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    <title><![CDATA[elDiario.es - Verónica Fumanal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/veronica_fumanal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Verónica Fumanal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El trampantojo de Casado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trampantojo-casado_129_7343744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eef3c33-154d-4e23-8a61-63bf8bd6c0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trampantojo de Casado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP de Casado tiene un problema estratégico, programático y de liderazgo, y aunque la posible victoria de Ayuso refuerce la farsa, Pablo Casado bien haría en no confiar en esa "victoria", porque puede ser su derrota final</p></div><p class="article-text">
        Parece que Pablo Casado ha cogido algo de aire, pero no. No caigan en el error de pensar que una crisis de liderazgo, proyecto y espacio pol&iacute;tico se soluciona en un par de d&iacute;as, salvando de forma vergonzosa una moci&oacute;n de censura a golpe de talonario y con un par de fichajes de personas que llevan la cuarta chaqueta a sus espaldas. La crisis pol&iacute;tica y estrat&eacute;gica que atraviesa el PP es de tal calado, que el apoyo que recibe de sus terminales medi&aacute;ticas no esconde el momento de m&aacute;xima debilidad de un partido pol&iacute;tico que deber&iacute;a estar llamado a poder configurar una alternativa pol&iacute;tica al actual gobierno, y eso, por ahora no pasar&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP de Casado no tiene referentes, lo que se llama un gobierno en la sombra, hombres y mujeres con una voz autorizada en las principales &aacute;reas de gobierno, en los ministerios de Estado, econom&iacute;a, hacienda, pol&iacute;tica territorial, justicia, interior, ahora sanidad&hellip; las voces del PP en estos momentos se limitan a un dueto formado por Casado y Garc&iacute;a Egea, que ejercen m&aacute;s de portavoces que de l&iacute;deres del partido. La falta de este equipo preparado para gobernar se lo puede permitir un partido sin aspiraci&oacute;n gubernamental, pero no un PP que, entre las guerras internas, los salpicados por la G&uuml;rtel y su falta de poder ha quedado reducido a un partido m&aacute;s de la c&aacute;mara con un par de portavoces y m&aacute;s ruido que pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El PP de Casado no tiene estrategia ni proyecto para el pa&iacute;s, un d&iacute;a lo marca Feij&oacute;o porque obtiene mayor&iacute;a absoluta en Galicia y el mensaje vira hacia la moderaci&oacute;n; otro d&iacute;a lo marca Ayuso porque decide convocar elecciones para sustituir a Ciudadanos por Vox como aliado preferente y Casado asume eso de &ldquo;comunismo o libertad&rdquo;. En las pasadas elecciones catalanas, Alejandro Fern&aacute;ndez se bati&oacute; el cobre contra el candidato ultra de Vox, Casado incluso se avergonz&oacute; de la intervenci&oacute;n de los &ldquo;piolines&rdquo; en RAC1, esto junto con el discurso de la moci&oacute;n de censura de Vox dibujaba un PP que tomaba distancia respecto a los de Abascal. Y ahora, se asume con normalidad el discurso de Ayuso de no insultar a &ldquo;nuestros votantes&rdquo; refiri&eacute;ndose a Vox y su estrategia del abrazo del oso. Casado se deja llevar por las olas de sus subalternos, que le marcan el camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP de Casado no se desprende de la corrupci&oacute;n, anuncian una mudanza que no acaba de llegar, asumiendo de facto que se pag&oacute; con dinero B, al mismo tiempo que Arenas, Cospedal, Rajoy o Aznar, van desfilando ante los tribunales para negarlo. &ldquo;Salvan&rdquo;, si se puede utilizar este verbo, la moci&oacute;n de censura en Murcia dinamitando el pacto anti-transfuguismo y no solo no se averg&uuml;enzan de pagar a los traidores, sino que, adem&aacute;s, la pareja Casado-Egea encuentra oportuno irse a hacer una foto, nada m&aacute;s y nada menos, para presumir de esa victoria p&iacute;rrica que les perseguir&aacute; durante toda su vida pol&iacute;tica, porque fueron a bendecir la corrupci&oacute;n institucional de uno de sus feudos. Vamos, en palabras del &uacute;ltimo fichaje en la comisi&oacute;n sobre la financiaci&oacute;n ilegal del PP el 26 de junio del 2017: &ldquo;ustedes han pervertido la democracia y han hecho un da&ntilde;o incalculable a nuestros pa&iacute;ses y sus instituciones&rdquo;. Sepa el lector que he elegido una de las m&aacute;s elegantes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP de Casado tiene una crisis interna de gran dimensi&oacute;n, algunas soterradas, otras a cielo abierto, como la del congreso de Sevilla, que acabar&aacute; en los tribunales. Pero el mar de fondo es constante, existen dos almas del partido, con dos estrategias diferentes sobre lo que hay que hacer con su escisi&oacute;n ultra. Pero, sobre todo, el mayor problema de la direcci&oacute;n de Casado es que no tiene apoyos org&aacute;nicos importantes, porque los que no eran suyos no los ha sabido atraer y los que, en principio, son suyos o no tienen poder institucional o si lo tienen coquetean con la posibilidad de sustituirle, debilit&aacute;ndolo desde sus propias filas con los que eran sus referentes como principales aliados, v&eacute;ase y esc&uacute;chese al expresidente Aznar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicen que nada es bueno o malo si no se compara con otro elemento similar, y claro, si el PP de Casado se compara con el Cs de Arrimadas, puede parecer que el Partido Popular anda en horas buenas y que es el partido alfa en su &aacute;mbito ideol&oacute;gico. Sin embargo, es un trampantojo coproducido entre los huidos/exiliados de Ciudadanos, que eran m&aacute;s azules que naranjas y ahora vuelven a su espacio pol&iacute;tico habitual y los terminales medi&aacute;ticos que coinciden ideol&oacute;gicamente con el PP en el &aacute;mbito conservador. El PP de Casado tiene un problema estrat&eacute;gico, program&aacute;tico y de liderazgo, y aunque la posible victoria de Ayuso refuerce el trampantojo, Pablo Casado bien har&iacute;a en no confiar en esa &ldquo;victoria&rdquo;, porque puede ser su derrota final. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/trampantojo-casado_129_7343744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Mar 2021 21:34:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El trampantojo de Casado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo de Ibai]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ibai_129_7289932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08a401a5-bfb8-4db6-a038-cda4ef6af97c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo de Ibai"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los jóvenes se han buscado otros referentes y canales porque seguramente no encontraban en los tradicionales quienes conectaran con ellos, con sus inquietudes, con su día a día</p></div><p class="article-text">
        Ibai Llanos ya ha llegado a la vida de las generaciones que todav&iacute;a vemos la tv de la mano de &Eacute;vole, que de fen&oacute;menos medi&aacute;ticos sabe. El &ldquo;streamer&rdquo;, palabrejo nuevo que hay que ir incorporando junto a otras como &ldquo;influencer&rdquo; o &ldquo;youtuber&rdquo;, ya era un fen&oacute;meno de masas entre los menores de 20 a&ntilde;os, y ahora se ha convertido en un referente total apareciendo en &ldquo;Lo de &Eacute;vole&rdquo; y conquistando a un p&uacute;blico que todav&iacute;a es (somos) ajeno a un mundo comunicativo con otros referentes que nada tienen que ver con los creadores de opini&oacute;n de toda la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera reflexi&oacute;n es sobre lo separadas que viven las comunidades medi&aacute;ticas en lo referente a lo generacional; la televisi&oacute;n, la radio, los peri&oacute;dicos son un fen&oacute;meno sin continuidad entre los m&aacute;s j&oacute;venes, ajenos a todo lo que contamos en los medios creados en el siglo pasado. Se han creado una comunidad totalmente diferente&hellip; como dec&iacute;a &Eacute;vole necesitamos unas clases de Twitch. El di&aacute;logo intergeneracional es mucho m&aacute;s complejo si no tenemos los mismos referentes, ni siquiera los mismos canales, ya no digamos las mismas palabras, porque seremos incapaces de describir realidades sociolaborales diferentes. Los j&oacute;venes se han buscado otros referentes y canales porque seguramente no encontraban en los tradicionales quienes conectaran con ellos, con sus inquietudes, con su d&iacute;a a d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda reflexi&oacute;n, y perdonen que lleve la cosa a mi tema, es que Ibai Llanos es un fen&oacute;meno de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica en toda su dimensi&oacute;n. En los minutos que pude verlo en la entrevista con &Eacute;vole, hizo m&aacute;s por la responsabilidad fiscal que las campa&ntilde;as que rezaban que &ldquo;Hacienda somos todos&rdquo;; result&oacute; demoledor hablando de los bancos y sus campa&ntilde;as de limpieza de imagen con caras amables para los j&oacute;venes; volvi&oacute; a posicionar la problem&aacute;tica de las casas de apuestas y de la publicidad con m&aacute;s atino que el ministro de Consumo. C&oacute;mo hablaba, su honestidad sin artificios, su conciencia personal, su arrolladora proxemia, los ejemplos vitales de coherencia entre lo que se piensa, dice y hace, Ibai Llanos es un creador de opini&oacute;n pol&iacute;tica espectacular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tercera reflexi&oacute;n es sobre la naturalidad de estas estrellas del espacio digital; me sorprende, supongo que debe ser por la edad. No dudan en mostrarse tal y como son, sin complejos ni miedo al escarnio, seguramente porque han nacido medi&aacute;ticamente en un entorno descarnado que no los proteg&iacute;a, que es salvaje porque es directo, sin intermediarios, las redes sociales. Gracias