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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andrea Liba]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andrea_liba/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andrea Liba]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El desborde era esto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/desborde_132_1002539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4a6ca77-0bbf-4c2c-b0be-616fbf03137e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desborde era esto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De poco sirve congregar a seis millones de mujeres en la calle el 8M si luego en los centros sociales, comunidades de vecinas y colectivos feministas faltan manos</p></div><p class="article-text">
        <strong>Hace dos a&ntilde;os lo petamos.</strong> Pocas feministas habr&aacute; en el Estado espa&ntilde;ol que no guarden en su memoria el recuerdo del 8M de 2018 como un hito, como un punto de inflexi&oacute;n en la capacidad de convocatoria de los movimientos feministas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Huelgas de entre dos y 24 horas y alrededor de seis millones de personas, cientos de colectivos, salieron a las calles por los derechos de las mujeres -s&iacute;, de las trans tambi&eacute;n-, contra las diferentes formas y &aacute;mbitos de violencias machistas, contra la ley de extranjer&iacute;a, en defensa de la diversidad sexual y de g&eacute;nero. En fin, que all&iacute; est&aacute;bamos todes. Bueno, casi. Faltaban las asesinadas, las presas, las internas, y muchas mujeres&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/03/comunicado-companeras-racializadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">racializadas</a> y migradas que se desmarcaron de la huelga haci&eacute;ndonos ver a las blanquitas europeas que igual ten&iacute;amos que darnos un puntito en la boca. <strong>Fue un antes y un despu&eacute;s en varios sentidos.</strong> De repente, comentan algunas veteranas del movimiento feminista, <strong>pasamos de estar las cuatro de siempre a ser miles.</strong> S&iacute;, fue emocionante. Y la tensi&oacute;n dur&oacute; hasta el a&ntilde;o pasado, que tambi&eacute;n hubo huelga de las grandes. <strong>&iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a pensar que este a&ntilde;o 2020 no iba a haber huelga?</strong> Si ahora ya todas, todes y todos somos feministas, lo tenemos clar&iacute;simo y hasta las instituciones tienen pedigr&iacute; feminista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues no. Este a&ntilde;o no hay huelga. Con excepciones, claro. Catalu&ntilde;a s&iacute; sigue apostando por esta herramienta,&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/03/ahora-nos-veis-8m-en-asturias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asturias</a> propone hacerla de cuidados, mientras que en Murcia CGT respalda legalmente una huelga de dos d&iacute;as: 8 y 9 de marzo, ya que el 8 es domingo. En Madrid,<strong>&nbsp;'revuelta feminista':</strong> un mes entero, desde el 8 de febrero, de actividades y acciones en la comunidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya el a&ntilde;o pasado, en Madrid se preguntaban si una huelga general segu&iacute;a siendo &uacute;til para el movimiento feminista. Decidieron que s&iacute;, que &ldquo;serv&iacute;a para seguir generando m&uacute;sculo feminista y seguir interpelando a muchas mujeres&rdquo;. Este a&ntilde;o en casi todo el Estado la apuesta clara es por la descentralizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Euskal Herria tocaba descansar. En octubre del a&ntilde;o pasado se celebraron unas <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/11/queremos-cambiarlo-todo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jornadas feministas hist&oacute;ricas</a>. Hac&iacute;a una d&eacute;cada desde las &uacute;ltimas. Durante tres d&iacute;as, m&aacute;s de 3.000 mujeres debatieron y pusieron nuevas necesidades sobre la mesa y empezaron a trazar los siguientes pasos del movimiento feminista vasco. El lema era <em>Salda Badago</em> (Hay Caldo, en castellano). Fijaos si hab&iacute;a caldo, que los grupos motores que organizaron el encuentro acabaron agotadas. <strong>Amaia Zufia</strong>, de <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/03/poner-la-vida-en-el-centro-es-cuestion-de-soberania/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bilgune Feminista</a>, un colectivo feminista de Euskal Herria, cuenta que ellas ten&iacute;an claro entonces que no har&iacute;an huelga, primero, por cansancio: &ldquo;<strong>El cansancio tambi&eacute;n es pol&iacute;tico y todas los personas, colectivos y movimientos necesitan ciclos</strong>. Ciclos de mucha intensidad y ciclos de distender, de relajar un poco por salud&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De aquellas jornadas evidentemente no pudo salir una hoja de ruta detallada para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, pero s&iacute; una necesidad palpable: &ldquo;<strong>Reformular los grupos motores que en los pueblos y barrios tiran del carro. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque el feminismo ha cogido mucha fuerza, a nivel organizativo estamos un poco d&eacute;biles&rdquo;</strong>, a&ntilde;ade Zufia. Cuando llevas dos a&ntilde;os con un nivel tan alto de intensidad &ldquo;es muy dif&iacute;cil cuidar los procesos (como la acogida de nuevas compa&ntilde;eras) porque al final est&aacute;s a responder a la coyuntura, a lo que viene de fuera&rdquo; y, ahora que el feminismo se ha hecho tan masivo, cuenta Amaia Zufia, &ldquo;<strong>necesitamos un tiempo de repliegue para recolocarnos, fortalecer las redes descentralizadas y repensar, como movimiento, a qu&eacute; vamos&rdquo;</strong>. <a href="https://www.elsaltodiario.com/feminismos/movimiento-feminista-8m-2020-huelga-laboral" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Explicaba&nbsp;El Salto </a>que en las jornadas &ldquo;se lleg&oacute; al acuerdo de dejar de lado la huelga laboral, en parte para apoyar con m&aacute;s fuerza la huelga general convocada para [el pasado] 30 de enero en las comunidades aut&oacute;nomas del Pa&iacute;s Vasco y Navarra bajo la consigna 'pensiones, salarios y vida digna&rdquo;. <strong>Itziar Gandarias,</strong> integrante de la <strong>Marcha Mundial de las Mujeres</strong>, dec&iacute;a tambi&eacute;n para este medio que<strong> la huelga feminista ha dado herramientas a otras huelgas</strong> como<a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/01/urtarrilak-30/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la del 30 de enero.</a>
