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    <title><![CDATA[elDiario.es - Teresa Fuentes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/teresa_fuentes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Teresa Fuentes]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Frenar la espiral de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/frenar-espiral-odio_132_12584884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99264b0d-e03d-4442-8672-cefec368a68a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frenar la espiral de odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El Gobierno regional ha sucumbido a todas las peticiones de Vox: un partido que no forma parte del equipo de gobierno y, sin embargo, marca la agenda política. ¿Hasta dónde va a ceder el Partido Popular?</p></div><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia Vox ha decidido poner a los menores migrantes en el centro de su actividad pol&iacute;tica utilizando de nuevo la demagogia. En sus &uacute;ltimas declaraciones, en las que exige el cierre de los centros de menores y someterlo a refer&eacute;ndum, Antelo ha usado argumentos que demuestran una total ignorancia y una carencia absoluta de moral.
    </p><p class="article-text">
        No se puede someter a refer&eacute;ndum la obligatoriedad de proteger a los menores por parte de la Comunidad Aut&oacute;noma. As&iacute; lo marca la Ley y as&iacute; lo ha manifestado el propio Gobierno regional. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es cierto que haya centros exclusivos de menores extranjeros. Estos dispositivos de acogida no distinguen por nacionalidad y en ellos conviven ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con dos caracter&iacute;sticas: son menores de edad y no cuentan con una familia que pueda darles acogida y cuidados necesarios. Hay menores que han nacido en Espa&ntilde;a cuya custodia ha sido retirada, temporal o definitivamente, y no han podido ser acogidos por su familia extensa. Hay menores nacidos fuera del territorio nacional, pero que han migrado solas y solos, y menores que han perdido a sus progenitores en la ruta migratoria. Los centros se distinguen entre los de reforma y los de protecci&oacute;n. No por la nacionalidad de los menores residentes.
    </p><p class="article-text">
        Antelo afirma que hay menores que dicen serlo, pero que no lo son verdaderamente y que hay que hacerles pruebas periciales. La realidad es que esto ya se hace: la Polic&iacute;a Nacional cuenta con un equipo especializado que trabaja en estrecha colaboraci&oacute;n con los centros m&eacute;dicos para recabar y enviar al Ministerio Fiscal todas las pruebas que permitan determinar la edad de la manera m&aacute;s fiable posible, con un procedimiento completo y garante que incluye &nbsp;valoraci&oacute;n de la apariencia f&iacute;sica del menor, documentaci&oacute;n aportada de pa&iacute;s de origen, una entrevista individualizada y, por supuesto, pruebas m&eacute;dicas pertinentes. Tras el correspondiente an&aacute;lisis, la resoluci&oacute;n de Fiscal&iacute;a determinar&aacute; si se considera menor o mayor de edad.
    </p><p class="article-text">
        Esgrimen tambi&eacute;n el argumento de la devoluci&oacute;n a los pa&iacute;ses de origen. El Gobierno regional no puede llegar a acuerdos internacionales con terceros pa&iacute;ses, una competencia exclusiva del Estado. Es una propuesta vac&iacute;a de contenido que s&oacute;lo sirve para crispar el ambiente. La Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o establece el inter&eacute;s superior del menor como principio rector de las pol&iacute;ticas. Antelo demuestra su nulo conocimiento sobre la legislaci&oacute;n regional, nacional e internacional, una caracter&iacute;stica preocupante en alguien que quiere gobernar.
    </p><p class="article-text">
        No solo hablo como secretaria general de CCOO, sino tambi&eacute;n como integrante de la Asociaci&oacute;n Amigos de Ritsona. Este verano hemos ido a Melilla a documentar y comprobar en terreno la situaci&oacute;n de la valla fronteriza, donde hemos sido testigos directos del drama de menores no acompa&ntilde;ados que intentan cruzar a Espa&ntilde;a para conseguir una vida mejor.
