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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carey Gillam]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carey_gillam/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carey Gillam]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Soy periodista y así fue como Monsanto quiso arruinar mi reputación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/periodista-monsanto-quiso-arruinar-reputacion_1_1400041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfcdc424-7bde-4910-a8fb-2622172d2121_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carey Gillam"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los documentos internos de la compañía demuestran un plan de acción que incluía pagar anuncios web y publicar críticas falsas en las reseñas de Amazon</p><p class="subtitle">Monsanto investigó a periodistas, activistas e incluso a Neil Young para intentar desacreditarlos</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Como periodista con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os escribiendo sobre empresas de Estados Unidos, hay pocas estrategias de propaganda corporativa que me sorprendan. Conozco <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/documentos-Monsanto-maniobras-periodistas-activistas_0_929507410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presi&oacute;n que son capaces de ejercer</a>, y de hecho ejercen, cuando buscan salir bien en los medios o impedir noticias que consideran negativas sobre sus productos o pr&aacute;cticas empresariales.
    </p><p class="article-text">
        Pero recibir las casi 50 p&aacute;ginas de comunicaciones internas con los planes de Monsanto de ponerme a m&iacute;, y a mi reputaci&oacute;n, en el punto de mira fue algo que me sorprendi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que a la compa&ntilde;&iacute;a no le gustaba que en los 21 a&ntilde;os que he pasado escribiendo sobre la industria agroqu&iacute;mica, casi siempre para Reuters, mis art&iacute;culos citaran a esc&eacute;pticos tanto como a partidarios de las semillas gen&eacute;ticamente modificadas de Monsanto. 
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a que a la compa&ntilde;&iacute;a no le gustaba que yo escribiera sobre las crecientes preocupaciones dentro de la comunidad cient&iacute;fica por investigaciones que relacionaban a los herbicidas de Monsanto con problemas medioambientales y en la salud de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Y sab&iacute;a que la empresa no recibi&oacute; con agrado <em>Whitewash - The Story of a Weed Killer, Cancer and the Corruption of Science</em>, el libro que publiqu&eacute; en 2017 contando lo que hac&iacute;a la empresa para silenciar o manipular hallazgos cient&iacute;ficos relacionados con su negocio de herbicidas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nunca imagin&eacute; es que eso justificara que en Monsanto hubiera un plan de acci&oacute;n dise&ntilde;ado espec&iacute;ficamente para atacarme.
    </p><p class="article-text">
        Los registros de la compa&ntilde;&iacute;a que recib&iacute; muestran varias acciones. Uno de los planes de Monsanto consist&iacute;a en pagar por anuncios online para que si alguien pon&iacute;a mi nombre en el buscador, apareciera al principio de los resultados un blog sobre m&iacute; escrito por la empresa. En las comunicaciones internas tambi&eacute;n se habla de la necesidad de generar temas de debate sobre m&iacute; que puedan ser usados &ldquo;por terceros&rdquo;. Adem&aacute;s, Monsanto produjo un v&iacute;deo para amplificar la propaganda dise&ntilde;ada por la compa&ntilde;&iacute;a en torno a mi persona y mi trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del 'Proyecto Acicalamiento', en Monsanto hab&iacute;a hasta una hoja de c&aacute;lculo con mi nombre. El &ldquo;plan para el Libro de Carey Gillam&rdquo; enumera m&aacute;s de 20 puntos, incluyendo un debate sobre las cosas que podr&iacute;a hacer la compa&ntilde;&iacute;a para que terceras personas publicasen rese&ntilde;as sobre mi libro <em>Whitewash</em>.
