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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ibon Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ibon_perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ibon Pérez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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      <title><![CDATA[Andoni Díaz, guarda forestal de la Diputación Foral de Álava: "Seguiré luchando aunque sea consciente de que me enfrento a gente muy poderosa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/andoni-diaz-guarda-forestal-diputacion-alava-maltrato-animal-caza-furtiva-caza_132_7237965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a966a079-9a46-483b-bcb9-d42d400dd967_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andoni Díaz, guarda forestal de la Diputación Foral de Álava: &quot;Seguiré luchando aunque sea consciente de que me enfrento a gente muy poderosa”"></p><p class="article-text">
        Andoni D&iacute;az (Vitoria- Gasteiz, 1960) lleva m&aacute;s de&nbsp;30 a&ntilde;os defendiendo&nbsp;la naturaleza. Tanto es as&iacute;, que ha hecho de su oficio una pasi&oacute;n y una forma de vida.&nbsp;A los 18 a&ntilde;os se hizo&nbsp;al monte&nbsp;para apagar incendios forestales y, desde entonces, no ha cesado en su compromiso por cuidar el medio ambiente.&nbsp;Protector incondicional&nbsp;de los seres m&aacute;s vulnerables,&nbsp;no le tiembla el pulso a la hora de denunciar, en los juzgados y ante la Administraci&oacute;n, el maltrato animal y&nbsp;el furtivismo, pero todas sus denuncias han sido deso&iacute;das despu&eacute;s de su tramitaci&oacute;n en los despachos.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;az y su familia se enfrentan d&iacute;a a d&iacute;a a amenazas de muerte de cazadores&nbsp;en las redes sociales y ahora tienen que hacer frente a una&nbsp;nueva batalla: la Diputaci&oacute;n de &Aacute;lava&nbsp;ha abierto un expediente contra el guarda forestal.&nbsp;Hoy por hoy, el &ldquo;polic&iacute;a de los montes&rdquo; desconoce el motivo.
    </p><p class="article-text">
        La lucha&nbsp;contra el sector cineg&eacute;tico ha estado a punto de deteriorar su salud. Ha tenido que tomar pastillas para dormir y lleg&oacute; a adelgazar 20 kilos. A&uacute;n as&iacute;, mantiene el pulso contra la Diputaci&oacute;n. No va a quedarse con los brazos cruzados. Incluso ha escrito un libro de relatos, <a href="https://elnimbo.com/book/defendiendo-la-naturaleza-me-ayudas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Defendiendo la naturaleza. &iquest;Me ayudas?</em></a>, que a&uacute;na su experiencia laboral y personal con&nbsp;el medio ambiente, y cuyos beneficios van destinados a la defensa de los animales y a distintas asociaciones que luchan contra el maltrato animal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste tu trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy el encargado de proteger la naturaleza y de castigar a quien la pone en peligro, un polic&iacute;a de los montes. Uno m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuviste el valor de&nbsp;denunciar&nbsp;a la Diputaci&oacute;n de &Aacute;lava&nbsp;por sobreseer, rebajar o prescribir de forma sistem&aacute;tica&nbsp;multas de caza. &iquest;Qu&eacute; tipo de denuncias interpusiste?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cumpl&iacute;a con mi deber y segu&iacute;a mis principios y&nbsp;convicciones. En su mayor&iacute;a han sido denuncias&nbsp;a cazadores furtivos, que cazaban fuera del horario establecido, especialmente&nbsp;de noche, utilizando lazos, vali&eacute;ndose de cepos, sin tener permiso de caza o usando munici&oacute;n&nbsp;que no est&aacute; permitida. Como nadie tomaba cartas en el asunto,&nbsp;pasados tres a&ntilde;os esos casos prescrib&iacute;an y no se pudieron juzgar. Esa es mi pena. Hubo&nbsp;casos en los que tuve&nbsp;que denunciar a varias personas por los mismos hechos y mientras que a algunos de ellos&nbsp;se les desestim&oacute; la denuncia, a otros s&iacute; que se les amonest&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De todas las multas que pusiste cuantas han salido adelante?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De todas las multas que puse a&nbsp;cazadores furtivos cerca del 50%&nbsp;fueron sobrese&iacute;das, sin llegar a ser ejecutadas. Yo era un bote de remo contra un transatl&aacute;ntico, un nav&iacute;o peque&ntilde;o&nbsp;contra el Titanic. Tambi&eacute;n se sobreseyeron y caducaron&nbsp;otras actuaciones irregulares de cazadores. La cifra total de investigados llegaba a&nbsp;nueve. Estas denuncias quedaron en&nbsp;la nada durante la tramitaci&oacute;n en los despachos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Recuerdas alguna de esas denuncias en concreto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He llegado a denunciar incluso a guardas rurales o guardas de campo por cazar desde un veh&iacute;culo, en &eacute;poca de veda, con focos luminosos y armas silenciosas. &iexcl;Se supon&iacute;a que eran compa&ntilde;eros que ten&iacute;an que velar por el cumplimiento de las leyes de caza! Ese incidente me impact&oacute; especialmente, cogerlos con las manos en la masa me sobrecogi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n&nbsp;crees que fueron archivadas todas tus denuncias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los denunciados se jactaban de conocer a gente en la Diputaci&oacute;n. &ldquo;T&uacute; denuncia que tengo amistades all&iacute;&rdquo;, me dijo un hombre conocido en toda &Aacute;lava. &ldquo;Ya tengo quien me la quite&rdquo;.&nbsp;&iquest;Amiguismo? Quiz&aacute;s. No me pod&iacute;a quedar con los brazos cruzados. Las multas provocan disgustos&nbsp;a quienes las reciben. Soy consciente. &iexcl;No te creas que yo los denuncio porque s&iacute;! Los expedientes sancionadores son necesarios y ejemplarizantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, hay un funcionario que s&iacute; ha sido&nbsp;imputado&nbsp;por estos hechos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Imputado y acusado por un delito de falsedad documental, s&iacute;.&nbsp;Es el jefe del Servicio de Montes de la Diputaci&oacute;n&nbsp;alavesa y, presuntamente, evit&oacute; tramitar denuncias de caza. Uno de los casos&nbsp;que manipul&oacute; esa persona&nbsp;se remonta a&nbsp;2017. Dos testigos que estaban en una zona escucharon un disparo y en ese mismo&nbsp;instante vieron a dos personas, una de ellas con un arma, arrastrando&nbsp;un corzo muerto. Me llamaron alarmados. Observaron&nbsp;que le cercenaban&nbsp;la cabeza al pobre animal y que escond&iacute;an el resto del cuerpo. Se marcharon&nbsp;de all&iacute; con la cabeza en un coche oficial sabiendo que eso estaba mal. Los testigos denunciaron el hecho en la Diputaci&oacute;n y, al haber acudido al lugar de los hechos, yo tambi&eacute;n&nbsp;lo denunci&eacute;. &Eacute;ramos tres&nbsp;contra la Administraci&oacute;n.&nbsp;De nada sirvi&oacute;.&nbsp;La multa nunca lleg&oacute; a materializarse. Este es solo uno de los episodios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Diputaci&oacute;n de &Aacute;lava te ha abierto un expediente&nbsp;&nbsp;disciplinario&nbsp;y dices que&nbsp;desconoces el motivo. &iquest;Has llegado a pensar que sean represalias por parte de la Administraci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede ser que alguien que se ha dejado la piel tantas veces en el monte para cumplir con sus funciones&nbsp;pueda ser expedientado? La verdad, me ha cogido por sorpresa. Me he topado con un muro. Esto me ha ca&iacute;do como un balde de agua fr&iacute;a. Hace a&ntilde;os, cuando inici&eacute; esta batalla, me advirtieron de que me iban a abrir un expediente.&nbsp;Entonces acud&iacute; a las juntas generales,&nbsp;al departamento foral de Agricultura y hasta a fiscal&iacute;a. &iexcl;Donde hiciese falta! Pensaba que iba a quedar en un aviso.
    </p><p class="article-text">
        Durante 28 a&ntilde;os he cumplido con todo lo que ten&iacute;a que hacer en mi oficio, han sido a&ntilde;os dedicados en cuerpo y alma a la causa. Desde la Administraci&oacute;n han actuado poni&eacute;ndome trabas, investig&aacute;ndome,&nbsp;comprobando si hac&iacute;a denuncias fuera del horario laboral etc. No pensaba que iban a llegar hasta este punto. No es justo que yo me tenga que ver ante un expediente disciplinario por sacar a la luz las injusticias cometidas por la Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sois cerca de cuarenta guardas en la Diputaci&oacute;n Foral.&nbsp;&iquest;Has tenido el apoyo de otros guardias forestales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero en todos los sitios cuecen habas. Esta misma tarde me ha llamado un compa&ntilde;ero de montes apoy&aacute;ndome. A otros, en cambio,&nbsp;les molesta que haya denunciado&nbsp;porque no quieren meterse en problemas. Su postura es libre. Yo nunca he pedido el apoyo de ning&uacute;n compa&ntilde;ero. La causa es justa y hay que combatirla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sueles colgar en la red algunas advertencias que has recibido de furtivos. Te han amenazado de muerte al menos diez veces. &iquest;Has sentido miedo por ti o por tu familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, he sentido miedo, pero es un riesgo que hay que asumir. Lo triste es que denuncies y comprobar que esas&nbsp;denuncias no siguen su curso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo son esas amenazas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De todo tipo. Han puesto mi nombre en una diana en una se&ntilde;al del Parque Natural de Gorbea,&nbsp;me han llegado a decir que me van a quemar la&nbsp;casa por poner una multa por pesca ilegal, que van a ir a por mi familia por mis denuncias y que van a hacer da&ntilde;o a los animales con los que convivimos en el hogar. &ldquo;Cualquier d&iacute;a tu perro&nbsp;aparece envenenado&rdquo;, me advirtieron. En redes sociales circul&oacute; una foto&nbsp;m&iacute;a apuntado por&nbsp;el ca&ntilde;&oacute;n de un rifle y la palabra &lsquo;Wanted&rsquo;. Una vez me encontr&eacute; a uno y me dijo que ya me pillar&iacute;a solo por el monte.&nbsp;Terrible.
    </p><p class="article-text">
        No me libraba ni estando de servicio.&nbsp;Me acuerdo de una vez en la que, haciendo guardia,&nbsp;escuch&eacute; una conversaci&oacute;n&nbsp;donde hab&iacute;a individuos que hablaban de m&iacute; por la emisora. Eran los miembros de una batida.&nbsp;&ldquo;Por ah&iacute; abajo est&aacute; pasando el hijo de puta de Andoni. Al que le pegue un tiro le pago un viaje a Cuba&rdquo;, comentaba uno.&nbsp;Le di el alto, se ech&oacute; a llorar y el incidente qued&oacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Duelen&nbsp;m&aacute;s&nbsp;las presiones que has recibido de los superiores&nbsp;que&nbsp;las amenazas de las cazadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cazador que amenaza act&uacute;a por impulsos, por un calent&oacute;n.&nbsp;Te intimida y cesa en su empe&ntilde;o por la cuenta que le trae Las amenazas de la gente que supuestamente deber&iacute;a protegerte, de la gente que tiene que velar por tu integridad,&nbsp;me afectan m&aacute;s. Saben d&oacute;nde darte. Son personas poderosas. Van a intentar&nbsp;causarte el m&aacute;ximo dolor posible. Por ejemplo, todav&iacute;a hoy me impiden hablar con la prensa directamente, afirman que tengo un contrato de confidencialidad, cosa que no he firmado nunca, y que no puedo daros declaraciones.