    </p><p class="article-text">
        El movimiento feminista de Euskal Herria concluy&oacute; hace unos d&iacute;as en un comunicado que este 8 de marzo no habr&aacute; huelga como los anteriores, pero s&iacute; se volver&aacute;n a ocupar las calles &ldquo;para decir alto y claro que <strong>este modelo social es invivible para la mayor&iacute;a de las personas, sobre todo mujeres y disidentes de g&eacute;nero</strong>, e insostenible para el planeta&rdquo;. La huelga no es un fin en s&iacute; misma, sino una herramienta para la denuncia, y las feministas de Euskal Herria no quieren &ldquo;solo igualdad formal, ni igualdad para consumir sin l&iacute;mite&rdquo;, no quieren &ldquo;recetas neoliberales que profundizan la explotaci&oacute;n de muchas mujeres en otros lugares del mundo y en nuestro entorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para eso, claro, <strong>hay que bajar un par de marchas y trabajar el barrio</strong>. De poco sirve congregar a seis millones de mujeres en la calle si luego en los centros sociales, en las comunidades de vecinas, en los colectivos feministas faltan manos, est&aacute;n a medio gas. Gandarias recordaba que las jornadas feministas de octubre dieron otras claves como que el movimiento feminista deb&iacute;a ser anticapitalista y antirracista, y conclu&iacute;a que el tejido feminista que ha dado lugar dos huelgas exitosas es lo que va a permitir destinar ahora la energ&iacute;a para trabajar de forma descentralizada. &ldquo;El desborde era esto&rdquo;, dec&iacute;a para <em>El Salto</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ya no da verg&uuml;enza la palabra feminismo, ahora que est&aacute; de moda, que Zara hace camisetas maravillosas con consignas proigualdad, que partidos pol&iacute;ticos e instituciones se cuelgan una banderita morada en sus balcones cada 8 de marzo y cada 25 de noviembre, que tenemos &ldquo;feministra&rdquo; y gobierno &ldquo;guay&rdquo; de izquierdas&hellip; Y antes de que el 8M se convierta en d&iacute;a de fiesta internacional como el 1 de mayo, antes de que el sistema consiga instrumentalizar otra lucha de siglos y la neutralice, toca, como dec&iacute;a Amaia Zufia, replegarse, encoger las alas para volver a saber c&oacute;mo desplegarlas, construir la vida digna en el barrio para poder hacer mundo. Esto suena muy entre Ganhdi y Mr. Wonderful, pero es la pura verdad. La vida, y la lucha, est&aacute; en la calle y no en el Parlamento. Ya sabemos que podemos desbordar las calles, ahora toca desbordar las asambleas ciudadanas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros art&iacute;culos que pueden ser de inter&eacute;s</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/09/las-primeras-celebraciones-del-8-marzo-barcelona-1936-1938-la-participacion-electoral-la-lucha-antifascista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las primeras celebraciones del 8 de marzo en Barcelona (1936-1938). De la participaci&oacute;n electoral a la lucha antifascista</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/03/8m-tambien-nuestro-locas-liberadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Un 8 de marzo tambi&eacute;n nuestro: &iexcl;ni atadas ni drogadas, locas liberadas!</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/02/la-huelga-feminista-es-una-excusa-para-generar-movimiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;La huelga feminista es una excusa para generar movimiento&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/03/capitulo-ii-la-huelga-tiene-que-ser-por-narices-el-8-de-marzo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;La huelga tiene que ser por narices el 8 de marzo?</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/02/por-que-las-periodistas-feministas-vamos-a-hacer-huelga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Por qu&eacute; las periodistas feministas vamos a hacer huelga</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/pikara/huelga-acais-dikelen_6_875322474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">A la huelga! Aunque tus ac&aacute;is no me dikelen</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/pikara/HUELGA_6_874972522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;Me sumo a la huelga? Reflexiones desde mi profesi&oacute;n, mi g&eacute;nero y mi piel</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Liba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/desborde_132_1002539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Feb 2020 20:13:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arquitectura de los cuidados en la redacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/arquitectura-cuidados-redaccion_132_1328018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/629f0f1e-0320-43d9-9b4c-77d72b0c7a12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arquitectura de los cuidados en la redacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos que cuidarnos, pero bajar un par de marchas cuando el bolsillo anda tiritando y queremos responder a las expectativas de las lectoras y seguir haciendo las cosas de forma diferente, es complicado</p><p class="subtitle">Hablamos mucho de cuidados, pero muy poco de lo importante que es la arquitectura de nuestras redacciones para hacerlos posible</p></div><p class="article-text">
