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    <title><![CDATA[elDiario.es - Roger Requena]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/roger_requena/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Roger Requena]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La rebelión de un grupo de jugadoras del Terrassa FC deja en evidencia el machismo en los campos de fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/rebelion-jugadoras-terrassa-fc-evidencia_1_1708884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5a945b9-4727-4d03-aa91-a97ee79cdb68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión de un grupo de jugadoras del Terrassa FC deja en evidencia el machismo en los campos de fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconstrucción de los hechos de un partido de la liga femenina que han provocado una oleada de críticas por los insultos machistas de unos veteranos a las jugadoras</p><p class="subtitle">La entrenadora del equipo rival sostiene que fue la actitud de "superioridad" de los veteranos lo que encendió a las jugadoras y derivó en una trifulca</p><p class="subtitle">La árbitra responde a los veteranos que niegan los insultos: "No se saldrán con la suya. Que sigan contradiciéndose, el mundo entero sabe lo que pasó"</p></div><p class="article-text">
        C&oacute;mo fen&oacute;meno aglutinador de masas, el f&uacute;tbol no es ajeno a los problemas que vive la sociedad que lo integra. Adem&aacute;s, en un momento en el que las redes sociales permiten que cualquier noticia d&eacute; la vuelta al mundo en cuesti&oacute;n de segundos, y en el que la sensibilidad con cuestiones como el racismo o el sexismo est&aacute;n a flor de piel, un incidente en un partido de f&uacute;tbol local puede convertirse en un c&oacute;ctel molotov de alcance global. Eso mismo sucedi&oacute; el pasado s&aacute;bado 2 de febrero, en el estadio municipal Ol&iacute;mpic de Terrassa, a pocos kil&oacute;metros de Barcelona. El partido en cuesti&oacute;n, un Terrassa B-Escuela de F&uacute;tbol de Viladecavalls, correspondiente a la decimoquinta jornada del grupo 2 de la segunda divisi&oacute;n nacional femenina. Un duelo del que nadie hubiera hablado de no ser por la protesta feminista que realizaron conjuntamente las jugadoras, entrenadoras y familiares de ambos equipos, que se sentaron en el centro del campo tras denunciar que hab&iacute;an recibido insultos machistas de algunos jugadores de uno de los equipos de veteranos del mismo club local.
    </p><p class="article-text">
        El alcance de la pol&eacute;mica les ha dejado, a todos, perplejos. Ellos niegan las acusaciones y se plantean demandar un acta arbitral que recogi&oacute; una cascada de insultos rescatados del manual del machista tabernario: &ldquo;Iros a la cocina, iros a fregar, sois unas mierdas, sois unas guarras&rdquo;. La noticia logr&oacute; un gran alcance en pocas horas y la decisi&oacute;n final del Terrassa FC fue la de retirar el equipo de veteranos de la competici&oacute;n. No fue una resoluci&oacute;n sencilla, dada la falta de claridad del conflicto de testimonios, pero la entidad tuvo mano firme en un posible caso de sexismo ante el cual las jugadoras se rebelaron. Se trata, sin embargo, de un tema delicado que a&uacute;n escuece en la ciudad 'egarense'.
    </p><p class="article-text">
        Hechos. En pleno partido entre el filial del Terrassa FC y el Viladecavalls, poco antes del descanso, una jugadora local, Alicia, sufre una lesi&oacute;n en su pierna izquierda que le obliga a ser atendida por los m&eacute;dicos del club. El partido, que hab&iacute;a empezado con algo de retraso, se ve prolongado dado que la jugadora local requiere de la atenci&oacute;n de una ambulancia, situaci&oacute;n que provoca un evidente nerviosismo entre las chicas del equipo local. Una de ellas, la portera, es su hermana, Paula. Pero las visitantes quer&iacute;an jugar. &ldquo;Estaban un poco afectadas y quer&iacute;an suspender el partido. Les pregunt&eacute; a mis jugadoras y no quer&iacute;an, as&iacute; que les coment&eacute; a los t&eacute;cnicos del Terrassa que un partido masculino no se suspender&iacute;a por una lesi&oacute;n, aunque fuera grave, y que consideraba que ten&iacute;an que animar a sus chicas para que salieran al campo de nuevo a darlo todo en la segunda mitad&rdquo;, comenta a eldiario.es Vero Fern&aacute;ndez, entrenadora del Viladecavalls.
