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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raül Valls i Lucea]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Raül Valls i Lucea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El maqui Cisquet o la juventud de la república española en la tormenta europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/cisquet-olot-juventud-republica-espanola_1_1662827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fc2f13e-ec4f-4ce3-90af-eb98e21bdcf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El maqui Cisquet o la juventud de la república española en la tormenta europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El municipio de Olot recuerda con un libro y una plaza al maqui Francesc Serrat, Cisquet, que combatió en la resistencia francesa y en la clandestinidad española</p><p class="subtitle">Cisquet fue ejecutado en 1946, después de una redada en la que cayó también Jesús Monzón, con quien había participado en la invasión del Valle de Arán</p><p class="subtitle">El hermano de Cisquet, Miquel Serrat, de 92 años, participó en el acto de homenaje al maqui tras recibir el libro en su casa de Diè, en Francia</p></div><p class="article-text">
        11 de junio de 2018. Suena el timbre en una vieja casa del peque&ntilde;o pueblo de Di&egrave;, en el departamento franc&eacute;s de La Dromme, no muy lejos de los Alpes. Michel Serrat, de 92 a&ntilde;os, recibe un tanto sorprendido un paquete que proviene de Espa&ntilde;a. Es un libro. Emocionado e incr&eacute;dulo, lee el t&iacute;tulo: <em>Cisquet, un maqui olot&iacute;</em>. En los cr&eacute;ditos, ve la direcci&oacute;n y el tel&eacute;fono de la Asociaci&oacute;n Catalana de Expresos Pol&iacute;ticos del Franquismo, editora de la publicaci&oacute;n, y el nombre de Carlos Vallejo, coordinador del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, Serrat fue hasta el tel&eacute;fono y lo descolg&oacute;. Manteniendo la calma, fue marcando los n&uacute;meros que hab&iacute;a apuntado en su peque&ntilde;o bloc de notas. Una voz en catal&aacute;n se escuch&oacute; al otro lado: &ldquo;Associaci&oacute; d&rsquo;expresos, digui&rdquo;. &ldquo;&iquest;El se&ntilde;or Carlos Vallejo?&rdquo;, pregunt&oacute; Serrat, y a&ntilde;adi&oacute;. &ldquo;Buenos d&iacute;as, soy el hermano de Cisquet&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francesc Serrat Pujolar, apodado Cisquet, naci&oacute; en 1921 en Olot, una ciudad industrial de la provincia de Girona, en el seno de una familia obrera. Hijo de un alba&ntilde;il, Joan Serrat, que era un activo anarcosindicalista de la CNT, Cisquet vivi&oacute; su infancia y adolescencia en los agitados y esperanzadores a&ntilde;os de la Segunda Rep&uacute;blica. Forma parte de aquella juventud de clase trabajadora que vio en el proyecto republicano la ilusi&oacute;n y los anhelos de libertad, democracia, educaci&oacute;n, derechos laborales y sociales&hellip; Todo un programa de transformaci&oacute;n social que qued&oacute; truncado cuando los que detentaban el poder, temerosos de perder sus privilegios, decidieron acabar con la experiencia democr&aacute;tica espa&ntilde;ola con un golpe de estado que en pocos d&iacute;as se convertir&iacute;a en una larga y sangrienta guerra.
    </p><p class="article-text">
        Cisquet vivi&oacute; con intensidad aquellos a&ntilde;os de contienda b&eacute;lica. Demasiado joven para combatir, aunque ese era su deseo, segu&iacute;a a su padre en todos los eventos pol&iacute;ticos de Olot. Su padre tuvo que dirigir el consistorio del municipio durante el triste de a&ntilde;o de 1938, cuando la Rep&uacute;blica se bat&iacute;a con la &uacute;nica esperanza de que el inicio de un conflicto internacional la salvara de una derrota militar cada vez m&aacute;s segura.
