<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Silvia de Félix]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/silvia_de_felix/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Silvia de Félix]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517413/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La fascinación surrealista por el eccehomo de Borja siete años después del fenómeno viral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/fascinacion-surreal-eccehomo-borja-fenomeno_1_1479410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/077e681a-163b-4189-84d1-9fa0b35a6e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fascinación surrealista por el eccehomo de Borja siete años después del fenómeno viral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra 'restaurada' por Cecilia Giménez acumula 222.000 visitas desde 2012</p><p class="subtitle">La intervención espontánea ha sido objeto de libros, tesis, cómics, documentales y una ópera bufa en Estados Unidos</p><p class="subtitle">Los ingresos por entradas y merchandising ascienden a 55.000 euros  anuales, destinados en parte a financiar una residencia para la tercera edad</p></div><p class="article-text">
        Han pasado siete a&ntilde;os desde que el municipio zaragozano de Borja, de 5.000 habitantes, concitara la atenci&oacute;n de medios nacionales e internacionales y se convirtiera en el fen&oacute;meno viral con mayor repercusi&oacute;n en la era digital de Arag&oacute;n. En agosto de 2012, la prensa local se hac&iacute;a eco de una intervenci&oacute;n espont&aacute;nea sobre la pintura mural de un eccehomo en el Santuario de la Misericordia, a cinco kil&oacute;metros del n&uacute;cleo urbano. La publicaci&oacute;n mostraba el antes y el despu&eacute;s, dejando al lector perplejo ante las im&aacute;genes: &iquest;broma, chapuza, reinterpretaci&oacute;n, destrucci&oacute;n del patrimonio art&iacute;stico o feliz error? El retoque de Cecilia Gim&eacute;nez sobre el fresco de 1930 dio la vuelta al mundo en pocas horas. Hoy es objeto de libros, tesis doctorales, c&oacute;mics, documentales y hasta una &oacute;pera bufa, <em>Behold the Man</em> (Eccehomo &ndash; He aqu&iacute; el hombre), representada en los escenarios estadounidenses desde 2018.
    </p><p class="article-text">
        Muchos insisten en que el eccehomo de Cecilia situ&oacute; a Borja en el mapa. Los borjanos defienden que su ciudad &ndash;que no pueblo&ndash; genera inter&eacute;s por m&eacute;ritos propios. Fue cuna de la familia Borgia, que dio dos papas y engendr&oacute; a Lucrecia, mujer maquiav&eacute;lica y temida seg&uacute;n la leyenda negra. Fue escenario de <em>Nobleza baturra</em>, pel&iacute;cula de 1935 protagonizada por Imperio Argentina, icono del primer cine espa&ntilde;ol. Tiene tres museos, un festival de jazz, otro de m&uacute;sica independiente y unas jornadas internacionales de canto coral. Adem&aacute;s, el caldo joven Borsao &ndash; de Campo de Borja &ndash; ha sido calificado como vino sobresaliente por Robert Parker, gur&uacute; de los taninos.
    </p><p class="article-text">
        Entre todas estas bondades, el eccehomo de Cecilia marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la proyecci&oacute;n tur&iacute;stica de la ciudad. &ldquo;En aquellos d&iacute;as tuvimos que atender a periodistas de 158 pa&iacute;ses y 28 territorios con estatuto jur&iacute;dico especial como la isla de Guam, Macao o Hong Kong. Nos hizo aprender geograf&iacute;a&rdquo;, recuerda un responsable del Centro de Estudios Borjanos. Desde este centro de investigaci&oacute;n se dio la se&ntilde;al de alarma sobre la mutaci&oacute;n que hab&iacute;a sufrido el fresco de El&iacute;as Garc&iacute;a Mart&iacute;nez, pintor y docente de renombre que decor&oacute; el techo del Teatro Principal de Zaragoza y colabor&oacute; con el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Mutaci&oacute;n que era boceto, pre&aacute;mbulo para una restauraci&oacute;n posterior, como asegur&oacute; Cecilia Gim&eacute;nez para justificar el borr&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/172758e6-536e-4429-9d1b-a85578e6c219_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El Cristo doliente reinterpretado genera hoy 55.000 euros anuales de beneficios por la venta de art&iacute;culos de <em>merchandising</em> y la entrada al santuario. La efigie que ide&oacute; Cecilia se imprime sobre todo lo imaginable: etiquetas de vino, llaveros, ositos de peluche, dedales, alfombrillas para el rat&oacute;n del ordenador. &ldquo;Llegan peticiones especiales que enviamos por mensajer&iacute;a, ya que solo vendemos productos publicitarios en la tienda. Nos gustar&iacute;a poder distribuirlos por Amazon y aumentar las ventas. Si la multinacional decide finalmente instalar una de sus bases log&iacute;sticas en Zaragoza nos lo plantearemos&rdquo;, resume el reelegido alcalde de Borja, Eduardo Arilla.
