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    <title><![CDATA[elDiario.es - Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enrique_javier_diez_gutierrez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Neoliberalismo y la ventana de Overton: por qué defender lo público te convierte ahora en un radical]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-ventana-overton-defender-publico-convierte-ahora-radical_129_13056990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8e7c28a-9fb3-40f9-952a-ee6bcca43cb1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neoliberalismo y la ventana de Overton: por qué defender lo público te convierte ahora en un radical"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Propuestas que hasta hace poco eran defendidas por partidos socialdemócratas, verdes o incluso conservadores moderados hoy son presentadas como irrealistas, populistas o económicamente suicidas. Este corrimiento hacia la derecha no es neutro: ha sido activamente impulsado por aparatos mediáticos, think tanks, lobbies y políticos </p><p class="subtitle">El Gobierno refuerza el acceso a la sanidad pública para extranjeros sin residencia legal
</p></div><p class="article-text">
        Tras la desaparici&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, la pol&iacute;tica y el debate p&uacute;blico en buena parte de las democracias occidentales ha experimentado un desplazamiento sostenido hacia la derecha y, m&aacute;s recientemente, en la &uacute;ltima d&eacute;cada, hacia la extrema derecha. No se trata solo de un giro electoral, sino de algo m&aacute;s profundo: una reconfiguraci&oacute;n del marco de lo decible, lo pensable y lo pol&iacute;ticamente viable.
    </p><p class="article-text">
        La ventana de Overton &mdash;ese espacio simb&oacute;lico que delimita qu&eacute; propuestas son consideradas aceptables en un momento hist&oacute;rico&mdash; se ha escorado de tal manera que medidas que hace no tanto formaban parte del repertorio normal de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica hoy aparecen como radicales, ingenuas o directamente inviables.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno no puede explicarse &uacute;nicamente por el ascenso de partidos conservadores y de extrema derecha. Su ra&iacute;z es estructural y cultural. Durante d&eacute;cadas, el capitalismo y el neoliberalismo han operado como sentido com&uacute;n dominante, naturalizando determinadas premisas: la primac&iacute;a del mercado, la desconfianza hacia lo p&uacute;blico, la reducci&oacute;n de derechos sociales a costes presupuestarios, la normalizaci&oacute;n de la desigualdad, o la conversi&oacute;n de problemas pol&iacute;ticos en supuestas inevitabilidades t&eacute;cnicas. Cuando un marco as&iacute; se consolida, no necesita imponerse por la fuerza: opera por exclusi&oacute;n, desplazando fuera del campo de lo razonable cualquier alternativa que lo cuestione.
    </p><p class="article-text">
        La ideolog&iacute;a neoliberal se ha convertido as&iacute; como el agua para el pez. De la misma forma que un pez, en una f&aacute;bula animada, no se percatar&iacute;a de vivir inmerso en un ambiente diferente al resto de las especies, los seres humanos tampoco solemos caer en la cuenta de que vivimos sumergidos en el modelo capitalista del que somos parte y en el que nos hemos ido socializando y que ha ido construyendo nuestra forma de pensar y comprender la realidad que nos rodea.
    </p><p class="article-text">
        Es como la par&aacute;bola de la rana hervida: si ponemos una rana en una olla de agua hirviendo, inmediatamente saltar&aacute; de la olla intentando salir. Pero si ponemos la rana en agua a temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana est&aacute; cada vez m&aacute;s aturdida, y finalmente no est&aacute; en condiciones de salir de la olla. Aunque nada se lo impide, la rana se queda all&iacute; y termina cocin&aacute;ndose.
    </p><h2 class="article-text">El rango de ideas socialmente aceptables</h2><p class="article-text">
        La ventana de Overton, t&eacute;rmino formulado por Joseph P. Overton, analista del think tank estadounidense Mackinac Center for Public Policy, en la d&eacute;cada de 1990, es un concepto de teor&iacute;a pol&iacute;tica que describe el rango de ideas consideradas socialmente aceptables en el debate p&uacute;blico en un momento determinado. Las propuestas que se sit&uacute;an dentro de esa &ldquo;ventana&rdquo; pueden ser defendidas por responsables pol&iacute;ticos sin que su carrera resulte da&ntilde;ada; las que quedan fuera son vistas como radicales, impensables o inaceptables.