    </p><h3 class="article-text">De los reproches al incendio</h3><p class="article-text">
        En ese momento, entran al recinto del estadio los jugadores del equipo veterano del Terrassa, que a las 19h, cuando deb&iacute;a concluir el partido femenino, jugaban contra el J&uacute;piter, un club de Barcelona. Uno de ellos, fisioterapeuta, se acerc&oacute; al c&eacute;sped para preocuparse por ella. &ldquo;Nos acercamos a preguntar qu&eacute; hab&iacute;a ocurrido y unos padres nos dijeron que hab&iacute;a habido una lesi&oacute;n grave y una chica se hab&iacute;a roto la pierna. Luego nos fuimos a los vestuarios, donde vino un delegado del club a saludarnos y advertirnos de que se hab&iacute;a producido esa lesi&oacute;n y que empezar&iacute;an la segunda mitad con retraso. Nos pregunt&oacute; por la hora de nuestro partido, y le propuse que si era necesario suspend&iacute;amos el partido&rdquo;, apunta Celestino Jaime, entrenador, jugador y delegado del equipo de veteranos. La respuesta que obtuvo, seg&uacute;n expone, es que ir&iacute;a a proponer a las chicas, que estaban bastante afectadas por la lesi&oacute;n y el resultado (perd&iacute;an 0-3), la posibilidad de suspender el partido.
    </p><p class="article-text">
        Jaime asegura que no le pidi&oacute; celeridad a la hora de retomar el choque. Poco despu&eacute;s, el mismo delegado baj&oacute; al vestuario algo m&aacute;s nervioso, afirmando que las chicas no quer&iacute;an suspender el partido y quer&iacute;an seguir jugando. Seguidamente, el entrenador del equipo de veteranos consult&oacute; al &aacute;rbitro responsable de su partido si cab&iacute;a la posibilidad de posponer unos minutos su encuentro. Tras una llamada a la federaci&oacute;n, el &aacute;rbitro les dijo que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema siempre que hubiera un motivo que lo justificase y que el J&uacute;piter estuviese de acuerdo. Las partes, as&iacute; pues, acordaron empezar su partido algo m&aacute;s tarde, sobre las 19.30h. El partido femenino sigui&oacute; su curso con normalidad, una vez los t&eacute;cnicos locales convencieron a sus jugadoras de que hab&iacute;a que seguir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La segunda mitad se inici&oacute; con total normalidad. El partido no estaba para nada tensionado, como se ha dicho despu&eacute;s. La actitud de las chicas del Terrassa fue de diez&rdquo;, a&ntilde;ade la entrenadora del Viladecavalls, quien como Jaime observ&oacute; desde la distancia el primer incidente que se produjo. Ella, desde el banquillo, y &eacute;l, vestido de corto y esperando para entrar al c&eacute;sped, en la grada, acompa&ntilde;ado de Pepe M&aacute;rmol, el veteran&iacute;simo encargado de mantenimiento del club, vieron c&oacute;mo a falta de poco m&aacute;s de un cuarto de hora para el pitido final, el Viladecavalls anot&oacute; el 1-4 en una acci&oacute;n donde la goleadora visitante choc&oacute; con la portera local, que qued&oacute; tendida en el suelo dolorida, hecho que oblig&oacute; a interrumpir de nuevo el partido.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, seg&uacute;n el testimonio de Celestino Jaime, uno de los jugadores del equipo de veteranos se acerc&oacute; a la &aacute;rbitro para pedirle que, &ldquo;quedando poco m&aacute;s de diez minutos, y con 1-4 en el marcador, suspendiera el partido porque ya hab&iacute;a dos lesionadas y se iban a hacer m&aacute;s da&ntilde;o&rdquo;. Un comentario que no sent&oacute; nada bien a las jugadoras, que les recriminaron su actitud. Fern&aacute;ndez se queja de que les reprocharon el hecho de querer seguir jugando: &ldquo;Me dijo que qu&eacute; &eacute;tica y humanidad