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    <title><![CDATA[elDiario.es - Federico Mayor Zaragoza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/federico_mayor_zaragoza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Federico Mayor Zaragoza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Energías de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/energias-paz_129_11354212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e74a375a-3b8e-4f60-95dd-a3c4b5bde72e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Energías de paz"></p><p class="article-text">
        Desde hace muchos a&ntilde;os, sabemos que el consumo energ&eacute;tico &mdash;cantidad y calidad&mdash; es referencia esencial para evitar el deterioro progresivo del medioambiente y, en consecuencia, de la habitabilidad de la Tierra. Ya al final de la d&eacute;cada de los 60 del siglo pasado, Aurelio Peccei, fundador del Club de Roma, alert&oacute; a la humanidad con sus libros <em>The limits to growth</em> (&ldquo;Los l&iacute;mites del crecimiento&rdquo;) y <em>The chasm ahead</em> (&ldquo;El abismo enfrente&rdquo;). La UNESCO, por su parte, cre&oacute; un gran programa internacional, &ldquo;Man and the Biosphere&rdquo; y advirti&oacute; especialmente (Comisi&oacute;n Oceanogr&aacute;fica) sobre la calidad de las aguas marinas que, no hay que olvidarlo nunca, constituyen los 2/3 de la superficie terrestre.
    </p><p class="article-text">
        En Estocolmo tuvo lugar, en el mes de junio de 1972, la&nbsp; &ldquo;I Cumbre de la Tierra&rdquo;, denominada tambi&eacute;n &ldquo;Cumbre del clima&rdquo;, que puso de manifiesto, de un lado, la capacidad de los Gobiernos para convocar reuniones sobre problemas globales y, de otro, su incapacidad para adoptar decisiones. En1979, la Academia de Ciencias de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica hizo patente que al incremento del anh&iacute;drido carb&oacute;nico, se sumaba la progresiva disminuci&oacute;n del fitoplancton para su recaptura por los oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        Los correspondientes llamamientos de la comunidad cient&iacute;fica siempre marginados, se decidi&oacute; que fuera de nuevo la Tierra la que hablara. Y con gran voluntad movilizadora se organiz&oacute; la segunda Cumbre de R&iacute;o de Janeiro en junio de 1992.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maurice Strong coordin&oacute; los trabajos para la redacci&oacute;n de un documento que, hoy todav&iacute;a, vale la pena conocer para propiciar directrices de gran rigor: la Agenda siglo XXI. Participaron 172 representantes de Gobiernos y m&uacute;ltiples representantes de varios pa&iacute;ses.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, la Agenda fue desatendida por una gobernanza plutocr&aacute;tica y supremacista, con el veto de los cinco vencedores de la segunda gran guerra mundial. Hubo un momento de firmes posiciones cuando se anunci&oacute; la irreversibilidad potencial de la fusi&oacute;n del oc&eacute;ano glacial &Aacute;rtico. La comunidad internacional cient&iacute;fica manifest&oacute; su preocupaci&oacute;n y se logr&oacute;, a pesar del pesimismo reinante, reunir a m&uacute;ltiples representantes de gobiernos en la tercera Cumbre mundial de Johannesburgo en el a&ntilde;o 2002. Era impostergable aplazar las decisiones sobre el medio ambiente. Y era preciso iniciar el tercer milenio con unas pautas de comportamiento a escala mundial, que no deb&iacute;an demorarse una vez m&aacute;s. De nuevo, la omisi&oacute;n de multilateralismo democr&aacute;tico impidi&oacute; que triunfaran las nuevas medidas.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) indicaban, con pautas de comportamiento cotidiano bien precisas, las medidas que ya eran de gran urgencia. De nuevo, la ausencia de procedimientos de decisi&oacute;n democr&aacute;ticos, impidi&oacute; que el apremio ambiental triunfara. En 2015, una pausa de esperanza: el Presidente de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica, Barack Obama, firma en Par&iacute;s en el mes de septiembre, los acuerdos sobre cambio clim&aacute;tico. Y, dos meses m&aacute;s tarde, suscrib&iacute;a en la Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York, la excelente &ldquo;Resoluci&oacute;n para transformar el mundo&rdquo; sobre la Agenda 2030. &iexcl;Por fin pod&iacute;a la ciudadan&iacute;a consciente respirar tranquila&hellip;! Pero s&oacute;lo fue posible durante muy poco tiempo: el presidente Obama fue sustituido a los pocos meses por el ins&oacute;lito presidente Donald Trump que, el mismo d&iacute;a de su elecci&oacute;n, anunci&oacute; que no pondr&iacute;a en pr&aacute;ctica los acuerdos aprobados por su predecesor&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Y, desde entonces, los horizontes clim&aacute;ticos ser&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s sombr&iacute;os. Desde entonces, al veto de las Naciones Unidas se ha unido el veto de la Uni&oacute;n Europea, por el requerimiento de la &ldquo;unanimidad&rdquo;&hellip; y porque los acuerdos alcanzados en las reuniones COP&hellip; &iexcl;resulta que no son &ldquo;vinculantes &rdquo;!
