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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marlene Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marlenne_garcia_munoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marlene Muñoz]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El mejor abrazo es respetar su libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/centro-rescate-inti-wara-yassi_132_1451561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d2a8e7c-109c-4b49-8557-44ad1cea52fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Centro de Rescate Inti Wara Yassi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de las drogas y las armas, el tráfico de individuos pertenecientes a especies protegidas es el negocio ilícito que más dinero da en todo el mundo. Las consecuencias de esto nos atañen a todos, pero es obvio que continentes como Sudamérica notan más de cerca el desequilibro que produce la caza</p><p class="subtitle">Algunos de los animales que lograron sobrevivir al calvario de ser sacados de sus casas a punta de pistola han sido acogidos en el refugio Inti Wara Yassi, en la selva boliviana, que visitó la autora de este artículo</p></div><p class="article-text">
        Si&nbsp;ves v&iacute;deos de animales salvajes capturados en jaulas, y piensas que la cosa no va contigo;&nbsp;si lees una noticia, otra m&aacute;s, en la que explican que miles de especies est&aacute;n en proceso de extinci&oacute;n, y sigues pensando que el problema no va contigo, te invito a leer el informe realizado por WWF, <em>El negocio de la extinci&oacute;n en Espa&ntilde;a</em>. Este estudio nos sit&uacute;a como punto clave para luchar contra el tr&aacute;fico ilegal de especies protegidas que amenaza la biodiversidad del planeta. Sin duda, somos la puerta de entrada para que los vestigios de aquellos que alguna vez fueron animales salvajes entren a Europa y sus restos se&nbsp;banalicen en el mercado negro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las drogas y las armas, el tr&aacute;fico de especies protegidas es el negocio il&iacute;cito que m&aacute;s dinero da en todo el mundo. Las consecuencias de esto nos ata&ntilde;en a todos, pero es obvio que continentes como Sudam&eacute;rica notan m&aacute;s de cerca el desequilibro que produce la caza. Aunque todav&iacute;a sean muchos los cazadores que justifican su afici&oacute;n a matar como una tradici&oacute;n &ldquo;natural&rdquo;, ya es hora de admitir que en la actualidad no hay nada de natural en destrozar la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones de Mauricio Herrera y Oswaldo Maillard, bi&oacute;logos y miembros de la Asociaci&oacute;n Civil Armon&iacute;a, en Bolivia, afirman que la captura es considerada entre la segunda y la tercera causa principal de amenaza para la supervivencia de muchas especies, despu&eacute;s de la destrucci&oacute;n de sus h&aacute;bitats a causa de la deforestaci&oacute;n. M&aacute;s del 30% de la superficie de la tierra se destina a la ganader&iacute;a industrial y, en particular en Sudam&eacute;rica, el 71% de la deforestaci&oacute;n se debe a la demanda de los productos derivados de estas explotaciones. Los pocos animales que todav&iacute;a sobreviven en libertad, y&nbsp;cuyos&nbsp;hogares no han sido sustituidos por hileras infinitas de cereales para dar de comer a los pobres cerdos, est&aacute;n acorralados por una civilizaci&oacute;n que crece de forma desmesurada obviando sus atroces consecuencias. Y cuando la deforestaci&oacute;n no llega, los cazadores entran al <em>ruedo</em> a rematar la faena.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s los pa&iacute;ses que reconocen institucionalmente los estragos medioambientales y el impacto negativo que causa la caza en la extinci&oacute;n de especies silvestres. Por ello,&nbsp;el pasado mes de enero fue Colombia la que se sum&oacute; a la prohibici&oacute;n de esta actividad para mantener a salvo a los habitantes de sus selvas y restaurar el equilibrio de sus ecosistemas, perturbados durante siglos por el hombre. Tal es la hipocres&iacute;a de la caza que cuando un hombre termina con la vida del jaguar lo denomina deporte o negocio, pero si el jaguar consigue defenderse, lo llama desgracia. Pero ambas situaciones son absolutas desgracias, totalmente evitables, que no&nbsp;tendr&iacute;an lugar si el cazador en cuesti&oacute;n se dedicase a otra actividad menos perversa.
