<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Beltrán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura_beltran/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Beltrán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517371/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando ya ni tus orígenes logran definir tu identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/los-jovenes-opinan-sobre-el-futuro-de-europa/origenes-logran-definir-identidad_132_1607049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/053e1ac0-55fa-405e-b64d-221038fbab1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hemiciclo del Parlamento Europeo"></p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>&iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a si la UE cursara una petici&oacute;n de ingreso en la UE? La respuesta es clara: ser&iacute;a rechazada. En efecto, la propia UE no cumple las exigencias de democracia&nbsp; que impone para conseguir el ingreso</em>&rdquo; (Ulrich Beck, <em>Un nuevo mundo feliz. La precariedad del trabajo en la era de la globalizaci&oacute;n</em>, 1999) &iquest;Qu&eacute; querr&aacute; decir Ulrich Beck con esa carencia de democracia de la que habla? &iquest;Estamos tal vez ante una crisis existencial de la Uni&oacute;n Europea? En manos de cada individuo reside su respuesta personal ante esta cuesti&oacute;n, si bien negar un estancamiento de la Uni&oacute;n Europea supone creer en algo inveros&iacute;mil, aisl&aacute;ndose de todo cuanto en el seno de esta est&aacute; sucediendo. Ciertamente puede observarse sin dificultad, y sin ir m&aacute;s all&aacute; de una perspectiva general, una crisis descompuesta en cuatro pilares, el econ&oacute;mico, el pol&iacute;tico, el social y el moral, los cuales no pueden entenderse por separado, pues forman parte de un constructo en la c&uacute;spide del cual se ensalza la pregunta que se nos plantea. No es atrevido pues afirmar que Europa vive una crisis existencial que se inici&oacute; con el siglo XXI y el estallido de la crisis econ&oacute;mica mundial: &iquest;Fue tal vez el comienzo de un periodo de incertidumbre frente al futuro de Europa como actor global en su intento de desarrollarse en un proyecto pol&iacute;tico com&uacute;n?
    </p><h3 class="article-text">Antecedentes</h3><p class="article-text">
        Como todo suceso, debemos hallar su explicaci&oacute;n en sus antecedentes, en su historia. Es por ello que ser&iacute;a ingenuo buscar el origen de la crisis europea remont&aacute;ndonos a una d&eacute;cada, o lo m&aacute;s a principio de siglo, cuando desde la historiograf&iacute;a se nos est&aacute; mostrando que fue a finales del siglo pasado, en la d&eacute;cada de los setenta, cuando realmente fecund&oacute; la crisis. Fue en aquella d&eacute;cada mencionada cuando los conservadores irrumpieron con fuerza en el panorama pol&iacute;tico, consiguiendo introducir unos valores sociales alejados de lo que Europa hab&iacute;a sindicado como proyecto pol&iacute;tico de paz y progreso. Fue ya en aquel momento cuando aquellas palabras que Wiston Churchill pronunci&oacute;: &ldquo;<em>Si Europa estuviera unida un solo d&iacute;a no habr&iacute;a l&iacute;mites para la felicidad, la prosperidad y la gloria de las que podr&iacute;an disfrutar sus habitantes</em>&rdquo; (<a href="https://europa.eu/european-union/about-eu/history/founding-fathers_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wiston Churchill, 1946</a>), fueron cuestionadas. Y es que ya a finales del siglo XX comenzaron los ataques contra el Estado de Bienestar consider&aacute;ndolo in&uacute;til, despilfarrador y creyendo que contribu&iacute;a a eliminar la libertad de los individuos, siendo adem&aacute;s una ofensiva contra el papel pol&iacute;tico del Estado como organizador y distribuidor de los recursos p&uacute;blicos. Los conservadores del momento abogaron, de forma dr&aacute;stica, por la liberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, la privatizaci&oacute;n de las empresas y servicios, imponiendo la &ldquo;<em>ley del mercado</em>&rdquo; por encima de la justicia social. Aquella argumentaci&oacute;n ser&iacute;a el poso sobre el que se remodelar&iacute;a el papel de Europa a finales del siglo XX. &iquest;Qu&eacute; ocurre entonces con la llegada del nuevo siglo?
