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    <title><![CDATA[elDiario.es - Emilio J. Gallardo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/emilio_j_gallardo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Emilio J. Gallardo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Escudriñar detrás del telón (de acero): autoras latinoamericanas en el socialismo europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/escudrinar-detras-telon-acero-autoras-latinoamericanas-socialismo-europeo_132_10771656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73df2d2f-81d6-4ff5-b61c-76864ad4389b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086580.jpg" width="1595" height="897" alt="Escudriñar detrás del telón (de acero): autoras latinoamericanas en el socialismo europeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escritoras latinoamericanas crearon, a partir de circunstancias vitales diversas, un catálogo textual donde plasmaron visiones plurales sobre ese nuevo mundo que se había construido a partir de los postulados socialistas</p><p class="subtitle">De flamenco y exilio</p></div><p class="article-text">
        En 1928 el joven pero sagaz y experimentado periodista Manuel Chaves Nogales, a la saz&oacute;n redactor jefe del <em>Heraldo de Madrid</em>, se hallaba en medio de aquello que se denomin&oacute; <em>el pa&iacute;s de los</em>&nbsp;<em>soviets</em>. En su estilo habitual, era capaz de acercar a los lectores espa&ntilde;oles a la realidad cotidiana de la capital de un gigante en ebullici&oacute;n con aires costumbristas como estos: &ldquo;Las aceras [de Mosc&uacute;] est&aacute;n tomadas por centenares de vendedores ambulantes, puestecillos de baratijas, quioscos de refrescos, carros cargados con sand&iacute;as y melones, encaramados a los cuales, los mismos campesinos venden su mercanc&iacute;a; limpiabotas a millares &ndash;&uacute;nicamente en Sevilla hay tantos limpiabotas callejeros como en Mosc&uacute;&ndash; y vagos profesionales recostados en las paredes&rdquo;; al tiempo que zaher&iacute;a crudamente las conciencias ante la inicua situaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes abandonados a causa de la alt&iacute;sima mortandad que guerra, revoluci&oacute;n y hambre hab&iacute;an provocado en los a&ntilde;os anteriores y que, por ello, se hab&iacute;an criado en la privaci&oacute;n y la violencia: &ldquo;La muerte, ceb&aacute;ndose en ellos, ha desempe&ntilde;ado una misi&oacute;n civilizadora. De subsistir, esta generaci&oacute;n de fieras hubiese sido la generaci&oacute;n del Apocalipsis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Chaves Nogales se un&iacute;a as&iacute; a la genealog&iacute;a de autores que hab&iacute;an visitado la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y referido su experiencia dentro de lo que podr&iacute;a considerarse un subg&eacute;nero o, al menos, una veta tem&aacute;tica dentro de la literatura de viajes. Nombres for&aacute;neos como los de John Reed, Bertrand Russell, Walter Benjamin o Andr&eacute; Gide coincidieron con los de escritores espa&ntilde;oles como Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n, Josep Pla o Ram&oacute;n J. Sender en este af&aacute;n por plasmar los apabullantes cambios que esta parte del mundo estaba experimentando desde el triunfo de la Revoluci&oacute;n rusa. M&aacute;s adelante, tras la finalizaci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fr&iacute;a, el inter&eacute;s por difundir el impacto del socialismo se extendi&oacute; a una amplia parte de Europa cuyos gobiernos quedaron pol&iacute;ticamente situados m&aacute;s all&aacute; del tel&oacute;n de acero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Revolución cubana de 1959 contribuyó a fortalecer las relaciones entre América Latina, particularmente Cuba, y el socialismo europeo. Prontamente, se firmaron acuerdos de colaboración en las más variadas áreas de la cultura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las plumas de los intelectuales latinoamericanos se unieron a este empe&ntilde;o testimonial tempranamente. Entre los pioneros m&aacute;s destacados se hallan el peruano C&eacute;sar Vallejo, autor de <em>Rusia en 1931. Reflexiones al pie del Kremlin</em>, o el argentino-uruguayo El&iacute;as Castelnuovo, quien redact&oacute; <em>Yo vi...! ...en Rusia. Apuntes de un viajero</em>&nbsp;(1932). Por su parte, a finales de esa d&eacute;cada, la poeta y traductora argentina Lila Guerrero dio a conocer su art&iacute;culo <em>Mosc&uacute;, ciudad de la victoria</em> (<em>Orientaci&oacute;n</em>, 2 de noviembre de 1939). De madre rusa, Guerrero defend&iacute;a vivamente el modelo sovi&eacute;tico en pasajes como este: &ldquo;All&iacute; [en Mosc&uacute;] Stalin vela por nosotros. All&iacute; est&aacute; el coraz&oacute;n y el cerebro de la nueva Rusia. Mosc&uacute; es eso. Y nuestros sue&ntilde;os realiz&aacute;ndose y mucho m&aacute;s a&uacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os sucesivos, otras escritoras latinoamericanas crearon, a partir de circunstancias vitales diversas (labores period&iacute;sticas, deberes diplom&aacute;ticos o la narraci&oacute;n biogr&aacute;fica del exilio, por ejemplo), un cat&aacute;logo textual donde plasmaron visiones plurales sobre ese nuevo mundo que se hab&iacute;a construido a partir de los postulados socialistas. A la producci&oacute;n de estas mujeres estamos atendiendo dentro del proyecto de investigaci&oacute;n <em>Escritores latinoamericanos en los pa&iacute;ses socialistas europeos durante la Guerra