    </p><p class="article-text">
        El mundo en su conjunto se halla en una situaci&oacute;n que exige &eacute;ticamente que las instituciones acad&eacute;micas, cient&iacute;ficas y art&iacute;sticas se coordinen en una gran red global para conseguir, tomando, como referente esencial a las &ldquo;generaciones venideras&rdquo;, de acuerdo con la primera frase de la Carta de las Naciones Unidas &mdash;&ldquo;para evitar el horror de la guerra&rdquo;&mdash; el horror de alteraciones irreversibles en la habitabilidad del planeta, y puedan esclarecerse horizontes hoy tan sombr&iacute;os. Las medidas de car&aacute;cter prioritario son las que se refieren al consumo energ&eacute;tico, que sigue creciendo desaforadamente, superando los esfuerzos que se han llevado a cabo con las energ&iacute;as renovables. En efecto, el inmenso negocio mundial de los combustibles f&oacute;siles ha sido siempre imparable, sin que, en particular los Estados Unidos, que siguen obteniendo petr&oacute;leo por el procedimiento del &ldquo;fracking&rdquo;, sistema altamente contaminante, hayan adoptado las medidas apropiadas. S&oacute;lo nos queda una luz de esperanza: la fusi&oacute;n nuclear que, por primera vez, acaba de conseguirse. Durante d&eacute;cada -con moderado inter&eacute;s, hay que reconocerlo- se ha intentado conseguir el cambio de fisi&oacute;n a fusi&oacute;n nuclear. Esta era la important&iacute;sima misi&oacute;n del proyecto ITER que, como acabo de indicar, se ha convertido recientemente en realidad.
    </p><p class="article-text">
        El 30 de abril pr&oacute;ximo pasado la prensa publicaba en primera p&aacute;gina que el 46% de los fondos &ldquo;sostenibles&rdquo; se estaban invirtiendo en energ&iacute;as sucias, a trav&eacute;s de empresas que consiguen beneficios muy notorios a partir del carb&oacute;n, el petr&oacute;leo y el gas. Los fondos de financiaci&oacute;n para energ&iacute;as &ldquo;limpias&rdquo; han dedicado 6.700 millones de euros a empresas que se sirven de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Es ahora cuando debe establecerse imperativamente un programa mundial, con frases muy concretas, para la puesta en pr&aacute;ctica de un gran plan global vinculante, que permita mirar a los ojos de quienes llegan a un paso de nosotros y decirles: &ldquo;se han eliminado los retos para realizar progresivamente los cambios que requiere la Tierra de forma apremiante. Hemos evitado el horror del cambio clim&aacute;tico y las condiciones de vida humana volver&aacute;n a ser favorables&hellip; Las energ&iacute;as ser&aacute;n para la paz y no para la guerra, para la vida saludable y no para la muerte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/energias-paz_129_11354212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2024 05:01:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Energías de paz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Impostergable acción colectiva en relación al clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/impostergable-accion-colectiva-relacion-clima_129_9703386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22b55621-7e82-4eba-a2d7-99ab4bd4b0b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Impostergable acción colectiva en relación al clima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Naciones Unidas señala con acierto cinco grandes prioridades: alimentación, agua potable, servicios de salud de calidad, educación para todos a lo largo de toda la vida y cuidado del medio ambiente. No me canso de repetir que este nuevo concepto de seguridad humana es el que ahora, sin más tardar, debe prevalecer</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra, 
en el cual la humanidad debe elegir su futuro…

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">La Carta de la Tierra (inicio, 2000)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tendremos la capacidad de lograr el mundo que deseamos
si tenemos el valor de emprender un nuevo comienzo.

</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Barack. H.Obama,  El Cairo, 4 de junio de 2009.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde hace d&eacute;cadas -no me canso de repetirlo- han sido m&uacute;ltiples las comunidades, especialmente la cient&iacute;fica, que han llamado la atenci&oacute;n sobre la necesidad de un cambio radical en la gobernanza mundial, indicando la urgencia de una acci&oacute;n conjunta a escala global a trav&eacute;s de un multilateralismo democr&aacute;tico ponderado y eficiente, que permitiera, adem&aacute;s, resolver los conflictos por la fuerza de la raz&oacute;n en lugar de seguir haci&eacute;ndolo, desde el origen de los tiempos, por la raz&oacute;n de la fuerza. &ldquo;Si quieres la paz, prepara la guerra&rdquo;: este perverso adagio ha sido puntualmente seguido por el poder absoluto masculino que ha tenido en sus manos las riendas del destino com&uacute;n a trav&eacute;s de los siglos&hellip; hasta&nbsp;hoy mismo en que se invierten diariamente -lo repetir&eacute; mientras no se resuelva- m&aacute;s de 4.000 millones de d&oacute;lares en armas y gastos militares, al tiempo que mueren de hambre y pobreza extrema miles de personas, la mayor&iacute;a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de uno a cinco a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de innumerables alarmas y llamamientos, la gobernanza neoliberal plutocr&aacute;tica sigue adoptando medidas claramente insuficientes y parciales, cuando se necesitan muy en&eacute;rgicas, urgentes y conjuntas. Los grandes consorcios siguen acumulando beneficios inmensos y anonadando a la gente en lugar de ser los primeros impulsores del cambio y del despertar ciudadano.