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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Tuzón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula_tuzon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Tuzón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El negacionismo como posición política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/negacionismo-posicion-politica_129_11512920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Algo que comparten todas las creencias pseudocient&iacute;ficas, negacionistas o como se llamen seg&uacute;n el contexto, es que son, sobre todo, un veh&iacute;culo para atentar contra el sistema y para cuestionar a qui&eacute;n se le otorga la capacidad de decir lo que es verdad. En la gran mayor&iacute;a de los casos, el debate racional importa poco o nada, por eso es in&uacute;til sentar en la misma mesa a personas que creen en la ciencia y la argumentaci&oacute;n racional como marco de producci&oacute;n de conocimiento con otras personas que dicen barbaridades arbitrarias. Es in&uacute;til porque, insisto, el debate en s&iacute; no importa nada. Es m&aacute;s, vestir de &ldquo;debate&rdquo; una discusi&oacute;n que en realidad no va de eso contribuye a blanquear estas posiciones anticient&iacute;ficas, d&aacute;ndoles carta de ciudadan&iacute;a y asent&aacute;ndolas con los mecanismos que ellas mismas rechazan. Esto no significa que no haya que refutarlas o replicarlas, significa que es muy importante tener presente de qu&eacute; va la discusi&oacute;n en realidad; y es de destruir el marco de construcci&oacute;n de consensos sociales que hay instaurado. Con Galileo, &iquest;a qui&eacute;n realmente le importaba que fuera la Tierra la que se moviera o el Sol? Probablemente a poca gente salvo a las personas vinculadas a la astronom&iacute;a y la filosof&iacute;a. Lo preocupante era claudicar ante la posibilidad de que la ciencia fuera capaz de producir leyes y conocimiento de forma aut&oacute;noma al margen de la Iglesia. Por eso se estableci&oacute; posteriormente el principio o acuerdo de demarcaci&oacute;n, donde la Iglesia no tuvo m&aacute;s remedio que ceder y decir &ldquo;esto para ti y esto para m&iacute;&rdquo;, un pacto de no agresi&oacute;n donde se le dej&oacute; a la ciencia su parcela para decir lo que era verdad y lo que no y a la religi&oacute;n otra parcela diferente. Esto no es nuevo para casi nadie. Pero merece la pena insistir en que hay una posici&oacute;n pol&iacute;tica clara detr&aacute;s de las teor&iacute;as conspirativas, vengan de donde vengan, una enmienda a la totalidad del sistema y a los marcos que hay establecidos para llegar a acuerdos. Esto es, una lucha de poder de quienes se hartan de compartir la toma de unas decisiones que consideran deber&iacute;an tomar ellos por su cuenta y para su cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque &ldquo;las democracias&rdquo;, con todas las comillas, son estados de derecho donde, mejor o peor, hay mecanismos &ldquo;transparentes&rdquo;, con todas las comillas, a trav&eacute;s de los cuales se adoptan acuerdos de convivencia y se establecen formas de decir lo que es verdad (y por tanto lo que hay hacer) y que todos democr&aacute;ticamente aceptamos. Detr&aacute;s de cada persona que niega que la Tierra es una esfera o que el cambio clim&aacute;tico es una realidad preocupante o que las vacunas salvan vidas o que [pon aqu&iacute; la barbaridad que se te ocurra] hay, adem&aacute;s de comisiones, un intento de destruir el statu quo de la adopci&oacute;n de consensos. Sin, oh sorpresa, y esto es quiz&aacute;s lo m&aacute;s preocupante, ofrecer&nbsp;<em>p&uacute;blicamente</em>&nbsp;un marco alternativo m&aacute;s all&aacute; de mera arbitrariedad y la opini&oacute;n individual. Vaya, un ensalzamiento de LA NADA. Es la destrucci&oacute;n de los marcos de convivencia que, con sus errores, son la mejor garant&iacute;a de entendimiento, consenso, progreso y seguridad que tenemos como humanidad. Consensos que se establecen desde y para la co-lec-ti-vi-dad y el inter&eacute;s general. Un &oacute;rdago por tanto a la sociedad organizada. Y en la desorganizaci&oacute;n, quien decide lo que es verdad y lo que hay que hacer ni es cuestionado ni rinde cuentas ni por supuesto atiende a las reglas de una convivencia civilizada.
    </p><p class="article-text">
        Creo que es relevante identificar los factores que explican la aparici&oacute;n de corrientes autocr&aacute;ticas y tener en cuenta que no siempre hay solo o necesariamente una &ldquo;desafecci&oacute;n generalizada debido a una gran crisis&rdquo;. A veces las crisis se provocan porque el jaque se cuela por la puerta de al lado y no desde las entra&ntilde;as. Y en este sentido es fundamental entenderlo bien para poder posicionarse, no sea que pensemos que hemos perdido la calle cuando lo que intentan quitarnos son las instituciones y las aspiraciones pol&iacute;ticas de consolidar la radicalidad democr&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/negacionismo-posicion-politica_129_11512920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jul 2024 09:02:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El negacionismo como posición política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Centremos el debate de las renovables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/centremos-debate-renovables_129_10561683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica es el cambio en la forma de obtener energ&iacute;a para vivir -vivir, en toda la extensi&oacute;n de la palabra-, pasando de combustibles f&oacute;siles a fuentes renovables. Esta ha sido una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica del ecologismo y, si se quiere, de la izquierda en general. Lo ha sido sin peros ni matices mientras &ldquo;el capital&rdquo; estaba en contra de este proceso de cambio. Pero ya no es lo mismo desde que las fuentes renovables han empezado a ser rentables y por tanto atractivas para empresas e inversores. La situaci&oacute;n actual, donde la rentabilidad de estas formas de obtener energ&iacute;a es un hecho, ha generado una profunda crisis en el sector ecologista y en el seno de muchos espacios de izquierdas, porque hay cierta incomodidad (por no decir rechazo absoluto) a estar en el mismo bando que los que hacen negocio (aunque sean cooperativas o pymes locales). La lucha clim&aacute;tica y la lucha anticapitalista se miran con recelo. 
    </p><p class="article-text">
        No es este el &uacute;nico motivo que hace recelar de las renovables a estos sectores. Existe tambi&eacute;n cierto negacionismo energ&eacute;tico en cuanto a la cantidad de energ&iacute;a que necesitamos para vivir respecto a la que podemos reducir o producir desde los tejados. Este negacionismo es hip&oacute;crita, porque parece aplicarse &uacute;nicamente a las renovables (y no al petr&oacute;leo o al gas) y cuando &eacute;stas est&aacute;n cerca (efecto NIMBY). Este negacionismo es tambi&eacute;n una derivada de la supuesta contradicci&oacute;n anticapitalista; puesto que la tremenda apariencia de las renovables (grandes molinos, grandes extensiones de placas) no deja de ser un espejo de qui&eacute;nes somos en realidad, explicitan de una forma muy real la energ&iacute;a que necesitamos y que otras energ&iacute;as -mucho m&aacute;s contamintantes- simplemente ocultan. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay cierta nostalgia paisaj&iacute;stica que nos hace confundir valores est&eacute;ticos con ambientales y muy poca apertura a considerar que algo &ldquo;artificial&rdquo; pueda formar parte de nuestro entorno, aunque sea netamente bueno o mejor que otros usos y mucho menos extensivo.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, esta crisis de personalidad ha dejado tras de s&iacute; un reguero de motivos por los cuales estar en contra de la energ&iacute;a renovable. As&iacute; como grandes palabras que abarcan m&aacute;s contextos de los que deben: capitalismo verde, colonialismo energ&eacute;tico&hellip; El problema es que ante la amalgama de incomodidades, algunas de las cuales necesariamente hay que consensuar y resolver, no gana una voluntad clara de prosperar, de jerarquizar unas cosas sobre otras y hacer un an&aacute;lisis coste-beneficio racional, social y ambiental. Se trata s&oacute;lo de saltar de una pega a otra para que parezca que hay una remota opci&oacute;n acertada que nunca llega. Creo que esta din&aacute;mica no es m&aacute;s que una forma bastante pat&eacute;tica de ganar tiempo en la indefinici&oacute;n mientras se lo hacemos perder al resto de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que hay dentro de la izquierda y el ecologismo quienes reconocemos el problema clim&aacute;tico y la necesidad de hacer la transici&oacute;n verde sin paliativos ni moratorias, por eso precisamente esto es una crisis y no un cambio radical de opini&oacute;n en un &uacute;nico sentido. &ldquo;Abolicionistas&rdquo; y &ldquo;regulacionistas&rdquo;, donde regulacionistas ser&iacute;an las personas necesariamente del &aacute;mbito ecologista o ecosocialista que est&aacute;n a favor de la implantaci&oacute;n de renovables de forma regulada. Tratan de REGULAR (con may&uacute;sculas) esta transformaci&oacute;n con tres objetivos: que sea r&aacute;pida/efectiva, que sea compatible con los valores ambientales del lugar y que haya un proceso de consenso social. No hay que olvidar que las regulaciones jam&aacute;s deben ser parapetos para impedir que sucedan cosas sino que se hacen para que pasen de una determinada manera.