    </p><p class="article-text">
        Hace no tanto,&nbsp;sin ir m&aacute;s lejos, un equipo de espele&oacute;logos de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco hall&oacute; restos &oacute;seos de nueve&nbsp;perros en el interior de una sima de la sierra de Badaia. Iba a realizar un estudio para esclarecer las causas con ellos a pesar de que los primeros indicios apuntaban a un nuevo episodio de&nbsp;maltrato animal. Desde la Diputaci&oacute;n no me permitieron seguir adelante con esa&nbsp;investigaci&oacute;n y tampoco&nbsp;me dejaron manifestarme en la prensa sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En El caballo de Nietzsche conocimos el caso de Gloria Moreno, sargento jefe del Seprona, expedientada hasta en cinco ocasiones por investigar casos de maltrato animal. &iquest;Te has sentido identificado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Adem&aacute;s de un ejemplo a seguir, es valiente. La conozco de Facebook y hemos hablado unas cuantas veces por tel&eacute;fono.&nbsp;Tenemos ganas de&nbsp;desvirtualizarnos y me gustar&iacute;a hacerlo pronto para darle un abrazo. Me han venido bien sus consejos y, de alguna forma, me gustar&iacute;a agradec&eacute;rselo. Gloria me ha ense&ntilde;ado que las injusticias, vengan de donde vengan, hay que denunciarlas. No hay que tener miedo a pol&iacute;ticos, a t&eacute;cnicos ni a superiores. Al final, la ley pone a cada uno en su lugar. En eso&nbsp;conf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todos estos a&ntilde;os de trabajo te habr&aacute;s encontrado con situaciones conmovedoras &iquest;Alguna an&eacute;cdota que nos puedas contar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os rescatamos&nbsp;a dos jabal&iacute;es hembra que hab&iacute;an ca&iacute;do a una balsa. Hab&iacute;an entrado a beber agua y no pod&iacute;an salir. Las sacamos con cuerdas, una me atac&oacute; por el estr&eacute;s que ten&iacute;a pero el rescate me hizo muy feliz. En general es un trabajo muy bonito y, en parte, duro. Hay veces en las que sientes miedo y p&aacute;nico, todo a la vez, aunque llegas a casa y te alegras por el&nbsp;deber cumplido. Yo seguir&eacute; con mi lucha aun siendo consciente de que me estoy enfrentando a gente muy poderosa. Los animales se merecen esto y m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El a&ntilde;o pasado, por estas fechas, los activistas paralizasteis la caza del &uacute;ltimo lobo de &Aacute;lava. Recientemente&nbsp;el Gobierno ha dado un paso crucial para la conservaci&oacute;n del lobo ib&eacute;rico. &iquest;La prohibici&oacute;n de la caza del lobo ib&eacute;rico en Espa&ntilde;a protege realmente a la especie?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un peque&ntilde;o paso que se ha dado y sin duda hay que celebrarlo. El lobo y los ganaderos pueden convivir perfectamente y quien no lo crea que hable con los aldeanos de los lugares frecuentados por estos animales. No obstante hay que hacer presi&oacute;n, m&aacute;s seguimientos para intentar parar a los furtivos que los quieren matar. Respecto al lobo de&nbsp;&Aacute;lava, lo salvamos, s&iacute;, pero en un a&ntilde;o no hemos vuelto a saber de &eacute;l. No se le ha vuelto a ver.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno vasco mantiene&nbsp;la prohibici&oacute;n de deporte escolar&nbsp;en municipios con una tasa superior a 500 casos por 100.000 habitantes. Al contrario que la caza, contin&uacute;a prohibida la pr&aacute;ctica de actividades deportivas.&nbsp;&iquest;Es la caza una actividad esencial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. Pienso que la&nbsp;naturaleza se puede regular y regenerar por s&iacute; misma. La caza no es necesaria pero econ&oacute;micamente hay un grupo de personas a las que les interesa y&nbsp;compensa. Durante el estado de alarma, en &Aacute;lava se ha autorizado la entrada de cazadores de otras provincias, de cuadrillas enteras. Los cotos mueven mucho dinero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Instituto de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas de Protecci&oacute;n Animal (IPPPA) ha realizado un estudio sobre el maltrato animal en Espa&ntilde;a. Afirma que el maltrato animal ha crecido durante la pandemia. &iquest;Intuyes el motivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado me operaron de c&aacute;ncer. Estuve un tiempo retirado del mundo y, nada m&aacute;s volver a trabajar, el primer fin de semana, me top&eacute; de bruces con un cazador que hab&iacute;a matado a sus perros dej&aacute;ndolos abandonados en el monte. &iquest;Casualidad? Por suerte, pude identificar al responsable y actualmente&nbsp;lo est&aacute; investigando la fiscal&iacute;a. Muchos de los que cometen estas atrocidades se las saben todas y suelen arrancar el chip de los animales para que no los identifiquen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de los castigos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son muy leves y, ante esta realidad, los hay que se creen impunes. No queda otra soluci&oacute;n que endurecer la legislaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, el grupo ecologista vasco Eguzki denunci&oacute; la muerte por disparos de un milano real, que a nivel nacional est&aacute; catalogado como especie en peligro de extinci&oacute;n en el coto de caza de Zambrana. &iquest;Este tipo de sucesos son habituales? &iquest;Se castiga a los&nbsp;delincuentes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute;n dando casos. No es muy habitual&nbsp;pero&nbsp;quien no tiene respeto no lo tiene con ning&uacute;n ser. Son expedientes dif&iacute;ciles de esclarecer. Yo mismo he tenido en mis manos a &aacute;guilas reales muertas por disparos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/andoni-diaz-guarda-forestal-diputacion-alava-maltrato-animal-caza-furtiva-caza_132_7237965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2021 21:07:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Turquía no dejan morir a perros y gatos pese a las  restricciones impuestas por la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/turquia-perros-gatos-pandemia-covid-proteccion-animal_132_6695497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e30e2d24-468e-49a2-9f39-95371dabb357_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Turquía no dejan morir a perros y gatos pese a las  restricciones impuestas por la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los animales se han mimetizado con el paisaje urbano. Son omnipresentes, los sultanes y las emperatrices de cafeterías y bazares. Se sienten protegidos. Desde 2009 una ley dictada por el Gobierno turco castiga a quien les haga daño o les retira la comida</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Allah hu akbar, Allah hu akbar...&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Las mezquitas del B&oacute;sforo de Estambul cantan al un&iacute;sono llamando al primer rezo. El exotismo tiene su aquel, aunque te&nbsp;joda el sue&ntilde;o. Desde la cama pienso en la pel&iacute;cula <em>La pasi&oacute;n turca,</em> protagonizada por Ana Bel&eacute;n, desde&nbsp;el impacto sonoro generado por las entremezcladas voces que surgen de innumerables minaretes. &ldquo;La ilaha illa-Allah&rdquo;. Son las 06:30 de la ma&ntilde;ana y el term&oacute;metro no alcanza&nbsp;los siete grados de temperatura. Amanece con mucha neblina, tanta que la ciudad parece Londres. Las gaviotas del 'Cuerno de Oro' se posan en las azoteas de los restaurantes m&aacute;s emblem&aacute;ticos y piden comida con sus graznidos a los extranjeros. &Uuml;gur se despierta con la voz del im&aacute;n del templo m&aacute;s cercano. Se escuchan los primeros ruidos de la ciudad despert&aacute;ndose:&nbsp;bocinas, sirenas de ambulancia, ecos de andares con prisas en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Sabe que se acerca la hora de ir a trabajar, aunque m&aacute;s que un trabajo ve lo suyo como una acci&oacute;n solidaria y necesaria. Durante toda la ma&ntilde;ana,&nbsp;se ocupar&aacute; de dar de comer a los animales callejeros,&nbsp;tan sociables y d&oacute;ciles como los que viven en cualquier casa de Occidente. &ldquo;Est&aacute;n acostumbrados a la presencia humana y saben que no les vamos a hacer da&ntilde;o&rdquo;, afirma. El hombre lleva siete a&ntilde;os trabajando en el servicio veterinario del Ayuntamiento.&nbsp;Junto a sus compa&ntilde;eros, distribuye toneladas de alimentos para perros y gatos callejeros que deambulan por la ciudad. Solo &eacute;l repartir&aacute; una tonelada.
    </p><p class="article-text">
        Los animales se han mimetizado con el paisaje&nbsp;urbano. Est&aacute;n en todas partes. Son omnipresentes, los sultanes y las emperatrices de cafeter&iacute;as y bazares. Pasean, juguetean y duermen por la ciudad.&nbsp;Ocupan escaleras, plazas e incluso sillas de cafeter&iacute;as. Se les ve hasta en los cementerios, cuidando de los amigos de dos patas que los dejaron. Se sienten protegidos, tanto que se atreven a echar una siesta en mitad de una carretera, encima de un toldo, sobre el cap&oacute; del coche que has alquilado o en una parada del autob&uacute;s, sin temer consecuencias. Desde 2009 una ley dictada por el Gobierno turco castiga a quien les haga da&ntilde;o o les retira la comida.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos turistas que hay por estas fechas en la ciudad se acercan a acariciarlos creyendo que est&aacute;n perdidos.&nbsp;&ldquo;&iquest;A qui&eacute;n pertenecen?&rdquo;, se preguntan. Nada m&aacute;s lejos de su realidad: son libres, son del pueblo pero no son de&nbsp;nadie. Cada uno vive en un barrio acorde a su personalidad, en cualquier esquina. Nadie dir&iacute;a que son callejeros. Posan para la c&aacute;mara de los curiosos y no se asustan f&aacute;cilmente por los smarthpones. &ldquo;Si los llevas a casa pierden su naturaleza gatuna o perruna&rdquo;, considera Caterina, una enfermera que trabaja en la cl&iacute;nica privada m&aacute;s prestigiosa de la ciudad. &ldquo;Interact&uacute;an con muchos humanos durante horas y tienen mucho cari&ntilde;o para repartir, mimando a unos y a otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de los toques de queda completos del fin de semana y las restricciones que se impusieron en toda&nbsp;Turqu&iacute;a&nbsp;a mediados del mes pasado, son las autoridades de Estambul las que se encargan del cuidado de esos&nbsp;otros ciudadanos. &ldquo;Si hace falta, los llevamos al veterinario,&nbsp;los desparasitamos, se les realizan esterilizaciones y los vacunamos&rdquo;, cuentan. &ldquo;Aunque la gente se quede en sus casas, cuidamos de sus amigos&rdquo;, insisten.
    </p><p class="article-text">
        Sin los perros y gatos callejeros, Estambul perder&iacute;a su alma, mucho m&aacute;s ahora que la ciudad est&aacute; vac&iacute;a por la COVID-19. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el Gobierno turco ha invertido unos 19 millones de liras turcas (unos 4 millones de euros) en el registro, desparasitaci&oacute;n y vacunaci&oacute;n de perros, as&iacute; como en la esterilizaci&oacute;n y protecci&oacute;n de los gatos.&nbsp;Hay voces sin conciencia animalistas que critican, sin embargo, la protecci&oacute;n animal del Gobierno y le reclaman que muestre tambi&eacute;n piedad por kurdos y armenios. Porque lo cierto es que, en un pa&iacute;s que tampoco destaca precisamente por su gastronom&iacute;a vegetariana,&nbsp;sorprende el cuidado que se siente por los animales.
    </p><p class="article-text">
        Paso al lado de un supermercado y veo en el escaparate a un gato sobre una silla plegable.&nbsp;No me quita&nbsp;la vista de encima. &ldquo;He aqu&iacute; al verdadero due&ntilde;o&rdquo;, me digo para mis adentros,&nbsp;&ldquo;es el jefe&rdquo;. Lo explic&oacute; con contundencia el escritor Mark Twain a mediados del siglo XIX: &ldquo;No se mover&iacute;an aunque el mismo Sult&aacute;n pasara por all&iacute;&rdquo;. Al entrar en la tienda de dulces t&iacute;picos de al lado,&nbsp;tengo que esquivar un cuenco de agua para llegar al mostrador. Otro gato ronronea y restriega su pelo contra mis zapatillas. &ldquo;Sabe que no eres de aqu&iacute; y te quiere dar la bienvenida&rdquo;, me dice, risue&ntilde;o, el empleado. El gato deja pronto de hacer me caso: una se&ntilde;ora le ha dejado arroz sobre un peri&oacute;dico que muestra la cara ya humedecida de Erdogan.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        En un ingl&eacute;s bastante b&aacute;sico, un se&ntilde;or de gesto amable y con pocos dientes me dice que al haber heladas los vecinos hacen casetas de cartones, hierbas, maderas y palos para dar cobijo a perros y gatos. &ldquo;Mi mujer, que est&eacute; con Ala, les bajaba mantas desde casa&rdquo;, narra sonriente. Es lo habitual. Yo, que vengo de una sociedad en la que se tortura animales por diversi&oacute;n, me quedo perplejo viendo la cantidad de gestos de bondad animalista. Es mi primer viaje a este pa&iacute;s y, no estoy acostumbrado a tanto mimo y respeto, ni a ver tantas tiendas de productos para animales por kil&oacute;metro cuadrado. En parte, emociona. Aunque&nbsp;las autoridades europeas&nbsp;est&aacute;n empezando a tomar conciencia de la situaci&oacute;n de los animales vagabundos, la ayuda a&uacute;n es una utop&iacute;a por la falta de medios. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;De d&oacute;nde procede tanto mimo? Aprendieron la lecci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        A finales del siglo XIX, el sult&aacute;n otomano Abd&uuml;laziz (1830-1876) decret&oacute; que los perros deb&iacute;an ser capturados y deportados en barco&nbsp;a Sivriada, una isla cerca de Estambul en el Mar de M&aacute;rmara. Fueron condenados a un destierro forzado y eterno&nbsp;(hay fotograf&iacute;as de la &eacute;poca que rompen el alma en pedazos). Esa isla se convirti&oacute; en su infierno. Se estima que hab&iacute;a unos 50.000 perros viviendo en las calles, y los capturaron uno a uno, calle a calle. Les pusieron un precio. Desde kil&oacute;metros de distancia, de entre las aguas,&nbsp;llegaron sus aullidos durante semanas, hasta que, hambrientos, comenzaron a comerse entre ellos. Se oyeron cada vez menos ladridos&nbsp;y un d&iacute;a se apagaron casi por completo.
    </p><p class="article-text">
        Unas d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, en 1911,&nbsp;el gobernador de Estambul liber&oacute; a los perros que se hab&iacute;an reproducido en Sivriada y repoblaron la ciudad. Prosper&oacute; con su gesto el respeto hacia ellos. Turqu&iacute;a no est&aacute; orgullosa de ese pasado: actualmente, cualquier&nbsp;intento de reducirlos o eliminarlos es visto por sus habitantes como una atrocidad. <em>Si matas a un gato, tendr&aacute;s que&nbsp;construir una mezquita para que Dios te perdone</em>, dice un refr&aacute;n&nbsp;turco. Es un dicho que incluye a los perros y que se sigue&nbsp;respetando&nbsp;al pie de la letra.
    </p><p class="article-text">
        Estambul es, sin duda, la capital hist&oacute;rica de los perros y gatos callejeros. Son &ldquo;uno m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;Conviven con 15 millones de personas en un v&iacute;nculo que se mantiene inalterable desde hace d&eacute;cadas y que nadie quiere romper. Esa es la esencia turca, y los perros y los gatos son sus ciudadanos eternos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/turquia-perros-gatos-pandemia-covid-proteccion-animal_132_6695497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2021 21:20:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Turquía no dejan morir a perros y gatos pese a las  restricciones impuestas por la pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Turquía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jane Goodall: "Debemos usar el don de nuestras vidas para hacer de este mundo un lugar mejor para todos y todas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jane-goodall-debemos-don-vidas-mundo-lugar-mejor_132_6100343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9dcd756-1aed-4924-9930-7e6a7b48e991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jane Goodall: &quot;Debemos usar el don de nuestras vidas para hacer de este mundo un lugar mejor para todos y todas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista exclusiva a la etóloga coincidiendo con el Día Mundial del Chimpancé y el 60 aniversario del comienzo de sus investigaciones</p></div><p class="article-text">
        Jane Goodall (Londres, 1934) tuvo la primera toma de contacto con &Aacute;frica al leer las aventuras de Tarz&aacute;n a los&nbsp;10 a&ntilde;os. Sonriente, afirma que 'el rey de la selva' se enamor&oacute; de la Jane equivocada en vez de enamorarse de ella. Este14 de julio se han cumplido 60 a&ntilde;os desde que viaj&oacute; al continente de la cuna de la humanidad. En los bosques de Gombe (Tanzania) hizo realidad el sue&ntilde;o al que se ha dedicado toda la vida. No llevaba apenas cosas materiales en su mochila, pero le acompa&ntilde;aron los consejos de su madre.&nbsp;&ldquo;Aprovecha cada oportunidad y, si no te rindes, encontrar&aacute;s la manera de hacer lo que quieras&rdquo;, cuenta que le dec&iacute;a su madre.
