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    <title><![CDATA[elDiario.es - Santini Rose]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/santini_rose/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Santini Rose]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[David Moretti (Bosco): "Hay muchos Jimi Hendrix esperando a ser descubiertos, pero eso ya no va a pasar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/david-moretti-bosco-jimi-hendrix_1_1132526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/731296b8-9a1a-4ab2-925b-52ab8c559a2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="David Moretti (Bosco): &quot;Hay muchos Jimi Hendrix esperando a ser descubiertos, pero eso ya no va a pasar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Bosco, que retorna a Murcia y toca en la Sala Rem mañana, 14 de febrero</p></div><p class="article-text">
        Qued&eacute; con dos de Bosco &mdash;David Moretti (voz, guitarra y teclados) y Jos&eacute; Perell&oacute; (sintetizador, guitarra, tzoura)&mdash; en el Garramp&oacute;n. Pedimos tres ca&ntilde;as y un plato de cascaruja y hablamos de su trilog&iacute;a inspirada en la <em>Divina Comedia</em>, de esa revisi&oacute;n a sus propias canciones (<em>Emboscados</em>, 2019), de hacer concesiones a la industria, de (qu&eacute;-cojones-es-eso-de) la psicodelia renacentista, de lo que les pas&oacute; en M&eacute;xico y de lo &ldquo;alucinante&rdquo; que es &ldquo;hacer que otros lo pasen bien&rdquo;. Ah: Bosco toca en la Sala Rem ma&ntilde;ana, 14 de febrero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace a&ntilde;os dec&iacute;ais que el origen del eclecticismo de la banda se deb&iacute;a a los diferentes caminos que hab&iacute;ais llevado cada uno en la m&uacute;sica. &iquest;Esto sigue siendo as&iacute; o ya ten&eacute;is clara cu&aacute;l es la parte de vosotros que compart&iacute;s en Bosco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Perell&oacute;: Seguimos siendo muy diferentes, para bien o para mal, porque no siempre es f&aacute;cil entenderse. Algo ha cambiado, l&oacute;gicamente. Nos conocemos m&aacute;s y sabemos qu&eacute; le puede interesar al otro. Por supuesto, hay un punto en com&uacute;n que es Bosco, pero intentamos dejarnos llevar.
    </p><p class="article-text">
        David Moretti: Ahora nos conocemos y vemos venir a cada uno, pero lo dejamos venir. El sello sigue siendo el mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mucha de vuestra m&uacute;sica est&aacute; relacionada con la poes&iacute;a y el cine. &iquest;C&oacute;mo funciona esta relaci&oacute;n: veis algo que os inspira o cuando hab&eacute;is escrito algo descubr&iacute;s la relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: M&aacute;s bien como lo segundo.
    </p><p class="article-text">
        JP: Seguimos sin tener un M&eacute;todo Bosco. A veces a David se le enciende la bombilla y prueba unos versos sobre una grabaci&oacute;n que hemos hecho y resulta que funciona. Otras veces son casualidades: est&aacute; leyendo algo y le cuadra con algo que estamos haciendo. &Eacute;l es muy enlazador, es capaz de encontrarle un hilo a todo lo que vamos proponiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa falta de m&eacute;todo puede llegar a ser un lastre o es la esencia de la banda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: Puede ser que haya acabado siendo la esencia, porque lo hemos intentado, pero no hay manera. De todas formas, en la forma de funcionar creo que hemos mejorado. Pero siempre hay alg&uacute;n lugar en el que el hilo se suelta de la madeja.