    </p><p class="article-text">
        Estoy absolutamente convencida de que esto ha influido en que el Bot&agrave;nic no revalidara el gobierno en la Comunitat Valenciana. No por las &ldquo;pol&eacute;micas&rdquo;, ni siquiera por el atasco injustificado en los proyectos de renovables, en un momento adem&aacute;s socialmente adecuado con la necesidad de abaratar costes energ&eacute;ticos por la crisis del COVID y la guerra de Ucrania. Sino porque ha decidido activamente NO brillar con toda la luz verde con la que podr&iacute;a haber brillado. A veces uno no pierde solo por errores expl&iacute;citos sino por falta de aciertos que deber&iacute;an estar impl&iacute;citos en su ADN. Una baza perdida con consecuencias complicadas y de calado: entre otras, un caldo de cultivo de posturas negacionistas que, de nuevo, le regalan al capitalismo el patrimonio de una lucha social y ambiental hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Carlos Maz&oacute;n, actual President de la Generalitat Valenciana, envi&oacute; una carta a domicilio en periodo de campa&ntilde;a electoral en la que hablaba de renovables y de la desastrosa gesti&oacute;n del Bot&agrave;nic con los proyectos. No s&eacute; qu&eacute; postura defender&aacute; ahora que ha ganado las elecciones y ha conseguido formar gobierno pero s&iacute; s&eacute; que de momento queda clara una cosa muy significativa: ha eliminado las direcciones generales de cambio clim&aacute;tico y transici&oacute;n energ&eacute;tica. Es decir, ha desligado la posible implantaci&oacute;n de las renovables del porqu&eacute; se hace para relegarla al &aacute;mbito exclusivamente econ&oacute;mico e industrial. Quiz&aacute;s simplemente se olvide de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esto es malo? Porque la implantaci&oacute;n de renovables no puede ser s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de mercado sino que va ligada a objetivos clim&aacute;ticos, prospecciones energ&eacute;ticas en base al equilibrio de nuestros ecosistemas, rescate ambiental, salud ambiental y humana, descenso de la contaminaci&oacute;n y a la oportunidad de hacer todo eso y m&aacute;s desde un punto de vista ecosocial.
    </p><p class="article-text">
        Es por esto que la izquierda ecologista debe cuanto antes resolver su crisis de identidad. Y para ello, a veces ayuda pensar en otros debates inc&oacute;modos. Por ejemplo, la izquierda no reniega (al contrario) de estar a favor de los impuestos aunque a veces sea mucho m&aacute;s f&aacute;cil anunciar bajadas generalizadas de los mismos. La izquierda se mantiene a favor de ellos porque sabe la relaci&oacute;n que hay entre la calidad de los servicios p&uacute;blicos y la igualdad de oportunidades al margen de la riqueza individual. Por muy complicado que sea el debate no lo abandona (no puede), sino que mantiene su posici&oacute;n apostando por una regulaci&oacute;n de la fiscalidad que -por ejemplo- sea progresiva seg&uacute;n la renta. No es si se paga o no sino qui&eacute;n paga y para qu&eacute;. No es un debate f&aacute;cil, pero no se abandona.
    </p><p class="article-text">
        Impedir el despliegue de las renovables o resignarse a banalidades como &ldquo;renovables s&iacute;, pero no as&iacute;&rdquo; o &ldquo;que no nos llenen nuestros pueblos de placas&rdquo; es abandonar completamente el debate en lugar de resolverlo desde dentro defendiendo una determinada posici&oacute;n a favor y conciliadora con otros valores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si esto es posible dentro de algunas fronteras partidistas. Pero las necesidades sociales y las distintas visiones al respecto existen m&aacute;s all&aacute; de los partidos. Est&aacute; en la habilidad de quien es capaz de conectar con ellas la posibilidad de transformarlas en un movimiento. Y debemos hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/centremos-debate-renovables_129_10561683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Oct 2023 08:12:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Centremos el debate de las renovables]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre estos días y los que están por venir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dias-venir_129_9673320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuesta mucho escribir algunas l&iacute;neas sobre lo que ha pasado estos d&iacute;as atr&aacute;s. Cuesta mucho porque gobernar, hacer pol&iacute;tica, cuesta mucho. Dedicaci&oacute;n, horas, ganas, ideas, ejecuci&oacute;n, coordinaci&oacute;n, negociaci&oacute;n, decisiones, m&aacute;s horas&hellip; Y cuando todo eso se echa por la borda de la forma m&aacute;s burda sientes un vac&iacute;o inmenso. No por m&iacute;, ni por ella, ni por &eacute;l, ni por el de m&aacute;s all&aacute;, sino por la sociedad en su conjunto. Hacer un uso tan grotesco del espacio institucional es, sobre todo, una falta de respeto a la ciudadan&iacute;a. No es porque yo, ella, &eacute;l o el de m&aacute;s all&aacute; seamos impresdindibles (me vais a permitir que diga que algunos, en algunos momentos, s&iacute; lo son) sino por el espacio pol&iacute;tico que representan que ha hecho que tales y cuales cosas sean una realidad. Muy pocas personas, por no decir nadie, de fuera de la esferea pol&iacute;tico-partidista, han entendido la destituci&oacute;n de Mireia Moll&agrave; a escasos meses del final de la legislatura y con ella la marcha de su equipo de la Conselleria m&aacute;s compleja y a la vez m&aacute;s bonita del Bot&agrave;nic: la de las pol&iacute;ticas verdes y el sector primario. Nadie lo ha comprendido porque, objetivamente, la Conselleria estaba llevando a cabo una tarea m&aacute;s que digna que ha superado la gesti&oacute;n pasiva y de resistencia a la que hasta hace poco la ten&iacute;an condenada, para ubicarse en la gesti&oacute;n activa, de propuestas y proyectos transformadores, de inversiones, negociaciones exitosas, incorporando una clave en las pol&iacute;ticas ambientales fundamental para cambiar el mundo: que el medio ambiente no sea s&oacute;lo &ldquo;prohibitivo&rdquo; de algunos vicios sino tambi&eacute;n central y facilitador de esta transici&oacute;n ecol&oacute;gica social. Empleo verde, nuevos conceptos, nuevas &aacute;reas a desarrollar. El medio ambiente no como un <em>apartheid</em> sino como protagonista transversal del funcionamiento de una sociedad. Se podr&aacute; estar m&aacute;s de acuerdo o menos con algunas de las propuestas, pero nadie puede poner en duda que la Conselleria ha sido una de las Consellerias protagonistas de este Bot&agrave;nic 2.
