<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ingémino Padrón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ingemino_padron/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ingémino Padrón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517433/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La anunciación de la absolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/anunciacion-absolucion_129_6487943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0bcf1e8-50b2-4751-971b-8bb81efa5b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anunciación de la absolución"></p><p class="article-text">
        Hace semanas que se ven&iacute;a divulgando en la isla de Lanzarote una informaci&oacute;n en apariencia secreta o confidencial, nada menos que el desenlace absolutorio de la sentencia de la Bodega Stratvs. El juicio del caso Stratvs qued&oacute; visto para sentencia a finales del pasado mes de julio y, desde entonces, han transcurrido m&aacute;s de cuatro meses hasta que se ha emitido el fallo, una tardanza previsible debido a la complejidad y el volumen de la causa. Por lo que se ven&iacute;a contando, predecible ha sido tambi&eacute;n el sentido de la sentencia, que no ha visto reproche penal alguno en la construcci&oacute;n de la Bodega Stratvs.
    </p><p class="article-text">
        La filtraci&oacute;n proced&iacute;a &mdash;se dec&iacute;a&mdash; de fuentes bien informadas y dignas de todo cr&eacute;dito, que no eran citadas, y circulaba de boca a o&iacute;do desde hac&iacute;a varias semanas. El susurro aseguraba que la sentencia de la Secci&oacute;n Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas ser&iacute;a absolutoria.<em> Sottovoce</em>, en voz baja, de uno en uno, se fue propagando el secreto hasta alcanzar a todos los rincones de la isla. El cuerpo social fue debidamente preparado para que el impacto de la indecorosa absoluci&oacute;n fuera &iacute;nfimo y pasara desapercibido, de forma que cuando se dictara la sentencia, ya se sab&iacute;a lo que iba a pasar. Todos ya lo sab&iacute;an. Al final, ha sucedido lo esperado, lo anunciado: el misterio de la inocencia hecha carne ha sido desvelado.
    </p><p class="article-text">
        En el juicio se dirim&iacute;a la legalidad de la construcci&oacute;n de una bodega en el Espacio Natural Protegido de La Geria, en Lanzarote, puesto que, seg&uacute;n obra en el expediente y seg&uacute;n la sentencia misma, no se realiz&oacute; conforme a la autorizaci&oacute;n otorgada por el Gobierno de Canarias y la posterior licencia municipal. Lo que finalmente se construy&oacute; multiplica por 13 lo que hab&iacute;a sido autorizado, que consist&iacute;a en la rehabilitaci&oacute;n de una vivienda y la construcci&oacute;n de un almac&eacute;n subterr&aacute;neo de 900 metros cuadrados. Tras las obras, se demoli&oacute; la casa y se construy&oacute; otro complejo mucho mayor, de unos 12.000 metros cuadrados m&aacute;s, usurpando fincas de otra titularidad, desplazado de la ubicaci&oacute;n original y con usos comerciales y tur&iacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n urban&iacute;stica, medioambiental y de ordenaci&oacute;n territorial prohib&iacute;a el proyecto al tratarse de uno de los lugares m&aacute;s protegidos de la isla, por lo que las instalaciones fueron precintadas en diciembre de 2013 por orden judicial, como medida cautelar durante la instrucci&oacute;n de esta causa. A d&iacute;a de hoy, contin&uacute;an cerradas. En el banquillo se sentaron diez acusados que asistieron a casi una treintena de sesiones durante m&aacute;s de medio a&ntilde;o y que se vieron interrumpidas temporalmente por la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19. Todos han sido declarados inocentes, con lo que tambi&eacute;n quedan exculpadas las administraciones intervinientes, incluida la auton&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sus alegatos finales, los abogados pidieron la absoluci&oacute;n de sus defendidos, mientras que la Fiscal&iacute;a y la acusaci&oacute;n popular, ejercida por la Asociaci&oacute;n Transparencia Urban&iacute;stica, expresaron que los delitos por los que estaban acusados quedaron plenamente acreditados durante el juicio. Para el principal encausado y propietario de la bodega, Juan Francisco Rosa, la Fiscal&iacute;a manten&iacute;a una petici&oacute;n de 15 a&ntilde;os de c&aacute;rcel, mientras que Transparencia Urban&iacute;stica elevaba la solicitud a 21 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Habr&aacute; que esperar a ver si ambas recurren el fallo de la Audiencia Provincial de Las Palmas ante la instancia judicial superior.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio Fiscal reiter&oacute; en sus conclusiones su petici&oacute;n de que la bodega sea demolida, o que quede en el estado m&aacute;s parecido al terreno original. En contra de lo sostenido por las defensas, la Fiscal&iacute;a consider&oacute; sobradamente acreditado que lo construido no solo es ilegal, sino tambi&eacute;n ilegalizable. La pirueta final es digna de figurar como caso de estudio en las facultades de Derecho: la sentencia reconoce que el exceso de lo construido en la Bodega Stratvs sin autorizaci&oacute;n podr&iacute;a ser derribado, pero sostiene que no es delito.
