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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alessio Maurandi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alessio_maurandi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alessio Maurandi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Brecha digital y mundos paralelos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/brecha-digital-mundos-paralelos_132_1420474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6b48f2e-4053-4729-beed-9199bd88e2ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Internet es fundamental para pedir cita en Hacienda, ¿qué sucede con quienes no saben usarlo o no pueden pagar la tarifa de datos?</p></div><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, vivimos en una sociedad cada vez m&aacute;s interconectada y din&aacute;mica, donde el acceso a los nuevos mundos digitales representa un elemento casi indispensable para nuestra vida diaria. El desarrollo tecnol&oacute;gico, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha tenido un impacto considerable sobre la forma en que organizamos nuestra actividad econ&oacute;mica y social. En particular, en los pa&iacute;ses industrializados, las nuevas tecnolog&iacute;as digitales han posibilitado la democratizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n y de las comunicaciones, adem&aacute;s de haber mejorado la eficiencia con respecto a la producci&oacute;n de bienes y servicios. A&uacute;n as&iacute;, no todas las personas  se han beneficiado de la misma manera de la revoluci&oacute;n digital. Como bien explica el soci&oacute;logo y economista estadounidense <a href="http://www.thezeromarginalcostsociety.com/pages/Author.cfm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeremy Rifkin</a>, la pobreza ya no se puede entender en t&eacute;rminos meramente econ&oacute;micos, sino que se deben tener en consideraci&oacute;n las consecuencias pr&aacute;cticas de la llamada &ldquo;brecha digital&rdquo;. La desigualdad econ&oacute;mica, social y cultural entre pa&iacute;ses y regiones ha crecido r&aacute;pidamente en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, como resultado de la concentraci&oacute;n del capital y de los nuevos instrumentos digitales. Y es esta una de las principales razones que han llevado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH) a aprobar, el 27 de junio de 2016, una <a href="http://ap.ohchr.org/documents/S/HRC/d_res_dec/A_HRC_32_L20.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importante resoluci&oacute;n</a>, en la que finalmente se considera el acceso a internet como derecho b&aacute;sico de todos los seres humanos. En el documento, el CDH &ldquo;reconoce la naturaleza mundial y abierta de Internet como fuerza impulsora de la aceleraci&oacute;n de los progresos hacia el desarrollo en sus distintas formas, incluido el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible&rdquo;. Sin embargo, el n&uacute;mero de &ldquo;desconectados&rdquo; sigue siendo demasiado elevado: seg&uacute;n el <a href="https://www.itu.int/dms_pub/itu-s/opb/pol/S-POL-BROADBAND.18-2017-PDF-E.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 2017 de la Broadband Commission For Sustainable Development,</a> alrededor del 53% de la poblaci&oacute;n mundial todav&iacute;a no tiene acceso a la conexi&oacute;n Internet.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la cr&iacute;tica contempor&aacute;nea  advierte sobre los peligros que el avance de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y de la comunicaci&oacute;n (TIC o ICT, por su sigla en ingl&eacute;s) implican para la sociedad. Hay quienes prev&egrave;n prev&eacute;n un escenario dominado por la robotizaci&oacute;n, en el que cada expresi&oacute;n de diversidad sociocultural se ve sustituida por procesos automatizados. Tambi&eacute;n se alerta sobre la sistem&aacute;tica violaci&oacute;n de Derechos Humanos por parte de gobiernos y empresas que, poniendo en marcha verdaderos programas de <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/vigilancia-masiva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;vigilancia masiva&rdquo;</a>, limitan y vulneran nuestras libertades individuales tanto en el mundo f&iacute;sico como en el mundo virtual.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pese a la ausencia de un marco legislativo de alcance global, capaz de garantizar el respeto efectivo de los derechos y libertades individuales en los nuevos mundos digitales, las TIC parecen ofrecer diferentes soluciones a las crisis que afectan el mundo moderno. Estas representan la base material para el fomento de un nuevo modelo de desarrollo verdaderamente sostenible. Un modelo basado en la interculturalidad, en la libertad de expresi&oacute;n y de acceso a la informaci&oacute;n, en la cooperaci&oacute;n y en el uso de fuentes de energ&iacute;a renovables, donde cualquier persona no se siente solo ciudadana del mundo, sino tambi&eacute;n parte integrante y activa de la biosfera. La estructura descentralizada de las redes sociales favorece, por un lado, una participaci&oacute;n igualitaria y transfronteriza de un n&uacute;mero creciente de personas, mientras que los nuevos softwares para el an&aacute;lisis de datos, la impresi&oacute;n 3D y la llamada <a href="https://technology.ihs.com/596542/number-of-connected-iot-devices-will-surge-to-125-billion-by-2030-ihs-markit-says" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Internet de las Cosas&rdquo;</a> posibilitan una considerable reducci&oacute;n de los costes y el impacto medioambiental de la actividad humana.