    </p><h3 class="article-text">Exilio y residencia en Francia</h3><p class="article-text">
        Con el final de la batalla del Ebro, en noviembre de 1938, justo cuando Cisquet cumpl&iacute;a los 17 a&ntilde;os, la Catalunya republicana se desmoronaba ante un ej&eacute;rcito franquista mejor armado que nunca gracias al apoyo permanente de la Alemania de Hitler y la Italia fascista. La ofensiva del 23 de diciembre avanz&oacute; a pesar de la defensa de las mal armadas tropas republicanas. Con la ca&iacute;da de Barcelona el 26 de enero, la situaci&oacute;n devino en ca&oacute;tica huida hacia la frontera. Al Ej&eacute;rcito Popular se le unieron decenas de miles de civiles que hu&iacute;an del terror y de las anunciadas represalias. Entre ellas, la familia de Cisquet, que decidi&oacute; el 2 de febrero que era hora de dejar Olot.
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        La frontera estaba cerca y emprendieron un duro camino de dos d&iacute;as andando a trav&eacute;s de las monta&ntilde;as de la Alta Garrotxa hasta llegar al pueblo franc&eacute;s de Sant Lloren&ccedil; de Cerdans (Vallespir). All&iacute; se inici&oacute; un periplo de separaci&oacute;n familiar y de campos de concentraci&oacute;n. La madre, Pilar, con los peque&ntilde;os Paquita y Miquel, fueron llevados en tren hasta el departamento de La Dromme; Cisquet y su padre, internados en el campo de Argelers. Pasar&iacute;an muchos meses antes de que la familia pudiera volver a reunirse en el peque&ntilde;o pueblo de Luc-en-Diois, donde intentaron rehacer sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la tranquilidad no dur&oacute; mucho para los Serrat-Pujolar y las decenas de miles de republicanos espa&ntilde;oles en el exilio. En mayo de 1940, Francia fue ocupada por la Alemania nazi. A pesar de que la mayor&iacute;a de los exiliados espa&ntilde;oles quedaron en la llamada zona libre de forma inmediata, se convirtieron en en extranjeros indeseados. La familia Serrat-Pujolar fue expulsada de su pueblo de acogida y deportada al campo de Agde, donde permanecer&aacute; durante cuatro duros meses. Liberados del campo, regresaron a La Dromme.
    </p><p class="article-text">
        Cisquet entr&oacute; entonces en una de las famosas Compa&ntilde;&iacute;as de Trabajadores Extranjeros que el gobierno de Vichy organizaba para aprovechar la fuerza laboral de los miles de republicanos que malviv&iacute;an en el Mediod&iacute;a franc&eacute;s. Fue all&iacute; donde empezaron para Cisquet los a&ntilde;os de militancia en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y su progresiva incorporaci&oacute;n a la lucha clandestina en la resistencia francesa. Como miles de republicanos espa&ntilde;oles entre 1941 y 1944, puso su vida al servicio de la liberaci&oacute;n de una Francia que los hab&iacute;a recibido como hu&eacute;spedes inc&oacute;modos pero que ahora ve&iacute;a con buenos ojos la experiencia militar de aquellos &ldquo;rojos espa&ntilde;oles&rdquo;. Sabotajes, emboscadas a unidades alemanas, salvamento y evacuaci&oacute;n de pilotos aliados, Cisquet y miles de &ldquo;guerrilleros&rdquo;, como los llamaban sus camaradas franceses, se organizaron y combatieron en una lucha partisana que se extendi&oacute; por todo el continente para contribuir a la derrota de la barbarie fascista.
