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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tatiana Cardenal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/tatiana_cardenal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tatiana Cardenal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando vienen mal dadas, todos somos socialdemócratas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vienen-mal-dadas-socialdemocratas_132_1220236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56deedbd-e4cb-4cc2-9656-d450d002b091_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El filósofo supermediático Slavoj Zizek"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la noche a la mañana, esta epidemia ha tensado el capitalismo liberal como sistema, forzando a sus líderes a posicionarse haciendo equilibrios entre proteger a la gente o salvar la economía</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Zygmunt Bauman que las redes sociales se presentan como una forma de acercarnos m&aacute;s a nuestros seres queridos que, sin embargo, implica que dejemos de socializar con la gente de nuestro alrededor, a quienes sustituimos por una comunidad ficticia. Mucho se ha escrito sobre esta paradoja en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y se ha se&ntilde;alado la hipertecnologizaci&oacute;n de la sociedad como un riesgo de nuestro tiempo que alimenta el individualismo, la 'solitude' que es constitutiva y expresi&oacute;n de los sistemas neoliberales. Sin embargo, ser&iacute;a dif&iacute;cil imaginar una cuarentena como la que estamos viviendo a causa de la COVID-19 sin poder conectarnos de forma telem&aacute;tica con nuestros amigos y familiares. El acceso a internet se est&aacute; revelando en estas condiciones extremas como una muestra de la necesidad de sentir un &ldquo;nosotros&rdquo; que trascienda las paredes que son testigos de nuestro confinamiento, aunque tambi&eacute;n un factor de tremenda desigualdad para aquellas familias con menos recursos que no disponen de conexi&oacute;n en casa.
    </p><p class="article-text">
        Muchas otras necesidades materiales se est&aacute;n convirtiendo en esenciales estos d&iacute;as de pandemia, especialmente equipo sanitario como respiradores, mascarillas, equipos de protecci&oacute;n individual; pero tambi&eacute;n el mantenimiento b&aacute;sico como transportes, energ&iacute;a, alimentaci&oacute;n, etc. De la noche a la ma&ntilde;ana, esta epidemia ha tensado el capitalismo liberal como sistema, forzando a sus l&iacute;deres a posicionarse haciendo equilibrios entre proteger a la gente o salvar la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos los gobiernos han pasado de esa fase de negaci&oacute;n de la gravedad, en la que primaba mantener la econom&iacute;a, a una segunda fase de garantizar ya no solo el bienestar, sino la supervivencia de su poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable. Parad&oacute;jicamente, para garantizar esa protecci&oacute;n social, han de hacer justo lo contrario a lo que pensaban que era lo mejor para todos, lo contrario al capitalismo liberal. En los pa&iacute;ses occidentales donde primero golpe&oacute; la epidemia, como Espa&ntilde;a e Italia, pronto se decidi&oacute; limitar la capacidad de libre movimiento de sus ciudadanos, para m&aacute;s tarde llegar a tomar el control de la industria nacional. Mientras, pa&iacute;ses como Suecia, Reino Unido o Estados Unidos, decid&iacute;an que lo mejor era no hacer nada, para no da&ntilde;ar a la econom&iacute;a. Quiz&aacute;s pensaban que la epidemia no era m&aacute;s que una gripe, y no se la tomaron en serio, o quiz&aacute;s s&iacute; sab&iacute;an del peligro pero aun as&iacute; primaban el bienestar de sus grandes corporaciones. Este &uacute;ltimo es el caso del vicegobernador de Texas, que sugiere abiertamente que m&aacute;s valdr&iacute;a sacrificar la vida de los ancianos para preservar el modelo actual. 