    </p><p class="article-text">
        Cient&iacute;fica, pionera en el activismo medioambiental,&nbsp;Mensajera de la Paz de la ONU y Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias de Investigaci&oacute;n en 2003 &ndash;entre otras muchas distinciones&ndash;, es con toda probabilidad la persona que m&aacute;s sabe de la conducta de los chimpanc&eacute;s. Lleva m&aacute;s de medio siglo estudi&aacute;ndolos y protegi&eacute;ndolos. Tanto, que se ha convertido en su representante y en su voz humana.
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento la cogi&oacute; en Bournemouth, ciudad donde se cri&oacute; en el sur de Inglaterra. La pandemia no le ha frenado en sus quehaceres, y transmite mensajes a sus seguidores&nbsp;y encuentra tiempo para atender a los periodistas a trav&eacute;s de Skype, Zoom, el correo electr&oacute;nico... Observa a trav&eacute;s de la pantalla atentamente con ojos llenos de sabidur&iacute;a. Su voz&nbsp;transmite ternura y, al distinguir su caracter&iacute;stica coleta blanca , solo entonces, te das cuenta de que est&aacute;s frente al icono de la conservaci&oacute;n mundial. 
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la aparici&oacute;n del coronavirus, lucha con m&aacute;s fuerza si cabe por la defensa de los animales y el medio ambiente. Planta cara a los incendios, la deforestaci&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico y a cualquier otra circunstancia que oprime a los seres vivos. Sus armas son la esperanza y la fe inquebrantable en la bondad de la gente. Quiere morir con las botas puestas. <a href="https://janegoodall.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Su instituto (IJG)</a>&nbsp;est&aacute; llevando a cabo proyectos para hacer de nuestro mundo un planeta mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha viajado alrededor del mundo durante 300 d&iacute;as al a&ntilde;o, todos los a&ntilde;os, desde 1986. Ha tenido que parar el ritmo fren&eacute;tico de su agenda por la situaci&oacute;n actual. En todo este tiempo, &iquest;ha notado que las personas se est&aacute;n preocupando m&aacute;s por la protecci&oacute;n del medio ambiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente. Hay un aumento significativo de la concienciaci&oacute;n, particularmente entre los j&oacute;venes, pero desafortunadamente muchas personas no est&aacute;n haciendo nada al respecto todav&iacute;a, porque se sienten bastante dubitativas e indefensas al no saber qu&eacute; pueden hacer por el bienestar; piensan que el problema es demasiado grande. Adem&aacute;s, como es sabido, tenemos ciertos l&iacute;deres pol&iacute;ticos y l&iacute;deres industriales que realmente prefieren anteponer el desarrollo econ&oacute;mico a la protecci&oacute;n del medio ambiente. Si no protegemos el medio ambiente y no reducimos nuestras emisiones, el cambio clim&aacute;tico ser&aacute; inevitable y haremos que vaya a peor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El confinamiento durante meses para evitar la expansi&oacute;n de la COVID-19 ha reducido las tasas de contaminaci&oacute;n, han proliferado m&aacute;s animales y, en definitiva, hemos dado un respiro a la naturaleza. Aunque tengamos que lamentar la p&eacute;rdida de vidas humanas, &iquest;fue realmente necesaria la llegada de esta pandemia a nuestras vidas para aprender a respetar la naturaleza y dejarla descansar? No hab&iacute;a sido posible hasta ahora...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, parece que esta pandemia ha despertado a muchas personas. Desafortunadamente, otra gran parte de la poblaci&oacute;n todav&iacute;a no parece haber entendido que fue nuestra falta de respeto hacia la naturaleza, nuestra falta de respeto al medio ambiente y a los animales lo que realmente propici&oacute; los factores necesarios para que se diese este virus, tambi&eacute;n para que las bacterias saltasen de un animal a un humano (lo que realmente propicia los factores necesarios para que un virus, o tambi&eacute;n una bacteria, salte de un animal a un humano).
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su opini&oacute;n, &iquest;cu&aacute;l es la relaci&oacute;n entre la pandemia y nuestro comportamiento con los animales no humanos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Talamos troncos y deforestamos el bosque, empujamos a los animales a tener un contacto m&aacute;s cercano con las personas, construimos carreteras en los bosques, los cazadores pueden adentrarse m&aacute;s en su espesura y cazan, matan y comen animales creando las condiciones perfectas en las que se puede desarrollar el virus. Luego est&aacute;n los mercados asi&aacute;ticos de carne de animales ex&oacute;ticos y las terribles y crueles condiciones en las que se encuentran: ejemplares de animales de diferentes especies amontonadas y hacinadas en condiciones extremadamente antihigi&eacute;nicas, etc,. Todo esto favorece que sea muy f&aacute;cil que cualquier virus salte de un animal a un humano debido a la orina, la sangre y las heces que pueden contaminarlo todo. Y tambi&eacute;n debemos recordar que la cr&iacute;a intensiva de animales en granjas industriales donde hay animales hacinados en las peores condiciones tambi&eacute;n provoca que las bacterias y los virus se propaguen y causen nuevas enfermedades en las personas (de hecho, la mayor&iacute;a de las enfermedades nuevas que afligen a las personas hoy en d&iacute;a se contagian a trav&eacute;s de&nbsp;los animales y es nuestra culpa).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los cient&iacute;ficos temen la llegada del coronavirus al h&aacute;bitat o santuarios de los grandes simios. &iquest;Deber&iacute;amos preocuparnos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Si estamos preocupados? S&iacute;, estamos muy preocupados. El problema es que, en nuestros santuarios podemos cuidar a los chimpanc&eacute;s, podemos evitar que vengan los visitantes, podemos asegurarnos de que el personal tenga mascarillas y permanezcan en cuarentena. El problema no es ese. El gran problema es la falta de fondos, porque muchos de los santuarios dependen de las visitas que nos hacen los visitantes. Pero cuando se trata de los chimpanc&eacute;s salvajes, no hay una barrera. Intentamos sensibilizar a los pueblos que viven alrededor del parque, ya sea en Senegal, en Tanzania, Uganda, Guinea o donde sea. No obstante, nos encontramos realmente indefensos y solo tenemos que esperar y rezar para que el virus no se acerque al h&aacute;bitat de los chimpanc&eacute;s, porque seguro que podr&iacute;an ser infectados por este coronavirus, porque son muy susceptibles a estas enfermedades respiratorias. Y es una gran preocupaci&oacute;n para nosotros. 
    </p><p class="article-text">
        [Explicamos a nuestros lectores que en el Instituto Jane Goodall los responsables usan guantes y mascarillas y adem&aacute;s de asegurar que no falta comida y agua, comprueban que los espacios est&eacute;n limpios en los centros de rehabilitaci&oacute;n. Asimismo, a pesar de no acercarse a los simios m&aacute;s de la cuenta, tienen a una persona que se encarga de controlar a los chimpanc&eacute;s desde la distancia para ver si tienen signos de enfermedad].
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante casi los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, su Centro de Rehabilitaci&oacute;n de Chimpanc&eacute;s de Tchimpounga (Congo) ha estado rescatando chimpanc&eacute;s que son v&iacute;ctimas de la caza y el tr&aacute;fico ilegal. Ese centro de rescate est&aacute; dirigido por la veterinaria espa&ntilde;ola Rebeca Atencia. &iquest;Estos chimpanc&eacute;s alguna vez nos perdonar&aacute;n por el mal que les hemos causado? En su opini&oacute;n, &iquest;los chimpanc&eacute;s son conscientes de nuestra capacidad para el mal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no creo que lo sean. Cuando llegan por primera vez se asustan al ver a la gente, pero a medida que van creciendo, los cuidadores los abrazan, los cuidan y alimentan desde que son j&oacute;venes. Y creo que, en ese momento cualquier sentimiento de miedo da paso a un sentimiento de amor. Creo que los chimpanc&eacute;s en Tchimpounga aman a Rebeca y a los cuidadores. Se han olvidado por completo de la maldad, excepto cuando tienen flashbacks del momento en el que dispararon a sus madres e iban a ser destinados a la venta, a ser vendidos como mascotas. As&iacute; que pienso que los chimpanc&eacute;s no entienden que seamos malvados, solo saben que a veces pueden temer a la gente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Con los avances tecnol&oacute;gicos que existen actualmente (computadoras, internet, redes sociales, mejoras en el transporte y en las comunicaciones, etc,.), si hubiera tenido estas cosas en su juventud, &iquest;qu&eacute; le hubiera gustado hacer? &iquest;Hay alg&uacute;n proyecto que no pudiste materializar debido a la falta de estos recursos tecnol&oacute;gicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, a decir verdad, personalmente estoy agradecida de que en mis inicios no estuvieran disponibles nada de estas cosas. Con esto quiero decir que yo estaba en el bosque, sola con los chimpanc&eacute;s y no necesitaba nada m&aacute;s. Pod&iacute;a tener un par de prism&aacute;ticos, un cuaderno y estaba all&iacute;, en mitad de la selva con los chimpanc&eacute;s. Seg&uacute;n mi opini&oacute;n, aprend&iacute; m&aacute;s de esa manera que utilizando peque&ntilde;os tablets y presionando botones en pantallas t&aacute;ctiles. Hoy en d&iacute;a la realidad es totalmente diferente compar&aacute;ndola con la del pasado, pero en aquel entonces... (suspira haciendo una pausa). Estoy muy contenta de haber vivido esa realidad, y pienso que mi estudio con los chimpanc&eacute;s fue mucho mejor sin todas estas tecnolog&iacute;as modernas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alg&uacute;n proyecto que le gustar&iacute;a haber realizado pero para el cual cree que ya no tiene tiempo para completarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Oh, s&iacute;. Hay un proyecto para el que s&eacute; que no tengo tiempo, y es salvar el planeta (risas). No tendr&eacute; tiempo para hacer eso. Pero, &iquest;sabes? si seguimos como siempre, si continuamos actuando como de costumbre, si volvemos a ser como &eacute;ramos antes de la pandemia, si olvidamos el hecho de que el aire se descontamin&oacute;, el bosque se limpi&oacute;, los animales salieron del bosque... si olvidamos todo eso, lo cual me temo que va a pasar y haremos, y volvemos a pensar que el desarrollo econ&oacute;mico es m&aacute;s importante que salvar el medio ambiente, entonces no me gustar&iacute;a imaginarme el planeta que dejaremos a nuestros tataranietos. En la desescalada, en este camino descendente, todav&iacute;a estamos a tiempo, tenemos un lapso de tiempo, una oportunidad. Debemos de unirnos y establecer o encontrar una forma de relacionarnos mejor con la naturaleza y con los animales. Precisamente es por eso por lo que me apasiona tanto el programa&nbsp;<a href="https://www.raicesybrotes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&iacute;ces y Brotes </a>(Roots &amp; Shoots ) del&nbsp;IJG que llevamos a cabo. Actualmente estamos presentes en 68 pa&iacute;ses y seguimos creciendo. Con su puesta en marcha, hemos favorecido la aparici&oacute;n de j&oacute;venes que entienden la importancia del medio ambiente, que saben acerca de la necesidad de respetar nuestro entorno y que entienden que, a pesar de que necesitamos algo de dinero para vivir, no debemos vivir por dinero. As&iacute; que participar&eacute; en este proyecto hasta que me muera, pero me temo que morir&eacute; antes de que todos los ni&ntilde;os del planeta hayan unido sus fuerzas, (risas), as&iacute; que s&iacute;...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted fue una de las primeras naturalistas. Con el debido respeto, con la perspectiva y sabidur&iacute;a que le dan sus 86 a&ntilde;os de edad, &iquest;alguna vez se sinti&oacute; discriminada por ser mujer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente no. Ser mujer me ayud&oacute; en algunas cosas pr&aacute;cticas. El paleont&oacute;logo, antrop&oacute;logo y arque&oacute;logo brit&aacute;nico Louis Leakey cre&iacute;a firmemente que las mujeres eran mejores trabajadoras de campo que los hombres. Yo era joven y no hab&iacute;a ido a la universidad cuando termine en &Aacute;frica. Si Louis hubiese sido un hombre joven y hubiera desafiado el pensamiento predominante que establece que solo los seres humanos tienen emociones y personalidad, que estamos separados del reino animal y no somos parte de &eacute;l, creo que lo habr&iacute;an criticado tanto como a m&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        [Recordamos que, sin haber pasado por la universidad, Jane consigui&oacute; una plaza para hacer un doctorado. Fue la octava persona en la historia de Cambridge y la primera mujer que hizo un doctorado sin una licenciatura].&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>National Geographic lanz&oacute; recientemente un documental llamado </strong><em><strong>Jane Goodall: HOPE</strong></em><strong> (en espa&ntilde;ol, </strong><em><strong>La gran esperanza</strong></em><strong>). Si tuviera que dejar una palabra para la posteridad, adem&aacute;s de la esperanza, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero decir, creo que... ya sabes, el mensaje m&aacute;s importante que quiero hacer llegar es que todo est&aacute; unido de alguna manera, que cada uno de nosotros importa y tiene un papel que desempe&ntilde;ar, que individualmente podemos marcar la diferencia todos los d&iacute;as. Podemos elegir qu&eacute; tipo de diferencia podemos y queremos hacer. Debemos usar el don de nuestras vidas para hacer de este mundo un lugar mejor para todos y todas. Pero para crear el tipo de mundo con el que so&ntilde;amos, primero tenemos que aliviar la pobreza. Porque cuando se es realmente pobre, se destruyen los &uacute;ltimos &aacute;rboles para cultivar alimentos que comen las familias, o se pesca el &uacute;ltimo de los pescados por la misma raz&oacute;n. Y si eres pobre y vives en una ciudad, comes la comida basura m&aacute;s barata, tanto que no puedes permitirte el lujo de decir: '&iquest;Da&ntilde;&oacute; el medio ambiente?' o '&iquest;esto es cruel para los animales?', y as&iacute; sucesivamente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Tendr&iacute;amos que hacer algo para cambiar el estilo de vida y hacerlo sostenible. No podemos ignorar el hecho de que en este momento hay&nbsp;casi 7,8 mil millones de personas en el planeta y que estamos usando algunos de los recursos de la naturaleza como si fuesen infinitos. Son finitos y, en algunos lugares, los estamos consumiendo&nbsp;con m&aacute;s rapidez de la que la naturaleza puede regenerarlos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y en el futuro, &iquest;qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dicen que en 2050 habr&aacute; cerca de 10 mil millones de seres humanos en el planeta, todos ellos queriendo tener el mismo estilo de vida lujoso que muestran las pel&iacute;culas de Hollywood. &iquest;Que qu&eacute; va a pasar? No lo s&eacute;, pero tenemos que pensarlo y reflexionarlo. La mayor&iacute;a de la gente se niega a hablar de eso porque cree que el asunto es pol&iacute;ticamente sensible o inc&oacute;modo. Sin embargo, aunque no lo queramos ver, est&aacute; ah&iacute;, es un hecho. Y no podemos esconder la cabeza en la arena y decir que no existe, que se resolver&aacute; solo, sin hacer nada, como el presidente Trump dice que la Covid-19 desaparecer&aacute;. El crecimiento de nuestra poblaci&oacute;n no desaparecer&aacute;, va en aumento. Tenemos que pensar en todas estas cosas&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El equipo del Instituto Jane Goodall Espa&ntilde;a est&aacute; trabajando en investigaci&oacute;n, conservaci&oacute;n, desarrollo sostenible y educaci&oacute;n en Senegal y Guinea, &iquest;cu&aacute;l es su opini&oacute;n sobre su trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, creo que el Instituto Jane Goodall&nbsp;ha hecho un trabajo absolutamente fant&aacute;stico. Tiene un personal y voluntarios incre&iacute;bles, no solo aprendiendo sobre los chimpanc&eacute;s en Senegal, lo cual result&oacute; dif&iacute;cil, sino tambi&eacute;n trabajando&nbsp;para mejorar la vida de la gente local, como lo hacemos en Tanzania. El IJG Espa&ntilde;a logr&oacute; hacer esto con relativamente poco dinero y tuvo un gran &eacute;xito. Y Rac&iacute;ces y Brotes (Roots &amp; Shoots) est&aacute; creciendo en Espa&ntilde;a; tenemos alrededor de 100 grupos hasta ahora, y espero que puedan ser muchos m&aacute;s. Necesitamos un gran impulso y ayuda, ahora m&aacute;s que nunca, porque es momento de juntarnos y marcar la diferencia antes de que sea demasiado tarde. Y son los j&oacute;venes los que realmente van a lograr esto.
