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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Tabuenca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_tabuenca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Tabuenca]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Por el derecho al sueño de los justos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derecho-sueno-justos_132_1340550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Durante la campa&ntilde;a electoral de las elecciones presidenciales del a&ntilde;o 1992 en las que el republicano George H. W. Bush compiti&oacute; contra el dem&oacute;crata Bill Clinton se populariz&oacute; una frase que dio un vuelco al resultado electoral: es la econom&iacute;a, est&uacute;pido. Con una popularidad en torno al noventa por ciento, aquel enunciado result&oacute; crucial para que Clinton pudiera centrarse en los asuntos relacionados con las necesidades m&aacute;s concretas de las personas, eclipsando as&iacute; los &eacute;xitos de su rival conseguidos con el fin de la Guerra Fr&iacute;a y la Guerra del Golfo P&eacute;rsico. La econom&iacute;a, lo importante siempre ha sido la econom&iacute;a en unas elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        Un 15 de Mayo de 2011 salimos a las plazas por la econom&iacute;a. El estallido de la burbuja inmobiliaria, junto con una crisis financiera sin precedentes, sucumbi&oacute; al pa&iacute;s a una recesi&oacute;n econ&oacute;mica cuyos costes fueron los derechos sociales que hab&iacute;a conquistado la clase trabajadora en Espa&ntilde;a con esfuerzo y, sobretodo, muchas huelgas. Ha pasado tiempo desde entonces. Hay quienes defienden que el ciclo hist&oacute;rico que surgi&oacute; tras el Movimiento 15M se ha ido marchitando hasta cerrarse definitivamente. Sin embargo, las plazas se vaciaron pero la indignaci&oacute;n continu&oacute; y evolucion&oacute; de diversas formas, manifest&aacute;ndose a lo largo de los diferentes procesos electorales: desde el surgimiento de Podemos, pasando por el crecimiento de las fuerzas independentistas en Catalu&ntilde;a y acabando por la aparici&oacute;n de una nueva formaci&oacute;n de ultraderecha. Aquella indignaci&oacute;n se ha traducido irremediablemente en una inestabilidad cr&oacute;nica: ya estamos de camino de nuestras cuartas elecciones generales en cuatro a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca hemos dejado de indignarnos desde entonces. Si existe alguna certeza con respecto a las conquistas conseguidas mediante la participaci&oacute;n ciudadana en asambleas es que nos volvimos a politizar. Y de eso tratan las elecciones del 10 de Noviembre: de que dejemos de estarlo. Ya es suficiente. En la actual coyuntura de vaivenes financieros y tensiones geopol&iacute;ticas, con los tr&aacute;gicos efectos sociales y econ&oacute;micos que conllevan, tambi&eacute;n existe un marco de oportunidades pol&iacute;tico abierto en las que las alternativas a este sistema econ&oacute;mico injusto, desigual y muy contaminante puedan tener mayor eco. Eso es, parecer ser, lo que le quita el sue&ntilde;o a nuestro Presidente del Gobierno en funciones, Pedro S&aacute;nchez P&eacute;rez-Castej&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La desafecci&oacute;n ciudadana con la pol&iacute;tica institucional, aqu&eacute;l grito del &ldquo;no nos representan&rdquo; que todav&iacute;a perdura, sigue teniendo la misma causa por la que se sali&oacute; a las plazas: una &eacute;lite que no votamos en ning&uacute;n proceso electoral pero que dirige la pol&iacute;tica, mientras que la mayor&iacute;a de nuestros representantes obedecen. Si algo ha quedado claro en estas infructuosas negociaciones para la investidura es que existen intereses econ&oacute;micos inconciliables. Sin embargo, el adelanto es una oportunidad para cambiar la correlaci&oacute;n de fuerzas a favor de la mayor&iacute;a social. No van a permitir bajo ning&uacute;n concepto que una fuerza pol&iacute;tica est&eacute; en el Gobierno de la Naci&oacute;n para derogar la reforma laboral, que precariza el empleo y abarata el despido generando as&iacute; amplios beneficios empresariales. No van a permitir bajo ning&uacute;n concepto que una fuerza pol&iacute;tica est&eacute; en el Gobierno de la Naci&oacute;n para llevar a cabo una pol&iacute;tica fiscal progresiva en la que contribuyan m&aacute;s los que m&aacute;s dinero tienen. No van a permitir bajo ning&uacute;n concepto que una fuerza pol&iacute;tica que est&eacute; en el Gobierno de la Naci&oacute;n imponga sanciones y restricciones a aquellas empresas que generen abundantes emisiones de di&oacute;xido de carbono y gases de efecto invernadero. No van a permitir, en definitiva, bajo ning&uacute;n concepto que Unidas Podemos est&eacute; en el Gobierno de la Naci&oacute;n y recorte sus privilegios.