    </p><p class="article-text">
        La Secci&oacute;n Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas tampoco considera que se cometiera un delito contra el patrimonio hist&oacute;rico al demoler la vivienda preexistente en este espacio protegido para construir la bodega. Los magistrados sostienen que, a pesar del &ldquo;loable esfuerzo po&eacute;tico&rdquo; de la Fiscal&iacute;a, no se ha conseguido acreditar que la casa fuera digna de protecci&oacute;n. Una zafia concepci&oacute;n de la poes&iacute;a de la que presumen y que requerir&aacute; un an&aacute;lisis posterior, como toda la sentencia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la vista del fallo, queda confirmado el runr&uacute;n que circulaba anunciando la absoluci&oacute;n de los acusados y la proclamaci&oacute;n, <em>urbi et orbi</em>, de la inocencia de todos ellos. Para ello se ha utilizado la t&eacute;cnica del adormecimiento social y el amorosamiento de la opini&oacute;n p&uacute;blica, al preparar mentalmente a la poblaci&oacute;n para la sentencia absolutoria y minimizar as&iacute; el esc&aacute;ndalo. S&oacute;lo faltaba un contexto propicio que desviara la atenci&oacute;n colectiva y las miradas indiscretas hacia otros focos, otros esc&aacute;ndalos mucho m&aacute;s llamativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La bandeja de la distracci&oacute;n se sirvi&oacute; con un primer plato consistente en una nutritiva carta dirigida al Rey y firmada por varias decenas de ex oficiales del Ej&eacute;rcito del Aire jubilados que despide tufo <em>guerracivilista</em> mezclado con ruido de sables, aunque prost&aacute;ticos y herrumbrientos. El segundo plato consisti&oacute; en un sustancioso rechazo del Tribunal Supremo a la concesi&oacute;n del tercer grado penitenciario a los pol&iacute;ticos catalanes encausados por el <em>proc&eacute;s</em>. Todo ello regado abundantemente con vinos Stratvs.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muy probablemente, la sentencia ser&aacute; recurrida, y, aunque se esperaba que no propusiera condenas tras una profusa anunciaci&oacute;n de la absoluci&oacute;n, sus efectos nocivos se expanden entre la poblaci&oacute;n que todav&iacute;a cree en la justicia. El m&aacute;s importante es la desmoralizaci&oacute;n y el des&aacute;nimo, ya que el fallo expresa que nada ni nadie van a impedir que se alteren las situaciones de privilegio en la isla. De paso, trata de disuadir a otros de embarcarse en pleitos, al propagar que no sirven para nada: el grande gan&oacute; y el chico perdi&oacute;. El promotor de la bodega ensanchar&aacute; su leyenda de hombre intocable e inalcanzable, y a&ntilde;adir&aacute; una nueva instalaci&oacute;n ilegal a su ramillete de propiedades tur&iacute;sticas. Lo de siempre y como siempre, vaya: este es el verdadero mensaje de la anunciaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ingémino Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/anunciacion-absolucion_129_6487943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Dec 2020 14:24:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0bcf1e8-50b2-4751-971b-8bb81efa5b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="204154" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0bcf1e8-50b2-4751-971b-8bb81efa5b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="204154" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La anunciación de la absolución]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0bcf1e8-50b2-4751-971b-8bb81efa5b3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tren de Enric Miralles entre el Aeropuerto de Lanzarote y Arrecife]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tren-enric-miralles-aeropuerto-lanzarote-arrecife_132_6286955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Una propuesta para los fondos de reactivación de Canarias</p></div><p class="article-text">
