<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Rivarés]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando_rivares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Rivarés]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516999/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La energía que nos roban]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/energia-roban_132_1314164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los ayuntamientos también deben enfrentarse a la emergencia climática y a la pobreza energética, y la solución la ofrece la tecnológica y la valentía política"</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto pagas en el recibo de la luz de tu casa o de tu peque&ntilde;a empresa? &iquest;De donde viene esa energ&iacute;a y c&oacute;mo se genera? &iquest;Por qu&eacute; pagas lo que pagas y a qui&eacute;n se lo pagas? Y, sobre todo &iquest;por qu&eacute; tiene que ser as&iacute;? &iquest;qui&eacute;n lo ha decidido?
    </p><p class="article-text">
        Hay dos aspectos esenciales en el modo en que nos tragamos los oligopolios el&eacute;ctricos y como les forramos a euros sin querer y sin que nadie nos pregunte. Y, aunque hay excepcionales iniciativas sociales como alternativas a las grandes el&eacute;ctricas y sus abusivos modos de trabaja, en una sociedad democr&aacute;tica (esa democracia que trasciende el voto para sumar igualdad de condiciones y oportunidades y diversos sistemas de tomar decisiones de modo colectivo) es el estado el que se asegura de que esas posibilidades sean reales. Un aspecto esencial es la naturaleza depredadora y destructiva de la energ&iacute;a que consumimos de modo mayoritario. El otro aspecto es el coste econ&oacute;mico directo en tu bolsillo. Si sumamos los dos costes, el natural y el econ&oacute;mico en tus cuentas, nos sale c&oacute;mo la luz m&aacute;s cara de Europa, la espa&ntilde;ola, es a la vez la m&aacute;s insostenible, la m&aacute;s destructiva y la menos justificada. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer entonces? Primero querer cambiar y no querer seguir siendo v&iacute;ctimas de los oligopolios y de las decisiones pol&iacute;ticas que los dirigentes de los grandes partidos toman en su beneficio, decisiones que en realidad toman en los despachos de las empresas energ&eacute;ticas y luego firman los responsables pol&iacute;ticos envueltas en silencio, en mentiras o en un elaborado argumento econ&oacute;mico incomprensible. Porque nos enga&ntilde;an y nos estafan; Segundo, poner en marcha proyectos el&eacute;ctricos que beneficien a la mayor&iacute;a en lo econ&oacute;mico y al planeta en lo natural: una empresa energ&eacute;tica p&uacute;blica que es quien mejor puede explotar y repartir los recursos naturales del pa&iacute;s o la ciudad, porque son (o deber&iacute;an ser) de todo el pa&iacute;s y de toda la ciudad. No te escandalices que Francia lo tiene; Y tercero, esencial, tomar el mando en los ayuntamientos, no en vano son la instituci&oacute;n m&aacute;s cercana a la poblaci&oacute;n y la m&aacute;s capaz de resolver muchos de sus problemas y prestar muchos de los servicios b&aacute;sicos, para caminar con rapidez hacia la autosuficiencia energ&eacute;tica y la sostenibilidad ambiental y econ&oacute;mica. Es decir, producir y consumir energ&iacute;a en cada casa y pagar nada o lo justo en lugar de consumir contaminaci&oacute;n y destrucci&oacute;n a precio de oro. 
