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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Sánchez-Saorín]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_sanchez-saorin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Sánchez-Saorín]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lorenzo Roal y Fernando Camacho, poetas: “Lo más importante de la poesía es tener compañeros de viaje”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/lorenzo-roal-fernando-camacho-poetas-importante-poesia-companeros-viaje_128_8307460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f5b53eb-b04f-456a-90c5-6b986a6bfb0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lorenzo Roal y Fernando Camacho, poetas: “Lo más importante de la poesía es tener compañeros de viaje”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les planteamos algunas cuestiones a Lorenzo Roal y Fernando Camacho, que presentarán sus nuevas obras el viernes 17 de septiembre en el HuertoLab a las 19:30 de la tarde</p></div><p class="article-text">
        Este viernes 17 se presentan en Murcia dos libros: <em>&Uacute;ltima noche</em>, de Lorenzo Roal, y <em>Responsabilidad Generacional Corporativa</em>, de Fernando Camacho, editados por Son&aacute;mbulos Ediciones. De Asturias y Sevilla, respectivamente, estos autores forman parte de la actual generaci&oacute;n de poetas j&oacute;venes, y para ambos estas publicaciones son sus primeros poemarios. No obstante, Lorenzo Roal, que tambi&eacute;n es maestro de primaria y editor junto con Mario Vega y Roc&iacute;o Acebal en Ediciones Marem&aacute;gnum, ya public&oacute; en 2017 la plaquette &ldquo;Trabajo pendiente&rdquo; (Heracles y nosotros), adem&aacute;s de participar en la antolog&iacute;a &ldquo;Piel Fina. Poes&iacute;a joven espa&ntilde;ola&rdquo; (Marem&aacute;gnum 2019). Por otro lado, Fernando Camacho es historiador del arte y trabaja como gu&iacute;a del Museo Nacional del Prado; ha publicado tambi&eacute;n algunos de sus poemas en la revista literaria Marem&aacute;gnum. Entre ellos tienen en com&uacute;n, adem&aacute;s, el podcast <em>Que tenemos que hablar de muchas cosas</em>, presentado tambi&eacute;n por los poetas Mario Vega y Alejandro V. Bellido.
    </p><p class="article-text">
        Les planteamos algunas cuestiones para que sean sus palabras las que animen al lector o lectora a acudir al acto, que tendr&aacute; lugar en el HuertoLab a las 19:30 de la tarde, de la mano de &Aacute;ngel Salcedo, gestor cultural; y de la m&iacute;a propia: Mar&iacute;a S&aacute;nchez-Saor&iacute;n, poetisa y fil&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comenzamos por ti, Fernando. Tu poemario se caracteriza por el tono humor&iacute;stico e ir&oacute;nico que emplean muchos de los poemas, &iquest;crees que le hace falta iron&iacute;a a la poes&iacute;a de hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>No, la poes&iacute;a lo que tiene que ser es buena, y ya est&aacute;. Dentro de eso hay gente que es buena siendo muy solemne y gente que es buena siendo muy ir&oacute;nica, que cada uno y cada una haga lo que mejor sabe hacer y as&iacute; la poes&iacute;a crecer&aacute; en s&iacute; misma, y no de una forma particular y concreta.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto tu trabajo como gu&iacute;a del Museo del Prado y especialista en arte ha influido en tu producci&oacute;n po&eacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Influye mucho. Cuando voy guiando por el Prado voy pensando en voz alta, y de esta forma reflexiono sobre lo que han hecho los mejores artistas de una disciplina, como el Bosco, Vel&aacute;zquez, Tiziano&hellip; Entonces, claro, pienso sobre lo que han hecho otros y eso me ayuda much&iacute;simo, como ayudar&iacute;a a cualquiera, a pensar sobre el arte que yo hago, y esto me parece absolutamente clave; sin el Prado, sin la capacidad de introspecci&oacute;n que el Prado me ha donado gratuitamente, yo no ser&iacute;a el mismo ni el poemario ser&iacute;a el mismo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; poes&iacute;a te consideras heredero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>De la obra carnavalera de Juan Carlos Arag&oacute;n en el fondo; de &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez y Gil de Biedma en la forma.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y Lorenzo, &iquest;qu&eacute; crees que aporta tu libro al panorama po&eacute;tico actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Como todo el arte, mi libro es un puente entre lo ya dicho y las nuevas realidades. Soy un heredero de los poetas del 50 y los 80, pero tengo mi propia propuesta, un poquito m&aacute;s suelta y un poquito m&aacute;s marica y reivindicativa. Creo que es lo que les falta a muchos poetas y que a m&iacute; y a mis compa&ntilde;eros nos da una voz propia, esa relectura de la tradici&oacute;n sin tapujos y sin miedo a re&iacute;rse del pasado y de uno mismo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla del surgimiento de una nueva y claramente definida generaci&oacute;n de poetas nacidos en la d&eacute;cada de los noventa, &iquest;crees que hay tantas caracter&iacute;sticas comunes como se dice? &iquest;A qui&eacute;n te refieres con tus compa&ntilde;eros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Lo de las generaciones les corresponde a otros, aunque es cierto que llevamos unos a&ntilde;os con intentos de muchas partes por agrupar a la &ldquo;generaci&oacute;n reset&rdquo; (como nos nombra Pedro J. Plaza) y con dos o tres antolog&iacute;as cada a&ntilde;o. Yo escribo con y gracias a mis amigos, que son con los que empec&eacute; y por los que sigo creando. Eso es lo m&aacute;s importante para m&iacute; de la poes&iacute;a, tener compa&ntilde;eros de viaje, todo lo dem&aacute;s&hellip; Es literatura. Te podr&iacute;a nombrar a mis colegas de Que tenemos que hablar de muchas cosas, o a mi compa&ntilde;era de la editorial Marem&aacute;gnum, Roc&iacute;o Acebal, o a todas esas personas que nos hemos ido encontrando por el camino de la creaci&oacute;n, que tantas alegr&iacute;as nos est&aacute; dando.