    </p><p class="article-text">
        JP: Podemos mejorar el m&eacute;todo en la parte t&eacute;cnica. Quiz&aacute;, forzarlo en la art&iacute;stica puede ser contraproducente. Sabemos que somos lentos. Lo asumimos y ya est&aacute;. David siempre dice que las musas se aparecen cuando se aparecen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido vais bastante a contracorriente: publicasteis vuestro debut separado en dos partes (El elixir m&aacute;gico y Una nueva hoguera) y ahora est&aacute;is inmersos en una trilog&iacute;a inspirada en La Divina Comedia. &iquest;A qu&eacute; responde este ritmo de publicaci&oacute;n?</strong><em>El elixir m&aacute;gico</em><em>Una nueva hoguera</em><em>La Divina Comedia</em>
    </p><p class="article-text">
        JP: A nuestros ritmos vitales. No somos chavales que est&eacute;n empezando y le dediquen cinco horas al d&iacute;a a ensayar. Por otro lado, somos muy exigentes. Pasa mucho tiempo desde que tenemos una canci&oacute;n hasta que consideramos que est&aacute; terminada y que forma parte de una entidad.
    </p><p class="article-text">
        DM: Yo tengo la man&iacute;a de empaquetarlo todo, y cuando aparecen canciones siempre intento ver si tienen relaci&oacute;n con algo que tengamos previamente.
    </p><p class="article-text">
        JP: El concepto es muy importante, el hacer por hacer no nos interesa. Con lo r&aacute;pido que se consume hoy en d&iacute;a, si uno contribuye a eso es muy f&aacute;cil que lo que hagas se quede en nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No da la impresi&oacute;n de que hay&aacute;is hecho muchas concesiones a la industria, &iquest;existe ese debate en vosotros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: Sin duda. De hecho, el &uacute;ltimo disco [<em>Emboscados</em>, 2019] va de eso, pero hemos intentado que siga manteniendo una identidad. S&eacute; que hay gente que considera esto &uacute;ltimo m&aacute;s ligero, pero no ha sido una concesi&oacute;n muy grande, de hecho hemos participado con gente a la que admiramos. Si la concesi&oacute;n es hacer trap o reggaet&oacute;n&hellip;igual lo hubi&eacute;ramos hecho solo por hacerlo, por probar.
    </p><p class="article-text">
        JP: Si tienes la intenci&oacute;n de hacer algo concreto triunfar, no vas a ning&uacute;n lado. Igual nos da ahora por hacer dance de los 90, que no est&aacute; de moda ahora&hellip;
    </p><p class="article-text">
        DM: Que nos est&aacute; dando por ello &uacute;ltimamente [risas].
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Psicodelia renacentista</strong></em><strong>. &iquest;Por fin hay una etiqueta para Bosco?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: Es la que se viene utilizando &uacute;ltimamente. No es que ayude a sintetizar, porque&hellip; &iquest;qu&eacute; es exactamente la psicodelia renacentista? Y tienes que volver a rizar el rizo, pero parece que de alg&uacute;n modo encauza por d&oacute;nde vamos. Adem&aacute;s, la oficina nos insisti&oacute; mucho en ese sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha cambiado en Bosco en todos estos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Se pierde un poco la inocencia. Al principio, ninguno quer&iacute;amos tener una banda&hellip;
    </p><p class="article-text">
        DM: Al final tampoco [risas].
    </p><p class="article-text">
        JP: Empezamos sin hijos, ahora tenemos hijos casi todos. David no ten&iacute;a un duro y ahora trabaja&hellip;
    </p><p class="article-text">
        DM: A veces piensas que el enamoramiento se acaba, pero acaba surgiendo algo siempre, algo que est&aacute; sobre nosotros y que sigue alimentando el hecho de que la banda exista.
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        <strong>Tambi&eacute;n tendr&aacute; sus partes positivas, &iquest;no? </strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Claro. Nos conocemos. Y luego somos mejores m&uacute;sicos y hemos aprendido cosas de producci&oacute;n, eso deber&iacute;a traducirse en mejores canciones. Yo creo que en la esencia no ha habido cambios. En seg&uacute;n qu&eacute; &eacute;pocas nos agota el trabajo extra que supone tener un grupo, pero lo musical no nos cansa.