    </p><p class="article-text">
        Los ayuntamientos tambi&eacute;n deben enfrentarse a la emergencia clim&aacute;tica y a la pobreza energ&eacute;tica, y la soluci&oacute;n la ofrece la tecnol&oacute;gica y la valent&iacute;a pol&iacute;tica. Los ayuntamientos pueden (deben) crear programas para la instalaci&oacute;n de sistemas de energ&iacute;a solar en todos sus edificios y las comunidades de vecinos que lo deseen, generando su propia energ&iacute;a solar y compartiendo los gastos, mediante la asunci&oacute;n de la mayor parte del coste de instalaci&oacute;n por el ayuntamiento y las comunidades aut&oacute;nomas. Es una inversi&oacute;n que un ayuntamiento valiente y transformador tendr&iacute;a como prioridad: llenar los tejados de la ciudad con placas solares que abastecieran al edificio y terminar con los abusivos recibos de las el&eacute;ctricas, un proyecto r&aacute;pidamente amortizable en lo econ&oacute;mico, y justo e igualitario en lo social y lo ambiental. No hablo de simples l&iacute;neas de subvenci&oacute;n para quien opte por este sistema energ&eacute;tico, sino de un ambicioso plan local en cada ciudad, en colaboraci&oacute;n con la comunidad aut&oacute;noma, cuyo proceso se inicie con la concienciaci&oacute;n ambiental y con la demostraci&oacute;n de como tu abusivo recibo de las el&eacute;ctricas desaparece para siempre casi por completo bajo un rayo de sol y dejan de enga&ntilde;arte. Porque el sol, por ahora, no es de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Este es solo uno de los ejemplos de c&oacute;mo la pol&iacute;tica moderna, la de verdad, la que se haga para la mayor&iacute;a, puede asumir los nuevos retos ambientales y hacer una r&aacute;pida transici&oacute;n energ&eacute;tica con justica social. Adem&aacute;s, lo verdaderamente transformador es que esto se haga en un marco de gesti&oacute;n de la demanda en la que se necesita mucha menos energ&iacute;a porque el valor &eacute;tico de referencia es la necesidad y no el negocio, y por tanto, se act&uacute;e sobre el modelo urbano, el sistema de transportes y el sistema alimentario con un radical cambio de paradigma.
    </p><p class="article-text">
        En viejas palabras: meterle mano a los vergonzosos y obscenos beneficios de los sectores de poder econ&oacute;mico aliado con el poder pol&iacute;tico, y alejar de un soplido el recibo, la pobreza energ&eacute;tica y la depredaci&oacute;n el&eacute;ctrica. Lo que viene a ser aplicar la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, esa que tanto manosean los llamados constitucionalistas de boquilla, (arts 128 y 131) que habla de la distribuci&oacute;n y del sometimiento de la riqueza del pa&iacute;s al inter&eacute;s general.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rivarés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/energia-roban_132_1314164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2019 17:42:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La energía que nos roban]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡¡Emergencia, Emergencia!! (o destrucción)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/emergencia-destruccion_132_1471015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La catástrofe climática va por barrios planetarios, hasta en la causas y en quienes la sufren se repite el patrón de la desigualad y esa amarga injusticia poética: quien más daña menos sufre porque tiene los recursos individuales para autoprotegerse"</p></div><p class="article-text">
        Parec&iacute;amos estar de acuerdo con la ONU y con la evidencia de que &ldquo;se acaba el tiempo&rdquo;; hace treinta a&ntilde;os que quedo claro que la especie humana se dirige hacia la cat&aacute;strofe si no se cortan dr&aacute;sticamente las emisiones de carbono. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, las emisiones se han incrementado en un 60 % y tenemos que responder al actual genocidio ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        En dos siglos, la temperatura media del planeta ha aumentado 1&rsquo;5 grados por encima de la media preindustrial, puede parecer poco pero, en t&eacute;rminos clim&aacute;ticos y planetarios, es un aumento gigantesco y suicida. Pero lo m&aacute;s importante no es el aumento como tal sino su ritmo. Los a&ntilde;os m&aacute;s calurosos y desordenados desde que existen registros han sido 2015, 2016, 2017 y 2018. Desde febrero de 1985 todos los meses han sido m&aacute;s calurosos que la media de siglo XX. La Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a, (AEMET) confirm&oacute; el pasado mes de marzo que los veranos en Espa&ntilde;a son cinco semanas m&aacute;s largos que en los a&ntilde;os ochenta. De hecho, apenas somos una comunidad de cuatro estaciones sino de dos y poco de fiar.
