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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mónica López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/monica_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mónica López]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El reto de la nueva Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/los-jovenes-opinan-sobre-el-futuro-de-europa/reto-nueva-europa_132_1583489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e54d2c1-90c7-46bc-b39a-39431884436d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Defensores y detractores de la UE marchan en Roma tras cumbre del aniversario"></p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea cumpli&oacute; el pasado marzo 61 a&ntilde;os desde los Tratados de Roma que le vieron nacer, pero hoy se enfrenta a su mayor desaf&iacute;o. Un reto que implica dos caminos: una v&iacute;a de transformaci&oacute;n que todav&iacute;a nadie discierne con claridad o la posibilidad de su desaparici&oacute;n. La fractura social y la falta de un proyecto pol&iacute;tico son los principales ejes de una crisis que ha creado un perfecto caldo de cultivo para los partidos euroesc&eacute;pticos y de extrema derecha.
    </p><h3 class="article-text">La p&eacute;rdida de confianza en la Uni&oacute;n Europea</h3><p class="article-text">
        16 partidos pol&iacute;ticos xen&oacute;fobos tienen hoy representaci&oacute;n parlamentaria en los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, mientras que 25 cuentan con partidos euroesc&eacute;pticos. Sus campa&ntilde;as electorales han estado basadas en el proteccionismo nacional y la anti inmigraci&oacute;n, y su discurso ha captado los votos de la poblaci&oacute;n que ha dejado de creer en el proyecto europeo. Estas fuerzas pol&iacute;ticas emergentes han sintonizado con la desconfianza actual hacia las instituciones y el deseo de un retorno de la soberan&iacute;a nacional. En algunos casos como el brit&aacute;nico, de forma total.
    </p><p class="article-text">
        La confianza en la UE se sit&uacute;a en un 42%, su cifra m&aacute;s alta desde 2010. Sin embargo, de cara a las pr&oacute;ximas elecciones europeas del 23 de mayo, las &uacute;ltimas encuestas de intenci&oacute;n de voto realizadas por el Eurobar&oacute;metro muestran el Frente Nacional de Marine Le Pen como la segunda fuerza m&aacute;s votada de Francia y el predominio de la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas en Italia. El avance de la extrema derecha amenaza con ser una consecuencia sistem&aacute;tica de la desigualdad social y la falta de compromiso pol&iacute;tico que reina en toda la UE.
    </p><p class="article-text">
        Europa se enfrenta a una sociedad cada vez m&aacute;s dividida. El escenario de la Uni&oacute;n plantea una serie de brechas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que descansan sobre una creciente fractura social. Tras la globalizaci&oacute;n, la desigualdad ha crecido a ritmos acelerados. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo Eurostat, en 2016 un 23,4% de la poblaci&oacute;n europea estaba en riesgo de pobreza y/o exclusi&oacute;n social. Los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados son los del Sur y el Este.
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n social actual es de un retroceso conforme a generaciones anteriores. La OECD ya ha alertado del gran riesgo que conlleva este sentimiento colectivo de descenso en la escalera social. El futuro de la juventud se juega en un tablero de ajedrez donde ning&uacute;n movimiento est&aacute; asegurado. El modelo actual se caracteriza por un incremento de la pobreza y un aumento de la precarizaci&oacute;n laboral y de la incertidumbre hacia el futuro. Guy Standing acu&ntilde;a estas masas de poblaci&oacute;n bajo el concepto de &ldquo;precariado&rdquo; (l&eacute;ase <em>El precariado. Una nueva clase social)</em>, es decir, un conjunto heterog&eacute;neo de grupos sociales, en especial, j&oacute;venes con formaci&oacute;n, que tienen un campo laboral incierto y se balancean entre la integraci&oacute;n y la exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El modelo actual implica un peligroso adelgazamiento de la clase media que aumenta la desigualdad y excluye de la sociedad a toda una masa de gente, con caracter&iacute;sticas y contextos muy diferentes. Si las &eacute;lites pol&iacute;ticas no ponen el factor social como una prioridad tanto en sus gobiernos como en Europa, la deslegitimaci&oacute;n de las instituciones y la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica seguir&aacute; creciendo hasta ver un mapa pol&iacute;tico totalmente marcado por la ultra derecha. Un escenario de futuro muy preocupante al que Gemma Pinyol, en su an&aacute;lisis para El Pa&iacute;s, compara con la Europa anterior al nazismo, donde la Uni&oacute;n Europea no tiene cabida.