    </p><p class="article-text">
        DM: Solemos rotar qui&eacute;n lleva la patata caliente. Cada vez va tirando uno del carro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Os cuesta conseguir el equilibrio entre tener una vida &ldquo;normal&rdquo; y luego una faceta art&iacute;stica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: S&iacute;, cuesta mucho. Le dedicas a veces tanto tiempo como a un trabajo, pero la remuneraci&oacute;n no es la de un trabajo. Compaginarlo con un trabajo &ldquo;real&rdquo;, con una familia, si adem&aacute;s quieres tener algo de vida social&hellip;es dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        DM: Adem&aacute;s, nosotros estamos en una l&iacute;nea en la que es un hobby pero no es un hobby. Estamos en activo, y eso se acaba convirtiendo en un pluriempleo y en un estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>David, te le&iacute; en una entrevista que Bosco sois, fundamentalmente, una banda de rock. Hace 50 o 60 a&ntilde;os nadie habr&iacute;a pensado que fuerais otra cosa que una banda de rock, &iquest;por qu&eacute; ahora esa frase puede sonar extra&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: Se junta eso que dices con que siempre han estado apareciendo y desapareciendo personajes de nuestro universo, y que yo llevo el personaje siempre encima, recitando o declamando. Esa parte esc&eacute;nica igual es la que confunde. Ya no se le presta tanta atenci&oacute;n a la puesta en escena. La pel&iacute;cula del rock and roll star ahora es una pel&iacute;cula completamente diferente a la que era hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        JP: Es verdad, en el rock no se habla a no ser que seas para dar las gracias.
    </p><p class="article-text">
        DM: O las buenas noches.
    </p><p class="article-text">
        JP: Declamar al p&uacute;blico igual no es muy rock.
    </p><p class="article-text">
        DM: No es muy rock igual de ahora, pero ha habido periodos en los que esa puesta en escena ha tenido un papel m&aacute;s importante. Es verdad que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no se da tanto. Hablo de d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        JP: Hay muchos prejuicios dentro del rock. Por ejemplo, al reggae se le mira&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con desprecio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Eso es, con desprecio. Nosotros, sin pertenecer a ese mundo, nos encanta jugarlo. A lo mejor el salirnos por nuestro aire quiz&aacute; nos aleje un poco de esa imagen.
    </p><p class="article-text">
        DM: Dec&iacute;amos d&eacute;cadas, pero mira Marilyn Manson&hellip;bueno, co&ntilde;o, hace d&eacute;cadas tambi&eacute;n. [Risas]. El tiempo est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El rock and roll ya no ocupa la centralidad de la m&uacute;sica popular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Es verdad que cada vez hay menos guitarras en la m&uacute;sica popular. Ya pas&oacute; en los 80, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        DM: Y luego volvieron.
    </p><p class="article-text">
        JP: Yo creo que siempre volver&aacute;. Siempre habr&aacute; heavys.
    </p><p class="article-text">
        DM: Los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os son el periodo m&aacute;s dilatado de la historia de la m&uacute;sica en los que la guitarra no ha tenido protagonismo. Llevamos 20 a&ntilde;os de reggaet&oacute;n y de indie sin ninguna reacci&oacute;n. Del 65 al 70 se hizo la m&uacute;sica m&aacute;s grande de la Historia, en los 70 tienes el progresivo y el punk, en los 80 la cosa cambi&oacute;, en los 90 el grunge&hellip;y luego apareci&oacute; esta historia. El otro d&iacute;a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=a3w8I8boc_I" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vi un v&iacute;deo</a> que mostraba los mayores &eacute;xitos de ventas desde finales de los 60 hasta hoy. Hab&iacute;a pesos pesados que se sosten&iacute;an much&iacute;simo tiempo, aparec&iacute;an otros que los sustitu&iacute;an y se convert&iacute;an en pesos pesados y llega el 2000 y desaparecen los pesos pesados de toda la vida y sube el hip-hop y pop comercial a saco. No creo que se trate solo de que falte creatividad, donde falta creatividad es donde se manejan los hilos de la industria. El foco ya no est&aacute; ah&iacute;, porque yo creo que muchosJimi Hendrix esperando a ser descubiertos, pero eso ya no va a pasar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; os pas&oacute; en M&eacute;xico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Fue una aventura. Surgi&oacute; de la relaci&oacute;n con amigos mexicanos, y a trav&eacute;s del Plan Escena y de que tuvimos la iniciativa de cruzar el charco despu&eacute;s de la respuesta que tuvo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=gzZKNRG4aNE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el v&iacute;deo del poema de Alberti</a>.