    </p><p class="article-text">
        Y esa es la misma situaci&oacute;n en la que se encuentra el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. En estos primeros d&iacute;as, el presidente norteamericano junto a otros l&iacute;deres conservadores, no le quedaba otra l&iacute;nea de defensa discursiva m&aacute;s que la posverdad, menospreciando la magnitud de la crisis. Pero a medida que se ha elevado el n&uacute;mero de contagios, y se acerca al l&iacute;mite de la capacidad de carga de su sistema sanitario, se vuelve m&aacute;s intenso el dilema entre abandonar a su suerte a la poblaci&oacute;n, desigual ante una sanidad privatizada que no todo el mundo se puede permitir, o tomar el control de la industria sanitaria y quiz&aacute;s ofrecer libre acceso al sistema, algo que de momento todav&iacute;a rechaza porque seg&uacute;n &eacute;l, eso le convertir&iacute;a en un pa&iacute;s socialista, como Venezuela, aunque tras la presi&oacute;n a Ford y General Motors, cada vez est&aacute; m&aacute;s cerca de tomar esa decisi&oacute;n. Y es precisamente en esa l&iacute;nea, en la que el editor jefe del MIT Technology Review, Gideon Lichfield, apunta a que una mayor gravedad de esta crisis sanitaria podr&iacute;a suponer una oportunidad para forzar a EEUU a corregir la grave desigualdad social que lleva acarreando estos &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, desde la llegada de Ronald Reagan al poder y la aplicaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas neoliberales de la escuela de Chicago.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, a medida que avanza la epidemia en sus pa&iacute;ses, hasta el propio Trump parece estar cambiando de parecer, y ya comienza con medidas que podr&iacute;an da&ntilde;ar a su econom&iacute;a para proteger a sus ciudadanos. No es dif&iacute;cil leer entre l&iacute;neas el hecho de que existe una relaci&oacute;n lineal entre c&oacute;mo de neoliberal se es y cu&aacute;nto tiempo se tarda en tomar estas medidas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en este nuevo escenario en el que se ha disparado la demanda de material sanitario al ser necesario de forma global, muchos pa&iacute;ses han intervenido la producci&oacute;n de material sanitario para garantizar el suministro de su ciudadan&iacute;a. Se demuestra, por tanto, una regla que ya se sospechaba cierta: no es buena idea dejar en manos del libre mercado el suministro de productos b&aacute;sicos o estrat&eacute;gicos para el bienestar social. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que es seguro es que esta situaci&oacute;n ha provocado una tensi&oacute;n en los mercados que fuerza a los estados a enfrentarse a un dilema: o controlar sus f&aacute;bricas o enfrentarse al desabastecimiento. Y es que, como escribe Zizek en su &uacute;ltimo ensayo 'Pandemic! COVID-19 shakes the world', la crisis sanitaria de&nbsp;la COVID-19 tiene un potencial efecto positivo en tanto que ha sacado a la luz las debilidades de las democracias liberales.
    </p><p class="article-text">
        Esta crisis sanitaria que ha sacudido con fuerza el sistema, como ya lo hizo la crisis de 2008, puede ser un revulsivo que abra la puerta a un cambio sociopol&iacute;tico que, frente a un neoliberalismo que ofrece cada vez m&aacute;s s&iacute;ntomas de autoritarismo e intensifica las pasiones tristes como temor, odio, y resentimiento, reconozca nuestra vulnerabilidad, interdependencia y sea capaz de articular un sentimiento de comunidad y una cultura de los cuidados que perdure en el tiempo, dando continuidad y desarrollando esas explosiones de solidaridad y empat&iacute;a a las que estamos asistiendo estos d&iacute;as. En palabras de Zizek &ldquo;el dilema al que nos enfrentamos es: barbarie o alguna forma de comunismo reinventado&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La crisis financiera global de 2008 se cerr&oacute; con una salida neoliberal que no solamente no solucion&oacute; ninguno de los problemas de modelo, sino que agrav&oacute; y profundiz&oacute; las desigualdades que ya exist&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seremos capaces de aprovechar la oportunidad para que cuando salgamos de esta crisis estemos m&aacute;s unidos y menos aislados que cuando la empezamos? Debemos aprovechar la oportunidad para implementar medidas progresistas como el acceso gratuito a la universidad, una renta b&aacute;sica garantizada o un 'Green New Deal' para luchar contra el cambio clim&aacute;tico. Permit&aacute;monos ver esta crisis como una oportunidad de tejer nuevos lazos sociales, que los aplausos de los balcones se transformen en una exigencia por una sanidad p&uacute;blica de calidad, con muchos m&aacute;s medios materiales y humanos; que las plataformas de ayuda ciudadana se transformen en una sociedad amable, amplia, mestiza, diversa, justa y solidaria. Que de esta crisis salgamos sin caer, como sucedi&oacute; hace diez a&ntilde;os, en el &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; y nos sirva para hacernos m&aacute;s fuertes como pueblo. Solo as&iacute; seremos m&aacute;s resilientes ante los retos que nos aguarda el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Esta experiencia nos est&aacute; demostrando que ante la adversidad, solo las herramientas de cooperaci&oacute;n pueden garantizar que no se deja a nadie atr&aacute;s, ni por edad ni por ingresos, solo a trav&eacute;s de una sanidad p&uacute;blica y de calidad se puede velar por la supervivencia de la ciudadan&iacute;a. Pero sobre todo, nos est&aacute; demostrando que cuando es necesario, la mayor&iacute;a de los gobernantes est&aacute;n dispuestos a intervenir a las empresas que proporcionan los bienes y servicios esenciales para garantizar el bienestar social.