ten&iacute;a, viendo como estaba el equipo rival, para querer jugar la segunda mitad. Yo le respond&iacute; que a un equipo masculino no se lo habr&iacute;a dicho, y que ellos deb&iacute;an empezar cuando les tocase, que no era culpa nuestra el horario o el hecho que el partido se pudiera alargar&rdquo;. El t&eacute;cnico del equipo m&aacute;ster reconoce que &ldquo;el c&oacute;mo le dijeron la posibilidad de suspender el partido pudo encender a las chicas, que mentalmente estaban jodidas porque iban perdiendo y con dos lesionadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El acta arbitral recogi&oacute; con los siguientes t&eacute;rminos la frase con la que algunos jugadores se dirigieron a las chicas: &ldquo;Salid ya del campo que tenemos que jugar nosotros. Este partido tendr&iacute;a que estar suspendido, no tendr&iacute;a que estarse jugando&rdquo;. Ah&iacute; empez&oacute; una trifulca entre jugadoras y jugadores del mismo club, y es donde las versiones entre las partes discrepan de forma m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el t&eacute;cnico de los veteranos, las chicas respondieron a los reproches con insultos: &ldquo;Nos dijeron que &eacute;ramos unos cerdos, un autocar del Imserso, unos viejos&rdquo;. Una versi&oacute;n que respaldan sus jugadores. &ldquo;Viejos, esperad ah&iacute;, no os met&aacute;is donde no os toca, que ya os llegar&aacute; vuestro turno&rdquo;, apunta Dani Mart&iacute;nez en un v&iacute;deo que colg&oacute; a las redes para contar su versi&oacute;n. El jugador reconoce que hubo discusiones entre los jugadores y las jugadoras, pero que en ning&uacute;n caso se dijo lo que la &aacute;rbitro reprodujo en el acta, aquello de &ldquo;iros a la cocina, iros a fregar, sois unas mierdas, sois unas guarras&rdquo;. Seg&uacute;n Mart&iacute;nez, &ldquo;era imposible que la &aacute;rbitro oyera eso porque estaba a 15 metros de la frontal del &aacute;rea y los jugadores calentaban detr&aacute;s de la porter&iacute;a. Es mentira lo que dice el acta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa pugna, la jugadora Yaiza Mart&iacute;nez reaccion&oacute; enfurecida tras escuchar un comentario que la ofendi&oacute; y se dirigi&oacute; hacia a los jugadores veteranos. &ldquo;Le dio dos o tres patadas a un jugador nuestro. La conozco, porque entren&eacute; con ella. La cog&iacute; y la calm&eacute; para que se tranquilizase. Le costaba respirar de los nervios y la tensi&oacute;n del momento, e incluso le tuvieron que administrar Ventolin porque le estaba dando un ataque de ansiedad&rdquo;, expone Mart&iacute;nez. &ldquo;Estaban gritando como locas cuando la &aacute;rbitro decidi&oacute; suspender el partido, con todas las chicas diciendo que les hab&iacute;amos insultado&rdquo;, retoma Celestino Jaime, quien asegura haber visto a Yaiza propinar patadas a Cisco, un jugador de 53 a&ntilde;os que hab&iacute;a jugado en el Bar&ccedil;a y el Terrassa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me preocupaba que a mi jugadora, que ya ten&iacute;a una amarilla, le sacaran la segunda por ir a defender a la del Terrassa discutiendo con gente de fuera del campo. Yo s&oacute;lo ve&iacute;a gente del mismo color pele&aacute;ndose, y a una chica del Terrassa [Yaiza] siendo calmada por un ataque de ansiedad&rdquo;, cuenta la entrenadora del Viladecavalls, quien lamenta que, debido a que los jugadores del equipo de veteranos &ldquo;no hicieron caso de las peticiones de la &aacute;rbitro, el partido se habr&iacute;a podido terminar&rdquo;. En el acta queda reflejado que la &aacute;rbitra pidi&oacute; al delegado echar a los jugadores de esa zona &ldquo;para evitar m&aacute;s conflictos y poder seguir disput&aacute;ndose