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    <title><![CDATA[elDiario.es - Daría Terrádez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daria_terradez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daría Terrádez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[40 años en la UE: entre desarrollo e incoherencia moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/40-anos-ue-desarrollo-e-incoherencia-moral_129_12390680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas abundan los art&iacute;culos que, al calor del D&iacute;a de Europa y del cuadrag&eacute;simo aniversario de la firma del Tratado de Adhesi&oacute;n de Espa&ntilde;a y Portugal, vuelven a subrayar cu&aacute;nto ha significado la pertenencia a la Uni&oacute;n. Y es justo reconocerlo: el PIB per c&aacute;pita espa&ntilde;ol ha pasado de poco m&aacute;s del 70% de la media comunitaria a rozar el 90% (por una parte como resultado del crecimiento econ&oacute;mico espa&ntilde;ol, por otra a la entrada de socios europeos con menor nivel de riqueza relativa), impulsado por m&aacute;s de 200.000 millones de euros de la Pol&iacute;tica de Cohesi&oacute;n, el euro estabiliz&oacute; la inflaci&oacute;n tras los sobresaltos de los a&ntilde;os ochenta, y programas como Erasmus, Next Generation EU o la compra conjunta de vacunas para paliar la crisis sanitaria producida por la Covid-19 han reforzado la confianza en el proyecto com&uacute;n. Esta panor&aacute;mica, a&uacute;n muy resumida, confirma que Europa ha sido un acelerador de modernizaci&oacute;n y, al mismo tiempo, un dique frente a obst&aacute;culos que los Estados habr&iacute;an gestionado con menos recursos y, probablemente, menor eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente porque el balance es tan positivo, conviene preguntarse c&oacute;mo mantener viva la coherencia entre los valores proclamados y las pol&iacute;ticas aplicadas, sobre todo cuando los acontecimientos plantean dilemas morales de gran calado. Merece la pena reproducir &iacute;ntegramente el art&iacute;culo 2 del Tratado de la Uni&oacute;n Europea (Maastricht, 1992): <em>La Uni&oacute;n se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minor&iacute;as. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminaci&oacute;n, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algunas sombras se ciernen sobre el alabado proyecto europeo. El Mediterr&aacute;neo, escenario de un drama humano que deja miles de vidas perdidas cada a&ntilde;o, contin&uacute;a trat&aacute;ndose en exceso como un asunto de &ldquo;gesti&oacute;n de flujos&rdquo; y permanentemente vinculado a temas de seguridad, dejando de lado lo que realmente es, una obligaci&oacute;n moral de protecci&oacute;n pues es evidente, que valores fundacionales de la Uni&oacute;n, como la solidaridad o la dignidad humana, est&aacute;n siendo claramente ignorados. A ello se a&ntilde;ade un creciente discurso xen&oacute;fobo y de odio, amparado por una visi&oacute;n sesgada y err&oacute;nea del fen&oacute;meno migratorio y aireado sin ning&uacute;n tipo de escr&uacute;pulo por formaciones claramente antieuropeas, que trae consigo recuerdos de la &eacute;poca m&aacute;s oscura de Europa. La Uni&oacute;n, con pol&iacute;ticas migratorias que no piensan en personas sino en cifras, a&ntilde;ade ox&iacute;geno a este discurso, en lugar de confrontarlos a sus valores fundacionales y combatirlo con pol&iacute;ticas m&aacute;s humanas y realistas.  Diversos an&aacute;lisis apuntan a la necesidad de reorientar la agencia Frontex hacia tareas de salvamento con un mandato claro, de abrir v&iacute;as legales que reduzcan la exposici&oacute;n a las mafias o de repartir la mejor acogida sobre criterios objetivos de poblaci&oacute;n y riqueza; en definitiva, de situar la dignidad humana, piedra angular  de la Carta de los Derechos  Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea, en el centro de la pol&iacute;tica migratoria; su art&iacute;culo primero as&iacute; lo mandata: <em>la dignidad humana es inviolable. Ser&aacute; respetada y protegida</em>. Por ello, cabe afirmar que una Uni&oacute;n que aspira a liderar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y digital no puede permitir que su frontera mar&iacute;tima sea, a la vez, la frontera de su credibilidad &eacute;tica contra sus propios valores fundacionales.
    </p><p class="article-text">
        Si la crisis humana en nuestro mar cuestiona la solidaridad interna, la devastaci&oacute;n de Gaza interpela a la coherencia externa. Las cifras son absolutamente estremecedoras &mdash;decenas de miles de muertos (en su mayor&iacute;a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y mujeres) y casi dos millones de desplazados&mdash; y existen indicios m&aacute;s que evidentes de genocidio seg&uacute;n Francesca Albanese, la Relatora Especial de la ONU. El propio reglamento sancionador de la UE (Reglamento UE 2020/1998) permitir&iacute;a medidas contra quienes violan gravemente los Derechos Humanos, exactamente igual que se ha hecho en el caso de la invasi&oacute;n rusa a Ucrania. Sin embargo, hasta la fecha se ha producido poco m&aacute;s que algunos anuncios t&iacute;midos de posibilidad de revisi&oacute;n del Acuerdo de Asociaci&oacute;n Israel-UE, adem&aacute;s de quedar patente, por sus propias declaraciones, el apoyo pr&aacute;cticamente incondicional de Ursula Von der Leyen y Kaja Kallas (presidenta de la Comisi&oacute;n Europea y alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Pol&iacute;tica de Seguridad, respectivamente), cuando la fuerza normativa y moral de la Uni&oacute;n depende de aplicar un &uacute;nico rasero y tomarse la exigencia del respeto sistem&aacute;tico de los Derechos Humanos como un mantra, pero no solo en las palabras, sino tambi&eacute;n en los hechos, pues un orden internacional basado en reglas exige coherencia para resultar veros&iacute;mil y efectivo.
    </p><p class="article-text">
        Ambas crisis evidencian l&iacute;mites institucionales que la pr&oacute;xima reforma de los Tratados deber&iacute;a encarar: la regla de la unanimidad que paraliza decisiones cruciales, la ausencia de un Tesoro europeo capaz de financiar bienes p&uacute;blicos comunes y la todav&iacute;a d&eacute;bil capacidad totalmente vinculante del Pilar Social. Completar la uni&oacute;n fiscal, extender la codecisi&oacute;n del Parlamento Europeo a pol&iacute;tica exterior y contar con un comisariado de Derechos Fundamentales avalado por poderes ejecutivos no son ejercicios acad&eacute;micos, sino medios para que la Uni&oacute;n responda con la rapidez y la legitimidad que exige la ciudadan&iacute;a cuando la realidad golpea a la puerta.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, que hace cuarenta a&ntilde;os ingres&oacute; como periferia y hoy se ha convertido en actor influyente, puede desempe&ntilde;ar un papel decisivo impulsando este giro. Su experiencia con la Pol&iacute;tica de Cohesi&oacute;n, la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n o el Next Generation EU, su estructura cuasi-federal o su posici&oacute;n geogr&aacute;fica la sit&uacute;an en primera l&iacute;nea para proponer un Pacto de Salvamento Mediterr&aacute;neo y para abogar por un enfoque equilibrado y basado en los Derechos Humanos y el Derecho Internacional respecto a Palestina. De esa coherencia a nivel de la UE depender&aacute; que el europe&iacute;smo mantenga el impulso c&iacute;vico que lo ha caracterizado desde 1985.