    </p><p class="article-text">
        La cat&aacute;strofe clim&aacute;tica va por barrios planetarios, hasta en la causas y en quienes la sufren se repite el patr&oacute;n de la desigualad y esa amarga injusticia po&eacute;tica: quien m&aacute;s da&ntilde;a menos sufre porque tiene los recursos individuales para autoprotegerse (temporal y ficticiamente); quienes sufrir&aacute;n globalmente mas del 50 % de los efectos del calentamiento global son responsables del 10 % de las emisiones, y quienes menos contribuyen al cambio son quien m&aacute;s lo van a sufrir, las emisiones tambi&eacute;n son cosa de ricos o pobres. Recordemos: en 1980, la tierra, por vez primera, dejo de poder renovar su capacidad de desgaste.
    </p><p class="article-text">
        Los ayuntamientos, como las administraciones m&aacute;s cercanas a la mayor&iacute;a de la gente, a sus necesidades y en muchas ocasiones a la soluci&oacute;n de sus problemas, deben de liderar las luchas contra el cambio clim&aacute;tico. Cambiar los paradigmas, las pol&iacute;ticas locales, los h&aacute;bitos y los objetivos con una respuesta ambiciosa en clave de modernizaci&oacute;n ecol&oacute;gica y justicia social. 
    </p><p class="article-text">
        En Zaragoza, lo intentamos desde Podemos Equo en julio de 2019 con la abstenci&oacute;n de las tres marcas de la derecha. Pero no ha pasado nada. Esta declaraci&oacute;n, que considero vital para modificar dr&aacute;sticamente todas las pol&iacute;ticas locales, requiere de un decreto de Alcald&iacute;a y una estrategia especifica, no de parches o medidas aisladas que ni siquiera hemos visto en ning&uacute;n &aacute;rea de gobierno. Hemos visto, incluso, lo contrario en las pol&iacute;ticas de movilidad, energ&iacute;a y de salud. La declaraci&oacute;n de Emergencia Clim&aacute;tica y su estrategia pr&aacute;ctica es una petici&oacute;n mundial que alerta justamente de esto: no hay tiempo y debemos reconocer la emergencia y sus devastadoras consecuencias provocadas por la mano humana y sus modos y h&aacute;bitos de vida.
    </p><p class="article-text">
        Zaragoza pudo ser la primera en Espa&ntilde;a en hacerlo. Ya no lo es porque el gobierno municipal ha hecho o&iacute;dos sordos. Pero no importa ser el primero sino serlo a tiempo. Los ayuntamientos deben declarar la Emergencia que condicione todas las pol&iacute;ticas municipales bajo este precepto; deben dise&ntilde;ar y aplicar una estrategia global contra el cambio clim&aacute;tico en materia de energ&iacute;a, movilidad, alimentaci&oacute;n, educaci&oacute;n, empleo verde, ecoeficiencia y transici&oacute;n energ&eacute;tica con plazos de cumplimiento, y deben generar estructuras de control sobre su cumplimiento y eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Y la sociedad civil debe exigir estas medidas como exig&iacute;a democracia y servicios p&uacute;blicos y como exig&iacute;a libertad. Una ciudad bajo ese principio puede cambiar el paradigma, y si cambias el paradigma, cambias el mundo. Y espero que sea la gente m&aacute;s joven la que nos impulse a ello y empuje la conciencia mundial que lo logre ma&ntilde;ana mismo y que, si no lo hacemos, nos castigue por ello. Porque puedes optar por dejarlo todo como est&aacute;, puedes optar por aproximarte a las fuerzas oscuras o puedes optar por avanzar al cambio de conciencia universal que necesitamos. Pero las dos primeras opciones son bastante similares y terminan en el mismo sitio. Y no elegir es tambi&eacute;n elegirlas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rivarés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/emergencia-destruccion_132_1471015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Sep 2019 08:25:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡¡Emergencia, Emergencia!! (o destrucción)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Subir los impuestos. Y bajarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/subir-impuestos-bajarlos_132_1478172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es una falacia universalmente extendida que hay que bajar los impuestos. También es una falacia universalmente extendida que hay que subirlos. Lo peor de ambas cosas es que hay una verdad universalmente ocultada y es que hay que bajarlos y subirlos. Las dos cosas. A la vez. Según cuales, para qué y para quién"</p></div><p class="article-text">
