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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Macho-Stadler]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_macho-stadler/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Macho-Stadler]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La historia de Valeria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/historia-valeria_132_1081033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1179b68-f5a3-45ba-970f-7f4d1295913f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos un momento especialmente peligroso en el que se multiplican los mensajes xenófobos y misóginos</p></div><p class="article-text">
        <em>Valeria es nicarag&uuml;ense, tiene 40 a&ntilde;os. Abandon&oacute; su pa&iacute;s y lleg&oacute; a Europa hace quince a&ntilde;os acompa&ntilde;ada de su marido. En su ciudad no consegu&iacute;an trabajo. Unos compatriotas hab&iacute;an viajado a Espa&ntilde;a y se hab&iacute;an asentado en el Pa&iacute;s Vasco. No les iban mal las cosas. Al menos esas eran las noticias que llegaban a Valeria y a su familia desde Europa. As&iacute; que el matrimonio decidi&oacute; probar suerte.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valeria no pudo traer con ella a sus hijas. Dulce Mar&iacute;a, Claudia y Jessenia tuvieron que quedarse en su pueblo al cuidado de su abuela y sus t&iacute;as. El sue&ntilde;o del matrimonio era ganar dinero suficiente, asentarse, legalizar su situaci&oacute;n y con suerte traer a las ni&ntilde;as para crecer junto a ellos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valeria empez&oacute; a trabajar enseguida. Consegu&iacute;a trabajos en el sector de la limpieza y cuidando de personas enfermas y dependientes. Madrugaba, trasnochaba, dorm&iacute;a poco para no desaprovechar ninguna oportunidad de ganar dinero. Su marido consegu&iacute;a alg&uacute;n trabajo espor&aacute;dico en la construcci&oacute;n o descargando camiones, aunque esos empleos no le duraban demasiado. Valeria y su marido viv&iacute;an en una habitaci&oacute;n, en una casa compartida, con sus pocos enseres almacenados bajo la cama. Ahorraban todo lo que pod&iacute;an para enviar el dinero a su familia. El marido de Valeria empez&oacute; a gastar dinero en bebida. Ese dinero que, en su mayor&iacute;a, ganaba Valeria realizando un trabajo duro, poco valorado y mal remunerado. La situaci&oacute;n no pod&iacute;a continuar de este modo. As&iacute; que decidieron que &eacute;l regresar&iacute;a a su pa&iacute;s y ella se quedar&iacute;a en Espa&ntilde;a para mantener a su familia. Y as&iacute; fue.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valeria lleva diez a&ntilde;os viviendo sola en Bilbao. Alg&uacute;n fin de semana, cuando pasea con sus amigas por la calle &ndash;tambi&eacute;n son nicarag&uuml;enses y tambi&eacute;n a&ntilde;oran a su gente y sus costumbres&ndash; tiene que soportar alguna groser&iacute;a procedente de alg&uacute;n energ&uacute;meno que alude al color de su piel o a sus curvas. Y sigue trabajando, limpiando, acompa&ntilde;ando y cuidando a personas ancianas. La mayor parte de sus ocupaciones son no declaradas; ella sabe que no le pagan siempre lo justo, pero no puede decir nada. Se ha mudado de casa, pero sigue viviendo en una habitaci&oacute;n en la que guarda sus pocas pertenencias&hellip; y sus recuerdos. Sigue enviando dinero a su familia, pero tiene mucho cuidado de que su marido no sea el que lo recoja.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valeria ya no sue&ntilde;a con traer a su familia a vivir con ella. Pero tampoco puede regresar a su tierra porque la vida de sus hijas depende de lo que ella gana. Cada tres a&ntilde;os viaja a su pa&iacute;s a visitar a su familia. Los billetes de avi&oacute;n son demasiado caros, no puede hacerlo con m&aacute;s frecuencia. Lamenta no haber podido celebrar con sus hijas tantos festejos familiares, tantos cumplea&ntilde;os&hellip; y entretanto los a&ntilde;os van pasando.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valeria viaja en este momento hacia Nicaragua. Le tocaba ese a&ntilde;orado viaje de reencuentros y emociones. No conoce a su nieto, al hijo de Dulce Mar&iacute;a, que tiene apenas un a&ntilde;ito. Valeria no ha podido acompa&ntilde;ar a su hija durante su embarazo. No ha podido conversar con ella en ese periodo tan especial. Solo conoce al peque&ntilde;o Carlos Alberto a trav&eacute;s de la pantalla de su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Desde su asiento, en el avi&oacute;n que le lleva a Managua, repasa emocionada las fotos que ha ido recibiendo de parte de su familia durante estos largos a&ntilde;os&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        La historia de Valeria es una historia inventada, pero se ha nutrido de vivencias de varias personas, de historias contadas, compartidas, le&iacute;das o vividas. Muchas mujeres solas, como Valeria, trabajan lejos de sus hogares para mantener a sus familias. Muchas sobreviven con trabajos mal remunerados. Muchas de ellas han sufrido acoso, e incluso agresiones, sin posibilidad de denunciar por su situaci&oacute;n laboral no siempre regular. Desamparo, desarraigo, explotaci&oacute;n laboral, soledad, agresiones, racismo,&hellip; muchas de ellas habr&aacute;n padecido muchas de estas situaciones, algunas de ellas debidas a su especial situaci&oacute;n de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, no olvidemos que todas y todos tenemos una estrecha relaci&oacute;n con la migraci&oacute;n. Quiz&aacute;s seamos descendientes de personas llegadas de otros lugares buscando una vida mejor o huyendo de la persecuci&oacute;n por motivos diversos. Quiz&aacute;s alguna de las personas m&aacute;s j&oacute;venes que conocemos deba cambiar de residencia para encontrar trabajo. Quiz&aacute;s debamos desplazarnos para acompa&ntilde;ar a un ser querido o escapar de una situaci&oacute;n conflictiva. Comenzar una vida nueva, en un lugar con una cultura diferente, con un idioma distinto, con costumbres extra&ntilde;as, sin un entorno protector que nos ayude, no es f&aacute;cil para nadie. Y muy especialmente, es dif&iacute;cil para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 30 de noviembre, el lehendakari present&oacute; el <em>Pacto Social Vasco para la Migraci&oacute;n</em>. Un pacto que lleva por t&iacute;tulo <em>Ofrecer lo que desear&iacute;amos recibir</em>. El borrador de este pacto se present&oacute; hace un a&ntilde;o, el 18 de diciembre de 2018, coincidiendo precisamente con el <em>D&iacute;a Internacional de las Personas Migrantes</em>. Desde entonces se ha trabajado intensamente para conseguir consensuar el texto final. Uno de los ep&iacute;grafes de este pacto alude a las mujeres migrantes y, entre otros, anota:
    </p><p class="article-text">
        <em>La igualdad de g&eacute;nero es un principio fundamental para nuestra convivencia, logrado con la lucha de millones de mujeres. Es un principio irrenunciable que debe garantizarse a toda la poblaci&oacute;n femenina, independientemente del su pa&iacute;s de origen.</em>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un momento especialmente peligroso en el que se multiplican los mensajes xen&oacute;fobos y mis&oacute;ginos. Este miedo atroz por parte de algunos a perder sus privilegios est&aacute; complicando muy especialmente la vida de las personas inmigrantes y la de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres inmigrantes soportan situaciones doblemente complicadas. Son mucho m&aacute;s vulnerables que el resto de las mujeres y est&aacute;n m&aacute;s desvalidas que el resto de las personas migrantes. Pero su capacidad para salir adelante es grandiosa. Solo necesitan respeto, confianza y oportunidades para crecer.
    </p><p class="article-text">
        Recurro, para terminar, a una frase de la siempre inspiradora Rosa Luxemburgo.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, y en particular las migrantes, necesitamos m&aacute;s que nunca luchar &ldquo;<em>por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres</em>&rdquo;. Ya es hora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Marta Macho </strong><em>es doctora en Matem&aacute;ticas, profesora de la UPV/EHU. Dirige el blog Mujeres con ciencia</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/historia-valeria_132_1081033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jan 2020 17:12:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de Valeria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soportales que soportan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/soportales-soportan_132_6079042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">asdfas</p></div><p class="article-text">
        La pandemia ha dejado en evidencia la absoluta falsedad del imaginado super
    </p><p class="article-text">
        individuo neoliberal que no depende de nada ni de nadie y nos ha recordado que las
    </p><p class="article-text">
        personas aisladas somos m&aacute;s bien poca cosita. La pandemia nos ha recordado que
    </p><p class="article-text">
        la organizaci&oacute;n y el apoyo mutuo son las que nos salvan de ser devoradas por el
    </p><p class="article-text">
        insaciable capitalismo en el que la vida est&aacute; al servicio de la producci&oacute;n y de un
    </p><p class="article-text">
        crecimiento irracional basado en la explotaci&oacute;n de la naturaleza y de las personas,
    </p><p class="article-text">
        as&iacute; como en la expulsi&oacute;n del sistema de cada vez m&aacute;s seres humanos: si no
    </p><p class="article-text">
        produces y no contribuyes al crecimiento del capital no mereces vivir.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa l&oacute;gica depredadora nosotras reivindicamos unas sencillas palabras
    </p><p class="article-text">
        escritas por Rosa Luxemburgo desde la c&aacute;rcel de Wronke: &ldquo; Para qu&eacute; no es un
    </p><p class="article-text">
        concepto v&aacute;lido para la vida y sus formas. &iquest;Para qu&eacute; est&aacute;n pues en la vida los
    </p><p class="article-text">
        herrerillos? Yo no lo s&eacute; pero me alegro de que est&eacute;n&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/soportales-soportan_132_6079042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2020 16:18:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Soportales que soportan]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos alas de una tribu]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/alas-tribu_132_1418983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f9cdce9-b099-4d6f-9f0d-f052672daf44_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día ninguna mujer tiene impedimentos legales para acceder a ninguna carrera, a ninguna. Pero los datos dmuestran que aún estamos muy lejos de la igualdad real</p></div><p class="article-text">
        <em>Mi historia favorita sobre el tema de los hombres y las mujeres en la ciencia, o en cualquier otro &aacute;mbito, es de una tribu de alg&uacute;n lugar de Latinoam&eacute;rica. No estoy segura de qu&eacute; pa&iacute;s. Creo que es Guatemala, pero no estoy segura. En esa tribu de ind&iacute;genas el jefe me dijo: &ldquo;Nosotros pensamos que la tribu es como un &aacute;guila. Un ala es masculina y la otra es femenina. Y solo cuando las dos alas son iguales, la tribu es capaz de volar&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        *Jane Goodall
    </p><p class="article-text">
        Jane Goodall es una de las cient&iacute;ficas m&aacute;s conocidas y reconocidas. Forma parte de un grupo de investigadoras que cambi&oacute; la manera de entender a los primates. Su especial mirada la ayud&oacute; a percibir el comportamiento de los chimpanc&eacute;s como ninguna otra persona lo hab&iacute;a hecho antes. Aunque si se habla de ciencia y de mujeres, probablemente quien nos venga inmediatamente a la cabeza sea Marie Curie. En estas l&iacute;neas quiero recordar a otra &ldquo;Marie&rdquo;: ella no era cient&iacute;fica, pero conoci&oacute; la ciencia de cerca y particip&oacute;, sin ninguna duda, en su progreso.