        Recuerdo cuando llegu&eacute; a la redacci&oacute;n de Pikara Magazine por primera vez, hace hoy un a&ntilde;o y un mes exactamente. Como suele ocurrir cuando llegas a un sitio, me trataron estupendamente. Pero, adem&aacute;s de eso, ya en los primeros d&iacute;as empec&eacute; a observar algunas cosas que no hab&iacute;a visto en otros espacios de trabajo. Detalles tal vez sin importancia. Un &ldquo;vete a casa a descansar&rdquo; a una compa&ntilde;era cuando ten&iacute;a un dolor de ovarios insoportable, un &ldquo;&iquest;te apetece que vayamos a tomar un pintxo y nos cuentas?&rdquo; cuando otra llegaba a media ma&ntilde;ana angustiada por un problema personal, un &ldquo;no hagas esa tarea si est&aacute;s tan agobiada&rdquo; o &ldquo;ya lo hago yo&rdquo; cuando otra compa&ntilde;era estaba al borde del colapso con su carga de trabajo, un &ldquo;&iquest;qu&eacute; tal el fin de semana?&rdquo; como primer punto del d&iacute;a en las reuniones de equipo. En el organigrama, que ahora es ligeramente diferente, &ldquo;Cuidados&rdquo; era un &aacute;rea m&aacute;s, ni m&aacute;s ni menos que &ldquo;Administraci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;Editorial&rdquo;. En el de ahora, cuidados rodea y atraviesa todo lo dem&aacute;s. Vamos aprendiendo nosotras tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo pens&eacute; &ldquo;hostia, claro&rdquo;. Estaba tan acostumbrada a tener un dolor de ovarios insoportable y que la respuesta fuera, b&aacute;sicamente aunque con otras palabras, que me jodiera; estaba tan acostumbrada a que no importara c&oacute;mo ten&iacute;a la espalda para mover barriles o subirme a una escalera para limpiar; estaba tan acostumbrada a que la conversaci&oacute;n m&aacute;s larga con mis compa&ntilde;eros de trabajo fuera sobre alguna cagada del d&iacute;a a d&iacute;a del bar. En resumen, estaba tan acostumbrada, ten&iacute;a tan metido hasta los huesos, que la productividad era lo m&aacute;s importante, incluso m&aacute;s que mi propia vida, que llegar cada d&iacute;a a un sitio en el que hab&iacute;a sitio tambi&eacute;n para mis necesidades se me hac&iacute;a raro. Pero tampoco vayamos a ser ilusas. No es por pasar de hosteler&iacute;a a periodismo, que tambi&eacute;n hay diferencias insalvables, claro. Tiene que ver con qu&eacute; ojos mires el lugar de trabajo, tiene que ver con d&oacute;nde pones el foco, con cu&aacute;l es el objetivo, con c&oacute;mo mides los beneficios. Y, aunque queda un largo camino por recorrer todav&iacute;a, en Pikara la vida se sienta a la mesa y cabe en las tablas de excel. En Pikara la vida cuenta.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica empresarial nos dice, b&aacute;sicamente, aunque haya teor&iacute;as empresariales que den algo de espacio al bienestar de las y los trabajadores, que lo m&aacute;s importante es la obtenci&oacute;n de beneficios econ&oacute;micos independientemente de la salud mental o f&iacute;sica de quienes se encargan de producirlos. La l&oacute;gica empresarial no entiende de contracturas ni ansiedades. Esto ocurre en las f&aacute;bricas y tambi&eacute;n en las redacciones de los medios de comunicaci&oacute;n. El mercado se nos mete hasta los huesos porque el mercado es lo que marca el ritmo y rige ocho (con suerte) de nuestras horas diarias. S&iacute;, tambi&eacute;n en el trabajo period&iacute;stico. La dial&eacute;ctica mercantil atraviesa, no solo nuestras rutinas, nuestros horarios, nuestros contratos y nuestras redacciones, tambi&eacute;n nuestros textos, todas nuestras publicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Hay que llegar a tiempo, antes si es posible, con la informaci&oacute;n; hay que cerrar ediciones, programar publicaciones, estar presentes en redes sociales, fijar objetivos, hacer y rehacer calendarios y seguirlos, dise&ntilde;ar carteles para ya, escribir textos para ayer, innovar con los temas, cuidarlos, cuidar la deontolog&iacute;a period&iacute;stica, cuidar las relaciones con las fuentes, con las colaboradoras, con las compa&ntilde;eras del curro, vigilar el <em>analytics</em> para ver si todo el esfuerzo est&aacute; siendo efectivo; si no, cambiar la estrategia en redes sociales, o darle m&aacute;s vueltas a los temas, o a los enfoques, o al lenguaje, o al SEO, &iquest;o no se puede hacer nada? Y la publicidad, y que no se caiga la web, y contesta los mensajes, y no te olvides de las suscriptoras que son quienes mantienen esto a flote, y entrevista en la radio y taller dos pueblos m&aacute;s para all&aacute; y el rabillo del ojo puesto en la cuenta bancaria. El agua al cuello. El capitalismo, la l&oacute;gica empresarial, cogi&eacute;ndonos del cuello y poni&eacute;ndonos contra la pared.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;ndo respiramos? &iquest;Y c&oacute;mo? Nosotras, que hacemos periodismo feminista, tenemos superintegrado todo este rollo maravilloso de la necesidad de poner las vidas en el centro, de tener en cuenta siempre los cuidados y el autocuidado. Pero bajar un par de marchas cuando el bolsillo anda tiritando, las lectoras tienen expectativas a las que siempre cre&iacute;mos que pod&iacute;amos responder y permanece ingobernable la apuesta por seguir haciendo las cosas de forma diferente, es complicado. Por decirlo de una manera, digamos, sosegada. &iquest;C&oacute;mo podemos entonces, adem&aacute;s de parecerlo, ser feministas? &iquest;C&oacute;mo introducimos los cuidados en nuestro espacio de trabajo period&iacute;stico? &iquest;C&oacute;mo ponemos la vida en el centro de la redacci&oacute;n? Yo llevo un tiempo dejando que esta &uacute;ltima pregunta me ronde la cabeza m&aacute;s que muchos otros pensamientos, y sin concluir concluyo que podr&iacute;amos empezar justo por ah&iacute;. Por la redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Da igual d&oacute;nde busques: peri&oacute;dicos, revistas, asambleas o Google Acad&eacute;mico. Muchos cuidados, pero poca arquitectura de esos cuidados. Si introduces &ldquo;arquitectura de la redacci&oacute;n period&iacute;stica&rdquo; en tu buscador de internet habitual, no encontrar&aacute;s mucho m&aacute;s que teor&iacute;a sobre c&oacute;mo escribir o sobre los diferentes g&eacute;neros period&iacute;sticos convencionales que ya conocemos y que hace tiempo que empezamos a destruir con mucho mimo, respeto y cari&ntilde;o porque ya no sirven. Nos hemos formado para saber contar historias, pero no para hacer sostenibles las propias.