    </p><p class="article-text">
        Celebrar el aniversario, en suma, significa renovar el compromiso con una Europa social, democr&aacute;tica, medioambientalmente sostenible y respetuosa, y eficaz; una Europa que salve vidas cuando la frontera se convierte en naufragio, que act&uacute;e ante vulneraciones graves de derechos sin dobles raseros y que ofrezca prosperidad compartida en la transici&oacute;n verde y digital. Si dentro de otras cuatro d&eacute;cadas queremos seguir citando cifras de progreso con la misma convicci&oacute;n, hoy toca tomar decisiones que est&eacute;n a la altura de las palabras inscritas en los tratados y de las expectativas de quienes conf&iacute;an en que la Uni&oacute;n represente &mdash;dentro y fuera&mdash; la defensa incondicional de la dignidad humana. Ya lo dijo Kant, uno de los padres del pensamiento europeo: <em>act&uacute;a de tal manera que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca simplemente como un medio.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez, Andreu Iranzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/40-anos-ue-desarrollo-e-incoherencia-moral_129_12390680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jun 2025 08:35:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[40 años en la UE: entre desarrollo e incoherencia moral]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[85 años sin él]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/85-anos_129_8239276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;<em>En la bandera de la Libertad, bord&eacute; el amor m&aacute;s grande de mi vida&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mariana Pineda, 1925.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haber recitado a Federico Garc&iacute;a Lorca, por primera vez, en una clase de lengua en el Liceo Franc&eacute;s de Valencia. Lo estudiamos como poeta espa&ntilde;ol y, paralelamente, lo recit&aacute;bamos como quien pone en su boca palabras de libertad. Lorca se nos mostr&oacute; como un adalid de la libertad, la diversidad y de lo que pudo ser Espa&ntilde;a y no fue. Posiblemente algunos ya est&eacute;n pensando que en el Liceo se nos manipulaba y se nos educaba sobre la base de ideas que rayaban ideolog&iacute;as extremistas de izquierda; siento mucho decepcionarles, en el Liceo se nos educaba desde una aproximaci&oacute;n cr&iacute;tica al conocimiento, siempre intentando desmenuzar un razonamiento de acuerdo con la l&oacute;gica y el saber cient&iacute;fico, en su acepci&oacute;n m&aacute;s general. Siempre nos ense&ntilde;aron a razonar, a discernir, a enfocar cualquier problema desde un punto de vista anal&iacute;tico; nunca nos ense&ntilde;aron dogmas, nunca nos impusieron un conocimiento preestablecido. Y entre todas esas ense&ntilde;anzas basadas en el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, basadas en dudar de todo y de todos, y de ti mismo el primero, surg&iacute;a Lorca, un poeta que asesinaron por rojo y por maric&oacute;n, por ir en contra de los dogmas de una Espa&ntilde;a rancia y por abrir los ojos de los ciudadanos que vieron c&oacute;mo la Segunda Rep&uacute;blica fue el despertar de la Espa&ntilde;a gris a una Espa&ntilde;a colorida, con valores democr&aacute;ticos, sin privilegios basados en el origen social, una Espa&ntilde;a que pretend&iacute;a ser igualitaria, justa y social. Y un 18 de agosto de hace 85 a&ntilde;os se lo llevaron a fusilar, junto a un maestro y dos banderilleros anarquistas; le metieron dos tiros por el culo por rojo y por maric&oacute;n, tal y como se jact&oacute; uno de sus ejecutores. 
    </p><p class="article-text">
        Y 85 a&ntilde;os despu&eacute;s seguimos sin aprender nada; seguimos pensando que una educaci&oacute;n basada en valores democr&aacute;ticos y en los derechos humanos es adoctrinamiento; seguimos pensando que la forma de vivir y sentir de Federico es una anormalidad, al menos muchas personas as&iacute; lo piensan. Por poner un ejemplo actual, de rabiosa actualidad, como dir&iacute;an algunos periodistas, seguimos pensando que ni&ntilde;os desamparados que se encuentran en nuestras tierras deben ser expulsados sin el menor miramiento, sin el m&aacute;s &iacute;nfimo respeto a la normativa internacional de derechos humanos; y esto &iquest;por qu&eacute; ocurre? La respuesta es m&aacute;s que sencilla: tenemos una carencia absoluta y manifiesta de educaci&oacute;n en materia de derechos humanos, de educaci&oacute;n en CIUDADAN&Iacute;A, de esp&iacute;ritu cr&iacute;tico pues padecemos a&uacute;n los 40 a&ntilde;os que dur&oacute; el r&eacute;gimen que asesin&oacute; a Federico, que asesin&oacute; las expectativas de un pueblo de ser justo, igualitario y fraterno. Esos 40 a&ntilde;os de imposiciones de dogmas religiosos, de mujeres relegadas al anonimato del hogar ahogadas por el pie de sus maridos, de personas torturadas, fusiladas y silenciadas bajo la tierra putrefacta de una fosa a pie de carretera, siguen pesando, siguen soplando en nuestras nucas como el aliento de un enemigo invisible que nos cercena nuestra capacidad de ser libres. Hemos crecido bajo un yugo que nos ha hecho creer que tuvimos una transici&oacute;n mod&eacute;lica, una Constituci&oacute;n ejemplar y un modelo de Estado que es el mejor al que podemos aspirar. Sin embargo, y aunque me declare una constitucionalista absolutamente convencida, no quiere decir que proclame que a este pa&iacute;s le hace falta, que necesita perentoriamente, un cambio, un cambio educativo, un cambio de mentalidad. Los que asesinaron a nuestro poeta m&aacute;s conocido y a otros muchos, al menos sus ac&oacute;litos, est&aacute;n hoy sentados en nuestras instituciones p&uacute;blicas porque en alg&uacute;n momento algo se nos escap&oacute;. En alg&uacute;n momento pensamos que ser democr&aacute;ticos era dejar que los nost&aacute;lgicos del r&eacute;gimen se sentaran junto a los que se hab&iacute;an dejado la piel luchando en las trincheras y en la clandestinidad y para nada es as&iacute;. A los enemigos de los principios democr&aacute;ticos, de los derechos humanos, de los ni&ntilde;os desamparados, de las mujeres maltratadas, de los diferentes por su origen social, &eacute;tnico o religioso, a los enemigos de la dignidad de la persona, no se les puede facilitar un sitio, un foro p&uacute;blico, un estrado desde donde puedan verter todo su odio y su bilis, sus ignominias y sus falacias; hay que luchar por una democracia militante, hay que luchar por una educaci&oacute;n basada en el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, para conocer al enemigo de nuestro Estado de derecho que hoy se sienta junto a nosotros. Hoy, m&aacute;s que nunca, debemos reivindicar a todos los Federicos que lucharon a favor de una Espa&ntilde;a justa, diversa y solidaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/85-anos_129_8239276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Aug 2021 08:26:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[85 años sin él]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[21 años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/21-anos-despues_129_8032948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En los diarios oficiales de las comunidades aut&oacute;nomas o en los boletines oficiales de los Estados suele venir siempre informaci&oacute;n interesante: nueva legislaci&oacute;n, oposiciones o notificaciones, entre otros documentos p&uacute;blicos. Los que estudiamos derecho siempre hemos tenido al BOE como ese fiel amigo al que acudes, bien para que te d&eacute; una buena noticia, bien para que obligue a revisar tus conocimientos al haberse reformado una norma.