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    <title><![CDATA[elDiario.es - Irene López Alonso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/irene_lopez_alonso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Irene López Alonso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ecuador en estado de excepción: "El reicidio es derecho de los pueblos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ecuador-excepcion-reicidio-derecho-pueblos_129_1314104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edaabaeb-5944-4126-99e8-8810eef50b62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecuador en estado de excepción: &quot;El reicidio es derecho de los pueblos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pueblo ecuatoriano tiene una suerte de orgullo de ser un pueblo "tumba-gobiernos", y por eso estos días sigue saliendo a las calles, con la confianza de que sabe cómo hacerlo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El reicidio es derecho de los pueblos&rdquo;, est&aacute; escrito en uno de los muchos edificios p&uacute;blicos de Quito. La frase, que se atribuye al c&eacute;lebre pintor Oswaldo Guayasam&iacute;n, est&aacute; grabada, tambi&eacute;n, en la historia del Ecuador: de 1996 al 2006, 10 presidentes distintos pasaron por el Gobierno del pa&iacute;s. 10 gobiernos fueron derrocados en 10 a&ntilde;os, y algunos de ellos duraron apenas 48 horas. El pueblo ecuatoriano tiene una suerte de orgullo de ser un pueblo &ldquo;tumba-gobiernos&rdquo;, y por eso estos d&iacute;as sigue saliendo a las calles, con la confianza de que sabe c&oacute;mo hacerlo. De que puede volver a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        El martes 1 de octubre el mandatario Lenin Moreno anunci&oacute; en rueda de prensa un paquete de medidas econ&oacute;micas. Con un discurso construido a base de eufemismos y palabras bonitas, hablando de educaci&oacute;n, vivienda, seguridad social, cambio clim&aacute;tico, tecnolog&iacute;a y eficiencia, no resultaba f&aacute;cil desentra&ntilde;ar los efectos que tendr&iacute;a el llamado &ldquo;paquetazo&rdquo; para las mayor&iacute;as sociales del pa&iacute;s. Pero hab&iacute;a dos medidas indisimulables: la reducci&oacute;n de las vacaciones de los funcionarios de 30 a 15 d&iacute;as al a&ntilde;o, y la eliminaci&oacute;n de los subsidios a los combustibles.
    </p><p class="article-text">
        Como tantas veces en la historia de la regi&oacute;n, fue la gasolina lo que prendi&oacute; la llama. Cualquier economista sabe que si sube el combustible, sube todo. Y Ecuador, con una econom&iacute;a dolarizada y un nivel de pobreza del 25,5% (seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica y Censos), el m&aacute;s alto de los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os, no podr&iacute;a resistir que aumente el precio de la canasta b&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 2 de octubre, el d&iacute;a despu&eacute;s del anuncio del &ldquo;paquetazo&rdquo;, los transportistas del pa&iacute;s convocaron un paro. Y al d&iacute;a siguiente, jueves 3 de octubre, Lenin Moreno decretaba estado de excepci&oacute;n. Una medida desmedida. Desproporcionada. &iquest;Disuasoria? Probablemente fuera la intenci&oacute;n, pero los ecuatorianos salieron a las calles a pesar de que acabaran de suspender sus derechos constitucionales.