    </p><h3 class="article-text">Crisis econ&oacute;mica: recesi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Remont&eacute;monos a un lunes, pero no uno cualquiera, sino al 15 de septiembre de 2008: la ca&iacute;da de Lehman Brothers, la quiebra del que fuera el cuarto banco de inversi&oacute;n de Estados Unidos la cual se ha convertido, con el paso del tiempo, en la imagen ic&oacute;nica de la crisis financiera global. Crisis financiera global, no cabe duda. Pero tampoco cabe que Europa fue, sin lugar a duda, la v&iacute;ctima m&aacute;s directa de lo que hoy acu&ntilde;amos como la gran crisis econ&oacute;mica mundial del 2008. A d&iacute;a de hoy, todav&iacute;a no se ha recuperado diez a&ntilde;os despu&eacute;s. Ejemplos varios, sucedidos dentro de sus fronteras, confirman este hecho: Grecia o Espa&ntilde;a, donde los recortes en derechos laborales y sociales han creado una sociedad dual, basada en la desigualdad, la precarizaci&oacute;n laboral, el desempleo juvenil y unas altas tasas de exclusi&oacute;n y pobreza. En el a&ntilde;o 2000 se acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;<em>mileurista</em>&rdquo; para significar un bajo salario para los j&oacute;venes, mientras que hoy el salario juvenil est&aacute; muy por debajo de esos 1000 euros mensuales, y ser parte de los &ldquo;<em>mileuristas</em>&rdquo; es toda una haza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es de estos hechos de donde surge nuestro primer gran pilar del constructo llamado crisis existencial: la crisis econ&oacute;mica. Existe actualmente una gran discusi&oacute;n acerca de si Europa ha seguido las medidas correctas o no para atajar dicha crisis. Se intent&oacute; dar soluci&oacute;n a trav&eacute;s del llamado &ldquo;<em>austericismo</em>&rdquo;, dirigido por la canciller alemana &Aacute;ngela Merkel, basado en el recorte de derechos, subsidios, pensiones y ayudas, mientras que la prioridad resid&iacute;a en pagar deudas. Este debate fue abierto tras la posibilidad de la pol&iacute;tica europea de comparar dicho sistema con el desarrollado por el gobierno americano del 44&ordm; presidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica Barak Obama, quien apost&oacute; por un programa de expansi&oacute;n econ&oacute;mica del Estado, invirtiendo en dinero p&uacute;blico para acelerar la econom&iacute;a y el consumo, aumentando as&iacute; el gasto p&uacute;blico como medio para salir del estancamiento en el que se encontraban tras el estadillo de la crisis (Estas pol&iacute;ticas de expansi&oacute;n fueron defendidas por los premios Nobel de Econom&iacute;a,&nbsp;<a href="https://elpais.com/autor/paul_krugman/a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Krugman</a> y <a href="https://elpais.com/autor/joseph_stiglitz/a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joseph Stiglitz</a>). El &ldquo;<em>austericismo</em>&rdquo; ha significado una presi&oacute;n sobre los ciudadanos, extrayendo de &eacute;l una de las grandes transformaciones producidas en esta crisis, la referida a las cuestiones laborales, es decir, a uno de los cambios que afectan en mayor medida y de manera m&aacute;s directa a la ciudadan&iacute;a. Europa ha creado una nueva clase social, la cual refleja que hoy en d&iacute;a no basta con tener un trabajo para vivir dignamente, pues en m&uacute;ltiples ocasiones se requiere de hasta varios empleos, todos precarios, para poder llegar a final de mes, para lograr subsistir. Esta nueva clase social fue bautizada por el brit&aacute;nico Guy Standing como &ldquo;<em>el precariado</em>&rdquo; (Guy Standing, <em>El precariado. Una nueva clase social</em>, 2012), y es que &ldquo;<em>La Uni&oacute;n Europea representa el 7% de la poblaci&oacute;n mundial, sobre una cuarta parte de la riqueza mundial y casi la mitad de gasto p&uacute;blico social mundial&hellip; Pero uno de cada cuatro ciudadanos europeos est&aacute; en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social</em>&rdquo; (Antonio Ari&ntilde;o y Joan Romero, <em>La secesi&oacute;n de los ricos</em>, 2016).&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Crisis social: desigualdad</h3><p class="article-text">
        Ante una situaci&oacute;n en la que se concluye que, &ldquo;<em>mientras &laquo;el ganador se lo lleva todo&raquo;, [&hellip;], se ha consolidado la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la inseguridad y la desigualdad</em>&rdquo; (Antonio Ari&ntilde;o y Joan Romero, <em>La secesi&oacute;n de los ricos</em>, 2016), surge una poblaci&oacute;n desconfiada, que forja el segundo gran pilar explicativo de esta crisis existencial: la crisis social.