a esto, ellos han generado el debate m&aacute;s serio que se ha hecho en mucho tiempo sobre la tributaci&oacute;n fiscal. Y es que Ibai salt&oacute; a la palestra siendo el defensor de tributar en Espa&ntilde;a frente al Rubius, un youtuber que &ldquo;harto de que lo sablearan&rdquo; a impuestos se piraba a vivir a Andorra, como ya hicieran antes deportistas y ricos en general. La diferencia, que se&ntilde;al&oacute; &Eacute;vole, es que se hac&iacute;a por primera vez con conciencia medi&aacute;tica, es decir, clam&aacute;ndolo a los cuatro vientos, enviando un mensaje pol&iacute;tico al Gobierno de Espa&ntilde;a, &ldquo;me crujes, pues me voy&rdquo;. Obviamente, este mensaje es populismo tributario&hellip; b&aacute;sicamente porque uno es lo que es gracias a donde se desarrolla y sin ese contexto, probablemente no lo hubiera conseguido, pero esto es un &ldquo;rollo&rdquo; comparado con el otro mensaje simple de &ldquo;lo m&iacute;o me lo llevo donde se me antoja&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n de la entrevista de Ibai en las redes fue brutal, muchos descubrimos al fen&oacute;meno vasco que ya llevaba a&ntilde;os triunfando en otras galaxias medi&aacute;ticas que no sab&iacute;amos (yo) ni que exist&iacute;an y que generan opini&oacute;n p&uacute;blica y millones de euros de negocio. &Eacute;vole lo ha tra&iacute;do a la pantalla anal&oacute;gica para que los mayores de 30 sepamos qu&eacute; les pasa a nuestros j&oacute;venes, a quienes escuchan, con qu&eacute; se divierten, teniendo en cuenta que bares, pubs y discotecas est&aacute;n cerrados a cal y canto. Mientras dur&oacute; el programa las dos galaxias se conectaron mediante t&uacute;nel del tiempo, tv y Twitch se sintonizaron para que se produjera un di&aacute;logo intergeneracional. Ahora que sabemos que existe, no volvamos a obviarlo, mantengamos el t&uacute;nel abierto.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ibai_129_7289932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Mar 2021 20:44:28 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La política no tiene la respuesta a la COVID-19. La ciencia, de momento, tampoco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-no-respuesta-covid-19-ciencia-momento_129_6478824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44def700-ce7c-458d-8e25-2e6bf66de3f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política no tiene la respuesta a la COVID-19. La ciencia, de momento, tampoco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta incertidumbre choca frontalmente con la necesidad de nuestro cerebro para lidiar con la pandemia. Necesitamos seguridades, certidumbres y ahí ha estado la política, para ofrecer lo que no podía darnos la ciencia, a costa del rigor y la humildad</p></div><p class="article-text">
        Acaba de salir publicado un art&iacute;culo cient&iacute;fico llamado &ldquo;Covid-19 y las falsas dicotom&iacute;as&rdquo; que versa sobre la imposibilidad del ser humano de lidiar con la incertidumbre, con la falta de respuestas. El art&iacute;culo trata sobre la infodemia y el papel de los medios de comunicaci&oacute;n, pol&iacute;ticos, cient&iacute;ficos, pseudo expertos, para tratar la pandemia en t&eacute;rminos dicot&oacute;micos &iquest;sanidad o econom&iacute;a? &iquest;confinamiento o reapertura? &iquest;sintom&aacute;ticos o asintom&aacute;ticos? &iquest;mascarilla s&iacute; o no? &iquest;reinfecci&oacute;n o no? Y los autores afirman que es absolutamente imposible contestar con un s&iacute; o con un no a estas preguntas, no hay soluci&oacute;n evidente, ni inmediata, porque la ciencia todav&iacute;a est&aacute; en proceso de investigaci&oacute;n. Sin embargo, esta incertidumbre choca frontalmente con la necesidad de nuestro cerebro para lidiar con ella. Necesitamos seguridades, certidumbres y ah&iacute; ha estado la pol&iacute;tica, para ofrecer lo que no pod&iacute;a darnos la ciencia, a costa del rigor y la humildad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hay, pero cuesta encontrar a los responsables pol&iacute;ticos que hayan tratado la pandemia con las limitaciones propias del desconocimiento de abordar lo desconocido. Se les ped&iacute;a lo imposible, respuestas, culpables, anticipaciones, y en lugar de asumir que ellos no pod&iacute;an dar las soluciones f&aacute;ciles que nuestro cerebro necesita, buscaron dicotom&iacute;as falaces que polarizaban con el contrario, pero que eran f&aacute;cil y llanamente mentiras, o en el mejor de los casos, imprecisiones. Sin embargo, desde los medios de comunicaci&oacute;n, los opinadores generalistas, entre los cuales me encuentro, tan ignorantes como cualquier ciudadano en temas de pandemia, confiamos en las respuestas que nos dieron y con m&aacute;s o menos vehemencia, las defendimos como si fueran verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la pandemia es mucho m&aacute;s f&aacute;cil. Si no votaste al gobierno actual, seguramente consideras que Barajas ha sido el coladero universal, que el 8M fue una bomba v&iacute;rica y que el confinamiento no sirvi&oacute; para nada. Si votaste a alguno de los partidos del Gobierno, consideras que Fernando Sim&oacute;n es un h&eacute;roe nacional, que los estados de alarma han sido el b&aacute;lsamo de fierabr&aacute;s y que la Comunidad de Madrid est&aacute; escondiendo los n&uacute;meros porque no puede ser que hayan conseguido aplanar la curva&hellip; estupendo, nuestro cerebro content&iacute;simo porque ya identifica los culpables y las soluciones, podemos dormir tranquilos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; incentivo ten&iacute;a un responsable p&uacute;blico para hablar con claridad y abrazar la incertidumbre? ninguna. Imagine el lector o lectora que aparece un l&iacute;der pol&iacute;tico en el gobierno y les dice &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo;, &ldquo;no sabemos si el 8M fue apropiado&rdquo;, &ldquo;todav&iacute;a no hay evidencias sobre si las mascarillas son eficaces&rdquo;, &ldquo;no hay constancia de lo uno u lo contrario&rdquo;, &ldquo;la ciencia tiene sus procesos y no se pueden atajar&rdquo;. Contin&uacute;e con el ejercicio de pol&iacute;tica ficci&oacute;n, imagine que los l&iacute;deres de la oposici&oacute;n comparezcan para decir &ldquo;agradecemos la transparencia con la que el Gobierno ofrece incertidumbres&rdquo;, &ldquo;necesitamos esperar a las evidencias&rdquo;, &ldquo;apoyaremos las medidas, porque, aunque sin garant&iacute;as, parecen las m&aacute;s adecuadas&rdquo;. S&iacute;, s&iacute;, y ahora nos despertamos del sue&ntilde;o y volvemos a una realidad en la que no hay incentivos para tratar el tema como adultos, porque ni si quiera los adultos somos capaces de vivir en un mar de incertidumbres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el profesor Jordi Cam&iacute; de la Universitat Pompeu Fabra fue entrevistado por Josep Cun&iacute; para explicar su art&iacute;culo, todav&iacute;a no publicado, &ldquo;La ciencia y los cient&iacute;ficos en tiempos de pandemia&rdquo;. Muy recomendable y en la misma l&iacute;nea del art&iacute;culo previamente citado, en la que realiza una revisi&oacute;n cr&iacute;tica de la misma comunidad cient&iacute;fica, los que se suponen que tienen las respuestas. En &eacute;l concluye que tampoco. &iquest;C&oacute;mo van a tener respuestas los pol&iacute;ticos si no las tienen todas (todav&iacute;a) los cient&iacute;ficos? La ciencia avanza a su ritmo, que no es el de la pol&iacute;tica ni el de nuestra fortaleza para afrontar con paciencia lo desconocido. De todos modos, les recomiendo que lean los art&iacute;culos que cito, eso s&iacute;, no les dejar&aacute;n m&aacute;s tranquilos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/politica-no-respuesta-covid-19-ciencia-momento_129_6478824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Dec 2020 21:47:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Violencia callejera en la era COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-callejera-covid-19_129_6379816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ec31478-daac-4156-8f1b-869d9ed062bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia callejera en la era COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los aplausos y la responsabilidad en la primera ola hemos pasado a la indignación y la violencia</p></div><p class="article-text">
        Las calles han explotado y los episodios de violencia callejera y vandalismo se est&aacute;n multiplicando en diversas ciudades de Espa&ntilde;a. La segunda ola del coronavirus y las medidas coercitivas que lleva aparejadas son mucho m&aacute;s laxas (de momento) que las de la primera ola; sin embargo, la falta de consenso pol&iacute;tico en el mensaje a la ciudadan&iacute;a y la deslegitimaci&oacute;n de las medidas en funci&oacute;n del color pol&iacute;tico que las pronuncia pueden ser el acicate que haya prendido la mecha de la violencia nocturna en nuestras calles. De los aplausos y la responsabilidad en la primera ola hemos pasado a la indignaci&oacute;n y la violencia. Esto es solo el comienzo, de nuestras autoridades depende que sea un episodio aislado o que se prodiguen en picos de sierra.
    </p><p class="article-text">
        Quisimos creer que esto ya hab&iacute;a pasado, y ahora tenemos que retroceder a un estadio de la pandemia que dibuja un escenario muy impredecible. Necesitamos encontrar culpables y, sobre todo, algunos, unos pocos, canalizar su frustraci&oacute;n e ira hacia aquellos a los que los irresponsables, mayormente populistas, se&ntilde;alan como los culpables. La chispa de la violencia ha prendido en una mezcla explosiva entre impaciencia e incertidumbre, sentimiento de injusticia, frustraci&oacute;n, instrumentalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la pandemia, ruptura del consenso respecto a la legitimaci&oacute;n de la violencia, efecto llamada y delincuencia organizada. Veamos cada una de ellas por separado, porque la peligrosidad del momento es alt&iacute;sima.