    </p><p class="article-text">
        Si algo nos ense&ntilde;a esta crisis es que necesitamos a los otros, nos va la vida en ello, literalmente. Si algo nos ense&ntilde;a esta crisis es que cuando las cosas vienen mal dadas, todos somos socialdem&oacute;cratas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tatiana Cardenal, Ramón Guirado Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vienen-mal-dadas-socialdemocratas_132_1220236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2020 21:41:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando vienen mal dadas, todos somos socialdemócratas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todo dictador quiere su pirámide]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/dictador-quiere-piramide_132_1469198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54795efd-b686-4903-9330-0c828f9d26b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo dictador quiere su pirámide"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cuestiones de memoria nos queda un largo recorrido pero esta semana en nuestro país brilla un poco más el sol, ya que por fin en el Valle de los Caídos no acoge el cuerpo de aquel que protagonizó los años más negros de nuestra historia. El franquismo hoy está un poco más muerto y debemos lograr que la exhumación de Franco sea el punto de partida para exhumar los restos del franquismo de nuestra sociedad.</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada Espa&ntilde;a dio un paso importante en la consolidaci&oacute;n de su democracia. Simb&oacute;lico, pero importante. &iquest;Por qu&eacute;? Porque ninguna democracia moderna o avanzada rinde honores a un dictador y en eso arrastra(ba)mos m&aacute;s de una asignatura pendiente. En lo que concierne a la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n las <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/asociaciones-historica-politico-cambiante-amenazador_0_954704881.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaciones memorialistas</a> llevan demasiados a&ntilde;os empujando la historia.
    </p><p class="article-text">
        Hace 12 a&ntilde;os que en Espa&ntilde;a se aprob&oacute; la Ley de Memoria Hist&oacute;rica cuyo articulado recoge que &ldquo;en el Valle de los Ca&iacute;dos s&oacute;lo podr&aacute;n yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la<a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/Angues-Huesca-ejecutados-Guerra-Civil_0_952955343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Guerra Civil espa&ntilde;ola</a>, como lugar de conmemoraci&oacute;n, recuerdo y homenaje a las v&iacute;ctimas&rdquo;. Para entonces llevaba ya 32 a&ntilde;os siendo un lugar de peregrinaci&oacute;n franquista, lo que significa que durante 44 largos a&ntilde;os todos los dem&oacute;cratas de este pa&iacute;s hemos tenido que tragar con tener al &ldquo;general&iacute;simo&rdquo; enterrado en un mausoleo al que en su delirio de grandeza &eacute;l mismo quiso dotar de la magnificencia de los monumentos antiguos. Un mausoleo que est&aacute; cimentado en sangre y que fue construido por los presos pol&iacute;ticos del r&eacute;gimen entre 1940 y 1958, como un homenaje a quienes lucharon y murieron por Franco.