Fr&iacute;a</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la Revoluci&oacute;n cubana de 1959 contribuy&oacute; a fortalecer las relaciones entre Am&eacute;rica Latina, particularmente Cuba, y el socialismo europeo. Prontamente, se firmaron acuerdos de colaboraci&oacute;n en las m&aacute;s variadas &aacute;reas de la cultura con estados como la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, Bulgaria, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana, Ruman&iacute;a o Yugoslavia. Los intercambios de intelectuales figuraban como una de las pr&aacute;cticas propiciadas por esos convenios, y fruto de esas estancias se dio lugar a una serie de textos que acercaban la realidad (o, al menos, una interpretaci&oacute;n de la misma) de los distintos pa&iacute;ses hermanados ahora por una geopol&iacute;tica de la amistad socialista. Ese es el contexto en el que se inserta el libro <em>Cr&oacute;nicas de viaje</em>&nbsp;(1966), de la cubana Ren&eacute;e M&eacute;ndez Capote. Su aproximaci&oacute;n a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica puede ubicarse dentro de una mirada propia del utopismo socialista, donde se ensalza la modernidad, la eficiencia, la fortaleza o la belleza que defiende haber encontrado en su periplo por aquel pa&iacute;s, y donde las cr&iacute;ticas son meramente puntuales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Escritoras viajeras testimoniaron su paso por las tierras que formaron parte de esa porción del mundo que desde Occidente se contempló con sentimientos encontrados: temor frente a fascinación, u odio frente a admiración</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por supuesto, dentro de este vasto corpus textual de recuentos sobre el socialismo europeo, existen posicionamientos ideol&oacute;gicos diversos, que quedan a veces incluso patentes hasta en el mismo t&iacute;tulo del volumen en cuesti&oacute;n, como sucede con el libro del colombiano Alberto Dangond Uribe <em>Mi diario en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Un conservador en la URSS</em>&nbsp;(1968). En el caso de las autoras, se puede mencionar la obra escrita al alim&oacute;n por el matrimonio formado por Carmi&ntilde;a Alexander Dupleich y Oscar Pinochet de la Barra: <em>Por Siberia al Sol Naciente</em>&nbsp;(1980). En ella recogen su experiencia al frente de la embajada chilena en la URSS en calidad de representantes (&eacute;l como embajador y ella como embajadora consorte) del Gobierno chileno del democristiano Eduardo Frei. Su narraci&oacute;n aspira desde sus inicios y desde esta &oacute;ptica pol&iacute;tica democristiana a ofrecer un dictamen balanceado: &ldquo;La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y la Rep&uacute;blica Popular China no son el para&iacute;so que nos pintan los comunistas; tampoco lugares donde s&oacute;lo impera la muerte sobre millones de seres humanos, salvo el porcentaje que es habitual en pa&iacute;ses dominados por la dictadura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otros nombres como los de la ensayista cubana Graziella Pogolotti, la escritora brasile&ntilde;a Z&eacute;lia Gattai, la poeta chilena Luisa Kneer o la periodista y narradora mexicana Mar&iacute;a Luisa Mendoza podr&iacute;an sumarse a esta n&oacute;mina de escritoras viajeras que testimoniaron su paso por las tierras que formaron parte de esa porci&oacute;n del mundo que desde Occidente se contempl&oacute; con sentimientos encontrados: temor frente a fascinaci&oacute;n, u odio frente a admiraci&oacute;n. En ese contexto, la ex&eacute;gesis del orbe socialista constituy&oacute; un no desde&ntilde;able recurso pol&iacute;tico. Igualmente, y decenio tras decenio, los lectores occidentales estuvieron ante un enigma que necesitaba ser recontado y explicado a quienes habitaban en el m&aacute;s ac&aacute; del tel&oacute;n de acero.
    </p><p class="article-text">
        ---&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las citas de Chaves Nogales han sido extra&iacute;das de la edici&oacute;n de <em>La vuelta a Europa en avi&oacute;n. Un peque&ntilde;o burgu&eacute;s en la Rusia roja</em>&nbsp;de Libros del Asteroide (Barcelona, 2018).
    </p><p class="article-text">
        Esta publicaci&oacute;n es parte del proyecto de I+D+i <em>Escritores latinoamericanos en los pa&iacute;ses socialistas europeos durante la Guerra Fr&iacute;a </em>(PID2020-113994GB-I00), financiado por MCIN/ AEI/10.13039/501100011033/.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio J. Gallardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/escudrinar-detras-telon-acero-autoras-latinoamericanas-socialismo-europeo_132_10771656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2023 18:35:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escudriñar detrás del telón (de acero): autoras latinoamericanas en el socialismo europeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Literatura,Guerra Fría,Cultura,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De flamenco y exilio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/flamenco-exilio_132_9190356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae7e7aec-7a61-4803-816b-a53d4cb172d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De flamenco y exilio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha sido escasa la atención que ha recibido el colectivo de los artistas flamencos que emigraron a América Latina, en general, y a México, en particular, a raíz del conflicto bélico</p><p class="subtitle">Granada, 1922: la idea de Lorca y Falla que cambió la forma de entender el flamenco</p></div><p class="article-text">
