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    <title><![CDATA[elDiario.es - Irene García Fernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/irene_garcia_fernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Irene García Fernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA["La ciencia es la poesía de la realidad" (Richard Dawkins, "Symphony of Science")]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-poesia-realidad-richard-dawkins-symphony-of-science_132_6461181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9653f18d-715f-418d-be33-0b55b11a9f24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La ciencia es la poesía de la realidad&quot; (Richard Dawkins, &quot;Symphony of Science&quot;)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La divulgación científica es una actividad entretenida que a mí, en concreto, me divierte y me satisface personal y profesionalmente. Me entusiasma saber que alguien que me escucha o participa en un taller mío se interesa por la ciencia, o que una niña o un niño quiera ser científica o científico después de mi charla o mi taller</p></div><p class="article-text">
        Una de mis actividades como cient&iacute;fica es divulgar la ciencia. Pero, &iquest;por qu&eacute;? &iquest;qu&eacute; me lleva a hacer esto? &iquest;qu&eacute; es lo importante de la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica? &iquest;qu&eacute; es realmente la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica?
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica tiene como finalidad hacer accesible la ciencia al p&uacute;blico no especialista. Mirando hacia atr&aacute;s, me doy cuenta de que y</span>o he divulgado desde que empec&eacute; a dedicarme a la ciencia. Me he criado entre profesores y supongo que tengo la impronta de explicar y ense&ntilde;ar. El caso es que al principio no era consciente de que cuando le explicaba a mi familia o a mis amistades lo que hac&iacute;a en el laboratorio y para qu&eacute; serv&iacute;a, ya estaba divulgando en cierto modo. M&aacute;s adelante, lo hac&iacute;a <em>en cachette</em>, porque estaba mal visto: los cient&iacute;ficos <em>comme il faut</em> no participaban en talleres ni charlas en colegios o institutos. Por fortuna, este concepto ha dado un giro radical y en este momento existe una infinidad de iniciativas de calidad as&iacute; como una visi&oacute;n positiva de la divulgaci&oacute;n incluso entre la comunidad cient&iacute;fica. <span class="highlight" style="--color:white;">En este sentido, es muy importante que instituciones como la Uni&oacute;n Europea dediquen fondos para organizar actividades como las de la Noche Europea de los Investigadores que se celebra hoy.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando divulgo, estoy convirtiendo </span>los avances cient&iacute;ficos<span class="highlight" style="--color:white;"> en algo m&aacute;s sencillo, evitando terminolog&iacute;a o conceptos complejos. Traduzco los conocimientos a un lenguaje accesible y ameno, educativo y atractivo a la par que riguroso; cr&iacute;tico a la par que &eacute;tico. Estoy actuando de intermediaria entre los avances de la investigaci&oacute;n y el p&uacute;blico no especialista. Voy a tratar de explicar algunas razones por las que creo que esto es bueno.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Quiz&aacute;s la raz&oacute;n m&aacute;s obvia es econ&oacute;mica: en Espa&ntilde;a, la mayor parte de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica se realiza gracias a fondos p&uacute;blicos procedentes en &uacute;ltimo t&eacute;rmino de nuestros impuestos. Es justo, por lo tanto, que los cient&iacute;ficos demos cuenta a los contribuyentes del destino de este dinero. Estoy orgullosa de trabajar para la sociedad y quiero transmitirle que no est&aacute; desperdiciando sus recursos. Quiero adem&aacute;s creer que, si lo hacemos bien y logramos convencer a la sociedad de la relevancia de la investigaci&oacute;n, obtendremos m&aacute;s financiaci&oacute;n. Necesito creerlo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Otra raz&oacute;n inmediata es que la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica combate la desinformaci&oacute;n en torno a los avances cient&iacute;ficos. Existe un gran desconocimiento de nuestro trabajo. Hay personas que se jactan incluso de ello. Eso no debe ocurrir, pues es caldo de cultivo para </span>los bulos, los mitos y las pseudociencias, que no pasan por el tamiz ni del m&eacute;todo cient&iacute;fico ni de la propia raz&oacute;n.