<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Meli Galarza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/meli_galarza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Meli Galarza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/517723/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Para la libertad de las mujeres, políticas feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/libertad-mujeres-politicas-feministas_129_13535513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b82d8f96-a7b6-4ca4-99f9-6917913e1733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para la libertad de las mujeres, políticas feministas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las palabras crean categorías jurídicas y las categorías jurídicas producen consecuencias materiales. Reconocer al concebido como integrante de la familia "desde la concepción" introduce en el ordenamiento la ficción de dos sujetos con intereses diferenciados</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres ya estamos sufriendo las pol&iacute;ticas que est&aacute;n poniendo en marcha las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por las derechas, ya sea en coalici&oacute;n &mdash;Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n y Extremadura&mdash; o en solitario, como en Madrid. Su ataque a nuestros derechos reconocidos consiste en impedir que podamos ejercerlos en condiciones materiales de libertad e igualdad. Las feministas volvemos a estar en pie de guerra: ha vuelto Marea Violeta.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de septiembre, D&iacute;a de Acci&oacute;n Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, obliga a examinar las pol&iacute;ticas que est&aacute;n ideando y ejecutando los dos partidos de derechas en las comunidades aut&oacute;nomas para saber qu&eacute; har&aacute;n si llegan a gobernar Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hablo de las derechas porque, en relaci&oacute;n con los derechos de las mujeres, no es necesario especular sobre las condiciones que Vox podr&iacute;a imponer al Partido Popular. Basta con atender a sus propias decisiones. N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o ha anunciado que, si gobierna, extender&aacute; al conjunto del Estado la ley madrile&ntilde;a del &ldquo;concebido no nacido&rdquo; y, al mismo tiempo, asegura que mantendr&aacute; la actual ley de plazos. Esta es la estrategia &mdash;y no solo en relaci&oacute;n con el aborto&mdash;: erosionar los derechos sin necesidad de derogarlos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; haya quien crea que ambas posiciones son compatibles. No lo son. Las palabras crean categor&iacute;as jur&iacute;dicas y las categor&iacute;as jur&iacute;dicas producen consecuencias materiales. Reconocer al concebido como integrante de la familia &ldquo;desde la concepci&oacute;n&rdquo; introduce en el ordenamiento la ficci&oacute;n de dos sujetos con intereses diferenciados. De este modo, la interrupci&oacute;n del embarazo deja de presentarse como el ejercicio de la autonom&iacute;a reproductiva de las mujeres y comienza a construirse como un conflicto entre sus derechos y los supuestos derechos de quien todav&iacute;a no ha nacido.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o parece haber aprendido de la derrota de la reforma de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n. En 2014, el Tren de la Libertad convirti&oacute; la defensa del aborto en una movilizaci&oacute;n estatal, oblig&oacute; al Gobierno de Mariano Rajoy a retirar el anteproyecto y precipit&oacute; la dimisi&oacute;n del ministro. La estrategia actual evita aquella confrontaci&oacute;n directa: mantiene formalmente la ley de plazos mientras introduce, por otras v&iacute;as, el marco jur&iacute;dico y pol&iacute;tico del &ldquo;concebido no nacido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro acuerdos auton&oacute;micos de gobierno suscritos por PP y Vox comparten esa misma concepci&oacute;n pol&iacute;tica y forman parte de una ofensiva nacional e internacional dirigida a deslegitimar el feminismo y revertir los derechos conquistados.
    </p><p class="article-text">
        En todos ellos, las mujeres dejamos de aparecer como sujetos aut&oacute;nomos de derechos sexuales y reproductivos y somos situadas fundamentalmente en relaci&oacute;n con la familia, la maternidad y la natalidad. Ninguno articula una pol&iacute;tica integral de salud sexual y reproductiva basada en nuestra autonom&iacute;a y en el acceso efectivo al aborto, a la anticoncepci&oacute;n y a la educaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Quiero detenerme en Andaluc&iacute;a, no solo porque es el territorio desde el que Marea Violeta Andaluc&iacute;a convoca la movilizaci&oacute;n de este 28 de septiembre, sino porque &mdash;como le sucedi&oacute; en su d&iacute;a a Gallard&oacute;n&mdash; el presidente andaluz goza de una imagen de moderaci&oacute;n que el acuerdo de gobierno desmiente. El pacto proclama una &ldquo;cultura de la vida&rdquo;, prev&eacute; un Plan Integral de Apoyo a la Mujer Embarazada que no reconoce nuestros derechos y convierte la &ldquo;perspectiva de familia&rdquo; en un criterio transversal de la acci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Me detengo en esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n porque estas palabras tambi&eacute;n generan categor&iacute;as jur&iacute;dicas. La perspectiva de familia significa que las normas y las pol&iacute;ticas deben evaluarse por sus efectos sobre una instituci&oacute;n presentada como una unidad arm&oacute;nica. Desaparece as&iacute; la obligaci&oacute;n pol&iacute;tica de examinar sus consecuencias espec&iacute;ficas sobre las mujeres. La perspectiva de g&eacute;nero es sustituida por formulaciones aparentemente neutras que ocultan las relaciones de poder entre los sexos, diluyen los derechos individuales de las mujeres y excluyen la diversidad familiar y vital.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro pactos demuestran que la ofensiva contra el derecho a decidir no necesita comenzar con la derogaci&oacute;n de la ley del aborto. Puede avanzar mediante pol&iacute;ticas que convierten la natalidad en un objetivo p&uacute;blico y expulsan la libertad reproductiva de las prioridades gubernamentales. Despu&eacute;s puede materializarse dificultando el acceso al aborto en la sanidad p&uacute;blica, tolerando desigualdades territoriales, ampliando los efectos de la objeci&oacute;n de conciencia o sometiendo a las mujeres a itinerarios administrativos dise&ntilde;ados para disuadirlas.