    </p><p class="article-text">
        Poco se sabe de Marie Laurent (1826-1910) hasta que se cas&oacute; con Louis Pasteur. Se conocieron cuando el cient&iacute;fico trabajaba como profesor de f&iacute;sica y qu&iacute;mica en la Universidad de Estrasburgo. Marie era la hija del rector de aquella instituci&oacute;n. Contrajeron matrimonio en 1849 y tuvieron cuatro hijas y un hijo: Jeanne, Jean-Baptiste, C&eacute;cile, Marie-Louise y Camille. Solo Jean-Baptiste y Marie-Louise alcanzaron la edad adulta. Jeanne y C&eacute;cile fallecieron a causa de unas fiebres tifoideas y Camille, con solo 2 a&ntilde;os, de un tumor en el h&iacute;gado. Probablemente esta tragedia familiar contribuy&oacute; a que Pasteur se interesara por comprender las enfermedades de la &eacute;poca en la que le toc&oacute; vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Educada en un medio intelectual, curiosa e inteligente, Marie se apasion&oacute; inmediatamente por las investigaciones de su marido y se puso a su servicio. Trabaj&oacute; como su secretaria y redactora cient&iacute;fica adem&aacute;s de ayudarle activamente en sus experimentos. Entre otras muchas labores, Marie crio los gusanos de seda que Pasteur necesitaba para sus investigaciones sobre las enfermedades que estaban arruinando la producci&oacute;n la industria de la seda en el sur de Francia. Por cierto, el cient&iacute;fico descubri&oacute; que la enfermedad se deb&iacute;a al hongo Nosema bombycis. Tambi&eacute;n fue Marie quien se hizo cargo de los ni&ntilde;os mordidos por animales con rabia y que Pasteur atendi&oacute; con su tratamiento experimental contra esta enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos alas del matrimonio Pasteur trabajaron unidas, pero la historia solo conoce el nombre de Louis, el ala masculina. El trabajo de Marie ha permanecido en la sombra, como el de otras muchas mujeres, probablemente muchas m&aacute;s de las que pensamos. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella era otra &eacute;poca, el destino de la mayor&iacute;a de las mujeres era conseguir un buen matrimonio y dedicarse al cuidado de su familia. Aunque muchas esposas de cient&iacute;ficos fueron sus asistentes de investigaci&oacute;n y, de esa manera, contribuyeron al avance del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a ninguna mujer tiene impedimentos legales para acceder a ninguna carrera, a ninguna. Pero los datos demuestran que a&uacute;n estamos muy lejos de la igualdad real. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 4 de marzo se present&oacute; en la sede del Ministerio de Educaci&oacute;n y Formaci&oacute;n Profesional (MEFP) la publicaci&oacute;n Igualdad en Cifras MEPF. Los datos recogidos en este informe corresponden al curso 2016-2017 y a todo el estado espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Entre otros muchos datos, el informe muestra que la brecha de g&eacute;nero en las disciplinas cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gicas predomina entre el alumnado de todos los niveles de ense&ntilde;anza, desde la formaci&oacute;n profesional hasta las carreras universitarias. Por ejemplo, solo el 8% de los estudiantes que cursan Inform&aacute;tica en formaci&oacute;n profesional de grado medio son mujeres, y en el caso de Electricidad y Electr&oacute;nica en formaci&oacute;n profesional superior, menos del 5% del alumnado es femenino. En la ense&ntilde;anza superior, con datos del curso 2017-2018, &uacute;nicamente el 12,2% de estudiantes del grado de Inform&aacute;tica son mujeres y solo hay un 28,4% de alumnas en los grados de Ingenier&iacute;a, Industria y Construcci&oacute;n. En el otro extremo, solo el 22% de estudiantes que cursan grados relacionados con la Educaci&oacute;n son hombres.
    </p><p class="article-text">
        En general, las chicas tienen m&aacute;s &eacute;xito que los chicos a la hora de superar los estudios de secundaria y bachillerato, los m&oacute;dulos de formaci&oacute;n profesional y los estudios de grado y de m&aacute;ster. En el conjunto de la educaci&oacute;n superior universitaria y no universitaria, el 51,9% de las mujeres de 25 a 29 a&ntilde;os ha finalizado estudios superiores frente al 40,9% de los varones de ese mismo grupo de edad. 
    </p><p class="article-text">
        El informe muestra que esa &ldquo;feminizaci&oacute;n&rdquo; de los estudios se invierte a la hora de acceder al mercado laboral: seg&uacute;n datos de 2018, las mujeres tienen peores tasas de empleabilidad en todos los niveles de formaci&oacute;n entre los 25 y los 64 a&ntilde;os. La tasa de paro en el grupo de mujeres entre 25 y 34 a&ntilde;os es del 19,1% en media (frente al 16,1% en el mismo grupo de edad de hombres), aumentando la brecha a medida que disminuye el nivel de formaci&oacute;n en hombres y mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n indica que sigue habiendo muchas &ldquo;Marie&rdquo;, muchas mujeres trabajando a la sombra de sus compa&ntilde;eros varones, que son los que lideran y deciden.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la cita de Jane Goodall, en nuestra &ldquo;tribu&rdquo;, las alas masculina y femenina siguen siendo muy distintas, en particular en el tipo de estudios elegidos por hombres y mujeres. Para volar en buenas condiciones, sin ninguna duda, har&iacute;an falta m&aacute;s chicos interesados por la educaci&oacute;n y m&aacute;s chicas atra&iacute;das por la ingenier&iacute;a y la inform&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, hablando de alas, recordemos la pregunta planteada por Edward Lorenz en una conferencia que imparti&oacute; en 1972: &iquest;Puede el aleteo de una mariposa en Brasil producir un tornado en Texas? El matem&aacute;tico hac&iacute;a referencia al famoso &ldquo;efecto mariposa&rdquo; de la teor&iacute;a del caos. Desconozco cuantas alas de mariposa son necesarias para originar un &ldquo;tornado&rdquo; que ayude a nuestra &ldquo;tribu&rdquo; a volar en igualdad. Pero urge que ese tornado llegue. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*</strong></em><em><strong>Cita extra&iacute;da de &ldquo;Lecciones de vida de un esp&iacute;ritu indomable&rdquo;. Proyecto de educaci&oacute;n del BBVA &lsquo;Aprendemos Juntos&rsquo; realizado con la colaboraci&oacute;n de El Pa&iacute;s y Grupo Santillana. Enero 2019</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Marta Macho</strong> <em>es doctora en Matem&aacute;ticas, profesora de la UPV/EHU. Dirige el blog Mujeres con ciencia</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/alas-tribu_132_1418983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2019 19:05:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos alas de una tribu]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la primera inventora moderna de España mejoró la salud pública con un carruaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-inventora-moderna-espana-carruaje_1_1531861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37293274-f394-41d9-9d3b-649e2edbcaff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 20 de mayo de 1865, Fermina Orduña se convirtió en la primera mujer en registrar un invento en España</p><p class="subtitle">El 'carruaje para caballerizas para la conducción higiénica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedición pública' ofrecía leche fresca, en buen estado, de calidad y a domicilio</p></div><p class="article-text">
        Poco se sabe de la vida de Fermina Ordu&ntilde;a, m&aacute;s all&aacute; de que vivi&oacute; en Madrid en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; sabemos que, en 1865, se convirti&oacute; en la primera mujer en registrar un invento en Espa&ntilde;a. En aquel momento las patentes se denominaban &ldquo;privilegios de invenci&oacute;n&rdquo;; Fermina obtuvo el suyo, por cinco a&ntilde;os, el 20 de mayo de 1865.
    </p><p class="article-text">
        Se conoce este dato porque, el lunes 20 de julio de 1868, <em>La Gaceta de Madrid</em> publicaba la relaci&oacute;n de los &ldquo;privilegios de invenci&oacute;n e introducci&oacute;n concedidos por S. M. desde el mes de enero de 1865 a septiembre de 1867&rdquo;, por orden de la Direcci&oacute;n General de Agricultura, Industria y Comercio. En la p&aacute;gina 10 constaba el concedido a &ldquo;Do&ntilde;a Fermina Ordu&ntilde;a, de Madrid, invenci&oacute;n por Real C&eacute;dula de 20 de mayo de 1865: Sistema para expender la leche de burras, vacas y cabras&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El invento de Fermina Ordu&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        El invento de Fermina se llamaba <em>Carruaje para caballerizas para la conducci&oacute;n higi&eacute;nica de las burras, vacas o cabras de leche para la expedici&oacute;n p&uacute;blica</em>.
    </p><p class="article-text">
        Este veh&iacute;culo no era un simple carro para transportar la leche, sino un carruaje para trasladar al ganado lechero. En aquella &eacute;poca la leche se adquir&iacute;a sin tratamiento previo para su consumo, aunque se sab&iacute;a que no era conveniente dejar pasar demasiado tiempo desde el orde&ntilde;ado hasta su consumo. El invento de Fermina pretend&iacute;a minimizar ese tiempo transcurrido desde desde el orde&ntilde;o hasta su venta. Se trataba de ganar en higiene y, por lo tanto, en salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El carro estaba cerrado y el n&uacute;mero de caballos que lo mov&iacute;a depend&iacute;a de la cantidad de ganado lechero transportado. El carruaje constaba de un establo con pienso de grano seco para asegurar la buena alimentaci&oacute;n del ganado y evitar que ingiriera forraje nocivo para la lactancia. Tambi&eacute;n ten&iacute;a un envase de agua caliente para conservar la leche a temperatura natural durante veinte minutos. Por &uacute;ltimo, incorporaba una caldera para mantener la temperatura del agua y una campana para avisar a la clientela.
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        La propuesta de Fermina pretend&iacute;a ofrecer un producto de calidad. Lo hac&iacute;a mediante el buen trato del ganado, correctamente transportado y alimentado, lo que permit&iacute;a reponer la leche cuando fuera necesario. Tambi&eacute;n ayudaba la distribuci&oacute;n r&aacute;pida e higi&eacute;nica desde el orde&ntilde;o hasta el consumo.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, el invento ofrec&iacute;a leche fresca, en buen estado, de calidad y a domicilio. Tras orde&ntilde;ar a los animales, la leche se introduc&iacute;a en un vaso de cristal que se cerraba de manera herm&eacute;tica. Por &uacute;ltimo, se sumerg&iacute;a en el envase de agua caliente para conservarlo a la temperatura de la ubre.