        Es una falacia universalmente extendida que hay que bajar los impuestos. Tambi&eacute;n es una falacia universalmente extendida que hay que subirlos. Lo peor de ambas cosas es que hay una verdad universalmente ocultada y es que hay que bajarlos y subirlos. Las dos cosas. A la vez. Seg&uacute;n cuales, para qu&eacute; y para qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los ayuntamientos no viven del aire y sostienen los servicios prestados y sus proyectos en los ingresos del IBI en m&aacute;s de un 35 %, en impuestos y tasas menores como el de construcci&oacute;n y el de circulaci&oacute;n, y en las aportaciones, nunca bien ni justamente calculadas por parte del Gobierno de Espa&ntilde;a, y en las ocasionales y conveniadas (y r&aacute;canas) del Gobierno de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atienden a todos sus vecinos y vecinas, est&eacute;n o no censados, porque todos ellos se benefician de descuentos, bonificaciones o gratuidades de cultura, bibliotecas, transportes, ayudas urgentes, etc. Y asumen multitud de servicios y competencias que deber&iacute;a ejercer la DGA pero que financian, a veces a solas, los propios ayuntamientos
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que los impuestos son esenciales para la caja com&uacute;n que sostiene (bueno, deber&iacute;a) el bien com&uacute;n. La demagogia barata de bajarlos es reaccionaria y dejar&iacute;a a la gente sin servicios. Y la de subirlos tambi&eacute;n porque miles de personas en cada municipio se las ven y se las desean para llegar a fin de mes.
    </p><p class="article-text">
        En Zaragoza, por ejemplo, seg&uacute;n datos de la Agencia Tributaria, hay m&aacute;s de 200 mil personas que declaran menos de 12 mil euros al a&ntilde;o, lo cual supone entre 700 y 900 al mes como salario. Una verg&uuml;enza. S&iacute;, una insultante verg&uuml;enza. Luego est&aacute;n los no declarantes. &iquest;Entonces? Entonces apliquemos el principio de la justicia distributiva y el propio art&iacute;culo 31 de la Constituci&oacute;n que tanto constitucional&iacute;sta de pacotilla dice defender y no aplica. En este caso: a cada quien seg&uacute;n su capacidad. Se llama, t&eacute;cnicamente, progresividad fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Por eso insisto hasta la saciedad en que hay bajar el tipo general del IBI, con la misma filosof&iacute;a que practiqu&eacute; los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, y que afecta a la mayor&iacute;a de la ciudad, al m&iacute;nimo legal permitido por la ley espa&ntilde;ola que es el 0&rsquo;40 %. Esto supondr&iacute;a una rebaja del impuesto para todas las viviendas y por lo tanto bares, tiendas, comercios y oficinas que est&aacute;n situados en pisos o en bajos de casas de vecinos, entre un 8 y un 10 %. Afectar&iacute;a a unos 507 mil inmuebles, el 99 %. Existe otro tipo para el IBI que es el industrial, y que deber&iacute;amos congelar por 5&ordm; a&ntilde;o consecutivo en industrias que pueden generar empleo o mantenerlo, y que son unos 360 inmuebles en Zaragoza; y modificar el resto de usos diferenciados que son los de bancos o grandes superficies, y fijar un umbral de 800 mil euros de valor catastral a partir del cual no tocarlo para que se note la subida autom&aacute;tica anual que gener&oacute; el catastrazo de Rajoy de 2003 que afect&oacute; a tanta gente obrera. De esta manera, subir&iacute;a el IBI a unos 780 inmuebles de valor catastral de m&aacute;s de 800 mil euros:  Ibercaja, Banco de Santander, Eroski de Montecanal, Mercadona de Valdespartera, Alcampo de la Avda de las Estrellas, Corte Ingl&eacute;s, Lidl de Avenida de la Hispanidad, Ikea y Leroy Merlin de Puerto Venecia... un 1% de los cotizantes.