    </p><h3 class="article-text">La econom&iacute;a no lo es todo</h3><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alan la crisis econ&oacute;mica de 2008 como un factor que ha acelerado los procesos sociales que ya exist&iacute;an, pero no los ha originado. El investigador Jos&eacute; Rama Caama&ntilde;o apunta en Agenda P&uacute;blica a la recesi&oacute;n como &ldquo;el detonante necesario para que se materializasen esas transformaciones&rdquo;. Cass Mudde, el profesor de la Universidad de Georgia, tambi&eacute;n coincide y como parte del especial sobre la crisis financiera de El Pa&iacute;s, resalta que los partidos populistas han tenido el doble de votos tras la crisis y por tanto, &ldquo;la Gran Recesi&oacute;n no fue tanto la causa de la subida del populismo como el catalizador&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una observaci&oacute;n r&aacute;pida a las fuerzas m&aacute;s votadas de los pa&iacute;ses miembro confirma la teor&iacute;a. El apoyo social a los movimientos xen&oacute;fobos y euroesc&eacute;pticos no solo se ha dado en los Estados donde la crisis econ&oacute;mica ha sido m&aacute;s aguda, sino tambi&eacute;n en territorios que no han sufrido la recesi&oacute;n, como en el caso de Finlandia donde &ldquo;Verdaderos Finlandeses&rdquo; consigui&oacute; ser la segunda fuerza pol&iacute;tica, aunque en las &uacute;ltimas elecciones se desplazara al quinto puesto.
    </p><p class="article-text">
        Si la situaci&oacute;n econ&oacute;mica no es la clave de la desafecci&oacute;n de los ciudadanos a las instituciones europeas, &iquest;cu&aacute;l es la raz&oacute;n? Jos&eacute; Ignacio Torreblanca apunta para El Pa&iacute;s que el proyecto europeo se sosten&iacute;a sobre un acuerdo entre ciudadano y &eacute;lites sobre los beneficios del &ldquo;proceso de integraci&oacute;n&rdquo;, pero este se ha roto al amenazar la identidad nacional en lo que respecta a lo social y el Estado de Bienestar, uno de los mayores logros de la UE. La voz de Mario Draghi dictando lo que cada pa&iacute;s se debe gastar en Educaci&oacute;n o Sanidad ha hecho mella en el ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        La soberan&iacute;a nacional es una de las facetas m&aacute;s cuestionadas de la Uni&oacute;n. Declaraciones como las de Mariano Rajoy en 2012 al anunciar su programa de recortes acent&uacute;an la problem&aacute;tica de este aspecto. &ldquo;No podemos elegir (&hellip;) No tenemos esa libertad&rdquo;, que un presidente de un Estado miembro confiese as&iacute;, dejando aparte intereses pol&iacute;ticos, ese poco margen de poder que tiene en su propio pa&iacute;s en detrimento a la UE no pasa desapercibido por el ciudadano, que es el que sufre los recortes en su d&iacute;a a d&iacute;a. El resultado es que apunte inmediatamente a Bruselas como responsable de sus dificultades.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de la UE se ha de replantear. Rafael Poch describe para Ctxt un &ldquo;encogimiento de las soberan&iacute;as nacionales&rdquo;, motivado por una visi&oacute;n alemana que resulta en un choque de intereses con el resto de pa&iacute;ses. Poch pone en evidencia el escaso poder de decisi&oacute;n de los gobiernos en los asuntos esenciales. El Ministerio de Econom&iacute;a sigue las instrucciones desde Bruselas y la pol&iacute;tica exterior viene dada por la OTAN. El ciudadano se ve despojado de su identidad, y si le obligan a elegir, sacrificar&aacute; la UE.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos populistas han sabido entender muy bien este miedo. La sobrina de Marine Le Pen, Marion Mar&eacute;chal, ha fundado una escuela de pensamiento donde quiere unir clases medias y populares bajo el paraguas de la identidad. Mudde denomina esto como &ldquo;populismo patrimonial&rdquo; . Por un lado, estas fuerzas pol&iacute;ticas alimentan el miedo de la poblaci&oacute;n a perder los servicios que le ofrece el Estado de Bienestar, y la identidad nacional dentro del patrimonio cultural. Responden a los miedos de los votantes ante un mundo multipolar en el que se ven desprotegidos, con la promesa de defender sus intereses.