    </p><h3 class="article-text">Premios Fermina Ordu&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        Esta pionera y emprendedora ha dado nombre a los <a href="http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_ConvocaPrestac_FA&amp;cid=1354736008827&amp;noMostrarML=true&amp;pageid=1331802501637&amp;pagename=PortalCiudadano%2FCM_ConvocaPrestac_FA%2FPCIU_fichaConvocaPrestac&amp;vest=1331802501621" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premios &ldquo;Fermina Ordu&ntilde;a&rdquo; a la Innovaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica</a>, convocados por la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n e Investigaci&oacute;n de la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Este galard&oacute;n, de car&aacute;cter anual y convocado por primera vez en 2018, pretende &ldquo;reconocer la labor de personas f&iacute;sicas que a lo largo de su carrera profesional hayan estado vinculadas de alguna forma a la Comunidad de Madrid y que hayan logrado impulsar e implantar de forma significativa la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en el tejido productivo y empresarial, o est&eacute;n haci&eacute;ndolo en la actualidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 16 de enero de 2019 se entregaron los premios correspondientes a esta primera convocatoria. La empresaria del sector c&aacute;rnico madrile&ntilde;o&nbsp;<a href="http://fuam.es/fuam/organos-de-gobierno/paloma-frial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Frial Su&aacute;rez</a> y la investigadora en salud ocular&nbsp;<a href="http://www.celiasanchezramos.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia S&aacute;nchez Ramos</a> compartieron <em>ex aequo</em> el premio en la categor&iacute;a de &ldquo;Trayectoria Profesional en Innovaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El premio &ldquo;J&oacute;venes Innovadores menores de 40 a&ntilde;os&rdquo; recay&oacute; en <a href="https://www.linkedin.com/in/jaimelaulhe/?originalSubdomain=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaime Laulh&eacute;</a>, creador de la <em>startup</em> madrile&ntilde;a <a href="https://www.geoblink.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Geoblink</a>, reconocida internacionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Cada modalidad recibe un&nbsp;<a href="https://www.mercedespalacios.com/ilustracion/galardon-premios-fermina-orduna/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hermoso galard&oacute;n</a> realizado por la ilustradora Mercedes Palacios (que integra las flores del madro&ntilde;o y el escudo con las siete estrellas que aparece en la bandera de la Comunidad de Madrid junto con el carro que invent&oacute; Fermina Ordu&ntilde;a) y 42.000 euros en met&aacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Fue Fermina Ordu&ntilde;a la primera inventora espa&ntilde;ola? Me atrevo a afirmar con rotundidad que no. Fue la primera mujer a la que se le permiti&oacute; solicitar un &ldquo;privilegio de invenci&oacute;n&rdquo;. Con toda seguridad, muchos otros inventos fueron patentados con anterioridad por maridos, hermanos u otros parientes, para evitar que fueran rechazados por presentarlos una <em>simple mujer</em>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el original aqu&iacute;. </strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/como-la-primera-inventora-moderna-de-espana-mejoro-la-salud-publica-con-un-carruaje-117485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Es una versi&oacute;n ampliada de&nbsp;Fermina Ordu&ntilde;a, la primera espa&ntilde;ola en registrar una patente que se public&oacute; en el blog Mujeres con ciencia de la C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU el 14 de septiembre de 2018.</strong></em><a href="https://mujeresconciencia.com/2018/09/14/fermina-orduna-la-primera-espanola-en-registrar-una-patente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fermina Ordu&ntilde;a, la primera espa&ntilde;ola en registrar una patente</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler, Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/primera-inventora-moderna-espana-carruaje_1_1531861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2019 19:50:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la primera inventora moderna de España mejoró la salud pública con un carruaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonia Ferrín, una pionera para las astrónomas españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antonia-ferrin-pionera-astronomas-espanolas_1_1578276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dda5579-bf53-4929-9627-049b0641acb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antonia Ferrín Moreiras en su despacho del Observatorio de Santiago de Compostela."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con nueve años comenzó sus estudios de bachillerato de Ciencias y a los dieciséis empezó a estudiar Química en la universidad. En 1935 consiguió dos títulos: el de licenciada en Químicas y el de Maestra Nacional</p></div><p class="article-text">
        Antonia Ferr&iacute;n Moreiras naci&oacute; en Ourense el 13 de mayo de 1914. Era la tercera de cuatro hermanas en una familia con pocos recursos econ&oacute;micos. Su padre era profesor de matem&aacute;ticas. A pesar de las costumbres de la &eacute;poca y de la escasez de medios, la familia deseaba que las cuatro hijas (Antonia, Celsa, Mar&iacute;a y Pastora) tuvieran acceso a estudios superiores. As&iacute;, en 1920, dejaron Ourense para instalarse en Santiago de Compostela.
    </p><p class="article-text">
        Desde muy peque&ntilde;a Antonia fue una alumna destacada. Con nueve a&ntilde;os comenz&oacute; sus estudios de bachillerato de Ciencias en el Instituto General y T&eacute;cnico de Santiago de Compostela, desde el que pasar&iacute;a al Instituto Nacional de Secundaria para cursar el bachillerato Universitario.
    </p><p class="article-text">
        Con diecis&eacute;is a&ntilde;os se matricul&oacute; en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) para iniciar sus estudios de Qu&iacute;mica. &iquest;Por qu&eacute; eligi&oacute; la qu&iacute;mica? Porque era la &uacute;nica licenciatura ofertada en aquella facultad. Gracias a sus buenas calificaciones, Antonia obtuvo becas y la exenci&oacute;n de tasas, lo que le permiti&oacute; financiar y realizar sus estudios. En 1935 consigui&oacute; dos t&iacute;tulos: el de licenciada en Qu&iacute;micas y el de Maestra Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Antonia comenz&oacute; a trabajar inmediatamente despu&eacute;s. Aunque la familia viv&iacute;a con estrecheces, sus primeras tareas no fueron remuneradas. Entre 1934 y 1936 ejerci&oacute; como profesora ayudante en pr&aacute;cticas de F&iacute;sica y Matem&aacute;ticas de la Facultad de Ciencias de la USC y como ayudante (tampoco retribuida) en el Departamento de Ciencias del Instituto Arcebispo Xelm&iacute;rez de Santiago.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca dif&iacute;cil de creer, a&uacute;n le quedaba tiempo (&iexcl;y energ&iacute;a!) para dar clases particulares, estudiar la carrera de Farmacia y seguir los dos primeros cursos de la licenciatura en Ciencias Exactas, los &uacute;nicos que ofertaba en aquel momento la USC. En 1937 (y lo hizo hasta 1948) comenz&oacute; a dar clases de matem&aacute;ticas en la escuela para ni&ntilde;as hu&eacute;rfanas Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios.
    </p><p class="article-text">
        En 1936, tras estallar la Guerra Civil, se suspendi&oacute; la actividad acad&eacute;mica en la Universidad. Adem&aacute;s, en octubre de 1937, le abrieron un expediente de depuraci&oacute;n debido a una denuncia an&oacute;nima provocada por sus ideas pol&iacute;ticas. La comisi&oacute;n sancionadora la inhabilit&oacute; para desempe&ntilde;ar cargos de confianza y se vio obligada a dejar la docencia en el Instituto: la plaza que ocupaba le fue asignada a otro docente en propiedad.
    </p><p class="article-text">
        En 1940 solicit&oacute; la revisi&oacute;n de su causa y consigui&oacute; reanudar las clases en la Facultad de Ciencias. Con la tenacidad que la caracterizaba, durante el curso 1939-1940 complet&oacute; su licenciatura en Farmacia, en 1940-1941 super&oacute; las asignaturas que le dieron el t&iacute;tulo de Maestra en la Escuela Normal Femenina y, entre los a&ntilde;os 1943 y 1948 (y como alumna no presencial), consigui&oacute; la licenciatura en Ciencias Exactas por la Universidad Central de Madrid (hoy la Universidad Complutense).
    </p><h3 class="article-text">La colaboraci&oacute;n en astronom&iacute;a con Ram&oacute;n Mar&iacute;a Aller</h3><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca conoci&oacute; al matem&aacute;tico <a href="http://gaceta.rsme.es/abrir.php?id=1332" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enrique Vidal Abascal</a> (1908-1994), fundador de una importante escuela de geometr&iacute;a diferencial en nuestro pa&iacute;s. Antonia trabaj&oacute; como profesora ayudante, y despu&eacute;s adjunta, en la c&aacute;tedra que ocupaba el matem&aacute;tico en la Facultad de Ciencias de la USC.
    </p><p class="article-text">
        Vidal Abascal hab&iacute;a realizado su tesis doctoral (titulada <em>El problema de la &oacute;rbita aparente de las estrellas dobles visuales</em>) bajo la supervisi&oacute;n del conocido astr&oacute;nomo y matem&aacute;tico <a href="http://culturagalega.gal/albumdaciencia/detalle.php?id=237" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ram&oacute;n Mar&iacute;a Aller</a> (1878-1966).
    </p><p class="article-text">
        El ge&oacute;metra present&oacute; a Antonia a su director de tesis y, a partir de ese momento, Ferr&iacute;n Moreiras a&ntilde;adi&oacute; la astronom&iacute;a a sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n Mar&iacute;a Aller dirigi&oacute; el <a href="http://www.usc.es/astro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Astron&oacute;mico de la USC</a>, fundado en 1943. Antonia aprendi&oacute; astronom&iacute;a con este cient&iacute;fico con el que colabor&oacute; durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os. En 1950, gracias a una beca del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas, Antonia consigui&oacute; entrar en el observatorio de la USC. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde obtuvo un contrato de ayudante de investigaci&oacute;n, que conservar&iacute;a hasta 1963.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1954 y 1956, Antonia realiz&oacute; cursos de doctorado en Madrid, con la astronom&iacute;a como tema central. En el observatorio calculaba, med&iacute;a y analizaba el cielo. Efectuaba medidas microm&eacute;tricas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Estrella_doble_(astronom%C3%ADa)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrellas dobles</a>, observaba pasos de estrellas por dos verticales y ocultaciones de estrellas por la luna, y public&oacute; algunos de los resultados obtenidos en revistas especializadas.
    </p><p class="article-text">
        Antonia recordaba el fr&iacute;o que pasaba en el observatorio mientras investigaba en pleno invierno; sus faldas no le daban suficiente abrigo: &ldquo;Las noches de observaci&oacute;n supusieron horas de intenso fr&iacute;o, porque no pod&iacute;a vestir pantalones en un tiempo en el que esta prenda no se toleraba en las mujeres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En 1963 defendi&oacute; su tesis doctoral <em>Observaciones de pasos por dos verticales</em>, la primera tesis defendida en la Facultad de Matem&aacute;ticas de la USC y dirigida por su octogenario maestro. Fue tambi&eacute;n la primera tesis sobre astronom&iacute;a defendida por una mujer en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En 1964 fue nombrada Catedr&aacute;tica Numeraria de Matem&aacute;ticas en la Escuela Femenina de Magisterio Santa Mar&iacute;a de la Universidad Central de Madrid. La &ldquo;incansable&rdquo; Antonia imparti&oacute; all&iacute; clases de matem&aacute;ticas, de astronom&iacute;a y desempe&ntilde;&oacute; diferentes cargos directivos. Y all&iacute; permaneci&oacute; hasta su jubilaci&oacute;n forzosa en 1984.