    </p><p class="article-text">
        Hemos aprendido a entrevistar, a redactar, a editar textos, a maquetar y fotograf&iacute;ar, a aumentar las seguidoras en Twitter y a generar <em>clickbait</em>, pero se nos ha olvidado un detalle: estar. Vivir el periodismo es vivir agobiada y, de hecho, cualquier periodista o profesional de la comunicaci&oacute;n con cierta experiencia podr&aacute; destacar como curiosa o apasionante caracter&iacute;stica del periodismo esa dedicaci&oacute;n extraordinaria, ese enganche permanente, ese condena escogida, ese sinvivir. &ldquo;El oficio que te escoge, el veneno que te atrapa&rdquo;, escrib&iacute;a no s&eacute; qu&eacute; cantante de rock. Suena a droga de las chulas, suena hasta gracioso. Pero muchas veces no lo es tanto.
    </p><p class="article-text">
        Vamos siendo cada vez m&aacute;s conscientes de que no solo respirar es vivir, pero que es un m&iacute;nimo imprescindible para no perecer. Est&aacute; claro que poner los cuidados en el centro de la redacci&oacute;n debe ser una premisa. El c&oacute;mo es un temazo para que el vamos a tener que remangarnos todas. Reunirnos, poner en com&uacute;n nuestras experiencias en los distintos medios de comunicaci&oacute;n en los que trabajamos, recoger necesidades que respeten la diferencia y la diversidad, construir redes de trabajo interdisciplinares: redactoras, <em>community managers</em>, publicistas, t&eacute;cnicas de imagen y sonido, editoras, personal de limpieza&hellip; Sacar los cuidados de los textos y ponerlos de verdad en construcci&oacute;n. Dise&ntilde;ar la arquitectura de los cuidados para que nos se nos caiga encima la redacci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Liba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/arquitectura-cuidados-redaccion_132_1328018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2019 20:20:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arquitectura de los cuidados en la redacción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Europride? Euroinsulto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/europride-euroinsulto_132_1351974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2cbb372-fc0d-40c4-bb96-39d0a23aa8cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Europride? Euroinsulto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Plataforma HARRO convoca una movilización en contra de las asambleas organizativas del Europride 2022 que tendrán lugar este fin de semana en Bilbao</p><p class="subtitle">Instituciones y empresas han encontrado en el colectivo LGTBIQ un nicho de mercado a costa del que enriquecerse y sacar réditos políticos</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; bonitas quedan las calles cuando llega el Pride y los ayuntamientos empiezan a poner banderolas arcoiris gigantes, a organizar actividades, conciertos y &ldquo;cosas gays&rdquo;, que no guays, por todos lados; y los bares, tiendas, bibliotecas y dem&aacute;s se convierten temporalmente en espacios lgtbifriendly. Todo es superchachi, se respira alegr&iacute;a, felicidad, orgullo. Las ciudades se ponen de fiesta, la gente sale y gasta m&aacute;s y todo son colores vivos y brilli brilli. Es un poco como la Navidad pero en versi&oacute;n gay. Gay, porque bollero, trans, asexual&hellip; m&aacute;s bien poco. Qu&eacute; ilusi&oacute;n, qu&eacute; armon&iacute;a y qu&eacute; asco. Habr&aacute; quien, llegada a este punto del p&aacute;rrafo diga &ldquo;nena, que el Pride fue hace tres meses, que este art&iacute;culo no toca ahora&rdquo;. No, queridas, es que este a&ntilde;o, en Bilbao, el pelotazo del Pride no ha hecho m&aacute;s que empezar.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de junio, la Plataforma HARRO, que aglutina a las Coordinadoras 28J de toda Euskal Herria, convoc&oacute; con &eacute;xito un boicot al Pride Bilbao, que ahora se llama Bilbao Bizkaia Harro. Contar toda la historia de por qu&eacute; colectivos que llevan d&eacute;cadas organiz&aacute;ndose para celebrar el d&iacute;a reivindicativo del Orgullo (harro en euskara) LGTBI llevan alrededor de 5 a&ntilde;os en lucha contra la versi&oacute;n institucional de la fiesta dar&iacute;a para <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/07/orgullo-bilbao-mercantilizacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reportaje en Pikara Magazine</a>. Hoy mejor seremos breves. De entre todos los pasos que las instituciones de Euskal Herria en general y el Ayuntamiento de Bilbao en particular han dado para intentar apropiarse de esta lucha de 40 a&ntilde;os (50 desde Stonewall), uno de los m&aacute;s sangrantes es el que est&aacute; todav&iacute;a en proceso, digamos, de negociaci&oacute;n. Porque aqu&iacute; todo es un negocio.