&nbsp;Y las &ldquo;grandes potencias&rdquo;&nbsp;no cesan -a pesar de expresar t&iacute;midamente su apoyo a las medidas ecol&oacute;gicas y a la aplicaci&oacute;n de la Agenda 2030- de aumentar las inversiones en armas y gastos militares, subrayando las diferencias con las &ldquo;potencias enemigas&rdquo;, en lugar de hacer, al menos, una pausa de emergencia para la acci&oacute;n unida y a escala global que es imprescindible para no deteriorar la habitabilidad de la Tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el &ldquo;oto&ntilde;o esperanzador &rdquo;de 2015, con el presidente dem&oacute;crata Barack&nbsp;Obama en la Casa Blanca, fue posible adoptar los Acuerdos de Par&iacute;s sobre Cambio Clim&aacute;tico y la Resoluci&oacute;n para &ldquo;transformar el mundo&rdquo; en la Asamblea General de las Naciones Unidas, para la urgente puesta en pr&aacute;ctica de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Era especialmente relevante y oportuna porque, &iexcl;al fin!, incorporaba a la ciudadan&iacute;a mundial, consciente de la gravedad de la situaci&oacute;n, a la acci&oacute;n adecuada y responsable para las generaciones venideras. Pero, a los pocos meses, lleg&oacute; el ins&oacute;lito Donald Trump a la presidencia norteamericana con todos los supuestos hegem&oacute;nicos del partido republicano y declar&oacute; -eso s&iacute;, con gran vivacidad y presteza- que no pondr&iacute;a en pr&aacute;ctica los acuerdos de Par&iacute;s ni la Agenda 2030&hellip; Y silencio. El resto del mundo, silencio. La Uni&oacute;n Europea, otrora fuente y referente de solidaridad, democracia y multilateralismo, incapaz de oponerse, porque para adoptar resoluciones, a veces de gran calado, se requiere unanimidad... &iexcl;y la unanimidad es la ant&iacute;tesis de democracia!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es prudente que existan mecanismos apropiados de defensa, pero sin olvidar la defensa de los habitantes de esos territorios tan bien protegidos. Las Naciones Unidas se&ntilde;alan con acierto cinco grandes prioridades: alimentaci&oacute;n, agua potable, servicios de salud de calidad, educaci&oacute;n para todos a lo largo de toda la vida, cuidado del medio ambiente. No me canso de repetir que este nuevo concepto de seguridad humana es el que ahora, sin m&aacute;s tardanza, debe prevalecer. Buena parte de los grandes problemas globales quedar&iacute;an resueltos: las migraciones forzadas, el impacto de las cat&aacute;strofes naturales, la generalizaci&oacute;n de la ignorancia&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en un momento de inflexi&oacute;n. Es necesario que todos nos manifestemos para constituir las aut&eacute;nticas democracias que son precisas a escala local y global. Las crecientes desigualdades sociales, el deterioro del medio ambiente, la debacle cultural, conceptual y moral... claman por una modificaci&oacute;n radical de las tendencias actuales. Hay momentos en que es preciso hacer realidad, con imaginaci&oacute;n e intrepidez, lo que se juzga indebido por los anclados en la inercia, en insistir en aplicar viejos remedios para nuevas patolog&iacute;as. Los l&iacute;deres actuales dan muestra de un cortoplacismo irresponsable. Todo buen gobernante debe tener en cuenta, en primer lugar, los procesos que pueden conducir a da&ntilde;os irreparables. Se trata de una cuesti&oacute;n de conciencia, de solidaridad intergeneracional. Millones de mujeres y hombres de toda la Tierra deben gritar que no van a consentir que se alcancen puntos de no retorno, de lesiones irreversibles en el entorno ecol&oacute;gico que afecten sin remedio la habitabilidad del planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los compromisos &ldquo;no vinculantes&rdquo; de la reuni&oacute;n en Glasgow el a&ntilde;o pasado -&iexcl;qu&eacute; oprobio, qu&eacute; desverg&uuml;enza!,&nbsp;si no son vinculantes no son compromiso- permitieron que se perdiera la gran oportunidad que supuso&nbsp;Glasgow en la incertidumbre y desesperanza, porque es evidente que buena parte de la ciudadan&iacute;a consciente ve desaparecer las &uacute;ltimas posibilidades de enfrentar y reconducir la situaci&oacute;n presente. &iquest;Quedar&aacute;n todos estos sabios llamamientos una vez m&aacute;s arrinconados en los anaqueles y mente de los gobernantes?
    </p><p class="article-text">
        Ahora es apremiante ser plenamente consciente de los retos globales, algunos irreversibles, que se ciernen sobre la vida humana. Ahora no podemos ser espectadores impasibles de lo que acontece, sino que es preciso actuar con diligencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/impostergable-accion-colectiva-relacion-clima_129_9703386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Nov 2022 21:13:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Impostergable acción colectiva en relación al clima]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta al G20: más de lo mismo, no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-g20-mismo_129_2263494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc724a16-cc01-4386-89d0-21529da80755_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta al G20: más de lo mismo, no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se proponen las mismas medidas que se adoptaron frente a la crisis financiera del año 2008, que han conducido a la situación presente habiendo demostrado que los mercados no resuelven los desafíos globales</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que el G20, establecido en 2008 para aminorar el esc&aacute;ndalo aut&aacute;rquico del G6, G7 y G8, ha fracasado estrepitosamente, ampliando la brecha social y desatendiendo a los m&aacute;s vulnerables. Estamos en una nueva era, frente a procesos potencialmente irreversibles como el cambio clim&aacute;tico, y es necesario ahora inventar con sabidur&iacute;a y firmeza nuevas medidas a escala global.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia por el coronavirus ha vuelto a poner de manifiesto las deficiencias y falta de medios que pudieron, si no evitar, hacer que las consecuencias fueran de menor impacto y causar&aacute;n no s&oacute;lo menos da&ntilde;os materiales sino, sobre todo, menos p&eacute;rdidas humanas&hellip;.