    </p><p class="article-text">
        Vivi&oacute; su retiro entre Santiago y Madrid, aunque siempre mantuvo una intensa actividad. En 2008 fue la madrina en el 50 aniversario de la Facultad de Matem&aacute;ticas de la USC. Con gran sentido del humor, coment&oacute; en ese evento que acud&iacute;a &ldquo;en plena juventud, con 94 a&ntilde;os cumplidos para no correr el riesgo de emocionarme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antonia Ferr&iacute;n Moreiras falleci&oacute; en Santiago de Compostela el 6 de agosto de 2009. Sin duda, fue (y es) un ejemplo de inteligencia, de extraordinaria capacidad de trabajo y de singular pasi&oacute;n por el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original aqu&iacute;.</strong><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/antonia-ferrin-una-pionera-para-las-astronomas-espanolas-115806" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/antonia-ferrin-pionera-astronomas-espanolas_1_1578276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 04:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonia Ferrín, una pionera para las astrónomas españolas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujeres científicas,Feminismo,Astronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gertrudis de la Fuente, la bioquímica que investigó el caso del aceite de colza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gertrudis-fuente-bioquimica-investigo-aceite_1_1646733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51ee1a79-4b09-4a2f-bca6-fa31674d3efd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gertrudis de la Fuente, la bioquímica que investigó el caso del aceite de colza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue destinada a coordinar la investigación de aquella intoxicación masiva sufrida en España en la primavera de 1981: cuarenta días después, descubrió sus causas</p><p class="subtitle">Como científica, Gertrudis de la Fuente siempre estuvo a la sombra de Alberto Sols, pero quienes conocieron de cerca su trabajo la consideran como una impulsora esencial de la bioquímica en España</p></div><p class="article-text">
        Gertrudis de la Fuente S&aacute;nchez naci&oacute; en Madrid en 1921. Su padre era maquinista de ferrocarril y su madre, ama de casa. Cuando ten&iacute;a seis a&ntilde;os, la familia tuvo que trasladarse a Estaci&oacute;n Arroyo-Malpartida por el trabajo de su padre. En aquel poblado ferroviario de C&aacute;ceres, y a pesar de sus grandes capacidades, Gertrudis solo pudo cursar la ense&ntilde;anza b&aacute;sica que estaba destinada a las ni&ntilde;as. Su objetivo primordial era educar a las j&oacute;venes &ldquo;para ser buenas amas de casa, atender al marido, coser bien y hacer buenos remiendos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gertrudis, ya con 9 a&ntilde;os, ten&iacute;a ganas de comerse el mundo. En el precioso documental <a href="https://vimeo.com/131888849" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gertrudis (la mujer que no enterr&oacute; sus talentos)</a>, comenta:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"En 1931, cuando yo tenía 9 años, próxima a cumplir 10, se proclamó la República. […] A través de 'El Liberal' había conocido a los intelectuales y a las mujeres inteligentes que la República había sacado de la oscuridad. Y, entre ellas, Victoria Kent. Entonces yo decidí que quería ser como Victoria Kent".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En 1935 su padre se jubil&oacute; y la familia regres&oacute; a Madrid. All&iacute; Gertrudis pudo comenzar sus estudios de bachillerato. Los finaliz&oacute; en 1942, con una nota media de matr&iacute;cula de honor, a los 21 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">La bioqu&iacute;mica: una ciencia emergente</h2><p class="article-text">
        Aunque ella quer&iacute;a hacer la carrera de matem&aacute;ticas, la desanimaron. Su segunda opci&oacute;n, la carrera de f&iacute;sica, tampoco era <em>adecuada</em> para mujeres. As&iacute; que comenz&oacute; a estudiar qu&iacute;mica en la Universidad Complutense de Madrid, donde se licenci&oacute; en 1948.
    </p><p class="article-text">
        Mientras daba clases para ganar alg&uacute;n dinero, comenz&oacute; su tesis doctoral en la Facultad de Farmacia bajo la direcci&oacute;n de &Aacute;ngel Santos Ruiz, el &uacute;nico catedr&aacute;tico de bioqu&iacute;mica del pa&iacute;s. All&iacute; tambi&eacute;n conoci&oacute; al m&eacute;dico y bioqu&iacute;mico Alberto Sols, que acababa de regresar de Estados Unidos invitado a impartir un seminario en la facultad.
    </p><p class="article-text">
        Gertrudis se enganch&oacute; definitivamente a la bioqu&iacute;mica al escuchar las palabras del cient&iacute;fico. Tras defender su tesis en 1954, la ya doctora en Farmacia se incorpor&oacute; al grupo de Sols: en este equipo desarrollar&iacute;a toda su investigaci&oacute;n posterior.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; estudiando el transporte de az&uacute;cares en las levaduras, los mecanismos de la cat&aacute;lisis enzim&aacute;tica y sus problemas en el metabolismo de los carbohidratos, necesario para el aporte de energ&iacute;a a nuestro organismo. Es decir, se dedic&oacute; a la enzimolog&iacute;a, disciplina bioqu&iacute;mica centrada en el estudio y caracterizaci&oacute;n de las enzimas, las biomol&eacute;culas que catalizan las reacciones qu&iacute;micas en los sistemas biol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Gertrudis pensaba que la bioqu&iacute;mica deb&iacute;a incorporarse a los estudios de medicina. Sab&iacute;a que la presencia o ausencia de determinadas enzimas era una forma eficiente de diagnosticar algunas enfermedades. Adem&aacute;s de insistir para que la bioqu&iacute;mica se incluyese en cursos y asignaturas, tambi&eacute;n se volc&oacute; en la enzimolog&iacute;a cl&iacute;nica, participando en el desarrollo de distintos sistemas de diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n la realiz&oacute; en el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC). En 1956 consigui&oacute; por oposici&oacute;n un puesto de colaboradora, cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde una plaza de investigadora y en 1962 uno de profesora de investigaci&oacute;n. Posteriormente, fue nombrada catedr&aacute;tica <em>ad honorem</em> en la facultad de Medicina de la reci&eacute;n creada Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Me pusieron al frente de la comisión de investigación del síndrome tóxico, porque yo era la única que hablaba con los aceiteros, con los analistas y con los médicos".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En 1981, fue destinada a coordinar la investigaci&oacute;n del s&iacute;ndrome t&oacute;xico del aceite de colza, una intoxicaci&oacute;n masiva sufrida en Espa&ntilde;a desde la primavera de aquel a&ntilde;o. El primer caso apareci&oacute; el 1 de mayo de 1981. Hasta el 10 de junio, cuarenta d&iacute;as m&aacute;s tarde, no se descubri&oacute; el motivo que lo causaba.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los estudios forenses y los an&aacute;lisis cl&iacute;nicos recogidos por la sentencia que conden&oacute; a los responsables de la intoxicaci&oacute;n, este envenenamiento afect&oacute; a m&aacute;s de 20.000 personas y provoc&oacute; la muerte de unas 1.100 mujeres y hombres en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se conden&oacute; a los industriales responsables de la comercializaci&oacute;n de este aceite y al Estado como responsable civil subsidiario. La sentencia sosten&iacute;a que el aceite de colza, desnaturalizado para uso industrial, fue desviado conscientemente al consumo humano debido a &ldquo;un desmedido af&aacute;n de lucro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Una cient&iacute;fica muy productiva y comprometida</h3><p class="article-text">
        Gertrudis de la Fuente falleci&oacute; en 2017 a los 95 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jes&uacute;s Santesmases, del Instituto de Filosof&iacute;a del CSIC, <a href="http://www.csic.es/canales?p_p_id=contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet&amp;p_p_lifecycle=0&amp;p_p_state=maximized&amp;p_p_mode=view&amp;_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_struts_action=/contentviewer/view&amp;_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_nodeRef=workspace%3A//SpacesStore/41fb3b88-de1e-4637-9014-9f8d62cab92e&amp;_contentviewerservice_WAR_alfresco_packportlet_contentType=article" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la recordaba de esta manera</a>:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Gertrudis de la Fuente es una de las representantes más influyentes de las científicas españolas que desarrollaron su carrera durante el franquismo y en la democracia, una larga vida científica, con una actitud política activa y serena, y al día de los problemas sociales, las desigualdades y las mujeres, sobre lo que se manifestaba con claridad. Bajo su apariencia modesta había una científica muy productiva, y una mujer comprometida".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Parte de estas preocupaciones pueden escucharse en <em>Gertrudis (la mujer que no enterr&oacute; sus talentos)</em>. En este documental, esta pionera de la bioqu&iacute;mica opina con firmeza sobre temas como la discriminaci&oacute;n de las mujeres y la pol&iacute;tica cient&iacute;fica en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;fica, Gertrudis de la Fuente siempre estuvo a la sombra de Alberto Sols. <a href="https://revistas.ucm.es/index.php/RCED/article/viewFile/RCED0303220315A/16364" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ella misma se consideraba una investigadora &ldquo;secundaria&rdquo;</a>:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Se puede decir que he sido una persona de apoyo. Yo me di cuenta en seguida de una cosa muy importante, que Sols tenía un cerebro privilegiado".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, aquellas personas que conocieron de cerca su trabajo la consideran como una impulsora esencial de la bioqu&iacute;mica en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original aqu&iacute;. El texto ha tenido como referencia principal a &ldquo;Gertrudis de la Fuente, la pionera de la bioqu&iacute;mica que se empe&ntilde;&oacute; en estudiar a pesar de todo&rdquo;, publicado en el blog 'Mujeres con ciencia' de la C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU.</strong><em>The Conversation</em><a href="https://theconversation.com/gertrudis-de-la-fuente-la-bioquimica-que-investigo-el-caso-del-aceite-de-colza-112887" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lea el original aqu&iacute;</a><a href="https://mujeresconciencia.com/2018/05/17/gertrudis-de-la-fuente-la-pionera-de-la-bioquimica-que-se-empeno-en-estudiar-a-pesar-de-todo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gertrudis de la Fuente, la pionera de la bioqu&iacute;mica que se empe&ntilde;&oacute; en estudiar a pesar de todo</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gertrudis-fuente-bioquimica-investigo-aceite_1_1646733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Mar 2019 17:19:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gertrudis de la Fuente, la bioquímica que investigó el caso del aceite de colza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luz Zalduegi, una veterinaria pionera que inspiró a la siguiente generación de científicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/luz-zalduegi-veterinaria-generacion-cientificas_1_1706010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d34a58cc-4423-4d7e-a761-b4f7d22857c4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque su familia le pidió que lo pensara y cursara magisterio, Luz insistió en que su vocación era la veterinaria</p><p class="subtitle">En 1995, el Colegio de Veterinarios de Guipúzcoa le rindió un homenaje y, en junio de 2014, los Ayuntamientos de Mallabia y Zaldibar agradecieron su labor como primera veterinaria del País Vasco</p><p class="subtitle">Para Pilar Carbonero Zalduegi, su madre fue una inspiración. En 2003 se convirtió en la primera mujer en ingresar en la Real Academia de Ingeniería</p></div><p class="article-text">
        Nadie pone en duda la importancia que tienen los referentes para ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. En el caso de las j&oacute;venes, tener un ambiente familiar favorable a que las mujeres estudien fue esencial para Luz Zalduegi Gabilondo en los a&ntilde;os 30 del siglo pasado. Si, adem&aacute;s, tu propia madre es una investigadora apasionada, es m&aacute;s f&aacute;cil que la ciencia sea una opci&oacute;n de futuro: ese fue el caso de Pilar Carbonero Zalduegi, la hija de Luz.
    </p><h3 class="article-text">La veterinaria como vocaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El 1 de junio de 1914 nac&iacute;a en el municipio de Mallabia (Vizcaya) Luz Zalduegi Gabilondo. Era la hermana menor de Miguel F&eacute;lix, Florencio y Pilar. Su padre, F&eacute;lix, era secretario del ayuntamiento y su madre, Josefa, ama de casa. La familia envi&oacute; a sus hijas e hijos a estudiar a Vitoria-Gasteiz.