        El arquitecto Enric Miralles (Barcelona, 1955 - 2000) plante&oacute; la posibilidad de proyectar la ciudad de Arrecife como una ciudad lineal, cuyos l&iacute;mites longitudinales estar&iacute;an comprendidos entre el Aeropuerto C&eacute;sar Manrique - Lanzarote y el Islote de Fermina. La distancia entre el aeropuerto y el Islote se cubrir&iacute;a con un tren que permitir&iacute;a hacer accesible cualquier punto en un lapso de tiempo inferior a 20 minutos. <em>Islas flotantes. Por un largo Arrecife</em> es el t&iacute;tulo de la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los fondos europeos de reconstrucci&oacute;n para afrontar la crisis ocasionada por la pandemia de la covid-19 son una oportunidad &uacute;nica para impulsar el crecimiento econ&oacute;mico y acelerar transformaciones estructurales en &aacute;mbitos cruciales, como la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y la cohesi&oacute;n social y territorial. Dado que la idea de Enric Millares conecta con estos criterios, &iquest;por qu&eacute; no rescatarla, desarrollarla e incluirla en el marco del Plan Nacional de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia, recientemente presentado por el presidente del Gobierno del Estado? &iquest;O incorporarla al Plan Reactiva Canarias que concita una amplia concertaci&oacute;n p&uacute;blico-privada en el Archipi&eacute;lago? 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de Miralles surgi&oacute; en el contexto del <em>Proyecto Marina de Arrecife</em>. <em>Tres propuestas para pensar la ciudad</em>, presentada por la Fundaci&oacute;n C&eacute;sar Manrique (FCM) en 1998 con motivo del bicentenario de la municipalidad de Arrecife. La FCM puso en marcha dicho proyecto para cooperar con las instituciones locales a la hora de dise&ntilde;ar el litoral de la ciudad, una pieza urbana de extraordinario valor que hasta entonces se encontraba &mdash;y se encuentra todav&iacute;a&mdash; desatendida por parte de los responsables p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        El contenido de la iniciativa inclu&iacute;a como actividad central el programa&nbsp;<em>Tres propuestas para pensar la ciudad</em>, consistente en el encargo a tres arquitectos de reconocido prestigio internacional de tres propuestas de actuaci&oacute;n urban&iacute;stica en el litoral de Arrecife y su entorno, que ser&iacute;an mostradas en una exposici&oacute;n y debatidas en unas jornadas de encuentro con los ciudadanos. El encargo fue realizado a los arquitectos Carlos Jim&eacute;nez, Enric Miralles y Juan Navarro Baldeweg acompa&ntilde;ados respectivamente en sus proyectos por los cr&iacute;ticos Luis Fern&aacute;ndez-Galiano, Ignasi de Sol&agrave;-Morales y Sim&oacute;n March&aacute;n Fiz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/71ffd365-19f9-473d-ab45-b0d0e40f0ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Miralles observ&oacute; &ldquo;el cruce de dos trayectorias sobre la isla: la trayectoria del avi&oacute;n, y la conexi&oacute;n directa del aeropuerto con la ciudad... en este cruce debe producirse el paisaje donde la ciudad se hace coherente con la isla...&rdquo;. Se&ntilde;al&oacute; &ldquo;un modelo insensato de ciudad que se cierra a la isla y que no consigue con un esquema radial escapar a los cinturones que la van cerrando. Mucho mejor, un paisaje que, tal como en un pasado se construy&oacute; alrededor del puerto, ahora aproveche el aeropuerto. Creemos que pensar la isla en su globalidad es la &uacute;nica manera de entenderla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el borde superior de <em>Islas flotantes. Por un largo Arrecife</em>, una franja sinuosa &mdash;que evocaba los perfiles volc&aacute;nicos&mdash;, en su mayor&iacute;a formada por zonas verdes, delimitaba la ocupaci&oacute;n transversal del suelo. La organizaci&oacute;n interna del nuevo tramo urbano se efectuaba a partir de m&oacute;dulos espaciales circulares definidos por un radio de tiempo, aproximadamente ocho minutos, de movilidad peatonal &mdash;la distancia que un peat&oacute;n est&aacute;ndar puede recorrer sin dificultades en sus operaciones&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El arquitecto se fij&oacute; en dos cosas para su propuesta: en los volcanes y en los sombreros. La silueta de ambos las uni&oacute; en un trabajo de cester&iacute;a de ca&ntilde;a, mimbre y p&iacute;rganos formando una especie de panera abombada con la forma de Lanzarote. Fue as&iacute; como seccion&oacute; la isla, mediante la repetici&oacute;n de un material flexible adaptado al perfil de cada uno de los volcanes: el mismo acto de moldeo que realizan los conejeros con sus sombreros en sus cabezas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_50p_1004564.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_50p_1004564.