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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lola Gadea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lola_gadea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lola Gadea]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Va a entrar España en recesión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/va-entrar-espana-recesion_129_1368805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c481a2-4a61-42ab-a4ee-030a9bc9e40d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Dinero. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciertos indicios de desaceleración menos acusados que en el resto de la zona euro, incertidumbre global y amenazas exteriores para la economía española, resumirían de forma breve la situación de la coyuntura económica en España</p><p class="subtitle">La pregunta pertinente es en qué condiciones estamos para afrontar un nuevo ciclo recesivo y con qué herramientas se cuenta para hacerle frente</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses se est&aacute; generando un clima de cierto pesimismo sobre el futuro de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica con diagn&oacute;sticos que se mueven desde la moderaci&oacute;n del crecimiento, la desaceleraci&oacute;n o, en el caso de los pron&oacute;sticos m&aacute;s negativos, el inicio de una nueva recesi&oacute;n. El debilitamiento de la demanda a nivel mundial, acrecentada por las tensiones comerciales entre USA y China constituyen una de las principales amenazas exteriores para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Todos los indicadores de riesgo geo-pol&iacute;tico coinciden en se&ntilde;alar el aumento y persistencia de la incertidumbre y diversos an&aacute;lisis avalan el coste en t&eacute;rminos de crecimiento que un aumento del proteccionismo tendr&iacute;a nivel mundial. Geogr&aacute;ficamente m&aacute;s cerca de nosotros la cada vez m&aacute;s probable realizaci&oacute;n de un Brexit sin acuerdo y el poco dinamismo mostrado recientemente por la zona euro, sobre todo por el motor germano, nos afectan de modo especial.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no es ajena a esta tendencia general, aunque por el momento ha sorteado mejor que el resto de sus socios europeos las amenazas exteriores. En el primer trimestre del a&ntilde;o Espa&ntilde;a creci&oacute;, en t&eacute;rminos reales e interanuales un 2.4 frente al 1.2% de la zona euro, y en el segundo trimestre la desaceleraci&oacute;n se hace patente con un 2.3 y 1.1% respectivamente. La Uni&oacute;n Europea de los 28 muestra algo m&aacute;s de dinamismo con crecimiento del 1.6 y 1.3% en los dos primeros trimestres del a&ntilde;o. Por otra parte, los indicadores de confianza muestran en nuestro pa&iacute;s un menor deterioro que en el resto de Europa aunque probablemente esto tendr&aacute; un car&aacute;cter temporal.
    </p><p class="article-text">
        Si se analizan con detalle las cifras avanzadas por el INE para el segundo trimestre del a&ntilde;o, se observa que son algo peor de las esperadas, sobre todo vistas en t&eacute;rminos intertrimestrales, lo que permite un mejor adelanto del ritmo de la coyuntura. En efecto, el crecimiento del segundo trimestre habr&iacute;a sido del 0.5%, dos d&eacute;cimas menos que en los primeros meses del a&ntilde;o. Desde la perspectiva de la demanda, el menor dinamismo del consumo privado seria el principal responsable de la desaceleraci&oacute;n mientras que el sector exterior sigue aguantando, con aportaci&oacute;n positiva al PIB, a pesar del cada vez menos favorable clima exterior. Por sectores, las cifras del segundo trimestre son m&aacute;s preocupantes, una ca&iacute;da de la industria manufacturera de -0.6% frente al 1.4 del primer trimestre y una reducci&oacute;n de la tasa de crecimiento del sector servicios a la mitad, del 0.8 al 0.4%. Aunque es de esperar una recuperaci&oacute;n de este &uacute;ltimo durante los meses de verano por el tir&oacute;n del turismo, las cifras de la industria, de confirmarse la tendencia, son algo alarmantes.