    </p><p class="article-text">
        En 1928, Miguel F&eacute;lix fue a Madrid a cursar la carrera de veterinaria y le acompa&ntilde;&oacute; el resto de sus hermanos. Tras terminar el bachillerato, Luz decidi&oacute; estudiar la misma carrera que su hermano mayor. Aunque su familia le pidi&oacute; que lo pensara y cursara magisterio (como Florencio y Pilar), Luz insisti&oacute; en que su vocaci&oacute;n era la veterinaria.
    </p><p class="article-text">
        Su decisi&oacute;n ten&iacute;a mucho que ver con el trabajo del padre de sus amigas Paquita y Mar&iacute;a Rold&aacute;n, quien administraba el matadero municipal de Madrid. Las tres ni&ntilde;as visitaban con frecuencia a Rold&aacute;n en su trabajo y conversaban con los veterinarios, que les explicaban los pormenores de sus tareas.
    </p><p class="article-text">
        A Luz no le gustaba todo lo que all&iacute; se hac&iacute;a, pero le atrajo la labor realizada en los laboratorios del centro, en especial la producci&oacute;n de suero y vacunas y los an&aacute;lisis de alimentos. As&iacute; que, en el curso 1930-1931, inici&oacute; sus estudios en la Escuela de Veterinaria de Madrid junto a su amiga Mar&iacute;a. Ambas formaban parte del reducido grupo de cuatro mujeres entre los casi doscientos estudiantes de primer curso de esa licenciatura.
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o se matricul&oacute; por libre a petici&oacute;n de su hermano: &eacute;l realizaba el tercer curso de veterinaria y pensaba que Luz acabar&iacute;a por dejar la carrera. Pero ella obtuvo unos excelentes resultados y en el curso 1931-1932 se matricul&oacute; oficialmente. En julio de 1935 finaliz&oacute; su carrera con la calificaci&oacute;n de sobresaliente. Fue la tercera mujer veterinaria de Espa&ntilde;a tras Mar&iacute;a Cerrato Rodr&iacute;guez (licenciada en C&oacute;rdoba en 1925) y Justina Gonz&aacute;lez Morilla (licenciada en Le&oacute;n en 1928), y la primera mujer vasca en obtener ese t&iacute;tulo.
    </p><h3 class="article-text">De vuelta a casa</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Luz aprob&oacute; las oposiciones para ser inspectora municipal en julio de 1936. Pero la Guerra Civil la oblig&oacute; a regresar a Mallabia. Durante unos meses, hasta que Vizcaya cay&oacute; en manos de los franquistas, Luz se hizo cargo del control alimentario de los comedores sociales.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s tarde consigui&oacute; una plaza de inspectora municipal en Bermeo. All&iacute; puso en pr&aacute;ctica sus conocimientos de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bromatolog%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bromatolog&iacute;a</a>, centr&aacute;ndose en el an&aacute;lisis de pescados y leche tanto en el puerto como en el mercado y en las f&aacute;bricas de conservas. A finales de 1939 consigui&oacute; trabajo como inspectora en el Ayuntamiento de Eibar. Lo dej&oacute; poco tiempo despu&eacute;s, en julio de 1940, para casarse con Leandro Carbonero Bravo, un compa&ntilde;ero de estudios.
    </p><h3 class="article-text">De Vizcaya a Marruecos</h3><p class="article-text">
        Tras finalizar la Guerra Civil, Luz y Leandro comenzaron a prepararse para acceder al cuerpo de veterinarios en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Protectorado_espa%C3%B1ol_de_Marruecos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Protectorado de Marruecos</a>. Luz no pudo realizar las pruebas: aunque present&oacute; la documentaci&oacute;n y prepar&oacute; el programa, el mismo d&iacute;a de la oposici&oacute;n, el jefe de los servicios la convoc&oacute;. <a href="http://www.bilbao.eus/bld/bitstream/handle/123456789/30458/46.pdf?sequence=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le dijo</a>:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Señorita, quiero hablar con usted. Como en la convocatoria no hemos hecho prohibición, no hemos hecho selección de sexos ni nada, usted tiene todo derecho a hacer las oposiciones. Ahora, yo me creo en el deber de advertirle a usted en lo que va a consistir el ejercicio de la profesión allí, en caso de que apruebe.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Ante estas palabras de des&aacute;nimo, Luz decidi&oacute; retirarse. De hecho, en la siguiente convocatoria de estas oposiciones ser var&oacute;n se impuso como una condici&oacute;n necesaria para examinarse.
    </p><p class="article-text">
        Leandro s&iacute; pudo presentarse a esa oposici&oacute;n, la aprob&oacute; y el matrimonio se mud&oacute; a Marruecos. All&iacute; vivieron cinco a&ntilde;os, durante los cuales nacieron sus dos hijas mayores: Mar&iacute;a Rosa y Pilar (Luz y Luis F&eacute;lix lo hicieron en Espa&ntilde;a). Cuando su marido estaba ausente, Luz le sustitu&iacute;a y realizaba las inspecciones en el matadero y en el mercado. En ocasiones ten&iacute;a que soportar comentarios despectivos por parte de algunas personas que desconoc&iacute;an que ella tambi&eacute;n era veterinaria.
    </p><p class="article-text">
        En 1945 prepar&oacute; las oposiciones al Colegio de Veterinarios de Espa&ntilde;a y las aprob&oacute;. Este t&iacute;tulo le permiti&oacute; trabajar en el Instituto de Biolog&iacute;a Animal, donde investig&oacute; la fiebre aftosa del ganado (bovino, ovino, porcino y caprino), una enfermedad provocada por un virus y altamente contagiosa.
    </p><p class="article-text">
        De ese Instituto pas&oacute; a la Direcci&oacute;n General de Servicios Agr&iacute;colas, donde dirigi&oacute; el Departamento de Investigaci&oacute;n y Educaci&oacute;n. Desde 1955 hasta su jubilaci&oacute;n trabaj&oacute; en el Departamento de Estad&iacute;sticas Agrarias del Ministerio de Agricultura. Tambi&eacute;n fue presidenta del Consejo Superior Agrario entre 1982 y 1984.
    </p><p class="article-text">
        Luz nunca perdi&oacute; el contacto con el Pa&iacute;s Vasco. En 1995, el Colegio de Veterinarios de Guip&uacute;zcoa le rindi&oacute; un merecido homenaje y, en junio de 2014, los Ayuntamientos de Mallabia y Zaldibar agradecieron su labor como primera veterinaria del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><h3 class="article-text">Una inspiraci&oacute;n para su hija</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Pilar Carbonero Zalduegi es una de las hijas de Luz y Leandro.<a href="https://mujeresconciencia.com/2018/10/02/pilar-carbonero-impulsora-de-la-biotecnologia-vegetal-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Su madre fue una inspiraci&oacute;n para ella</a>. Pilar es una reconocida ingeniera agr&oacute;noma, impulsora de la biotecnolog&iacute;a vegetal, precursora en la investigaci&oacute;n sobre plantas transg&eacute;nicas en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Como su madre, tambi&eacute;n ha sido una pionera. En 2003 se convirti&oacute; en la primera mujer en ingresar en la Real Academia de Ingenier&iacute;a. Como Luz, Pilar ha optado por trabajar en un sector tradicionalmente masculino. Las dos son magn&iacute;ficos referentes para ni&ntilde;as, y tambi&eacute;n para ni&ntilde;os, que deseen acercarse a la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo ha tenido como referencia principal el art&iacute;culo</em><a href="https://mujeresconciencia.com/2016/03/16/luz-zalduegi-veterinaria-con-conviccion-1914-2003/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Luz Zalduegi, veterinaria con convicci&oacute;n (1914-2003)</a> <em>escrito por Uxune Martinez Mazaga en el blog Mujeres con ciencia de la C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Lee el original.</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/luz-zalduegi-una-veterinaria-pionera-que-inspiro-a-la-siguiente-generacion-de-cientificas-111056" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el original</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/luz-zalduegi-veterinaria-generacion-cientificas_1_1706010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Feb 2019 11:36:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luz Zalduegi, una veterinaria pionera que inspiró a la siguiente generación de científicas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation,Ciencia,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Elisa Álvarez, la farmacéutica que destapó un fraude alimentario con decenas de muertes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maria-elisa-alvarez-farmaceutica-alimentario_1_1725898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86a07570-cd26-4c45-8cd3-a34aa223cfdb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1963 más de cincuenta personas fallecieron y decenas quedaron ciegas por el consumo de bebidas alcohólicas elaboradas con metanol, compuesto químico tóxico</p><p class="subtitle">Sabiendo que no era apto para el consumo humano, Rogelio Aguiar compró 75.000 litros del compuesto tóxico con los que preparó licores para su comercialización</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Adiós ríos, adiós fuentes<br/>adiós, regatos pequeños;<br/>adiós, vista de mis ojos,<br/>no sé cuando nos veremos.<br/><br/>Rosalía de Castro, Cantares Gallegos (1863)<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;o 1963, Espa&ntilde;a. M&aacute;s de cincuenta personas fallecen y decenas quedan ciegas debido al consumo de bebidas alcoh&oacute;licas elaboradas con metanol, un compuesto qu&iacute;mico t&oacute;xico que se emplea como anticongelante, disolvente y combustible.
    </p><p class="article-text">
        Los anteriores datos son los oficialmente reconocidos, pero es probable que miles de personas fueran v&iacute;ctimas de esta intoxicaci&oacute;n sin que su entorno supiera el origen de sus dolencias. El envenenamiento tuvo una especial incidencia en Galicia &ndash;lugar en el que se origin&oacute; el fraude&ndash; y en Canarias. Fue en ese archipi&eacute;lago donde la farmac&eacute;utica Mar&iacute;a Elisa &Aacute;lvarez Obaya descubri&oacute; el origen de la intoxicaci&oacute;n alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Elisa naci&oacute; en Villaviciosa (Asturias) el 12 de enero de 1934. Tras finalizar el bachillerato, se matricul&oacute; en la Facultad de Farmacia de Santiago de Compostela. All&iacute; realiz&oacute; la mayor parte de sus estudios: suspendi&oacute; la asignatura de bromatolog&iacute;a &ndash;la ciencia que estudia los alimentos&ndash;, pero la aprob&oacute; en la Universidad de Barcelona en el curso 1960-1961.
    </p><p class="article-text">
        A las pocas semanas de terminar sus estudios se traslad&oacute; a la peque&ntilde;a poblaci&oacute;n de Har&iacute;a (Lanzarote) para regentar una peque&ntilde;a farmacia. Desde enero de 1962 se le asign&oacute; tambi&eacute;n &ndash;de manera interina&ndash; el cargo de Inspectora Farmac&eacute;utica Municipal. Esa modesta farmacia fue el lugar en el que Mar&iacute;a Elisa realiz&oacute; los primeros an&aacute;lisis que destaparon el llamado 'caso del met&iacute;lico'.
