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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ángel Viñas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/angel_vinas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ángel Viñas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El Archivo General del Ministerio del Interior: entre la dejación y la opacidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/archivo-general-ministerio-interior-dejacion-opacidad_129_13075339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7772930-4339-4093-ab55-ff0601cb65da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Archivo General del Ministerio del Interior: entre la dejación y la opacidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los archivos más valiosos, más inexplorados y, al mismo tiempo, con mayores dificultades de acceso para el estudio de la dictadura es el Archivo General del Ministerio del Interior. Que toda esta documentación siga en el Ministerio es, de por sí, una anomalía. Los archivos ministeriales no están concebidos para custodiar documentación histórica</p></div><p class="article-text">
        A lo largo de 2025 el Gobierno ha conmemorado el cincuenta aniversario del inicio de la&nbsp;Transici&oacute;n. Para muchas historiadoras e historiadores que trabajamos habitualmente en los&nbsp;archivos, esa cifra tiene un significado que va m&aacute;s all&aacute; de la conmemoraci&oacute;n simb&oacute;lica. Los&nbsp;cincuenta a&ntilde;os marcan, en la Ley de Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol, un umbral fundamental&nbsp;a partir del cual se levantan la mayor parte de restricciones para la consulta de la&nbsp;documentaci&oacute;n hist&oacute;rica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que pr&aacute;cticamente toda la producci&oacute;n documental de la dictadura&nbsp;franquista deber&iacute;a ser, desde el pasado mes de noviembre, accesible para la ciudadan&iacute;a. Con&nbsp;independencia de que contenga datos personales, policiales, penales o se conserve en archivos&nbsp;p&uacute;blicos o privados, la normativa garantiza el acceso p&uacute;blico a estos fondos.
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde surge la paradoja: para el estudio de la dictadura, uno de los archivos&nbsp;m&aacute;s valiosos, m&aacute;s inexplorados y, al mismo tiempo, con mayores dificultades de acceso es el&nbsp;Archivo General del Ministerio del Interior (AGMI). Pese a que su norma reguladora&nbsp;establece que no deber&iacute;a retener documentaci&oacute;n de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, el ministerio&nbsp;contin&uacute;a custodiando grandes vol&uacute;menes documentales del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n, su&nbsp;antecesor franquista.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un fondo cualquiera. El Ministerio de la Gobernaci&oacute;n fue un actor&nbsp;clave en el control pol&iacute;tico y represivo de la dictadura, al concentrar las competencias sobre&nbsp;polic&iacute;a, administraci&oacute;n penitenciaria, control de asociaciones y vigilancia de la disidencia&nbsp;pol&iacute;tica. Desde all&iacute; se dirig&iacute;a la red de gobernadores civiles encargada de aplicar las pol&iacute;ticas&nbsp;del r&eacute;gimen en el territorio. Adem&aacute;s, el AGMI gestiona tambi&eacute;n documentaci&oacute;n hist&oacute;rica&nbsp;proveniente de prisiones, fundamental para investigaciones sobre personas represaliadas y&nbsp;poblaci&oacute;n reclusa durante el siglo XX.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que toda esta documentaci&oacute;n siga en el Ministerio ya es, de por s&iacute;, una anomal&iacute;a. Los&nbsp;archivos ministeriales no est&aacute;n concebidos para custodiar documentaci&oacute;n hist&oacute;rica. En el&nbsp;&aacute;mbito de la administraci&oacute;n central esta funci&oacute;n est&aacute; reservada a los archivos hist&oacute;ricos e&nbsp;intermedios especializados como el Archivo General de la Administraci&oacute;n, el Archivo&nbsp;Hist&oacute;rico Nacional o los Archivos Hist&oacute;ricos Provinciales, vinculados al Ministerio de&nbsp;Cultura. En estos centros, se profundiza en la descripci&oacute;n y el tratamiento archiv&iacute;stico,&nbsp;permitiendo que la documentaci&oacute;n sea localizable y accesible a la ciudadan&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta especialmente grave que el Archivo General del Ministerio del Interior&nbsp;a&uacute;n custodie documentaci&oacute;n de la Restauraci&oacute;n, la Segunda Rep&uacute;blica y la dictadura&nbsp;franquista. El problema importante, sin embargo, no es que estos fondos est&eacute;n donde no&nbsp;deber&iacute;an: es que, mientras permanecen all&iacute;, no se est&aacute;n garantizando las mismas condiciones&nbsp;de acceso que rigen en el resto de la red de archivos, aunque la ley lo obligue. En el &aacute;mbito&nbsp;historiogr&aacute;fico y archiv&iacute;stico es bien conocido el hermetismo de este archivo ministerial. Los&nbsp;obst&aacute;culos con los que nos topamos al tratar con &eacute;l son diversos, entre otros:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. Una regulaci&oacute;n interna obsoleta. El acceso a la documentaci&oacute;n del archivo se rige todav&iacute;a por una instrucci&oacute;n interna de 2006, hoy desfasada y aplicada con un enfoque&nbsp;extremadamente restrictivo. En la pr&aacute;ctica, limita el derecho ciudadano a consultar&nbsp;documentaci&oacute;n hist&oacute;rica y otorga al AGMI un amplio margen para censurar datos en&nbsp;expedientes que no deber&iacute;an tener restricciones de acceso. Esta regulaci&oacute;n choca con el marco&nbsp;legal actual que ha reforzado el derecho de acceso a la informaci&oacute;n p&uacute;blica y a los archivos&nbsp;con la Ley de Transparencia (2013) o la de Memoria Democr&aacute;tica (2022).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2. Los plazos de respuesta. La normativa obliga al archivo a contestar en un plazo m&aacute;ximo de un mes, pero en la pr&aacute;ctica las respuestas se demoran durante meses y no es raro que superen&nbsp;el a&ntilde;o. Para quienes realizan una tesis doctoral &mdash;que habitualmente debe completarse en tres&nbsp;a&ntilde;os&mdash;, estos retrasos son un freno disuasorio; pero para las v&iacute;ctimas del franquismo, muchas&nbsp;de ellas de edad avanzada, el perjuicio es enormemente mayor.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3. El acceso a los instrumentos de consulta. El archivo no permite consultar los cat&aacute;logos que describen la documentaci&oacute;n que custodia. Estos instrumentos &mdash;en archiv&iacute;stica llamados&nbsp;instrumentos de descripci&oacute;n y de control&mdash; indican qu&eacute; contiene cada caja y son&nbsp;imprescindibles para orientar cualquier investigaci&oacute;n. En el resto de archivos, se ponen a&nbsp;disposici&oacute;n del p&uacute;blico: es un derecho reconocido por la legislaci&oacute;n archiv&iacute;stica y una pr&aacute;ctica&nbsp;b&aacute;sica de transparencia. En Interior, sin embargo, se obliga a pedir a ciegas. Investigar all&iacute; es&nbsp;como entrar en un restaurante sin carta: se solicita al azar y, tras meses de espera, la respuesta&nbsp;es &laquo;de eso no tenemos&raquo;. Y de nuevo a empezar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadanas y ciudadanos, resulta sonrojante tener que reclamar algo tan&nbsp;elemental como que la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica se conserve en los archivos hist&oacute;ricos; es&nbsp;decir, que se cumpla la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola en materia de archivos. El Ministerio del Interior&nbsp;debe cumplir la normativa y transferir toda la documentaci&oacute;n que a&uacute;n conserva en sus&nbsp;dep&oacute;sitos. Mientras esto se materializa, el Gobierno tiene el deber de garantizar que la&nbsp;ciudadan&iacute;a pueda consultar su patrimonio documental con las mismas garant&iacute;as y&nbsp;derechos que cualquier archivo p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado medio siglo desde la muerte de Franco. Nos encontramos en un momento&nbsp;inmejorable para estudiar documentalmente las pol&iacute;ticas represivas de la dictadura: las&nbsp;principales restricciones legales de acceso a la documentaci&oacute;n se han levantado y contamos&nbsp;con herramientas capaces de gestionar el volumen ingente de fuentes que est&aacute; por analizar.&nbsp;Adem&aacute;s, hemos visto c&oacute;mo se han desclasificado los documentos del golpe de Estado del&nbsp;23-F. Y, sin embargo, parad&oacute;jicamente, uno de los mayores obst&aacute;culos para la investigaci&oacute;n&nbsp;proviene del propio Estado, algo que contrasta con c&oacute;mo han tratado su patrimonio&nbsp;documental otros pa&iacute;ses que padecieron reg&iacute;menes autoritarios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que se demanda, pues, no es solo una obligaci&oacute;n legal, sino tambi&eacute;n una exigencia&nbsp;coherente con los principios de verdad, justicia y reparaci&oacute;n que deber&iacute;a asumir <em>motu proprio </em>el Ministerio del Interior respecto a su pasado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -----
    </p><p class="article-text">
        <strong>Firman asimismo este texto lo/as siguientes historiadore/as</strong>:&nbsp;&nbsp;Laura Bola&ntilde;os Giner, Helen Graham, Fernando Hern&aacute;ndez Holgado,&nbsp;Ana Mart&iacute;nez Rus, Carme Molinero Ruiz, Daniel Oviedo Silva,&nbsp;&nbsp;Alejandro P&eacute;rez-Olivares Garc&iacute;a, Paul Preston, Antonio Rivera Blanco y&nbsp;Nicol&aacute;s Sesma Landrin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/archivo-general-ministerio-interior-dejacion-opacidad_129_13075339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 21:08:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura franquista,Historia de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran hambruna española contemporánea que no está -¿todavía?- en Wikipedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gran-hambruna-espanola-contemporanea-no-todavia-wikipedia_129_12701284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/298c6dc4-9e2d-4d2e-a62a-583ddf1a6783_16-9-discover-aspect-ratio_default_1069545.jpg" width="718" height="404" alt="La gran hambruna española contemporánea que no está -¿todavía?- en Wikipedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora, cuando va a cumplirse el 50 aniversario de la muerte de Franco, todavía exaltado en ciertos medios y en las redes sociales, es imprescindible conocer este episodio que fue producto de la dictadura franquista tras la guerra</p><p class="subtitle">Toller, el pacifista alemán que quiso erradicar el hambre en la Guerra Civil y al que hoy nadie recuerda en España</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que he hecho, antes de ponerme a escribir este art&iacute;culo, es comprobar si en Wikipedia, en castellano o ingl&eacute;s, hay alguna referencia a esta hambruna. En general, los art&iacute;culos sobre la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea no suelen estar al d&iacute;a. O, lo que es peor, est&aacute;n debidamente manipulados en los temas relativos a la Rep&uacute;blica, la guerra civil y el franquismo. Son los que m&aacute;s me interesan. Nunca he sentido la tentaci&oacute;n de contribuir a ponerlos al d&iacute;a. Espero que otros lo hagan. Como ejemplo, el de Jos&eacute; Calvo Sotelo es, en cuanto a carencia de modernizaci&oacute;n, un prodigio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Editorial Cr&iacute;tica ha publicado recientemente dos libros de obligada lectura. El que es objeto de este art&iacute;culo se titula 'La hambruna espa&ntilde;ola'. El segundo se refiere a la mente de los nazis, un tema bastante trillado, pero al que su autor logra incorporar nuevas perspectivas desde un enfoque sicol&oacute;gico, individual y social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autor de 'La hambruna espa&ntilde;ola' es un buen amigo m&iacute;o. Nos conocemos de muchos a&ntilde;os.&nbsp;Es decir, de sus tiempos de penene. Hoy est&aacute; a la cabeza de la editorial Comares, de Granada. Es catedr&aacute;tico en esta ciudad de Historia Contempor&aacute;nea y pertenece a una generaci&oacute;n que va renovando el estudio de la contemporaneidad espa&ntilde;ola (Rep&uacute;blica, guerra civil, franquismo, transici&oacute;n) con enfoques modernos que combinan historia pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social, con acento en la &uacute;ltima y en la microhistoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os ha ido publicando art&iacute;culos en castellano e ingl&eacute;s sobre el tema de su &uacute;ltimo libro. Es decir, este no es flor de un d&iacute;a o una ocurrencia s&uacute;bita. Ha llegado a &eacute;l a trav&eacute;s de un largo proceso de preparaci&oacute;n y de indagaci&oacute;n en archivos espa&ntilde;oles y extranjeros. Algunos de ellos, por ejemplo, los brit&aacute;nicos, los conozco bien. Otros,&nbsp;no, pero s&iacute; tengo referencias. Son, en particular,&nbsp;los archivos diplom&aacute;ticos franceses en Nantes. En cuanto a los locales, provinciales, tem&aacute;ticos y otros&nbsp;(por ejemplo, los cu&aacute;queros, los de la Fundaci&oacute;n Rockefeller o de la Guardia Nacional Republicana de Portugal)&nbsp;han sido,&nbsp;para m&iacute;, una revelaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; conozco algo del marco general, la pol&iacute;tica aut&aacute;rquica de la dictadura, que toqu&eacute; en varios libros primerizos y, m&aacute;s recientemente, con motivo de los &ldquo;untados&rdquo; brit&aacute;nicos a generales franquistas y al propio hermano del dictador, el no menos inefable Don Nicol&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el libro de Miguel &Aacute;ngel del Arco ha sido, para m&iacute;, un descubrimiento. Supongo que tambi&eacute;n lo ser&aacute; para muchos lectores. &iquest;Sus tesis?
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las privaciones alimentarias que la zona republicana experiment&oacute; durante la guerra civil, no cabe hablar todav&iacute;a de hambruna en ella. Esta fue un producto de la dictadura franquista tras la guerra. Las privaciones alimentarias que sufrieron los vencidos,  particularmente en las zonas que m&aacute;s tardaron en ser ocupadas por los vencedores, obedecieron a otros factores. En primer lugar, a la orientaci&oacute;n aut&aacute;rquica de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica general de la &eacute;poca. En segundo lugar, a la organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n (es un decir) del sistema de administraci&oacute;n y gesti&oacute;n de los abastecimientos (la poco estudiada Comisar&iacute;a de Abastecimientos -y Transportes). En tercer lugar, a la desviaci&oacute;n de las exportaciones agr&iacute;colas hacia -en particular- el Tercer Reich, como pago parcial de la deuda de guerra. Y, no en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, al castigo sistem&aacute;tico de los m&aacute;s d&eacute;biles: los vencidos republicanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los mecanismos puestos en funcionamiento generaron todo tipo de desv&iacute;os queridos en contra de ellos y tuvieron como contrapeso su papel en el enriquecimiento a todo trapo de los gestores, en particular militares y falangistas, gracias a la intervenci&oacute;n en la gesti&oacute;n de la distribuci&oacute;n de las cosechas y productos agr&iacute;colas intervenidos. Las cartillas de racionamiento (servidor se acuerda todav&iacute;a de ellas) incorporaban un sesgo que sirvi&oacute; de acicate para el ocultamiento sistem&aacute;tico de todo tipo de alimentos. Mientras tanto, las clases altas y medio-altas y los exvencedores no sufrieron de las privaciones que acechaban a casi todos los dem&aacute;s, principalmente en las zonas productoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los numeros&iacute;simos ejemplos de las enfermedades producidas por la subalimentaci&oacute;n de las clases m&aacute;s afectadas (y vencidas en la guerra civil) son absolutamente estremecedores. El autor los ha extra&iacute;do de la documentaci&oacute;n y registros oficiales. Andaluc&iacute;a, Extremadura y Castilla la Nueva, en particular, se llevaron la palma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cabe afirmar que las autoridades no fueran conscientes de lo que estaba ocurriendo. Una gran parte de la documentaci&oacute;n utilizada por el autor procede de archivos oficiales de diverso nivel. El conocimiento llega no solo a las c&uacute;spides ministeriales y sus lacayos sino tambi&eacute;n al imperturbable general y Caudillo Francisco Franco. No hizo nada para remediarlo. &Eacute;l estaba a lo suyo: en primer lugar a su propio enriquecimiento personal (esto lo afirma servidor y no est&aacute; recogido en el libro) y en segundo lugar a la alta pol&iacute;tica: el mantenimiento de la autarqu&iacute;a como medio para llegar a la &ldquo;Espa&ntilde;a, grande y libre &rdquo;a la que aspiraba y porque estaba rodeado de militares y sicofantes falangistas que ten&iacute;an de Econom&iacute;a la misma idea que los guerreros de Marat&oacute;n y Salamina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, un rebrote de la gran hambruna se produjo en el a&ntilde;o 1946 y volvi&oacute; a pegar con fuerza a los m&aacute;s desvalidos. A Franco lo que le preocupaba entonces era sortear las asechanzas que divisaba entre los vencedores de la segunda guerra mundial, el mantenimiento de un grado extremo de control de la poblaci&oacute;n que supon&iacute;a no le quer&iacute;a demasiado y esperar en su jaima imaginaria a que pasara el cad&aacute;ver de sus enemigos externos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, un libro cuyos resultados deber&iacute;an ser de conocimiento obligado en los centros de educaci&oacute;n de ense&ntilde;anza secundaria y, &iexcl;en particular!, en las Universidades. Es urgente, en mi opini&oacute;n, que el profesorado asimile su contenido y que los planes de estudios lo integren.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cuando va a cumplirse el 50 aniversario de fallecimiento del todav&iacute;a exaltado en ciertos medios y, en particular, en las redes sociales es imprescindible que el libro de Miguel &Aacute;ngel del Arco encuentre la m&aacute;xima difusi&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gran-hambruna-espanola-contemporanea-no-todavia-wikipedia_129_12701284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 20:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gran hambruna española contemporánea que no está -¿todavía?- en Wikipedia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La entrada en vigor de la futura ley de secretos oficiales: una necesidad urgente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/entrada-vigor-futura-ley-secretos-oficiales-necesidad-urgente_129_12493828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a5f068b-4fcd-41c0-b01f-8529510c4764_16-9-discover-aspect-ratio_default_1111941.jpg" width="5906" height="3322" alt="La entrada en vigor de la futura ley de secretos oficiales: una necesidad urgente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año me parece exagerado. Si, el Señor no lo quiera, al actual gobierno le sucede la derecha española, siempre tan patriótica, se corre el riesgo de que imponga peores condiciones para recuperar una historia que ha sido distorsionada</p></div><p class="article-text">
        No es mi intenci&oacute;n hacer una cr&iacute;tica al anteproyecto de ley de secretos oficiales (LSO). Ello corresponde a las elegidas y elegidos por la ciudadan&iacute;a para que la representen en las dos c&aacute;maras. Vivimos en un r&eacute;gimen parlamentario y las funciones de los diputados y senadores est&aacute;n perfectamente establecidas en el texto de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola.  
    </p><p class="article-text">
        En las reacciones, diversas, de los medios de comunicaci&oacute;n se ha puesto el &eacute;nfasis en qu&eacute; medida y hasta cu&aacute;ndo la aplicaci&oacute;n de la futura LSO afectar&aacute; a la documentaci&oacute;n sobre la pretransici&oacute;n y la transici&oacute;n propiamente dicha en sus diversas facetas. En aquellos a&ntilde;os tanto los espa&ntilde;oles como las autoridades mostraron una profunda satisfacci&oacute;n porque la salida del r&eacute;gimen dictatorial se hubiera hecho sin conatos de guerra. &ldquo;De la ley a la ley&rdquo; se convirti&oacute; en un lema ampliamente compartido. La legalizaci&oacute;n de todos los partidos pol&iacute;ticos, incluido el coco de la dictadura, el comunista, recibi&oacute; mucha atenci&oacute;n y autocongratulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, utilizando fuentes abiertas y, en particular, una nueva prensa ya no acogotada por la censura y la falta de libertades, fue apareciendo que el coste hab&iacute;a sido elevado en el plano de los disturbios y asesinatos que acompa&ntilde;aron el per&iacute;odo.  (Muy importante ser&aacute;, posiblemente,  la documentaci&oacute;n que haya en los archivos de los Ministerios del Interior y, en cierta medida, de Defensa y de Justicia).  Con el paso del tiempo, el inter&eacute;s por saber algo fundamentado en evidencias primarias relevantes de la &eacute;poca alcanzar&aacute; cotas muy elevadas. Tampoco cabe olvidar la documentaci&oacute;n sobre la lucha antiterrorista. Incluso, yendo hacia atr&aacute;s, c&oacute;mo se explicar&iacute;a que en Espa&ntilde;a hubiese habido una guerra civil, cu&aacute;les fueron sus causas, qui&eacute;nes sus protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy se sabe sobre todo ello infinitamente m&aacute;s que en 1975 gracias a la llegada de libros prohibidos, de algunos maestros del exilio, de la sucesi&oacute;n de tres generaciones de historiadores espa&ntilde;oles y extranjeros interesados, de la interacci&oacute;n entre unos y otros y de la importaci&oacute;n de nuevas t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n y an&aacute;lisis en campos que no se cultivaban en la Espa&ntilde;a de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la continuada apertura de archivos (que fue una realidad innegable en el per&iacute;odo postfranquista) encendi&oacute; las ganas de saber m&aacute;s y, en particular, sobre el contenido de los que contin&uacute;an cerrados. Teniendo en cuenta, desde luego, que toneladas de papel y testimonios fueron hechos desaparecer durante los primeros a&ntilde;os de la Transici&oacute;n por los individuos, grupos y autoridades que aspiraron a dejar tras de s&iacute; el menor volumen de evidencias documentales. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la sociedad espa&ntilde;ola, m&aacute;s libre, se ha hecho tambi&eacute;n m&aacute;s curiosa y desea saber m&aacute;s sobre la guerra civil y sus consecuencias, pero en particular sobre el oprobioso r&eacute;gimen que le sigui&oacute;. La apertura de archivos debe, pues, continuar. 
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista en particular en lo que se refiere a los ministerios <em>regalianos</em> (en la terminolog&iacute;a francesa); es decir,  Presidencia, Defensa, Interior, Justicia y Exteriores.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera subrayar que, en este &uacute;ltimo, los ministros Mor&aacute;n y Fern&aacute;ndez Ord&oacute;&ntilde;ez supieron encontrar la f&oacute;rmula de combinar libertad de acceso y respeto a las responsabilidades internacionales de Espa&ntilde;a en f&oacute;rmulas que, en general, se mantuvieron hasta bien entrado el gobierno Rajoy. En Defensa, sin embargo, la liberalizaci&oacute;n pretendida por Carme Chac&oacute;n no lleg&oacute; a materializarse, aunque ha sido proseguida (con vac&iacute;os relevantes) por la actual titular. 
    </p><p class="article-text">
        No sabemos c&oacute;mo se coordinar&aacute; la apertura de archivos en los ministerios <em>regalianos</em> para los per&iacute;odos a que se extender&aacute;n las futuras memorias y las conversaciones privadas del ex rey Juan Carlos con una de sus, al parecer, numerosas amantes. 
    </p><p class="article-text">
        En el &iacute;nterin se nos anuncia que una conocida periodista francesa va a dar a la luz las memorias del ex rey, que, supongo, no ser&aacute;n para auto inculparse.  Tambi&eacute;n hay que pensar que estar&aacute;n basadas en alguna medida en documentos celosamente conservados por &eacute;l. No es dable pensar que hoy lo f&iacute;e todo a su memoria, como si tuviese la del joven teniente que tiempo ha fue, pero es posible que arrojen luz sobre los a&ntilde;os anteriores y posteriores al franquismo, la transici&oacute;n y, <em>chi lo s&agrave;?,</em> el 23F. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco dejar&aacute; de ser interesante el origen, escasamente aclarado en t&eacute;rminos documentales genuinos, de la gran fortuna acumulada por el exmonarca. Es seguro que no procede de su sueldo como jefe del Estado. Quiz&aacute; haya tenido en cuenta lo que ocurri&oacute; a Alfonso XIII, expropiado por la Rep&uacute;blica y cofinanciador de la conspiraci&oacute;n mon&aacute;rquico-militar-fascista que culmin&oacute; en el 18 de julio.
    </p><p class="article-text">
        A quien esto escribe, la conservaci&oacute;n, supongo que por chiripa, de ciertos documentos de la Casa Civil de S. E. el Jefe del Estado le permiti&oacute; arrojar luz sobre c&oacute;mo Franco construy&oacute; durante y despu&eacute;s de la guerra civil una gran fortuna. Es obvio que si se hubieran condenado a las llamas, ello no hubiera sido posible. 