    </p><p class="article-text">
        El Guagua Pichincha, el Pululahua, el Cayambe, son algunos de los volcanes que rodean Quito y que, en la paz y el silencio de una ciudad que amanece temprano y se repliega al atardecer, parecen tambi&eacute;n monta&ntilde;as tranquilas. Picos nevados en un paisaje inm&oacute;vil. Pero no. En realidad son volcanes activos, que pueden erupcionar en cualquier momento. Y as&iacute; son tambi&eacute;n los ecuatorianos, como sus volcanes: tienen la templanza y la dulzura de la sierra, la dignidad andina, la calma chicha. Pero en cualquier momento pueden activarse. Encenderse con la rapidez con la que una sola chispa prende la pradera. Erupci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abajo el paquetazo de Moreno, Nebot y Lasso&rdquo;, fue la consigna de la marcha que parti&oacute; desde el monumento a Sim&oacute;n Bol&iacute;var hasta el centro hist&oacute;rico de Quito. Estudiantes, trabajadoras, empleados p&uacute;blicos, viejitas. Era el pueblo en toda su diversidad. Los que saben que van a pagar la factura que nunca consumieron.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a cierta alegr&iacute;a en la manifestaci&oacute;n, que ascend&iacute;a por las calles empinadas del casco hist&oacute;rico de Quito, a gritos de &ldquo;Moreno traidor&rdquo; o &ldquo;Este Gobierno no es nacional, es recadero del Banco Mundial&rdquo;. Un matrimonio ind&iacute;gena se arropaba con la bandera nacional mientras marchaba. Los tres colores del Ecuador se sobrepon&iacute;an a cualquier emblema partidista. Una monjita asomaba de uno de los cientos de conventos que a&uacute;n existen en el centro de Quito (&ldquo;el claustro de Sudam&eacute;rica&rdquo;), y alzaba el pu&ntilde;o saludando con j&uacute;bilo a los manifestantes. Los estudiantes avanzaban agarrados de los brazos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la represi&oacute;n fue brutal. Gases lacrim&oacute;genos, perros, caballos. Fue una demostraci&oacute;n de fuerza. Como si la polic&iacute;a hubiera querido ense&ntilde;ar, ya desde la segunda jornada de protestas, lo que significa un estado de excepci&oacute;n donde los derechos de reuni&oacute;n, asociaci&oacute;n y libre circulaci&oacute;n han sido conculcados. La movilizaci&oacute;n pac&iacute;fica se torn&oacute; en horror. La gente corr&iacute;a huyendo del gas pimienta y trataba de subir algunas de las escaleras que atraviesan las calles circundantes a la Bas&iacute;lica del Voto Nacional. Pero el gas sub&iacute;a tambi&eacute;n, obligando a los manifestantes a echarse cuerpo a tierra para evitar la asfixia. A duras penas.
    </p><p class="article-text">
        Rosita, una mujer de 59 a&ntilde;os, con el rostro tan avejentado que podr&iacute;a parecer 10 a&ntilde;os mayor, hab&iacute;a ido sola a la movilizaci&oacute;n. Vive en el sur de Quito y cada d&iacute;a se levanta a las 5 de la ma&ntilde;ana para llegar a trabajar a un edificio del norte, donde es portera. Pasa 10 horas dentro de una garita de 2x2 metros, casi tan herm&eacute;tica como un ascensor. Nunca se entera del clima que hace hasta que acaba la jornada.
    </p><p class="article-text">
        Paga 200 d&oacute;lares de alquiler por un cuarto dentro de la casa de otra familia, donde vive con su hija y sus 3 nietos, uno de ellos con S&iacute;ndrome de Down. Su hija est&aacute; desempleada, as&iacute; que Rosita tiene que pagar el arriendo, la guarder&iacute;a y las escuelas, los gastos m&eacute;dicos y los alimentos, en una econom&iacute;a dolarizada donde los precios de los productos de primera necesidad son m&aacute;s altos que en los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Rosita cobra 394 d&oacute;lares al mes, el salario m&iacute;nimo del pa&iacute;s. Para trasladarse del Sur al Norte de Quito, coge 2 autobuses. 4 viajes diarios que hasta ahora le costaban en total 1 d&oacute;lar, y que con el llamado &ldquo;gasolinazo&rdquo; de Lenin Moreno, le costar&aacute;n un 40% m&aacute;s. Pagar los billetes de los 4 miembros de su familia le costar&aacute; 28 d&oacute;lares a la semana. 120 d&oacute;lares al mes, aproximadamente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso do&ntilde;a Rosita acudi&oacute; sola a la protesta, llevando una bolsita de leche que ofrec&iacute;a al resto de manifestantes, para protegerse del gas pimienta. Se mojaba el dedo en la leche y se lo pasaba alrededor de los orificios de la nariz, para intentar combatir as&iacute; ese picor penetrante que otros trataban de repeler oliendo vinagre. La se&ntilde;ora Rosita fue a la manifestaci&oacute;n porque sencillamente no le salen las cuentas. Porque sabe que esa bolsita de leche que cargaba y compart&iacute;a, dejar&aacute; de estar a su alcance cuando, a consecuencia de las medidas de Moreno, se encarezcan -m&aacute;s a&uacute;n- los precios de todos los productos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso cuando la polic&iacute;a volvi&oacute; a lanzar una bomba lacrim&oacute;gena y los manifestantes comenzaron a correr atropelladamente cuesta arriba, y un joven cogi&oacute; a Rosita del brazo para ayudarla a huir (porque sus piernas no sirven ya para carreras); Rosita se dej&oacute; arrastrar, pero con la serenidad de los volcanes. Porque sabe que, m&aacute;s asfixiante a&uacute;n que el gas, es la econom&iacute;a que le espera al Ecuador a ra&iacute;z del acuerdo suscrito con el Fondo Monetario Internacional. Una econom&iacute;a en recesi&oacute;n y estancamiento, con alza de precios, insostenible para familias como la suya. Para la inmensa mayor&iacute;a del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para entender lo que est&aacute; pasando en Ecuador hay que pensar en Rosita. Y recordar que los ecuatorianos son como sus volcanes: aparente calma, pero que alberga fuego.