    </p><h3 class="article-text">Alcohol industrial en el aguardiente</h3><p class="article-text">
        Pero empecemos por el principio. En 1963, Rogelio Aguiar, el due&ntilde;o de las Bodegas Arag&oacute;n (Orense) experimentaba con diferentes alcoholes la preparaci&oacute;n de aguardientes y licores. Buscaba aumentar sus beneficios y termin&oacute; comprando alcohol met&iacute;lico a la empresa Alcoholes Aroca (Madrid) que distribu&iacute;a ese producto para uso industrial.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo que no era apto para el consumo humano, Aguiar compr&oacute; 75.000 litros de metanol: invirti&oacute; en ellos la mitad de dinero que supon&iacute;a la misma cantidad de etanol, el principal tipo de alcohol presente en las bebidas alcoh&oacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        El metanol comprado proced&iacute;a de la destilaci&oacute;n de la hulla y se empleaba normalmente para fabricar barnices, pinturas y combustibles. Mezclado con agua, esencias y etanol para mitigar sus efectos perniciosos, Aguiar emple&oacute; este l&iacute;quido para preparar diferentes licores que comercializ&oacute; sin informar de su procedencia.
    </p><p class="article-text">
        En Har&iacute;a se produjeron varias muertes a principios de 1963, donde Mar&iacute;a Elisa trabajaba como Inspectora Farmac&eacute;utica Municipal. Por los s&iacute;ntomas que observ&oacute; y por la sucesi&oacute;n de los hechos, sospech&oacute; que pod&iacute;a tratarse de una intoxicaci&oacute;n por metanol procedente del consumo de aguardiente.
    </p><h3 class="article-text">Pocos medios y muchas reticencias</h3><p class="article-text">
        La farmac&eacute;utica tuvo que soportar la hostilidad de muchas personas. Era una mujer y, adem&aacute;s, una reci&eacute;n licenciada, una principiante, una novata. A pesar de la oposici&oacute;n inicial, y gracias al apoyo del equipo municipal, Mar&iacute;a Elisa inmoviliz&oacute; los productos sospechosos requisados en comercios y bares de la zona. Todos proced&iacute;an de las bodegas Lago e Hijos, de Vigo.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de marzo de 1963, con los escasos medios de los que dispon&iacute;a en su modesta farmacia, Mar&iacute;a Elisa estudi&oacute; los contenidos de las garrafas de ron incautadas y confirm&oacute; que conten&iacute;an metanol. Para corroborar sus investigaciones, envi&oacute; algunas muestras a la Jefatura de Sanidad de Las Palmas: los an&aacute;lisis all&iacute; realizados ratificaron las conclusiones de la farmac&eacute;utica.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, se pasaron los informes al Juzgado de Instrucci&oacute;n de Arrecife (Lanzarote). Se realizaron minuciosas investigaciones en todo el estado, analizando licores y otras bebidas como los vinagres para elaborar pescados en escabeche.
    </p><p class="article-text">
        El juicio por este fraude alimentario tuvo lugar a finales de 1967, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de las primeras muertes y casos de ceguera. Once personas fueron condenadas por su participaci&oacute;n en este delito. Se declararon insolventes y, como suele suceder, el tema cay&oacute; en el olvido r&aacute;pidamente, dejando a muchas v&iacute;ctimas desamparadas.
    </p><p class="article-text">
        Se sospecha, adem&aacute;s, que las personas damnificadas fueron mucho m&aacute;s numerosas que las admitidas en la versi&oacute;n oficial. Sin realizar autopsias a muchos de los fallecidos en extra&ntilde;as circunstancias, fue imposible vincular estas muertes al consumo de metanol.
    </p><h3 class="article-text">Un poema premonitorio</h3><p class="article-text">
        El poema que abre este escrito forma parte de los<em> Cantares gallegos</em> de Rosal&iacute;a de Castro. La ceguera es uno de los s&iacute;ntomas de la intoxicaci&oacute;n por metanol: ir&oacute;nicamente, la contraetiqueta de una de las botellas de licor que provocaron esta intoxicaci&oacute;n conten&iacute;a este poema. Y, efectivamente, la vista desapareci&oacute; de muchos ojos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute; con Mar&iacute;a Elisa &Aacute;lvarez Obaya? Fue distinguida por la Real Academia de Farmacia y por el Ayuntamiento de Har&iacute;a con la Medalla Carracido.
    </p><p class="article-text">
        Tras el magn&iacute;fico trabajo que realiz&oacute;, se traslad&oacute; a trabajar a los laboratorios de la Inspecci&oacute;n Farmac&eacute;utica de Las Palmas, donde se dedic&oacute; a realizar an&aacute;lisis bromatol&oacute;gicos. El destino la llev&oacute; a dedicarse a esa asignatura que se le hab&iacute;a resistido durante su carrera en Santiago de Compostela. All&iacute;, en Las Palmas, trabaj&oacute; hasta su jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Elisa falleci&oacute; el 26 de febrero de 2010. Sin ninguna duda, gracias a su trabajo y a su coraje, salv&oacute; la vida de muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo es una adaptaci&oacute;n de<em> Mar&iacute;a Elisa &Aacute;lvarez Obaya y el 'caso del met&iacute;lico' </em><a href="https://mujeresconciencia.com/2016/08/31/maria-elisa-alvarez-obaya-y-el-caso-del-metilico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Elisa &Aacute;lvarez Obaya y el 'caso del met&iacute;lico'</a>publicado en el blog<em> Mujeres con ciencia</em>, de la C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Lee el original.</strong></em><a href="https://theconversation.com/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/maria-elisa-alvarez-la-farmaceutica-que-destapo-un-fraude-alimentario-con-decenas-de-muertes-110478" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el original</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maria-elisa-alvarez-farmaceutica-alimentario_1_1725898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 16:25:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Elisa Álvarez, la farmacéutica que destapó un fraude alimentario con decenas de muertes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation,Mujeres científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerebro y discriminación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cerebro-discriminacion_132_1742992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fe0977a-e499-4ad8-899d-af8ce83950a9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acudir a diferencias en el cerebro de hombres y mujeres para justificar discriminaciones tan consolidadas en nuestra sociedad no debería continuar siendo un argumento válido</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>En todos sentidos queda completamente demostrado que en la mujer est&aacute;n menos desarrolladas ciertas porciones del cerebro de suma importancia para la vida mental, tales como las circunvoluciones del l&oacute;bulo frontal y temporal; y que esta diferencia existe desde el nacimiento. </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Alguien ha dicho que no es preciso desear nada en la mujer excepto que sea sana y tonta. Semejante paradoja, aunque grosera, encierra una verdad.</strong></em><strong> [&hellip;] Las exaltadas locas modernas paren mal y son p&eacute;simas madres.</strong><em>Las exaltadas locas modernas paren mal y son p&eacute;simas madres.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los anteriores</strong> son dos fragmentos extra&iacute;dos de <em>La inferioridad mental de la mujer, </em>traducci&oacute;n al castellano del panfleto <em>&Uuml;ber den physiologischen Schwachsinn des Weibes</em> (<em>Sobre la imbecilidad fisiol&oacute;gica de la mujer</em>) publicado en 1900 por el neur&oacute;logo y psiquiatra alem&aacute;n Paul Julius Moebius (1853-1907).
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, Moebius no fue el &uacute;nico cient&iacute;fico en defender semejantes teor&iacute;as. Entre otros, el neur&oacute;logo estadounidense William A. Hammond (1828-1900) tambi&eacute;n proclamaba con contundencia la hip&oacute;tesis de la superioridad del cerebro masculino frente al femenino. Se basaba, aparentemente, en sus estudios de des&oacute;rdenes nerviosos. Argumentaba que algunas mujeres, empe&ntilde;adas en instruirse, sufr&iacute;an trastornos emocionales al dedicarse a tareas que sobrepasaban las capacidades de sus cerebros. As&iacute;, este reputado&nbsp; m&eacute;dico pregonaba la indudable superioridad intelectual del cerebro masculino sobre el femenino bas&aacute;ndose en su tama&ntilde;o y en su &lsquo;complejidad&rsquo;: en el caso de las mujeres, menos circunvalaciones, menos peso o menos sustancia gris. De hecho, Hammond no hab&iacute;a realizado estudios exhaustivos; se basaba en las reacciones de sus pacientes y en comentarios que le llegaban de otros especialistas. &iquest;Qu&eacute; se pod&iacute;a objetar a lo que afirmaba un acreditado profesional?
    </p><p class="article-text">
        Junto a otras feministas, Helen Gardener (1853-1925) se empe&ntilde;&oacute; en estudiar con rigor esas supuestas diferencias biol&oacute;gicas entre mujeres y hombres. Por ejemplo, argumentaba que el volumen del cerebro de los hombres era mayor por ser sus cuerpos de mayor tama&ntilde;o. Con iron&iacute;a, alegaba que si la envergadura fuese la clave, &iquest;no dominar&iacute;an los elefantes la Tierra? Gardener consult&oacute; a los mejores expertos en anatom&iacute;a cerebral de Estados Unidos que corroboraron algo que ella sospechaba: era imposible distinguir el sexo de un cerebro s&oacute;lo con observar su estructura. En su ensayo <em>Sexo y cerebro</em> (1888), Gardener hablaba de los muchos prejuicios sexistas usados por cient&iacute;ficos &ndash;como Hammond&ndash; que contribu&iacute;an a consolidar descabelladas teor&iacute;as sobre diferencias cerebrales entre hombres y mujeres, es decir, sobre la inferioridad intelectual de las segundas.
    </p><p class="article-text">
        En 1897, Helen Gardener decidi&oacute; donar su cerebro a la ciencia. Ella era una mujer que hab&iacute;a estudiado, hab&iacute;a mantenido su cerebro activo: pensaba que diseccion&aacute;ndolo &ndash;y observando los resultados de manera objetiva&ndash; se podr&iacute;a demostrar que esas diferencias anat&oacute;micas defendidas por Hammond eran incorrectas. Helen falleci&oacute; en 1925; el neur&oacute;logo James Papez (1883-1958) diseccion&oacute; su cerebro, lo estudi&oacute; con meticulosidad y public&oacute; los resultados de sus minuciosas investigaciones en una prestigiosa revista cient&iacute;fica. Como era de esperar, no hab&iacute;a nada rese&ntilde;able que destacar, sum&aacute;ndose Papez en sus conclusiones a las nacientes teor&iacute;as que surg&iacute;an en la &eacute;poca sobre la importancia del entorno y la educaci&oacute;n a la hora de modelar la capacidad intelectual humana.
    </p><p class="article-text">
        En las anteriores l&iacute;neas hemos hablado de teor&iacute;as defendidas hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os. Ya nadie osar&iacute;a repetir semejantes desatinos&hellip; al menos, en p&uacute;blico. &iquest;Seguro? Recordemos que a principios de marzo de 2017, discutiendo sobre la brecha salarial en el Parlamento Europeo, el ultraderechista Janusz Korwin-Mikke argumentaba del siguiente modo dirigi&eacute;ndose a la eurodiputada Iratxe Garc&iacute;a P&eacute;rez:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&iquest;Sabe usted qu&eacute; papel ocupaban las mujeres en las Olimpiadas griegas? La primera mujer griega, ya se lo digo yo, estaba en el puesto 800. &iquest;Sabe usted cu&aacute;ntas mujeres hay entre los primeros 100 jugadores de ajedrez? Se lo dir&eacute;: ninguno. Por supuesto que las mujeres deben ganar menos que los hombres. Porque son m&aacute;s d&eacute;biles, m&aacute;s peque&ntilde;as, menos inteligentes, y por eso tienen que ganar menos</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;M&aacute;s d&eacute;biles? &iquest;Menos inteligentes? Acudir a diferencias en el cerebro de hombres y mujeres para justificar discriminaciones tan consolidadas en nuestra sociedad no deber&iacute;a continuar siendo un argumento v&aacute;lido. Los actuales avances en neurociencia est&aacute;n permitiendo descartar muchos mitos sobre el cerebro que, supuestamente, explicar&iacute;an las razones de distintas habilidades y preferencias de mujeres y hombres.
