisiones de energ&iacute;as renovables a la red energ&eacute;tica nacional&rdquo;, explica el principal economista del informe, Jeffrey Beyer.
    </p><p class="article-text">
        Estos est&iacute;mulos consiguen situar en una posici&oacute;n positiva a Espa&ntilde;a, a pesar de que parte de una actuaci&oacute;n ambiental muy deficiente. &ldquo;Se necesita mucha m&aacute;s acci&oacute;n antes de que podamos ver una verdadera recuperaci&oacute;n verde&rdquo;, explica Beyer, &ldquo;pero hay se&ntilde;ales positivas de progreso en algunos pa&iacute;ses, sobre todo en Estados Unidos y Canad&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos planes del Gobierno de Joe Biden, que todav&iacute;a est&aacute;n en proceso de aprobaci&oacute;n en el Congreso, podr&iacute;an producir, seg&uacute;n este informe, un cambio dram&aacute;tico en la tendencia y convertir a Estados Unidos en el pa&iacute;s con los est&iacute;mulos con mayor impacto positivo en el medio ambiente. &ldquo;Si la Administraci&oacute;n cumple su promesa de integrar la crisis clim&aacute;tica en foros como el G7 y el G20&rdquo;, nos dice Beyer desde Reino Unido, &ldquo;podr&iacute;a adem&aacute;s convertirse en el agente geopol&iacute;tico que se necesita para una acci&oacute;n global sobre el clima y la naturaleza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/indice-mide-impacto-planes-estimulo-cambio-climatico_1_7264587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Mar 2021 21:36:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El índice que mide el impacto de los planes de estímulo en el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El anuncio de la Super Bowl que dice mucho del avance del coche eléctrico: 'De eso nada, Noruega']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/anuncio-super-bowl-dice-avance-coche-electrico-noruega_1_7206476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acb9d4e1-57f5-419d-a438-7cadcced3837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El anuncio de la Super Bowl que dice mucho del avance del coche eléctrico: &#039;De eso nada, Noruega&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">General Motors da un giro radical en su estrategia y muestra ante 100 millones de personas su salto a este mercado al ver que se queda atrás</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;All&aacute; vamos, Noruega&rdquo;. As&iacute; anunci&oacute; hace unos d&iacute;as la compa&ntilde;&iacute;a General Motors su proyecto para pasarse al coche el&eacute;ctrico en el gran evento deportivo de Estados Unidos, la Super Bowl. Nada de peque&ntilde;as promesas ni de reconocer que van muy por detr&aacute;s de sus competidores. El anuncio, una s&aacute;tira simp&aacute;tica de los valores masculinos, competitivos y patri&oacute;ticos comunes en este tipo de eventos, se ha lanzado directo al estadounidense medio, invocando sus m&aacute;s queridos s&iacute;mbolos.
    </p><p class="article-text">
        General Motors promete 30 nuevos modelos el&eacute;ctricos en nueve a&ntilde;os. Para algunos, se trata de la se&ntilde;al definitiva de que el comercio del coche el&eacute;ctrico est&aacute; a punto de estallar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sab&iacute;as que Noruega vende muchos m&aacute;s coches el&eacute;ctricos per c&aacute;pita que Estados Unidos?&rdquo;, comienza diciendo el popular humorista americano Will Ferrell en un garaje donde se&ntilde;ala un globo terr&aacute;queo. &ldquo;&iexcl;Noruega!&rdquo;, contin&uacute;a mientras da un pu&ntilde;etazo donde se encuentra el pa&iacute;s escandinavo qued&aacute;ndose de forma rid&iacute;cula con la bola del mundo en el brazo. &ldquo;Vamos a machacar a esos perdedores&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El divertido anuncio, que vieron m&aacute;s de 100 millones de espectadores, ha aparecido unas semanas despu&eacute;s de que la compa&ntilde;&iacute;a comunicara que a partir de 2035 solo vender&aacute; veh&iacute;culos de cero emisiones. No intenta concienciar a nadie ni vender un futuro mejor donde todo aparece verde y limpio. Al contrario, apela al sentimiento de competitividad del americano medio porque Estados Unidos se est&aacute; quedando atr&aacute;s. Noruega, cuyas ventas de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos superaron el a&ntilde;o pasado el <a href="https://www.reuters.com/article/us-autos-electric-norway/electric-cars-rise-to-record-54-market-share-in-norway-in-2020-idUKKBN29A0ZT?edition-redirect=in" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50%</a>, supera con creces el mercado de el&eacute;ctricos en EEUU, de momento menor al <a href="https://www.cnbc.com/2019/05/08/aaa-says-americans-warm-to-electric-cars-but-most-arent-ready-to-buy.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5%</a> del total.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el anuncio no explica que hasta hace poco General Motors se encontraba entre las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s adversas al modelo el&eacute;ctrico. Numerosos medios estos d&iacute;as han rescatado las fotograf&iacute;as de la presidenta de la compa&ntilde;&iacute;a, Mary Barra, sentada junto a Donald Trump el d&iacute;a en que presentaba en 2017 un retroceso en las leyes sobre contaminaci&oacute;n ambiental. Tambi&eacute;n General Motors, con la oposici&oacute;n de muchas otras compa&ntilde;&iacute;as grandes de veh&iacute;culos, apoy&oacute; la posici&oacute;n del expresidente para acabar con las regulaciones propias de reducci&oacute;n de emisiones en California.
