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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Velasco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia_velasco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Velasco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El futuro del trabajo y la socialdemocracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/futuro-trabajo-socialdemocracia_129_1521421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e542e6f-9d7c-4c07-ad08-03fc814d68e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro del trabajo y la socialdemocracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La socialdemocracia de este siglo ha de inspirar un capitalismo más justo que proteja y defienda los derechos de las personas que no están ni muy preparadas, ni son políglotas, ni hiperflexibles, ni creativas. Esas que lo tienen más difícil en la cuarta revolución industrial</p></div><p class="article-text">
        Los luditas fueron conocidos por romper telares durante las primeras d&eacute;cadas de 1800. Eran los robots de la &eacute;poca. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, el grupo liderado por el general Ludd dej&oacute; paso al del capit&aacute;n Swing. Los seguidores de Swing, hambrientos y desamparados, tambi&eacute;n quisieron destruir aquello que les robaba el sustento: las trilladoras mec&aacute;nicas. Ambos movimientos partieron del miedo a la tecnolog&iacute;a. Ambos se equivocaron queriendo proteger los trabajos en lugar de a los trabajadores. En este contexto naci&oacute; el socialismo para defender los derechos de unos obreros desprotegidos por la revoluci&oacute;n industrial.
    </p><p class="article-text">
        El socialismo fue el producto de un descontento ubicado f&iacute;sicamente en la f&aacute;brica y personificado en una clase social, la de los obreros. Hoy, el sufrimiento ha vuelto a nuestra sociedad porque las f&aacute;bricas o est&aacute;n en Asia o se est&aacute;n llenado de robots. Nos preguntamos si el precariado, el <a href="https://amp.theguardian.com/money/2019/may/14/you-cant-really-win-4m-britons-in-poverty-despite-having-jobs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pobretariado</a>, las cuidadoras, los migrantes o aquellos cuyo trabajo corre un alto riesgo de automatizaci&oacute;n podr&iacute;an ser sus equivalentes. Todos tienen en com&uacute;n un futuro de menos trabajo o, a lo peor, uno de mala calidad.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a, la globalizaci&oacute;n o el cambio demogr&aacute;fico afectan de pleno en el mercado laboral y tambi&eacute;n son sin&oacute;nimo de nuevas oportunidades. Por&nbsp;<a href="https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---cabinet/documents/publication/wcms_662541.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro del trabajo</a> entendemos los cambios que se generan a ra&iacute;z de la digitalizaci&oacute;n masiva en el entorno profesional. Aun sin saber sus efectos exactos, el sistema ha de estar preparado para la transformaci&oacute;n que supone la rob&oacute;tica y la inteligencia artificial. La revoluci&oacute;n no espera y en Espan&#771;a <a href="http://www.oecd.org/spain/Employment-Outlook-Spain-ES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existen ma&#769;s puestos de trabajo con alto riesgo de automatizacio&#769;n que la media de la OCDE</a>.
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado que la transformaci&oacute;n digital est&aacute; <a href="https://economics.mit.edu/files/16724" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polarizando el mercado laboral</a>. La clase media se extingue y sin ella no habr&aacute; movilidad social. De <a href="https://www.oecd.org/els/soc/OECD-middle-class-2019-main-findings.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada seis empleos de media cualificaci&oacute;n, uno est&aacute; en alto riesgo de automatizaci&oacute;n</a>. La polarizaci&oacute;n no es positiva. Hace que algunas personas se queden atr&aacute;s. Esto sucede especialmente en los <a href="https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2019/02/men_without_work_final_20190212.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos de baja cualificaci&oacute;n que han visto reducido su estatus y poder adquisitivo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario entender el nuevo tablero laboral. En Estados Unidos m&aacute;s del 30% de los trabajadores <a href="https://www.upwork.com/i/freelancing-in-america/2018/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>hace trabajo freelance</em></a>&nbsp;como complemento al principal porque con uno s&oacute;lo no es suficiente. Las circunstancias sobre las que se dise&ntilde;aron las pol&iacute;ticas laborales ha cambiado. El tren de los contratos indefinidos y del trabajo para toda la vida ha pasado. <a href="http://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/BRIE/2016/587303/IPOL_BRI(2016)587303_EN.