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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jorge Sola]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jorge_sola/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[En recuerdo de Erik Olin Wright (1947-2019)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/recuerdo-erik-olin-wright_132_1727850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La luz que envolvía a Erik Olin Wright seguirá brillando como un faro moral e intelectual</p></div><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles falleci&oacute; Erik Olin Wright, uno de los soci&oacute;logos m&aacute;s brillantes del &uacute;ltimo medio siglo. Formado en el contexto de radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de finales de los a&ntilde;os sesenta, Erik O. Wright consagr&oacute; sus esfuerzos intelectuales a la revitalizaci&oacute;n de la tradici&oacute;n marxista, aunque el inter&eacute;s de sus ideas supera esas coordenadas. Su obra es hoy una referencia ineludible para cualquiera que desee estudiar las clases sociales.
    </p><p class="article-text">
        Como el resto de miembros del llamado <em>September Group </em>de &ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Analytical_Marxism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marxistas anal&iacute;ticos</a>&rdquo;, Erik O. Wright se caracteriz&oacute; por su compromiso con las normas cient&iacute;ficas y la claridad argumental: el marxismo deb&iacute;a medirse con sus rivales aceptando las mismas reglas de juego, en lugar de esconderse en oscuros laberintos dial&eacute;cticos. Pero a diferencia de la mayor&iacute;a de ellos, que con el tiempo dejaron de considerarse marxistas, no abandon&oacute; nunca esa tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tres rasgos defin&iacute;an <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/la-clase-sigue-siendo-uno-de-las-divisiones-centrales-en-las-sociedades-capitalistas-contemporneas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su visi&oacute;n del marxismo</a>: el compromiso normativo con un ideal emancipatorio democr&aacute;tico-igualitario; el an&aacute;lisis cr&iacute;tico del capitalismo basado en el an&aacute;lisis de clase; y la b&uacute;squeda de una alternativa institucionalmente viable a ese sistema que encarnase tales ideales normativos (y a la que tradicionalmente se hab&iacute;a llamado &ldquo;socialismo&rdquo;). Alentado por el compromiso con ese ideal, produjo el grueso de su trabajo intelectual en estas dos direcciones: la comprensi&oacute;n de las clases sociales y la b&uacute;squeda de alternativas al capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la primera, el punto de partida de Erik O. Wright era aclarar de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de &ldquo;clase&rdquo;. Su respuesta era que la &ldquo;clase&rdquo; deb&iacute;a entenderse mejor como un adjetivo que como un sustantivo, pues hace referencia a diferentes fen&oacute;menos interconectados: la estructura <em>de clase</em>, los actores pol&iacute;ticos <em>de clase</em>, los conflictos <em>de clase</em> o la conciencia <em>de clase</em>. La tarea del an&aacute;lisis sociol&oacute;gico de la clase consiste en comprender la interconexi&oacute;n de todos estos elementos y sus efectos sobre otros aspectos de la vida social.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esa agenda de investigaci&oacute;n, Erik O. Wright se ocup&oacute; fundamentalmente de la estructura de clase; no tanto porque creyera en su prioridad explicativa sino porque era, en cierto modo, una precondici&oacute;n conceptual para entender los dem&aacute;s fen&oacute;menos mencionados. Entend&iacute;a la estructura de clase como el conjunto de <em>relaciones sociales</em> que establece la gente en funci&oacute;n de su control sobre los recursos productivos. En sus propias palabras: <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Lo que tienes determina lo que obtienes y lo que tienes que hacer para obtenerlo&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para Erik O. Wright la dimensi&oacute;n clave de esas relaciones de clase era la explotaci&oacute;n. Su definici&oacute;n de explotaci&oacute;n, que ilustraba con la ayuda de <a href="http://latrincheraurbana.blogspot.com/2008/01/shmoos-la-lucha-de-clases-segn-erik.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una historieta del c&oacute;mic</a>, es la siguiente: un grupo explota a otro cuando, al excluirle del acceso a ciertos recursos, consigue apropiarse de los frutos de su trabajo, de modo que el bienestar material del primero <em>depende</em> de la privaci&oacute;n del segundo. El concepto hace referencia a una pauta de interacciones basadas en intereses antag&oacute;nicos, que est&aacute; en la base de m&uacute;ltiples injusticias sociales y conflictos pol&iacute;ticos. Si perd&iacute;amos de vista lo primero, resultaba m&aacute;s complicado entender esos conflictos o luchar contra esas injusticias. Eso era lo que distingu&iacute;a al marxismo de otros enfoques.