    </p><p class="article-text">
        [El Instituto Jane Goodall ha rescatado y rehabilitado m&aacute;s de 160 chimpanc&eacute;s en Congo, ha plantado m&aacute;s de 700.000 &aacute;rboles en Senegal y Guinea, ha reciclado m&aacute;s de 100.000 m&oacute;viles en Espa&ntilde;a con el programa <em>Movil&iacute;zate por la selva</em>, entre otras acciones]. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo crees que te recordar&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que comenzar Ra&iacute;ces y Brotes es probablemente una de las cosas por las que me recordar&aacute;n. Y el otro es ayudar a las personas a comprender que los animales no son cosas, que los animales tienen personalidades, mentes y emociones. No somos los &uacute;nicos seres que tienen personalidad, mente y emociones. Somos parte del reino animal y debemos mostrar un respeto mucho mayor a los otros seres asombrosos con los que compartimos el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jane-goodall-debemos-don-vidas-mundo-lugar-mejor_132_6100343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2020 20:34:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jane Goodall: "Debemos usar el don de nuestras vidas para hacer de este mundo un lugar mejor para todos y todas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,África,Animalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Se abandonan perros y gatos por el coronavirus, y en los casos más extremos los han tirado por la ventana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/abandonan-perros-extremos-tirado-ventana_132_1001948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04f2509e-f90d-43f2-bc64-f01371c673ff_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El periodista Zigor Aldama, corresponsal en Extremo Oriente con base en Shanghái, China."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los otros animales son también víctimas indirectas del coronavirus y, una vez más, chivos expiatorios de una crisis sanitaria de la que somos responsables los humanos</p><p class="subtitle">La crisis del coronavirus: mapas y gráficos de su expansión en España y el mundo</p></div><p class="article-text">
        Las especulaciones y mitos por el control del Covid-19 se propagan con la misma rapidez que la enfermedad. El temor va en aumento. Los refugios de animales en China no dan abasto ante el n&uacute;mero de perros y gatos que son cruelmente abandonados, y el Gobierno est&aacute; organizando matanzas de forma preventiva. Mientras tanto, los cient&iacute;ficos intentan probar el origen animal del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        Zigor Aldama (Bilbao, 1980) esquiva los rumores, la censura y las teor&iacute;as conspirativas. Con los dedos pegados al teclado -tanto que ha tenido que ser tratado por una lesi&oacute;n- escribe cr&oacute;nicas desde Shangh&aacute;i, analizando la expansi&oacute;n de la pandemia en sus cr&oacute;nicas desde el terreno.
    </p><p class="article-text">
        <em>Adi&oacute;s a Mongolia</em> (Ediciones Pen&iacute;nsula, 2020), su &uacute;ltimo libro, ha llegado a las librer&iacute;as antes que a sus propias manos. Los protocolos sanitarios del pa&iacute;s asi&aacute;tico afectan tambi&eacute;n al correo postal. El periodista salva la distancia geogr&aacute;fica y horaria atendiendo a El Caballo de Nietzsche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el trato que reciben los animales en China?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una dicotom&iacute;a interesante. Por un lado est&aacute;n las zonas m&aacute;s rurales, en las que los animales son considerados como ganado, fuente de comida o de trabajo, y reciben un trato mucho peor: se utilizan b&uacute;falos en la huerta, hacinados, sin recibir cari&ntilde;o, sacrificados sin ning&uacute;n tipo de control sanitario... En el &aacute;mbito urbano, se est&aacute; dando una gran transformaci&oacute;n social y avances parecidos a los que se producen en Occidente con la adopci&oacute;n de animales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; crees que se da esta mejora en las ciudades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las familias no son las que eran antes. En las ciudades, la gente que vive sola o en pareja, en vez de seguir el patr&oacute;n habitual de vivir con los padres o los abuelos, convive con perros y gatos en las viviendas. Seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n para la Protecci&oacute;n de Peque&ntilde;os Animales de Wuhan, que cuenta con 11 millones de habitantes, hay entre 300.000 y 600.000 perros y gatos dom&eacute;sticos en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se estima que hay 150 millones de animales del hogar en todo el pa&iacute;s. Aunque su tenencia es un fen&oacute;meno relativamente nuevo en China, en los &uacute;ltimos meses est&aacute;n aumentando los casos de abandono. &iquest;Te ha llegado alg&uacute;n caso que te haya impactado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La crisis sanitaria del coronavirus nos muestra las dos caras de la moneda en lo que al trato de animales se refiere. Much&iacute;sima gente llamaba a conocidos, allegados o incluso desconocidos para que cuidasen de los animales dom&eacute;sticos a los que hab&iacute;an dejado solos en casa. No por gusto sino porque, debido a las cuarentenas a las que est&aacute;n obligadas casi 60 millones de personas, no pod&iacute;an volver a casa para darles de comer.
    </p><p class="article-text">
        Ha habido incluso organizaciones que se han movilizado para recoger informaci&oacute;n sobre estas personas que no pod&iacute;an cuidar de sus animales e ir casa por casa (incluso rompiendo las puertas) para poder acceder y alimentarlos. Esto ha tenido bastante repercusi&oacute;n y ha demostrado que la gente se est&aacute; preocupando m&aacute;s por el bienestar animal en China.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s te ha sobrecogido de la situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los casos m&aacute;s extremos, los negativos, algunas personas han matado a sus animales lanz&aacute;ndolos desde las ventanas de sus hogares, por un miedo irracional que no est&aacute; sustentado, de momento, en ninguna base cient&iacute;fica. Tambi&eacute;n hay casos de perros y gatos callejeros con los que han acabado a palos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo han llegado los animales a ser un chivo expiatorio f&aacute;cil? </strong><strong>&iquest;Ha sido por desconfianza en los funcionarios, por las noticias falsas, por la confusi&oacute;n generada&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los animales se han convertido en el chivo expiatorio porque se ha transmitido el temor de que puedan ser el veh&iacute;culo y el origen del contagio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Se ha dicho que el virus podr&iacute;a haberse propagado de animales a trav&eacute;s del tr&aacute;fico ilegal. &iquest;Hacia d&oacute;nde van las &uacute;ltimas pesquisas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, la tradici&oacute;n china ha propiciado que se consuman muchos animales salvajes, animales que para nosotros no son aptos para el consumo. Aunque todav&iacute;a no se sabe a ciencia cierta c&oacute;mo se ha llegado a infectar el ser humano, la teor&iacute;a m&aacute;s extendida es que el virus se ha transmitido de murci&eacute;lagos a nuestra especie directamente, aunque hay quienes creen que puede haber un animal intermedio, el pangol&iacute;n o la serpiente, por ejemplo. Estos s&iacute; que se consumen en China y no el murci&eacute;lago, a pesar de que han circulado v&iacute;deos por ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los v&iacute;deos donde se ven personas comiendo carne de murci&eacute;lago no son reales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n grabados en el estado insular pac&iacute;fico de Palau, que es donde s&iacute; se consume este animal. En China no se consume murci&eacute;lago de forma habitual en ninguna parte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las autoridades chinas han prohibido el comercio de cualquier animal salvaje. El pangol&iacute;n, por ejemplo, est&aacute; al borde de la extinci&oacute;n porque su armadura est&aacute; llena de escamas que, supuestamente, curan enfermedades.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era algo que ya estaba en la legislaci&oacute;n, aunque solamente proteg&iacute;a a las especies m&aacute;s vulnerables o amenazadas. Ahora el Gobierno ha decidido redactar la ley de una forma diferente, un poco vaga. No especifica muy bien a qu&eacute; especies se tiene que proteger. Se menciona a la rata del bamb&uacute;, criada en granjas para el consumo propio, al pangol&iacute;n, etc.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto pueden ser efectivas est&aacute;s medidas para salvar a este mam&iacute;fero, el pangol&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pangol&iacute;n, el animal que dicen podr&iacute;a haber sido el veh&iacute;culo intermedio del virus desde el murci&eacute;lago hasta llegar a las personas, no se puede consumir ahora, aunque como es una especie que est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n tampoco se pod&iacute;a consumir antes. Lo que parece que va a suceder es, simplemente, que se va a tratar de implementar mejor la ley, algo que a menudo no sucede en China. Se escriben y se aprueban las leyes pero luego no se implementan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute;n aceptando bien estas restricciones por la poblaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente se pregunta c&oacute;mo es posible que estas medidas no se hayan tomado antes. En China ha habido un debate interno importante porque muchos se&ntilde;alan, con raz&oacute;n, que en los a&ntilde;os 2002-2003 (en plena crisis del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/SARS-CoV" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SARS</a>) ya se supo que en los mercados vend&iacute;an animales vivos y sacrificaban individuos salvajes sin ning&uacute;n tipo de control sanitario. Esto significa que ya era un peligro que se pod&iacute;a haber evitado al ser un vivero de infecciones.
    </p><p class="article-text">
        Creo que la crisis del coronavirus est&aacute; siendo mayor incluso que la del SARS y el Gobierno ha decidido tomar medidas m&aacute;s dr&aacute;sticas. No hay mal que por bien no venga: seguramente, la protecci&oacute;n que reciban los animales salvajes (sobre todo, los que est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n) va a ser mucho mayor a partir de ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; hay de cierto sobre el mercado donde supuestamente se origin&oacute; el brote? &iquest;Es verdad que se vend&iacute;an animales ex&oacute;ticos no aptos para el consumo humano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mercado de Wuhan existe, est&aacute; ah&iacute;, y se vend&iacute;a una variedad de animales que nosotros no consideramos apropiados para el consumo humano. Manten&iacute;an a los animales vivos en condiciones muy malas y los mataban directamente all&iacute;, sin control alguno de sanidad. Por eso, seg&uacute;n algunos cient&iacute;ficos, ha saltado el virus al ser humano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos conocemos el caso de Excalibur, el perro de Teresa Romero, infectada de &Eacute;bola en 2014. Fue sacrificado preventivamente, sin saber si hab&iacute;a contra&iacute;do el virus. En Hong Kong acaban de confirmar el caso de un perro con coronavirus . &iquest;Se ha hablado de acabar con la vida de ese animal de forma preventiva?</strong><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Excalibur-mataron-Bentley-oportunidad-viviendo_6_314678578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caso de Excalibur</a>
    </p><p class="article-text">
        En Hong Kong no se est&aacute; hablando de matar al perro que ha sido infectado con coronavirus por la mujer con la que convive. Lo que han hecho las autoridades ha sido poner en cuarentena a todas los animales de las personas infectados. Todos esos animales tendr&aacute;n que pasar por una cuarentena de 14 d&iacute;as, pero en ning&uacute;n caso se ha planteado la posibilidad de sacrificarlos.