<span class="highlight" style="--color:white;"> Los cient&iacute;ficos podemos y debemos combatir esto para proteger a la sociedad de supercher&iacute;as y fraudes (a veces incluso &ldquo;probados cient&iacute;ficamente&rdquo;*).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En mi opini&oacute;n, sin embargo, hay razones m&aacute;s &iacute;ntimas y profundas, porque suponen un cambio cualitativo en la sociedad. El m&eacute;todo cient&iacute;fico es enormemente exigente en sus procedimientos, de manera que todo lo que se asegure se debe comprobar sistem&aacute;tica y rigurosamente. Est&aacute;, adem&aacute;s, continuamente sometido a revisi&oacute;n, a nuevas comprobaciones. Parte, de hecho, de una duda sistem&aacute;tica, en contraposici&oacute;n a la fe o al mito (que son incontestables e inamovibles), como el camino para comprender la realidad (la dial&eacute;ctica socr&aacute;tica, el &ldquo;solo s&eacute; que no s&eacute; nada&rdquo;, germen del m&eacute;todo cient&iacute;fico). </span>Por eso, la ciencia no es una l&iacute;nea recta, sino que se replantea a si misma continuamente a la luz de los nuevos conocimientos o los avances que se van generando. Eso no implica que sea inexacta, sino justamente lo contrario: siempre generar&aacute; avances en el conocimiento. <span class="highlight" style="--color:white;">Se necesita una mente abierta y osada, as&iacute; como una gran observaci&oacute;n y un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico y anal&iacute;tico, que se entrenan hasta que se aprehenden.</span> La ciencia, en definitiva, busca la verdad, el porqu&eacute; de las cosas, pero mediante la raz&oacute;n y no por nuestras apetencias o mitos. Ense&ntilde;ar eso a la sociedad es tambi&eacute;n responsabilidad de la divulgaci&oacute;n de la ciencia y sus m&eacute;todos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la formaci&oacute;n cient&iacute;fica es exigente, dial&eacute;ctica, participativa, culta, y proporciona una visi&oacute;n amplia y rica del mundo que nos rodea. Crea personas formadas, con pensamiento cr&iacute;tico propio, preparadas para encarar los m&uacute;ltiples retos que plantea el futuro (y recuerdo que estamos inmersos en un cambio clim&aacute;tico de a&uacute;pa).
    </p><p class="article-text">
        La divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, finalmente, es una actividad entretenida que a mi, en concreto, me divierte y me satisface personal y profesionalmente. Me entusiasma saber que alguien que me escucha o participa en un taller m&iacute;o se interesa por la ciencia, o que una ni&ntilde;a o un ni&ntilde;o quiera ser cient&iacute;fica o cient&iacute;fico despu&eacute;s de mi charla o mi taller. Es emocionante.
    </p><p class="article-text">
        Notas:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>en cachette</em>&rdquo;: a escondidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>comme il faut</em>&rdquo;: como debe ser.
    </p><p class="article-text">
        * ir&oacute;nico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene García Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-poesia-realidad-richard-dawkins-symphony-of-science_132_6461181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Nov 2020 19:49:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy mujer y soy científica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/mujer-cientifica_132_1708875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9a9e7c8-93fb-43c9-a738-a50cdd2474f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy mujer y soy científica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Vayamos hacia un nuevo proyecto de sociedad más justa conjuntamente, de la mano, sabiendo de dónde venimos para no repetir errores, pero sabiendo, sobre todo, adónde vamos"</p></div><p class="article-text">
        El 11 de febrero de 2015, la cient&iacute;fica irak&iacute; Nisreen El-Hashemite1, fundadora y presidente de la Liga Internacional de Mujeres en la Ciencia, propuso en Naciones Unidas que se declarara un D&iacute;a Internacional para reconocer el papel de las mujeres en la ciencia y la tecnolog&iacute;a. De este modo, a finales de ese a&ntilde;o se aprob&oacute; que el 11 de febrero ser&iacute;a el D&iacute;a Internacional de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia.
