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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Leira]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_leira/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Leira]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Un PERTE de vivienda en alquiler?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/perte-vivienda-alquiler_129_8518326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d9403e4-236d-40f9-a74d-b8e357b04b52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un PERTE de vivienda en alquiler?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación económica (PERTE) junto con los excepcionales recursos europeos, podría lograr una mejora sustancial del mercado de la vivienda en alquiler en España</p></div><p class="article-text">
        La experiencia, poco expl&iacute;cita, pero que ah&iacute; est&aacute;, de los Planes Nacionales/Estatales de Vivienda, con sus procelosos y pesados procedimientos, deber&iacute;a tenerse muy en cuenta. Los programas y medidas pudieron estar inadecuadamente planteadas, los procedimientos quiz&aacute;s contribuyeron, con su excesiva burocracia, puede que se dieran otros factores, pero, en resumen, parece que todo ello llev&oacute; a imposibilitar su implementaci&oacute;n. Y eso que los recursos eran mucho menores en cuant&iacute;a a lo que ahora se plantea, y aun as&iacute; parece que no se consiguieron gastar. Alg&uacute;n programa qued&oacute; en blanco. Que no vuelva a ocurrir. Se supone que este deber&iacute;a ser ahora el objetivo.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda en alquiler asequible o social ha pasado a convertirse en prioridad nacional. Los recursos se han aumentado considerablemente. Se requiere que lleguen a su destino, que se gasten y que se gasten bien. Requisito previo indispensable es entonces que se conozcan. Uno de los factores que m&aacute;s ha podido contribuir al relativo fracaso de los Planes de Vivienda es la falta de informaci&oacute;n. Ni los ciudadanos, ni los promotores, ni siquiera los ayuntamientos, conoc&iacute;an que pod&iacute;an solicitar esos recursos, suficientes o no.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que haya que confiar, y propiciar, la co-gobernanza interadministrativa, la administraci&oacute;n central no puede presupuestar ayudas por cerca de 5.000 millones de euros y que su aplicaci&oacute;n dependa tan solo de su distribuci&oacute;n, con los criterios que sea, entre las CCAA y de que estas los quieran o no aplicar. Parecer&iacute;a que, cuando menos, que se reclamar&iacute;a una agresiva y nueva campa&ntilde;a de informaci&oacute;n, llamando a la presentaci&oacute;n de proyectos, incitando a que estos surjan, como ya dijimos, &ldquo;desde abajo&rdquo;. Es m&aacute;s, la relaci&oacute;n directa entre el ente p&uacute;blico central y el proyecto concreto podr&iacute;a preverse que se materializase mediante el pago directo, y anticipado, de parte de la subvenci&oacute;n, precisamente para asegurar su puesta en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Ante el man&aacute; europeo se formulan propuestas. Son grandes proyectos o suma de no tan grandes pero agrupados en paquetes, que pueden convertirse en &ldquo;PERTE&rdquo;, en el argot legislativo de la Recuperaci&oacute;n con transformaci&oacute;n, RDL 36/2020 de 21 de diciembre. Son los Proyectos Estrat&eacute;gicos para la Recuperaci&oacute;n y Transformaci&oacute;n econ&oacute;mica. Por lo que se ha dicho, remiten al veh&iacute;culo el&eacute;ctrico, la inteligencia artificial, etc, es decir a proyectos que suenan a ciencia ficci&oacute;n adelantada al presente. Podr&iacute;an no ser los &uacute;nicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los proyectos presentan dos grandes novedades. En primer lugar, su propio contenido, innovador, pero a su vez otro no menos importante, la exigencia de superar escollos burocr&aacute;ticos, cuellos de botella procedimentales o, en definitiva, rutinas. Exigen hacer las cosas de forma distinta a como se han venido haciendo, superar los dos lemas del argumentario anti-innovaci&oacute;n: &ldquo;eso no se ha hecho nunca&rdquo; o, m&aacute;s conclusivo, &ldquo;es ilegal&rdquo;. Por eso, el reciente RDL introduce medidas urgentes de modernizaci&oacute;n administrativa en general. No puede entrar, sin embargo, en la superaci&oacute;n de escollos y resistencias sectoriales, que requerir&iacute;an tambi&eacute;n muchos de los potenciales proyectos innovadores.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos podr&iacute;a ser un PERTE compuesto por un amplio n&uacute;mero de promociones de nueva vivienda en alquiler asequible, con precios concertados por debajo de mercado, que pudiera dar lugar a un r&aacute;pido aumento suficientemente significativo de unidades como para influir en este. Su contenido resulta de hecho innovador y con gran capacidad de arrastre. Podr&iacute;a adem&aacute;s propiciar mayor industrializaci&oacute;n del sector de la construcci&oacute;n. Al igual que otros, requiere superar ataduras y restricciones burocr&aacute;ticas, en su mayor&iacute;a urban&iacute;stico procedimentales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; falta? En este caso, adem&aacute;s de la obligada inversi&oacute;n, que ya parece haberse decidido aplicar, hace falta suelo. A ello hemos dedicado entregas anteriores. Y, adem&aacute;s, suelo en aceptable localizaci&oacute;n, tanto p&uacute;blico como privado.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a entonces que atraer esos suelos al Proyecto/PERTE. Ser&iacute;an suelos expectantes que habr&iacute;an de reconocer su arrastrada inviabilidad, pero que pudieran ver en el cambio una oportunidad, aunque ello implicase una reducci&oacute;n de las nunca logradas expectativas. Para ello habr&iacute;a que poder romper, como en los procedimientos, arrastradas limitaciones derivadas de los planes urban&iacute;sticos. Esto es, r&iacute;gidas clasificaciones de suelo, escler&oacute;ticas calificaciones constatadas impracticables y otros lastres que requerir&iacute;an, casu&iacute;sticamente, modificaciones de ese r&iacute;gido planeamiento. Habr&iacute;a que hacer modificaciones puntuales, muchas al un&iacute;sono y de forma fulminante &iquest;Podr&iacute;amos hacerlo? Ese es sin duda el reto, pero, como en otros PERTEs, esto es lo que en este se requerir&iacute;a. Unas cuantas modificaciones a la vez en cada ciudad y, simult&aacute;neamente, en distintas ciudades cuyos mercados de alquiler est&aacute;n tensionados. Solo as&iacute; conseguir&iacute;amos que se tuviera una pretendida incidencia significativa, necesariamente cuantitativa, en esos mercados.
    </p><p class="article-text">
        Para esta oportunidad excepcional de potencial cambio de modelo promocional, del de propiedad al <em>buid to rent</em>, habr&iacute;a que entender que, cuando se habla de &ldquo;suelos&rdquo;, habr&iacute;a de entenderse una gama de posibilidades, desde los vac&iacute;os propiamente dichos, a los antes ocupados susceptibles de regeneraci&oacute;n/sustituci&oacute;n, o los que significar&iacute;an construir sobre lo ya construido. Algo que ya hemos apuntado en nuestra entrega 6 de esta saga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata ahora de apuntar las bases de un PERTE de vivienda en alquiler. Se tratar&iacute;a de un ejercicio de obligada co-gobernanza, como ahora se dice, entre los tres niveles: Gobierno central, una Autonom&iacute;a y un Ayuntamiento. El gobierno central aportar&iacute;a la financiaci&oacute;n y, en su caso, las exenciones fiscales. El gobierno auton&oacute;mico la liberaci&oacute;n de las ataduras legales, al modo que hace el citado Real decreto Ley (RDL), incluyendo sobre todo la cobertura a las modificaciones de planeamiento, as&iacute; como las exigencias de rebajar precios de alquiler resultantes, por debajo de mercado, respecto a los &iacute;ndices oficiales de estos, del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA). El Ayuntamiento correspondiente habr&iacute;a seleccionado los enclaves en donde producir cada una de las promociones, a iniciativa propia o a propuesta de&nbsp; privados, habiendo convenido acometerlas con los propietarios privados de los suelos/edificios en donde producirlas, as&iacute; como, en cada caso, con el fondo/promotor/gestor que las vaya a acometer, concertando los precios m&aacute;ximos de alquiler, por debajo de mercado. En los conciertos lo bueno ser&iacute;a que participase la correspondiente Autonom&iacute;a. Una concentraci&oacute;n secuencial e integrada de protocolos entre los distintos actores que superan sin duda lo que es habitual. Los PERTEs se caracterizan por eso: nunca se ha hecho antes y sin embargo resulta necesario, por lo que implica de cambio, precisamente, de patrones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Aparece sin duda como un proceso dif&iacute;cil, incluso imposible, m&aacute;xime si se quiere desarrollar deprisa, al hilo del calendario europeo de financiaci&oacute;n-recuperaci&oacute;n. Esta ser&iacute;a sin embargo la oportunidad &iquest;&uacute;nica? de hacerlo. Los excepcionales recursos europeos, apoy&aacute;ndose en los acuerdos antes conceptualmente descritos, podr&iacute;an dar lugar a un efecto significativo en el mercado de la vivienda en alquiler.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/perte-vivienda-alquiler_129_8518326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Dec 2021 05:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un PERTE de vivienda en alquiler?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/generar-inventar-nuevo-suelo-viviendas-alquiler_129_8518163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1219486-63a0-4e01-b8bb-d966ba5a2cde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ambiciosa propuesta de reforma de la Ley Suelo presenta muchas dudas y sus resultados son inciertos. Seguro que enseguida surgen tanto problemas conceptuales, al superar normas y esquemas inercialmente aplicados, como prácticos</p></div><p class="article-text">
        El nuevo suelo a urbanizar siempre ha estado fuera, gan&aacute;ndole al campo, al suelo rural burocr&aacute;ticamente roturado en los Planes urban&iacute;sticos como No Urbanizable. Ah&iacute; se ha ido produciendo la extensi&oacute;n de las ciudades, en la que promover las sucesivas oleadas de nuevas viviendas en venta. En las metr&oacute;polis, con su crecimiento &ldquo;a saltos&rdquo;, se iba saltando a los municipios cercanos, tendiendo a ocupar sucesivas coronas, cada vez m&aacute;s alejadas del centro. Hoy, los ciudadanos metropolitanos de Madrid residen en &aacute;reas y municipios fuera incluso de la Comunidad de Madrid, en Guadalajara y m&aacute;s all&aacute;, desde hace tiempo, o en Toledo, m&aacute;s recientemente.
    </p><p class="article-text">
        Irse a vivir lejos compensaba, por el menor precio de la vivienda. Se reduc&iacute;a este y se aumentaba el coste (en dinero y tiempo) del transporte cotidiano. El coche, al fin y al cabo, facilitaba el alejamiento, que ten&iacute;a otras ventajas. Todo ello era, y ha sido, caracter&iacute;stico de la vivienda en propiedad. La propiedad compensaba el alejamiento. Recientemente, tambi&eacute;n ha empezado a producirse en alquiler, apoyado en el transporte p&uacute;blico, cercan&iacute;as y Ave. El teletrabajo refuerza la posibilidad de alejarse del centro.
    </p><p class="article-text">
        El alquiler, sin embargo, busca preferentemente las &aacute;reas centrales, reduciendo la necesidad de largos desplazamientos y eludiendo la dependencia del coche, de cuya propiedad, hasta ahora ineludible, al menos como deseo, se puede prescindir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que buscar entonces suelo donde m&aacute;s se desea y en donde, por precio, no cabe, en la mayor&iacute;a de los casos, manifestarse en demanda expl&iacute;cita. Es decir, en las &aacute;reas centrales o en sus m&aacute;s cercanos aleda&ntilde;os, donde todo, o casi todo, est&aacute; construido.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier alteraci&oacute;n de las condiciones urban&iacute;sticas en el continuo edificado remite a decisiones municipales, con el control y benepl&aacute;cito de las CCAA. Las propuestas tienen pues que ser de &ldquo;abajo a arriba&rdquo;, proceder de los ayuntamientos, por s&iacute; mismos y/o a trav&eacute;s de los mecanismos de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada que estos organicen, en su caso conjuntamente con su correspondiente autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y en contraste con esa exigencia de &ldquo;abajo a arriba&rdquo;, los recursos de inversi&oacute;n/apoyo/subvenci&oacute;n vienen de arriba abajo. En este momento, desde Europa, con los fondos de recuperaci&oacute;n, y &ldquo;lanzados&rdquo; desde el gobierno central, en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y/o mediante programas espec&iacute;ficos. En t&eacute;rminos conceptuales y procedimentales cabe resumir que los proyectos tienen que llegar arriba y los recursos posarse abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien, alertada la necesidad de lo que habr&iacute;an de ser nuevos procedimientos, a lo que habr&aacute; que volver, veamos en qu&eacute; tipo de proyectos podr&iacute;a materializarse la inversi&oacute;n, concretando lo que pueden ser las l&iacute;neas generales, de mejora de la eficiencia energ&eacute;tica, con las 3R: regeneraci&oacute;n, remodelaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n. Apuntamos tres tipos de proyectos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Construir sobre lo construido, levantes con edificabilidad no agotada, edificio a edificio</li>
                                    <li>Lo mismo, pero en un barrio, elevando, en todo &eacute;l, la altura de los edificios</li>
                                    <li>&Aacute;reas de las 3R, con posibilidad adicional de demolici&oacute;n y sustituci&oacute;n de edificaciones obsoletas (con realojo in situ) en posiciones alveolares o de borde del contin&uacute;o edificado de las ciudades</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Levantes en edificios
    </p><p class="article-text">
        Un n&uacute;mero significativo de edificios que, construidos antes de la norma que ahora rige en la zona donde est&aacute;n, presentan un potencial de edificaci&oacute;n adicional, sin hacer ninguna modificaci&oacute;n del planeamiento urban&iacute;stico. Estos edificios s&iacute; que est&aacute;n en &aacute;reas centrales. No sabemos cu&aacute;ntos son en cada ciudad. Se deber&iacute;an acometer los correspondientes inventarios. En Par&iacute;s, se lleg&oacute; a hacer y result&oacute; que hab&iacute;a una capacidad no usada para unas 14.000 viviendas. En Madrid y en otras ciudades espa&ntilde;olas podr&iacute;a ser proporcionalmente semejante.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a hacer (con o incluso, sin inventario previo) una agresiva y fuertemente publicitada convocatoria nacional a las Comunidades de Propietarios (CP) de esos edificios. Estas lo podr&iacute;an plantear por s&iacute; mismas, reclamando apoyo t&eacute;cnico, o mediante su acuerdo previo con t&eacute;cnicos e incluso con promotores especializados, cuyo n&uacute;mero aumentar&iacute;a con la mera convocatoria del programa. Se podr&iacute;a incentivar mediante la reducci&oacute;n de impuestos y subvenciones, que ahora se abren. Su aplicaci&oacute;n estar&iacute;a amparada en la doble capacidad de los levantes: de un lado, el aumento de nuevas viviendas donde son m&aacute;s demandadas y, de otro lado, de integrar la mejora de la eficiencia energ&eacute;tica del edificio. Responder&iacute;a en definitiva a la prioridad, m&aacute;s general, de la rehabilitaci&oacute;n, con mejor utilizaci&oacute;n de infraestructuras existentes.