    </p><p class="article-text">
        El sacrificio masivo de animales de familia en una ciudad como Hong Kong, que es una ciudad muy desarrollada, ser&iacute;a muy dif&iacute;cil de justificar sin una base cient&iacute;fica que probase su capacidad de transmisi&oacute;n del virus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se sabe si los perros pueden ser contagiados por humanos o pueden contagiarlos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a tenemos que esperar a las investigaciones de los cient&iacute;ficos. Parece que los perros se pueden contagiar de los humanos, lo que no se sabe es si los perros pueden contagiar a otros animales y de vuelta a los seres humanos. Esto es importante porque, de confirmarse, s&iacute; podr&iacute;a haber una nueva ola de abandonos o sacrificios, lo que ser&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s preocupante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute;n dando casos en los que se evita el contacto directo con perros abandonados en la calle?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos, yo aqu&iacute; en Shangh&aacute;i vivo cerca de un parque en el que hay unos cuantos gatos callejeros. Est&aacute;n muy bien cuidados por residentes de los alrededores. Los felinos son alimentados por esos vecinos por las noches, les dejan pienso en un murete que separa el parque de la calle y los gatos lo suelen comer. De momento, no he visto ning&uacute;n cambio, la gente sigue tratando bien a estos gatos, los gatos siguen siendo alimentados y est&aacute;n vivos. Me imagino que la gente no tiene tanto miedo a los animales callejeros.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es m&aacute;s raro es ver perros en las grandes ciudades. En Shangh&aacute;i no hay perros callejeros. Es algo que ha desaparecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La gripe aviar, el 'mal de las vacas locas': en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os varias crisis sanitarias han estado relacionadas con enfermedades que se transmiten a los humanos a trav&eacute;s del consumo de otros animales. &iquest;Qu&eacute; diferencia subrayar&iacute;as en el tratamiento de esta &uacute;ltima pandemia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He vivido la crisis del SARS, he vivido la gripe aviar bastante de cerca y creo que, con diferencia, esta es la crisis sanitaria sobre la que m&aacute;s bulos y m&aacute;s mentiras se est&aacute;n diciendo en las redes sociales e incluso en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se puede hacer para no caer en el alarmismo informativo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener mucho cuidado con la informaci&oacute;n que se da. Entiendo la rapidez informativa con la que trabajan o tienen que trabajar los medios de comunicaci&oacute;n, sobre todo cuando se compite con las redes sociales, pero nosotros tenemos que primar la veracidad de estas informaciones a esa rapidez.
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay demasiada desinformaci&oacute;n, que hay m&aacute;s bien una desconfianza hacia las fuentes oficiales (no solo del Gobierno de China, tambi&eacute;n de la OMS, porque se cree o porque algunos dicen que est&aacute; sirviendo a los intereses del Gobierno chino). Posiblemente, esa desconfianza sea la base en la que se asientan todos esos bulos, por la que se propagan tanto y por la que la gente les da esa veracidad que muchas veces no tienen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se nota alg&uacute;n tipo de discriminaci&oacute;n hacia los ciudadanos chinos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se les est&aacute; acusando de comer todo lo que pillan. Existe un dicho que dice que los chinos se comen todo lo que est&aacute; en el mar menos los barcos, todo lo que vuela menos los aviones y todo lo que tiene cuatro patas menos una mesa. Eso responde m&aacute;s a los estereotipos y s&iacute; que est&aacute; marcando la imagen tanto del pa&iacute;s como de sus ciudadanos. A m&iacute; lo que me preocupa es que esa discriminaci&oacute;n pueda aumentar, especialmente fuera de China.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/abandonan-perros-extremos-tirado-ventana_132_1001948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2020 23:34:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Se abandonan perros y gatos por el coronavirus, y en los casos más extremos los han tirado por la ventana"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,China,Perros,Gatos,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobreviviendo al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/australia_132_1003293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5090398-d121-4db2-b42f-8bec03c0d4c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Rae Harvey asistiendo a un canguro tras el incendio que arrasó su santuario en Australia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Rae Harvey, fundadora del refugio de canguros que fue arrasado por el fuego en Australia, quien conmovió al mundo con sus lágrimas de desesperación</p></div><p class="article-text">
        El coronavirus ha desplazado los incendios de Australia de los informativos, mientras el pa&iacute;s intenta recomponerse tras los graves fuegos. 
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        El h&aacute;bitat natural de los koalas contin&uacute;a ardiendo. Aunque las lluvias y tormentas de los &uacute;ltimos d&iacute;as les han dado una peque&ntilde;a tregua -sobre todo, en el norte-, las precipitaciones no consiguen apagar en su totalidad los m&aacute;s de 62 incendios que segu&iacute;an activos hace alrededor de una semana. El panorama es desolador: desde julio del a&ntilde;o pasado han muerto 28 personas, las vidas de 1.000 millones de animales han sido sesgadas por las llamas y en Nueva Gales del Sur, el estado m&aacute;s afectado, hay calcinadas m&aacute;s de 10 millones de hect&aacute;reas.
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        Es una emergencia nacional que los bomberos intentan reducir a cenizas uniendo todas sus fuerzas: 2.000 profesionales est&aacute;n actuando para extinguir las kilom&eacute;tricas hogueras. A&uacute;n quedan brasas que arden a fuego de carb&oacute;n y zonas que siguen quem&aacute;ndose. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos en medio ambiente creen que los efectos en la vida silvestre son irreversibles, y desde la Comisi&oacute;n Nacional de Salud Mental (NMHC) se estima que el impacto de los incendios forestales podr&iacute;a acarrear traumas de hasta cinco a&ntilde;os en la poblaci&oacute;n cuando finalice el desastre. Una poblaci&oacute;n que est&aacute; enfadada. Para complicar la situaci&oacute;n, se teme a las inundaciones y al paso de un cicl&oacute;n.
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        En tanto que unos apagan los inmensos  fuegos, otros sacan fuerzas para afrontar la dura tarea de la reconstrucci&oacute;n, f&iacute;sica y emocionalmente hablando. Hay tanta destrucci&oacute;n alrededor que los habitantes de los territorios afectados no saben por d&oacute;nde empezar a restaurar lo da&ntilde;ado.
    </p><h4 class="article-text">Devastaci&oacute;n en primera persona</h4><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las carreteras de Nueva Gales del Sur parecen cementerios, a pesar de que ya han sido retirados los cad&aacute;veres carbonizados de vacas, canguros y koalas.
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        Uno de esos caminos luctuosos conduce al <a href="http://wild2free.org.au/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">santuario de canguros Wild2Free</a>, en el coraz&oacute;n del bosque estatal de Mogo. En ese lugar, la devastaci&oacute;n convive con la esperanza. Varios voluntarios amontonan unos cimientos calcinados sobre un furg&oacute;n, al tiempo en que otros fijan la que va a ser la nueva estructura, hecha de metal y de madera proveniente de &aacute;rboles que han encontrado diseminados por el suelo, ya sin vida. &ldquo;No queremos causar m&aacute;s da&ntilde;o al ecosistema y, en vez de talar &aacute;rboles, reutilizamos troncos muertos que nos cede la naturaleza&rdquo;, explica uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En la v&iacute;spera de A&ntilde;o Nuevo, mientras la gente se preparaba para dar inicio al 2020, fueron los protagonistas no deseados de un episodio que prefieren olvidar. Rae Harvey, responsable del refugio, conmov&iacute;a a todo el mundo al viralizarse un v&iacute;deo en el que se la ve&iacute;a rompiendo a llorar de impotencia ante los estragos que caus&oacute; el incendio en su santuario. En estado de shock, anduvo deambulando durante horas, buscando supervivientes sobre la superficie chamuscada. No dej&oacute; metro sin recorrer.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A poco m&aacute;s de un mes de la tragedia, no es consciente de la conmoci&oacute;n que provoc&oacute; ese momento en la red, cuando el instante en el que se emocionaba se difundi&oacute; r&aacute;pidamente en Twitter, Facebook o Youtube. Ella no ha podido ver las im&aacute;genes todav&iacute;a pero admite que si las viese le doler&iacute;a revivir ese trance. &ldquo;Aqu&iacute; no tenemos electricidad ni se&ntilde;al de  televisi&oacute;n&rdquo;, me cuenta, &ldquo;nos cuesta estar informados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese episodio, que estuvo a punto de echar por tierra su pasi&oacute;n y el voluntariado, ha recibido miles de mensajes, aunque no puede contestarlos con la rapidez que le gustar&iacute;a. &ldquo;Tenemos grandes planes para el nuevo santuario, estamos recuperando el agua caliente&rdquo;, anuncia entusiasmada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Harvey se ha dedicado en cuerpo y alma a rescatar y rehabilitar a canguros heridos. Empez&oacute; el voluntariado poco a poco: &ldquo;Primero habilit&eacute; mi domicilio para la causa y levantamos un albergue para animales en la tierra colindante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que otros ciudadanos de la zona, ante la imparable amenaza de las llamas que acechaban el refugio, Rae tuvo que ser evacuada. La cuidadora qued&oacute; atrapada en un muelle de madera, contemplando el fuego que devoraba todo a su paso. Las v&iacute;as para acceder a su refugio estaban bloquedas y no estuvo a salvo hasta que un vecino la rescat&oacute; en un bote.
    </p><p class="article-text">
        No le qued&oacute; m&aacute;s remedio que contemplar, impotente, c&oacute;mo su santuario estaba siendo pasto de las llamas. &ldquo;Pensaba en los canguros&rdquo;, recuerda. Ellos eran todo lo que ten&iacute;a en la cabeza mientras observaba el humo y el fuego. Se propuso que al volver a casa tratar&iacute;a de transmitir a los animales una sensaci&oacute;n de normalidad. &ldquo;Son parte de mi familia y quer&iacute;a comunicarles con mi presencia que todo iba a salir bien&rdquo;, se justifica. &ldquo;La casa tambi&eacute;n era su santuario y verla incendiarse debi&oacute; de ser muy traum&aacute;tico para ellos&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Rae se refiere a los canguros como &ldquo;familia&rdquo;. &ldquo;S&eacute; que mucha gente no lo entender&aacute; pero cada uno de los marsupiales tiene una personalidad &uacute;nica e irrepetible&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Pens&oacute; que todos iban a morir por el humo. &ldquo;El fuego era tan apocal&iacute;ptico que parec&iacute;a m&aacute;s un tornado que un incendio&rdquo;, describe. &ldquo;Solo necesitaba un superviviente. Si solo hubiese sobrevivido uno de los canguros ser&iacute;a suficiente para llenarme del valor necesario para regresar y reconstruirlo todo&rdquo;, asegura con la determinaci&oacute;n de quien tiene un objetivo claro.
    </p><h4 class="article-text">Son menos en la familia</h4><p class="article-text">
        Del centenar de animales que Rae cuidaba con sus propias manos, solo han sobrevivido 24. Cuando los encontr&oacute;, la mayor&iacute;a de ellos ten&iacute;a signos notables de deshidrataci&oacute;n y quemaduras de considerable gravedad por todo el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Haciendo recuento, Harvey muestra su preocupaci&oacute;n por un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ualab%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ualab&iacute; </a>salvaje que est&aacute; herido y al que est&aacute;n haciendo curas. &ldquo;Tenemos cinco canguros con quemaduras menores y otros tres que presentan quemaduras graves&rdquo;, especifica la cuidadora. &ldquo;Lo peor es cuando el veterinario tiene que aplicar la eutanasia&rdquo;, se sincera. &ldquo;A uno hemos tenido que sacrificarlo y hay otro que podr&iacute;a no sobrevivir, aunque esperamos y deseamos que se salve&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La cara amable de la cat&aacute;strofe la aportan los canguros que ya se han recuperado. &ldquo;&iexcl;Son incre&iacute;bles!&rdquo;, dice Harvey, &ldquo;lo celebran saltando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La gente de Wild2Free (traducido al espa&ntilde;ol significa algo parecido a 'salvajes para ser libre') hab&iacute;a elegido una propiedad en la que hab&iacute;a abundante agua para levantar su santuario. &ldquo;Hac&iacute;a mucho calor y hab&iacute;a viento antes de que llegase el fuego real&rdquo;, narra la animalista. Los term&oacute;metros llevaban meses sobrepasando los 45 grados. &ldquo;Los canguros odian las altas temperaturas y muchos se refugiaban en el agua&rdquo;, detalla Harvey.
    </p><h4 class="article-text">P&eacute;rdidas millonarias</h4><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de tener que despedir as&iacute; a los canguros con los que se hab&iacute;an encari&ntilde;ado, calculan p&eacute;rdidas econ&oacute;micas de unos 2.000.000 de dolares australianos (AUD). &ldquo;Toca sentarse y hacer cuentas&rdquo;, piensa en voz alta. &ldquo;Mi casa se encontraba en el edificio aleda&ntilde;o y, con todas mis pertenencias abrasadas, estimo un da&ntilde;o de 1.800.000 d&oacute;lares&rdquo;, explica, visiblemente afectada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El Gobierno de Australia no les da una soluci&oacute;n. Admite que han sido contactados por funcionarios de la Administraci&oacute;n, pero &ldquo;sin ning&uacute;n objetivo centrado en el bienestar de la vida silvestre que nosotros defendemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hacen acopio de provisiones porque, afortunadamente, est&aacute;n recibiendo muchos suministros m&eacute;dicos gracias a los donativos de gente solidaria. Sin embargo, les faltan medicamentos que no se pueden obtener sin recetas. &ldquo;Es una zona donde los productos no est&aacute;n disponibles&rdquo;, se lamenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por delante les queda un a&ntilde;o de trabajo para que todo vuelva a la normalidad. Pero Rae Harvey est&aacute; esperanzada: el santuario renacer&aacute; de sus cenizas.
    </p><p class="article-text">
        La suya es una historia m&aacute;s de las que se viven en un pa&iacute;s azotado por las llamas. La sequ&iacute;a, en un pa&iacute;s con un clima tan caluroso y seco, lo empeora todo.
    </p><h4 class="article-text">Koalas apilados y quemados</h4><p class="article-text">
        Si el desastre medioambiental no fuese suficiente en el sur del pa&iacute;s, a&uacute;n se le a&ntilde;ade la maldad humana.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, han aparecido en Victoria m&aacute;s de 80 koalas masacrados (cientos m&aacute;s, seg&uacute;n animalistas locales). Los animales habr&iacute;an muerto de hambre, o aplastados por la tala de un bosque de eucaliptos azules. Por si no fuese suficientemente espantoso, personas que no han sido identificadas apilaron sus cuerpos y les prendieron fuego.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En declaraciones exclusivas para El caballo de Nietzche, activistas denuncian la existencia de intereses ocultos en ese terreno. Seg&uacute;n un portavoz que quiere permanecer en el anonimato, &ldquo;alguien se est&aacute; beneficiando con la explotaci&oacute;n de esos recursos, y este es un buen  negocio&rdquo;. Son cr&iacute;ticos con el Gobierno australiano, que consideran est&aacute; haciendo la vista gorda. &ldquo;&iquest;A qu&eacute; empresarios intentan beneficiar?&rdquo;, preguntan. Su postura es firme. &ldquo;Otros pa&iacute;ses deben hacer presi&oacute;n a nuestros organismos federales para que se detenga el asesinato indiscriminado de vida silvestre y para que hagan pol&iacute;ticas contra el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, sentencian.
