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    <title><![CDATA[elDiario.es - Isidro Marín Gutiérrez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/isidro_marin_gutierrez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Isidro Marín Gutiérrez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cannabis: la historia de la hipocresía humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cannabis-historia-hipocresia-humana_1_1481930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cf35cbe-c88d-4062-82e8-c0eca567d6b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cannabis: la historia de la hipocresía humana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia del cannabis es la de su relación con el ser humano. Hay autores que vinculan el inicio de la humanidad con el consumo de la planta. Tan es así que el cuerpo humano tiene un sistema endocannabinoide</p><p class="subtitle">El magnate de la prensa William Randolph Hearst demonizó la planta llamándola "marijuana" en vez de "cáñamo" o "cannabis" para que sus lectores no supieran a qué se refería</p><p class="subtitle">En 1937, EEUU prohibió el cannabis para cualquier fin. Se detuvo la producción de cáñamo industrial, la madera reemplazó el cáñamo para hacer papel y salió de las farmacias</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este reportaje fue publicado en 'La revoluci&oacute;n de la marihuana', n&uacute;mero 23 de la revista de eldiario.es.&nbsp;<a href="https://l.eldiario.es/revista-24/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Hazte socia ya y te enviaremos a casa nuestra nueva revista monogr&aacute;fica 'Portugal, la magia de lo improbable'</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Contar la historia en tan poco espacio es un reto. La planta es originaria de la regi&oacute;n des&eacute;rtica al sureste del mar Caspio. El cannabis pertenece a la familia cannabaceae y se remonta a unos 100 millones de a&ntilde;os. Pero lo que ha marcado a esta planta es su relaci&oacute;n con la especie humana. Esta larga historia comienza con los primitivos humanos, que poco a poco fueron descubriendo las plantas comestibles y las que ten&iacute;an propiedades terap&eacute;uticas, comenzaron a cultivarlas a partir del Neol&iacute;tico. El cannabis se extendi&oacute; desde sus centros salvajes originales hasta lugares poblados por los humanos. As&iacute; comenz&oacute; esta relaci&oacute;n de amor de miles de a&ntilde;os hasta la llegada del siglo XX, cuando se convirti&oacute; en odio y lleg&oacute; la prohibici&oacute;n. Desconocemos, l&oacute;gicamente, qui&eacute;n fue el primer consumidor de cannabis, pero hay autores que afirman que el inicio de la humanidad est&aacute; relacionado con el inicio del consumo de esta planta y que fue decisivo para nuestra evoluci&oacute;n. Tanto es as&iacute; que nuestro propio cuerpo tiene un sistema endocannabinoide.
    </p><p class="article-text">
        El cannabis es originario de Asia central y se comenz&oacute; a cultivar en el Neol&iacute;tico (7000 a.C.-3000 a.C.) difundi&eacute;ndose hacia el este (China) y posteriormente hacia el oeste (Europa). Lleg&oacute; a la zona europea en el Neol&iacute;tico y alcanz&oacute; su extremo m&aacute;s occidental en un periodo posterior. Se domestic&oacute; el cannabis para diferentes fines, desde alimenticios hasta religiosos. Posteriormente, en el Calcol&iacute;tico se difundi&oacute; m&aacute;s por todo el territorio europeo llegando hasta la fachada atl&aacute;ntica (Kebors, Francia) y el sur de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Durante la Edad del Hierro, el cannabis se utiliz&oacute; en las ceremonias sepulcrales de la aristocracia hallst&aacute;ttica. Tambi&eacute;n se us&oacute; cannabis para quemarlo y aspirar su humo para alcanzar estados m&iacute;sticos.
    </p><h3 class="article-text">La expansi&oacute;n indoeuropea</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La planta sigui&oacute; propag&aacute;ndose gracias a la expansi&oacute;n de los grupos del &Aacute;nfora Globular, de la Cer&aacute;mica Cordada y la cultura del Vaso Campaniforme. Los an&aacute;lisis pol&iacute;nicos indican que desde el Neol&iacute;tico existe cannabis en el norte de Grecia y tambi&eacute;n en el norte de Italia, as&iacute; como en el Mediterr&aacute;neo occidental. En el Abrigo de los Carboneros (Totana, Murcia) encontramos un enterramiento del periodo Calcol&iacute;tico de una mujer que estaba cubierta de una estera de c&aacute;&ntilde;amo y su cabeza estaba envuelta con una venda de c&aacute;&ntilde;amo. El cannabis era conocido no solo por sus propiedades de obtenci&oacute;n de fibra, sino tambi&eacute;n por sus propiedades ente&oacute;genas. Se descubrieron braseros de la cultura Yamna con cannabis utilizado para rituales religiosos. As&iacute; podemos asegurar que el cannabis se fue expandiendo gracias a tribus indoeuropeas desde el 4000 a.C. hasta el 1000 a.C. Posteriormente aparecer&aacute;n culturas h&iacute;bridas que se expandieron a&uacute;n m&aacute;s gracias al uso del caballo y del carro, y las semillas de cannabis realizar&aacute;n este viaje con ellos.