    </p><p class="article-text">
        Pero a su vez, Erik O. Wright era consciente de que la estructura de clase contempor&aacute;nea (al menos, en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos) era radicalmente distinta de aqu&eacute;lla que hab&iacute;a pronosticado Marx: en lugar de un proceso de polarizaci&oacute;n extrema entre capitalistas y trabajadores, hab&iacute;a surgido una nueva &ldquo;clase media&rdquo; compuesta por empleados asalariados. &iquest;C&oacute;mo analizar a esta clase media que, pese a no poseer medios de producci&oacute;n, no parec&iacute;a formar parte de la clase trabajadora?
    </p><p class="article-text">
        La repuesta que ofreci&oacute; Erik O. Wright consisti&oacute; en a&ntilde;adir dos nuevos recursos para diferenciar las posiciones en la estructura de clase: junto a la propiedad de los medios de producci&oacute;n, hab&iacute;a que prestar atenci&oacute;n a la autoridad en el proceso productivo y a la cualificaci&oacute;n o experticia. De ese modo, lo que distingu&iacute;a a la clase media (asalariada) de la clase trabajadora era que ten&iacute;a m&aacute;s autoridad (gerentes y supervisores), pose&iacute;a una mayor cualificaci&oacute;n (expertos y t&eacute;cnicos) o ambas cosas, y por tanto, sus intereses tend&iacute;an a diferir de los de &eacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba, seg&uacute;n su c&eacute;lebre formulaci&oacute;n, de <a href="https://www.ssc.wisc.edu/~wright/selected-published-writings.htm#classes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posiciones de clase contradictorias</a>, que combinaban (en distinto grado seg&uacute;n el caso) los intereses inherentemente antag&oacute;nicos de capitalista y trabajadores. La utilidad de esta clasificaci&oacute;n estribaba en que las posiciones ocupadas en ella pod&iacute;an tener efectos &ndash;mediados, claro est&aacute;, por otras variables&ndash; en un conjunto de fen&oacute;menos, como la ideolog&iacute;a o la formaci&oacute;n de actores pol&iacute;ticos, as&iacute; como en los procesos de cambio social que resultar&aacute;n de ello. El inter&eacute;s de fondo de Erik O. Wright era averiguar bajo qu&eacute; condiciones la clase trabajadora pod&iacute;a establecer alianzas favorables a una pol&iacute;tica democr&aacute;tico-igualitaria con la clase media.