    </p><p class="article-text">
        Ante la actual crisis del coronavirus -Covid-19- que estamos viviendo no se puede tolerar por m&aacute;s tiempo una econom&iacute;a basada en la especulaci&oacute;n, deslocalizaci&oacute;n productiva y guerra sino una econom&iacute;a basada en el conocimiento para un desarrollo global sostenible, que permita una vida digna a toda la humanidad y no excluya, como sucede ahora, al 80% de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos apercibimos de la dram&aacute;tica diferencia entre los medios dedicados a potenciales enfrentamientos y los disponibles para hacer frente a recurrentes cat&aacute;strofes naturales (incendios, inundaciones, terremotos, tsunamis,&hellip;) o sanitarias como la actual pandemia, constatamos, con espanto, que el concepto de &ldquo;seguridad&rdquo; que siguen promoviendo los grandes productores de armamento es no s&oacute;lo anacr&oacute;nico sino altamente perjudicial para la humanidad en su conjunto, y que se precisa, sin demora, la adopci&oacute;n de un nuevo concepto de &ldquo;seguridad&rdquo;, bajo la vigilancia atenta e implicaci&oacute;n directa de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        La salud es lo m&aacute;s importante, y debe tratarse siempre, en sus aspectos curativos y preventivos, con absoluta profesionalidad, dejando a un lado cualquier otra consideraci&oacute;n. Porque la salud es un derecho de todos. En medicina se han realizado grandes avances pero se ha compartido poco. El gran reto es compartir y extender.
    </p><p class="article-text">
        Progresivamente, las epidemias, que siempre han existido y existir&aacute;n, pasar&aacute;n a ser graves pandemias porque el &ldquo;trasiego humano&rdquo; no cesar&aacute; de aumentar. Hasta hace unas d&eacute;cadas la difusi&oacute;n era muy escasa porque la gran mayor&iacute;a de la humanidad se hallaba confinada en espacios reducidos y la posibilidad de transmisi&oacute;n al exterior de los mismos era infrecuente.
    </p><p class="article-text">
        Se nos presentan a diario im&aacute;genes de las acciones admirables que est&aacute; llevando a cabo el personal sanitario para atender con gran profesionalidad y humanidad a todos los enfermos del coronavirus, a pesar de los menguados recursos con que cuentan por el af&aacute;n desmedido de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de debilitar al Estado (as&iacute; &ldquo;mueren&rdquo; las democracias actuales&hellip;). Ponderamos y aplaudimos el impagable trabajo que siguen desempe&ntilde;ando todos aquellos que colaboran en los sectores esenciales (nutrici&oacute;n, transporte, distribuci&oacute;n, regulaci&oacute;n de la conducta ciudadana, limpieza, desinfecci&oacute;n&hellip;), as&iacute; como la actividad de los efectivos militares y de las fuerzas de seguridad en situaciones de emergencia. Es en estas circunstancias cuando se ponen de manifiesto -y no debe olvidarse, una vez m&aacute;s- los efectos de los recortes en la capacidad investigadora, la reducci&oacute;n del tejido industrial y de los distintos y tan relevantes sectores de la sanidad p&uacute;blica que, de ahora en adelante, deber&aacute;n siempre encontrarse preparados para contingencias de esta naturaleza y gravedad.
    </p><p class="article-text">
        En la &ldquo;Carta al G20&rdquo;, que acaba de ser firmada por &ldquo;l&iacute;deres mundiales para dar una respuesta global a la crisis del coronavirus&rdquo;, se proponen las mismas medidas que se adoptaron frente a la crisis financiera del a&ntilde;o 2008, que han conducido a la situaci&oacute;n presente habiendo demostrado que los mercados no resuelven los desaf&iacute;os globales. Frente a amenazas de &aacute;mbito mundial se requiere una reacci&oacute;n proporcional de &ldquo;Nosotros, los pueblos&rdquo;. No es la plutocracia -que representa en realidad la fuerza de un solo pa&iacute;s- sino el multilateralismo democr&aacute;tico el que puede estar a la altura de las circunstancias. &iquest;Por qu&eacute; 20 pa&iacute;ses deben tener las riendas del destino com&uacute;n cuando en estos momentos hay en el mundo 196 pa&iacute;ses? No es el &ldquo;gran dominio&rdquo; (financiero, militar, energ&eacute;tico, medi&aacute;tico) el que va a solucionar los problemas sino la voz y manos unidas de todos los pueblos. La Carta deber&iacute;a ser dirigida a las Naciones Unidas, para dar un renovado vigor al multilateralismo y no a su principal oponente.
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado el momento &ndash;que la irreversibilidad potencial hace apremiante- de reducir las sombr&iacute;as tendencias actuales propias de la deriva neoliberal, que ha deso&iacute;do los llamamientos de la comunidad cient&iacute;fica para la oportuna adopci&oacute;n de medidas contra el cambio clim&aacute;tico y la puesta en pr&aacute;ctica sin dilaci&oacute;n de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible, Agenda 2030) adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en noviembre de 2015 &ldquo;para transformar el mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia debe ayudar al ciudadano para que no quede a merced de unos grandes consorcios internacionales y de unos pocos gobiernos. Es, preciso, verificar bien las informaciones tan r&aacute;pidamente asequibles en la actualidad, para que, en breve plazo, sean los conocimientos y no los intereses los que orienten la br&uacute;jula del ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        La sabidur&iacute;a se halla hoy en favorecer la evoluci&oacute;n de la gobernanza de tal modo que no sea necesaria la revoluci&oacute;n. Volver a soluciones periclitadas y parciales ser&iacute;a dar la raz&oacute;n a la excelente<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> vi&ntilde;eta publicada por El Roto en el peri&oacute;dico &ldquo;El Pa&iacute;s&rdquo; el d&iacute;a 5 de abril:</a> &ldquo;Cuando todo esto pase nada volver&aacute; a ser igual&hellip; &iexcl;menos lo de siempre, claro!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El progreso que ha alcanzado la medicina en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &ndash;vacunas,antibi&oacute;ticos, pr&aacute;cticas quir&uacute;rgicas, conocimiento profundo de la fisiopatolog&iacute;a, de los reguladores moleculares, de los mecanismos de expresi&oacute;n gen&eacute;tica y de los condicionamientos epigen&eacute;ticos, de la se&ntilde;alizaci&oacute;n celular, del diagn&oacute;stico enzim&aacute;tico y la introspecci&oacute;n f&iacute;sica&hellip;&ndash; ha logrado mejorar la calidad de vida y la longevidad de la poblaci&oacute;n. Se han realizado grandes avances, pero no han sabido aportarse los medios de su aplicaci&oacute;n a todos los seres humanos, iguales en dignidad.