        La escena sucede en una fiesta ofrendada en una hacienda mexicana. Cantinflas, ataviado con una chaquetilla corta y un sombrero de ala ancha, se desga&ntilde;ita en un fandango <em>sui generis</em>. Antes ha interpretado otra sugerente letra por el mismo palo (y por derecho) el cantaor espa&ntilde;ol Francisco Muriana, Ni&ntilde;o del Brillante. A ambos los acompa&ntilde;an al toque Paco Millet y Manuel Guerra. Este interludio c&oacute;mico-musical forma parte de la pel&iacute;cula mexicana <em>Ni sangre ni arena</em> (1941), dirigida por Alejandro Galindo. El t&iacute;tulo parodiaba el de la exitosa novela de Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez <em>Sangre y arena </em>(1908), que fue adaptada en 1916 por el propio autor y Max Andr&eacute;, y que en 1922 dio el salto al mercado estadounidense en una nueva versi&oacute;n, protagonizada por Rodolfo Valentino.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta aparentemente intrascendente actuaci&oacute;n performativa, integrada en el contexto art&iacute;stico de una comedia ligera, existe un aut&eacute;ntico trasfondo hist&oacute;rico-sociol&oacute;gico que la justifica y explica. Y es que, al estallar la guerra civil espa&ntilde;ola, M&eacute;xico se convirti&oacute; en uno de los destinos destacados del exilio. El presidente L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, que gobern&oacute; durante el sexenio 1934-1940, mostr&oacute; su apoyo y respaldo a las personas que sufrieron esta acuciante tragedia. De este modo, en tierras aztecas recal&oacute; buena parte de la flor y nata intelectual y art&iacute;stica que hab&iacute;a sido expulsada y desarraigada de Espa&ntilde;a. Escritores, cineastas, artistas, cient&iacute;ficos e incluso el Gobierno republicano en el exilio se asentaron paulatinamente en M&eacute;xico. Sumados a los emigrantes que hab&iacute;an arribado al pa&iacute;s en las d&eacute;cadas precedentes, los reci&eacute;n llegados conformaban un p&uacute;blico que demandaba productos de entretenimiento que pudieran evocar su cultura, pero tambi&eacute;n un necesario contingente de profesionales dispuestos a insertarse en la pujante industria cinematogr&aacute;fica y en la mir&iacute;ada de atractivos espect&aacute;culos que hac&iacute;an vibrar las noches de Ciudad de M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La labor capital de los distintos perfiles profesionales que dieron carta de naturaleza y significado al exilio ha sido objeto de estudio de un cada vez m&aacute;s nutrido conjunto de investigaciones especializadas. Sin embargo, ha sido escasa la atenci&oacute;n que ha recibido el colectivo de los artistas flamencos que emigraron a Am&eacute;rica Latina, en general, y a M&eacute;xico, en particular, a ra&iacute;z del conflicto b&eacute;lico. El proyecto <em>Presencia del flamenco en Argentina y M&eacute;xico (1936-1959): espacios comerciales y del asociacionismo espa&ntilde;ol (FLA/AMEX)</em>, financiado por la Junta de Andaluc&iacute;a, y constituido por un grupo de investigadores de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos/Instituto de Historia, CSIC, la Universidad de Sevilla y la Universidad Pablo de Olavide, pone el foco y encuadre en esta parcela no tan atendida del exilio espa&ntilde;ol, adentr&aacute;ndose, para ello, en los aportes que hombres y mujeres dedicados al cultivo del flamenco en sus diversas facetas llevaron a cabo en aras de difundir este arte en tierras americanas. Desarrollaron su actividad en los teatros y las salas de fiestas, pero tambi&eacute;n en el cine o en las asociaciones de las distintas comunidades espa&ntilde;olas, al tiempo que dejaron su impronta y huella en artistas locales que recogieron el testigo, algo que ha permitido la continuaci&oacute;n del cultivo del flamenco hasta nuestros d&iacute;as.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Asilados pol&iacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Dentro de este exilio flamenco, desconocido de por s&iacute; como se&ntilde;al&aacute;bamos, ha quedado seguramente m&aacute;s en la sombra el trabajo de quienes se acercaron a este patrimonio cultural desde una perspectiva te&oacute;rica, convirti&eacute;ndose en cultivadores de los Estudios Flamencos o la flamencolog&iacute;a en Hispanoam&eacute;rica. Este ser&iacute;a el caso de dos figuras, cuya labor flamencol&oacute;gica transatl&aacute;ntica est&aacute; siendo analizada y recuperada por el mencionado proyecto: el arquitecto t&eacute;cnico santanderino Domingo J. Samperio J&aacute;uregui (1901-1968) y el abogado jiennense Pedro Camacho Galindo (1907-1999). Ambos llegaron a las costas de Veracruz en 1939 en calidad de asilados pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Samperio se convirti&oacute; en una pieza clave para el desarrollo del flamenco en M&eacute;xico dada su extremada calidad docente, especializada en el arte de los palillos, pero tambi&eacute;n gracias a su dilatada actividad en el Ateneo Espa&ntilde;ol de M&eacute;xico, donde ejerci&oacute; el cargo de secretario de la Secci&oacute;n de M&uacute;sica y Radio. Junto con estos roles, tambi&eacute;n contribuy&oacute; a la reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre el flamenco en conferencias y art&iacute;culos como los aparecidos en el peri&oacute;dico <em>Claridades</em> en 1953, agavillados bajo el t&iacute;tulo &laquo;Sobre los cantes flamencos&raquo;, o en 1958 con la serie &laquo;Gitanismo m&aacute;gico. S&iacute;ntesis hist&oacute;rica de la gitaner&iacute;a&raquo;, tambi&eacute;n publicada en <em>Claridades</em>.