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo, cuando estaba en plena redacci&oacute;n de mi tesis, que acud&iacute;a al BOE para revisar la normativa que se hab&iacute;a aprobado durante el &uacute;ltimo Consejo de Ministros que, en aquella &eacute;poca, se celebraba los viernes, los&nbsp;viernes <em>de dolores</em>. Los llamaba as&iacute; porque cada s&aacute;bado se publicaba un nuevo recorte de nuestra dignidad, un nuevo golpe a la base de nuestro Estado social y democr&aacute;tico de derecho, un pu&ntilde;etazo a la cara de la justicia social. Mientras redactaba la tesis, sobre la aplicaci&oacute;n de la Carta Social Europea en nuestro ordenamiento constitucional, ve&iacute;a c&oacute;mo la pobreza crec&iacute;a, el paro aumentaba, el n&uacute;mero de personas abocadas a un negro destino se multiplicaba por miles, y nuestros gobernantes no paraban de proclamar que los recortes se efectuaban por nuestro bien, por el bien de la naci&oacute;n, por evitar que llegara una debacle econ&oacute;mica, un rescate que, finalmente, lleg&oacute;. Y yo le&iacute;a y estudiaba el cap&iacute;tulo tercero del T&iacute;tulo I de nuestra Constituci&oacute;n, donde se recogen lo que debieron ser derechos y se quedaron en principios, lo que deber&iacute;a haber garantizado nuestra dignidad como seres humanos y no son m&aacute;s que brindis al sol. La Carta Social Europea, en su versi&oacute;n original, era lo opuesto a ese cap&iacute;tulo tercero, un elenco de derechos que en Espa&ntilde;a eran ninguneados o aplicados de forma t&iacute;mida, con el argumento de su coste econ&oacute;mico y amparados los distintos gobiernos en un sistema de informes que supon&iacute;a un mero &ldquo;quedar bien&rdquo; ante&nbsp;el Comit&eacute; Europeo de Derechos Sociales del Consejo de Europa. Un elenco de derechos que, pese a lo dispuesto en el art. 96 de nuestra Constituci&oacute;n, los gobiernos de turno obviaban sin el menor atisbo de verg&uuml;enza, neg&aacute;ndonos a los ciudadanos un pedazo de dignidad que nos correspond&iacute;a por derecho,&nbsp;<em>de iure</em>&nbsp;que se dice en este mundo; los que hoy se dicen constitucionalistas, olvidaban una parte esencial de nuestra Constituci&oacute;n, sacando &uacute;nicamente a pasear la unidad de la naci&oacute;n, como si eso diera de comer.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hoy, d&iacute;a 11 de junio, me he asomado al BOE y he llorado de alegr&iacute;a. Finalmente, hoy, no valdr&aacute; ampararse en falsos argumentos baratos que propugnan un coste inasumible para no garantizar la dignidad de muchas personas. Finalmente, hoy, nuestro pa&iacute;s, m&aacute;s de 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de proclamarse como Estado social y democr&aacute;tico de derecho, y 21 a&ntilde;os despu&eacute;s de firmar, a desgana, la Carta Social Europea revisada, el BOE publica su ratificaci&oacute;n y la adhesi&oacute;n al protocolo sobre reclamaciones colectivas. Posiblemente, si tras la firma en el a&ntilde;o 2000, hubi&eacute;semos hecho bien los deberes y se hubiese ratificado a continuaci&oacute;n, y, adem&aacute;s, se hubiese aceptado el protocolo sobre reclamaciones colectivas, no estar&iacute;amos, quiz&aacute;s, lament&aacute;ndonos de tasas de pobreza insoportables, de desahucios, de trabajadores humillados y sometidos a condiciones inhumanas, de un Banco de Espa&ntilde;a que afirma que la subida del SMI ha destruido puestos de trabajo, de voceros con representaci&oacute;n p&uacute;blica que clasifican a las personas seg&uacute;n su origen y status social, de una horda de personas que, cobijados tras una bandera, sacan a pasear una Constituci&oacute;n que ni tan siquiera han le&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Ahora empieza un nuevo episodio, con muchas tareas por delante. La m&aacute;s importante es la de ser conscientes de nuestros derechos, conocerlos, ejercerlos y, sobre todo, reivindicarlos; debemos ser una ciudadan&iacute;a educada en derechos, participativa y exigente. La Carta Social Europea es la verdadera Constituci&oacute;n social de Europa. La obra de muchos juristas que han reivindicado su validez jur&iacute;dica, su valor esencial en nuestro ordenamiento no puede decaer. Ante nuestras manos tenemos una herramienta fundamental para exigir y luchar por nuestra dignidad, seamos quienes seamos, mujeres, extranjeros, trabajadores o ancianos. El Estado social y democr&aacute;tico de derecho tiene ahora una nueva base, m&aacute;s s&oacute;lida, pero depende de nosotros que se respete y se cumpla con lo dispuesto en la Carta Social Europea revisada. Desde aqu&iacute; les ruego que se la lean, que la hagan suya, porque eso es ser ciudadanos, porque eso es pensar en el bien com&uacute;n, porque eso es el fundamento real de un Estado de derecho. 21 a&ntilde;os despu&eacute;s Espa&ntilde;a est&aacute; de enhorabuena: m&aacute;s Carta Social Europea, m&aacute;s dignidad, m&aacute;s derechos sociales y constitucionalismo del bueno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/21-anos-despues_129_8032948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jun 2021 09:11:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[21 años después]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[26 millones de hijos de puta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/26-millones-hijos-puta_129_7343945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Menudo titular fuerte, podr&iacute;an pensar algunos. Y s&iacute; es fuerte, m&aacute;xime si somos conscientes de d&oacute;nde se escribi&oacute; y en el contexto en el que se escribi&oacute;: en un grupo de WhatsApp de ex altos mandos militares donde se alentaba a fusilar a los que, supuestamente, iban a acabar con Espa&ntilde;a, a los enemigos del r&eacute;gimen, a los que estaban pactando con los, seg&uacute;n ellos, filoetarras, social-comunistas y bolivarianos. Y as&iacute; estamos, tras m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de supuesta democracia, a&uacute;n estamos con esta cantinela cuando hablamos de personas que, simplemente, reivindican la justicia social, el aceptar determinadas alternativas a lo dictado por la Constituci&oacute;n o cuando requieren una revisi&oacute;n del famoso &ldquo;R&eacute;gimen del 78&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acabo de volver a ver &ldquo;<em>La voz dormida</em>&rdquo;, pel&iacute;cula basada en el libro de Dulce Chac&oacute;n, donde se ve, se huele y se palpa el sufrimiento de miles de mujeres que sufrieron la Guerra civil y, sobre todo, la posguerra, la represi&oacute;n, la anulaci&oacute;n de su dignidad como personas porque eran mujeres, hermanas, madres de esos &ldquo;<em>hijos de puta</em>&rdquo;, de aquellos que siguieron luchando por los valores democr&aacute;ticos, por los derechos fundamentales, por todo aquello que sab&iacute;an que se les iba a arrebatar con el r&eacute;gimen franquista. Y, efectivamente, se les arrebat&oacute;. Muchos de ellos fueron fusilados y sus cuerpos duermen maltrechos a&uacute;n en fosas, y muchas de ellas murieron ya, silenciadas por el miedo y por la resignaci&oacute;n, o silenciadas por un pelot&oacute;n de fusilamiento. Estas mujeres pasaron por la c&aacute;rcel, por el aislamiento social, por el descr&eacute;dito, por el rechazo, por dos razones: por ser mujeres y por rojas. Las que tuvieron la suerte de sobrevivir al pelot&oacute;n de fusilamiento, a las violaciones, a las innumerables vejaciones f&iacute;sicas y ps&iacute;quicas, son hoy ya pocas porque no hemos sabido, salvo algunas raras excepciones, preservar su memoria. Durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os estuvieron escondidas bajo el yugo de una responsabilidad impuesta por cargos eclesi&aacute;sticos y pol&iacute;ticos, y despu&eacute;s, tras la &ldquo;<em>mod&eacute;lica transici&oacute;n</em>&rdquo; fueron silenciadas por el dogma del &ldquo;<em>no hay que reabrir heridas</em>&rdquo;, de una falsa reconciliaci&oacute;n forzada por una vergonzosa ley de amnist&iacute;a, del mantra repetido hasta la saciedad de que &ldquo;<em>hay que mirar hacia el futuro</em>&rdquo;. Y de aquellos polvos, estos lodos.