    </p><p class="article-text">
        Para ahuyentar miedos de rico que alguien pueda tener, esto no afectar&iacute;a a los precios de nuestra compara semanal porque este incremento, y todo el resto de los impuestos locales, las grandes firmas se los deducen ante Hacienda con el impuesto de sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que congelar por 5&ordm; a&ntilde;o consecutivo las tasas municipales de agua, vertidos, cementerios, basuras y&hellip; bus que el gobierno Azc&oacute;n quiere subir y que nos afecta a todos por igual.
    </p><p class="article-text">
        Zaragoza es la ciudad que m&aacute;s baj&oacute; el IBI en 2016, 17 y 18 en toda Espa&ntilde;a y solo hay tres m&aacute;s baratas. Los umbrales de los m&aacute;s ricos de los que hablo, PP, Cs y PSOE jam&aacute;s quisieron que se tocaran. Todas las ciudades nos ganan en eso, cruel contrasentido. 
    </p><p class="article-text">
        Con esta filosof&iacute;a quien menos tiene paga menos, y quien m&aacute;s tiene, paga m&aacute;s, y se aseguran los ingresos que sostienen la caja com&uacute;n. Porque si no, al final, se bajan los impuestos de los privilegiados y los impuestos ocasionales, y suben los impuestos de todos, de todos los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rivarés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/subir-impuestos-bajarlos_132_1478172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2019 21:29:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Subir los impuestos. Y bajarlos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superemos miedos y vayamos a una Reforma Constitucional que ya toca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/superemos-miedos-vayamos-reforma-constitucional_132_1800718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El diseño institucional que se hizo en 1978 abrió muchos caminos y permitió avances positivos en una sociedad que lo necesitaba todo. Pero las traiciones políticas a ese espíritu, tomaron solo uno de los caminos posibles entregándose a los mercados"</p></div><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n ha sido violada y el pacto del 78 que la alumbr&oacute;, destruido. Hoy se trata de superar y adaptar el texto a una realidad que no se parece a aquella y de aprovechar la circunstancia para hacerlo, como el esp&iacute;ritu democr&aacute;tico exige. El dise&ntilde;o institucional que se hizo en 1978 abri&oacute; muchos caminos y permiti&oacute; avances positivos en una sociedad que lo necesitaba todo. Pero las traiciones pol&iacute;ticas a ese esp&iacute;ritu, tomaron solo uno de los caminos posibles entreg&aacute;ndose a los mercados. Hoy eso puede y debe cambiarse. Reformar la Constituci&oacute;n no es dif&iacute;cil. Decir lo contrario ser&iacute;a decir que la inclusi&oacute;n secreta, nocturna y sin consenso del cambio en el art. 135 que viola la mayor&iacute;a del articulado anterior y el car&aacute;cter social del texto, fue algo muy dif&iacute;cil de lograr. De lo que se trata ahora es de hacerlo abiertamente, con transparencia, con acuerdos y tras un debate, que ya se est&aacute; produciendo hace tiempo en la sociedad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 1978 se han ido vaciando de contenido real algunos art&iacute;culos de la Carta Magna, los que para m&iacute; son los m&aacute;s importantes en la vida cotidiana de la mayor&iacute;a<strong>,</strong> y que son hoy de dif&iacute;cil aplicaci&oacute;n porque sobre ellos rige el citado 135. Cualquier promesa de pol&iacute;tica avanzada en materia social, fiscal o de protecci&oacute;n que hoy se quiera hacer, est&aacute; supeditada a una realidad cuyo control no est&aacute; en nuestras manos: el d&eacute;ficit. Y son las pol&iacute;ticas m&aacute;s importantes y necesarias siempre, y especialmente en los malos momentos como este. Somos un pa&iacute;s intervenido. Hay tres argumentos perceptivos para defender la idea de que es imprescindible y urgente la reforma constitucional. Los tres se basan en que la Constituci&oacute;n ya no cumple su papel esencial de garante de la convivencia y la democracia real. Y estos tres argumentos son: la contradicci&oacute;n insostenible en la que la han sumido, la incomodidad de su sistema territorial y modelo de Estado y su inutilidad emocional. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto al primer argumento, las razones est&aacute;n claras: Art&iacute;culos como el 128 que dice que &ldquo;Toda la riqueza del pa&iacute;s en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est&aacute; subordinada al inter&eacute;s general&hellip;&rdquo;, y los que hablan del derecho de todos y todas a vivienda, empleo, cultura o igualdad ante la ley, son una ficci&oacute;n en la vida de mucha gente. Son cotidianamente y conscientemente incumplidos.