    </p><p class="article-text">
        La vigencia de la mentalidad especista sigue respaldando la destrucci&oacute;n de la naturaleza en favor de los intereses econ&oacute;micos de algunas pocas personas. &iquest;Acaso el dinero da ox&iacute;geno? Qu&eacute; perturbador que el sistema siga anclado en esta creencia. Tan alarmante como la declaraci&oacute;n del &uacute;ltimo informe Living Planet Report 2018 de la organizaci&oacute;n WWF: &ldquo;Centro y Sudam&eacute;rica han sufrido una dram&aacute;tica disminuci&oacute;n del 89% en sus poblaciones de especies desde los a&ntilde;os 70&rdquo;. Los da&ntilde;os son irreversibles, aunque todav&iacute;a estamos a tiempo de salvar millones de vidas.
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        Pepa es una de las monas capuchinas que lograron mantenerse con vida para contarlo. A trav&eacute;s de sus ojos podemos hacernos una ligera idea del calvario que pasan estos peque&ntilde;os hasta llegar al refugio Inti Wara Yassi, en la selva boliviana. All&iacute; acogen a todos los animales que sobrevivieron cuando a punta de pistola los sacaron de sus casas.
    </p><p class="article-text">
        De los animales que no matan en el acto para ser capturados y vendidos, se estima que vive&nbsp;1 de cada 10. Es decir, que para llegar al n&uacute;mero de 500 animales vivos que acogemos en este centro de Mach&iacute;a, han muerto aproximadamente unos 5.000&ldquo;. Nena Baltazar es la directora y cofundadora del santuario Inti Wara Yassi, una organizaci&oacute;n que sostiene tres centros de rescate. Mach&iacute;a fue el primero en abrir, en el a&ntilde;o 1992; desde entonces, Nena&nbsp;pelea a diario con las consecuencias de la caza y la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat en la selva boliviana. &rdquo;Para sacar a ese animal y venderlo, primero matan a toda su familia. La gente no sabe que comprando animales fomenta tanto dolor&hellip; Aparte del sufrimiento irreparable y del trauma que les causamos, tambi&eacute;n es importante saber del peligro que para las personas supone tener un animal silvestre en casa, adem&aacute;s del da&ntilde;o que esto genera en nuestro ecosistema&ldquo;. Inti Wara Yassi abri&oacute; sus puertas con el rescate de dos monos ara&ntilde;a, un capuchino y un mono ardilla. Actualmente este centro cuida de m&aacute;s de 500 animales de diferentes especies y procedencias.
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        &ldquo;Cada animal tiene una funci&oacute;n dentro de la cadena biol&oacute;gica, y muchas de estas especies (monos, aves, parabas) son diseminadoras de semillas. Cuando sacamos un animal de la selva estamos ocasionando un desequilibrio desmedido, y a quienes afecta directamente es a nosotros&rdquo;. Como Nena explica, los animales deben estar en su h&aacute;bitat porque all&iacute; cumplen un rol fundamental en el equilibrio ecol&oacute;gico, sin olvidar que tambi&eacute;n es importante reconocer su derecho de estar all&iacute; como seres sintientes que merecen vivir.