</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Camacho, esta ser&aacute; su primera vez en Murcia; Lorenzo ya la ha visitado varias veces, pero para los dos este es el estreno de una lista de presentaciones que recorrer&aacute;n diversas ciudades. Sin duda, esta cita con los autores es una oportunidad perfecta para escuchar los interesantes poemas de ambas obras de la voz de los poetas, as&iacute; como para conversar con ellos sobre las tem&aacute;ticas que nos plantean en sus versos. Ni el agudo sentido del humor de <em>Responsabilidad Generacional Corporativa</em> ni la verdad arrasadora de <em>&Uacute;ltima noche</em> dejar&aacute;n indiferentes a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/lorenzo-roal-fernando-camacho-poetas-importante-poesia-companeros-viaje_128_8307460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Sep 2021 08:50:03 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Experiencia de inmersión: sobre 'Cantar de los azules' de Enrique Andrés Ruiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/experiencia-inmersion-cantar-azules-enrique-andres-ruiz_132_8259441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f918d07-a36c-4999-bb5e-b30f5494185f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Experiencia de inmersión: sobre &#039;Cantar de los azules&#039; de Enrique Andrés Ruiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta voz nos habla desde el interior de un lienzo en el que se siente atrapada, pero con unas esperanzas de escapar que ya comunica desde el primer verso: «Saldré y me salvaré»</p></div><p class="article-text">
        Con <em>Cantar de los azules</em> echa a andar la nueva colecci&oacute;n de poes&iacute;a de la Editorial Balduque: <em>Caminante</em>. Fue lanzado en mayo de este a&ntilde;o y su autor, Enrique Andr&eacute;s Ruiz (Soria, 1961), ha publicado otros poemarios como <em>El perro de las huertas</em> (2013, Pre-Textos) y <em>Los verdaderos domingos de la vida</em> (2017, Pre-Textos). Es cr&iacute;tico cultural, colaborador en la revista <em>Babelia,</em> y ha ejercido de ant&oacute;logo con <em>Las dos hermanas. Antolog&iacute;a de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola e hispanoamericana del siglo XX sobre pintura </em>(Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, Madrid, 2011). 
    </p><p class="article-text">
        El <em>Cantar de los azules</em> se edita nuevamente ahora teniendo como precedente su aparici&oacute;n en la colecci&oacute;n <em>La Ortiga</em> (1997, Editorial L&iacute;mite), y pone el foco, al igual que la mencionada antolog&iacute;a, en el arte pict&oacute;rica con la presentaci&oacute;n de un solo poema extenso que conforma la obra. 
    </p><p class="article-text">
        El poeta se sumerge en un cuadro otorg&aacute;ndole vida propia, y en esta experiencia de inmersi&oacute;n, la voz po&eacute;tica adopta en su totalidad la forma del heptas&iacute;labo, manejado con absoluta eficacia y sonoridad. Esta voz nos habla desde el interior de un lienzo en el que se siente atrapada, pero con unas esperanzas de escapar que ya comunica desde el primer verso: &laquo;Saldr&eacute; y me salvar&eacute;&raquo;. A partir de aqu&iacute;, se va construyendo el marco recreando los efectos sensoriales que nos prestan distintos colores: azul, amarillo, oro, &aacute;mbar, magenta, gris, etc. En el relato de la composici&oacute;n se describe, a partir de materiales diversos, la elaboraci&oacute;n de una pintura, proceso concebido en tono aventurero y que hace contraste con el destino final de esta: acabar en una sala fr&iacute;a de museo, hecho que tambi&eacute;n es consecuencia del paso del tiempo en el cuadro.
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                &#039;Cantar de los azules&#039; del autor Enrique Andrés Ruiz                            </span>
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        Enrique Andr&eacute;s Ruiz da voz a las que m&aacute;s silencio guardan en las salas de las pinacotecas, y a las que m&aacute;s historias tienen que contar: las obras. Una declaraci&oacute;n de amor profunda al arte desde otro que lo complementa: el de las palabras.
    </p><p class="article-text">
        En este poema encontraremos un ejercicio po&eacute;tico relativamente dif&iacute;cil de hallar hoy en d&iacute;a: una vuelta al puro goce est&eacute;tico de la poes&iacute;a, a la evocaci&oacute;n de sensaciones, sinestesias, im&aacute;genes o ant&iacute;tesis que nos recuerda a la poes&iacute;a de los grandes modernistas.
    </p><p class="article-text">
        Esta edici&oacute;n tan cuidada de Balduque viene acompa&ntilde;ada de las fotograf&iacute;as de Jos&eacute; Ferrero (Le&oacute;n, 1959), que ilustran nuestra lectura, e incluye una plaquette biling&uuml;e con nueve excelentes poemas del autor italiano Clemente R&egrave;bora, traducido por Juan Andr&eacute;s Garc&iacute;a Rom&aacute;n y Carmen Ib&aacute;&ntilde;ez Berganza. 
    </p><p class="article-text">
        Tras comprobar la calidad po&eacute;tica de esta primera publicaci&oacute;n, esperamos con impaciencia el pr&oacute;ximo n&uacute;mero de esta colecci&oacute;n, que se encuentra dirigida por los poetas Juan Andr&eacute;s Garc&iacute;a Rom&aacute;n y Jos&eacute; Alcaraz, en colaboraci&oacute;n con las tambi&eacute;n poetas Sandra Santana y Dafne Benjumea. Sandra Santana, adem&aacute;s, es traductora y profesora de Filosof&iacute;a en la Universidad de Zaragoza, y Dafne Benjumea edita la revista literaria <em>Oculta Lit</em>. Un equipo ideal para que <em>Caminante</em> sea todo un &eacute;xito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/experiencia-inmersion-cantar-azules-enrique-andres-ruiz_132_8259441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Aug 2021 09:36:41 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Jamás perdonaré a mi sexo: sobre 'La flor muerta del algodón' de Nerea Rojas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/perdonare-sexo-flor-muerta-algodon-nerea-rojas_132_8115876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2401e16-2ae0-4378-9270-7080009ac953_16-9-discover-aspect-ratio_default_1023664.jpg" width="334" height="188" alt="Jamás perdonaré a mi sexo: sobre &#039;La flor muerta del algodón&#039; de Nerea Rojas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dedicado a su madre, el trabajo de Nerea Rojas se divide en tres secciones: “Génesis”, “Medicalización” y “Maternidad”, que estructuran temáticamente la obra yendo desde la reflexión por parte de la voz poética acerca de su cuerpo y de su género como herencia de las mujeres de su familia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Jam&aacute;s perdonar&eacute; a mi sexo&rdquo; es uno de los versos que Nerea Rojas, de 20 a&ntilde;os cuando public&oacute; <em>La flor muerta del algod&oacute;n</em> (2019), incluye en el poemario, as&iacute; como un sentimiento que resume toda la obra. Si bien con el feminismo aprendemos y luchamos por vivir nuestra condici&oacute;n de mujeres lejos de los tradicionales yugos, es inevitable que esta, en ocasiones, nos produzca un profundo dolor, un dolor que puede manifestarse desde lo f&iacute;sico, pero que trasciende de ello. Desde este punto se nos acerca la autora. 