    </p><p class="article-text">
        Por eso present&eacute; mi dimisi&oacute;n: porque si el cese de la consellera era por cualesquiera de las cosas que acabo de mencionar, lo hago propio, ya que he contribuido y compartido cada una de sus pol&iacute;ticas. Si el cese era por cuestiones partidistas y personales y no s&eacute; qu&eacute; deslealtades dentro de un lenguaje m&aacute;s propio de la Edad Media, entonces mi dimisi&oacute;n tambi&eacute;n estaba justificada; ya que ni comparto los motivos -injustificados e incapaces de sostenerse bajo ninguna verdad- ni comparto el uso absolutamente despreciable de un espacio institucional como es una Conselleria para limar asperezas: es una pr&aacute;ctica que va en contra de los ciudadanos y las personas.
    </p><p class="article-text">
        Yo empec&eacute; a militar en Iniciativa y Comprom&iacute;s, entre otras cosas, por su capacidad de romper con algunos dogmas de la izquierda cl&aacute;sica. Entre ellos, por su capacidad de, en lugar de castigar, poner en valor la pluralidad de visiones y liderazgos. El solo hecho de que Comprom&iacute;s fuera un juego de equilibrios entre tres partidos, sin dar la hegemon&iacute;a a ninguno, ya me pareci&oacute; fant&aacute;stico. La sociedad es plural y reconocer esa diversidad para tejer un proyecto com&uacute;n creo que es el &eacute;xito que ha llevado a esta formaci&oacute;n a ser parte de los gobiernos y la historia de la pol&iacute;tica valenciana. Sumar. Es costoso, s&iacute;, pero es &uacute;til y garant&iacute;a de &eacute;xito. Es un terrible error caer en la tentaci&oacute;n desmovilizadora de apartar a quien tiene opini&oacute;n propia en lugar de potenciar e integrar los espacios, igual que es un error diluir o regalar (o relegar) el espacio m&aacute;s progresista para evitar ciertas fricciones pol&iacute;ticas. Las dos cosas llevan al mismo lugar: perder esos equilibrios que potencian la diversidad para ir a un espacio monol&iacute;tico en el que una opci&oacute;n se hace hegem&oacute;nica. Lo he dicho a mis compa&ntilde;eros muchas veces estos &uacute;ltimos meses: estoy preocupada por el espacio progresista valenciano que nos llev&oacute; aqu&iacute; y creo que debemos dar un nuevo paso al frente. Existe un claro espacio progresista valenciano, verde y de izquierdas que necesita ser interpelado y reforzado, no laminado o diluido. Seguramente ahora m&aacute;s que nunca. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, no puedo dejar de ver en estas decisiones un reflejo del revulsivo social ante el cual nos encontramos. Comprom&iacute;s no atiende, como proyecto pol&iacute;tico, a la misma sociedad de 2011 o 2015 o 2019. No somos los mismos. Y no venimos del mismo sitio. Para empezar, no venimos de a&ntilde;os de gobierno del Partido Popular valenciano, con esas pol&iacute;ticas corruptas y criminales, de robos, malgasto de dinero, cutrer&iacute;o y mala gesti&oacute;n. Venimos de tejer una sociedad diferente, moderna, mejor gestionada, m&aacute;s verde, m&aacute;s inclusiva y m&aacute;s social que ahora, tambi&eacute;n, se enfrenta a retos globales importantes: una pandemia, una guerra, inflaci&oacute;n, desestabilizaci&oacute;n del mercado, un cambio clim&aacute;tico cada vez m&aacute;s agresivo. Es por ello que Comprom&iacute;s debe abandonar algunos miedos que considero impregnan algunas de sus decisiones -como esta- y pol&iacute;ticas para consolidar su senda transformadora. Comprom&iacute;s no ha venido solo para decir c&oacute;mo <em>no</em> deben hacerse las cosas y ser reivindicativo, sino tambi&eacute;n para decir como <em>s&iacute;</em> pueden hacerse. No venimos para enmendar un modelo imperante que otros se dedican a construir sino para proporcionar uno propio. Es fundamental que la sociedad vea claramente en nosotros un referente posibilista, que puede necesitar compa&ntilde;eros de viaje pero que tambi&eacute;n puede no necesitarlos. Para ello, no s&oacute;lo basta con hacer pol&iacute;ticas valientes que otros no hacen sino que necesita hacer permeables y no bunkerizar algunos espacios hist&oacute;ricos. Igual que el femininismo puede hacer de facilitador de la incorporaci&oacute;n de nuevos derechos a las personas trans y entender que lejos de ser espacios que confrontan, son espacios que se ayudan, la concepci&oacute;n de la protecci&oacute;n del territorio, por ejemplo, debe ser aliada, protagonista y no opositora a la expansi&oacute;n de las nuevas energ&iacute;as verdes. Hay muchos m&aacute;s ejemplos de este tipo, entre maneras que nos anclan y maneras que nos ayudan a caminar. La izquierda que se resigna a ser oposici&oacute;n tiene siempre tendencias esencialistas, pensar que las cosas tienen una esencia inquebrantable e inamovible que hay que defender y que no pueden trascender las fronteras que las definen. La izquierda transformadora coge esos espacios y en lugar de bunkerizarlos o hacer pol&iacute;tica sobre su (a veces infundada) amenaza, los reivindica transform&aacute;ndolos en posibilitadores de otras cuestiones que nos trae la modernidad, la necesidad y la oportunidad, los expande y los abre, sin miedo y sin perder en ning&uacute;n caso ni un &aacute;pice de lo que significan. Pol&iacute;tica viva y en movimiento. Pienso honestamente que es ah&iacute; hacia donde debemos de ir. Y pienso honestamente que si esto ha sido siempre importante de dirimirse en muchas formaciones pol&iacute;ticas, las circunstancias actuales lo hacen imperativo.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, seguir&eacute;, como he dicho por ah&iacute;, y siempre desde la construcci&oacute;n y el aperturismo, luchando por un proyecto social y verde para la sociedad valenciana que ayude a hacer posibles todas esas cosas. &iquest;Qui&eacute;n se apunta?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Paula Tuz&oacute;n</strong>, ex secretaria auton&oacute;mica de Emergencia Clim&aacute;tica y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y miembro de la ejecutiva de Iniciativa-Comprom&iacute;s.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/dias-venir_129_9673320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2022 21:45:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobre estos días y los que están por venir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Activismo verde, como el tallo de las flores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/activismo-verde-tallo-flores_129_8634067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay un v&iacute;deo del f&iacute;sico Richard Feynman donde expresa con mucha claridad por qu&eacute; saber, entender y explicar cient&iacute;ficamente una flor no solo no le quita belleza sino que se la a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia forma parte de la belleza de las cosas, tanto est&eacute;ticamente como en el hecho de que aporta informaci&oacute;n y metodolog&iacute;a, nuevas preguntas en otras dimensiones o formas de entender el mundo exterior.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia forma parte de los saberes del ser humano. Y por supuesto, es humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente estamos asistiendo a muchas reflexiones sobre el negacionismo. No es casual, una de las corrientes m&aacute;s arraigadas dentro del mismo es la&nbsp;<em>antivacunas</em>, y en un momento de pandemia mundial con un proceso de vacunaci&oacute;n masiva estas corrientes se han visualizado.
