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    <title><![CDATA[elDiario.es - Piedad Fernández Toledo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Piedad Fernández Toledo]]></description>
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      <title><![CDATA[Coherencia, cohesión y Cambiemos Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/coherencia-cohesion-cambiemos-murcia_132_1514444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d56aa805-6136-4daa-b711-f49da96beca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coherencia, cohesión y Cambiemos Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al tiempo que la fricción y la desconfianza mutua entre quienes comenzaran juntas la andadura ha ido aumentando, el diálogo y la unión entre las partes que debían liderar el cambio tan esperado se tornaron casi imposibles</p><p class="subtitle">El problema de la identidad de IU ante la confluencia no es baladí: la ciudadanía no ha terminado de comprobar que en Cambiemos se funcione de una manera distinta a la de un partido al uso, a pesar de todos los esfuerzos</p><p class="subtitle">A ratos se ha dejado de remar en el mismo barco para atender a las propias siglas ante el estupor de quienes veníamos sin ellas y nos sentíamos más compañeros que militantes</p></div><p class="article-text">
        En los estudios de Discurso, coherencia es un t&eacute;rmino que define la unidad global del texto y favorece su identificaci&oacute;n como g&eacute;nero discursivo, con una funci&oacute;n determinada que es su raz&oacute;n de ser. As&iacute;, un g&eacute;nero &ndash;carta, canci&oacute;n, post, &hellip;&ndash; puede reconocerse como tal al activarse esa conexi&oacute;n entre dicho texto, su forma y su funci&oacute;n comunicativa (entretener, vender un producto, informar, ense&ntilde;ar, etc..). Los g&eacute;neros est&aacute;n adem&aacute;s conformados por rasgos que le aportan cohesi&oacute;n interna, y su reconocimiento es m&aacute;s autom&aacute;tico cuanto m&aacute;s establecidos est&aacute;n en una comunidad. Podemos establecer muchos paralelismos entre g&eacute;neros discursivos y formaciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        A la coherencia se puede llegar de dos maneras: o un partido lleva instalado largo tiempo en la sociedad y es f&aacute;cilmente identificable porque tiene una identidad s&oacute;lida y asentada, o bien la cohesi&oacute;n de sus &ldquo;elementos&rdquo; es tal que no hay lugar a dudas sobre su identidad. Las gentes a la izquierda de la &ldquo;izquierda protot&iacute;pica&rdquo; estren&aacute;bamos un modelo en el que hab&iacute;a que serlo y parecerlo. Y las medias tintas no valen cuando nuestro objetivo era otro y nuestras formas tambi&eacute;n ten&iacute;an que ser otras, saliendo como salimos de las calles y las plazas. En el caso de Podemos, ni en la propia organizaci&oacute;n ni en los gestos ante la gente han mostrado finalmente coherencia ni cohesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Murcia la cosa no ha sido f&aacute;cil a nivel municipal, ni internamente ni en los espacios. La uni&oacute;n de activismo y militancia podr&iacute;a haber llevado a una peque&ntilde;a revoluci&oacute;n en la forma de hacer las cosas partiendo del empoderamiento social como motor inicial que aunara fuerzas y con el consenso como factor que permitiera articular todas las acciones y decisiones&hellip;La identidad, prestada con el voto inicial de confianza, pero que ten&iacute;a que terminar de forjarse en el d&iacute;a a d&iacute;a, pasaba forzosamente por asegurar a toda costa la pluralidad, el asamblearismo y la b&uacute;squeda del consenso. A la postre, ni se lleg&oacute; al consenso en ese primer momento que tristemente deriv&oacute; en la coexistencia de dos grupos municipales, ni se ha conseguido que impere en el Cambiemos Murcia que finalmente se conform&oacute; tras aquella escisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo que la fricci&oacute;n y la desconfianza mutua entre quienes comenzaran juntas la andadura ha ido aumentando, el di&aacute;logo y la uni&oacute;n entre las partes que deb&iacute;an liderar el cambio tan esperado se tornaron casi imposibles. Esto tambi&eacute;n se ha sentido internamente, tensionando la convivencia con quienes se quedaron en el lado de Cambiemos &nbsp;pero segu&iacute;an con el alma en su formaci&oacute;n original, intentando remar a la vez en su barca y en el barco com&uacute;n. Ni siquiera la imagen primera de amabilidad, cercan&iacute;a y rabioso asamblearismo han convencido a quienes nos votaron antes. Ante esta inestabilidad &iquest;c&oacute;mo pod&iacute;amos esperar que el electorado confiara en unas o en otras?&nbsp; M&aacute;s bien, el objetivo com&uacute;n se ha sido difuminando en Cambiemos para imponerse los resortes de la vieja escuela y, a falta de una estrategia s&oacute;lidamente trazada, parte de la tripulaci&oacute;n ha ido abandonando el barco.