el encuentro con normalidad y tranquilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les pregunt&eacute; que por qu&eacute; no se hab&iacute;an ido, y me dijeron que nadie se lo hab&iacute;a pedido&rdquo;, se sorprende Fern&aacute;ndez, que ten&iacute;a a su lado al delegado local. Poco despu&eacute;s, los veteranos se retiraron a los vestuarios y la &aacute;rbitro, Alexia Meyer, decidi&oacute; ah&iacute; suspender el partido. Y ah&iacute; lleg&oacute; el gran gesto: las chicas de ambos equipos hicieron una protesta, en contra de los insultos recibidos, en forma de sentada en el c&iacute;rculo central. No solo ellas, tambi&eacute;n sus entrenadoras y algunos familiares, mientras que el resto les daba apoyo y las aplaud&iacute;a desde la grada. Cuando el equipo de veteranos volvi&oacute; al c&eacute;sped, se encontr&oacute; con la protesta, y tras una consulta al &aacute;rbitro responsable de su encuentro, acordaron suspender tambi&eacute;n su partido. Acto seguido, los veteranos se fueron a sus casas. Paralelamente, Alexia Mayer llam&oacute; al delegado arbitral del Vall&eacute;s Occidental para comentarle lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Instantes despu&eacute;s, esa misma tarde, un responsable del Terrassa FC llam&oacute; al presidente del club, Jordi Cuesta, para informar de lo sucedido. Ning&uacute;n alto cargo del club asisti&oacute; al partido, donde solamente hab&iacute;a gente de la secci&oacute;n femenina, adem&aacute;s de los veteranos. Seg&uacute;n cuenta el propio Cuesta, todos los asistentes respaldan una versi&oacute;n bastante similar. &ldquo;Coinciden en que hubo una pelea, pero en el tema de los insultos es donde var&iacute;an m&aacute;s. Algunos no los escucharon, otros s&iacute;, pero no todos. La informaci&oacute;n es un poco ambigua, porque no hay im&aacute;genes registradas por c&aacute;maras ni tel&eacute;fonos, por lo que sin pruebas, es dif&iacute;cil determinar qu&eacute; ocurri&oacute;&rdquo;. El d&iacute;a despu&eacute;s del partido, el domingo, la noticia ya incendiaba las redes sociales y multitud de medios de comunicaci&oacute;n, incluso algunos internacionales, reproduc&iacute;an el conflicto: &ldquo;Ataque sexista a un equipo femenino del Terrassa&rdquo;, coincid&iacute;an. Incluso los partidos pol&iacute;ticos locales empezaros a condenar los hechos en apoyo del comunicado del club, muy expl&iacute;cito &ldquo;condenamos cualquier forma de violencia f&iacute;sica o verbal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los veteranos, mucho m&aacute;s derrotados que si hubieran jugado, lamentan que nadie haya respetado su presunci&oacute;n de inocencia. &ldquo;Se han reflejado cosas en el acta que no son ciertas porque no ocurrieron&rdquo;, dice Jordi Batalla, ex presidente de la entidad y actual presidente de la asociaci&oacute;n de veteranos, quien acusa a la &aacute;rbitra de adulterar el acta. Alexia Mayer, sin embargo, sali&oacute; al paso con una publicaci&oacute;n en las redes sociales en la que insist&iacute;a en la veracidad de lo escrito: &ldquo;Como &aacute;rbitro, mujer y responsable del texto, donde se redacta TODO lo que ocurri&oacute;, supuestamente manipulado por ser mujer. Me enorgullece saber que al menos no se saldr&aacute;n con la suya. Que sigan contradici&eacute;ndose, que el mundo entero sabe qu&eacute; pas&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos han dicho de todo por las redes sociales sin saber qu&eacute; ocurri&oacute;. No se dan cuenta de que hay 25 familias que est&aacute;n sufriendo un circo. Con lo f&aacute;cil que ser&iacute;a decir que fueron presuntos insultos y que cuando salga la verdad, decirla. Si es verdad, pedir perd&oacute;n e ir con todas las consecuencias. Pero si no has hecho nada, por qu&eacute; pedir perd&oacute;n?