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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Naves]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_naves/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Naves]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ataques de oso pardo a seres humanos: una perspectiva mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ataques-pardo-humanos-perspectiva-mundial_132_1492685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acba53a4-62dc-4950-9383-133b9bb5f71e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ataques de oso pardo a seres humanos: una perspectiva mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque raros, los contactos físicos entre osos pardos y personas están aumentando en la actualidad y, aún con varios estudios locales abordando este problema, falta información sobre este fenómeno a una escala global</p></div><p class="article-text">
        Los encuentros negativos con osos pardos son extremadamente raros y la mayor&iacute;a de las veces no son fatales para el ser humano. Sin embargo, a fin de garantizar tanto el bienestar de animales y personas como su coexistencia, se hace necesario profundizar en el estudio de estos encuentros y promover campa&ntilde;as educativas dirigidas a informar sobre aquellos comportamientos asociados con respuestas por parte de los osos. La palabra &ldquo;ataque&rdquo; puede tener una connotaci&oacute;n agresiva, pro-activa, que no se ajusta a los comportamientos re-activos descritos en este trabajo sobre ataques de osos a personas en el mundo. Realmente hablamos de comportamientos defensivos (en el 50% de los casos de osas hacia sus cr&iacute;as) o bien contactos f&iacute;sicos en reacciones de huida de los animales en encuentros repentinos y cercanos. &iquest;Las causas de fondo? Principalmente el incremento de actividades humanas, especialmente tur&iacute;sticas, recreativas, en un territorio cada vez m&aacute;s accesible para las personas.
    </p><p class="article-text">
        El incremento en el n&uacute;mero de ataques a seres humanos por parte de los grandes carn&iacute;voros no s&oacute;lo aumenta la preocupaci&oacute;n por la seguridad de las personas, sino que tambi&eacute;n dificulta la conservaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de estas especies. El comportamiento m&aacute;s com&uacute;n del oso pardo (<em>Ursus arctos</em>) es evitar la presencia humana, pero esto no siempre es posible en las zonas donde osos y humanos coexisten. Actualmente se estima que el n&uacute;mero de osos pardos en el mundo es de unos 200.000 ejemplares y en general la tendencia de la poblaci&oacute;n es considerada estable. En Rusia se cree que la poblaci&oacute;n es de unos 100.000, en Norteam&eacute;rica 58.000 y en Europa (excluyendo Rusia) de unos 15.400.
    </p><p class="article-text">
        Aunque raros, los contactos f&iacute;sicos entre osos pardos y personas est&aacute;n aumentando en la actualidad y, a&uacute;n con varios estudios locales abordando este problema, falta informaci&oacute;n sobre este fen&oacute;meno a una escala global. Con el objetivo de llegar a conclusiones v&aacute;lidas que puedan contribuir a reducir el n&uacute;mero de estos encuentros, hemos recogido y analizado informaci&oacute;n sobre 664 ataques de oso pardo a seres humanos ocurridos entre los a&ntilde;os 2000 y 2015 a lo largo de todo el &aacute;rea de distribuci&oacute;n de la especie (Norteam&eacute;rica =  183 ataques, Europa = 291 ataques y Asia = 190 ataques &ndash;datos parciales-). En este estudio describimos los patrones espacio-temporales de estos encuentros, as&iacute; como las circunstancias principales relacionadas con ellos, enfatizando tanto en las caracter&iacute;sticas generales como en las peculiaridades locales en distintas &aacute;reas geogr&aacute;ficas con distintas historias de coexistencia y manejo de la especie. Este trabajo ha sido realizado por 78 investigadores de todo el mundo y ha sido dirigido por la Universidad de Oviedo, el Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas y la Academia de las Ciencias de Polonia. Nuestro an&aacute;lisis es la primera descripci&oacute;n global de encuentros f&iacute;sicos de osos pardos y humanos.