    </p><p class="article-text">
        Y que saben que &ldquo;el reicidio&rdquo; es uno de sus derechos como pueblo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene López Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ecuador-excepcion-reicidio-derecho-pueblos_129_1314104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2019 18:15:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecuador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voto rogado: la doble 'ausencia' de los españoles en el exterior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voto-rogado-ausencia-espanoles-exterior_129_1674565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/deb2dc97-89c5-43b7-82d9-3db9effe07c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voto rogado: la doble &#039;ausencia&#039; de los españoles en el exterior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los españoles emigrados acaban siendo también doblemente castigados: tras las razones económicas que les obligaron a marcharse, se encuentran con lo que algunos colectivos como Marea Granate han llegado a calificar como un "verdadero apartheid electoral por motivos de exilio económico"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Los grandes ausentes en las citas electorales que se avecinan volver&aacute;n a ser los espa&ntilde;oles residentes en el exterior</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Muchos 'residentes ausentes', como se les llama a los espa&ntilde;oles que viven en el extranjero, no podr&aacute;n votar en las elecciones generales del 28 de abril ni en las auton&oacute;micas y europeas del 26 de mayo, a pesar de que ayer el Pleno del Congreso aprob&oacute; la Proposici&oacute;n de Ley de reforma de la LO 5/1985, de 19 de junio, del R&eacute;gimen Electoral General. La iniciativa, presentada por Unidos Podemos y el PSOE, pretend&iacute;a eliminar el voto rogado, pero <a href="https://www.eldiario.es/politica/PSOE-PP-supresion-Podemos-Cs_0_872113634.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no podr&aacute; tramitarse por el fin precipitado de la legislatura</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay dos t&eacute;rminos en relaci&oacute;n al sistema de voto exterior que hablan por s&iacute; mismos: el de los llamados 'residentes ausentes', que no solamente lo son por residir fuera de su pa&iacute;s, sino porque <strong>el sistema vigente les acaba excluyendo de la toma de decisiones</strong>, (pues sus votos no llegan a ser escrutados); y el del 'voto rogado', pues efectivamente este mecanismo introducido en el 2011 obliga a los espa&ntilde;oles emigrados a tener que <em>rogar</em> su derecho a votar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si en un sistema democr&aacute;tico parlamentario como el nuestro la forma b&aacute;sica de expresi&oacute;n de la voluntad popular y de participaci&oacute;n ciudadana es la representaci&oacute;n (la elecci&oacute;n de representantes), y la representaci&oacute;n es, en definitiva, &ldquo;la acci&oacute;n de hacer presente una entidad ausente&rdquo;, podr&iacute;a decirse que los espa&ntilde;oles expatriados est&aacute;n doblemente necesitados de representaci&oacute;n, o<strong> doblemente ausentes</strong>. Pues necesitan el voto para intervenir en los asuntos p&uacute;blicos, como todos los ciudadanos; pero lo necesitan m&aacute;s todav&iacute;a por estar fuera de su pa&iacute;s, y por tanto, m&aacute;s lejos de sus instituciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, a la indeseable situaci&oacute;n de tener que emigrar por razones econ&oacute;micas (como es el caso de muchos de los espa&ntilde;oles que salieron del pa&iacute;s como consecuencia de la crisis econ&oacute;mica y que siguen actualmente residiendo en el extranjero), se suma <strong>el &ldquo;castigo&rdquo; adicional del voto rogado</strong>; que supone para los expatriados la p&eacute;rdida de derechos y de capacidad de participaci&oacute;n pol&iacute;tica en su pa&iacute;s de origen.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los espa&ntilde;oles emigrados acaban siendo tambi&eacute;n doblemente castigados: tras las razones econ&oacute;micas que les obligaron a marcharse, se encuentran con lo que algunos colectivos como Marea Granate han llegado a calificar como un &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/desde-todas-partes/reforma-voto-exterior-rogado_6_463413679.