    </p><p class="article-text">
        Hay casos que apuntan en una direcci&oacute;n preocupante. Si los rumores que circularon en su momento son ciertos, parece ser que uno de los presidentes peor calificados en la percepci&oacute;n popular y, ciertamente, en mis recuerdos, antes de dejar paso en La Moncloa a su sucesor orden&oacute; destruir los <em>master drives</em> de la Presidencia del Gobierno. La factura la dej&oacute; a su sucesor. A lo mejor es una leyenda malintencionada. O tal vez no. De seguro que todav&iacute;a viven testigos y sufridores de aquella situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, hay prisa en que la futura ley, cualesquiera que sea su contenido final tras el tr&aacute;mite parlamentario, se apruebe y entre en vigor lo m&aacute;s pronto posible. Un a&ntilde;o me parece exagerado. Si,  el Se&ntilde;or no lo quiera, al actual gobierno le sucede la derecha espa&ntilde;ola, siempre tan patri&oacute;tica, se corre el riesgo de que imponga peores condiciones para recuperar una historia que ha sido distorsionada. No en vano hemos o&iacute;do y le&iacute;do c&oacute;mo durante a&ntilde;os las derechas han lidiado con nuestra historia del tiempo presente y del tiempo pasado. En este &uacute;ltimo caso, hasta, por lo menos, la irrupci&oacute;n de los &ldquo;moros&rdquo;. A&ntilde;o 711, no lo olvidemos. Ahora temen que se repita, aunque de otra forma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PD</strong>: mis comentarios hechos en un art&iacute;culo publicado en este peri&oacute;dico el 18 de julio pasado siguen siendo v&aacute;lidos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/entrada-vigor-futura-ley-secretos-oficiales-necesidad-urgente_129_12493828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 20:20:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La entrada en vigor de la futura ley de secretos oficiales: una necesidad urgente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la modernización de la Ley de Secretos Oficiales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vinassobre-1968-modernizacion-ley-secretos-oficiales_129_12472693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/449f3d95-a4de-45cc-926a-49c8c8097d75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la modernización de la Ley de Secretos Oficiales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La redacción de las normas transitorias en el anteproyecto de ley no me parece adecuada. Existe el riesgo de perennizar más de lo recomendable el continuado cierre de la documentación relacionada con la época franquista</p></div><p class="article-text">
        No he seguido muy al d&iacute;a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola m&aacute;s reciente, salvo en el caso de la DANA valenciana y la controversia sobre la aportaci&oacute;n al caprichoso aumento de las futuras &ldquo;cotizaciones&rdquo; a la OTAN con el consiguiente desbarajuste de las magnitudes macroecon&oacute;micas espa&ntilde;olas y la demostraci&oacute;n de la adhesi&oacute;n casi ciega a los caprichos de quien est&aacute; en boca de todos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; he seguido la postura del presidente del Gobierno en la materia. Tambi&eacute;n me parece interesante la lista de mejoras para la actuaci&oacute;n futura del Ejecutivo. He echado de menos que no haya dicho nada sobre la reforma de la Ley de Secretos Oficiales, por la cual en el pasado se hab&iacute;an manifestado varios partidos que han apoyado al Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Yo la estudi&eacute; en su momento y considero que va en la buena direcci&oacute;n... salvo en un punto<em>.</em> La redacci&oacute;n de las normas transitorias en el anteproyecto (APL) publicado el Bolet&iacute;n de las Cortes no me parece adecuada. Existe, en mi modesta opini&oacute;n, el riesgo de perennizar m&aacute;s de lo recomendable el continuado cierre de la documentaci&oacute;n relacionada con la &eacute;poca franquista.  
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que puede ser una casualidad, pero todos mis intentos por analizar las negociaciones militares con Estados Unidos en los a&ntilde;os 1952 y 1953 han topado siempre con la negativa a abrir los archivos correspondientes por parte del Ministerio de Defensa.
    </p><p class="article-text">
        Me permito, pues, airear algunas reflexiones. No porque espere nada, sino para demostrar que a veces las mejores intenciones no se cumplen o topan con obst&aacute;culos no previstos o su conveniencia no est&aacute; adecuadamente estudiada. No me gu&iacute;a otro prop&oacute;sito. A los 84 a&ntilde;os pienso en los futuros historiadores que puedan o quieran continuar la labor de despeje de un terreno minado.
    </p><p class="article-text">
        Me parece imprescindible modificar la aplicaci&oacute;n prevista de una de las disposiciones transitorias en 1968. Se trata de mejorar el acceso a la documentaci&oacute;n franquista, que probablemente el PP y/o VOX no querr&iacute;an tocar. Se deriva de la propia ley de secretos oficiales franquista: &ldquo;Las atribuciones concedidas al Jefe del Estado por las Leyes de treinta de enero de mil novecientos treinta y ocho y de ocho de agosto de mil novecientos treinta y nueve, as&iacute; como las prerrogativas que le otorgan los art&iacute;culos sexto y trece de la Ley de Sucesi&oacute;n, subsistir&aacute;n y mantendr&aacute;n su vigencia hasta que se produzca el supuesto a que se refiere el p&aacute;rrafo anterior&rdquo;. Es decir, hasta que Franco desapareciera del mundo de los vivos. 
    </p><p class="article-text">
        Hace meses el presidente del Gobierno afirm&oacute; que se retomar&iacute;a el trabajo y se someter&iacute;a a discusi&oacute;n parlamentaria. Pues bien, en el APL se encuentra una disposici&oacute;n transitoria que da que pensar. Reconozco que puedo equivocarme y que a veces he visto fantasmas d&oacute;nde no los hab&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tal disposici&oacute;n transitoria se titula 'Desclasificaci&oacute;n de la informaci&oacute;n clasificada con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley'; es decir, la documentaci&oacute;n de la dictadura y de la democracia hasta la entrada en vigor de la futura ley. Regula la equiparaci&oacute;n de las categor&iacute;as de clasificaci&oacute;n hasta hoy existentes y su conexi&oacute;n con las que la anunciada futura ley crear&iacute;a. Me fijo exclusivamente en los papeles que llegan hasta 1975, &oacute;bito del General&iacute;simo. 
    </p><p class="article-text">
        Para la abundante documentaci&oacute;n franquista clasificada como &ldquo;alto secreto&rdquo; o &ldquo;secreto&rdquo;, la desclasificaci&oacute;n la seguir&iacute;a haciendo el Consejo de Ministros. Para las categor&iacute;as inferiores, de &ldquo;confidencial&rdquo; o &ldquo;restringido&rdquo;, lo har&iacute;a la autoridad que puso el sello de clasificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la equivalencia <em>autom&aacute;tica </em>entre las viejas y las nuevas categor&iacute;as podr&iacute;a obstaculizar el conocimiento de muchas de las actuaciones de importancia en y de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Tomo como ejemplo la documentaci&oacute;n sobre las negociaciones militares con los norteamericanos en 1952-1956. Toda la calificada de &ldquo;secreta&rdquo; se mantendr&iacute;a bajo el nuevo sistema, bien como &ldquo;alto secreto&rdquo; o como &ldquo;secreto&rdquo;. Si, tal y como est&aacute; hoy redactado el APL, la futura Ley de Secretos Oficiales entrara en vigor en 2026, es decir, cumplidos los cincuenta a&ntilde;os del fallecimiento de Franco, la documentaci&oacute;n generada durante su r&eacute;gimen no se desclasificar&iacute;a, a tenor del art&iacute;culo 16 del anteproyecto de ley, hasta cumplirse los 50 y 40 a&ntilde;os de su clasificaci&oacute;n, pero podr&iacute;a alargarse 15 y 10 a&ntilde;os m&aacute;s, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Para el ejemplo que nos ocupa, la desclasificaci&oacute;n de la documentaci&oacute;n fechada en 1952 podr&iacute;a empezar, en el peor de los casos, a partir de 2017 (1952 + 65) y, en el mejor, en 1992 (1952 + 40). No habr&iacute;a, pues, que aguardar mucho. Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre si se toma como base la documentaci&oacute;n franquista generada el a&ntilde;o 1975?  Llegar&iacute;amos, en el peor de los casos, a 65 a&ntilde;os m&aacute;s, es decir, a 2040<em>.</em> Para quienes piensen en los enigmas que subsisten sobre la Transici&oacute;n y hasta el intento del golpe de Estado de 1981 cabe pensar en 65 o 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, seg&uacute;n las decisiones que adopte el Consejo de Ministros y pasen el filtro de las Cortes. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, el apartado 7 de la disposici&oacute;n transitoria en el APL prev&eacute; que lo establecido <em>no</em><strong> </strong>ser&aacute; aplicable a &ldquo;la informaci&oacute;n clasificada protegida por Tratado internacional para el intercambio y protecci&oacute;n mutua de la informaci&oacute;n clasificada suscrito por Espa&ntilde;a con otros Estados u organizaciones internacionales&rdquo;.  Es l&oacute;gico, pero no s&eacute; si los que hubiera habido en los a&ntilde;os cincuenta  (no se me ha informado de ninguno) contin&uacute;an en vigor o si han sido endurecidos en el per&iacute;odo democr&aacute;tico. Fuera de un acuerdo p&uacute;blico de 1985 con Estados Unidos y que cabe leer en el BOE se ignoran los no p&uacute;blicos. Si los hay.
    </p><p class="article-text">
        A todo ello cabe a&ntilde;adir que en 1979, 1983 y 2005 quien esto escribe dio a conocer el contenido de los acuerdos secretos que subyacieron a las negociaciones de 1953. Que se sepa no ha ocurrido nada en detrimento de los intereses de la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. Tampoco es probable que ocurra si se desclasifica algo m&aacute;s.  
    </p><p class="article-text">
        Ojo, pues, al canto, no sea que con la leche se tire tambi&eacute;n al lechero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&uml;&uml;&uml;&uml;&uml;&uml;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>El pr&oacute;ximo libro de &Aacute;ngel Vi&ntilde;as y Guillem Mart&iacute;nez Molinos se titula 'El oro negro de Franco' (Ed. Cr&iacute;tica)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vinassobre-1968-modernizacion-ley-secretos-oficiales_129_12472693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 20:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la modernización de la Ley de Secretos Oficiales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una guerra civil querida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-civil-querida_129_12181653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/422ae7d4-6e98-482c-bfaf-aecb56759a5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una guerra civil querida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra civil no fue cosa del azar. La quiso un conjunto de conspiradores monárquicos, militares y fascistas españoles e italianos, encabezados por el Duce mismo y José Calvo Sotelo, entre los civiles, y el teniente general Sanjurjo, entre los militares</p><p class="subtitle">Apología de la dictadura y ataque contra RTVE en el akelarre franquista por el 1 de abril</p></div><p class="article-text">
        La guerra civil espa&ntilde;ola no fue cosa del azar. Alguien la quiso. A diferencia de la Plataforma 2025, yo me baso en documentaci&oacute;n fidedigna, al alcance de cualquier hijo de vecino.&nbsp; Para evitar que quien quiera contradecirme no necesite pasearse por varios archivos espa&ntilde;oles y extranjeros, a finales de este mes todos los documentos primarios de &eacute;poca que he ido acumulando a lo largo de, por lo menos, los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os ir&aacute;n a parar al Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica de Salamanca. Ya est&aacute;n empaquetados en espera del cami&oacute;n que venga a recogerlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil la quiso un conjunto de conspiradores mon&aacute;rquicos, militares y fascistas espa&ntilde;oles e italianos, encabezados por el Duce mismo y Jos&eacute; Calvo Sotelo, entre los civiles, y el teniente general Sanjurjo, entre los militares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no pudo demostrarse documentalmente durante la dictadura (aunque algunos historiadores extranjeros, por ejemplo, Sir Paul Preston, Herbert Southworth y otros lo afirmaron). Despu&eacute;s lo insinuaron Ismael Saz, Morten Heiberg, Eduardo Gonz&aacute;lez Calleja. Hubo que esperar a la desclasificaci&oacute;n m&aacute;s completa de papeles italianos en Roma.&nbsp; La demostraci&oacute;n completa lleg&oacute; en dos libros m&iacute;os (que por pudor no identifico: est&aacute;n a la venta).&nbsp; Desde 2006 he ido demostrando paulatinamente que ni los comunistas espa&ntilde;oles ni los sovi&eacute;ticos tuvieron que ver con los preparativos de la sublevaci&oacute;n de julio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; hizo la dictadura? Desde el primer momento aplic&oacute; el mecanismo de proyecci&oacute;n, es decir, atribuir a otro el comportamiento propio. As&iacute; justificaron la sublevaci&oacute;n del 18 de julio de 1936. Todav&iacute;a resuena en una literatura basura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses he estado trabajando en tres libros. Saldr&aacute;n a la calle a finales de a&ntilde;o y en 2026. En ellos har&eacute; uso de nueva documentaci&oacute;n. Uno lo preparo en solitario, otro en comandita y el tercero en una obra colectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El libro en solitario hace hincapi&eacute; en los considerandos de la sentencia de un Consejo de Guerra en junio de 1939. Reproducir&eacute; de ella tres p&aacute;rrafos para verg&uuml;enza de la Plataforma 2025 y para los incautos que todav&iacute;a creen en las mentiras franquistas. Se refieren al origen de la guerra civil y, naturalmente, se aplicaron <em>urbi et orbi</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que coaligadas las Internacionales Marxistas con las sectas mas&oacute;nicas en inteligencia con las filiales que unas y otras ten&iacute;an en Espa&ntilde;a, en obscuro contubernio con los partidos republicanos, la formaci&oacute;n de un conglomerado que con el nombre de Frente Popular se constituy&oacute; en efecto para llevar a cabo el dictado de consignas extranjeras, una revoluci&oacute;n de tipo sovi&eacute;tico, de lo que se sigui&oacute; que falseada la voluntad del pa&iacute;s, al amparo de un sistema que permit&iacute;a todo g&eacute;nero de ama&ntilde;os para designaci&oacute;n de quienes hab&iacute;a de representarla, se constituyera un Gobierno que desde su fraudulenta arribada al Poder, vici&oacute; con manifiesta contumacia los preceptos de una Constituci&oacute;n en la que pretend&iacute;a legitimar su vida, y ni siquiera repar&oacute; en el crimen de sangre para eliminar a quienes, cuando menos, representaban enormes sectores de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que con arreglo a la Ley constitutiva del Ej&eacute;rcito corresponde a este defender a la Patria, no solo de enemigos exteriores sino interiores; y como cabe en este orden otro mayor que el representado por un Gobierno como el llamado del Frente Popular que se convirti&oacute;, seg&uacute;n afirmaci&oacute;n p&uacute;blica de uno de sus hombres m&aacute;s representativos y siniestros en un &ldquo;beligerante&rdquo;, pero de los m&aacute;s peligrosos y terribles que jam&aacute;s se hayan salido de la Ley,&nbsp;visto que el Ej&eacute;rcito al asumir el 18 de julio de 1936 la direcci&oacute;n de la vida p&uacute;blica, obedeci&oacute; a la una Ley con-natural con su raz&oacute;n de ser, y surgido as&iacute; el nuevo Estado Nacional, es evidente que la&nbsp; oposici&oacute;n armada contra el mismo y sus fuerzas defensoras, entra&ntilde;a el delito de rebeli&oacute;n que define el art. 237 del C&oacute;digo de Justicia Militar, en lo que tiene de esencia y no de accidente, esto es, de subversi&oacute;n en armas contra el orden Jur&iacute;dico del Estado, con abstracci&oacute;n de las particularidades en que se haya podido estructurar.
    </p><p class="article-text">
        Que la diferente responsabilidad de quienes participan en el expresado delito obedece de modo principal al distingo que se ha de hacer entre adheridos a la Rebeli&oacute;n y Auxiliadores de ella, teni&eacute;ndose por adheridos, seg&uacute;n normas interpretativas del alto Tribunal de Justicia Militar, a quienes est&eacute;n identificados con la rebeli&oacute;n misma y persigan con sus actos precisamente los fines de esta, como compenetrados con los rebeldes y unidos tambi&eacute;n en esp&iacute;ritu a ellos; como igualmente a quienes sin esta compenetraci&oacute;n ideol&oacute;gica realizan actos de tal eficacia y transcendencia en provecho de los rebeldes, que en su realidad objetiva rebasan los l&iacute;mites del mero auxilio en un sentido racional, con el que ha de conformar su calificaci&oacute;n jur&iacute;dica; y todo ello aparte de la responsabilidad m&aacute;s estrecha y definida en que incurren los Jefes Militares de la Rebeli&oacute;n&ldquo;.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El considerando m&aacute;s rid&iacute;culo es el primero. Forma parte de la, por as&iacute; decir, teolog&iacute;a franquista. Se ha declinado en numerosas formas. Al principio en los camelos de Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s, luego en documentaci&oacute;n oficial en Espa&ntilde;a y de fuera de Espa&ntilde;a. En historias oficiales patrocinadas por el Ministerio de la Guerra y el autodenominado Servicio Hist&oacute;rico Militar. La han esparcido eminentes publicistas (Luis Antonio Bol&iacute;n), un teniente general iniciado en los misterios de la inteligencia y el espionaje (aparte de licenciado en Derecho y, para verg&uuml;enza de la UCM, doctor en Sociolog&iacute;a y Ciencias Pol&iacute;ticas, catedr&aacute;ticos de Historia (religioso y civil despu&eacute;s de la Transici&oacute;n)&nbsp;y hasta hace poco incluso un general de Divisi&oacute;n que alardea de los millares de visitantes de su blog.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan denodado esfuerzo, &iquest;sirve para algo? Ciertamente s&iacute; para cubrir de oprobio, vilipendio y sarcasmo a sus divulgadores. Tambi&eacute;n para reforzar a las huestes franquistas impermeables al conocimiento y, &iexcl;c&oacute;mo no!, acreditar su patriotismo en la escena internacional entre las huestes de Madame Le Pen y de sus colegas en Alemania, Pa&iacute;ses Bajos, Italia, Hungr&iacute;a, Eslovaquia y, no en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el <em>entourage</em> de Mr. Trump.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-civil-querida_129_12181653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2025 20:25:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una guerra civil querida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos noticias que no dejan dormir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/noticias-no-dejan-dormir_129_12032643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77f4b2a3-fe59-463a-9a8f-15599e44377f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos noticias que no dejan dormir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los israelíes de derecha o de superderecha bien harían en examinar atentamente la propaganda y publicidad que continúan esparciendo los mantenedores de patrañas franquistas, como la Plataforma 2025</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as se han acumulado dos noticias que me han sacado del ensimismamiento derivado de sendos trabajos en curso que no me dejan respirar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera la ha dado este diario sobre una autodenominada Plataforma 2025. Una especie de manifiesto organizado por algunos (o no tan algunos) ilustres personajes que quieren rememorar la dictadura de Franco. Perd&oacute;n. Un per&iacute;odo de extraordinaria placidez, como afirm&oacute;, sin que se le conozca el menor rubor, un exministro del Interior del PP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda son las recientes afirmaciones sobre Gaza del presidente Trump estrenando el cargo al que le han aupado millones de norteamericanos, sin duda patriotas de pelo en pecho.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi sobresalto no se debe al azar. A ambas noticias les une un hilo com&uacute;n. No es por s&iacute; evidente. A m&iacute; me ha recordado a aquel Marx del '18 de Brumario de Luis Bonaparte' cuando, completando a Hegel, sent&oacute; la tantas veces mencionada afirmaci&oacute;n que la historia se repite primero como tragedia y luego como farsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tragedia a que refiero es, por supuesto, la guerra civil espa&ntilde;ola. Los eminentes miembros de Plataforma 2025 repiten como papagayos las estupideces puestas en circulaci&oacute;n por los sublevados de 1936. En particular que sus gloriosos antepasados creyeron como verdad revelada por el Alt&iacute;simo a trav&eacute;s de la Santa Iglesia Cat&oacute;lica y Romana espa&ntilde;ola para evitar que Espa&ntilde;a, su querid&iacute;sima Espa&ntilde;a, cayera en las garras del comunismo ateo y destructor. Y que quien la salv&oacute; fue el General&iacute;simo Francisco Franco. A partir de esta afirmaci&oacute;n no dejan t&iacute;tere con cabeza lamentando la situaci&oacute;n actual, tan lejos de lo que fue aquel &ldquo;per&iacute;odo de extraordinaria placidez&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ello demuestran una ignorancia algo m&aacute;s que culpable porque la guerra civil se produjo cuando un gobierno asaltado no rindi&oacute; las armas y, &iexcl;horror de los horrores!, las distribuy&oacute; al pueblo o, por utilizar un vocablo m&aacute;s propio de aquellos tiempos, &ldquo;el proletariado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se olvidan de una cosita, sin duda para ellos intrascendente. Desde 1932, caballeros impolutos, de uniforme y sin &eacute;l, cargados de honores y condecoraciones &ndash;en general de la Dictadura primorriverista o de la Monarqu&iacute;a alfonsina en su &eacute;poca de dudosa gloria&ndash;, estuvieron complotando con Mussolini y su fascismo la ayudita que necesitaban para lanzarse al asalto contra la Rep&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No se lo creen los amables lectores? Es algo que ya anunci&oacute;, con cortes obligados por la autocensura, en Argentina en los a&ntilde;os cincuenta del pasado siglo un teniente coronel juanista en una obra que, &iexcl;cosas del azar!, nadie ha reeditado. Y que servidor, modestamente, ha examinado con lupa a la luz cegadora de la documentaci&oacute;n mon&aacute;rquica, carlista y fascista que todav&iacute;a se conserva en media docena de archivos a los que, &iexcl;p&aacute;smense los lectores!, cualquier hijo de vecino puede acceder.&nbsp; Claro que para eso es necesario tener un atisbo de curiosidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qui&eacute;n prepar&oacute; el golpe del 18 de julio de 1936? Pues unos centenares de hormiguitas hacendosas, desde el &ldquo;protom&aacute;rtir&rdquo;, el Excmo. Sr. Don Jos&eacute; Calvo Sotelo, pasando por los dirigentes de Acci&oacute;n Espa&ntilde;ola/Bloque Nacional, para reponer en el trono de su querid&iacute;sima Espa&ntilde;a al rey fel&oacute;n o, en segundo t&eacute;rmino, a su admirable hijo, el infante Don Juan de Borb&oacute;n. &iexcl;Qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; pena! A los de la Plataforma 2025 se les ha pasado por alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo similar no puede afirmarse, por falta de distancia y de pruebas documentales (o equivalentes), a lo que pretende el presidente Trump: vaciar Gaza (aunque quiz&aacute; alg&uacute;n gazat&iacute; pueda, quiz&aacute;, quedarse) y bajo la protecci&oacute;n USA convertir la franja hoy destruida por israel&iacute;es con armamento norteamericano en una Riviera del Mediterr&aacute;neo Oriental. Ya pueden los franceses decir adi&oacute;s a su querida Costa Azul. O quiz&aacute; no tan deprisa, porque, &iquest;qui&eacute;n la proteger&aacute; en el futuro de las malvadas asechanzas &aacute;rabes? No la ONU, desde luego, una organizaci&oacute;n dispensable que se empe&ntilde;a en no reconocer las realidades que los ej&eacute;rcitos israel&iacute;es han creado sobre el terreno. Tal vez tampoco los U.S. Marines o la U.S. Army, pero s&iacute; mercenarios (perd&oacute;n: ciudadanos conscientes amantes de la paz,&nbsp; voluntarios por millares, aunque sin duda bien pagados).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, a un historiador empe&ntilde;ado en buscar antecedentes de grandes terremotos hist&oacute;ricos, le suena &ndash;como en el caso espa&ntilde;ol&ndash; a una maniobra bien meditada. &iquest;D&oacute;nde empez&oacute; la guerra de Gaza? A consecuencia de un asalto a la sagrada tierra de Israel en la que, mera casualidad, se celebraba un concierto de juventud. Los poderosos tent&aacute;culos del Estado de Israel, su vigilancia permanente y obsesiva de la guerrilla terrorista, tuvieron un peque&ntilde;o fallo en aquel aciago mes de octubre de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Se ha abierto, por supuesto, una investigaci&oacute;n. Quiz&aacute;, <em>chi lo s&agrave;?</em>, sus resultados sean convenientemente retocados cuando se publiquen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no ser&iacute;a otra cosa que repetir un ejemplo tomado del anterior ejemplo espa&ntilde;ol. Aqu&iacute; hay, al menos, para regocijo de quien quiera leerlo de aquel <em>Dictamen</em> de 1938 auspiciado por una persona tan poco sospechosa, tan superpatri&oacute;tica, tan religioso como fue el eminente abogado del Estado &ndash;y concu&ntilde;ado del victorioso general Francisco Franco- Ram&oacute;n Serrano Su&ntilde;er (a quien, sin duda, el Se&ntilde;or ha acogido en su seno)&ndash;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cual me lleva a la conclusi&oacute;n, que supongo agradar&aacute; a los eminentes promotores de la Plataforma 2025, de que, en cuanto a mentiras podridas en historia, los israel&iacute;es de derecha o de superderecha bien har&iacute;an en examinar atentamente la propaganda y publicidad que contin&uacute;an esparciendo los mantenedores de patra&ntilde;as franquistas. En estas encontrar&aacute;n, sin la menor duda, material y ejemplos inspiradores para crear una visi&oacute;n del pasado acorde con las necesidades de su futuro. No en vano la Espa&ntilde;a de Franco sigue proyect&aacute;ndose como siempre, grande, libre y faro para las generaciones futuras. En realidad, como con toda raz&oacute;n ha se&ntilde;alado Nicol&aacute;s Sesma, no fue ni una, ni mucho menos grande, ni libre en absoluto. Excepto, todo hay que decirlo, para los vencedores de la contienda gracias al soporte de las potencias fascistas, de los parafascistas norteamericanos y a la timidez de las potencias democr&aacute;ticas europeas, a la mayor&iacute;a de las cuales no tardando mucho les llegar&iacute;a la hora de verter abundantes l&aacute;grimas y la sangre de toda una generaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&Aacute;ngel Vi&ntilde;as</strong></em><em> y </em><em><strong>Guillem Mart&iacute;nez Molinos</strong></em><em> publicar&aacute;n un nuevo libro a finales de a&ntilde;o, a caballo entre 2025 y 2026, noventa aniversario del estallido de la guerra de Espa&ntilde;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/noticias-no-dejan-dormir_129_12032643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 21:04:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos noticias que no dejan dormir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franco, ¿siempre Franco?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/franco-franco_129_11945884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/065b03fe-37bb-4cb2-91cb-8d83a9610cf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Franco, ¿siempre Franco?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A los cincuenta años del fallecimiento de la cabeza de un régimen corrupto hasta la médula, que el Gobierno promueva una serie de actos para acercar a las nuevas generaciones la reconstrucción de amplios aspectos de su tiranía es altamente loable</p></div><p class="article-text">
        Es imposible saber si a Franco le hubiera gustado que cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su nada glorioso fallecimiento los espa&ntilde;oles le recordasen como lo hacen hoy: divididos. Probablemente no le hubiese quitado el sue&ntilde;o. Durante su &ldquo;glorioso reinado&rdquo;&nbsp; ya hizo todo lo posible para que tal recuerdo le agradase. No en vano mantuvo a su pa&iacute;s, la no menos gloriosa Espa&ntilde;a, profundamente escindida. A pesar de las toneladas de alabanzas, eclesi&aacute;sticas incluidas y no en &uacute;ltimo t&eacute;rmino,&nbsp; siempre se imagin&oacute;, o hizo como si tal lo sintiera, que hab&iacute;a sido enviado por la divina Providencia para salvar a la PATRIA. De aqu&iacute; que esta, al menos en su parte &ldquo;buena&rdquo;, deber&iacute;a estarle eternamente agradecida, es decir, hasta el final de los tiempos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es in&uacute;til que una gran parte de los historiadores y una amplia gama de otros cient&iacute;ficos sociales saquemos a la luz sus pecados (que la siempre agradecida Iglesia Cat&oacute;lica Apost&oacute;lica y Romana se empe&ntilde;&oacute; &ndash;y, en parte, se empe&ntilde;a en ignorar&ndash;). No hay que olvidar que una secta que de ella abjur&oacute; lo declar&oacute; &ldquo;santo&rdquo; y que la Instituci&oacute;n como tal jam&aacute;s lo ha condenado (como tampoco conden&oacute;, salvo con la boca peque&ntilde;a, a otros reg&iacute;menes totalitarios o seudototalitarios con tal de que fueran suficientemente pro-occidentales.&nbsp; Es lo que se llamaba y se llama <em>Realpolitik</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n unos cuantos acudiendo a la justicia secular (a su vez impregnada de a&ntilde;oranzas patrias) para mantener enhiesto el pabell&oacute;n de la &uacute;nica religi&oacute;n posible en un &ldquo;desecrado&rdquo; valle pr&oacute;ximo a Madrid. O la extra&ntilde;a renuencia a regar de su agua sagrada los innumerables campos en que yacen las v&iacute;ctimas de la guerra civil y de la dura postguerra. &iexcl;Por algo ser&iacute;a que recibieron el castigo que merec&iacute;an!