    </p><p class="article-text">
        En 2014 el Consejo de Derechos Humanos dio a Espa&ntilde;a una serie de recomendaciones para cumplir con su obligaci&oacute;n de dar verdad, justicia y reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas de la dictadura, y esta semana por fin, las miles de v&iacute;ctimas que dej&oacute; el franquismo en Espa&ntilde;a; las personas asesinadas, torturadas, privadas de libertad&hellip; y toda la ciudadan&iacute;a que quer&iacute;a y queremos vivir en democracia, en paz y con memoria, pudimos ver algo de luz al constatar que despu&eacute;s de todo el franquismo empieza a perder su posici&oacute;n dentro de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta peque&ntilde;a gran victoria, que es de las asociaciones memorialistas y de la cual es indecente hacer electoralismo, lleva acumulando fuerza a trav&eacute;s de los distintos hitos y se ha producido, por un lado, a pesar de los innumerables vaivenes e intentos por parte de la extrema derecha por preservar el legado de la dictadura y por otro, ante la indiferencia de quienes dicen que ya hemos pasado p&aacute;gina, que ya vivimos en democracia y que es mejor dejarlo estar. Ante quienes reproducen esa postura tomar&eacute; la referencia de Hannah Arendt, la fil&oacute;sofa de origen jud&iacute;o que padeci&oacute; la persecuci&oacute;n nazi del 33 y que dedic&oacute; buena parte de su obra a reflexionar sobre los totalitarismos, quien dec&iacute;a que en la medida en que realmente pueda llegarse a superar el pasado, esa superaci&oacute;n consistir&iacute;a en narrar lo que sucedi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
         Pedir a las v&iacute;ctimas que pasen p&aacute;gina sin llevar a cabo la narraci&oacute;n su historia, sin el reconocimiento un previo de su dolor y una justa reparaci&oacute;n roza el cinismo, m&aacute;xime cuando nuestra libertad hoy en d&iacute;a descansa sobre las cunetas de quienes literalmente se dejaron la vida para conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, el Tribunal Constitucional, el de Estrasburgo y el Supremo se mostraron contundentes y dejaron claro que sacar al dictador responde a principios democr&aacute;ticos. Y no s&oacute;lo eso, hasta el Vaticano dio su apoyo expl&iacute;cito. Una lecci&oacute;n de la que que todos y todas las que nos consideramos dem&oacute;cratas deber&iacute;amos tomar nota, porque no vale la ambivalencia en esta cuesti&oacute;n: &ldquo;si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor&rdquo;, dec&iacute;a Desmond Tutu.
    </p><p class="article-text">
        En cuestiones de memoria nos queda un largo recorrido pero esta semana es nuestro pa&iacute;s brilla un poco m&aacute;s el sol, ya que por fin en el Valle de los Ca&iacute;dos, ese proyecto que Franco, cual fara&oacute;n que sue&ntilde;a con su pir&aacute;mide, levant&oacute; entre piedras para desafiar al tiempo y al olvido, para asegurarse su perdurabilidad y un lugar donde las generaciones futuras le rindieran tributo, no acoge el cuerpo de aquel que protagoniz&oacute; los a&ntilde;os m&aacute;s negros de nuestra historia. El franquismo hoy est&aacute; un poco m&aacute;s muerto y debemos lograr que la exhumaci&oacute;n de Franco sea el punto de partida para exhumar los restos del franquismo de nuestra sociedad, para seguir profundizando en nuestra democracia; y ello s&oacute;lo ser&aacute; posible si saldamos las deudas pendientes con nuestro pasado enterrando el relato impuesto por los vencedores del golpe de estado y eliminando los privilegios y reconocimientos de Estado de los que a&uacute;n disfrutan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tatiana Cardenal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/dictador-quiere-piramide_132_1469198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Oct 2019 08:14:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todo dictador quiere su pirámide]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El circo frente al espejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/circo-frente-espejo_132_1470732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La connivencia de la sociedad con el maltrato animal es una losa que cargamos y que lastra nuestra oportunidad de llevar a cabo la tan necesaria regeneración social y política"</p></div><p class="article-text">