    </p><p class="article-text">
        Las reformas que deber&iacute;an plantearse pues, tras una discusi&oacute;n real entre la ciudadan&iacute;a, abierta, transparente y votada son: la supresi&oacute;n de este art&iacute;culo 135, y la salvaguarda real y efectiva de los derechos de la ciudadan&iacute;a como la vivienda, la salud, la alimentaci&oacute;n y la educaci&oacute;n en todos sus niveles.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos con el actual modelo de Estado, y aqu&iacute; voy a englobar varios aspectos. Lo primero: no hay que tener miedo a preguntar a la ciudadan&iacute;a si Espa&ntilde;a debe o no ser una Rep&uacute;blica. Una vez diluidos los mitos -que quiz&aacute; fueran reales pero que, en cualquier caso, ya no lo son- de que el rey aseguraba la unidad de nuestro Pa&iacute;s, reci&eacute;n salido de una dictadura, han pasado cuarenta a&ntilde;os, y somos una sociedad madura.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas generaciones formadas reclamamos decidir entre Monarqu&iacute;a o Republica, (yo, Republica sin duda) y qu&eacute; modelo de ellas hay que aplicar. Se est&aacute; viendo estos d&iacute;as, en &aacute;mbitos universitarios el resultado de las consultas que se han llevado a cabo, es imprescindible que el pueblo hable ante este dilema para alcanzar realmente una mayor&iacute;a democr&aacute;tica en nuestro Pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s cosas que revisar en el modelo de Estado, como la mayor&iacute;a de edad para votar. &iquest;Por qu&eacute; no a los 16 si con esos a&ntilde;os ya se es sujeto de derecho matrimonial, parenteral, familiar y laboral en el ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol, se puede decidir sobre una operaci&oacute;n est&eacute;tica, y se es protagonista m&aacute;ximo de las pol&iacute;ticas educativas? En Arag&oacute;n, adem&aacute;s, el derecho foral reconoce nuevos derechos a partir de los 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hablemos ahora de la representaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en los &oacute;rganos establecidos para ello. Hay muchas voces que reclaman desde hace tiempo la supresi&oacute;n del Senado, que no tiene ninguna funci&oacute;n territorial real, cuando en nuestro Pa&iacute;s existen 17 parlamentos auton&oacute;micos y a las diputadas y diputados del Congreso se les elige en listas provinciales que les exige ser representantes de la ciudadan&iacute;a de su territorio. Yo soy una de esas voces. Y comparto tambi&eacute;n que es necesaria la modificaci&oacute;n de la ley electoral y los criterios territoriales de representaci&oacute;n, para que se refleje realmente la realidad pol&iacute;tica de la poblaci&oacute;n. Y reformar el Parlamento, sometido hoy a una ausencia de debate real con la aplicaci&oacute;n de peligrosas mayor&iacute;as de madera y sin transparencia en su funcionamiento y sus gastos.