    </p><p class="article-text">
        Esta ventana ordena las ideas seg&uacute;n su grado de legitimidad p&uacute;blica: de &ldquo;impensable&rdquo; progresivamente pasar&aacute; a ser &ldquo;radical&rdquo;, de ah&iacute; a convertirse en &ldquo;aceptable&rdquo;, para, a continuaci&oacute;n, pasar a considerarse como &ldquo;sensata&rdquo;, para avanzar hasta llegar a ser &ldquo;popular&rdquo; y finalmente a &ldquo;integrarse&rdquo; y legislarse en la pol&iacute;tica p&uacute;blica vigente. El cambio puede ser gradual o acelerado mediante crisis, marcos discursivos estrat&eacute;gicos o &ldquo;normalizaci&oacute;n&rdquo; medi&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Propuestas que, en un momento, se consideraban extremas pueden volverse debatibles, si se presentan comparativamente frente a opciones a&uacute;n m&aacute;s radicales. O bien, propuestas que estaban asumidas y formaban parte del acervo com&uacute;n, acaban consider&aacute;ndose impensables, implanteables en un contexto social cuyo marco epistemol&oacute;gico, social, cultural y pol&iacute;tico se ha desplazado de tal forma que las ha marginado u olvidado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no es una teor&iacute;a formal con validaci&oacute;n emp&iacute;rica robusta, pues no deja de simplificar la complejidad de la opini&oacute;n p&uacute;blica, sirve como modelo heur&iacute;stico en ciencias sociales y estudios del discurso para analizar procesos de normalizaci&oacute;n de ideolog&iacute;as neofascistas, capitalistas y neoliberales en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Se ha convertido as&iacute; una ideolog&iacute;a, la neoliberal, en una teolog&iacute;a, lo cual refuerza la inculcaci&oacute;n al racionalizarla, al convertirla en un conjunto sistem&aacute;tico de mantras, de frases hechas, repetidas insistentemente hasta configurarla como la &uacute;nica realidad plausible. A trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n, que destacan id&eacute;nticas informaciones y ocultan otras; mediante los discursos pol&iacute;ticos y publicitarios reiterados, las normas y costumbres en que nos socializamos y que nos presionan a asimilar un determinado modelo de consumo, de expectativas, deseos y esperanzas; a trav&eacute;s de los contenidos y las ense&ntilde;anzas que se nos transmiten en la educaci&oacute;n formal, desde infantil a la universidad, para ense&ntilde;arnos a competir, &ldquo;emprender&rdquo; o asumir el mercado como forma de relaci&oacute;n entre las personas; a trav&eacute;s de las redes sociales, los videojuegos y las pel&iacute;culas made in Hollywood y Netflix, que muestran una visi&oacute;n muy concreta de qui&eacute;nes son los h&eacute;roes y los villanos, d&oacute;nde est&aacute; el bien y d&oacute;nde el mal, qui&eacute;nes son los &ldquo;nuestros&rdquo; y cu&aacute;les son los enemigos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Propuestas que hasta hace poco eran defendidas por partidos socialdemócratas, verdes o incluso conservadores moderados —como el fortalecimiento de los servicios públicos— hoy son presentadas como irrealistas, populistas o económicamente suicidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo nuestro entorno social y educativo contribuye a crear, mantener, justificar y sostener este pensamiento &uacute;nico. Un pensamiento, una visi&oacute;n que ya no necesita ni siquiera justificaci&oacute;n o argumentaci&oacute;n para su defensa. Los disidentes, los &ldquo;divergentes&rdquo;, no dejan de ser minor&iacute;as perif&eacute;ricas, consideradas exaltadas, incluso denominadas radicales antisistema, pero que el sistema es capaz de integrar en su seno como &ldquo;contestaci&oacute;n&rdquo;, mientras no afecte, por supuesto, a los n&uacute;cleos centrales del modelo.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es revelador. Propuestas que hasta hace poco eran defendidas por partidos socialdem&oacute;cratas, verdes o incluso conservadores moderados &mdash;como el fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos, la propiedad p&uacute;blica de sectores estrat&eacute;gicos, la fiscalidad progresiva ambiciosa, la desmilitarizaci&oacute;n progresiva del mundo, la reducci&oacute;n del tiempo de trabajo o la desmercantilizaci&oacute;n de derechos b&aacute;sicos y los bienes comunes como la educaci&oacute;n, la sanidad, etc.&mdash; hoy son presentadas como irrealistas, populistas o econ&oacute;micamente suicidas. No porque hayan perdido coherencia o respaldo emp&iacute;rico, sino porque el marco de interpretaci&oacute;n se ha desplazado.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es el del Estado social. Tras la crisis financiera de 2008, y de nuevo durante la pandemia, se asumi&oacute; de forma relativamente transversal que la intervenci&oacute;n p&uacute;blica era indispensable para sostener la cohesi&oacute;n social y la propia econom&iacute;a. Sin embargo, ese consenso fue ef&iacute;mero. En cuanto la urgencia disminuy&oacute;, el discurso dominante regres&oacute; con fuerza: austeridad, disciplina fiscal, contenci&oacute;n del gasto. Hoy, plantear una expansi&oacute;n sostenida del gasto p&uacute;blico en sanidad, educaci&oacute;n o cuidados vuelve a ser tachado de irresponsable, incluso cuando los indicadores sociales muestran deterioro y desigualdad crecientes. Lo que ha cambiado no son los datos, sino el umbral de legitimidad del debate.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El desplazamiento del marco convierte una discusión legítima en una quimera, no por falta de argumentos, sino porque el imaginario económico aceptable se ha estrechado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Algo similar ocurre en el &aacute;mbito laboral. Hace apenas unos a&ntilde;os, la reducci&oacute;n de la jornada laboral sin merma salarial o la participaci&oacute;n de los trabajadores y trabajadoras en la gesti&oacute;n y beneficios de la empresa, eran propuestas discutidas en foros sindicales, acad&eacute;micos y parlamentarios, apoyada por investigaci&oacute;n y experimentos piloto. Hoy, en muchos contextos, vuelve a ser presentada como una amenaza a la competitividad, pese a que la digitalizaci&oacute;n permitir&iacute;a avanzar en esa direcci&oacute;n. El desplazamiento del marco convierte una discusi&oacute;n leg&iacute;tima en una quimera, no por falta de argumentos, sino porque el imaginario econ&oacute;mico aceptable se ha estrechado.