    </p><p class="article-text">
        Conseguimos el dinero y los bolos y nos lanzamos a la aventura. Era una inc&oacute;gnita, y nos sorprendi&oacute; ver a gente cantando nuestras canciones. All&iacute; lo viven mucho. Despu&eacute;s de los conciertos les encanta ir a hablar contigo sin ning&uacute;n tipo de postureo. Igual, por ese lado, nuestra m&uacute;sica cal&oacute; r&aacute;pido all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        DM: Todo eso que se dice de que en Am&eacute;rica el p&uacute;blico es diferente&hellip;es verdad.
    </p><p class="article-text">
        JP: Tampoco es que tuvi&eacute;ramos conciertos de 2.000 personas, pero nos sorprendi&oacute; la respuesta.
    </p><p class="article-text">
        DM: Gente que hab&iacute;a hecho ocho horas de coche para vernos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay all&iacute; una conexi&oacute;n m&aacute;s fluida y expl&iacute;cita con lo espiritual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        DM: Totalmente. Tienen la tradici&oacute;n m&aacute;s arraigada. Se nota que el cristianismo lleg&oacute; en 1500 y que no pasaron la &eacute;poca medieval oscura. Est&aacute;n m&aacute;s cerca de esa conexi&oacute;n ancestral: la ritualidad, la mitolog&iacute;a&hellip;est&aacute; muy viva. Y eso a nosotros nos encanta rescatar todo eso. Todo el rollo renacentista no es otra cosa que rescatar a los mayas europeos, que eran los griegos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes hablabais de compatibilizar la banda con el resto de vuestras vidas. &iquest;Qu&eacute; supone Bosco para vosotros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        JP: Yo a veces pienso que si lo dej&aacute;ramos, por un lado ser&iacute;a una liberaci&oacute;n al tener m&aacute;s tiempo y dem&aacute;s, pero, por otro, es alucinante ver la reacci&oacute;n positiva de la gente a lo que haces: ver a gente contenta y bailando por algo que t&uacute; haces. Ver esos frutos a m&iacute; me ayuda.