    </p><p class="article-text">
        Se hacen imprescindibles los cambios que consigan la participaci&oacute;n real de la ciudadan&iacute;a en la toma de decisiones: refer&eacute;ndums ante decisiones trascendentes, revocatorios de cargos y gobiernos por incumplimiento esencial de programas y promesas, y posibilidad de presentar iniciativas sociales en las Cortes. Todo esto es fundamental para hablar de una aut&eacute;ntica democracia.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora hablemos de c&oacute;mo entramos todos y todas, de una forma coherente y justa con todo lo expuesto hasta ahora, en un nuevo modelo territorial recogido en la Constituci&oacute;n: yo creo que es perfectamente compatible la singularidad de cada territorio con la universalidad de derechos y la igualdad pol&iacute;tica. La semejanza engendra la concordia y el respeto a la diversidad conlleva la comodidad y la justicia. Deber&iacute;amos ir hacia la construcci&oacute;n de un Estado Federal reconocido con el seguro de justicia financiera para todos igual. Y aqu&iacute;, amigos y amigas, est&aacute; la gran madre del cordero: c&oacute;mo combinamos extensi&oacute;n territorial y cantidad de poblaci&oacute;n para garantizar igualdad de servicios. No es lo mismo 48.000km2 de extensi&oacute;n con un mill&oacute;n 200mil personas que con tres millones. Hoy soportamos la contradicci&oacute;n de que puede violarse el derecho constitucional de usuario del mismo servicio en todo el territorio del Estado y que somos un Estado injustamente asim&eacute;trico. Realmente la pol&iacute;tica aut&eacute;ntica deber&iacute;a llevarnos a desbrozar el bosque de todas estas realidades para encontrar caminos amplios donde nos encontremos la mayor&iacute;a, y mantener, as&iacute;, un sistema de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el argumento emocional. No es lo mismo la realidad que su percepci&oacute;n en un nivel emocional y pol&iacute;tico. Si la gente que debe sentirse amparada y a la vez defensora de la Constituci&oacute;n, como norma m&aacute;xima y marco de su convivencia y su orden pol&iacute;tico y social, no se siente ni amparada ni defensora, no sirve de nada.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos bajo la sem&aacute;ntica intervenida, con la sensaci&oacute;n de que los due&ntilde;os de las cosas lo son tambi&eacute;n del lenguaje y, a menudo, se nos habla de asuntos de aparente gran valor pol&iacute;tico e intelectual, que son incomprensibles por la mayor&iacute;a. Y son incomprensibles, no porque seamos incapaces de hacerlo o nos falte el conocimiento, sino porque esos asuntos no tienen que ver con la realidad cotidiana de la gente. Hay desafecci&oacute;n porque hay abandono de la realidad emocional de lo que realmente importa.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo del derecho quiz&aacute; es una virtud sustraerse a las emociones. Pero para redactar el gran documento que debe regular nuestra gran convivencia hay que ser consciente de c&oacute;mo las emociones y los sentimientos condicionan la percepci&oacute;n de las cosas. Los axiomas son poco negociables y poco comprensibles.
    </p><p class="article-text">
        Insisto. Todo esto es lisa y llanamente pol&iacute;tica. Algo maravilloso, util&iacute;simo, necesario y que, lejos de lo que algunos y algunas se empe&ntilde;an en contar, cada d&iacute;a se practica m&aacute;s. Seguramente en otros formatos, poco habituales hasta ahora, lo cierto es que cada d&iacute;a hay m&aacute;s gente haciendo m&aacute;s pol&iacute;tica. Si ya no estamos c&oacute;modos, cambiamos las cosas, si la norma de convivencia b&aacute;sica ya no nos ayuda a convivir a gusto de todos o de la inmensa mayor&iacute;a, se cambia. Hace falta un poco de valor, eso s&iacute;, y de visi&oacute;n de futuro y de percepci&oacute;n de la realidad un poco alejada de los despachos.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad es otra de la que era en 1978. Sus anhelos y circunstancias son otros. Las cosas que entonces se dejaron parcialmente hilvanadas se pueden redefinir, las que se cosieron a perpetuidad se pueden disolver, las que se ensayaron se pueden reformar porque ya toca. Ya hemos experimentado, y s&iacute; se puede.
    </p><p class="article-text">
        Nada que no obtenga una respuesta clara a un por qu&eacute;, merece ser tenido por intocable. Todo sobre lo que se pueda discutir y dialogar es susceptible de cambiarse. Y hay que hablar siempre sin miedo a descubrir otras posturas y las aparentes disensiones que pueden convertirse en acuerdos. Ese era el esp&iacute;ritu &iquest;no?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rivarés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/superemos-miedos-vayamos-reforma-constitucional_132_1800718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Dec 2018 21:59:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Superemos miedos y vayamos a una Reforma Constitucional que ya toca]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