    </p><p class="article-text">
        Remarcar&iacute;a como generalizaci&oacute;n indiscutible el hecho de que la desigualdad ha sido un factor de indudable crecimiento, as&iacute; como de empobrecimiento de la ciudadan&iacute;a, logrando el retroceso de la clase media europea. Las medidas econ&oacute;micas emprendidas han forjado movimientos nuevos de protesta en numerosos pa&iacute;ses pertenecientes a la Uni&oacute;n, como puede ser el caso de los desahucios (utilizando este ejemplo debido a la pr&oacute;xima con que ha vivido el suceso la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola), hecho ins&oacute;lito que antes resultaba inimaginable: gente desalojada de sus viviendas las cuales adquirieron cuando ten&iacute;an empleo y que ahora no pueden mantener ya que no pueden pagar sus cuotas (viviendas que adem&aacute;s fueron compradas hasta por el doble de lo que ahora valen debido a la burbuja inmobiliaria). Los bancos, encabezando la lista de protagonistas del problema, dando cr&eacute;ditos sin solvencia, a su vez han sido rescatados con dinero de todos los ciudadanos, mientras que estos se han quedado sin casas, las cuales por tanto iban engrosando el patrimonio bancario.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los graves efectos de la crisis econ&oacute;mica el cual, a su vez, ha consolidado la crisis, ha sido la subsistencia familiar. Muchos hijos de familias de clase media europeas han vuelto a casa de sus padres por no disponer de recursos para mantener a la familia que han formado, acudiendo al amparo ya no tanto de sus padres, sino de las pensiones de estos. Como ejemplo de ello y contextualizando la crisis social de nuevo a nuestra sociedad para comprenderla en un mayor grado de preocupaci&oacute;n, se dice que la crisis espa&ntilde;ola la han soportado, en su mayor parte, los mayores que han hecho frente con sus pensiones a la subsistencia familiar.
    </p><p class="article-text">
        Cabe a&ntilde;adir que la crisis social ha tenido consecuencias en recortes de ayudas, becas, subsidios, salarios, y un largo etc&eacute;tera, que afecta fundamentalmente a las clases medias y, sobre todo, a los m&aacute;s vulnerables y necesitados de la protecci&oacute;n del Estado de Bienestar.