    </p><p class="article-text">
        El gran reto ahora es compartir y extender el progreso. Hasta hace unas d&eacute;cadas, no sab&iacute;amos c&oacute;mo viv&iacute;an la mayor&iacute;a de los moradores del planeta. Ahora lo sabemos y, por tanto, si no contribuimos a facilitar el acceso de todos a niveles razonables de bienes y servicios nos convertimos en c&oacute;mplices.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n debe ser integral y dirigida a toda la poblaci&oacute;n. El tiempo de la pasividad y del temor ha concluido, y hay que decir alto y firme que la sociedad no transigir&aacute; en cuestiones de las que depende, con frecuencia, la propia existencia.
    </p><p class="article-text">
        El por-venir est&aacute; todav&iacute;a por-hacer. Y la democracia est&aacute; en peligro. El futuro que anhelamos emerger&aacute; de la conciencia global, de la ciudadan&iacute;a mundial, con una equidad progresiva, capaz por fin de expresarse y dejar de ser invisible, silenciosa, sumisa. Por fin, la ciudadan&iacute;a podr&aacute;, presencialmente y en el ciberespacio, manifestarse sin cortapisas. Por fin, la fuerza de la raz&oacute;n en lugar de la raz&oacute;n de la fuerza. Por fin, todos y no unos cuantos. Por fin, la implicaci&oacute;n ciudadana. Por fin, la palabra esclareciendo los hoy sombr&iacute;os caminos del ma&ntilde;ana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-g20-mismo_129_2263494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2020 20:11:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta al G20: más de lo mismo, no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuestión esencial: la educación y los educadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuestion-esencial-educacion-educadores_129_1003472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6b9d578-7666-414e-bc5d-89355787784e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuestión esencial: la educación y los educadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La educación debe proporcionar a todos conciencia global. Es un aspecto crucial: el prójimo puede ser próximo o distante</p></div><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es, como la justicia, la sanidad y la ciencia, un tema supra partido pol&iacute;tico. Se dirige a todos los ciudadanos, sin discriminaci&oacute;n alguna, y no puede concebirse desde ideolog&iacute;a, creencia e identidad cultural alguna.
    </p><p class="article-text">
        Educaci&oacute;n para ser personas &ldquo;libres y responsables&rdquo; (art. 1&ordm; de la Constituci&oacute;n de la UNESCO), para &ldquo;dirigir con sentido la propia vida&rdquo;, seg&uacute;n impecable definici&oacute;n de Don Francisco Giner de los R&iacute;os. La Constituci&oacute;n de la UNESCO ofrece iluminados caminos para el ma&ntilde;ana: vivir guiados por principios democr&aacute;ticos, comprobar la veracidad de la comunicaci&oacute;n y, sobre todo, aprender a ser. Para el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana: pensar, imaginar, anticiparse, inventar, &iexcl;crear! Cada ser humano &uacute;nico capaz de crear, de inventar un futuro y participar en el colectivo, nuestra esperanza.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n durante toda la vida constituye la herramienta m&aacute;s poderosa de la democracia. Educaci&oacute;n a lo largo de toda la vida, como fuerza emancipadora, liberadora, como forjadora de un comportamiento &ldquo;personal&rdquo;, decidido con total autonom&iacute;a. &ldquo;Libres, escribi&oacute; Eduardo Galeano, son quienes crean, no copian. Quienes piensan, no obedecen. Ense&ntilde;ar es ense&ntilde;ar a dudar&rdquo;. Ya no se trata de estructuras locales, cerradas y est&aacute;ticas, sino de un sistema global abierto y en continua evoluci&oacute;n, movido por el ritmo trepidante que le impone el progreso de las comunicaciones y la aceleraci&oacute;n de los intercambios de todo tipo.