    </p><p class="article-text">
        A los cincuenta a&ntilde;os del fallecimiento de la cabeza de un r&eacute;gimen corrupto hasta la m&eacute;dula, que el Gobierno promueva una serie de actos para acercar a las nuevas generaciones la reconstrucci&oacute;n de amplios aspectos de su tiran&iacute;a es altamente loable. Si bien todav&iacute;a quedan muchos aspectos por descubrir, es, sin embargo, lo suficiente para llevar a una parte de la eterna derecha espa&ntilde;ola a escandalizarse. &iexcl;Todos hicieron barrabasadas! A otra cosa, mariposa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que es singular del caso espa&ntilde;ol es:
    </p><p class="article-text">
        	&mdash;la tardanza con la que se aborda la ense&ntilde;anza del pasado a las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        	&mdash;la infradotaci&oacute;n en los medios necesarios, materiales y humanos, para la transmisi&oacute;n por la escuela p&uacute;blica, concertada o privada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	&mdash;el mantenimiento de la ambig&uuml;edad ante las distorsiones del pasado que a trav&eacute;s de los medios sociales difunde, por lo general, la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro caso conviene se&ntilde;alar que lo anterior se apoya ahora en ejemplos extranjeros. El alem&aacute;n, el italiano e incluso el franc&eacute;s. Todos ellos han tenido sus pasados repelentes. Y en todos ellos se oscurece lo que no concuerda, al parecer, con el pulso del tiempo. En el alem&aacute;n, parece que ya est&aacute; en v&iacute;as de agotamiento la aberraci&oacute;n del hitlerismo. En Italia el gobierno ha acogido a numerosos representantes de las fuerzas que no estuvieron en el origen de la Constituci&oacute;n. En Francia se sigue evocando a los h&eacute;roes de la <em>R&eacute;sistance,</em> pero cada vez m&aacute;s con la boca peque&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Malos ejemplos que la ultraderecha patri&oacute;tica espa&ntilde;ola se enorgullece de seguir y aplicar a su caso. Cierto es que todav&iacute;a no han recuperado a sus descerebrados F&uuml;hrer , Duce o equivalente (salvo por una minor&iacute;a que deambula por el estrecho sendero que marca la Constituci&oacute;n), pero todo se andar&aacute;. Ya Mr. Musk, que sabe de historia alemana lo que servidor de la ugandesa, no tiene inconveniente en insultar a los l&iacute;deres socialdem&oacute;cratas y de la CDU. Es decir, los a&ntilde;os negros siguen proyectando sombra sobre nuestro devenir, en Espa&ntilde;a y en Europa, con escasas excepciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los espa&ntilde;oles deber&iacute;amos ser diferentes? En mi modesta opini&oacute;n, por una raz&oacute;n esencial. Todos los pa&iacute;ses europeos occidentales pasaron, con la interesada ayuda norteamericana, por la experiencia de los &ldquo;treinta gloriosos&rdquo;. En Espa&ntilde;a, no los hubo ni por asomo. Es cierto que a partir desde los a&ntilde;os sesenta en ella se produjo un (demasiado retrasado) crecimiento econ&oacute;mico. El consentimiento hubo que extra&eacute;rselo a Franco con los &uacute;tiles de los sacamuelas medievales y, en particular, gracias a la enajenaci&oacute;n a Estados Unidos de dimensiones considerables de la soberan&iacute;a nacional. Todav&iacute;a se desconocen las negociaciones que a ello llevaron. Tengo la sospecha que ni siquiera la tan demorada renovaci&oacute;n de la Ley de Secretos Oficiales (la &uacute;nica disponible data de 1968) le hincar&aacute; el diente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso seremos los historiadores y dem&aacute;s investigadores espa&ntilde;oles menos afortunados que nuestros colegas extranjeros? &iquest;Tendremos otra &ldquo;raz&oacute;n de Estado&rdquo; diferente de la de Alemania, Francia, Reino Unido?
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desde este punto de vista una posibilidad en la mano del Gobierno en la celebraci&oacute;n de la recuperaci&oacute;n de la democracia estriba en acelerar la apertura de los archivos que todav&iacute;a permanecen inaccesibles.
    </p><p class="article-text">
        Un colega y amigo y servidor, bien conscientes de ello, ofreceremos a finales de este nuevo a&ntilde;o una demostraci&oacute;n de lo que todav&iacute;a puede hacerse para explicar la victoria de Franco en una guerra medio civil, medio internacional, que la mayor&iacute;a de nuestros colegas no ha explorado.&nbsp; A la mayor gloria de la Historia con may&uacute;scula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/franco-franco_129_11945884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jan 2025 21:21:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Franco, ¿siempre Franco?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el acceso a archivos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acceso-archivos_129_11738154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9df3fcc4-501c-4da5-98f5-46012b233615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el acceso a archivos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El historiador tiene el derecho, y el deber, de indagar en las profundidades, es decir, en lo que hubo detrás: los acuerdos secretos que subyacieron a los públicos, el régimen de funcionamiento real de las supuestas bases “conjuntas” y las peleas subterráneas que se dieron entre españoles y norteamericanos en la aplicación de los pactos</p></div><p class="article-text">
        Tras la etapa de los Gobiernos del PP, uno de los avances que no se ha materializado es la puesta al d&iacute;a de la Ley de Secretos Oficiales (LSO), en contraposici&oacute;n a los progresos registrados en la apertura de archivos, la creciente distancia con respecto a los a&ntilde;os de la dictadura, la aparici&oacute;n en escena de nuevos problemas y generaciones o de un panorama pol&iacute;tico desde el cual es preciso hacer frente a los retos no solo del presente sino tambi&eacute;n del futuro. Todo ello en un panorama imprevisible y con movimientos reaccionarios que siguen evocando los supuestos a&ntilde;os de &ldquo;gloria&rdquo; y &ldquo;paz&rdquo; de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        En este panorama he querido saber si mis valoraciones sobre lo acaecido en los a&ntilde;os 1952 y 1953 y su evoluci&oacute;n inmediata en las relaciones con Estados Unidos resisten o no la contrastaci&oacute;n documental. Quiz&aacute; porque no hay historia definitiva. Tambi&eacute;n porque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os soy uno de los muchos historiadores que se han beneficiado de la pol&iacute;tica de relativa apertura de archivos militares sobre la guerra civil y la posguerra. Igualmente porque hasta en los super sacrosantos archivos de los Ministerios de Justicia e Interior historiadores j&oacute;venes, y otros no tan j&oacute;venes, han podido trabajar y arrojar luz sobre algunos &aacute;mbitos hasta entonces inaccesibles. Por ejemplo, el trato dado a los homosexuales en el franquismo o la organizaci&oacute;n y, hasta cierto punto, actividades de la Brigada Pol&iacute;tico-Social. He aprendido mucho de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que los ministros de Justicia e Interior tuvieron algo que ver en el levantamiento de las restricciones que exist&iacute;an. Ello sin contar los progresos de la legislaci&oacute;n en materia de defensa del Patrimonio Documental Hist&oacute;rico espa&ntilde;ol. Todo lo que se haga en lo que se refiere a la apertura de archivos ha encontrado y encontrar&aacute; en m&iacute; un defensor abnegado. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, tras terminar mi &uacute;ltimo libro solicit&eacute; acceso a la documentaci&oacute;n correspondiente a los a&ntilde;os 1952 y sucesivos sobre negociaciones militares con Estados Unidos en base a mis publicaciones precedentes desde 1979.
    </p><p class="article-text">
        En la de tal a&ntilde;o y otra sucesiva en Grijalbo examin&eacute; parte del proceso que condujo a los Pactos de Madrid, con especial atenci&oacute;n a la entonces totalmente desconocida &ldquo;Nota adicional al p&aacute;rrafo segundo del art&iacute;culo III del Convenio Defensivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En 2003, tras una larga experiencia en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en la Comisi&oacute;n Europea, publiqu&eacute; 'En las garras del &aacute;guila' (Cr&iacute;tica). En este caso llegu&eacute; hasta la negociaci&oacute;n del convenio de 1988. Para ello me fueron muy &uacute;tiles la consulta de la documentaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Interministerial para el desarrollo de los convenios con Norteam&eacute;rica, nuevas publicaciones norteamericanas y mi experiencia como asesor con los ministros Fernando Mor&aacute;n y Francisco Fern&aacute;ndez Ord&oacute;&ntilde;ez. El libro fue presentado por el expresidente Felipe Gonz&aacute;lez. 
    </p><p class="article-text">
        A la par fui publicando diversos art&iacute;culos, en castellano e ingl&eacute;s, para dar a conocer mi an&aacute;lisis de una documentaci&oacute;n que hab&iacute;a sido ignorada tanto en la historiograf&iacute;a espa&ntilde;ola como norteamericana. Gracias a las aportaciones de los embajadores Jos&eacute; Manuel Allendesalazar y Carlos Fern&aacute;ndez Espeso, conceptualic&eacute; lo que denomin&eacute; &ldquo;modelo de disuasi&oacute;n franquista&rdquo;, hacia el exterior y, sobre todo, hacia el interior.
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s tarde, en el &aacute;mbito del Ministerio de Defensa se han producido tres resoluciones ministeriales de inter&eacute;s para los historiadores. La primera, del 20 de septiembre de 2018, autoriz&oacute; con car&aacute;cter general la consulta p&uacute;blica de la documentaci&oacute;n del Archivo General Militar de &Aacute;vila anterior a 1968 y descrita en el anexo de la misma; una segunda resoluci&oacute;n del 30 de enero de 2019 sobre la documentaci&oacute;n anterior a 1960 de los subsistemas archiv&iacute;sticos de los Ej&eacute;rcitos de Tierra y Aire, tambi&eacute;n descrita en su anexo y, por &uacute;ltimo, la resoluci&oacute;n 420/11036 de 22 de julio 2020, que la autoriz&oacute; para antes de 1968 y que estaba relacionada con los subsistemas archiv&iacute;sticos del Ej&eacute;rcito de Tierra, de la Armada y del Ej&eacute;rcito del Aire y del Espacio. Sin la menor duda, en tales masas documentales habr&aacute; material para despertar el inter&eacute;s de innumerables historiadores, espa&ntilde;oles y extranjeros. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los que hemos trabajado en archivos hemos comprobado lo f&aacute;cil que es desorientarse ante el inmenso volumen de documentaci&oacute;n conservado. No es el caso, en particular, de otros temas pol&iacute;ticamente sensibles como los relacionados con la represi&oacute;n. En este &aacute;mbito corresponde a los gobiernos de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero y Pedro S&aacute;nchez todo el m&eacute;rito que la derecha espa&ntilde;ola ha sido incapaz de reconocerles.
    </p><p class="article-text">
        Por ello hay que agradecer sus disposiciones a la Ministra Robles, porque es un comienzo que podr&iacute;a encontrar seguimiento, en ciertas condiciones, en la futura LSO de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Hay, por ejemplo, que evitar algunas &ldquo;trampas saduceas&rdquo; que podr&iacute;an ser utilizadas <em>contra</em> el derecho a conocer de los ciudadanos, asentado en el art&iacute;culo 105b de la CE. Los bulos, exageraciones, mentiras y calumnias forman parte de la pol&iacute;tica y de la vida de las sociedades. Son, a su vez, fuente para la historia desde el momento en que nacen y se difunden, pero forman solo una parte de la historia que merece transmitirse de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso en cuesti&oacute;n ser&iacute;a, por ejemplo, totalmente aceptable escribir un texto hist&oacute;rico analizando los alaridos de autosatisfacci&oacute;n y de adulaci&oacute;n al prodigioso hombre que supo negociar los Pactos de Madrid de 1953. Se publicaron en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado. Con respecto a tales alaridos existe ya una reciente tesis doctoral de Salamanca. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy todav&iacute;a se desconocen dos vectores fundamentales: la negociaci&oacute;n en s&iacute; y la aplicaci&oacute;n de tales pactos, sobre todo los que no se hicieron p&uacute;blicos- 
    </p><p class="article-text">
        Relatar, por ejemplo, las vicisitudes externas expuestas en mayor o menor medida en la prensa sobre las entonces &ldquo;bases conjuntas&rdquo; no es suficiente. El historiador tiene el derecho, y el deber, de indagar en las profundidades, es decir, en lo que hubo detr&aacute;s: los acuerdos secretos que subyacieron a los p&uacute;blicos, el r&eacute;gimen de funcionamiento <em>real</em> de las supuestas bases &ldquo;conjuntas&rdquo; y las peleas subterr&aacute;neas que se dieron entre espa&ntilde;oles y norteamericanos en la aplicaci&oacute;n de los pactos. Sin olvidar los roces y fricciones entre los Ministerios militares y entre ellos y los Ministerios de Interior, Justicia y sobre todo Asuntos Exteriores para limitar las hipotecas que los pactos entra&ntilde;aron para Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Identificar algunos de estos roces es lo m&aacute;s interesante. Que los hubo es innegable. Algunos memorialistas y, hasta cierto punto, protagonistas se refirieron a ellos en sus memorias. El ministro de Asuntos Exteriores Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza aludi&oacute; a los consejos de uno de los presidentes del Gobierno m&aacute;s n&iacute;tidamente franquista, Carlos Arias Navarro, al dirigirse a los negociadores en el sentido de que negociasen todo lo que pudieran pero que, al final, firmasen. Los acuerdos los necesitaba la dictadura como el pez necesita del agua. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acceso-archivos_129_11738154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Oct 2024 20:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el acceso a archivos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primo hermano de Franco casi destapa sin querer a un futuro 'killer']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/primo-hermano-franco-destapa-futuro-killer_129_11244531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d6946e0-44d1-476a-8e19-7496bbf32b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x184y150.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Franco Salgado-Araujo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué este trato de privilegio tras la deshonra inicial? No conozco ni he leído de otro caso similar. Respuesta: su participación en el 'caso Balmes'. Franco no fue ecónomo en derramar su gracia sobre quien le había servido bien hasta el crimen</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os que siguieron a la muerte de SEJE (Su Excelencia el Jefe de Estado), uno de sus m&aacute;s &iacute;ntimos colaboradores, y primo hermano, el teniente general Francisco Franco Salgado-Araujo (FFSA), fallecido tambi&eacute;n en 1975, public&oacute; p&oacute;stumamente dos libros que se vendieron como churros:&nbsp;'Mis conversaciones privadas con Franco'<em> </em>(1976<em>)</em> y 'Mi vida junto a Franco' (1977). Revelan detalles in&eacute;ditos, o muy desfigurados, sobre ciertos aspectos relacionados con el golpe de 1936 y de c&oacute;mo el futuro Jefe del Estado actu&oacute; en &eacute;l y despu&eacute;s de &eacute;l. A la vez eluden temas fundamentales que el autor conoc&iacute;a a la perfecci&oacute;n. Pero, junto a las memorias de Sainz Rodr&iacute;guez, constituyen una trilog&iacute;a absolutamente indispensable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los dos meses de ser destinado a Canarias, Franco visit&oacute; oficialmente por primera vez la plaza de Las Palmas el 25 de mayo, &ldquo;para pulsar el ambiente de la isla (&hellip;) en relaci&oacute;n con el movimiento militar que se preparaba&rdquo;.&nbsp; [Las citas son de las p&aacute;ginas del libro de 1977]. All&iacute; se vio con el general Luis Orgaz, que acababa de llegar, residenciado por orden del Gobierno. Viejo conspirador mon&aacute;rquico desde el primer&iacute;simo momento, hab&iacute;a acercado a los militares y a los civiles golpistas en torno a Calvo Sotelo. Hay que suponer que de ello informar&iacute;a adecuadamente a Franco. Orgaz &ldquo;no se separ&oacute; [de los visitantes] y fue un colaborador muy valioso para Franco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el jefe del Estado Mayor Central, S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a, hab&iacute;a empezado a distribuir ya en abril de 1936 instrucciones sobre c&oacute;mo prevenir una revuelta revolucionaria (que podr&iacute;a servir tambi&eacute;n para actuar en el golpe), no extra&ntilde;ar&aacute; que estuviese en contacto con los comandantes de los archipi&eacute;lagos, en el caso de Gran Canaria el general Amado Balmes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hecho es que Balmes invit&oacute; a un comandante de su guarnici&oacute;n a que hiciera una exposici&oacute;n al respecto. Fue todo un &eacute;xito, aunque no sabemos si se bas&oacute; o no en un proyecto que ya se hubiera enviado para comentar o se lo sac&oacute; del mag&iacute;n, lo que hubiese sido sorprendente. La conferencia vers&oacute; sobre &ldquo;el procedimiento de reprimir por el Ej&eacute;rcito un movimiento revolucionario&rdquo;. Seg&uacute;n el memorialista, Franco sostuvo una larga conversaci&oacute;n a solas con dicho comandante &ldquo;de la que qued&oacute; muy bien impresionado&rdquo;. Cre&iacute;a que &ldquo;si llegaba el momento (&hellip;) ser&iacute;a un valioso elemento para que la guarnici&oacute;n de la isla se uniese al movimiento militar&rdquo; [p.145]. No tenemos por qu&eacute; dudarlo. No es veros&iacute;mil que Franco le enviara a paseo. Los lectores militares podr&iacute;an instruirme acerca de si hubiera existido la posibilidad de que Franco lo hubiese mandado a paseo por inoportuno o al calabozo como presunto rebelde.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        FFSA recibi&oacute; a Jos&eacute; Antonio de Sangr&oacute;niz a las dos de la ma&ntilde;ana del 16. El conspirador mon&aacute;rquico llevaba documentos urgentes para su primo. No debi&oacute; de considerarlos como tales (o se olvid&oacute; de la fecha) porque le cit&oacute; en la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente en Capitan&iacute;a a entrevistarse con su primo [p.151]. Las fechas no son inocentes porque, el mismo d&iacute;a 16, Balmes tuvo un accidente al dispar&aacute;rsele, se dijo, la pistola con la que hac&iacute;a ejercicios de tiro y querer desencasquillarla apoy&aacute;ndosela en el vientre. Una mentira como un pino. Todo lo que FFSA cont&oacute; sobre el tema fue una fabricaci&oacute;n<em> a posteriori</em>, excepto en un extremo en el que no repar&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la p.152, FFSA indic&oacute; que hab&iacute;a estado con su primo en Gran Canaria unos quince d&iacute;as antes en visita oficial. Era cierto, pero no fue en visita oficial, sino solapadamente, para tratar de convencer a Balmes a que se sumara a la sublevaci&oacute;n. No lo hizo y con ello sell&oacute; su destino. Al d&iacute;a siguiente preguntaron en Las Palmas: &ldquo;&iquest;Habr&iacute;a sido un suicidio o un asesinato provocado por su ordenanza?&rdquo;. No les sacaron de dudas. Esto es tambi&eacute;n mentira. Los conspiradores sab&iacute;an perfectamente lo que hab&iacute;a ocurrido y evitaron que se repitiera la &uacute;nica noticia fiable sobre el suceso publicada por un peri&oacute;dico de la tarde, el <em>Diario de Las Palmas</em>, el d&iacute;a 16. El tema ha dado p&aacute;bulo a m&uacute;ltiples escritos, y la versi&oacute;n m&aacute;s o menos definitiva, en la medida en que cabe hablar en estos t&eacute;rminos en el escudri&ntilde;amiento del pasado, la escribimos el eminente pat&oacute;logo Miguel Ull Laita, mi primo hermano piloto Cecilio Yusta Vi&ntilde;as y un servidor en un librazo en 2018.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se impone una peque&ntilde;a digresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil no recoge grandes triunfos militares republicanos, salvo el haber defendido Madrid hasta el final y ocupado Teruel, &uacute;nica capital de provincia que cay&oacute; brevemente en sus manos. Su defensor, el coronel Domingo Rey d&acute;Harcourt, firm&oacute; el acta de capitulaci&oacute;n. En la posguerra ello le vali&oacute; cuantiosos dicterios. En Wikipedia cabe encontrar un resumen. El diccionario biogr&aacute;fico de la Real Academia de Historia (RAH) ignora a dicho coronel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay, con todo, otro caso de derrota que no ha levantado tanta pol&eacute;mica: el retroceso ante el impulso republicano de la 21&ordf; Divisi&oacute;n en tierras de Extremadura a finales de agosto de 1938. El 25, Franco nombr&oacute; al general Jesualdo de la Iglesia para que abriese una informaci&oacute;n r&aacute;pida sobre las causas del descalabro. Hoy su nombre no figura ni en Wikipedia ni en el diccionario de la RAH, pero fue un hombre temible. Llev&oacute; la instrucci&oacute;n con toda energ&iacute;a, no toler&oacute; divagaciones y puso al jefe de la 2&ordf; Divisi&oacute;n, un teniente coronel habilitado de coronel, a un consejo de guerra. Se trata de la causa 1441/38. Dicho caballero hab&iacute;a estado sometido a procedimiento desde el 1 de enero hasta el 3 de febrero de 1939. La causa seguida fue por delito de negligencia. Se le conden&oacute; a dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n militar correccional con la accesoria de suspensi&oacute;n de empleo a tenor del n&uacute;mero 2 del art&iacute;culo 277 del C&oacute;digo de Justicia Militar (CJM). Una reducci&oacute;n con respecto a la petici&oacute;n del fiscal, pero el efecto fue devastador. Implicaba la p&eacute;rdida de funciones y sueldo y, sobre todo, la posibilidad de ascender (art&iacute;culo 193). Queipo de Llano aprob&oacute; la sentencia sin plantear objeci&oacute;n alguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, el CJM aplicable era el de 1890 restablecido en la zona franquista el 31 de agosto de 1936. Atribu&iacute;a a los jefes de los ej&eacute;rcitos de operaciones las funciones jurisdiccionales que correspond&iacute;an a los capitales generales de distrito, como eran la aprobaci&oacute;n de los fallos de los consejos de guerra cuando el delito fuera, entre otros, el de negligencia en actos de servicio. Es decir, el Cuartel General no ten&iacute;a nada que decir en tales casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo dijo. El 28 de junio de 1939, y previa rescisi&oacute;n de la sentencia, el asesor jur&iacute;dico del Cuartel General de S.E. el General&iacute;simo comunic&oacute; la conmutaci&oacute;n de la pena impuesta al habilitado coronel por la de seis meses de arresto menor. En consecuencia, qued&oacute; en libertad y Queipo de Llano lo destin&oacute;, como disponible, a Las Palmas. La venganza del pollo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No encontramos, quiz&aacute; por impericia, ning&uacute;n otro caso parecido ni tan flagrante. En enero de 1940 el todav&iacute;a teniente coronel fue destinado, para m&aacute;s oprobio, al 39&ordm; Regimiento de Infanter&iacute;a Canarias, donde se le asign&oacute; a Mayor&iacute;a. Una nota de su expediente se&ntilde;ala que tal jefe &ldquo;no debe ser colocado en ning&uacute;n destino sin consulta previa por medio del Sr. Director General&rdquo;. Qued&oacute;, pues, marcado. Para colmo, el comandante militar de Las Palmas, general Jos&eacute; de Rosas Fern&aacute;ndez, que no consideraba al todav&iacute;a teniente coronel &ldquo;acreedor a recompensa alguna que significase no ya m&eacute;ritos, sino ni siquiera cumplimiento del deber&rdquo;, se opuso a que se le concedieran las condecoraciones de la campa&ntilde;a. Una bofetada en toda regla, pero que el ca&iacute;do en desgracia esquiv&oacute;. No sabemos c&oacute;mo. Es m&aacute;s, ascendi&oacute; a coronel. Finalmente, tuvo que dejar el Ej&eacute;rcito, ingres&oacute; en los sindicatos verticales y se dedic&oacute; a dar coba al General&iacute;simo, a pesar de los malos informes que su desempe&ntilde;o suscit&oacute;. Termin&oacute;&nbsp; su vida activa como gobernador civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pregunta: &iquest;Por qu&eacute; este trato de privilegio tras la deshonra inicial? No conozco ni he le&iacute;do de otro caso similar. Respuesta: su participaci&oacute;n en el <em>caso Balmes</em>. Franco no fue ec&oacute;nomo en derramar su gracia sobre quien le hab&iacute;a servido bien hasta el crimen. Hoy los &uacute;ltimos honores que se le hab&iacute;an tributado en la plaza de Badajoz se le han quitado. &iexcl;Ja, ja, ja! 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/primo-hermano-franco-destapa-futuro-killer_129_11244531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 May 2024 19:43:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El primo hermano de Franco casi destapa sin querer a un futuro 'killer']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Francis Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[18J: Un conspirador monárquico y futuro contrabandista de diamantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18j-conspirador-monarquico-futuro-contrabandista-diamantes_129_11244395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc61b277-ca75-4665-b2a6-fff67187ab13_16-9-discover-aspect-ratio_default_1093146.jpg" width="597" height="336" alt="18J: Un conspirador monárquico y futuro contrabandista de diamantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Antonio Sangróniz, marqués de Desio, aparece mencionado en numerosas obras, pero las dos biografías a las que cualquiera echa mano (Wikipedia y el diccionario de la RAH) ocultan el contrabando que le hizo millonario</p></div><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo precedente abord&eacute; el caso de un general que se las apa&ntilde;&oacute; para pasar desapercibido. Ahora me ocupo de un civil que muri&oacute; rodeado de todos los honores como embajador de Espa&ntilde;a (el grado m&aacute;s elevado de la carrera diplom&aacute;tica): Jos&eacute; Antonio Sangr&oacute;niz, marqu&eacute;s de Desio. Aparece mencionado en numerosas obras, pero las dos biograf&iacute;as a las que cualquiera echa mano (Wikipedia y el diccionario de la RAH) ocultan el contrabando que le hizo millonario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue uno de los conspiradores mon&aacute;rquicos (otro m&aacute;s) que trabajaron, incansables, de cara a la sublevaci&oacute;n. Coquete&oacute; con el fascismo espa&ntilde;ol en su versi&oacute;n jonsista de Ramiro Ledesma Ramos. En su despacho madrile&ntilde;o empezaron a reunirse los conspiradores civiles y militares. Era amigo del general Luis Orgaz y de Sainz Rodr&iacute;guez, seg&uacute;n narr&oacute; este en sus memorias. Con &eacute;l funcionaban otros dos futuros embajadores: Jos&eacute; F&eacute;lix de Lequerica y Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza. El expediente personal de Sangr&oacute;niz se&ntilde;ala que fue jubilado en noviembre de 1932 y que, por esas cosas que entonces pasaban, se le declar&oacute; excedente forzoso en marzo de 1935.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es notorio que Sangr&oacute;niz ech&oacute; una manita a Franco en Canarias d&aacute;ndole el pasaporte (se ignora si el propio o uno en blanco, porque en este segundo caso el taimado general no hubiese debido afeitarse el bigote, como cuenta la leyenda) para que pasara por el Marruecos franc&eacute;s el 20 de julio de 1936 con destino al Protectorado. Probablemente, tras convencerle de que no correr&iacute;a ning&uacute;n riesgo, Franco &ndash;muy valiente, quiz&aacute;, pero tambi&eacute;n prudente&ndash;renunci&oacute; a quedarse en el archipi&eacute;lago a la espera de un pasaporte italiano que la v&iacute;spera hab&iacute;a solicitado al c&oacute;nsul fascista. Es de suponer, adem&aacute;s, que Sangr&oacute;niz tambi&eacute;n le inform&oacute; de c&oacute;mo hab&iacute;a ido prosperando la conspiraci&oacute;n mon&aacute;rquica, militar y fascista de la que hab&iacute;a formado parte Orgaz, entonces residenciado en Las Palmas, desde fecha temprana. Como este hab&iacute;a estado con Franco en junio no cabe descartar que al mes siguiente Sangr&oacute;niz le informara de los contratos con Italia.
