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    <title><![CDATA[elDiario.es - Regina Lagos González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/regina_lagos_gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Regina Lagos González]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ante la crisis socioecológica… ¿esperanza activa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/crisis-socioecologica-esperanza-activa_132_2729670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6a20fe0-f9eb-4bc8-b361-1e11d905b4c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante la crisis socioecológica… ¿esperanza activa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es importante poner sobre la mesa que para activar a gran parte de la población no solo se necesita que la información llegue</p><p class="subtitle">Las herramientas emocionales y sociales son también claves para que los individuos logren abordar esta crisis y sean capaces de digerir e integrar dicha información</p><p class="subtitle">A la idea de esperanza hay que sumarle la parte "activa", apuntando hacia la necesidad de tomar partido en la creación de un futuro deseable, siendo partícipes activos en esta construcción</p></div><p class="article-text">
        Ante la compleja crisis socioecol&oacute;gica a la que nos enfrentamos a escala planetaria, &iquest;c&oacute;mo no caer en la desesperanza? &iquest;C&oacute;mo ser capaces de digerir esta situaci&oacute;n y poder llevar una &ldquo;vida buena&rdquo;? &iquest;C&oacute;mo no sucumbir al &ldquo;qu&eacute; m&aacute;s da&rdquo; o al negacionismo y continuar con este estilo de vida insostenible pero (para bastante gente en los pa&iacute;ses centrales del sistema) lleno de comodidades?
    </p><p class="article-text">
        Tal y como se puede ver, las distop&iacute;as pueblan diferentes g&eacute;neros art&iacute;sticos: literatura, cine o series conducen nuestra imaginaci&oacute;n hacia futuros donde poco espacio queda para otros tonos m&aacute;s all&aacute; de los grises y negros. Frente a estas propuestas hay quienes, comprendiendo la coyuntura a la que nos enfrentamos, han decidido apostar por ofrecer herramientas para que seamos capaces de aliviar parte del peso que supone el hacerse cargo de esta situaci&oacute;n, y que consigamos mirar con otros ojos los proyectos que tenemos delante.
    </p><p class="article-text">
        A un nivel m&aacute;s general se puede hablar de las utop&iacute;as reales de <a href="https://www.akal.com/libro/construyendo-utopias-reales_35032/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erik Olin Wright</a>, quien parte del imaginar un futuro distinto y del nutrirse de los ideales emancipatorios, pero tomando como base las potencialidades humanas y coyunturales existentes, dando lugar a &ldquo;otros mundos&rdquo; o sociedades conformados por instituciones que sean capaces de dar respuesta al mundo actual. Otro caso muy sonado es el de Naomi Klein, quien en su libro <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rZoT9M-EJt4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima</a>&nbsp;considera que la crisis clim&aacute;tica puede ser esa v&iacute;a para lograr una transformaci&oacute;n econ&oacute;mica real y que, adem&aacute;s, se establezca como el &ldquo;gran empuj&oacute;n&rdquo; que congregue e impulse a todos esos movimientos que est&aacute;n divididos.
    </p><p class="article-text">
        En una clave tan pr&aacute;ctica como la de E. O. Wright, pero menos institucional, tenemos el caso de Joanna Macy y Chris Jonhstone, quienes han buscado con su libro Esperanza activa. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YMoxpxC83rA&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo afrontar el desastre mundial sin volvernos locos</a>&nbsp;ofrecer diferentes claves para no caer en lo que han considerado dos de los grandes relatos de nuestro tiempo: el basado en ponerse una venda ante los ojos para continuar pensando que todo va a seguir como hasta ahora; y aquel en el que, aun siendo conscientes de la situaci&oacute;n, derivamos hacia la par&aacute;lisis y el derrotismo a causa de la dificultad de las tareas que han de realizarse.