    </p><p class="article-text">
        La negaci&oacute;n de la ciencia o el &ldquo;anticientifismo&rdquo; ha existido &ldquo;siempre&rdquo;:&nbsp;<em>E pour si mouve</em>. Las pseudociencias, las creencias, algunas alineadas con corrientes pol&iacute;ticas, otras no, algunas que cambian de signo pol&iacute;tico seg&uacute;n el pa&iacute;s, otras que se mantienen; son un campo de estudio dentro de muchas disciplinas, inclu&iacute;da la did&aacute;ctica de las ciencias, la psicolog&iacute;a o la epistemolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un art&iacute;culo extenso publicado hace a&ntilde;os en National Geographic donde se reflexiona ampliamente sobre ello:&nbsp;<em>Why do many reasonable people doubt about science?</em>, de Joel Achenbach. En &eacute;l habla de la negaci&oacute;n de la llegada del ser humano a la Luna, el terraplanismo, la quimiofobia, los transg&eacute;nicos y, por supuesto, el cambio clim&aacute;tico. La ciencia no siempre casa con el &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;. Nuestra experiencia pesa a menudo mucho m&aacute;s que la estad&iacute;stica o la evidencia. En nuestros submundos, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, la Tierra est&aacute; quieta, resulta incomprensible que un gas invisible que ocupa menos de una d&eacute;cima parte del 10% de la atm&oacute;sfera est&eacute; cambiando el clima, igual de impactante que un virus que no vemos o vacunas que no entendemos de pronto lo cambien todo; el primero cerrando colegios, negocios y apagando abrazos, las segundas siendo un pasaporte a la vida social. La &ldquo;contraintuitividad&rdquo; del mundo natural y de la ciencia que lo explica a menudo choca con nuestras experiencias diarias y nos aleja de ella.
    </p><p class="article-text">
        El negacionismo es adem&aacute;s un nicho muy c&oacute;modo cuando tenemos miedo. La ciencia, que no es un conjunto de hechos sino una metodolog&iacute;a, responde honestamente pero no siempre a la altura de nuestras inquietudes: el manejo de la incertidumbre nos resulta aterrador. La infalibilidad de algunas pseudoterapias o pseudociencias son mucho m&aacute;s reconfortantes, m&aacute;gicas. Las conspiraciones est&aacute;n mucho m&aacute;s a la altura de la magnitud de nuestras inseguridades que entender que la naturaleza y el mundo a veces son simplemente muy jodidos.
    </p><p class="article-text">
        La anticiencia, el negacionismo y el miedo son tambi&eacute;n un veh&iacute;culo perfecto para la antipol&iacute;tica reaccionaria que teje a trav&eacute;s de ellos sus protestas contra el &ldquo;sistema&rdquo;, un &ldquo;antisistemismo&rdquo; con un claro car&aacute;cter individualista. No son protestas por ganancias sociales o reivindicaciones colectivas, sino que tratan de ensalzar unas supuestas libertades individuales y un rechazo al ser social, un rechazo a todos los defectos y a todas las bondades de ese ser social y del progresismo con la nostalgia como tel&oacute;n de fondo. Una nostalgia hecha a medida.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula de moda,&nbsp;<em>Don&rsquo;t look up (No mires arriba)</em>, se muestra el rechazo a la soluci&oacute;n cient&iacute;fica pensada para desviar el cometa -mitigar el cambio clim&aacute;tico- en favor de una soluci&oacute;n no aprobada cient&iacute;ficamente pero que supuestamente trae m&aacute;s dinero y es igual de efectiva. En la traducci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico esta soluci&oacute;n puede refererirse a la del &ldquo;bussiness as usual&rdquo;, la de esperar a que decidan los tiempos de la econom&iacute;a de mercado, aprovechando adem&aacute;s que &ldquo;unos graditos m&aacute;s&rdquo; en algunos lugares del mundo no pueden traer m&aacute;s que beneficios. Detr&aacute;s de esta est&aacute;n los famosos informes que niegan el cambio clim&aacute;tico pagados por las grades empresas de energ&iacute;as f&oacute;siles y la gente que las rodea -por ejemplo, partidos pol&iacute;ticos financiados por ellas-, que a todos los dem&aacute;s nos llaman &ldquo;warmists&rdquo; (en la pel&iacute;cula &ldquo;mirarribistas&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n cometa versus cambio clim&aacute;tico tiene sus limitaciones, como es normal, y de las diferencias tambi&eacute;n se saca jugo. Hay una muy importante: mientras que en la pel&iacute;cula la humanidad no es responsable de que venga un cometa -aunque s&iacute; tenga a su alcance desviarlo-, en el caso del cambio clim&aacute;tico s&iacute;. Y esto tiene su enjundia. Porque aquello que hace responsable a la humanidad de que venga &ldquo;ese&rdquo; cometa es su propia forma de existir: el modo de obtener energ&iacute;a que nos permite tener una vida como la conocemos, con educaci&oacute;n, sanidad, vacunas, investigaci&oacute;n, casas, transporte, cultura, internet, comida, agua&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente eso lo que le a&ntilde;ade toda la complejidad pol&iacute;tica y social al problema del cambio clim&aacute;tico. La cosa no va de hacer cinco, seis o veinte cohetes con bombas, ni de creerse o no que hay un cometa, sino de enmendar de arriba abajo un modelo colosal, decidir qui&eacute;n lo paga, cambiar costumbres, hacer renuncias en favor de terceros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta aventura la ciencia nos ayuda, e igual que no le quitaba belleza a la flor, tampoco aqu&iacute; le resta al cambio social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de existir nuestra es tambi&eacute;n la que ante una pandemia, un cometa o un cambio clim&aacute;tico est&aacute; en disposici&oacute;n, m&aacute;s que todas las que nos han precedido, de proponer soluciones tecnol&oacute;gicas: vacunas que eviten grandes mortandades, explosiones nucleares que puedan detonar un cometa (por ejemplo), energ&iacute;as limpias que dejen de cambiar la composici&oacute;n de la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Decir que la sociedad que ha causado la llegada de un cometa destructor no debe ser la misma que lo desv&iacute;e no tiene por qu&eacute; llevarnos a rechazar las soluciones tecnol&oacute;gicas, sino a construir un fuerte cambio social que las acompa&ntilde;e para que lo que ha tra&iacute;do este cometa no lo vuelva a traer una y otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Si las bacterias tienden a crear resistencia y esta probabilidad aumenta por nuestro comportamiento con los antibi&oacute;ticos, por mucho que seamos capaces (ya veremos hasta cu&aacute;ndo) de seguir creando antibi&oacute;ticos, o cambiamos ese comportamiento o al final es muy probable que las bacterias puedan con nosotros. Son m&aacute;s r&aacute;pidas. Esta reflexi&oacute;n no nos lleva a prescindir de los antibi&oacute;ticos sino, con ellos, adquirir un comportamiento que optimice nuestra sostenibilidad, en este caso, con las infecciones bacterianas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&uacute;perbacterias, pandemia mundial, cambio clim&aacute;tico. S&oacute;lo faltaba la pel&iacute;cula del cometa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas estamos an&iacute;micamente exhaustas, hartas. Mucho colapsismo. Y el colapsismo paralizante es otra de las caras del negacionismo. Ante los retos globales, ante las corrientes reaccionarias que beben del miedo, ni