        Desde 2015 Zaragoza cuenta con una ordenanza municipal que proh&iacute;be los circos con animales en nuestra ciudad. Durante estos a&ntilde;os hemos disfrutado del orgullo de ir viendo c&oacute;mo Zaragoza se convert&iacute;a en esa ciudad moderna y emp&aacute;tica que debe de ser en pleno s. XXI.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, poco le ha costado al nuevo Gobierno municipal de PP-Ciudadanos pulsar el bot&oacute;n de retroceso, dejando a la ciudadan&iacute;a zaragozana consternada ante la decisi&oacute;n de permitir la instalaci&oacute;n de un circo con animales para las fiestas del Pilar. Sorpresa poca. Ya vimos al Grupo Popular en las Cortes de Arag&oacute;n a principios de a&ntilde;o votar en contra de la modificaci&oacute;n de la Ley de Protecci&oacute;n Animal para prohibir el uso de animales salvajes en toda la Comunidad Aut&oacute;noma, alegando escandalizado que era abrir la puerta a abolir la tauromaquia. &iexcl;Dios nos libre! No vaya a ser que, despu&eacute;s de 300 a&ntilde;os resistiendo y haciendo de la tortura p&uacute;blica de un animal el santo y se&ntilde;a del &ldquo;buen espa&ntilde;ol&rdquo;, pase lo que en el resto de Europa sucedi&oacute; en el s. XVIII con la llegada de la Ilustraci&oacute;n y se acabe con esta barbarie.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo es un retroceso para la ciudad, sino que tambi&eacute;n va en contra de la evoluci&oacute;n que est&aacute; siguiendo la Uni&oacute;n Europea, donde en 17 estados estos circos est&aacute;n prohibidos. En Espa&ntilde;a, el 75 % del territorio es ya libre de estos espect&aacute;culos y hace unos meses se anunci&oacute; que a partir de 2022 la concesi&oacute;n de las ayudas a los circos estar&aacute; condicionada a un cese en el uso de animales salvajes. Y por si fuera poco desoye las recomendaciones de la Federaci&oacute;n Veterinaria Europea y el Consejo General de Colegios Veterinarios de Espa&ntilde;a, que aconsejan a las autoridades la prohibici&oacute;n de estos espect&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Pero todo esto les entra por un o&iacute;do y les sale por otro. Tampoco es ninguna sorpresa ya que es sabido que el lobby de la explotaci&oacute;n animal, guiado por el economicismo y una defensa rancia de la tradici&oacute;n como m&aacute;ximo horizonte, es poco permeable a las demandas de la sociedad. Adem&aacute;s, cuentan con muchos recursos y contactos para salvaguardar sus intereses. El problema es que donde ellos s&oacute;lo ven dinero y negocio, otros y otras vemos la del todo inaceptable condena a unos animales a una vida miserable, privada de libertad y llena de maltrato.
    </p><p class="article-text">
        La connivencia de la sociedad con el maltrato animal es una losa que cargamos y que lastra nuestra oportunidad de llevar a cabo la tan necesaria regeneraci&oacute;n social y pol&iacute;tica. Una comunidad desarrollada debe llevar por bandera el respeto, la empat&iacute;a y no tolerar ning&uacute;n tipo de ensa&ntilde;amiento contra los m&aacute;s d&eacute;biles; y los animales son un ejemplo paradigm&aacute;tico de indefensi&oacute;n frente al ser humano. Adem&aacute;s, el maltrato que les infligimos deja al descubierto muchos de los trastornos que nos afectan como sociedad como es el desprecio que sentimos hacia unos seres que consideramos inferiores a nosotros. La fil&oacute;sofa Corine Pelluchon escribe que &ldquo;nuestra relaci&oacute;n con los animales es un espejo que nos muestra en qu&eacute; nos hemos convertido con el paso de los tiempos. En el espejo no s&oacute;lo aparecen los horrores cometidos por nuestra especie al explotar a otros seres sensibles, sino el rostro malicento de una humanidad que est&aacute; perdiendo su alma.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo que refleja ese espejo, puesto frente al espect&aacute;culo que el circo Zoorprendente quiere traer a nuestra ciudad, es la inhumanidad compartida con un p&uacute;blico que aplaude la humillaci&oacute;n a la que han sido sometidos esos animales y cuya voluntad han anulado a trav&eacute;s de la violencia. &iquest;O es que alguien piensa que un tigre saltar&iacute;a a trav&eacute;s de un c&iacute;rculo de fuego si no lo hubieran obligado, sesi&oacute;n tras sesi&oacute;n, para que obedeciera a un amo a cambio le da comida o para evitar un latigazo?