    </p><p class="article-text">
        En los documentos se puede ver que Monsanto contrat&oacute; los servicios de FTI Consulting, con sede en la ciudad de Washington, para que la ayudara en su objetivo. FTI es la empresa que sali&oacute; en las noticias a principios de 2019 despu&eacute;s de que una de sus empleadas se hiciera pasar por periodista durante el juicio por el Roundup [el herbicida de Monsanto] y el c&aacute;ncer que se celebr&oacute; en marzo en San Francisco. La mujer fingi&oacute; estar escribiendo sobre el juicio, conocido como el caso Hardeman contra Monsanto, pero su verdadero objetivo era sugerir argumentos favorables a Monsanto a los periodistas que s&iacute; lo estaban cubriendo de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Adam Cubbage, director senior de comunicaciones estrat&eacute;gicas de FTI, fue la persona que en septiembre de 2017 (un mes antes de la publicaci&oacute;n de <em>Whitewash</em>) escribi&oacute; un correo electr&oacute;nico a los empleados de Monsanto con un listado de &ldquo;cosas a hacer&rdquo; antes del lanzamiento del libro. Entre ellas, desarrollar un &ldquo;sistema de alertas&rdquo; para exponer los &ldquo;problemas en la argumentaci&oacute;n&rdquo; del libro y publicar enlaces a la p&aacute;gina de Amazon donde la gente, supuestamente, podr&iacute;a publicar rese&ntilde;as negativas del libro. El plan tambi&eacute;n propon&iacute;a reclutar a &ldquo;clientes del sector industrial y del agr&iacute;cola&rdquo; para publicar rese&ntilde;as que usaran los argumentos de Monsanto.
    </p><p class="article-text">
        El plan se ejecut&oacute; un fin de semana en Amazon. El libro se acababa de publicar y de repente aparecieron decenas de &ldquo;cr&iacute;ticos&rdquo; con rese&ntilde;as de una sola estrella usando argumentos y palabras sospechosamente similares. El intento no tuvo demasiado &eacute;xito porque Amazon elimin&oacute; muchas de esas cr&iacute;ticas al considerarlas falsas o inadecuadas (el libro gan&oacute; el Premio Rachel Carson de la Sociedad de Periodistas Ambientales y otros dos premios literarios).
    </p><p class="article-text">
        Desde FTI, Cubbage tambi&eacute;n pidi&oacute; como &ldquo;acci&oacute;n inmediata&rdquo; pagar para que &ldquo;un post ya escrito del blog sobre Carey Gillam aparezca en la b&uacute;squeda de Google 'Monsanto Glifosato Carey Gillam'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nombre en clave, &ldquo;Proyecto Acicalamiento&rdquo;, es la referencia interna corporativa que Monsanto us&oacute; para los planes de proteger ante cualquier amenaza, incluidos cient&iacute;ficos y periodistas, su negocio de glifosatos y de herbicidas Roundup. 
    </p><p class="article-text">
        Otras preocupaciones de Monsanto tambi&eacute;n recibieron nombres en clave. Seg&uacute;n una declaraci&oacute;n del ex abogado de Monsanto Todd Rands (ahora trabaja para FTI), los intentos de la empresa para defenderse en el juicio por su responsabilidad en la contaminaci&oacute;n con PCB [policlorobifenilos] recibieron el nombre de &ldquo;Proyecto Chrome&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los registros de Monsanto que recib&iacute; forman parte del archivo de comunicaciones que la corte orden&oacute; entregar a la empresa durante el caso originado con la denuncia de miles de v&iacute;ctimas de c&aacute;ncer que vinculan sus enfermedades con la exposici&oacute;n a herbicidas Roundup. Estos documentos internos dejan al descubierto a&ntilde;os de manejos por parte de Monsanto para manipular las evidencias cient&iacute;ficas sobre el Roundup, estrategias de varios niveles dise&ntilde;adas para crear y controlar la opini&oacute;n p&uacute;blica sobre los herbicidas Roundup m&aacute;s vendidos de Monsanto.
    </p><p class="article-text">
        Monsanto tambi&eacute;n ten&iacute;a un plan de acci&oacute;n para desacreditar al Centro Internacional de Investigaciones sobre el C&aacute;ncer (CIIC) cuando en marzo de 2015 el grupo cient&iacute;fico clasific&oacute; al glifosato, el qu&iacute;mico clave del Roundup, como probable cancer&iacute;geno humano. Su &ldquo;plan de preparaci&oacute;n y combate&rdquo; para el CIIC estaba dise&ntilde;ado incluso antes de que la agencia publicara su clasificaci&oacute;n de glifosato.