    </p><p class="article-text">
        Por estas razones es fundamental que nadie se quede al margen de las &ldquo;puertas electr&oacute;nicas&rdquo;. Cualquier persona debe tener las mismas oportunidades para poder convertirse en due&ntilde;as de su futuro y en las responsables de su felicidad. Pero, para que esto ocurra es necesario reducir, o m&aacute;s bien, eliminar la brecha digital. El nivel de digitalizaci&oacute;n es uno de los factores que m&aacute;s influye en la capacidad de los pa&iacute;ses para lograr el cumplimiento de cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por la comunidad internacional. Y es por esto que la Uni&oacute;n Internacional de Telecomunicaciones (UIT) &ndash; organismo especializado de Naciones Unidas - publica cada a&ntilde;o <a href="https://www.itu.int/dms_pub/itu-d/opb/ind/D-IND-ICTOI-2018-SUM-PDF-S.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe</a> con los datos anuales relativos a las TIC y una clasificaci&oacute;n de cada pa&iacute;s seg&uacute;n su &Iacute;ndice de Desarrollo. A este respecto, <a href="https://datareportal.com/reports/digital-2019-global-digital-overview" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DataReportal</a>  destaca que a partir de enero 2018 el n&uacute;mero de conectados en la red Internet ha crecido un 9,1%, alcanzando un total de 4338 millones de usuarios activos. Sin embargo, siguen existiendo regiones del mundo donde el acceso a Internet parece ser todav&iacute;a una meta lejana: si, por una parte, la penetraci&oacute;n de Internet alcanza el 95% de la poblaci&oacute;n en Europa y Estados Unidos, por otra, no llega al 13% en muchas ciudades y asentamientos de &Aacute;frica Central.
    </p><p class="article-text">
        Bastan pocos datos para entender que el &uacute;nico gran obst&aacute;culo para el desarrollo y el ascenso a la prosperidad no es la insuficiencia de herramientas sino, m&aacute;s bien, la falta de voluntad por parte de qui&eacute;n monopoliza la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Pero donde no llegan los gobiernos llega la sociedad civil organizada: existen actualmente diferentes proyectos como el <a href="https://www.canr.msu.edu/worldtap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Technology Access Program</a> (Michigan State University) o <a href="http://www.conectandomundos.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conectando Mundos</a> (Oxfam Interm&oacute;n) que tratan de acortar la brecha digital entre pa&iacute;ses y fomentar un uso solidario y colaborativo de las nuevas tecnolog&iacute;as. &ldquo;<em>La cuesti&oacute;n central&rdquo; </em>observan Alfonso Dubois y Juan Jos&eacute; Cort&eacute;s en la publicaci&oacute;n n.37 del Cuaderno de Trabajo de Hegoa (2005) &ldquo;es que nunca las tecnolog&iacute;as determinan por s&iacute; mismas los resultados a alcanzar. Las grandes revoluciones se han producido cuando se han interrelacionado positivamente el surgimiento de nuevas ideas, con las innovaciones tecnol&oacute;gicas y con nuevas propuestas de convivencia social y pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alessio Maurandi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/brecha-digital-mundos-paralelos_132_1420474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jul 2019 15:59:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mercado de la guerra: entre derechos y poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mercado-guerra-derechos-poder_132_1516241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>&ldquo;En medio de las armas, las leyes enmudecen&rdquo; (Cicer&oacute;n)</em>
    </p><p class="article-text">