    </p><p class="article-text">
        En todo este proceso pol&iacute;tico no s&oacute;lo es responsable Vox. Diversos actores podr&iacute;an actuar para frenar esta espiral reaccionar&iacute;a. La Fiscal&iacute;a puede supervisar la labor de la Administraci&oacute;n en materia de protecci&oacute;n del menor e impugnar las actuaciones que vulneren el inter&eacute;s superior de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Adem&aacute;s, pueden perseguir los delitos de odio. Desde CCOO RM les pedimos valent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno regional ha sucumbido a todas las peticiones de Vox: un partido que no forma parte del equipo de gobierno y, sin embargo, marca la agenda pol&iacute;tica. &iquest;Hasta d&oacute;nde va a ceder el Partido Popular? Para Vox nunca va a ser suficiente. Hay l&iacute;neas rojas, como la protecci&oacute;n de los menores, que el PP no deber&iacute;a cruzar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fbfbfb;">Los problemas de los menores de edad en la regi&oacute;n son otros. En Espa&ntilde;a el 34,6% de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as est&aacute; en situaci&oacute;n de pobreza, pero en la Regi&oacute;n de Murcia esta tasa se eleva al 45%, siendo una de las comunidades espa&ntilde;olas que lidera esta triste estad&iacute;stica. El porcentaje de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que reciben beca comedor es de un escu&aacute;lido 2%, cuando en el resto del estado la media es del 15%. Por otro lado, seg&uacute;n un informe de 2023, el 89% de los j&oacute;venes extutelados trabaja, estudia, o hace ambas cosas al alcanzar la mayor&iacute;a de edad. Mientras que la tasa de emancipaci&oacute;n en Espa&ntilde;a se retrasa cada vez m&aacute;s, estos j&oacute;venes deben ser aut&oacute;nomos al cumplir los 18 a&ntilde;os, y as&iacute; lo hace la inmensa mayor&iacute;a. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fbfbfb;">Nuestra econom&iacute;a (agricultura, servicios, sector de los cuidados) la sostienen miles de personas migrantes, con cuyo trabajo mantienen el sistema productivo de la Regi&oacute;n de Murcia. Y los millones de ni&ntilde;os que no han nacido en los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os van a tener que ser sustituidos por los hijos e hijas de personas que vendr&aacute;n de otros pa&iacute;ses. En la actualidad hay m&aacute;s de nueve millones de pensionistas, pero la previsi&oacute;n es que para el a&ntilde;o 2050 tengamos 15 millones. Solo se sostendr&aacute; el sistema p&uacute;blico de pensiones si vienen migrantes a trabajar en nuestro pa&iacute;s.</span><span class="highlight" style="--color:#fbfbfb;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:#fbfbfb;">Resulta fundamental regularizar a estas personas, esenciales para mantener el mercado laboral y el sistema p&uacute;blico de pensiones, y luchar contra la explotaci&oacute;n laboral, porque un d&iacute;a estas personas se cansar&aacute;n de la explotaci&oacute;n y la clandestinidad, dejar&aacute;n de ir a trabajar y, por supuesto, CCOO RM estar&aacute; ah&iacute;, respald&aacute;ndolas. Tendremos un verdadero problema. Y echamos de menos las voces del empresariado defendiendo a sus personas trabajadoras de los ataques de la extrema derecha. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#fbfbfb;">Pol&iacute;ticos de la Regi&oacute;n de Murcia: paren esta espiral de odio, recapaciten, entiendan que en el futuro va a seguir viniendo inmigraci&oacute;n. No la rechacen: gobiernen el proceso, int&eacute;grenla. Es humano, es imparable y es necesario hacerlo.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/frenar-espiral-odio_132_12584884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Sep 2025 04:00:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mayor drama humanitario de Europa después de la II Guerra Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mayor-drama-humanitario-europa-despues-ii-guerra-mundial_1_8622200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9031784b-d737-431e-a9a3-b478c05bc3ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mayor drama humanitario de Europa después de la II Guerra Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las personas con enfermedades mentales provocadas por la desesperación de no saber cuándo terminará esta situación, siguen autolesionándose o intentando acabar con su vida, entre ellos, algunos menores"</p></div><p class="article-text">
        Paseamos por las calles de Mitilene donde estamos alojados. Las luces navide&ntilde;as, comercios y villancicos que suenan en el puerto te hacen creer, por unos segundos, que todo est&aacute; bien; no hay ni rastro de personas refugiadas. No deja de sorprendernos c&oacute;mo ha cambiado la ciudad en este tiempo. La &uacute;ltima vez que Amigos de Ritsona visitamos Lesbos era diciembre 2019. Rara era la semana que cuando hac&iacute;a buen tiempo llegaban a sus costas familias enteras buscando un lugar donde ponerse a salvo y por fin dejar de huir del horror y la miseria.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de septiembre de 2020 ardi&oacute; el campo de personas refugiadas de Moria. Este hecho, que en un principio pensamos que podr&iacute;a ser un halo de esperanza para las m&aacute;s de 16.000 personas que malviv&iacute;an en el campo, supuso un retroceso m&aacute;s. Durante varias semanas estuvieron sobreviviendo en las calles de la isla; mientras ACNUR, dirigido por el Gobierno griego, sacaba cientos de tiendas de campa&ntilde;as con su logotipo (algo que no hizo en el antiguo campo de Moria cuando miles de personas dorm&iacute;an a la intemperie), y las instalaba en el nuevo campo de Kara Tepe, al lado del mar y alejado lo suficiente del centro de la ciudad para que no molesten a los lugare&ntilde;os y turistas. Un campo de detenci&oacute;n que nos recuerda a una &eacute;poca no tan lejana que lejos de darnos verg&uuml;enza lentamente se empieza a reproducir en esta Europa insolidaria.
    </p><p class="article-text">
        Si eres una ONG y quieres ayudar, tienes que ser c&oacute;mplice y firmar con el Gobierno heleno un contrato de confidencialidad. En caso contrario, no eres bienvenida y por supuesto, que no se te ocurra documentar qu&eacute; est&aacute; pasando en estos campos de detenci&oacute;n o ser&aacute;s arrestado si te pillan echando fotos. Mientras tanto, en su interior, las personas con enfermedades mentales provocadas por la desesperaci&oacute;n de no saber cu&aacute;ndo terminar&aacute; esta situaci&oacute;n, siguen autolesion&aacute;ndose o intentando acabar con su vida. Entre ellos, algunos menores.