    </p><p class="article-text">
        Esos levantes se est&aacute;n ya produciendo individualmente. Comprobada la capacidad de la estructura del edificio (o eventualmente la necesidad de su refuerzo) las CP autorizan el levante y obtienen: la rehabilitaci&oacute;n integral del edificio con mejora energ&eacute;tica, ascensor si no tienen, mejora de los espacios comunes y, en algunos casos, una derrama positiva. Las viviendas en las plantas a&ntilde;adidas se venden. Sus ingresos, en &aacute;reas de altos precios, permiten pagar todos los gastos de la operaci&oacute;n conjunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ello podr&iacute;a cambiar si los levantes se planteasen en un Programa municipal conjunto, en una l&iacute;nea lanzada desde una CCAA o incluso a nivel nacional. Se podr&iacute;a alentar el alquiler e incluso el alquiler con precio tasado, por debajo de mercado, concertado de antemano junto a la licencia. Sin duda, para ello habr&iacute;a que establecer contrapartidas a los inversores-promotores-gestores (IPG), que ahora se reclaman, que se lanzar&iacute;an a convencer a las CP y a invertir/construir y gestionar los levantes.
    </p><p class="article-text">
        Levantes en barrios completos
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a del levante de nuevas plantas en conjuntos de edificios en antiguas promociones unitarias que hoy componen barrios. Est&aacute;n en las primeras periferias de las ciudades y responden a primeras promociones, con edificaci&oacute;n de baja calidad usualmente de las 4 plantas que, como m&aacute;ximo, todav&iacute;a se aceptaba construir en su momento sin ascensor. Requerir&aacute;n la modificaci&oacute;n de un planeamiento que tiene fijada la edificabilidad en lo que existe y que suele presentar mucha rigidez, incluso ante actuaciones menores de rehabilitaci&oacute;n/compleci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de conjuntos barriales cuyos edificios presentan una calidad y cuentan con un estado de mantenimiento que contrasta, por insuficiencia. con los espacios libres y la urbanizaci&oacute;n consolidada. En algunos casos los &aacute;rboles han crecido y ofrecen un entorno medioambientalmente mucho mejor que la propia edificaci&oacute;n. Levantar dos (o eventualmente 3) nuevas plantas en todos los edificios, permitir&iacute;a aprovechar al m&aacute;ximo las infraestructuras existentes y mejorar el conjunto. Espacios comunes y/o equipamientos que puedan faltar podr&iacute;an alojarse en las plantas bajas de los edificios o, en su caso, en los vac&iacute;os dejados por la demolici&oacute;n de alguno de ellos. Los residentes afectados ser&iacute;an realojados en las viviendas de las nuevas plantas altas.&nbsp;Cabr&iacute;a plantear edificios de aparcamiento (cuya dotaci&oacute;n suele ser insuficiente) pensando en el futuro, en que puedan ser reutilizados, si la necesidad desaparece. Tambi&eacute;n, introducir componentes de movilidad colectiva/ compartida, que faciliten la accesibilidad en transporte p&uacute;blico, en sustituci&oacute;n de una urbanizaci&oacute;n ya hecha. Cabr&iacute;a incorporar en su caso autobuses lanzadera a estaciones en lugar de obras de infraestructura.
    </p><p class="article-text">
        Estas actuaciones podr&iacute;an acometerse mediante inversi&oacute;n p&uacute;blica directa. Encajar&iacute;an en la prioridad que ahora se otorga a la regeneraci&oacute;n urbana, m&aacute;s all&aacute; de la rehabilitaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se podr&iacute;a llamar a la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, incentivando el alquiler con precios por debajo de mercado, aumentando la capacidad de mejora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez identificados en cada municipio los conjuntos que pudieran ser objeto del aumento de plantas en los edificios, y tras la negociaci&oacute;n con los residentes, se habr&iacute;a de poner en marcha una Modificaci&oacute;n del Plan General conjunta de todos ellos en un &aacute;mbito discontinuo, asign&aacute;ndole una condici&oacute;n de emergencia para reducir plazos. En cada uno de ellos, se proceder&iacute;a a realizar un plan-programa de actuaci&oacute;n espec&iacute;fico, que podr&iacute;a a ser objeto de concursos entre IPG/profesionales.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;reas de Inmediata Acci&oacute;n (AIA)
    </p><p class="article-text">
        Lo de &ldquo;inmediata&rdquo; resulta cierta e intencionadamente voluntarista. Se trata de una denominaci&oacute;n que pretende reflejar emergencia y prioridad. Se tratar&iacute;a de un Programa de lo que podr&iacute;amos llamar AIA, &Aacute;reas de Inmediata Acci&oacute;n. Aunque pudieran ser de promoci&oacute;n p&uacute;blica, en ellas se buscar&iacute;a sobre todo la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada. Ser&iacute;an &aacute;mbitos relativamente reducidos, por ejemplo, entre 5 y 20 horas, precisamente localizados en vac&iacute;os alveolares o en el borde del contin&uacute;o edificado de la ciudad. Estar&iacute;an dirigidos a rellenar, remodelar, completar y/o sustituir, obviamente con realojo in situ, lo existente. Partiendo de una porci&oacute;n de Suelo Urbano, (consolidado o no) podr&iacute;an englobar suelos no Urbanos, clasificados de Urbanizable o r&uacute;stico. En los casos de suelos pertenecientes a un Sector ya delimitado, e incluso con Junta de Compensaci&oacute;n ya constituida, lo que fuera a hacerse en la AIA habr&iacute;a de repartirse, mediante acuerdo expl&iacute;cito de estos, entre todos los miembros de la Junta, entren o no sus propiedades&nbsp; en la correspondiente AIA. Cabr&iacute;a tambi&eacute;n el uso de suelos dotacionales o de otros usos fallidos, con aumento en su caso de edificabilidad y/o alturas y aprovechando en principio las dotaciones e infraestructuras existentes, con posibilidad, pero sin exigencia, de aumentarlas. Junto a la incorporaci&oacute;n de nuevos vac&iacute;os, cabr&iacute;a incorporar diversas situaciones, para aplicar alguna o las 3R nunca logradas, de regeneraci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n, remodelaci&oacute;n, incluida la demolici&oacute;n de edificaci&oacute;n obsoleta que pudiera ser sustituida. Tambi&eacute;n la construcci&oacute;n sobre lo construido, superponiendo nuevas plantas con rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica de edificaciones existentes, como en los programas anteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las AIAs se habr&iacute;an de destinar sobre todo a la construcci&oacute;n de vivienda en alquiler para siempre. Podr&iacute;an establecerse en cada caso porcentajes diversos de tres componentes: vivienda social (cedida en su caso a un ente p&uacute;blico para su gesti&oacute;n), vivienda con alquiler asequible concertado (por ej. 25-30% por debajo de mercado) que habr&iacute;a de ser mayoritaria y, en su caso, vivienda libre, en porcentaje menor. No se tratar&iacute;a de una Vivienda de Protecci&oacute;n Oficial&nbsp;(VPO), superando as&iacute; su burocr&aacute;tico entramado, sus tama&ntilde;os y sobre todo su aberrante periodo de caducidad. Para establecer los alquileres asequibles, por debajo de mercado, se usar&iacute;an los precios de referencia del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA).
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;an prioridad las AIA apoyadas en transporte p&uacute;blico, desarrolladas en torno a o al lado de una estaci&oacute;n de tren o metro o expresamente alimentada por lanzaderas que las conectasen a estas, cuya implantaci&oacute;n y material m&oacute;vil se considerasen costes de urbanizaci&oacute;n. Se podr&iacute;an obviar los aparcamientos bajo rasante y construirlos en edificios exentos (que no computar&iacute;an) utilizables para el carsharing y reutilizables a medio largo plazo para otros usos.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;an de tener calles normales, urbanas, amables, sin tanto suelo de asfalto como ha sido habitual en las grandes promociones de los a&ntilde;os del boom. No implicar&iacute;an cesiones de suelo para dotaciones. P&uacute;blicos o privados podr&iacute;an incorporarse usos complementarios vinculados a las promociones de vivienda, coworking, escuelas infantiles, bibliotecas, gimnasios, etc, tambi&eacute;n abiertos al barrio del que pasen a formar parte.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta las condiciones de entorno en que se insertasen, las densidades habr&iacute;an de ser altas, eficientes, propiamente urbanas, al igual que las alturas. Prestando especial atenci&oacute;n, en ambos par&aacute;metros, a las condiciones de mantenimiento, cruciales en el alquiler. Sin porcentajes prefijados, habr&iacute;a que alentar tambi&eacute;n la incorporaci&oacute;n de oficinas y locales de negocio en a&ntilde;orada mezcla de usos. Para ello, habr&aacute; que asegurar que su incorporaci&oacute;n tuvieran las mismas ventajas fiscales que las de la promoci&oacute;n de vivienda en alquiler
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a de delimitar con excepcional urgencia, varias AIA en cada ciudad que se lance a ello. Podr&iacute;an ser delimitadas de oficio por la Comunidad Aut&oacute;noma y/o el Ayuntamiento a partir de sus suelos y con el acuerdo, en el caso de incorporarles, de otros propietarios de suelo y/o edificios. Tambi&eacute;n cabr&iacute;a que estos formulasen propuestas directamente, solo privadas. Lanzada la convocatoria, todas las AIAs propuestas podr&iacute;an ser objeto, en su caso, de una simult&aacute;nea Modificaci&oacute;n del Plan General. Algo que, cuando se quiere, puede ser muy r&aacute;pido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada AIA deber&iacute;a contener al menos un porcentaje m&iacute;nimo respecto al n&uacute;mero total de viviendas en alquiler del municipio. Con unas cuantas AIAs simult&aacute;neas se tratar&iacute;a de conseguir un n&uacute;mero significativo de viviendas en alquiler asequible que pudiera incidir en el mercado. Eso s&iacute;, con el compromiso de construirlas en un plazo m&aacute;ximo preestablecido, seriamente penalizadas en caso de incumplimiento. Habr&iacute;a que recortar tambi&eacute;n pasos y plazos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El papel del Gobierno de Espa&ntilde;a, englobado en su nueva Agenda Urbana, consistir&iacute;a en el lanzamiento del Programa. Habr&iacute;a de restringir excepcionalmente cargas de los propietarios de suelo, supeditados a acuerdos fehacientes de estos. A su vez, a&ntilde;adir a las ventajas fiscales ya existentes otras como la desgravaci&oacute;n del IVA de construcci&oacute;n. Con ello, parece que el premio se habr&iacute;a conseguido. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que abrir una l&iacute;nea de financiaci&oacute;n espec&iacute;fica que facilitase (u obligase) a los bancos a dar cr&eacute;ditos promotor, tras el acuerdo de poner en marcha la AIA. La financiaci&oacute;n podr&iacute;a ser en los Presupuestos, dentro de los Planes de Vivienda, apoyada en algo m&aacute;s directo, como avales del Instituto de Cr&eacute;dito Oficial (ICO).
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la ambiciosa propuesta presenta a su vez muchas dudas. Seguro que enseguida surgen tanto problemas conceptuales, al superar normas y esquemas inercialmente aplicados, como pr&aacute;cticos. Sus resultados son inciertos.&nbsp;El mayor desaf&iacute;o, sin embargo, es el jur&iacute;dico, al responder a una excepcionalidad que siempre se cuestiona, y m&aacute;s en esto del suelo y la equidistribuci&oacute;n de cargas y beneficios. Y, adem&aacute;s hay que contar con los &ldquo;recurridores&rdquo; profesionales, respondiendo tantas veces a intereses m&aacute;s o menos confesables. Quedan muchos aspectos por concretar, que son m&aacute;s que detalles. Ahora bien, la propuesta abre una l&iacute;nea de actuaci&oacute;n que, aunque muy dif&iacute;cil, entiendo que puede resultar factible y que, de serlo, significar&iacute;a una soluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/generar-inventar-nuevo-suelo-viviendas-alquiler_129_8518163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Nov 2021 05:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Promesas por cumplir: miles de viviendas anunciadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/promesas-cumplir-miles-viviendas-anunciadas_129_8428845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/052711e8-48a6-4c9e-a110-5f44bf23d4e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Promesas por cumplir: miles de viviendas anunciadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre habrá que contar con las CCAA y los ayuntamientos, que son competentes en urbanismo. No obstante, se podrían pensar actuaciones que se armaran desde "arriba", y se presentaran, una vez que se "empaqueten", ante las autoridades urbanísticas locales</p><p class="subtitle">Vivienda: algunas pinceladas de diagnóstico e índice de cuestiones</p></div><p class="article-text">
        En 2018, al cambiar el Gobierno y nada m&aacute;s llegar al ministerio entonces a&uacute;n de Fomento, &Aacute;balos se encontr&oacute; preparado el Plan Nacional de Vivienda 2018-21 y lo firm&oacute;. Sustitu&iacute;a y daba continuidad al anterior, 2013-16 que hab&iacute;a sido prorrogado al 2017. Ambos formaban parte de una saga de Planes, a los que, de forma rutinaria, los gobiernos anteriores hab&iacute;an reducido la pol&iacute;tica de vivienda, con mayor y m&aacute;s bien menor financiaci&oacute;n. Son Planes que pudieran ser catalogados con el dicho del que mucho abarca poco aprieta. Con gran ambici&oacute;n, los Planes cubren muchos programas, sin declaradas prioridades. Dada la distribuci&oacute;n de competencias, el Plan establece un tope de financiaci&oacute;n global y requiere la firma de Convenios con las distintas CCAA y Ayuntamientos. En el verano del 2018 ya estaban firmados.
    </p><p class="article-text">
        El problema reside en que estos Planes, m&aacute;s all&aacute; de como puedan ser catalogados, son de hecho un misterio.<strong> </strong>No hay informaci&oacute;n sobre su aplicaci&oacute;n y cumplimiento. Demandada, el Portal de Transparencia del Ministerio no la aporta. Esa ausencia de informaci&oacute;n contrasta con el detallado informe trimestral que se exige a todas las CCAA. &iquest;Lo cumplen? Ahora que la vivienda, como problema, ha irrumpido en la escena p&uacute;blica, la evaluaci&oacute;n de esos Planes ser&iacute;a fundamental, tanto en la inversi&oacute;n realizada en los distintos programas (&iquest;han sido todos desarrollados?) como en el funcionamiento de hecho de los procedimientos, en cadena, entre los tres niveles de administraci&oacute;n, que habr&aacute;n de seguir implement&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Por ej. uno de los programas, en ambos Planes, consiste en la subvenci&oacute;n a j&oacute;venes para pagar el alquiler. Se dice que, en concreto en la Comunidad de Madrid, es el &uacute;nico que se ha aplicado. Cuando ahora se propone, en la nueva ley, el bono de 250 euros, como supuesta novedad (que alguno ha llegado a tildar de &ldquo;repugnante&rdquo; maniobra electoral) parece que se ignora que viene ya produci&eacute;ndose desde hace a&ntilde;os, aplicada (m&aacute;s o menos) por gobiernos de distinto perfil. Cuando se habla en serio de la medida se echa en falta, precisamente, la ausencia de evaluaci&oacute;n en Espa&ntilde;a (que se inici&oacute; con los gobiernos de Zapatero) teniendo que recurrir a la evaluaci&oacute;n francesa, que concluye que el 78% de la subvenci&oacute;n va al propietario. &iquest;No ser&iacute;a importante conocer, y poder evaluar, c&oacute;mo ha ido en Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Otro programa se dirig&iacute;a ya a subvencionar con hasta 35.000 euros/vivienda, la promoci&oacute;n de viviendas en alquiler con precio asequible. Para ello, se establec&iacute;a un tope para este de 7 euros/m2/mes, en toda Espa&ntilde;a. Se haya aplicado o no (parece, sin datos, que poco o nada) ya se deber&iacute;an haber concluido dos cosas: no se puede establecer un tope &uacute;nico (los 7 euros/m2 resultan casi la mitad del alquiler medio en alguna Comunidad y del orden de la media, o incluso superior a esta, en otras) y no basta con la subvenci&oacute;n si no se arbitran, adem&aacute;s, canales de financiaci&oacute;n.<strong> </strong>Para lo primero, ah&iacute; est&aacute;n los<strong> </strong>&iacute;ndices de precios territorializados<strong> </strong>que pueden servir de referencia m&aacute;s ajustada. En cuanto a la ausencia de financiaci&oacute;n, parece que la experiencia (si la hay) refuerza la necesidad de a&ntilde;adir esa componente cuando se pretende incentivar la promoci&oacute;n de viviendas en alquiler asequible.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, entre los programas figuraba la rehabilitaci&oacute;n, la asignatura pendiente supuestamente priorizada al menos desde el 2013. Conocer cu&aacute;nto y c&oacute;mo ha funcionado ser&iacute;a fundamental de cara a la a&uacute;n mayor prioridad que se quiere asignar a esta l&iacute;nea, incluso con la aparente novedad de dirigirla a conjuntos a regenerar, en lugar de a viviendas individuales.&nbsp;Dentro del Plan o no, hay experiencias positivas, cuya ense&ntilde;anza deber&iacute;a ahora conocerse y servir de apoyo al dise&ntilde;o de nuevas actuaciones.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Promesas de miles de viviendas. El Gobierno central</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el mismo Ministerio de Fomento casi simult&aacute;neamente al Plan, en 2018, se empez&oacute; a prometer la construcci&oacute;n de 20.000 viviendas, para contribuir a la formaci&oacute;n de un gran parque de vivienda p&uacute;blica. Parec&iacute;a una propuesta al margen del Plan, aunque nunca se aclar&oacute; esa relaci&oacute;n. Despu&eacute;s, la cifra lleg&oacute; a las 100.000. Nada se sabe qu&eacute; ha pasado. Al parecer, en estos a&ntilde;os solo se han noticiado dos convenios, de algo m&aacute;s de 300 viviendas cada uno, en Barcelona y Valencia. Las dificultades encontradas deber&iacute;an explicarse. Formar&iacute;an parte de esa imprescindible evaluaci&oacute;n, que parece siempre faltar en Espa&ntilde;a, como base de las renovadas propuestas actuales.