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        &iquest;No es suficiente la ferocidad de los fuegos para que la acci&oacute;n de los humanos arrase lo poco que queda? La emergencia clim&aacute;tica de los fuegos de Australia o de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a es una cuesti&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA: Quien lo desee, puede colaborar en la reconstrucci&oacute;n del refugio y el cuidado de los canguros aportando un donativo a trav&eacute;s de Paypal, tal y como indica la web de WILD2FREE. Tambi&eacute;n est&aacute; activa una campa&ntilde;a en Gofundme</em><a href="https://wild2free.org.au/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WILD2FREE</a><a href="https://www.gofundme.com/f/rae039s-campaign-for-wild-2-free-inc?pc=fb_co_campmgmt_w&amp;rcid=r01-158011777766-89e4b4d49c984b50&amp;utm_source=facebook&amp;utm_medium=social&amp;utm_campaign=p_lico%2Bshare-sheet%2Bexp2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> campa&ntilde;a en Gofundme</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/australia_132_1003293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2020 20:16:26 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos no es país para animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/marruecos-pais-animales_132_1170688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b9441c7-7b35-4858-9769-d35c7bd35aba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos no es país para animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Destino turístico que logra fascinar con su diferencia, en Marruecos los principios de quien viaja se dan de bruces contra la realidad social, máxime si se es consciente de la situación de los otros animales</p><p class="subtitle">La mítica plaza Jemaa el Fna, en Marrakech, es un duro y triste muestrario de explotación y maltrato a los animales</p></div><p class="article-text">
        Me pregunto qu&eacute; pensar&aacute; Leo Messi cuando se entere de que en la plaza Jemaa El-Fna de Marrakech hay un mono vestido con una camiseta del Bar&ccedil;a que lleva impreso su nombre. Puede que a alguno le entre la risa al imaginarse al simio de esa guisa, pero lo cierto es que est&aacute; siendo explotado y que lo de la camiseta es solamente un reclamo publicitario, un gancho para que los turistas piquen y hagan caja.
    </p><p class="article-text">
        El mono tira con fuerza de la cadena de hierro que le mantiene preso y que manipula el hombre que se lucra con &eacute;l. Con sus ojos parece que pide un poco de piedad al <em>amaestrador</em> (este es, al menos, el nombre que le dan a su deleznable oficio). Es un macaco de Berber&iacute;a. Si en 1974 Marruecos contaba con 17.000 individuos de esa especie, hoy no son m&aacute;s de 8.000.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;10 dirham foto, 10 dirham foto&rdquo;</em>, repite el hombre que explota al mono, dirigi&eacute;ndose a los curiosos y a las personas que, como yo, pasan de largo con cara de aborrecer el espect&aacute;culo. Tan solo basta con mirar el siguiente v&iacute;deo para darse cuenta del sufrimiento de este y otros macacos. Animales que, por cierto, han sido cazados ilegalmente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Una familia -turistas, a juzgar por su aspecto- se detiene e intercambia una moneda con el hombre que hace negocio utilizando al mono. Pagando el equivalente a un euro en moneda local, el peque&ntilde;o de la casa presumir&aacute; de una fotograf&iacute;a con el animal sobre su cabeza cuando regrese al cole en su pa&iacute;s de origen. &ldquo;Vaya ejemplo dan a los ni&ntilde;os&rdquo;, se lamenta mi acompa&ntilde;ante, &ldquo;qu&eacute; pena de padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de donde estamos sucede lo mismo con otra especie animal. El sonido r&iacute;tmico de las flautas te hace mirar unos pocos metros m&aacute;s all&aacute;, justo donde los encantadores de serpientes despliegan alfombras de terciopelo rojo y negro sobre las que se contonean cobras y v&iacute;boras por una propina. &ldquo;Las serpientes van drogadas&rdquo;, nos informa un gu&iacute;a local, &ldquo;les han arrancado los colmillos y les han extra&iacute;do el veneno&rdquo;. Es decir, han sido mutiladas para que no muerdan a nadie y la m&uacute;sica, en vez de relajarlas, les causa estr&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Explotaci&oacute;n a cambio de fotos ex&oacute;ticas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aprovech&aacute;ndose de la indefensi&oacute;n de los reptiles, los hombres que los explotan te asaltan en un descuido y, aunque no quieras, te los cuelgan del cuello como si de peluches se tratase. Pero la crueldad con los animales en la plaza Jemaa El Fna de Marrakech no acaba ah&iacute;. Se venden como mascotas polluelos reci&eacute;n salidos del cascar&oacute;n que han sido ba&ntilde;ados en pintura. Esos peque&ntilde;os no tienen defensas contra los agentes externos y las pinturas t&oacute;xicas, y lo m&aacute;s probable es que no vivan m&aacute;s de 10 d&iacute;as. &ldquo;Y eso teniendo en cuenta que sean alimentados correctamente&rdquo;, me cuenta desde Espa&ntilde;a el veterinario Mikel Atienza.
    </p><p class="article-text">
        Existen numerosas formas de visitar ciudades y pueblos marroqu&iacute;es, pero siempre elegimos las peores y, la verdad, es una pena porque no hay nada como dar un buen paseo a pie para descubrir las tradiciones locales y, al mismo tiempo, ahorrar in&uacute;tiles sufrimientos a los animales. En Marrakech, choca caminar por las calles esquivando las carrozas de caballos que circulan por la ciudad a 20 euros la vuelta. Los caballos son utilizados como medio de transporte y las condiciones en las que se encuentran hacen santos -por decir algo- a los cocheros sevillanos.
    </p><p class="article-text">
        Una espa&ntilde;ola acusa a otra, que ha subido a una carroza junto a su marido y su hijo, de estar &ldquo;subvencionando&rdquo; estas pr&aacute;cticas. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; bonito!&rdquo;, le afea, &ldquo;&iexcl;si mont&aacute;is van a seguir explotando y maltratando a los animales!&rdquo;. La de la carroza hace caso omiso a la paisana y mira hacia adelante con arrogancia. A golpe de l&aacute;tigo del conductor, los caballos se ven obligados a correr con la boca llena de espuma, en una carrera sin fin y bajo un sol abrasador, a una temperatura media de 47 grados a la sombra. No es la rom&aacute;ntica actividad que imaginan muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Los caballos no son los &uacute;nicos animales que los turistas usan para ir de un lado a otro: desgraciadamente, las excursiones en camello est&aacute;n en la cima de las actividades tur&iacute;sticas m&aacute;s demandadas por los for&aacute;neos, incluso hay lista de espera y se reservan con meses de antelaci&oacute;n en p&aacute;ginas web especializadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y si en Occidente echamos de menos la presencia de burros, en Marruecos los encontramos por todas partes porque cuestan menos que un coche y sirven para acceder a lugares estrechos, escarpados o accidentados. Casi nunca los ver&aacute;s pastando bajo la sombra de un &aacute;rbol. &ldquo;Trabajan hasta la extenuaci&oacute;n&rdquo;, llega a decir Tarik, un taxista que domina el espa&ntilde;ol a la perfecci&oacute;n. Se utilizan tambi&eacute;n para el trabajo agr&iacute;cola y para el transporte de enseres, de agua, de piedra y de otros materiales. Debido al exceso de trabajo al que son sometidos, los burros marroqu&iacute;es est&aacute;n fam&eacute;licos, sufren carencias nutricionales y enfermedades, est&aacute;n llenos de heridas y de garrapatas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carne de mercado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de los animales que salen de las granjas acaba en los zocos o mercados. Los venden vivos pero no todos sobreviven al viaje. Llegan desde lejos, en cub&iacute;culos donde no pueden respirar bien ni hay un techo que los proteja del sol intenso. Los transportan en muy malas condiciones, mezclando animales grandes que pisan a los peque&ntilde;os, y en veh&iacute;culos inadecuados (ni siquiera furgonetas sino, muchos de ellos, coches particulares), que no tienen habilitadas rampas por las que pueden bajar o subir los animales.
    </p><p class="article-text">
        Me pongo a fotografiar estos traslados para ilustrarlo. Tres o cuatro personas tiran pollos desde lo alto de un monovolumen, los empotran contra el suelo, los despluman entre los gritos de dolor inequ&iacute;vocos de las aves. Otros animales m&aacute;s grandes son levantados agarr&aacute;ndolos por los cuernos, tirando de sus colas o inmoviliz&aacute;ndoles las patas, lo que les provoca un mayor tormento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Mientras llega la clientela, los animales esperan a ser comprados y matados en instalaciones poco adecuadas. Pueden pasar varias horas con ataduras muy ajustadas y con los ojos vendados, sin poder hacer ning&uacute;n movimiento. Para completar su agon&iacute;a, no se les permite beber agua y sufren a consecuencia de calor.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que, a pesar de que la tomaran por una loca, una turista que paseaba por T&aacute;nger estallase hace unos meses al ver pollos atrapados en una jaula, listos para ser vendidos en el mercado de Sidi Bouabid, algo que la indign&oacute; hasta el punto de encararse con el vendedor, grit&aacute;ndole e intentando liberar a los animales. Pollos, pavos, corderos y becerros esperan su turno mientras observan c&oacute;mo son sacrificados cong&eacute;neres con los que antes compart&iacute;an el exiguo espacio.
    </p><p class="article-text">
        Al ser un pa&iacute;s con un 99% de poblaci&oacute;n musulmana, la carne consumida en Marruecos tiene que ser <em>halal</em> y por eso la matanza de los animales se hace en peque&ntilde;as carnicer&iacute;as, ante la gente y sin aturdir a los animales. La religi&oacute;n musulmana exige que el animal muera de un corte limpio en la garganta, de una sola incisi&oacute;n muy precisa y mirando a la Meca. Por desgracia, son mayor&iacute;a las ocasiones en que esto no se cumple: muchas veces, el carnicero tiene incluso que sentarse encima del animal y ponerle los dedos en los ojos para mantenerlo quieto y serrarle la yugular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se buscan protectoras</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil encontrar en Marruecos una protectora animal con la que debatir sobre estos temas. Basta con escribir 'refugio animal' en Google para comprobar que no es tarea f&aacute;cil. La mayor&iacute;a de los voluntarios son particulares que no reciben ning&uacute;n tipo de ayuda de un gobierno que hace la vista gorda, y las protectoras se financian al 100% a trav&eacute;s de donativos y ayudas que, la mayor parte de las veces, llegan desde el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Nadia [nombre ficticio] es voluntaria de un santuario de animales de T&aacute;nger y admite que al pa&iacute;s le queda mucho para abrir los ojos respecto al bienestar animal. &ldquo;Cuidarles no es aqu&iacute; una prioridad&rdquo;, se queja, indignada, en un cuidado franc&eacute;s. &ldquo;Si ya es dif&iacute;cil combatir la subordinaci&oacute;n de las mujeres ante el supremacismo religioso y cultural de los hombres, imaginaos lo complicado que resulta reivindicar derechos para los otros seres vivos del planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Animales en el hogar</strong>
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Europa, en Marruecos no se da en general tanta importancia al hecho de tener animales de familia y se prefiere a los gatos antes que a los perros. Encontrar&eacute;is felinos por doquier: en las terrazas de los restaurantes pidiendo comida con su internacional miau miau, en las puertas de las tiendas, apoyados en los monumentos, vigilando a los turistas, subidos al cap&oacute; de los coches etc. Solos o en compa&ntilde;&iacute;a, m&aacute;s sociables o m&aacute;s t&iacute;midos, la cultura musulmana prefiere a los gatos porque los cree m&aacute;s limpios.
    </p><p class="article-text">
        El Cor&aacute;n menciona la obligaci&oacute;n de respetar a todos los animales, sean de la especie que sean, llegando a considerarse su maltrato un pecado mayor. Pero la realidad es bien distinta. Aunque su presencia en las casas va en aumento, a muchos marroqu&iacute;es no les agrada que los perros dependan excesivamente del cuidado familiar. En el campo, es habitual ver perros en los huesos; en las ciudades, su presencia es casi nula y los perros que hay suelen acabar abandonados, est&aacute;n sin chip, no reciben atenci&oacute;n veterinaria y no son esterilizados. &ldquo;Nos ha dicho el due&ntilde;o del riad donde nos alojamos que los ni&ntilde;os se suelen divertir apedre&aacute;ndolos&rdquo;, nos comenta una pareja cordobesa que conocemos en el viaje. &ldquo;Nosotros tenemos un galgo y no podemos dejar de dar comida y agua a todos los perros que nos encontramos&rdquo;, a&ntilde;aden.
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        Hace tres a&ntilde;os, Marruecos fue noticia porque en menos de una semana fueron sacrificados alrededor de 300 perros en Ksar el-K&eacute;bir, al Norte de Rabat. Entre risas, haciendo caso omiso a los quejidos de los animales, disparados contra ellos en plena calle y de manera indiscriminada, y sus cuerpos fueron trasladados en camiones donde fueron amontonados.
    </p><p class="article-text">
        Destino tur&iacute;stico que logra fascinar con su colorido y su diferencia, en Marruecos tus principios se dar&aacute;n de bruces contra la realidad social. Si eres amante de los animales, tendr&aacute;s que hacer de tripas coraz&oacute;n o, por lo menos, desear que exista Al&aacute; para que cuide de esos seres que est&aacute;n a&uacute;n en mayor desigualdad de condiciones que el resto. Porque, no, Marruecos no es pa&iacute;s para animales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/marruecos-pais-animales_132_1170688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Dec 2019 20:04:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos no es país para animales]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los animales de nuestra vida también son nuestros muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-vida-muertos_132_1279042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c9e313e-f4f5-452b-ab24-8efbea0c5c1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ibon y Fleu"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Día de Todos los Santos, recordamos a los perros, gatos y otros animales que acompañaron nuestra vida y cuya muerte supuso un doloroso e incomparable duelo</p></div><p class="article-text">
        Es probable que llegues a este art&iacute;culo porque as&iacute; lo hayan querido los impredecibles algoritmos de Google. Quiz&aacute;s&nbsp;has acabado aqu&iacute; porque&nbsp;has dicho adi&oacute;s recientemente a tu compa&ntilde;ero de viaje perruno o gatuno y busques palabras de consuelo. Tranquilo, tranquila. El sentimiento ante su perdida es universal.