    </p><p class="article-text">
        El lodo impide que camines, mancha tus zapatos, provoca que te resbales y ensucia tu ropa, salpic&aacute;ndote; eso mismo ocurre cuando no resuelves determinadas cuestiones que manchan, salpican y ensucian tu democracia, que esos polvos siguen presentes, aunque hayas querido taparlos con la alfombra constitucional y con el manto del consenso. Ese manto y esa alfombra son los que han facilitado que hoy tengamos a unos <em>valientes patriotas</em> bramando en el Congreso de los diputados, en les Corts valencianes y en otras asambleas legislativas y ayuntamientos. Se&ntilde;ores y se&ntilde;oras, tras m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de mod&eacute;lica democracia el fascismo ha vuelto; bueno, no se hab&iacute;a ido nunca, pero ahora ha recobrado la impunidad de los a&ntilde;os negros, ha salido de la oscura cueva donde se escond&iacute;a, se siente legitimado por sus votantes y por toda la panoplia de medios de comunicaci&oacute;n, y formaciones pol&iacute;ticas, que se han dedicado a dar voz, y tambi&eacute;n voto, a aquellos que a escondidas so&ntilde;aban con un resurgimiento del r&eacute;gimen franquista, aunque ahora se las den de constitucionalistas. Por poner un ejemplo, uno de los miles que podr&iacute;an ponerse, tenemos a una candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid ofreci&eacute;ndole la presidencia de la Asamblea legislativa de Madrid a una persona que neg&oacute; en p&uacute;blico que Juan Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco, conocido como Billy el Ni&ntilde;o, fuera un torturador. Sobran las explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de la muerte del dictador, tras una <em>mod&eacute;lica transici&oacute;n</em> y una <em>excepcional</em> Constituci&oacute;n, tenemos a una caterva de gente que, mediante datos falsos, proclamas de otras &eacute;pocas y vomitando miedos, han llegado a las sacrosantas instituciones p&uacute;blicas, corroyendo poco a poco sus d&eacute;biles cimientos. Porque no nos equivoquemos, los cimientos de la tan ansiada democracia espa&ntilde;ola son de barro, son d&eacute;biles, pues no hemos invertido en educaci&oacute;n democr&aacute;tica, no hemos invertido en educaci&oacute;n en valores, no hemos invertido en formar a los ciudadanos y ciudadanas para defender los principios democr&aacute;ticos, para defender el estado de derecho ni los derechos humanos. Y de aquellos polvos, estos lodos. Parte de la ciudadan&iacute;a sigue teniendo miedo del extranjero, de que le quite un supuesto trabajo, de que le quite sus ayudas, de que ataque a su hija o de que ocupe su casa; otros muchos siguen pensando que cuestionar la figura del monarca, el actual o su padre, es una afrenta contra la estabilidad nacional, o que el feminismo sigue siendo una amenaza contra el sistema establecido hace ya m&aacute;s de 80 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, el enemigo no es el que viene en patera, no es el que se manifiesta un 8 de marzo, no es el que duerme en un cajero o alza una bandera tricolor; el enemigo es el que, vali&eacute;ndose de un ejemplar de la Constituci&oacute;n que ni tan siquiera ha le&iacute;do, el que se enfunda en un bandera espa&ntilde;ola independientemente de su patriotismo fiscal o se&ntilde;ala con el dedo a los que piensan diferente, se alza como poseedor de la verdad absoluta vali&eacute;ndose de los miedos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Existe pues una soluci&oacute;n a esta sinraz&oacute;n? Por supuesto que existe. La educaci&oacute;n en valores democr&aacute;ticos, la educaci&oacute;n para salvaguardar el Estado de derecho, la educaci&oacute;n en derechos humanos, la educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a, ll&aacute;menla como quieran. Nunca podremos tener una democracia consolidada si no tenemos ciudadanos y ciudadanas que la defiendan, que se alcen ante proclamas contrarias a la dignidad de la persona, que no seamos legi&oacute;n ante la barbarie antidemocr&aacute;tica que supone tener a personas representando ideas que lo &uacute;nico que buscan es socavar el Estado de derecho. La educaci&oacute;n en derechos humanos no es la c&aacute;bala de unos cuantos inocentes, es la soluci&oacute;n para tener una ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica, consciente de sus derechos y reivindicativa. Eso es la base de cualquier democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/26-millones-hijos-puta_129_7343945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Mar 2021 18:03:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[26 millones de hijos de puta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Drets humans, drets oblidats]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/drets-humans-drets-oblidats_132_1195677.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De nou &eacute;s 10 de desembre, dia en qu&egrave; es commemora la proclamaci&oacute; de la Declaraci&oacute; Universal dels Drets Humans, un text amb el qual Nacions Unides va intentar curar, pal&middot;liar m&eacute;s aviat, la ignom&iacute;nia del nazisme i del feixisme a Europa. No obstant aix&ograve;, i tristament, en l'actualitat sembla ser que eixa efem&egrave;ride s'haja oblidat. Els drets humans continuen sent un tema secundari, un assumpte que es deixa en un calaix a l'espera que altres assumptes prosperen, assumptes molt m&eacute;s importants i &uacute;tils, m&eacute;s importants que la protecci&oacute; de la dignitat humana, dels drets b&agrave;sics de les persones, m&eacute;s importants que els nostres drets.
    </p><p class="article-text">
        Hui, els drets humans s&oacute;n un camp d'estudi reservat a ut&ograve;pics que ens obstinem a comunicar alguna cosa que, segons alguns, no es complix, que no es respecta i, cosa que &eacute;s m&eacute;s greu, que no es garantix. <strong>Per a uns altres, els drets humans no s&oacute;n humans, s&oacute;n de certes categories de persones que se'ls mereixen m&eacute;s que unes altres, pel seu origen, el seu estatus econ&ograve;mic, el seu color de pell o la seua orientaci&oacute; sexual</strong>. Estem davant un panorama on realitzar discursos d'odi enfront de xiquets i xiquetes que han nascut en un altre pa&iacute;s, on negar la viol&egrave;ncia masclista o parlar de murs no t&eacute; major resposta que el silenci o fins i tot la conniv&egrave;ncia pol&iacute;tica. Ens trobem davant un paisatge on suposats <em>constitucionalistes</em> es prenen la llibertat d'assenyalar amb el dit als MENA, eixe nefast acr&ograve;nim que invisibilitza i redu&iuml;x a percentatges a xiquets i xiquetes que han vingut sols al nostre pa&iacute;s; on eixos suposats <em>constitucionalistes</em> neguen el canvi clim&agrave;tic o la viol&egrave;ncia masclista, basant-se en dades falses, mentre els seus companys, tamb&eacute; <em>constitucionalistes</em>, miren cap a un altre costat i callen, fent clamor&oacute;s un silenci c&ograve;mplice, un silenci positiu que refor&ccedil;a eixe discurs.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Senyors i senyores constitucionalistes, la Constituci&oacute; espanyola &eacute;s m&eacute;s que un parell d'articles, famosos des de fa uns anys</strong><em>constitucionalistes</em>. La Constituci&oacute;, en el seu article 10. 2, disposa que &ldquo;<em>Les normes relatives als drets fonamentals i a les llibertats que la Constituci&oacute; reconeix s'interpretaran de conformitat amb la Declaraci&oacute; Universal de Drets Humans i els tractats i acords internacionals sobre les mateixes mat&egrave;ries ratificats per Espanya</em>&rdquo; i en el par&agrave;graf primer d'este precepte parla de la dignitat de la persona com a fonament de l'ordre pol&iacute;tic i de la pau social. Aix&ograve; tamb&eacute; &eacute;s la Constituci&oacute; espanyola que vost&eacute;s trauen a passejar de tant en tant. <strong>Els drets humans s&oacute;n universals perqu&egrave; protegixen la dignitat de la persona, de totes les persones, no sols de les que, segons vost&eacute;s, ho mereixen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els drets humans no s&oacute;n privilegis ni premis, s&oacute;n drets que la persona posse&iuml;x pel mer fet de ser-ho</strong>. Eixos drets s&oacute;n propietat de la persona que es clava les concertines de la frontera sud, dels xiquets i xiquetes que malviuen en centres d'acolliment i dels que arriben en una barca de joguet; tamb&eacute; s&oacute;n de les dones que, atemorides, acudixen a una comissaria a denunciar una agressi&oacute; contra la seua llibertat sexual, contra la seua integritat f&iacute;sica i ps&iacute;quica. Negar una cosa o una altra s&iacute; que va en contra no sols de la Constituci&oacute;, sin&oacute; tamb&eacute; de la Declaraci&oacute; Universal, del Conveni europeu de drets humans, de qualsevol tractat internacional sobre drets humans que Espanya haja ratificat. Perqu&egrave; tot aix&ograve; tamb&eacute; forma part del nostre ordenament constitucional. Si ens proclamem constitucionalistes, no hem d&rsquo;oblidar una part important del text.