    </p><p class="article-text">
        Sirvi&oacute; como asesor diplom&aacute;tico de Franco durante el sangriento avance de las tropas &ldquo;liberadoras&rdquo; por Extremadura a la vez que volaba a Sevilla para prodigar sus consejos a otro asesino, el general Queipo de Llano. En 1937 no dud&oacute; en traicionar a su superior (a quien conoc&iacute;a bien de los tiempos de la Dictadura primorriverista), el embajador Francisco Serrat. Hombre sutil, Sangr&oacute;niz escondi&oacute; la mano. Para entonces uno de sus compinches, el exembajador en Francia Juan Francisco de C&aacute;rdenas, actuaba por recomendaci&oacute;n suya como agente oficioso de Franco en Estados Unidos (despu&eacute;s de la <em>Victoria</em>, receptor de m&uacute;ltiples honores durante largos a&ntilde;os a pesar de que no pudo evitar que los yankis le copiaran su libro de claves).
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de Sangr&oacute;niz todo lo que antecede puede considerarse como pelillos a la mar, para hacer m&eacute;ritos y, posteriormente, convertirse en millonario. Llegado a Caracas como representante del &ldquo;Gobierno nacional&rdquo; en agosto de 1938, ascendi&oacute; a la dignidad de embajador de Espa&ntilde;a en dicho puesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre sus ocupaciones se han resaltado, &iexcl;c&oacute;mo no!, las literarias e hist&oacute;ricas que desarroll&oacute;. Se ha puesto absoluta sordina a otra labor paralela y, veros&iacute;milmente, m&aacute;s sustanciosa: la de contrabandista de diamantes. Estas piedras iban destinadas a cubrir las necesidades b&eacute;licas de la Alemania nazi. Lo hizo a pachas con un diamantista espa&ntilde;ol, &Aacute;ngel Arp&oacute;n G&aacute;ndara, tambi&eacute;n falangista en afincado en Venezuela, y con otros dos traficantes: Pablo Emilio Fern&aacute;ndez y Juan Guillermo Aldrey. Por desgracia para todos ellos los brit&aacute;nicos se enteraron de sus ins&oacute;litos quehaceres y se enfadaron, a pesar de que en la literatura suele presentarse a Sangr&oacute;niz como angl&oacute;filo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El supersecreto servicio de inteligencia de Londres en Am&eacute;rica (<em>British Security Coordination</em>) inform&oacute; de lo que antecede al ministro del Interior venezolano, C&eacute;sar Gonz&aacute;lez. Los afectados no protegidos por la inmunidad diplom&aacute;tica cantaron la palinodia. Los diamantes se enviaban por valija a Washington y Buenos Aires. Luego se remit&iacute;an a Madrid. En la trama estaban imbricados funcionarios de Aduanas en Espa&ntilde;a y Venezuela y otro diplom&aacute;tico espa&ntilde;ol cuyo nombre se desconoce.
    </p><p class="article-text">
        Los brit&aacute;nicos intentaron que las autoridades interceptaran un env&iacute;o de diamantes en el buque <em>Cabo de Hornos</em>, pero Sangr&oacute;niz se les adelant&oacute; y logr&oacute; que zarpara hacia Puerto Espa&ntilde;a, en Trinidad. Mala decisi&oacute;n. En esta colonia brit&aacute;nica se decomisaron diamantes por importe de 30.000 d&oacute;lares. En el Banco Central de Venezuela se identific&oacute; un dep&oacute;sito de 103.000 a nombre del embajador. Londres consigui&oacute; que los norteamericanos bloquearan dicho dep&oacute;sito (como tambi&eacute;n lo hicieron con una cuenta corriente de Franco en Lisboa a nombre de su hermanito el embajador y de su primo hermano). Para hundir a Sangr&oacute;niz tambi&eacute;n informaron a las autoridades de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Palacio de Santa Cruz no pudo ignorarse el asunto. El ministro de Asuntos Exteriores, general Francisco G&oacute;mez-Jordana, tom&oacute; la decisi&oacute;n de enviar a Sangr&oacute;niz a un puesto menos tentador, San Jos&eacute; de Costa Rica. Los brit&aacute;nicos tambi&eacute;n interceptaron el telegrama y supusieron que Sangr&oacute;niz se las apa&ntilde;ar&iacute;a para salvar una buena bolsa de diamantes. No les importar&iacute;a tras haber desmontado la operaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sangr&oacute;niz no fue a Costa Rica. En su hoja de servicios consta que el 25 de febrero de 1943, el ministro de Espa&ntilde;a en San Jos&eacute;, Angel de la Mora y Arena, recibi&oacute; un telegrama de Madrid inform&aacute;ndole que se hab&iacute;a decidido su traslado como embajador a Caracas y que solicitara el pl&aacute;cet para su sucesor, que precisamente iba a ser Sangr&oacute;niz. De la Mora comunic&oacute; el 5 de marzo que lo hab&iacute;a hecho verbalmente el mismo d&iacute;a de recepci&oacute;n del telegrama y que inmediatamente lo hab&iacute;a reiterado por nota verbal. El ministro costarricense le pidi&oacute;, no obstante, que demorara en lo posible su traslado para terminar algunos asuntos pendientes.&nbsp; A Caracas, sin embargo, fue como embajador Miguel Espelius y Pedroso, conde de Morales.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos meses intervino alg&uacute;n &aacute;ngel custodio. O, m&aacute;s prosaicamente, Su Excelencia el Jefe del Estado. El 4 de julio de 1943 a Sangr&oacute;niz se le nombr&oacute; c&oacute;nsul general en Argel. &iquest;Un salto sin paraca&iacute;das? En el Palacio de Santa Cruz habr&iacute;a cierta preocupaci&oacute;n por lo que pudiera pasar en &Aacute;frica del Norte tras el &eacute;xito de la<em> operaci&oacute;n Torch</em>, que cort&oacute; de golpe las posibilidades franquistas de hacer pachas con los nazis en contra de los aliados. En Argel se hab&iacute;a implantado el embri&oacute;n de gobierno de los franceses gaullistas. Tras los avances aliados, se convertir&iacute;a en el Gobierno provisional de la Rep&uacute;blica francesa. Las cosas salieron bien para Sangr&oacute;niz. Ante dicho Gobierno estuvo acreditado en noviembre y diciembre de 1944 y luego le sigui&oacute; hasta Paris. En enero de 1945 fue nombrado embajador en Italia y Libia. La gloria y la inmortalidad franquistas quedaron al alcance de su mano y, naturalmente, se agarr&oacute; a ellas con fruici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Solo la referencia de la <em>British Security Coordination</em>, que se encuentra en un libro del mismo t&iacute;tulo publicado en Londres en 1998, por St. Ermin&acute;s Press, con el subt&iacute;tulo de&nbsp;'Historia secreta del servicio de inteligencia brit&aacute;nico en Am&eacute;rica, 1942-1945'<em>,</em> permite rescatar este episodio, nada ejemplar, en la vida de uno de los m&aacute;s fieles servidores franquistas de viejas ra&iacute;ces fascistoides y mon&aacute;rquico super plegable. Como tantos otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda por ver si los bi&oacute;grafos de tan taimado diplom&aacute;tico se hacen eco de las explicaciones que servidor ya dio a conocer en 2018. Han pasado casi seis a&ntilde;os y ninguno les ha prestado la menor atenci&oacute;n. Las recupero ahora para el gran p&uacute;blico. Nunca fue oro todo lo que reluce tras brillantes carreras, vistosos uniformes y preciadas condecoraciones. Observaci&oacute;n en la que abundar&eacute; en el pr&oacute;ximo episodio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>. En el art&iacute;culo anterior incurr&iacute; en una confusi&oacute;n. S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a no estuvo en 1935 en el Estado Mayor Central. Era el general al frente de la IV Divisi&oacute;n Org&aacute;nica (Catalu&ntilde;a), pero s&iacute; se enter&oacute; de la conspiraci&oacute;n en marcha por el entonces ministro de la Gobernaci&oacute;n Manuel Portela Valladares. El expediente militar sigue sin encontrarse aunque ya he hallado algunos fragmentos interesantes. Ofrezco disculpas a los lectores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18j-conspirador-monarquico-futuro-contrabandista-diamantes_129_11244395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Apr 2024 20:50:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[18J: Un conspirador monárquico y futuro contrabandista de diamantes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[18 de julio de 1936: un general casi desconocido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-julio-1936-general-desconocido_129_11237025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df7e8e49-1954-42b4-a23c-66580398b046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="18 de julio de 1936: un general casi desconocido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que empecé a ocuparme hace casi veinte años de la dinámica que condujo al estallido de 1936, he ido identificando tres figuras claves, de quienes se sabe poco todavía. El general de División José Sánchez-Ocaña y Beltrán fue el número dos de Franco en 1935 cuando este fue jefe del Estado Mayor Central</p></div><p class="article-text">
        He seleccionado a tres personajes relacionados con el 18 de julio con el prop&oacute;sito de mostrar c&oacute;mo el historiador puede plantear interrogantes sobre episodios muy trabajados tras nuevas combinaciones de datos. Lo hago en un contexto en el que ya parece saberse todo sobre el golpe y en el que Mola figura como principal mu&ntilde;idor de la conspiraci&oacute;n. Es una visi&oacute;n alicorta. La documentaci&oacute;n disponible permite a&ntilde;adir nuevos nombres al suyo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo hago en un contexto en el que la controversia entre Gobierno y oposici&oacute;n, tanto de derechas como de ultraderecha, hace recordar la actuaci&oacute;n de ciertos medios de comunicaci&oacute;n en la primavera de 1936. Siempre se supo que desempe&ntilde;aron un papel muy importante en la crispaci&oacute;n del clima pol&iacute;tico. Menos se sab&iacute;a que algunos de entre ellos (pienso en <em>ABC,</em> <em>El Debate</em>, <em>La Naci&oacute;n</em>, como cabezas de fila de otros menos generales) acompasaban sus comentarios, art&iacute;culos de opini&oacute;n y noticias en sincron&iacute;a con la conspiraci&oacute;n en marcha entre ciertos sectores del Ej&eacute;rcito. Los impulsaban la trama civil.
    </p><p class="article-text">
        El proceso se conoce hoy mejor gracias a la apertura de archivos, espa&ntilde;oles y extranjeros. Son fundamentales para iluminar la acci&oacute;n humana en el pasado en condiciones dadas, pero moldeables. &iquest;Qu&eacute; hubiera ocurrido si los gobiernos de la primavera de 1936 hubiesen tomado otras decisiones sabiendo, como sab&iacute;an, el tipo de agitaci&oacute;n que se expand&iacute;a en el Ej&eacute;rcito?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escribo estas l&iacute;neas para incitar a quienes sepan m&aacute;s que servidor a que den un paso al frente. La historia no puede invertirse. Lo que pas&oacute;, pas&oacute;. Los historiadores nos acercamos, en la medida de nuestras posibilidades, a interpretar lo que hubo detr&aacute;s de los datos conocidos. Siempre susceptible de modificaci&oacute;n cuando aparecen nuevos datos relevantes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, desde que empec&eacute; a ocuparme hace casi veinte a&ntilde;os de la din&aacute;mica que condujo al estallido de 1936, he ido identificando tres figuras claves, de quienes se sabe poco todav&iacute;a. Dos fueron mon&aacute;rquicos, uno civil y otro militar, y sus nombres son sobradamente conocidos, aunque menos sus actuaciones en la &eacute;poca. Fueron un general (presumiblemente co-planificador), un diplom&aacute;tico medio fascista y un comandante ambiciosillo y sin el menor escr&uacute;pulo. Me apresuro a se&ntilde;alar que sus expedientes personales o han desaparecido o no est&aacute;n completos. Tal vez sus descendientes guarden como oro en pa&ntilde;o documentaci&oacute;n adicional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ser as&iacute;, ser&iacute;a muy de agradecer que la entregaran a los archivos correspondientes. Incluso con plazos de cierre. Siempre es mejor saber dentro de, por ejemplo, 25 a&ntilde;os que permanecer indefinidamente en la ignorancia. Los historiadores del futuro que pudieran estudiarlos extraer&iacute;an, quiz&aacute;, otras conclusiones. A lo mejor no son las de servidor, pero ni hay historiadores definitivos ni, por ende, historia de tal car&aacute;cter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El probable co-planificador es conocido porque fue el sucesor de Franco como jefe del Estado Mayor Central en la primavera de 1936.&nbsp;Me atrevo a pensar que a numerosos lectores, e incluso investigadores de pro, el nombre no les dir&aacute; mucho: fue el general de Divisi&oacute;n Jos&eacute; S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a y Beltr&aacute;n. En 1935 hab&iacute;a sido el n&uacute;mero dos de Franco cuando este ocup&oacute; durante algunos meses aquel puesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que servidor indag&oacute; en tal caballero nadie hab&iacute;a ilustrado con ejemplos concretos el papel de Franco como el general del que depend&iacute;a la Secci&oacute;n Servicio Especial. Esta denominaci&oacute;n ocultaba un servicio de informaci&oacute;n interno al Ej&eacute;rcito con ramificaciones en todas las unidades, tanto en la pen&iacute;nsula como en el Protectorado y los archipi&eacute;lagos. Es decir, a Franco iban a parar los informes que produc&iacute;an los jefes y oficiales de la SSE. O una selecci&oacute;n de los m&aacute;s importantes. Lo mismo ocurri&oacute; con S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a. Nada de esto aparece, sin embargo, en sus respectivas entradas de Wikipedia. En el diccionario bibliogr&aacute;fico de la RAH ni se menciona al segundo.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, as&iacute; como una parte (peque&ntilde;a) de los informes generados por la SSE se encuentra disponible en el Archivo General Militar de &Aacute;vila, en la primavera de 1936 la que indudablemente debi&oacute; de seguir suministrando a la Superioridad ha desaparecido. Primer misterio. Esto significa que los historiadores no podemos reconstruir esta parte del pasado, que no ser&iacute;a precisamente desde&ntilde;able de cara a los preparativos del golpe militar..&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segundo misterio. S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a y Beltr&aacute;n ces&oacute; en su puesto a ra&iacute;z del &ldquo;Alzamiento&rdquo;, cosa en s&iacute; no extra&ntilde;a porque tambi&eacute;n lo hizo su jefe el ministro (tambi&eacute;n presidente del Gobierno) Santiago Casares Quiroga. En Wikipedia se afirma que el tan escasamente conocido general &ldquo;no fue represaliado por ning&uacute;n bando&rdquo;. Es cierto, pero se oculta por qu&eacute;. La primera raz&oacute;n es que no tard&oacute; en refugiarse en la embajada de Bolivia. La segunda es absolutamente abracadabrante: su expediente militar, su hoja de servicios y todos los papeles complementarios que en ella suelen conservarse han desaparecido como el humo en el azul del cielo en una c&aacute;lida noche de verano. No figuran en el Archivo General Militar de Segovia en el que se guardan celosamente tal tipo de documentos. Que al subjefe primero y jefe supremo despu&eacute;s de los esp&iacute;as militares le ocurra esto es dif&iacute;cil que sea por casualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tercer misterio. Del coronel Uguet, jefe directo de la SSE, s&iacute; consta su cargo en su expediente, pero nada m&aacute;s. Tambi&eacute;n se refugi&oacute; en una embajada. En la postguerra ascendi&oacute; al empleo de general
    </p><p class="article-text">
        No ignoro que Wikipedia tiene raz&oacute;n, con todo, al afirmar que S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a &ldquo;sobrevivi&oacute; a la contienda, pero que no lleg&oacute; a ocupar ning&uacute;n puesto activo posteriormente&rdquo;. Se queda corta. Como ocurre cuando hay que ocultar algo delicado, lo mejor es despistar. <em>Afortunadamente existe el buscador de ABC</em>. Cualquiera que sea la opini&oacute;n que merezca el peri&oacute;dico que m&aacute;s acentu&oacute; la agitaci&oacute;n en contra de la Rep&uacute;blica en la primavera de 1936, su colecci&oacute;n es con frecuencia insustituible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, si se utiliza tal mecanismo puede leerse que en la audiencia militar de Su Excelencia el Jefe del Estado (SEJE) del 12 de septiembre de 1962 el primer nombre que aparece es el del <em>teniente general en la reserva</em> Don Jos&eacute; S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a y Beltr&aacute;n. Habr&iacute;a que preguntarse c&oacute;mo y por qu&eacute;, incluso en esta &uacute;ltima, tan escurridizo general pas&oacute; al grado m&aacute;s elevado posible en el Ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol (porque capitanes generales se contaban con menos de los dedos de una mano).