    </p><p class="article-text">
        La impaciencia es una se&ntilde;a de identidad de nuestra era, y choca frontalmente con la actitud que aconseja la resoluci&oacute;n de las m&uacute;ltiples crisis del coronavirus. Son muchas las teor&iacute;as y evidencias que explican la tendencia a la impaciencia o el placer de la recompensa instant&aacute;nea en nuestro cerebro. Lo queremos todo ya, y cuanto antes mejor. La cultura de la paciencia y del esfuerzo forma parte de otro siglo y supone una dificultad a&ntilde;adida a la ya de por s&iacute; compleja pandemia. Se nos ha acabado la paciencia en este asunto. La juventud quiere recuperar ya su ocio nocturno, la econom&iacute;a quiere volver a funcionar a pleno rendimiento y todos en general queremos una vacuna que nos haga recuperar nuestras vidas. No basta con que los expertos nos hayan dicho por activa y por pasiva que eso lleva su tiempo medido en lustros; no basta con que las predicciones m&aacute;s serias como la de The Wall Street Journal prevea que hasta 2024 durar&aacute; el primer impacto econ&oacute;mico, social y psicol&oacute;gico. No les hacemos caso, porque nuestro sistema cognitivo necesita darnos buenas noticias, esperanza, as&iacute; que por qu&eacute; no creer a quienes niegan el virus, o quienes nos dijeron que lo hab&iacute;amos derrotado: as&iacute; podemos justificar esa ansia a que nos devuelvan la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estado en que quedó el centro de Logroño tras los disturbios. EFE/Raquel Manzanares.                            </span>
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        Existe un sentimiento de injusticia, sobre todo en los colectivos m&aacute;s afectados o que menos entienden por qu&eacute; les ha tocado vivir esto. Ese sentimiento adquiere relevancia en las manifestaciones de agresi&oacute;n colectivas, como uno de los motores que mueve hacia la protesta que puede o no acabar en disturbio y saqueo. Cuando escuchamos a muchos colectivos especialmente afectados, m&aacute;s que por la enfermedad, por las consecuencias sociales o econ&oacute;micas, se escucha un lamento de injusticia sobre por qu&eacute; recae sobre ellos el peso de la crisis, absolutamente aislados del contexto que nos asola.
    </p><p class="article-text">
        A esta sensaci&oacute;n de injusticia se une la hip&oacute;tesis de la frustraci&oacute;n-agresi&oacute;n de Dollard, Doob, Miller, Mowrer y Sears (1939) seg&uacute;n la cual cualquier est&iacute;mulo que obstaculiza o bloquea la consecuci&oacute;n de una meta genera frustraci&oacute;n, y esta a su vez desencadena una conducta agresiva. Es obvio que muchos de los que se manifiestan en las calles lo hacen amparados ret&oacute;ricamente por la palabra libertad, culpabilizando a las autoridades de unas medidas limitadoras que entienden injustas y que obstaculizan su vida y voluntad. En este an&aacute;lisis no existe el factor coyuntural de solidaridad social por el cual estoy limitado para que otro no se contagie, incluso muera. Y esto, en mi opini&oacute;n, es el resultante de la instrumentalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se relajara la primera curva, la oposici&oacute;n ha aprovechado para acusar al Gobierno de utilizar prerrogativas excepcionales con el &uacute;nico objetivo de acumular m&aacute;s poder del que le tocar&iacute;a. Las acusaciones de dictadura han sido constantes, legitimando un discurso que acusa al Gobierno de tomar las medidas de forma arbitraria y antidemocr&aacute;tica. De aquellos barros, estos lodos, el discurso ha calado entre ciertos sectores y ahora salen a la calle para clamar por su libertad, la voz en la teor&iacute;a de Hisrchman, si fuera verdad eso de que vivimos en una dictadura, algo que no es cierto, pero que algunos han utilizado como arma narrativa y ha calado.
    </p><p class="article-text">
        Todos negar&aacute;n ahora la legitimaci&oacute;n de la violencia, pero existen discursos que la amparan si uno atiende a las frases que siguen al &ldquo;pero&rdquo;. Ninguna violencia es leg&iacute;tima, pero&hellip; y ya saben ustedes que lo que antecede al &ldquo;pero&rdquo; es negado por la misma palabra. Hoy en d&iacute;a, hay l&iacute;deres pol&iacute;ticos que justifican movilizaciones que con toda seguridad acaban en altercado, por el anonimato, la noche, el poder del grupo, la t&eacute;cnica del pie en la puerta (Zimbardo, 2011) y porque, como se ha descrito, existen elementos justificadores propios de la agresividad y la violencia que ahora socialmente se dan.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, algunas de las movilizaciones acaban en altercado con violencia callejera, saqueo y enfrentamiento policial. Porque estas movilizaciones nocturnas ilegales, que no manifestaciones regladas cuyo derecho es fundamental en una democracia, son utilizadas por los profesionales de la kaleborroca y la delincuencia para montar foll&oacute;n y de paso saquear tiendas y obtener alg&uacute;n r&eacute;dito de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a del aprendizaje social nos dice que la cultura regula el uso de la agresi&oacute;n en las relaciones sociales y aporta significados compartidos a estas acciones. La no unanimidad de condena de estos episodios puede ser dinamita en un momento tan complicado sanitaria, social, econ&oacute;mica y psicol&oacute;gicamente en el mundo. La responsabilidad de los gobernantes y l&iacute;deres sociales es imprescindible para parar estos episodios, que ahora no son generalizados, pero que tienen el combustible psico-social para serlo. Sin peros, sin argumentaciones ret&oacute;ricas, sin instrumentalizaciones de corto plazo, porque la impaciencia, la frustraci&oacute;n y el sentimiento de injusticia han calado fuertemente en una sociedad que no estaba preparada cognitiva y emocionalmente para superar una prueba de tant&iacute;sima magnitud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-callejera-covid-19_129_6379816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2020 20:44:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia callejera en la era COVID-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La isla de las tentaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/isla-tentaciones_129_6300584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bed9897-7a05-4b2d-8572-0831e025ca40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La isla de las tentaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las historias que tanto te interesan sobre la política tienen la misma narrativa que la de 'La isla de las tentaciones', solo cambian los personajes y los centímetros cuadrados de piel que dejan al descubierto unos protagonistas y otros</p></div><p class="article-text">
        Has clickado en el link&hellip; ya sabes qu&eacute; vienes a buscar, morbo. Qu&eacute; hace Fumanal escribiendo del programa que est&aacute; reventando aud&iacute;metros pero que nadie ve&hellip; aqu&iacute; se escribe y se lee de pol&iacute;tica, y, sin embargo, el t&iacute;tulo nos conduce a las historias de Melyssa y Tom, Marta y Lester, Mayka y Pablo&hellip; y el resto de los participantes, que son el decorado para estas tres parejas. Qu&eacute; frivolidad, cotilleo puro y duro&hellip; s&iacute;, s&iacute;, pero aqu&iacute; estas, siguiendo con una lectura que no sabes a d&oacute;nde quiere ir a parar. Las tesis que me he planteado para esta tribuna son varias, y todas no caben; as&iacute; que me centro en la principal, la que me motiv&oacute; a escribirla: las historias que tanto te interesan sobre la pol&iacute;tica tienen la misma narrativa que la de <em>La isla de las tentaciones</em>, solo cambian los personajes y los cent&iacute;metros cuadrados de piel que dejan al descubierto unos protagonistas y otros.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a ha triunfado como fen&oacute;meno medi&aacute;tico porque dej&oacute; de ser pol&iacute;tica para convertirse en las historias sobre la pol&iacute;tica. Es decir, para trasponer la institucionalizada y burocr&aacute;tica realidad pol&iacute;tica en un espect&aacute;culo en el que los pol&iacute;ticos se han convertido en celebrities de una telerrealidad cuyo atrezo son las instituciones. &iquest;Qui&eacute;n no se enganch&oacute; a las primarias de Susana D&iacute;az y Pedro S&aacute;nchez? A esa historia de relaciones humanas que contaba la lucha por el poder del defenestrado contra la ungida. &iquest;Qu&eacute; me dicen de la historia de amistad rota entre Iglesias y Errej&oacute;n? &iquest;Y del renegado Abascal que utiliz&oacute; los recursos del PP para ahora hacerle una OPA hostil?