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, un 10 de desembre m&eacute;s, ens trobem davant la desolaci&oacute; de reclamar la garantia dels drets humans, com qui demana almoina. Els que neguen la universalitat d'aquests, i els que callen enfront d'aquest discurs, no sols no s&oacute;n constitucionalistes, sin&oacute; que ajuden, i s&oacute;n <strong>cooperadors necessaris</strong>, a soscavar la base de l'Estat social i democr&agrave;tic de dret. <strong>Si no militem pels drets humans, la pau social caur&agrave; a trossos i hauran triomfat les idees de foscos per&iacute;odes.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/drets-humans-drets-oblidats_132_1195677.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2019 09:00:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Drets humans, drets oblidats]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos humanos, derechos olvidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derechos-humanos-derechos-olvidados_132_1195683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De nuevo es 10 de diciembre, d&iacute;a en el que se conmemora la proclamaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, un texto con el que Naciones Unidas intent&oacute; curar, paliar m&aacute;s bien, la ignominia del nazismo y del fascismo en Europa. Sin embargo, y tristemente, en la actualidad parece ser que esa efem&eacute;ride se haya olvidado. Los derechos humanos siguen siendo un tema secundario, un asunto que se deja en un caj&oacute;n a la espera de que otros asuntos prosperen, asuntos mucho m&aacute;s importantes y &uacute;tiles, m&aacute;s importantes que la protecci&oacute;n de la dignidad humana, de los derechos b&aacute;sicos de las personas, m&aacute;s importante que nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, los derechos humanos son un campo de estudio reservado a ut&oacute;picos que nos empe&ntilde;amos en comunicar algo que, seg&uacute;n algunos, no se cumple, que no se respeta y, lo que es m&aacute;s grave, que no se garantiza. <strong>Para otros, los derechos humanos no son humanos, son de ciertas categor&iacute;as de personas que se los merecen m&aacute;s que otras, por su origen, su estatus econ&oacute;mico, su color de piel o su orientaci&oacute;n sexual</strong>. Estamos ante un panorama donde realizar discursos de odio frente a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han nacido en otro pa&iacute;s, donde negar la violencia machista o hablar de muros no tiene mayor respuesta que el silencio o incluso la connivencia pol&iacute;tica. Nos encontramos ante un paisaje donde supuestos <em>constitucionalistas</em> se toman la libertad de se&ntilde;alar con el dedo a los MENA, ese nefasto acr&oacute;nimo que invisibiliza y reduce a porcentajes a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han venido solos a nuestro pa&iacute;s; donde esos supuestos <em>constitucionalistas</em> niegan el cambio clim&aacute;tico o la violencia machista, bas&aacute;ndose en datos falsos, mientras sus compa&ntilde;eros, tambi&eacute;n <em>constitucionalistas</em>, miran hacia otro lado y callan, haciendo clamoroso un silencio c&oacute;mplice, un silencio positivo que refuerza ese discurso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;ores y se&ntilde;oras constitucionalistas, la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola es m&aacute;s que un par de art&iacute;culos, famosos desde hace unos a&ntilde;os</strong>. La Constituci&oacute;n, en su art&iacute;culo 10. 2, dispone que &ldquo;<em>Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constituci&oacute;n reconoce se interpretar&aacute;n de conformidad con la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por Espa&ntilde;a</em>&rdquo; y en el p&aacute;rrafo primero de dicho precepto habla de la dignidad de la persona como fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social. Esto tambi&eacute;n es la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola que Ustedes sacan a pasear de cuando en cuando. <strong>Los derechos humanos son universales porque protegen la dignidad de la persona, de todas las personas, no solo de las que, seg&uacute;n Ustedes, lo merecen</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los derechos humanos no son privilegios ni premios, son derechos que la persona posee por el mero hecho de serlo</strong>. Esos derechos son propiedad de la persona que se clava las concertinas de la frontera sur, de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que malviven en centros de acogida y de los que llegan en una barca de juguete; tambi&eacute;n son de las mujeres que, aterrorizadas, acuden a una comisar&iacute;a a denunciar una agresi&oacute;n contra su libertad sexual, contra su integridad f&iacute;sica y ps&iacute;quica. Negar una cosa u otra s&iacute; que va en contra no solo de la Constituci&oacute;n, sino tambi&eacute;n de la Declaraci&oacute;n Universal, del Convenio europeo de derechos humanos, de cualquier tratado internacional sobre derechos humanos que Espa&ntilde;a haya ratificado. Porque todo esto tambi&eacute;n forma parte de nuestro ordenamiento constitucional. Si nos proclamamos constitucionalistas, no olvidemos una parte importante del texto.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, un 10 de diciembre m&aacute;s, nos encontramos ante la desolaci&oacute;n de reclamar la garant&iacute;a de los derechos humanos, como quien pida limosna. Los que niegan la universalidad de estos, y los que callan frente a este discurso, no solo no son constitucionalistas, sino que ayudan, y son <strong>cooperadores necesarios</strong>, a socavar la base del Estado social y democr&aacute;tico de derecho. <strong>Si no militamos por los derechos humanos, la paz social se caer&aacute; a pedazos y habr&aacute;n triunfado las ideas de oscuros periodos. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/derechos-humanos-derechos-olvidados_132_1195683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2019 08:57:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Derechos humanos, derechos olvidados]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estilo de vida europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/estilo-vida-europeo_132_1355613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La futura Comisi&oacute;n Europea fue presentada el 10 de septiembre y a&uacute;n debe pasar por el filtro del Parlamento Europeo. Seg&uacute;n los analistas, es un colegio de comisarios paritario y que ha pretendido conciliar a todo el arco ideol&oacute;gico; hay 13 mujeres y 14 hombres y est&aacute;n reflejados, m&aacute;s o menos, los desaf&iacute;os a los que se enfrentar&aacute; una Uni&oacute;n Europea post-Brexit, expuesta a ideolog&iacute;as de extrema derecha cada vez m&aacute;s crecientes y cada vez socialmente m&aacute;s desgastada.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto podr&iacute;a parecer de lo m&aacute;s inocente, y si no nos fijamos en los nombres de las distintas &aacute;reas encargadas a los comisarios y comisarias, ser&iacute;a una propuesta m&aacute;s. Pero Ursula von der Leyen nos ha sorprendido, y no gratamente, con el nombre dado a una de las &aacute;reas: &ldquo;<em>Protecci&oacute;n del estilo de vida europeo</em>&rdquo;. Dentro de esta denominaci&oacute;n, la electa presidenta de la Comisi&oacute;n europea le encarga al futuro comisario Margaritis Schinas la consecuci&oacute;n de una pol&iacute;tica migratoria com&uacute;n, eso s&iacute; la legal. En la carta que ha enviado a su futuro, o no, Comisario, en el apartado dedicado a la pol&iacute;tica migratoria com&uacute;n, resulta preocupante que no se mencione en ning&uacute;n momento el respeto de los derechos humanos ni de la dignidad de las personas, s&iacute; personas, que llegan a nuestras costas como buenamente pueden despu&eacute;s de sufrir agresiones sexuales, torturas y un sinf&iacute;n de calamidades que no podr&iacute;amos ni imaginar desde la comodidad de nuestro mullido sof&aacute;. P
    </p><p class="article-text">
        osiblemente la presidenta electa de la Comisi&oacute;n Europea estuviera escribiendo esas cartas desde el sof&aacute; de su casa o desde la silla de su despacho, pero quiz&aacute;s debiera bajar de su despacho del Berlaymont y pisar la arena de las playas donde llegan exhaustas estas personas y tocarlas y comprobar que, efectivamente, son personas, como Usted y como yo, pero con la desgracia de haber nacido en pa&iacute;ses que soportan eternos conflictos b&eacute;licos, hambrunas, torturas y persecuci&oacute;n, personas cuyos derechos humanos les han sido negados.