    </p><p class="article-text">
        Es decir, para tener una idea m&aacute;s clara de lo que se sab&iacute;a en las alturas del Ministerio del Ej&eacute;rcito de la &eacute;poca acerca de los preparativos del golpe los papeles de S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a -si conserv&oacute; alguno- podr&iacute;an, quiz&aacute;, arrojar una luz nueva y potencialmente decisiva. No conviene que a los m&aacute;ximos responsables de la tragedia espa&ntilde;ola se les ignore en el juicio de la HISTORIA. Ni que a los conocidos se les exima de todas sus culpas. Con todo hay ciertos indicios de por d&oacute;nde pudo haber discurrido su actuaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 1936 el Estado Mayor Central del Ministerio de la Guerra distribuy&oacute; a las divisiones org&aacute;nicas de la pen&iacute;nsula y al alto mando en los archipi&eacute;lagos instrucciones muy precisas sobre c&oacute;mo deb&iacute;a actuarse en el caso de un colapso de la ley y el orden. Implicaban la movilizaci&oacute;n de la fuerza y la ocupaci&oacute;n de puntos estrat&eacute;gicos muy variados. Es dif&iacute;cil que no fueran visadas por el ministro Casares Quiroga, aconsejado por alg&uacute;n miembro del gabinete militar. Se conservan las dirigidas a Cabanellas (en la quinta divisi&oacute;n org&aacute;nica) y a Llano de la Encomienda (en la cuarta). Tambi&eacute;n en Canarias y Galicia. Las fechas de env&iacute;o var&iacute;an, pero llevaron a la actualizaci&oacute;n de las medidas para prevenir algaradas revolucionarias. Fue muy f&aacute;cil darles la vuelta de cara a lo que hab&iacute;a que hacer en un caso, contrario, de sublevaci&oacute;n contra el Gobierno y, caso necesario, contra los propios mandos.&nbsp; Es decir, S&aacute;nchez-Oca&ntilde;a abord&oacute; el complemento de las &ldquo;instrucciones&rdquo; muy generales de Mola sin que nadie se diera cuenta y la SEE cooper&oacute; entusiasta como veremos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ---------
    </p><p class="article-text">
        <strong>ANGEL VI&Ntilde;AS</strong> acaba de publicar LA FORJA DE UN HISTORIADOR (Cr&iacute;tica, Barcelona)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/18-julio-1936-general-desconocido_129_11237025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 20:58:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[18 de julio de 1936: un general casi desconocido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Franquismo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria democrática y José Antonio Primo de Rivera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memoria-democratica-jose-antonio-primo-rivera_129_10564854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df99f293-06a9-456b-92d5-6c8817236348_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria democrática y José Antonio Primo de Rivera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No creo que haya forma posible de no considerar a Primo de Rivera como co-conspirador y co-inductor mayor de la sublevación de 1936. Sería incongruente que sobre él no recayese el peso de la Ley de Memoria Democrática</p></div><p class="article-text">
        En su edici&oacute;n del pasado 2 de octubre, el diario <em>La Raz&oacute;n</em> public&oacute; un art&iacute;culo titulado 'Objetivo: Eliminar el nombre de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera'. Se refiere a los esfuerzos de la Di&oacute;cesis de Calahorra y La Calzada-Logro&ntilde;o para borrar dicho nombre en la concatedral de Santa Mar&iacute;a de la Redonda y la Iglesia de Santa Mar&iacute;a de Palacio en Logro&ntilde;o, donde al parecer todav&iacute;a subsiste. El autor lo califica de &ldquo;<em>damnatio memoriae</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es una terminolog&iacute;a exacta. El nombre en cuesti&oacute;n est&aacute; escrito en cualquier libro que trate de la Segunda Rep&uacute;blica, de la conspiraci&oacute;n para desencadenar un asalto a la legalidad que abocar&iacute;a en una guerra civil, en esta misma y, <em>a fortiori</em>, en los basamentos pol&iacute;ticos &ndash;y, si se me apura, jur&iacute;dicos&ndash; de la subsiguiente dictadura franquista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Figura, adem&aacute;s, con muchos otros que la Ley de Memoria Democr&aacute;tica (LMD) especifica en su articulado.&nbsp;Ninguno est&aacute; condenado tampoco, salvo por la Historia, con may&uacute;sculas. Sin embargo, es dif&iacute;cil borrar sus nombres. Ni siquiera los de Hitler, sus sicarios, sus paladines y los responsables del Holocausto han sido borrados de la Historia. El pasado, simplemente, no se borra. Otra cosa muy diferente es enaltecer a sus malhechores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n afirma el articulista que &ldquo;hay quien considera que el fundador de Falange no estar&iacute;a afectado por la normativa&rdquo;. Desgraciadamente no da sus fuentes, como s&iacute; hace en otros casos. Sin embargo, no dudo de que otros aceptar&aacute;n tal tesis, aunque ello implique poner en tela de juicio sus aptitudes de historiadores. Naturalmente, puede tratarse de gacetilleros o de cantama&ntilde;anas, que de todo hay en la Vi&ntilde;a del Se&ntilde;or.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin ser un bi&oacute;grafo de Primo de Rivera (personalmente me niego a designarle por su nombre de pila) quisiera recordar varias cosas:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1.Mendig&oacute; y recibi&oacute; dinero de Mussolini e incluso le remiti&oacute; un informe, bastante malo, sobre la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica en la Espa&ntilde;a republicana. No cobr&oacute;, eso s&iacute;, en su totalidad la cantidad que el Duce le asign&oacute; mensualmente y para recoger la cual deb&iacute;a desplazarse a Par&iacute;s. Esto, de por s&iacute;, no le hace delincuente (aunque s&iacute;, quiz&aacute;, contraventor de las disposiciones en materia de importaci&oacute;n de divisas). Tampoco sabemos si la Direcci&oacute;n General de Seguridad de la &eacute;poca rastreaba su conversi&oacute;n en pesetas, como ocurr&iacute;a con los donativos que recib&iacute;a el PCE del extranjero.
    </p><p class="article-text">
        2.Lleg&oacute; a un acuerdo con los mon&aacute;rquicos alfonsinos para financiar las actividades de su organizaci&oacute;n. No lo dice servidor: lo especific&oacute; de una forma curiosa en sus no siempre veraces memorias el destacado l&iacute;der del Bloque Nacional y de Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola Pedro Sainz Rodr&iacute;guez. Entre los cometidos contractualmente fijados figuraba utilizar a los falangistas de la &eacute;poca para que realizasen acciones terroristas contra los adversarios republicanos. El lenguaje, obviamente, se atemper&oacute;, pero uno de los jefes de aquel remedo de sus <em>squadristi</em> fue el comandante de Intendencia, aviador y caballero laureado Juan Antonio Ansaldo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3.Conviene leer sus memorias, &iquest;para qu&eacute;?... 'De Alfonso XIII a Juan III', publicadas por una editorial vasca fantasma, Ekin, en Buenos Aires en 1951 y digitalizadas por la Universidad de Michigan en 2009. Dif&iacute;ciles de encontrar, no en numerosas bibliotecas e incluso en AbeBooks hoy por el m&oacute;dico precio de 54,41 d&oacute;lares. Vale, para los historiadores, su peso en oro, aunque sea escasamente fiable en el tema que aqu&iacute; nos ocupa.&nbsp;Como tampoco lo es la biograf&iacute;a de <a href="https://dbe.rah.es/biografias/5636/pedro-enrique-sainz-rodriguez" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Sainz Rodr&iacute;guez </a>que figura en el DBE de la Real Academia de Historia.
    </p><p class="article-text">
        4.El tr&iacute;o Ansaldo, Sainz Rodr&iacute;guez y Primo de Rivera estuvo involucrado en la conspiraci&oacute;n mon&aacute;rquica, militar y fascista que promovi&oacute; la creaci&oacute;n de un &ldquo;estado de necesidad&rdquo;. Era preciso para justificar la sublevaci&oacute;n y restaurar una monarqu&iacute;a fascistizada tras un per&iacute;odo de transici&oacute;n en el cual el Ejecutivo antirrepublicano ser&iacute;a bic&eacute;falo, con un jefe pol&iacute;tico, Jos&eacute; Calvo Sotelo, y un jefe militar, el teniente general Jos&eacute; Sanjurjo. Todos ellos conchabados con un abanico de directores de peri&oacute;dicos y de &oacute;rganos de expresi&oacute;n del per&iacute;odo tales como el <em>ABC</em>, <em>El Debate</em>, <em>La Naci&oacute;n</em> y sus cabeceras regionales y provinciales correspondientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        5. El anterior tr&iacute;o, am&eacute;n del encargado de los contactos de alto nivel con <em>il Duce</em> que fue Antonio Goicoechea y Cosculluela, mantuvo un activo contacto con el dictador italiano desde el acuerdo secreto de marzo de 1934, que los historiadores han desestimado por &ndash;seg&uacute;n se dice&ndash; no haber dado resultados. En realidad, fue el comienzo de la fase activa de la conspiraci&oacute;n mon&aacute;rquica tras el regreso de Calvo Sotelo de su autoexilio en Par&iacute;s a ra&iacute;z de la amnist&iacute;a proclamada por el presidente del Consejo Alejandro Lerroux poco despu&eacute;s de aquella fecha. Los lectores tampoco ver&aacute;n mucho de esto en su <a href="https://dbe.rah.es/biografias/10817/antonio-goicoechea-y-cosculluela" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">biograf&iacute;a del DBE</a>.
    </p><p class="article-text">
        6. En octubre de 1935, Goicoechea fue a visitar por tercera vez a Mussolini aprovechando una concentraci&oacute;n mon&aacute;rquica en Roma para celebrar el matrimonio de Juan de Borb&oacute;n, hijo y presunto sucesor de Alfonso XIII. Los papeles que llev&oacute; para ilustrar a Mussolini sobre el devenir y los objetivos de la conspiraci&oacute;n civil y militar se encuentran en los archivos de La Farnesina (Ministerio de Exteriores romano). Se sustancian en una sentencia: si unas futuras elecciones dieran el triunfo a las izquierdas, se sublevar&iacute;an. Mon&aacute;rquicos, carlistas, militares fascistizados y falangistas cumplieron lo anunciado.
    </p><p class="article-text">
        7. El 14 de junio de 1936, Calvo Sotelo, Goicoechea y Primo de Rivera escribieron en plan de honorables pedig&uuml;e&ntilde;os a <em>il Duce</em> del fascismo una carta en la que describ&iacute;an la situaci&oacute;n pol&iacute;tica espa&ntilde;ola y reiteraban que contaban con una organizaci&oacute;n militar en el seno del Ej&eacute;rcito (la UME) de cuya existencia tanto Mussolini como la embajada fascista estaban debidamente informados. Necesitaban un mill&oacute;n de pesetas para endulzar a los jefes de la 1&ordf; Divisi&oacute;n Org&aacute;nica (Madrid) las consecuencias del previsible exilio si la sublevaci&oacute;n resultaba frustrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        8. Los lectores podr&aacute;n encontrar el texto en castellano de la carta, mal interpretada a consecuencia de las err&oacute;neas afirmaciones de un historiador italiano mon&aacute;rquico (que la dio a conocer en una revista de su pa&iacute;s), en&nbsp;este <a href="https://www.infolibre.es/opinion/ideas-propias/vector-fascista-conspiracion-republica-19-20-aviones-favor-duce-aviones_129_1557897.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">art&iacute;culo</a> de mi autor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        9. Afirmar el 2 de octubre de 2023 que Primo de Rivera no deber&iacute;a estar afectado por la Ley de Memoria Democr&aacute;tica es un brindis al sol. No dud&oacute; en solicitar ayuda directa a Mussolini en el plano financiero, fue a pachas con los conspiradores mon&aacute;rquicos y militares, tampoco dud&oacute; en recabar dinero a <em>il Duce</em> cuando la conspiraci&oacute;n estaba llegando a su plena madurez y es incluso posible que Goicoechea, que le visit&oacute; en la c&aacute;rcel de Alicante, le comunicara que hab&iacute;a llegado a buen fin.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        10. Sainz Rodr&iacute;guez hab&iacute;a firmado, en efecto, con la empresa de aviaci&oacute;n italiana SIAI el 1 de julio de 1936 cuatro contratos de suministro de aviones de bombardeo Savoia Marchetti 81, que la SIAI fabricaba, y cazas Fiat C32 y tres hidroaviones, que la SIAI no fabricaba. La primera entrega de los Savoia Marchetti deb&iacute;a realizarse antes de finalizar el mes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        11. As&iacute; ocurri&oacute;. Los primeros 12 aviones Savoia Marchetti salieron de Cerde&ntilde;a el 30 de julio. Uno cay&oacute; en el mar, otro se estrell&oacute; en territorio del Marruecos franc&eacute;s y un tercero plane&oacute;, por falta de gasolina, y se pos&oacute; en las blancas y extensas playas que cortaba el r&iacute;o Muluya, muy cerca del aer&oacute;dromo de Nador en Melilla. Los militares y polic&iacute;as franceses detuvieron a sus ocupantes y los interrogaron. Los protocolos respectivos se encuentran en los archivos del Servicio Hist&oacute;rico de la Defensa en Par&iacute;s. Los enga&ntilde;os que el ministro fascista de Exteriores italiano espeje&oacute; ante el embajador franc&eacute;s en Roma no consiguieron su objetivo. Al contrario, reforzaron las informaciones que los pilotos y tripulantes hab&iacute;an suministrado.&nbsp;Todo lo que los amables lectores pueden leer en la abundante literatura al respecto no responde a los hechos, probados y documentados en siete archivos en Madrid, Pamplona, Roma, Par&iacute;s y Londres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        12. No creo que haya forma posible de no considerar a Primo de Rivera como co-conspirador y co-inductor mayor de la sublevaci&oacute;n de 1936. Ser&iacute;a incongruente que sobre &eacute;l no recayese el peso de la Ley de Memoria Democr&aacute;tica. Alabada sea, pues, la Di&oacute;cesis de Calahorra y La Calzada-Logro&ntilde;o por cumplir con la normativa. Es su obligaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n por no hacer caso a los cuentistas de la historia que siguen abundando por estos pagos benditos del Se&ntilde;or.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memoria-democratica-jose-antonio-primo-rivera_129_10564854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 20:06:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria democrática y José Antonio Primo de Rivera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre amnistías, 'grandes coaliciones' e historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/amnistias-grandes-coaliciones-e-historia_129_10532395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/672d6e58-eb90-496b-b441-0c1b78d3c77c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="Sobre amnistías, &#039;grandes coaliciones&#039; e historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia del caso español, todavía en la CDU hay resistencias duras a una aproximación a la ultraderecha. Aquí el PP ha abrazado cariñosamente a Vox y ambos se presentan como las fuerzas que desean configurar el futuro conjuntamente</p></div><p class="article-text">
        Desde antes del 23J y en el per&iacute;odo anterior a la <em>rentr&eacute;e</em>, en el calor del verano y en el relativo descanso para muchos &ndash;pero no para todos&ndash;, hemos asistido a un guirigay de comentarios m&aacute;s o menos contradictorios de eminentes periodistas, expol&iacute;ticos y alg&uacute;n que otro acad&eacute;mico reclamando una &ldquo;soluci&oacute;n&rdquo; al resultado de las &uacute;ltimas elecciones:&nbsp;a saber, la constituci&oacute;n de un gobierno PP-PSOE. Con cierta regularidad se apela al ejemplo de la Rep&uacute;blica Federal de Alemania (RFA) con sus, se dice, habituales &ldquo;<em>grosse Koalitionen</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de mi intenci&oacute;n enmendar la plana a tan ilustres opinantes, pero me atrevo a afirmar que la sugerencia es un poco errada hist&oacute;rica y comparativamente. La recuperaci&oacute;n de la democracia tuvo caminos muy diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses ocupados por las potencias nazi-fascistas fueron liberados por una acci&oacute;n cooperativa entre las potencias democr&aacute;ticas occidentales, la URSS y sus propias fuerzas. En grados diversos, con caracteres no siempre similares, tal cooperaci&oacute;n existi&oacute;. Nada similar ocurri&oacute; en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La que en 1945 se dio entre las grandes potencias tropez&oacute; con dificultades pol&iacute;ticas y estrat&eacute;gicas. No fue un capricho de Churchill el que tan pronto como se divis&oacute; el hundimiento del Tercer Reich ordenara, en el m&aacute;ximo secreto, la preparaci&oacute;n de planes de cara a examinar las posibilidades de enfrentarse con la URSS. Incluso apelando a las aguerridas unidades de la vencida <em>Wehrmacht</em> nazi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ensue&ntilde;o churchilliano se revitaliz&oacute; de otra manera ante un adversario com&uacute;n. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en la RFA? Despu&eacute;s de interesantes discusiones sobre si el futuro r&eacute;gimen democr&aacute;tico ser&iacute;a o no continuaci&oacute;n del Estado alem&aacute;n, la Ley Fundamental de 1949 (<em>Grundgesetz</em>) zanj&oacute; el problema en la segunda direcci&oacute;n. Incluy&oacute; un art&iacute;culo &ndash;el 131&ndash; sobre los funcionarios p&uacute;blicos. Preve&iacute;a el examen de su situaci&oacute;n jur&iacute;dica de cara al futuro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se lidi&oacute; con el pasado dictatorial (muchas leyes y disposiciones del mismo pasaron al olvido, muchas otras no). El idolatrado Konrad Adenauer, primer jefe de Gobierno, eludi&oacute; formar coaliciones con los socialdem&oacute;cratas, a pesar de que estos hab&iacute;an sido perseguidos (como tambi&eacute;n los comunistas) a sangre y fuego durante el Tercer Reich.
    </p><p class="article-text">
        Hubo ciertamente coaliciones, pero con partidos de derechas, algunos de cuyos miembros ten&iacute;an un pasado bastante pardo, por no decir muy pardo. Ahora tambi&eacute;n sabemos que, adem&aacute;s, Adenauer se sirvi&oacute; vilmente de los resortes del naciente Estado democr&aacute;tico para espiar a los socialdem&oacute;cratas de mala manera con fines de pol&iacute;tica interna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El BND (<em>Bundesnachrichtendienst</em>, servicio de inteligencia exterior, trufado de viejos nazis) colabor&oacute; gustoso en una acci&oacute;n profundamente anticonstitucional contra el adversario pol&iacute;tico de casa. Era &ldquo;rojo&rdquo; y no estaba contaminado por la colaboraci&oacute;n con el Tercer Reich. Tales actuaciones quiz&aacute; no sean conocidas de muchos lectores. Aprovecho, pues, para recomendar una obra, por el momento solo en alem&aacute;n, del profesor Klaus-Dietmar Henke. Para dar envidia a nuestros pol&iacute;ticos recordar&eacute; aqu&iacute; que los historiadores alemanes han tenido la posibilidad y los medios para describir la organizaci&oacute;n y evoluci&oacute;n del BND en la friolera de catorce gruesos vol&uacute;menes, con sus derivas de pol&iacute;tica interna. En nuestros lares todav&iacute;a no se conocen todos los entresijos del 23-F.
    </p><p class="article-text">
        En la RFA, despu&eacute;s de ciertas dificultades pol&iacute;tico-administrativas, tambi&eacute;n se ha examinado con evidencia primaria relevante de &eacute;poca (es decir, documentos, papeles) la continuada permanencia de un inmenso porcentaje de jueces y fiscales de pasado pardo, aunque no necesariamente en sus mismos puestos (<em>Die Akte Rosenburg. Das Bundesministerium der Justiz und die NS-Zeit</em>). La ha publicado el Ministerio Federal de Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, ser&iacute;a interesante que los espa&ntilde;oles pudieran leer en castellano algo equivalente. Seg&uacute;n el profesor Glicerio S&aacute;nchez Recio, &ldquo;bichitos&rdquo; desconocidos han atacado y se han &ldquo;comido&rdquo; la documentaci&oacute;n relevante.&nbsp;&iquest;No convendr&iacute;a conocer los curricula franquistas de muchos de los juristas que pasaron raudos cuales centellas de la dictadura a la democracia sin que se les tocara un pelo?
    </p><p class="article-text">
        En la RFA, las primeras grandes coaliciones no ampliaron las bases de lo que aqu&iacute; denominamos memoria hist&oacute;rica o memoria democr&aacute;tica. La multitud de exnazis que siguieron en la Administraci&oacute;n, la pol&iacute;tica, las fuerzas armadas y los servicios de seguridad fue enorme. Se aprobaron dos leyes de amnist&iacute;a. Ya pueden suponer los amables lectores que no se destinaron a favor de los oponentes a la aberrante dictadura nacional-socialista sino a una multitud de sus servidores.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n en contra adquiri&oacute; velocidad de crucero tras 1968, cuando por fin el partido socialdem&oacute;crata contribuy&oacute; a la responsabilidad de gobierno. En los a&ntilde;os setenta una nueva generaci&oacute;n empez&oacute; a enfrentarse con el pasado de sus padres y de sus abuelos.&nbsp;Desde entonces la historiograf&iacute;a ha puesto los focos sobre lo ocurrido en los a&ntilde;os treinta y cuarenta con un despliegue de medios y de apoyos p&uacute;blicos que en Espa&ntilde;a ni siquiera es posible so&ntilde;ar. &iquest;Ha servido para algo?&nbsp;En las partes que constituyeron la RFA antes de la absorci&oacute;n de la oriental la respuesta es positiva, en particular en la ense&ntilde;anza reglada. Tengo la impresi&oacute;n de que el equivalente de sus contenidos levantar&iacute;a oleadas de indignaci&oacute;n en los partidos de derechas en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el crecimiento de un partido ultraderechista (AfD) permite pensar si en los &uacute;ltimos veinticinco a&ntilde;os se ha hecho lo suficiente para enfrentar a los ex alemanes orientales con su propio pasado. Pero, a diferencia del caso espa&ntilde;ol, todav&iacute;a en la CDU hay resistencias duras a una aproximaci&oacute;n a tal ultraderecha. Aqu&iacute; el PP ha abrazado cari&ntilde;osamente a Vox y ambos se presentan como las fuerzas que desean configurar el futuro conjuntamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Moraleja? Cada pa&iacute;s se enfrenta con su historia como puede (o como le dejan). Nuestras derechas no tienen demasiada credibilidad cuando siguen afirmando que los partidos de centro izquierda y de izquierda deban llegar a un acuerdo con quienes se han sentido poco estimulados a levantar mucho m&aacute;s la manta sobre un pasado tenebroso. Son los sucesores de una tradici&oacute;n historiogr&aacute;fica corrupta en sus mismos fundamentos y que los historiadores (m&aacute;s j&oacute;venes que servidor en la mayor&iacute;a) hemos empleado mucho tiempo en tratar de poner al descubierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho lo que antecede, reconozco que el caso italiano, que conozco peor, merecer&iacute;a un tratamiento especial. Dado que el asalto a la Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola se hizo con el apoyo previo &ndash;y siempre negado&ndash; de la Italia fascista, quiz&aacute; fuese oportuno traducir el libro de David Broder '<em>Mussolini&acute;s Grandchildren</em>'. Al Ministerio de Justicia le invito a que allegue algunos miles de euros para publicar en castellano '<em>Die Akte Rosenburg'</em>. Los historiadores y periodistas espa&ntilde;oles que no comulgan con ruedas de molino lo agradecer&aacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/amnistias-grandes-coaliciones-e-historia_129_10532395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 20:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre amnistías, 'grandes coaliciones' e historia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[18 de Julio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/18-julio_129_10385511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80202a0e-e092-48ad-985c-48604bc968f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="18 de Julio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias a tres generaciones de historiadores españoles y extranjeros las leyendas franquistas han pasado a mejor vida, aunque muchos lectores todavía no se lo crean y ahora las reviva Vox</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a se consider&oacute;, entre 1936 y 1977, como la fecha m&aacute;s se&ntilde;era de la historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a. Solamente por detr&aacute;s, quiz&aacute;, del 2 de mayo de 1808. Conmemor&oacute; el inicio del &ldquo;Glorioso Movimiento Nacional&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Represent&oacute; la efem&eacute;rides por excelencia para la dictadura franquista y sus soportes militares, fascistas, cat&oacute;licos trentistas y menendezpelayistas, sumisos historiadores, periodistas con carnet del partido &uacute;nico. Tambi&eacute;n para una masa ingente de espa&ntilde;oles indoctrinados en la &uacute;nica fe y no contaminados por lo que escrib&iacute;an en el extranjero (casi siempre &ldquo;aviesamente&rdquo;) protestantes, masones, comunistas, socialistas, liberales, anarquistas y librepensadores.
    </p><p class="article-text">
        Quienes no lo eran en Espa&ntilde;a lo recordar&aacute;n tambi&eacute;n de forma ambivalente porque se recib&iacute;a una paga extraordinaria (al igual que en Navidad).&nbsp;Ambas ven&iacute;an como anillo al dedo para atender a los gastos de las vacaciones (quienes las disfrutaran) y a los regalos a familia y amigos.