    </p><p class="article-text">
        Deslealtad, traici&oacute;n, amistades truncadas, amores rotos, confluencia de intereses que unen a rivales irreconciliables, confusi&oacute;n. Todos tienen en la cabeza los protagonistas pol&iacute;ticos de estos conceptos que he descrito y que son la motivaci&oacute;n universal de los relatos arquet&iacute;picos de Carl Jung. Pero ahora les hablaba de <em>La isla de las tentaciones</em>. La traici&oacute;n de Tom hacia la inocente Melyssa ha conectado con la opini&oacute;n p&uacute;blica de una manera tal que ha hecho que el programa de Telecinco se convierta en lo m&aacute;s visto de la temporada. El amor roto despu&eacute;s de 11 a&ntilde;os de relaci&oacute;n entre Marta y Lester, con enga&ntilde;o despechado mutuo, es la historia de tantas de amor que se convierten en anodinas y rutinarias y que empatiza con muchas situaciones de los espectadores que miran la pantalla de la tele desde el sof&aacute; mientras piensan si ante la situaci&oacute;n har&iacute;an lo mismo y cu&aacute;nto tiempo hace que no sienten con intensidad. La confusi&oacute;n de Mayka ante la actitud de Pablo, quien vio con incredulidad c&oacute;mo su pareja desplegaba todas sus armas de seducci&oacute;n hacia un soltero especialista en esto de ser el &ldquo;amante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ven ustedes, estoy enganchada, como me hizo confesar Risto en su programa. Estamos al final del nudo, esperando el desenlace. Finalmente, &iquest;pactar&aacute;n PP y PSOE la reforma del Consejo General del Poder Judicial? &iquest;Ayuso continuar&aacute; su batalla medi&aacute;tica contra S&aacute;nchez? &iquest;Pablo Iglesias ser&aacute; imputado por el caso Dina? &iquest;Aguado se decidir&aacute; finalmente a pactar la moci&oacute;n de censura con Gabilondo? &iquest;O Ayuso convocar&iacute;a antes elecciones? &iquest;Ciudadanos se encontrar&aacute; a s&iacute; mismo o desaparecer&aacute; como UPyD? &iquest;Puigdemont conseguir&aacute; volver a imponer su partido como primera fuerza independentista? &iquest;S&aacute;nchez acabar&aacute; la legislatura o ERC volver&aacute; a dinamitar los presupuestos? Y qu&eacute; me dicen de Trump&hellip; &iquest;volver&aacute; a ser reelegido? Estoy enganchad&iacute;sima&hellip; y usted est&aacute; acabando este art&iacute;culo fr&iacute;volo sobre la isla de las tentaciones&hellip; gracias por no prejuzgarlo. Ahora adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/isla-tentaciones_129_6300584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2020 18:59:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confianza en pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/confianza-pandemia_129_6272725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91dd4300-3c0f-4da8-9f33-4cc101250cd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confianza en pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las medidas las han adoptado los propios, se ven como el bálsamo de Fierabrás, como el remedio definitivo y concluyente. Si las medidas las han adoptado los otros, son tachadas de ineficaces</p></div><p class="article-text">
        La pandemia est&aacute; cristalizando tendencias que estaban emergiendo con fuerza en el &aacute;mbito pol&iacute;tico, una de ellas, y en mi opini&oacute;n la m&aacute;s importante, es la crisis de confianza en las instituciones p&uacute;blicas sin la cual, la democracia se tambalea. Es responsabilidad de todos abandonar la politizaci&oacute;n de la pandemia, de lo contrario, las instituciones no ser&aacute;n lo suficientemente fuertes como para cumplir su cometido de protecci&oacute;n y justicia, tan imprescindibles en el futuro inmediato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico en la primera ola de la COVID-19, all&aacute; por marzo, versaba sobre la falta de anticipaci&oacute;n de las instituciones y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, de los gobiernos sobre lo que estaba por llegar. La cancelaci&oacute;n del Mobile Word Congress en el mes de febrero fue criticada por alarmista y precipitada por todos, evidenciando que efectivamente no esper&aacute;bamos que el virus de Wuhan fuera a exportarse a cada rinc&oacute;n del planeta. 'Tarde' fue la palabra clave, una valoraci&oacute;n que dejaba cierto margen de confianza para las medidas que se tomaron, que, aunque brutales desde el punto de vista de limitaci&oacute;n de libertades, se demostraron efectivas. La percepci&oacute;n general era que, aunque tarde, las medidas funcionaban y no quedaba otra que aceptar las recomendaciones por draconianas que fueran. En aquel momento, la confianza en las medidas del Gobierno y, por ende, en el Gobierno y sus t&eacute;cnicos, eran aceptables porque la cr&iacute;tica no estaba centrada en las medidas o en desacreditar a quienes las tomaban, sino en el momento en el que se hab&iacute;an tomado; esto permiti&oacute; un confinamiento hist&oacute;rico que de forma impecable cumplimos todos a rajatabla, insisto, por convicci&oacute;n y confianza hacia el poder p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda ola, y aunque hemos ido tarde en muchos aspectos, esto ya no se debate, y la batalla est&aacute; centrada en la falta de confianza de unos gobernantes hacia otros, convirtiendo la cogobernanza en una tapadera que permite diluir responsabilidades para acusar al contrario de no asumirlas. As&iacute;, todas las medidas adoptadas son objeto de cr&iacute;tica, tachadas de partidistas, desacreditadas por el adversario pol&iacute;tico, enviando un mensaje de arbitrariedad que conduce a minimizar la percepci&oacute;n del riesgo por parte del ciudadano, tan importante en un momento como este. Si las medidas las han adoptado los propios, se ven como el b&aacute;lsamo de fierabr&aacute;s, como el remedio definitivo y concluyente. Si las medidas las han adoptado los otros, son tachadas de ineficaces, poniendo en tela de juicio hasta los datos que las avalan y los t&eacute;cnicos que las toman. La peligrosidad de este juego es tal, que lleva aparejado que en nuestro pa&iacute;s los datos sigan siendo los peores, porque el mensaje que se env&iacute;a desde las instituciones es que el riesgo ya ha pasado y que ahora podemos dedicarnos a cuestionar las medidas del contrario para debilitarle pol&iacute;ticamente. Si son cuestionables, por qu&eacute; obedecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afirma Fernando Vallesp&iacute;n que la democracia se sustenta sobre la verdad y la confianza, y ambos son objeto de lucha partidista. Que, tras siete meses de pandemia, los datos oficiales sigan siendo objeto de debate e interpretaci&oacute;n evidencia que nuestros gobernantes no se ponen de acuerdo sobre la verdad, y que, por lo tanto, env&iacute;an un mensaje de que no existe. Si no existe la verdad y todo es mentira o medio verdad, los ciudadanos pueden decidir creen en lugar de pensar, en terminolog&iacute;a orteguiana, y en base a sus creencias, fobias o mitos, decidir que lo que est&aacute; ocurriendo tiene m&aacute;s o menos gravedad y moldear su comportamiento en consecuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado para obligarnos a cumplir las leyes y normas que la COVID-19 ha tra&iacute;do aparejadas, porque los estados democr&aacute;ticos no basan su legitimidad en el poder coercitivo de la fuerza, sino en la confianza en las instituciones; una confianza que modela comportamientos mediante leyes que creemos que nos ayudan a vivir en paz y armon&iacute;a. Si eso se rompe, cunde el caos, tras el cual llega la tiran&iacute;a, y ahora s&iacute;, un estado policial. Puede parecer un diagn&oacute;stico muy alarmista, sin duda, realizado en el plano te&oacute;rico de la pol&iacute;tica ficci&oacute;n. Sin embargo, todas las encuestas apuntan en la misma direcci&oacute;n, la cristalizaci&oacute;n de la desconfianza, el hast&iacute;o, el hartazgo, por ejemplo, una encuesta publicada por Metroscopia revela que el 31% de los ciudadanos est&aacute;n cansados; el 29%, enfadados y el 23%, temerosos; en total, un 83% de la poblaci&oacute;n cuyos sentimientos hacia las instituciones son extremadamente negativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ha teorizado Yuval Harari, las instituciones son entidades intersubjetivas que un d&iacute;a fueron inventadas y que existen porque permanece un consenso sobre su necesidad, porque confiamos en ellas, pero no son ley natural, y, por lo tanto, pueden ser extintas. El deber de los que nos consideramos dem&oacute;cratas es protegerlas, tambi&eacute;n alertando sobre las amenazas que las debilitan y sobre cu&aacute;l es la alternativa a ellas. Ahora la amenaza es la politizaci&oacute;n de la pandemia, no incidamos sobre el error.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/confianza-pandemia_129_6272725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2020 20:35:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demasiado humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/demasiado-humanos_129_1001679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56a2692c-7d13-444f-a4e7-d8a8ba16835d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Demasiado humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta crisis está despertando la humanidad de la que estaban despojadas grandes amasijos de personas, como las grandes ciudades</p><p class="subtitle">El Gobierno aclara en el decreto del estado de alarma que se puede ir a la compra o a la farmacia con los niños</p></div><p class="article-text">
        Hay un t&eacute;rmino que autores como Antonio Damasio atribuyen a gran parte de la casu&iacute;stica del desarrollo humano, la homeostasis. La homeostasis es un concepto que describe la capacidad de regular los sistemas para que permanezcan en un equilibrio que les permite evolucionar. Y seguramente ser&aacute; fruto del confinamiento, que a una le da vueltas la cabeza buscando un porqu&eacute;, pero veo en la homeostasis algunas de las cosas buenas que puede llevar aparejada la mayor crisis sanitaria de la era actual.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, esta crisis nos est&aacute; devolviendo la condici&oacute;n de humanos. Fue Yuval Harari quien en uno de sus <em>best sellers</em> nos hac&iacute;a so&ntilde;ar con la posibilidad de ser dioses, inmortales, gracias a una ciencia que evoluciona de forma fren&eacute;tica y que sue&ntilde;a con la posibilidad del elixir de la eterna juventud. Esta crisis nos ha devuelto de un plumazo la condici&oacute;n de vulnerables, de mortales que deben asumir su condici&oacute;n para ser conscientes de la importancia de un gesto hasta hace unas semanas tan balad&iacute; como lavarse las manos. Primera lecci&oacute;n, somos vulnerables y debemos dejar de so&ntilde;ar con ser dioses.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, esta crisis est&aacute; despertando la humanidad de la que estaban despojadas grandes amasijos de personas, como las grandes ciudades. Muchos ciudadanos se sorprend&iacute;an de encontrar mensajes de sus vecinos a los cuales no pon&iacute;an ni cara, en los que se ofrec&iacute;an a ayudar con la compra u otros menesteres cotidianos a los que normalmente no les damos importancia. El anonimato es lo que tiene la gran ciudad, desconocidos por todos lados que no se giran para saber si necesitas algo, por ese c&oacute;digo no escrito que dicta que aqu&iacute; cada uno sobrevive como puede. Esta crisis nos est&aacute; despertando de un letargo social en el que nos hab&iacute;amos sumido por voluntad propia. Somos seres sociales y esta crisis nos lo est&aacute; recordando, as&iacute; que, lecci&oacute;n dos.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, esta crisis est&aacute; permitiendo resituar la jerarqu&iacute;a de las cosas importantes y devolver al Estado su importancia en un momento donde su papel era cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o y menospreciado. La imagen en Moncloa de los altos funcionarios y pol&iacute;ticos que han asumido la crisis m&aacute;s complicada de los &uacute;ltimos tiempos muestra que la responsabilidad la asumen aquellos que se han preparado para ello. Confianza en las instituciones que muchas veces hemos criticado por ineficaces y sobredimensionadas, hoy se hacen imprescindibles en una crisis que fue de salud p&uacute;blica, pero que ha tornado en econ&oacute;mica y social; vamos, una crisis global por su dimensi&oacute;n planetaria y por el conjunto de &aacute;mbitos a los que afecta. As&iacute; que, lecci&oacute;n tres: viva lo p&uacute;blico que nos protege del abismo del caos.