    </p><p class="article-text">
        Este corrimiento hacia la derecha no es neutro ni espont&aacute;neo. Ha sido activamente impulsado por aparatos medi&aacute;ticos, think tanks, lobbies empresariales y actores pol&iacute;ticos que han logrado fijar los t&eacute;rminos del debate. Conceptos como &ldquo;libertad&rdquo;, &ldquo;eficiencia&rdquo; o &ldquo;modernizaci&oacute;n&rdquo; han sido resignificados para funcionar casi exclusivamente en clave de desregulaci&oacute;n, privatizaci&oacute;n y reducci&oacute;n de lo p&uacute;blico. En paralelo, nociones como &ldquo;igualdad&rdquo;, &ldquo;redistribuci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;derechos sociales&rdquo; han sido asociadas a gasto excesivo, rigidez o dependencia. As&iacute;, la ventana no solo se mueve: se inclina, favoreciendo sistem&aacute;ticamente unas posiciones frente a otras.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia m&aacute;s preocupante es que este desplazamiento limita la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica. Cuando determinadas propuestas se expulsan del debate, incluso fuerzas que podr&iacute;an defenderlas optan por la autocontenci&oacute;n. Se produce entonces un efecto de retroalimentaci&oacute;n: los partidos moderan sus programas para no parecer &ldquo;extremos&rdquo;, esa moderaci&oacute;n refuerza la idea de que no hay alternativas, y esa supuesta ausencia de alternativas justifica nuevas renuncias. La derecha extrema y la extrema derecha no necesitan ganar las elecciones para ganar la batalla cultural del marco ideol&oacute;gico; le basta con definir los l&iacute;mites de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la emergencia de la extrema derecha cumple una funci&oacute;n esencial en esta guerra cognitiva, en la disputa por el marco y el relato. Sus posiciones abiertamente reaccionarias act&uacute;an como ancla desplazadora: frente a ellas, propuestas conservadoras duras aparecen como razonables, y posiciones socialdem&oacute;cratas cl&aacute;sicas pasan a ser etiquetadas como &ldquo;izquierda radical&rdquo;. El debate se reordena, no en torno a soluciones a los problemas sociales, sino en torno a un eje identitario y punitivo que desplaza la atenci&oacute;n de las causas estructurales de la desigualdad. De nuevo, la ventana se mueve, pero siempre en la misma direcci&oacute;n. Y vemos as&iacute; como partidos conservadores, socialdem&oacute;cratas, ecologistas e incluso de izquierda acaban compitiendo en Europa por ver qui&eacute;n propone medidas m&aacute;s duras de exclusi&oacute;n y expulsi&oacute;n de migrantes incluso a pa&iacute;ses donde nunca han estado, a lugares con los que no tienen ning&uacute;n v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, este proceso no es irreversible. La historia muestra que los marcos hegem&oacute;nicos pueden resquebrajarse cuando las contradicciones se acumulan y cuando actores sociales y pol&iacute;ticos logran articular relatos alternativos consistentes. La clave no est&aacute; solo en proponer medidas concretas y &ldquo;radicales&rdquo;, que tambi&eacute;n obliguen a repensar lo impensable, sino tambi&eacute;n en reconstruir el marco desde el que se eval&uacute;an. Lo que hoy parece inviable puede volver a ser pensable si se cuestionan las premisas que lo hacen aparecer como tal.
    </p><p class="article-text">
        Desplazar la ventana de Overton hacia los derechos humanos y el bien com&uacute;n exige en definitiva disputar el sentido com&uacute;n en esta batalla pedag&oacute;gica por el marco cultural e ideol&oacute;gico. Implica recordar que muchas de las conquistas sociales fueron, en su momento, tachadas de ut&oacute;picas o peligrosas. Implica tambi&eacute;n asumir que la moderaci&oacute;n permanente en un contexto de marco escorado a la ultraderecha no conduce al centro, sino a una derechizaci&oacute;n progresiva del propio centro. Cuando el terreno de juego est&aacute; inclinado, avanzar hacia la igualdad no es radicalidad: es, sencillamente, un intento de recuperar equilibrio democr&aacute;tico. Debemos afrontar de forma radical esta batalla cultural y pol&iacute;tica que se est&aacute; librando en el nivel m&aacute;s profundo: el de los l&iacute;mites de lo imaginable.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/neoliberalismo-ventana-overton-defender-publico-convierte-ahora-radical_129_13056990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neoliberalismo y la ventana de Overton: por qué defender lo público te convierte ahora en un radical]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Servicios públicos,Sanidad,Educación,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tiene sentido la existencia de universidades privadas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sentido-existencia-universidades-privadas_129_12413664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/254f0d60-3888-4eac-9c4d-db227e67de5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tiene sentido la existencia de universidades privadas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mercantilización de las universidades pone en riesgo la igualdad de oportunidades y el sentido público del conocimiento</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as participaba en el programa de televisi&oacute;n de Antena 3, &ldquo;Espejo P&uacute;blico&rdquo;, donde la presentadora, Susana Griso, me preguntaba <a href="https://x.com/JulianMaciasT/status/1907476724163457067" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si estaba de acuerdo con las cr&iacute;ticas a las universidades privadas del gobierno</a>. Le contestaba que estaba de acuerdo, al menos, por tres razones. 
    </p><p class="article-text">
        La primera porque la Educaci&oacute;n Superior no puede ser un negocio. Sea como negocio ideol&oacute;gico (universidades creadas, por ejemplo, por instituciones religiosas que buscan formar en su propia ideolog&iacute;a), ni como negocio econ&oacute;mico (universidades creadas por empresas o fondos de capital riesgo que priman los beneficios econ&oacute;micos). La Educaci&oacute;n Superior, como la educaci&oacute;n en general, es un derecho humano. 