    </p><p class="article-text">
        El cannabis fue muy conocido en China y en la India. Es mencionado en los Vedas como la bebida favorita de Indra. Aparece en tratados m&eacute;dicos chinos del siglo I. Fue utilizado por los pueblos egipcios, asirios, escitas, griegos o cartagineses. Se utiliz&oacute; en el imperio romano para amenizar las reuniones sociales.
    </p><p class="article-text">
        Durante la Edad Media, en el siglo VI, se realiz&oacute; el <em>Constantinopolitanus,</em> un libro de bot&aacute;nica en donde se incluy&oacute; un dibujo de la planta de cannabis (es el dibujo sobre libro m&aacute;s antiguo que se conoce de la planta) y Aecio de Amida redact&oacute; una enciclopedia m&eacute;dica de 16 tomos, el <em>Tetrabibloi</em>, en donde consta el cannabis. Durante los siglos VII hasta el siglo XIV fue utilizado en el Islam hasta que comenz&oacute; a tildarse el hach&iacute;s como propio de suf&iacute;es y de asesinos. Algo similar ocurri&oacute; en territorio europeo a partir del siglo V, en donde el cristianismo comenz&oacute; a prohibir cualquier sustancia ente&oacute;gena, ya que era vista como propia de los seguidores de Sat&aacute;n. El cannabis era utilizado en ung&uuml;entos de brujas y fue prohibido expresamente en una bula papal de Inocencio VIII en 1484.
    </p><p class="article-text">
        Pero no desapareci&oacute;. Era una planta muy importante como para ser despreciada. Su mayor utilizaci&oacute;n fue para la elaboraci&oacute;n de fibras tanto para vestimenta como para sogas de los barcos. El papel para confeccionar los libros era fabricado con c&aacute;&ntilde;amo. Tambi&eacute;n se utilizaba como alimento gracias a sus ca&ntilde;amones y algunos boticarios y m&eacute;dicos lo utilizaban como medicamento (Hildegarda de Bingen, William Turner, Pietro Andrea Mattiolli o Dioscobas Taberamontanus entre otros).
    </p><h3 class="article-text">De Angola a Brasil con los esclavos</h3><p class="article-text">
        Pero el conocimiento de las propiedades psicol&oacute;gicas no se perdi&oacute; ni en Asia ni tampoco en &Aacute;frica. Si bien el c&aacute;&ntilde;amo entr&oacute; en Am&eacute;rica a partir del siglo XVI para ser utilizado principalmente en la elaboraci&oacute;n de fibras, la mano de obra esclava estaba m&aacute;s interesada en sus propiedades psicoactivas. La llegada masiva de esclavos a Brasil se inici&oacute; en la segunda mitad del siglo XVI. Los esclavos angole&ntilde;os llevaron cannabis a las plantaciones del noreste de Brasil. No se sabe con certeza cu&aacute;ndo el cannabis se introdujo con fines recreativos en Am&eacute;rica pero se establecer&iacute;a su cultivo en alg&uacute;n momento posterior a 1549. Los colonos portugueses permitieron que cultivasen su <em>maconha</em> entre las ca&ntilde;as de az&uacute;car. Las palabras para la marihuana en Brasil incluyen <em>maconha</em> (de origen angole&ntilde;o), <em>liama</em> y <em>diamba,</em> muy similares ling&uuml;&iacute;sticamente a su origen africano. El cannabis era utilizado por la poblaci&oacute;n esclava con fines religiosos y con fines festivos en sus cortos periodos de inactividad. En el siglo XVIII, se convirti&oacute; en una preocupaci&oacute;n para la Corona portuguesa. Los ind&iacute;genas y mestizos rurales adoptaron el consumo de cannabis para sus fines medicinales y sociales sin que llamara la atenci&oacute;n de la clase alta. Este consumo pas&oacute; de Brasil al Caribe a finales del siglo XIX.