    </p><h3 class="article-text">Una falta de voluntad pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos tradicionales ven con preocupaci&oacute;n el avance del populismo y la ultra derecha en los parlamentos europeos. El pasado enero, la canciller Merkel afirmaba durante el Foro Econ&oacute;mico Mundial que &ldquo;estamos viendo nacionalismo y populismo, y en muchos pa&iacute;ses, un ambiente polarizado (&hellip;) El proteccionismo no es la respuesta&rdquo;. Actualmente, la Uni&oacute;n carece de un proyecto pol&iacute;tico capaz de afrontar los numerosos retos que plantea este escenario post-globalizaci&oacute;n. Torreblanca se&ntilde;ala como parte del problema &ldquo;la falta de visi&oacute;n a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados miembro han decidido optar por el electoralismo, en vez de por un proyecto de futuro que asegure la integraci&oacute;n de todas las partes de la UE. Ante la creciente fuerza de partidos extremos, los l&iacute;deres europe&iacute;stas no han puesto en marcha mecanismos efectivos para parar su avance. Desde las instituciones, a excepci&oacute;n del BCE, no hay una soberan&iacute;a que permita ejecutar pol&iacute;ticas comunes en temas como la regulaci&oacute;n fiscal, el problema medioambiental o la acogida de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Rama Camaa&ntilde;o pone atenci&oacute;n, en el an&aacute;lisis mencionado anteriormente, a dos aspectos acelerados con la Gran Recesi&oacute;n: la estructura de <em>cleavages</em> y la crisis de la democracia representativa. En primer lugar, las prioridades del votante han cambiado y el menor apoyo electoral a las fuerzas pol&iacute;ticas cl&aacute;sicas podr&iacute;a deberse a la importancia que est&aacute;n adquiriendo nuevos temas como la globalizaci&oacute;n, los flujos migratorios y el papel de cada pa&iacute;s en la UE. Por otro lado, los partidos han perdido su capacidad de transmitir las demandas del ciudadano y ya no movilizan al electorado.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo Eurobar&oacute;metro del Parlamento se muestra que la principal preocupaci&oacute;n del ciudadano europeo es la inmigraci&oacute;n. Las instituciones europeas han tomado decisiones defensivas, en vez de atacar el problema de ra&iacute;z. En la crisis de los refugiados, la UE ha demostrado una p&eacute;rdida total de los valores que la fundaron y est&aacute; usando sus recursos econ&oacute;micos para reforzar las fronteras. Este sacrificio de la pol&iacute;tica de asilo ha aumentado el auge de la xenofobia, los partidos de extrema derecha han condicionado las agendas pol&iacute;ticas y las opciones tradicionales de derecha han optado por endurecer su discurso.