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, convertir la indignaci&oacute;n en abstenci&oacute;n en las pr&oacute;ximas elecciones generales ampliar&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s la brecha existente entre representantes y representados. El marco de oportunidades no es indefinidamente abierto y, quiz&aacute;s, nos acerquemos a la que sea la &uacute;ltima de las batallas, sin garant&iacute;as suficientes de una soluci&oacute;n favorable a los intereses de la ciudadan&iacute;a. Frente a la incerteza, una certeza: el poder de tu voto en unas elecciones es el mismo que el de Patricia Bot&iacute;n. Ya somos mayor&iacute;a en las calles, faltan los parlamentos. Quiz&aacute;s as&iacute; consigamos, por fin, los y las de abajo poder dormir tranquilamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tabuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derecho-sueno-justos_132_1340550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Sep 2019 17:21:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por el derecho al sueño de los justos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caballo de Troya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/caballo-troya_132_1697841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Muchos a&ntilde;os han pasado desde que el movimiento LGTB ech&oacute; a andar en nuestro pa&iacute;s. Parece que han pasado siglos desde aquella manifestaci&oacute;n en las Ramblas de Barcelona de 1977. Desde aquellos tiempos hasta ahora se han producido importantes avances sociales que hasta hace poco tiempo parec&iacute;an inveros&iacute;miles, pero tambi&eacute;n se han planteado nuevos retos que se deben hacer frente para que la igualdad real de las personas con una orientaci&oacute;n sexual y/o identidad de g&eacute;nero fuera de los m&aacute;rgenes de la heterosexualidad y del binarismo se convierta en algo m&aacute;s que un derecho recogido en un papel.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el movimiento LGTB corre el riesgo de morir de &eacute;xito si no hace frente a estos nuevos desaf&iacute;os que se le plantean. Posiblemente, una de las mayores conquistas del colectivo ha sido que existan personajes en la derecha pol&iacute;tica abiertamente gays como Javier Maroto o Santi Vila aunque, desgraciadamente, ninguna mujer haya dado el mismo paso todav&iacute;a. Se da el caso que tambi&eacute;n tenemos a otra derecha, de color naranja, que asume algunos postulados del colectivo y los reivindica en las instituciones. De hecho, incluso acuden a las manifestaciones del Orgullo que se celebran en toda Espa&ntilde;a. Eso s&iacute;: no sin llevarse a cambio los abucheos de las personas asistentes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este avance supone un arma de doble filo que pone en riesgo la continuidad del propio movimiento. Es cierto que las conquistas sociales que se arrebatan al statu quo deben disfrutarlas todas las personas, sin exclusi&oacute;n y al margen de su ideolog&iacute;a pol&iacute;tica. Es de celebrar que existan votantes del Partido Popular, o incluso dirigentes, como Javier Maroto que puedan casarse con la persona que quieran, sea hombre o mujer. A pesar de que esas personas se hayan opuesto al derecho que ahora disponen. En cambio, tambi&eacute;n es un s&iacute;ntoma. No es menos cierto que la derecha siempre act&uacute;a como un aut&eacute;ntico muro de contenci&oacute;n de todas aquellas pol&iacute;ticas que pueden afectar a sus propios intereses. Entonces, &iquest;el movimiento LGTB ha dejado de ser inc&oacute;modo para el poder? &iquest;Ya no agitamos conciencias?