    </p><p class="article-text">
        En esta propuesta se ofrecen claves para ser parte un relato que se ha denominado de diferentes maneras: Revoluci&oacute;n Ecol&oacute;gica, Revoluci&oacute;n de la Sostenibilidad o la Revoluci&oacute;n Necesaria. Macy,&nbsp;<a href="https://www.15-15-15.org/webzine/2019/02/03/bailar-con-sistemas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudiosa del budismo y la teor&iacute;a de sistemas</a>, y Johnstone, experto en resiliencia, le han dado su propio toque y lo han denominado &ldquo;El Gran Giro&rdquo;: un proyecto basado en construir estrategias para llevar a cabo esa transici&oacute;n hacia un mundo mejor o, simplemente, un mundo habitable en condiciones buenas.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de Joanna y Chris este proyecto pasa por un cambio a diversos niveles, y uno de ellos es el conceptual. Realizan, de manera principal, esta tarea con la esperanza, dejando de lado la acepci&oacute;n tradicional donde se concibe como un estado que se origina cuando aquello que nos gustar&iacute;a que sucediera tiene grandes posibilidades de hacerlo. Por el contrario, apuestan por entenderla a trav&eacute;s del deseo, es decir, del mismo imaginar un futuro deseable, desbloqueando muchas de las posibilidades que, por la propia definici&oacute;n, se dejaban de lado en la anterior concepci&oacute;n. A esta idea de esperanza le a&ntilde;aden una parte crucial: la parte &ldquo;activa&rdquo;, apuntando hacia la necesidad de tomar partido en la creaci&oacute;n de este futuro deseable, siendo part&iacute;cipes activos en esta construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es una evidencia que cada vez m&aacute;s personas est&aacute;n contribuyendo a construir ese futuro deseado. Movimientos como Extinction Rebellion, Fridays For Future o Juventud por el Clima son prueba de ello, y activistas que ya llevan d&eacute;cadas trabajando por construir un cambio efectivo se est&aacute;n nutriendo de este nuevo empuj&oacute;n que da la alarma acerca de la necesidad de actuar de inmediato. Pero es importante poner sobre la mesa que para activar a gran parte de la poblaci&oacute;n no solo se necesita que la informaci&oacute;n llegue. Esta es una parte crucial, s&iacute;, pero hay otras dimensiones tambi&eacute;n esenciales que es preciso no dejar de lado: las herramientas emocionales y sociales son tambi&eacute;n claves para que los individuos logren abordar esta crisis y sean capaces de digerir e integrar dicha informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Macy y Johnstone se instalan ah&iacute;. Realizan una tarea informativa, pero sobre todo formativa, proporcionando herramientas para que, una vez que somos conscientes de la crisis socioecol&oacute;gica multinivel, seamos capaces de no desistir en el intento de contribuir a ese cambio hacia nuevos modelos sociales y econ&oacute;micos, hacia la creaci&oacute;n de nuevas maneras de habitar y relacionarnos. En definitiva, de ser y estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr esto trabajan desde planos m&aacute;s all&aacute; de lo epist&eacute;mico y cognitivo, y transitan tambi&eacute;n lo emocional y lo social. El dolor, la frustraci&oacute;n o la impotencia son tres estados que en muchas ocasiones se adue&ntilde;an de las personas tras ser estas conscientes de la tarea que hay que realizar (o bien cunden entre quienes llevan tiempo trabajando por este cambio y se topan con demasiadas piedras por el camino).