    </p><p class="article-text">
        Su organizaci&oacute;n, por tanto, no puede dise&ntilde;arse desde una concepci&oacute;n de negocio, de obtenci&oacute;n de beneficio econ&oacute;mico o ideol&oacute;gico. Al igual que los conciertos educativos en el nivel de educaci&oacute;n no universitaria, concebidos desde la finalidad ideol&oacute;gica (el 63% est&aacute;n en manos de instituciones religiosas) o del beneficio econ&oacute;mico, y que, de hecho, se han convertido no solo en el <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">mayor factor institucionalizado de segregaci&oacute;n educativa y social de este pa&iacute;s</a> sino en el caldo de cultivo de la nueva generaci&oacute;n de extrema derecha y de derecha extrema. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, seguir admitiendo la existencia de las universidades privadas supone asumir que el capitalismo, el lucro, la usura y la extracci&oacute;n de beneficio pueden regir la ciencia, el conocimiento y la formaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior. O que la ideolog&iacute;a religiosa e incluso la ultrarreaccionaria (como la <a href="https://elpais.com/educacion/2024-07-13/los-kikos-entran-en-la-educacion-superior-madrilena-a-traves-de-la-universidad-catolica-de-murcia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universidad cat&oacute;lica de Murcia</a>) sea la que establezca la finalidad de la formaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior. Ambos intereses contradicen frontalmente el sentido b&aacute;sico de la Educaci&oacute;n Superior como derecho, como espacio de formaci&oacute;n cient&iacute;fica cr&iacute;tica y como generaci&oacute;n de conocimiento y ciencia en funci&oacute;n del bien com&uacute;n. Es m&aacute;s, el inter&eacute;s econ&oacute;mico e ideol&oacute;gico de lo privado est&aacute; modificando la finalidad y el sentido esencial de la Educaci&oacute;n Superior. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, porque las &ldquo;universidades chiringuitos&rdquo;, como las ha denominado el gobierno, han destruido el supuesto &ldquo;ascensor social&rdquo; que se le atribu&iacute;a habitualmente a la Educaci&oacute;n Superior. Al margen de que sea muy cuestionable la realidad de ese &ldquo;ascensor social&rdquo; pues <a href="https://elpais.com/opinion/2024-08-01/no-es-el-ascensor-es-el-edificio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hijos de clase obrera mayoritariamente acaban siendo clase obrera</a>, y siendo conscientes de que el mito del &ldquo;ascensor social&rdquo; no pone en cuesti&oacute;n la meritocracia, manteniendo la jerarqu&iacute;a de un arriba y un abajo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que esos &ldquo;chiringuitos&rdquo; privados han quebrado a&uacute;n m&aacute;s la posibilidad de acceso a la Educaci&oacute;n Superior en igualdad de oportunidades y la posibilidad de concluir su formaci&oacute;n con una cierta justicia de resultados. Mientras, por ejemplo, en Medicina unos tienen que sacar unas notas muy altas en selectividad y sacrificarse durante todo el bachillerato, y a pesar de ello sus familias ven c&oacute;mo su hija o su hijo se ha quedado a las puertas y no puede hacer la carrera de medicina que siempre so&ntilde;&oacute; en la Universidad p&uacute;blica; otros, que tienen dos puntos menos en la EBAU o han sacado un cinco, pero sus familias pueden pagar de 17.000 a 23.000 euros en una &ldquo;universidad privada&rdquo; y hacer la carrera de medicina, con clases privadas si es necesario y pr&aacute;cticas en centros privados. Esos &ldquo;chiringuitos&rdquo; que se han convertido en expendedores de t&iacute;tulos a coste de oro, especialmente de m&aacute;ster online, un negocio en alza.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, porque las universidades son instituciones cuyas tres funciones esenciales son: la ense&ntilde;anza, la investigaci&oacute;n y la transferencia de su conocimiento al servicio a la sociedad. Esto s&oacute;lo puede realizarse a trav&eacute;s de universidades p&uacute;blicas cuyo objetivo sea el bien com&uacute;n, no el negocio ni los beneficios. 
    </p><p class="article-text">
        Si lo que se establece como motivo de la creaci&oacute;n de una universidad es el negocio su funci&oacute;n estar&aacute; siempre al servicio de que ese negocio reporte beneficio a su due&ntilde;o. Su prioridad ser&aacute;, por tanto, conseguir dividendos para sus accionistas que son quienes financian la empresa, su gesti&oacute;n ser&aacute; como una empresa, su contrataci&oacute;n de profesorado ser&aacute; lo m&aacute;s barata y m&aacute;s econ&oacute;mica posible precarizando sus condiciones laborales, la investigaci&oacute;n que no sea rentable econ&oacute;micamente ser&aacute; pr&aacute;cticamente nula, su transferencia se centrar&aacute; de igual forma en aquello que sea rentable econ&oacute;micamente, no en funci&oacute;n del beneficio social, su formaci&oacute;n se adecuar&aacute; a la ideolog&iacute;a y los intereses de los accionistas, es decir de corte neoliberal, capitalista, e incluso ultrarreaccionaria como hemos visto, etc. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, como sociedad, como comunidad cient&iacute;fica, como pol&iacute;tica p&uacute;blica orientada a construir una ciencia al servicio del bien com&uacute;n, no podemos convertir la educaci&oacute;n superior en una mercanc&iacute;a y la universidad en una industria del conocimiento, como argument&eacute; en el programa &ldquo;Espejo P&uacute;blico&rdquo;, que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=R40U5jfi79Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se viraliz&oacute; en las redes sociales</a>. La ciencia, el conocimiento, la sabidur&iacute;a, la formaci&oacute;n universitaria no puede convertirse en un negocio. Si lo hacemos habremos fracasado como sociedad y como humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Debemos defender una Educaci&oacute;n Superior p&uacute;blica, que luche contra la l&oacute;gica del mercado. Una Educaci&oacute;n Superior que reafirme la prioridad absoluta de los seres humanos sobre la rentabilidad