    </p><p class="article-text">
        Los datos cient&iacute;ficos son cada vez m&aacute;s contundentes: los denominados comportamientos &lsquo;masculinos&rsquo; y &lsquo;femeninos&rsquo; no son innatos, se organizan a lo largo de nuestras vidas. Las personas especialistas en neurociencia aluden a la extraordinaria &lsquo;plasticidad&rsquo; de nuestro cerebro que se moldea, se adapta influido por el entorno y las actividades que realizamos. A pesar de los nuevos conocimientos que se van adquiriendo, incluso en el &aacute;mbito cient&iacute;fico existen diferentes corrientes que explican algunas particularidades del comportamiento de nuestro complejo cerebro. Afortunadamente, cada vez pierden m&aacute;s relevancia las teor&iacute;as que pretenden explicar estereotipos de g&eacute;nero con base biol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, la sociedad tarda mucho tiempo en conocer y admitir las nuevas ideas procedentes del conocimiento cient&iacute;fico. Cuando en una conversaci&oacute;n o en una informaci&oacute;n en medios se alude a conductas concretas de mujeres y hombres, es habitual recurrir a estereotipos aprendidos para explicar esos comportamientos. Mucha gente piensa aun hoy en d&iacute;a que las mujeres carecemos de habilidades espaciales, que somos m&aacute;s intuitivas que los hombres, que nuestras capacidades multitarea son extraordinarias o que lo de razonar se les da mejor a ellos&hellip; &iexcl;el determinismo biol&oacute;gico manda!
    </p><p class="article-text">
        Nuestras creencias, nuestras convicciones, nos hacen decidir &ndash;en muchas ocasiones de manera inconsciente e irracional&ndash; lo que nos parece fiable o no. Tenemos algunas opiniones tan interiorizadas, son tan profundamente culturales, que en muchas ocasiones rechazamos argumentos incuestionables sin ning&uacute;n pudor.
    </p><p class="article-text">
        En 2018, un a&ntilde;o m&aacute;gico en la lucha feminista, insistir en el argumento de que existen diferentes capacidades intelectuales en hombres y mujeres acudiendo a explicaciones cient&iacute;ficas es inaceptable y peligroso. Estas premisas solo buscan perpetuar las desigualdades, muy convenientes para algunos colectivos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; en 2019 las reivindicaciones feministas consigan mejorar las vidas de tantas y tantas personas&hellip; Las muchas discriminaciones sufridas por las mujeres provienen de causas culturales, no biol&oacute;gicas, y por lo tanto, pueden eliminarse con voluntad. No nos dejemos enga&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Marta Macho es </strong><em>doctora en Matem&aacute;ticas, profesora de la UPV/EHU. Dirige el blog Mujeres con ciencia</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cerebro-discriminacion_132_1742992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jan 2019 19:47:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cerebro y discriminación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Josefa Wonenburger, una olvidada matemática con dos tesis... que nadie reconoció en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maria-josefa-wonenburger-matematica-espana_1_1745951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aea9db93-beba-4cce-a8aa-90ec94c1ca8c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="María Josefa Wonenburger."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca tomaba apuntes en el aula, solo escuchaba para no perder ningún detalle y por la noche reproducía las explicaciones del profesor</p><p class="subtitle">Al principio hizo un doctorado en Yale, pero en España no se lo reconocieron y volvió a realizar otra tesis doctoral en el CSIC, la cual tampoco se le validó</p><p class="subtitle">María Josefa fue nombrada socia de honor de la Real Sociedad Matemática Española (2007) y doctora</p><p class="subtitle">honoris causa</p><p class="subtitle">por la Universidade da Coruña (2010)</p></div><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Josefa Wonenburger Planells naci&oacute; en Oleiros (A Coru&ntilde;a) el 19 de julio de 1927. Hija de Julio y Amparo, ten&iacute;a una hermana peque&ntilde;a. Su padre se ocupaba de la fundici&oacute;n familiar, negocio que les permit&iacute;a vivir con holgura. En aquella &eacute;poca, las mujeres no sol&iacute;an cursar carreras superiores. No estaba mal visto que estudiaran magisterio y se dedicaran a la ense&ntilde;anza, pero a la mayor&iacute;a de ellas les esperaba el matrimonio y el cuidado del hogar.
    </p><p class="article-text">
        La familia de Mar&iacute;a Josefa quer&iacute;a que su primog&eacute;nita estudiara una ingenier&iacute;a para continuar con el negocio familiar. Pero las matem&aacute;ticas se cruzaron en su camino y, aunque sab&iacute;a que sus posibilidades de dedicarse a ellas profesionalmente eran limitadas, Wonenburger no quer&iacute;a arrepentirse en el futuro de haber abandonado una de sus pasiones.
    </p><p class="article-text">
        Para Mar&iacute;a Josefa las matem&aacute;ticas eran a la vez sencillas y divertidas. Tras acabar el bachillerato en 1944, deb&iacute;a trasladarse a Madrid para seguir la carrera de matem&aacute;ticas. Pero era un momento de gran crispaci&oacute;n pol&iacute;tica y no era conveniente vivir lejos de casa. Tuvo que esperar hasta 1945 para comenzar sus estudios en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad Central de Madrid</a>. Se aloj&oacute; en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Residencia_de_Se%C3%B1oritas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Residencia de Se&ntilde;oritas</a>, centro en el que se relacion&oacute; con muchas intelectuales de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Josefa nunca tomaba apuntes en el aula, solo escuchaba para no perder ning&uacute;n detalle. Por la noche, ya en la residencia, reproduc&iacute;a las explicaciones que hab&iacute;a dado el profesor.
    </p><p class="article-text">
        Tras los cinco a&ntilde;os de carrera, entre 1950 y 1953, desarroll&oacute; sus estudios de doctorado. Su padre falleci&oacute; en 1951 y Mar&iacute;a Josefa pas&oacute; seis meses en Galicia acompa&ntilde;ando a su madre y a su hermana en ese momento de duelo.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de sus profesores le recomendaron viajar al extranjero para completar su formaci&oacute;n. Gracias a la concesi&oacute;n de una <em>beca Fullbright</em> pudo viajar a Estados Unidos en 1953. Tras un largo viaje en barco lleg&oacute; a la Universidad de Siracusa (Nueva York) para realizar un curso previo antes de comenzar sus estudios.
    </p><p class="article-text">
        Su siguiente destino fue la Universidad de Yale, donde su supervisor fue el conocido algebrista <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Nathan_Jacobson" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nathan Jacobson</a>. Con &eacute;l realiz&oacute; su tesis doctoral titulada <em>On the Group of Similitudes and its Projective Group</em> en 1957.
    </p><h3 class="article-text">Una broma pesada</h3><p class="article-text">
        Por falta de financiaci&oacute;n tuvo que regresar ese mismo a&ntilde;o a Espa&ntilde;a, donde no le convalidaron su t&iacute;tulo de doctora de la Universidad de Yale. Tuvo que volver a realizar cursos de doctorado y una nueva tesis doctoral, dirigida esta vez por el destacado matem&aacute;tico <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/German_Ancochea_Quevedo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Germ&aacute;n Ancochea</a>. El Instituto Matem&aacute;tico Jorge Juan del <a href="http://www.csic.es//" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas</a> la financi&oacute; en esta etapa.
    </p><p class="article-text">
        Defendi&oacute; su tesis, titulada <em>Representaci&oacute;n espinorial de los grupos de semejanza</em>, y debido a una serie de problemas administrativos, tampoco logr&oacute; su t&iacute;tulo de doctora. &iexcl;Parec&iacute;a una broma pesada! &iexcl;Dos tesis y ninguna reconocida en Espa&ntilde;a!
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de suerte la llev&oacute; a Canad&aacute;: el matem&aacute;tico <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Israel_Halperin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Israel Halperin</a> hab&iacute;a comentado a Nathan Jacobson que necesitaba alguien con conocimientos de &aacute;lgebra para colaborar con &eacute;l en sus trabajos sobre <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Von_Neumann_algebra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;lgebras de von Neumann</a>. Con las pocas perspectivas de futuro que ten&iacute;a en Espa&ntilde;a, Mar&iacute;a Josefa permaneci&oacute; en Canad&aacute; durante seis a&ntilde;os, los dos primeros con una beca postdoctoral y despu&eacute;s con un contrato de profesora en la Universidad de Toronto. All&iacute; era la &uacute;nica mujer que ocupaba un puesto como docente.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su mala suerte con sus tesis, dirigi&oacute; unas cuantas. La primera de ellas fue en Toronto: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Robert_Moody" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Moody</a>, un alumno de aquella universidad, le pidi&oacute; que fuera su tutora. Al ser mujer y extranjera, le sorprendi&oacute;. Creo que revela las grandes capacidades matem&aacute;ticas que Mar&iacute;a Josefa hab&iacute;a mostrado a sus alumnos. Moody se doctor&oacute; en la Universidad de Toronto en 1966.
    </p><p class="article-text">
        Tras su etapa en Toronto, Mar&iacute;a Josefa regres&oacute; a Estados Unidos. All&iacute; ten&iacute;a ofertas de trabajo de varias universidades, mientras que en Espa&ntilde;a su futuro era incierto. En nuestro pa&iacute;s, para obtener una plaza, deb&iacute;a pasar una oposici&oacute;n. En el extranjero valoraban sus conocimientos, sus capacidades y su trayectoria investigadora.
    </p><h3 class="article-text">El fin de una brillante carrera</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Josefa se qued&oacute; en Indiana hasta 1983. Fue una &eacute;poca muy fruct&iacute;fera cient&iacute;ficamente: conoci&oacute; y comparti&oacute; conocimientos con grandes matem&aacute;ticos, organiz&oacute;, asisti&oacute; y particip&oacute; en congresos, cursos y seminarios. All&iacute; dirigi&oacute; siete tesis doctorales.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, su madre se puso enferma. Mar&iacute;a Josefa no dud&oacute; en dejarlo todo para regresar a Espa&ntilde;a y cuidar de ella. Ah&iacute; termin&oacute; su brillante carrera cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Aunque permaneci&oacute; apartada del mundo acad&eacute;mico, por fin ha sido valorada en Espa&ntilde;a. Y lo ha sido gracias al empe&ntilde;o de su amigo, Federico Gaeta. Este matem&aacute;tico anim&oacute; a Mar&iacute;a Jos&eacute; Souto Salorio y Ana Dorotea Tarr&iacute;o Tobar, dos matem&aacute;ticas de la Universidade da Coru&ntilde;a, a contactar con Mar&iacute;a Josefa para que su historia no cayera en el olvido. Gracias a ellas es un poco m&aacute;s conocida&hellip; y reconocida.