        El 20 de mayo, cuando el buque de transporte saud&iacute; Bahri Yambu, cargado de armamentos dirigidos a Riyad, atrac&oacute; en el puerto italiano de G&eacute;nova encontr&oacute; fuertes resistencias locales.  El <em>Collettivo Autonomo Lavoratori Portuali </em>(Colectivo Aut&oacute;nomo Trabajadores Portuarios), desafiando al gobierno, intent&oacute; impedir el abordaje a los <em>ormeggiatori</em> del puerto, retrasando las operaciones de carga y consiguiendo llegar a un acuerdo sobre algunas mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En la espera del carguero con bombas de humo y pancartas en contra de la guerra, adem&aacute;s de los trabajadores portuarios, hab&iacute;a un centenar de personas pertenecientes a organizaciones solidarias y antimilitaristas. La principal acusaci&oacute;n de los activistas es que las armas producidas y ensambladas en Europa est&aacute;n destinadas a matar a miles de civiles en el conflicto yemen&iacute;, donde Arabia Saud&iacute; lidera la Coalici&oacute;n militar anti-rebeldes.<em> &ldquo;Pedimos al gobierno Conte, como hemos hecho con los anteriores, que interrumpa los acuerdos comerciales sobre armamentos con Arabia Saud&iacute;</em><em>Pedimos al gobierno Conte, como hemos hecho con los anteriores, que interrumpa </em>&rdquo; declara Francesca Bisiani en nombre de la secci&oacute;n italiana de Amnist&iacute;a Internacional. Pero este acontecimiento no es nada m&aacute;s que un caso aislado dentro de un contexto dominado por la indiferencia y la escasa voluntad para acabar de una vez con el oscuro negocio de la guerra.
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        Cada vez m&aacute;s abrimos los puertos a las armas e impedimos el paso a aquellas personas que todos los d&iacute;as dejan sus hogares en busca de una vida segura. Cerramos cotidianamente los ojos ante las im&aacute;genes de los violentos bombardeos y nos refugiamos en nuestras vidas privadas. Y somos c&oacute;mplices por indiferentes. Somos c&oacute;mplices porque las guerras empiezan en nuestras tierras: todos los a&ntilde;os varios pa&iacute;ses como Italia, Espa&ntilde;a, Alemania, Reino Unido, Francia, Rusia, China y, sobre todo, Estados Unidos exportan ingentes cantidades de armamentos a todo el mundo. As&iacute;, eludiendo las luces de los medios de comunicaci&oacute;n, nuestros gobiernos brindan en la sombra cada vez que llegan a un acuerdo millonario. Oxfam Interm&oacute;n denuncia que los principales destinos son Arabia Saud&iacute; e Israel, ambos involucrados en operaciones militares al margen de la legalidad internacional. Y son millones las vidas que cada mes se ven puestas en peligro por esta raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://ucdp.uu.se/#/exploratory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uppsala Conflict Data Program</a>, aproximadamente 92.000 personas han muerto, s&oacute;lo en 2017, a causa de conflictos armados. Actualmente, son 25 los <a href="https://www.cfr.org/interactive/global-conflict-tracker/?category=usConflictStatus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfrentamientos activos en todo el mundo</a>, los cuales han generado el desplazamiento de 65,6 millones de personas. Siria, Irak, Libia, Yemen y Sud&aacute;n del Sur han sido los protagonistas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El coste humano de este teatro de guerra ha sido brutal. El <a href="https://www.acleddata.com/tag/yemen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACLED</a> calcula que, en el conflicto de Yemen, considerado por la ONU como la mayor cat&aacute;strofe humanitaria actual,  han muerto hasta ahora al menos 70 mil personas (de los cuales m&aacute;s de 6000 civiles). Y el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas sigue creciendo bajo nuestros ojos. Son <a href="https://www.unocha.org/yemen/about-ocha-yemen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2 millones las personas desplazadas</a> y <a href="http://reporting.unhcr.org/node/2647" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">22,2 millones las que necesitan asistencia urgente</a>. Y es precisamente la coalici&oacute;n liderada por Arabia Saud&iacute; la principal responsable de la intensificaci&oacute;n de la crisis pol&iacute;tica que hunde el pa&iacute;s desde marzo de 2015.