    </p><p class="article-text">
        Como destap&oacute; una investigaci&oacute;n de la publicaci&oacute;n <a href="https://www.eenews.net/climatewire/2020/10/26/stories/1063717035?utm_campaign=edition&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=eenews%3Aclimatewire" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">E&amp;E</a>, adem&aacute;s, tanto General Motors como Ford sab&iacute;an desde finales de los a&ntilde;os 60 el efecto que sus veh&iacute;culos de combustibles f&oacute;siles produc&iacute;an en el cambio clim&aacute;tico; lo cual no impidi&oacute; que siempre se opusieron a cualquier medida que se desafiara su modelo de negocio.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece que varios frentes le han empujado al cambio. Los inversores de Wall Street llevan un tiempo advirtiendo que el valor de Tesla es mayor que el de las empresas General Motors, Toyota, Volkswagen y Ford juntas; China ha ordenado que la mayor&iacute;a de sus veh&iacute;culos nuevos sean el&eacute;ctricos en 15 a&ntilde;os; lo mismo ha hecho California; y, por supuesto, Noruega, a la cabeza, ha declarado que prohibir&aacute; la venta de veh&iacute;culos de combustibles f&oacute;siles en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en octubre se produjo un giro a&uacute;n mayor en la pol&iacute;tica del pa&iacute;s. &ldquo;El presidente electo Joe Biden ha dicho: 'creo que podemos dominar de nuevo el mercado de coches en el siglo XXI si nos movemos al veh&iacute;culo el&eacute;ctrico&rdquo;, dijo hace poco en una transformaci&oacute;n rotunda su presidenta Mary Barra, &ldquo;Nosotros, en General Motors, no podemos estar m&aacute;s de acuerdo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La promesa de ayudas al sector del veh&iacute;culo el&eacute;ctrico, que Trump retir&oacute; y curiosamente tuvo una repercusi&oacute;n negativa en la industria estadounidense, ha revivido el inter&eacute;s de compa&ntilde;&iacute;as de veh&iacute;culos. En Noruega, estos apoyos han sido tambi&eacute;n esenciales para la <a href="https://elbil.no/english/norwegian-ev-policy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero el anuncio de la Super Bowl ha desatado tambi&eacute;n otro tipo de respuestas. En Noruega, el pa&iacute;s al que Will Ferrell y dos compa&ntilde;eros que le acompa&ntilde;an confunden con Finlandia y Suecia, varios contra anuncios han aparecido en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Un profesor de universidad, el alcalde de un pueblo y hasta un grupo de ni&ntilde;os en un colegio explican al humorista, casi todos con mucha iron&iacute;a, que su pa&iacute;s tiene muchas cosas que ense&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        Dos compa&ntilde;&iacute;as de coches, atentas a los esc&aacute;ndalos publicitarios, tambi&eacute;n han dado su r&eacute;plica y le han recordado a General Motors que su plan de coches el&eacute;ctricos lleva mucho retraso. En el caso de Audi, el mensaje lo transmite un vikingo tan cavernario como el seguidor del f&uacute;tbol americano, interpretado por Tormund de Juego de Tronos: &ldquo;No odies. Imita&rdquo;, le dice mientras se come una pizza a la que transforma en un calzone de salm&oacute;n crudo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/economia/anuncio-super-bowl-dice-avance-coche-electrico-noruega_1_7206476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Feb 2021 19:49:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El anuncio de la Super Bowl que dice mucho del avance del coche eléctrico: 'De eso nada, Noruega']]></media:title>
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