    </p><p class="article-text">
        En lo que ata&ntilde;e a las contribuciones te&oacute;ricas del erudito c&aacute;ntabro, cabe destacar que, bien relacionado con artistas del flamenco de la altura est&eacute;tica de Carmen Amaya, Ni&ntilde;o del Diamante o Farf&aacute;n, decidi&oacute; integrar en sus art&iacute;culos una teor&iacute;a-cr&iacute;tica sistematizada vinculada a lo jondo en la que cobraba especial relieve el Concurso de Cante Jondo de Granada (1922) como un acto de magnitud cultural decisiva para la historiograf&iacute;a del flamenco. Al decir de Samperio, la figura m&aacute;s representativa y clave de dicho hito fue Manuel de Falla, a quien el escritor conoci&oacute; personalmente en Granada y de quien se sirvi&oacute;, en calidad de informante, a la hora de desarrollar su an&aacute;lisis te&oacute;rico-cr&iacute;tico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las modalidades musicales flamencas</h3><p class="article-text">
        Considerado &laquo;El m&uacute;sico del cante&raquo; por el autor santanderino, categor&iacute;as conceptuales esenciales en el pensamiento est&eacute;tico de Falla como &laquo;gitaner&iacute;a&raquo;, la influencia de Felipe Pedrell y su inter&eacute;s por el an&aacute;lisis de modalidades gen&eacute;ricas como la seguiriya gitana, con Federico Garc&iacute;a Lorca al fondo, resultaron medulares en los art&iacute;culos y conferencias de Samperio. De hecho, le sirvieron para difundir, con rigor divulgativo y cierto af&aacute;n pedag&oacute;gico, la repercusi&oacute;n del Concurso y las ideas musicales de Falla, a efectos de pervivencia identitaria del flamenco, no solo entre el p&uacute;blico lector de <em>Claridades</em>, sino tambi&eacute;n en el seno de selectos c&iacute;rculos de sociabilidad cultural en Ciudad de M&eacute;xico como el Ateneo Espa&ntilde;ol, en los que el cante jondo result&oacute; de gran importancia. En suma, gracias a la aportaci&oacute;n de Samperio, la notoriedad del Concurso de Cante Jondo de Granada tuvo su proyecci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola hasta el punto de que fue un evento que tuvo su resonancia y eco, a efectos de construcci&oacute;n cultural y desarrollo identitario, en c&iacute;rculos espa&ntilde;oles en Am&eacute;rica Latina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a Pedro Camacho Galindo, sus contribuciones flamencol&oacute;gicas son conocidas en Espa&ntilde;a gracias sobre todo a su libro, con fecha de 1977, <em>Los payos tambi&eacute;n cantan flamenco</em>. Sin embargo, su quehacer reflexivo y divulgativo en torno al flamenco, dirigido especialmente a un p&uacute;blico mexicano, destaca en una obra que ha circulado en menor medida en Espa&ntilde;a y que public&oacute; en Guadalajara (M&eacute;xico) en 1969: <em>Andaluc&iacute;a y su cante</em>. Este volumen estaba acompa&ntilde;ado por la <em>Antolog&iacute;a Hist&oacute;rica del Cante Flamenco, </em>una cinta de seis horas de duraci&oacute;n donde, de manera did&aacute;ctica, seleccion&oacute; ciento veinte ejemplos de las modalidades musicales flamencas m&aacute;s importantes. En su volumen, Camacho contrastaba sus pareceres con los de la escuela mairenista, tan en boga en aquel momento, al calor y estela de<em> Mundo y formas del cante flamenco</em> (Madrid, Revista de Occidente, 1963), de Ricardo Molina y Antonio Mairena, estableciendo un di&aacute;logo, en definitiva, que nos puede permitir, junto con las granadas contribuciones de Samperio y otros autores, que dejaremos para otra ocasi&oacute;n, referirnos a una flamencolog&iacute;a transatl&aacute;ntica o del exilio.
    </p><h3 class="article-text">Financiaci&oacute;n y agradecimientos</h3><p class="article-text">
        Proyecto de investigaci&oacute;n &laquo;Presencia del flamenco en Argentina y M&eacute;xico (1936-1959): espacios comerciales y del asociacionismo espa&ntilde;ol&raquo; (PY20_01004, L&iacute;nea de ayudas para la realizaci&oacute;n de proyectos de I+D+i para universidades y entidades p&uacute;blicas de investigaci&oacute;n del Sistema Andaluz del Conocimiento, Junta de Andaluc&iacute;a. Proyecto cofinanciado por Fondos del Programa Operativo FEDER de Andaluc&iacute;a 2014-2020). La obtenci&oacute;n de parte de la informaci&oacute;n recogida en este art&iacute;culo ha sido posible gracias a una Beca Iberoam&eacute;rica para J&oacute;venes Profesores e Investigadores Espa&ntilde;a 2013. Deseamos hacer constar nuestro agradecimiento a la familia Samperio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio J. Gallardo, Francisco Escobar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/flamenco-exilio_132_9190356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jul 2022 18:24:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De flamenco y exilio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Exilio,Flamenco,México,Divulgación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huellas flamencas en Buenos Aires y Ciudad de México: una historia aún por contar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/huellas-flamencas-buenos-aires-ciudad-mexico-historia-contar_132_8490147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fa5c135-01e4-48d6-8581-ae86958f6821_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Huellas flamencas en Buenos Aires y Ciudad de México: una historia aún por contar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Divulgación científica a partir de un objeto de estudio que subraya de nuevo el hermanamiento cultural entre Andalucía y América Latina</p></div><p class="article-text">
        A ra&iacute;z del violento estallido de la Guerra Civil espa&ntilde;ola, destacados artistas del flamenco optaron, de manera inexorable, por la di&aacute;spora en Am&eacute;rica Latina, con destinos preferentes en Buenos Aires y Ciudad de M&eacute;xico. De tal suerte, en el significativo per&iacute;odo comprendido entre 1936 y 1959, llegaron a contribuir no solo a la paulatina difusi&oacute;n y manifestaci&oacute;n expresiva de tan granado arte en estos representativos enclaves americanos, sino tambi&eacute;n a la hora de entablar un f&eacute;rtil di&aacute;logo con el amplio y atractivo acervo folcl&oacute;rico existente en tales pagos al calor y color de un rico mestizaje multicultural. 