negacionismo ni colapsismo: Activismo verde, pol&iacute;tica de altura. Apoyo generalizado y dr&aacute;stico a la senda social y verde que tiene fuerza y forma en muchos pueblos, ciudades y regiones. Apoyo sin tapujos y peleando todas las batallas. Esos lugares donde se van haciendo plazas y calles peatonales, carriles bici, zonas de bajas emisiones, parkings disuasorios, redes de transporte p&uacute;blico, planes de descarbonizaci&oacute;n, aprovechamiento de superficies para autoconsumo o generaci&oacute;n colectiva de energ&iacute;a verde, huertos solares, estrategias de captaci&oacute;n de carbono, inversi&oacute;n en nuestro medio natural, protecci&oacute;n de humedales, bosques y reservas marinas, actualizaci&oacute;n de normas ambientales, separativa en orgigen, compostaje comunitario, consumo responsable, rentas clim&aacute;ticas, empleos verdes, formaci&oacute;n, informaci&oacute;n, cultura del entorno, etc etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todas y cada una de las medidas de esos lugares est&aacute; el cambio social revolucionario que estamos tejiendo. Dibujar, contar, extrapolar y hacer m&aacute;s grandes y m&aacute;s estructurales esos cambios que ya est&aacute;n en marcha es ahora el reto. Saber que tenemos un futuro no dist&oacute;pico por delante. Explicarlo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Paula Tuzon</strong> es secretaria auton&oacute;mica Emergencia Clim&aacute;tica y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica de la Generalitat Valenciana.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/activismo-verde-tallo-flores_129_8634067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jan 2022 21:19:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Activismo verde, como el tallo de las flores]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Municipis en xarxa, una estràtegia necessària]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/municipis-xarxa-estrategia-necessaria_129_7304207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quan parlem de fer una transici&oacute; ecol&ograve;gica justa parlem de garantir que totes les persones puguen tindre acc&eacute;s a una quantitat d&rsquo;energia digna. Aquella capa&ccedil; d&rsquo;assegurar un &iacute;ndex alt de desenvolupament sense necess&agrave;riament consumir una quantitat desorbitada i innecess&agrave;ria d&rsquo;energia.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve; i donat l&rsquo;escenari global, amb molts pa&iuml;sos per davall d&rsquo;un &iacute;ndex alt de desenvolupament i que efectivament tenen un consum d&rsquo;energia per c&agrave;pita molt menor, em costa creure en un horitz&oacute; pr&ograve;xim de reducci&oacute; global del consum d&rsquo;energia. &Eacute;s clar que a escala local, en aquells pa&iuml;sos en els quals hi ha una despesa d&rsquo;energia gran, pot haver i ha d&rsquo;haver una reducci&oacute;, per&ograve; globalment no ix a <em>cuenta por paga</em>, i aquesta &eacute;s una q&uuml;esti&oacute; a tindre en compte quan ens fem les prospectives a nivell mundial de forma honesta.
    </p><p class="article-text">
        Just&iacute;cia en la transici&oacute; ecol&ograve;gica tamb&eacute; t&eacute; a vore en la forma de repartir el cost econ&ograve;mic de fer la transici&oacute;. Aix&ograve; qui ho paga? Qui paga el preu que t&eacute; incloure al medi ambient en les pr&agrave;ctiques di&agrave;ries quan fins fa ben poc el funcionament ha sigut d&rsquo;esquenes i a expenses d&rsquo;ell? &Eacute;s just que pague qui m&eacute;s t&eacute; i qui m&eacute;s contamina, entre els quals sol haver-hi a m&eacute;s certa correlaci&oacute;. La fiscalitat verda o una mobilitzaci&oacute; intel&middot;ligent de fons i inversions p&uacute;bliques s&oacute;n ferramentes que poden garantir aquesta &ldquo;proporcionalitat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Just&iacute;cia tamb&eacute; vol dir, per exemple, democratitzar l&rsquo;energia, no nom&eacute;s en el seu acc&eacute;s sin&oacute; tamb&eacute; en la seua producci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        L'energia solar fa possible aquesta democratitzaci&oacute;. Una font molt m&eacute;s accessible que altres, com ara el petroli, el gas, el carb&oacute; o fins i tot l&rsquo;energia nuclear. I no nom&eacute;s &eacute;s accessible des d&rsquo;un punt de vista territorial (energia solar hi ha on hi haja hores de Sol) sin&oacute; tamb&eacute; des d&rsquo;un punt de vista econ&ograve;mic; &ldquo;qualsevol&rdquo; persona es pot convertir en productora d&rsquo;energia solar, com a m&iacute;nim per a l&rsquo;autoconsum.
    </p><p class="article-text">
        El fet que gran part de l&rsquo;energia solar puga produir-se de forma distribu&iuml;da, prop dels llocs de consum, &eacute;s molt m&eacute;s eficient (estalviem les p&egrave;rdues de transport que s&oacute;n d&rsquo;aproximadament un 30%) i molt m&eacute;s barat. I el fet que &ldquo;qualsevol&rdquo; puga convertir-se en productor trenca la baralla de l&rsquo;oligopoli de l&rsquo;energia en una bona part.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; cal no oblidar el tema de fons, que &eacute;s la necess&agrave;ria transformaci&oacute; d&rsquo;un sistema d&rsquo;obtenci&oacute; d&rsquo;energia que es basa en la combusti&oacute; i emissi&oacute; de CO2 a un altre que no ho fa&ccedil;a. I si a m&eacute;s pot ser renovable, millor que millor. D&rsquo;una banda, cal evitar de forma dr&agrave;stica i dram&agrave;tica les emissions de CO2 i d&rsquo;altra, si a m&eacute;s l&rsquo;energia &eacute;s renovable, mitigarem tamb&eacute; el consum de recursos naturals.
    </p><p class="article-text">
        <em>Municipis en xarxa</em> &eacute;s una estrat&egrave;gia que vol potenciar de forma escalable aquest &ldquo;nou&rdquo; model d&rsquo;acc&eacute;s a l&rsquo;energia solar. I les comunitats energ&egrave;tiques locals municipals (una col&middot;lectivitat de persones o entitats que s&rsquo;ajunten per instal&middot;lar plaques solars per autoconsum o per bolcar a la xarxa l&rsquo;energia produ&iuml;da), s&oacute;n una ferramenta excel&middot;lent per a poder fer-ho. 
    </p><p class="article-text">
        Les comunitats energ&egrave;tiques locals municipals que s&rsquo;impulsen en <em>Municipis en xarxa</em> s&oacute;n comunitats on hi ha una participaci&oacute; assegurada de l&rsquo;Ajuntament per a, almenys, les seues instal&middot;lacions: escoles, poliesportius, edificis administratius, punts de rec&agrave;rrega de vehicles, etc. Per&ograve; a m&eacute;s, s&rsquo;hi poden sumar ve&iuml;nes i ve&iuml;ns que vulguen energia autoconsumida per a les seues cases aix&iacute; com empreses que, en el cas d&rsquo;estar en pol&iacute;gons poden oferir els seus sostres per a la producci&oacute;. Els pol&iacute;gons industrials ocupen aproximadament un 0.8% del territori valenci&agrave; i l&rsquo;energia distribu&iuml;da via &ldquo;sostres&rdquo; per a autoconsum en la Comunitat Valenciana podria arribar a donar per a aproximadament 1/3 de tota l&rsquo;energia que ara mateixa tenim per descarbonitzar. 
    </p><p class="article-text">
        Amb l&rsquo;autoconsum estalviem diners que despr&eacute;s no paguem en la factura de la llum i tamb&eacute; energia de la xarxa, ja que la consumim directament durant les hores del dia en qu&egrave; podem fer-ho.