    </p><p class="article-text">
        Al resto de personas refugiadas que ahora no est&aacute;n en la isla, el Gobierno griego les dio un permiso para irse a Atenas. Parte de esas 43.000 personas fueron posteriormente acogidas por Alemania y los dem&aacute;s siguen malviviendo en las calles de esta ciudad griega, expuestas a todo tipo de abusos, violaciones, pederastia, drogadicci&oacute;n, agresiones, etc, con la &uacute;nica ayuda de organizaciones independientes que les echan una mano para tramitar sus papeles, les dan un plato de comida caliente y cuando hay espacio, algo muy complicado en estos momentos, les ofrecen cobijo para pasar la noche. Mientras tanto, las mafias est&aacute;n sacando una buena tajada de esto, aprovechando la desesperaci&oacute;n de estas personas para hacer negocio. Resulta desolador que sea la &uacute;nica v&iacute;a de salida que los gobiernos de la Uni&oacute;n Europea le han dejado para intentar llegar a un lugar seguro.
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                Puerto de Mitilene                            </span>
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        Llama la atenci&oacute;n al pasear por el puerto de Mitilene ver los barcos de la guardia costera. No es casual que de un tiempo a esta parte no lleguen m&aacute;s familias a las costas de Lesbos; pero no pens&eacute;is bien y cre&aacute;is que los conflictos b&eacute;licos han terminado, que ya no hay hambrunas o que la gente ya no es perseguida por su etnia, condici&oacute;n sexual o ideales pol&iacute;ticos, nada m&aacute;s lejos de la realidad. La UE se encarga de dotar de una partida econ&oacute;mica suficiente para que Frontex (Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas) haga de muro de contenci&oacute;n en el mar e impida que las personas que intentan poner su vida y la de sus peques a salvo sean devueltas a Turqu&iacute;a; incluso aquellas que han tocado suelo griego o han pedido asilo, una vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como relata en su p&aacute;gina Aegean Boat Report, estas fechas est&aacute;n siendo las m&aacute;s mort&iacute;feras en el Mar Egeo, tan solo en el d&iacute;a de navidad 28 personas murieron ahogadas en el mar, entre ellas, un beb&eacute; de tan solo 1 a&ntilde;o. Podr&iacute;amos escandalizarnos pero ya ni siquiera nos sorprende. Tocar esta realidad de tan cerca te hace desconfiar de los gobiernos; de todos, porque en lugar de arremangarse y ponerse de una vez por todas a intentar acabar con el profundo sufrimiento de miles de personas, les dificultan cada vez m&aacute;s que puedan llegar de forma segura a nuestras costas y poner as&iacute; su vida a salvo.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; alg&uacute;n d&iacute;a estas vidas importen y la ciudadan&iacute;a europea nos quitemos la venda que nos impide ver el mayor drama humanitario en Europa despu&eacute;s de la II Guerra Mundial. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/mayor-drama-humanitario-europa-despues-ii-guerra-mundial_1_8622200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Dec 2021 05:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primero de Mayo: lo urgente y lo importante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mayo-urgente-importante_132_7884314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9273396c-6add-474d-a622-393f39a6a1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primero de Mayo: lo urgente y lo importante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos en una Región devastada, como muchas en esta pandemia, pero con la particularidad de que Murcia es la tercera comunidad con los salarios más bajos de todo el país, algo que influye de manera directa en la calidad de vida de la ciudadanía</p></div><p class="article-text">
        Este 1 de mayo de 2021 tambi&eacute;n va a ser diferente. Limitados por las restricciones que nos obliga la pandemia, vamos a ver reducido el aforo para asistir a la movilizaci&oacute;n del D&iacute;a Internacional del Trabajador/a. Una l&aacute;stima, ya que este Primero de Mayo deber&iacute;amos inundar las calles para reivindicar todo lo que necesitamos la clase trabajadora despu&eacute;s de esta crisis laboral sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia han pasado muchas cosas en este &uacute;ltimo a&ntilde;o convulso que nos ha hecho plantearnos qu&eacute; sociedad tenemos y qu&eacute; futuro nos espera. Una Regi&oacute;n sostenida en gran parte por el sector servicios, uno de los m&aacute;s devastados en esta crisis, que ha dejado a miles de personas en situaci&oacute;n de ERTE, cobrando el 70% de lo que legalmente estaban cobrando, ya que la parte en &ldquo;B&rdquo; que cobraban por trabajar m&aacute;s horas de las establecidas en su contrato no computan para percibir las prestaciones del SEPE. Adem&aacute;s, algunas de estas personas han visto como las prestaciones han llegado tarde o estaban bastante alejadas del salario m&iacute;nimo interprofesional (SMI), ya que hablamos de contratos parciales en un sector ya de por s&iacute; precarizado y en el que muchas categor&iacute;as profesionales se incrementaron con la subida del SMI.