    </p><p class="article-text">
        Al futuro Comisario y a su Presidenta les har&iacute;a varios regalos; suelo regalar libros, leer me gusta y siempre aprendes algo &uacute;til, incluso logras aumentar tu vocabulario. El primer regalo que les har&iacute;a, a ambos, es un compendio de tratados internacionales sobre derechos humanos; qu&eacute; se le va a hacer, soy de Derecho. Uno de ellos ser&iacute;a la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos, por aquello de que aprendieran el significado de UNIVERSAL y de DERECHOS HUMANOS y pudieran incluirlo en sus sesudos documentos, una vez hayan alcanzado la &eacute;lite de la clase pol&iacute;tica europea.
    </p><p class="article-text">
        Puede que a muchos les suenen como ut&oacute;picos los derechos humanos, como algo irrealizable, casi como un unicornio y es que, desgraciadamente, nos lo han grabado a fuego en nuestras conciencias. Pero no es as&iacute;; por mucho que se empe&ntilde;en algunos pol&iacute;ticos insolidarios y que reniegan del derecho internacional de los derechos humanos, las personas que llegan a nuestras costas, en una barcaza de juguete, son personas y, como personas que son, poseen derechos humanos, poseen dignidad y ning&uacute;n muro, ninguna pol&iacute;tica migratoria com&uacute;n, ning&uacute;n aprendiz de estadista se los podr&aacute; arrebatar. Si bien, la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos, pese a ser un texto excepcional, tiene un valor interpretativo nada desde&ntilde;able, pero no la fuerza suficiente.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, les regalar&iacute;a unos ejemplares del Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta Social Europea, su necesario complemento. Quiero pensar que los conocen por dos razones; la primera, porque el Consejo de Europa es una organizaci&oacute;n vecina en Estrasburgo, y cada vez que asistan a las sesiones plenarias de la Euroc&aacute;mara podr&aacute;n ver justo en frente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y, en segundo lugar, porque cada uno de los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea son miembros a su vez del Consejo de Europa y cada uno de ellos ha ratificado ambos textos normativos y con fuerza legal.&nbsp; &iexcl;Menuda contrariedad escribir una carta donde se realiza un encargo que versa y afecta a personas y olvidar dos normas que, nos gusten m&aacute;s o menos, nos obligan como ciudadanos, como pol&iacute;ticos y como gobernantes! Pero se las har&eacute; llegar, no vaya a ser que sea fruto de no tener un ejemplar a mano, aunque si lo pienso bien se pueden descargar en casi todos los idiomas de la web del Consejo de Europa. Porque si han olvidado que estas dos normas existen, es que han olvidado que los derechos humanos y la dignidad de la persona existen, pese a que algunos intenten hac&eacute;rnoslo creer.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo, les regalar&iacute;a un ejemplar de un libro sensacional que me regal&oacute; un muy buen amigo (esos amigos que valen un potos&iacute;) y que se llama &ldquo;El granado de Lesbos&rdquo;, de la periodista y escritora Mar&iacute;a Iglesias. A&uacute;n no he acabado de leerlo, son de esos libros que cuando lees la sinopsis en la contraportada tomas conciencia de dos cosas: que tu amigo te conoce muy bien y que vas a llorar mucho mientras vas en el tranv&iacute;a leyendo.&nbsp; Este libro cuenta lo que podr&iacute;amos llamar una bajada al fango, a la cruda realidad diaria de miles de voluntarios y voluntarias que, a pie de playa en las costas griegas, rescatan a personas (S&Iacute;, PERSONAS), ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, adultos y ancianos, que llegan a la esplendorosa Europa en busca de derechos humanos. S&iacute;, vienen en busca de derechos humanos, de oportunidades de vida, de comida, de trabajo, de un techo digno, repito, de derechos humanos, esos que nosotros tenemos a un clic de nuestro mando a distancia.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, espero, aunque sin esperanzas, que ese estilo de vida europeo que el futuro comisario Schinas tiene el encargo de preservar sea el estilo de vida europeo que propugna el Consejo de Europa, el estilo de vida europeo de la dignidad, de la solidaridad, del respeto de los derechos humanos. Puestos a elegir quiero que ese estilo de vida europeo sea el del Open Arms, el de las manos tendidas para ayudar a nuestros semejantes. Si no es as&iacute;, habremos fracasado como especie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Dar&iacute;a Terr&aacute;dez Salom, directora General de Relaciones con la Uni&oacute;n Europea y el Estado de la Generalitat valenciana</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/estilo-vida-europeo_132_1355613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2019 11:10:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El estilo de vida europeo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP y la guerra del agua en Bétera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-guerra-agua-betera_132_1602404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La concejala y flamante cabeza de lista del PP al Ayuntamiento de B&eacute;tera, Elia Verdev&iacute;o, y sus compa&ntilde;eros del PP parecen dispuestos a resucitar la ya casi olvidada Guerra del Agua en B&eacute;tera. Nos espera una macrocampa&ntilde;a electoral de 2 meses de duraci&oacute;n que, con toda seguridad, estar&aacute; &ldquo;pasada por agua&rdquo;. Volver&aacute; la crispaci&oacute;n, el enfrentamiento y la guerra de pancartas y verdades a medias. Es su manera de entender la pol&iacute;tica local desde la derrota electoral sufrida hace 4 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La Sra. Verdev&iacute;o se ha convertido, de repente, en la garante de la salud de los vecinos y las vecinas de B&eacute;tera, en nuestra salvadora, en la &uacute;nica que, parece ser, conoce la soluci&oacute;n y es capaz de ponerla en marcha, ante el grave problema de los niveles de nitratos en el agua potable del n&uacute;cleo urbano de B&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el agua potable que consumimos en el n&uacute;cleo urbano de B&eacute;tera supera los l&iacute;mites establecidos por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), pero no es menos cierto que esto viene ocurriendo desde 2005, es decir, es un problema que se viene arrastrando desde hace 14 a&ntilde;os. Pero lo que se le olvida decir a la Sra. Verdev&iacute;o es que de esos 14 a&ntilde;os, durante los 10 primeros gobern&oacute; nuestro pueblo el PP, el partido al que representa y por el que se presenta como candidata a la Alcald&iacute;a, y de esos 10 a&ntilde;os ella form&oacute; parte del Equipo de Gobierno Municipal durante 8 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es obvia y se nos viene a la mente r&aacute;pidamente. Si la soluci&oacute;n es tan f&aacute;cil y r&aacute;pida de aplicar seg&uacute;n dice la candidata a la Alcald&iacute;a del PP, &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n no la aplicaron en los 10 a&ntilde;os que gobernaron y convivieron con el problema? &iquest;Qu&eacute; hizo el PP durante esos 10 a&ntilde;os para solucionar este grave problema? &iquest;Por qu&eacute; los vecinos nunca tuvimos conocimiento durante esos 10 a&ntilde;os de que nuestros hijos y nuestras hijas estaban consumiendo agua no adecuada para ellos y ellas?