    </p><p class="article-text">
        No, no es el hotel gay que quieren construir. Aunque tambi&eacute;n. Resulta que Bilbao lleva alg&uacute;n tiempo queriendo (aunque no nos han preguntado tal cosa a nadie) ser ciudad anfitriona para el Europride 2022. &iexcl;Toma! &iexcl;Yupi! Despu&eacute;s de gastar m&aacute;s de 60.000&euro; en una fiesta de 3 d&iacute;as (el Pride de junio), Bilbao acoge este fin de semana la Asamblea General de la European Pride Organiser Asociation para organizar el Europride en 2022, con un presupuesto de 113.060 euros (70.000 de los cuales ponen de bote, a pachas, el Ayuntamiento y la Diputaci&oacute;n de Bizkaia). Esto suena como muy glamourous y top todo. A m&iacute; me da grimita. Y me hace fruncir el ce&ntilde;o tambi&eacute;n. Esta vez, Bilbao no ha presentado candidatura para que el evento se celebre en la ciudad, pero, como escrib&iacute;a hace unos d&iacute;as la Plataforma HARRO, &ldquo;la mera pertenencia a este tipo de asociaciones junto con el viraje capitalista al que quieren mover a este colectivo, merece un rotundo rechazo&rdquo;. Habr&aacute; quien piense &ldquo;chica, pues acl&aacute;rate, &iquest;quieres orgullo o no? &iquest;No quer&iacute;as que se os reconocieran derechos y toda esa movida? &iquest;No quer&iacute;ais celebrar vuestras orientaciones sexuales en amor y compa&ntilde;&iacute;a? &iquest;No sois vosotros los que quer&eacute;is ocupar las calles y llenarlas de reivindicaciones? &iquest;De qu&eacute; os quej&aacute;is, si os est&aacute;n ayudando?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las luchas de la calle se articulan contra las instituciones, para exigir que estas hagan correctamente aquellas cosas que acostumbran a hacer francamente mal; para conseguir, aunque sea, algunas concesiones vitales; o para resistir a la violencia que de ellas emana. Decir, insinuar siquiera, que las instituciones puedan favorecer amable y desinteresadamente a alg&uacute;n colectivo suena rid&iacute;culo. No desarrollan pol&iacute;ticas que protejan a las personas LGTBIQ, cuando lo hacen no son efectivas, se r&iacute;en y hacen bromas hom&oacute;fobas en los plenos, hacen pactos de gobierno entre partidos claramente LGTBIQfobos, racistas y machistas, amigos de quienes quieren acabar con las pocas leyes que respaldan a los colectivos m&aacute;s vulnerabilizados y perseguir a quienes trabajan por educar en la diversidad. Y luego gastan cantidades ingentes de dinero en hacer una escenificaci&oacute;n de tolerancia, respeto, devoci&oacute;n y apoyo al colectivo LGTBIQ tres d&iacute;as al a&ntilde;o y se supone que tenemos que aplaudir hasta con las orejas. De hecho, hay gente que lo hace. No s&eacute; Rick, parece falso.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que un compromiso con la sociedad civil y todos esos esl&oacute;ganes superbonitos de cart&oacute;n, lo que parece, m&aacute;s bien, es que, como con todas las luchas (la feminista, por ejemplo), instituciones y empresas han visto en los colectivos LGTBIQ un nicho de mercado y lo est&aacute;n sabiendo potenciar al m&aacute;ximo con el pretexto del Orgullo. Si el centro de Bilbao da asco de la cantidad de turistas que colapsan las calles (y la sobrerrepresentaci&oacute;n de grandes empresas y cadenas comerciales que de ello deriva) no es por casualidad y que el ayuntamiento quisiera acoger semejante convocatoria de gente en 2022 o participe en su organizaci&oacute;n se celebre donde se celebre finalmente, tampoco. Un hotel gay, una fiesta y un pelotazo en Bilbao. Parece el t&iacute;tulo de una comedia norteamericana, pero es el camino de la gentrificaci&oacute;n, de la turistificaci&oacute;n, de la inyecci&oacute;n de dinero a las instituciones, de la especulaci&oacute;n y la venta de nuestros barrios, de nuestras luchas y de nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, hay que seguir poniendo el cuerpo, seguir estando enfrente. La Plataforma HARRO ha convocado movilizaciones hoy s&aacute;bado 21 de septiembre contra las reuniones para la organizaci&oacute;n del Europride 2022, con un manifiesto al que se han adherido m&aacute;s de 120 colectivos. Y por supuesto que vamos a llenar las calles. Porque los barrios son nuestros, la lucha es nuestra&hellip; Y el orgullo tambi&eacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Liba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/europride-euroinsulto_132_1351974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2019 19:03:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Europride? Euroinsulto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abolir la heterosexualidad para seguir vivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/abolir-heterosexualidad-seguir-vivas_132_1526776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41f4a1b4-23ef-4c38-970e-88e5b3e60872_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abolir la heterosexualidad para seguir vivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La difusión por parte de hombres de contenido sexual sin consentimiento es una dinámica estrechamente ligada a y provocada por la heteronormatividad, por eso decimos que a Verónica la ha matado el heteropatriarcado</p><p class="subtitle">No es una guerra contra los hombres, es un mensaje al sistema cultural: vamos a romperlo todo y a reconstruirlo de otra forma</p></div><p class="article-text">
        Martes a la noche. Entro a Twitter. <em>Roll down</em>. Nada interesante, seguimos con el <em>shock</em> de las elecciones. Voy a Facebook. <em>Roll down</em>. Hostia, no puede ser. Bueno, qu&eacute; narices, claro que puede ser, como cada d&iacute;a. Leo bien el titular: <a href="https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/madre-suicida-madrid-difundirse-antiguo-video-sexual-suyo-trabajo_201905285ced13fb0cf21b72629c0631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Una madre se suicida en Madrid tras difundirse un v&iacute;deo sexual suyo en su trabajo en Iveco&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Vale, primero, &iquest;una madre? &iquest;Solo era madre esa persona? El sistema en orden. Por cierto, tiene nombre: Ver&oacute;nica. Sigamos. &ldquo;Se suicida tras difundirse un v&iacute;deo sexual suyo&rdquo;. Entro a leer la noticia. Bien, recapitulemos: una mujer se graba un v&iacute;deo con connotaciones sexuales, lo comparte en un espacio de intimidad con alguien y contin&uacute;a con su vida; 5 a&ntilde;os m&aacute;s tarde el v&iacute;deo reaparece no se sabe muy bien de d&oacute;nde y sus compa&ntilde;eros de trabajo -porque el v&iacute;deo no circula solo- lo comparten entre ellos hasta conseguir que la gran mayor&iacute;a de la plantilla de 2.500 personas de la empresa (en torno al 80% hombres, seg&uacute;n podemos extraer de este&nbsp;<a href="https://www.iveco.com/spain/sala-de-prensa/noticias/pages/cnhi_iveco_dia-internacional-de-la-mujer_-evoluci%C3%B3n.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a> que hac&iacute;a la propia empresa en marzo de este a&ntilde;o) en la que trabaja lo vean; el se&ntilde;alamiento, las risas, los cuchicheos, la presi&oacute;n pueden con ella y sufre un episodio de ansiedad; el v&iacute;deo llega a su actual marido y, al enterarse, se suicida.