    </p><p class="article-text">
        Por si la respuesta no fuera bastante obvia y alguien pudiera pensar que los animales aprenden a base de premios y caricias, basta tener dos ojos en la cara para comprobar el lamentable estado de Dumba, la elefanta asi&aacute;tica de 42 a&ntilde;os y el primer animal que este circo de los horrores ha tra&iacute;do a Plaza. Y basta tambi&eacute;n con tener un poco de coraz&oacute;n para quedarte sobrecogido por esa imagen que ya ha supuesto la presentaci&oacute;n de denuncias ante el Seprona de la Guardia Civil por parte de los grupos animalistas y el grupo municipal de Podemos-Equo.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese espejo nos dice m&aacute;s. Nos muestra el reflejo de una humanidad deseosa de apropiarse de lo salvaje y de ser capaz de reducirlo a la esclavitud. Demostrar nuestra capacidad de dominar no es nuestra grandeza como especie ni la esencia de la sociedad que queremos para el futuro. Nada m&aacute;s lejos. Por el contrario, el anhelo de someter est&aacute; en la ra&iacute;z de todas las violencias infligidas a humanos y no humanos de forma legal e ilegal. No creo que nadie sea capaz de definir al 100 % en qu&eacute; consistir&aacute; el futuro pero seguro que tiene bastante m&aacute;s que ver con el desarrollo de una &eacute;tica de la vulnerabilidad, con nuestra capacidad de sentirnos unidos a los dem&aacute;s, de reconocer la alteridad y de asumir una posici&oacute;n de responsabilidad frente a los dem&aacute;s seres vivos y el planeta que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Luchando contra el maltrato animal tenemos un mundo por ganar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tatiana Cardenal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/circo-frente-espejo_132_1470732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Oct 2019 23:07:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El circo frente al espejo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llamar las cosas por su nombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/llamar-cosas-nombre_132_1350026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La violencia contra las mujeres no es arbitraria ni doméstica, no queda relegada al ámbito privado del hogar, sino que nos atraviesa y nos afecta allá donde vayamos"</p></div><p class="article-text">
        Es lunes por la ma&ntilde;ana y medio dormida subo al autob&uacute;s camino al trabajo. Conmigo sube un grupo de chicas que se incorporan al instituto; con unas sonrisas que no esconden su emoci&oacute;n comentan los cambios que se les vienen encima. Una de ellas saca el m&oacute;vil, en su carcasa pone: &ldquo;S&oacute;lo s&iacute; es s&iacute;&rdquo;, e inevitablemente pienso a qu&eacute; se habr&aacute;n enfrentado ya a sus 14 a&ntilde;os... porque a los 14 a&ntilde;os a todas nos ha pasado algo ya, o a alguna chica cercana, y a pesar de que reivindicamos sin complejos nuestro derecho a ocupar el espacio p&uacute;blico con libertad y sin miedo, de un modo u otro sabemos que tenemos que cuidarnos. Llega su parada, las chicas bajan y yo sigo mi camino.
    </p><p class="article-text">
        Apenas dos horas despu&eacute;s, leo en la prensa digital que un hombre ha sido detenido por matar a su expareja, a su exsuegra y a su excu&ntilde;ada. Otra vez. Delante de sus hijos de 4 y 7 a&ntilde;os. El martes por la noche otro suceso de una brutalidad salvaje sacude nuestra realidad: de nuevo un hombre acuchilla a su mujer hasta matarla en presencia de sus hijas de 8 y 10 a&ntilde;os, un episodio que se repite con la obstinaci&oacute;n de una pesadilla recurrente de la que parece que no despertamos.
    </p><p class="article-text">
        En 2019 la friolera de 42 mujeres han sido asesinadas v&iacute;ctimas de violencia machista, 32 ni&ntilde;os han perdido a su madre y 3 menores de edad han sido asesinados v&iacute;ctimas de esa misma violencia descargada contra sus madres. Y a&uacute;n hay a quienes hay que explicarles eso de que un maltratador no es un buen padre.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, al tiempo que se van engrosando las cifras, mientras aumentan las estad&iacute;sticas de asesinatos y agresiones sexuales, soportamos (con)vivir con esta pesadilla e interiorizamos que como mujeres nos es propia una suerte de vulnerabilidad constitutiva que implica vivir siempre en alerta y nos obliga a mirar el problema desde lo colectivo, trascendiendo nuestra propia experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto sucede en un contexto en el que la ultraderecha nos brinda bochornosos momentos, cuando perdiendo sin pudor cualquier tipo de decencia b&aacute;sica, se presenta en el minuto de silencio por la asesinada en Madrid con una pancarta que pone &ldquo;la violencia no tiene g&eacute;nero&rdquo;. La obsesi&oacute;n por relegar la violencia machista al &aacute;mbito dom&eacute;stico bajo la pantalla de la violencia intrafamiliar parece esconder cierta a&ntilde;oranza de aquellos tiempos en los que las mujeres, confinadas dentro de las cuatro paredes de nuestro hogar, no d&aacute;bamos la lata. 