    </p><p class="article-text">
        Las 20.000 viviendas han vuelto a aparecer ahora, 2021, incluso con reparto ya concertado entre las CCAA e inversi&oacute;n asignada, de algo m&aacute;s 1.000 millones, en los PGE y en el RDL recientemente aprobado. Como las noticias se reducen a las grandes cantidades, falta por conocer la letra peque&ntilde;a. En r&aacute;pido c&aacute;lculo, se deduce que se trata de una inversi&oacute;n (&iquest;media?) por vivienda de 50.000 euros. Supuesto que el suelo se aporta sin coste por CCAA y ayuntamientos, esa inversi&oacute;n por vivienda resulta quiz&aacute;s suficiente en alg&uacute;n caso, pero manifiestamente insuficiente en la mayor&iacute;a de las ciudades. Ahora bien, tampoco se ha dicho de qu&eacute; tama&ntilde;o de vivienda se est&aacute; pensando. Si es en el tradicional m&aacute;ximo permitido para la Protecci&oacute;n Oficial, la insuficiencia resulta evidente. No se sabe c&oacute;mo se ha de completar la inversi&oacute;n necesaria en ese supuesto. Cabr&iacute;a pensar sin embargo en viviendas m&aacute;s peque&ntilde;as, apartamentos en<em> cohousing</em>, con servicios comunes, para j&oacute;venes y no tanto y/o para convivencia intergeneracional. Esto es, aprovechar la inversi&oacute;n p&uacute;blica para innovar y superar rutinas, superando la caduca Protecci&oacute;n Oficial.
    </p><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo de este diario, (Cristina G. Boliches, 14.10.21) se recoge el mantenimiento del aludido mayor objetivo:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En total, la previsi&oacute;n del Ejecutivo pasa por impulsar un parque de 100.000 viviendas, promovidas en su conjunto a lo largo de la presente legislatura. De ellas, pr&aacute;cticamente la mitad son p&uacute;blicas. El resto conlleva acuerdos con el sector privado y, dentro de estos &uacute;ltimos, a&uacute;n hay flecos por cerrar. &rdquo; </em>Se sigue estando, se dice, <em>en negociaci&oacute;n con grandes tenedores&ldquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        Rompiendo moldes, que parece que alguna vez se podr&iacute;a&nbsp;intentar, cabr&iacute;a concebir alguna l&iacute;nea de actuaci&oacute;n directa del gobierno central, a partir de su capacidad de inversi&oacute;n, y de condicionar y/o rebajar la fiscalidad, as&iacute; como de ofrecer suelo &ldquo;propio&rdquo;, de las empresas p&uacute;blicas dependientes de la AGE. Siempre habr&aacute; que contar con las CCAA y los ayuntamientos, que son competentes en urbanismo. No obstante, se podr&iacute;an pensar actuaciones que se armaran desde &ldquo;arriba&rdquo;, y se presentaran, una vez que se &ldquo;empaqueten&rdquo;, ante las autoridades urban&iacute;sticas locales.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Promesas por cumplir. La Comunidad de Madrid</strong></h3><p class="article-text">
        Otras CCAA est&aacute;n preparando concursos para promover directamente, o en colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, la promoci&oacute;n de viviendas en alquiler regulado. Carezco de informaci&oacute;n sistem&aacute;tica sobre ellas. El caso de la Comunidad de Madrid (CM) es especial, adem&aacute;s de ser la que, al menos cuantitativamente, parece ser la mayor, no est&aacute; exenta de una singularidad en gran medida discutible.
    </p><p class="article-text">
        En la guerra de las cifras, la CM ha prometido promover 25.000 viviendas. Lo denominan del Plan VIVE. De ellas, algo m&aacute;s de 6.000 ya salieron a concurso el pasado 2020. Sobre suelo p&uacute;blico de la CM en diversos municipios, se organizaron 4 grandes lotes que, por acumulaci&oacute;n de actuaciones de 100 o 200, contabilizan del orden de 1.700 viviendas cada uno. Al parecer, por la desconfianza ante los peque&ntilde;os o medianos promotores, (que por otra parte hubieran tenido gran dificultad de conseguir financiaci&oacute;n) se construyeron esos grandes lotes, a los que obviamente solamente pod&iacute;an concurrir los grandes (o los muy grandes) en definitiva, grandes fondos internacionales con sus gestores de aqu&iacute;. En la adjudicaci&oacute;n provisional, pero que ya se conoce como definitiva, solo (o nada menos) se van a promover 5.406 viviendas en los 3 lotes que han encontrado promotor. El cuarto ha quedado desierto.
    </p><p class="article-text">
        Se trata seguramente del mayor acuerdo de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada. Responde a aquello de &ldquo;segundos fuera&rdquo;.&nbsp;Su peculiaridad arranca del nunca explicado empecinamiento de la CM (desde hace a&ntilde;os) por que sus suelos de cesi&oacute;n (para sistemas supramunicipales) tuvieran la condici&oacute;n de demaniales, distinta a la patrimonial, habitual del resto de las entidades p&uacute;blicas. Su aportaci&oacute;n de suelo a los concursos ha de hacerse mediante la concesi&oacute;n demanial, una figura tambi&eacute;n distinta a la de cesi&oacute;n del derecho de superficie. Es una discusi&oacute;n aparentemente solo formal-burocr&aacute;tica pero que ata&ntilde;e a quienes se ha de convocar en esos concursos, bien a todos, grandes y peque&ntilde;os, como exige la ley de Contratos del Estado, de acuerdo con las directrices europeas, o bien filtrado por tama&ntilde;o y capacidad inversora, como se ha hecho. Recurrido el procedimiento, el Tribunal Administrativo de la CM ha llegado a aceptarlo de forma ins&oacute;lita. Al estar inmersos en una emergencia sanitaria, el Tribunal llega a afirmar que se puede aceptar como algo extraordinario, por una sola vez y sin que sirva de precedente. No parece pues que la CM pueda seguir convocando concursos con las mismas pautas.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, el RDL 26/2020, al que ya hemos hecho menci&oacute;n, y que no consigui&oacute; movilizar un solo suelo p&uacute;blico al objetivo de promover viviendas en alquiler regulado, solo le vali&oacute; a la CM, para justificar la emergencia como contexto en que justificar su Plan VIVE. Aunque el RDL se refer&iacute;a a la cesi&oacute;n del derecho de superficie, tambi&eacute;n alud&iacute;a. de forma colateral, a la concesi&oacute;n demanial. En ello se ampar&oacute; la CM para justificar la emergencia, con el resultado arriba indicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fragmentando los concursos por actuaciones, que son menores, en cada municipio (como se est&aacute; haciendo en otras CCAA) podr&iacute;an potencialmente participar promotores locales, diversificando una oferta que, conocedora de las caracter&iacute;sticas de cada lugar, podr&iacute;a adem&aacute;s ajustar m&aacute;s los precios. No obstante, tanto en Madrid, como en otros lugares, har&iacute;a falta que los programas contuvieran una financiaci&oacute;n que el sistema bancario no ofrece hoy para las promociones de vivienda en alquiler, y en menor medida, regulado, aun siendo fruto de la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de financiaci&oacute;n, al parecer no considerada, llevar&iacute;a a tener que incorporar al BdeE y a los bancos, en las negociaciones de los programas tanto del gobierno central como de las CCAA, en cuanto se pretenda convocar a la iniciativa privada, intentando cubrir una gama de inversores-promotores m&aacute;s amplia que los grandes fondos. Constituir&iacute;a cap&iacute;tulo obligado en una nueva legislaci&oacute;n de vivienda, amparada adem&aacute;s en la mejor tradici&oacute;n de respaldo financiero a la tradicional protecci&oacute;n oficial.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El ayuntamiento de Madrid. Anuncio de promesas ni siquiera iniciadas</strong></h3><p class="article-text">
        El actual ayuntamiento, m&aacute;s all&aacute; de su declamaci&oacute;n (junto a todas las fuerzas pol&iacute;ticas representadas) a favor del parque de vivienda p&uacute;blica, no ha iniciado una sola vivienda nueva. Solo est&aacute; terminando y entregando las ya iniciadas por la corporaci&oacute;n anterior. A esta se le acus&oacute; de solo haber terminado y entregado 64 pero, tras superar la auto prohibici&oacute;n de no promover nuevas viviendas en alquiler (herencia de corporaciones anteriores, que adem&aacute;s vend&iacute;an las que ten&iacute;an) consigui&oacute; iniciar m&aacute;s de 3.700. Hasta ahora el r&eacute;cord de producci&oacute;n de viviendas en una legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, este ayuntamiento ha anunciado la convocatoria de concursos en colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada de promoci&oacute;n de viviendas en alquiler regulado, por debajo de mercado, aportando para ello parcelas de suelo p&uacute;blico. Anunciadas ya a mediados en 2020, los concursos no terminan de convocarse.
    </p><p class="article-text">
        Contradictoriamente, el ayuntamiento lleva al menos tres concursos de venta de parcelas al mejor postor, en el mercado y forzando este, aunque hayan quedado en su mayor&iacute;a desiertos. El &uacute;ltimo y m&aacute;s llamativo caso, de una parcela en Valdebebas, ha obtenido el gran &ldquo;&eacute;xito&rdquo;. Se ha conseguido vender por la mayor repercusi&oacute;n de suelo nunca registrada en ese &aacute;mbito. Eso s&iacute;, bajo la justificaci&oacute;n de conseguir viviendas con precio de vivienda (obviamente libre) por debajo del inflado mercado, que esa venta ha conseguido contribuir a presionar al alza. Todo un triunfo a contracorriente de la tendencia actual, en principio a favor de la vivienda en alquiler regulado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/promesas-cumplir-miles-viviendas-anunciadas_129_8428845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Nov 2021 05:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Promesas por cumplir: miles de viviendas anunciadas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/generar-inventar-nuevo-suelo-viviendas-alquiler_129_8432054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1219486-63a0-4e01-b8bb-d966ba5a2cde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler"></p><p class="article-text">
        El nuevo suelo a urbanizar siempre ha estado fuera, gan&aacute;ndolo al campo, al suelo rural burocr&aacute;ticamente roturado en los Planes urban&iacute;sticos como No Urbanizable. Ah&iacute; se ha ido produciendo la extensi&oacute;n de las ciudades, en la que promover las sucesivas oleadas de nuevas viviendas en venta. En las metr&oacute;polis, con su crecimiento &ldquo;a saltos&rdquo;, se iba saltando a los municipios cercanos, tendiendo a ocupar sucesivas coronas, cada vez m&aacute;s alejadas del centro. Hoy, los ciudadanos metropolitanos de Madrid residen en &aacute;reas y municipios fuera incluso de la Comunidad de Madrid, en Guadalajara y m&aacute;s all&aacute;, desde hace tiempo, o en Toledo, m&aacute;s recientemente.
    </p><p class="article-text">
        Irse a vivir lejos compensaba, por el menor precio de la vivienda. Se reduc&iacute;a este y se aumentaba el coste (en dinero y tiempo) del transporte cotidiano. El coche, al fin y al cabo, facilitaba el alejamiento, que ten&iacute;a otras ventajas. Todo ello era, y ha sido, caracter&iacute;stico de la vivienda en propiedad. La propiedad compensaba el alejamiento. Recientemente, tambi&eacute;n ha empezado a producirse en alquiler, apoyado en el transporte p&uacute;blico, cercan&iacute;as y AVE. El teletrabajo refuerza la posibilidad de alejarse del centro.
    </p><p class="article-text">
        El alquiler sin embargo busca preferentemente las &aacute;reas centrales, reduciendo la necesidad de largos desplazamientos y eludiendo la dependencia del coche, de cuya propiedad, hasta ahora ineludible al menos como deseo, se puede prescindir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que buscar entonces suelo donde m&aacute;s se desea y en donde, por precio, no cabe, en la mayor&iacute;a de los casos, manifestarse en demanda expl&iacute;cita. Es decir, en las &aacute;reas centrales o en sus m&aacute;s cercanos aleda&ntilde;os, donde todo, o casi todo, est&aacute; construido.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier alteraci&oacute;n de las condiciones urban&iacute;sticas en el continuo edificado remite a decisiones municipales, con el control y benepl&aacute;cito de las CCAA. Las propuestas tienen pues que ser de &ldquo;abajo a arriba&rdquo;<strong>,</strong> proceder de los ayuntamientos, por s&iacute; mismos y/o a trav&eacute;s de los mecanismos de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada que estos organicen, en su caso conjuntamente con su correspondiente CA.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y en contraste con esa exigencia de &ldquo;abajo a arriba&rdquo;, los recursos de inversi&oacute;n/apoyo/subvenci&oacute;n vienen de arriba abajo. En este momento, desde Europa, con los fondos de recuperaci&oacute;n, y &ldquo;lanzados&rdquo; desde el gobierno central, en los PGE y/o mediante programas espec&iacute;ficos. En t&eacute;rminos conceptuales y procedimentales cabe resumir que los proyectos tienen que llegar arriba y los recursos posarse abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien, alertada la necesidad de lo que habr&iacute;an de ser nuevos procedimientos, a lo que habr&aacute; que volver, veamos en qu&eacute; tipo de proyectos podr&iacute;a materializarse la inversi&oacute;n, concretando lo que pueden ser las l&iacute;neas generales, de mejora de la eficiencia energ&eacute;tica, con las 3R: regeneraci&oacute;n, remodelaci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n. Apuntamos tres tipos de proyectos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Construir sobre lo construido, levantes con edificabilidad no agotada, edificio a edificio</li>
                                    <li>Lo mismo, pero en un barrio, elevando, en todo &eacute;l, la altura de los edificios</li>
                                    <li>&Aacute;reas de las 3R, con posibilidad adicional de demolici&oacute;n y sustituci&oacute;n de edificaciones obsoletas (con realojo in situ) en posiciones alveolares o de borde del continuo edificado de las ciudades</li>
                            </ol>
            </div><h3 class="article-text"><strong>Levantes en edificios</strong></h3><p class="article-text">
        Un n&uacute;mero significativo de edificios que, construidos antes de la norma que ahora rige en la zona donde est&aacute;n, presentan un potencial de edificaci&oacute;n adicional, sin hacer ninguna modificaci&oacute;n del planeamiento urban&iacute;stico. Estos edificios s&iacute; que est&aacute;n en &aacute;reas centrales.<strong> </strong>No sabemos cu&aacute;ntos son en cada ciudad. Se deber&iacute;an acometer los correspondientes inventarios. En Par&iacute;s se lleg&oacute; a hacer y result&oacute; que hab&iacute;a una capacidad no usada para unas 14.000 viviendas. En Madrid y en otras ciudades espa&ntilde;olas podr&iacute;a ser proporcionalmente semejante.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a hacer (con o incluso sin inventario previo) una agresiva y fuertemente publicitada convocatoria nacional a las Comunidades de Propietarios (CP) de esos edificios. Estas lo podr&iacute;an plantear por s&iacute; mismas, reclamando apoyo t&eacute;cnico, o mediante su acuerdo previo con t&eacute;cnicos e incluso con promotores especializados, cuyo n&uacute;mero aumentar&iacute;a con la mera convocatoria del programa. Se podr&iacute;a incentivar mediante la reducci&oacute;n de impuestos y subvenciones, que ahora se abren. Su aplicaci&oacute;n estar&iacute;a amparada en la doble capacidad de los levantes: de un lado, el aumento de nuevas viviendas donde son m&aacute;s demandadas y, de otro lado, de integrar la mejora de la eficiencia energ&eacute;tica del edificio. Responder&iacute;a en definitiva a la prioridad, m&aacute;s general, de la rehabilitaci&oacute;n, con mejor utilizaci&oacute;n de infraestructuras existentes.