    </p><p class="article-text">
        Llega Halloween -en los pa&iacute;ses con tradici&oacute;n cristiana, D&iacute;a de todos los Santos- y nos acordamos de los que ya no est&aacute;n. A excepci&oacute;n de M&eacute;xico, donde los animales son venerados junto a los dem&aacute;s seres queridos que dejamos atr&aacute;s en su 'D&iacute;a de muertos' (los perros son los guardianes o encargados de llevar a las almas de los humanos al otro lado), en nuestra sociedad existe una especie de tab&uacute; para decir en voz alta que echamos de menos al perro o al gato que nos acompa&ntilde;&oacute;. Teresa Laka, psic&oacute;loga de profesi&oacute;n, cree que nos reprimimos. &ldquo;Nos cuesta vaciarnos y el duelo dura m&aacute;s&rdquo;, seg&uacute;n la experta.
    </p><p class="article-text">
        El joven Mikel Zumeta comparti&oacute; la vida durante trece a&ntilde;os con un golden retriever. &ldquo;Mi madre era muy&nbsp;reacia por todo lo que hab&iacute;a sufrido con la perdida de Otto, pero le he ense&ntilde;ado que hay formas de llenar esa ausencia&rdquo;,&nbsp;explica. &ldquo;Con la de animales abandonados que hay lo m&aacute;s sensato es adoptar uno y reciclar el amor que sent&iacute;amos por Otto d&aacute;ndoselo a otro&rdquo;, a&ntilde;ade Mikel. Pasado el duelo,&nbsp;su hermano I&ntilde;igo&nbsp;y &eacute;l est&aacute;n a punto de cerrar los tr&aacute;mites para rescatar a un perro de una perrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El portal Wamiz, l&iacute;der entre los que buscan informaci&oacute;n sobre animales del hogar, afirma que para el 90% de las personas sufrir una perdida perruna o gatuna es tan dif&iacute;cil como afrontar la muerte de un familiar.&nbsp;Es la conclusi&oacute;n de un estudio realizado a m&aacute;s de 10.000 personas. Extrapolando esos datos a nuestro pa&iacute;s, para uno de cada dos espa&ntilde;oles encuestados resulta doloroso hablar de los gatos o&nbsp;perros que jugaron un papel fundamental en sus vidas. Y, por los momentos que nos han dado, la verdad, es entendible.
    </p><p class="article-text">
        Estas son palabras&nbsp;que evitar&iacute;a escuchar cualquier persona que tenga un animal de compa&ntilde;&iacute;a. Digo &ldquo;animal &nbsp;de compa&ntilde;&iacute;a&rdquo; porque son parte de tu rutina y del d&iacute;a a d&iacute;a, pero la definici&oacute;n correcta ser&iacute;a amigo de verdad o, a pesar de que mucha gente no lo entienda, familia.
    </p><p class="article-text">
        Me atrevo a decir que nunca te har&aacute;n una bienvenida que pueda igualar la suya cada vez que &nbsp;llegues a casa, ni conocer&aacute;s un recibimiento tan efusivo y lleno de felicidad. De forma inesperada, te dar&aacute;n un lametazo baboso que cure tu tristeza y sus travesuras parecer&aacute;n peque&ntilde;os gestos de inocencia que lograr&aacute;n dosificar tu paciencia.
    </p><p class="article-text">
        Muertes imprevistas de perros y gatos, fallecimiento por enfermedades de larga duraci&oacute;n&hellip; El duelo es inevitable y lo tenemos que normalizar, pues la muerte es la consecuencia de que antes hubo vida y tuvimos la suerte de poder disfrutar de esos a&ntilde;os que ahora solo queremos almacenar en el recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, no est&aacute; socialmente aceptado llorar en p&uacute;blico por la p&eacute;rdida de nuestros animales cercanos. No todo el mundo tiene la empat&iacute;a suficiente como para valorar el v&iacute;nculo emocional que surge entre un humano y otro animal. Al preguntarme el motivo por el que lloro tanto, la gente muestra su alivio contestando: &ldquo;&iexcl;qu&eacute; susto!, pensaba que era algo m&aacute;s grave&rdquo; o &ldquo;cre&iacute;a &nbsp;que se hab&iacute;a muerto un familiar&rdquo;. &iquest;Acaso los lazos que se crean entre un animal y un ser humano no pueden ser similares o razonablemente parecidos?
    </p><p class="article-text">
        Si las personas supieran lo fuerte que &nbsp;era la uni&oacute;n entre mi perro Fleu y yo, entender&iacute;an cada una de las l&aacute;grimas que derram&eacute; por &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Mi amigo falleci&oacute; de una forma fulminante con apenas ocho a&ntilde;os y, estando en la distancia, mis padres decidieron ocultarme que se hab&iacute;a ido para siempre. Esa es la diferencia entre los perros y nosotros: cuando&nbsp; un perro abandona a un humano no es para irse de vacaciones.
    </p><p class="article-text">
        Llor&eacute; como si no hubiera un ma&ntilde;ana besando la foto de mi compa&ntilde;ero de juegos; al fin y al cabo, era inevitable la despedida. Se iba parte de aquella juventud: mi hijo, mi hermano peludo.
    </p><p class="article-text">
        Pasear&nbsp; por el parque no iba a ser lo mismo, no escuchar&iacute;a su ladrido al tocar el timbre.
    </p><p class="article-text">
        La mejor forma para expresar el dolor fue coger l&aacute;piz y papel y escribir esto que vais a leer. Sirva de consuelo para quien est&eacute; pasando el mal trago de decir adi&oacute;s a su ser querido. Probad a hacer lo mismo y las palabras brotaran desde lo m&aacute;s hondo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Querido Fleu:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Sabes? Me cruz&oacute; con perros que se te parecen y siento una dulce nostalgia que dibuja una sonrisa en mi cara.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Viendo las im&aacute;genes que recopil&eacute; posando junto a ti, no entiendo a los malnacidos que abandonan a sus animales.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En estos tiempos de desgana y mala fe, cada vez son m&aacute;s los desaprensivos que os utilizan como juguetes, pero tambi&eacute;n los concienciados, los que velan por vuestra integridad, los que os adoptan y os quieren dar una nueva oportunidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No te falt&oacute; cobijo, comida y agua durante ocho a&ntilde;os y me consuela saber que estuviste bien cuidado. Esta noche muchos animales no tendr&aacute;n la misma suerte que t&uacute; y dormir&aacute;n a la intemperie.&nbsp;Ojal&aacute; alguien se apiade de ellos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Comiste la comida que com&iacute;a yo y juntos inventamos un mapa de calles que hicimos nuestras. Ahora lloro lo que llorabas t&uacute; cada vez que regresaba de Madrid y te visitaba, pero t&uacute; de emoci&oacute;n y yo de tristeza por tu partida.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Has sido mi primer perro, pilar de mi crecimiento personal y de las circunstancias que me han tocado vivir. Tus ladridos eran mi euforia y tu personalidad, hiperactiva e impulsiva, era muestra del car&aacute;cter que adoptamos los dos.&nbsp;Todo se pega.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Durante ocho a&ntilde;os, has sido quien ha curado mis heridas f&iacute;sicas a lametazos. Las sentimentales, las calmaste poniendo tu hocico encima de mi pantorrilla y mir&aacute;ndome con cara de &ldquo;ey, &iquest;qu&eacute; pasa contigo, t&iacute;o?&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando eras un cachorro, sol&iacute;as apoyar una de tus orejas sobre mi pecho para sentir el latido de mi coraz&oacute;n. A partir de entonces -bumb&uacute;n bumb&uacute;n- nuestro &oacute;rgano motor ha bombeado sincronizado, al mismo tiempo a pesar de la distancia. Nunca hab&iacute;a latido por dos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>De ti aprend&iacute; que cuando alguien ha tenido un mal d&iacute;a, tan solo basta con permanecer en silencio, sentarte cerca de &eacute;l y acompa&ntilde;arlo. Es lo que todos deber&iacute;amos hacer si tuvi&eacute;semos alguien as&iacute; a nuestro lado.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mostrabas afecto simplemente revoloteando por casa, destroz&aacute;ndolo todo, unt&aacute;ndome con tus babas, quit&aacute;ndome las s&aacute;banas, dej&aacute;ndome marcas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los que dicen que el amor no existe es probable que nunca hayan tenido un perro. Y dichoso yo que he conocido el tuyo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me gustar&iacute;a pensar que no est&aacute;s muerto y que duermes en mi coraz&oacute;n. Espero que te despiertes cuando menos te lo esperes. Entonces dar&aacute;s saltos de alegr&iacute;a otra vez, me gru&ntilde;ir&aacute;s por llegar tarde y me pedir&aacute;s que te saque de paseo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Lamento que haya personas que no tienen perros durmiendo en su coraz&oacute;n. Lo siento por ellos, se pierden tantas cosas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Fuiste t&uacute;&nbsp;quien, reci&eacute;n nacido, nos escogi&oacute; tras salir de la jaula abalanz&aacute;ndose sobre los pies de mi hermana. Por entonces mi madre (tan mani&aacute;tica de la limpieza) no estaba por la labor de meter a ning&uacute;n animal en casa; pero, al final, se encari&ntilde;&oacute;&nbsp;contigo y tuvo que recomponer sus propias leyes.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Me gustar&iacute;a que todo el mundo pusiese un perro en su vida. Si lo hacen, les alargar&aacute; la existencia. &iquest;Ser&aacute; por eso que los perros viv&iacute;s tan poco? Porque nos dais vuestra energ&iacute;a y vitalidad incluso cuando os tratamos &nbsp;injustamente.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si existe un m&aacute;s all&aacute; me gustar&iacute;a que sea donde t&uacute; vayas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Puede que fidelidad tambi&eacute;n se escriba con tu nombre.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todo el cari&ntilde;o&nbsp; que siento por ti lo transformar&eacute; cuidando de otros animales y adoptar&eacute; otro peludo cuando est&eacute; preparado. No te preocupes. Nada de celos. Las comparaciones son odiosas y tu recuerdo no lo podr&eacute; sustituir.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Un ladrido infinito desde mi memoria y mi agradecimiento eterno, compa&ntilde;ero.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>PD: No te preocupes por tus&nbsp;juguetes. Los guardo a buen recaudo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Compartir el dolor en las redes sociales como hago yo es el consuelo de miles de personas y, a juzgar por las fotograf&iacute;as p&oacute;stumas de los amigos peludos que nos dejaron, el para&iacute;so -si es que existe- est&aacute; lleno de seres que recibieron ingentes sumas de amor.
    </p><p class="article-text">
        Guardamos sus juguetes, sus collares, sus mechones de pelo y nos tatuamos el dibujo de sus huellas en nuestro cuerpo. Todo es poco para representar el amor que sent&iacute;amos por ellos, un familiar m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-vida-muertos_132_1279042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Oct 2019 22:06:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los animales de nuestra vida también son nuestros muertos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El encierro de quien no quiere mirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/encierro-quiere-mirar_132_1415999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84eb9ba5-dc2d-42ff-bc3b-7d31121d5173_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crónica de un periodista que asistió a las becerradas de San Rafael (El Espinar, Segovia). De cómo fue recibido por los vecinos y de lo que allí vio</p><p class="subtitle">Desde hace 103 años, en esa localidad segoviana los vecinos han banderilleado, apuñalado y acabado con la vida de animales de entre uno y dos años, aterrorizados y acorralados en el ruedo: las becerradas</p></div><p class="article-text">
        Algunas veces, cuando cae la noche, todav&iacute;a oigo en mi mente el sonido del cencerro&nbsp; del toro que no sabe que va a morir al d&iacute;a siguiente. Vuelvo a oler el nauseabundo aroma que deja el rojo de la sangre al ser derramada sobre la arena gualda de la plaza; huelo la pestilencia del cami&oacute;n, de los corrales y del mismo coso taurino. Los llevo grabados a fuego. Es mi recuerdo particular de cada mes de agosto en Bilbao, cuando llegaba la 'Aste Nagusia' (la Semana Grande bilba&iacute;na).
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute; frente a la plaza de toros de Vistalegre durante mis a&ntilde;os de estudiante. Entre estudio y estudio, sol&iacute;a fijar la mirada en la superficie circular desde la ventana e ir&oacute;nicamente pensaba que un lugar as&iacute; para nada pod&iacute;a ser nunca una vista alegre. Es lo que pienso cada vez que veo una plaza de toros.
    </p><p class="article-text">
        Me promet&iacute; que nunca visitar&iacute;a una, pero, gajes del oficio, la casualidad me ha llevado a recordar esto que cre&iacute;a olvidado: siguiendo el instinto period&iacute;stico, he visitado el tendido improvisado de San Rafael (El Espinar, Segovia), donde,&nbsp;desde hace 103 a&ntilde;os, los vecinos han banderilleado, apu&ntilde;alado y acabado con la vida de animales de entre uno y dos a&ntilde;os: las becerradas. Era mi deber contarlo y lo ten&iacute;a que ver por m&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en verano. Es tiempo para relajarse, disfrutar de la playa y de las celebraciones. Sin embargo, es la peor &eacute;poca para toros y vaquillas, que son maltratadas para luego ser asesinadas dentro de ese concepto abstracto que denominan fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Dice mucho de nosotros que nuestra diversi&oacute;n sea la tortura. Dice mucho de nosotros que nuestro placer sea ver sufrir a quien no puede defenderse, a quien est&aacute; acorralado, a quien no puede escapar.
    </p><p class="article-text">
        Estamos bastante atrasados. Tenemos costumbres de los tiempos de Juana 'La Loca'.