    </p><p class="article-text">
        Dedicado a su madre, el trabajo de Nerea Rojas se divide en tres secciones: &ldquo;G&eacute;nesis&rdquo;, &ldquo;Medicalizaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;Maternidad&rdquo;, que estructuran tem&aacute;ticamente la obra yendo desde la reflexi&oacute;n por parte de la voz po&eacute;tica acerca de su cuerpo y de su g&eacute;nero como herencia de las mujeres de su familia. Esta consciencia sobre ambos elementos aparece con el crecimiento que experimenta en su paso de ni&ntilde;a a adulta, o sea, en la adolescencia, acompa&ntilde;ada de un desarrollo f&iacute;sico que, sin embargo, no le produce las satisfacciones que esperaba: &ldquo;No es cuesti&oacute;n del crecimiento de mis pechos/ sobre cuya forma final especulo/ [&hellip;] Un dolor como este en una ni&ntilde;a p&uacute;ber/ es una tragedia&rdquo;. Estos versos pertenecen al poema &ldquo;VII&rdquo;, que avanza hacia el final con esta desgarradora afirmaci&oacute;n: &ldquo;Se trata de retener el dolor desde antes/ y descubrir su pertenencia con la sangre&rdquo;, ligando las dolencias ginecol&oacute;gicas (pero no solo) a la rama geneal&oacute;gica de la que viene, y reconoci&eacute;ndolas en su destino. 
    </p><p class="article-text">
        En &ldquo;Medicalizaci&oacute;n&rdquo;, el dolor se concreta en enfermedad: &ldquo;He de curarme/ de algo que no tiene nombre&rdquo;. La autora trata las afecciones ligadas al aparato reproductor y a su ciclo menstrual como un misterio femenino que pasa de madre a hija y que supone un enigma porque la medicina no ha indagado lo suficiente; simplemente queda lidiar con ello, y aguantar, adem&aacute;s, el fr&iacute;o de las cl&iacute;nicas: &ldquo;No puedo evitar, ahora/ con el poema naciente en esta s&aacute;bana blanca que/ colocan sobre mi vulva con un flexo apuntando,/ exclamar: No, por supuesto que no, claro que no./ [&hellip;] Me retuerzo, pero puedo crear poemas torcidos&rdquo;. Esta conjunci&oacute;n entre la creaci&oacute;n po&eacute;tica y lo que podr&iacute;a ser un dolor menstrual &mdash;es m&aacute;s, una como factor que influye en el resultado que es la otra&mdash;, es sencillamente preciosa y genial.
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                &#039;La flor muerta del algodón&#039; de Nerea Rojas                            </span>
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        Esta parte del poemario contin&uacute;a con el reconocimiento de la herencia de la que habl&aacute;bamos: &ldquo;[&hellip;] mis antecesoras me entregaron tambi&eacute;n/ la radiante suavidad de lo que florece/ entre calambre y calambre&rdquo;, y m&aacute;s adelante introduce adem&aacute;s la cuesti&oacute;n de la explotaci&oacute;n del trabajo de la mujer, remunerado o no: &ldquo;&mdash;mi abuela cuenta/ que este dolor con la silueta de un anzuelo/ tambi&eacute;n se le enganch&oacute; a las tripas/ y que deb&iacute;a mantener, pese a todo, las rodillas/ clavadas en el suelo que frotaba sin descanso&mdash;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en &ldquo;Maternidad&rdquo;, vemos el resultado final de este dolor: la incapacidad para concebir: &ldquo;No soporto saberme conteniendo este mutismo/ [&hellip;] y, estoy segura, segura/ de que hay una manera distinta/ de ser madre&rdquo;, esta bien podr&iacute;a ser la creaci&oacute;n po&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Como no lo hace la voz po&eacute;tica, no ser&eacute; yo quien s&iacute; d&eacute; nombre al conjunto de s&iacute;ntomas que describen los poemas, aunque nos recuerde a cierto padecimiento que sufren muchas mujeres, que no comenz&oacute; a ser visibilizado hasta hace muy poco y que, a pesar de tener ya conocimiento sobre este, no se invierte lo suficiente para conocerlo mejor y poder tratarlo con eficacia. No lo hago porque, como digo, a&uacute;n tenemos con nosotras m&aacute;s misterios, expresados en estos dolores, de los que a&uacute;n ni sabemos.
    </p><p class="article-text">
        La granadina Nerea Rojas no es la primera que, con sus versos, vincula la escritura a la corporeidad de la mujer y la trata de esta forma con apuntes tem&aacute;ticos metapo&eacute;ticos que pasan por convertir al poema en hijo y a la actividad creadora en parto. &Aacute;ngela Figuera Aymerich, poetisa de la generaci&oacute;n de posguerra, escribe varios metapoemas en esta l&iacute;nea; los podemos encontrar en su primer poemario, <em>Mujer de barro</em>, y en sus obras posteriores no dejar&aacute; de tratar el asunto de la mujer como madre dentro de un debate sobre la utilidad de dar a luz a nuevo seres humanos, algo que la hace entrar en un conflicto interno dif&iacute;cil de resolver, dado el contexto de sufrimiento humano que vive. 