    </p><p class="article-text">
        Ahora resulta que la Sra. Verdev&iacute;o se despacha en prensa diciendo que &ldquo;<em>Aquella vecina o vecino que de alguna manera est&eacute; consumiendo agua del grifo, a largo plazo puede tener problemas de salud, y esto es muy serio</em>&rdquo;. Durante 10 a&ntilde;os su partido y usted, Sra. Verdev&iacute;o, mantuvieron en silencio y oculto el problema ante los vecinos y vecinas, a sabiendas que pod&iacute;a ser un problema para la salud, dejando que sigui&eacute;ramos consumiendo, nosotros y nuestros hijos e hijas, el agua que podr&iacute;a traernos graves problemas de salud. &iquest;Y usted quiere ser nuestra Alcaldesa?
    </p><p class="article-text">
        Usted afirma que &ldquo;<em>Los populares de B&eacute;tera llevamos tiempo peleando por mejorar la calidad del agua</em>&rdquo;. Ser&aacute; desde que est&aacute;n en la oposici&oacute;n, porque durante 12 a&ntilde;os al frente del gobierno municipal su &uacute;nica ocurrencia al respecto de este tema fue intentar privatizar el servicio de agua potable para quitarse el problema de encima y que los vecinos y vecinas pas&aacute;ramos a pagar el agua con exceso de nitratos a precio de oro y perdi&eacute;ramos el control tanto del agua como de nuestros pozos municipales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se ha hecho durante los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os, en los que el PP no ha gobernado, para solucionar este problema? Licitar y adjudicar por valor de 900.000 &euro; el proyecto de sectorizaci&oacute;n y renovaci&oacute;n de nuestra red de agua potable, paso previo necesario para poder inyectar agua sin nitratos a la red, inversi&oacute;n valorada en otros 850.000 &euro;, que ser&aacute; el siguiente paso. Instalar fuentes de &oacute;smosis inversa, de uso p&uacute;blico y gratuito para que los vecinos puedan abastecerse de agua de calidad mientras se termina de solucionar el problema. Y desde el curso pasado, suministrar agua embotellada a los centros escolares p&uacute;blicos y concertados de la localidad donde existen alumnos susceptibles de sufrir la restricci&oacute;n de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Como ve, Sra. Verdev&iacute;o, las soluciones ya est&aacute;n en marcha. As&iacute; es f&aacute;cil comprometerse con los vecinos a solucionar el problema, cuando sabe que la soluci&oacute;n est&aacute; en marcha y pr&oacute;xima. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; lo pr&oacute;ximo, asegurar que usted conseguir&aacute; que se haga la Variante Norte de B&eacute;tera porque tambi&eacute;n sabe que est&aacute; licitada y adjudicada? Algo que tampoco fueron ustedes capaces de conseguir en sus 12 a&ntilde;os de gobierno municipal.
    </p><p class="article-text">
        Usted y sus compa&ntilde;eros de partido siguen teniendo un problema grave porque siguen pensando que los vecinos y vecinas carecemos de criterio, somos cortos de memoria, estamos faltos de informaci&oacute;n y somos f&aacute;cilmente manejables. Eso les llev&oacute; a la derrota electoral y les seguir&aacute;, esperemos, manteniendo en la oposici&oacute;n, al menos hasta que sean capaces de darse cuenta que a los vecinos ya no se les manipula, ya no se creen las medias verdades y prefieren como gobernantes a personas sensatas, coherentes, transparentes y eficaces.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pp-guerra-agua-betera_132_1602404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Apr 2019 15:02:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PP y la guerra del agua en Bétera]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los buscadores de huesos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/buscadores-huesos_132_1626634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tiene en su haber m&aacute;s de 2500 fosas comunes y es, en estos momentos, el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea con m&aacute;s cad&aacute;veres enterrados y no identificados. Podr&iacute;amos decir, sin faltar a la verdad, que bajo nuestros pies caminamos sobre huesos, sobre cr&aacute;neos, que en su d&iacute;a sostuvieron los cuerpos de personas, con nombres y apellidos, con familia, con hijos e hijas, padres, amigos y que, un buen d&iacute;a, fueron torturados, asesinados y enterrados con nocturnidad sin recibir una sepultura digna. Estos muertos, estos cad&aacute;veres que, a&uacute;n hoy en d&iacute;a, pueblan nuestras carreteras, zonas alejadas de nuestros pueblos y ciudades y partes de muchos cementerios, siguen sin identificar en muchos casos, pero siguen siendo buscados por sus familiares. Esos cr&aacute;neos, esos f&eacute;mures sobre los que seguimos caminando, sobre los que seguimos construyendo carreteras o echando tierra, reclaman su lugar en nuestra memoria, son ese grito sordo que algunos escuchamos n&iacute;tidamente y otros quieren anular arguyendo como excusa que &ldquo;<em>hay que mirar al futuro y no reabrir heridas</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 21 de marzo un representante de un partido cuyo nombre no merece ser expresado en estas l&iacute;neas, llam&oacute; &ldquo;<em>buscadores de huesos</em>&rdquo; a esos familiares que, ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s de la victoria del golpe de Estado, siguen ara&ntilde;ando la tierra en busca de la verdad. A&uacute;n quedan vivas unas pocas personas que recuerdan c&oacute;mo se llevaron a sus padres o a sus hermanos para no verlos jam&aacute;s, que a&uacute;n recuerdan donde los enterraban tras fusilarlos, que a&uacute;n recuerdan ir a la prisi&oacute;n donde supuestamente estaban detenidos a llevarles comida y que las fuerzas paramilitares que los custodiaban les dijeran que no hac&iacute;a falta que volvieran m&aacute;s.  En muchos documentales sobre la apertura de fosas a&uacute;n podemos ver a esos familiares supervivientes que, a pie de fosa, miran buscando un pendiente, una medalla que identifique a su pariente. La mirada de estas personas es profunda, como profunda es su historia vital; porque la muerte, el asesinato de su ser querido era lo de menos si lo comparamos con la estigmatizaci&oacute;n posterior por ser hija o hijo de rojos, por haberse visto desprovisto de todas sus pertenencias, por haber sido arrojado al limbo de los vencidos.
    </p><p class="article-text">
        A esos que llaman revanchistas, buscadores de huesos o traidores a la Patria a estas personas, me gustar&iacute;a pedirles que tuvieran el valor de mirarlas fijamente, que miraran a estas personas que todos los 1 de noviembre, 80 primeros de noviembre ya, depositaban, y a&uacute;n depositan, un ramo de flores en la nada; posiblemente la indignidad de sus argumentos no les permita hacerlo. Han estado 80 a&ntilde;os mordi&eacute;ndose la lengua de rabia, y de esos 80 a&ntilde;os, 40 los han vivido bajo una dictadura militar que ha honrado a los asesinos de sus parientes; pero el resto los han vivido escuchando c&oacute;mo les dec&iacute;an que hab&iacute;a que olvidar, que la concordia era necesaria y que echaran m&aacute;s tierra sobre esas fosas vergonzosas, que son solo huesos, y que polvo eres y polvo ser&aacute;s. Algunos <em>&iacute;nclitos</em> pol&iacute;ticos han llegado a acusar a estas personas de acordarse de los huesos del abuelo cuando hab&iacute;a subvenciones, de buscar venganza y de querer romper el consenso alcanzado durante esa &eacute;poca <em>id&iacute;lica</em> de la Transici&oacute;n, acabando esta perorata de barbaridades con la excusa por antonomasia, Paracuellos &iexcl;Falacias y m&aacute;s falacias!