    </p><p class="article-text">
        Este fue el caso de la compa&ntilde;&iacute;a de Amalio Alcoriza. El periplo de sus integrantes, que los llev&oacute; desde la L&iacute;nea de la Concepci&oacute;n, donde se encontraban en el momento del inicio de las hostilidades, hasta Buenos Aires &mdash;pasando por Gibraltar, T&aacute;nger y Marsella&mdash;, ilustra las vicisitudes e incertidumbres que los artistas, en general, y los flamencos, en particular, tuvieron que afrontar durante este crudo episodio de nuestra historia nacional. En su elenco encontramos a cantaores como Pena hijo o el Ni&ntilde;o de Utrera, o a tocaores como Sabicas. Sin embargo, aunque terrible y desgarrador, el paso a tierras americanas tambi&eacute;n abri&oacute; la puerta a la incorporaci&oacute;n de estos profesionales a sus espacios esc&eacute;nicos y circuitos comerciales. De este modo, la Gran Compa&ntilde;&iacute;a de Arte L&iacute;rico Andaluz Alcoriza, que ese era su nombre completo, logr&oacute; un resonante &eacute;xito en Buenos Aires con la obra el <em>Padre Casta&ntilde;uelas</em>, donde el actor y cantaor Florencio Castell&oacute; no dud&oacute; en cantar por guajiras o fandangos ataviado con sotana, y contando con el acompa&ntilde;amiento de la guitarra de Pepe de Badajoz. Posteriormente, seguir&iacute;an recorriendo el Nuevo Mundo, llevando sus espect&aacute;culos a distintas ciudades del Cono Sur y los Andes hasta recalar en Ciudad de M&eacute;xico. All&iacute; algunos de sus miembros se integrar&iacute;an en la potente industria cinematogr&aacute;fica azteca. Especialmente representativo es de nuevo el caso de Castell&oacute;, quien adquiri&oacute; notable fama a la hora de encarnar personajes andaluces gracias a su memorable vis c&oacute;mica, y quien particip&oacute; en varias pel&iacute;culas de otra sobresaliente representante del arte andaluz en M&eacute;xico, como fue Lola Flores, o con afamados c&oacute;micos locales como el sin par Germ&aacute;n Vald&eacute;s, Tin Tan. 
    </p><p class="article-text">
        Esta es solo una peque&ntilde;a muestra de una historia que est&aacute; a&uacute;n, en buena medida, por contar: la historia de las migraciones de los artistas flamencos a ra&iacute;z del conflicto espa&ntilde;ol y, por ende, la historia del flamenco en tierras hispanoamericanas. Por supuesto, existen respetables empe&ntilde;os por rescatar estos, o colindantes, episodios del arte flamenco en el continente americano: desde el amplio abanico de estudios sobre los estilos denominados de <em>ida y vuelta</em>, a investigaciones, con un enfoque m&aacute;s general, sobre las migraciones andaluzas, pasando por obras monumentales como <em>Tremendo asombro. Huellas del g&eacute;nero andaluz en los teatros de La Habana y otras informaciones a lo flamenco (1790-850)</em>, de Jos&eacute; Luis Ortiz Nuevo, o <em>&iexcl;En er mundo! De c&oacute;mo Nueva York le mang&oacute; a Par&iacute;s la idea moderna de flamenco</em>, de Jos&eacute; Manuel Gamboa.
    </p><h3 class="article-text">Voces a rescatar</h3><p class="article-text">
        No obstante, desde el proyecto <em>Presencia del flamenco en Argentina y M&eacute;xico (1936-1959): espacios comerciales y del asociacionismo espa&ntilde;ol (FLA/AMEX)</em>, financiado por la Junta de Andaluc&iacute;a, y conformado por un grupo de investigadores de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos, CSIC, la Universidad de Sevilla y la Universidad Pablo de Olavide, hemos decidido poner el foco en ese contingente de mujeres y hombres que se vieron impelidos a exportar el flamenco a los escenarios de urbes como Buenos Aires o Ciudad de M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        Este es un viaje que habr&aacute; de conducirnos a rescatar sus voces (sus bailes y sus toques) desde los teatros, como los bonaerenses Avenida o Maravillas, a las salas de fiesta, como la mexicana El Patio, famosa por su espectacularidad, y los restaurantes de aquellas latitudes, pero tambi&eacute;n a revisar el lugar que el flamenco jug&oacute; en nuevos &aacute;mbitos de encuentro de los espa&ntilde;oles migrantes como fueron las asociaciones regionales o enclaves singulares como el Ateneo Espa&ntilde;ol de M&eacute;xico. En estos espacios, a medio camino entre la calidad de las artes esc&eacute;nicas y la calidez de la sociabilidad humana, sobresalieron figuras del cante como Pena hijo, Angelillo, Ni&ntilde;o de Utrera, Ni&ntilde;o del Brillante, Ni&ntilde;o de Caravaca, Chiquito de Triana o Florencio Castell&oacute;, maestros del baile de la talla de Julio Maera, la casa de las Amaya o Los Chavalillos Sevillanos (Rosario y Antonio) y, claro est&aacute;, distinguidos referentes de la guitarra flamenca de la altura de Sabicas, Esteban de Sanl&uacute;car, Pepe de Badajoz, con notoria influencia de Ram&oacute;n Montoya, o Francisco Millet. 
    </p><p class="article-text">
        Son, de hecho, algunos de los numerosos nombres que cobraron protagonismo como agentes actorales en obras de teatro, actuaciones de variedades, revistas, ballets o fiestas flamencas, adem&aacute;s de desempe&ntilde;ar, c&oacute;mo no, un papel crucial en la cinematograf&iacute;a de ambientaci&oacute;n espa&ntilde;ola tanto de Buenos Aires como de Ciudad de M&eacute;xico. Junto a ellos cabe citar, por &uacute;ltimo, se&ntilde;eras figuras de la &eacute;poca como el music&oacute;logo y docente Domingo Jos&eacute; Samperio, en Ciudad de M&eacute;xico, el letrista Salvador Valverde en Buenos Aires, o los poetas recitadores y declamadores Manuel Ben&iacute;tez Carrasco y Salvador Mar&iacute;n de Castro, quienes recorrieron estos pagos manteniendo un di&aacute;logo est&eacute;tico, al un&iacute;sono, con las figuras del cante, el baile y el toque.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, con una funci&oacute;n de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica y recuperaci&oacute;n de dicho patrimonio cultural entre las dos orillas, este equipo de investigadores prepara la producci&oacute;n de la <em>Antolog&iacute;a del Flamenco Migrado</em>, que ofrecer&aacute; una cuidada selecci&oacute;n de archivos fonogr&aacute;ficos de los artistas analizados, acompa&ntilde;ada, a su vez, de un estudio preliminar en calidad de marco contextual y gu&iacute;a de audici&oacute;n sonora. Todo ello, en definitiva, al servicio de la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica a partir de un objeto de estudio que subraya de nuevo el hermanamiento cultural entre Andaluc&iacute;a y Am&eacute;rica Latina. 