    </p><p class="article-text">
        Menudo enfado pill&eacute;. Rabia, impotencia, desolaci&oacute;n. Es que tiene raz&oacute;n Irantzu Varela, &ldquo;es una guerra&rdquo;. Cientos de mensajes de mujeres* indignadas y entristecidas circulan en diferentes direcciones en todas las redes sociales y foros posibles: &ldquo;rabia y pena siento hoy. DEP&rdquo;, &ldquo;un desprop&oacute;sito&rdquo;, &ldquo;tiene que ser una mente pervertida, truculenta, retorcida, malvada, destructiva, la que comparte un v&iacute;deo sexual de una mujer, madre, esposa, hasta llevarla al suicidio&rdquo;, &ldquo;noticias como esta ratifican que el mundo es un lugar de mierda&rdquo;&hellip; Tambi&eacute;n se pueden encontrar comentarios de algunos hombres, &ldquo;los aliados&rdquo;, comprando el discurso de algunas feministas que han sabido adelantar que no se trata de un suicidio sino de un asesinato machista.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de opiniones y reacciones viscerales, a las cuales tenemos pleno derecho porque la rabia es tambi&eacute;n una herramienta para la autodefensa y la sanaci&oacute;n, es importante se&ntilde;alar, como ha hecho la abogada feminista Violeta Assiego en Twitter, las cuestiones legales que intervienen en el caso.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1133630968370225152?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo resume muy bien: &ldquo;1. TODOS los compa&ntilde;eros que hayan difundido el v&iacute;deo de contenido privado son presuntos autores de un delito con penas de hasta 5 a&ntilde;os c&aacute;rcel seg&uacute;n el T&iacute;tulo X, 'Delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen e inviolabilidad del domicilio&rsquo;&rdquo;; y 2. La empresa es responsable de garantizar la seguridad y la salud de sus trabajadoras y trabajadores, y podr&iacute;a conllevar responsabilidades penales si &ldquo;no tiene establecidos modelos de organizaci&oacute;n y gesti&oacute;n que incluyan medidas de vigilancia y control id&oacute;neas para prevenir estos delitos; y/o conoc&iacute;a los hechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El art.197.7 CP establece que &ldquo;ser&aacute; castigado con una pena de prisi&oacute;n de tres meses a un a&ntilde;o o multa de seis a doce meses el que, sin autorizaci&oacute;n de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros im&aacute;genes o grabaciones audiovisuales de aqu&eacute;lla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgaci&oacute;n menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona&rdquo;. Por su parte, el fiscal Pedro D&iacute;az Torrej&oacute;n realiz&oacute; en 2017 un trabajo sobre&nbsp;<a href="https://www.fiscal.es/fiscal/PA_WebApp_SGNTJ_NFIS/descarga/Comunicaci%C3%B3n%20D%C3%ADaz%20Torrej%C3%B3n,%20Pedro.pdf?idFile=43d70b3a-e3fe-48a1-b222-65c18579552d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tratamiento penal del sexting</a> en el que contemplaba los delitos derivados.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no parece haber debate: es delito. Pero bueno, y despu&eacute;s, &iquest;qu&eacute;? El consentimiento ha sido viciado, la seguridad ha sido destruida y ella se ha suicidado porque casi 2.500 personas han jugado a violar su intimidad. Recuerdo de nuevo a Assiego en&nbsp;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/12/metemos-a-todos-nuestros-novios-en-la-carcel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reportaje</a> que yo misma realic&eacute; para <em>Pikara Magazine</em>. En &eacute;l, la abogada recordaba que &ldquo;la c&aacute;rcel, por s&iacute; sola, no resocializa&rdquo;. Y, en este caso, lo que seguro que no va a hacer es devolverle la vida a Ver&oacute;nica. Se trata de un asesinato que va m&aacute;s all&aacute; de la mera cuesti&oacute;n f&iacute;sica. <strong>Se trata de un asesinato sociocultural, un suicidio avalado por un sistema cultural</strong> que les dice a las mujeres que <a href="http://www.eldiario.es/vertele/noticias/Fran-Rivera-difundirse-video-incapaces_0_2126187390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no hay que enviar esos v&iacute;deos, porque los hombres no somos capaces de tener algo as&iacute; y no ense&ntilde;arlo&rdquo;</a>. Esas son las palabras de un se&ntilde;or que asesina a animales a cambio de dinero. Y la traducci&oacute;n es muy compleja y muy simple al mismo tiempo: Las mujeres decentes -recordando a las brujas porno de Virginie Despentes-, las &ldquo;ni&ntilde;itas modelo, angelitos del hogar y buenas madres&rdquo; est&aacute;n &ldquo;formateadas para evitar entrar en contacto con (su) lado salvaje&rdquo;, con su sexualidad, y para no expresar nunca su deseo si no es para satisfacer el del hombre que tiene enfrente. &ldquo;Nuestras sexualidades nos ponen en peligro&rdquo;, recordaba Despentes hablando del porno, &ldquo;reconocerlas (y mucho m&aacute;s exponerlas) es quiz&aacute; experimentarlas y toda experiencia sexual para una mujer conduce a su exclusi&oacute;n del grupo&rdquo;. Como le ha ocurrido a Ver&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; tendr&aacute; esto que ver, Andrea? Te est&aacute;s yendo del tema. Me estoy yendo, pero me estoy yendo AL tema. Hasta los a&ntilde;os 50, como relata Despentes en su <em>Teor&iacute;a King Kong</em>, &ldquo;el deseo femenino estuvo silenciado&rdquo;, y ahora que tal cosa se le hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil al heteropatriarcado, se expone sin consentimiento para coartarlo, para controlarlo, para amputarlo. <strong>Ahora que no pueden destruir nuestro deseo, intentan que sea nuestro deseo el que nos destruya a nosotras. Y el objetivo es el de siempre: que cedamos el espacio</strong>, que nos retiremos a casa, a ser buenas mujeres, mujeres decentes, para que el sistema no se rompa.