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, el movimiento feminista ha ocupado las calles con fuerza y valent&iacute;a los &uacute;ltimos a&ntilde;os para dejar claro que las violencias machistas no son una violencia aislada dirigida a una persona en concreto, sino que son manifestaci&oacute;n de una discriminaci&oacute;n y de una situaci&oacute;n de desigualdad hacia las mujeres en el marco de un sistema de relaciones de poder que est&aacute;n atravesadas por el g&eacute;nero. Este sistema estructural tiene un nombre que ya no es desconocido para nadie que no viva en una cueva y pase el tiempo so&ntilde;ando con la reconquista: heteropatriarcado.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Judith Butler escribe en 'Vida Precaria' &ldquo;que una insoportable vulnerabilidad haya quedado expuesta, que hayamos sufrido una enorme p&eacute;rdida en vidas humanas, ha sido y es motivo de temor y dolor; pero tambi&eacute;n constituye un est&iacute;mulo para una paciente reflexi&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Aunque con permiso de Butler, voy a quitar eso de &ldquo;paciente&rdquo;. La reflexi&oacute;n y la acci&oacute;n hoy en d&iacute;a es de extrema urgencia.
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres no es arbitraria ni dom&eacute;stica, no queda relegada al &aacute;mbito privado del hogar, sino que nos atraviesa y nos afecta all&aacute; donde vayamos. Es por ello que tal y como est&aacute; contemplada en la Ley 1/2004 de violencia de g&eacute;nero, esto es, concibiendo la violencia dentro de las relaciones afectivas (parejas o ex-parejas) no da respuesta a la realidad que vivimos; y no s&oacute;lo eso, sino que tambi&eacute;n resulta algo trasnochada. Ya que si bien concibe que existe una violencia espec&iacute;fica en la sociedad que sufrimos las mujeres por el mero hecho de serlo, sigue otorgando la condici&oacute;n de &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; en funci&oacute;n de nuestra situaci&oacute;n sentimental con un hombre, como si fuera &eacute;sta la que nos define como &ldquo;sujetas&rdquo; de derecho, recordando mucho a aquellas palabras de Simone de Beauvoir que en 1949, y a prop&oacute;sito de la construcci&oacute;n del sujeto, dec&iacute;a &ldquo;la humanidad es masculina y el hombre define a la mujer, no en s&iacute;, sino en relaci&oacute;n con &eacute;l; la mujer no tiene consideraciones de ser aut&oacute;nomo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que contempla la ley, para ser v&iacute;ctima de una agresi&oacute;n machista no es necesario tener ni haber tenido una relaci&oacute;n amorosa con tu agresor. Es el caso del crimen que tuvo lugar este lunes, en el que s&oacute;lo una de las tres mujeres asesinadas contar&aacute; como violencia de g&eacute;nero: su exmujer. Su exsuegra y su excu&ntilde;ada, a pesar de haber perdido su vida a causa de la misma violencia, quedar&aacute;n fuera de las estad&iacute;sticas. Puede parecer fr&iacute;volo hablar de n&uacute;meros y estad&iacute;sticas cuando nos estamos dejando vidas por el camino, pero reconocer la magnitud del problema, llamar las cosas por su nombre y hacer un adecuado diagn&oacute;stico es fundamental si aspiramos a ser capaces de acabar con &eacute;l. Y es, por qu&eacute; no decirlo, de justicia para con todas nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Pero la insuficiencia de la ley vigente no acaba ah&iacute;, tambi&eacute;n se deja fuera los atentados contra la libertad sexual, a pesar de que el Convenio de Estambul ya recoge que se tratan de violencia machista. La no inclusi&oacute;n de este enfoque en el Pacto de Estado es incomprensible, una oportunidad perdida. Bien lo sab&iacute;a esa chica de 14 a&ntilde;os que me cruc&eacute; el lunes en el autob&uacute;s cuya carcasa reivindicaba algo tan sencillo como su derecho a vivir una vida libre de agresiones sexuales, que el sexo sin consentimiento es una violaci&oacute;n y que una violaci&oacute;n es violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        Estas chicas, como tantas, est&aacute;n creciendo sabiendo que una, en tanto que mujer, ocupa el espacio p&uacute;blico bajo la posibilidad de sufrir violencia. Sin embargo, bajo el paraguas de la ley vigente s&oacute;lo unas formas de dolor son reconocidas oficialmente &iquest;Para cu&aacute;ndo una ley que est&eacute; a la altura de lo que hasta las adolescentes ya saben?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tatiana Cardenal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/llamar-cosas-nombre_132_1350026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2019 19:07:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Llamar las cosas por su nombre]]></media:title>
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