    </p><p class="article-text">
        Nerea Rojas, con este primer poemario publicado por la editorial madrile&ntilde;a En el mar, ha irrumpido con una propuesta firme en el panorama po&eacute;tico: continuar dando voz, dentro de la poes&iacute;a, a cuestiones que rodean el mundo de las mujeres, frente a una experiencia masculina legitimada hist&oacute;rica y tradicionalmente como universal. Lo hace adem&aacute;s creando con la palabra unas im&aacute;genes de lo m&aacute;s viscerales y po&eacute;ticas que, al leerlas, son capaces de romper algo dentro de nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/perdonare-sexo-flor-muerta-algodon-nerea-rojas_132_8115876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jul 2021 09:48:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jamás perdonaré a mi sexo: sobre 'La flor muerta del algodón' de Nerea Rojas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La responsabilidad y la organización colectiva frente a la sinrazón y el individualismo: el 8M en Murcia y el mitin de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/responsabilidad-organizacion-colectiva-frente-sinrazon-individualismo-8m-murcia-mitin-vox_132_7306152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed4e9659-05ac-4e7e-9380-27de6175f695_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La responsabilidad y la organización colectiva frente a la sinrazón y el individualismo: el 8M en Murcia y el mitin de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A un personaje de cuyo nombre no quiero acordarme se le ha ocurrido venir a Murcia, nada menos que a la plaza de nuestra querida catedral, y la misma muchedumbre que ha escupido toda su misoginia contra la lucha feminista y nos ha culpado a las mujeres de propagar el coronavirus [...] lo espera cabeza con cabeza</p></div><p class="article-text">
        4 de marzo, cinco d&iacute;as antes del 8M. La Delegaci&oacute;n del Gobierno en Madrid desautoriza todas las concentraciones y manifestaciones aprobadas hasta la fecha con motivo del D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora (las que estuvieran solicitadas para un d&iacute;a antes o despu&eacute;s, con distinto asunto, uno que no les pusiera los pelos de punta, para adelante). La noticia me pilla desayunando con una amiga y compa&ntilde;era tambi&eacute;n miembro de la organizaci&oacute;n de la manifestaci&oacute;n en Murcia, que por el momento segu&iacute;a en estado &ldquo;favorable&rdquo; a ojos de la Delegaci&oacute;n. Nos ponemos un poco nerviosas, nos llegan mensajes por distintos grupos. 
    </p><p class="article-text">
        Nosotras sabemos que podemos garantizar las medidas de seguridad sanitaria, lo tenemos todo preparado, ya lo hicimos desde AFO (Asociaci&oacute;n Feminista Obrera) el 25N, nos atrevemos ahora con el 8M porque somos m&aacute;s, esta vez no convocamos solo nosotras, reunimos en una asamblea a Orgullo Cr&iacute;tico Murcia, Frente de Acci&oacute;n Estudiantil (FAE), Plataforma de Trabajadoras de la Limpieza de la Regi&oacute;n de Murcia, Comisi&oacute;n de Mujer de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema P&uacute;blico de Pensiones, Murcia Feminista y Combativa, Frente Polisario, Movimiento al Socialismo (MAS) y Frente Antiimperialista de Murcia. As&iacute; que mordemos una tostada y un gofre con la rabia con la que morder&iacute;amos a los de Madrid, a los que los apoyan llamando a colgar algo de los balcones tambi&eacute;n en Murcia, y a los de Murcia, porque aunque a&uacute;n no han dicho nada &nbsp;&nbsp;&mdash;en este punto he refrescado varias veces el correo para ver si me ha llegado algo de la Delegaci&oacute;n&mdash;, seguro que presionan. S&iacute;, estamos que mordemos.
    </p><p class="article-text">
        Tras una espera ag&oacute;nica de d&iacute;as, por fin sabemos que podemos manifestarnos, llega el d&iacute;a, y a pesar de la lluvia que ya hab&iacute;an predicho, ponemos en marcha toda nuestra organizaci&oacute;n: las nueve compa&ntilde;eras de seguridad, de las distintas organizaciones que constituimos la asamblea, cogemos las banderas rojas que nos identificaban y empezamos. Tres filas de personas en la Avenida de la Libertad antes de ir de la misma forma hacia la Gran V&iacute;a, dos metros entre todas, hombres atr&aacute;s, mujeres delante, todas y todos colaboran con nosotras, de no ser as&iacute; habr&iacute;a sido imposible controlar tan f&aacute;cilmente las distancias. Lo flipamos porque ha venido mucha gente y la lluvia no espanta a nadie. Salimos. Responsabilidad, organizaci&oacute;n, compromiso, sentido de la colectividad: feminismo. 
    </p><p class="article-text">
        Un feminismo de clase, antiimperialista, anticapitalista y transinclusivo. Est&aacute;n con nosotras las compa&ntilde;eras migrantes, que han participado en la asamblea representando al Frente Polisario (Sahara) y al Movimiento al Socialismo (Bolivia); tambi&eacute;n tenemos de nuestra parte a la red de Feminismo Comunitario y Anticolonial de Cartagena, a las que acompa&ntilde;amos en su manifestaci&oacute;n el d&iacute;a anterior, domingo, porque entre semana trabajan como cuidadoras de personas mayores, de forma precaria, y solo descansan el s&eacute;ptimo d&iacute;a. No podemos estar m&aacute;s satisfechas de estar todas unidas y haber aglutinado a tanta gente, con distancia de seguridad, bajo la lluvia, hasta el final. A pesar de las adversidades, a pesar de algunos intentos de boicot dentro de la propia manifestaci&oacute;n a toda la organizaci&oacute;n que llev&aacute;bamos y a todos los acuerdos que hab&iacute;amos tomado colectivamente las organizaciones que hab&iacute;amos querido unirnos en asamblea para este d&iacute;a, a pesar de compa&ntilde;eras feministas que llamaban a no acudir a la manifestaci&oacute;n, conociendo nuestra insistencia en las medidas, y a pesar de la presi&oacute;n por muchos frentes, tambi&eacute;n por el meteorol&oacute;gico, este 8M en Murcia ha sido hist&oacute;rico. Por la demostraci&oacute;n tan grande de fuerza y responsabilidad y por ser el primero en que en un bloque nos unimos tant&iacute;simas por un 8 de marzo de clase y combativo. 