    </p><p class="article-text">
        Volveremos, con esta empresa, a o&iacute;r las modulaciones de Sabicas en el fastuoso escenario de El Patio, a encontrar reunidos a Imperio Argentina o al bailaor Curro Terremoto en una cinta filmada en Argentina por el gaditano Antonio Momplet, o a disfrutar de la edici&oacute;n mexicana de la renombrada <em>Antolog&iacute;a del cante flamenco</em>, de Perico el del Lunar. 
    </p><p class="article-text">
        La obtenci&oacute;n de parte de la informaci&oacute;n recogida en este art&iacute;culo ha sido posible gracias a proyectos anteriores como &ldquo;Andaluc&iacute;a y Am&eacute;rica Latina: intercambios y transferencias culturales&rdquo; (P07-HUM-03215, Proyectos de investigaci&oacute;n de excelencia. Junta de Andaluc&iacute;a) y Becas Iberoam&eacute;rica para J&oacute;venes Profesores e Investigadores Espa&ntilde;a 2013. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio J. Gallardo, Francisco Escobar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/huellas-flamencas-buenos-aires-ciudad-mexico-historia-contar_132_8490147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Nov 2021 19:12:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huellas flamencas en Buenos Aires y Ciudad de México: una historia aún por contar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia y flamenco: construcción crítica versus realidad histórica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-flamenco-construccion-realidad-historica_132_1002298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01e9ff03-394f-4e69-8daa-3bebf4f14256_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia y flamenco: construcción crítica versus realidad histórica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación sinérgica entre flamenco y ciencia no sólo es factible, sino bien necesaria y deseable</p></div><p class="article-text">
        En determinados c&iacute;rculos acad&eacute;micos, y hasta art&iacute;sticos, si cabe, a&uacute;n puede sorprender la asociaci&oacute;n simbi&oacute;tica existente entre flamenco y universidad. De esta compleja circunstancia se coligen y plantean interrogantes al trasluz de la dicotom&iacute;a <em>construcci&oacute;n cr&iacute;tica</em> <em>vs</em>. <em>realidad hist&oacute;rica</em>, planteada, a nivel epistemol&oacute;gico-conceptual, por el distinguido y erudito bibli&oacute;grafo <strong>Rodr&iacute;guez-Mo&ntilde;ino</strong>: &iquest;Resulta factible un acercamiento cient&iacute;fico y poli&eacute;drico al arte flamenco? &iquest;Existe una l&iacute;nea matriz de investigaci&oacute;n ce&ntilde;ida a <em>estudios flamencos </em>o bajo una denominaci&oacute;n similar? Incertidumbres l&aacute;biles al margen, lo cierto es que las evidencias en este sentido se remontan, con un nutrido c&uacute;mulo de pruebas al paso y como si de un proceso de &oacute;smosis se tratase, a un eje cronol&oacute;gico concreto, a saber: finales del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, en aquellos pr&iacute;stinos momentos ven la luz t&iacute;tulos axiales en la historia de una disciplina de investigaci&oacute;n que a veces, y con injustificada sorna jocoseria en algunas de ellas, se conoce como <em>flamencolog&iacute;a</em>, denominaci&oacute;n hom&oacute;nima respecto al conocido libro de <strong>Anselmo Gonz&aacute;lez Climent</strong> de 1955. En 1881, concretamente, el padre de los hermanos Machado, el distinguido folclorista <strong>Antonio Machado y &Aacute;lvarez</strong>, Dem&oacute;filo, da a la imprenta el volumen y obra instrumental de referencia, hasta la fecha, <em>Colecci&oacute;n de cantes flamencos</em>; y ser&aacute; en ese mismo a&ntilde;o cuando este arte secular merezca la atenci&oacute;n y admiraci&oacute;n de un prestigioso acad&eacute;mico alem&aacute;n, el ling&uuml;ista <strong>Hugo Schuchardt</strong>, quien se acerc&oacute; a estas complejas lides, con cuestiones fon&eacute;ticas, fonol&oacute;gicas y grafem&aacute;ticas de fondo, para avezados y expertos en su obra <em>Die &ldquo;Cantes Flamencos&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que, a partir de estos hitos historiogr&aacute;ficos, ha venido prosperando una amplia y variada producci&oacute;n bibliogr&aacute;fica, de car&aacute;cter interdisciplinar, que, si bien tradicionalmente se ha vinculado por lo general a las Humanidades y las Ciencias Sociales, desde hace unas d&eacute;cadas se ha hecho m&aacute;s plural hasta el punto de atraer el inter&eacute;s investigador de matem&aacute;ticos, ingenieros o pod&oacute;logos, por citar tan solo varios ejemplos y paradigmas fidedignos de estos recientes cauces de transferencia de conocimiento y divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, con vocaci&oacute;n de raigambre flamencol&oacute;gica.