    </p><p class="article-text">
        Paral&middot;lelament, s&rsquo;incentiven tamb&eacute; les comunitats energ&egrave;tiques locals municipals que vulguen gestionar instal&middot;lacions m&eacute;s grans per a generaci&oacute; d&rsquo;electricitat bolcada a la xarxa (no autoconsum). De nou, podran incloure xicotetes o mitjanes empreses del municipi, amb la possibilitat de ser benefici&agrave;ries de contractes de compravenda d&rsquo;electricitat a llarg termini.
    </p><p class="article-text">
        Ara mateixa s&oacute;n 210 municipis els que s&rsquo;han adherit a l&rsquo;estrat&egrave;gia d&rsquo;una xarxa local d&rsquo;energia verda que opta a fons de reconstrucci&oacute;. La Conselleria de Transici&oacute; Ecol&ograve;gica donar&agrave; igualment suport al desplegament d&rsquo;aquesta xarxa; una forma de producci&oacute; i consum d&rsquo;energia que ha de ser generalitzada per tot el que suposa: democratitzaci&oacute;, estalvi, proximitat, facilitat, disponibilitat, necessitat, oportunitat, descarbonitzaci&oacute; i una resposta viable i estructural a una emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica inq&uuml;estionable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/municipis-xarxa-estrategia-necessaria_129_7304207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Mar 2021 16:34:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Municipis en xarxa, una estràtegia necessària]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio climático y la acción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambio-climatico-accion_129_6317129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Celebramos cada 24 de octubre el D&iacute;a Internacional Contra el Cambio Clim&aacute;tico, una fecha instaurada por la ONU para sensibilizar a la ciudadan&iacute;a y a las instituciones. La ciudadan&iacute;a y las instituciones, a d&iacute;a de hoy, sabemos perfectamente que hay un cambio clim&aacute;tico, &iquest;pero estamos sensibilizados? Lo sabemos porque lo experimentamos, lo vemos, hablamos de ello, debatimos, lo tememos, nos inquieta, est&aacute; instaurado en nuestras vidas. Pero quiz&aacute;s, lo que determina la &ldquo;sensibilizaci&oacute;n&rdquo; no es el convencimiento sino la intensidad y velocidad con que somos capaces de abordarlo. El cambio clim&aacute;tico ya no es una cuesti&oacute;n del qu&eacute;, sino del c&oacute;mo y del cu&aacute;ndo.
    </p><p class="article-text">
        Puede parecer muy osado, como humanos, pensar que podemos parar un cambio clim&aacute;tico, por muy antropog&eacute;nico que sea. Sin embargo, la humanidad experimenta ahora uno de los mejores momentos de su historia en conocimiento, preparaci&oacute;n, recursos, desarrollo, capacidad. Y aunque parezca parad&oacute;jico, siendo ese mismo modelo, que nos aporta todas esas cosas, el que hay que cambiar, tambi&eacute;n es el que nos permitir&aacute; hacerlo. No hay duda.
    </p><p class="article-text">
        En el gobierno valenciano tenemos un plan y una apuesta decidida. Hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, declaramos la emergencia clim&aacute;tica, con una serie de objetivos claros a cumplir. Pocos meses despu&eacute;s, nos pasaba por encima una crisis sociosanitaria, que todav&iacute;a vivimos, y con ella, hemos reforzado algunos aprendizajes: la ciencia, la coordinaci&oacute;n internacional, la decisi&oacute;n en las pol&iacute;ticas, el valor del llegar a tiempo y prevenir a la hora de tomar medidas, la solidaridad, la empat&iacute;a, la humanidad, las acciones individuales, la necesidad de un sistema p&uacute;blico robusto, las personas y la salud. Todos esos valores que hemos visto c&oacute;mo mov&iacute;an la balanza en la atenci&oacute;n a la crisis sanitaria, son exactamente los mismos que aplican a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, &ldquo;actuar a tiempo y prevenir&rdquo; en materia de cambio clim&aacute;tico supone construir los pilares de una sociedad, aunque parecida a esta sustancialmente diferente, que pueda desarrollarse de forma sostenible y responsable. En esta l&iacute;nea, hemos impulsado el anteproyecto de la Ley valenciana de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, que marca unos objetivos ambiciosos y necesarios para cumplir con los indicadores europeos de reducci&oacute;n de emisiones. Concibe una nueva forma de vivir en el territorio y de relacionarnos con el medio, plantea la expansi&oacute;n de renovables y la democratizaci&oacute;n de la energ&iacute;a como desaf&iacute;os de oportunidad donde las personas puedan ser consumidoras y productoras a la vez y con una vocaci&oacute;n clara hacia la reducci&oacute;n. A este respecto, el pasado mes de agosto aprobamos un Decreto Ley que nos permite ser capaces de pasar de los apenas 400 MW que produce la Comunidad Valenciana en fotovoltaica a los, a saber, 6.000 MW que necesitar&iacute;amos para poder encaminarnos de verdad hacia un cambio de modelo. La Ley contempla tambi&eacute;n un cambio en la movilidad, como el que ya se est&aacute; dando en algunas ciudades, y que no pasa &uacute;nicamente por la electrificaci&oacute;n sino necesariamente por la reducci&oacute;n del motor y las zonas de bajas emisiones. La nueva norma habla tambi&eacute;n de fiscalidad verde y de la creaci&oacute;n de un fondo solidario de transici&oacute;n ecol&oacute;gica que permita una transici&oacute;n justa, que incentive buenas pr&aacute;cticas y grave aquellas opciones que ponen obst&aacute;culos en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los pilares, est&aacute;n los resortes que impulsan ese nuevo desarrollo, como por ejemplo las inversiones en municipios ligadas al Pacto de Alcald&iacute;as (PACES) para el desarrollo de planes o proyectos de movilidad sostenible y transici&oacute;n energ&eacute;tica. El Pacto de Alcald&iacute;as, al que hemos invitado a sumarse a todos los municipios de la Comunitat Valenciana, pone de manifiesto el papel clave de las administraciones locales y la importancia de actuar de forma coordinada.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a circular, la gesti&oacute;n de residuos y la gesti&oacute;n forestal, el mantenimiento y fomento de la biodiversidad, la gesti&oacute;n de nuestros parques naturales, la educaci&oacute;n ambiental son cimientos s&oacute;lidos sobre los que asentar la transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la importancia de las acciones individuales est&aacute; la clave del complemento a estas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Las unas sin las otras no bastan, como hemos visto tambi&eacute;n con el COVID19.