    </p><p class="article-text">
        A Bal&uacute; le arrebataron ese derecho. Despu&eacute;s de ser testigo del asesinato de su familia, este oso de anteojos iba destinado a actuar en un circo, pero afortunadamente consiguieron incautarlo antes y enviarlo a Mach&iacute;a. La exhibici&oacute;n de animales en espect&aacute;culos o en publicidad son dos de las causas por las que animales en peligro de extinci&oacute;n como Bal&uacute; son sacados de la selva. Ahora su destino es estar cautivo de por vida. &ldquo;Es una l&aacute;stima que estando en la selva no puedan ser libres. Una vez sacas al animal de su h&aacute;bitat, en el 90% de los casos es imposible que puedan ser liberados. Primero, porque han perdido todas sus habilidades de animales silvestres necesarias para su supervivencia, como buscar comida o relacionarse con un grupo. Adem&aacute;s llegan al centro con problemas irreversibles, tanto f&iacute;sicos como ps&iacute;quicos. Es triste ver como muchos de estos animales han vivido como mascotas y est&aacute;n m&aacute;s acostumbrados a los humanos que a sus propios compa&ntilde;eros de especie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una acci&oacute;n tan absurda y cruel como recurrente es precisamente comprar a estos animales como mascotas. Los monos o los coat&iacute;es son vendidos cuando son beb&eacute;s y, m&aacute;s tarde, cuando crecen con el trauma psicol&oacute;gico y las deficiencias que les crea no estar en su h&aacute;bitat, por instinto se vuelven agresivos y son abandonados. Igual que Marley, un puma hembra vendida en el mercado negro como mascota cuando tan solo era una cachorra. Inti Wara Yassi consigui&oacute; rescatarla de la casa donde estaba encerrada en condiciones de salud lamentables. Al no haber tenido acceso a la leche materna en su etapa de crecimiento, Marley estuvo a punto de morir por las graves carencias con las que lleg&oacute; al centro.
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        Cada una de las historias es m&aacute;s triste que la anterior, pero sin duda una de las m&aacute;s desagradables es la de Bibi, una mona ara&ntilde;a con miedo a los hombres. Tras masacrar a su familia para capturarla y venderla como mascota, fue a parar a la casa de un&nbsp;hombre que abusaba sexualmente de ella. Otro de los destinos de estos animales es ser un reclamo para las fotograf&iacute;as de los turistas irresponsables que visitan estos lugares. &ldquo;Una de las &uacute;ltimas historias&nbsp;es la de dos parabas que han sido decomisadas de un hotel y que llegaron como si hubieran salido de un basurero. Llegaron tan mal que una muri&oacute; a los 20 minutos de llegar. La otra todav&iacute;a sigue en la cl&iacute;nica bajo el cuidado de los veterinarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos parabas a las que, como a tantas otras, le cortaron las alas metaf&oacute;rica y literalmente. Una pr&aacute;ctica com&uacute;n en la caza de aves ex&oacute;ticas es romperles los huesos de las alas o mutilarlas para que no puedan escapar. Desde Mach&iacute;a intentan darles la mejor vida posible. Con una alimentaci&oacute;n &oacute;ptima, cuidados y medicinas intentan que esta paraba reci&eacute;n llegada recupere su salud. Lo que nunca recuperar&aacute; ser&aacute; su libertad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombre ha hecho de la tierra un infierno para los animales, nadie se salva, ni siquiera los peque&ntilde;os insectos. Estos casos no son tan sonados como los de los grandes mam&iacute;feros pero el da&ntilde;o es igual de importante. Seg&uacute;n los decomisos efectuados por la Direcci&oacute;n General de Biodiversidad y &Aacute;reas Protegidas (DGBAP), en Bolivia al menos 120 especies son blanco del tr&aacute;fico ilegal. Mariposas, escarabajos y otras especies cruciales para la polinizaci&oacute;n y fecundaci&oacute;n de los cultivos, mueren a millones para llenar las estanter&iacute;as de los coleccionistas de Europa, Asia y Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        A este gran drama es de crucial importancia sumar el impacto de la comercializaci&oacute;n indiscriminada de colmillos de jaguar que existe en Bolivia. Despu&eacute;s de asesinar a los jaguares, sus colmillos son vendidos en el mercado chino, debido a la absurda creencia de&nbsp;que tienen propiedades afrodisiacas o como simples amuletos. En 2014 se detectaron los primeros casos a trav&eacute;s de la empresa de correos boliviana Ecobol. Hasta ahora las autoridades han incautado alrededor de 300 colmillos, lo que supone m&aacute;s de 75 jaguares muertos.