    </p><h3 class="article-text">Crisis pol&iacute;tica: desconfianza</h3><p class="article-text">
        Tratemos de pensar c&oacute;mo reaccionar&aacute;n los ciudadanos frente a la decadencia en la que se encuentran inmersos. Como ya se ha utilizado para introducir la crisis social, se ha creado una poblaci&oacute;n ba&ntilde;ada en la desconfianza, en la &ldquo;<em>sociedad del riesgo</em>&rdquo; (Ulrich Beck, <em>La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad</em>, 1986). La crisis econ&oacute;mica seguramente fue solo el detonante que destap&oacute; una crisis encubierta, larvada, que se iba materializando con las sucesivas votaciones electorales, y que consiste en una desconfianza cada vez mayor a las instituciones democr&aacute;ticas. La ciudadan&iacute;a actualmente desconf&iacute;a de todo: de los pol&iacute;ticos, de los jueces, de los medios de comunicaci&oacute;n. Ello genera un ataque a la democracia, pues si la poblaci&oacute;n observa de manera impotente y sin poder hacer nada (pues, por mucho que se logre hacer, existen grandes desacoplamientos en esta nueva era de la globalizaci&oacute;n que afectan de forma directa a la Uni&oacute;n Europea, como son el forjado entre Estado-mercado, el cual impide que los poderes nacionales o la poblaci&oacute;n de los Estados pueda enfrentarse al gigante econ&oacute;mico sin instituciones realmente unidas y desarrolladas a nivel continental o internacional -como deber&iacute;a ser la Uni&oacute;n Europea, de ah&iacute; el gran debate analizado en este ensayo sobre su crisis existencial-) como se aplican medidas econ&oacute;micas que da&ntilde;an y generan sufrimiento en el seno de las familias europeas y, sobre todo, ven como estas llegan de instituciones no democr&aacute;ticas como el Banco Europeo o el Fondo Monetario Internacional, se va&nbsp; generando una progresiva indignaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Indignaci&oacute;n que va canalizando en una crisis pol&iacute;tica (tercer gran pilar que construye la gran pregunta de si la Uni&oacute;n Europea se encuentra en una crisis existencial) y que desemboca en una de las m&uacute;ltiples crisis en las que vive inmersa la Uni&oacute;n: la crisis de las ideolog&iacute;as del siglo XX tales como la socialdemocracia, que se encuentra en claro retroceso y en una ca&iacute;da electoral en todos los pa&iacute;ses que conforman la UE. Indignaci&oacute;n que a su vez, y como fen&oacute;meno m&aacute;s preocupante, es utilizada por los partidos de ideolog&iacute;a extrema, que est&aacute;n ascendiendo y entrando en los parlamentos, pisando fuerte y con intenci&oacute;n de quedarse, hasta el punto de reunirse dos de los grandes Estados de renombre en Europa, Francia e Italia, con el objetivo de crear una alianza soberanista para &ldquo;<em>salvar</em>&rdquo; Europa (Lunes, 8 de octubre de 2018). En la rueda de prensa llevada a cabo, las ideas que ensalzaron el prop&oacute;sito de la ultraderecha emergente fueron&nbsp; las de un discurso, encabezado por el Ministro Interior italiano Matteo Salvini y la l&iacute;der francesa Marie Le Pen, en el que proclamaban &ldquo;<em>Estamos aqu&iacute; para dar&nbsp;sentido y alma a un sue&ntilde;o de Europa&nbsp;que los bur&oacute;cratas europeos han vaciado. Los salvadores de Europa est&aacute;n aqu&iacute;, no en Bruselas&rdquo;, </em>pues aseguran<em> &ldquo;estar&nbsp;en contra de la UE pero no contra Europa</em>&rdquo; (<a href="https://www.elmundo.es/internacional/2018/10/08/5bbb84f722601d57768b45fb.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matteo Salvini y Marie Le Pen, 2018</a>), dando pie a un resurgimiento de conceptos excluyentes como nacionalismo o proteccionismo, que si bien parecen en ocasiones inofensivos frente a la incesante e imparable globalizaci&oacute;n, nos dejan tambi&eacute;n personajes, incluso fuera de Europa que, como m&iacute;nimo, producen un escalofr&iacute;o en la capacidad racional y de coherencia de todo ser humano: Donald Trump (y su &ldquo;<em>Am&eacute;rica First Again</em>&rdquo;) o Jair Bolsonaro (&iquest;Tal vez con un &ldquo;<em>Racism First Again</em>&rdquo;?); as&iacute; como fen&oacute;menos de la talla del &ldquo;<em>Brexit</em>&rdquo;, refer&eacute;ndum llevado a cabo por la gigante Gran Breta&ntilde;a (<em>mater</em> del proyecto europeo desde sus or&iacute;genes) para