    </p><p class="article-text">
        Esos levantes se est&aacute;n ya produciendo individualmente. Comprobada la capacidad de la estructura del edificio (o eventualmente la necesidad de su refuerzo) las CP autorizan el levante y obtienen: la rehabilitaci&oacute;n integral del edifico con mejora energ&eacute;tica, ascensor si no tienen, mejora de los espacios comunes y, en algunos casos, una derrama positiva. Las viviendas en las plantas a&ntilde;adidas se venden. Sus ingresos, en &aacute;reas de altos precios, permiten pagar todos los gastos de la operaci&oacute;n conjunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ello podr&iacute;a cambiar si los levantes se planteasen en un Programa municipal conjunto, en una l&iacute;nea lanzada desde una CCAA o incluso a nivel nacional. Se podr&iacute;a alentar el alquiler e incluso el alquiler con precio tasado, por debajo de mercado, concertado de antemano junto a la licencia. Sin duda, para ello habr&iacute;a que establecer contrapartidas a los inversores-promotores-gestores (IPG), que ahora se reclaman, que se lanzar&iacute;an a convencer a las CP y a invertir/construir y gestionar los levantes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Levantes en barrios completos</strong></h3><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a del levante de nuevas plantas en conjuntos de edificios en antiguas promociones unitarias que hoy componen barrios. Est&aacute;n en las primeras periferias de las ciudades y responden a primeras promociones, con edificaci&oacute;n de baja calidad usualmente de las 4 plantas que, como m&aacute;ximo, todav&iacute;a se aceptaba construir en su momento sin ascensor. Requerir&aacute;n la modificaci&oacute;n de un planeamiento que tiene fijada la edificabilidad en lo que existe y que suele presentar mucha rigidez, incluso ante actuaciones menores de rehabilitaci&oacute;n/compleci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de conjuntos barriales cuyos edificios presentan una calidad y cuentan con un estado de mantenimiento que contrasta, por insuficiencia. con los espacios libres y la urbanizaci&oacute;n consolidada. En algunos casos los &aacute;rboles han crecido y ofrecen un entorno medioambientalmente mucho mejor que la propia edificaci&oacute;n. Levantar dos (o eventualmente tres) nuevas plantas en todos los edificios, permitir&iacute;a aprovechar al m&aacute;ximo las infraestructuras existentes y mejorar el conjunto. Espacios comunes y/o equipamientos que puedan faltar podr&iacute;an alojarse en las plantas bajas de los edificios o, en su caso, en los vac&iacute;os dejados por la demolici&oacute;n de alguno de ellos. Los residentes afectados ser&iacute;an realojados en las viviendas de las nuevas plantas altas.&nbsp;Cabr&iacute;a plantear edificios de aparcamiento (cuya dotaci&oacute;n suele ser insuficiente) pensando en el futuro, en que puedan ser reutilizados, si la necesidad desaparece. Tambi&eacute;n, introducir componentes de movilidad colectiva/ compartida, que faciliten la accesibilidad en transporte p&uacute;blico, en sustituci&oacute;n de una urbanizaci&oacute;n ya hecha. Cabr&iacute;a incorporar en su caso autobuses lanzadera a estaciones en lugar de obras de infraestructura.
    </p><p class="article-text">
        Estas actuaciones podr&iacute;an acometerse mediante inversi&oacute;n p&uacute;blica directa. Encajar&iacute;an en la prioridad que ahora se otorga a la regeneraci&oacute;n urbana, m&aacute;s all&aacute; de la rehabilitaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se podr&iacute;a llamar a la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, incentivando el alquiler con precios por debajo de mercado, aumentando la capacidad de mejora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez identificados en cada municipio los conjuntos que pudieran ser objeto del aumento de plantas en los edificios, y tras la negociaci&oacute;n con los residentes, se habr&iacute;a de poner en marcha una Modificaci&oacute;n del Plan General conjunta de todos ellos en un &aacute;mbito discontinuo,<strong> </strong>asign&aacute;ndole una condici&oacute;n de emergencia para reducir plazos.<strong> </strong>En cada uno de ellos, se proceder&iacute;a a realizar un plan-programa de actuaci&oacute;n espec&iacute;fico, que podr&iacute;an ser objeto de concursos entre IPG/profesionales.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&Aacute;reas de Inmediata Acci&oacute;n (AIA)</strong></h3><p class="article-text">
        Lo de &ldquo;inmediata&rdquo; resulta cierta e intencionadamente voluntarista. Se trata de una denominaci&oacute;n que pretende reflejar emergencia y prioridad. Se tratar&iacute;a de un Programa de lo que podr&iacute;amos llamar AIA, &Aacute;reas de Inmediata Acci&oacute;n. Aunque pudieran ser de promoci&oacute;n p&uacute;blica, en ellas se buscar&iacute;a sobre todo la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada. Ser&iacute;an &aacute;mbitos relativamente reducidos, por ejemplo entre 5 y 20 hect&aacute;reas, precisamente localizados en vac&iacute;os alveolares o en el borde del continuo edificado de la ciudad. Estar&iacute;an dirigidos a rellenar, remodelar, completar y/o sustituir, obviamente con realojo in situ, lo existente.<strong> </strong>Partiendo de una porci&oacute;n de suelo urbano, (consolidado o no) podr&iacute;an englobar suelos no urbanos, clasificados de urbanizable o r&uacute;stico. En los casos de suelos pertenecientes a un sector ya delimitado, e incluso con Junta de Compensaci&oacute;n ya constituida, lo que fuera a hacerse en la AIA habr&iacute;a de repartirse, mediante acuerdo expl&iacute;cito de estos, entre todos los miembros de la Junta, entren o no sus propiedades&nbsp; en la correspondiente AIA. Cabr&iacute;a tambi&eacute;n el uso de suelos dotacionales o de otros usos fallidos, con aumento en su caso de edificabilidad y/o alturas y aprovechando en principio las dotaciones e infraestructuras existentes, con posibilidad, pero sin exigencia de aumentarlas. Junto a la incorporaci&oacute;n de nuevos vac&iacute;os, cabr&iacute;a incorporar diversas situaciones, para aplicar alguna o las 3R nunca logradas, de regeneraci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n, remodelaci&oacute;n, incluida la demolici&oacute;n de edificaci&oacute;n obsoleta que pudiera ser sustituida. Tambi&eacute;n la construcci&oacute;n sobre lo construido, superponiendo nuevas plantas con rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica de edificaciones existentes, como en los programas anteriores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las AIA se habr&iacute;an de destinar sobre todo a la construcci&oacute;n de vivienda en alquiler para siempre. Podr&iacute;an establecerse en cada caso porcentajes diversos de tres componentes: vivienda social (cedida en su caso a un ente p&uacute;blico para su gesti&oacute;n), vivienda con alquiler asequible concertado (por ej. 25-30% por debajo de mercado) que habr&iacute;a de ser mayoritaria y, en su caso, vivienda libre, en porcentaje menor. No se tratar&iacute;a de VPO, superando as&iacute; su burocr&aacute;tico entramado, sus tama&ntilde;os y sobre todo su aberrante periodo de caducidad. Para establecer los alquileres asequibles, por debajo de mercado, se usar&iacute;an los precios de referencia del MITMA.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;an prioridad las AIA apoyadas en transporte p&uacute;blico, desarrolladas en torno a o al lado de una estaci&oacute;n de tren o metro o expresamente alimentada por lanzaderas que las conectasen a estas, cuya implantaci&oacute;n y material m&oacute;vil se considerasen costes de urbanizaci&oacute;n. Se podr&iacute;an obviar los aparcamientos bajo rasante y construirlos en edificios exentos (que no computar&iacute;an) utilizables para el <em>carsharing</em> y reutilizables a medio largo plazo para otros usos.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;an de tener calles normales, urbanas, amables,<strong> </strong>sin tanto suelo de asfalto<strong> </strong>como ha sido habitual en las grandes promociones de los a&ntilde;os del boom<strong>. </strong>No implicar&iacute;an cesiones de suelo para dotaciones. P&uacute;blicos o privados podr&iacute;an incorporarse usos complementarios vinculados a las promociones de vivienda, coworkings, escuelas infantiles, bibliotecas, gimnasios, etc, tambi&eacute;n abiertos al barrio del que pasen a formar parte.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta las condiciones de entorno en que se insertasen, las densidades habr&iacute;an de ser altas, eficientes, propiamente urbanas, al igual que las alturas. Prestando especial atenci&oacute;n, en ambos par&aacute;metros, a las condiciones de mantenimiento, cruciales en el alquiler. Sin porcentajes prefijados, habr&iacute;a que alentar tambi&eacute;n la incorporaci&oacute;n de oficinas y locales de negocio en a&ntilde;orada mezcla de usos. Para ello, habr&aacute; que asegurar que su incorporaci&oacute;n tuvieran las mismas ventajas fiscales que las de la promoci&oacute;n de vivienda en alquiler
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a de delimitar con excepcional urgencia, varias AIA en cada ciudad que se lance a ello. Podr&iacute;an ser delimitadas de oficio por la Comunidad Aut&oacute;noma y/o el Ayuntamiento a partir de sus suelos y con el acuerdo, en el caso de incorporarles, de otros propietarios de suelo y/o edificios. Tambi&eacute;n cabr&iacute;a que estos formulasen propuestas directamente, solo privadas. Lanzada la convocatoria, todas las AIA propuestas podr&iacute;an ser objeto, en su caso, de una simult&aacute;nea Modificaci&oacute;n del Plan General. Algo que, cuando se quiere, puede ser muy r&aacute;pido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada AIA deber&iacute;a contener al menos un porcentaje m&iacute;nimo respecto n&uacute;mero total de viviendas en alquiler del municipio. Con unas cuantas AIA simult&aacute;neas se tratar&iacute;a de conseguir un n&uacute;mero significativo de viviendas en alquiler asequible que pudiera incidir en el mercado. Eso s&iacute;, con el compromiso de construirlas en un plazo m&aacute;ximo preestablecido, seriamente penalizadas en caso de incumplimiento. Habr&iacute;a que recortar tambi&eacute;n pasos y plazos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El papel del Gobierno de Espa&ntilde;a, englobado en su nueva Agenda Urbana, consistir&iacute;a en el lanzamiento del Programa. Habr&iacute;a de restringir excepcionalmente cargas de los propietarios de suelo, supeditados a acuerdos fehacientes de estos. A su vez, a&ntilde;adir a las ventajas fiscales ya existentes otras como la desgravaci&oacute;n de IVA de construcci&oacute;n. Con ello, parece que el premio se habr&iacute;a conseguido. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que abrir una l&iacute;nea de financiaci&oacute;n espec&iacute;fica que facilitase (u obligase) a los bancos a dar cr&eacute;ditos promotor, tras el acuerdo de poner en marcha la AIA. La financiaci&oacute;n podr&iacute;a ser en los Presupuestos, dentro de los Planes de Vivienda, apoyada en algo m&aacute;s directo, como avales del ICO.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la ambiciosa propuesta presenta a su vez muchas dudas. Seguro que enseguida surgen tanto problemas conceptuales, al superar normas y esquemas inercialmente aplicados, como pr&aacute;cticos. Sus resultados son inciertos.&nbsp; El mayor desaf&iacute;o sin embargo es el jur&iacute;dico, al responder a una excepcionalidad que siempre se cuestiona, y m&aacute;s en esto del suelo y la equidistribuci&oacute;n de cargas y beneficios. Y, adem&aacute;s hay que contar con los &ldquo;recurridores&rdquo; profesionales, respondiendo tantas veces a intereses m&aacute;s o menos confesables. Quedan muchos aspectos por concretar, que son m&aacute;s que detalles. Ahora bien, la propuesta abre una l&iacute;nea de actuaci&oacute;n que, aunque muy dif&iacute;cil, entiendo que puede resultar factible y que, de serlo, significar&iacute;a una soluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/generar-inventar-nuevo-suelo-viviendas-alquiler_129_8432054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Nov 2021 05:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Generar (inventar) nuevo suelo para viviendas en alquiler]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asequibles. La otra nueva modalidad de viviendas de regulación pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asequibles-nueva-modalidad-viviendas-regulacion-publica_129_8503661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9592cd9a-395b-46b5-8a3b-0f41bc168e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asequibles. La otra nueva modalidad de viviendas de regulación pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La modalidad de viviendas asequibles presenta, según se mire, una ventaja, o un inconveniente: está dirigida a los grandes grupos o fondos (más o menos buitres). Aquellos de los que la nueva ley pareciera no solo querer separarse, sino incluso "castigar"</p></div><p class="article-text">
        La propia denominaci&oacute;n resulta ambigua. De un lado, se tiende a confundir o suponer similar con vivienda social. De otro lado, tambi&eacute;n se tiende, en el otro extremo, a identificar con la vivienda ofertada en el mercado, al ser, por definici&oacute;n, la susceptible de ser alquilada, y por tanto &ldquo;asequible&rdquo;, obviamente para los pueden jugar en el mercado, reconocidamente o no, excluyente.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la ambig&uuml;edad del t&eacute;rmino, parece que su &ldquo;asequibilidad&rdquo; deriva, por contraste, con los precios de mercado, que se reconoce que no resultan asequibles para una proporci&oacute;n significativa de la poblaci&oacute;n, especialmente de los j&oacute;venes. Es decir, ser&iacute;an una modalidad de viviendas cuyo precio de alquiler estar&iacute;a por debajo del mercado, adoptando como referente los &iacute;ndices territorializados del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA). Y adoptar&iacute;a esos precios por debajo de mercado mediante una concertaci&oacute;n y acuerdo p&uacute;blico-privado, entre la iniciativa privada, de inversi&oacute;n y promoci&oacute;n, y la administraci&oacute;n p&uacute;blica que ofrezca las correspondientes contraprestaciones a esa iniciativa. Hasta aqu&iacute; las viviendas asequibles, en esta propuesta, ser&iacute;an semejantes a las sociales. La diferencia estribar&iacute;a sin embargo fundamentalmente en los destinatarios, que ya no se ver&iacute;an restringidos en cuanto a sus ingresos: podr&iacute;an ser todos los demandantes potenciales. Asimismo, la reducci&oacute;n respecto a los precios de mercado ser&iacute;a menor a las se producir&iacute;a en las viviendas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es una modalidad nueva y, por as&iacute; decir, iconoclasta. No se dirige a los m&aacute;s vulnerables, no contiene esa condici&oacute;n de impl&iacute;cita &ldquo;caridad&rdquo;, que tienden a adoptar todas las medidas de corte social. Las viviendas asequibles (o como quiera que se las terminase llamando) tratan de incidir en el mercado con sus propias &ldquo;armas&rdquo;, ofertando en este viviendas similares a las libres, pero a menor precio, tratando intencionadamente de robar inquilinos a las viviendas del mercado, con sus potenciales (y tantas veces enloquecidas) subidas de precios de alquiler. Se tratar&iacute;a pues de incidir en el mercado por una l&iacute;nea distinta a la intervenci&oacute;n en este, con su control de precios, que tanta contestaci&oacute;n genera. Estar&iacute;a plenamente justificada por sus potenciales efectos de rebaja de los precios de mercado, por la propia competencia que introducir&iacute;an en este, siempre y cuando se promovieran en un n&uacute;mero relativamente significativo.