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_75p_1004564.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_75p_1004564.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_default_1004564.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_default_1004564.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aa5dc3c2-7797-4edf-91e9-50fd2c9fca9d_1-1-aspect-ratio_default_1004564.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de estas dos acciones manuales, una sobre la otra y ambas tirando de ellas mismas, giraba el resto de documentaci&oacute;n, planos, maquetas y fotomontajes, que realiz&oacute; como interpretaci&oacute;n de un territorio. Miralles asoci&oacute; isla, volc&aacute;n y sombrero como t&eacute;rminos propios de una individualidad. La maqueta de la propuesta <em>Islas flotantes</em> form&oacute; parte de la exposici&oacute;n <em>Proyecto Marina de Arrecife. Tres propuestas para pensar la ciudad</em> y se exhibi&oacute; entre noviembre de 1998 y enero de 1999.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el arquitecto Luis D&iacute;az Feria elabor&oacute; <em>BU Litoral</em>, una propuesta de creaci&oacute;n de un tranv&iacute;a para el borde urbano litoral de Arrecife y su conurbaci&oacute;n. El nombre se inspir&oacute; en los surrealistas&nbsp;<em>BU&nbsp;</em>espinosianos, recogidos en el cap&iacute;tulo sobre el mapa&nbsp;<em>b&uacute;ico</em>&nbsp;(Agust&iacute;n Espinosa:&nbsp;<em>Lancelot, 28&ordm; 7&rsquo; [Gu&iacute;a integral de una isla atl&aacute;ntica]</em>). <em>BU Litoral</em> responde a la idea de un medio de transporte p&uacute;blico y colectivo para la fachada mar&iacute;tima en el que discurre el corredor de mayor demanda en toda la isla, incluida la Rambla Medular y la conurbaci&oacute;n de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La proposici&oacute;n hace referencia a un tranv&iacute;a ligero, de superficie, no ruidoso, no contaminante y alimentado por energ&iacute;as alternativas, barato, relativamente r&aacute;pido siempre que no comprometa la seguridad vial, eficiente, aut&oacute;nomo &mdash;que no precise l&iacute;neas de tendidos&mdash; y que enlace una unidad urban&iacute;stica que tiende a tejerse todav&iacute;a m&aacute;s en el futuro, conformada por Costa Teguise - Puerto de Los M&aacute;rmoles - Arrecife (incluida la Rambla Medular) - Playa Honda/Aeropuerto - Puerto del Carmen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa afectar&iacute;a a un &aacute;rea que registra casi el 80 por ciento de la movilidad motorizada que contabiliza Lanzarote y, potencialmente, ofrecer&iacute;a una alternativa de transporte a una poblaci&oacute;n total real de hecho &mdash;tur&iacute;stica y no tur&iacute;stica&mdash; que super&oacute; las 150.000 personas en 2019. A esta cifra habr&iacute;a que a&ntilde;adir los usuarios que pudieran utilizar este sistema de transporte desde o hacia el Aeropuerto y el Puerto de Arrecife.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea considera el territorio antes citado y su poblaci&oacute;n como un todo indivisible que posee unas necesidades de movilidad motorizada que deben ser convenientemente atendidas. Asimismo, pretende favorecer la cohesi&oacute;n interna de dicho espacio desde una perspectiva supramunicipal, es decir, m&aacute;s pr&oacute;xima a una concepci&oacute;n de &aacute;rea metropolitana que a peque&ntilde;os espacios acotados por artificiosos l&iacute;mites municipales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>BU Litoral</em> desplazar&iacute;a al autom&oacute;vil privado de su situaci&oacute;n de hegemon&iacute;a en el transporte de personas en el frente litoral que discurre entre Costa Teguise y Puerto del Carmen, lo cual aportar&iacute;a sosiego, seguridad vial y una invitaci&oacute;n a abrir dicho territorio al mar a residentes y transe&uacute;ntes. Tambi&eacute;n propiciar&iacute;a que el litoral se erija en un punto de encuentro peatonal, pudiendo favorecer el desarrollo de otros medios de movilidad no motorizada. Otro beneficio consistir&iacute;a en unir los accesos a la ciudad o a los n&uacute;cleos tur&iacute;sticos desde grandes infraestructuras de almacenamiento de autom&oacute;viles mediante aparcamientos disuasorios en las afueras.