&rdquo;, argumenta el entrenador de los veteranos, quien recuerda que fue jugador y directivo del club. &ldquo;&iexcl;Me est&aacute;n diciendo machista! &iquest;Por qu&eacute; tenemos que aguantar eso?&rdquo;, se queja, tras reconocer que pregunt&oacute; uno por uno a todos sus jugadores -hab&iacute;a 12 en el mencionado partido- para conocer si alguno de ellos hab&iacute;a proferido alguno de esos insultos: &ldquo;Todos me respondieron que ni los hab&iacute;an dicho ni los hab&iacute;an escuchado&rdquo;. &ldquo;Todo el mundo en Facebook y Twitter sabe qu&eacute; ocurri&oacute;, pero en la grada s&oacute;lo hab&iacute;a 30 personas. Todos quieren ir al populismo, que es muy f&aacute;cil&rdquo;, lamenta Dani Mart&iacute;nez, quien pone la mano en el fuego por sus compa&ntilde;eros. &ldquo;Es muy fuerte acusar de machismo. La mayor&iacute;a de nosotros somos padres, algunos con hijas mayores que ellas. Es absurdo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El club se remite al acta arbitral</h3><p class="article-text">
        El club se reuni&oacute; el lunes con las partes. Primero, el consejo de administraci&oacute;n convoc&oacute; a los veteranos, quienes insistieron en negar los hechos. &ldquo;Ellos reconocieron el conflicto, una pelea verbal, alg&uacute;n empuj&oacute;n, y que una chica intenta agredir con una patada. Reconocen que se equivocaron a la hora de entrar en la pelea, pero no piden perd&oacute;n por algo que dicen no haber hecho&rdquo;, cuenta el presidente, Jordi Cuesta, a quien le toc&oacute; vivir los peores d&iacute;as de su mandato.
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s se reunieron con Ezequiel Segura, el coordinador del femenino, y Yaiza Mart&iacute;nez, la jugadora se&ntilde;alada por los veteranos, y a quien el club ha abierto una investigaci&oacute;n. No la han expulsado, tal y como err&oacute;neamente comentaron algunos medios, puesto que a&uacute;n no ha decidido qu&eacute; hacer. &ldquo;No tenemos pruebas claras a&uacute;n, estamos investigando los hechos&rdquo;, se&ntilde;ala Cuesta, responsable de recuperar e impulsar la secci&oacute;n femenina de la entidad, que en apenas dos a&ntilde;os ya cuenta con 11 equipos. Una apuesta que respalda los valores de la entidad, que s&oacute;lo unas semanas atr&aacute;s hab&iacute;a anunciado la incorporaci&oacute;n, para ese mismo equipo, de la primera jugadora transexual catalana que jug&oacute; un partido federado, Valentina Berr. &ldquo;El club siempre ha sido mod&eacute;lico a la hora de promover los valores de respeto al rival y a los equipos del mismo club. El caso de Berr ha sido un ejemplo de integraci&oacute;n. A veces valen m&aacute;s los hechos que las palabras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar agrandar esta pol&eacute;mica el club egarense intenta que ni sus trabajadores ni sus jugadoras hablen sobre el asunto. Pero tuvo que actuar: &ldquo;Tras haber analizado y hablado con todos los representantes y responsables de los equipos y las &aacute;reas implicadas en los incidentes, el consejo de administraci&oacute;n ha decidido retirar de la competici&oacute;n al equipo de veteranos del club al considerar que las descalificaciones por insultos machistas son una falta muy grave&rdquo;, informaron el mismo lunes por la noche. &ldquo;Entendemos que la mejor decisi&oacute;n es su expulsi&oacute;n, ya que las jugadoras escucharon unos insultos. Si la otra parte pudiera aportar pruebas concluyentes que lo negaran, tal vez se podr&iacute;a revocar&rdquo;, comenta Marta Armengol, abogada de la entidad sobre un escrito que no