    </p><h3 class="article-text">Ausencia de una sola voz</h3><p class="article-text">
        Otra variante de la crisis pol&iacute;tica de la UE es la falta de &ldquo;soberan&iacute;a europea&rdquo;, como la calific&oacute; Jean-Claude Juncker durante su discurso del Estado de la Uni&oacute;n. En el escenario multipolar en el que nos encontramos, la UE no tiene una &uacute;nica voz que responda en pol&iacute;tica exterior. En contraposici&oacute;n a este distanciamiento de los partidos tradicionales europeos, el populismo est&aacute; creando peligrosos mecanismos de enlace y uni&oacute;n. El proyecto &ldquo;The Movement&rdquo;, creado por Steve Bannon, pretende reunir a todos las fuerzas de la ultraderecha de cara a las pr&oacute;ximas elecciones de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Hay una falta de liderazgo y una p&eacute;rdida de valores comunes que constituyen la base del proyecto europeo. El diagn&oacute;stico de los s&iacute;ntomas lo han hecho hasta las propias instituciones europeas. El reto ahora es afrontar por qu&eacute; no podemos alcanzar la Europa que necesitamos y para ello hay que poner ideas en funcionamiento. De cara a estas fuerzas que quieren hacer temblar las democracias europeas y junto a los ciberataques y las campa&ntilde;as de desinformaci&oacute;n que ya han actuado en el Brexit o el proc&eacute;s de Catalu&ntilde;a, la Uni&oacute;n necesita un proyecto com&uacute;n que reclame el vac&iacute;o de poder que est&aacute; dejando como actor global.
    </p><h3 class="article-text">Perspectivas de futuro en la Uni&oacute;n, &iquest;tienen l&iacute;mite estas nuevas fuerzas pol&iacute;ticas?</h3><p class="article-text">
        El avance del euroescepticismo puede significar la desaparici&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea. Autores como Laura Arag&oacute; y Carles Villalonga planteaban en La Vanguardia la existencia de l&iacute;mites, &ldquo;la posici&oacute;n respecto a Europa no es determinante en el voto de los ciudadanos&rdquo;. Las posturas m&aacute;s extremas contra la Uni&oacute;n se penalizan y partidos como Fidesz, no ponen en cuesti&oacute;n su permanencia en la UE, sino que practican un nuevo antieurope&iacute;smo que consiste en romperlo todo desde dentro. Adem&aacute;s, ponen sobre la mesa que votar a un partido euroesc&eacute;ptico no implica necesariamente la salida de la naci&oacute;n, sino otras posiciones como la anti inmigraci&oacute;n o la soberan&iacute;a nacional. Desde los partidos extremistas, Jorge D&iacute;az Lanchas tambi&eacute;n plantea un posible crecimiento limitado, basado en un patr&oacute;n hist&oacute;rico, que da cabida a escenarios de futuro m&aacute;s favorables. Tras el estallido de una crisis financiera, el malestar social de los pa&iacute;ses desarrollados, dura diez a&ntilde;os y alcanza su l&iacute;mite en cinco.
    </p><p class="article-text">
        Sea corta o larga la permanencia de estas fuerzas, la democracia se ve gravemente amenazada. El poder que han dejado los europe&iacute;stas, lo est&aacute;n ostentando ahora las fuerzas xen&oacute;fobas. El resultado son formas de gobierno como la h&uacute;ngara, democracias iliberales donde se vota cada cuatro a&ntilde;os, pero no se respetan los valores constitucionales. Su presencia tambi&eacute;n pone en riesgo a los parlamentos europeos, da&ntilde;a la integraci&oacute;n europea e influye en las agendas de los partidos tradicionales. Cabr&iacute;a plantear si se deber&iacute;a permitir siquiera la presencia de estos proyectos que incumplen sistem&aacute;ticamente los Tratados o crear una estrategia de defensa a base de sanciones.
    </p><p class="article-text">
        El cambio en la Uni&oacute;n Europea es inevitable y necesario. Las fuerzas pol&iacute;ticas europe&iacute;stas deben poner en marcha mecanismos que prioricen lo social y cambien el dise&ntilde;o de la organizaci&oacute;n. Se debe poner atenci&oacute;n a los miedos del ciudadano europeo y dar m&aacute;s margen a las soberan&iacute;as nacionales respecto a pol&iacute;ticas sociales para paliar la desafecci&oacute;n actual hacia las instituciones. Una pol&iacute;tica exterior com&uacute;n que se enfrente a los retos que plantea la multipolaridad y se reencuentre con los valores que fundaron la UE. Solo as&iacute; se combatir&aacute; la pol&iacute;tica del odio al que es diferente, solo as&iacute; no volveremos a cometer los errores del pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*M&oacute;nica L&oacute;pez, estudiante de periodismo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica López]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 08:33:26 +0000]]></pubDate>
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