    </p><p class="article-text">
        Y es que hay d&iacute;as que el trabajo se hace cuesta arriba: cuando ves c&oacute;mo llegan trabajadores y trabajadoras a la Federaci&oacute;n de Servicios de CCOO, algunas de ellas mayores de 50 a&ntilde;os, pidiendo que les ayudemos ya que su sueldo es el &uacute;nico que entra en casa y no han cobrado su prestaci&oacute;n. Unas veces la pareja puede estar en desempleo; otras veces puede estar trabajando, pero no le han sacado del ERTE, y le han dicho que &ldquo;es lo que hay&rdquo; o tienen miedo a que les despidan ya que es el &uacute;nico ingreso que entra en la unidad familiar. Por no hablar de los ERTE que se est&aacute;n convirtiendo en ERE y est&aacute;n dejando a miles de personas en situaci&oacute;n de desempleo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en una Regi&oacute;n devastada, como muchas en esta pandemia, pero con la particularidad de que Murcia es la tercera comunidad con los salarios m&aacute;s bajos de todo el pa&iacute;s, algo que influye de manera directa en la calidad de vida de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y no es algo a destacar para ir en contra de la gesti&oacute;n de este Gobierno. Solo hay que asomarse a &ldquo;las colas del hambre&rdquo;: personas que hasta ahora nunca hab&iacute;an pedido ayuda, que no estaban en exclusi&oacute;n social y que ahora se han visto obligadas a hacer uso del comedor social por primera vez en su vida despu&eacute;s de haber perdido su empleo. Basta con observar un poco para darnos cuenta de que el perfil de las personas que recurren a la caridad ha cambiado. Ya no solo est&aacute;n las personas que han tenido la mala suerte de estar en situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n social, ahora tambi&eacute;n est&aacute;n las personas que, hasta hace poco, pertenec&iacute;an a la clase media, pod&iacute;an ser autosuficientes y mantener a su familia.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podemos obviar la nefasta gesti&oacute;n de nuestros gobernantes. &iquest;C&oacute;mo es posible que se permita que existan estas colas del hambre mientras el Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV), una herramienta que se cre&oacute; para ayudar a miles de familias que malviven bajo el umbral de la pobreza, solo se haya ejecutado el 40% del presupuesto anual? En la Regi&oacute;n solo se han beneficiado 22.439 familias, una de las comunidades aut&oacute;nomas con una de las tasas de pobreza m&aacute;s altas de Espa&ntilde;a, y sin embargo, esta cobertura es del 5,7%, por debajo de la media nacional que se sit&uacute;a en el 6,4%, debido a la falta de voluntad pol&iacute;tica que no ha sido capaz de solventar la complejidad del procedimiento y los requisitos tan estrictos, no adapt&aacute;ndose a la realidad e incluyendo la renta del 2019 donde todav&iacute;a no hab&iacute;a impactado la pandemia, tal y como ha denunciado la Asociaci&oacute;n de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.
    </p><p class="article-text">
        Y fuera de lo que piense una minor&iacute;a acomodada, las personas no quieren caridad. Lo que necesitamos son empleos que nos permitan vivir dignamente. Mientras la clase pol&iacute;tica se mira el ombligo y no atiende lo urgente, miles de personas sufren la desesperaci&oacute;n por ver qu&eacute; comer&aacute;n ma&ntilde;ana ellos y su familia.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ser&aacute; un 1 de mayo at&iacute;pico, pero no debemos conformarnos y reivindicar este d&iacute;a en nuestros balcones, ya sea a trav&eacute;s de carteles, s&aacute;banas o lo que cada cual quiera, que queremos un empleo digno y de calidad. Quiz&aacute;s, a trav&eacute;s de las reivindicaciones, los que nos gobiernan se centrar&iacute;an en lo urgente y lo importante.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mayo-urgente-importante_132_7884314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Apr 2021 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Primero de Mayo: lo urgente y lo importante]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25N, la pandemia que no cesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/25n-pandemia-no-cesa_132_6457028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0da282d3-eec8-425a-b4f4-10358a946565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="25N, la pandemia que no cesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres que son insultadas, acosadas y violadas. Que sufren por tener que acceder al chantaje de los intermediarios si quieren mantener su empleo, y con la amenaza de que si denuncian serán deportadas a sus países de origen. Mujeres jornaleras que, en algunos casos, han sido violadas en varias ocasiones</p></div><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como &laquo;todo acto de violencia de g&eacute;nero que resulte o pueda tener como resultado un da&ntilde;o f&iacute;sico, sexual, psicol&oacute;gico o econ&oacute;mico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacci&oacute;n o la privaci&oacute;n arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida p&uacute;blica como en la privada&raquo;, reconoci&eacute;ndolo como una pandemia que afecta al 55&nbsp;% de la poblaci&oacute;n mundial, habiendo sido hasta un 70&nbsp;% de las mujeres v&iacute;ctimas de esa violencia en alg&uacute;n momento de su vida. &#8203;
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia contra las mujeres ejercida por raz&oacute;n de su sexo encontrar&iacute;a su ra&iacute;z en las hist&oacute;ricas relaciones de poder entre hombre y mujer, en el modelo social patriarcal que ha propiciado relaciones de dominio de &eacute;ste sobre ella, la desigualdad entre sexos y la discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia contra las mujeres se da desafortunadamente en muchos &aacute;mbitos, entre ellos, el laboral.