    </p><p class="article-text">
        DM: Se ha acabado convirtiendo en una parte fundamental en nuestras vidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santini Rose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/entrevistas/david-moretti-bosco-jimi-hendrix_1_1132526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Feb 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los repartidores más allá de Glovo y Deliveroo en Murcia: contratos abusivos, atomización del trabajo y motos sin frenos o con la dirección partida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/repartidores-glovo-deliveroo-murcia-atomizacion_1_1629688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80dbd869-0a08-44bf-a2d4-81e379897685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los repartidores más allá de Glovo y Deliveroo en Murcia: contratos abusivos, atomización del trabajo y motos sin frenos o con la dirección partida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquiera diría que el que no trabaja en Glovo o en Deliveroo es porque no quiere: solo es necesario tener 18 años, un smartphone y un vehículo, adelantar 65€ en concepto de material y darse de alta como autónomo</p><p class="subtitle">La experiencia de cualquier repartidor es parecida: ve una oferta de trabajo medianamente "aceptable", las primeras impresiones son buenas. Luego la cosa va torciéndose: motos en malas condiciones, reducción de horas, extras no pagadas, presión y estrés, pero nunca despidos. La mayoría se harta y se acaba largando</p><p class="subtitle">"Estaba muy ansioso, con muchos nervios, llevaba media hora de más que sabía que no me pagarían, y me salté un semáforo en la Av. de los Pinos. Un coche se saltó otro y me embistió. Sé que tuve parte de la culpa", cuenta un repartidor de Murcia</p></div><p class="article-text">
        Los viejos lo recordar&aacute;n. Hubo un tiempo en que vivir con mil euros resultaba abyecto.  Y ahora -&iexcl;pum!- es algo aspiracional. Con las condiciones laborales de los repartidores de comida a domicilio pasa algo parecido: &ldquo;Por resumirlo &mdash;dice Carlos&mdash;, all&iacute; eres la &uacute;ltima mierda. &iquest;Que el pedido no est&aacute; preparado? Culpa del repartidor. &iquest;Que llega tarde? Culpa del repartidor. &iquest;Que has pedido aros de cebolla y no alitas de pollo? El repartidor&rdquo;. Las condiciones que Glovo y Deliveroo imponen a los trabajadores &mdash;iba a escribir <em>el sector</em>, pero parece una broma hablando de uno de los empleos m&aacute;s liberalizados, y, por tanto, m&aacute;s expuestos a la explotaci&oacute;n&mdash; resultan tan abusivas que, en comparaci&oacute;n, un curro de repartidor <em>al uso </em>parece una Arcadia. Y no.
    </p><p class="article-text">
        Carlos no se llama Carlos. Hace un par de a&ntilde;os curr&oacute; cinco meses en Justeat. Encontr&oacute; la oferta en Job Today. Lo combinaba con la Universidad, as&iacute; que trabajaba los fines de semana: dos jornadas de 14 horas. A 5 euros la hora: &ldquo;Te venden que el curro es muy adaptable a horarios y que lo vas a poder compaginar con otras actividades &mdash;explica&mdash;, pero no te dicen que vas a cotizar dos d&iacute;as al mes y que te van a dar una moto que tiembla&rdquo;. Alberto (que tampoco se llama Alberto) trabaja en Domino&rsquo;s Pizza y est&aacute; en las mismas: &ldquo;A las motos las llamamos <em>bicis, </em>no puedes ir m&aacute;s r&aacute;pido que con una bicicleta, no agarran y te acabas cayendo. Yo ya me he ca&iacute;do dos veces, son tan viejas que nunca consigues tenerla a punto. Y el mec&aacute;nico solo se encarga si se rompe alguna pieza, del mantenimiento te ocupas t&uacute;&rdquo;. A Miguel R&oacute;denas tambi&eacute;n le suena lo de las motos temblorosas. De 2014 a 2017 trabaj&oacute; como repartidor en Telepizza: &ldquo;Yo he cogido motos sin frenos o con la direcci&oacute;n partida. Tengo la teor&iacute;a de que el mec&aacute;nico no era ni mec&aacute;nico: para recoger las motos averiadas, nos dec&iacute;an que cogi&eacute;ramos un alargador, at&aacute;ramos una moto a cada punta y fu&eacute;ramos tirando de la que estaba rota, por no hablar del trabajo al