    </p><p class="article-text">
        Los correos electr&oacute;nicos de la compa&ntilde;&iacute;a tambi&eacute;n mencionan brevemente las presiones que la empresa ejerci&oacute; en Reuters mientras yo trabajaba en la agencia de noticias. En Monsanto estaban totalmente satisfechos cuando los art&iacute;culos destacaban sus nuevos productos, la difusi&oacute;n de su tecnolog&iacute;a de semillas, o alguna de sus &uacute;ltimas expansiones. Pero si en una de mis cr&oacute;nicas yo citaba a alguna persona cr&iacute;tica o alguna investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que Monsanto no consideraba v&aacute;lida, la empresa se quejaba repetidamente ante los editores, malgastando el tiempo y los recursos de la redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un art&iacute;culo que escrib&iacute; para Reuters en septiembre de 2015, el responsable de relaciones con medios de Monsanto Sam Murphey escribi&oacute; un correo electr&oacute;nico explicando como &eacute;l y sus colegas &ldquo;compart&iacute;an colectivamente el dolor de cabeza Carey&rdquo;. Con el t&iacute;tulo <em>Trabajadores de EEUU denuncian que el herbicida de Monsanto les provoc&oacute; c&aacute;ncer</em>, mi cr&oacute;nica hablaba sobre el creciente n&uacute;mero de demandas presentadas contra Monsanto por el c&aacute;ncer del Roundup. &ldquo;Seguimos presionando a sus editores con mucha insistencia cada vez que podemos&rdquo;, escribi&oacute; Murphey a sus colegas despu&eacute;s de mi art&iacute;culo. &ldquo;Todos esperamos el d&iacute;a en que la cambien de secci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No parece que mi partida de Reuters haya servido para aliviar la irritaci&oacute;n de Monsanto. Tras dejar la agencia a finales de octubre de 2015 me un&iacute; a US Right to Know, una ONG que trabaja por la transparencia en la industria alimentaria; y en enero de 2016 comenc&eacute; a escribir <em>Whitewash</em>. Poco despu&eacute;s, en un correo electr&oacute;nico de mayo de 2016, Monsanto se refer&iacute;a a m&iacute; como &ldquo;un grano en el culo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos documentos internos de Monsanto son solo una peque&ntilde;a parte de una abundancia de registros similares en los que, seg&uacute;n me dicen, mi nombre aparece de una o de otra manera. Una peque&ntilde;a huella del amplio ataque que la compa&ntilde;&iacute;a ha lanzado contra m&iacute;. En las redes sociales soy troleada constantemente por personas relacionadas con Monsanto, en muchos casos diciendo aut&eacute;nticos disparates sobre m&iacute; y sobre la ONG US Right to know.
    </p><p class="article-text">
        Los aliados de Monsanto han acosado una y otra vez a los editores de publicaciones en las que salen mis art&iacute;culos y han presionado a los organizadores de conferencias y seminarios web en los que se habla de mi trabajo para que me excluyeran. En una jugada especialmente infantil, un empleado de FTI intent&oacute; interrumpirme durante uno de los juicios de c&aacute;ncer por el Roundup de Monsanto en California.
    </p><p class="article-text">
        Yo soy solo una persona, una periodista que trabaja desde casa en el medio oeste americano y hace malabares con tres ni&ntilde;os y fechas de entrega poco planificables. Saber que una corporaci&oacute;n multimillonaria dedic&oacute; tanto tiempo y recursos a buscar una forma de boicotearme es aterrador.
    </p><p class="article-text">
        La verdad y la transparencia son bienes muy valiosos, los cimientos del conocimiento que todos necesitamos y merecemos sobre el mundo en el que vivimos. Sin la verdad es imposible saber a qu&eacute; riesgos nos enfrentamos, c&oacute;mo debemos proteger a nuestras familias y nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        La verdad se muere cuando las empresas ejercen de una forma tan intensa su poder para silenciar al mensajero, modificar lo que se dice y manipular la opini&oacute;n p&uacute;blica. Y eso es algo que deber&iacute;a asustarnos a todos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carey Gillam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/periodista-monsanto-quiso-arruinar-reputacion_1_1400041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2019 18:42:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Monsanto]]></media:keywords>
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