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica conservadora se ha adaptado a los nuevos tiempos. Como consecuencia de nuestra mayor visibilidad en la sociedad hemos dejado de estar en los m&aacute;rgenes pol&iacute;ticos. De hecho, hasta los representantes de la Federaci&oacute;n Estatal de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (FELGTB) tuvieron una reuni&oacute;n con el Rey Felipe VI tras su coronaci&oacute;n como nuevo Jefe del Estado. A d&iacute;a de hoy, generalmente no supone un problema social ser lesbiana, homosexual o bisexual siempre y cuando se cumplan con los roles de g&eacute;nero establecidos por los que se ordena culturalmente nuestra sociedad. O no seas pobre. No pasa nada si te gustan los hombres si sigues siendo masculino o si te gustan las mujeres y mantienes tu feminidad. El problema surge cuando nuestra identidad transgrede esos roles y los pone en cuesti&oacute;n. Es decir, el nuevo conservadurismo de rostro amable ha vaciado de contenido pol&iacute;tico las categor&iacute;as que definen al propio movimiento y los instrumentaliza a sus propios intereses. Para muestra, un bot&oacute;n: Albert Rivera y Ciudadanos se han envuelto en las banderas LGTB durante la manifestaci&oacute;n de Col&oacute;n contra el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez para blanquearse de sus compa&ntilde;&iacute;as de ultraderecha que los acompa&ntilde;aban en la marcha. Entra ellas estaba la bandera trans por la que los integrantes del grupo Hazte O&iacute;r &ndash;presentes en la misma manifestaci&oacute;n- sacaron un autob&uacute;s en contra del colectivo que representa esa bandera.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de &Eacute;lite Taxi, Tito &Aacute;lvarez, se preguntaba por qu&eacute; el Ministro de Interior, Marlaska, reprim&iacute;a con dureza a los taxistas durante la huelga contra Cabify y Uber siendo &eacute;l una persona homosexual. A pesar de las duras cr&iacute;ticas hacia &eacute;l, la cuesti&oacute;n que plantea Tito tiene m&aacute;s trasfondo de lo que puede parecer. Ya nos avisaba Paco Vidarte en su pol&eacute;mica &ldquo;&Eacute;tica Marica&rdquo; de cierto conformismo dentro del movimiento LGTB que hab&iacute;a permitido la entrada, como un caballo de Troya, de personas que se sienten c&oacute;modas con la actual organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social de nuestro pa&iacute;s. Es inaceptable que una persona que forma parte del colectivo LGTB utilice con los mismos medios con los que se reprim&iacute;a a las personas LGTB.
    </p><p class="article-text">
        Se puede conjugar ser un movimiento de masas con tener la voluntad de transformaci&oacute;n social. Quiz&aacute;s la nueva ola de feminismos que est&aacute; desbordando el panorama pol&iacute;tico nos sirva de ayuda para que el movimiento LGTB vuelva a molestar y sirva para cuestionar al actual modelo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social que tambi&eacute;n asfixia a las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Tambi&eacute;n sufrimos con las pol&iacute;ticas de recortes. Tambi&eacute;n nos desahucian y nos cortan la luz y el agua. Tambi&eacute;n nos cuesta encontrar un empleo. Tambi&eacute;n cobramos salarios de miseria y vivimos en la precariedad. Adem&aacute;s, con mayor virulencia por ser quienes somos. Podemos cambiarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tabuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/caballo-troya_132_1697841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Feb 2019 16:18:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El caballo de Troya]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome de la Generalitat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sindrome-generalitat_132_1778080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El t&eacute;rmino &ldquo;S&iacute;ndrome de la Moncloa&rdquo; lo acu&ntilde;&oacute; la periodista Pilar Cernuda, en aquellos tiempos en los que el bipartidismo parec&iacute;a s&oacute;lido como una roca, para referirse al desgaste emocional que se produc&iacute;a en quienes ocupaban el poder ejecutivo a lo largo de cierto tiempo. Sus s&iacute;ntomas se manifestaban con la paulatina falta de escucha hacia las quejas de la ciudadan&iacute;a porque, seg&uacute;n ellos, se generaban sin la compresi&oacute;n necesaria para entender sus decisiones. Ello les conduce irremediablemente hacia un sentimiento de soledad que, finalmente, se transforma en arrogancia. A d&iacute;a de hoy, en los tiempos vol&aacute;tiles en los que se encuentra flotando la actualidad pol&iacute;tica, parece que los s&iacute;ntomas se han adaptado para dar origen a un nuevo fen&oacute;meno en nuestras tierras: el S&iacute;ndrome de la Generalitat. 