    </p><p class="article-text">
        Erik O. Wright no se content&oacute; con <a href="https://www.cambridge.org/core/books/class-counts/E3354F3B204FDFCE9696C2BE5698C959" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hacer y deshacer el equipaje te&oacute;rico para un viaje que finalmente nunca se lleva a cabo&rdquo;</a><strong>,</strong> sino que se embarc&oacute; en un ambicioso proyecto de investigaci&oacute;n emp&iacute;rica que incorpor&oacute; a equipos de quince pa&iacute;ses (incluida Espa&ntilde;a, bajo la direcci&oacute;n de Julio Caraba&ntilde;a) y se dilat&oacute; durante dos d&eacute;cadas. Su libro&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/books/class-counts/E3354F3B204FDFCE9696C2BE5698C959" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Class Counts</a> recoge los principales resultados del proyecto y es una muestra de su enorme honestidad intelectual: admit&iacute;a que los &ldquo;hechos&rdquo; descubiertos seguramente no justificaran tantos esfuerzos, pero confiaba en que ese trabajo permitiera avanzar, con mayor claridad te&oacute;rica, en futuras investigaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con igual honestidad mantuvo un di&aacute;logo constante con otros enfoques alternativos. La conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; era que muchas de las disputas te&oacute;ricas respond&iacute;an, en realidad, a que cada uno de los enfoques en liza estaba interesado en la explicaci&oacute;n de fen&oacute;menos distintos, por m&aacute;s que todos estuvieran basados en la clase. As&iacute; que lo m&aacute;s razonable era admitir la posibilidad de combinar o integrar distintas perspectivas: <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;uno puede ser weberiano para estudiar la movilidad de clase, bourdieano para estudiar los determinantes clasistas de los estilos de vida y marxista para el an&aacute;lisis cr&iacute;tico del capitalismo&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s actual de sus ideas te&oacute;ricas puede apreciarse en <a href="https://www.akal.com/libro/comprender-las-clases-sociales_35646/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltimo libro</a>, donde entre otras cosas revisa con &aacute;nimo constructivo el trabajo de autores como Thomas Piketty o Guy Standing, y muestra convincentemente c&oacute;mo una correcta comprensi&oacute;n de los mecanismos basados en la clase social puede ayudarnos a entender mejor el incremento de la desigualdad o los difusos contornos del &ldquo;precariado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La segunda direcci&oacute;n que adopt&oacute; su trabajo fue la b&uacute;squeda de alternativas al capitalismo. La ca&iacute;da del bloque sovi&eacute;tico y el avance del neoliberalismo trajeron consigo un estrechamiento de lo que se percib&iacute;a como posible. Para Erik O. Wright, el mejor modo de combatir la idea de que &ldquo;no hay alternativa&rdquo; era formulando propuestas concretas que contribuyeran a ampliar el horizonte de lo posible.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&eacute;cadas, Erik O. Wright organiz&oacute; encuentros internacionales en los que reun&iacute;a a destacados investigadores para discutir ese tipo de propuestas (como la renta b&aacute;sica, la democratizaci&oacute;n de las finanzas, los presupuestos participativos o el uso pol&iacute;tico del sorteo), a las que llam&oacute; &ldquo;utop&iacute;as reales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de debatir minuciosamente su deseabilidad normativa, su viabilidad t&eacute;cnica y su factibilidad pol&iacute;tica, considerando seriamente los dilemas que llevaban aparejados y las consecuencias no intencionadas (especialmente, las perversas) que pod&iacute;an desencadenar. El contenido de esos debates se publicaba luego en una <a href="https://www.versobooks.com/series_collections/2-the-real-utopias-project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colecci&oacute;n de libros</a>, que cuenta con seis vol&uacute;menes y otros dos en preparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus ideas de fondo, desarrollada en su libro <a href="https://www.akal.com/libro/construyendo-utopias-reales_35032/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Construir utop&iacute;as reales</a>, era que las estructuras econ&oacute;micas son siempre &ldquo;h&iacute;bridos&rdquo; que combinan, en diferente grado, elementos del capitalismo, el socialismo y el estatismo, seg&uacute;n cu&aacute;les sean las l&oacute;gicas dominantes en cada sociedad. La &ldquo;br&uacute;jula socialista&rdquo; apuntaba en direcci&oacute;n a un incremento del poder de la sociedad sobre la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica &ndash;es decir, a la democratizaci&oacute;n de ambas esferas&ndash;, pero ese horizonte pod&iacute;a perseguirse por m&uacute;ltiples v&iacute;as y con diferentes combinaciones institucionales de mercado, Estado y sociedad civil. Este mapa te&oacute;rico nos permit&iacute;a entender mejor los caminos por los que transitaban las diferentes utop&iacute;as reales.