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se realiz&oacute; una estimaci&oacute;n de los costes en base a la experiencia de la introducci&oacute;n del tranv&iacute;a moderno de superficie en los pa&iacute;ses industrializados en los a&ntilde;os ochenta del siglo pasado. El coste global, incluidas las infraestructuras, operaciones de urbanizaci&oacute;n y de renovaci&oacute;n urbana asociadas al sistema, la construcci&oacute;n de talleres y cocheras y el material m&oacute;vil, podr&iacute;a oscilar en aquel momento entre los 3,5 y 5 millones de euros por kil&oacute;metro, dada la orograf&iacute;a insular. Una vez completada la red, el itinerario tendr&iacute;a unos 25 kil&oacute;metros de longitud.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin desmerecer otras valiosas aportaciones surgidas en los &uacute;ltimos tiempos como expresi&oacute;n del pensamiento vanguardista y maduro que anida en Lanzarote, y que, por razones de espacio, no es posible abordar aqu&iacute;, se abre ante la poblaci&oacute;n de Lanzarote y los representantes de sus instituciones p&uacute;blicas una oportunidad &uacute;nica para reflexionar sobre una iniciativa innovadora, ambiciosa y de gran capacidad de transformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ingémino Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tren-enric-miralles-aeropuerto-lanzarote-arrecife_132_6286955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2020 19:56:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El tren de Enric Miralles entre el Aeropuerto de Lanzarote y Arrecife]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cloaca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cloaca_132_1566685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quiso el destino que el despilfarro de &ldquo;la celebraci&oacute;n&rdquo; del centenario del nacimiento de C&eacute;sar Manrique que organiza el Cabildo de Lanzarote coincida en el tiempo con la ratificaci&oacute;n e incremento de las condenas judiciales contra Francisco J. Chavanel y sus secuaces, fundamentalmente el grupo medi&aacute;tico <em>Lancelot</em>, del que es propietario Juan Francisco Rosa. Esta coincidencia facilita la comprensi&oacute;n de una vieja forma de proceder de la cloaca conejera, en la que bastar&iacute;a con sustituir el nombre del periodista Chavanel por el del cuestionado y desacreditado profesor de arte Fernando Castro Borrego.
    </p><p class="article-text">
        La cloaca ha desplegado de nuevo los mismos m&eacute;todos e id&eacute;nticos procedimientos, que consisten en traer de fuera a alguien estrellado, es decir, una supuesta estrella en franca decadencia para que act&uacute;e como ariete al servicio de los mismos intereses. Ayer, se recurri&oacute; al deca&iacute;do Chavanel contra el juez Pamparacuatro y el fiscal Stampa, tratando de manchar la instrucci&oacute;n del Caso Uni&oacute;n para tapar la corrupci&oacute;n y a sus autores; hoy se echa mano de un desprestigiado Castro Borrego contra C&eacute;sar Manrique y la fundaci&oacute;n que cre&oacute; para preservar su obra y su pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo que persigue la sentina es la manipulaci&oacute;n y la tergiversaci&oacute;n de la realidad con la excusa del centenario del artista. Se introduce as&iacute; un nuevo relato que consiste en rebajar la dimensi&oacute;n art&iacute;stica de C&eacute;sar Manrique, situarlo al lado de los especuladores y los agresores contra el territorio, negar la legitimidad de su fundaci&oacute;n para gestionar y reivindicar al artista y, por &uacute;ltimo, banalizar el debate con el argumento de que lo importante es la isla, su paisaje y su paisanaje, y no el artista.
    </p><p class="article-text">
        En estas tareas de construcci&oacute;n de una realidad paralela se afanan, junto a Castro Borrego, algunos personajes de la vida local adscritos al r&eacute;gimen de la vulgaridad cultural instaurado por Coalici&oacute;n Canaria &mdash;Juan Gopar, F&eacute;lix Hormiga, Ildefonso Aguilar, Rub&eacute;n Acosta, Carmensa de la Hoz&hellip;&mdash;, quienes, junto a otros colaboradores, tratan de igualar a C&eacute;sar Manrique con la mediocridad. Sus intenciones no se prestan a equ&iacute;vocos, al intentar rebajar a C&eacute;sar tanto para arrebatarle su condici&oacute;n de artista cuanto la innegable dimensi&oacute;n universal de sus propuestas. Para Castro Borrego y compa&ntilde;&iacute;a, en la charca todos son artistas, incluso Brito y Soto, sus dos grandes referencias.