    </p><p class="article-text">
        En julio de2018 CCOO denunci&oacute; casos graves de acoso sexual a algunas temporeras de Albacete. Ese mismo a&ntilde;o se destapaba el caso de las violaciones de derechos que sufr&iacute;an las mujeres que recolectaban los frutos rojos en Huelva. Y en septiembre de 2020 CCOO denunciaba en el campo de Cartagena (Murcia) los abusos laborales y la situaci&oacute;n de acoso sexual y hasta de agresi&oacute;n sexual que est&aacute;n sufriendo trabajadoras marroqu&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        Estos casos son los que han salido a la luz p&uacute;blica gracias a la valent&iacute;a de estas mujeres, todas ellas en situaciones de extrema vulnerabilidad. Mujeres indefensas que no conocen el idioma, que est&aacute;n solas, muchas de ellas en situaci&oacute;n irregular y que vienen con mucha necesidad y con el temor a perder un puesto de trabajo que es el &uacute;nico sustento para ellas y sus familias. Se ven abocadas a dar el paso porque no hay un sistema establecido que las proteja. Pero estos casos son solo la punta del iceberg de lo que est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad como la nuestra donde se abandera la lucha por la defensa de los derechos de las mujeres es intolerable que hagamos o&iacute;dos sordos, neguemos la evidencia y tengamos que exponer a las v&iacute;ctimas a denunciar. Mujeres que son insultadas, acosadas y violadas. Que sufren por tener que acceder al chantaje de los intermediarios si quieren mantener su empleo, y con la amenaza de que si denuncian ser&aacute;n deportadas a sus pa&iacute;ses de origen. Mujeres jornaleras que, en algunos casos, han sido violadas en varias ocasiones. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ha llegado el&nbsp;momento, aunque llegamos tarde, de ir al origen de estos abusos tanto laborales como sexuales, repensar las condiciones laborales que tienen estas mujeres migrantes y ponerle soluci&oacute;n. No podemos seguir manteniendo un sector con personas que no tienen contrato, algunas de ellas en situaci&oacute;n irregular y que no conocen sus derechos m&aacute;s b&aacute;sicos, un caldo de cultivo propicio para todo tipo de abusos. Un empleo que demanda mano de obra barata y que se cubre con personas que huyen de la pobreza en sus pa&iacute;ses de origen. Una incontrolada cadena de subcontrataciones est&aacute; detr&aacute;s de toda esta situaci&oacute;n de precariedad, abuso, acoso y agresi&oacute;n sexual a estas temporeras. Deber&iacute;a sonrojarnos que estos abusos est&eacute;n ocurriendo en nuestras ciudades, y que no haya un inter&eacute;s real por erradicar esta lacra social. Ese doble rasero con el que no se protege los derechos de las personas migrantes al mismo tiempo que les necesitamos para recoger nuestras cosechas dice mucho del tipo de sociedad que, con nuestras acciones, estamos conformando.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n para un tema de g&eacute;nero es poner medidas de igualdad, protocolos frente al acoso y dar formaci&oacute;n en igualdad a las partes que no los tengan.
    </p><p class="article-text">
        Es responsabilidad de las empresas establecer medidas para evitar la explotaci&oacute;n laboral y el acoso y abuso sexual en los centros de trabajo. La Administraci&oacute;n debe de asumir su responsabilidad en materia de derechos sociales y laborales, articulando medidas para garantizar los derechos laborales m&aacute;s b&aacute;sicos, fortaleciendo a la Inspecci&oacute;n de trabajo para que act&uacute;e y sancione a estas empresas, coordin&aacute;ndose todas las partes implicadas con los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado para que estos abusos cesen y paguen aquellos que lo han cometido.
    </p><p class="article-text">
        Es una verg&uuml;enza que esto est&eacute; ocurriendo en pleno siglo XXI y que los respectivos gobiernos no est&eacute;n haciendo nada para erradicar estas pr&aacute;cticas tan deplorables.
    </p><p class="article-text">
        *<em>Teresa Fuentes es la secretaria de la Federaci&oacute;n de Servicios de CCCOO de la Regi&oacute;n de Murcia</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/25n-pandemia-no-cesa_132_6457028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2020 05:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25N, la pandemia que no cesa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mitad de todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/mitad_132_6033285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/980e5dff-443c-45e3-bd0c-f51ea9c7dae0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mitad de todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo es posible que siendo el único sector que concentra más empleo femenino que masculino, las mujeres cobren menos que los hombres, en concreto y en la Región de Murcia 5.533 euros menos al año</p></div><p class="article-text">
        La crisis de la COVID-19 ha eclipsado el foco de la discriminaci&oacute;n laboral que experimentan en muchos casos las mujeres porque lo ocurrido ha sido extraordinario, pero no podemos olvidar las miles de situaciones que siguen ocurriendo en el &aacute;mbito del trabajo y que, si no estamos atentas, puede ser que se vuelvan, si cabe, m&aacute;s invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que da igual los a&ntilde;os que pasen, las mujeres seguimos sufriendo numerosas formas de discriminaci&oacute;n laboral que siguen pesando como una losa que condiciona nuestra vida, pero que apenas se ve.