aire libre en agosto en Murcia. Un verano me dieron tres p&aacute;jaras. Llegu&eacute; a una casa con piscina y le dije a la mujer si pod&iacute;a tirarme, y me tir&eacute; con ropa y todo. Estaba amarillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera dir&iacute;a que el que no trabaja en Glovo o en Deliveroo es porque no quiere: solo es necesario tener 18 a&ntilde;os, un smartphone y un veh&iacute;culo (coche, moto o bici), adelantar 65 euros en concepto de material (mochila, bater&iacute;a port&aacute;til y un soporte para fijar el m&oacute;vil) y darse de alta como aut&oacute;nomo. Este &uacute;ltimo requisito es b&aacute;sico en su modelo de negocio. Se trata de la uberizaci&oacute;n del trabajo. Lo explica <a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/reto-uberizacion-empleo_6_723787628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Jos&eacute; Landaburu</a>: &ldquo;Bajo el enga&ntilde;oso nombre de 'econom&iacute;a colaborativa' grandes multinacionales y otras plataformas de nueva configuraci&oacute;n est&aacute;n promoviendo un modelo de precarizaci&oacute;n del trabajo que ahonda a&uacute;n m&aacute;s en la penosa situaci&oacute;n que ya sufr&iacute;a el trabajo aut&oacute;nomo y los trabajadores que lo desempe&ntilde;an&rdquo;. Glovo y Deliveroo, sin embargo, est&aacute;n chocando con la justicia, que ha calificado la relaci&oacute;n del trabajador con la empresa como propia de un asalariado. Ni los repartidores tienen capacidad para fijar o negociar el precio de su trabajo, ni la flexibilidad de horarios es tal (la empresa cuenta con un sistema de valoraci&oacute;n, instaurado por ella misma, que limita la supuesta libertad de los trabajadores): son falsos aut&oacute;nomos. Fuera del mundo uber, los contratos &ndash;estos contratos- tampoco solucionan nada: &ldquo;A m&iacute; me pagaban las horas extra como horas normales: es cierto que ten&iacute;a un contrato, pero era un contrato de mierda&rdquo;, cuenta Carlos.
    </p><p class="article-text">
        El primer contrato de Miguel fue de 40 horas mensuales m&aacute;s 20 complementarias. Luego le ampliaron a 60 y 40. A 5 euros, de nuevo. Intentaron que trabajara en negro. Se neg&oacute;. &ldquo;A la m&iacute;nima que te despistabas, te estaban racaneando horas y dinero &mdash;explica&mdash;. Se empe&ntilde;aban en liquidarte el dinero antes de que fueses a dejar la moto al garaje, por ejemplo, y as&iacute; no pagarte la media hora que gastabas entre que ibas y la guardabas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La poca interacci&oacute;n entre trabajadores es otra de las caracter&iacute;sticas de la uberizaci&oacute;n del trabajo. Antes de Glovo y Deliveroo, que llevan esta idea al extremo al no contar pr&aacute;cticamente con sedes f&iacute;sicas, ya hab&iacute;a herramientas para atomizar el posible tejido sindical. Una de ellas consist&iacute;a en fomentar una competencia salvaje. Miguel tambi&eacute;n lo vivi&oacute;: &ldquo;Ten&iacute;amos un plus por cada reparto, que supon&iacute;a unos cien euros m&aacute;s al mes. La gente acababa a gritos, pele&aacute;ndose por los pedidos m&aacute;s cercanos. Ponte que pagas un alquiler: yo s&eacute; que para muchos, esos ochenta o cien euros eran la diferencia entre llegar a fin de mes o pasarlo jodido de verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de cualquier repartidor es parecida: ve una oferta de trabajo medianamente aceptable &mdash;aceptable con la que est&aacute; cayendo, digo&mdash;, las primeras impresiones son buenas. Poco a poco, la cosa va torci&eacute;ndose: motos en malas condiciones (es raro el que no ha tenido un accidente), reducci&oacute;n de horas, horas extra no pagadas, presi&oacute;n y estr&eacute;s, pero nunca despidos. La mayor&iacute;a se harta y se acaba largando: &ldquo;Se inventan que llevas una semana llegando tarde y te sancionan, te quitan horas si te quejas&hellip;Intentan hacerte la vida imposible para que acabes y&eacute;ndote, pero nunca te despiden&rdquo;, dice Miguel. La raz&oacute;n est&aacute; clara: a poco que se reclamase  una indemnizaci&oacute;n, viendo lo prometido y la realidad, la empresa estar&iacute;a obligada a apoquinar.