    </p><p class="article-text">
        Los fondos recaudados son gestionados por la fundaci&oacute;n ben&eacute;fica Hospital Sancti Spiritus y Santuario de la Misericordia, cuyo patronato pertenece a la corporaci&oacute;n municipal. La mitad de los fondos se destina a remunerar al personal que atiende el santuario y la otra mitad financia el geri&aacute;trico en el que por un tiempo estuvo alojada Cecilia. &ldquo;Esta inyecci&oacute;n econ&oacute;mica es vital para permitir un acceso m&aacute;s flexible a la residencia. Hablamos de un entorno rural con una poblaci&oacute;n envejecida en la que las pensiones de viudedad no superan en muchos casos los 600 euros&rdquo;, apunta Arilla.
    </p><p class="article-text">
        El santuario recibi&oacute; en 2018 el visitante n&uacute;mero 200.000. Un gran cartel a lo <em>Bienvenido Mister Marshall</em> anuncia en la entrada la cifra redonda. Los afortunados, unos jubilados ingleses de Nottingham, fueron premiados con un lote de productos y un fin de semana en la ciudad. Hoy, cuando concluye el mes de agosto, la cifra se eleva a 222.000 visitantes sin contar los ni&ntilde;os, matiza el responsable local, que no se contabilizan al no tener que abonar la entrada.
    </p><p class="article-text">
        El santuario est&aacute; situado a las afueras de Borja, por lo que no todos los interesados en admirar la feliz ocurrencia deciden entrar en el n&uacute;cleo urbano. &ldquo;Hemos conseguido darle la vuelta al fen&oacute;meno y que a trav&eacute;s del eccehomo los visitantes se interesen por los eventos en la ciudad&rdquo;. Las palabras del alcalde van respaldadas por la multiplicaci&oacute;n de iniciativas en torno al fen&oacute;meno. El Concurso Internacional de Pintura 'Cecilia Gim&eacute;nez' premia desde 2013 la mejor representaci&oacute;n art&iacute;stica relacionada la figura del eccehomo. Adem&aacute;s, la ciudad quiso rendir un tributo al autor original en 2016 con una muestra monogr&aacute;fica de su obra. &ldquo;Fue una iniciativa muy positiva. En la primera reuni&oacute;n que mantuvimos para coordinar el evento las dos familias, la de Cecilia y la de El&iacute;as, se pidieron perd&oacute;n y conviven ahora en armon&iacute;a&rdquo;, confiesa Arilla.
    </p><h3 class="article-text">Con Van Gogh, Munch y La joven de la perla</h3><p class="article-text">
        Siete a&ntilde;os y una revoluci&oacute;n medi&aacute;tica han cambiado la forma de gestionar el acceso al Santuario de la Misericordia. &ldquo;Al principio abr&iacute;a y cerraba el templo el santero, controlando las visitas desde una mesita sin protecci&oacute;n y pasando mucho fr&iacute;o en invierno&rdquo;, rememora Mar&iacute;a Jos&eacute; Sanz, una de las dos taquilleras. &iquest;Qu&eacute; le ha llamado m&aacute;s la atenci&oacute;n durante este verano de continuas visitas? &ldquo;El testimonio de un visitante japon&eacute;s de Kawasaki contando que el a&ntilde;o pasado, en una fiesta de Halloween, los participantes en el concurso de disfraces eligieron personajes de cuadros famosos y junto con el Autorretrato de Vincent Van Gogh; El Grito, de Edvard Munch o La Joven de la Perla, de Johannes Vermeer &iexcl;se encontraba el eccehomo de Cecilia Gim&eacute;nez!&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7498a1e-87fc-4b8d-b49f-fb9c23a381c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Cecilia ya no habla con la prensa. A los 88 a&ntilde;os su memoria se diluye entre recuerdos y realidad. Pero ese a&ntilde;o, hace siete, fue el personaje m&aacute;s tecleado en los buscadores globales junto con el de Barack Obama, Vicente del Bosque o Leo Messi. Su eccehomo mira hoy al mundo a trav&eacute;s de una pantalla de metacrilato y necesita todav&iacute;a labores de restauraci&oacute;n, porque decora una pared ba&ntilde;ada de humedades. Baila en el aire la pregunta de qu&eacute; hubiera hecho el aragon&eacute;s Luis Bu&ntilde;uel con esta historia, que de forma surreal trasciende la realidad para perforar fronteras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia de Félix]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/fascinacion-surreal-eccehomo-borja-fenomeno_1_1479410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Aug 2019 