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, el tiempo. Los eruditos afirmaban con gran acierto que el tiempo era el lujo del siglo XXI. El instante era la nueva medida horaria, todo era para ayer, la sensaci&oacute;n de agobio, de no poder disfrutar nada con el tiempo requerido, vamos, un <em>tempus fugit</em> pero a c&aacute;mara r&aacute;pida, pero digo era. Estamos todos confinados con m&aacute;s tiempo que ganas de disfrutarlo y el agobio ha pasado de ser por no tener tiempo a por tener demasiado. La lecci&oacute;n no era la falta de tiempo, era la incapacidad de saber organizarlo, disfrutarlo. Lecci&oacute;n cuatro: el tiempo no vuelve y pasa a la velocidad que nos permitimos percibirlo.
    </p><p class="article-text">
        Me extender&iacute;a mucho m&aacute;s, porque no s&eacute; si esta sociedad l&iacute;quida que Bauman con gran acierto teorizaba, tras la crisis del coronavirus se tornar&aacute; en sociedad s&oacute;lida, la que vuelve a lo importante, la que prioriza lo sustantivo y no da por sentado lo que hemos conseguido como sociedad. Veremos. Tengo la impresi&oacute;n de que nada ser&aacute; igual, ni la estructura econ&oacute;mica, ni las condiciones laborales, ni el &aacute;mbito social, ni la opini&oacute;n p&uacute;blica, todo con un barniz de humildad como si esta crisis fuera homeost&aacute;tica, porque al menos yo, estoy extrayendo algunas lecciones. Somos demasiado humanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/demasiado-humanos_129_1001679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2020 21:11:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Demasiado humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Garzón o la publicidad sin emoción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/garzon-publicidad-emocion_129_1002429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73d8ddbe-8865-4ed1-9e11-2881965bfb27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Garzón o la publicidad sin emoción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pasos del Gobierno, aunque insuficientes para el propio vicepresidente Iglesias, van bien encaminados. Pero es conveniente tratar los temas con seriedad</p></div><p class="article-text">
        El nuevo ministro de Consumo, Alberto Garz&oacute;n, recibi&oacute; el primer varapalo pol&iacute;tico serio de su trayectoria a costa de la nueva ley que pretende regular la publicidad del juego. Un tema sobre el que alertaba, hace ya un a&ntilde;o, el Defensor del Pueblo con un contundente informe en el que se trataba el aumento de la patolog&iacute;a de la adicci&oacute;n al juego, muy especialmente en menores. El ministro Garz&oacute;n fue el objeto de la ira de todos aquellos que pensaban que legislar era lo mismo que hacer argumentarios del partido donde lo malo se deroga y lo bueno se promueve. Pues mire, no, el juego es una actividad legal, que adem&aacute;s supone el 0,8% del PIB en Espa&ntilde;a, unos 48.000 millones de euros; y en Espa&ntilde;a, de la misma manera que criticamos con ferocidad las casas de apuestas, alabamos y compartimos la loter&iacute;a de navidad, que se retransmite por la televisi&oacute;n p&uacute;blica como todo un evento de inter&eacute;s social.
    </p><p class="article-text">
        No he venido a evidenciar que gobernar es contradecirse, algo en lo que llevan incurriendo los gobiernos democr&aacute;ticos desde el principio de los tiempos, sino a analizar la afirmaci&oacute;n del ministro Garz&oacute;n en la que se compromet&iacute;a a eliminar la emoci&oacute;n en la publicidad del juego. Algo que es imposible y que solo puede acabar de dos maneras: o se proh&iacute;be la publicidad o este punto de la ley se lo pueden ahorrar, porque toda comunicaci&oacute;n contiene emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, en comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica se ha planteado un falso dilema entre emoci&oacute;n y raz&oacute;n. Ambas cuestiones son dos aspectos inseparables de la comunicaci&oacute;n y plantearlo en t&eacute;rminos dicot&oacute;micos es una falacia que nos conduce a una conclusi&oacute;n err&oacute;nea: que existen comunicaciones racionales o emocionales. Las emociones son uno de los aspectos m&aacute;s estudiados en psicolog&iacute;a, desde las teor&iacute;as evolucionistas hasta los recientes estudios neurocient&iacute;ficos explican c&oacute;mo y por qu&eacute; existen las emociones, si estas son controlables, o de si es primero la activaci&oacute;n corporal o la experiencia emocional la que agita la otra. Lo que no se discute es que la experiencia humana es siempre emocional y que cualquier interacci&oacute;n entre personas lleva aparejadas emociones, que se suele dividir en las categor&iacute;as m&aacute;s simples como positivas (de aproximaci&oacute;n) o negativas (de evitaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las relaciones, toda experiencia humana es eminentemente emocional, todos nuestros receptores sensoriales se encargan de enviar informaci&oacute;n a nuestro sistema l&iacute;mbico, lo que nos provoca las experiencias emocionales: estruendo o m&uacute;sica, aroma o pestilencia, &aacute;spero o suave, una puesta de sol o un incendio, todo, absolutamente todo, produce en nosotros un estado emocional que adem&aacute;s viene condicionado por las diferencias individuales y por las experiencias previas. Por lo tanto, ministro Garz&oacute;n es absolutamente imposible hacer publicidad sin generar emociones, porque una tipograf&iacute;a, un color, una palabra, un sonido, una imagen, todos ellos unidos y por separado, las producen&hellip; y en este caso, los publicistas contratados por las empresas del juego trabajan intensamente para que sean emociones positivas, que nos atraigan y seduzcan para que finalmente consumamos.
    </p><p class="article-text">
        El defensor del pueblo Francisco Fernandez Marug&aacute;n compar&oacute; la adicci&oacute;n al juego, con la del tabaco o el alcohol, por ello, pidi&oacute; que se prohibiera totalmente la publicidad, porque con un 13% de menores jugando en casas de apuestas le parec&iacute;a urgente que el legislativo tomara cartas en el asunto. Los pasos del Gobierno, aunque insuficientes para el propio vicepresidente Iglesias, van encaminados en la buena direcci&oacute;n. Sin embargo, es conveniente tratar los temas con seriedad y explicar por qu&eacute; no es aconsejable/posible prohibir la publicidad o qu&eacute; consecuencias tendr&iacute;a, pero no es posible regular lo imposible o lo que es lo mismo, la publicidad sin emoci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/garzon-publicidad-emocion_129_1002429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Feb 2020 20:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Garzón o la publicidad sin emoción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Garzón,Juego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las lecciones de comunicación política que deja el 2019]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lecciones-comunicacion-politica-deja_129_1171628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dadff70-7866-4165-b292-33df8dc1be3c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Congreso de los diputados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha sido un año extremadamente político y estas fechas invitan a reflexionar sobre aquellas lecciones que nos han dejado estos 12 meses</p><p class="subtitle">El primer paso para no repetir los errores es asumir que se han cometido, identificarlos y analizar las decisiones que nos han conducido a cometerlos</p></div><p class="article-text">
        El 2019 ha sido un a&ntilde;o extremadamente pol&iacute;tico y estas fechas invitan a reflexionar sobre aquellas lecciones que nos han dejado estos 12 meses ya en pasado. A modo de dec&aacute;logo, recogemos algunas de las m&aacute;s importantes:
    </p><p class="article-text">
        1. Los gobiernos provenientes de mociones de censura deben tener un relato pol&iacute;tico. No solo en negativo contra quien se gan&oacute; la moci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en positivo para conseguir agotar la legislatura y alcanzar los objetivos que se marcaron.
    </p><p class="article-text">
        2. Realizar dos debates electorales consecutivos no es una buena idea. El/la que los gana no puede rentabilizar la victoria, y suele ser penalizado en el segundo por el sesgo de las expectativa; y el que los pierde vuelve a hacerlo reiteradamente, porque en menos de 24 horas no da tiempo a cambiar de estrategia.
    </p><p class="article-text">
        3. Los resultados de las elecciones deben ser asumidos como definitivos: repetir las elecciones no cambia sustancialmente el reparto de fuerzas inter-bloques, pero var&iacute;a la asignaci&oacute;n intra-bloques. Volver a convocar elecciones sin una motivaci&oacute;n clara, evidente y entendible por parte de tu electorado te penaliza y merma la base electoral.
    </p><p class="article-text">
        4. Las negociaciones pol&iacute;ticas exitosas tienen un factor determinante: que todas las partes tengan un objetivo com&uacute;n que transciende sus intereses particulares.