    </p><h3 class="article-text">Flamenco en Triana</h3><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, esta notable tradici&oacute;n de calado bibliogr&aacute;fico, junto con varias de las novedades editoriales m&aacute;s sobresalientes, est&aacute;n siendo aquilatadas, como si de un crisol reticular se tratase, en un proyecto de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica desde el que venimos cartografiando la hist&oacute;rica relaci&oacute;n que el flamenco ha mantenido con la ciudad de Sevilla, urbe ineludible para entender su g&eacute;nesis, forja y desarrollo evolutivo. De hecho, este laborioso empe&ntilde;o se est&aacute; llevando a cabo en virtud de la elaboraci&oacute;n y dise&ntilde;o epistemol&oacute;gico de una serie de rutas cient&iacute;ficas que se ofrecen a un p&uacute;blico adulto, en un principio sin necesarios conocimientos t&eacute;cnicos previos.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, desde esta atalaya conceptual, tienen lugar en los distintos eventos de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, as&iacute; La Noche Europea de l@s Investigador@s, la Semana de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, o en festividades emblem&aacute;ticas con significado simb&oacute;lico. En este &uacute;ltimo caso se encuadra, en fin, el &uacute;ltimo itinerario realizado, habida cuenta de que ha sido puesto en pr&aacute;ctica durante la celebraci&oacute;n del pasado D&iacute;a de Andaluc&iacute;a (28 de febrero), en tanto que tuvo como n&uacute;cleo tem&aacute;tico-espacial el flamenco en el barrio de Triana, y donde contamos, adem&aacute;s, con la valiosa colaboraci&oacute;n de colegas pertenecientes a la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Mujeres Gitanas (FAKALI).
    </p><p class="article-text">
        En efecto, conforme a un dilatado paseo por un total de siete paradas o postas, se introdujo progresivamente a los asistentes en temas y debates centrales para comprender de manera certera la simbiosis intr&iacute;nseca y connatural entre flamenco y esta singular zona hispalense, esto es: la sobresaliente presencia e impronta de la comunidad gitana, o gitaner&iacute;a, y su relaci&oacute;n socio-musical con artistas no gitanos a efectos de la dualidad <em>cava de los gitanos</em>/<em>cava de los civiles</em>; el paulatino desarrollo de formas musicales medulares dentro del g&eacute;nero, es decir, palos, estilos o modalidades flamencas del calado de la sole&aacute;, la seguiriya, los martinetes, los tangos e incluso la buler&iacute;a acompasada, con tempo lento y sabor arromanzado; o, por traer a colaci&oacute;n un &uacute;ltimo ejemplo: la misma relaci&oacute;n osm&oacute;tica entre flamenco y ciencia que ahora abordamos desde la <em>construcci&oacute;n cr&iacute;tica</em> y la <em>realidad hist&oacute;rica</em>.
    </p><h3 class="article-text">Criterio pluriart&iacute;stico</h3><p class="article-text">
        En cualquier caso, esta se muestra palmariamente al trasluz de un guion elaborado desde el estado de la cuesti&oacute;n y nuevas perspectivas cr&iacute;ticas que sirve a los asistentes como <em>vademecum</em> que les acompa&ntilde;a y orienta a nivel de directrices y discusiones mantenidas con los gu&iacute;as o mediadores entre el grupo y el entorno (paisaje sonoro). En ese documento, de hecho, pueden hallar cuidados fragmentos especializados en lo que hace a estudios cr&iacute;ticos, si bien, al estar concebidos desde un criterio pluriart&iacute;stico, al aparato te&oacute;rico le acompa&ntilde;an, adem&aacute;s, referencias espec&iacute;ficas a obras literarias, una selecci&oacute;n musical, con archivos fonogr&aacute;ficos originales, y, en ocasiones, f&iacute;lmica y pict&oacute;rica en lo que ata&ntilde;e a recepci&oacute;n y pervivencia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la naturaleza de las paradas, fue variada al hilo de distintos elementos urbanos consagrados a la memoria y al reconocimiento can&oacute;nico. En este sentido, aunque siempre se puede seguir construyendo y edificando al respecto, Triana se erige como un barrio que se ha preocupado por salvaguardar y preservar la memoria de esa constelaci&oacute;n de artistas se&ntilde;eros nacidos en el margen derecho del Guadalquivir; de ah&iacute; que sea f&aacute;cil, claro est&aacute;, enhebrar elementos como monumentos, son los casos de <em>Triana al Arte Flamenco</em> y <em>A los alfareros, ceramistas y al cante por sole&aacute;</em>, o azulejos conmemorativos: a los gitanos y gitanas de Triana, a <strong>Naranjito de Triana</strong> o a los padres de los Machado.
    </p><p class="article-text">
        En un futuro inmediato, tenemos por delante el reto de completar la cartograf&iacute;a flamenca de Sevilla y ofrecer, al tiempo, en calidad de producto textual conclusivo de la experiencia, una granada gu&iacute;a de viaje tem&aacute;tica. No obstante, tal propuesta monogr&aacute;fica resulta adem&aacute;s f&aacute;cilmente extrapolable a otros contextos y enclaves geogr&aacute;ficos representativos: por supuesto, a ciudades de visible sabor flamenco como C&aacute;diz capital y provincia, con Jerez, El Puerto de Santa Mar&iacute;a y otros n&uacute;cleos a la cabeza, M&aacute;laga, Granada, etc.; pero tambi&eacute;n a otras que contaron con comunidades espa&ntilde;olas migradas por causas econ&oacute;micas, b&eacute;licas y de &iacute;ndole varia, como pueden ser Buenos Aires o Ciudad de M&eacute;xico.