    </p><p class="article-text">
        Y damos pena.
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, mucho, much&iacute;simo miedo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un pa&iacute;s, una civilizaci&oacute;n, se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales&rdquo;, dec&iacute;a sin ninguna duda Mahatma Gandhi. No le temblaba el pulso al afirmarlo. La Espa&ntilde;a actual, que tanto alardea de haber dejado atr&aacute;s &eacute;pocas oscuras donde no hab&iacute;a rastro de democracia, se define a s&iacute; misma&nbsp;permitiendo que sigan existiendo pr&aacute;cticas medievales contra los animales. &iquest;Qu&eacute; pensar&aacute; un turista de un pa&iacute;s avanzado cuando nos visita?
    </p><p class="article-text">
        Retomemos la cr&oacute;nica. El a&ntilde;o pasado, una compa&ntilde;era fue abucheada e insultada, con descalificativos que no merecen ser reproducidos nuevamente aqu&iacute;, al acudir al pueblo segoviano a informar sobre las becerradas. Al final, protecci&oacute;n civil tuvo que mediar para poner a salvo la integridad de la periodista, que fue escoltada y sacada de la plaza mientras le echaban&nbsp; escupitajos desde las gradas. Puro civismo, &iquest;verdad? Atacada solamente por informar.
    </p><p class="article-text">
        No quer&iacute;an que la reportera contase, entre otras cosas, que humillaban a los becerros antes y despu&eacute;s de morir (les acorralaban entre dos, les tiraban fuertemente del rabo y, una vez fallecidos, se sub&iacute;an, disfrazados, sobre su cad&aacute;ver...). Los taurinos quer&iacute;an evitar a toda costa que las c&aacute;maras mostrasen alcohol por doquier, dentro y fuera del ruedo. No eran solamente expertos en la materia los que sal&iacute;an al ruedo, tambi&eacute;n aficionados de a pie y menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el alcalde hab&iacute;a prometido otra cosa. Iba a ser diferente. Ni menores en el ruedo, ni alcohol ni un trato vejatorio al animal en las becerradas de San Rafael (como si matar a un animal no fuese ya de por s&iacute; algo m&aacute;s que una vejaci&oacute;n). Adem&aacute;s, el primer edil asegur&oacute; al partido animalista&nbsp;PACMA que este a&ntilde;o la muerte de los&nbsp; becerros no tendr&iacute;a lugar en &ldquo;el redondel&rdquo;. Menos mal... (iron&iacute;a modo on). Desde el Ayuntamiento, ped&iacute;an &ldquo;respeto&rdquo; a los vecinos en Facebook.&nbsp;Hab&iacute;a que comprobarlo.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a San Rafael, un vecino me identific&oacute;,&nbsp;no s&eacute; ni c&oacute;mo, y me clasific&oacute; de &ldquo;periodista de izquierda&rdquo; por llevar unos aros en las orejas. Extra&ntilde;a man&iacute;a humana&nbsp;la de&nbsp;etiquetarlo todo y creer que somos esto o lo otro seg&uacute;n lo que vestimos. &ldquo;Cuando deje de grabar, le tiro de las orejas&rdquo;, pude escuchar. Me&nbsp; quit&eacute; los pendientes para no darle cancha, porque los complementos se quitan pero las convicciones ah&iacute; siguen, inamovibles...
    </p><p class="article-text">
        Mi presencia all&iacute; iba a pasar lo m&aacute;s desapercibida posible. El trato a recibir no pod&iacute;a estar condicionado por ser de tal cadena o de otra. No soy un personaje conocido, as&iacute; que pens&eacute; que podr&iacute;a grabar sin ning&uacute;n problema, como un ciudadano m&aacute;s. Pero de nada sirvieron los intentos para desempe&ntilde;ar mi trabajo siendo discreto.
    </p><p class="article-text">
        Entr&eacute; a la plaza de toros sin dirigir la vista a una zona concreta. Me sent&iacute;a una ficha que no encajaba en el tablero, un objetivo de f&aacute;cil alcance en 360 grados. Era for&aacute;neo y, en un lugar donde todos se conocen, las miradas que me dirigieron no eran pocas. Hubo quien, sin ser un personaje p&uacute;blico y sin mi consentimiento, me fotografi&oacute; con la c&aacute;mara de su m&oacute;vil para quedarse con mi cara; para ficharme o para presentar medidas judiciales, quiz&aacute;s: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n te manda grabar?&rdquo;. Lo mismo les sucedi&oacute; a los animalistas que, infiltrados entre el gent&iacute;o, registraban si hab&iacute;a <em>anomal&iacute;as</em>: &ldquo;Tu no eres de aqu&iacute;&rdquo;, les dec&iacute;an, &ldquo;&iquest;qu&eacute; haces con una c&aacute;mara?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ambiente estaba encendido. En el pueblo hab&iacute;an hecho pinturas donde se pod&iacute;a leer 'PUTO PACMA'; as&iacute;, en letras may&uacute;sculas, que duele m&aacute;s. En el bar de la estaci&oacute;n, los activistas de inc&oacute;gnito escucharon a alg&uacute;n que otro feligr&eacute;s: &ldquo;Si vienen esos de PACMA se las van a ver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia del equipo de la televisi&oacute;n local, a los que no dijeron ni mu, los m&aacute;s j&oacute;venes, con un vaso de alcohol en la mano,&nbsp;nos lanzaron,&nbsp;a m&iacute; y a la persona que me acompa&ntilde;aba, un claro mensaje desde la plaza, a gritos que imitaban c&aacute;nticos de <em>hooligans</em>: &ldquo;&iexcl;Sabemos d&oacute;nde est&aacute;is! &iexcl;Sabemos d&oacute;nde est&aacute;is!&rdquo;. Recog&iacute; la indirecta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras sal&iacute;a el primer becerro, me desearon que se me cayese al suelo la c&aacute;mara que llevaba y, una vez hubo entrado el animal al ruedo, me cantaron eso de &ldquo;diles que se vayan de una puta vez&rdquo;. No lo s&eacute;, si tan orgullosos est&aacute;n de su tradici&oacute;n, &iquest;de d&oacute;nde viene ese deseo para que abandonase el lugar? Ver para contarlo.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar la trifulca del a&ntilde;o pasado, la Guardia Civil envi&oacute; a 20&nbsp;miembros. Habr&iacute;a de dos a tres agentes en cada puerta y, de no ser por ellos, seguro que no lo podr&iacute;a contar. Los agentes intentaron hablar con unos y con otros, que estaban cada vez m&aacute;s alterados, pidi&eacute;ndonos que dej&aacute;semos de grabar, llam&aacute;ndonos hijos de tal o de pascual. Seguimos a lo nuestro. Los paisanos estaban deseosos del disfrute a cuenta del dolor animal.
    </p><p class="article-text">
        Comprob&eacute; aliviado (si es que se puede sentir alivio en una situaci&oacute;n as&iacute;) que, efectivamente, este a&ntilde;o no sal&iacute;an aficionados a acuchillar a los becerros. Hab&iacute;an cambiado las banderillas (este a&ntilde;o les hab&iacute;an redondeado las puntas) y, al final, aunque sufr&iacute;an, los becerros no mor&iacute;an en el ruedo esparciendo su sangre.
    </p><p class="article-text">
        No me daba la vista desde d&oacute;nde estaba pero PACMA grab&oacute; im&aacute;genes&nbsp;en las que se ve&iacute;a a varios vecinos manipulando con violencia a los becerros para meterlos&nbsp; en el caj&oacute;n, tir&aacute;ndoles del rabo e introduci&eacute;ndolos en el cami&oacute;n que les trasladar&iacute;a al matadero para recibir la estocada final. Ten&eacute;is las&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/PartidoAnimalista.PACMA/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes</a> en sus redes sociales. Triste desenlace este.
    </p><p class="article-text">
        Al final el pueblo se divert&iacute;a con los becerros y, una vez heridos, despu&eacute;s de pincharlos y jugar con ellos, les echaban al <em>container</em> cual mu&ntilde;eco que acaba en la basura tras entretenerte un rato. Si van a acabar muertos igualmente, &iquest;qu&eacute; necesidad hay de alargar la agon&iacute;a de un animal? (m&aacute;s a&uacute;n estando dolorido y esperando horas desde que le banderillean hasta que llega al matadero).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No hay forma de dar una segunda oportunidad a esos pobres &aacute;ngeles despu&eacute;s de pasar por ese calvario? Conozco m&aacute;s de un santuario donde estar&iacute;an encantados de acoger a los becerros. Eso es preferible antes que un matadero. De ese modo, lograr&iacute;amos compensar con la bondad de muchos el sufrimiento que provocan unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Logr&eacute; o&iacute;r conversaciones en las que los asistentes se lamentaban porque los becerros no daban su &uacute;ltimo aliento en el ruedo. &ldquo;&iexcl;El animal tiene que morir en la plaza!&rdquo;, me manifest&oacute; un se&ntilde;or al verme grabando con la c&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        Nunca vi p&uacute;blico tan sediento de sangre. Puede que en las pel&iacute;culas de gladiadores, quiz&aacute;s. Y no, en nuestro pa&iacute;s no hay necesidad de viajar a la antigua Roma para estar dentro de un circo.
    </p><p class="article-text">
        En la plaza de toros el alcohol corr&iacute;a a raudales. Hab&iacute;a carros de la compra que utilizaron los m&aacute;s j&oacute;venes para trasladar bebida desde el s&uacute;per hasta el ruedo. Y lo digo con la clara convicci&oacute;n de las im&aacute;genes que recog&iacute;. Los mozos desfilaron por la arena con un vaso de kalimotxo en la mano y, el que no, con un cigarro en la boca. Menudo espect&aacute;culo para el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a que ve eso desde la grada. Observ&eacute; a una mujer que&nbsp;hab&iacute;a colado una botella de whisky o de ron. Por un momento, pens&eacute; que el alcohol se iba a convertir en sangre y viceversa. &iquest;A qui&eacute;n le puede apetecer beber en tales circunstancias?
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a sostener por mucho rato la mirada inocente de los becerros sin sentir verg&uuml;enza por aquellos que se imaginaban su muerte. Becerros, perdonadles, porque no saben lo que hacen, me dec&iacute;a para mis adentros. &iquest;Habr&iacute;a quien pensase del mismo modo que yo entre esas cuatro paredes circulares?
    </p><p class="article-text">
        Los toros, por inercia o por instinto, embisten a quien se ponga en su camino, pero los becerros dudaban y se quedaban quietos, como lo har&iacute;a el beb&eacute; humano que busca a su madre al encontrar un peligro.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a m&aacute;s tarde, con la perspectiva que da el paso de las horas, me sorprendi&oacute; leer en un peri&oacute;dico segoviano que &ldquo;una vez terminada la lidia del segundo toro y mientras el respetable aguardaba la suelta de una vaquilla para los quintos que cumplen veinticinco a&ntilde;os (...) dos c&aacute;maras recibieron alg&uacute;n que otro improperio&rdquo;, y que &ldquo;tuvo que intermediar la Guardia Civil para evitar males mayores&rdquo;. Cuando hablan de &ldquo;esas c&aacute;maras&rdquo; se refieren a un servidor. &ldquo;Salvo estos encontronazos&rdquo;,&nbsp; afirmaba el medio de comunicaci&oacute;n, &ldquo;el resto de la lidia y de la becerrada se desarroll&oacute; sin problemas&rdquo;. Eso, hasta donde han podido comprobar ellos. Mi versi&oacute;n es diferente.
    </p><p class="article-text">
        A punto de acabar el festejo fui rodeado por un par de personas con unas intenciones no muy claras. Pidi&eacute;ndome que dejase de grabar, dos individuos se&nbsp; encararon conmigo con el gesto de quien te quiere pegar. Hubo quien se oli&oacute; el entuerto que, de no pararlo, iban a provocar estos dos se&ntilde;ores y medi&oacute; para evitar males mayores: &ldquo;&iexcl;Si no par&aacute;is ma&ntilde;ana van a regresar a grabar!&rdquo;. De eso se trataba, al parecer, de portarse bien para que los medios no volvi&eacute;semos otra vez. Hubo gestos de dedos en los labios pidiendo silencio a los sublevados y chillidos amortiguados por golpes en los barrotes. Quer&iacute;an evitar que mi c&aacute;mara recogiese improperios.
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil tom&oacute; cartas&nbsp;en el asunto y puso orden nuevamente. Me pidieron el DNI pero se arrepintieron, no estaba haciendo nada malo. Decid&iacute; marcharme&nbsp; como quien no es invitado en una fiesta. En mi huida sigilosa me acompa&ntilde;&oacute; la banda sonora del &ldquo;fuera, fuera&rdquo;. A alg&uacute;n gamberro le hizo gracia tirarme un petardo con forma de bengala. Ah&iacute; se qued&oacute; ardiendo mientras me marchaba de regreso al coche y escuchaba la voz de un vecino decirme, burl&oacute;n: &ldquo;Guapito, guapo, ven aqu&iacute;, rico, mmmmm...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo de menos. A juzgar por el sentimiento, en San Rafael hay afici&oacute;n taurina para otros 103 a&ntilde;os. Me consuela que cada vez haya m&aacute;s voces que piden la abolici&oacute;n de la tauromaquia. Siempre habr&aacute; un periodismo que hablar&aacute; por el&nbsp; becerro que mira con ojos de p&aacute;nico a quien se cree superior. Antes que periodistas somos personas, y no concibo vida humana sin sentimientos, sin empat&iacute;a, sin tener la capacidad y la voluntad de frenar la muerte de un vecino en la tierra, tenga las patas que tenga. Queda escrito.
    </p><p class="article-text">
        Nadie habla&nbsp;sobre la necesidad de una Ley Nacional de Protecci&oacute;n Animal que incluya a todo tipo de animales. Hoy m&aacute;s que nunca hace falta que se cumpla. Es cuesti&oacute;n de todos los partidos, a pesar de que hoy afloran los ultras. Razones no faltan y, si no las veis, leed otra vez este escrito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibon Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/encierro-quiere-mirar_132_1415999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jul 2019 19:15:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El encierro de quien no quiere mirar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Becerradas,Maltrato animal,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
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