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, Joanna y Chris remarcan la necesidad de expresar estas emociones y de ver m&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n negativa. El dolor, por ejemplo, no ha de reprimirse: lo consideran un indicador que no solo nos alerta del peligro, sino que tambi&eacute;n revela nuestra profunda preocupaci&oacute;n. Es, al fin y al cabo, una expresi&oacute;n saludable de nuestra pertenencia a la vida. Pero no solo eso, sino que el dolor tambi&eacute;n funciona como una alerta: aceptar que existe y localizar su fuente tambi&eacute;n puede ayudar a reconducir la direcci&oacute;n, tal y como sucede con los bucles de retroalimentaci&oacute;n negativa que nos expone la teor&iacute;a de sistemas. Negarlo puede hacer que no redirijamos nuestras acciones, y a nivel social ello puede tener consecuencias que a estas alturas quiz&aacute; no nos sea posible permitirnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro estado muy com&uacute;n es la impotencia que surge, por definici&oacute;n, de la falta de poder. Para ahondar m&aacute;s detalladamente en este estado analizan el concepto de poder, que bajo la l&oacute;gica capitalista ha pasado a ser una posesi&oacute;n, es decir, algo que se compra y vende, que se gana y se pierde, dej&aacute;ndolo subsumido bajo las relaciones de dominaci&oacute;n &iquest;Qu&eacute; pasa con la impotencia si transformamos nuestra concepci&oacute;n del poder? -se preguntan-. Para tratar de averiguarlo lanzan una propuesta: el poder-con. En este caso lo crucial es la sinergia, en virtud de la cual dos o m&aacute;s partes que colaboran obtienen resultados que no se habr&iacute;an alcanzado si hubieran ido por libre, una reformulaci&oacute;n en otros t&eacute;rminos del &ldquo;1+1 no son solo dos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, esta concepci&oacute;n del poder apuesta por dejar de lado el individualismo cr&oacute;nico tan presente en los pa&iacute;ses industrializados: la cooperaci&oacute;n y el desarrollo un enfoque m&aacute;s amplio del yo constituyen puntos de apoyo cruciales. En este sentido, el &ldquo;yo ecol&oacute;gico&rdquo; expandido de <a href="/content/edit/tratarde.org/wp-content/uploads/2011/10/ARNE-NAESS-y-la-ecosof%C3%ADa-T.ppt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arne N&aelig;ss</a>&nbsp;es una buena gu&iacute;a, pues si la definici&oacute;n del &ldquo;yo&rdquo; se entrelaza al entorno y al resto de seres que lo habitan, entonces el significado del inter&eacute;s particular y las motivaciones lo hacen con &eacute;l. De esta forma, esa lucha ya no se convierte en un sacrificio por algo ajeno, sino en una necesidad por algo com&uacute;n que propicia ese trabajo colectivo, donde la actividad individual es solo una pieza que, junto con otras muchas, moviliza un engranaje m&aacute;s grande.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, hacen hincapi&eacute; en comprender que iniciativas a escala local que parecen independientes en realidad no trabajan en solitario. Aunque las acciones se realicen a una escala m&aacute;s peque&ntilde;a, estas son piezas de un puzle mucho m&aacute;s grande cuyo conjunto puede resultar complejo de ver en panor&aacute;mica; pero significan contribuciones a un vaso que a estas alturas parece estar a punto de rebosar. Entonces, &iquest;estamos llegando ya a esa masa cr&iacute;tica que d&eacute; lugar a un gran cambio? Como esta pregunta no tiene una respuesta con fecha y hora, parece que mientras tanto tendremos que seguir apostando por no cerrar los ojos, por continuar trabajando para no llegar a puntos sin retorno, nos dicen Joanna y Chris. La incertidumbre que generan estas cuestiones tiene una doble cara, porque el no saber qu&eacute; va a pasar es tambi&eacute;n un espacio donde poder influir, trabajar e inclinar la balanza.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, consideramos necesario prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a la dimensi&oacute;n emocional (tanto de manera colectiva como individual) en los movimientos de defensa de nuestro planeta. Los debates, estudios, art&iacute;culos o videos informativos ofrecen, en muchos casos, datos devastadores o pol&eacute;micas sobre si ciertas acciones son realmente relevantes o no, sin prestar atenci&oacute;n al c&oacute;mo se sienten quienes son conscientes de esta crisis o de parte de ella. Sin atender a lo emocional un movimiento de estas dimensiones est&aacute; condenado al fracaso, pues vamos a tener que aprender a lidiar con sentimientos dif&iacute;ciles de gestionar si queremos contribuir hacia este gran cambio. Hay que estar preparadas y preparados a muchos niveles si queremos que el mirar para otro lado o la resignaci&oacute;n no sea la repuesta de las personas que a&uacute;n no se han unido a lo que Macy y Johnstone denominan &ldquo;El Gran Giro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Arias, Regina Lagos González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2019 20:13:52 +0000]]></pubDate>
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