19:41:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/077e681a-163b-4189-84d1-9fa0b35a6e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="427499" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/077e681a-163b-4189-84d1-9fa0b35a6e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="427499" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La fascinación surrealista por el eccehomo de Borja siete años después del fenómeno viral]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/077e681a-163b-4189-84d1-9fa0b35a6e79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un trozo de Tíbet en el Pirineo: la comunidad budista de Panillo, motor zen de desarrollo en la comarca oscense de la Ribagorza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tibet-pirineo-panillo-desarrollo-ribagorza_1_1577465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a42a3e4-fce2-4ec7-afae-a250a6c77546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sala de Enseñanzas en la comunidad budista de Panillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El templo Dag Shang Kagyu, levantado hace más de tres décadas sobre 100 hectáreas de terreno en Panillo (un municipio oscense de 60 habitantes), es visitado por 15.000 personas al año y acomete en la actualidad obras de ampliación</p><p class="subtitle">La tranquilidad de su entorno natural ha traspasado fronteras atrayendo la atención de personalidades de peso internacional como el actor Richard Gere</p><p class="subtitle">Además de enseñanzas budistas, el centro organiza regularmente actividades de relajación y meditación para aquellas personas que buscan ‘calmar la mente’</p></div><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a vac&iacute;a, el fen&oacute;meno de despoblaci&oacute;n rural as&iacute; acu&ntilde;ado por el escritor aragon&eacute;s Sergio del Molino, entr&oacute; con fuerza en la precampa&ntilde;a electoral para despertar a la clase pol&iacute;tica de su letargo y llamar a la acci&oacute;n. En Panillo, municipio de 60 habitantes en la comarca oscense de la Ribagorza, una comunidad de monjes budistas es motor de desarrollo. El templo Dag Shang Kagyu, construido hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas entre bosques de pino carrasco y olivos, atrae miles de personas al a&ntilde;o interesadas en las diversas actividades impartidas en el centro o movidas por la curiosidad de visitar un trozo de T&iacute;bet en el Pirineo.
    </p><p class="article-text">
        En el templo budista es el a&ntilde;o lunar 2146, a&ntilde;o del Cerdo de Tierra que siembra estabilidad, fertilidad y abundancia. Para los 30 lamas y colaboradores que conforman la comunidad estable de Dag Shang Kagyu tambi&eacute;n es momento de expansi&oacute;n. &ldquo;Estamos acometiendo las obras del nuevo albergue poco a poco, conforme van entrando fondos de las donaciones de socios, de la tienda y de la editorial de libros, que es nuestra forma de autofinanciaci&oacute;n&rdquo;, explica la presidenta del centro, Isabel Alc&aacute;ntara, de origen valenciano y una de las vecinas que ha sumado Panillo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os gracias a la proyecci&oacute;n de la comunidad religiosa.
    </p><p class="article-text">
        En 100 hect&aacute;reas de terreno, dejando atr&aacute;s el n&uacute;cleo urbano, se alza solitario el templo budista, blanco y dorado como un castillo de cuento infantil. La entrada principal est&aacute; coronada por la rueda del dharma, s&iacute;mbolo de sabidur&iacute;a, custodiada por dos ciervos que hacen alusi&oacute;n al primer serm&oacute;n de Buda. &ldquo;Cuando entras en las inmediaciones del templo te encuentras en un lugar no habitual, como transportado de repente a otro mundo&rdquo;, confiesa el alcalde de Graus, Jos&eacute; Antonio Lag&uuml;ens, quien participa de forma regular en celebraciones organizadas por el templo. Otros visitantes, sin embargo, llegan tan solo para hacerse la foto. &ldquo;Hemos tenido que llamar la atenci&oacute;n a personas que no entienden que este es un lugar de tranquilidad. Nos vimos obligados a colgar carteles de &lsquo;Silencio, por favor&rsquo; por el bullicio que se organizaba en momentos clave para nosotros como las ense&ntilde;anzas&rdquo;, se lamenta Isabel Alc&aacute;ntara.