    </p><p class="article-text">
        Educaci&oacute;n, seg&uacute;n las recomendaciones de la Comisi&oacute;n Jacques Delors, para aprender a ser, a conocer, a hacer, a vivir juntos. Para la interacci&oacute;n, para el enriquecimiento rec&iacute;proco, para el respeto a los dem&aacute;s. Educaci&oacute;n para aprender a emprender, para aprender a atreverse. Educaci&oacute;n para el respeto a los dem&aacute;s, para una relaci&oacute;n de total confianza y amorosa con los progenitores, de fraternidad con los familiares.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n para la paz es un campo espec&iacute;fico pero forma parte del desaf&iacute;o educativo propio de una &ldquo;aldea global&rdquo; asim&eacute;trica, cuyas disparidades en lugar de reducirse se est&aacute;n ampliando. Millones de ni&ntilde;os y j&oacute;venes no acceden a los niveles m&iacute;nimos de aprendizaje en muchos pa&iacute;ses del mundo. La educaci&oacute;n para la paz debe incluir la educaci&oacute;n para la democracia, la justicia, el desarme, los derechos humanos, la tolerancia, el respeto a la diversidad cultural, la preservaci&oacute;n del ambiente, la prevenci&oacute;n de los conflictos, la reconciliaci&oacute;n, la no violencia y la cultura de paz. Para hacer posible la transici&oacute;n hist&oacute;rica de la raz&oacute;n de la fuerza a la fuerza de la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n es un proceso de participaci&oacute;n en el cual debe desarrollarse la capacidad cr&iacute;tica, esencial para los nuevos ciudadanos del mundo. La educaci&oacute;n para la paz debe ense&ntilde;ar a encontrar soluciones a los conflictos, a la guerra, a la violencia, al terrorismo, a la explotaci&oacute;n de g&eacute;nero, a combatir el da&ntilde;o ambiental y oponerse a todo lo que sea contrario a la vida y a la dignidad humana. Hay que aprender a comportarse para favorecer la transici&oacute;n de una cultura de guerra a una cultura de paz, de la fuerza a la palabra. La educaci&oacute;n tiene que proporcionar conocimientos y capacitaciones para que los ciudadanos entiendan el complejo mundo en el que viven, lo gestionen democr&aacute;ticamente, usen equilibradamente los recursos naturales y construyan y defiendan un sistema de valores en el que est&eacute;n integrados la tolerancia, la justicia, el respeto a las diferencias. Es decir, la paz y no la violencia, desoyendo el famoso adagio de &ldquo;si quieres la paz prepara la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados son los actores pol&iacute;ticos que deben asumir y articular estos planes, pero es la sociedad civil a trav&eacute;s de sus m&uacute;ltiples formas la que debe influir a trav&eacute;s de una intensa participaci&oacute;n democr&aacute;tica, para que se adopten las medidas correspondientes con la rapidez exigible.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro, para el buen entendedor, que el gran problema que nos acosa no es de diferencia sino de indiferencia, no del reconocimiento de la igual dignidad sino del supremacismo y el racismo. Educaci&oacute;n es ser independiente (que no &ldquo;indiferente&rdquo;, que a&ntilde;adir&iacute;a &Aacute;ngel Gabilondo, que sabe muy bien de qu&eacute; se trata y de lo que supone, en los distintos grados, impulsar el proceso educativo). Lo m&aacute;s preocupante es c&oacute;mo germinan aqu&iacute; y all&aacute; semillas de racismo, de fanatismo, de dogmatismo&hellip; sin que nadie parezca acordarse de lo que sucedi&oacute; en los a&ntilde;o 1933 a 1939&hellip; Una gran mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a se halla siguiendo aturdida y obsesionada a sus equipos de f&uacute;tbol o atenta en exclusiva al pasado inmediato y al presente, con reivindicaciones que, fundamentadas con frecuencia en torpezas de los que han gobernado a uno y otro lado, tendr&iacute;an cabida en situaciones de menor apremio, sin darse cuenta de que ahora las generaciones j&oacute;venes y venideras son las &uacute;nicas que merecen atenci&oacute;n para conseguir mantener el mundo a flote y asegurarles una vida en condiciones aceptables.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n debe proporcionar a todos conciencia global. Es un aspecto crucial: el pr&oacute;jimo puede ser pr&oacute;ximo o distante. Y el cuidado del entorno no debe limitarse a lo m&aacute;s cercano sino que debe extenderse, porque el destino es com&uacute;n, a todo el planeta. Educaci&oacute;n, &ldquo;conducir&rdquo; el maravilloso misterio de la vida siendo capaces de aproximarse a los dem&aacute;s, de &ldquo;a-projimarse&rdquo;, recorriendo todos los trechos &ldquo;con el amor a cuestas&rdquo;, como recomend&oacute; Miguel Hern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuestion-esencial-educacion-educadores_129_1003472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2020 20:23:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuestión esencial: la educación y los educadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veto parental,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Única y apremiante solución a escala global: multilateralismo democrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/unica-apremiante-solucion-multilateralismo-democratico_129_1555675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbfcfc5f-5f26-4e03-885c-b2e425317752_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pedro Sánchez con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace tiempo que vengo alertando sobre los grandes desafíos a los que la humanidad debe hacer frente y que sólo podrán solucionarse con un multilateralismo democrático</p><p class="subtitle">Está claro, para el buen entendedor, que el gran problema que nos acosa no es de diferencia sino de indiferencia, no del reconocimiento de la igual dignidad sino del supremacismo y el racismo</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&hellip;Todo es posible&hellip; pero &iquest;qui&eacute;n si no todos?&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Miquel Mart&iacute; i Pol</em>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que, conocedor de los procesos potencialmente irreversibles, vengo alertando sobre los grandes desaf&iacute;os a los que la humanidad debe hacer frente y que s&oacute;lo podr&aacute;n solucionarse con un multilateralismo democr&aacute;tico que permita evitar que se alcancen puntos de no retorno, e iniciar una nueva era en la que la raz&oacute;n de la fuerza se sustituya por la fuerza de la raz&oacute;n y las armas por la palabra,  de tal modo que puedan cumplirse las inaplazables responsabilidades intergeneracionales.
    </p><p class="article-text">
        Constituir&iacute;a un error hist&oacute;rico e irremediable que el legado del Antropoceno fuera una calidad de vida gravemente deteriorada, con unos sistemas de gobernanza totalmente ineficientes confiados a unos grupos plutocr&aacute;ticos de 6, 7, 8 o 20 pa&iacute;ses, que esconden en realidad la hegemon&iacute;a mundial que siempre ha pretendido el Partido Republicano de los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Los presidentes Macron y S&aacute;nchez, en sus intervenciones ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en oto&ntilde;o de 2018, pusieron de manifiesto la necesidad imperativa de reforzar el multilateralismo.