    </p><h3 class="article-text">1944, el a&ntilde;o de la gran esperanza</h3><p class="article-text">
        1944 es sin duda el gran a&ntilde;o para los republicanos espa&ntilde;oles en Francia. Miles de guerrilleros controlaban las zonas fronterizas hostigando y expulsando a unas tropas alemanas en retirada. Cisquet particip&oacute;, ya como teniente de las Fuerzas Francesas del Interior (FFI), en la liberaci&oacute;n de Foix, capital de l&rsquo;Ari&egrave;ge, y en otras acciones militares. Pero los ojos de esos combatientes republicanos no miraban tanto a la Alemania ya derrotada como a Espa&ntilde;a, que sometida a la dictadura fascista cre&iacute;an que deb&iacute;a el camino de Hitler y Mussolini.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Comunista Espa&ntilde;ol prepar&oacute; la Operaci&oacute;n Reconquista de Espa&ntilde;a, liberando el Valle de Ar&aacute;n para forzar a los aliados a facilitar la ca&iacute;da del r&eacute;gimen franquista. Cisquet, junto a su hermano Miquel, participaron en esa acci&oacute;n militar, que durante diez d&iacute;as le quit&oacute; el sue&ntilde;o al Franco y represent&oacute;, a pesar del fracaso, el intento m&aacute;s serio de la resistencia antifranquista de derrocar el r&eacute;gimen y restaurar la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 1944, Cisquet se despidi&oacute; de su familia y amigos y, dirigiendo un destacamento guerrillero, se infiltraron a trav&eacute;s de la frontera para organizar la Agrupaci&oacute;n Guerrillera de Catalunya. Las primeras semanas, con mucho fr&iacute;o y hambre y poca suerte, intentaron establecer bases en las cercan&iacute;as de su Olot natal. Posteriormente se dirigieron a la zona interior de Tarragona, con el objetivo de contactar con los grupos de maquis que act&uacute;aban en esa zona.
    </p><p class="article-text">
        Su situaci&oacute;n se agrav&oacute; al sufrir un fortuito choque armado donde muri&oacute; el jefe de Falange de Reus. Se decidi&oacute; entonces su reubicaci&oacute;n a la ciudad de Barcelona para reforzar la guerrilla urbana. Pero a causa de la precaria situaci&oacute;n de las redes clandestinas del PSUC y las JSU se produjo a finales de mayo de 1945 la detenci&oacute;n de todo el grupo guerrillero de Cisquet, en medio de la ca&iacute;da generalizada de una parte importante de la organizaci&oacute;n comunista. En esa misma redada detuvieron al dirigente Jes&uacute;s Monz&oacute;n, uno de los art&iacute;fices principales de la estrategia de reorganizaci&oacute;n PCE en el sur de Francia durante los a&ntilde;os de la ocupaci&oacute;n alemana y del intento de liberaci&oacute;n de la Vall d&rsquo;Aran.
    </p><p class="article-text">
        Durante cinco largas semanas, Cisquet fue torturado en la Jefatura de la V&iacute;a Laietana, a lo que sigui&oacute; su internamiento en la c&aacute;rcel Modelo hasta la celebraci&oacute;n del Consejo de Guerra. El 25 de febrero de 1946, con apenas 25 a&ntilde;os, el joven maqui olotense Francesc Serrat fue ejecutado con otro guerrillero, Joan Ar&eacute;valo. Para otros tres maquis, Josep Trav&eacute;, Eduard Segri&agrave; y Joan Fortuny, la pena de muerte fue conmutada por penas de c&aacute;rcel de 30 a&ntilde;os. 
    </p><h3 class="article-text">Regreso a Olot</h3><p class="article-text">
        El 16 de febrero de 2019, despu&eacute;s de 73 a&ntilde;os de olvido y silencio, Cisquet volvi&oacute; a Olot. Una placa colocada por el Ayuntamiento lo recuerda en la &uacute;ltima casa donde la familia vivi&oacute; antes de partir al definitivo exilio. Diversos actos durante el fin de semana recordaron su memoria y homenajearon a su hermano Miquel, superviviente de una generaci&oacute;n sobre la que cay&oacute; una p&aacute;gina de plomo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        La 'Comisi&oacute;n Cisquet', organizadora junto al Ayuntamiento de Olot de los actos de recuerdo, celebr&oacute; la oportuna recuperaci&oacute;n de la vida y la lucha de Cisquet en su ciudad natal. M&aacute;s all&aacute; de la reparaci&oacute;n y justicia hist&oacute;rica de poner luz sobre los derrotados y olvidados. &ldquo;Hoy cuando las sombras de la extrema derecha y del fascismo vuelven a cernirse sobre Europa, el ejemplo del sacrificio en la lucha por la libertad, la democracia y la justicia social de j&oacute;venes como Francesc Serrat Pujolar toma una funesta e imprevista actualidad&rdquo;, reivindican desde la Comisi&oacute;n. Cisquet ha vuelto a Olot, para no volver a irse.
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      <dc:creator><![CDATA[Raül Valls i Lucea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Mar 2019 20:05:52 +0000]]></pubDate>
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