    </p><h3 class="article-text">Escapar de la multitarea</h3><p class="article-text">
        El estr&eacute;s, la multitarea y un ritmo de vida acelerado forman parte de la realidad urbanita. Quiz&aacute; por ello son cada vez m&aacute;s las personas que deciden acercarse al budismo &ldquo;para conocer la mente y c&oacute;mo calmarla&rdquo;, seg&uacute;n apunta Alc&aacute;ntara. Para aquellos que quieran profundizar en las pr&aacute;cticas budistas o simplemente desconectar, el templo ofrece actividades de iniciaci&oacute;n a la meditaci&oacute;n, clases de yoga y disciplinas integradas dentro del tao&iacute;smo, como el <em>chi kung</em>, una t&eacute;cnica ligada a la medicina tradicional china que combina respiraci&oacute;n, postura corporal y control de la mente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9dfd586b-ca26-465a-9e20-c395a78067fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El creciente inter&eacute;s por las actividades desarrolladas en este centro budista ha obligado a acometer obras de ampliaci&oacute;n con la construcci&oacute;n de otras 40 habitaciones, algunas de ellas con facilidades para alojar a personas con capacidades especiales. Una vez finalizado el proyecto, declarado por el consistorio de Panillo como construcci&oacute;n de inter&eacute;s cultural, el centro podr&aacute; dar cobijo a unas 150 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestros picos de afluencia se concentran cuando recibimos a determinados maestros para impartir ense&ntilde;anzas, en primavera, con las vacaciones de Semana Santa, y en verano&rdquo;, explica la presidenta del centro. Ejemplo de esta buena acogida fue la llegada en marzo de la maestra lama Etsun Khandro Rimpoch&eacute;, con una agenda internacional que la trajo desde Londres y &Aacute;msterdam hasta la Ribagorza para congregar a m&aacute;s de 200 practicantes budistas durante un fin de semana. En junio, el centro se prepara para una cita esperada: la de su fundador Kyabche Kalu Rimpoch&eacute;, quien considera Panillo como su cuartel general en Europa.
    </p><h3 class="article-text">De la acogida esc&eacute;ptica a las paellas compartidas</h3><p class="article-text">
        Pero no siempre fue f&aacute;cil para esta comunidad budista decidida a prosperar en tierras lejanas. &ldquo;En los primeros a&ntilde;os de andadura los vecinos mostraron extra&ntilde;eza y recelo. Desconoc&iacute;an qu&eacute; actividades iban a desarrollar en el municipio o cu&aacute;les eran sus h&aacute;bitos y costumbres. Recibieron su llegada con escepticismo, nunca con rechazo&rdquo;, matiza el alcalde de Graus. Con el tiempo y la convivencia los lamas se han ido integrando en la cotidianeidad de la comarca y las poblaciones aleda&ntilde;as se han beneficiado de su atractivo recibiendo turistas y nuevos residentes. As&iacute;, el l&iacute;der espiritual del centro, el lama Drubgy, mantiene una colaboraci&oacute;n muy estrecha tanto con las autoridades de Graus y Panillo, que nunca faltan a la celebraci&oacute;n en febrero del a&ntilde;o nuevo tibetano, como con los p&aacute;rrocos de ambas localidades. Una complicidad que tambi&eacute;n les ha llevado a compartir mesa y sobremesa, tal y como desvela el edil grausino: &ldquo;Con el lama Drugby nos juntamos a veces a reflexionar y a comer paella de verduras, porque ellos son vegetarianos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38484bf1-66db-4193-a8cb-1e845f14c18c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cifras del Ayuntamiento de Graus, entre 13.000 y 15.000 personas al a&ntilde;o visitan el templo budista. &ldquo;El lamasterio suscita el inter&eacute;s de mucha gente, no solo de creyentes, sino de personas que buscan traer un poco de paz a sus vidas a trav&eacute;s de la meditaci&oacute;n, el yoga o el <em>mindfulness</em>&rdquo;, se&ntilde;ala Lag&uuml;ens.
    </p><p class="article-text">
        El silencio, la estepa salpicada de aliagas, pinares y olivos. La belleza del entorno natural de Panillo ha cruzado fronteras generando la afluencia de visitantes de otras comunidades y latitudes, de personalidades de la econom&iacute;a, de la pol&iacute;tica o del cine, como el actor estadounidense Richard Gere, budista reconocido y defensor de la causa tibetana en todo el mundo. Quiz&aacute; las palabras del grausino m&aacute;s internacional, Joaqu&iacute;n Costa, llegaron hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os a los o&iacute;dos de los budistas fundadores y determinaron su asentamiento. &Eacute;l ya lo dej&oacute; escrito: &ldquo;En este laberinto de monta&ntilde;as del Alto Arag&oacute;n, que hace pensar en un gigantesco florecimiento de la tierra, y en las cuales parece que se respira a&uacute;n el aliento virginal de la creaci&oacute;n, la Naturaleza, m&aacute;s que convidar, obliga al recogimiento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Silvia de Félix]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tibet-pirineo-panillo-desarrollo-ribagorza_1_1577465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 21:00:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a42a3e4-fce2-4ec7-afae-a250a6c77546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1612545" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a42a3e4-fce2-4ec7-afae-a250a6c77546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1612545" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un trozo de Tíbet en el Pirineo: la comunidad budista de Panillo, motor zen de desarrollo en la comarca oscense de la Ribagorza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a42a3e4-fce2-4ec7-afae-a250a6c77546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tíbet,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