    </p><p class="article-text">
        Queda confirmado lo que dec&iacute;a Despentes (aunque ella lo hac&iacute;a en relaci&oacute;n al porno): &ldquo;filmar el sexo no es anodino (&hellip;). El descubrimiento del material pornogr&aacute;fico est&aacute; asociado para los hombres con un recuerdo agradable, constructivo de su masculinidad&rdquo;. Tach&aacute;n. Los hombres son tal cosa en funci&oacute;n de lo que puedan o no hacer con los cuerpos de las mujeres. El progre aliado de Carlos Bardem sal&iacute;a en Twitter con que &ldquo;Fran Rivera es la demostraci&oacute;n de que ser un machote no tiene nada que ver con ser un hombre, uno de verdad&rdquo;. Otra versi&oacute;n de hombre m&aacute;s, que me recuerda al &ldquo;un hombre de verdad no pega a una mujer&rdquo;, no en p&uacute;blico, claro.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que asumir que v&iacute;deos como el que esa &ldquo;mujer indecente&rdquo; se hizo despiertan en los hombres un deseo que no deja lugar para el autocontrol, para el respeto a la dignidad de la otra persona. Y claro, a partir de ese conocimiento, es responsabilidad nuestra que eso suceda o no suceda. N&oacute;tese la iron&iacute;a. El discurso del terror sexual que ya analiz&oacute; maravillosamente <a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/02/de-alcasser-a-boiro-nuestras-desaparecidas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nerea Barjola estudiando la cobertura medi&aacute;tica del caso Alc&agrave;sser</a>: cede el espacio, que no es tuyo.
    </p><p class="article-text">
        Podemos considerar lo de Ver&oacute;nica un asesinato machista, pero tambi&eacute;n podemos hilar un poquito m&aacute;s fino: es violencia digital machista que acaba en asesinato. Con la colonizaci&oacute;n que los aparatos electr&oacute;nicos y dem&aacute;s herramientas digitales han protagonizado en nuestras vidas, conceptos como intimidad, consentimiento y seguridad han sido despedazados casi sin que nos di&eacute;ramos cuenta. &iquest;Cu&aacute;ntas y cu&aacute;ntos de vosotros hab&eacute;is hecho alguna vez una captura de pantalla de una conversaci&oacute;n privada? &iquest;Cu&aacute;ntas y cu&aacute;ntos de vosotras hab&eacute;is compartido esa captura con otra persona ajena a la conversaci&oacute;n? &iquest;Cu&aacute;ntas hab&eacute;is subido a redes sociales im&aacute;genes y v&iacute;deos de otras personas sin preguntarles siquiera si quer&iacute;an ser fotografiadas o grabadas? &iquest;Acaso tenemos asumido que, en un contexto en el que los aparatos electr&oacute;nicos y las redes sociales est&aacute;n tan presentes en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, nuestras vidas privadas no lo son en absoluto y no tenemos control ni poder de decisi&oacute;n sobre ello? Y en el caso espec&iacute;fico de las mujeres, <strong>&iquest;tenemos que asumir y aceptar que, tras siglos de lucha por, entre otras cosas, nuestro derecho a disfrutar libremente de nuestra sexualidad, el sistema ha reconducido el control sobre nuestros cuerpos a trav&eacute;s de las mismas herramientas que nos han servido en muchos casos para lograr esa liberaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hostia, es que es muy fuerte. El Patriarcado, ese sistema cultural impregnado en cada uno de los cerebros que habitan la Tierra que jerarquiza la sociedad por roles, ha reservado siempre para las mujeres el papel de sumisi&oacute;n, de devoci&oacute;n, de servidumbre, de satisfacci&oacute;n del deseo de los hombres, esa otra categor&iacute;a para la que est&aacute; reservado el sill&oacute;n de los privilegios a todos los niveles. Y no podemos perder de vista que ese rol solo se sostiene ligado a la heterosexualidad. A la heterosexualidad como r&eacute;gimen pol&iacute;tico que, a trav&eacute;s de &ldquo;sus im&aacute;genes &mdash;pel&iacute;culas, fotos de revistas, carteles publicitarios en las paredes de las ciudades&mdash; constituyen un discurso, y este discurso, que cubre nuestro mundo con sus signos, tiene un sentido: significa que las mujeres est&aacute;n dominadas&rdquo;, como dec&iacute;a Monique Wittig en su libro <em>El pensamiento heterosexual.</em>
    </p><p class="article-text">