    </p><p class="article-text">
        La igualmente denominada &ldquo;Guerra de Liberaci&oacute;n Nacional&rdquo; fue as&iacute; mismo la &ldquo;Cruzada&rdquo; por antonomasia. Un trasunto al siglo XX de las que contribuyeron a fundar el reino cristiano de Jerusal&eacute;n. Este dur&oacute; casi 200 a&ntilde;os. El de Franco, 40. La que se llev&oacute; a cabo contra los albigenses tuvo un &eacute;xito permanente; la herej&iacute;a c&aacute;tara no renaci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La franquista actu&oacute; contra otras abominaciones: el comunismo ateo y destructor, los separatismos y la masoner&iacute;a. Los falangistas incluso arremetieron de boquilla contra el capitalismo. Franco y el Opus Dei edulcoraron la supuesta &ldquo;tercera v&iacute;a&rdquo; cuando los afanes cuarteleros y aut&aacute;rquicos dejaron paso, en 1953 y 1959, al acomodo con los norteamericanos en los planos pol&iacute;tico y de seguridad (interna) y, luego, en lo econ&oacute;mico, con los restantes pa&iacute;ses capitalistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mediante su aplicaci&oacute;n local del <em>F&uuml;hrerprinzip</em> Franco justific&oacute; su ejecutoria. Dio 'respuesta' a la cuesti&oacute;n central de la historia espa&ntilde;ola en el pasado siglo: &iquest;<em>Por qu&eacute; hubo una guerra civil</em>? Sus cohortes militares, civiles y propagandistas hab&iacute;an empezado a adelantarla desde antes de la II Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Las patra&ntilde;as se mantuvieron inc&oacute;lumes merced a una censura de guerra hasta que en 1966 el ministro de (Des)Informaci&oacute;n y Turismo, profesor Fraga Iribarne -uno de los fundadores de lo que despu&eacute;s lleg&oacute; a ser el PP-, la sustituy&oacute; por otra versi&oacute;n m&aacute;s digestible, pero no menos contundente. Fue la hora de los &ldquo;expertos&rdquo; del Servicio Hist&oacute;rico Militar y del profesor Ricardo de la Cierva, entre muchos otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante aquellos cuarenta y pico a&ntilde;os el martilleo a los espa&ntilde;oles fue constante. Todav&iacute;a hoy algunos &ldquo;historiadores&rdquo;, de uniforme y civiles, siguen mencionando la amenaza moscovita (desde la implosi&oacute;n de la URSS la ha sustituido en parte la &ldquo;sovietizaci&oacute;n&rdquo; del partido socialista). Un denso trabajo de David Jorge, que espero aparezca en septiembre en Los Libros de la Catarata, analiza lo que hubo detr&aacute;s en cuanto a la Komintern se refiere. Tengo curiosidad por ver qu&eacute; documentaci&oacute;n opondr&aacute;n los numerosos &ldquo;expertos&rdquo; que pasan por historiadores.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la censura, tambi&eacute;n eliminada en 1977 (algunos previsores ya hab&iacute;an ordenado la quema o destrucci&oacute;n de toneladas de papeles comprometedores), la libertad de investigaci&oacute;n qued&oacute; recortada en la pr&aacute;ctica por otra barrera menos transparente: el dif&iacute;cil acceso a los archivos militares, judiciales y policiales en sus diversas formas.&nbsp;(A limar su dureza atendi&oacute;, entre otros, el diputado profesor Peces-Barba, uno de los ponentes de la comisi&oacute;n que elabor&oacute; el proyecto de Constituci&oacute;n, con el art&iacute;culo 105 b).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como de la ley al hecho suele mediar un largo trecho, la apertura se dilat&oacute; en el tiempo. En los &uacute;ltimos Gobiernos del PP, por ejemplo, dos sucesivos ministros de Defensa, el Sr. Moren&eacute;s y la Sra. De Cospedal, desgranaron multitud de argumentos falaces -cuando no rid&iacute;culos- para &ldquo;justificar&rdquo; el retraso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todas maneras, merced al inmenso trabajo de muchos archiveros y finalmente del actual Gobierno, una nueva parte de la documentaci&oacute;n conocida es ya consultable. As&iacute; han ido saliendo a la luz los sapos, culebras y serpientes (algunas altamente venenosas) que encuentran en ellos nutriente duradero.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a tres generaciones de historiadores espa&ntilde;oles y extranjeros las leyendas franquistas han pasado a mejor vida, aunque muchos lectores todav&iacute;a no se lo crean y ahora las reviva Vox. Se ha hurgado en archivos y bibliotecas fuera de Espa&ntilde;a y, sobre todo, en ella. Desde el punto de vista cient&iacute;fico -es decir, de historia basada en documentos, fosas, testimonios que pudieron recogerse a tiempo- se ha profundizado en el conocimiento de las negruras de un pasado no explorado suficientemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, cuarenta a&ntilde;os de distorsiones dejan huellas perennes, que adem&aacute;s siguen vehicul&aacute;ndose a trav&eacute;s de los modernos medios de comunicaci&oacute;n. La batalla por la historia influye en la batalla por el presente y, en consecuencia, por el futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Servidor ha tratado de despejar algunas de las venas ocultas que alimentaron las falacias sobre el &ldquo;18 de julio&rdquo; y el comportamiento de Franco antes, en y despu&eacute;s de la Guerra Civil. Nunca con la pretensi&oacute;n de llegar a la verdad absoluta; simplemente para contribuir a triturar algunas de las leyendas todav&iacute;a en circulaci&oacute;n en la Espa&ntilde;a de nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, la cuesti&oacute;n del mill&oacute;n: &iquest;<em>Qui&eacute;n quiso la guerra civil</em>? No se han encontrado pruebas de que figurase entre los insondables designios del Alt&iacute;simo. S&iacute; en los de ciertos sectores l&iacute;deres: a saber, los mon&aacute;rquicos, una parte del Ej&eacute;rcito y de los &oacute;rganos de seguridad del Estado <em>debidamente infiltrados</em>, equipos de pistoleros falangistas y contratados am&eacute;n de los financiadores de la conspiraci&oacute;n. Al carro se incorpor&oacute; Gil Robles, tras dudas existenciales, el mismo d&iacute;a de las elecciones de febrero. Sus muchachos lo hicieron en los meses siguientes y &eacute;l definitivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la vital tarea de lamentar los inmensos &ldquo;destrozos&rdquo; ocasionados por los gobiernos de izquierda, diversos medios, como <em>ABC</em>, <em>El Debate</em> y <em>La Naci&oacute;n,</em> se sumaron a un ejercicio emocionante: contribuir a crispar el ambiente ante el desastre que se abatir&iacute;a sobre Espa&ntilde;a si triunfaba la &ldquo;revoluci&oacute;n&rdquo;, es decir, quienes no pensaban como ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde estaban sus 'pruebas'? En las reformas republicano-socialistas del primer bienio (supuestos s&iacute;ntomas del avance &ldquo;bolchevique&rdquo;, ya detectado antes del 14 de abril de 1931) y en su reanudaci&oacute;n tras las elecciones de 1936. Todo ello, m&aacute;s otras dimensiones adicionales como la significaci&oacute;n de la violencia pol&iacute;tica (siempre exagerada), ha sido objeto de sesudas disquisiciones acad&eacute;micas. Pocos se han atrevido a impugnar, con datos, las investigaciones de Gonz&aacute;lez Calleja.
    </p><p class="article-text">
        Siempre se tergivers&oacute; que la conspiraci&oacute;n evolucion&oacute; de la mano del fascismo italiano y, en particular, del <em>Duce</em> redentor. Se hizo con celo y precauciones m&aacute;ximas tales como la posterior &ldquo;limpieza&rdquo; de archivos, la &ldquo;desaparici&oacute;n&rdquo; de los papeles de algunos de los protagonistas militares y civiles, desinformaci&oacute;n a espuertas y la abundante aplicaci&oacute;n de los m&aacute;s primarios mecanismos de proyecci&oacute;n (achacando al adversario rasgos deleznables caracter&iacute;sticos del comportamiento propio).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Porque el 18 de julio de 1936 se prepar&oacute; con el fin de restablecer la Monarqu&iacute;a (convenientemente fascistizada) de la mano de los pr&oacute;ceres que gravitaban pesadamente sobre el <em>ABC</em> y <em>La Naci&oacute;n</em>. La hubiesen dirigido, tras un per&iacute;odo de transici&oacute;n no definido, dos prohombres: el teniente general Jos&eacute; Sanjurjo y el eminente exministro de la dictadura primorriverista Jos&eacute; Calvo Sotelo, el 'proto-m&aacute;rtir' por excelencia. Olv&iacute;dense los lectores de las enga&ntilde;ifas de Mola en alguna de sus instrucciones reservadas.
    </p><p class="article-text">
        El vector fascista lo han analizado con mayor o menor detalle varios historiadores. Extranjeros (Coverdale, Heiberg, Preston) y espa&ntilde;oles (Bahamonde, Gonz&aacute;lez Calleja, Saz). Desgraciadamente sin los documentos imprescindibles. Estos se encuentran en la madrile&ntilde;a calle de Alcal&aacute;, en el archivo de la Universidad de Navarra, en el municipal de Barcelona, en el General Militar de &Aacute;vila, en los diplom&aacute;ticos y militares franceses y, no en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, en lo que queda de las evidencias relevantes fascistas (que no son muchas) en los archivos militares y civiles romanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 1&ordm; de julio de 1936 se firmaron cuatro contratos con la Societ&agrave; Idrovolante Alta Italia. El primero preve&iacute;a un suministro inicial de 12 aviones Savoia Marchetti 81 antes de que finalizara el mes. As&iacute; ocurri&oacute;. El financiero que, previsoramente, ya en marzo hab&iacute;a preparado el pago en divisas fue un se&ntilde;or llamado Juan March. El env&iacute;o del resto de la ayuda militar se apalabr&oacute; para agosto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Franco, que orden&oacute; asesinar al general Amado Balmes (ocurri&oacute; el 16 de julio) y estaba enterado probablemente del vector fascista gracias al general mon&aacute;rquico Luis Orgaz, &ldquo;residenciado&rdquo; en Las Palmas, estuvo tentado de no exponerse lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Es lo que hacen los h&eacute;roes de su&nbsp; calibre. Lleg&oacute; a pensar en volar a Tetu&aacute;n con pasaporte italiano por si encontraba dificultades en Casablanca. Aspiraba, se rumore&oacute;, a la Alta Comisar&iacute;a en Marruecos. Calvo Sotelo, Balmes y Sanjurjo le abrieron otro camino.
    </p><p class="article-text">
        Como la ocasi&oacute;n la pintan calva, Franco no tard&oacute; en manifestar algunos de sus no confesables prop&oacute;sitos. A las tres semanas de asentarse en la &ldquo;Jefatura del Estado&rdquo; empez&oacute; a ordenar que se detrajeran fondos de diversas suscripciones y se transfirieran a sus cuentas bancarias. Se apa&ntilde;&oacute; una fortunita mientras sus soldados, oficiales y jefes mor&iacute;an en las trincheras o se desangraban en los hospitales en una guerra que alarg&oacute; todo lo que pudo. Vendi&oacute; irregularmente y en el m&aacute;s estricto secreto caf&eacute; para redondear sus ya cuantiosos fondos. No fue, desde luego, un tendero vulgar. S&iacute; un aprovechado sin escr&uacute;pulos. &iquest;Acaso no hab&iacute;a ganado la guerra?
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, sopes&oacute; unirse a Hitler en busca de un mini-Imperio. Para evitarlo, los brit&aacute;nicos colmaron de divisas a sus militares m&aacute;s allegados e incluso al propio hermano, don Nicol&aacute;s. La llegada al Gobierno -en el que ya figuraba el general Varela, que se encontraba entre los agraciados- del coronel Valent&iacute;n Galarza como ministro de la Gobernaci&oacute;n fue una de las pocas noticias que alegraron el coraz&oacute;n, en tiempos muy amargos, del subsecretario permanente del Foreign Office, Sir Alexander Cadogan. Era quien manejaba la batuta de los sobornos, que tambi&eacute;n contaban con la inapreciable ayuda de (&iquest;qui&eacute;n lo dir&iacute;a?) don Juan March.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto se ense&ntilde;a a los j&oacute;venes espa&ntilde;oles. Tampoco de los miles de asesinatos inmediatos y sin combates en Navarra, Le&oacute;n, Galicia, Castilla la Vieja, La Rioja y Canarias. Ni de los que en dimensiones horrendas hubo en Andaluc&iacute;a. Se castig&oacute; a los &ldquo;rojos&rdquo;, &ldquo;malos&rdquo; espa&ntilde;oles. Al m&aacute;s que probable asesino de Balmes se le cambi&oacute; la sentencia de un consejo de guerra que habr&iacute;a terminado con su carrera militar. Franco sol&iacute;a ser generoso con algunos de sus servidores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras sus restos mortales esperan la llegada del D&iacute;a del Juicio Final es de suponer que la Historia tendr&aacute; mucho m&aacute;s qu&eacute; decir sobre su ejecutoria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/18-julio_129_10385511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jul 2023 20:39:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Antonio Primo de Rivera, no mártir sino traidor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jose-antonio-primo-rivera-no-martir-traidor_129_10143105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0089b9d5-ae92-4f9b-be0e-e3413111642f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Antonio Primo de Rivera, no mártir sino traidor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es responsable de haber aportado su granito de arena (nada despreciable) a la crispación de la primavera de 1936 de la mano de la Italia de Mussolini, y de lo que era plenamente consciente</p><p class="subtitle">Análisis - La verdad sobre el proceso por el que se ejecutó a José Antonio Primo de Rivera. Por Pedro García-Caro</p></div><p class="article-text">
        La exhumaci&oacute;n del cad&aacute;ver de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera (JAPdR) de la tumba que ocupaba hasta ahora en la bas&iacute;lica del Valle de Cuelgamuros es veros&iacute;mil que d&eacute; origen a enconados y sesudos an&aacute;lisis entre los comentaristas de prensa. Tambi&eacute;n en el p&uacute;blico en general y, espero que, en menor medida, entre los historiadores profesionales. 
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente la exhumaci&oacute;n tiene una base conminatoria en la Ley de Memoria Democr&aacute;tica (<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-17099" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BOE del 20 de octubre de 2022</a>). Tanto en sus fundamentos generales como en sus disposiciones concretas (arts. 35. 41 <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-17099#:~:text=Art%C3%ADculo%2054.%20Valle%20de%20los%20Ca%C3%ADdos." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y, en particular, 54</a>). En este &uacute;ltimo, el apartado 4 se aplica directamente al caso (&ldquo;Asimismo, se proceder&aacute; a la reubicaci&oacute;n de cualquier resto mortal que ocupe un lugar preeminente en el recinto&rdquo;). El del fundador de Falange es el &uacute;nico en que se da lugar tal circunstancia. En este sentido, el Gobierno aplica la ley. Puede discutirse de su idoneidad, pero la ley es la ley. Para m&iacute; el aspecto jur&iacute;dico no da pie a grandes controversias. La familia del difunto ha aceptado la exhumaci&oacute;n y proceder&aacute; a la reinhumaci&oacute;n en un cementerio normal, seg&uacute;n ha informado la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Me interesan m&aacute;s los debates a que el suceso puede dar lugar entre los comentaristas y en el p&uacute;blico en general. A su vez conectados con el juicio que JAPdR sigue despertando en la sociedad espa&ntilde;ola. En este sentido, cabe se&ntilde;alar que para los historiadores su papel no es demasiado discutible, aunque probablemente queden aspectos o facetas por explorar. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre JAPdR se ha escrito largo y tendido. Fue una figura elevada por la dictadura franquista al pin&aacute;culo de la gloria m&aacute;s inmarcesible. Elogios, ditirambos y eleg&iacute;as llovieron sobre &eacute;l desde el primer momento. La corriente no ha cesado. Personalmente siempre me he referido a uno de sus comentaristas m&aacute;s se&ntilde;alados que, lo que son las cosas, hoy pr&aacute;cticamente no conoce nadie: Agust&iacute;n del R&iacute;o Cisneros. Un vistazo a los sobrehumanos esfuerzos de Mr. Google da un total de hits inmenso para dicho caballero, especializado en la ex&eacute;gesis de las insondables profundidades del pensamiento joseantoniano.&nbsp;Adem&aacute;s, las <em>Obras Completas</em> de JAPdR est&aacute;n colgadas en Internet. Cualquiera puede consultarlas. Personalmente mi favorita es su <a href="https://www.rumbos.net/ocja/jaoc0189.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Carta a los militares de Espa&ntilde;a</em></a><em>. </em>No la he comparado con el texto original que, en un ejemplar primorosamente impreso, se encuentra en el Archivo General Militar de &Aacute;vila. 
    </p><p class="article-text">
        Las biograf&iacute;as de JAPdR no son pocas. Los autores que las han escrito son de adscripciones t&eacute;cnicas e ideol&oacute;gicas diversas, es decir, de casi todos los colores del arco&iacute;ris. Me atrevo a se&ntilde;alar que muchas de ellas lo son en funci&oacute;n de su papel (una vez fusilado por los republicanos, tras el correspondiente juicio, el 20 de noviembre de 1936) que la dictadura de Franco asign&oacute;, desde el primer momento, al partido (Falange Espa&ntilde;ola) por &eacute;l fundado. 
    </p><p class="article-text">
        De esto, sin embargo, JAPdR no fue responsable. A lo m&aacute;s lo fue su familia m&aacute;s directa y seguidores de primera hora m&aacute;s adictos que se unieron al carro de los militares, falangistizados o no, y se auparon en &eacute;l. No se subrayar&aacute; lo suficiente que el fascismo espa&ntilde;ol, que surgi&oacute; con JAPdR y otros, pero que hasta julio de 1936 hab&iacute;a sido una fuerza minoritaria, se construy&oacute; no durante los a&ntilde;os republicanos sino en la propia guerra civil. En parte, por la necesidad de Franco de apa&ntilde;arse con una capa ideol&oacute;gica que lo acercara a las potencias del Eje, sin cuya ayuda es dif&iacute;cil que hubiese ganado la guerra. En parte, porque los fascistas italianos no tardaron en aconsej&aacute;rselo vivamente incluso antes de que se elevara al Mando supremo. Y, en parte, porque dif&iacute;cilmente hubiera despertado gran entusiasmo entre los antiguos votantes de las pluriformes derechas si se hubiera presentado el GMN (&ldquo;Glorioso Movimiento Nacional&rdquo;) como lo que hab&iacute;a sido en un principio: el resultado de una conspiraci&oacute;n mon&aacute;rquica, militar y fascista (no solo por JAPdR, que tambi&eacute;n, sino por la ayuda que a los mon&aacute;rquicos les hab&iacute;a prometido el Duce antes del 18 de julio de 1936).
    </p><p class="article-text">
        Subrayo que JAPdR estaba al corriente de dicha conspiraci&oacute;n y de sus conexiones con el fascismo italiano. Ya hab&iacute;a puesto a la disposici&oacute;n de los directores de la misma (el teniente general Sanjurjo y el diputado a Cortes y eminente jurista Jos&eacute; Calvo Sotelo) la preciosa ayuda de sus hombres para realizar una parte del trabajo sucio necesario. Se trataba de crear en Espa&ntilde;a la sensaci&oacute;n de que la PATRIA se encontraba en un estado de necesidad. 
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, el antirrepublicanismo antidemocr&aacute;tico y fascista de JAPdR lo hubiese llevado en esa misma direcci&oacute;n, pero los mon&aacute;rquicos &mdash;que no ten&iacute;an demasiada raigambre en la juventud espa&ntilde;ola&mdash; necesitaban una fuerza de choque que calentara el ambiente con atentados, asesinatos y provocaciones. No lo digo yo. Lo escribi&oacute; ya, en sus <em>Memorias,</em> Pedro Sainz Rodr&iacute;guez, mon&aacute;rquico de pro. Fue el hombre de contacto con los italianos, junto con otro mon&aacute;rquico y exministro de la Dictadura primorriverista, Antonio Goicoechea, aunque este lo era adem&aacute;s directamente con el Duce. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso en alguna ocasi&oacute;n, antes de las elecciones de febrero de 1936, al frente de la denominada &ldquo;Falange de la sangre&rdquo;, los mon&aacute;rquicos pusieron a uno de los suyos, el comandante y piloto laureado por sus haza&ntilde;as en &Aacute;frica, Juan Antonio Ansaldo. No por casualidad era tambi&eacute;n el pe&oacute;n sobre el cual gravitaban los aspectos operativos de la conspiraci&oacute;n con los italianos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando servidor era joven e inexperto historiador hice mucho hincapi&eacute; en que JAPdR recib&iacute;a tambi&eacute;n dinero de Mussolini a trav&eacute;s de la embajada fascista en Par&iacute;s. No fue un descubrimiento m&iacute;o. Lo hab&iacute;a visto primero y tergiversado un aspirante de historiador y luego reputad&iacute;simo novelista (lleg&oacute; a ser miembro de la Acad&eacute;mie Fran&ccedil;aise). &Eacute;l lo hizo desde el punto de vista franc&eacute;s. Servidor lo hizo desde el espa&ntilde;ol. La noticia levant&oacute; una cierta polvareda, pero a m&iacute; me interesaban m&aacute;s los lazos de los conspiradores con los nazis que con los italianos. De aqu&eacute;llos hubo muy pocos. Y luego un historiador norteamericano demostr&oacute;, con los papeles entonces conocidos, que tampoco hab&iacute;a muchos con los italianos. Se equivoc&oacute; rotundamente, como tambi&eacute;n se hab&iacute;a equivocado servidor.
    </p><p class="article-text">
        Solo la combinaci&oacute;n de documentaci&oacute;n espa&ntilde;ola (mon&aacute;rquica y carlista), italiana y francesa permite ahondar en los lazos de la conspiraci&oacute;n a la que Sainz Rodr&iacute;guez y Goicoechea incorporaron a JAPdR. No cabe decir &ldquo;gracias a Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que antecede lo han negado comentaristas, periodistas, aficionados e incluso historiadores que no han combinado los documentos que figuran en media docena de archivos de las procedencias mencionadas. ABC, por ejemplo, que ha dedicado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os numerosos art&iacute;culos a se&ntilde;alar cu&aacute;n perversas y sanguinarias eran las izquierdas espa&ntilde;olas antes del 18 de julio, no ha publicado una palabra al respecto. Tampoco ha refutado documentalmente las evidencias republicanas, mon&aacute;rquicas, cedistas, carlistas, francesas, brit&aacute;nicas, nazis y fascistas que es necesario examinar para mostrar en su luz aut&eacute;ntica el haz de fuerzas que llevaron al estallido de julio de 1936. No es de extra&ntilde;ar, ya que en la &eacute;poca desempe&ntilde;&oacute; un papel imprescindible en la construcci&oacute;n del relato que divisaba en la supuesta amenaza de imparable &ldquo;sovietizaci&oacute;n&rdquo; de Espa&ntilde;a, el peligro mortal no solo para la PATRIA sino para toda la Europa cristiana. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, JAPdR no fue responsable de la utilizaci&oacute;n que Franco hizo de su figura. S&iacute; lo es de haber aportado su granito de arena (nada despreciable, por cierto) a la crispaci&oacute;n de la primavera de 1936 de la mano de una potencia extranjera, la Italia de Mussolini, y de lo que era plenamente consciente.
    </p><p class="article-text">
        Servidor, a eso, lo denomina traici&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jose-antonio-primo-rivera-no-martir-traidor_129_10143105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Apr 2023 20:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Antonio Primo de Rivera, no mártir sino traidor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Antonio Primo de Rivera,Falange,Benito Mussolini,Francisco Franco,Ley de Memoria Histórica,Memoria Histórica,Patriotismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esclavitud y guerra civil: el caso norteamericano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/esclavitud-guerra-civil-caso-norteamericano_129_10114375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33c8edf8-aaa4-4104-8ac8-f613108d8dfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esclavitud y guerra civil: el caso norteamericano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto en Estados Unidos como en España hay autores capaces de defender lo que, para muchos otros, es indefendible. Allí, la buena fe sureña. Aquí, una dictadura que por falta de horizontes terminó convirtiéndose en “desarrollista” a lo largo de unos pocos años</p></div><p class="article-text">
        La actual coyuntura pol&iacute;tica en Estados Unidos tras las recientes medidas procesales contra Mr. Trump me trae a la memoria viejos tiempos. Cuando estuve all&iacute; (m&aacute;s o menos unos siete a&ntilde;os) viaj&eacute; mucho por los Estados del sur. Me hice con una colecci&oacute;n bastante extensa sobre su guerra civil, que don&eacute; a la biblioteca de la Facultad de Geograf&iacute;a e Historia de la UCM. Reflejaba el estado de la cuesti&oacute;n tal y como se percib&iacute;a el tema en la inmensa literatura existente en aquel pa&iacute;s a finales del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s acusadas de la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica estadounidense en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la reaparici&oacute;n de conceptos, ideas y formulaciones que de una u otra manera remiten a las controversias hist&oacute;ricas sobre la significaci&oacute;n, la denominaci&oacute;n y, por supuesto, los or&iacute;genes de aquella contienda. Como es sabido, estall&oacute;, por las armas, en 1861, hace m&aacute;s de 160 a&ntilde;os. Por comparaci&oacute;n, la espa&ntilde;ola es relativamente reciente: solo han transcurrido algo m&aacute;s de 80.&nbsp; Es decir, es posible que no la pol&eacute;mica dure otros tantos. Nunca hay que desesperar. No existe historia definitiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque por la &eacute;poca, el pa&iacute;s, la historia respectiva previa, las circunstancias sociol&oacute;gicas, econ&oacute;micas, tecnol&oacute;gicas y pol&iacute;ticas los dos conflictos tienen poco que ver entre s&iacute;, cabe advertir ciertas similitudes, esencialmente de car&aacute;cter log&iacute;stico y militar. Por ejemplo, dificultades en la organizaci&oacute;n de los ej&eacute;rcitos respectivos, papel del voluntariado, importancia del armamento, aculturaci&oacute;n b&eacute;lica de los oficiales provisionales, importancia de los profesionales pasados por la academia militar de West Point, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, predominan las disimilitudes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, la futura confrontaci&oacute;n ven&iacute;a larv&aacute;ndose desde hac&iacute;a d&eacute;cadas dadas las diferencias en <em>estructura econ&oacute;mica</em> entre los estados del norte y los del sur. M&aacute;s industrializados los primeros, de naturaleza agr&iacute;cola y rural en condiciones de predominio de monocultivo (algod&oacute;n) los segundos. <em>De clase</em>: incipiente base burguesa e industrial en el norte, predominio de una casta de ricos hacendados frente a una masa rural con frecuencia empobrecida en el sur. <em>De car&aacute;cter social</em>: industrializaci&oacute;n en estado relativamente avanzado con mercado de trabajo flexible alimentado por oleadas de inmigraci&oacute;n en el norte, existencia de un amplio sistema de actividades rurales fundamentados en la esclavitud en el sur. <em>De &iacute;ndole pol&iacute;tica</em>: confrontaci&oacute;n de intereses a la hora de extender, o no, la esclavitud a los nuevos territorios que iban abri&eacute;ndose a medida que avanzaba la colonizaci&oacute;n hacia el oeste. En general, la situaci&oacute;n previa fue m&aacute;s complicada que en el caso espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos &uacute;ltimos factores fueron decisivos. Esta constataci&oacute;n, casi obvia para muchos historiadores no norteamericanos, no lo fue para muchos que s&iacute; lo eran. De aqu&iacute; discrepancias y querellas que duraron casi un siglo sobre la significaci&oacute;n de la contienda. De hecho, una tradici&oacute;n sure&ntilde;a trat&oacute; de rebautizarla como &ldquo;guerra entre los Estados&rdquo;, &ldquo;guerra de independencia&rdquo;, &ldquo;guerra de liberaci&oacute;n&rdquo; y otras denominaciones m&aacute;s o menos ex&oacute;ticas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los vencidos lo que siempre estuvo en juego fue asentar una interpretaci&oacute;n que no dejase en mal lugar a las dos clases interconectadas entre s&iacute;. Los pol&iacute;ticos y la casta militar del sur. Fueron las que m&aacute;s se resistieron a las amenazas sobre su supervivencia y que proced&iacute;an de los estados en que la &ldquo;peculiar instituci&oacute;n&rdquo; por antonomasia (la esclavitud) no estaba prohibida o dif&iacute;cilmente tolerada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hubo tambi&eacute;n otros importantes factores econ&oacute;micos en el trasfondo: el norte era proteccionista en sus relaciones exteriores; el sur, por el contrario, era librecambista. Ten&iacute;a una posici&oacute;n dominante en el cultivo extensivo del algod&oacute;n. Esta era una materia prima para la industria textil de los pa&iacute;ses (como Gran Breta&ntilde;a) m&aacute;s adelantados en la v&iacute;a de la industrializaci&oacute;n. De aqu&iacute; la postura, alg&uacute;n tiempo ambivalente, de la clase pol&iacute;tica brit&aacute;nica. No dur&oacute; mucho gracias en parte a la combinaci&oacute;n de la repugnancia masiva hacia la esclavitud y la existencia de fuentes alternativas de suministros (India, Egipto). Fuentes que, por la gracia de Dios y de las bayonetas de los soldados de Su Majestad, ca&iacute;an en la &oacute;rbita de Londres y que no tardaron en sobreponerse a las simpat&iacute;as que despertaban en las clases altas los caballeros sure&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este esquema, muy brevemente expuesto, era conocido en la &eacute;poca de la contienda (como la arremetida nazi-fascista en el caso espa&ntilde;ol), pero no obstaculiz&oacute; la aparici&oacute;n de una &ldquo;<em>memoria hist&oacute;rica</em>&rdquo; ad hoc en los estados del sur. En particular porque una guerra civil que termin&oacute; llev&aacute;ndose a cabo (aunque no al principio) para liquidar la &ldquo;peculiar instituci&oacute;n&rdquo; de la esclavitud concluy&oacute; con una derrota militar sin paliativos. Ahora bien, con la peculiaridad de que, en su territorio, le sucedi&oacute; una victoria pol&iacute;tica de las clases sure&ntilde;as dominantes tras unos cuantos a&ntilde;os. &iquest;Ser&aacute; algo equivalente el destino, salvando las distancias, del caso espa&ntilde;ol, con mayor exactitud para los vencidos?