    </p><p class="article-text">
        Entre otros reconocimientos, Mar&iacute;a Josefa fue nombrada socia de honor de la <a href="https://www.rsme.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Real Sociedad Matem&aacute;tica Espa&ntilde;ola</a> en 2007 y doctora honoris causa por la Universidade da Coru&ntilde;a en 2010. En 2007, la Unidad Mujer y Ciencia de la Xunta de Galicia cre&oacute; el Premio <a href="http://igualdade.xunta.gal/es/protagonistas/premios-maria-josefa-wonenburger-planells" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Josefa Wonenburger Planells</a> para &ldquo;reconocer aquellas mujeres gallegas con trayectorias notables en el &aacute;mbito de la ciencia y la tecnolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2011, en el Paseo de las Ciencias del <a href="https://www.coruna.gal/portal/es/detalle/parque-de-santa-margarita/entidad/1149055913723?argIdioma=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parque de Santa Margarita</a> (A Coru&ntilde;a), un monolito recuerda los logros de esta especialista en &aacute;lgebra. Desde 2012, un parque lleva su nombre en Oleiros, el lugar donde naci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Josefa falleci&oacute; en A Coru&ntilde;a el 14 de junio de 2014. &iquest;D&oacute;nde habr&iacute;a llegado si hubiera continuado con su carrera cient&iacute;fica en Estados Unidos? Nunca lo sabremos. Probablemente ser&iacute;a uno de los grandes referentes en matem&aacute;ticas a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.</strong></em><a href="http://theconversation.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/maria-josefa-wonenburger-una-olvidada-matematica-con-dos-tesis-que-nadie-reconocio-en-espana-109514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo est&aacute; basado en el art&iacute;culo de Mar&iacute;a Jos&eacute; Souto Salorio y Ana Dorotea Tarr&iacute;o Tobar Mar&iacute;a Josefa Wonenburger Planells. Mujer y matem&aacute;tica publicado en la Gaceta de la RSME en 2006.</em><a href="http://gaceta.rsme.es/abrir.php?id=561" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Josefa Wonenburger Planells. Mujer y matem&aacute;tica</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/maria-josefa-wonenburger-matematica-espana_1_1745951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jan 2019 18:08:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Josefa Wonenburger, una olvidada matemática con dos tesis... que nadie reconoció en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Conversation,Matemáticas,Mujeres científicas,Feminismo,Galicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Florence Nightingale, la dama de la lámpara que salvó miles de vidas con una gráfica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/florence-nightingale-lampara-salvo-grafica_1_1758887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67ebc34a-4fb3-4d22-86c6-b597cba97fcc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Retrato de Florence Nightingale."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La británica fue en contra de las ideas de su familia y de su época para poder estudiar matemáticas y enfermería</p><p class="subtitle">La matemática y enfermera fue la primera en idear un diagrama para exponer soluciones a problemas con más de dos variables</p><p class="subtitle">El año 2010 fue declarado</p><p class="subtitle">Año Internacional de la Enfermería</p><p class="subtitle">para reivindicar, entre otras, la relevancia histórica de Nightingale</p></div><p class="article-text">
        El D&iacute;a Internacional de la Enfermer&iacute;a se celebra cada 12 de mayo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque ese d&iacute;a, en 1820, naci&oacute; Florence Nightingale en el seno de una familia brit&aacute;nica acomodada. &iquest;Qu&eacute; destino le esperaba? Afanarse en su educaci&oacute;n para conseguir un buen matrimonio con alguien de su clase social.
    </p><p class="article-text">
        Pero Florence ten&iacute;a otros planes. En 1837 anunci&oacute; a su familia su deseo de dedicarse a la enfermer&iacute;a, profesi&oacute;n que en esa &eacute;poca estaba asociada a mujeres de la clase trabajadora. &iexcl;Nada que ver con una joven culta como Florence! Por si fuera poco, en 1840, rog&oacute; a sus padres que &laquo;la dejaran estudiar matem&aacute;ticas en vez del trabajo repetitivo y la pr&aacute;ctica de cuadrillas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la inicial oposici&oacute;n familiar, Nightingale consigui&oacute; formarse en ambas disciplinas. Aprendi&oacute; aritm&eacute;tica, geometr&iacute;a y &aacute;lgebra con tutores de la talla del matem&aacute;tico James Joseph Sylvester. Y se convirti&oacute; en una experta en enfermer&iacute;a de manera autodidacta, frecuentando los centros sanitarios que visitaba en cada uno de sus viajes.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 1853 asumi&oacute; el cargo de superintendente en el Instituto para el Cuidado de Se&ntilde;oras Enfermas (mujeres sin techo) en Londres. All&iacute; realiz&oacute; algunas mejoras, como la instalaci&oacute;n de agua caliente en las habitaciones y el emplazamiento de un ascensor.
    </p><p class="article-text">
        Entre octubre de 1853 y febrero de 1856 tuvo lugar la guerra de Crimea, un conflicto entre el imperio ruso y una alianza formada por el Reino Unido, Francia, el imperio otomano y el reino de Piamonte y Cerde&ntilde;a. Las tropas brit&aacute;nicas se movilizaron para luchar en Crimea contra la pol&iacute;tica de agresi&oacute;n del gobierno zarista a Turqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los aliados estaban venciendo en el campo de batalla, las enfermedades diezmaban al ej&eacute;rcito brit&aacute;nico. En las primeras semanas de conflicto, el 80 % de los fallecidos en los hospitales de campa&ntilde;a eran v&iacute;ctimas de los deficientes tratamientos sanitarios. El entonces Secretario de Guerra en Gran Breta&ntilde;a y antiguo conocido de la familia Nightingale, Sidney Herbert, solicit&oacute; ayuda a Florence.
    </p><p class="article-text">
        El 21 de octubre de 1854, Nightingale y su equipo de treinta y ocho enfermeras voluntarias partieron hacia el frente. Fueron transportadas a trav&eacute;s del mar Negro hasta la base de operaciones brit&aacute;nica en Scutari. Llegaron all&iacute; a principios de noviembre de 1854.
    </p><p class="article-text">
        El panorama que encontraron en el hospital era desolador: los soldados recib&iacute;an tratamientos inadecuados por parte de un equipo m&eacute;dico superado por la situaci&oacute;n, mientras que los mandos del ej&eacute;rcito no reaccionaban. Los suministros m&eacute;dicos escaseaban, la higiene era lamentable, las infecciones abundaban, la comida era insuficiente y estaba mal tratada.
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        En esas condiciones, los soldados fallec&iacute;an por enfermedades como el tifus, la fiebre tifoidea, el c&oacute;lera y la disenter&iacute;a. Esas muertes superaban con mucho a las debidas a las heridas provocadas en el campo de combate.
    </p><p class="article-text">
        Florence solicit&oacute; ayuda sanitaria al gobierno brit&aacute;nico y, tras recibirla, orden&oacute; la limpieza de los vertederos contaminantes y mejor&oacute; la ventilaci&oacute;n del hospital. Con esas medidas el &iacute;ndice de mortalidad baj&oacute; r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as pasaban y Florence se paseaba con su l&aacute;mpara, cada noche, atendiendo y observando a los enfermos, anotando su evoluci&oacute;n y recopilando datos.
    </p><h3 class="article-text">Una pionera de los gr&aacute;ficos</h3><p class="article-text">
        Finalizada la guerra, Nightingale se dedic&oacute; a ordenar sus minuciosos apuntes y a reunir estad&iacute;sticas sobre la mortalidad en el hospital militar. Para convencer a las autoridades de sus conclusiones, decidi&oacute; utilizar un sistema gr&aacute;fico en vez de presentar sus n&uacute;meros en un tedioso e ininteligible listado.
    </p><p class="article-text">
        Ide&oacute; el llamado <em>diagrama de la rosa</em> que consigui&oacute;, de manera directa e intuitiva, convencer al Gobierno brit&aacute;nico de la necesidad de realizar dr&aacute;sticas reformas higi&eacute;nicas en los centros hospitalarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El diagrama de la rosa incluye una explicaci&oacute;n en su esquina inferior izquierda:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote>Cada una de las áreas azules, rojas y las secciones negras, están medidas utilizando el centro como vértice común.<br/><br/>Las secciones azules medidas desde el centro del círculo representan, área por área, las muertes por enfermedades infecciosas, desde predecibles hasta mitigables. Las secciones rojas medidas desde el centro representan las muertes por heridas. Las secciones negras medidas desde el centro representan las muertes por otras causas.<br/><br/>La línea negra que cruza el triángulo rojo en noviembre de 1854, marca el límite de las muertes debidas a todas las otras causas durante ese mes. En octubre de 1854 y abril de 1855, el área negra coincidió con el rojo. En enero y febrero de 1855, el azul coincidió con el negro.<br/><br/>Las áreas completas pueden compararse siguiendo las líneas limítrofes del azul, el rojo y el negro.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Como se puede observar, en este diagrama se representan tres variables: el tiempo (cada sector es un mes), el n&uacute;mero de muertes (el &aacute;rea del sector) y la causa de la muerte (color). Fue un sistema novedoso en una &eacute;poca en la que los gr&aacute;ficos estad&iacute;sticos habituales eran de barras y de sectores, y representaban solo una o dos variables.
    </p><p class="article-text">
        El diagrama de la rosa muestra que, tras las medidas higi&eacute;nicas adoptadas por Florence, la proporci&oacute;n de muertes por enfermedad (los sectores azules) descendieron paulatinamente. Proporcion&oacute; una manera visual y r&aacute;pida de convencer a las autoridades de los cambios que deb&iacute;an emprender con urgencia. Sin ninguna duda, Florence Nightingale salv&oacute; la vida a muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2010 fue declarado A&ntilde;o Internacional de la Enfermer&iacute;a para reivindicar, entre otras, la relevancia hist&oacute;rica de Florence Nightingale en el centenario de su fallecimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo es un compendio de los art&iacute;culos Florence Nigthingale, pionera estad&iacute;stica y Florence Nightingale, mucho m&aacute;s que la dama de la l&aacute;mpara del blog Mujeres con ciencia, publicaci&oacute;n de la C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica de la UPV/EHU</em><a href="https://mujeresconciencia.com/2014/05/12/florence-nigthingale-pionera-estadistica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florence Nigthingale, pionera estad&iacute;stica</a><a href="https://mujeresconciencia.com/2017/08/22/florence-nightingale-mucho-mas-la-dama-la-lampara/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florence Nightingale, mucho m&aacute;s que la dama de la l&aacute;mpara</a><a href="https://mujeresconciencia.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mujeres con ciencia</a><a href="https://zientzia.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;tedra de Cultura Cient&iacute;fica</a><a href="https://www.ehu.eus/es/web/guest/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UPV/EHU</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.</strong></em><a href="http://theconversation.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Conversation</a><a href="https://theconversation.com/florence-nightingale-la-dama-de-la-lampara-que-salvo-miles-de-vidas-con-una-grafica-109443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">original</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Macho-Stadler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/florence-nightingale-lampara-salvo-grafica_1_1758887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jan 2019 11:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Florence Nightingale, la dama de la lámpara que salvó miles de vidas con una gráfica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matemáticas,Feminismo,Mujeres científicas,The Conversation]]></media:keywords>
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