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        A partir del siglo XIX, volvi&oacute; a ponerse de moda el consumo de cannabis en Europa gracias a las tropas napole&oacute;nicas que estuvieron en Egipto. El primero de los estudios de laboratorio sobre cannabis se public&oacute; en 1803 por el doctor Virey, que intent&oacute; en vano encontrar el principio activo de dicha sustancia. Los primeros consumidores de hach&iacute;s fueron escritores, poetas y artistas que pensaban que el hach&iacute;s podr&iacute;a mejorar su creatividad. Hacia 1835, el pintor Boissard y Moreau de Tours fundaron el Club de los Hashichines con la finalidad de llevar a cabo investigaciones psicol&oacute;gicas y con la esperanza de poder utilizar el cannabis en el tratamiento de algunas enfermedades mentales. Pertenecieron a este club Baudelaire, Dumas, Gaultier, Merime&eacute;, de Musset, Delacroix, Meissonier, Nerval, Daumier o Flaubert. El Club del Hach&iacute;s incluy&oacute; el consumo de cannabis asociado a una alternativa, a una cultura oriental, como un contraste positivo al estilo de vida regular, burgu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El cannabis siempre ha estado asociado a personas que est&aacute;n en contra de la sociedad dominante, ya sea en oriente o en occidente. Grupos alejados de las castas dominantes: asociado a malhechores, prostitutas, esclavos, suf&iacute;es, gandules, asesinos y gentes de mal vivir. Tambi&eacute;n a marineros y soldados rasos que siguieron difundiendo sus semillas por territorios a&uacute;n no conquistados por la planta. Hasta las m&aacute;s remotas islas de Ocean&iacute;a lleg&oacute; el cannabis.
    </p><h3 class="article-text">Siglo XIX: entra en las farmacias</h3><p class="article-text">
        El c&aacute;&ntilde;amo no se adapt&oacute; bien a los requisitos de la Revoluci&oacute;n Industrial, no hubo desarrollo tecnol&oacute;gico de maquinaria para la recolecci&oacute;n, hasta bien entrado el siglo XX, que redujera los costes de la mano de obra. Las sogas de los barcos a finales de este siglo comenzaron a hacerse de cable de alambre y con la aparici&oacute;n del barco de vapor desaparecieron las velas de c&aacute;&ntilde;amo. A partir de la segunda mitad del siglo XIX el cannabis entra sin ninguna reticencia por parte de las autoridades sanitarias en todas las farmacopeas europeas. Pero a finales del siglo XIX y con el desarrollo de sustancias sint&eacute;ticas como la aspirina, el hidrato de cloral y los barbit&uacute;ricos que son qu&iacute;micamente m&aacute;s estables que el cannabis, y por consiguiente m&aacute;s fiables, aceler&oacute; la decadencia del cannabis como producto farmac&eacute;utico. El control internacional del cannabis comenz&oacute; en el Convenio de Ginebra de 1925.
    </p><p class="article-text">
        Para la sociedad estadounidense de principios del siglo XX el cannabis era la causante de la &ldquo;depravaci&oacute;n&rdquo; de negros y mexicanos. El magnate de la prensa William Randolph Hearst utiliz&oacute; todos sus medios de comunicaci&oacute;n para publicar art&iacute;culos desarrollando la teor&iacute;a de que los negros y mexicanos se convert&iacute;an en bestias desesperadas bajo los efectos de la &ldquo;marijuana&rdquo;. Hearst utilizaba la palabra &ldquo;marijuana&rdquo; y no &ldquo;c&aacute;&ntilde;amo&rdquo; o &ldquo;cannabis&rdquo; para que sus lectores desconocieran qu&eacute; tipo de sustancia se trataba. Sus campa&ntilde;as sensacionalistas influyeron hacia la prohibici&oacute;n del c&aacute;&ntilde;amo. La poca informaci&oacute;n de cannabis en dicha &eacute;poca llegaba de la mano de los peri&oacute;dicos locales sensacionalistas de Hearst. Entre 1916 y 1937, un accidente de coche donde se hubiera encontrado alg&uacute;n cigarrillo de cannabis ocupaba todos los titulares durante semanas. Los mexicanos eran acusados de extender el vicio entre los j&oacute;venes en las puertas de los colegios.