    </p><p class="article-text">
        Algunas cifras deber&iacute;an sonrojarnos. En la Regi&oacute;n de Murcia, la mayor parte de las contrataciones a tiempo parcial son para las mujeres -un 25%- mientras que en el caso de los hombres es un 7%. Se trata de una parcialidad que, en la mayor&iacute;a de los casos, es indeseada, algo que tambi&eacute;n sucede cuando hablamos de contratos temporales, cifra es superior en las mujeres que en los hombres. Tambi&eacute;n estamos infrarrepresentadas en los puestos y niveles m&aacute;s altos, seg&uacute;n los datos de la EPA del cuarto trimestre del 2019, 11.100 hombres ocupan puestos de direcci&oacute;n y gerencia frente a 3.700 mujeres, pese a ser mayor&iacute;a entre la poblaci&oacute;n activa con estudios superiores.
    </p><p class="article-text">
        La realidad a d&iacute;a de hoy es que las mujeres seguimos teniendo peores condiciones laborales que los hombres. Seguimos teniendo una vida laboral m&aacute;s corta y con mayor dificultad para promocionar en la empresa debido a la maternidad, al tiempo que las responsabilidades del cuidado de las personas dependientes siguen recayendo en nosotras. Tambi&eacute;n tenemos ingresos inferiores a los de los hombres, tanto en el salario base como en los complementos salariales que tanto influyen en la brecha salarial, sin olvidar que este lastre nos condicionar&aacute; hasta cobrar la pensi&oacute;n por jubilaci&oacute;n, una de las brechas m&aacute;s profundas que marcan la diferencia salarial.
    </p><p class="article-text">
        El sector servicios ocupa en nuestra regi&oacute;n el 68% de la poblaci&oacute;n ocupada, de &eacute;stos, el 55% son mujeres y el 45% son hombres. Son las personas que trabajan en el comercio, hosteler&iacute;a, actividades financieras, art&iacute;sticas, administrativas, sanitarias y de servicios sociales, empleadoras de personal domestico, entre otras. En definitiva, todas las personas que nos dan servicio cuando lo necesitamos. Pero c&oacute;mo es posible que siendo el &uacute;nico sector que concentra m&aacute;s empleo femenino que masculino, las mujeres cobren menos que los hombres, en concreto y en la Regi&oacute;n de Murcia 5.533 euros menos al a&ntilde;o. Seg&uacute;n la encuesta anual de estructura salarial publicada por el INE en junio de&nbsp; 2019, los hombres en el sector servicios ganaron una media de 23.599 euros, mientras que las mujeres apenas llegaron a los 18.066 euros.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s ahora no sea el momento, pero llegar&aacute;. De forma obligada tendremos que abordar de manera ineludible la precariedad en el empleo de las mujeres, la eliminaci&oacute;n de los roles de g&eacute;nero que hacen que las mujeres sigamos siendo las responsables de las tareas de cuidados, el fin de la brecha salarial y la consciencia de que lo que nos corresponde no es m&aacute;s que la mitad de todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/disidencias-de-genero/mitad_132_6033285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moria, la vergüenza de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/moria-verguenza-europa_1_1165640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f66e98a-1ff5-4211-9b14-340299bc02e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moria, la vergüenza de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos coinciden en algo: en su país hay un conflicto armado, temían por sus vidas y las de sus hijos y en Moria no se puede vivir</p><p class="subtitle">Desde nuestro último viaje, el verano pasado, el campo ha crecido exponencialmente: hay 9.000 personas más</p><p class="subtitle">Es posible que esta realidad no salga en los medios de comunicación, pero eso no significa que no exista. Es real y duele, duele mucho</p></div><p class="article-text">
        Es nuestro cuarto viaje al campo de personas refugiadas de Moria en la isla de Lesbos, Grecia. Cuando preparamos el viaje, unos d&iacute;as antes, comentamos que tem&iacute;amos lo que esta vez nos &iacute;bamos a encontrar. Hab&iacute;amos le&iacute;do que el campo estaba colapsado, m&aacute;s 19.000 personas atrapadas en un centro con capacidad para 3.000, entre ellas, m&aacute;s de 7.000 menores y  1.000 menores no acompa&ntilde;ados. Siempre intentas prepararte para lo que vamos aqu&iacute; a ver estos d&iacute;as, pero da igual, la realidad siempre supera lo que imaginas.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hicimos al llegar fue visitar uno de los proyectos con los que habitualmente colaboramos, The Hope Project. A trav&eacute;s de &eacute;l canalizamos parte de las donaciones que hemos recaudado desde el verano. Est&aacute;bamos felices, sigue existiendo gente maravillosa a la que le importa lo que aqu&iacute; est&aacute; ocurriendo y gracias a ellas, a vosotros, hemos recaudado bastantes fondos para mejorar un poco la terrible situaci&oacute;n del lugar. Pero despu&eacute;s llegamos a Moria, el campo de personas refugiadas m&aacute;s grande de la Uni&oacute;n Europea, sin lugar a duda, la verg&uuml;enza de Europa. Lo que vimos nos dej&oacute; sin palabras. Desde nuestro &uacute;ltimo viaje, el verano pasado, el campo ha crecido exponencialmente: hay 9.000 personas m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas, la mayor&iacute;a de ellas de origen afgano y sirio, malviven en tiendas de campa&ntilde;a, sin importar si acabas de dar a luz, est&aacute;s enfermo o tienes beb&eacute;s. Conforme &iacute;bamos paseando entre los montes que rodean el campo de Moria no sal&iacute;amos de nuestro asombro: no importaba para donde mir&aacute;ramos todo eran tiendas de campa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Paseamos entre las calles maltrechas mientras intent&aacute;bamos no caernos. El terreno estaba hecho un barrizal, d&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a no, llueve; el agua se mete en las tiendas y moja lo poco que tienen: mantas, ropa y sus pocas pertenencias. Nos paraban y nos ense&ntilde;aban las tiendas por dentro -estaban mojadas-, nos ense&ntilde;aban sus m&oacute;viles dici&eacute;ndonos que no pod&iacute;an ni cargarlos porque no hay electricidad. Sus caras lo dec&iacute;an todo, ni tan siquiera pueden comunicarse con sus familiares que quedaron en sus pa&iacute;ses de origen en conflicto.