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;fico, insisto en que es preciso conocer la realidad en profundidad ya que s&oacute;lo as&iacute; ser&aacute; posible modificarla, en su caso, en profundidad. De otro modo, las informaciones y apreciaciones superficiales y sesgadas, seguir&aacute;n proporcionando al p&uacute;blico una visi&oacute;n deformada de los hechos y, en consecuencia, de las medidas a adoptar.
    </p><p class="article-text">
        Sin Mosul y su petr&oacute;leo, &iquest;se hubiera invadido Irak argumentando falazmente la posesi&oacute;n de &ldquo;armas de destrucci&oacute;n masiva&rdquo;? &iquest;Por qu&eacute; no importa Tr&iacute;poli sino Bengasi en el caso de Libia? &iquest;Por qu&eacute; se presion&oacute; obstinadamente en atacar a Ir&aacute;n si no fuera porque tienen, junto a Venezuela, los mejores pozos de petr&oacute;leo? Si Venezuela careciera de tan fant&aacute;sticas reservas&hellip; &iquest;prestar&iacute;an tanto inter&eacute;s los grandes consorcios capitaneados por el Presidente Trump?
    </p><p class="article-text">
        De momento, ya ha conseguido que el gasto militar alcance su m&aacute;ximo hist&oacute;rico. Todos obedientes, todos sometidos a los designios del magnate que, al mismo tiempo, ha advertido que no pondr&aacute; en pr&aacute;ctica los Acuerdos de Par&iacute;s sobre Cambio Clim&aacute;tico &ndash;en cuya firma tan importante papel jug&oacute; su antecesor el Presidente Obama- y los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2015 &ldquo;para transformar el mundo&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Las cinco prioridades de las Naciones Unidas para asegurar una vida digna &ndash;alimentaci&oacute;n, agua, salud, medio ambiente, educaci&oacute;n- y que deber&iacute;an ser el fundamento de la ayuda al desarrollo a los pa&iacute;ses m&aacute;s necesitados no cuentan para los grupos plutocr&aacute;ticos (G7, G8, G20), a los que el Presidente Reagan y la Primer Ministro Margaret Thatcher confiaron en la d&eacute;cada de los ochenta las riendas del destino com&uacute;n al tiempo que marginaban al Sistema de las Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s grave de cuanto acontece actualmente es que se trivializa la irreversibilidad de procesos que pueden afectar <strong>sin remedio</strong> la habitabilidad de la Tierra. Desde 1947 en que la UNESCO cre&oacute; la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICM) y luego puso en marcha los Planes Geol&oacute;gico, Hidrol&oacute;gico, Oceanogr&aacute;fico, el gran programa &ldquo;El Hombre y la Biosfera&rdquo;; y en 1972, Aurelio Peccei, fundador del Club de Roma, advirti&oacute; de los &ldquo;l&iacute;mites del crecimiento&rdquo;; y en 1979, la Academia de Ciencias de los Estados Unidos indic&oacute; que no s&oacute;lo se estaban incrementando peligrosamente las emisiones de anh&iacute;drido carb&oacute;nico y otros gases con efecto invernadero sino que, lo que es todav&iacute;a peor, la capacidad de recaptura de los oc&eacute;anos disminuir&iacute;a sensiblemente...
    </p><p class="article-text">
        Al gran p&uacute;blico le han llegado siempre muchas m&aacute;s falsedades que verdades ya que &ndash;es otro gran tema que debe abordarse sin demora- son mayor&iacute;a los medios de comunicaci&oacute;n de &ldquo;la voz de su amo&rdquo;, a sueldo de los m&aacute;s pujantes consorcios que han ido eliminando la capacidad de r&eacute;plica de una civilizaci&oacute;n a la deriva, debido a que, como sucede en la Uni&oacute;n Europea, se han situado monedas donde deber&iacute;an hallarse, inexpugnables, los valores y &ldquo;principios democr&aacute;ticos&rdquo;, que establece la Constituci&oacute;n de la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Frente al triple reto del cambio clim&aacute;tico y degradaci&oacute;n de la biosfera, la pobreza extrema y la amenaza nuclear, que exige la r&aacute;pida puesta en pr&aacute;ctica <strong>de un</strong> <strong>nuevo concepto de seguridad y de trabajo,</strong> de estilo de vida, estamos viviendo sin br&uacute;jula y camino ya que, en lugar de favorecer la invenci&oacute;n de alternativas ponderadas, en lugar de incrementarse cada d&iacute;a el n&uacute;mero de ciudadanos responsables que sean actores de su destino y no espectadores impasibles de lo que sucede&hellip; en lugar de elevar, ahora que ya los pueblos pueden expresarse libremente, la voz en grandes clamores populares&hellip; nos dejamos amilanar, ofuscar, caminar sin rumbo. Est&aacute; claro, para el buen entendedor, que el gran problema que nos acosa no es de diferencia sino de indiferencia, no del reconocimiento de la igual dignidad sino del supremacismo y el racismo.
    </p><p class="article-text">
        Seremos ahora, por fin, &ldquo;Nosotros, los pueblos&rdquo;, como tan l&uacute;cida como prematuramente se inicia la Carta de las Naciones Unidas, los que tomen el relevo. Por fin, la mujer en el estrado, en pie de igualdad plena, por fin <strong>los j&oacute;venes</strong> <strong>conscientes de su responsabilidad para asegurar la calidad del legado intergeneracional</strong>, actuando con gran firmeza en favor de la adopci&oacute;n de medidas que eviten el descalabro social de la humanidad y el empeoramiento de las condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        Esta movilizaci&oacute;n popular debe ser liderada por las comunidades acad&eacute;mica, cient&iacute;fica, art&iacute;stica, literaria, intelectual en suma, conscientes de que ma&ntilde;ana puede ser tarde.