    </p><p class="article-text">
        Vox radicaliza el discurso, acelera las medidas y ampl&iacute;a la ofensiva antifeminista, pero atribuirle en exclusiva el proyecto antiabortista permite al Partido Popular presentarse como un l&iacute;mite moderado. Su trayectoria y sus propios compromisos muestran lo contrario. La promesa de Feij&oacute;o de extender a todo el Estado la ley madrile&ntilde;a del &ldquo;concebido no nacido&rdquo; no constituye una concesi&oacute;n aislada a Vox, sino la formulaci&oacute;n nacional de un marco que ambos partidos ya comparten en sus acuerdos auton&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        El precedente del Tren de la Libertad contiene, adem&aacute;s, una ense&ntilde;anza pol&iacute;tica: estas medidas pueden ser derrotadas. El movimiento feminista consigui&oacute; detener la reforma de Gallard&oacute;n y hacer dimitir a un ministro. Marea Violeta Andaluc&iacute;a vuelve a movilizarse este 28 de septiembre con el mismo objetivo: frenar unas pol&iacute;ticas que atentan contra los derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La reforma de 2023, impulsada por el actual Gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas, reforz&oacute; el derecho al aborto y oblig&oacute; a las comunidades aut&oacute;nomas a garantizar su prestaci&oacute;n p&uacute;blica y accesible. Por eso, los acuerdos auton&oacute;micos de PP y Vox pueden vaciar materialmente este derecho mediante la gesti&oacute;n sanitaria y de la objeci&oacute;n de conciencia.
    </p><p class="article-text">
        La reforma prolonga los avances promovidos por Gobiernos socialistas con la despenalizaci&oacute;n parcial de 1985 y la ley de plazos de 2010. Aunque con una lentitud denunciada por el feminismo, han sido las pol&iacute;ticas de izquierdas las que han ampliado los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Frente a quienes atacan nuestra libertad, necesitamos pol&iacute;ticas de izquierdas que sean verdaderamente feministas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meli Galarza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/libertad-mujeres-politicas-feministas_129_13535513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 20:40:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b82d8f96-a7b6-4ca4-99f9-6917913e1733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1334364" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b82d8f96-a7b6-4ca4-99f9-6917913e1733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1334364" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para la libertad de las mujeres, políticas feministas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b82d8f96-a7b6-4ca4-99f9-6917913e1733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Derecho al aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos se defienden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derechos-defienden_129_1355379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c731dfb6-20f0-4292-a8fc-a02143431a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos se defienden"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es que me moleste que se programen unas jornadas universitarias con un título que da por hecho que la prostitución es un trabajo como cualquier otro, que también</p><p class="subtitle">Lo que me irrita en especial es la pasmosa facilidad con la que se ningunean los derechos de las mujeres en pro de un supuesto debate que, extrapolado a otros temas que afectaran a la población en su conjunto, ni se contemplaría</p></div><p class="article-text">
        Hace ya muchos a&ntilde;os que comenz&oacute; mi activismo en el movimiento feminista. Hace el mismo tiempo que participo en encuentros donde se habla, se debate y se piensa en c&oacute;mo afrontar la prostituci&oacute;n, esa lacra social. Lacra a la que hay quienes insisten en combatir desde la posici&oacute;n de la regulaci&oacute;n. El prop&oacute;sito, aseguran, ser&iacute;a el de dar salida a situaciones extremas de pobreza, vulnerabilidad y explotaci&oacute;n: la de las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n. El regulacionismo &minus;pese a mi posici&oacute;n abolicionista&minus; no me impide abordar este debate y confrontaci&oacute;n (siendo feminista, adem&aacute;s, ser&iacute;a imposible hacerlo).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que me gustar&iacute;a comenzar con una aclaraci&oacute;n: aqu&iacute; no se trata de cuestionar decisiones individuales. Aqu&iacute; se trata de acabar con un sistema bien arraigado y legitimado durante siglos. &iquest;Qui&eacute;n soy yo para decirle a una mujer si debe o no autodenominarse &ldquo;trabajadora sexual&rdquo; o prostituta? Evidentemente, nadie. Tampoco cuestiono a las mujeres que est&aacute;n en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n, lo que cuestiono es el sistema prostitucional, la gran industria del sexo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque considero que atenta contra los derechos humanos y las libertades de las mujeres. Lo hago porque este sistema legitima la violencia sexual contra las mujeres, la violencia es de hecho el mecanismo que lo engrasa.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, considero que la Universidad p&uacute;blica no deber&iacute;a ser un espacio para poner en entredicho derechos humanos conquistados, que est&aacute;n fuera de discusi&oacute;n. Las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Universidad-Coruna-suspende-jornadas-criticas_0_941056797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jornadas previstas en la Universidad de A Coru&ntilde;a</a> &minus;bajo el t&iacute;tulo eufem&iacute;stico de &ldquo;Trabajo sexual&rdquo;&minus; legitiman este sistema. &iquest;Es admisible que una universidad se convierta en un lugar donde se sanciona culturalmente un sistema que atenta contra los derechos fundamentales de las mujeres? &iquest;Es digno que la Academia proponga una actividad donde la prostituci&oacute;n, que vulnera los derechos humanos, sea asumida como opci&oacute;n laboral posible para las mujeres? &iquest;Es esa perspectiva debatible?