gust&oacute; nada a los veteranos, quienes quedaron se&ntilde;alados y marcados por la mancha de &ldquo;sexistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la entidad egarense entienden que se trata de un tema muy delicado en el que la soluci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida habr&iacute;a sido el reconocimiento directo de los hechos. La versi&oacute;n oficial la respaldan con un dato: &ldquo;Solo el 0,03% de las denuncias de mujeres son falsas&rdquo;. Una persona que se encontraba en el estadio reconoce a este medio que &ldquo;los veteranos no son mala gente ni monstruos. Fue un malentendido, una frase fuera de &oacute;rbita tal vez, un par de tonter&iacute;as que no se deb&iacute;an de haber dicho. Un error. El problema es que hablan de la chica como si estuviera loca, pero hab&iacute;a otras chicas, otro club y un &aacute;rbitro que es neutral. No tiene sentido su posici&oacute;n&rdquo;. Sobre la reacci&oacute;n de la chica, argumenta que es necesario valorar qu&eacute; sent&iacute;a en ese momento: &ldquo;Tal vez perdi&oacute; el control, pero no es cuesti&oacute;n de juzgar a una chica si est&aacute; siendo maltratada verbalmente. Importa m&aacute;s su sentimiento que su reacci&oacute;n, no creo que sea cuesti&oacute;n de decir que la chica se lo inventa todo ni que ha pegado a tres veteranos&rdquo;. Seg&uacute;n ha podido saber este medio, Yaiza ha reconocido su error y acepta que la reacci&oacute;n tuvo que ser m&aacute;s comedida. Pero eso no borra los insultos machistas.
    </p><p class="article-text">
        El club, al final, se remiti&oacute; al acta arbitral. &ldquo;Es la versi&oacute;n del juez, un documento oficial que refleja qu&eacute; ocurri&oacute;. Le damos validez, ya que consideramos que es imparcial&rdquo;, expone Cuesta, quien reconoce que la &aacute;rbitro les ratific&oacute; lo escrito en una llamada telef&oacute;nica. &ldquo;Lo que puso es lo que escuch&oacute;&rdquo;, insiste. Esa misma versi&oacute;n, a la que se opone el equipo de veteranos, es la misma que sostienen otras partes. Xavier Moreno Delgado, presidente del Comit&eacute; de &Aacute;rbitros de la Federaci&oacute;n Catalana de F&uacute;tbol, deja claro que Alexia Mayer &ldquo;puso lo que escuch&oacute;. En un campo vac&iacute;o, a quince metros se escuchan las cosas, y no creo que los insultos se los dijesen a la oreja. Si no reflej&oacute; agresiones es que no las vio. A veces no se ven o escuchan cosas y otras s&iacute;, al final solo sirve lo que uno ve y escucha, no lo que le han dicho&rdquo;, aporta.
    </p><p class="article-text">
        Un testimonio que respaldan desde el EF Viladecavalls. El coordinador de la escuela, Abel Mart&iacute;nez, reconoce que las jugadoras se sintieron &ldquo;ofendidas&rdquo; tras una discusi&oacute;n que &ldquo;fue a m&aacute;s&rdquo; y en la que, seg&uacute;n le comentaron algunas jugadoras, &ldquo;hubo insultos y malas palabras&rdquo;. &ldquo;Alguna recuerda lo de iros a fregar. La jugadora que m&aacute;s cerca estuvo de la <em>tangana</em> reconoce que escuch&oacute; lo que apareci&oacute; en el acta y alguna cosa m&aacute;s. Ninguna se alarm&oacute; cuando vieron lo escrito en el acta&rdquo;, aclara. La entrenadora del equipo, Vero Fern&aacute;ndez, puntualiza que &ldquo;hab&iacute;a un linier al lado de la jugada&rdquo; que tambi&eacute;n pudo escucharlo, y deja claro que &ldquo;nadie ir&iacute;a directo a los veteranos, como hizo la jugadora del Terrassa, si no le hubieran dicho nada&rdquo;. &ldquo;Desde el banquillo no o&iacute; nada, pero lo que me han comentado las jugadoras son los insultos reflejados, el aire de superioridad y la forma de decir las cosas&rdquo;, sostiene.