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                </figure><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n <a href="https://www.es.amnesty.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a>, <a href="http://fundipau.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FundiPau</a>, <a href="https://es.greenpeace.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greenpeace</a> y <a href="https://www.oxfamintermon.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oxfam Interm&oacute;n</a> han reactivado la campa&ntilde;a <a href="https://www.oxfamintermon.org/es/accion-humanitaria/proyectos/campana-armas-bajo-control" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Armas bajo Control&rdquo;</a>. Su finalidad es presionar a los gobiernos para que revisen las autorizaciones pendientes y suspendan de forma inmediata las transferencias de todo tipo de armamento a Arabia Saud&iacute;. Esto porque es alto el riesgo sustancial de que se utilicen para cometer graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Y a pesar de que nuestros gobiernos se hayan comprometido en &laquo;No autorizar armas para cometer atrocidades&raquo; - principio recogido en los art&iacute;culos 6 y 7 del TCA &ndash; siguen suministrando material b&eacute;lico a quienes pisotean los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; que esos atroces conflictos se alimentan y que la industria de la guerra aumenta sus beneficios en detrimento de los inocentes. Seg&uacute;n el <a href="https://www.sipri.org/databases" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)</a> los pa&iacute;ses de todo el mundo invierten cada a&ntilde;o 1800 millones de d&oacute;lares en armamentos, cuando en realidad bastar&iacute;an 50 para acabar con el hambre y la indigencia.  Y en este contexto las modernas derechas de todos los continentes siguen su avance cabalgando la ola de un discurso tanto hip&oacute;crita como persuasivo. La pol&iacute;tica de los &ldquo;puertos cerrados&rdquo;, promovida por el Ministro del Interior italiano Matteo Salvini, es un claro ejemplo. Desde su llegada al gobierno las medidas anti-migratorias se han agudizado, mientras que la exportaci&oacute;n de material de defensa y tecnolog&iacute;as de doble uso no parece haber parado. Despu&eacute;s de haber eliminado la protecci&oacute;n humanitaria para los solicitantes de asilo con el &ldquo;<em>Decreto Sicurezza&rdquo;, </em>Salvini propuso al Consejo de Ministros un ulterior endurecimiento de las medidas antimigratorias. El art&iacute;culo 1 del &ldquo;<em>Decreto Sicurezza Bis&rdquo; </em>preve&iacute;a, en particular, la condena a una multa de 3.500 a 5000 euros por cada migrante rescatado en el mar. Y a pesar de que esta &uacute;ltima propuesta haya sido rechazada, los migrantes siguen siendo rechazados como si fueran bombas, mientras que las embarcaciones saud&iacute;es cargas de armamentos atracan en los puertos sin ning&uacute;n tipo de interferencia estatal.
    </p><p class="article-text">
           Lo que hace falta en este momento m&aacute;s que nunca, adem&aacute;s de una concreta e inmediata reforma legislativa que imponga mecanismos de transparencia y rendici&oacute;n de cuentas, es una firme movilizaci&oacute;n ciudadana. Ya no queda tiempo para nuevas concesiones a la industria armament&iacute;stica. No podemos seguir cerrando los puertos a quienes huyen de guerras alimentadas con nuestras propias armas - asimismo, la seguridad no puede seguir siendo considerada sobre la base de criterios geogr&aacute;ficos, sino sobre la base de &ldquo;las posibilidades del desarrollo humano de cada persona&rdquo;, afirma Greenpeace. Ha llegado el momento de pedir a nuestros gobiernos que dejen ya de justificar y ocultar acuerdos comerciales que no son nada m&aacute;s que &ldquo;licencias para matar&rdquo;. Ha llegado el momento de <a href="https://www.oxfamintermon.org/minisites/conyemen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decir basta a la complicidad</a>, porque un mundo con armas es un mundo sin futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alessio Maurandi</strong> es especialista de procesos socio-econ&oacute;micos y culturales contempor&aacute;neos y colaborador en Oxfam Interm&oacute;n Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alessio Maurandi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mercado-guerra-derechos-poder_132_1516241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jun 2019 10:33:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El mercado de la guerra: entre derechos y poder]]></media:title>
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