salirse de la UE y as&iacute; poder defender &ldquo;<em>lo propio</em>&rdquo;; y sin poder olvidar fen&oacute;menos ultraderechistas de la talla de Holanda y su &ldquo;<em>supremac&iacute;a blanca</em>&rdquo;, Grecia y su Amanecer Dorado, Hungr&iacute;a y su gobierno represivo contra los refugiados, o Suecia (cuna de la socialdemocracia y del Estado de Bienestar) y la subida con fuerza de la extrema derecha en su parlamento. Ejemplos de c&oacute;mo una fractura social crea a su vez una gran fractura pol&iacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">Crisis moral: desesperanza</h3><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno expuesto anteriormente se debe a que &ldquo;<em>La gente usa la pol&iacute;tica no s&oacute;lo para promover sus intereses, sino tambi&eacute;n para definir su identidad. Sabemos qui&eacute;nes somos s&oacute;lo cuando sabemos qui&eacute;nes no somos, y con frecuencia s&oacute;lo cuando sabemos contra qui&eacute;nes estamos</em>&rdquo; (Samuel P. Huntington, <em>El choque de civilizaciones</em>, 1996) &iquest;Contra qui&eacute;n est&aacute; Europa? La explosi&oacute;n de la ultraderecha, la popularidad de los populismos, la crisis pol&iacute;tica democr&aacute;tica, tienen sin lugar a duda una consecuencia clara: una crisis moral europea, el cuarto pilar explicativo. Los ciudadanos europeos, v&iacute;ctimas de la inseguridad, de la incertidumbre y del miedo, van contra los valores que un d&iacute;a forjaron la Europa de la postguerra, la Europa de prosperidad social y paz, de aquel pacto donde &ldquo;<em>Lo m&aacute;s esencial del proyecto de la Uni&oacute;n Europea no era compartir un espacio econ&oacute;mico com&uacute;n, aunque posteriormente fuera este el elemento m&aacute;s significativo y reconocible, [&hellip;]. El ideal europeo reside en su proyecto moral</em>&rdquo; (Ana Noguera y Enrique Herreras, <em>Las contradicciones culturales del capitalismo del siglo XXI</em>, 2017), abogando por mensajes ego&iacute;stas, xen&oacute;fobos, de cierre de fronteras, de defensa de lo propio por encima de los derechos humanos (los cuales conmemoran este pr&oacute;ximo mes de diciembre su setenta aniversario, en un momento en que la propia Europa no los est&aacute; cumpliendo). La mayor crisis moral que est&aacute; viviendo Europa la encontramos en el rechazo p&uacute;blico a la acogida de los refugiados sirios y los inmigrantes africanos. Seres humanos que mueren en el mediterr&aacute;neo buscando el para&iacute;so, mientras Europa cierra sus fronteras presa del p&aacute;nico que se convierte en odio, pues existe una &ldquo;<em>incapacidad de responder de modo unido y solidario a la crisis de los refugiados, la m&aacute;s importante tragedia humanitaria que padece Europa desde la Segunda Guerra Mundial</em>&rdquo; (<a href="https://elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457118480_587568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sami Na&iuml;r, 2016</a>). La gran pregunta referida a la crisis moral europea (que resulta ser uno de los conflictos -sino el primero- que m&aacute;s soluciones urgentes requiere, pues debido a su desarrollo se encuentran en peligro las bases sobre las que se construyeron &ldquo;<em>los or&iacute;genes de la uni&oacute;n</em>&rdquo;) es: &iquest;Por qu&eacute; la Uni&oacute;n no apuesta por avanzar en el camino de la Europa que fue, de aquella Europa del pasado, reasfaltando la carretera del compromiso social y la &eacute;tica universal, y de los valores tales como la igualdad, la libertad y la solidaridad? &iquest;Por qu&eacute; no sigue la l&iacute;nea del modelo con el que se inici&oacute;, aquel modelo so&ntilde;ado por el resto de potencias y que, hoy en d&iacute;a, todav&iacute;a muchas auguran alcanzar alg&uacute;n d&iacute;a (&ldquo;<em>ya quisiera yo para Latinoam&eacute;rica una cosa como la Uni&oacute;n Europea</em>&rdquo; (<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Mujica-America-Latina-Union-Europea_0_810169212.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Mujica, 2018</a>)? &iquest;Por qu&eacute; no defender, en una era en que la &ldquo;<em>supremac&iacute;a</em>&rdquo; parece ser de nuevo el m&aacute;ximo objetivo a alcanzar por las grandes potencias mundiales (ya sea militar, econ&oacute;mica, estrat&eacute;gica, e incluso racial) una supremac&iacute;a moral?