    </p><p class="article-text">
        Leemos el manifiesto, nos despedimos. En nuestros corazones y en nuestro aprendizaje queda grabada la jornada de este a&ntilde;o, porque pudimos comprobar y demostrar que la lucha feminista no puede ser individual, que es necesario trabajar codo con codo y organizadas (&iquest;qu&eacute; habr&iacute;a sido de nosotras este D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora tan at&iacute;pico sin organizaci&oacute;n?) y nos queda tambi&eacute;n la satisfacci&oacute;n de haber podido escuchar a las que muchas veces son silenciadas en diversos espacios, como las mujeres migrantes o las trans, porque sin ellas no entendemos la lucha y porque juntas y organizadas, somos m&aacute;s fuertes, somos imparables.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa ahora? Que a un personaje de cuyo nombre no quiero acordarme se le ha ocurrido venir a Murcia, nada menos que a la plaza de nuestra querida catedral, y la misma muchedumbre que ha escupido toda su misoginia contra la lucha feminista y nos ha culpado a las mujeres de propagar el coronavirus, como si de una maldici&oacute;n b&iacute;blica se tratase, lo espera cabeza con cabeza. Este personajillo se sube m&aacute;s ancho que largo, con el pecho de palomo que lo caracteriza, a la tarima, al lado de otro que me recuerda m&aacute;s a un buitre, suelta bilis por la boca y se va. Nada respecto a la distancia de seguridad, ni por parte de los organizadores ni de la gente, y al ver estas im&aacute;genes lo primero que me viene es ira, me pregunto la que nos habr&iacute;a ca&iacute;do a las feministas si llegamos a formar semejante espect&aacute;culo, la represi&oacute;n policial que ellos nunca han probado, pero despu&eacute;s me relajo y siento satisfacci&oacute;n: nosotras, las de siempre, hemos dado un gran ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Al final, cuando toca ponerse serio, esa es la diferencia entre las que pensamos colectivamente y no individualmente; entre las que miramos por nuestras compa&ntilde;eras y quienes solo saben adorar o ser adorados; entre las que queremos cuidarnos entre nosotras y quienes solo saben cuidarse ellos mismos; entre las que queremos cambiar el mundo y quienes no quieren cambiar nada porque todo est&aacute; ya justo como ellos quieren. Nos tendr&aacute;n siempre ah&iacute;, en la contra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/responsabilidad-organizacion-colectiva-frente-sinrazon-individualismo-8m-murcia-mitin-vox_132_7306152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Mar 2021 12:02:55 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Si Aristóteles hubiera guisado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/si-aristoteles-hubiera-guisado_132_6092568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d3c8bca-b98d-49ec-809c-ea59da46e1c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si Aristóteles hubiera guisado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La literatura escrita por mujeres frente al canon masculino</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si Arist&oacute;teles hubiera guisado, mucho m&aacute;s habr&iacute;a escrito&rdquo;, esto fue lo que escribi&oacute; Sor Juana In&eacute;s de la Cruz en una carta, defendiendo su actividad intelectual y literaria frente a los que no ve&iacute;an con buenos ojos que una mujer -en su caso, una religiosa- pensase tanto y se dedicase a otros asuntos m&aacute;s all&aacute; de la cocina y el rezo. La reivindicaci&oacute;n de Sor Juana y la de otras como ella se arm&oacute; siglos despu&eacute;s en forma de teor&iacute;a para un nuevo modo de leer y estudiar los textos literarios: la cr&iacute;tica feminista.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez la cuesti&oacute;n ahora no es tanto denunciar un silenciamiento de las voces femeninas (actuales), porque afortunadamente hoy contamos con un amplio n&uacute;mero de escritoras reconocidas, sino de, adem&aacute;s de sacar a la luz y estudiar a aquellas que se quedaron atr&aacute;s en la historia, hacer valer estas voces vivas, que ocupen el lugar que merecen en los estudios literarios, en los programas educativos, que su obra sea considerada de igual forma que la de un hombre.
    </p><p class="article-text">
        Siempre me gusta contar distintas an&eacute;cdotas para defender lo que pienso, porque a partir de estas experiencias personales he visto mucho m&aacute;s claro aquello que, tal vez, solo era un murmullo en mi cabeza. Mis conocidos ya saben de esta, pero jam&aacute;s olvidar&eacute; el momento en que un hombre, en mitad de un coloquio con &Aacute;ngeles Mora, intervino para mostrarle su preocupaci&oacute;n por la especial atenci&oacute;n que estaba recibiendo ahora la poes&iacute;a escrita por mujeres, dado que estas siempre escrib&iacute;an sobre s&iacute; mismas y esto pod&iacute;a perjudicar la calidad del panorama literario. Tampoco olvidar&eacute; la cara de perplejidad de &Aacute;ngeles, aunque me sorprendi&oacute; cuando hace poco intercambiamos unos mensajes que ella ya no lo recordaba. Enseguida entend&iacute; que esta probablemente hab&iacute;a sido mi primera vez&mdash;yo ten&iacute;a dieciocho a&ntilde;os&mdash; y para ella, la n&uacute;mero mil. En definitiva, lo que a este hombre le molestaba era leer una poes&iacute;a con la que no se sent&iacute;a identificado, porque no hablaba del amor por una mujer, del da&ntilde;o que le hacemos al poeta, ni estaba cargada de estilo y temas masculinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pensando y repensando mil veces en este hecho, he llegado a hacerme la siguiente pregunta: &iquest;Por qu&eacute; entonces las lectoras mujeres s&iacute; somos capaces -o mejor dicho, lo hemos sido a lo largo de la historia- de disfrutar con la literatura escrita por hombres? Hace aproximadamente un a&ntilde;o, me descubrieron a la poetisa sobre la que ahora voy a estudiar en mi Trabajo de Fin de Grado, &Aacute;ngela Figuera Aymerich, una mujer de la generaci&oacute;n de Gabriel Celaya o Blas de Otero, que sin embargo no tiene cabida entre estos nombres, y no por falta de calidad. Me la recomend&oacute; un hombre, un hombre poeta, pero me advirti&oacute; de que entre su obra hab&iacute;a &ldquo;mucha paja&rdquo;. El &uacute;nico poema que en ese momento me mostr&oacute; me gust&oacute; tanto que compr&eacute; sus obras completas editadas por Hiperi&oacute;n, comenc&eacute; a