    </p><p class="article-text">
        Hay constancia de que existe una cierta capacidad (e intenci&oacute;n) inversora, sobre todo de grandes grupos (o fondos) que admitir&iacute;an rebajar sus expectativas de beneficios, de mercado, rebajando el alquiler. en la medida que se les asegurase unas mejores condiciones de acceso (por ej. suelo &ldquo;devaluado&rdquo;) y que esas condiciones estuvieran aseguradas durante un prolongado periodo de tiempo, en definitiva, suficiente para amortizar la inversi&oacute;n. Se habla que la producci&oacute;n de viviendas asequibles pudiera equipararse a la financiaci&oacute;n privada de infraestructuras. Al finalizar ese periodo, de 40, 50 o hasta 80 a&ntilde;os, las viviendas (en principio, adecuadamente mantenidas) podr&iacute;an cederse a un organismo p&uacute;blico encargado de su gesti&oacute;n o, incluso, proceder a venderse a los inquilinos, aunque ello pudiera resultar contradictorio en principio con este sistema.
    </p><p class="article-text">
        Tanto de cara a las viviendas sociales como a las &ldquo;asequibles&rdquo; se jugar&iacute;a en principio, sobre la base de concursos de suelo p&uacute;blico cuyo uso se conceder&iacute;a en determinadas condiciones por un largo periodo. En cada caso, y mediante protocolos diferenciados, se podr&iacute;a establecer desde el correspondiente ayuntamiento, una estrategia conjunta, introduciendo una gama de precios &ldquo;controlados&rdquo;, dise&ntilde;ados para incidir en el mercado, y que podr&iacute;an apoyarse en medidas de apoyo de la Comunidad Aut&oacute;noma (si&nbsp; esta las ofreciese) y remitirse en todo caso a las directrices de fiscalidad y/o de financiaci&oacute;n que se estableciesen, como marco, desde la nueva legislaci&oacute;n estatal de vivienda y su desarrollo reglamentario.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva modalidad de vivienda asequible podr&iacute;a eventualmente alcanzar a suelos privados cuya calificaci&oacute;n urban&iacute;stica y/o localizaci&oacute;n hubiera conllevado su inviabilidad en el mercado. Si el marco los considera en t&eacute;rminos generales y los ayuntamientos y CCAA respondieran a la llamada de atenci&oacute;n que la nueva ley significara, podr&iacute;an ponerse en valor, aceptando la rebaja de expectativas que pudieran haber concitado en su momento y de cuya imposibilidad estuvieran ya convencidos. Podr&iacute;an tambi&eacute;n aportar suelo para nuevas viviendas, aceptando las reglas de su provisi&oacute;n &ldquo;devaluada&rdquo;en el mercado.
    </p><p class="article-text">
        La modalidad de viviendas asequibles presenta, seg&uacute;n se mire, una ventaja, o un inconveniente: est&aacute; dirigida a los grandes grupos o fondos (m&aacute;s o menos buitres). Aquellos de los que la nueva ley pareciera no solo querer separarse, sino incluso &ldquo;castigar&rdquo;. Esto es algo negativo en s&iacute; mismo. La nueva ley se hace, se supone, para conseguir objetivos, no para castigar, algo que pudiera contraponerse a esos objetivos. Dirigirse a esos grandes grupos con los que poder pactar una estrategia y, mediante acuerdos concretos, materializar promociones de viviendas con precios por debajo de mercado, podr&iacute;a resultar un gran &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esos grandes grupos, minoritarios en cuanto a la cantidad de viviendas con que cuentan, han jugado de hecho un papel de liderazgo en el mercado de vivienda de alquiler. Al igual que han impulsado sorprendentes subidas de los alquileres, a las que los propietarios particulares se han enseguida apuntado, tambi&eacute;n pudieran ejercer un efecto contrario, contribuyendo con su promoci&oacute;n concertada de &ldquo;asequibles&rdquo;, a reducir las tensiones al alza. Es una apuesta.
    </p><p class="article-text">
        Todo te&oacute;rico, y sin experiencia que lo pueda avalar, se abren quiz&aacute;s nuevas oportunidades con estas dos modalidades de vivienda en alquiler: sociales y asequibles, que puedan acu&ntilde;arse en la nueva ley.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asequibles-nueva-modalidad-viviendas-regulacion-publica_129_8503661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Nov 2021 05:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asequibles. La otra nueva modalidad de viviendas de regulación pública]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sociales. Nueva modalidad de viviendas de regulación pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sociales-nueva-modalidad-viviendas-regulacion-publica_129_8503799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14566db1-8643-4c68-91c8-dbbf3edf21ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sorprende el escándalo que parece generar hoy todo anuncio de regulación, cuando durante todo el proceso de formación de nuestras ciudades y metrópolis, esa regulación ha existido y se ha aceptado, desdoblando la nueva oferta entre la libre y la "protegida</p><p class="subtitle">I. Conocer el parque de viviendas. Nuevos registros</p></div><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos hablar de &ldquo;viviendas de regulaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo; al incluir viviendas directamente p&uacute;blicas, as&iacute; como las que sean producto de la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, imprescindible para conseguir un parque de vivienda en alquiler asequible en n&uacute;mero significativo. Matizando, dentro de esa regulaci&oacute;n, propondr&iacute;a establecer dos modalidades: sociales<strong> </strong>y asequibles, como ya apuntaba en mi primer art&iacute;culo. La distinci&oacute;n entre ambas estribar&iacute;a tanto en sus objetivos como en sus destinatarios. Tambi&eacute;n requerir&iacute;an distintas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas asequibles,<strong> </strong>con precio concertado del alquiler, tratar&iacute;an de incidir en el mercado, tendiendo a mitigar la continua alza de los alquileres. No tendr&iacute;an restricci&oacute;n en cuanto a sus destinatarios. A ellas dedicaremos otro cap&iacute;tulo de esta saga.
    </p><p class="article-text">
        Las sociales ser&iacute;an aquellas que tuvieran restringido sus destinatarios, en funci&oacute;n de sus ingresos, normalmente medidos en n&uacute;mero de IPREM (Indicador P&uacute;blico de Renta de Efectos M&uacute;ltiples). Nos remiten a las ya acu&ntilde;adas Viviendas de Protecci&oacute;n Oficial (VPO) empleadas durante d&eacute;cadas. Constituir&iacute;an una versi&oacute;n renovada de este caduco r&eacute;gimen de protecci&oacute;n, reducido hoy a la burocracia. Cumpliendo las condiciones que se establecieran, se concertar&iacute;a el precio del alquiler y la inversi&oacute;n necesaria en cada caso (permitiendo ajustarlos al lugar) entre el promotor privado y la administraci&oacute;n, mediante un nuevo protocolo, m&aacute;s sencillo y r&aacute;pido que el de la calificaci&oacute;n de VPO.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende el esc&aacute;ndalo que parece generar hoy todo anuncio de regulaci&oacute;n, cuando durante todo el proceso de formaci&oacute;n de nuestras ciudades y metr&oacute;polis, esa regulaci&oacute;n ha existido y se ha aceptado, desdoblando la nueva oferta entre la libre y la &ldquo;protegida&rdquo;. Durante d&eacute;cadas, esta &uacute;ltima fue mayoritaria y solo en las &uacute;ltimas, cuando ya se nos dec&iacute;a que no hab&iacute;a ya problema de vivienda, fue pasando a algo marginal. Todo fue pasando a ser &ldquo;libre&rdquo;, ese clamor que hoy resuena en esl&oacute;ganes pol&iacute;ticos, anuncios publicitarios e incluso en alg&uacute;n nombre de perfume.
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n p&uacute;blica directa, incluso importante en el inicio (hoy habr&iacute;a que decir en la &ldquo;prehistoria&rdquo;) fue reduci&eacute;ndose dr&aacute;sticamente hasta desaparecer de hecho. El desglose, entre libre y protegida, empez&oacute; a establecerse ante la promoci&oacute;n privada de nueva vivienda para la venta. Los apoyos p&uacute;blicos, y por tanto las contrapartidas, sobre todo en t&eacute;rminos de financiaci&oacute;n, e incluso en fiscalidad, permit&iacute;an al promotor privado acometer vivienda protegida, cuyos precios de venta estaban limitados y estaban dirigidos a unos destinatarios con ingresos igualmente acotados. Esto, sin embargo, es b&aacute;sicamente historia pasada. La &ldquo;Protecci&oacute;n Oficial&rdquo; ha ido reduciendo sus plazos de vigencia (con el atractivo de pasar pronto a libres) y desactualiz&aacute;ndose sus m&oacute;dulos. Se ha terminado reduciendo a unas exigencias preciosistas de caracter&iacute;sticas de la vivienda y al proceloso proceso burocr&aacute;tico de su calificaci&oacute;n. Las exigencias han sido superadas por el C&oacute;digo de la Edificaci&oacute;n y las demandas de ahorro energ&eacute;tico. Queda solo la burocracia. Las VPO no ofrecen hoy nada a los promotores privados de vivienda. No hay contrapartidas, solo engorros y limitaciones. Salvo excepciones, obligadas por las circunstancias (que alguna se debe comentar) la promoci&oacute;n privada no tiene el m&aacute;s m&iacute;nimo incentivo, hoy, para acometer VPO.
    </p><p class="article-text">
        El sistema estaba concebido para el acceso a la propiedad. Tras contar con los incentivos y contrapartidas, el promotor se aseguraba la ayuda posterior del banco, que igualmente comprometido con el sistema, le conced&iacute;a la hipoteca al destinatario de reconocidos reducidos recursos, en el que se subrogaba la parte al&iacute;cuota de su legalmente favorecido pr&eacute;stamo promotor. Este cobraba y sal&iacute;a. El banco se encargar&iacute;a despu&eacute;s de cobrar la hipoteca.
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n de las VPO tambi&eacute;n contempla el alquiler. No por casualidad, apenas se han construido VPO en alquiler. Tambi&eacute;n hay una limitaci&oacute;n legal, respecto a los m&oacute;dulos de m&aacute;ximo valor de venta, en euros por m2, el precio del alquiler solo puede alcanzar el 5,5%. No ser&iacute;a una mala rentabilidad, considerada en abstracto, respecto a la inversi&oacute;n. No obstante, surgen h&aacute;ndicaps. No solo la ausencia de contrapartidas iniciales (frente a la limitaci&oacute;n de la renta de los inquilinos y del alquiler) sino tambi&eacute;n los riesgos del cobro directo y del mantenimiento (o a trav&eacute;s de especialistas que cobrar&aacute;n por ello) a lo largo del gran n&uacute;mero de a&ntilde;os necesario para amortizar la inversi&oacute;n. Casi nadie acomete pues ese tipo de inversi&oacute;n/promoci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un gran parque p&uacute;blico de viviendas sociales: lo m&aacute;s a&ntilde;orado hoy por todos</strong></h3><p class="article-text">
        Que no se cuenta con este parque es algo reconocido y, curiosamente, reclamado hoy por todos, incluso por aquellos que, directa o elusivamente, hasta hace poco no lo consideraban necesario. El BdeE es quiz&aacute;s el paradigma del converso a estos efectos. Reconocida la carencia, habr&iacute;a que entrar a considerar c&oacute;mo se puede conseguir. En principio, aunque muchas veces aparezca por inercia la alusi&oacute;n a la Protecci&oacute;n Oficial, no parece que pueda construirse a partir de la periclitada regulaci&oacute;n de esta.
    </p><p class="article-text">
        Bien, constatemos en primer lugar las distintas apuestas (o quiz&aacute;s solo ilusiones) por este gran parque, con seguridad conveniente, pero que ha sido planteado como necesario, desde distintas posiciones, pese a la evidente imposibilidad de alcanzarse a corto plazo, algo que apenas se reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n de ese parque ha constituido en primer lugar la &ldquo;gu&iacute;a&rdquo; o el objetivo del ministerio del ramo, el MITMA. Se ha hablado de un parque &ldquo;p&uacute;blico&rdquo;<strong>,</strong> incluso dejando en sordina la potencial colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, trasmitiendo impl&iacute;citamente que las instituciones p&uacute;blicas fueran capaces, con su esfuerzo, su capacidad de gesti&oacute;n y su inversi&oacute;n, de generarlo. Volveremos sobre ello cuando consideremos las promesas a&uacute;n sin cumplir.
    </p><p class="article-text">
        Paradigma de la ilusi&oacute;n puede ser la primera acci&oacute;n del compendio de medidas que, por unanimidad de todos los grupos pol&iacute;ticos, adopt&oacute; el Ayuntamiento de Madrid en 2020, para salir de la crisis de la pandemia,&nbsp;a&ntilde;orando la situaci&oacute;n de Viena, que no por casualidad, lleva 100 a&ntilde;os empecin&aacute;ndose en asegurar la mayoritaria presencia de vivienda social en su ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, m&aacute;s all&aacute; de las ilusiones, la &ldquo;necesidad&rdquo; del parque de vivienda social es algo hoy com&uacute;n en las declaraciones de expertos, representantes de patronales y directivos de empresas del sector inmobiliario. Es algo necesario, dicen sin decirlo, que complemente nuestra actuaci&oacute;n en el mercado y que canalicen la demanda (&iquest;necesidad?) de los que, l&oacute;gicamente, no puede atender el mercado excluyente. Si existiera, ese parque p&uacute;blico les quitar&iacute;a un peso de encima. No son cosa nuestra, parecieran decir, y algunas veces lo explicitan.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ilusiones y justificaciones, parece que tratar de construir un parque de vivienda social en alquiler debiera ser un objetivo, reconocido como tal en la nueva ley y en la que, coherentemente, se establezcan las bases y procedimientos para lograrlo, reconociendo que, aunque pueda parecer parad&oacute;jico, constituye un objetivo nuevo. Asumiendo tambi&eacute;n, l&oacute;gicamente, que se trata de un objetivo a medio-largo plazo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bazas y requisitos para generar un parque de vivienda social de regulaci&oacute;n p&uacute;blica</strong></h3><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que aumente la inversi&oacute;n p&uacute;blica directa de los distintos niveles de la Administraci&oacute;n, nunca ser&aacute; suficiente para generar ese parque con un n&uacute;mero de viviendas significativo. Nunca previsiblemente aumentar&aacute; esa inversi&oacute;n de forma suficiente, ni siquiera incluyendo lo que se canalice a la rehabilitaci&oacute;n de edificaci&oacute;n existente.&nbsp;Habr&aacute; que recurrir, sin desdoro alguno, a la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada<strong>.</strong> Para ello habr&aacute; que establecer las condiciones que lo permitan e incentiven, ya que, de entrada, la inversi&oacute;n privada no podr&iacute;a acometer con rentabilidad la promoci&oacute;n de viviendas sociales, para destinatarios con bajos recursos.