    </p><p class="article-text">
        Los objetivos de esta jornada son varios: fomentar la vocaci&oacute;n cient&iacute;fica en ni&ntilde;as y visibilizar el trabajo de mujeres cient&iacute;ficas y tecn&oacute;logas de manera que se rompan estereotipos. &iquest;Y esto, a qu&eacute; viene? &iquest;Por qu&eacute; un d&iacute;a espec&iacute;fico para la mujer y la ni&ntilde;a en la ciencia? Casualmente, en 2015 Naciones Unidas aprob&oacute; tambi&eacute;n los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como parte de la Agenda 2030 para que los pa&iacute;ses y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atr&aacute;s. Pues bien, el quinto ODS, de color naranja oscuro, es precisamente la Igualdad de G&eacute;nero. Otros ODS, yo dir&iacute;a que la mitad, aluden claramente a la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a como impulsores del desarrollo y el bienestar de las personas y de la protecci&oacute;n del medio ambiente. En 2015, pues, nuestra sociedad estaba (te&oacute;ricamente) preparada para comenzar una nueva estrategia de desarrollo, m&aacute;s moderno y m&aacute;s respetuoso con las personas y con el medio ambiente.
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        Hoy ha llegado a mi correo el informe de Indicadores de G&eacute;nero de 2017 de la Junta de Andaluc&iacute;a y eso me induce a ojear tambi&eacute;n el &uacute;ltimo informe del CSIC de Mujeres Investigadoras. No necesito mirarlos para saber lo que contienen, pero a mi siempre me han gustado los n&uacute;meros y las gr&aacute;ficas, con sus desviaciones est&aacute;ndar y todos sus av&iacute;os. Ser&aacute; porque soy cient&iacute;fica. Hacer n&uacute;meros y gr&aacute;ficas desgranan los diversos aspectos de una realidad y pueden dar las pistas para ayudar a encontrar soluciones a los problemas que se plantean.
    </p><p class="article-text">
        Mirando entonces los dos informes, me llama la atenci&oacute;n una gr&aacute;fica en la que se representa el n&uacute;mero de ocupados con educaci&oacute;n superior separados por g&eacute;nero. Y, grata sorpresa, en 2017 se iguala la ocupaci&oacute;n de hombres y mujeres con estudios superiores. Estos datos tendr&aacute;n muchas lecturas, pero esta gr&aacute;fica me hacen sentir optimista. Pero sigo ojeando y fij&aacute;ndome en mi campo, el de la Ciencia, me doy de bruces con una distribuci&oacute;n en tijera. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Pues sencillamente, que estoy mirando una distribuci&oacute;n de las categor&iacute;as profesionales separadas por g&eacute;nero y se aprecia que en las categor&iacute;as profesionales m&aacute;s bajas hay una mayor proporci&oacute;n de mujeres que de hombres y en las categor&iacute;as superiores, la diferencia se agudiza en el sentido contrario.
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                </figure><p class="article-text">
         En los laboratorios trabajan m&aacute;s mujeres que hombres (personal t&eacute;cnico y estudiantes de pre y postgrado principalmente), pero hay solo un quinto de mujeres en c&aacute;tedras universitarias y solo un cuarto de los profesores de investigaci&oacute;n (el grado m&aacute;s alto de la escala cient&iacute;fica del CSIC) son mujeres. Es lo que se llama &ldquo;techo de cristal&rdquo;, que mide las oportunidades relativas de las mujeres de alcanzar la posici&oacute;n m&aacute;s alta en la jerarqu&iacute;a investigadora. Este techo de cristal no solo impide a las mujeres tener mejores perspectivas econ&oacute;micas, sino tambi&eacute;n de liderar grupos, proyectos de investigaci&oacute;n y solicitudes de patentes.