    </p><p class="article-text">
        Nosotras, las feministas, llevamos a&ntilde;os denunciando la realidad de la prostituci&oacute;n, debatiendo con quienes sosten&iacute;an otras posturas, argumentando que la prostituci&oacute;n es inaceptable. Y ahora nos vienen con que estamos &ldquo;coartando&rdquo; la libertad de expresi&oacute;n, la libertad de c&aacute;tedra incluso. Ech&aacute;ndonos la libertad a la cara, y obviando un concepto clave en la lucha de las mujeres: la igualdad. Igualdad, dignidad, integridad. Y es que estamos en una sociedad donde, si m&iacute;nimamente se defiende un derecho colectivo, la avalancha de respuesta solo parece obedecer a un ilusiorio concepto de libertad individual. A veces, en el mejor de los casos, esa avalancha te interpela, cuando no te increpa, con insolencia. Cuando lo cierto es que sin igualdad social la libertad individual suena a quimera (&iquest;o no ser&iacute;a m&aacute;s bien a &ldquo;fake news&rdquo;?).
    </p><p class="article-text">
        No es que me moleste que se programen unas jornadas universitarias con semejante t&iacute;tulo, que dan por sentado que la prostituci&oacute;n es un trabajo como otro cualquiera. Que tambi&eacute;n. Lo que me irrita en especial es la pasmosa facilidad con la que se ningunean los derechos de las mujeres en pro de un supuesto debate que, extrapolado a otros temas que afectaran a la poblaci&oacute;n en su conjunto, ni se contemplar&iacute;a. &iquest;Se imaginan unas jornadas dedicadas al &ldquo;Tr&aacute;fico y venta de &oacute;rganos vitales&rdquo;, por ejemplo? Con intervenciones de personas que han estudiado ese mercado, traficantes, vendedores y vendedoras, etc&eacute;tera. &iquest;Qu&eacute; derechos se debaten ah&iacute;, los de poder vender un ri&ntilde;&oacute;n por necesidad? En fin.
    </p><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n es la instituci&oacute;n patriarcal por excelencia. La que permite a los hombres gozar del privilegio de disfrutar del cuerpo de cualquier mujer cuando lo desee, en cualquier tiempo y lugar. En lo que llevamos de siglo XXI se ha producido un hecho fundamental: el sistema prostitucional ha consolidado su alianza con el neoliberalismo imperante. Como resultado, puede decirse que la prostituci&oacute;n es la esclavitud del siglo en curso. Ser&iacute;a m&aacute;s adecuado, entonces, referirnos a estas jornadas como relativas al &ldquo;Trabajo esclavo&rdquo;. En esta hipot&eacute;tica propuesta acad&eacute;mica intervendr&iacute;a la gente estudiosa de la cuesti&oacute;n, abordando las repercusiones de esta modalidad de esclavitud posmoderna en el mercado laboral, en el PIB y la econom&iacute;a del pa&iacute;s. Se podr&iacute;a contar con personas esclavas trabajadoras, incluso. &iexcl;F&iacute;jense que no puedo imaginar un debate acerca de las &ldquo;bondades&rdquo; de la esclavitud!
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la celebraci&oacute;n de estas Jornadas era inadmisible. No se puede vender como libertad de expresi&oacute;n el debatir sobre la vulneraci&oacute;n de los derechos humanos. Pasar por encima de estos derechos fundamentales no es una opci&oacute;n. El l&iacute;mite a un derecho fundamental est&aacute; en otro, esto me lo ense&ntilde;aron hace mucho. Es m&aacute;s, no todos los derechos gozan de la misma protecci&oacute;n en el ordenamiento jur&iacute;dico: la igualdad es un derecho fundamental y un valor superior jur&iacute;dicamente. Y ninguna universidad puede poner en entredicho ese derecho. Menos a&uacute;n con dinero p&uacute;blico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Meli Galarza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derechos-defienden_129_1355379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2019 20:34:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c731dfb6-20f0-4292-a8fc-a02143431a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="731485" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c731dfb6-20f0-4292-a8fc-a02143431a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="731485" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los derechos se defienden]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c731dfb6-20f0-4292-a8fc-a02143431a77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Libertad de expresión,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