    </p><p class="article-text">
        La primera condici&oacute;n ser&iacute;a aportar suelo (en principio p&uacute;blico) cuyo uso (derecho de superficie) sea cedido muy barato, o incluso gratuito, durante un largo periodo de tiempo, que permita amortizar la inversi&oacute;n. Adem&aacute;s, hoy, habr&iacute;a que asegurar la financiaci&oacute;n para construir, si se pretende que entren en esta (apasionante) apuesta promotores medianos y peque&ntilde;os, los adentrados en los circuitos locales. Habr&aacute; que abrir el campo a los promotores, conocedores del inmobiliario, y no solo depender de los fondos. La financiaci&oacute;n a promotores habr&iacute;a de estar previamente convenida con los bancos y apoyada, en su caso (si resulta imprescindible) en un aval ICO.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los promotores podr&aacute;n colocar la promoci&oacute;n, bien en t&eacute;rminos de &ldquo;build to rent&rdquo;, para que un tercero la explote en alquiler durante los a&ntilde;os de la concesi&oacute;n del suelo, bien convirti&eacute;ndose, adem&aacute;s de promotor, y ante las nuevas condiciones, en un gestor, cobrador de rentas y mantenedor de la promoci&oacute;n en ese largo periodo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esas condiciones no resultar&aacute;n previsiblemente suficientes para atraer a la iniciativa privada. M&aacute;xime, si se restringen los posibles destinatarios de las viviendas a aquellos que solo cuenten con 3 veces el IPREM (como se ha hecho en RDL__ de 2020) Se requerir&aacute; entonces, acompa&ntilde;ar la concesi&oacute;n de suelo con una subvenci&oacute;n p&uacute;blica directa que permita, cuanto menos, que la construcci&oacute;n pueda realizarse con rentabilidad y, adem&aacute;s, que una vez consumada esta pueda venderse a un gestor que pueda explotarla, igualmente, con una m&iacute;nima rentabilidad, habida cuenta de la obligada limitaci&oacute;n de los alquileres que puedan cobrarse. Esa subvenci&oacute;n no har&iacute;a sino suplir o complementar la capacidad inversora p&uacute;blica, que ser&aacute; sin duda mucho menor. En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, las viviendas as&iacute; construidas pasar&aacute;n a ser p&uacute;blicas al finalizar el periodo de concesi&oacute;n del suelo y destinadas a ser permanentemente en alquiler. No se podr&iacute;an vender.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de este, que no puede ser sino un enunciado de condiciones, habr&aacute;n de considerarse, y resolverse, otras dos cuestiones. La primera, que dentro de este &ldquo;parque&rdquo; habr&iacute;an de integrarse las VIS (Viviendas de Integraci&oacute;n Social) y otras alternativas habitacionales ante las emergencias, quiz&aacute;s m&aacute;s precarias, con las que los ayuntamientos han de contar. La segunda, m&aacute;s delicada, consiste en establecer, de forma contundente y procedimentalmente clara, que las rentas de las viviendas sociales, aun siendo reducidas, tienen que rigurosamente cobrarse y por tanto pagarse. Con consecuencias si no se pagan. La experiencia de impagos en la vivienda p&uacute;blica obliga a considerar esta cuesti&oacute;n muy seriamente en la nueva regulaci&oacute;n. Los desahucios no se pueden obviar, ni excluir lamentablemente de las previsiones de cobros. Habr&aacute; fallidos no justificados a los que habr&aacute; que dar soluci&oacute;n, ya que no se puede hoy dejar a nadie en la calle, pero tendr&aacute;n que ser soluciones de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente que todo ello ni es f&aacute;cil, ni saldr&aacute; solo. Ahora bien, si se pretende llegar a contar con un parque de vivienda social, son las medidas que habr&aacute; que adoptar en primer lugar desde su regulaci&oacute;n en la nueva ley y en su desarrollo reglamentario, as&iacute; como en los presupuestos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sociales-nueva-modalidad-viviendas-regulacion-publica_129_8503799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Nov 2021 05:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sociales. Nueva modalidad de viviendas de regulación pública]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conocer el parque de viviendas. Nuevos registros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/conocer-parque-viviendas-nuevos-registros_129_8499098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f00cccae-b3b8-4cc2-a6ac-422f155b2a32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conocer el parque de viviendas. Nuevos registros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obligación de registro, y de introducir la matricula en toda transacción de vivienda, permitiría quizás eliminar del mercado algunos "locales" (por llamarles de algún modo) que, pasando por viviendas, pudieran no ser registrables como tales</p><p class="subtitle">Vivienda: algunas pinceladas de diagnóstico e índice de cuestiones</p></div><p class="article-text">
        El pasado 11 de octubre publiqu&eacute; en este mismo diario un largo art&iacute;culo sobre vivienda: &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-pinceladas-diagnostico-e-indice-cuestiones_129_8387362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algunas pinceladas de diagn&oacute;stico y un &iacute;ndice</a>&rdquo;. Este alud&iacute;a al desarrollo, que parec&iacute;a necesario, de cuestiones que all&iacute; quedaban esbozadas. Se trata de una serie de siete art&iacute;culos que, al igual que el primero, pretenden aportar ideas para una nueva ley. Todos est&aacute;n escritos antes de la aprobaci&oacute;n del Anteproyecto de la Ley de Vivienda (APLV). Quiz&aacute;s puedan aportar algo a su elaboraci&oacute;n parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por el principio. No conocemos en profundidad el parque de vivienda, ni cuantitativa ni, en menor medida, cualitativamente. Afirmaci&oacute;n que dif&iacute;cilmente me discutir&aacute;n, habi&eacute;ndose contribuido, desde tantas y variadas posiciones, al clamor de la insuficiencia de estad&iacute;sticas sobre la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        En el canto a la propiedad privada que suelen hacer gala los autodenominados liberales (que dejan de serlo en tantos aspectos) suelen tender a cuestionar todo lo que pueda significar limitar su ejercicio, incluso la informaci&oacute;n sobre ella. En especial respecto a la vivienda, la propiedad ha venido siendo amparada en la opacidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa era la tradici&oacute;n, que arrastra el mundo inmobiliario. Felizmente, en la actualidad se ha superado en parte esa opacidad, aunque todav&iacute;a ni se explotan suficientemente los grandes archivos fuentes de datos, ni se cruzan, de forma sistem&aacute;tica, el Censo, el Padr&oacute;n, el Catastro, el Registro de la Propiedad y el IRPF. Si hubiera alg&uacute;n impedimento legal para hacerlo, habr&iacute;a que superarlo.
    </p><p class="article-text">
        Una nueva ley de vivienda habr&iacute;a de partir del conocimiento de su propio objeto, el parque de vivienda y de su gran diversidad interna, a&uacute;n m&aacute;s desconocida. Antes de pasar a regularlo, habr&iacute;a de introducir medidas y mecanismos para conocerlo de manera m&aacute;s precisa. Es m&aacute;s, las medidas regulatorias habr&iacute;an de apoyarse en ese mayor conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gran parque que hemos acumulado, a lo largo de d&eacute;cadas de intensa construcci&oacute;n de viviendas, solo se cuenta de hecho, y de forma sistem&aacute;tica, cada 10 a&ntilde;os, en los Censos. Ahora nos toca, en 2021, cuyos resultados sin embargo no conoceremos hasta el 2023. Nos dar&aacute; un nuevo total, previsiblemente en torno a los 26 millones de viviendas. Nos dar&aacute; un total y, al parecer, una distinci&oacute;n entre las viviendas principales,<strong> </strong>que est&aacute;n sirviendo de vivienda habitual, y el ahora ya mayor resto, formado por variopintas situaciones. Si acaso, las viviendas &ldquo;vac&iacute;as&rdquo;, que tanto litigio han ocasionado, aparecer&aacute;n como &ldquo;deshabitadas&rdquo;, sin resolver la consustancial incertidumbre respecto a su detecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, deber&iacute;amos habilitar un nuevo sistema de registro de las viviendas, semejante al de los coches. La nueva ley seria la ocasi&oacute;n de hacerlo. Los coches, desde que salen de la f&aacute;brica, cuentan con un n&uacute;mero de chasis indeleble. Las viviendas podr&iacute;an tenerlo. En todo caso, en cuanto alguien los adquiere, cuentan con una matr&iacute;cula,<strong> </strong>que los acompa&ntilde;a en todas sus posibles transacciones hasta el desguace. Cabr&iacute;a pensar, para las nuevas viviendas, algo semejante al chasis de identificaci&oacute;n de los veh&iacute;culos. En todo caso, contando con la gran proporci&oacute;n de viviendas ya construidas y acumuladas a lo largo de los a&ntilde;os, podr&iacute;amos asimilar esa matr&iacute;cula con el n&uacute;mero de referencia catastral.<strong> </strong>Este ya empieza a constar en impuestos y transacciones. Deber&iacute;a ser imprescindible que conste, y as&iacute; regularse.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, a partir de la &ldquo;matr&iacute;cula&rdquo; como identificaci&oacute;n, podr&iacute;an, y deber&iacute;an establecerse diferentes nuevos registros. Habr&iacute;a dos registros fundamentales: Viviendas de Uso Privativo (VUP) y Viviendas Activos Financieros (VAF). Dentro de este, cabr&iacute;an dos registros diferenciados: Viviendas para Vender (VAFV) y viviendas para Alquiler (VAFA) Junto a esos tres registros b&aacute;sicos convendr&iacute;a establecer otros dos: Viviendas en cesi&oacute;n de uso (VCU) y Viviendas de Uso Tur&iacute;stico (VUT).<strong> </strong>Se tratar&iacute;a de que la suma de los cinco registros fuera exhaustiva y siempre la misma en tiempo real. Cambiaria cada a&ntilde;o con el saldo neto de las nuevas construidas y las demolidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel particular que cuenta con una o varias viviendas tendr&iacute;a que registrarlas expresamente en uno u otro registro. En el VUP podr&iacute;a registrar cuantas viviendas quisiera, sin limitaci&oacute;n alguna. Lo podr&iacute;a hacer por las motivaciones que sea, sin restricci&oacute;n y sin tener que dar explicaciones. Ah&iacute; podr&iacute;an incluirse, adem&aacute;s de la vivienda habitual, las que reservase para sus hijos, o incluso las que no se atreviese&nbsp;a sacar al mercado por prudencia, justificada o no. Nadie se lo impedir&iacute;a. Ahora bien, mientras que las viviendas de su propiedad estuvieran &ldquo;resguardadas&rdquo; en el registro VUP, no estar&iacute;an sometidas a regulaci&oacute;n alguna (salvo su obligada declaraci&oacute;n en el IRPF) pero no podr&iacute;an comercializarse. Solo cederse, sin transacci&oacute;n econ&oacute;mica, a parientes o amigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el particular registra una vivienda en VAF, tendr&iacute;a que decidir de entrada en cual la registra, en VAFV o VAFA. Si va a vender su vivienda habitual, tendr&iacute;a que darla de baja en VUP e inmediatamente darla de alta en VAFV y registrar en VUP la nueva que se compre. Todo se deber&iacute;a poder hacer desde la misma notaria. Lo mismo habr&iacute;a de hacer una empresa propietaria. Los registros, sin exigencia ni complicaci&oacute;n alguna m&aacute;s all&aacute; de la libre decisi&oacute;n del propietario, permitir&iacute;an que estos cambiar&aacute;n a voluntad, y de forma inmediata, sus viviendas de un registro a otro. No obstante, estos registros, apoyados en la capacidad del big data, y en el marco de la transformaci&oacute;n digital en curso, permitir&iacute;a que pudi&eacute;ramos contar, en tiempo real, y de forma diferenciada territorialmente (por municipios o incluso por secciones censales) con la disponibilidad de viviendas en venta o alquiler, ocupadas, pendientes de transacci&oacute;n u ociosas. Los registros terminar&iacute;an por fin con la nebulosa de las viviendas con qu&eacute; cuentan los grandes tenedores, no solo en n&uacute;mero sino tambi&eacute;n en localizaci&oacute;n y situaci&oacute;n. Se podr&iacute;an hacer mapas, algo que se ha echado de menos, en concreto en la Sareb, siendo un &ldquo;invento&rdquo; p&uacute;blico. Tambi&eacute;n terminar&iacute;an con la incertidumbre de las condiciones en que se encuentran las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Para esos nuevos registros, habr&iacute;a que aprovechar para reclamar de los propietarios, particulares o empresas, que rellenaran una peque&ntilde;a ficha de caracter&iacute;sticas de cada una de sus viviendas. Semejante a los formularios de la Seguridad Social o de la Agencia Tributaria. Ficha en que, junto a la matr&iacute;cula, obligatoria ya para todo, se recogiese al menos: fecha de construcci&oacute;n, tipolog&iacute;a, superficie, estado de conservaci&oacute;n (en la fecha de registro) y situaci&oacute;n: abandonada, vac&iacute;a desde la fecha que sea, alquilada, okupada (denunciada o no), en el mercado para alquilar o vender. Con base en la ficha que se estableciese, se organizar&iacute;a el propio registro de las VAF e incluso de las VUP, susceptibles en cualquier momento de pasar a VAF. Si los propietarios de VUP no quisieran rellenar de entrada la ficha, lo habr&iacute;an de hacer para pasar alguna de sus viviendas a VAF y ponerla en el mercado.