    </p><p class="article-text">
        Cada ser humano &uacute;nico y capaz de crear, nuestra esperanza: <strong>el futuro hay que inventarlo</strong>, superando la inercia y el uso de f&oacute;rmulas ya periclitadas.
    </p><p class="article-text">
        Para enderezar en un momento crucial tantas trayectorias err&oacute;neas, es imprescindible la transformaci&oacute;n de la gobernanza mundial. En escritos anteriores he resumido las propuestas actuales<strong> para refundar las Naciones Unidas as&iacute; como la perentoria necesidad de una Declaraci&oacute;n Universal de la Democracia</strong><a href="https://declaraciondemocracia.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de la Democracia</a> &ndash;&eacute;tica, social, pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, cultural  e internacional- que favoreciera el pleno ejercicio por todos los ciudadanos de los derechos que les son inherentes. Es de destacar a este respecto la interesant&iacute;sima y oportuna propuesta de la San Francisco Promise hecha p&uacute;blica el 6 de noviembre de 2018, en la que se sientan las bases para transformar la Carta en una Constituci&oacute;n de las Naciones Unidas, con las reformas funcionales y estructurales que son esenciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que cambiar de rumbo y nave&rdquo;, advirti&oacute; Jos&eacute; Luis Sampedro a los j&oacute;venes. Sigamos, diligentemente, su consejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/unica-apremiante-solucion-multilateralismo-democratico_129_1555675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 May 2019 18:14:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Única y apremiante solución a escala global: multilateralismo democrático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad,Trabajo,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mano que se cierra opaca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mano-cierra-opaca_129_1591418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88247c33-06c6-445d-87e1-fc9b14f779cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mano que se cierra opaca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No podemos seguir callados, silenciosos, distraídos… cuando cada día mueren de hambre y extrema pobreza miles de personas, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, al tiempo que los poderosos encumbrados y distantes invierten más de 4000 millones de dólares al día en armas y gastos militares</p></div><p class="article-text">
        Transcribo unos versos&nbsp; del poema &ldquo;Sobre el tiempo presente&rdquo; de Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente: &ldquo;Escribo sobre el tiempo presente. / &hellip;Escribo sobre la latitud del dolor, / desde lo que hemos destruido / ante todo en nosotros&hellip; / &hellip;desde el clamor del hambre y del trasmundo, / &hellip;desde la mano que se cierra opaca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hay tantas im&aacute;genes que conmueven, que mueven a manos abiertas&hellip;nos encontramos con manos repletas, cerradas, manos armadas, alzadas&hellip;que reh&uacute;san la m&aacute;xima felicidad de dar, de darse, de compartir, de convivir, de desvivirse en favor de los m&aacute;s vulnerables y menesterosos.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Pienso tantas veces en aquella frase que le&iacute; hace muchos a&ntilde;os en una capilla cerca de Montpellier: &ldquo;Las mortajas no tienen bolsillos&rdquo;!&nbsp; La sociedad saciada olvida este hecho fundamental y vive ensimismada, abducida, alejada de la realidad que, de otro modo, podr&iacute;a sonre&iacute;rle&hellip;
    </p><p class="article-text">
        No podemos seguir callados, silenciosos, distra&iacute;dos&hellip; cuando cada d&iacute;a mueren de hambre y extrema pobreza miles de personas, la mayor&iacute;a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de uno a cinco a&ntilde;os de edad, al tiempo que los poderosos encumbrados y distantes invierten m&aacute;s de 4.000 millones de d&oacute;lares al d&iacute;a en armas y gastos militares.
    </p><p class="article-text">
        Es apremiante que, a trav&eacute;s de grandes clamores populares presenciales y en el ciberespacio, &ldquo;Nosotros, los pueblos&rdquo; &ndash;como tan l&uacute;cidamente expresa la primera frase de la Carta de las Naciones Unidas- alcemos la voz en favor de un nuevo concepto de seguridad que no s&oacute;lo atienda a los territorios y fronteras sino a quienes viven en estos lugares y requieren, para una vida digna, las cinco &ldquo;seguridades esenciales&rdquo; proclamadas por el multilateralismo democr&aacute;tico y que los grupos plutocr&aacute;ticos (G6, G7, G8, G20) han sustituido por grav&iacute;simas carencias: la alimentaci&oacute;n, el acceso al agua potable, servicios de salud de calidad, cuidado del medio ambiente y educaci&oacute;n para todos a lo largo de toda la vida&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Delito de silencio. Silencio c&oacute;mplice. Ha llegado el momento inaplazable de cumplir nuestras responsabilidades intergeneracionales. De decir y escribir &ndash;ahora que ya podemos expresarnos libremente- el ineludible deber de procurar, juntas las manos y las voces, los cambios radicales que son exigibles.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante la transici&oacute;n hist&oacute;rica de la fuerza a la palabra. Como en los versos de Eliane Cevallos (2018), &ldquo;&hellip;dar&eacute; la vuelta a la esquina del silencio / y escribir&eacute; con toda el alma / sintiendo en cada letra / lo que siento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada ser humano &uacute;nico capaz de crear nuestra esperanza porque, como proclam&oacute; el Presidente Kennedy en junio de 1993 y me alivia mucho repetir, &ldquo;no hay ning&uacute;n desaf&iacute;o que se sit&uacute;e m&aacute;s all&aacute; de la facultad creadora distintiva de la especie humana&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Mayor Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mano-cierra-opaca_129_1591418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2019 20:04:49 +0000]]></pubDate>
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