    </p><p class="article-text">
        Para los que, a&uacute;n hoy en d&iacute;a, siguen enterrados en fosas silenciosas, no existi&oacute; una Causa general que los honrara, no existieron paneles en las Iglesias que declaraban que hab&iacute;an ca&iacute;do &ldquo;por dios y por la patria&rdquo;, no existieron calles ni recuerdos en vergonzosas liturgias. Para esos huesos que a&uacute;n se buscan solo existi&oacute; silencio, verg&uuml;enza y ninguna reparaci&oacute;n. Los que creemos en la democracia, en el Estado de derecho y en los derechos fundamentales pensamos que esta situaci&oacute;n es un tumor metast&aacute;sico que corroe poco a poco los cimientos de nuestro Estado; cualquier constitucionalista que se precie estar&iacute;a, ahora mismo, excavando con sus manos para extirparlo, para abrir las fosas y sacar esos testimonios mudos, para dar aire a esa tierra envenenada y curar la herida provocada por un golpe de estado y una dictadura atroces. Si tuviera que elegir entre buscar huesos o mirar hacia delante, elegir&iacute;a buscar huesos, elegir&iacute;a reparar y, despu&eacute;s s&iacute;, caminar hacia delante pisando sobre un Estado de derecho fuerte. Mientras no reparemos, mientras no limpiemos la herida mal cerrada, no podremos desprendernos del lastre que dejaron cuarenta a&ntilde;os de torturas, asesinatos sumarios y desapariciones forzadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Dar&iacute;a Terr&aacute;dez, portaveu del col.lectiu de Comprom&iacute;s per B&eacute;tera</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/buscadores-huesos_132_1626634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2019 18:30:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A los buscadores de huesos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los buscadores de huesos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/buscadores-huesos_132_1626675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espanya t&eacute; en el seu haver-hi m&eacute;s de 2500 fosses comunes i &eacute;s, en aquests moments, el pa&iacute;s de la Uni&oacute; Europea amb m&eacute;s cad&agrave;vers enterrats i no identificats. Podr&iacute;em dir, sense faltar a la veritat, que sota els nostres peus caminem sobre ossos, sobre cranis, que en el seu moment van sostenir els cossos de persones, amb noms i cognoms, amb fam&iacute;lia, amb fills i filles, pares, amics i que, un bon dia, van ser torturats, assassinats i enterrats amb nocturnitat sense rebre una sepultura digna. Aquests morts, aquests cad&agrave;vers que, encara hui dia, poblen les nostres carreteres, zones allunyades dels nostres pobles i ciutats i parts de molts cementeris, segueixen sense identificar en molts casos, per&ograve; segueixen sent cercats pels seus familiars. Eixos cranis, eixos f&egrave;murs sobre els quals seguim caminant, sobre els quals seguim construint carreteres o tirant terra, reclamen el seu lloc en la nostra mem&ograve;ria, s&oacute;n eixe crit sord que alguns escoltem n&iacute;tidament i uns altres volen anul&middot;lar diguent com a excusa que &ldquo;<em>hay que mirar al futuro y no reabrir heridas</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El passat 21 de mar&ccedil; un representant d'un partit el nom del qual no mereix ser expressat en aquestes l&iacute;nies, va cridar &ldquo;<em>buscadores de huesos</em>&rdquo; als familiars que, vuitanta anys despr&eacute;s de la vict&ograve;ria del colp d'estat, segueixen arrapant la terra a la recerca de la veritat. Encara queden vives unes poques persones que recorden com es van portar als seus pares o als seus germans per a no veure'ls mai, que encara recorden on els enterraven despr&eacute;s d'afusellar-los, que encara recorden anar a la pres&oacute; on suposadament estaven detinguts a portar-los menjar i que les forces paramilitars que els custodiaven els digueren que no feia falta que tornaren m&eacute;s. En molts documentals sobre l'obertura de fosses encara podem veure a aqueixos familiars supervivents que, a peu de fossa, miren cercant una arracada, una medalla que identifique al seu parent. La mirada d'aquestes persones &eacute;s profunda, com a profunda &eacute;s la seua hist&ograve;ria vital; perqu&egrave; la mort, l'assassinat del seu ser estimat era el de menys si ho comparem amb l'estigmatitzaci&oacute; posterior per ser filla o fill de rojos, per haver-se vist desprove&iuml;t de totes les seues pertinences, per haver sigut llan&ccedil;at al limb dels ven&ccedil;uts.
    </p><p class="article-text">
        A eixos que criden <em>revanchistas</em>, <em>buscadores de huesos</em> o tra&iuml;dors a la P&agrave;tria a estes persones, m'agradaria demanar-los que tingueren el valor de mirar-les fixament, que miraren a estes persones que tots els 1 de novembre, 80 primers de novembre ja, dipositaven, i encara dipositen, un ram de flors en el no-res; possiblement la indignitat dels seus arguments no els permeta fer-ho. Han estat 80 anys mossegant-se la llengua de r&agrave;bia, i d'eixos 80 anys, 40 els han viscut sota una dictadura militar que ha honrat als assassins dels seus parents; per&ograve; la resta els han viscut escoltant com els deien que calia oblidar, que la conc&ograve;rdia era necess&agrave;ria i que tiraren m&eacute;s terra sobre eixes fosses vergonyoses, que s&oacute;n sol ossos, i <em>que pols eres i pols ser&agrave;s</em>. Alguns <em>&iacute;nclitos</em> pol&iacute;tics han arribat a acusar a estes persones d'acordar-se dels ossos del iaio quan hi havia subvencions, de cercar venjan&ccedil;a i de voler trencar el consens aconseguit durant eixa &egrave;poca id&iacute;l&middot;lica de la Transici&oacute;, acabant aquesta llanda de barbaritats amb l'excusa per antonom&agrave;sia, Paracuellos. Fal&middot;l&agrave;cies i m&eacute;s fal&middot;l&agrave;cies!
    </p><p class="article-text">
        Per als que, encara hui dia, segueixen enterrats en fosses silencioses, no va existir una Causa general que els honr&eacute;s, no van existir panells en les Esgl&eacute;sies que declaraven que havien caigut &ldquo;<em>por dios y por la patria&rdquo;, </em>no van existir carrers ni records en vergonyoses lit&uacute;rgies. Per a eixos ossos que encara se cerquen solament va existir silenci, vergonya i cap reparaci&oacute;. Els que creiem en la democr&agrave;cia, en l'Estat de dret i en els drets fonamentals pensem que aquesta situaci&oacute; &eacute;s un tumor metast&aacute;sic que corroeix a poc a poc els fonaments del nostre Estat; qualsevol constitucionalista que es precie estaria, ara mateix, excavant amb les seues mans per a extirpar-ho, per a obrir les fosses i traure eixos testimoniatges muts, per a donar aire a eixa terra enverinada i guarir la ferida provocada per un colp d'estat i una dictadura atroces. Si haguera de triar entre cercar ossos o mirar cap a davant, triaria cercar ossos, triaria reparar i, despr&eacute;s s&iacute;, caminar cap a davant trepitjant sobre un Estat de dret fort. Mentre no reparem, mentre no netegem la ferida mal tancada, no podrem desprendre'ns del llast que van deixar quaranta anys de tortures, assassinats sumaris i desaparicions for&ccedil;ades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Dar&iacute;a Terr&aacute;dez, portaveu del col.lectiu de Comprom&iacute;s per B&eacute;tera</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daría Terrádez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/buscadores-huesos_132_1626675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Mar 2019 17:28:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A los buscadores de huesos]]></media:title>
    </item>
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