    </p><p class="article-text">
        La obligaci&oacute;n de registro, y de introducir la matricula en toda transacci&oacute;n de vivienda, permitir&iacute;a quiz&aacute;s eliminar del mercado algunos &ldquo;locales&rdquo; (por llamarles de alg&uacute;n modo) que, pasando por viviendas, pudieran no ser registrables como tales. Muchos de los relatos de la b&uacute;squeda de vivienda en las grandes ciudades muestran los cuchitriles que se est&aacute;n ofreciendo, que hacen a&ntilde;orar los minipisos de la ministra Trujillo que, aun peque&ntilde;os, hubieran contado con todo lo necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez establecidos, e implementados, los nuevos registros, y siendo p&uacute;blicos, algunas de las discusiones actuales desaparecer&iacute;an. En concreto, la que envuelve a la existencia, o no, de viviendas ociosas (vac&iacute;as) y su n&uacute;mero. Pero tambi&eacute;n a diluir los potenciales &ldquo;atentados&rdquo; a la propiedad privada, que ahora se achacan gen&eacute;ricamente. El conocimiento detallado del parque de vivienda y su distribuci&oacute;n ser&iacute;a una buena base de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas e incluso de decisiones empresariales. Aunque las empresas presuman de conocimiento del mercado, los registros contribuir&aacute;n a que lo conocieran mejor. La transparencia, dicen, es otra de las claves del buen funcionamiento del mercado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/conocer-parque-viviendas-nuevos-registros_129_8499098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Nov 2021 05:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conocer el parque de viviendas. Nuevos registros]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda: algunas pinceladas de diagnóstico e índice de cuestiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-pinceladas-diagnostico-e-indice-cuestiones_129_8387362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94211ae0-d095-48a5-bbed-bc8929721b68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda: algunas pinceladas de diagnóstico e índice de cuestiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se nos había dicho, y podíamos pensarlo, que habíamos superado el antiguo problema de la vivienda, que se llegó a enunciar como "sociedad sin vivienda". Hace ya 60 años. No es así, aunque vuelve presentando distintas características</p></div><p class="article-text">
        Los unos por los otros, la casa sin barrer. De un lado, una ley m&aacute;s amplia y ambiciosa, que llevaba a&ntilde;os madur&aacute;ndose y, de otro lado, una propuesta de contenci&oacute;n de los precios de alquiler en &aacute;reas tensionadas, como si este fuera el b&aacute;lsamo de Fierabr&aacute;s. Pues bien, han encontrado la escoba. Van a barrer la casa con una ley cuyos contenidos apuntan a resolver el que hoy vuelve a ser reconocido como problema de la vivienda. No est&aacute; claro que lo vaya a conseguir. Parece que todav&iacute;a cabe proponer ideas de mejora, de cara a su redacci&oacute;n misma, primero, y despu&eacute;s a su tramitaci&oacute;n parlamentaria.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;l es el problema hoy?</h3><p class="article-text">
        Se nos hab&iacute;a dicho, y pod&iacute;amos pensarlo, que hab&iacute;amos superado el antiguo problema de la vivienda, que se lleg&oacute; a enunciar como &ldquo;sociedad sin vivienda&rdquo;. Hace ya 60 a&ntilde;os. No es as&iacute;, aunque vuelve presentando distintas caracter&iacute;sticas. Como se lleg&oacute; a idealizar, todo el mundo pod&iacute;a tener acceso, en el mercado, a la vivienda en propiedad. La gama de precios, del centro a la m&aacute;s extrema periferia (o m&aacute;s all&aacute;) colocaba a cada uno, y nunca mejor dicho, en &ldquo;su sitio&rdquo;. La ilusi&oacute;n pareci&oacute; materializarse con la burbuja, de hecho financiera, que desboc&oacute; el &ldquo;ladrillo&rdquo;. Despu&eacute;s se trunc&oacute;. Escaldados, los bancos ahora apenas dan financiaci&oacute;n a compradores finales. Pocos pueden comprar. La presi&oacute;n, voluntaria u obligadamente, se vuelca al alquiler. La necesidad de vivienda en alquiler la reconoce hasta el Banco de Espa&ntilde;a, aunque advierte a los bancos que no den financiaci&oacute;n a los promotores que pretendan construirlas. No hay pues cr&eacute;dito para promover viviendas en alquiler.
    </p><p class="article-text">
        El problema, el de la vivienda, vuelve entonces hoy a plantearse, en una doble faceta: la general, del dif&iacute;cil acceso a la vivienda, por inasequible para una proporci&oacute;n significativa de la poblaci&oacute;n (tanto en propiedad como en alquiler) o, en lo espec&iacute;fico, la carga que el alquiler acapara de los ingresos del hogar (de fuente fiable, en Madrid, superior al 50%) o la imposibilidad de pagar los incrementos en el alquiler que los propietarios tienden a reclamar a los inquilinos ya asentados. Al parecer, piensan que pueden encontrar otros que s&iacute; est&eacute;n dispuestos a pagarlos, sea de forma permanente o coyuntural (turistas). La expectativa de poder aumentar los alquileres es lo que parece que atrae la inversi&oacute;n, tanto de particulares (los de siempre) como, sobre todo ahora, de los grandes fondos, (expresamente buitres o no tanto) que han &ldquo;descubierto&rdquo; la &ldquo;mina&rdquo; del alquiler en Espa&ntilde;a. Estos son los que pueden invertir, por s&iacute; mismos o incluso con cr&eacute;dito hipotecario, que a ellos si se lo dan los bancos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;La clave reside en aumentar la oferta?</h3><p class="article-text">
        Resulta curioso la aceptaci&oacute;n, que parece un&aacute;nime, y sin duda amparada en los manuales de econom&iacute;a b&aacute;sica, de que lo que hace falta, para que bajen los precios, es construir m&aacute;s vivienda en alquiler. No pas&oacute; as&iacute; con la vivienda en propiedad. Solo se constru&iacute;a, m&aacute;s y m&aacute;s, cuando los precios sub&iacute;an anualmente dos d&iacute;gitos. Pudiera ser que, con el alquiler, la mayor oferta propiciara una reducci&oacute;n de los precios, pero ese supuesto est&aacute; por ver. Por ahora, lo que se constata, es que cualquier anuncio de contenci&oacute;n de precios se rechaza, como cat&aacute;strofe que va a detener la inversi&oacute;n. Pareciera que esta solo puede continuar ante la expectativa de poder aumentar incesantemente los precios de alquiler. Viene a decir de hecho: nadie invertir&iacute;a para propiciar la bajada de precios, lo que viene a contradecir el principio de manual, de la oferta y la demanda. Por eso, seguramente solo se promueven hoy nuevas viviendas en peque&ntilde;as dosis, que no &ldquo;alteren&rdquo; las condiciones de mercado, en cada uno de los lugares donde se promueven, en un mercado absolutamente fraccionado, como es el de la vivienda. Esto es lo que est&aacute; ahora ocurriendo. Cuando los grandes fondos (y los promotores-gestores que los gu&iacute;an, ya que no saben nada del mercado inmobiliario) anuncian la promoci&oacute;n de miles de viviendas, lo hacen para toda Espa&ntilde;a, con adecuadas &ldquo;peque&ntilde;as dosis&rdquo; en cada lugar. No hacen sino responder a la condici&oacute;n, nunca resuelta, de la vivienda y del mercado inmobiliario, que es la localizaci&oacute;n. Esta todav&iacute;a lastra en mayor medida en el alquiler. No cabe, como en la propiedad, irse lejos, en una continua extensi&oacute;n de la ciudad. Para alquilar, hay suelo donde no hay demanda y no lo hay donde la demanda se concentra. Habr&iacute;a que generar o &ldquo;inventar&rdquo; nuevo suelo, como recuerda J.Clos, presidente de ASVAL. Un gran reto al que la nueva ley deber&iacute;a abrir el camino de responder.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, pese a lo parad&oacute;jico o cuestionable (por desconocido) que pueda significar el aumento del parque de vivienda en alquiler, todo el mundo pareciera aceptarlo como soluci&oacute;n a los problemas de inasequibilidad, suponiendo su beneficioso efecto en la reducci&oacute;n de precios. 
    </p><h3 class="article-text">Promesas de nuevas viviendas apenas materializadas</h3><p class="article-text">
        De ah&iacute; los constantes anuncios de propiciar la promoci&oacute;n de nuevas viviendas en alquiler por parte de las instituciones p&uacute;blicas, tanto de promoci&oacute;n p&uacute;blica como en colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada. Miles de viviendas (alguien ha sumado 200.000) que, supuestamente por su dificultad (de habilitar suelo y/o de gesti&oacute;n) apenas parece que est&aacute;n saliendo adelante. Con programas diversos, los retrasos son comunes. Requieren sin embargo un an&aacute;lisis especifico, tanto cualitativo, de concepto, como cuantitativo, por aquello del ruido y las pocas nueces. 
    </p><p class="article-text">
        En todas esas propuestas sin embargo se da una ambig&uuml;edad ni siquiera reconocida. Se llega a la confusi&oacute;n de hablar, indistintamente, de viviendas asequibles y de viviendas sociales. Habr&iacute;a que diferenciarlas y clarificar, legalmente, su alcance. Y ello en relaci&oacute;n a las viviendas de Protecci&oacute;n Oficial, vieja r&eacute;mora del franquismo, que habr&iacute;a tambi&eacute;n que revisar. Tambi&eacute;n clarificar lo que son las viviendas ociosas (vac&iacute;as o deshabitadas, que llama ahora el INE) y, sobre todo, c&oacute;mo se detectan. Todo ello s&iacute; ser&iacute;a responsabilidad de la nueva ley.
    </p><h3 class="article-text">Establecer distintos tipos de vivienda: m&aacute;s que una mera clasificaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Cada tipo o clase de vivienda deber&iacute;a responder a un distinto y complementario objetivo. Tambi&eacute;n deber&iacute;a contar con procedimientos espec&iacute;ficos de promoci&oacute;n y aprobaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de las viviendas libres, en venta o alquiler, que simplemente habr&iacute;an de pedir licencia de edificaci&oacute;n donde encontraran suelo y financiaci&oacute;n para construirlas.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda asequible ser&iacute;a la que tiene un precio tasado, concertado con la administraci&oacute;n, por debajo de mercado y dirigido, sin restricciones, a cualquier usuario, al margen de sus ingresos. Se tratar&iacute;a de establecer conciertos con los promotores privados en los que aceptaran un menor beneficio a cambio de determinadas condiciones, por ,ej. suelo barato o gratuito y cedido durante d&eacute;cadas. Estas viviendas s&iacute; que podr&iacute;an incidir en el mercado, &ldquo;robando&rdquo; demandantes y con mayor posibilidad de incidir entonces en la reducci&oacute;n de precios. 
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas sociales estar&iacute;an condicionadas, y dirigidas en exclusiva, a determinados usuarios en funci&oacute;n de sus reducidos ingresos, en la tradici&oacute;n del caduco r&eacute;gimen de la Vivienda de Protecci&oacute;n Oficial. Superado este r&eacute;gimen, que ya carece de incentivos ni prerrogativas para el promotor, deber&iacute;a reconducirse tambi&eacute;n a un sistema de concierto de precios, apoyado en alg&uacute;n nuevo tipo de subvenci&oacute;n, directa o indirecta, que supla la objetiva insuficiencia de ingresos para el promotor. Hasta el BdeE llega reconocer la necesidad de viviendas sociales, que al parecer acaba de descubrir. Sin embargo, la labor social de conseguir alojar a sus potenciales destinatarios que, con sus reducidos ingresos no pueden acceder al excluyente mercado, no incidir&iacute;a en los precios de este. Nunca ha formado parte de la demanda, aunque si lo fuera de la &ldquo;necesidad&rdquo; , un t&eacute;rmino tan poco econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a a su vez que clarificar su ajuste con los suelos calificados en los planes urban&iacute;sticos como destinados restrictivamente a alg&uacute;n tipo de &ldquo;protecci&oacute;n oficial&rdquo;. La nueva ley parece que va a obligar a que su validez m&iacute;nima sea de 30 a&ntilde;os. Si la PO convenientemente se llegara a eliminar, y se sustituye por otros sistemas de concierto, habr&aacute; que regular la trasposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Herencia asimismo de esa Protecci&oacute;n restan las Viviendas de Integraci&oacute;n Social (VIS) destinadas a poblaci&oacute;n vulnerable, que apenas puede pagar un alquiler nominal. Solo pueden ser de hecho viviendas p&uacute;blicas, que han de contar con ellas como &ldquo;alternativa habitacional&rdquo;, que se reclama en casos de desahucios extremos.
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas ociosas solo lo serian entre las que se registrasen como activos financieros. En nuevos registros, se distinguir&iacute;a entre viviendas de uso privativo (en el n&uacute;mero que su propietario decida tener), que quedar&iacute;an fuera del mercado, y las viviendas que son activos financieros, destinadas a la venta o al alquiler, por elecci&oacute;n de su propietario. Se habla, sin datos, que hay 82.000, 150.000 o 167.000 viviendas vac&iacute;as en Madrid. Otros afirman que no las hay, que no las puede haber en un mercado tensionado. 
    </p><p class="article-text">
        La clave reside en que hubiera nuevos registros a partir de la &ldquo;matr&iacute;cula&rdquo; de la vivienda: su referente catastral. Los cuchitriles que se venden o alquilan como &ldquo;viviendas&rdquo; (el &ldquo;luminoso&rdquo; &aacute;tico de 13 m2, que en Madrid se ha convertido en emblema) tendr&iacute;an que contar con matr&iacute;cula para poderse comercializar. Todas y cada una de las viviendas tendr&iacute;an que estar obligatoriamente en alguno de los registros, eso s&iacute;, con facilidad m&aacute;xima de paso de un registro a otro. 
    </p><h3 class="article-text">La propiedad privada y la funci&oacute;n social de la vivienda, ambas son constitucionales </h3><p class="article-text">
        Resulta obligado formalizar la distinci&oacute;n entre esas dos modalidades, las viviendas de uso privativo (clara expresi&oacute;n de propiedad privada) y las que se tienen, para su comercializaci&oacute;n, como una modalidad de activo financiero. Desde esta condici&oacute;n, se parecen m&aacute;s a las acciones, los bonos o los veh&iacute;culos financieros para canalizar el ahorro y la inversi&oacute;n. Eso s&iacute;, la diferencia estriba en que, con esos peculiares activos, se est&aacute; cumpliendo la funci&oacute;n social que la Constituci&oacute;n atribuye a la provisi&oacute;n de vivienda. Su regulaci&oacute;n, como la de otros activos, est&aacute; plenamente justificada.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as estamos viendo la demag&oacute;gica mezcla de esos dos conceptos, tratando de victimizar a los propietarios particulares por lo que la nueva ley pudiera afectarles (que parece que no pretende hacerlo) en su propiedad privada, y tendiendo a englobar a los propietarios como si fueran, todos ellos, los afanados ahorradores, que cuentan con la renta de su vivienda o viviendas alquiladas como parte de sus ingresos vitales. Para los grandes Fondos, que tienen viviendas como activos, esa propiedad es distinta, no la usan, solo la utilizan como si fueran otros activos, que se compran, se venden, se especula con ellos. Igual que con las acciones o veh&iacute;culos que puedan esconder hipotecas basura. No conviene, ni viene a cuento, criminalizarlos, pero tampoco &ldquo;idealizarlos&rdquo; como propietarios privados que pueden hacer lo que quieran con sus viviendas. Con dudas, se puede quiz&aacute;s llegar a aceptar que un propietario queme voluntariamente la vivienda que habita, que haga con ella lo que le d&eacute; la gana, que dir&iacute;a la presidenta Ayuso.&nbsp;Con activos que cumplen una funci&oacute;n social constitucional no se puede permitir.
    </p><h3 class="article-text">Los caseros: particulares, empresas y fondos. &iquest;Qui&eacute;n manda?</h3><p class="article-text">
        Muy mayoritariamente, se habla del 85%, los arrendadores son particulares. Ha sido as&iacute; hasta hace poco. Otro 10% son los tenedores intermedios, de hasta 10 viviendas, y solo el 5% son grandes empresas o fondos. Los fondos fueron los que, cuando compraron a precio de saldo vivienda p&uacute;blica en Madrid, esperaron (poco despu&eacute;s) a que terminase la vigencia de la Protecci&oacute;n Oficial para producir grandes subidas en los alquileres, desmintiendo las promesas de la alcaldesa Botella, que hab&iacute;a afirmado que el cambio de due&ntilde;o de las viviendas no iba a alterar las condiciones del arrendamiento. Fue en Madrid el pistoletazo de salida del b&aacute;rbaro y acelerado incremento de alquileres, al que pronto se apuntaron los particulares, aumentando al tiempo las exigencias a los potenciales inquilinos. &iquest;Qui&eacute;n introdujo el aval por 10 veces el alquiler, como condici&oacute;n pactada &ldquo;voluntariamente&rdquo; entre las partes? Como si los inquilinos, si pretenden serlo, tuvieran posibilidad alguna de negarse a lo que les imponen los caseros. Las &ldquo;innovaciones&rdquo; de exigencias a los inquilinos corren como la p&oacute;lvora.