        La sociedad, efectivamente, est&aacute; fundada por la heterosexualidad. Y con ella las f&oacute;rmulas de relaci&oacute;n, las din&aacute;micas de comportamiento, la construcci&oacute;n de nuestros deseos y aspiraciones, la orientaci&oacute;n de nuestros proyectos vitales. La heterosexualidad, como recordaba <a href="https://andreamomoitio.wordpress.com/2017/06/16/follarse-al-enemigo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Momoitio en su blog</a>, &ldquo;es la principal herramienta del sistema patriarcal para perpetuarse&rdquo;, para perpetuar la violencia contra las mujeres, para justificar que nos invisibilicen, nos agredan, nos violen, nos maten. Y &ldquo;el engranaje, el mecanismo&rdquo; de esa herramienta, est&aacute; encarnada &ldquo;en mi padre, en mi hermano, y en todos vuestros maridos&rdquo;, apuntaba. Lo est&aacute;, adem&aacute;s, &ldquo;porque les queremos&rdquo;. Y, como de alguna manera propon&iacute;a Momoitio, &iquest;por qu&eacute; no dejamos de follarnos al enemigo? &iquest;Por qu&eacute; no dejamos de follarnos -y por tanto engrasar- el engranaje del sistema que permite que se nos invisibilice, se nos agreda, se nos viole y se nos mate? Yo tambi&eacute;n pienso, compa&ntilde;era, que &ldquo;la autonom&iacute;a de las mujeres y nuestra liberaci&oacute;n es incompatible con la heterosexualidad&rdquo; en tanto que sistema opresor de jerarquizaci&oacute;n de la sociedad. Que &ldquo;la heterosexualidad es una de las principales razones por las que el sistema patriarcal sigue indemne&rdquo; y que hay que poner en valor el car&aacute;cter &ldquo;subversivo y pol&iacute;tico de no follarse al enemigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; hago me detengo un instante para no deso&iacute;r a todas aquellas mujeres que est&aacute;n seguras de no desear, ni plantearse hacerlo nunca, a otras mujeres*. La artista y activista feminista Mar&iacute;a Llopis escrib&iacute;a en Twitter, a ra&iacute;z de la noticia, que en internet hay disponible un v&iacute;deo suyo teniendo sexo: &ldquo;Se lo dedico a todas las mujeres que follan, para que nadie nos pueda humillar por ser seres sexuales. S&iacute;, yo follo y me grabo en v&iacute;deo, &iquest;qu&eacute; pasa? &iquest;Te molesta? Que te follen&rdquo;. <strong>Empoderarnos a trav&eacute;s de nuestra sexualidad, crear estrategias de autodefensa y exponernos libremente pero tambi&eacute;n construyendo mecanismos de seguridad es,</strong> bueno, <strong>otra recetita v&aacute;lida</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1133678745649405952?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica no se ha suicidado por nada, ni por poca cosa. Y es posible -nunca lo sabremos ya-, que otros factores personales pudieran intervenir en su decisi&oacute;n. Pero es pr&aacute;cticamente innegable que el hombre que rompi&oacute; el espacio de intimidad creado en su d&iacute;a, todos y cada uno de los compa&ntilde;eros que difundieron el v&iacute;deo que grab&oacute; creyendo ser libre, y la empresa que no quiso reaccionar, son responsables de la situaci&oacute;n de violencia que sufri&oacute; los &uacute;ltimos d&iacute;as. &iquest;Que hay mujeres que tambi&eacute;n amenazan con compartir v&iacute;deos de ti follando? Claro, pero no podemos perder de vista que es una din&aacute;mica estrechamente ligada a y provocada por la heteronormatividad. Porque el amor rom&aacute;ntico y toda la toxicidad que de &eacute;l emana se construy&oacute; de la mano de la heterosexualidad y de los imaginarios que ella construye a su alrededor. A Ver&oacute;nica la ha matado la heteronormatividad, el heteropatriarcado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es una guerra contra los hombres, es un mensaje al sistema cultural: no vamos a funcionar como nos dices, vamos a romperlo todo y a reconstruirlo de otra forma.</strong> Salg&aacute;monos de la heterosexualidad, hagamos reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo se construye nuestro deseo y sobre c&oacute;mo nos relacionamos con nuestro entorno y con las personas que nos rodean, y volvamos al juego de las relaciones personales construyendo en positivo.
    </p><p class="article-text">
        Que encarcelen a toda la plantilla de Iveco si quieren. Hasta que lo abolamos el r&eacute;gimen heterosexual, seguiremos estando todas amenazadas de muerte.
    </p><p class="article-text">
        *
    </p><h3 class="article-text">Lee tambi&eacute;n:&nbsp;</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/12/metemos-a-todos-nuestros-novios-en-la-carcel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Metemos a todos nuestros novios en la c&aacute;rcel? </a>Un reportaje de Andrea Liba sobre consentimiento sexual&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2012/12/misoginia-por-whatsapp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Misoginia por whatsapp</a>, un reportaje de Andrea Momoitio en 2012
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2015/05/como-sera-vivir-sin-miedo-al-porno-de-venganza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;C&oacute;mo ser&aacute; vivir sin miedo al porno de la venganza?</a>&nbsp;Por Barbijaputa
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Liba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/abolir-heterosexualidad-seguir-vivas_132_1526776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2019 19:46:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abolir la heterosexualidad para seguir vivas]]></media:title>
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