leer, y a cada p&aacute;gina encontraba una nueva raz&oacute;n para estudiarla. No encontr&eacute; ni un rastro de &ldquo;toda esa paja&rdquo;, o al menos, no m&aacute;s de la que cualquier poeta tiene. S&iacute;, ahora podr&iacute;ais decirme que es solo una cuesti&oacute;n de gustos, pero &Aacute;ngela Figuera habla en toda su obra sobre maternidad, tratada cada vez de forma distinta, y esto, unido a que una gran parte de los estudios sobre ella est&aacute;n realizados por mujeres, es raz&oacute;n de sobra para pensar que lo que hab&iacute;a por parte de este amigo m&iacute;o hacia la autora era una triste incomprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el canon literario, un canon eminentemente masculino, cargado de t&oacute;picos creados por hombres ricos blancos, tambi&eacute;n est&aacute; interiorizado en nosotros mismos como lectores, forma parte de nuestra ideolog&iacute;a, por eso este hombre tan desagradable dijo que las escritoras mujeres hablaban tan solo de s&iacute; mismas, porque no reconoc&iacute;a los temas tratados por mujeres como v&aacute;lidos o aceptables dentro del canon masculino. En realidad, no se equivocaba en absoluto, hablamos de nosotras mismas, igual que lo hacen los hombres, de nuestras experiencias y de la realidad que nos rodea, porque no se puede escribir sobre otra cosa, a menos que trates de hacer fantas&iacute;a o ciencia ficci&oacute;n, y ni aun en ese caso queda la obra libre de los condicionantes de su autor.
    </p><p class="article-text">
        Termino con una recomendaci&oacute;n m&aacute;s (ya he hecho algunas): Rosa Berbel, por su poemario <em>Las ni&ntilde;as siempre dicen la verdad</em>, que pone de relieve el paternalismo al que se somete a las escritoras, especialmente a las m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jurado popular&rdquo; (Rosa Berbel)
    </p><p class="article-text">
        - Ni&ntilde;a mentirosa.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dices mentiras,
    </p><p class="article-text">
        me late el coraz&oacute;n mucho m&aacute;s r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Ten&iacute;as que profanar tambi&eacute;n el templo
    </p><p class="article-text">
        tan antiguo y brillante
    </p><p class="article-text">
        de la experiencia pura?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No era suficiente <em>vivir</em> algo?
    </p><p class="article-text">
        - Todav&iacute;a eres joven, una ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os siempre dicen lo que piensan.
    </p><p class="article-text">
        - Ni&ntilde;a mentirosa.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dices mentiras,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        los poemas pierden fuerza, simpat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La verdad se construye en el poema?
    </p><p class="article-text">
        No.
    </p><p class="article-text">
        El poema se construye en la verdad.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;A qu&eacute; nos aferramos si no existen
    </p><p class="article-text">
        certezas ni verdades
    </p><p class="article-text">
        en este ahora y aqu&iacute; sin concesiones?
    </p><p class="article-text">
        - Piensas cosas que no te corresponden.
    </p><p class="article-text">
        No tengas tanta prisa&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        por crecer.
    </p><p class="article-text">
        - No fantasees tanto con cuerpos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        y paisajes. Tu vista es la que es,
    </p><p class="article-text">
        aunque te aburra.
    </p><p class="article-text">
        - Ser&iacute;a mejor que escribieras
    </p><p class="article-text">
        algo excitante, pero verdadero.
    </p><p class="article-text">
        - Estoy de acuerdo con el anterior.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Por qu&eacute; hablas de estas cosas
    </p><p class="article-text">
        de las que nada sabes?
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tu voz carece de franqueza.
    </p><p class="article-text">
        - Cuando te ocurra algo,
    </p><p class="article-text">
        algo realmente cierto,
    </p><p class="article-text">
        no lo ver&aacute;s as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo vendr&eacute;, nosotros
    </p><p class="article-text">
        estaremos aqu&iacute; para observarte.
    </p><p class="article-text">
        Estar&aacute;s muy confusa.
    </p><p class="article-text">
        La vida,
    </p><p class="article-text">
        la vida de verdad,&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        siempre sorprende.
    </p><p class="article-text">
        - Ni&ntilde;a mentirosa. Ni&ntilde;a mentirosa.
    </p><p class="article-text">
        Ni&ntilde;a mentirosa.
    </p><p class="article-text">
        Este dedo
    </p><p class="article-text">
        te acusa y te silencia.
    </p><p class="article-text">
        Veredicto: condenada
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/si-aristoteles-hubiera-guisado_132_6092568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2020 04:00:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si Aristóteles hubiera guisado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Poesía como resistencia o como evasión elitista?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/poesia-resistencia-evasion-elitista_132_1442762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b157810-d9f8-4898-a71b-2d0bec63ccaf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Poesía como resistencia o como evasión elitista?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es innegable que nuestras lecturas, especialmente las de nuestra niñez o adolescencia, han podido influir en la manera en que vemos el mundo, pero no seamos frívolos: leer no es hacer la revolución, y escribir, tampoco</p><p class="subtitle">Algunos sí la consideramos un acto de resistencia, un mundo creado por poetas y lectores que conforma un pequeño reducto en el que no caben los tiempos que impone el capitalismo porque no está regido por el beneficio a corto plazo</p></div><p class="article-text">
        Gabriel Celaya escribi&oacute; que &ldquo;la poes&iacute;a es un arma cargada de futuro&rdquo;, y desde entonces no ha habido m&aacute;s que malinterpretaciones de esta cita.