econ&oacute;mica. Una Educaci&oacute;n Superior que integre los distintos &aacute;mbitos del saber. Que ayude a nuestros j&oacute;venes a desarrollar el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico y aprovechar los logros cient&iacute;ficos, sociales y pol&iacute;ticos m&aacute;s brillantes de las pasadas generaciones. Una Educaci&oacute;n Superior que promueva valores de paz, solidaridad y cooperaci&oacute;n armoniosa entre los pa&iacute;ses y las personas. Una Educaci&oacute;n Superior que tenga como objetivo el desarrollo de la libertad de pensamiento, la creatividad, la emancipaci&oacute;n individual y la transformaci&oacute;n social. En definitiva, una Educaci&oacute;n Superior que ofrezca a toda la ciudadan&iacute;a saberes fundamentales, ciencia al servicio del bien com&uacute;n, as&iacute; como la oportunidad de familiarizarse con las formas m&aacute;s elaboradas de un conocimiento que les ayude a desarrollarse como personas y contribuir a construir una sociedad y un mundo m&aacute;s justo, mejor y m&aacute;s solidario. Y esto solo lo garantiza una Educaci&oacute;n Superior P&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sentido-existencia-universidades-privadas_129_12413664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jul 2025 21:13:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tiene sentido la existencia de universidades privadas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad,Educación,Educación pública,Educación privada,Estudiantes,Universitarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación concertada: una anomalía española que debe terminar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/educacion-concertada-anomalia-espanola-debe-terminar_129_11758823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4336a851-bb84-488a-aa78-8f1af26e8ea3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1084612.jpg" width="2877" height="1619" alt="Educación concertada: una anomalía española que debe terminar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno prevé destinar más dinero público a instituciones privadas (de la jerarquía católica en la mayor parte) con el ánimo de que dejen de segregar tanto. Lo que se necesita es valentía política para dejar de ser una anomalía en Europa</p><p class="subtitle">Las familias pagan a los colegios concertados casi mil millones de euros al año en cuotas ilegales</p></div><p class="article-text">
        Un adagio atribuido a muy diferentes voces dice que &ldquo;o vives como piensas, o acabar&aacute;s pensando como vives&rdquo;. Este es el problema de fondo al que nos enfrentamos en la educaci&oacute;n y en la pol&iacute;tica educativa actual en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Se constata en la &uacute;ltima propuesta del Gobierno actual. Plantea aumentar la financiaci&oacute;n p&uacute;blica a la educaci&oacute;n concertada en los pr&oacute;ximos Presupuestos Generales del Estado. Es decir, destinar m&aacute;s dinero de los impuestos de toda la poblaci&oacute;n a instituciones privadas (de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica en la mayor parte) con el &aacute;nimo de que, dado que se les aumenta la financiaci&oacute;n p&uacute;blica, dejen de segregar tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, destinando m&aacute;s dinero p&uacute;blico a conciertos, mientras se reduce el n&uacute;mero de aulas y centros p&uacute;blicos, se disfraza con la consabida estrategia del &ldquo;<em>malmenorismo</em>&rdquo;. El mal menor.
    </p><p class="article-text">
        Dado que los conciertos <a href="https://www.cicae.com/ceapa-y-cicae-denuncian-la-falta-de-transparencia-que-tienen-las-familias-sobre-el-pago-de-cuotas-en-parte-de-los-colegios-concertados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n utilizando el cobro de cuotas ilegales</a> y criterios discriminadores para segregar a una parte de la poblaci&oacute;n por razones de clase social y econ&oacute;mica o por ser migrantes, minor&iacute;as o tener necesidades educativas especiales (el 80% est&aacute;n escolarizados en la educaci&oacute;n p&uacute;blica), en vez de aplicar la legislaci&oacute;n vigente y sancionar a aquellos centros que discriminan o directamente suspenderles el concierto, lo que se hace es incentivarles con m&aacute;s dinero p&uacute;blico para que dejen de hacerlo&hellip; tanto.
    </p><p class="article-text">
        Esto es la consecuencia de esta deriva del &ldquo;pensamiento d&eacute;bil&rdquo; que acaba justificando las posiciones m&aacute;s conservadoras y retr&oacute;gradas con el argumento del &ldquo;mal menor&rdquo; o la coletilla de &ldquo;qu&eacute; hacer mientras tanto&rdquo;, que siempre se utiliza en estas ocasiones. Dado que los conciertos est&aacute;n ah&iacute;, consagrados en las diferentes leyes educativas del PSOE, y dado que el PP los fortalece y prioriza en las comunidades aut&oacute;nomas donde gobierna, tendremos que hacer algo para reducir un tanto o maquillar un poco la realidad de que los conciertos son el <a href="http://www.jceps.com/wp-content/uploads/2023/01/20-3-4-evacermaug22-nh.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor factor de segregaci&oacute;n escolar</a> en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que, en vez de garantizar el derecho a una educaci&oacute;n en igualdad y calidad a las futuras generaciones, al margen de sus condiciones econ&oacute;micas y sociales, mediante una red p&uacute;blica &uacute;nica y avanzar en la supresi&oacute;n progresiva de todos los conciertos educativos, lo que se hace desde el Gobierno es buscar la benevolencia y connivencia de estas empresas educativas para que no discriminen tanto, pag&aacute;ndoles m&aacute;s por ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Haciendo un s&iacute;mil exagerado pero muy claro al respecto podr&iacute;amos decir que lo que propone el Gobierno es &ldquo;pagar a un maltratador para que maltrate menos a su pareja&rdquo;. Esto es lo que se ha puesto en pr&aacute;ctica en Catalu&ntilde;a y ahora en el Pa&iacute;s Vasco con el eufemismo de &ldquo;pacto contra la segregaci&oacute;n&rdquo;, que