    </p><p class="article-text">
        Tras el apunte realizado por Agust&iacute;n Espinosa, Lanzarote buscaba un autor, y es la lectura que hace C&eacute;sar Manrique la que lo legitima para estampar su firma y le da autor&iacute;a con su obra: no es la cosa en s&iacute;, &ldquo;es la cosa en m&iacute;&rdquo;. Francisco Calvo Serraller observ&oacute; que C&eacute;sar Manrique &ldquo;era m&aacute;s que un destacado artista pl&aacute;stico entre los surgidos en nuestro pa&iacute;s tras la guerra civil. Es verdad que se dio a conocer primero como pintor y escultor, alcanzando un notable prestigio como un brillante seguidor del informalismo mat&eacute;rico espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os cincuenta, pero, junto a estas cualidades, demostr&oacute; tambi&eacute;n pronto poseer inquietudes no limitadas al espacio del marco de un cuadro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El historiador, ensayista, cr&iacute;tico de arte y catedr&aacute;tico universitario espa&ntilde;ol que dirigi&oacute; el Museo del Prado, al referirse sobre la estancia de C&eacute;sar Manrique en Nueva York, ha se&ntilde;alado que &ldquo;fue all&iacute; donde se suscitaron sus primeras preocupaciones acerca de la integraci&oacute;n entre arte y naturaleza, mucho antes de que se pusiera de moda el ecologismo. De regreso a Espa&ntilde;a, C&eacute;sar Manrique se entreg&oacute; a la que ser&iacute;a la gran obra de su vida, su obra de arte total: a Lanzarote, su isla natal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Debe ser dif&iacute;cil para Castro Borrego digerir que una autoridad de la talla de Calvo Serraller haya situado a C&eacute;sar Manrique a tama&ntilde;a altura, y que el escritor y catedr&aacute;tico de Literatura Nilo Palenzuela lo haya desenmascarado hace escasas fechas: &ldquo;Hay cr&iacute;ticos de arte que en Canarias han desarrollado buena parte de su obra en las cocinas del poder pol&iacute;tico e institucional. Siempre han estado ah&iacute;. Pertenecen al paisaje. En este entorno se halla el perfil de Fernando Castro Borrego&rdquo;. Ante el silencio de los corderos, abrumador en Canarias, la pluma de Nilo Palenzuela es la excepci&oacute;n que se ha alzado para poner cada cosa en su sitio.
    </p><p class="article-text">
        Castro y sus coros y danzas, a los que se ha sumado con indisimulado entusiasmo Marcial Mart&iacute;n, faltan a la verdad cuando afirman que el Cabildo siempre ha colaborado con C&eacute;sar Manrique, ya que hubo episodios de estrecha cooperaci&oacute;n, como bajo la presidencia de Jos&eacute; Ram&iacute;rez (1960-1974), otros de escasa o nula cooperaci&oacute;n, as&iacute; fue bajo la presidencia de Antonio Lorenzo (1979-1983) y otros de menosprecio, desprecio y abierta agresi&oacute;n hacia el artista, como sucedi&oacute; tras la llegada de Dimas Mart&iacute;n a la presidencia, en 1991.
    </p><p class="article-text">
        No se debe pasar por alto que los actos del centenario que &ldquo;celebra&rdquo; el Cabildo de Lanzarote, con la colaboraci&oacute;n del Gobierno de Canarias, est&aacute;n siendo instrumentalizados por Coalici&oacute;n Canaria para desarrollar su campa&ntilde;a electoral al m&aacute;s puro estilo populista conejero: pan y circo a tutipl&eacute;n. Estos actos ileg&iacute;timos son la pantalla tras la que se oculta una vendetta de los enemigos de C&eacute;sar Manrique y de su fundaci&oacute;n, los especuladores y los devoradores del territorio y los aniquiladores del testamento del artista y sus cortesanos: los variopintos artistas locales que viven a la sombra del presupuesto p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Comandados por Castro Borrego, los habitantes de la cloaca han salido de cacer&iacute;a contra C&eacute;sar Manrique y la fundaci&oacute;n, el mismo acoso al que sometieron al juez Pamparacuatro, al fiscal Stampa, a los investigadores judiciales de la UCO y a los denunciantes del Caso Uni&oacute;n. Habr&aacute; que estar atentos a los nuevos actores del sumidero, de a tanto el metro, para determinar en su momento cu&aacute;nto nos cuesta este despilfarro de recursos p&uacute;blicos para agredir la memoria de C&eacute;sar y a la instituci&oacute;n que la custodia, adem&aacute;s de anotar este episodio en sus trayectorias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ingémino Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cloaca_132_1566685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2019 20:08:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La cloaca]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