    </p><p class="article-text">
        Ciertos indicios de desaceleraci&oacute;n menos acusados que en el resto de la zona euro, incertidumbre global, amenazas exteriores para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, resumir&iacute;an de forma breve la situaci&oacute;n de la coyuntura econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora hemos hablado de la influencia de factores de corto plazo sobre el ciclo, pero una vez asumido que es inevitable que los ciclos econ&oacute;micos se sucedan, los factores de largo plazo que, en definitiva, condicionan la capacidad de crecimiento de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en el futuro, adquieren mayor importancia. M&aacute;s si cabe cuando Espa&ntilde;a ha mostrado en su historia reciente un comportamiento c&iacute;clico m&aacute;s acusado, con un crecimiento intenso en las fases expansivas, pero con una gran severidad en las recesivas tanto en t&eacute;rminos de crecimiento como de empleo. Y esto nos lleva al papel de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y su funci&oacute;n de sentar las bases para un crecimiento s&oacute;lido en el futuro. Sin embargo, la par&aacute;lisis pol&iacute;tica, la escasa capacidad para el consenso, comportamiento cortoplacista y falta de visi&oacute;n de Estado no dan muchas razones al optimismo sobre la capacidad para afrontar las reformas, algunas de las cuales, como educaci&oacute;n, sanidad, mercado de trabajo, pensiones o mejora del marco institucional, exigir&iacute;an pactos de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Desde fuera de nuestras fronteras, los instrumentos de pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica afrontan tambi&eacute;n retos importantes. Por una parte, el impacto de la Gran Recesi&oacute;n en la zona euro puso de manifiesto los fallos de dise&ntilde;o de la Uni&oacute;n Monetaria y la incoherencia de mantener una pol&iacute;tica monetaria &uacute;nica sin mecanismos de estabilizaci&oacute;n conjuntos que afectan, especialmente, a la pol&iacute;tica fiscal llevada a cabo por cada uno de los pa&iacute;ses miembros. La respuesta de crear nuevos mecanismos de supervisi&oacute;n no parece suficiente. En segundo lugar, la pol&iacute;tica monetaria despu&eacute;s de haber jugado un importante papel en el control de la inflaci&oacute;n en d&eacute;cadas recientes y en la resoluci&oacute;n de la &uacute;ltima crisis se encuentra en un momento de redefinici&oacute;n que afecta tanto a los instrumentos utilizados como a su propio objetivo. En la actualidad, y dado el nivel de los tipos de inter&eacute;s, el margen de maniobra de la pol&iacute;tica monetaria para reactivar la econom&iacute;a parece escaso si no inexistente, apuntando a un mayor protagonismo de la pol&iacute;tica fiscal que, en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, dado el nivel de deuda acumulada durante la fase anterior y la todav&iacute;a insuficiente reducci&oacute;n del d&eacute;ficit, deja las manos atadas si se mantienen las actuales reglas del juego.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad para predecir el ciclo econ&oacute;mico ha estado siempre en la agenda de los economistas acad&eacute;micos. Los esfuerzos para predecir el pr&oacute;ximo &ldquo;punto de giro&rdquo;, siguiendo el termino habitual en la literatura han sido ingentes, aunque no siempre afortunados. Recordemos, sin ir m&aacute;s lejos, las criticas generales que recibi&oacute; la profesi&oacute;n por no haber sido capaz de predecir una crisis de la magnitud de la Gran Recesi&oacute;n y por la mala asignaci&oacute;n de los esfuerzos investigadores que permiten describir el pasado, pero no inferir el futuro. La principal conclusi&oacute;n que se obtiene de la experiencia es que los economistas se enfrentan a mayores dificultades para predecir el futuro que otros cient&iacute;ficos, dada la mayor complejidad e inestabilidad del comportamiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n por tanto no es si Espa&ntilde;a ha iniciado una fase de moderaci&oacute;n del crecimiento, una desaceleraci&oacute;n o se avecina una recesi&oacute;n. La pregunta pertinente es en qu&eacute; condiciones estamos para afrontar un nuevo ciclo recesivo y con qu&eacute; herramientas se cuenta para hacerle frente. Es aqu&iacute; cuando pol&iacute;ticos e instituciones deben reflexionar con visi&oacute;n de futuro sobre el papel que tienen que jugar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola Gadea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/va-entrar-espana-recesion_129_1368805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2019 19:44:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Guerra comercial,Crecimiento económico]]></media:keywords>
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