    </p><p class="article-text">
        5. Cuando un movimiento pol&iacute;tico radicaliza y polariza a sus bases consigue aumentar las dosis de frustraci&oacute;n y de ser engullido por su propia estrategia ret&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        6. Todas las decisiones importantes que toma un partido pol&iacute;tico deben ser entendidas y apoyadas por su base electoral, no por sus militantes; ambos son dos espacios pol&iacute;ticos con bastantes diferencias ideol&oacute;gicas y en sus fines.
    </p><p class="article-text">
        7. Cuando la aritm&eacute;tica parlamentaria suma, no llevarla a cabo por razones t&aacute;cticas de aumento de base electoral te penaliza, con m&aacute;s motivo si adem&aacute;s esta decisi&oacute;n lleva aparejada acabar con la legislatura y convocar elecciones.
    </p><p class="article-text">
        8. Todo acuerdo pol&iacute;tico debe conllevar una narrativa que ponga en valor la capacidad de acuerdo y negociaci&oacute;n. De lo contrario, se alimenta el relato de la oposici&oacute;n, aumenta la probabilidad del fracaso a corto plazo y se lastran las posibilidades electorales en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        9. El ascenso de mujeres a altos puestos de responsabilidad pol&iacute;tica aumenta la calidad y el rango del debate pol&iacute;tico, profesionaliza la clase dirigente y visibiliza el ejercicio del poder en un &aacute;mbito todav&iacute;a masculinizado.
    </p><p class="article-text">
        10. Cuando las elecciones son de car&aacute;cter plebiscitario, tener o no tener un posicionamiento claro en esta materia es lo que define tus probabilidades de ganar de forma contundente.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso para no repetir los errores es asumir que se han cometido, identificarlos y analizar las decisiones que nos han conducido a cometerlos. Negarlos es la mejor garant&iacute;a de volver a repetirlos. El 2019 ha sido un gran laboratorio de comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica; el 2020 esperemos que sea un gran a&ntilde;o de debate y acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lecciones-comunicacion-politica-deja_129_1171628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Dec 2019 19:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las lecciones de comunicación política que deja el 2019]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunicación política,Elecciones,PSOE,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Romper los vetos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/romper-vetos_129_1269230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bf259dd-4558-486f-a4a1-2d79342f09c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Romper los vetos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">O se transgreden las fronteras ideológicas para conseguir una suma que integre a partidos de izquierdas y derechas; o se alcanza la mayoría gracias a los partidos nacionalistas/ independentistas; o se repiten las elecciones</p><p class="subtitle">Y todas estas opciones han sido descartadas por los líderes de los partidos políticos que ostentarían la posibilidad de armar gobierno, véase PSOE y quién sabe si PP</p></div><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas encuestas publicadas dibujan un panorama que confirman los escenarios de las pasadas elecciones: es m&aacute;s f&aacute;cil armar una mayor&iacute;a de bloqueo que una mayor&iacute;a de gobierno. Y es que, a pesar de la repetici&oacute;n electoral, los votantes en Espa&ntilde;a no se deciden por agrupar su voto en torno a un partido, disfrutan de la fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica y pretenden que los pol&iacute;ticos empiecen a saltarse los vetos autoimpuestos que van prometiendo en campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos dicen las encuestas? Que el PSOE volver&iacute;a a ganar las elecciones, pero reduciendo la distancia con el PP, que recuperar&iacute;a parte de su base electoral sin alcanzar los niveles del marianismo. La tercera posici&oacute;n est&aacute; en discordia, porque con los m&aacute;rgenes de error de las encuestas no est&aacute; claro que sea Vox quien finalmente ostente la disputada medalla de bronce. UP aguantar&iacute;a bien los resultados, ya bastante menguados, de las pasadas elecciones. Los de Rivera se enfrentan a una campa&ntilde;a radicalmente diferente del resto, cuando las encuestas remaban a favor y no en contra. Finalmente, M&aacute;s Pa&iacute;s intenta sacar la cabeza tanto en una campa&ntilde;a que no le permite muchos espacios, como en las encuestas, que tampoco.
    </p><p class="article-text">
        De cumplirse los pron&oacute;sticos de las encuestas, el pa&iacute;s se enfrenta a una nueva etapa de negociaci&oacute;n que viene lastrada por las promesas electorales de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos. O se transgreden las fronteras ideol&oacute;gicas para conseguir una suma que integre a partidos de izquierdas y derechas; o se alcanza la mayor&iacute;a gracias a los partidos nacionalistas/ independentistas; o se repiten las elecciones. No hay m&aacute;s escenarios, la aritm&eacute;tica parlamentaria no da para m&aacute;s. Y todas estas opciones han sido descartadas por los l&iacute;deres de los partidos pol&iacute;ticos que ostentar&iacute;an la posibilidad de armar gobierno, v&eacute;ase PSOE y qui&eacute;n sabe si PP.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la campa&ntilde;a electoral ha estado centrada en negar cualquier posibilidad de acuerdo por parte de los partidos con m&aacute;s apoyo electoral. En este caso son Cs y UP quienes, conscientes de sus limitaciones demosc&oacute;picas, fuerzan sus relatos para no aparecer como los culpables del bloqueo. Los naranjas han cambiado su posicionamiento &ldquo;antisanchista&rdquo; para resignarse a apoyar a aquel que lo necesite para evitar terceras elecciones. Los morados insisten en el gobierno de coalici&oacute;n con la ayuda imprescindible de nacionalistas e independentistas, cuando estos no se sienten concernidos por el debate de la estabilidad de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, ni se pronuncian al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Queda pendiente saber con qu&eacute; fuerza entrar&aacute;n las fuerzas m&aacute;s polarizantes: Vox y la CUP. Dos extremos que dificultar&aacute;n los entendimientos desde los confines ideol&oacute;gicos de sus atalayas pol&iacute;ticas. Vox, que irrumpi&oacute; con un 10% y sus irrelevantes 24 esca&ntilde;os en las pasadas elecciones, puede convertirse en la tercera fuerza del Parlamento espa&ntilde;ol forzando al PP a que niegue cualquier posibilidad de colaboraci&oacute;n con la gobernabilidad de Espa&ntilde;a. CUP, que se presenta por primera vez a las elecciones generales y tiene como &uacute;nico objetivo desestabilizar el Reino de Espa&ntilde;a, puede influenciar en lo que finalmente haga ERC, que mira de reojo las pr&oacute;ximas elecciones catalanas.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el 10 de noviembre las inc&oacute;gnitas est&aacute;n abiertas; las opciones de gobierno, tambi&eacute;n. Nada est&aacute; escrito porque los partidos pol&iacute;ticos mayoritarios evitan, a cualquier costa, darnos pistas sobre c&oacute;mo piensan evitar las terceras elecciones, porque los electores est&aacute;n decididos a votar en conciencia y no dar mayor&iacute;as suficientes. Lo &uacute;nico que est&aacute; claro es que tendr&aacute;n que romper uno de los vetos que se han impuesto, porque si no batiremos un nuevo r&eacute;cord de bloqueo, unas terceras elecciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/romper-vetos_129_1269230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Nov 2019 21:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Romper los vetos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 10N 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramos, Busquets, Morata, uníos a la huelga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ramos-busquets-morata-unios-huelga_129_1290364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dc85f02-bb92-49c7-ad50-fdec2ed093c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramos, Busquets, Morata, uníos a la huelga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tan solo quieren un convenio colectivo, que ahora no existe, que les garantice ciertos derechos, trabajar a tiempo completo o un salario mínimo de 16.000 euros anuales, el de ellos es de más de 150.000 euros</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres futbolistas se han plantado y en una decisi&oacute;n tan valiente como necesaria han decidido iniciar una huelga indefinida para luchar por sus derechos laborales. Seg&uacute;n los estudios oficiales, en general las mujeres cobran una media del 21,9% menos que los hombres, y cuando pensamos en ello, la primera imagen que se nos viene a la mente es la desigualdad en cargos directivos. Sin embargo, cuando entramos en el detalle por sectores las diferencias se agravan hasta puntos estratosf&eacute;ricos en &aacute;mbitos masculinizados como el deporte, sacando a la luz agravios como el que denuncian las futbolistas de primera divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s donde un partido de f&uacute;tbol lo paraliza todo, esta afirmaci&oacute;n contiene tanta verdad como mentira. Lo paraliza si es f&uacute;tbol masculino, porque la falta de apoyo, publicidad y visibilidad del f&uacute;tbol femenino hace que cuando hablamos de este deporte no se plantee la posibilidad de que sean ellas quien jueguen el partido. No hablemos ya de deportes de menos consumo, como el atletismo, el waterpolo o el remo, donde tenemos a grandes deportistas que solo concitan la atenci&oacute;n en periodo de olimpiadas, imag&iacute;nese si, encima, son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Las jugadoras de f&uacute;tbol profesional no pretenden ganar lo mismo que sus cong&eacute;neres masculinos, saben que es impensable porque el negocio del f&uacute;tbol masculino es multimillonario. Tan solo quieren un convenio colectivo, que ahora no existe, que les garantice ciertos derechos, trabajar a tiempo completo o un salario m&iacute;nimo de 16.000 euros anuales, el de ellos es de m&aacute;s de 150.000 euros. Esta es la demanda m&aacute;s urgente, pero no se puede olvidar que estas mujeres tienen limitada su capacidad de ser madres, la lactancia, no tienen protocolos de acoso, vacaciones y un largo etc&eacute;tera que culmina en la falta de apoyo institucional, medi&aacute;tico y econ&oacute;mico del deporte femenino.