    </p><p class="article-text">
        Dicho pluralismo institucional se ve&iacute;a acompa&ntilde;ado por un pluralismo estrat&eacute;gico. La izquierda hab&iacute;a malgastado muchas energ&iacute;as discutiendo cu&aacute;l era la mejor estrategia para el socialismo, cuando lo m&aacute;s sensato era admitir que no hab&iacute;a una<em> &uacute;nica</em> opci&oacute;n v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Esta refomulaci&oacute;n del proyecto socialista, que tambi&eacute;n buscaba dialogar con quienes no proven&iacute;an de esa tradici&oacute;n pol&iacute;tica, no ofrec&iacute;a ninguna garant&iacute;a de &eacute;xito en un futuro rodeado de incertidumbre. Pero Erik O. Wright estaba convencido de que, puesto que los l&iacute;mites de lo posible dependen tambi&eacute;n de nuestras creencias sobre dichos l&iacute;mites, reflexionar seriamente sobre esas utop&iacute;as reales contribu&iacute;a a hacerlas m&aacute;s factibles.
    </p><p class="article-text">
        El suyo era un optimismo de la inteligencia, que buscaba reconocer los embriones de una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria presentes en la propia sociedad capitalista: &iquest;acaso no encarnaban proyectos como Wikipedia el viejo lema: <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/la-clase-sigue-siendo-uno-de-las-divisiones-centrales-en-las-sociedades-capitalistas-contemporneas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;de cada cual su capacidad, a cada cual su necesidad&rdquo;</a>?
    </p><p class="article-text">
        La formulaci&oacute;n de utop&iacute;as reales deb&iacute;a entenderse como una parte de lo que &eacute;l entend&iacute;a por &ldquo;ciencia social emancipatoria&rdquo;: la generaci&oacute;n de conocimiento cient&iacute;fico relevante para combatir las m&uacute;ltiples formas de opresi&oacute;n humana. Si sus trabajos sobre la clase mostraban que un firme compromiso pol&iacute;tico puede estar en la base de la mejor ciencia social, los debates en torno a estas propuestas concretas demostraban el enorme inter&eacute;s de la ciencia social para los proyectos emancipatorios.
    </p><p class="article-text">
        Pero el recuerdo de Erik quedar&iacute;a incompleto sin hacer referencia a su dimensi&oacute;n humana y su labor como profesor. Basta echar un vistazo a los cientos de mensajes que recibi&oacute; en el&nbsp;<a href="https://www.caringbridge.org/visit/erikolinwright/journal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a> que escribi&oacute; durante su enfermedad, al <em>hashtag&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/hashtag/EOWtaughtMe?src=hash" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#EOWtaughtMe</a> o al&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Fc8n_QuqTig" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entra&ntilde;able video</a> que le grabaron algunos de sus antiguos estudiantes para comprobar la enorme huella que dej&oacute; en quienes tuvimos la fortuna de cruzarnos con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso &eacute;tico que subyac&iacute;a a su trabajo intelectual se extend&iacute;a tambi&eacute;n a la generosidad con la que trataba a sus estudiantes. Para un investigador visitante que pasara unos meses en Madison resultaba pasmoso que una leyenda acad&eacute;mica organizara un tour en bicicleta para conocer la ciudad o pasara un fin de semana en un albergue discutiendo los ensayos que sus estudiantes hab&iacute;an escrito para su curso.
    </p><p class="article-text">
        La sabidur&iacute;a con la que se enfrent&oacute; al desenlace de su enfermedad resulta conmovedora. En los &uacute;ltimos apuntes de su blog se mostraba satisfecho y afortunado con la vida que hab&iacute;a vivido, e insist&iacute;a en que no somos m&aacute;s que una forma azarosa, compleja y privilegiada de polvo de estrellas destinada a desaparecer. Pero como ha escrito Vivek Chibber, <a href="https://www.jacobinmag.com/2019/01/erik-olin-wright-obituary-class-marxism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;algunas personas, muy pocas, son algo m&aacute;s&rdquo;</a>. La luz que envolv&iacute;a a Erik Olin Wright seguir&aacute; brillando como un faro moral e intelectual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Sola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/recuerdo-erik-olin-wright_132_1727850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jan 2019 20:37:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En recuerdo de Erik Olin Wright (1947-2019)]]></media:title>
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