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tambi&eacute;n hemos de revisar los errores y Europa tiene una deuda moral y pol&iacute;tica con &Aacute;frica. La UE pas&oacute; de la colonizaci&oacute;n a la descolonizaci&oacute;n, sin garantizar los derechos m&iacute;nimos de los africanos. Si no queremos que &Aacute;frica sea el gran fracaso hist&oacute;rico pol&iacute;tico de Europa, debemos revisar esa relaci&oacute;n pol&iacute;tica y humana.
    </p><h3 class="article-text">Conclusi&oacute;n: incertidumbre</h3><p class="article-text">
        Como ya se ha se&ntilde;alado, la Uni&oacute;n Europa vive una crisis existencial formada por un haz de crisis: econ&oacute;mica, social, pol&iacute;tica y moral, que est&aacute; generando incertidumbre en el futuro de esta y desconfianza por parte de la ciudadan&iacute;a en las instituciones europeas. Europa est&aacute; poniendo en riesgo lo que ha sido su invenci&oacute;n pol&iacute;tica y social m&aacute;s importante, el Estado de Bienestar, mediante el cual no pod&iacute;a concebirse la idea de que existieran desigualdades o, al menos, su objetivo era eliminarlas (resulta parad&oacute;jico si lo comparamos con las tomas de decisi&oacute;n llevadas a cabo por estos estados actualmente).
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir que la crisis significa ponerle rostro humano a las medidas que se est&aacute;n llevando a cabo en materia econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. Cuando un gobierno toma dichas medidas, plenamente num&eacute;ricas, objetivas, sin atender ni valorar las posibles consecuencias humanas, se convierten en decisiones fr&iacute;as, puramente estrat&eacute;gicas, que afectan de forma directa a nombres y apellidos, en los que residen historias de familias enteras, de generaciones distintas todas golpeadas por la misma baza. &iquest;C&oacute;mo llamar, por ejemplo, a un Estado que permite el fen&oacute;meno denominado &ldquo;<em>fuga de cerebros</em>&rdquo;, la marcha de nuestras generaciones futuras, sin plantearse ninguna soluci&oacute;n prioritaria para atajar con ello? &iquest;O c&oacute;mo calificar la situaci&oacute;n de un adulto que se quita la vida porque la depresi&oacute;n le ha consumido hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de su dignidad? &iquest;C&oacute;mo no ser capaces de actuar frente a una oleada de seres humanos que arriesgan su vida &uacute;nicamente por sobrevivir? &iquest;C&oacute;mo llamar a una Europa que ha perdido su utop&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son acaso los europeos hoy m&aacute;s felices que antes de la crisis?
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, la soluci&oacute;n radica en m&aacute;s uni&oacute;n, en fortalecer lo que ha significado la Uni&oacute;n Europea desde la diversidad. Europa necesita resurgir de sus cimientos, recuperar los valores que la hicieron fuerte, volver a guiarse por el consenso que la fund&oacute;. Y es que, como Junker afirma de la manera m&aacute;s clara posible: &ldquo;<em>esta convicci&oacute;n de que &laquo;unidos somos m&aacute;s grandes&raquo; es la esencia misma de lo que significa formar parte de la Uni&oacute;n Europea</em>&rdquo; (<a href="https://ec.europa.eu/commission/priorities/state-union-speeches/state-union-2018_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Claude Junker, 2018</a>).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Beltrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/los-jovenes-opinan-sobre-el-futuro-de-europa/origenes-logran-definir-identidad_132_1607049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2019 09:40:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/053e1ac0-55fa-405e-b64d-221038fbab1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1570389" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/053e1ac0-55fa-405e-b64d-221038fbab1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1570389" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando ya ni tus orígenes logran definir tu identidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/053e1ac0-55fa-405e-b64d-221038fbab1a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