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verdadero apartheid electoral por motivos de exilio econ&oacute;mico</a>&rdquo;. Pues el sistema de voto rogado les impone una serie de requisitos para poder ejercer su derecho al voto que no existen para los espa&ntilde;oles que residen en territorio nacional, y que representan una &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/voto-rogado_0_865813636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gymkana administrativa</a>&rdquo; que muy pocos de ellos consiguen superar. Por tanto, sus votos no llegan a ser contados. <strong>Los residentes en el exterior tambi&eacute;n est&aacute;n ausentes en las urnas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el t&eacute;rmino &ldquo;rogar&rdquo; es igualmente elocuente, pues efectivamente el voto rogado consiste en requerirle al elector residente ausente <strong>que manifieste previamente su deseo de votar</strong>. Es decir, en vez de actuar de oficio (como lo hace con el resto de espa&ntilde;oles y para muchos otros casos en los que la Administraci&oacute;n debe ponerse en contacto con el ciudadano), el Estado espera a que sea el elector quien comunique su intenci&oacute;n de votar, y s&oacute;lo entonces le env&iacute;a la documentaci&oacute;n necesaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este acto inicial volitivo, con el que el elector debe &ldquo;avisar&rdquo; previamente a la Administraci&oacute;n de que desea ejercer su derecho de sufragio, no es solamente un <strong>disparate democr&aacute;tico</strong> (pues estamos hablando de un derecho constitucional y fundamental, que no solamente es inherente a la democracia sino que <em>acredita</em> a un Estado como democr&aacute;tico), sino que tiene tambi&eacute;n una innegable <strong>carga simb&oacute;lica</strong>: el hecho de tener que <em>rogar</em> el voto coloca a los espa&ntilde;oles emigrados en una posici&oacute;n casi de &ldquo;pedir permiso&rdquo; para poder votar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la pregunta fundamental en relaci&oacute;n al sistema de voto rogado es <strong>por qu&eacute; deber&iacute;a un ciudadano solicitar un derecho que ya ostenta</strong><em>solicitar</em>, un derecho que le pertenece. Un derecho que le corresponde y que el Estado deber&iacute;a facilitar, en este caso, enviando la documentaci&oacute;n electoral de manera autom&aacute;tica a todos los censados como residentes en el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ello, la actual normativa, que deja el sufragio a iniciativa o como responsabilidad del elector, resulta ser de esta manera una <strong>legislaci&oacute;n indolente</strong> y claramente lesiva para los derechos pol&iacute;ticos y de participaci&oacute;n de la comunidad exterior, que ve de facto impedido su derecho a votar.
    </p><p class="article-text">
        El trasfondo de todo este fen&oacute;meno es mucho m&aacute;s grave todav&iacute;a que el hecho de que <a href="https://www.eldiario.es/clm/palabras-clave/voto-rogadorobado_6_267783249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las papeletas de millones de espa&ntilde;oles que viven fuera de Espa&ntilde;a no lleguen a tiempo al escrutinio electoral</a>: el derecho de sufragio, derecho humano, pol&iacute;tico y fundamental del que todos los nacionales espa&ntilde;oles mayores de edad (salvo las excepciones previstas en la ley) somos titulares seg&uacute;n nuestra Constituci&oacute;n, se convierte, con el voto rogado, en un <strong>sistema de exclusi&oacute;n que penaliza a quienes han tenido que exiliarse y que nuevamente se quedar&aacute;n sin votar</strong> en las pr&oacute;ximas elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto es una victoria, sin duda, de aquellos que siempre <strong>han querido hacernos creer que los derechos no son derechos, sino concesiones</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene López Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/voto-rogado-ausencia-espanoles-exterior_129_1674565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Feb 2019 21:04:26 +0000]]></pubDate>
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