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuatro de cada diez empleos corresponden ya a las &ldquo;otras formas de empleo&rdquo;</a>&nbsp;(temporal, cero horas, a tiempo parcial, por cuenta propia dependiente, etc). Las cifras sobre esta realidad son confusas porque no se adaptan a las categor&iacute;as establecidas en las estad&iacute;sticas oficiales y, sin embargo, necesitamos conocerlas con detalle para establecer un sistema de protecci&oacute;n y de contribuci&oacute;n acorde.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente en un futuro no muy lejano predominen esas &ldquo;otras formas de empleo&rdquo;, se expanda la econom&iacute;a de las plataformas y casi todo se pida <em>on demand </em>a trav&eacute;s del m&oacute;vil. Tendremos que aprender a convivir con robots y nuestro trabajo se parecer&aacute; poco al que hac&iacute;amos antes. Deberemos estar preparados para que cambie la &ldquo;carrera profesional&rdquo; -si es que a&uacute;n existe- y convendr&aacute; redise&ntilde;ar el ascensor social porque el cuento del botones que lleg&oacute; a ser presidente del banco no suceder&aacute;. Habr&aacute; que aprender constantemente cosas nuevas y nuestro sistema dejar&aacute; de estar basado en t&iacute;tulos para estar basado en habilidades.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo, deberemos ser capaces de apaciguar el miedo a lo desconocido, garantizando que todos tendremos un sitio desde el que contribuir a la nueva econom&iacute;a. Si lo hacemos bien, podremos dise&ntilde;ar un mundo en el que se trabaje menos y en trabajos mejores; donde seamos capaces de alternar periodos de profesionales con otros de formaci&oacute;n o de descanso; donde podamos aportar lo mejor de nosotros mismos desde cualquier lugar. Si lo hacemos bien, estaremos sentando las bases que impulsan la innovaci&oacute;n, fomentan la prosperidad, garantizan la &eacute;tica de las m&aacute;quinas, y que, ante todo, ponen a las personas primero.
    </p><p class="article-text">
        La socialdemocracia de este siglo ha de inspirar un capitalismo m&aacute;s justo que proteja y defienda los derechos de las personas que no est&aacute;n ni muy preparadas, ni son pol&iacute;glotas, ni hiperflexibles, ni creativas. Esas que lo tienen m&aacute;s dif&iacute;cil en la cuarta revoluci&oacute;n industrial. Lo complicado ser&aacute; crear m&aacute;s empleo de calidad sin detener el progreso y ganar&aacute;n los pa&iacute;ses que sepan exprimir el potencial que ofrece la tecnolog&iacute;a para el desarrollo econ&oacute;mico. Para hacerlo seguramente debamos atrevernos a poner todas las posibilidades sobre la mesa y acordar colectivamente un nuevo contrato social.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es evidente es que nuestro futuro del trabajo debe ser uno que compita en valores y no en precio. Para construirlo, precedidos por el compromiso inequ&iacute;voco con la plena incorporaci&oacute;n de la mujer en el entorno tecnol&oacute;gico, propongo empezar con diez temas: (1) Figuras laborales adecuadas a la realidad digital (2) Sistemas de beneficios portables que se muevan con el trabajador (3) Modelos de contribuci&oacute;n de m&uacute;ltiples empleadores o sectoriales. (4) Cuentas personales de formaci&oacute;n digital (5) Derechos y deberes digitales (6) Esquemas de transici&oacute;n justa (7) Datos monetizados como trabajo (8) Revitalizaci&oacute;n de los sindicatos y nuevo <em>digidi&aacute;logo</em> (9) Renta b&aacute;sica universal (10) Nuevos impuestos
    </p><p class="article-text">
        Si la confianza entre ciudadan&iacute;a e instituciones se debilita; si los niveles de conflicto aumentan; si no se garantiza un sistema de protecci&oacute;n sostenible que evite vivir con incertidumbre, la capacidad para manejar los desaf&iacute;os que tenemos ante nosotros se ver&aacute; comprometida. Al dar respuesta al miedo con el que viven muchos trabajadores estaremos combatiendo el populismo. Dise&ntilde;ando un futuro del trabajo en el que los m&aacute;s d&eacute;biles tengan las mismas oportunidades que el resto, la socialdemocracia sabr&aacute; sobrevivir al siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Velasco]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jun 2019 20:35:44 +0000]]></pubDate>
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