    </p><p class="article-text">
        En el estadounidense fue un juego de prestidigitadores a escala masiva que se desarroll&oacute; en el per&iacute;odo de la denominada &ldquo;reconstrucci&oacute;n&rdquo;. Los exesclavos se convirtieron, s&iacute;, en hombres libres pol&iacute;ticamente. En realidad, subordinados a la explotaci&oacute;n por parte de los antiguos propietarios de carne humana. No dieron las gracias a la aparici&oacute;n y desarrollo de una abundante legislaci&oacute;n discriminatoria y segregacionista tipo &ldquo;Jim Crow&rdquo; que mutilaba sus derechos civiles. Dur&oacute; hasta los a&ntilde;os sesenta del siglo XX y a&uacute;n subsisten trazas. Los acompa&ntilde;&oacute; el predominio del partido dem&oacute;crata con su correlato: la reinterpretaci&oacute;n de la guerra civil como guerra de los Estados, del Norte contra el Sur&hellip; Siempre ocultando, o velando, la prevalencia de la &ldquo;peculiar instituci&oacute;n&rdquo;. Incluso eminentes autores pusieron de manifiesto la &ldquo;racionalidad&rdquo; econ&oacute;mica que subyac&iacute;a a la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (Nota: siempre hay historiadores, economistas, soci&oacute;logos y polit&oacute;logos que, bien remunerados o con gran capacidad de proyecci&oacute;n publicitaria, explican y comprenden las aberraciones m&aacute;s notorias. En la actualidad no hay sino contemplar en Fox News, por ejemplo, el entusiasmo de los seguidores -siempre superpatriotas- de Mr. Trump).
    </p><p class="article-text">
        Como historiador me interes&oacute; leer c&oacute;mo los colegas del sur de los Estados Unidos defend&iacute;an la interpretaci&oacute;n de su propia historia acorde con sus necesidades pol&iacute;ticas, ideol&oacute;gicas y culturales. Esto no quiere decir que no hubiera otros m&aacute;s apegados a las fuentes, abordadas desde un amplio abanico de mecanismos anal&iacute;ticos. Significa, simplemente, que, en la profesi&oacute;n, tanto en Estados Unidos como en Espa&ntilde;a, hay autores capaces de defender lo que, para muchos otros, es indefendible. All&iacute;, la buena fe sure&ntilde;a. Aqu&iacute;, una dictadura que por falta de horizontes termin&oacute; convirti&eacute;ndose en &ldquo;desarrollista&rdquo; a lo largo de unos pocos a&ntilde;os. Hoy se reinterpretan de nuevo para blanquearla en todo lo posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha visto las dos grandes pel&iacute;culas que pintaron una imagen deslumbrante de unos estados en los que la esclavitud estaba presente s&iacute;, pero que en el fondo no era tan mala? <em>El nacimiento de una naci&oacute;n</em>, de Griffith, con sus jinetes encapuchados del Ku Klux Klan y sus antorchas de fuego (o para generaciones ya acostumbradas al tecnicolor, <em>Lo que el viento se llev&oacute;)</em> son fuentes perennes de asombro. Un norte depredador, destructor, mercantilista, dominado por una aristocracia de la industria y del comercio se opon&iacute;a a una sociedad en la que, poco a poco, la &ldquo;peculiar instituci&oacute;n&rdquo;, no tan exagerada, ir&iacute;a desapareciendo. La guerra fue, as&iacute;, un grav&iacute;simo error y la &ldquo;causa perdida&rdquo; (la del Sur) digna de mejor suerte. Ni que decir tiene que las consecuencias de una victoria sure&ntilde;a hubieran sido absolutamente fundamentales para inducir un siglo XX completamente diferente, a escala continental y global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, a veces se sugiere que la eventual continuaci&oacute;n de la dictadura de Franco nos hubiera hecho perder algunos a&ntilde;os, pero que es dif&iacute;cil que no se hubiera producido otra transici&oacute;n, aunque tal vez de forma diferente. La clase pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y burocr&aacute;tica dominante en la dictadura comprendi&oacute; que hacerla cuando se hizo le evitar&iacute;a muchos problemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la &ldquo;causa perdida&rdquo; sure&ntilde;a revive oblicuamente en Fox News, en el trumpismo, en las alucinantes escenas de esos millones de norteamericanos que sueltan barbaridades a chorros y a favor de su candidato, &ldquo;despose&iacute;do&rdquo; vilmente de su victoria en las urnas. Si se hurga un poco en el trasfondo, de las heridas no curadas de la guerra del XIX vuelve a manar sangre. Y, mientras tanto, que los negros (perd&oacute;n, los &ldquo;americanos de color&rdquo;) se anden con el debido cuidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a los historiadores necesitamos documentos, evidencias internas sobre el funcionamiento de los mecanismos del Estado y, naturalmente, memorias que si bien a veces son poco respetables deber&iacute;an poder contrastarse en todo caso. Lo cual nos lleva al pan y a la sal del historiador: la apertura de archivos. Cuanto antes, mejor. En esto, todo hay que decirlo, los norteamericanos nos ganaron. Pero, pol&iacute;ticamente &iquest;han sido los buenos? En Espa&ntilde;a el futuro de la Memoria Democr&aacute;tica y la continuada apertura de archivos est&aacute;n, en este a&ntilde;o de elecciones, abiertos a debate.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/esclavitud-guerra-civil-caso-norteamericano_129_10114375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Apr 2023 20:36:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esclavitud y guerra civil: el caso norteamericano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerras,Esclavitud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador en tiempos de redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/historiador-tiempos-redes_129_10075253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4bca289-bd0c-4c16-976b-4bb75d2740df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador en tiempos de redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ”hechos alternativos” han llegado para quedarse, envueltos además en ropaje “seudocientífico”. Nunca ha sido más necesaria, en mi opinión, la buena historia que en los momentos actuales</p></div><p class="article-text">
        Hubo una &eacute;poca, no tan lejana en el tiempo, en la que no exist&iacute;an dudas acerca de lo que era el pasado. Se reflejaba m&aacute;s o menos n&iacute;tidamente en documentos, peri&oacute;dicos, memorias, monumentos etc. Era deber del historiador interpretar dicho pasado ateni&eacute;ndose a evidencias. Algo que ven&iacute;a haci&eacute;ndose desde la m&aacute;s remota antig&uuml;edad. &iquest;C&oacute;mo, si no, hubiese escrito Edward Gibbon su historia sobre la decadencia y ca&iacute;da del Imperio romano?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay una cosa que no es est&aacute;tica es el pasado. La gran historiadora canadiense Margaret MacMillan lo explicaba con un viejo chiste de los tiempos sovi&eacute;ticos: &ldquo;No hay cosa que cambie tanto como el pasado&rdquo;. Hac&iacute;a referencia a la costumbre de que, cuando ciertos protagonistas de este ca&iacute;an en desgracia, sus nombres desaparec&iacute;an de fotos, de art&iacute;culos e incluso de sesudos ensayos en la Enciclopedia Sovi&eacute;tica. Luego, algunos volvieron a reaparecer como si no hubiera pasado nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que, en tales condiciones, la tarea del historiador se hac&iacute;a un poco m&aacute;s complicada de lo que es en realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora las circunstancias son diferentes. Mucho de lo que se escribe sobre el pasado fluye de alguna manera hacia un repositorio, una biblioteca. Incluso se digitaliza y perenniza. Por lo menos mientras existan los instrumentos t&eacute;cnicos que permitan leer tales versiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la profesi&oacute;n de historiador, academizada a lo largo de los decenios positivistas y racionalistas del XIX cuando la historia aspir&oacute; a tener consistencia cient&iacute;fica, se ha devaluado. Hoy, cualquier hijo de vecino con acceso a un ordenador se cree en el derecho de opinar y de difundir sus conocimientos, sea cual sea su procedencia, en el amplio mundo digital. Las redes han democratizado hasta l&iacute;mites insospechados la capacidad de intervenir en un debate con opiniones que otrora no hubieran salido del entorno de una tertulia de caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es vano quejarse de ello. Los avances tecnol&oacute;gicos son irreversibles e imparables. Continuar&aacute;n y se acentuar&aacute;n. Solo el cielo es el l&iacute;mite. Adem&aacute;s, la acumulaci&oacute;n y democratizaci&oacute;n del conocimiento no es de por s&iacute; algo negativo. Antes al contrario. Es -y en mi modesta opini&oacute;n debe ser- una pieza fundamental de cualquier concepci&oacute;n acerca de los avances deseables en un sistema democr&aacute;tico. La educaci&oacute;n para todos fue siempre una aspiraci&oacute;n de los pensadores m&aacute;s razonables del pasado (aunque hubo excepciones). Es una conquista de la civilizaci&oacute;n a defender por todos los medios.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, parece evidente que esa difusi&oacute;n del conocimiento, pero tambi&eacute;n de lo que servidor se permitir&iacute;a denominar &ldquo;anticonocimiento&rdquo;, no est&aacute; exenta de riesgos o, por lo menos, de trampantojos. No todas las opiniones valen. A algunas se llega mediante procesos exigentes de investigaci&oacute;n, reflexi&oacute;n y contrastaci&oacute;n inter pares. Otras se lanzan alegremente a la red bas&aacute;ndose en suposiciones, cuentos chinos (con perd&oacute;n) o meras ganas de provocar. Las redes son tambi&eacute;n un instrumento de manipulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s tecnol&oacute;gicamente avanzados del mundo, Estados Unidos. Como es obvio, ha sufrido durante a&ntilde;os. Tal vez sufra algunos m&aacute;s en el pr&oacute;ximo futuro. Hemos visto las consecuencias de la manipulaci&oacute;n de las redes desde la mism&iacute;sima Casa Blanca. Tambi&eacute;n desde un partido pol&iacute;tico otrora responsable. En todo caso, potenciados por una caterva de opinadores sin freno sobre todo lo divino y humano. Un expresidente consigui&oacute; la proeza de dise&ntilde;ar, mantener y propagar una realidad paralela, basada en no hechos, rebautizados como &ldquo;hechos alternativos&rdquo;. &iexcl;Un hallazgo!
    </p><p class="article-text">
        Servidor no tiene ni la varita m&aacute;gica ni la bola de cristal necesarias para ense&ntilde;ar c&oacute;mo abordar tales &ldquo;hechos alternativos&rdquo;. Sesudos tecn&oacute;logos, polit&oacute;logos, soci&oacute;logos, periodistas, te&oacute;ricos del conocimiento, etc. est&aacute;n en la tarea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi experiencia es mucho m&aacute;s prosaica. El pasado ha quedado reflejado de diversas maneras en huellas materiales (documentos, monumentos, campos de batalla, fosas, residuos de campos de concentraci&oacute;n y de exterminio). Si estas huellas pueden afrontar las inclemencias del tiempo y los efectos del cambio clim&aacute;tico no todo est&aacute; perdido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la &ldquo;ciencia&rdquo; de los hechos alternativos hay que oponer las ciencias de la realidad, tanto de cara al presente como de cara al pasado. Ciertamente, hoy no estamos como en los tiempos de Gibbon. &Eacute;l se bas&oacute; en historiadores romanos, estableci&oacute; un m&eacute;todo y una forma de cr&iacute;tica. Se trata de un cl&aacute;sico porque, aunque sus contenidos han quedado ampliamente superados, su enfoque respond&iacute;a a un tipo de racionalidad que no se ha agotado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy incluso se habla de historia en casos en los que en el pasado no se hubiera utilizado. Historia de la tierra. Historia del tiempo. Historia del clima. Son, en mi modesta opini&oacute;n, extrapolaciones sin base real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia no es simplemente evoluci&oacute;n. Exige la agencia humana. Hombres y mujeres que act&uacute;an, viven y mueren en condiciones dadas. No las crean conscientemente. Les vienen transmitidas desde el pasado y/o son productos de los esfuerzos de generaciones anteriores por modificarlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el investigador es una disciplina: una forma de pensar. No aleatoria. Se basa en una metodolog&iacute;a, en un <em>savoir faire</em>. Las afirmaciones que hace el historiador genuino (no los cantama&ntilde;anas) no son gratuitas. Deben tener una referencia &iacute;ntima y directa a realidades pasadas, aprehendidas con toda la panoplia de instrumentos t&eacute;cnicos disponibles en una &eacute;poca y en un tiempo determinados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son de muy diversos tipos y sometidos a constante proceso de cambio. Los testimonios personales, si no est&aacute;n fijados en alg&uacute;n soporte material, se evaporan. Si est&aacute;n fijados, se convierten en &ldquo;evidencia&rdquo;. Compete al historiador enjuiciar su mayor o menor adecuaci&oacute;n como materiales explicativos de alguna parcela de la realidad pasada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una forma de entrar en materia estriba, para m&iacute;, en leer y releer <em>Montaillou</em>. La historia y tragedia de una diminuta aldehuela occitana interpretada por el gran historiador franc&eacute;s Emmanuel Le Roy Ladurie. Con base en documentaci&oacute;n de la Inquisici&oacute;n (Santa Inquisici&oacute;n habr&iacute;a, para algunos, que decir) reconstruy&oacute; una gran parte de la vida, amores, rencillas, pugnas y peleas de los habitantes del pueblecito. De no haberse conservado, no hubiera sido posible sacar aquel diminuto panel del pasado occitano a la luz de nuestra contemporaneidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O, en el otro extremo, leer y releer <em>El queso y los gusanos</em>, de Carlo Ginzburg. Microhistoria en estado puro, como eran las creencias de un molinero italiano, v&iacute;ctima tambi&eacute;n de la &ldquo;Santa&rdquo; Inquisici&oacute;n, sobre el origen del mundo, la relaci&oacute;n del hombre con la divinidad en una especie de teogon&iacute;a en trazo grueso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y para qu&eacute;? No solo para explicar la sed de conocimiento inherente en el ser humano. Tambi&eacute;n para indagar en nuestros or&iacute;genes. Ya remotos, ya m&aacute;s pr&oacute;ximos. Porque los &ldquo;hechos alternativos&rdquo; han llegado para quedarse, envueltos adem&aacute;s en ropaje &ldquo;seudocient&iacute;fico&rdquo;. Nunca ha sido m&aacute;s necesaria, en mi opini&oacute;n, la buena historia que en los momentos actuales.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/historiador-tiempos-redes_129_10075253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Mar 2023 20:26:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador en tiempos de redes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuándo "se jodió" España? Respuesta a Ramón Tamames]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jodio-espana-respuesta-ramon-tamames_129_10056568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e075ef5a-0f78-45bd-999c-239a10d3ba95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuándo &quot;se jodió&quot; España? Respuesta a Ramón Tamames"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En contra de lo afirmado por las derechas, España “se jodió” porque los gobiernos de la primavera de 1936 no acertaron, no supieron o no pudieron cortar la amenaza golpista</p><p class="subtitle">Tamames acusa a los partidos de llevar a España de vuelta a 1936</p></div><p class="article-text">
        El reciente debate sobre la moci&oacute;n de censura ha puesto de relieve, en mi modesta opini&oacute;n, dos caracter&iacute;sticas, una pol&iacute;tica y otra personal. La primera se refiere a la incuria, incompetencia y desasosiego de la direcci&oacute;n, personal y colectiva, de Vox. No es asunto de mi competencia. La segunda tiene que ver con el pat&eacute;tico despliegue que el tan admirado profesor y acad&eacute;mico Don Ram&oacute;n Tamames hizo de su conocimiento de la Historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a.&nbsp;En un momento lanz&oacute; una frase, famosa, que me impact&oacute; mucho: la superfamosa pregunta de Vargas Llosa sobre &ldquo;cu&aacute;ndo se jodi&oacute; el Per&uacute;&rdquo;. Que recuerde, el aspirante a presidente del Gobierno no la respondi&oacute; taxativamente, pero la dej&oacute; caer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los historiadores, que no aficionados, hemos dado vueltas y vueltas a una pregunta similar en dos momentos del tiempo. Una, en el extranjero, mientras dur&oacute; la dictadura con su censura, primero de guerra. Desde la Ley Fraga Iribarne, de 1966, tambi&eacute;n dentro de Espa&ntilde;a, en este caso todav&iacute;a con la debida prudencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta general, salvo de aquellos enfeudados de una u otra manera a la dictadura, es que no fue en la revuelta de octubre de 1934. La derecha post 1939 puso m&aacute;s bien el acento en las turbulencias y violencias durante la primavera de 1936, preludio del golpe de Estado comunista. En marzo, una reuni&oacute;n de generales examin&oacute; la situaci&oacute;n. Los m&aacute;s pelotas de entre los autores profranquistas recalcan las supuestas condiciones que expuso el general de Divisi&oacute;n Francisco Franco para unirse a la misma. Entre ellas, la inminencia del tan cacareado golpe comunista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, aquel golpe no se plante&oacute; nunca en la realidad. Fue una creaci&oacute;n de las derechas m&aacute;s cerriles y que ya reflejaron algunos editoriales de sus peri&oacute;dicos desde antes de 1931. En un libro de pr&oacute;xima aparici&oacute;n, el profesor Francisco S&aacute;nchez P&eacute;rez examinar&aacute; el tema con pelos y se&ntilde;ales desde la obra seminal de Ben Ami sobre los or&iacute;genes de la segunda Rep&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo afirmado por las derechas, Espa&ntilde;a &ldquo;se jodi&oacute;&rdquo; porque los gobiernos de la primavera de 1936 no acertaron, no supieron o no pudieron cortar la amenaza golpista de la que, en principio, deber&iacute;an haber estado bien informados. Naturalmente, la culpa hist&oacute;rica no fue solo de ellos sino m&aacute;s bien de quienes preparaban un golpe con pretextos espurios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inminencia del golpe de Estado comunista solo exist&iacute;a en su imaginaci&oacute;n. Durante a&ntilde;os, fue la &ldquo;explicaci&oacute;n&rdquo; m&aacute;s extendida. Lo de la violencia vino despu&eacute;s cuando result&oacute; literalmente imposible mantener aquella ficci&oacute;n. No crean los amables lectores que fue un proceso f&aacute;cil. Todav&iacute;a a principios del presente siglo un eminente historiador eclesi&aacute;stico, seg&uacute;n se dice miembro del Opus Dei, encontr&oacute; la forma de revivir dicho mito. Y hace no muchos a&ntilde;os, tan solo dos, un distinguido, y jubilado, general de Divisi&oacute;n volvi&oacute; al tema como si no se hubiese demostrado ampliamente tal pamema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los m&aacute;s listos entre los historiadores de derechas evolucionaron a tiempo. M&aacute;s que la amenaza del supuesto golpe comunista (que en las autoalabanzas militares en tiempos de la dictadura ya preve&iacute;an para agosto de 1936), lo que cont&oacute;, seg&uacute;n ellos, fue la violencia desatada en las calles de las ciudades espa&ntilde;olas, los asesinatos por doquier que ten&iacute;an lugar en cualquier sitio y, con la vista&nbsp; puesta en la Santa Iglesia Cat&oacute;lica Apost&oacute;lica y Romana, los templos incendiados y saqueados por las turbas desmadradas con el benepl&aacute;cito, si no la pasividad, de las fuerzas de orden p&uacute;blico, comandadas por pol&iacute;ticos izquierdistas y, para colmo, masones.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues no: una larga ristra de historiadores espa&ntilde;oles y extranjeros han (hemos) examinado todas estas afirmaciones y demostrado las fabulaciones tras las mismas. Da igual. Vox, un sector del PP, y ahora parece que incluso el tan alabado profesor Tamames, coinciden en se&ntilde;alar que, sin fijar un momento preciso, a Espa&ntilde;a la &ldquo;jodi&oacute;&rdquo; la Rep&uacute;blica. Algunos todav&iacute;a afirman, con la boca peque&ntilde;a y sin la menor documentaci&oacute;n que lo avale, que fue el resultado de la revoluci&oacute;n de octubre de 1934 (que el Ej&eacute;rcito, a las &oacute;rdenes del Gobierno de la Rep&uacute;blica que hab&iacute;a declarado oportunamente el estado de guerra no tard&oacute; mas de dos semanas en poner coto a tal desm&aacute;n lo pasan por alto). Es un <em>revival </em>perenne. El ilustre acad&eacute;mico profesor Tamames incluso evoc&oacute; la autoridad de Sir Raymond Carr (lo que Juli&aacute;n Casanova desminti&oacute; inmediatamente).