    </p><p class="article-text">
        En 2015 la ciudadan&iacute;a valenciana vot&oacute; un cambio hist&oacute;rico para recuperar sus instituciones, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de corrupci&oacute;n y despilfarro, que se materializ&oacute; en el Acord del Bot&agrave;nic. Con apenas unos meses para que acabe la legislatura, se est&aacute; en condiciones de afirmar que ese acuerdo progresista ha mejorado la vida de los valencianos y valencianas. Sin embargo, no lo suficiente porque cuatro a&ntilde;os se quedan cortos. Es por ello que la altura de nuestros dirigentes tiene estar al m&aacute;ximo nivel para evitar tropiezos en el camino y seguir profundizando en las pol&iacute;ticas que se suscribieron en el Bot&agrave;nic. 
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, no estamos en las condiciones de afirmar que eso haya sido as&iacute;. Llevamos unos meses en el que el Molt Honorable gasta sus energ&iacute;as abriendo y cerrando rumores sobre un posible adelanto electoral. No hac&iacute;a falta esperar a los resultados en Andaluc&iacute;a para darse cuenta del error pol&iacute;tico que hubiera sido: los electores/as progresistas no hubieran comprendido los motivos del adelanto cuando todav&iacute;a faltan medidas importantes por aprobar. Ya sabemos lo que pasa cuando la izquierda se enfada: se queda en casa el d&iacute;a de las elecciones. En este caso, el S&iacute;ndrome de la Generalitat se manifest&oacute; con una sobredosis de tacticismo. Que alguien les diga a los asesores/as del Molt Honorable que no vean tanto House of Cards. 
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, al otro lado del Consell no han podido corregir ese distanciamiento con la realidad. Se han contagiado tambi&eacute;n. En este caso, con los &iacute;ndices de vanidad por los aires. El pasado verano, Podem remiti&oacute; una carta a Comprom&iacute;s y Esquerra Unida para confluir en las elecciones de 2019. &iquest;Su respuesta? Esperen sentados/as. Con respecto a este tema, se han escuchado mantras hasta aborrecerse: &ldquo;no sumamos&rdquo;, &ldquo;se pierde discurso territorial&rdquo; o, mi favorito, &ldquo;en las Generales hablemos, en las Auton&oacute;micas no&rdquo;. Sin duda, son aspectos interesantes a tener en cuenta, pero no hay que dejar de atender el hecho que si M&oacute;nica Oltra quiere ser la pr&oacute;xima Presidenta de la Generalitat necesita obligatoriamente a Podem. No darse cuenta de ello ser&iacute;a demasiado insolente. La duda que surge es, &iquest;M&oacute;nica Oltra quiere serlo? Supongo que s&iacute;. Entonces, inevitable pensar en qui&eacute;n no quiere que lo sea. En este caso, conviene recordar a Giulio Andreotti con eso de &ldquo;existen enemigos, enemigos mortales y&hellip; compa&ntilde;eros de partido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones de 2019 en nuestras tierras son m&aacute;s transcendentes de lo que parecen. Nos jugamos el rumbo del cambio, si este se mantiene. No resultar&iacute;a desaventurado afirmar que con cuatro a&ntilde;os m&aacute;s de Ximo Puig, las aspiraciones del Bot&agrave;nic se pondr&aacute;n en la nevera. Ya sabemos qu&eacute; pasa cuando en la izquierda se promete y luego no se cumple: es el principio del fin. Por el contrario, un nuevo empuje en el liderazgo, con Comprom&iacute;s, Podem y Esquerra Unida a la cabeza, revitalizar&iacute;a el acuerdo suscrito en 2015 y profundizar&iacute;a en el autogobierno de los valencianos y valencianas. Sin duda, Comprom&iacute;s tiene un dilema: aceptar los riesgos que conlleva esa alianza para liderar el Pa&iacute;s Valenci&agrave; o conformarse con ser la fuerza subalterna del PSPV hasta que se busque un socio alternativo. La respuesta a todo ello: mayo de 2019. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tabuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/sindrome-generalitat_132_1778080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Dec 2018 12:16:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El síndrome de la Generalitat]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocasio, las midterms, la izquierda y su aprendizaje en el contexto español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ocasio-midterms-izquierda-aprendizaje-contexto_132_1814519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La noticia sali&oacute; de entre las risas contenidas de los periodistas en el telediario ultraconservador de Fox News: la congresista m&aacute;s joven de EEUU, Alexandria Ocasio-Cortez, no va a tener dinero para alquilarse una casa en Washington hasta que no tome posesi&oacute;n de su cargo. Aquello se ha convertido en un ejemplo metaf&oacute;rico de la revoluci&oacute;n pol&iacute;tica que se est&aacute; produciendo en el seno del Partido Dem&oacute;crata que comenz&oacute; con Bernie Sanders y que su onda expansiva llega a nuestros d&iacute;as. &ldquo;Supuestamente las mujeres como yo, no deber&iacute;an postularse para un cargo pol&iacute;tico; yo no nac&iacute; en una familia rica o poderosa.