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro paso, algunas mujeres cog&iacute;an a sus peque&ntilde;os en brazos y nos dec&iacute;an que estaban enfermos, que hac&iacute;a mucho fr&iacute;o y que esto no era vida. Comparten tiendas min&uacute;sculas con personas que no conocen, en muchas zonas no hay ba&ntilde;os y en las que hay son port&aacute;tiles con un hedor que echa para atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos paseando entre montones de basura. Otro chico afgano que est&aacute; solo en Moria nos ense&ntilde;aba la comida que acababa de coger, una comida del catering que llega en camiones. Nos dec&iacute;a: &ldquo;Esta comida no es buena, no sabe a nada y todos los d&iacute;as es igual. Hay que estar esperando tres horas en una cola infernal para recoger esto&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Unos metros nos separaban de Amal, una mujer afgana con sus dos peque&ntilde;os que nos cuenta que ha ido al hospital porque su hijo mayor de tan solo tres a&ntilde;os est&aacute; enfermo y no tiene dinero para los medicamentos. Mientras nos hablaba, el m&aacute;s peque&ntilde;o de tan solo un a&ntilde;o dorm&iacute;a en una silleta de ruedas reciclada. As&iacute; podr&iacute;a seguir contando cientos de historias que ser&aacute; complicado olvidar. Mientras hablan cuesta mantener la mirada. No sabes qu&eacute; decirles. Sabes que no depende de ti su futuro. Est&aacute;s tan confundida como ellos.
    </p><p class="article-text">
        A todo este sinsentido hay que sumarle el fr&iacute;o que, en esta isla es extremo, ya que la humedad hace que la sensaci&oacute;n de fr&iacute;o sea mayor. A las 17h empieza a oscurecer y ve&iacute;amos c&oacute;mo las familias hac&iacute;an sus peque&ntilde;as hogueras en las puertas de sus tiendas. Habl&aacute;bamos con ellos, nos invitaron a sentarnos. Con el poco ingl&eacute;s que han aprendido nos contaron sus historias, su origen, cu&aacute;nto tiempo llevaban en Moria, por qu&eacute; salieron de su pa&iacute;s o el fr&iacute;o que hac&iacute;a. Todos coinciden en algo: en su pa&iacute;s hay un conflicto armado, tem&iacute;an por sus vidas y las de sus hijos y en Moria no se puede vivir.
    </p><p class="article-text">
        Al coger el coche para ir a casa, no somos capaces de decir nada durante los 25 minutos que separa el campo de nuestro alojamiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Posiblemente todo est&eacute; dicho o quiz&aacute;s no. Quiz&aacute;s en alg&uacute;n momento deber&iacute;amos coger las riendas de esta crisis migratoria y exigir a los gobiernos, a nuestro Gobierno, que queremos un mundo m&aacute;s justo, que queremos acoger a estas personas que han huido de sus pa&iacute;ses por poner sus vidas a salvo como nos gustar&iacute;a que hicieran con nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que esta realidad no salga en los medios de comunicaci&oacute;n, pero eso no significa que no exista. Es real y duele, duele mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/moria-verguenza-europa_1_1165640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Dec 2019 11:36:11 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[No son nuestros muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/muertos_132_1386500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49a9baac-1049-4fd1-b7b7-a2dc7901c411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No son nuestros muertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La clase política europea deja tanto que desear que nos preguntamos por qué personas como Salvini están al mando de decisiones políticas</p><p class="subtitle">Cerca de un 70% de los refugiados del campo de Moria son de Afganistán, un país que fue invadido por las tropas de Estados Unidos tras los atentados del 11-S y que lleva 18 años de conflicto</p><p class="subtitle">No son nuestros muertos los que flotan en el Mediterráneo, no son nuestros hijos los que enferman en los campos de refugiados, ni nuestras mujeres las que son violadas de forma sistemática fuera y dentro de estos campos</p></div><p class="article-text">
        Ayer el primer ministro italiano, Giuseppe Conde, present&oacute; su dimisi&oacute;n al presidente de la Rep&uacute;blica, Sergio Mattarella. En su discurso critic&oacute; duramente al vicepresidente y ministro del Interior, Matteo Salvini, considerando que hab&iacute;a sido un &ldquo;irresponsable&rdquo;, entre otras cuestiones, por su pol&iacute;tica de &ldquo;puertos cerrados&rdquo; y algunas declaraciones realizadas, como cuando dijo que &ldquo;a Italia solo entrar&aacute; el que tenga permiso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que la clase pol&iacute;tica europea deja tanto que desear que nos preguntamos por qu&eacute; personas como Salvini est&aacute;n al mando de decisiones pol&iacute;ticas que, en funci&oacute;n del rumbo que tomen, salvar&aacute;n o dejar&aacute;n morir a la deriva a miles de personas, entre ellas mujeres y ni&ntilde;os que arriesgan sus vidas en el trayecto para ponerse a salvo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no queramos aceptarlo, el mundo que habitamos est&aacute; llegando a l&iacute;mites insostenibles. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; esper&aacute;bamos? Los pa&iacute;ses del mal llamado primer mundo podemos expoliar los recursos naturales de las naciones en v&iacute;as de desarrollo. Podemos invadirles con el pretexto poco cre&iacute;ble de &ldquo;garantizar la seguridad de sus habitantes a manos de reg&iacute;menes dictatoriales&rdquo;, cuando s&oacute;lo hay que rascar un poco para darse cuenta de que, en realidad, lo que hay es un trasfondo de poder de pa&iacute;ses ricos frente a pobres.