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;monos cargo. Administraciones y personas de a pie, titulares o entidades que presentan proyectos, que tienen iniciativas, que participan en el desarrollo del modelo socioambiental que pone a las personas en el centro. Hag&aacute;monos cargo. Participemos. No perpetuemos un modelo insostenible a la espera de que nos lo corrija una administraci&oacute;n u otra, asumamos la responsabilidad como agentes activos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en unos a&ntilde;os cruciales en la historia de la humanidad.&nbsp;&nbsp;Tenemos la oportunidad no solo de participar activamente en el nuevo modelo sino de ser, como la Comunitat Valenciana, protagonistas de lo que ser&aacute; un futuro posible, social y ambientalmente sostenible.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Paula Tuz&oacute;n</strong> es secretaria auton&oacute;mica de Emergencia Clim&aacute;tica y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica de la Generalitat Valenciana.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cambio-climatico-accion_129_6317129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2020 23:13:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El cambio climático y la acción]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El medio ambiente hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio-ambiente-hoy_132_6030852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace poco le&iacute;a el art&iacute;culo de Rutger Bregman, <em>The neoliberal era is ending. What comes next?</em>, en el que analiza, haciendo un repaso hist&oacute;rico de la evoluci&oacute;n de las ideas en econom&iacute;a, la situaci&oacute;n actual y el papel que deben hacer los estados con fuertes pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que sean capaces, a la vez, de recuperar las inversiones. Analiza c&oacute;mo el neoliberalismo pas&oacute; de ser una idea radical o &ldquo;outsider&rdquo; a posicionarse en el centro del tablero. El art&iacute;culo ilustra esto con la respuesta que dio Margaret Thatcher en 2002 cuando le preguntaron cu&aacute;l hab&iacute;a sido su mayor logro: &ldquo;Tony Blair y los nuevos laboristas. Hemos hecho que nuestros oponentes cambiaran de opini&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habla de la situaci&oacute;n actual y de c&oacute;mo de diferente es el marco mental ahora respecto al de 2008, de c&oacute;mo las pol&iacute;ticas austericidas han perdido popularidad hasta entre sectores m&aacute;s conservadores, de c&oacute;mo enmarcar la crisis del COVID dentro de la crisis ecol&oacute;gica y el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene que ver todo esto con el d&iacute;a mundial del medio ambiente? Sin duda, al igual que Thatcher reflexionaba sobre el neoliberalismo, podr&iacute;amos pensar que ha pasado algo similar con las pol&iacute;ticas verdes. Es un gran logro haber conseguido que &ldquo;los oponentes&rdquo; cambiaran de opini&oacute;n y que ahora no haya pr&aacute;cticamente nadie que niegue la necesidad de hacer pol&iacute;ticas que pongan al medio ambiente como un asunto vinculante y no sobre el que se puede pasar por encima con un rodillo. El medio ambiente est&aacute; en el centro del tablero. Pero igual que con el neoliberalismo extremo, hay diferencias seg&uacute;n qui&eacute;n implementa las pol&iacute;ticas, porque aunque los laboristas (y tendencias hom&oacute;logas) abandonaron parte de su discurso, se quedaron con otra parte por necesidad de lo que les define, cayendo en insoportables contradicciones. Y es que hay cuestiones lo suficientemente sustanciales como para que un cambio al respecto no pueda hacerse sin cambiar todo lo dem&aacute;s. Esto pasa tambi&eacute;n con el medio ambiente y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Podr&iacute;a pasar que algunos de los que de pronto lo abanderan no fueran capaces de implementar pol&iacute;ticas con el suficiente &iacute;mpetu por una cuesti&oacute;n imposible a la hora de gestionar sus contradicciones en otras &aacute;reas. Precisamente eso es lo que va a dirimir c&oacute;mo de r&aacute;pidos somos en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os al hacer una transici&oacute;n ecol&oacute;gica, y tambi&eacute;n si esa transici&oacute;n se hace pasando el &ldquo;otro&rdquo; rodillo por encima de las personas o, por el contrario, si se mide con una alta precisi&oacute;n y proporci&oacute;n en qui&eacute;n recaen los esfuerzos y se hace justicia. Justicia socioambiental. 
    </p><p class="article-text">
        No es l&oacute;gico pensar que el mismo sistema que nos ha llevado a esta crisis ecol&oacute;gica es el que, cambiando unas pocas cosas, ser&aacute; capaz de sacarnos de ah&iacute;. Tampoco es l&oacute;gico pensar que podremos hacerlo sin ser pragm&aacute;ticos y contando con todos los elementos de ese mismo sistema. Ese punto que combina los cambios sustanciales y decididos, enmarcados en un contexto territorial y social concreto, es el marco base de la propuesta de ley valenciana de cambio clim&aacute;tico y transici&oacute;n ecol&oacute;gica, que pusimos encima de la mesa desde la Conselleria de Emergencia Clim&aacute;tica y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica el pasado 26 de mayo. 
    </p><p class="article-text">
        Las caracter&iacute;sticas del territorio valenciano nos fuerzan a desarrollarnos en cuatro ejes que pivotan alrededor de una necesaria bajada dr&aacute;stica de las emisiones de CO2 si queremos cumplir con los objetivos, no s&oacute;lo los que nos marcamos nosotros sino los que nos marcan los acuerdos internacionales. El primer eje es la movilidad, responsable de cerca de la mitad de las emisiones. En este sentido es obvio que hay que trabajar, por un lado, en una reconversi&oacute;n accesible de parte de la flota. Pero tambi&eacute;n y sobre todo, hay que implementar otro tipo de movilidad alternativa al coche particular, priorizando las zonas en que &eacute;ste es claramente prescindible. El segundo eje es el desarrollo territorial, que debe tener en cuenta la perspectiva clim&aacute;tica y el impacto a largo plazo de un desarrollo que durante muchos a&ntilde;os ha sido ajeno al exorbitado consumo energ&eacute;tico y de recursos. Los planeamientos deben incorporar la sostenibilidad estructural. El tercer eje es la integraci&oacute;n de las renovables en el territorio y la democratizaci&oacute;n de la energ&iacute;a, tanto en su uso como en su producci&oacute;n. Y el cuarto es la gesti&oacute;n impositiva (fiscalidad verde finalista) que propone crear un sistema de incentivo-desincentivo que impulse, a la vez que equilibre, la balanza de los esfuerzos. 
    </p><p class="article-text">
        Igual que en la naturaleza, con cuatro fuerzas fundamentales aparece necesariamente una quinta; &ldquo;el campo de Higgs&rdquo; de este plan de neutralidad valenciano ser&iacute;a la educaci&oacute;n ambiental. La ley no propone &uacute;nicamente la necesidad de introducir el factor ambiental en los programas curriculares, sino tambi&eacute;n que esos programas educativos sean la base del nuevo desarrollo verde. Necesitamos formaci&oacute;n espec&iacute;fica que acabe generando conocimiento y profesi&oacute;n en la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Necesitamos puestos de trabajo verdes y una educaci&oacute;n que nos prepare para ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Empezaba el art&iacute;culo citando otro sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fuertes que nos hacen menos vulnerables. Nos hacen menos vulnerables ante crisis sanitarias como la que estamos viviendo y tambi&eacute;n ante crisis sociales y ecol&oacute;gicas. Hemos visto c&oacute;mo la inversi&oacute;n en sanidad, educaci&oacute;n o servicios sociales no s&oacute;lo es la base y el motor de nuestro desarrollo y bienestar sino que tambi&eacute;n act&uacute;a de escudo protector ante circunstancias dif&iacute;ciles. Lo mismo debe pasar con la inversi&oacute;n medioambiental. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fuertes se nutren tambi&eacute;n de personas que las implementan, personas que con su trabajo hacen de resorte para que ocurra todo lo dem&aacute;s. Si queremos que el medio ambiente est&eacute; en el centro del tablero y no sea una enso&ntilde;aci&oacute;n que se har&aacute; realidad con una varita m&aacute;gica o alg&uacute;n milagro tecnol&oacute;gico, hemos de apostar fuerte por esas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que marquen la direcci&oacute;n y lo hagan a buen ritmo, al ritmo que nos exige esta d&eacute;cada crucial en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, al ritmo que nos permitir&aacute; no s&oacute;lo crear ese escudo protector sino tambi&eacute;n el desarrollo y el bienestar. Es el momento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Paula Tuz&oacute;n Marco, secretaria auton&oacute;mica de Emergencia Clim&aacute;tica y Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/medio-ambiente-hoy_132_6030852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2020 16:52:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El medio ambiente hoy]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La niña, la mujer y la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nina-mujer-ciencia_132_1703181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay muchos datos sobre la diferencia entre hombres y mujeres a la hora de escoger sus carreras formativas. Las ciencias, y en concreto las carreras m&aacute;s t&eacute;cnicas (inform&aacute;tica, ingenier&iacute;as, f&iacute;sica...) tienen mucha mayor proporci&oacute;n de hombres que de mujeres. Esta proporci&oacute;n se polariza m&aacute;s si miramos qui&eacute;nes de ellos y de ellas desarrollan luego una carrera profesional relacionada. Dentro del &aacute;mbito cient&iacute;fico, hay tambi&eacute;n un sesgo por g&eacute;nero entre quienes abandonan la carrera cient&iacute;fica. Y tambi&eacute;n lo hay a la hora de acceder a cargos de responsabilidad. Cuanto m&aacute;s alto el nivel, menos mujeres. &iquest;Qu&eacute; pasa?