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras futbolistas fueron las campeonas del Mundial sub-19, algo que fue un pico de notoriedad y reconocimiento para su esfuerzo y su talento. Pero tras los flashes y las fugaces palmaditas en la espalda, nuestras deportistas volvieron a sumirse en el olvido del deporte femenino, en un d&iacute;a a d&iacute;a en el que entrenan y compiten al m&aacute;ximo nivel para cobrar sueldos de hasta 200 euros, por jugar en primera divisi&oacute;n. Supongo que una huelga en primera divisi&oacute;n femenina no supondr&aacute; una p&eacute;rdida millonaria, b&aacute;sicamente porque el apoyo publicitario y econ&oacute;mico que tienen estas mujeres resulta insignificante si lo comparamos con la liga masculina. Pero qu&eacute; les parecer&iacute;a que, en un gesto de solidaridad entre deportistas, la liga masculina parara solo una jornada, incluso que salieran al campo con camisetas en apoyo a sus compa&ntilde;eras en cada partido en el que millones de personas supieran que las mujeres, por el hecho de serlo, tienen una desigualdad salarial y falta de derechos laborales en pleno siglo XXI. Esto s&iacute; que ser&iacute;a un elemento de presi&oacute;n para que las mujeres consiguieran sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Desde octubre del 2018 las mujeres futbolistas est&aacute;n luchando por sus derechos sin ning&uacute;n tipo de avance en la negociaci&oacute;n, sindicatos como la AFE, UGT o Futbolistas ON llevan un a&ntilde;o en mesas donde no hay ning&uacute;n acuerdo, porque la patronal es consciente de la posici&oacute;n de debilidad de un sector absolutamente masculinizado, donde las mujeres, todav&iacute;a, pintan poco. As&iacute; que el elemento de presi&oacute;n m&aacute;s fuerte est&aacute; en el terreno de la opini&oacute;n p&uacute;blica, el de la condena de una sociedad que lucha por reconocer el trabajo de las mujeres, el esfuerzo, el talento y la competitividad del deporte femenino. No lo podemos hacer solas, aunque somos m&aacute;s fuertes unidas, como han demostrado las m&aacute;s de 200 jugadoras que est&aacute;n juntas por sus derechos, as&iacute; que invito a los futbolistas como Sergio Ramos, Busquets o Morata, a todas las estrellas del futbol masculino cuyos cach&eacute;s millonarios son dif&iacute;ciles hasta de leer, que se involucren en una causa que es de todos: el prestigio y la visibilizaci&oacute;n del deporte femenino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ramos-busquets-morata-unios-huelga_129_1290364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2019 19:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ramos, Busquets, Morata, uníos a la huelga]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estrategia España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estrategia-espana_129_1328979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95c9601f-372d-47dc-8471-f1c5bce6d494_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El independentismo espera con más ahínco la sentencia que la propia independencia, sabido por fin que la primera llegará con toda seguridad y la segunda se esfuma en el universo de lo improbable</p><p class="subtitle">Que los independentistas y el bloque de derechas se benefician de una posible campaña liderada por el tema catalán es una máxima que se ha repetido por parte de analistas</p><p class="subtitle">Sin embargo, el PSOE parece haber decidido hacer de la necesidad virtud y convertir la cuestión catalana una cuestión de estado que puede beneficiar a quien ostenta el poder, adelante con la "estrategia España"</p></div><p class="article-text">
        Que este oto&ntilde;o iba a estar protagonizado por la sentencia sobre los independentistas procesados no es ning&uacute;n secreto, pero vistos los primeros coletazos de la campa&ntilde;a y los <em>claims</em> hechos p&uacute;blicos parece que existe una voluntad expresa para que el affaire catal&aacute;n protagonice la pr&oacute;xima campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        Asumida ya la repetici&oacute;n electoral, los partidos pol&iacute;ticos y sus l&iacute;deres han vuelto a la carga para pedirle su voto. El presidente del Gobierno en funciones ha programado mitin diario entre entrevista y entrevista en lo que supone una agenda m&aacute;s t&iacute;pica de un candidato que de un presidente. El Partido Popular corri&oacute; a colgar una gran lona en su sede que ten&iacute;a como objetivo responder a la de los socialistas, que se adelantaron a todos los dem&aacute;s mostrando su eslogan, palabra Espa&ntilde;a incluida. Los de Rivera iniciaron su campa&ntilde;a con la presentaci&oacute;n de la moci&oacute;n de censura, antes repudiada, en Catalu&ntilde;a, cuyo &uacute;nico objetivo es desgastar a los socialistas. Y los morados se hallan cerrados por escisi&oacute;n hasta que se aclare qui&eacute;n va con qui&eacute;n y c&oacute;mo quedan las listas en cada circunscripci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del proc&eacute;s ser&aacute;, sin ser publicada, posiblemente la m&aacute;s mentada e instrumentalizada de la historia. Desde que el juicio acabara, el independentismo la ha estado esperando como agua de mayo para intentar el en&eacute;simo trampantojo de unidad para conseguir pedalear unos meses m&aacute;s de relato. El independentismo espera con m&aacute;s ah&iacute;nco la sentencia que la propia independencia, sabido por fin que la primera llegar&aacute; con toda seguridad y la segunda se esfuma en el universo de lo improbable. El Partido Popular y Ciudadanos esperan tambi&eacute;n una sentencia que les volver&aacute; a situar en el marco del que nunca quisieron salir, contundencia contra el independentismo que permiti&oacute; que Pedro S&aacute;nchez fuera investido presidente; ergo S&aacute;nchez es independentista, la cosa es f&aacute;cil siguiendo el silogismo kantiano.
    </p><p class="article-text">
        Que los independentistas y el bloque de derechas se benefician de una posible campa&ntilde;a liderada por el tema catal&aacute;n es una m&aacute;xima que se ha repetido por parte de analistas y que explica en gran parte que Moreno Bonilla sea presidente en Andaluc&iacute;a. Sin embargo, el PSOE parece haber decidido hacer de la necesidad virtud y convertir la cuesti&oacute;n catalana una cuesti&oacute;n de Estado que puede beneficiar a quien ostenta el poder, adelante con la &ldquo;estrategia Espa&ntilde;a&rdquo;. Dicen los americanos que en periodos de guerra no se cambia de comandante en jefe, y los socialistas han optado por dejar de obviar un tema espinoso para su electorado e imponer en la agenda las posibles consecuencias de una respuesta ilegal a la sentencia del Tribunal Supremo. As&iacute; pues, el presidente del Gobierno en funciones ya no evita hacer escenarios sobre las posibles reacciones como anta&ntilde;o, ahora asegura que el Estado y el Gobierno est&aacute;n preparados para imponer las medidas legales y/o constitucionales previstas ante una nueva insurrecci&oacute;n: el 155 o la ley de seguridad nacional. Un aviso a navegantes con tintes electorales.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad del PSOE es clara, poner en valor su no negociaci&oacute;n con el independentismo y la seguridad del &ldquo;incumbent&rdquo;, palabra anglosajona que denomina al presidente que se presenta a la reelecci&oacute;n, para ganar credibilidad y situarse como una posible opci&oacute;n de voto entre los defraudados del partido naranja que todav&iacute;a no se explican c&oacute;mo no se fragu&oacute; un acuerdo del abrazo II. Este posicionamiento tambi&eacute;n elimina elementos de fricci&oacute;n con el PP, que llegado el momento podr&iacute;a ser un aliado para salir del bloqueo que sume a Espa&ntilde;a en esta repetici&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;nicos partidos que se desmarcan de la estrategia &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo; es Unidas Podemos y M&aacute;s Pa&iacute;s, que fieles a su posicionamiento ambivalente en el eje nacional, prefieren reafirmar su discurso en el eje ideol&oacute;gico con cuestiones propias de los electorados de izquierdas: alquileres, pensiones, precariedad laboral&hellip; Sin embargo, qu&eacute; dif&iacute;cil ser&aacute; para ellos no entrar en la agenda de campa&ntilde;a catalana si PSOE, PP, Cs y los independentistas contin&uacute;an haciendo de la sentencia y sus reacciones el gran tema de la repetici&oacute;n electoral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estrategia-espana_129_1328979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2019 19:29:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estrategia España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Independentismo,PSOE,Juicio del Procés,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tua culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tua-culpa_129_1478616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fc206c3-1bd0-4ff9-ac73-9fd315d66a82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tua culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta el momento no hemos escuchado un "mea culpa" provocada por el sentimiento de responsabilidad del daño causado</p><p class="subtitle">La derecha ha demostrado que, cuando de gobernar se trata, son infalibles en el acuerdo, dejan a un lado las diferencias y las culpas y se centran en el poder</p></div><p class="article-text">
        Culpa es un concepto que se usa con frecuencia en los &aacute;mbitos jur&iacute;dico, psicol&oacute;gico y teol&oacute;gico. La culpa puede ser en el &aacute;mbito del derecho &ldquo;la omisi&oacute;n de diligencia exigible a alguien, que implica que el hecho injusto o da&ntilde;oso resultante motive su responsabilidad civil o penal&rdquo;. Si atendemos al terreno de las emociones, la culpa &ldquo;es una acci&oacute;n u omisi&oacute;n que provoca un sentimiento de responsabilidad por un da&ntilde;o causado&rdquo;. En lo religioso, &ldquo;un pecado o transgresi&oacute;n voluntaria de la ley de dios&rdquo;. Pero &uacute;ltimamente en Espa&ntilde;a, culpa es un concepto tan politizado como elecciones o investidura. Tanto es as&iacute; que si realizamos una b&uacute;squeda en Google utilizando las palabras &ldquo;culpa + elecciones&rdquo; aparecen m&aacute;s de 22 millones de resultados. As&iacute; que vayamos a por los culpables.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se celebraron las elecciones del 28 de abril, la incertidumbre campa a sus anchas, pero tenemos algunas cuestiones claras. En primer lugar, solo el PSOE puede formar gobierno, el resto de las formaciones no tienen la capacidad de aglutinar las fuerzas necesarias para la investidura; as&iacute; que la responsabilidad de formar gobierno es fundamentalmente de los socialistas. En segundo lugar, la aritm&eacute;tica pol&iacute;tica ofrec&iacute;a varias posibilidades de gobierno, los n&uacute;meros sobre el papel lo aguantan todo; sin embargo, la aritm&eacute;tica pol&iacute;tica solo permite una suma que pasa por dos protagonistas fundamentales: PSOE y UP, m&aacute;s el resto de los nacionalistas e independentistas para sumar los restos necesarios. En tercer lugar, lo que en la noche electoral parec&iacute;a un pacto inminente, ensayado durante un a&ntilde;o de legislatura pos moci&oacute;n de censura, los siguientes d&iacute;as resultaron dos l&iacute;neas t&aacute;cticas paralelas que no han llegado a confluir en un acuerdo, un di&aacute;logo de sordos sobre qui&eacute;n es el culpable de la todav&iacute;a no inevitable repetici&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        No hay evidencia cient&iacute;fica que lo avale, sin embargo, analistas y pol&iacute;ticos aseguramos que los electores castigan a quien culpen de la posible repetici&oacute;n electoral. Tanto hemos escuchado este argumento, ya desde el 2015 cuando el tab&uacute; de la repetici&oacute;n se elimin&oacute;, que las maquinarias argumentales de los partidos se esfuerzan por convencer a la opini&oacute;n p&uacute;blica y publicada de quien ha pecado de omisi&oacute;n de diligencia, utilizando las definiciones jur&iacute;dica y religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ninguno de los dos partidos se siente concernido por la acepci&oacute;n psicol&oacute;gica; hasta el momento no hemos escuchado un &ldquo;mea culpa&rdquo; provocado por el sentimiento de responsabilidad del da&ntilde;o causado, entendiendo la repetici&oacute;n electoral en este sentido. Tan concentrados por entonar el &ldquo;tua culpa&rdquo; han estado que probablemente han descuidado ese otro relato, el de las evidencias y hechos que muestran que realmente hab&iacute;a una voluntad real de formar un gobierno. Las palabras se convierten en relatos, pero los relatos sin evidencias se arrinconan en el espacio del descr&eacute;dito y as&iacute;, c&oacute;mo convencer al electorado de qui&eacute;n tuvo la culpa.