    </p><p class="article-text">
        Si no fue en &ldquo;octubre de 1934&rdquo; tuvo que serlo en la primavera de 1936. Esto se acerca m&aacute;s a lo que efectivamente ocurri&oacute;, pero pocos han sido los historiadores de derechas que hayan profundizado en aquella primavera. Tamames y Vox, al menos, son inequ&iacute;vocos. Retoman las alocuciones en el Congreso de los Diputados de lumbreras pol&iacute;ticas tan extraordinarias como Jos&eacute; Calvo Sotelo (conspirador de pro) y Jos&eacute; Mar&iacute;a Gil Robles (conspirador sobrevenido) y se quedan tan tranquilos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Don Ram&oacute;n Tamames, dando muestras de su erudici&oacute;n y de, aparentemente, estar al d&iacute;a, evoc&oacute; otra autoridad. Nada menos que la suprema de un expresidente del CSIC y catedr&aacute;tico jubilado de Derecho Administrativo. No consider&oacute; oportuno decir m&aacute;s. Podr&iacute;a haberle escamado que tal autoridad no cita absolutamente ninguna fuente, ning&uacute;n escrito, libro o art&iacute;culo, y que en la primera parte de su obra (que es la que he le&iacute;do hasta aburrirme) solo menciona de pasada a un &uacute;nico historiador, el malogrado Javier Tusell.&nbsp; Espero tener ocasi&oacute;n de discrepar de un colega universitario nonagenario.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, pues, &iquest;cu&aacute;ndo se &ldquo;jodi&oacute;&rdquo; Espa&ntilde;a? Para m&iacute; la respuesta es inequ&iacute;voca, despu&eacute;s de haber escrito tres libros y varios art&iacute;culos acad&eacute;micos sobre el tema (y a diferencia de muchos otros historiadores de derechas siguiendo no tesis preconcebidas, sino un procedimiento inductivo: a partir del an&aacute;lisis de&nbsp; las evidencias primarias de &eacute;poca sobre comportamientos reales de pol&iacute;ticos y militares): se &ldquo;jodi&oacute;&rdquo; en julio&nbsp; de 1936.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pudo no haber sido as&iacute;? La respuesta solo puede ser especulativa. Abarca dos t&eacute;rminos. Que las derechas, solas o con el centro, hubiesen ganado las elecciones de febrero de 1936.&nbsp;O que la Rep&uacute;blica hubiese decapitado la conspiraci&oacute;n que sab&iacute;a estaba en marcha. &iquest;Y qui&eacute;nes fueron los malos de la segunda parte de la pel&iacute;cula? Pues el por algunos todav&iacute;a reverenciado presidente, Don Niceto Alcal&aacute;-Zamora, incompetente, rencoroso y muy bien pagado, seguido por su sucesor, Don Manuel Aza&ntilde;a, sobre todo en su primera funci&oacute;n como presidente del Gobierno. Se admite documentaci&oacute;n en contrario, que nadie -que servidor sepa- ha aportado todav&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ________________________________________________
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo libro de Angel Vi&ntilde;as es <em>Oro, guerra, diplomacia. La Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola en tiempos de Stalin</em>, Cr&iacute;tica, 2023
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jodio-espana-respuesta-ramon-tamames_129_10056568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 22:05:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuándo "se jodió" España? Respuesta a Ramón Tamames]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reivindicación de los etcéteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reivindicacion-etceteras_129_9183302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f886357-fecb-4981-a53a-59cf70eabf81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reivindicación de los etcéteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La justicia al revés puso a los defensores del orden legítimo frente a los piquetes de los alzados contra él. La ventaja militar de estos, auxiliada por las potencias del Eje, obró el milagro de la transustanciación: la rebeldía propia se convirtió por gracia divina en rebelión ajena por desobedecer a los bandos de guerra</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Michel Foucault en <em>La vida de los hombres infames</em> que los archivos de la represi&oacute;n tienen la virtud de revelarnos las existencias de actores min&uacute;sculos de la Historia que, al entrar en colisi&oacute;n con el Estado, su polic&iacute;a y sus jueces, abandonan el anonimato y nos hablan desde los legajos polvorientos de sus procesos. Cierto es que lo hacen por mediaci&oacute;n del papel timbrado parsimoniosamente mecanografiado por sus debeladores, pero extrayendo la veta de sus biograf&iacute;as, a veces breves y tr&aacute;gicas, de entre la ganga prevaricadora es como les devolvemos, libres de injuria, la dignidad que les fue expropiada.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, centenares de miles de mujeres y hombres contribuyeron a tejer un tupido tejido social en el primer tercio del siglo XX. Un somero vistazo a las cajas que contienen la documentaci&oacute;n incautada a la Casa del Pueblo de Madrid, por ejemplo, permite asomarse a un mundo perdido: ah&iacute; figuran sindicatos de todo tipo de oficios &ndash;muchos a&uacute;n con pelusa adherida de fermento artesanal (Pasteleros &ldquo;La Dulce Uni&oacute;n&rdquo;, la &ldquo;Fraternidad Cerillera&rdquo;, Sociedad de Limpiabotas &ldquo;El Brillo&rdquo;&hellip;)- al lado de &ldquo;El Baluarte&rdquo; de los metal&uacute;rgicos, la sociedad de alba&ntilde;iles &ldquo;El Trabajo&rdquo; o los sindicatos ferroviarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son actas de plenos, libros de cuentas, actuaciones de coros, folletos de promoci&oacute;n de casas baratas, encuentros de uniones deportivas obreras, programas de cursos de capacitaci&oacute;n en electricidad o montaje de aparatos de radio, poemas de tem&aacute;tica social. Abundan cartas primorosa o rudimentariamente caligrafiadas solicitando entrevistas, relatando injusticias, exponiendo proyectos pragm&aacute;ticos o arbitristas, requiriendo apoyos, manifestando adhesiones&hellip; Todo, sin orden ni concierto ni otra l&oacute;gica que la necesidad de los futuros verdugos de escrutar nombres propios que subrayar con l&aacute;piz rojo. Todo fue a parar al gigantesco repositorio que conforma la secci&oacute;n Pol&iacute;tico Social del Archivo de Salamanca, inagotable fuente de informaci&oacute;n para el despliegue de la represi&oacute;n destinada a pulverizar la base material y humana &ndash;y hasta el recuerdo- de aquello. Como dijera uno de los m&aacute;ximos referentes de la reacci&oacute;n espa&ntilde;ola respecto a la primera Constituci&oacute;n, &ldquo;como si no hubiesen pasado jam&aacute;s tales actos, y se quitasen de en medio del tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno puede imaginarse a los agentes de la Delegaci&oacute;n del Estado para la Recuperaci&oacute;n de Documentos, con ma&ntilde;as de desvalijamiento, mientras vaciaban estantes y arramblaban con cualquier pedazo de papel, por insignificante que pareciese. Si el Goebbels espa&ntilde;ol, es decir, el responsable de propaganda de la dictadura, Gabriel Arias Salgado, cre&iacute;a a pies juntillas que el diablo se citaba peri&oacute;dicamente con Stalin en un pozo petrol&iacute;fero de Bak&uacute; para transmitirle consignas &iquest;qu&eacute; evidencias no habr&iacute;a en aquella masa documental puesta a su alcance por la victoria concedida por el Dios de los ej&eacute;rcitos al Caudillo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para que el triunfo fuese completo, hab&iacute;a que hacer desaparecer hasta la atm&oacute;sfera que envolvi&oacute; aquellos concili&aacute;bulos: el propio edificio de la Casa del Pueblo, en el n&uacute;mero 2 de la calle de Piamonte, desde donde su antena coronada con un foco rojo hab&iacute;a orientado las movilizaciones de los trabajadores desde 1908, fue demolido en 1951. Sobre su solar se edific&oacute; una anodina casa de vecindad de ladrillo visto, en cuyos bajos se instal&oacute; un modesto taller de reparaci&oacute;n de motos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La documentaci&oacute;n incautada fue el combustible que aliment&oacute; los motores de los procesos instruidos por los tribunales militares encargados de la gran limpieza mediante la aplicaci&oacute;n expeditiva del C&oacute;digo de Justicia Militar de 1890. La justicia al rev&eacute;s puso a los defensores del orden leg&iacute;timo frente a los piquetes de los alzados contra &eacute;l. La ventaja militar de estos, auxiliada por las potencias del Eje, obr&oacute; el milagro de la transustanciaci&oacute;n: la rebeld&iacute;a propia se convirti&oacute; por gracia divina en rebeli&oacute;n ajena por desobedecer a los bandos de guerra. Como su vigencia no se derog&oacute; hasta julio de 1948, lo que sucedi&oacute; al final de la guerra, el 1 de abril de 1939, no fue la paz sino la explotaci&oacute;n del &eacute;xito y la continuaci&oacute;n de la campa&ntilde;a por otros medios.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura franquista implic&oacute; al Ej&eacute;rcito en el pacto de sangre fundacional mediante su esencial participaci&oacute;n en la represi&oacute;n a trav&eacute;s de los juicios sumar&iacute;simos. En un reciente trabajo, <em>Castigar a los rojos</em> (Cr&iacute;tica, 2022) uno de los firmantes, junto con Francisco Espinosa Maestre y Guillermo Portilla, ha puesto de relieve la metodolog&iacute;a del punitivismo franquista dise&ntilde;ada por el teniente coronel jur&iacute;dico militar Felipe Acedo Colunga, posterior equivalente a un general de divisi&oacute;n en el Servicio Jur&iacute;dico del Aire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El volumen de procesos alcanz&oacute; cifras impresionantes: los expedientes judiciales de las Auditor&iacute;as de Guerra y Tribunales Militares acumulados por el Tribunal Militar Territorial Primero, que abarcaba las provincias de Alicante, Castell&oacute;n, Valencia, Cuenca, Albacete, Toledo, Badajoz, C&aacute;ceres, Segovia, &Aacute;vila, Ciudad Real y Madrid, ascendieron a 433.055 entre 1936 y 1970.&nbsp; Para el periodo comprendido entre 1936 &ndash;declaraci&oacute;n del bando de guerra- y 1963 &ndash;creaci&oacute;n del Tribunal de Orden P&uacute;blico (TOP)-, el n&uacute;mero es 211.463. Para hacerse una idea de lo que ello supon&iacute;a, hay que se&ntilde;alar que la poblaci&oacute;n total espa&ntilde;ola en esos a&ntilde;os se situaba entre los 26 y los 28 millones de habitantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casi medio mill&oacute;n de identidades, con sus respectivas historias, aguardan ver la luz. Sus trayectorias vitales, cercenadas de golpe, constituyen las brasas que, atesoradas en la memoria de las generaciones silenciadas, permitieron reavivar el v&iacute;nculo entre lo que fue y lo que hoy es.
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de lo que ocurre con una derecha adanista que no puede blasonar de haber participado, como parte de sus hom&oacute;logos europeos, en el consenso antifascista vencedor de la Segunda Guerra Mundial, las organizaciones de la izquierda s&iacute; tienen la oportunidad de apelar a sus etc&eacute;teras, como los llamaba un veterano resistente comunista, Silvano Morcillo: &laquo;Si alguna vez se escribe la historia del partido se dir&aacute; &ldquo;gracias a Mengano, Fulano, Zutano y a etc&eacute;tera, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera&rdquo;. Pues en esos etc&eacute;teras estaremos nosotros&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses de larga tradici&oacute;n democr&aacute;tica, pongamos Francia, se desarrollan desde hace d&eacute;cadas proyectos como el Diccionario Biogr&aacute;fico del Movimiento Obrero y el Movimiento Social, conocido como <em>Le Maitron</em>, un ampl&iacute;simo cat&aacute;logo prosopogr&aacute;fico que se remonta a la revoluci&oacute;n de 1848 y alcanza hasta nuestros d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con medios m&aacute;s modestos, la Fundaci&oacute;n Francisco Largo Caballero ha acometido la elaboraci&oacute;n de un censo con los nombres de todos los represaliados de la Uni&oacute;n General de Trabajadores para proceder a su volcado en la red. El n&uacute;mero de fichas redactadas al 18 de julio de 2022 -es decir, en estos d&iacute;as- alcanza ochenta y seis a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la guerra y la dictadura-&nbsp; las 33.307 (un 15,7% del total). Herramientas como <a href="https://censorepresaliadosugt.es/s/public/page/home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su buscador</a> son de gran utilidad para los investigadores, los estudiosos de la represi&oacute;n a escala local e incluso para el profesorado de ense&ntilde;anza secundaria y los estudiantes que quieran emprender, en base a los preceptos de la LOMLOE, experiencias de aprendizaje basadas en proyectos. No son de extra&ntilde;ar los alaridos de algunos en contra de ella.
    </p><p class="article-text">
        El rescate de la memoria de aquellos que lucharon por un mundo mejor, entresacada de entre los estratos de tinta plomiza de unos procesos que, con la ley de memoria democr&aacute;tica, pasar&aacute;n a ser simple y llanamente ilegales, es un imperativo c&iacute;vico. Han de dejar de ser v&iacute;ctimas del pasado para convertirse en referentes del futuro. Tenemos una deuda que solo los dem&oacute;cratas podemos saldar. Como escribi&oacute; Bertolt Brecht en su <em>Oda a la clandestinidad</em>&nbsp; &ldquo;la fama pregunta en vano/ por aquellos que realizaron las haza&ntilde;as./ &iexcl;Aparezcan/ por un momento,/ desconocidos de rostros cubiertos, y reciban/ nuestra gratitud!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Hernández Sánchez, Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reivindicacion-etceteras_129_9183302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jul 2022 20:57:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reivindicación de los etcéteras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una precisión a las propuestas de Ayuso en materia de revisión de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/precision-propuestas-ayuso-materia-revision-historia_129_9043428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/639b830f-9c67-4e9c-a73a-18b8b8ad3558_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una precisión a las propuestas de Ayuso en materia de revisión de la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El consejero se permitió incluso la humorada de decir que conceptos contenidos en el currículum del Ministerio (multiculturalidad, emergencia climática, roles de género...) le parecían incomprensibles, como elaborados por una “inteligencia artificial”, a riesgo de dejar muy malparada la suya propia natural</p></div><p class="article-text">
        La Excma. Sra. Do&ntilde;a Isabel D&iacute;az Ayuso ha dado a conocer que se hab&iacute;a enterado de una informaci&oacute;n publicada por el diario ABC seg&uacute;n la cual se hace imprescindible revisar los manuales escolares, en especial los de Secundaria Obligatoria y Bachillerato, para evitar su ideologizaci&oacute;n. Una ideologizaci&oacute;n que, aunque no lo afirma tajantemente, provendr&iacute;a de las directrices emanadas de la ministra de Educaci&oacute;n de un Gobierno &ldquo;social-comunista&rdquo;, como no se cansan de proclamar voceros del PP y de Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada extra&ntilde;o, habida cuenta de que el trumpismo madrile&ntilde;o &ndash;con o sin permiso del flamante nuevo l&iacute;der nacional del partido- ha comprado &iacute;ntegro el paquete ideol&oacute;gico reaccionario. No hay m&aacute;s que ver los &ldquo;treinta conceptos adoctrinadores impuestos por S&aacute;nchez que los alumnos de Madrid no estudiar&aacute;n&rdquo; &ndash;en enf&aacute;tico titular de uno de los boletines parroquiales habituales- para identificar a los nuevos demonios familiares de la <em>Lingua Ayusii Imperii </em>(en adelante, LAI): el feminismo, la agenda globalista, la alerta clim&aacute;tica y la memoria hist&oacute;rica. Es decir, la versi&oacute;n actualizada del tri&aacute;ngulo mal&eacute;fico integrado por masoner&iacute;a, comunismo y separatismo, pero convenientemente remozado con botox, muy al gusto de su selecta clientela electoral.
    </p><p class="article-text">
        El consejero del ramo se permiti&oacute; incluso la humorada de decir que los conceptos contenidos en el curr&iacute;culum del Ministerio (multiculturalidad, emergencia clim&aacute;tica, actitudes &eacute;ticas ante el siglo XXI, roles de g&eacute;nero, mejora de la humanidad y el planeta, ciudadan&iacute;a global, objetivos de desarrollo sostenible, compromiso con la sostenibilidad, las relaciones de g&eacute;nero, el estudio diacr&oacute;nico del papel de la mujer&hellip;) le parec&iacute;an incomprensibles, como elaborados por una &ldquo;inteligencia artificial&rdquo;, a riesgo de dejar muy malparada la suya propia natural.
    </p><p class="article-text">
        Quienes ya tenemos algunos a&ntilde;os recordamos la cruzada emprendida en el mismo sentido por una de sus predecesoras, la Excma. Sra. Do&ntilde;a Esperanza Aguirre que, como ministra de Educaci&oacute;n, impuls&oacute; una extensi&oacute;n imposible del programa de 2&ordm; de Bachillerato en el que la contemporaneidad m&aacute;s pr&oacute;xima quedaba asfixiada en pos de la b&uacute;squeda de los primeros vestigios de la Hispanidad en la Sima de los Huesos; bajo su presidencia, la Comunidad de Madrid lleg&oacute; a organizar seminarios dirigidos por un conocido publicista de extrema derecha con cuyo nombre no queremos manchar el papel en que escribimos. Es decir, al igual que la cabra tira al monte parece dibujarse una cierta tendencia a que las presidencias de la Comunidad de Madrid muestren similar querencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la ense&ntilde;anza y escritura de la Historia de Espa&ntilde;a, que es el campo en el que nos movemos, cabr&iacute;a hacer de la supuesta necesidad de revisi&oacute;n de los manuales una virtud esencial: adecuarlos a lo que los investigadores de nuestro pasado hemos ido poniendo al descubierto. O, como m&iacute;nimo, respetar los consensos acad&eacute;micos en lugar de vindicar en su lugar los rancios contenidos de la Enciclopedia &Aacute;lvarez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los treinta conceptos malditos de la LAI, figuran con menci&oacute;n especial los referentes al periodo republicano: en Madrid estar&aacute; vetado hablar en las aulas del &ldquo;proceso reformista y democratizador de la Segunda Rep&uacute;blica&rdquo;, de las &ldquo;grandes reformas estructurales de la Segunda Rep&uacute;blica&rdquo;, y de &ldquo;la Segunda Rep&uacute;blica y la transformaci&oacute;n democr&aacute;tica de Espa&ntilde;a&rdquo;. Como si el furor iconoclasta del conservadurismo madrile&ntilde;o pudiera abolir los acuerdos de una historiograf&iacute;a que va desde los nada bolcheviques Lord Thomas o Sir Raymond Carr a los j&oacute;venes investigadores espa&ntilde;oles que hoy en d&iacute;a, en condiciones mucho m&aacute;s precarias y menos celebradas que las de un futbolista, tragan el polvo de los archivos para distinguir ente la mena y la ganga de las patra&ntilde;as que a&uacute;n lastran las interpretaciones de la Historia de nuestro pa&iacute;s. La pretensi&oacute;n de que la mistificaci&oacute;n ideol&oacute;gica pueda enarbolarse como discurso cr&iacute;tico contra la hegemon&iacute;a de un supuesto &ldquo;consenso progre&rdquo; tiene de alternativo lo que la acci&oacute;n de los dinamiteros de los monumentos de Palmira.
    </p><p class="article-text">
        La pretensi&oacute;n de universalizar la LAI atenta, por lo dem&aacute;s, contra varios derechos fundamentales consagrados en esa Constituci&oacute;n &ndash;y en sus desarrollos org&aacute;nicos- de la que el partido cuya matriz originaria se escindi&oacute; en el tr&aacute;mite de aprobaci&oacute;n ha pretendido erigirse casi en supremo y exclusivo guardi&aacute;n: la libertad de c&aacute;tedra, la libertad de imprenta y la autonom&iacute;a de los claustros. Amenazar con la inspecci&oacute;n educativa a modo de polic&iacute;a del pensamiento y presionar al sector editorial es muy revelador de un cierto talante. Tan grave como resulta grotesca la petici&oacute;n de amparo a una Europa donde la memoria de la resistencia es parte troncal de la educaci&oacute;n c&iacute;vica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os alguien escribi&oacute;: &ldquo;El olvido del totalitarismo, del fascismo, de la opresi&oacute;n de toda libertad humana es muy peligroso. Pues el mar del olvido no borra solamente los pasos de los amantes desunidos sobre la arena: puede tambi&eacute;n borrar los pasos de la libertad y de la democracia en las arenas de nuestra historia. Es por ello por lo que los pasos de la libertad deben ser rehechos por cada generaci&oacute;n&rdquo;. Ese alguien fue Jean-Claude Juncker, expresidente de la Comisi&oacute;n Europea, miembro del Partido Popular Social Cristiano adherido al Partido Popular Europeo. Son palabras de su pr&oacute;logo a un libro en homenaje a los brigadistas internacionales luxemburgueses. All&iacute; s&iacute; tienen claro cu&aacute;l era el lado bueno de la Historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos son los manuales en los que, presuntamente, se adoctrina a nuestros hijos, ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, desde su m&aacute;s tierna infancia hasta que llegan a la Universidad en los que se refleje algunos de los descubrimientos de los que los dos firmantes nos hemos hecho eco o hemos contribuido a poner en circulaci&oacute;n en la literatura hist&oacute;rica?
    </p><p class="article-text">
        Sin expresar preferencia alguna he aqu&iacute; unos cuantos datos investigados y contrastados con documentaci&oacute;n de la &eacute;poca, perfectamente definida:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La conspiraci&oacute;n contra la Rep&uacute;blica la iniciaron elementos mon&aacute;rquicos, alfonsinos y carlistas, desde los primeros momentos.&nbsp;</li>
                                    <li>Apoyaron la &ldquo;Sanjurjada&rdquo;, tras haber establecido contactos con la dictadura fascista italiana.&nbsp;</li>
                                    <li>A finales de marzo de 1934 firmaron un acuerdo de ayuda con Mussolini. Fue conocido desde 1937, en plena guerra civil, pero la investigaci&oacute;n ulterior desestim&oacute; su importancia.</li>
                                    <li>B&uacute;squedas en archivos espa&ntilde;oles, franceses e italianos han demostrado que, al contrario, fue la base sobre la cual pivot&oacute; la conspiraci&oacute;n, con la formaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Militar Espa&ntilde;ola y peticiones de fondos para financiar la conspiraci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>En octubre de 1935 el ilustre conspirador Don Antonio Goicoechea, exministro de la Dictadura primorriverista y posterior Gobernador del Banco de Espa&ntilde;a franquista en y tras la guerra civil, inform&oacute; a Mussolini de los planes de los conspiradores y le advirti&oacute; de que, si unas futuras elecciones triunfaban las izquierdas, ellos y los militares de su cuerda se sublevar&iacute;an.&nbsp;</li>
                                    <li>En las elecciones de febrero, &ldquo;alguien&rdquo; envi&oacute; desde Madrid telegramas a varias guarniciones (se han conservado los dirigidos al comandante de la 5&ordf; divisi&oacute;n org&aacute;nica, general Cabanellas, desde el Estado Mayor Central inst&aacute;ndole a que proclamara el estado de guerra). &iquest;Se salt&oacute; ese &ldquo;alguien&rdquo; a la torera al jefe del mismo, un tal Francisco Franco?</li>
                                    <li>Ganaron las izquierdas y, como Goicoechea hab&iacute;a anunciado a Mussolini, se aceleraron los preparativos del golpe. Para ello fue preciso crear la sensaci&oacute;n de un &ldquo;estado de necesidad&rdquo;. Lo hicieron pistoleros carlistas y falangistas con provocaciones que no quedaron sin respuesta.&nbsp;</li>
                                    <li>En junio de 1936 el despu&eacute;s &ldquo;proto-m&aacute;rtir&rdquo; Jos&eacute; Calvo Sotelo, junto con Goicoechea y Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, escribieron a Mussolini solicitando ayuda financiera para el golpe.&nbsp;</li>
                                    <li>El 1&ordm; de julio de 1936 Pedro Sainz Rodr&iacute;guez, diputado de Renovaci&oacute;n Espa&ntilde;ola y del Bloque Nacional, firm&oacute; con una empresa italiana cuatro contratos para el suministro inmediato en julio y luego en agosto de aparatos de transporte y bombardeo, cazas e hidroaviones con destino a la sublevaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Pocos d&iacute;as despu&eacute;s dio comienzo el reclutamiento para la misi&oacute;n de suministrar el primer lote de pilotos de las Fuerzas A&eacute;reas italianas.</li>
                                    <li>Nadie ha demostrado con documentos al efecto que las izquierdas socialistas y comunistas prepararan una sublevaci&oacute;n para incorporar a la Rep&uacute;blica a la &oacute;rbita sovi&eacute;tica.&nbsp;</li>
                                    <li>Esta explicaci&oacute;n se complement&oacute; con la idea de que las oleadas de asesinatos y disturbios que azotaron Espa&ntilde;a en la primavera de 1936 no dejaban otra alternativa que la sublevaci&oacute;n del Ej&eacute;rcito para impedirlos en el futuro. Eduardo Gonz&aacute;lez Calleja ha sido uno de los autores que con mayor precisi&oacute;n ha analizado las causas, desarrollo y resultado de tales disturbios. Sus resultados no se han incorporado, que sepamos, a los libros de ense&ntilde;anza primaria y secundaria.&nbsp;</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        As&iacute;, pues, si el origen de la sublevaci&oacute;n no es como se ha narrado tradicionalmente nos parece que hechos perfectamente documentados deber&iacute;an incorporarse a las ense&ntilde;anzas de los libros de texto del futuro. No sin advertir que llama la atenci&oacute;n que haya sido el mismo peri&oacute;dico ABC, en manos de los conspiradores mon&aacute;rquicos en la primavera de 1936, que haya proclamado que las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, las j&oacute;venes y los j&oacute;venes madrile&ntilde;os se hayan visto expuestos a una supuesta &ldquo;desinformaci&oacute;n&rdquo; que, sin embargo, sigue sin tener en cuenta tales hechos &ndash; y otros- bien comprobados.
    </p><p class="article-text">
        Invitamos, desde luego, a la Se&ntilde;ora Presidenta de la Comunidad de Madrid a que, dados sus sin duda excelentes conocimientos sobre una cierta versi&oacute;n de la historia espa&ntilde;ola, exponga p&uacute;blicamente no ya su repulsa a nuestras afirmaciones sino que tambi&eacute;n lo demuestre de la misma manera.
    </p><p class="article-text">
        En el &iacute;nterin, los autores de estas l&iacute;neas estamos dispuestos a discutir, igualmente en p&uacute;blico, con los eminentes funcionarios que la Se&ntilde;ora Presidenta tenga a bien se&ntilde;alar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Hernández Sánchez, Ángel Viñas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/precision-propuestas-ayuso-materia-revision-historia_129_9043428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2022 04:01:37 +0000]]></pubDate>
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