    </p><p class="article-text">
        Parece un t&oacute;pico entre los m&aacute;s idealistas pensar que la poes&iacute;a puede cambiar el mundo, o que si no es &laquo;social&raquo;, no tiene suficiente valor; convendr&iacute;a revisar el papel que ha jugado la poes&iacute;a, o la literatura misma, en nuestra historia reciente. Es cierto que se ha escrito y se escribe para denunciar, para poner de relieve determinadas realidades controvertidas e inc&oacute;modas, y esto ha sido muy &uacute;til en ocasiones, pero no podemos valorar las obras &mdash;desde el punto de vista art&iacute;stico&mdash;en funci&oacute;n de su moraleja, porque no tienen por qu&eacute; tenerla, ni tampoco linchar al autor por no ser lo suficientemente &laquo;comprometido&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, toda poes&iacute;a es social, porque ning&uacute;n poeta &mdash;y me refiero al oficio de poeta&mdash;escribe con la intenci&oacute;n de volcar sus penas sobre el papel, sino con la de darle forma a aquello que se siente desde la colectividad: el amor, el paso del tiempo, la muerte, la rutina&hellip; Son temas que han estado presentes desde el principio de los tiempos y lo seguir&aacute;n estando, porque son temas que, mira t&uacute; qu&eacute; cosas, a los humanos nos preocupan, al igual que las injusticias que vemos a nuestro alrededor. La clave est&aacute; en saber poner voz a cada momento hist&oacute;rico, pues aunque se siente lo mismo, no se siente igual, ni se tienen siempre las mismas im&aacute;genes o referencias. En eso y en otras cuestiones t&eacute;cnicas consiste hacer arte, y es una de las actividades m&aacute;s comprometidas con la <em>sociedad</em> que se puede llevar a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es innegable que nuestras lecturas, especialmente las de nuestra ni&ntilde;ez o adolescencia, han podido influir en la manera en que vemos el mundo, pero no seamos fr&iacute;volos: leer no es hacer la revoluci&oacute;n, y escribir, tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, me voy a remitir al t&iacute;tulo que Luis Garc&iacute;a Montero dio a uno de sus cursos de verano celebrados en la Universidad Internacional de Andaluc&iacute;a, el de 2018: &laquo;Poes&iacute;a: una forma de resistencia&raquo;. En efecto, la poes&iacute;a no es revolucionaria, aunque algunos s&iacute; la consideramos un acto de resistencia, un mundo creado por poetas y lectores que conforma un peque&ntilde;o reducto en el que no caben los tiempos que impone el capitalismo porque no est&aacute; regido por el beneficio a corto plazo. Las y los que escribimos sabemos que la poes&iacute;a no entiende de cadenas de montaje, por eso algunas editoriales se empe&ntilde;an en crear una &laquo;parapoes&iacute;a&raquo; que s&iacute; se atenga a las normas de la producci&oacute;n de masas. Pero a nadie pueden enga&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a es poes&iacute;a y ya est&aacute;. Precisamente eso la hace maravillosa. Quienes tengan pretensiones o deseos de acabar con lo feo de este mundo, deber&iacute;an plantearse otras v&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea yo la que malinterprete a Celaya, pero algo de mi instinto &mdash;y de lo que me puede llegar del suyo&mdash; me dice que el poeta hablaba de expandir la poes&iacute;a a toda la clase trabajadora, de normalizarla y naturalizarla, precisamente para que fuese resistencia y no evasi&oacute;n elitista (&laquo;porque vivimos a golpes/ porque apenas si nos dejan/ decir que somos quien somos&raquo;), pero sab&iacute;a tan bien como t&uacute; y como yo que los versos, simplemente, consuelan en las trincheras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/poesia-resistencia-evasion-elitista_132_1442762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jul 2019 10:37:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Poesía como resistencia o como evasión elitista?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['I was made for loving you, baby']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/was-made-for-loving-baby_132_1577547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/046c9519-078e-4f3f-bc13-8b97885d0865_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;I was made for loving you, baby&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se habla mucho de «toxicidad» y «amor romántico», que en las relaciones genera dependencia emocional, celos e incluso violencia, a lo que tradicionalmente se le ha restado gravedad haciendo uso del término «crimen pasional»</p></div><p class="article-text">
        Un profesor nos dijo un d&iacute;a en la universidad: &laquo;el amor es un invento del capitalismo&raquo;, y todos se llevaron las manos a la cabeza; &iquest;tambi&eacute;n era culpa del capitalismo que nos enamor&aacute;semos? Entonces, no pod&iacute;a ser tan malo&hellip; Creo que pensaron algunos. Tal fue el revuelo que arm&oacute; dicha afirmaci&oacute;n, que hubo que matizar: obviamente, el amor entendido como sentimiento entre humanos que lleva a la reproducci&oacute;n de la especie exist&iacute;a desde mucho antes que el capitalismo, pero fue con el trabajo asalariado cuando el individuo se apart&oacute; de los matrimonios concertados que impon&iacute;an las familias y pas&oacute; a escoger pareja. De una forma u otra, la pasi&oacute;n amorosa, con todo lo que desencadena, lleva siendo t&oacute;pico en el arte desde tiempos casi inmemorables; en literatura, pienso que no culmin&oacute; del todo hasta esta sentencia de Garcilaso: &laquo;Yo no nac&iacute; sino para quereros&raquo;. En este Soneto V del poeta, toda una ideolog&iacute;a queda impresa en el papel, un pensamiento idealista que hoy creemos superado, &iquest;pero existen reminiscencias de este en nuestra sociedad? &iquest;Dejamos huella de &eacute;l en la producci&oacute;n art&iacute;stica actual?