    </p><h3 class="article-text">Categor&iacute;a de ciencia</h3><p class="article-text">
        En fin, respondamos, si no lo hemos hecho ya, a los interrogantes que han constituido nuestra hip&oacute;tesis de partida desde el binomio <em>construcci&oacute;n cr&iacute;tica</em> y <em>realidad hist&oacute;rica</em>: s&iacute;, en efecto; la relaci&oacute;n sin&eacute;rgica entre flamenco y ciencia no s&oacute;lo es factible, sino bien necesaria y deseable. De hecho, vibra cada vez m&aacute;s con mayor vitalidad alimentada por el ingente trabajo y decidida cooperaci&oacute;n colectiva de acad&eacute;micos, verdadera <em>comunitas</em> cient&iacute;fica y flamenca, al servicio del an&aacute;lisis cabal y riguroso de nuestro arte.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo auspici&oacute; ya <strong>Antonio Machado y &Aacute;lvarez,</strong> Dem&oacute;filo, considerado piedra angular de la flamencolog&iacute;a, tal como la formul&oacute; <strong>Gonz&aacute;lez Climent</strong>; y lo hizo a prop&oacute;sito de la forja de un <em>Folk-lore andaluz</em>, entonces una <em>ciencia ni&ntilde;a</em>, pero, eso s&iacute;, con indudable <em>categor&iacute;a de ciencia</em>. Tanto es as&iacute; que hab&iacute;a <em>acarreado materiales</em>, entendidos a efectos de imaginario como coplas populares y an&oacute;nimas, m&aacute;s all&aacute; de la r&uacute;brica autorial, con exquisito <em>tono emocional</em> y vida en variantes<em>,</em> al decir de Men&eacute;ndez Pidal, en aras del <em>conocimiento de la naturaleza y evoluci&oacute;n del esp&iacute;ritu humano</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio J. Gallardo, Francisco Escobar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-flamenco-construccion-realidad-historica_132_1002298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2020 22:14:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia y flamenco: construcción crítica versus realidad histórica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Universidad de Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche europea para la palabra y la ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/noche-europea-investigadors-palabra-ciencia_132_1355605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef166c9b-3b10-443b-806f-f22c109b7637_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche europea para la palabra y la ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconocer la ignorancia propia y la valía del pensamiento ajeno son dos movimientos valientes y necesarios</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 27 de septiembre tendr&aacute; lugar un evento continental en el que miles &ndash;uno querr&iacute;a tener la osad&iacute;a de poner aqu&iacute; &ldquo;millones&rdquo;&ndash; de personas se congregar&aacute;n con la finalidad de aprender de una forma atractiva y por el simple placer de hacerlo. Se trata de La Noche Europea de l@s Investigador@s, que se celebrar&aacute; en 371 ciudades de unos 30 pa&iacute;ses, incluyendo las ocho capitales de provincia andaluzas.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, uno de los mayores beneficios que aporta a la sociedad este encuentro reside en su capacidad para divulgar de una forma amena los &uacute;ltimos hallazgos cient&iacute;ficos. Para ello se hace uso de una rica variedad de formatos: desde exposiciones a visitas guiadas, pasando por talleres, microencuentros o cuentacuentos donde los m&aacute;s peque&ntilde;os son bienvenidos. Y es precisamente esta otra de las bondades de La Noche Europea de l@s Investigador@s: tener la virtud de reunir en torno a la ciencia a familias al completo, sin importar la edad o los intereses particulares puesto que, tan s&oacute;lo en Sevilla, dispondremos de cerca de un centenar de actividades de todas las ramas del saber.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tanme recordarles, dada mi vinculaci&oacute;n con las Humanidades, que estas tambi&eacute;n est&aacute;n invitadas. Desde este campo, nos preciamos especialmente de contribuir a reforzar el pensamiento cr&iacute;tico como un recurso poderoso con el que hacer frente a la intolerancia, las injusticias o la ignorancia. De hecho, m&aacute;s all&aacute; de que nos apetezca conocer m&aacute;s sobre los mosquitos, el jazz o el grafeno &ndash;por poner solo unos ejemplos del tipo de tem&aacute;ticas cubiertas&ndash;, este evento nos permite reunirnos para pensar juntos. Algo tan simple como este prop&oacute;sito de escuchar, conversar, aprender y disfrutar posee un valor excepcional ante la presi&oacute;n de las tensiones y premuras en las que nos vemos sumidos cotidianamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Resulta parad&oacute;jico que, en la sociedad de la informaci&oacute;n, el secular di&aacute;logo reflexivo cara a cara nos ofrezca una de nuestras mejores oportunidades para cimentar un pensamiento colectivo, cr&iacute;tico y m&aacute;s elaborado ante la tiran&iacute;a del meme y del zasca, ante la intoxicaci&oacute;n de las noticias falseadas y el pozo de odio en el que frecuentemente se convierten las redes sociales. La palabra dicha frente a frente y la ciencia se dan la mano en estas breves pero intensas reuniones del saber, sirvi&eacute;ndonos de herramientas con las que construirnos como ciudadanos y contribuir a edificar sociedades m&aacute;s reflexivas y comprometidas.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, podemos incluso aprovechar algunas asunciones que pueden parecer obsoletas en el contexto actual: mi interlocutor, incluso en (o gracias a) su discrepancia conmigo, tiene algo que ense&ntilde;arme, me ofrece la posibilidad de aprender. O que el silencio atento, respetuoso, tambi&eacute;n nos construye y nos libera de otra de las servidumbres contempor&aacute;neas: la necesidad imperiosa de dar a conocer nuestro punto de vista, de publicar, <em>postear</em>, divulgar en fin nuestra opini&oacute;n, fundamentada o no. Reconocer la ignorancia propia y la val&iacute;a del pensamiento ajeno son dos movimientos valientes y necesarios.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de septiembre tendremos la oportunidad de saciar nuestra curiosidad intelectual y de divertirnos en una de esas raras ocasiones en las que nuestras ciudades se transforman en una mir&iacute;ada organizada de &aacute;goras donde compartir y saborear la palabra. Necesitados como estamos de este tipo de espacios, la pr&oacute;xima celebraci&oacute;n de La Noche Europea de l@s Investigador@s, plural y abundante, hace que estemos de enhorabuena. Les invito a unirse a esta nueva fiesta de la palabra y la ciencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio J. Gallardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/noche-europea-investigadors-palabra-ciencia_132_1355605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Sep 2019 19:37:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una noche europea para la palabra y la ciencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas]]></media:keywords>
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