    </p><h3 class="article-text">Reacciones defensivas</h3><p class="article-text">
        Nuestros resultados muestran que los ataques de oso pardo a humanos han aumentado de manera global en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y aunque la palabra ataque puede tener una connotaci&oacute;n &ldquo;agresiva&rdquo; responden generalmente a reacciones defensivas por parte de los osos. En Europa (oeste de Rusia) la mayor&iacute;a de estos ataques se registraron en Ruman&iacute;a (n=131), Eslovaquia (n=54), Suecia (n=28) y Finlandia (n=17). En Norteam&eacute;rica la mayor&iacute;a se produjeron en Alaska (n=51) y Columbia brit&aacute;nica (n=42), seguidos por Wyoming (n=29), Montana (n=25) y Alberta (n=18). Dentro de Asia (estad&iacute;sticas parciales), 111 casos se registraron en Rusia, 25 en Ir&aacute;n y 54 en Turqu&iacute;a. En Espa&ntilde;a se han registrado en ese periodo seis casos. Cinco en la Cordillera Cant&aacute;brica y uno en Pirineos.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de estos contactos f&iacute;sicos (85.7%) resultaron en heridas y el 14.3% fueron mortales. Solo el 6.6% de todos los ataques ocurridos en Europa fueron fatales (n=19), por el 13.1% en Norteam&eacute;rica (n=24) y el 32% en Asia (n=52).Ninguno de los casos registrados en Espa&ntilde;a result&oacute; mortal.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de ataques en pa&iacute;ses donde se caza es similar al de pa&iacute;ses donde no se caza, lo que contradice la hip&oacute;tesis de que la caza eliminar&iacute;a los individuos m&aacute;s extrovertidos que podr&iacute;an ser, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, aquellos m&aacute;s propensos a atacar seres humanos. Los ataques defensivos de osas con cr&iacute;as fueron el escenario m&aacute;s frecuente (47%), lo que indica que &eacute;stas pueden f&aacute;cilmente responder de manera agresiva a encuentros cercanos con humanos si ven comprometida la seguridad de las cr&iacute;as, seguidos por los producidos en encuentros repentinos a corta distancia (20%). La presencia de perros (17%), la presencia de osos heridos o atrapados (10%) y los ataques predatorios (5%, n=9 en Rusia y n=6 en Norteam&eacute;rica) fueron tambi&eacute;n escenarios recurrentes.
    </p><h3 class="article-text">Mayor probabilidad de encuentro</h3><p class="article-text">
        Nuestros resultados muestran un incremento global en el n&uacute;mero de encuentros f&iacute;sicos en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Una posible causa es el incremento de la poblaci&oacute;n humana, el n&uacute;mero de osos pardos en algunas zonas y, fundamentalmente, a una mayor accesibilidad a los h&aacute;bitats oseros, lo que conlleva una mayor probabilidad de encuentro de ambos. Adem&aacute;s, el auge del turismo rural y de actividades recreativas realizadas al aire libre en zonas donde est&aacute; presente la especie hace que se produzca un incremento en el uso de estos espacios por parte de muchas personas no acostumbradas a coexistir con la fauna salvaje y con un comportamiento m&aacute;s impredecible e intrusivo en el territorio, en contraste con las actividades humanas m&aacute;s habituales, de car&aacute;cter m&aacute;s regular y predecible. Esto aumenta la probabilidad de encuentros potencialmente peligrosos y una  respuesta defensiva por parte de los osos. De hecho el 72% de las personas involucradas en estos encuentros est&aacute;n realizando actividades de ocio incluyendo la caza. En los seis casos registrados en Espa&ntilde;a cinco se refieren a personas haciendo actividades recreativas, incluyendo una persona en una cacer&iacute;a, y una sexta a un guarda realizando un servicio rutinario.
    </p><p class="article-text">
        En general estos ataques defensivos se producen en escenarios que son el resultado de comportamientos humanos inapropiados de cara a evitar encuentros. Ejemplos de estos comportamientos son caminar s&oacute;lo/a, fuera de los caminos habituales, llevar a los perros sin atar o perseguir a un oso en un lance de caza. Estos escenarios se podr&iacute;an reducir con campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n adecuadas. En este sentido, comportamientos como hacer ruido, especialmente en zonas de densa vegetaci&oacute;n, o ir en grupo ayudan a avisar a los osos de nuestra presencia y reducen la probabilidad de sorprenderlos a corta distancia. Esto, adem&aacute;s, ayuda a que el oso huya evitando el encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Medidas como la restricci&oacute;n temporal a zonas con presencia de hembras con cr&iacute;as podr&iacute;an disminuir la probabilidad de encuentros peligrosos y las molestias ocasionadas a la especie. Por otro lado, mantener a los perros atados y bajo control reduce posibles molestias a la fauna salvaje. El uso de sprays de pimienta espec&iacute;ficos para osos es una herramienta eficaz para detener ataques. Esta medida no es letal y est&aacute; muy extendida en Norteam&eacute;rica. Sin embargo en Europa se utiliza s&oacute;lo en algunos pa&iacute;ses mientras que en otros es ilegal. Para garantizar una mayor seguridad de las personas que viven y disfrutan del medio natural en zonas habitadas por osos, es necesario reconsiderar el posible uso legal de &eacute;stos, especialmente en pa&iacute;ses donde las poblaciones de osos est&aacute;n en aumento.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Art</strong><strong>&iacute;</strong><strong>culo: </strong><a href="https://www.nature.com/articles/s41598-019-44341-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brown bear attacks on humans: a worldwide perspective</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Revista</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Autores (78):</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Contacto:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dise&ntilde;o y Direcci&oacute;n del estudio:</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Naves, Giulia Bombieri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ataques-pardo-humanos-perspectiva-mundial_132_1492685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jun 2019 19:42:45 +0000]]></pubDate>
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