no es m&aacute;s que un pacto para maquillar los n&uacute;meros y mantener la segregaci&oacute;n de fondo: los propios conciertos educativos. Se aduce que, si se paga m&aacute;s a los centros concertados que segregan para que lo hagan un poco menos, conseguiremos una menor segregaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esta aberraci&oacute;n se apoya incluso por parte de sectores acad&eacute;micos, pol&iacute;ticos y sindicales o del tercer sector. El informe '<a href="https://www.savethechildren.es/actualidad/informe-por-una-escuela-concertada-inclusiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por una escuela concertada inclusiva</a>' de la ONG Save the Children, que se&ntilde;ala que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s de la OCDE que m&aacute;s segrega al alumnado entre escuela p&uacute;blica y concertada seg&uacute;n su situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica, y sus propuestas parten de aceptar este modelo de conciertos y recetan m&aacute;s educaci&oacute;n concertada, aumentando m&aacute;s su financiaci&oacute;n. Es decir, estamos comprando el marco neoliberal del modelo privatizador de la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente es que, con la ca&iacute;da demogr&aacute;fica, lo que deber&iacute;a haber desde hace tiempo es un plan para suprimir progresivamente conciertos (negociando la salida del profesorado, nacionalizando cuando sea necesario...), como ya se ha hecho en Catalu&ntilde;a o Castilla y Le&oacute;n. Pero, al contrario, se est&aacute;n cerrando colegios p&uacute;blicos y se mantienen los privados o se incrementan, como est&aacute;n haciendo las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por el PP. Y parece que esto va a ser una tendencia que aumentar&aacute; cada a&ntilde;o, si no hay voluntad pol&iacute;tica suficiente para cambiar el modelo educativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque la educaci&oacute;n de titularidad y gesti&oacute;n p&uacute;blica es la &uacute;nica que garantiza el derecho universal a la educaci&oacute;n en condiciones de igualdad y democracia, la que m&aacute;s y mejor asegura la igualdad y la convivencia democr&aacute;tica de personas con distintas procedencias socioculturales; y por ello, la que mejor contribuye a la equidad y la cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En los 80, cuando hab&iacute;a una avalancha demogr&aacute;fica y no hab&iacute;a plazas p&uacute;blicas suficientes, pudo haber tenido alg&uacute;n sentido hacer conciertos con entidades privadas, pero ahora no tiene ning&uacute;n sentido. Actualmente, lo que respalda la investigaci&oacute;n es que la demanda de conciertos se mantiene por la creencia de las familias en que los &ldquo;contactos&rdquo; sociales y los compa&ntilde;eros y las compa&ntilde;eras de aula pueden influir en el futuro sociolaboral de sus hijos e hijas. Los hallazgos confirman que detr&aacute;s de muchas invocaciones a la &ldquo;libertad&rdquo; de elecci&oacute;n de centro lo que se esconde es el rechazo a la mezcla social, a educar a los hijos e hijas con los que no son de la misma clase y que los conciertos est&aacute;n sirviendo a las clases medias y altas para alejarse del alumnado extranjero y de las clases bajas. Es decir, acudiendo a la escuela concertada, las familias se garantizan que sus hijos e hijas <a href="https://eldiariodelaeducacion.com/2024/01/03/conciertos-escolares-iii-politicas-de-libre-eleccion-equidad-y-segregacion-educativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&eacute;n lejos del alumnado m&aacute;s diverso y vulnerable</a> y se escolaricen en aquellos centros en donde se concentran la clase social a la que aspiran a llegar.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la Constituci&oacute;n ampara los conciertos. El art&iacute;culo 27 da la posibilidad de crear centros privados, pero en modo alguno da la posibilidad de que las familias deban recibir una ayuda p&uacute;blica para elegir entre ambas redes, p&uacute;blica y privada, ni que &eacute;sta &uacute;ltima deba ser financiada con fondos p&uacute;blicos. As&iacute; lo dej&oacute; asentado el Tribunal Constitucional en la sentencia 86/1985, de 10 de julio, dictada por su Sala Segunda: &ldquo;(...) siendo del todo claro que el derecho a la educaci&oacute;n -a la educaci&oacute;n gratuita en la ense&ntilde;anza b&aacute;sica- no comprende el derecho a la gratuidad educativa en cualesquiera Centros privados, porque los recursos p&uacute;blicos no han de acudir, incondicionadamente, all&aacute; donde vayan las preferencias individuales.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva lo que se necesita es <a href="https://eldiariodelaeducacion.com/defensa-y-fortalecimiento-de-la-educacion-publica-y-laica-hace-falta-voluntad-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valent&iacute;a y voluntad pol&iacute;tica</a> para dejar de ser una anomal&iacute;a en Europa donde <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Espana-Europa-escuela-publica-concertada_0_618388327.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la educaci&oacute;n es fundamentalmente p&uacute;blica</a> y avanzar de una vez por todas hacia el siglo XXI, como reclaman las mareas verdes, el profesorado y los sindicatos, los movimientos sociales y las comunidades educativas progresistas, superando as&iacute; la herencia de la dictadura que dej&oacute; en manos de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica la educaci&oacute;n de este pa&iacute;s y que ahora se quiere reforzar como nicho de mercado para fondos buitre y empresas de negocios con el fin de convertir la educaci&oacute;n en un nicho de extracci&oacute;n de beneficios y no en un derecho en igualdad que debemos garantizar a las futuras generaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/educacion-concertada-anomalia-espanola-debe-terminar_129_11758823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2024 20:09:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación concertada,Segregación escolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es posible educar sin exámenes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/posible-educar-examenes_1_1782960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c1be4a-4294-418a-b1e7-5836de6adf57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es posible educar sin exámenes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se empieza a poner el acento en medir el rendimiento y los resultados del estudiante en los exámenes, más que en atender las necesidades del mismo</p><p class="subtitle">Algunos centros piensan más en lo que el estudiante pueda hacer para prestigiar la escuela que en lo que la escuela pueda hacer para mejorar al estudiante</p></div><p class="article-text">