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        &ldquo;Esta &eacute;poca es tiempo de cr&iacute;as en la selva, y ahora es cuando la gente empieza a cazar animales. Solo en esta semana nos han llegado 6. Si aqu&iacute; han llegado tantos, imag&iacute;nense la de animales que est&aacute;n sacando a la venta en las ciudades&rdquo;. El problema no cesa y cada vez m&aacute;s estos centros de recepci&oacute;n y rehabilitaci&oacute;n de fauna silvestre est&aacute;n m&aacute;s desbordados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra organizaci&oacute;n no recibe apoyo del gobierno, de ninguna fundaci&oacute;n, la mayor&iacute;a de nuestros ingresos depende de las aportaciones de los voluntarios, las donaciones y las ventas de art&iacute;culos que confeccionamos aqu&iacute;. Y los gastos son extremadamente elevados&rdquo;.&nbsp; No solo hay que tener en cuenta las elevadas cantidades que necesitan estos animales para alimentarse, sino tambi&eacute;n para las operaciones quir&uacute;rgicas, las medicinas y sus nuevas jaulas. Porque es necesario remarcar que la tortura para ellos no termina cuando llegan a los centros de rescate, aqu&iacute; siguen estando en cautividad. La mayor&iacute;a de las veces estos centros no cuentan con el espacio ni con los medios econ&oacute;micos para poder dotarles de unas instalaciones &oacute;ptimas. &ldquo;Hacer este trabajo no es f&aacute;cil, es incomprendido y no hay apoyo por parte de las autoridades. A veces es dif&iacute;cil seguir, es frustrante y los cambios son peque&ntilde;os pero aqu&iacute; estamos, seguimos luchando y trabajando d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una lucha que no ser&iacute;a posible sin el trabajo de los voluntarios que vienen desde todas partes del mundo a poner su granito de arena. Desde Ibiza y Santander&nbsp;llegan Jara y Cecilia, veterinaria y primat&oacute;loga respectivamente, dos mujeres cruciales para el desarrollo &oacute;ptimo de Mach&iacute;a. &ldquo;Conlleva mucho trabajo y esfuerzo mantener a todos estos animales y siempre necesitamos ayuda, todas las personas que quieran venir a ayudarnos son bienvenidas&rdquo;. Personas como Cecilia que est&aacute; dedicando todos sus esfuerzos, experiencia y formaci&oacute;n en primatolog&iacute;a para conseguir que los capuchinos m&aacute;s agresivos y traumatizados consigan socializar y crear grupos entre ellos, algo que seg&uacute;n su experiencia es vital para atenuar su calvario.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, uno de los mayores logros conseguidos en este centro est&aacute; a una hora de caminata atravesando la selva. Llenarme de fango bajo una tormenta amaz&oacute;nica fue m&aacute;s que recompensado cuando llegu&eacute; hasta el grupo de monos ara&ntilde;a que ha conseguido ser reinsertado en la selva y vivir en libertad. Una de las mejores experiencias que he vivido nunca. D&iacute;a tras d&iacute;a, voluntarios de Mach&iacute;a hacen este arduo recorrido para asegurar su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que disfruto recordando ese momento m&aacute;gico, los dem&aacute;s animales (lagartijas, iguanas, tortugas, caimanes, armadillos, perezosos, aves, felinos, monos&hellip;) son perseguidos sin descanso. Ninguno se libra de ser v&iacute;ctima de lo que el hombre llama &ldquo;progreso&rdquo;. Para los pocos que sobreviven despu&eacute;s de las traum&aacute;ticas condiciones de aislamiento, cautiverio, transporte y maltrato, su destino es ser vendidos como el abrigo de alguna fr&iacute;vola marca de ropa, para experimentaci&oacute;n biom&eacute;dica o para ser exhibido en cualquier espect&aacute;culo o zoo, si no acaban como animal de compa&ntilde;&iacute;a. Y en el m&aacute;s positivo de los casos terminan en centros de rescate. <strong>&iquest;Qui&eacute;n necesita un meteorito teniendo algo m&aacute;s infalible y efectivo como el ser humano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El futuro ya est&aacute; aqu&iacute; y todos los malos augurios se est&aacute;n cumpliendo con creces. Se cuentan por millones los animales que necesitan un abrazo de arrepentimiento y perd&oacute;n en nombre de la humanidad, como el de Nietzsche al caballo de Tur&iacute;n. Pero estos animales silvestres no necesitan abrazos, la mayor prueba de amor es respetar su libertad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Marlene Muñoz]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2019 19:42:52 +0000]]></pubDate>
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