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se habla mucho de &laquo;toxicidad&raquo; y &laquo;amor rom&aacute;ntico&raquo;, que en las relaciones genera dependencia emocional, celos e incluso violencia, a lo que tradicionalmente se le ha restado gravedad haciendo uso del t&eacute;rmino &laquo;crimen pasional&raquo; &mdash;esto ya da cuenta de la idealizaci&oacute;n del amor que sufrimos&mdash;. Esta violencia, claro est&aacute;, se dirige contra la mujer, y se suma una segunda dependencia, la econ&oacute;mica. Contra este tipo de relaciones ha reaccionado la creaci&oacute;n literaria, en forma de protesta o cr&iacute;tica, pero mientras voces femeninas del siglo XX comenzaron a querer darle la vuelta al t&oacute;pico amoroso, en las producciones de masas musicales encontr&aacute;bamos letras como &laquo;<em>I was made for loving you, baby</em>&raquo;, del grupo Kiss. Efectivamente, es una cita id&eacute;ntica a la de Garcilaso. La gente escuchaba y disfrutaba, no solo con el ritmo, sino con el contenido. Se sigue cantando esta canci&oacute;n hoy, suena en alguna cadena de radio y se utiliza para la publicidad; que este tipo de mensajes contin&uacute;en teniendo &eacute;xito, revela mucho de nuestra concepci&oacute;n de amor y sexualidad. Que s&iacute;, que la canci&oacute;n es muy pegadiza y motiva mucho, pero, joder, es que <em>I was made for loving you, baby</em>, y quiero que lo sepas y follemos, o pasemos toda la vida juntos, o yo qu&eacute; s&eacute;, pero algo juntos y solos, en <em>exclusividad</em> el uno para el otro, somos almas gemelas. &laquo;Almas gemelas&raquo;, otro concepto muy idealista y que funciona.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tal vez debamos acercarnos al punto de vista no tan presente en la tradici&oacute;n y que adelantaba antes, el femenino, porque siempre ha estado apagado por la idealizaci&oacute;n, que no le ha dejado otro lugar que el de ser objeto, y no sujeto. Dulce Mar&iacute;a Loynaz, poeta cubana del siglo XX, parece contestar con el siguiente poema:
    </p><p class="article-text">
        <em>Si me quieres, qui&eacute;reme entera,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no por zonas de luz o sombra&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> si me quieres, qui&eacute;reme negra</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y blanca. Y gris, y verde, y rubia,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> qui&eacute;reme d&iacute;a, qui&eacute;reme noche&hellip; </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Y madrugada en la ventana abierta!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si me quieres, no me recortes: </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;qui&eacute;reme toda&hellip; o no me quieras!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por otro lado, Claribel Alegr&iacute;a quita todo romanticismo a la historia de Pen&eacute;lope y Ulises, rechazando un cl&aacute;sico final feliz que es irrealizable en la materialidad:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi querido Odiseo:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Ya no es posible m&aacute;s</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> esposo m&iacute;o</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que el tiempo pase y vuele</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y no te cuente yo </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de mi vida en &Iacute;taca.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Hace ya muchos a&ntilde;os</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que te fuiste</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tu ausencia nos pes&oacute;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> a tu hijo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y a m&iacute;. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Empezaron a cercarme</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> pretendientes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> eran tantos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tan tenaces sus requiebros</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que apiad&aacute;ndose un dios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> de mi congoja</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> me aconsej&oacute; tejer</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> una tela sutil</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> interminable</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que te sirviera a ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> como sudario.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Si llegaba a concluirla</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tendr&iacute;a yo sin mora</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que elegir un esposo. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me cautiv&oacute; la idea</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que al levantarse el sol</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> me pon&iacute;a a tejer </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y destej&iacute;a por la noche.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> As&iacute; pas&eacute; tres a&ntilde;os</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> pero ahora, Odiseo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> mi coraz&oacute;n suspira por un joven</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tan bello como t&uacute; cuando eras mozo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> tan h&aacute;bil con el arco</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y con la lanza.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Nuestra casa est&aacute; en ruinas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y necesito un hombre</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que la sepa regir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Tel&eacute;maco es un ni&ntilde;o todav&iacute;a</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y tu padre un anciano</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> preferible, Odiseo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que no vuelvas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> los hombres son m&aacute;s d&eacute;biles</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no soportan la afrenta.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> De mi amor hacia ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no queda ni un rescoldo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Tel&eacute;maco est&aacute; bien</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ni siquiera pregunta por su padre</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> es mejor para ti</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> que te demos por muerto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> S&eacute; por los forasteros</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> de Calipso</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y de Circe</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> aprovecha Odiseo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> si eliges a Calipso</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> recuperar&aacute;s la juventud</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> si es Circe la elegida</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ser&aacute;s entre sus chanchos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> el supremo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Espero que esta carta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no te ofenda</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> no invoques a los dioses</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> ser&aacute; en vano</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> recuerda a Menelao</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> con Helena</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> por esa guerra loca</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> han perdido la vida</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> nuestros mejores hombres</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> y est&aacute;s t&uacute; donde est&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> No vuelvas, Odiseo </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>te suplico.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Tu discreta Pen&eacute;lope</em>
    </p><p class="article-text">
        Por no hablar de este magn&iacute;fico poema de &Aacute;ngeles Mora, que rompe con la ilusi&oacute;n de un pr&iacute;ncipe azul que, como todos, ha pretendido ser un salvador, pero le ha salido el tiro por la culata, porque esta nueva mujer, que habla y todo, no necesita el amor de un hombre para estar completa, no existe &laquo;media naranja&raquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando lleg&oacute; el pr&iacute;ncipe azul</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>era tan azul, tan azul</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que ca&iacute;a sobre mi rojo apag&aacute;ndolo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No conviene mezclar en la colada</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ropas que puedan deste&ntilde;ir, me dije.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Antes de despedirlo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tuvimos que lavarnos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por separado.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, a pesar de que muchas poetisas contin&uacute;an en nuestros d&iacute;as rompiendo con una vieja tendencia que pareci&oacute; perpetuar el Romanticismo, no tenemos que rascar mucho para encontrar mitificaciones del dolor y la pasi&oacute;n amorosa en la poes&iacute;a del siglo XXI. No pondr&eacute; ejemplos, demasiado espacio tienen ya; querer que estos se diluyan en el tiempo significa querer antes quebrar con la estructura socio-econ&oacute;mica que los genera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Sánchez-Saorín]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 09:23:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['I was made for loving you, baby']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Murcia,Lectura,Literatura]]></media:keywords>
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