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as he vuelto a Murcia despu&eacute;s de convivir m&aacute;s de una semana con las personas refugiadas que se encuentran en el campo de Moria, en la isla griega de Lesbos. Personas como nosotros, que ten&iacute;an un estatus en sus pa&iacute;ses de origen y, sin embargo, ahora se encuentran atrapadas en la m&aacute;s extrema miseria. Cu&aacute;nto cuesta mantener la mirada cuando te atreves a mirarlos a los ojos y te cuentan lo que han tenido que dejar atr&aacute;s y, sobre todo, lo que han tenido que pasar para llegar a ese lugar maldito. 
    </p><p class="article-text">
        El campo de refugiados de Moria est&aacute; lleno de padres, madres, ni&ntilde;os, menores no acompa&ntilde;ados que han huido de sus pa&iacute;ses en conflicto. Cerca de un 70% de quienes all&iacute; se encuentran son de Afganist&aacute;n, un pa&iacute;s que fue invadido por las tropas de Estados Unidos tras los atentados del 11-S y que lleva 18 a&ntilde;os de conflicto. En 2016, seg&uacute;n el octavo informe de la Misi&oacute;n de Asistencia de la ONU en Afganist&aacute;n, cerca de 11.500 civiles afganos murieron o fueron heridos. El a&ntilde;o pasado 3.804 civiles murieron, entre ellos 927 ni&ntilde;os, la cifra m&aacute;s alta en la &uacute;ltima d&eacute;cada debido a que se multiplicaron las muertes por bombardeos a&eacute;reos. Y as&iacute; podr&iacute;a seguir con pa&iacute;ses como El Congo, Somalia, Yemen o Irak. Y alguien se creer&aacute; que han invadido estos pa&iacute;ses para luchar contra el terrorismo o mejorar las condiciones de vida de sus poblaciones cuando lo que hay detr&aacute;s es un intento de aumentar el poder en Oriente Pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        El nivel de da&ntilde;o y sufrimiento causado a los civiles en estos pa&iacute;ses resulta muy preocupante y completamente inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el mundo se ha vuelto enfermo, la empat&iacute;a brilla por su ausencia y nuestros pol&iacute;ticos dan muestras diarias de ello. &iquest;C&oacute;mo podemos confiar en unos pol&iacute;ticos que se muestran inmunes a las desgracias ajenas? 
    </p><p class="article-text">
        Durante varios d&iacute;as los medios de comunicaci&oacute;n se han hecho eco de la mala gesti&oacute;n de nuestro Gobierno en funciones en lo que respecta al Open Arms. Una de las decisiones adoptadas es que los m&aacute;s de 100 migrantes sean repartidos en cupos entre seis pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea. Y es que da risa imaginarse esas reuniones en las que se dir&aacute;n cosas como &ldquo;cu&aacute;ntos te quedas t&uacute;&rdquo; y &ldquo;cu&aacute;ntos me quedo yo&rdquo;. Mientras tanto, nos acecha en nuestro pa&iacute;s la `Espa&ntilde;a vaciada&acute;. Es todo tan rid&iacute;culo que dan ganas de re&iacute;rse si no fuera porque de lo que estamos hablando es de vidas humanas.
    </p><p class="article-text">
        Parece que nosotros, la ciudadan&iacute;a, no podemos hacer nada. No son nuestros muertos los que flotan en el Mediterr&aacute;neo, no son nuestros hijos los que enferman en los campos de refugiados, ni nuestras mujeres las que son violadas de forma sistem&aacute;tica fuera y dentro de estos campos; s&oacute;lo son &aacute;rabes, negros y, sobre todo, pobres. 
    </p><p class="article-text">
        Todos tenemos responsabilidad. Una responsabilidad que deber&iacute;a no dejarnos dormir cuando votamos a partidos que toman decisiones inhumanas y dejan morir a miles de personas. Porque no nos llevemos a enga&ntilde;o: &eacute;sto s&oacute;lo lo cambiaremos cuando tomemos partido, pero de verdad; no por redes sociales. Cuando tengamos la valent&iacute;a de decirle a los que nos gobiernan que queremos pol&iacute;ticas y pol&iacute;ticos con humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Fuentes]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Aug 2019 10:22:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No son nuestros muertos]]></media:title>
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