        Era el primer d&iacute;a de clase. El profesor explicaba al alumnado que durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os les ense&ntilde;ar&iacute;a &ldquo;toda una serie de mentiras muy bien trabadas unas con otras en las que ustedes creer&aacute;n ciegamente el resto de sus vidas&hellip;&rdquo;. Tras lo cual, mirando a los estudiantes, inquiri&oacute;: &ldquo;&iquest;Alguna pregunta?&rdquo;. Desde la tercera fila, uno de ellos levant&oacute; la mano para preguntar: &ldquo;S&iacute;&hellip; &iquest;Esto entra en el examen?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta vi&ntilde;eta, realizada por <a href="http://www.guiadelcomic.es/b/miguel-brieva.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel Brieva</a>, dibujante y escritor cr&iacute;tico, &aacute;cido y punzante, la suelo poner al principio de mis clases, en cada curso acad&eacute;mico, para reflexionar sobre un aspecto fundamental y clave del acto educativo y de todo el proceso de aprendizaje y de ense&ntilde;anza: la importancia que le damos a la evaluaci&oacute;n en el proceso de ense&ntilde;ar, pero que acabamos reduciendo a &ldquo;los ex&aacute;menes&rdquo;. Porque, al final, parece que lo que realmente importa es aquello que &ldquo;entra para el examen&rdquo;. Tanto para el profesorado, pues es sobre lo que le piden que eval&uacute;e, como para el alumnado, pues es sobre lo que es valorado y calificado. Porque de los ex&aacute;menes dependen las notas. Y de las notas, pasar o no al siguiente curso y, al final, obtener o no la titulaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Vivir para aprobar</h3><p class="article-text">
        Y m&aacute;s ahora que nunca, con la presi&oacute;n de los organismos econ&oacute;micos internacionales como la OCDE, que insiste reiteradamente en hacer <em>rankings</em> de centros educativos, de regiones y de pa&iacute;ses para publicar los resultados obtenidos, como si de una liga de f&uacute;tbol se tratara. Los centros educativos, pero tambi&eacute;n los pa&iacute;ses, se ven presionados para situarse en los puestos superiores de ese <em>ranking</em>, ser los que mejores resultados obtienen en esos ex&aacute;menes estandarizados. Lo hacen presionando a sus colegios para que dediquen buena parte de su tiempo y esfuerzo a conseguir resultados en esos ex&aacute;menes. El profesorado, a su vez, se ve presionado para exigir a su alumnado que centre su tiempo y esfuerzo en preparar lo que les piden en esos ex&aacute;menes, para que su respectivo centro se coloque en lo alto del <em>ranking</em>.
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        Por eso Espa&ntilde;a, en sus &uacute;ltimas reformas educativas, ha incrementado exponencialmente el n&uacute;mero de ex&aacute;menes estandarizados a los que son sometidos los estudiantes ya desde Primaria. De hecho, me cuentan algunas familias que en algunos centros han convertido lo que se denomina &ldquo;evaluaci&oacute;n continua&rdquo; en ex&aacute;menes continuados. Y sus hijos e hijas, ya con solo 8 y 9 a&ntilde;os, entran en una espiral en la que hay semanas que tienen un examen diario. Me recordaba, de forma ir&oacute;nica, aquel anuncio de los a&ntilde;os 70 que proclamaba &ldquo;todos los d&iacute;as un pl&aacute;tano, por lo menos&rdquo;, pero en formato examen.
    </p><p class="article-text">
        La importancia desmedida que se le est&aacute; concediendo a este modelo de &ldquo;examen permanente&rdquo; puede significar un cambio crucial en los objetivos de la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Se empieza a poner el acento en medir el rendimiento y los resultados del estudiante en estos ex&aacute;menes, m&aacute;s que en atender las necesidades del mismo. Y medir el &ldquo;&eacute;xito&rdquo; tambi&eacute;n del profesorado y de los centros en funci&oacute;n de la adaptaci&oacute;n a la conformidad de las demandas exigidas en esas pruebas estandarizadas. El buen docente comienza a ser el que genera buenos resultados, convirti&eacute;ndole en un &ldquo;preparador de ex&aacute;menes&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">Convertir el deseo de aprender en af&aacute;n de aprobar</h3><p class="article-text">
        El efecto colateral es que algunos centros empiezan a pensar m&aacute;s en lo que el estudiante pueda hacer para prestigiar la escuela que en lo que la escuela pueda hacer para mejorar al estudiante, por lo que esos centros acaban seleccionando a sus &ldquo;clientes&rdquo; (familias motivadas, estudiantes competentes) para que sus estad&iacute;sticas no se vean afectadas y poder mantener su nivel de competitividad con los otros centros y su imagen de &ldquo;alto nivel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El alumnado con dificultades y diversidad se convierte en un posible &ldquo;estorbo&rdquo; que puede hacer descender los resultados del centro y que se procura &ldquo;derivar&rdquo; a otros centros.
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas apuntan que este modelo&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/education/2014/may/06/oecd-pisa-tests-damaging-education-academics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; haciendo da&ntilde;o al alumnado</a> y empobreciendo la educaci&oacute;n, aumentando a&uacute;n m&aacute;s el ya alto nivel de estr&eacute;s en las escuelas, con una presi&oacute;n constante por el rendimiento, lo que pone en peligro el bienestar de los estudiantes y de los docentes.