    </p><p class="article-text">
        El problema de la identidad de IU ante la confluencia no es balad&iacute;: ni parte de su propia gente ha terminado de ver la necesidad de confluir con la ciudadan&iacute;a organizada, ni la ciudadan&iacute;a ha terminado de comprobar que en Cambiemos se funcione de una manera distinta a la de un partido al uso, a pesar de todos los esfuerzos. Para este viaje no hac&iacute;an falta alforjas, dir&aacute;n ahora tanto algunas gentes de IU como quienes nos embarcamos en esta aventura como independientes. En una confluencia tan joven, la identidad com&uacute;n, prestada con el voto inicial de confianza, pasaba forzosamente por asegurar a toda costa la pluralidad, y por la relajaci&oacute;n de la identidad propia de quienes ven&iacute;an de formaciones con aparato. En contraposici&oacute;n a esto, a ratos se ha dejado de remar en el mismo barco para atender a las propias siglas ante el estupor de quienes ven&iacute;amos sin ellas y nos sent&iacute;amos m&aacute;s compa&ntilde;eros que militantes. Posiblemente, una buena parte de quienes proven&iacute;an de la coalici&oacute;n deber&iacute;a haberse contenido algo, en aras de la pluralidad, pero de un tiempo a esta parte ha habido una deriva hacia la homogenizaci&oacute;n con la imposici&oacute;n de mayor&iacute;as a trav&eacute;s del voto, que ha restado ox&iacute;geno a la democracia participativa y de consenso.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al s&iacute;mil de los g&eacute;neros, se dice que estos son apropiados cuando la comunidad los reconoce como parte suya. Un an&aacute;lisis interno y unos reajustes cuando est&aacute;bamos a tiempo, quiz&aacute; nos habr&iacute;an disuadido para cambiar de estrategia o simplemente adoptar una. No lo sabremos nunca, pero la actitud de algunos &ldquo;l&iacute;deres&rdquo; de estas &ldquo;nuevas formaciones de izquierda&rdquo; no ha ayudado a esa uni&oacute;n que entre gran parte de las bases se percib&iacute;a como posible.
    </p><p class="article-text">
        El inmenso trabajo realizado por tantas personas que han participado de forma altruista aportando su experiencia y entusiasmo, y los humildes, pero significativos logros conseguidos, podr&iacute;an haber transcendido m&aacute;s a la ciudadan&iacute;a de no haber estado m&aacute;s pendientes de las directrices de cada una de las organizaciones y de las tensiones internas que nos han quitado el tiempo para m&aacute;s puestas en com&uacute;n y para m&aacute;s di&aacute;logo y rendici&oacute;n de cuentas ante esa ciudadan&iacute;a. En definitiva, ha ido faltando el sentimiento de estar en la casa de todos para seguir defendi&eacute;ndola con ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora es el momento de decidir si se sigue intentando perseguir una identidad propia, con quien buscarla y en qui&eacute;n sabe qu&eacute; espacios. Es cierto que somos David ante el Goliat de partidos vac&iacute;os de contenido social pero llenos de recursos materiales, esos que ni siquiera pondr&aacute;n en pr&aacute;ctica muchas de las propuestas que les hemos puesto en bandeja y que nos bloquearon. Por eso, en el futuro no deber&iacute;amos desperdiciar ni una gota de energ&iacute;a que nos pueda debilitar. Habr&aacute; que tomar aire y prepararnos para seguir andando, buscando c&oacute;mo llegar a esa coherencia y esa cohesi&oacute;n, que sostenidas en el tiempo permitan, esta vez, poder llegar a los objetivos. Fue un placer mientras dur&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Piedad Fernández Toledo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/coherencia-cohesion-cambiemos-murcia_132_1514444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jun 2019 08:27:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Cambiemos Murcia]]></media:keywords>
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