    </p><p class="article-text">
        La visibilizaci&oacute;n de la mujeres en medios de comunicaci&oacute;n es tambi&eacute;n mejorable. Se conoce menos lo que hacen las  mujeres que los hombres y se habla entonces del &ldquo;techo de papel&rdquo;. Por ejemplo, &iquest;qui&eacute;n sabe que el test de Apgar lo desarroll&oacute; una mujer? S&iacute;, ese test que se hace a los beb&eacute;s reci&eacute;n nacidos y que salva miles de vidas cada a&ntilde;o. Lo desarroll&oacute; una pediatra, Virginia Apgar, en los a&ntilde;os 50 del siglo XX. Por si fuera poco, el llamado efecto Matilda produce que muchas mujeres cient&iacute;ficas vean atribuidos sus logros a sus colegas masculinos. Valgan como ejemplos Rosalynd Franklin, Jocelyn Bell o Lise Meitner. Y para acabar de rematar la faena, la maternidad. Algo que solo podemos hacer las mujeres. Tengo tres hijos, y alguno lo tuve cuando viv&iacute;a en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil conciliar la vida familiar y profesional, y no lo es tampoco en Ciencia, ya que hay una exigencia enorme y continua de trabajo y resultados, que a veces quedan obsoletos en unos meses. Si en esos meses una mujer quiere ser madre, estar&aacute; en peores condiciones para competir (en igualdad de condiciones te&oacute;ricas) por un puesto mejor, por ejemplo, y no digamos si tiene un embarazo complicado. La mejora en este sentido ha sido grande pero insuficiente. Los programas de bajas por maternidad y paternidad m&aacute;s igualitarios, en los que se trabaja en los pa&iacute;ses de nuestro entorno (y en el nuestro tambi&eacute;n), son esenciales para disminuir una gran parte de la brecha que actualmente separa a hombres y mujeres cient&iacute;ficos.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La sociedad est&aacute; madura para asumir este cambio&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Todas estas tendencias, el techo de cristal, el techo de papel, el efecto Matilda, la discriminaci&oacute;n de la mujer en general, han disminuido mucho en el siglo XXI. Ya era hora. Esas tendencias son algo m&aacute;s t&iacute;midas en lo que se refiere al techo de cristal, pero el hecho de darle un nombre y por lo tanto una identidad, ayuda a resolverlo. Por eso, durante los primeros quince d&iacute;as de febrero se organizan actividades para visibilizar y reflexionar sobre los sesgos de g&eacute;nero en la investigaci&oacute;n y tecnolog&iacute;a. Claro que el objetivo final de estas iniciativas debe ser la b&uacute;squeda de soluciones. Y ahora viene mi opini&oacute;n personal.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones, creo yo, no deber&iacute;an basarse solo en cumplir con las leyes de cuotas o en mejorar la organizaci&oacute;n de las bajas de maternidad y paternidad, es m&aacute;s, ojal&aacute; no hubiese que legislar que mujeres y hombres debamos tener igualdad de presencia en los puestos de toma de decisiones y en el cuidado de nuestros hijos. Por la misma raz&oacute;n las soluciones tampoco deber&iacute;an apoyarse en una continua queja, o en asumir roles masculinos para alcanzar mejores oportunidades, como por ejemplo, renunciando a la maternidad. No. Ni tampoco en excluir de esta b&uacute;squeda a los hombres y, menos a&uacute;n, a los adolescentes y ni&ntilde;os varones. Vayamos hacia un nuevo proyecto de sociedad m&aacute;s justa conjuntamente, de la mano, sabiendo de d&oacute;nde venimos para no repetir errores, pero sabiendo, sobre todo, ad&oacute;nde vamos.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante no dejar a nadie fuera, porque si se hace, se volver&aacute;n a cometer injusticias. El siglo XXI ya es mayor de edad. La sociedad est&aacute; madura para asumir este cambio. Las j&oacute;venes, los j&oacute;venes, los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as lo est&aacute;n, las instituciones lo est&aacute;n. Pero falta mucho camino, que solo podremos recorrer con programas educativos inclusivos e igualitarios y que traten el asunto de manera natural, con el objetivo, no de crispar, sino de avanzar hacia un mundo sostenible, tambi&eacute;n, con las personas.
    </p><p class="article-text">
        <em> (1) Como cotilleo hist&oacute;rico, se da la circunstancia de que Nisreen es tambi&eacute;n princesa.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene García Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/mujer-cientifica_132_1708875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Feb 2019 15:29:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy mujer y soy científica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas]]></media:keywords>
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