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                </figure><p class="article-text">
        En 1936, el director de cine Dwain Esper realiz&oacute; <em>Marihuana</em> una pel&iacute;cula sobre las &ldquo;nefastas&rdquo; influencias del cannabis. El film narraba las aventuras de unos j&oacute;venes que lo fumaban y se volcaron al crimen o se ba&ntilde;aban &ldquo;pecaminosamente&rdquo; desnudos. Otra pel&iacute;cula de ese mismo a&ntilde;o fue <em>Reefer Madness,</em>&nbsp;dirigida por Louis Gasnier, en 1936. Fue elaborada como parte de la campa&ntilde;a de la Federal Bureau of Narcotics y su director Harry Anslinger. La pel&iacute;cula mostraba lo sucedido a un grupo de muchachos que tras probar la marihuana comet&iacute;an asesinatos, se volcaban a la prostituci&oacute;n, las violaciones, al terrorismo y el suicidio. Las primeras palabras de la pel&iacute;cula se&ntilde;alaban alertando: &ldquo;Los acontecimientos que va a presenciar en el siguiente film podr&iacute;an ocurrirle a usted&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1937, Estados Unidos prohibi&oacute; el cannabis para cualquier fin. Fueron muchos factores los que hicieron que el cannabis cayera en desgracia y se eliminase del mercado. Hacia 1933, se hab&iacute;a vuelto a legalizar el alcohol en los Estados Unidos y la mayor parte de los cuerpos policiales iban a quedarse sin trabajo. La prohibici&oacute;n del cannabis fue una excusa para seguir manteni&eacute;ndolos en activo. Se detuvo la producci&oacute;n de c&aacute;&ntilde;amo industrial y cambi&aacute;ndolas por otras (algod&oacute;n, maderas o petr&oacute;leo). La industria petroqu&iacute;mica elimin&oacute; la necesidad de cannabis como materia prima y la fibra de madera reemplaz&oacute; al c&aacute;&ntilde;amo en la fabricaci&oacute;n de papel. Du Pont patent&oacute; un tratamiento qu&iacute;mico para la pulpa de madera. Se elimin&oacute; de todas las farmacopeas del pa&iacute;s. La raz&oacute;n fue que a principios del siglo XX a&uacute;n no se hab&iacute;a logrado conseguir sintetizar el cannabis y por lo tanto era una sustancia dif&iacute;cil de dosificar. Como no es hidrosoluble, sus efectos en el cuerpo humano son m&aacute;s lentos que el resto de nuevas drogas (barbit&uacute;ricos o benzodiacepina).
    </p><h3 class="article-text">Y lleg&oacute; la prohibici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La prohibici&oacute;n mundial se consigui&oacute; durante 1961 en la Convenci&oacute;n &Uacute;nica de Drogas de las Naciones Unidas. Se legisl&oacute; para eliminar totalmente el uso mundial del cannabis en 25 a&ntilde;os. La Conferencia ten&iacute;a una nota de la OMS (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud) afirmando que no hab&iacute;a ninguna justificaci&oacute;n para el uso m&eacute;dico del cannabis. Lo m&aacute;s curioso es que cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1964, los qu&iacute;micos Rafael Mechoulam y Gaoni de la Universidad de Jerusal&eacute;n aislaron el principio activo del cannabis, el tetrahidrocannabinol o THC. La causa de que se tardase tanto en sintetizar el THC es por su tremenda complejidad de su estructura molecular. Supuso una nueva clase de compuestos, estructuralmente distintos de otras sustancias y con eficacia terap&eacute;utica demostrable. Desde este a&ntilde;o, se estima que existen m&aacute;s de 1.000 compuestos en el cannabis, se han llegado a aislar m&aacute;s de 400 compuestos diferentes y al menos 60 de ellos son terap&eacute;uticos.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; llegamos hasta el a&ntilde;o 2013 en Uruguay que se ha convertido en el primer pa&iacute;s en legalizar la venta, la distribuci&oacute;n y el cultivo de esta planta. En el 2018, Canad&aacute; se ha convertido en el segundo pa&iacute;s del mundo en legalizar el cannabis recreativo. Su legislaci&oacute;n permite organizar la venta de cannabis tanto para fines recreativos como medicinales. As&iacute;, la historia del cannabis es la historia de la hipocres&iacute;a humana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isidro Marín Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/cannabis-historia-hipocresia-humana_1_1481930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jul 2019 18:53:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cannabis: la historia de la hipocresía humana]]></media:title>
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