    </p><h3 class="article-text">Sin concordia ni autocr&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        La entrenadora celebra que ese episodio feo terminara en una acci&oacute;n bonita: &ldquo;Cuando vi la protesta de las chicas, sentadas, fue muy emotivo, que se unieran por una buena causa&rdquo;. &ldquo;Estamos orgullosos de lo que hicieron las chicas, de forma pac&iacute;fica&rdquo;, a&ntilde;ade Mart&iacute;nez, quien lamenta &ldquo;el alboroto generado, que ha sorprendido a las propias jugadoras&rdquo;. El mismo coordinador considera que es probable que &ldquo;se le haya dado demasiado ruido&rdquo; a una situaci&oacute;n en la que, seg&uacute;n Fern&aacute;ndez, &ldquo;han pagado justos por pecadores, porque los han echado a todos&rdquo;. El equipo lo conforman unos 25 jugadores, de los cu&aacute;les solamente 12 estaban en el campo. Y &uacute;nicamente siete u ocho, seg&uacute;n testigos, se encontraban en ese momento detr&aacute;s de la porter&iacute;a. El equipo, gestionado por la Fundaci&oacute; Terrassa 1906, que tambi&eacute;n dirige el f&uacute;tbol base de la entidad, dejar&aacute; de tener un equipo de veteranos hasta nueva orden.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A mi me han dicho que fueron dos o tres jugadores los que insultaron, como mucho. Es un poco injusto, pero creo que el Terrassa no ten&iacute;a otra opci&oacute;n&rdquo;, prosigue la entrenadora del Viladecavalls, quien considera que &ldquo;de haberse tratado de un equipo masculino, los veteranos no se habr&iacute;an metido. Tal vez se pensaban que ten&iacute;an m&aacute;s derecho a jugar que nosotras, o que el campo estaba siendo mal aprovechado. Es lo que se entendi&oacute; por lo que dec&iacute;an. Todo, con aire de superioridad, que fue lo que molest&oacute; y encendi&oacute; m&aacute;s el ambiente&rdquo;. Fern&aacute;ndez considera que, a&uacute;n no habiendo insultado, &ldquo;no tienen ning&uacute;n derecho en meterse en un partido en el que no est&aacute;n jugando, y deber&iacute;an haber pedido perd&oacute;n, lo mismo que la jugadora del Terrassa solo por tener la intenci&oacute;n de ir a agredir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El perd&oacute;n y la autocr&iacute;tica, ciertamente, dos ingredientes ausentes en toda esta ecuaci&oacute;n. &ldquo;Todos debemos hacer m&aacute;s autocr&iacute;tica. Ninguna de las dos partes lo hizo de forma pura y dura. Muy a mi pesar, no vi autocr&iacute;tica, y al final la imagen que queda da&ntilde;ada es la del club&rdquo;, retoma Cuesta, quien hubiera deseado &ldquo;que la disputa no se hubiera hecho p&uacute;blica y todas las partes se hubieran sentado y hubieran llegado a un acuerdo&rdquo;. El presidente de la entidad ve dif&iacute;cil una reconciliaci&oacute;n a corto plazo, pero no cierra la puerta a que se pueda producir en unos meses, una vez la temporada haya concluido: &ldquo;Tal vez entonces se pueda llegar a un acuerdo. Que se pidan perd&oacute;n, hagan autocr&iacute;tica y la acepten. Me gustar&iacute;a y mucho, puesto que al final parece que solo haya un culpable, y todas las partes tienen su culpa. La concordia no se da muy a menudo, pero en un momento como este, en el que tambi&eacute;n se necesita en la pol&iacute;tica, tal vez sea mejor resultado que el que se ha terminado produciendo&rdquo;. Sea como sea, el resultado de aquel partido es que el f&uacute;tbol provoc&oacute; el gesto m&aacute;s grande.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roger Requena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/rebelion-jugadoras-terrassa-fc-evidencia_1_1708884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Feb 2019 20:11:21 +0000]]></pubDate>
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