    </p><p class="article-text">
        En los datos del informe PISA 2015, sobre cinco preguntas relacionadas con la preocupaci&oacute;n por ex&aacute;menes, notas, etc., se elabora un <a href="https://www.mecd.gob.es/dctm/inee/internacional/pisa-2015/informebienestar042517.pdf?documentId=0901e72b8249f043" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iacute;ndice de ansiedad en relaci&oacute;n con el trabajo escolar&rdquo;</a>&nbsp;en el que Espa&ntilde;a es segunda. Por eso alertan de que esta din&aacute;mica supone un riesgo real de matar el placer de aprender, transformando el deseo de aprender en af&aacute;n de aprobar.
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                </figure><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que el&nbsp;<a href="http://grupo.us.es/estudiohbsc/index.php/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudio sobre Conductas Saludables de los Menores Escolarizados de la OMS (HBSC, 2016)</a>&nbsp;muestre que el porcentaje de escolares que afirma que le gusta &ldquo;mucho&rdquo; la escuela desciende con la edad, pasando del 54% de los alumnos y el 44% de las alumnas a los once a&ntilde;os, al 23 y 20% a los trece y 17 y 13% a los quince.
    </p><p class="article-text">
        Debemos reconsiderar esta forma de enfocar y reducir la evaluaci&oacute;n a ex&aacute;menes y pruebas estandarizadas recordando que, como <a href="http://webdelmaestrocmf.com/portal/el-profesor-swartz-dice-que-los-examenes-prueban-la-memoria-y-no-la-inteligencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han demostrado reiteradamente especialistas en este campo</a>, los ex&aacute;menes prueban la memoria puntual, no la inteligencia ni la creatividad, ni contribuyen a su desarrollo. Adem&aacute;s, genera un modelo centrado en &ldquo;repasar&rdquo; los conocimientos se&ntilde;alados (a menudo, resaltados en negrilla en el libro de texto), que tienden a olvidar una vez pasado el objetivo examinador para el que fueron memorizados, y que convierten el aprendizaje &ldquo;en un aburrimiento&rdquo;, seg&uacute;n manifiestan los estudiantes.
    </p><h3 class="article-text">Otra evaluaci&oacute;n es posible y necesaria</h3><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n en el per&iacute;odo de educaci&oacute;n obligatoria, hasta los 16 a&ntilde;os, debe ser fundamentalmente una herramienta de mejora. No se puede reducir la evaluaci&oacute;n a ex&aacute;menes. La evaluaci&oacute;n es un proceso integral cuya finalidad es dar informaci&oacute;n a todos los participantes en el proceso educativo (al alumnado, por supuesto, pero tambi&eacute;n al profesorado, a la comunidad educativa y a la administraci&oacute;n educativa) que les ayude a mejorar esos procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n supone aprender a trabajar con la &ldquo;<a href="https://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=536&amp;id_articulo=11039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedagog&iacute;a del error</a>&rdquo;, donde el error se convierte en una&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">oportunidad de aprendizaje</a> y no en una ocasi&oacute;n para ser sancionado o calificado negativamente. Una oportunidad para explicar cu&aacute;l ha sido tal error o errores y ense&ntilde;ar alternativas que ayuden a entender los fallos y abrir nuevas formas de abordar los problemas, superando las dificultades detectadas. Solo as&iacute; la evaluaci&oacute;n cumplir&aacute; su funci&oacute;n b&aacute;sica como herramienta para mejorar el proceso de ense&ntilde;anza-aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Pero, para ello, para dar&nbsp;<em>feedback</em>&nbsp;al alumnado, para revisar y corregir sus producciones, para preguntar a cada cual c&oacute;mo plante&oacute; y desarroll&oacute; la soluci&oacute;n al problema o el trabajo realizado, <a href="https://theconversation.com/que-necesita-el-profesorado-para-que-mejore-el-sistema-educativo-106974" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es necesario que un profesor&nbsp;trabaje con grupos peque&ntilde;os, de no m&aacute;s de 15 o 20 alumnos y alumnas</a>, con quienes pueda personalizar el proceso y ense&ntilde;ar y evaluar realmente de forma continuada. Para eso no se necesitan ex&aacute;menes en el sentido habitual de la palabra, porque el profesor o la profesora est&aacute; &ldquo;examinando&rdquo; continuamente el proceso que se est&aacute; realizando y evaluando permanentemente las dificultades y logros que tiene su alumnado en el trabajo cotidiano del aula, adem&aacute;s de sus propios aciertos y fallos a la hora de planificar e implementar su labor de ense&ntilde;anza en el aula.
    </p><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n as&iacute; entendida es parte constitutiva del proceso formativo en las instituciones educativas y una herramienta para reconocer sus avances y dificultades, no solo del alumnado, sino de toda la instituci&oacute;n y de la administraci&oacute;n educativa responsable, y ayudar a mejorarlos.
    </p><p class="article-text">
        Solo desde este enfoque podremos dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas y estrategias orientadas a mejorar las pr&aacute;cticas pedag&oacute;gicas con un sentido formativo y no culpabilizador de escuelas, docentes y estudiantes porque, como dice el aforismo pedag&oacute;gico, &ldquo;tal como evaluamos, as&iacute; ense&ntilde;amos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Lee el original.</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/es-posible-educar-sin-examenes-108856" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Javier Díez Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/posible-educar-examenes_1_1782960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Dec 2018 12:47:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es posible educar sin exámenes?]]></media:title>
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