    </p><p class="article-text">
        Hay reflexiones en dos sentidos que son correlativos. Por una parte, &iquest;qu&eacute; hace que ciertas opciones formativas sean menos escogidas por las mujeres? Por otra, una vez dentro, &iquest;qu&eacute; hace que menos mujeres desarrollen una carrera cient&iacute;fica exitosa?
    </p><h3 class="article-text">La ni&ntilde;a y la ciencia</h3><p class="article-text">
        <em>La ni&ntilde;a y la ciencia</em>Dentro de la educaci&oacute;n cient&iacute;fica hay tambi&eacute;n muchos estudios sobre los sesgos por g&eacute;nero. En principio no hay una peor aceptaci&oacute;n de las materias de ciencias por parte de las ni&ntilde;as antes de la adolescencia. No es que las ni&ntilde;as est&eacute;n peor preparadas ni que las ciencias est&eacute;n especialmente sesgadas respecto a otras materias. Las revisiones atribuyen las causas simple y llanamente a la &ldquo;black box&rdquo; social que hace que a los 5 a&ntilde;os las ni&ntilde;as ya piensen que sus compa&ntilde;eros ni&ntilde;os son m&aacute;s inteligentes y que ellas valen para otras cosas, especialmente para todo lo que tenga que ver con los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        El tema de la &ldquo;black box&rdquo; o los estereotipos es complicado. Que haya diferencias entre ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, entre chicos y chicas, entre hombres y mujeres, parece l&oacute;gico. Que esas diferencias empiecen a fraguarse sobre los 4-5 a&ntilde;os de edad, tambi&eacute;n. El problema es la arbitrariedad de algunas de esas asignaciones, que lejos de ser inocuas, casuales o &ldquo;naturales&rdquo;, est&aacute;n absolutamente ligadas a una determinada forma de entender el mundo y son muy nocivas, sobre todo para las ni&ntilde;as. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as est&aacute;n recibiendo se&ntilde;ales continuas al respecto: Cuando van a una librer&iacute;a y en casi todos los libros un chico es quien protagoniza la historia, cuando reforzamos exageradamente la parte est&eacute;tica en las ni&ntilde;as o decimos &ldquo;qu&eacute; bruto es, se nota que es un chico&rdquo; cuando un beb&eacute; de un a&ntilde;o lanza objetos contra la pared (&iexcl;como si ellas no lo hicieran!). Hay miles de otros peque&ntilde;os ejemplos que acaban creando vocaciones y aspiraciones sobre lo que una quiere ser de mayor y c&oacute;mo de compatible es eso con su feminidad o masculinidad.
    </p><p class="article-text">
        La idea no es obligar a las ni&ntilde;as a que estudien ciencias o ingenier&iacute;as, por supuesto. Pero s&iacute; es importante que tanto ni&ntilde;os como ni&ntilde;as escojan libremente lo quieren hacer. Las ni&ntilde;as pueden hacer y estudiar lo que les d&eacute; la gana. Deben tener claro que su g&eacute;nero no es un impedimento (no son m&aacute;s tontas que ellos) y que su feminidad la pueden desarrollar de igual manera (no son menos o m&aacute;s mujeres por eso).
    </p><h3 class="article-text">La mujer y la ciencia</h3><p class="article-text">
        <em>La mujer y la ciencia</em>Cuando se habla de la discriminaci&oacute;n hacia las mujeres en el mundo cient&iacute;fico se hace b&aacute;sicamente en t&eacute;rminos de c&oacute;mo gestionar la maternidad. No es ninguna novedad, se hace tambi&eacute;n as&iacute; en muchos otros sectores. Pero avancemos un poco. El problema no es la maternidad, el problema son los trabajos o las carreras en las que se asume que no se puede parar en ning&uacute;n momento para hacer ninguna otra cosa que no sea seguir el ritmo de producci&oacute;n. Adem&aacute;s, reducir &ldquo;el problema de la conciliaci&oacute;n&rdquo; a la maternidad en los primeros meses de vida discrimina a muchas otras mujeres que siguen llevando el peso de la conciliaci&oacute;n aunque no sean madres o sus hijos sean ya mayores. Es cierto que los cuidados parentales en los primeros meses de vida son muy demandantes. Pero el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a a los 4 meses sigue sin poderse valerse por s&iacute; solo, las casas siguen necesitando estar limpias, a veces los familiares se ponen enfermos, la nevera hay que llenarla de comida y, qui&eacute;n sabe, igual hasta tenemos alg&uacute;n otro inter&eacute;s o expectativa personal. La conciliaci&oacute;n tiene que ver con la gesti&oacute;n de la vida privada y los cuidados. Los trabajos que infravaloran estas necesidades vitales discriminan a quien las sostiene. &iquest;Entonces qu&eacute; hacemos?
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, necesitamos que ellos asuman tambi&eacute;n esa gesti&oacute;n de la vida privada. Pero por otra, necesitamos abrir el debate de si es absolutamente necesario para la excelencia de la ciencia tener una dedicaci&oacute;n casi exclusiva a la misma. Porque una cosa es compartir la dedicaci&oacute;n privada y otra muy diferente renunciar a ella. Ni yo ni muchas mujeres que conozco, ni tampoco muchos hombres, quieren renunciar a esto.
    </p><p class="article-text">
        Yo no creo que la excelencia de la ciencia est&eacute; intr&iacute;nsecamente ligada a una dedicaci&oacute;n casi exclusiva. De entrada, la ciencia pierde muchas mentes brillantes que, de no ser por c&oacute;mo se concibe la carrera, seguir&iacute;an trabajando para ella. No conozco a nadie que trabaje m&aacute;s horas por &ldquo;amor a la ciencia&rdquo; sino m&aacute;s bien por la precariedad de sus contratos. Muchos cient&iacute;ficos o profesores universitarios no estables no solo trabajan para ganarse el pan sino tambi&eacute;n para estabilizarse. Esto, inmerso adem&aacute;s en una cultura adicci&oacute;n al trabajo y pasando los veranos de congreso en congreso, hace que para muchas personas la dedicaci&oacute;n a la ciencia sea sencillamente inviable.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, necesitamos a esas personas. Es necesario que repensemos la estructura y la progresi&oacute;n de la carrera cient&iacute;fica. &Eacute;sta puede requerir dedicaci&oacute;n, horarios flexibles y momentos de mucha intensidad --que quiz&aacute;s pueden compensarse con momentos de menos intensidad--; pero algo muy diferente es basar la productividad de un sector en contratos precarios y el trabajo de gente con una voluntariedad excesiva.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer a las mujeres en mundos tradicionalmente masculinizados no pasa por masculinizarlas a ellas sino por poner en valor la tarea que antes las dejaba fuera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Paula Tuz&oacute;n, profesora de la UV y miembro de la Ejecutiva de Iniciativa-Comprom&iacute;s.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Tuzón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nina-mujer-ciencia_132_1703181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Feb 2019 08:50:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La niña, la mujer y la ciencia]]></media:title>
    </item>
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