    </p><p class="article-text">
        Si la historia de Miguel incluye una lista m&aacute;s extensa de desprecio y temeridades de sus superiores para con &eacute;l, es simplemente porque trabaj&oacute; tres a&ntilde;os, bastante m&aacute;s que la media: &ldquo;A m&iacute; me trataban bien porque respond&iacute;a &mdash;aclara&mdash;, era resolutivo y repart&iacute;a r&aacute;pido. Pero no me dejaba pisotear y me quejaba, as&iacute; que acabaron baj&aacute;ndome las horas. Vinieron Deliveroo, Papa John&rsquo;s, Glovo&hellip; Y esta gente recort&oacute;: los contratos determinaban las horas justas y las complementarias no se pagaban. Horas complementarias que segu&iacute;as echando, por supuesto&rdquo;. Hasta que tambi&eacute;n tuvo un accidente: &ldquo;Fue un d&iacute;a gordo, hab&iacute;a un Madrid-Bar&ccedil;a y &eacute;ramos un repartidor menos que habitualmente. Para cobrar los incentivos por pedido, me salt&eacute; una norma: el m&aacute;ximo de pedidos que se puede llevar por viaje es de dos. Yo llevaba cinco. Estaba muy ansioso, con muchos nervios, llevaba media hora de m&aacute;s, media hora que sab&iacute;a que no me pagar&iacute;an, y me salt&eacute; un sem&aacute;foro en la Avenida de los Pinos. Un coche se salt&oacute; otro sem&aacute;foro y me embisti&oacute;. S&eacute; que tuve parte de la culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Escuch&aacute;ndole, es imposible no acordarse de Max Dembo sobre una colina de Los &Aacute;ngeles, diciendo que no lamenta lo que hace, sino las condiciones que le llevan a hacer lo que hace. Miguel perdi&oacute; el conocimiento y se parti&oacute; una pierna y una clav&iacute;cula. Estuvo siete meses de baja: &ldquo;Como mi contrato base eran menos de 200 y evidentemente no estaba echando horas complementarias, durante la baja me quisieron pagar eso. Fue mi padre y le dijo al encargado que me pagaran mi sueldo &iacute;ntegro o, con todo lo que hab&iacute;a visto all&iacute;, los levant&aacute;bamos en peso. Me dieron 400. Como los de la mutua no paraban de apretarme, volv&iacute; a trabajar sin apenas poderme mantener de pie. Desde el accidente no puedo ver una moto ni en pintura, as&iacute; que me metieron a la cocina. Te lo digo en serio: aquello s&iacute; que era una puta mierda. Me daban diez o doce horas a la semana. 200 euros. Al poco me sali&oacute; un trabajo en un hotel y, con todo el gusto del mundo, los mand&eacute; a tomar por culo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay alternativas, claro: Mensakas y La P&aacute;jara Ciclomensajer&iacute;a son dos cooperativas de reparto en bicicleta fundadas en Barcelona y Madrid, respectivamente. Sus trabajadores son antiguos repartidores de Glovo y Deliveroo que se organizaron para luchar por sus derechos. Lo explica Oriol Alfambra, portavoz de Mensakas: &ldquo;Creemos que podemos hacernos un hueco y crecer. Queremos ser una alternativa de consumo responsable, enfocada en el cliente con responsabilidad social y sensible a los derechos laborales, pero tambi&eacute;n creemos que podemos competir en precios con las otras aplicaciones en el rango a partir de 30 euros, e incluso bajarlos&rdquo;. Aunque a&uacute;n gatean, su modelo es un ejemplo perfecto de lo &uacute;nico que puede combatir la uberizaci&oacute;n &ndash;solo el &uacute;ltimo paso en el &aacute;mbito laboral del ultralliberalismo, recordemos- del trabajo. Es necesario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santini Rose]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/repartidores-glovo-deliveroo-murcia-atomizacion_1_1629688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Mar 2019 09:25:04 +0000]]></pubDate>
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