    </p><p class="article-text">
        Falta mucho, mucho todav&iacute;a para afirmar que habr&aacute; una repetici&oacute;n electoral, porque imposible es una palabra que deber&iacute;a estar fuera del diccionario pol&iacute;tico. El gobierno de coalici&oacute;n parece estar fuera de la ecuaci&oacute;n. Sin embargo, Unidas Podemos tiene en su mano colocar al PSOE en un consejo de ministros y ministras secuestrado por su mayor&iacute;a parlamentaria, un regalo envenenado que situar&iacute;a el relato de la culpa del lado socialista y la capacidad real para llevar a cabo la obra de gobierno en el lado de los morados, eso s&iacute;, sin las carteras, ni ministerios.
    </p><p class="article-text">
        Si finalmente no se produce esta posibilidad, la campa&ntilde;a electoral de las elecciones bis se centrar&iacute;a sobre la culpa, qui&eacute;n tuvo la culpa de lo que pudo ser y no fue, mientras PP, Cs y Vox podr&iacute;an realizar una campa&ntilde;a sobre la incapacidad de la izquierda para gobernar el pa&iacute;s mientras que la derecha s&iacute; es capaz. Porque atendiendo a los hechos, la derecha ha demostrado que, cuando de gobernar se trata, son infalibles en el acuerdo, dejan a un lado las diferencias y las culpas y se centran en el poder. Queda menos de un mes, que en pol&iacute;tica es una eternidad y las palabras que m&aacute;s escucharemos son culpa y culpable. Pero todav&iacute;a queda tiempo para la acepci&oacute;n psicol&oacute;gica de la culpa, para el sentimiento de responsabilidad, todav&iacute;a queda tiempo para la credibilidad que aportan los hechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tua-culpa_129_1478616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2019 20:11:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tua culpa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investidura,PSOE,Unidas Podemos,Acuerdos políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No estoy hablando de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablando-espana_129_1401597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcb4b1e8-5dd9-4ae5-91d0-622b4bad931e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No estoy hablando de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen estudios académicos que son concluyentes sobre la capacidad de los discursos públicos para legitimar conductas violentas entre sus seguidores</p><p class="subtitle">Los episodios de EEUU son la trágica expresión de discursos extremistas, basados en el odio y la superioridad de unos sobre otros</p></div><p class="article-text">
        El pasado fin de semana, dos hombres en EEUU con f&aacute;cil acceso a armas de fuego dispararon contra la poblaci&oacute;n, en lo que parte del pa&iacute;s denomina como &ldquo;terrorismo dom&eacute;stico&rdquo; basado en la supremac&iacute;a o nacionalismo blanco en el pa&iacute;s norteamericano. Sin embargo, desde La Casa Blanca evitan utilizar este concepto y cuando hablan de supremac&iacute;a blanca, la incluyen dentro de una serie de fen&oacute;menos que desdibuja su relaci&oacute;n directa con los atentados del fin de semana. La negativa del presidente estadounidense a hablar sobre estos episodios como terrorismo y a poner el foco sobre la importancia del control de armas es una estrategia deliberada para proteger los intereses de sus votantes, mayoritariamente blancos y pro segunda enmienda, sin l&iacute;mites ni registros. Los hechos no han pasado desapercibidos para los candidatos y candidatas dem&oacute;cratas en pleno proceso de primarias y todos han coincidido en la vincular los atentados con los discursos racistas de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Existen estudios acad&eacute;micos que son concluyentes sobre la capacidad de los discursos p&uacute;blicos para legitimar conductas violentas entre sus seguidores, del mismo modo, que no se ha demostrado que la ficci&oacute;n o videojuegos puedan suponer conductas legitimadoras de imitaci&oacute;n, porque los seres humanos sabemos diferenciar entre la violencia real y la ficticia, siendo solo la primera motivo de imitaci&oacute;n y legitimaci&oacute;n de conductas. Sin embargo, el presidente de los EEUU contin&uacute;a elaborando un relato que intencionadamente evita afrontar que los discursos violentos provocan violencia y que el acceso libre a las armas, provoca que la gente pueda llegar a utilizarlas para matar.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, desafortunadamente cada vez con m&aacute;s frecuencia, escuchamos argumentos, relatos o constructos en boca de nuestros pol&iacute;ticos que no llegan a rozar la realidad, sino que la martillean hasta amoldarla para ajustarla a los par&aacute;metros que benefician a sus intereses pol&iacute;ticos. Para aquellos que no profesan las mismas creencias, parecen marcianos que no dejan de alejar su pies de la superficie terrestre, sin embargo, y a pesar de las cr&iacute;ticas que reciben por parte de sus contrarios, contin&uacute;an ahondando en los argumentos ciencia ficci&oacute;n porque su objetivo no es en ning&uacute;n caso realizar un an&aacute;lisis del suceso, ni realizar una funci&oacute;n pedag&oacute;gica, sino satisfacer la coherencia cognitiva de los electores que un d&iacute;a dejaron de ser ciudadanos cr&iacute;ticos para convertirse en portadores de la nueva palabra.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso en el que los discursos se alejan de los hechos para tratar de manipular la realidad se han demostrado altamente eficaces en la radicalizaci&oacute;n de sus seguidores, al mismo tiempo, que alejan a sus detractores promoviendo una progresiva ruptura social entre pros y contras, basando el discurso pol&iacute;tico en creencias en sustituci&oacute;n de las ideas, conceptos orteguianos que diferencian entre un consumo cr&iacute;tico de la informaci&oacute;n (ideas) y la simple aceptaci&oacute;n en funci&oacute;n de la fuente que lo legitima (creencias). Resulta interesante la bibliograf&iacute;a que acredita que este tipo de discursos son realizados por l&iacute;deres narcisistas que se caracterizan por su arrogancia, necesidad de reconocimiento, falta de empat&iacute;a, irracionalidad..., todos ellos, aspectos de las personalidad que en el fondo, esconden un gran sentimiento de inferioridad. Algunas de estas teor&iacute;as afirman que sus seguidores tambi&eacute;n responden a ciertos par&aacute;metros relacionados con el narcisismo, un apunte para la reflexi&oacute;n, que no cabe desarrollar aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los episodios de EEUU son la tr&aacute;gica expresi&oacute;n de discursos extremistas, basados en el odio y la superioridad de unos sobre otros, y son tambi&eacute;n un grito de atenci&oacute;n sobre lo que la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica puede influir en la conducta social cuando se sigue hasta las &uacute;ltimas consecuencias. En primer lugar, ahondando en fracturas preexistentes, pero tambi&eacute;n creando nuevas que antes no exist&iacute;an; en segunda lugar, alejando las instituciones del inter&eacute;s p&uacute;blico, instrumentaliz&aacute;ndolas solo para una parte; y en tercer lugar, impidiendo abordar retos comunes que nos interpelan a todos y todas como sociedad, negando la posibilidad de llegar a acuerdos estables en el tiempo. La tendencia parece estar presente en algunos de los fen&oacute;menos pol&iacute;ticos que est&aacute;n sacudiendo las democracias liberales, tanto es as&iacute; que el Financial Times hace unos d&iacute;as denominaba este fen&oacute;meno como la tribalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, en referencia a Trump o Johnson. Y no estoy hablando de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Fumanal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablando-espana_129_1401597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2019 18:59:23 +0000]]></pubDate>
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