    </p><h3 class="article-text">Competencias: quien puede regular</h3><p class="article-text">
        Curiosamente, se rechaza la intervenci&oacute;n del gobierno central, cuando es el &uacute;nico que puede hacerlo, si se trata de regular la funci&oacute;n social de la propiedad o la fiscalidad. Tambi&eacute;n se le necesita para establecer el marco para canalizar la gran financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La ley catalana ha sido recurrida y, no por casualidad, tambi&eacute;n lo fue el intento de regulaci&oacute;n desde Berl&iacute;n, invadiendo all&iacute; competencias del estado federal alem&aacute;n. Las CCAA que intenten abordar la regulaci&oacute;n del alquiler necesitan pues una ley marco de rango estatal: un paraguas. Para las que no pretenden hacerlo, no es m&aacute;s que un estorbo, una llamada de atenci&oacute;n a la que tienen que responder ideol&oacute;gicamente, no solo rechazando su necesidad, sino acus&aacute;ndolo de lo que sea, incluso de inconstitucional. 
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a analizar de forma comparativa las medidas &ldquo;alternativas&rdquo; que est&aacute;n proponiendo e incluso poniendo en marcha las distintas CCAA, ante la presi&oacute;n del problema de la vivienda, que tambi&eacute;n tienen que reconocer como tal, m&aacute;s all&aacute; de su reverencia ante el sacrosanto mercado, tan excluyente. El mercado, o m&aacute;s correcto ser&iacute;a hablar de mercados, claro que funcionan, pero dejan fuera a demasiados. Cabe recordar que la Constituci&oacute;n recoge expresamente una &ldquo;econom&iacute;a social de mercado&rdquo;. A los m&aacute;s talibanes les sobra eso de &ldquo;social&rdquo;, tan poco econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El suelo p&uacute;blico deber&iacute;a ponerse a disposici&oacute;n de la producci&oacute;n de vivienda asequible o social. Eso lo proclaman todos. Ello sin embargo romper&iacute;a la inercia de venderlo al mejor postor,&nbsp;lo que las empresas o entidades p&uacute;blicas vienen estando obligadas a hacer. Las subastas de venta de suelo p&uacute;blico al mejor postor, incluso calentando el mercado, son todav&iacute;a hoy habituales. Intentos de trastocar esa rutina mercantilista, incluso mediante un RDL del Mitma, son ignorados por otros ministerios y empresas (Ej, RDL 26/2020) 
    </p><h3 class="article-text">La contenci&oacute;n, incluso reducci&oacute;n, de los precios de alquiler. Una medida solo en parte &uacute;til </h3><p class="article-text">
        La contenci&oacute;n de precios de alquiler, o de su incremento, puede ser, coyunturalmente, una medida parcial para resolver algunos problemas. Ser&aacute;n solo (o nada menos) los de los ya alquilados. No va a tener incidencia en conseguir que inquilinos con menores ingresos accedan a las &ldquo;&aacute;reas tensionadas&rdquo;. Siempre habr&aacute; otros que, pudiendo haber pagado la subida del alquiler, se beneficiar&aacute;n de su contenci&oacute;n. Seguir&aacute;n siendo los preferidos por los propietarios. Ni se puede proponer como panacea, y menos como condici&oacute;n estructural de regulaci&oacute;n del mercado, ni tampoco se puede rechazar por principio, como atentado al sacrosanto mercado, por parte de sus talibanes, que niegan toda regulaci&oacute;n, al margen de las reconocidas insuficiencias del supuesto &ldquo;libre mercado&rdquo;. Hasta el BdeE acepta la regulaci&oacute;n de precios como medida temporal.
    </p><h3 class="article-text">La rehabilitaci&oacute;n: arrastrada asignatura pendiente, que nunca sabemos qu&eacute; logros alcanza</h3><p class="article-text">
        Llevamos m&aacute;s de10 a&ntilde;os diciendo que hab&iacute;a que trasladar nuestra prioridad a la rehabilitaci&oacute;n del gran parque de viviendas acumulado, frente a nuestra tradicional, y obsesiva, tendencia a su incesante incremento. Los sucesivos Planes Nacionales de Vivienda, al menos el 2013-16-17 y el de 2018-2021 incluyen la rehabilitaci&oacute;n. No hay informaci&oacute;n sobre los resultados. En ausencia de evaluaci&oacute;n de medidas pasadas (como es habitual en Espa&ntilde;a) se plantea una serie de programas (en el reciente RDL, de 5 de octubre 21) englobando la rehabilitaci&oacute;n en una aproximaci&oacute;n m&aacute;s amplia, de regeneraci&oacute;n de barrios. Interesante nueva l&iacute;nea a tener en cuenta, en relaci&oacute;n con la generaci&oacute;n de vivienda asequible en alquiler. Habr&iacute;a que analizar experiencias anteriores.
    </p><h3 class="article-text">Ideas para una ley</h3><p class="article-text">
        Es posible que todas las anteriores consideraciones hayan sido tenidas en cuenta para la nueva Ley de Vivienda. Si fuera as&iacute;, apenas han aparecido en la comunicaci&oacute;n que se ha hecho. Como es habitual ahora, esta se ha focalizado en los conceptos de bronca, sobre todo en la parcial, y temporal, medida de la contenci&oacute;n de precios.
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos que antes se han enunciado reclaman al menos un m&iacute;nimo desarrollo propositivo. A ello podr&aacute;n dedicarse sucesivas notas en una serie que esta presentaci&oacute;n inicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-pinceladas-diagnostico-e-indice-cuestiones_129_8387362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Oct 2021 20:29:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda: algunas pinceladas de diagnóstico e índice de cuestiones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derrota como objetivo, Chamartín como espantajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derrota-objetivo-chamartin-espantajo_129_1501281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe1ce8a7-38c1-4e89-b678-0940d1c3ebec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fallida candidatura ha implicado un hándicap para la consolidación de un Ayuntamiento de progreso, pero su efecto ha sido más amplio. Se ha apoyado en una doble aproximación que se ha extendido más allá de los escasos votantes de la imposible alternativa</p><p class="subtitle">Las genéricas proclamas anticapitalistas ni distinguen razones, ni siquiera lo pretenden. La confrontación entre posiciones contrapuestas se convierte en algo más ideológico, tanto en la derecha como en la izquierda, separándose de la realidad urbana</p></div><p class="article-text">
        Alba Rico, <a href="https://www.publico.es/culturas/alba-rico-hay-izquierda-considera-buena-direccion-derrota.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista de hace unos d&iacute;as en P&uacute;blico</a>, alud&iacute;a con acierto a que &ldquo;hay una cierta izquierda que considera que la buena direcci&oacute;n es la derrota&rdquo;. Sin duda ha contribuido a la p&eacute;rdida del Ayuntamiento frente a otra izquierda que, con otros planteamientos, ha conseguido, ensanchando su alcance, la mayor&iacute;a de los votos en Madrid; en ese feudo de la derecha que siempre ha sido, y tiende a seguir siendo, la capital. Quiz&aacute;s se nos hab&iacute;a olvidado, confiando en que la labor de Carmena gobernando la ciudad de otro modo y para todos, pod&iacute;a superar esa condici&oacute;n. Confianza que, mal&eacute;volamente trasmitida, tambi&eacute;n ha contribuido a la, de hecho, pretendida derrota.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda de la derrota cuestiona eso de gobernar para todos. Cuestiona incluso gobernar, gestionar la ciudad. Si ha llegado a las instituciones es para seguir reivindicando, desde ese altavoz, su enfrentamiento impotente ante las fuerzas financieras y empresariales que dominan el mundo y por tanto la ciudad. Ante estas fuerzas, solo cabe la denuncia. As&iacute; lo han manifestado de forma expresa algunos ediles que han planteado una candidatura tan supuestamente pura como intr&iacute;nsecamente perdedora.
    </p><p class="article-text">
        La fallida candidatura ha implicado un h&aacute;ndicap para la consolidaci&oacute;n de un Ayuntamiento de progreso, pero su efecto ha sido m&aacute;s amplio. Se ha apoyado en una doble aproximaci&oacute;n que se ha extendido m&aacute;s all&aacute; de los escasos votantes de la imposible alternativa. De un lado, cuestionando precisamente la idea de gobernar para todos, incluidas las empresas. Pareciera que, frente a &eacute;stas, el Ayuntamiento hubiera debido oponerse, paralizando sus propuestas. La ciudad, por m&aacute;s que la derecha lo intent&oacute; proclamar, no se ha paralizado. Los &ldquo;puros&rdquo; lo han intentado y no lo han conseguido.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, y seguramente con mayor larvado alcance, acusando a la Corporaci&oacute;n de estos a&ntilde;os de no haber contrarrestado la desigualdad en la ciudad. La acusaci&oacute;n ha sido adoptada sin empacho como cr&iacute;tica por una derecha que, desde la Sra Thatcher, la ensalza como valor. Pero, curiosamente, tambi&eacute;n lo ha sido por parte de la izquierda. Desde ambos flancos, la acusaci&oacute;n ha consistido en el supuesto menosprecio de los distritos perif&eacute;ricos, fuera de la M30. Adem&aacute;s de no ser cierto, la acusaci&oacute;n responde a un mal entendimiento de la &ldquo;desigualdad&rdquo; y su manifestaci&oacute;n hoy en la ciudad de Madrid. Algo que resta por analizar con seriedad pero que tanto se presta a la f&aacute;cil critica, ante las lacerantes diferencias de ingresos que se disparan en un marco de bajos salarios y precariedad.
    </p><p class="article-text">
        En el primer Plan General de Madrid de la democracia, en los a&ntilde;os 80, identificamos la desigualdad en la ciudad. Se traz&oacute; la que ya se ha consolidado como la diagonal de la desigualdad. En aquellos momentos, era dr&aacute;stica y notoria entre centro y periferia y entre el Noroeste-Norte y el Sudoeste- SE-Este. En todos estos &uacute;ltimos distritos, se daban abultadas carencias arrastradas, en el tard&iacute;o y acelerado crecimiento de la ciudad de las d&eacute;cadas anteriores. Como consecuencia, desde el Plan se planific&oacute; un enorme y trascendental esfuerzo de compensaci&oacute;n, con m&aacute;s de 1.100 nuevas dotaciones en los distritos m&aacute;s desfavorecidos, junto a todo tipo de acciones de sutura e integraci&oacute;n entre ellos y con los distritos m&aacute;s ricos. Era lo que en aquel momento se llamaba el salario indirecto. Tras la aprobaci&oacute;n del Plan, el programa fue puesto en marcha en los primeros a&ntilde;os con notables resultados. Despu&eacute;s, una vez alcanzada cierta &ldquo;inercia de compensaci&oacute;n&rdquo;, y a menor ritmo, los sucesivos gobiernos de la derecha continuaron la tarea. La ciudad, en lo que respecta a la ciudad misma, hab&iacute;a llagado a ser, de hecho, mucho menos descompensada.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad, sin embargo, no solo continuaba sino que, incluso, se hab&iacute;a acrecentado. Era la basada en las rentas, cuyas diferencias entre unos distritos y otros son notables. A los efectos arrastrados de la localizaci&oacute;n (barrios de los ricos, barrios de los pobres) se un&iacute;an, reforzando las diferencias, los efectos de la crisis. Hab&iacute;a habido muchos perdedores pero tambi&eacute;n ganadores y ambos segu&iacute;an siendo residentes en Madrid. Parece que nunca se ha analizado as&iacute;. Seguramente, se hab&iacute;an quedado en Madrid m&aacute;s ganadores de los que, respondiendo al mismo patr&oacute;n, en d&eacute;cadas anteriores tend&iacute;an a desplazarse a los municipios del Noroeste.
    </p><p class="article-text">
        La nueva desigualdad, extrema, resulta dif&iacute;cil de compensar en y por medio de la ciudad. Es la hip&oacute;tesis que quiz&aacute;s no hemos considerado suficientemente. Las gen&eacute;ricas proclamas anticapitalistas ni distinguen razones, ni siquiera lo pretenden. La confrontaci&oacute;n entre posiciones contrapuestas se convierte en algo m&aacute;s ideol&oacute;gico, tanto en la derecha como en la izquierda, separ&aacute;ndose de la realidad urbana. La ciudad pasa de hecho a un segundo plano. La frustraci&oacute;n ante la dificultad de resolver la desigualdad, frente a la que las medidas urbanas se muestran impotentes, repercute. Conlleva a la desafecci&oacute;n y, en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, a la abstenci&oacute;n. Objetivo logrado por la izquierda que busca la derrota.
    </p><p class="article-text">
        Para lograrlo encontraron el espantajo de Chamart&iacute;n. Apoyada mayoritariamente por la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a, se ha convertido en un arma con incidencia entre los que, ante la imposibilidad de los grandes cambios, &iquest;la revoluci&oacute;n anticapitalista?, resultan proclives al desencanto, cuando no, esperemos, a deslizarse a votar a la extrema derecha, como ya ha pasado en otros pa&iacute;ses de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Chamart&iacute;n conten&iacute;a los ingredientes para ser utilizada en esa abstracta demostraci&oacute;n de la insuficiente lucha contra la desigualdad. Hab&iacute;a un banco por medio. Con su reconocida mala imagen, ganada a pulso, facilitaba la tarea. Por m&aacute;s que se dieran condiciones arrastradas que imped&iacute;an (o dificultaban en extremo y a un alto coste) prescindir de su colaboraci&oacute;n, facilitaba manifestar que se estaba contra la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada. La realidad es que el Ayuntamiento anul&oacute; la Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n tal y como se hab&iacute;a venido antes planteando. Frente a ello, formul&oacute; una propuesta nueva, totalmente distinta, que no fue sin embargo reconocida por la izquierda que buscaba la derrota. Adem&aacute;s del banco, en tanto sujeto maligno, la operaci&oacute;n, ciertamente grande en cualquier caso, se pretend&iacute;a mostrar como m&aacute;ximo exponente de que no se estaba contribuyendo a contrarrestar las diferencias Sur-Norte, al concentrar en este las oficinas de primer nivel de la apuesta por el gran Centro de Negocios. Es una apuesta de ciudad, para toda la metr&oacute;poli, que solo pod&iacute;a plantearse all&iacute;, en torno a la nueva estaci&oacute;n. Entonces, solo cabria anularla para que el Norte, al perderla, se igualase m&aacute;s al Sur. Pura demagogia de quienes no desconoc&iacute;an ni la incapacidad de decidir donde situar esas oficinas ni en menor medida de poder distribuirlas a discreci&oacute;n, al margen de la accesibilidad &uacute;nica e indivisible de la nueva estaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los efectos de la izquierda vengativa, la apuesta albergaba esa ventaja. Permit&iacute;a utilizarla como arma arrojadiza frente al Sur, hu&eacute;rfano de esas condiciones, que pudiera sentirse menospreciado. Y se consigui&oacute;. M&aacute;s all&aacute; del escaso porcentaje de votantes que lo hicieron directamente a los declarados anticapitalistas, los conspicuos patrocinadores de la negaci&oacute;n consiguieron la suficiente abstenci&oacute;n entre los que se sintieron afectados por el mensaje: el supuesto abandono del Sur. As&iacute; se consigui&oacute; desvirtuar la gran victoria alcanzada por Carmena, ampliando su base electoral. Con ello se consigui&oacute; la derrota.
    </p><p class="article-text">
        *Eduardo Leira es arquitecto. M&aacute;ster en Planeamiento Regional y Urbano por la Universidad de California Berkeley (1973). Ha dirigido el Plan General de Madrid con el alcalde Tierno Galv&aacute;n y es marido de Manuela Carmena, exalcaldesa de Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Leira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derrota-objetivo-chamartin-espantajo_129_1501281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2019 20:07:57 +0000]]></pubDate>
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