&rdquo;, as&iacute; comenzaba su anuncio de campa&ntilde;a en la que consigui&oacute; ampliar los m&aacute;rgenes de lo meramente posible y hacer realidad que una persona que hasta hace cinco meses trabajaba como camarera, se convierta en la representante de m&aacute;s de seiscientos mil estadounidenses en el decimocuarto distrito congresual del Estado de Nueva York, sin apoyos multimillonarios. En eso consiste la pol&iacute;tica o, al menos, la mejor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; aprendizaje deber&iacute;a sacar la izquierda en la victoria de Ocasio para nuestro pa&iacute;s? Ser&iacute;a err&oacute;neo trasladar acontecimientos de otros pa&iacute;ses a nuestro encaje estatal. Sin embargo, los movimientos del sector m&aacute;s progresista del Partido Dem&oacute;crata trasladan claves interesantes que se asemejan a nuestro escenario pol&iacute;tico. Para empezar, la crisis institucional. Un dato nos aport&oacute; el pasado CIS de Septiembre: en 1979, con la Transici&oacute;n, ETA y los ruidos de sables, se conceb&iacute;a una mejor situaci&oacute;n pol&iacute;tica que la actual. Por lo tanto, la brecha ciudadana con la pol&iacute;tica tradicional y a las principales instituciones del Estado sigue vigente. Y, como muestra, el sonrojo general hacia una irregular Sentencia del Tribunal Supremo para beneficiar los intereses bancarios. Ser&iacute;a un grave error estrat&eacute;gico por parte de la izquierda no analizar nuestro contexto fuera de esa premisa.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro factor que hay que tomarse en serio: el resurgimiento de la ultraderecha. El movimiento 15M supuso una vacuna en nuestro pa&iacute;s contra los nuevos fascismos que afloraban por Occidente. Ahora, desgraciadamente, el virus ha mutado y ha adoptado nuevas formas de discurso aparentemente <em>antiestablishment</em> que figuras como Trump o Bolsonaro est&aacute;n asumiendo para enmascarar pol&iacute;ticas xen&oacute;fobas, machistas y plutocr&aacute;ticas. En nuestro pa&iacute;s, cuando antes asumamos que Vox ha venido para intentar quedarse, antes lo podremos evitar. Ser&iacute;a un fallo de enormes proporciones permitir, por dejaci&oacute;n de funciones, que la nueva ultraderecha se convierta en el nuevo referente anti-sistema en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Resulta f&aacute;cil caer en la tentaci&oacute;n de elogiar las nuevas formas que est&aacute; asumiendo la ultraderecha y creer que es la f&oacute;rmula adecuada. Si lo hici&eacute;ramos, ya habr&iacute;an ganado. Cuando nos invada ese pensamiento, recordemos a Ocasio que, con un programa dirigido a las clases populares, est&aacute; conquistando apoyos y combatiendo en primera l&iacute;nea las pol&iacute;ticas de Donald Trump. No es f&aacute;cil definirse socialista en los Estados Unidos pero, &iquest;y si lo haces defendiendo una educaci&oacute;n y sanidad universal, p&uacute;blica y de calidad? Sin embargo, en nuestro puzzle particular nos obliga a a&ntilde;adirle una pieza m&aacute;s que el de Ocasio no tiene: &iquest;seremos capaces de encontrar una identidad nacional integradora que nos haga sentir orgullo defenderla? Posiblemente resida ah&iacute; la clave para futuras victorias electorales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tabuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ocasio-midterms-izquierda-aprendizaje-contexto_132_1814519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Nov 2018 09:23:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ocasio, las midterms, la izquierda y su aprendizaje en el contexto español]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Demócratas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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